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You may copy it, give it away or -re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included -with this eBook or online at www.gutenberg.org/license - - -Title: Retrato de la Lozana Andaluza - En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma. - -Author: Francisco Delicado - -Release Date: October 23, 2015 [EBook #50291] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK RETRATO DE LA LOZANA ANDALUZA *** - - - - -Produced by Josep Cols Canals, Ramon Pajares Box, and the -Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net -(This file was produced from images generously made -available by The Internet Archive/Canadian Libraries) - - - - - - -NOTA DE TRANSCRIPCIÓN - - * En el texto las cursivas se muestran entre _subrayados_ y las - versalitas como MAYÚSCULAS. - - * Los errores obvios de imprenta han sido corregidos sin avisar. - - * Se ha respetado la ortografía original, conservando las grafías - variables tales como muncho/mucho, gentil-hombre/gentil hombre, - dí/di, aojado/ahojado, Alixandro/Alejandro, Alchaudete/Alcaudete, - Alemaña/Alemania, Autor/Auctor. - - * Se ha revisado el emparejamiento de puntos de admiración e - interrogación, y los puntos suspensivos, normalizados a tres - puntos. - - * Se han realizado los siguientes cambios: - p. 12: suplicóle → suplícole - p. 134: Magdalena → Madalena - pp. 237 y 238: X¯p¯o. → Cristo. - p. 319: LXIII → LXIV (MAMOTRETO LXIV) - - * Se ha añadido al final del libro un Índice del que carece el - original impreso. - - - - - COLECCION - DE - LIBROS ESPAÑOLES - RAROS Ó CURIOSOS. - - TOMO PRIMERO. - - - - - RETRATO - DE LA - LOZANA ANDALUZA, - - EN LENGUA ESPAÑOLA MUY CLARÍSIMA, - - COMPUESTO EN ROMA. - - _EL CUAL RETRATO_ - _demuestra lo que en Roma pasaba,_ - _y contiene muchas más cosas que la Celestina._ - - - [Ilustración] - - - MADRID, - IMPRENTA Y ESTEREOTIPIA DE M. RIVADENEYRA, - calle del Duque de Osuna, 3. - - 1871. - - - - -ADVERTENCIA PRELIMINAR. - - -Pocas obras podrán encontrarse con tanto derecho á figurar en una -coleccion de libros españoles raros ó curiosos, como la que contiene -el presente volúmen; con decir que de ella no se conoce más que un -solo ejemplar impreso, queda justificada su extremada rareza; y si á -esto se añade el que hasta hace poco tiempo era obra completamente -desconocida, y la materia de que trata, son motivos bastantes, -á nuestro juicio, para calificar este libro como uno de los más -curiosos que se han escrito en lengua castellana. - -No sólo no existia ejemplar en ninguna de las bibliotecas de los -aficionados á esta clase de libros, sino que ni Nicolas Antonio, -ni La Serna Santander, ni Moratin, ni Salvá, ni Brunet, ni otro -alguno de los que han escrito sobre bibliografía, citan _La Lozana -Andaluza_ entre las obras escritas en el siglo XVI. Fué el primero -que la encontró en la Biblioteca imperial de Viena nuestro querido -amigo y distinguido bibliófilo el Sr. D. Pascual de Gayángos, quien -en su excelente introduccion á los libros de caballerías[1], no sólo -hizo mencion de ella, sino que dió á conocer el nombre de su autor; -la incluyó despues el Sr. la Barrera en su _Catálogo bibliográfico y -biográfico del teatro antiguo español_, en donde la clasifica entre -las Celestinas; opinion, por respetable que sea, con la cual no -estamos conformes, pues el autor no tomó como modelo á ésta, aunque -la citase en la portada, ni nada de comun tiene _La Lozana_, viviendo -de su astucia y arte, pero «sin engañar á persona honesta», con la -tercera, que sólo se ocupa en seducir á una doncella de buena casa y -costumbres, que es el argumento de la Celestina y de la mayor parte -de sus imitaciones, que fueron bastantes. - - [1] «Biblioteca de Autores Españoles. _Libros de Caballerías_, - con un discurso preliminar y un catálogo razonado, por D. Pascual - de Gayángos.» Madrid, M. Rivadeneyra, 1857. - -Otro fué el modelo que tuvo presente el autor de _La Lozana_ al -escribir su obra, y éste fué, en nuestro sentir, Pietro Aretino: -despues de leer los _Raggionamenti_ y la _Puttana errante_, se -comprende perfectamente que Delicado, que estuvo tanto tiempo en -Italia, cuya lengua poseia, y por lo tanto, que debia conocer esta -clase de obras, escribiese la suya; así tambien se explica lo obsceno -de su lenguaje, comparable sólo á su modelo, y no á las Celestinas, á -todas las cuales deja muy atras bajo este punto de vista. Como nadie, -que sepamos, habia creido que en nuestra patria tuviese imitadores -el Aretino, creemos que en este concepto es tambien una novedad la -obra de que nos ocupamos. - -Salió á luz el _Retrato de la Lozana Andaluza_, sin el nombre del -autor, «porque siendo noble por su oficio, calló el nombre por no -vituperar el oficio escribiendo vanidades»; pero al ver el éxito -de su obra, no teme ya vituperar su oficio, y en la introduccion -que escribió al libro tercero del _Primaleon_ dice: «como lo fuí -yo cuando compuse _La Lozana_ en el comun hablar de la polida -Andalucía»; primera noticia por la cual se sabe que el clérigo -Francisco Delicado ó Delgado, vicario, segun se titula del Valle de -Cabezuela, y corrector de este libro caballeresco, era el autor de la -obra con que hoy damos principio á nuestra COLECCION. - -Pocas son las noticias que podemos dar de Delicado, puesto que se -reducen á lo que él mismo ha querido decirnos en las obras que, -escritas por él, han llegado hasta nosotros; de ellas se deduce que, -á pesar de decir várias veces ser natural de Mártos, no lo era en -realidad, se habia criado en esta villa, de donde era su madre, pero -él nació en el mismo punto que su padre, es decir, en Córdoba ó en -algun pueblo de su diócesis[2], á la cual nunca perteneció Mártos. -Fué discípulo de Antonio de Lebrixa, y siguió el estado eclesiástico, -pasando despues á Italia, y permaneciendo en Roma desde 1523 hasta -1527, en que presenció el asalto y saco de esta ciudad por el -ejército mandado por el Condestable de Borbon; de ella salió cuando -la evacuaron las tropas, temeroso de la venganza que los naturales -pudiesen tomar de los españoles, que tanto les habian maltratado; -fijando su residencia en Venecia, donde se dedicó á escribir obras -que de todo tenian ménos de devocion, y en donde, hallándose falto -de recursos, dió á la imprenta y publicó hácia 1528, sin nombre de -autor, el «_Retrato de la Lozana Andaluza_, en lengua española muy -clarísima», obra que habia escrito en Roma cuatro años ántes, y que -no pensaba publicar hasta haberla corregido y enmendado, pero de -cuya publicacion no se arrepentia, porque, segun asegura, le fué más -provechosa á sus intereses que otras muchas que tenía manuscritas, -y alguna que habia publicado, como el tratado _De consolatione -infirmorum_, del cual no tenemos otra noticia más de lo que él dice, -que lo escribió para quitar la melancolía de los que se encontrasen -enfermos como él; no hemos podido averiguar en qué punto ni año se -imprimió este tratado, ni sabemos tampoco exista ningun ejemplar. - - [2] _La Lozana Andaluza_, pág. 239. - -Continuó viviendo en Venecia, donde el mismo año ó al siguiente de -publicar _La Lozana_ imprimió un opúsculo sobre la curacion de _Il -mal Franceso_[3], el cual se ha hecho tambien extremadamente raro. -Dedicó esta obra á tres médicos italianos, y al final de ella se -encuentra un privilegio concedido al autor por Clemente VII en Roma, -á 4 de Diciembre de 1526, en el cual se llama á Delicado Francisco -Delgado, que es lo que nos hace dudar de cuál de los dos es su -verdadero apellido. - - [3] «El modo de adoperare el legno de India occidentale - salutifero remedio a ogni piaga et mal incurabile, et si guarisca - il mal Franceso; operina de misser pre. Francisco Delicado.» _Al - fin_: «Impressum Venetiis sumptibus vener. presbiteri Francisci - Delicati Hispani de opido Martos, die 10 Februarii 1529.» En 4.º, - de ocho fólios y letra gótica. - -Hasta 1533, sólo sabemos que permaneció en Venecia, en donde llegó á -adquirir crédito de hombre entendido y buen hablista entre todos los -aficionados á la literatura española, que entónces eran muchos en -Italia, y en este año, á instancias de su amigo el caballero sienés -Micer Pietro Ghinucij y de otros caballeros mantuanos, con objeto de -que conociesen libre de erratas y «corrigiéndolo de las letras que -trocadas de los impresores tenía este libro, espejo de la gramática -española y modelo del decir», publicó su edicion del _Amadis de -Gaula_[4], una de las mejores que se hicieron en el siglo XVI de -este libro caballeresco: al final, despues de su nombre, es donde se -titula vicario del Valle de Cabezuela. - - [4] «Los cuatro libros de _Amadis de Gaula_ nuevamente impresos - y historiados, 1533.» _Al fin_: «Fué empresa en la muy ínclita y - singular ciudad de Venecia, por maestro Juan Antonio de Sabia, - impresor de libros, á las espesas de M. Juan Bautista Pedrazana - é Compañon, mercadante de libros. Está al pié del puente de - Rialto, é tiene por enseña una torre. Acabóse en el año 1533, á - dias siete del mes de Setiembre. Fué revisto, corrigiéndolo de - las letras que trocadas de los impresores eran, por el vicario - del Valle de Cabezuela, Francisco Delicado, natural de la Peña de - Martos.» - -Animado seguramente con el éxito de su publicacion, emprendió en el -siguiente año de 34 la del _Primaleon_[5], que es, no sólo la más -bella, sino la mejor que de este libro se ha hecho, pues Delicado, -no sólo restableció su verdadero texto, sino que introdujo en él las -variaciones que su buen gusto y su crítica le aconsejaron[6]. Con -esta última obra concluyen las noticias que de él tenemos, ignorando -si publicó alguna otra, y el año y lugar donde murió, pues han sido -inútiles nuestras investigaciones en uno y otro sentido. - - [5] «Los tres libros del muy esforzado caballero Primaleon et - Polendos, su hermano, hijos del emperador Palmerin de Oliva.» - _Al fin_: «Acabóse de imprimir en la ínclita ciudad del Senado - veneciano, hoy primero dia de Hebrero del presente año de mil - y quinientos et treinta quatro del nacimiento del nuestro - Redemptor, y fué impreso por M. Juan Antonio de Nicolini de - Sabio. Á las espesas de M. Juan Batista Pedrezan, mercader de - libros que está al pié del puente de Rialto, é tiene por enseña - la Torre. Estos tres libros, como arriba vos diximos, fueron - corregidos y enmendados de las letras que trastrocadas eran por - el vicario del Valle de Cabezuela, Francisco Delicado, natural de - la Peña de Martos.» - - [6] Gayángos en su discurso preliminar á _Los libros de - Caballerías_, nota en la pág. XXXIX. - -Hemos dicho, al principio de esta advertencia, que el Sr. D. Pascual -de Gayángos fué el primero que en la Biblioteca imperial de Viena -encontró el único ejemplar conocido desde entónces de _La Lozana_; de -él sacó copia esmeradísima, que posee hoy la Nacional de esta córte, -y otra que guarda en su rica y escogida librería; las dos nos han -servido para esta impresion, habiéndolas trascrito con escrupulosa -exactitud hasta en algun pasaje ó palabra que, ó no se entiende -bien, ó parece equivocada; no hemos hecho lo mismo respecto á la -ortografía, en que hemos seguido la corriente en cuanto no altere el -sonido de las voces, empleando tambien la puntuacion que hoy se usa, -como pensamos hacer con todas las demas obras que han de formar esta -COLECCION. - - M. DE LA F. DEL V. - - J. S. R. - - - - -[Ilustración: ¶ La loçana Andaluza] - - - - -ILUSTRE SEÑOR: - - -Sabiendo yo que vuestra señoría toma placer cuando oye hablar -en cosas de amor, que deleitan á todo hombre, y máxime cuando -siente decir de personas que mejor se supieron dar la manera -para administrar las cosas á él pertenecientes, y porque en -vuestros tiempos podeis gozar de persona que para sí y para sus -contemporáneas, que en su tiempo florido fueron en esta alma cibdad, -con ingenio mirable y arte muy sagaz, diligencia grande, vergüenza -y conciencia, por el cerro de Úbeda, ha administrado ella y un su -pretérito criado, como abaxo dirémos, el arte de aquella mujer que -fué en Salamanca, en tiempo de Celestino segundo, por tanto he -derigido este retrato á vuestra señoría, para que su muy virtuoso -semblante me dé favor para publicar el retrato de la señora Lozana, -y mire vuestra señoría que solamente diré lo que oí y vi, con ménos -culpa que Juvenal, pues escribió lo que en su tiempo pasaba; y si -por tiempo alguno se maravillase que me puse á escribir semejante -materia, respondo por entónces que _epístola enim non erubescit_, y -asimismo que es pasado el tiempo que estimaban los que trabajaban -en cosas meritorias. Y como dice el coronista Fernando del Pulgar, -así daré olvido al dolor, y tambien por traer á la memoria munchas -cosas que en nuestros tiempos pasan, que no son laude á los presentes -ni espejo á los á venir; y así vi que mi intencion fué mezclar -natura con bemol, pues los santos hombres, por más saber, y otras -veces por desenojarse, leian libros fabulosos y cogian entre las -flores las mejores; y pues todo retrato tiene necesidad de barniz, -suplico á vuestra señoría se lo mande dar, favoreciendo mi voluntad, -encomendando á los discretos letores el placer y gasajo que de leer á -la señora Lozana les podrá suceder. - - - - -ARGUMENTO EN EL CUAL SE CONTIENEN TODAS LAS PARTICULARIDADES QUE HA -DE HABER EN LA PRESENTE OBRA. - - -Decirse ha primero la ciudad, patria y linaje, ventura, desgracia y -fortuna, su modo, manera y conversacion, su trato, plática y fin, -porque solamente gozará de este retrato quien todo lo leyere. - -Protesta el autor que ninguno quite ni añada palabra ni razon ni -lenguaje, porque aquí no compuse modo de hermoso decir, ni saqué de -otros libros, ni hurté elocuencia, porque para decir la verdad poca -elocuencia basta, como dice Séneca; ni quise nombre, salvo que quise -retraer muchas cosas retrayendo una, y retraxe lo que vi que se -debría retraer; y por esta comparacion que se sigue, verán que tengo -razon. - -Todos los artífices que en este mundo trabajan, desean que sus -obras sean más perfectas que ningunas otras que no jamas fuesen. Y -vése mejor esto en los pintores que no en otros artífices, porque -cuando hacen un retrato, procuran sacallo del natural, é á esto se -esfuerzan, y no solamente se contentan de mirarlo é cotejarlo, mas -quieren que sea mirado por los transeuntes é circunstantes, y cada -uno dice su parecer, mas ninguno toma el pincel y emienda, salvo el -pintor que oye y ve la razon de cada uno, y así emienda, cotejando -tambien lo que ve más que lo que oye; lo que munchos artífices no -pueden hacer, porque despues de haber cortado la materia y dádole -forma, no pueden sin pérdida emendar. Y porque este retrato es tan -natural, que no hay persona que haya conocido la señora Lozana en -Roma ó fuera de Roma, que no vea claro ser sacado de sus actos y -meneos y palabras, y asimismo porque yo he trabajado de no escrebir -cosa que primero no sacase en mi dechado la labor, mirando en ella -ó á ella. Y viendo vi muncho mejor que yo ni otro podrá escrebir, y -diré lo que dixo Eschínes, filósofo, leyendo una oracion ó proceso -que Demóstenes habia hecho contra él; no pudiendo expremir la muncha -más elocuencia que habia en el dicho Demóstenes, dixo: ¿qué haría si -oyérades á él? (_quod si ipsam audissetis bestiam_), y por eso verná -en fábula muncho más sábia la Lozana que no mostraba, y viendo yo en -ella munchas veces maneras y saber que bastaba para cazar sin red, -y enfrenar á quien muncho pensaba saber, sacaba lo que podia, para -reducir á memoria, que en otra parte más alta (que una picota) fuera -mejor retraida que en la presente obra; y porque no le pude dar mejor -matiz, no quiero que ninguno añada ni quite; que si miran en ello, -lo que al principio falta se hallará al fin; de modo que por lo poco -entiendan lo muncho más ser como deducion de canto llano, y quien el -contrario hiciera, sea siempre enamorado y no querido. Amén. - - - - - Comienza la historia ó retrato sacado del Jure cevil - natural de la señora Lozana, compuesto el año - mill y quinientos y veinte é cuatro, á treinta - dias del mes de Junio, en Roma, alma - cibdad; y como habia de ser partido - en capítulos, va por mamotretos, - porque en semejante - obra mejor - conviene. - - - - -MAMOTRETO PRIMERO. - - -La señora Lozana fué natural compatriota de Séneca, y no ménos en -su inteligencia y resaber, la cual desde su niñez tuvo ingenio y -memoria y vivez grande, y fué muy querida de sus padres por ser aguda -en servillos é contentallos, é muerto su padre, fué necesario que -acompañase á su madre fuera de su natural. Y esta fué la causa que -supo y vido munchas cibdades, villas y lugares de España, que agora -se le recuerdan de casi el todo; y tenie tanto intelecto, que casi -escusaba á su madre procurador para sus negocios; siempre que su -madre la mandaba ir ó venir, era presta, y como pleiteaba su madre, -ella fué en Granada mirada y tenida por solicitadora perfecta é -prenosticada futura; acabado el pleito, é no queriendo tornar á su -propia ciudad, acordaron de morar en Xerez y pasar por Carmona; aquí -la madre quiso mostrarle texer, el cual oficio no se le dió ansí como -el hordir y tramar, que le quedaron tanto en la cabeza, que no se -le han podido olvidar. Aquí conversó con personas que la amaban por -su hermosura y gracia; asimismo, saltando una pared sin licencia de -su madre, se le derramó la primera sangre que del natural tenía; y -muerta su madre, y ella quedando huérfana, vino á Sevilla. A donde -halló una su parienta la cual le decia: hija, sed buena, que ventura -no os faltará, y asimismo le demandaba de su niñez, en qué era estada -criada, y qué sabía hacer, y de qué la podia loar á los que á ella -conocian. Entónces respondíale desta manera: señora tia, yo quiero -que vuestra merced vea lo que sé hacer; que cuando era vivo mi señor -padre yo le guisaba guisadicos que le placian, y no solamente á él -mas á todo el parentado; que, como estábamos en prosperidad, teníamos -las cosas necesarias, no como agora, que la pobreza hace comer sin -guisar, y entónces las especias, y agora el apetito; entónces estaba -ocupada en agradar á los mios, y agora á los extraños. - - - - -MAMOTRETO II. - -Responde la Tia, y prosigue. - - -_Tia._ Sobrina, más há de los años treinta que yo no vi á vuestro -padre, porque se fué niño, y despues me dixeron que se casó por -amores con vuestra madre, y en vos veo yo que vuestra madre era -hermosa. - -_Lozana._ ¿Yo, Señora? Pues más parezco á mi agüela que á mi señora -madre, y por amor de mi agüela me llamaron á mí Aldonza, y si esta -mi agüela viviera, sabría yo más que no sé, que ella me mostró -guisar, que en su poder deprendí hacer fideos, empanadillas, -alcuscuzu con garbanzos, arroz entero, seco, graso, albondiguillas -redondas y apretadas con culantro verde, que se conocian las que yo -hacia entre ciento. Mirá, señora Tia, que su padre de mi padre decia -estas son de mano de mi hija Aldonza; ¿pues adobado no hacia? sobre -que cuantos traperos habia en la cal de la Heria querian proballo, -y máxime cuando era un buen pecho de carnero, y ¡qué miel! pensá, -señora, que la teniamos de Adamuz y zafran de Peñafiel, y lo mejor de -la Andalucía venía en casa de esta mi agüela. Sabía hacer ojuelas, -pestiños, rosquillas de alfaxor, textones de cañamones y de ajonjolí, -nuégados, xopaipas, hojaldres, hormigos torcidos con aceite, -talvinas, zahinas y nabos sin tocino y con comino; col murciana con -alcarabea, y olla resposada no la comia tal ninguna barba; pues -boronía ¿no sabía hacer? por maravilla, y cazuela de berengenas -moxies en perficion; cazuela con su ajico y cominico, y saborcico de -vinagre, ésta hacia yo sin que me la vezasen. Rellenos, cuajarejos de -cabritos, pepitorias y cabrito apedreado con limon ceuti, y cazuelas -de pescado cecial con oruga, y cazuelas moriscas por maravilla, y -de otros pescados que sería luengo de contar. Letuarios de arrope -para en casa, y con miel para presentar, como eran de membrillos, de -cantueso, de uvas, de berengenas, de nueces, y de la flor del nogal, -para tiempo de peste; de orégano y hierba buena, para quien pierde el -apetito; pues ¿ollas en tiempo de ayuno? éstas y las otras ponia yo -tanta hemencia en ellas, que sobrepujaba á Platina, _De boluptatibus_ -y Apicio Romano, _De re coquinaria_, y decia esta madre de mi madre: -Hija Aldonza, la olla sin cebolla es boda sin tamborin. Y si ella me -viviera, por mi saber y limpieza (dexemos estar hermosura) me casaba, -y no salia yo acá por tierras ajenas con mi madre, pues que quedé sin -dote que mi madre me dexó solamente una añora con su huerto, y saber -tramar, y esta lanzadera para texer cuando tenga premideras. - -_Tia._ Sobrina, esto que vos teneis y lo que sabeis será dote para -vos, y vuestra hermosura hallará ajuar cosido y sorcido; que no os -tiene Dios olvidada; que aquel mercader que vino aquí ayer me dixo -que cuando torne, que va á Cáliz, me dará remedio para que vos seais -casada y honrada; mas querria él que supiésedes labrar. - -_Loz._ Señora Tia, yo aquí traigo el alfilero, mas ni tengo aguja ni -alfiler, que dedal no faltaria para apretar; y por eso, señora Tia, -si vos quereis, yo le hablaré ántes que se parta, porque no pierda mi -ventura, siendo huérfana. - - - - -MAMOTRETO III. - -Prosigue la Lozana, y pregunta á la Tia. - - -_Loz._ Señora Tia, ¿es aquel que está paseándose con aquel que suena -los órganos? Por su vida que lo llame. ¡Ay cómo es dispuesto! ¡y qué -ojos tan lindos! ¡qué ceja partida! ¡qué pierna tan seca y enxuta! -¿Chinelas trae? ¡Qué pié para galochas y zapatilla ceyena! Querria -que se quitase los guantes por verle qué mano tiene. Acá mira; -¿quiere vuestra merced que me asome? - -_Tia._ No, hija; que yo quiero ir abaxo, y él me verná á hablar, y -cuando él estará abaxo vos verneis; si os habláre, abaxá la cabeza y -pasaos, y si yo os dixere que le hableis, vos llegá cortés y hacé una -reverencia, y si os tomáre la mano, retraéos hácia atras porque, como -dicen, amuestra á tu marido el copo, mas no del todo; y desta manera -él dará de sí, y verémos qué quiere hacer. - -_Loz._ Veislo viene acá. - -_Mercader._ Señora, ¿qué se hace? - -_Tia._ Señor, serviros, y mirar en vuestra merced la lindeza de -Diomedes el Ravegnano. - -_Merc._ Señora, ¿pues ansí me llamo yo, madre mia? yo querria ver -aquella vuestra sobrina. Y por mi vida que será su ventura, y vos no -perdereis nada. - -_Tia._ Señor, está revuelta y mal aliñada, mas porque vea vuestra -merced como es dotada de hermosura, quiero que pase aquí abaxo su -tela, y verála como texe. - -_Diomedes._ Señora mia, pues sea luego. - -_Tia._ ¿Aldonza? ¿Sobrina? veníos acá, y vereis mejor. - -_Loz._ Señora tia, aquí veo muy bien, aunque tengo la vista -cordobesa: salvo que tengo premideras. - -_Tia._ Deci sobrina que este gentil hombre quiere que le texais -un texillo, que proveerémos de premideras. Veni aquí, hacé una -reverencia á este señor. - -_Diom._ ¡Oh qué gentil dama! Mi señora madre, no la dexe ir, y -suplícole que le mande que me hable. - -_Tia._ Sobrina, responde á ese señor, que luégo torno. - -_Diom._ Señora, su nombre me diga. - -_Loz._ Señor sea vuestra merced de quien mal lo quiere; yo me llamo -Aldonza, á servicio y mandado de vuestra merced. - -_Diom._ ¡Ay! ¡ay! ¡qué herida! que de vuestra parte qualque vuestro -servidor me ha dado en el corazon con una saeta dorada de amor. - -_Loz._ No se maraville vuestra merced; que cuando me llamó que -viniese abaxo, me parece que vi un mochacho, atado un paño por la -frente, y me tiró no sé con qué; en la teta izquierda me tocó. - -_Diom._ Señora, es tal ballestero, que de un mismo golpe nos hirió á -los dos. _Ecco adunque due anime en uno core._ ¡Oh Diana! ¡oh Cupido! -socorred el vuestro siervo. Señora, sino remediamos con socorro de -médicos sabios, dudo la sanidad, y pues yo voy á Cáliz, suplico á -vuestra merced se venga comigo. - -_Loz._ Yo, señor, verné á la fin del mundo; mas dexe subir á mi tia -arriba, y pues quiso mi ventura, seré siempre vuestra más que mia. - -_Tia._ ¡Aldonza! ¡Sobrina! ¿qué haceis? ¿dónde estais? ¡Oh pecadora -de mí! el hombre dexa el padre y la madre por la mujer, y la mujer -olvida por el hombre su nido. ¡Ay sobrina! y si mirára bien en vos, -viera que me habíedes de burlar; mas no teneis vos la culpa, sino yo, -que teniendo la yesca busqué el eslabon; mira qué pago, que si miro -en ello, ella misma me hizo alcagüeta; va, va, que en tal pararás. - - - - -MAMOTRETO IV. - -Prosigue el autor. - - -_Autor._ Juntos á Cáliz, y sabido por Diomédes á qué sabía su señora, -si era concho ó veramente asado, comenzó á imponella segun que para -luengos tiempos durasen juntos; y viendo sus lindas carnes y lindeza -de persona, y notando en ella el agudeza que la patria y parentado -le habian prestado, de cada dia le crecia el amor en su corazon, y -ansí determinó de no dexalla; y pasando él en Levante con mercancía, -que su padre era uno de los primeros mercaderes de Italia, llevó -consigo á su muy amada Aldonza, y de todo cuanto tenía la hacia -partícipe, y ella muy contenta, viendo en su caro amador Diomédes -todos los géneros y partes de gentilhombre, y de hermosura en todos -sus miembros, que le parecia á ella que la natura no se habia -reservado nada que en su caro amante no hubiese puesto. E por esta -causa, miraba de ser ella presta á toda su voluntad; y como él era -único entre los otros mercadantes, siempre en su casa habia concurso -de personas gentiles y bien criadas, y como veian que á la señora -Aldonza no le faltaba nada, que sin maestro tenía ingenio y saber, y -notaba las cosas mínimas por saber y entender las grandes y arduas, -holgaban de ver su elocuencia y á todos sobrepujaba; de modo que -ya no habia otra en aquellas partes que en más fuese tenida, y era -dicho entre todos de su lozanía, ansí en la cara como en todos sus -miembros, y viendo que esta lozanía era de su natural, quedóles en -fábula, que ya no entendian por su nombre Aldonza, salvo la Lozana; -y no solamente entre ellos, mas entre las gentes de aquellas tierras -decian la Lozana por cosa muy nombrada; y si muncho sabía en estas -partes, muncho más supo en aquellas provincias, y procuraba de ver -y saber cuanto á su facultad pertenecia. Siendo en Ródas su caro -Diomédes, la preguntó: mi señora, no querria se os hiciese de mal -venir á Levante; porque yo me tengo de disponer á servir y obedecer -á mi padre, el cual manda que vaya en Levante, y andaré toda la -Berbería, y principalmente donde tenemos trato, que me será fuerza -demorar y no tornar tan presto como yo querria; porque solamente en -estas cibdades que ahora oirés tengo de estar años, y no meses, como -será en Alexandría, en Damasco, en Damiata, en Barut, en parte de la -Siria, en Chipre, en el Cairo y en el Chio, en Constantinópoli, en -Corinto, en Tesalia, en Boxia, en Candía, á Venecia y Flándes, y en -otras partes que vos, mi señora, veréis, si quereis tenerme compañía. - -_Loz._ ¿Y cuándo quiere vuestra merced que partamos? porque yo no -delibro de volver á casa por el mantillo. - -Vista por Diomédes la respuesta y voluntad tan sucinta que le dió -con palabras ansí pensadas, muncho se alegró, y suplicóla que se -esforzase á no dexarlo por otro hombre, que él se esforzaria á no -tomar otra por mujer que á ella; y todos dos muy contentos se fueron -en Levante y por todas las partidas que él tenía sus tratos, é fué -dél muy bien tratada, y de sus servidores y siervas muy bien servida -y acatada, pues ¿de sus amigos no era acatada y mirada? Vengamos á -que andando por estas tierras que arriba diximos, ella señoreaba y -pensaba que jamas le habia de faltar lo que al presente tenía, y -mirando su lozanía, no estimaba á nadie en su sér y en su hermosura, -y pensó que en tener hijos de su amador Diomédes, habia de ser banco -perpétuo para no faltar á su fantasía y triunfo, y que aquello no le -faltaria en ningun tiempo; y siendo ya en Candía, Diomédes le dixo: -mi señora Aldonza, ya vos veis que mi padre me manda que me vaya -en Italia, y cómo mi corazon sea partido en dos partes, la una en -vos, que no quise ansí bien á criatura y la otra en vuestros hijos, -los cuales envié á mi padre, y el deseo me tira, que á vos amo, y á -ellos deseo ver, á mí me fuerza la obediencia suya, y á vos no tengo -de faltar; yo determino ir á Marsella, y de allí ir á dar cuenta á -mi padre y hacer que sea contento que yo vaya otra vez en España, y -allí me entiendo casar con vos; si vos sois contenta, vení conmigo á -Marsella, y allí quedaréis hasta que yo torne, y vista la voluntad de -mi padre y el amor que tiene á vuestros hijos, haré que sea contento -con lo que yo le dixere. Y ansí vernémos en nuestro fin deseado. - -_Loz._ Mi señor, yo iré de muy buena voluntad donde vos, mi señor, me -mandaredes; que no pienso en hijos ni en otra cosa que dé fin á mi -esperanza, sino en vos, que sois aquélla, y por esto os demando de -merced que dispongais de mí á vuestro talento, que yo tengo siempre -de obedecer. - -Así vinieron en Marsella, y como su padre de Diomédes supo, por sus -espías, que venía con su hijo Diomédes Aldonza, madre de sus nietos, -vino él en persona, muy disimulado, amenazando á la señora Aldonza; -mas ya Diomédes le habia rogado que fuese su nombre Lozana, pues que -Dios se lo habia puesto en su formacion, que muncho más le convenia -que no Aldonza, que aquel nombre Lozana sería su ventura para el -tiempo porvenir. Ella consintió en todo cuanto Diomédes ordenó, y -estando un dia Diomédes para se partir á su padre, fué llevado en -prision á instancia de su padre, y ella, madona Lozana, fué despojada -en camisa, que no salvó sino un anillo en la boca. Y así fué dada -á un barquero que la echase en la mar, al cual dió cien ducados el -padre de Diomédes, porque ella no pareciese; el cual visto que era -mujer, la echó en tierra, y movido á piedad, le dió un su vestido -que se cubriese; y viéndose sola y pobre, y á qué la habia traido su -desgracia, pensar puede cada uno lo que podia hacer y decir de su -boca, encendida de mucha pasion, y sobre todo se daba de cabezadas, -de modo que se le siguió una gran alxaqueca, que fué causa que le -viniese al frente una estrella, como abaxo dirémos; finalmente, su -fortuna fué tal, que vido venir una nao que venía á Liorna, y siendo -en Liorna vendió su anillo, y con él fué hasta que entró en Roma. - - - - -MAMOTRETO V. - -Cómo se supo dar la manera para vivir, que fué menester que usase -audancia (_pro sapientia_). - - -Entrada la señora Lozana en la alma ciudad, y proveida de súbito -consejo, pensó: yo sé muncho, si agora no me ayudo en que sepan -todos mi saber, será ninguno; y siendo ella hermosa y habladera, -decia á tiempo, y tinie gracia en cuanto hablaba, de modo que embaia -á los que la oian; y como era plática y de gran conversacion, é -habiendo siempre sido en compañía de personas gentiles, y en muncha -abundancia, y viéndose que siempre fué en grandes riquezas y convites -y gastos, que la hacian triunfar, y decia entre sí: si esto me falta, -seré muerta, que siempre oí decir que el cibo usado es el provechoso; -y como ella tenía gran ver é ingenio diabólico y gran conocer, y en -ver un hombre sabía cuánto valia, y qué tenía, y qué la podia dar, y -qué le podia ella sacar; y miraba tambien cómo hacian aquéllas que -entónces eran en la ciudad, y notaba lo que le parecia á ella que le -habia de aprovechar, para ser siempre libre y no sujeta á ninguno, -como despues verémos; y acordándose de su patria, quiso saber luégo -quién estaba aquí de aquella tierra, y aunque fuesen de Castilla, se -hacia ella de allá por parte de un su tio, y si era andaluz, mejor, -y si de Turquía, mejor, por el tiempo y señas que de aquella tierra -daba; y embaucaba á todos con su gran memoria, halló aquí de Alcalá -la Real, y allí tenía ella una prima, y en Baena otra, en Luque, y en -la peña de Martos natural parentela; halló aquí de Arjona y Arjonilla -y de Montoro, y en todas estas partes tenía parientas y primas, -salvo que en la Torre Don Ximeno que tenía una entenada, y pasando -con su madre á Jaen, posó en su casa, y allí fueron los primeros -grañones que comió con huesos de tocino; pues como daba señas de la -tierra, halló luégo quien la favoreció, y diéronle una cámara en -compañía de unas buenas mujeres españolas; y otro dia hizo quistion -con ellas sobre un jarillo, y echó las cuatro las escaleras abaxo; y -fuése fuera, y demandaba por Pozo Blanco, y procuró entre aquellas -camiseras castellanas cualque estancia ó cualque buena compañía; y -como en aquel tiempo estuviese en Pozo Blanco una mujer napolitana -con un hijo y dos hijas, que tenian por oficio hacer soliman, y -blanduras, y afeites, y cerillas, y quitar cejas y afeitar novias, -y hacer mudas de azúcar candi y agua de azofeifas, y cualque vuelta -apretaduras, y todo lo que pertenecia á su arte tenian sin falta, -y lo que no sabian se lo hacian enseñar de las judías, que tambien -vivian con esta plática, como fué Mira, la judía que fué de Murcia, -Engracia, Perla, Jamila, Rosa, Cufra, Cintia y Alfarutia, y otra -que se decia la judía del vulgo, que era más plática y tinie más -conversacion; y habeis de notar que pasó á todas en este oficio, y -supo más que todas, y dióle mejor la manera, de tal modo, que en -nuestros tiempos podemos decir que no hay quien use el oficio mejor -ni gane más que la señora Lozana, como abaxo dirémos, que fué entre -las otras como Avicena entre los médicos; _non est mirum acutissima -patria_. - - - - -MAMOTRETO VI. - -Cómo en Pozo Blanco, en casa de una camisera, la llamaron. - - -Una sevillana, mujer linda, la llamó á su casa viéndola pasar, y le -demandó. - -_Sevillana._ Señora mia, ¿sois española? ¿qué buscais? - -_Loz._ Señora, aunque vengo vestida á la ginovesa, soy española y de -Córdoba. - -_Sev._ ¿De Córdoba? Por vuestra vida, ahí tenemos todas parientes; y -¿á qué parte morábades? - -_Loz._ Señora, á la Cortiduría. - -_Sev._ Por vida vuestra, que una mi prima casó ahí con un cortidor -rico; así goce de vos, que quiero llamar á mi prima Teresa de -Córdoba, que os vea. Mencía, hija, va, llama á tu tia y á Beatriz de -Baeza y Marina Hernandez, que traigan sus costuras y se vengan acá. -Decidme, señora: ¿cuánto há que venistes? - -_Loz._ Señora, ayer de mañana. - -_Sev._ ¿Y dónde dormistes? - -_Loz._ Señora, demandando de algunas de la tierra, me fué mostrada -una casa donde están siete ú ocho españolas. Y como fuí allá, no me -querian acoger, y yo venía cansada, que me dixeron que el Santo Padre -iba á encoronarse. Yo, por verlo, no me curé de comer. - -_Sev._ ¿Y vísteslo, por mi vida? - -_Loz._ Tan lindo es, y bien se llama Leon décimo, que así tiene la -cara. - -_Sev._ Y bien, ¿dieron os algo aquellas españolas á comer? - -_Loz._ Mirá qué bellacas, que ni me quisieron ir á demostrar la -plaza. Y en esto vino una, que, como yo dixe que era de los buenos -de su tierra, fuéme por de comer, y despues fué comigo á enseñarme -los señores, y como supieron quién yo y los mios eran, que mi tio fué -muy conocido, que cuando murió le hallaron en las manos los callos -tamaños, de la vara de la justicia, luégo me mandaron dar aposento, y -envió comigo su mozo, y Dios sabe que no osaba sacar las manos afuera -por no ser vista; que traigo estos guantes, cortadas las cabezas de -los dedos, por las encobrir. - -_Sev._ Mostrad por mi vida, quitad los guantes; vivais vos en el -mundo y aquel Criador que tal crió; lograda y enguerada seais, y la -bendicion de vuestros pasados os venga. Cobrildas, no las vea mi -hijo, y acabáme de contar cómo os fué. - -_Loz._ Señora mia, aquel mozo mandó á la madre que me acogiese y -me diese buen lugar, y la puta vieja barbuda, estrellera dixo: ¿no -veis que tiene greñimon? y ella, que es estada mundaria toda su -vida, y agora, que se vido harta y quita de pecado, pensó que porque -yo traigo la toca baxa y ligada á la ginovesa, y son tantas las -cabezadas que me he dado yo misma, de un enojo que he habido, que me -maravillo cómo só viva; que como en la nao no tenía médico ni bien -ninguno, me ha tocado entre ceja y ceja, y creo que me quedará señal. - -_Sev._ No será nada, por mi vida; llamarémos aquí un médico que la -vea, que parece una estrellica. - - - - -MAMOTRETO VII. - -Cómo vienen las parientas y les dice la Sevillana. - - -_Sev._ Norabuena vengais, ansí goce yo de todas que os asenteis, y -oiréis á esta señora que ayer vino y es de nuestra tierra. - -_Beat._ Bien se le parece; que ansí son todas frescas, graciosas y -lindas como ella, y en su lozanía se ve que es de nuestra tierra. -¿Cuánto há, señora mia, que salistes de Córdoba? - -_Loz._ Señora, de once años fuí con mi señora á Granada; que mi padre -nos dexó una casa en pleito, por ser él muy putañero y jugador, que -jugaba el sol en la pared. - -_Sev._ ¿Y duelos le vinieron? ¿teniendo hijas doncellas jugaba? - -_Loz._ ¿Y qué hijas? Tres éramos y traíamos zarcillos de plata. Y -yo era la mayor; fuí festejada de cuantos hijos de caballeros hubo -en Córdoba; que de aquello me holgaba yo, y esto puedo jurar, que -desde chica me comia lo mio, y en ver hombre se me desperezaba, y me -quisiera ir con alguno, sino que no me lo daba la edad; que un hijo -de un caballero nos dió unas arracadas muy lindas, y mi señora se -las escondió porque no se las jugase, y despues las vendió ella para -vezar á las otras á labrar, que yo ni sé labrar ni coser, y el filar -se me ha olvidado. - -_Camisera._ Pues guayas de mi casa, ¿de qué viviréis? - -_Loz._ ¿De qué, señora? Sé hacer alheña, y mudas, y tez de cara, que -deprendí en Levante, sin lo que mi madre me mostró. - -_Cam._ ¿Qué sois estada en Levante? Por mi vida, yo pensé que -veníades de Génova. - -_Loz._ ¡Ay señoras! contaros he maravillas, dexáme ir á verter aguas; -que como eché aquellas putas viejas alcoholadas por las escaleras -abaxo, no me paré á mis necesidades, y estaba allí una beata de Lora, -el coño puto y el ojo ladron, que creo hizo pasto á cuantos grumetes -van por el mar Océano. - -_Cam._ ¿Y qué os hizo? - -_Loz._ No me quirie que me lavase con el agua de su jarillo, y estaba -allí otra abacera, que de su tierra acá no vino mayor rabanera, -villana, traga-santos, que dice que viene aquí por una bulda para una -ermita, y traye consigo un hermano, fraire de la merced, que tiene -una nariz como asa de cántaro, y el pié como remo de galera, que -anoche la vino acompañar, ya tarde, y esta mañana, en siendo de dia, -la demandaba, y enviésela lo más presto que pude, rodando, y por el -Dios que me hizo, que si me hablára, que estaba determinada comerle -las sonaderas, porque me paresciera, y viniéndome para acá, estaban -cuatro españoles allí cabe una grande plaza y tienien munchos dineros -de plata en la mano, y díxome el uno: señora, ¿quiéresnos contentar á -todos, y toma? Yo presto les respondí, si me entendieron. - -_Cam._ Por mi vida, ansí goceis. - -_Loz._ Díxeles: Hermanos, no hay cebada para tantos asnos; y -perdonáme, que luégo torno, que me meo toda. - -_Beat._ Hermana, ¿vistes tal hermosura de cara y tez? Si tuviese -asiento para los antojos; más creo que si se cura, que sanará. - -_Teresa Hernandez._ Andá ya por vuestra vida, no digais, súbele más -de mitad de la frente quedará señalada para cuanto viviere; ¿sabeis -qué podia ella hacer? que aquí hay en Campo de Flor munchos daquellos -charlatanes, que sabrian medicarla por abaxo de la vanda izquierda. - -_Cam._ Por vida de vuestros hijos, que bien decis; mas ¿quién se lo -osará decir? - -_Ter._ ¿Eso de quién? yo hablando hablando se lo diré. - -_Beat._ ¡Ay prima Hernandez, no lo hagais que nos deshonrará como -á mal pan! ¿No veis qué labia y qué osadía que tiene, y qué decir? -Ella se hará á la usanza de la tierra, que verá lo que le cumple; no -queria sino saber della si es confesa, porque hablaríamos sin miedo. - -_Ter._ Y eso me decis aunque lo sea se hará cristiana linda. - -_Beat._ Dexemos hablar á Teresa de Córdoba; que ella es burlona y se -lo sacará. - -_Ter._ Mirá en que estáis; digamos que queremos torcer hormigos ó -hacer alcuzcuzu, y si los sabe torcer, ahí verémos si es de nobis y -si los tuerce con agua ó con aceite. - -_Beat._ Vivais vos, que más sabeis que todas. No hay peor cosa que -confesa necia. - -_Sev._ Los cabellos os sé decir que tiene buenos. - -_Beat._ ¿Pues no veis que dice que habia doce años que jamas le -pusieron garvin ni albanega, sino una princeta labrada de seda verde -á usanza de Jaen? - -_Ter._ Hermana, Dios me acuerde para bien, que por sus cabellos me he -acordado que cien veces os lo he querido decir: ¿acordaisos el otro -dia cuando fuimos á ver la parida, si vistes aquella que la servia, -que es madre de una que vos bien sabeis? - -_Cam._ Ya os entiendo; mi hijo le dió una camisa de oro labrada, y -las bocas de las mangas con oro y azul. ¿Y es aquélla su madre? más -moza parece que la hija; y ¡qué cabellos rubios que tenía! - -_Ter._ Hi, hi, por el paraíso de quien acá os dexó, que son alheñados -por cobrir la nieve de las navidades. Y las cejas se tiñe cada -mañana, y aquel lunar postizo es; porque si mirais en él, es negro, -y unos dias más grande que otros; y los pechos llenos de paños para -hacer tetas, y cuando sale lleva más dixes que una negra, y el -tocado muy plegado por henchir la cara, y piensa que todos la miran, -y á cada palabra su reverencia, y cuando se asienta no parece sino -depósito mal pintado, y siempre va con ella la otra Marirodriguez la -regatera, y la cabrera, que tiene aquella boca que no paresce sino -traga caramillos, que es más vieja que Satanas; y sálense de noche de -dos en dos, con sombreros, por ser festejadas, y no se osan descobrir -que no vean el ataute carcomido. - -_Beat._ Decime, prima; ¡muncho sabeis vos! que yo soy una boba que -no paro mientes en nada de todo eso. - -_Ter._ Dexáme decir; que ansí dicen ellas de nosotras cuando nos ven -que imos á la estufa ó veniamos; ¡veis las camiseras, son de Pozo -Blanco, y baticulo llevan! Aosadas que no van tan espeso á misa, y -no se miran á ellas, que son putas públicas; y cuando vieron ellas -confesas putas y devotas ciento entre una. - -_Cam._ Dexá eso y notá que me dixo esta forastera que tenía un tio -que murió con los callos en las manos, de la vara de justicia, y -debia de ser que sería cortidor. - -_Ter._ Callá, que viene, si no será peor que con las otras que echó á -rodar. - - - - -MAMOTRETO VIII. - -Cómo torna la Lozana, y pregunta. - - -_Loz._ Señoras, ¿en qué hablais, por mi vida? - -_Ter._ En que para mañana querriamos hacer unos hormigos torcidos. - -_Loz._ ¿Y teneis culantro verde? Pues dexá hacer á quien de un puño -de buena harina y tanto aceite, si lo teneis bueno, os hará una -almofia llena, que no lo olvideis aunque murais. - -_Beat._ Prima, ansí goceis, que no son de perder; toda cosa es bueno -probar, cuanto más, pues que es de tan buena maestra, que, como -dicen, la que las sabe las tañe (por tu vida, que es de nostris). -Señora, sentaos, y decínos vuestra fortuna cómo os ha corrido por -allá por Levante. - -_Loz._ Bien, señoras, si el fin fuera como el principio; mas no quiso -mi desdicha que podia yo parecer delantre á otra que fuera en todo el -mundo de belleza y bien quista delante á cuantos grandes señores me -conocian, querida de mis esclavas, de los de mi casa toda, que á la -maravilla me querian ver cuantos de acá iban; pues oirme hablar, no -digo nada; que ahora este duelo de la cara me afea, y por maravilla -venian á ver mis dientes, que creo que mujer nacida tales los tuvo, -porque es cosa que podeis ver. Bien que me veis ansí muy cubierta -de vergüenza, que pienso que todos me conocen; y cuando sabréis -como ha pasado la cosa, os maravillaréis, que no me faltaba nada; -y agora no es por mi culpa, sino por mi desventura. Su padre de un -mi amante, que me tenía tan honrada, vino á Marsella, donde me tenía -para enviarme á Barcelona, á que lo esperase allí en tanto que él iba -á dar la cuenta á su padre; y por mis duelos grandes vino el padre -primero, y á él echó en prision y á mí me tomó y me desnudó fin á la -camisa, y me quitó los anillos, salvo uno, que yo me metí en la boca, -y mandóme echar en la mar á un marinero, el cual me salvó la vida -viéndome mujer, y posóme en tierra; y así venieron unos de una nao, y -me vistieron y me traxeron á Liorna. - -_Cam._ ¡Y mala entrada le éntre al padre dese vuestro amigo! ¿y si -mató vuestros hijos tambien que le habíades enviado? - -_Loz._ Señora, no, que los quiere muncho; mas porque le queria casar -á este su hijo, á mí me mandó de aquella manera. - -_Beat._ ¡Ay lóbrega de vos, amiga mia! ¿y todo eso habeis pasado? - -_Loz._ Pues no es la mitad de lo que os diré; que tomé tanta -malenconía, que daba con mi cabeza por tierra, y porrazos me he dado -en esta cara, que me maravillo que esta alxaqueca no me ha cegado. - -_Cam._ ¡Ay! ¡ay! ¡guayosa de vos, cómo no sois muerta! - -_Loz._ No quiero deciros más, porque el llorar me mata, pues que -soy venida á tierra que no faltará de que vivir; que ya es vendido -el anillo en nueve ducados, y di dos al arriero, y con estotros me -remediaré si supiese hacer melcochas ó mantequillas. - - - - -MAMOTRETO IX. - -Una pregunta que hace la Lozana para se informar. - - -_Loz._ Decíme, señoras mias: ¿sois casadas? - -_Beat._ Señora, sí. - -_Loz._ ¿Y vuestros maridos en qué entienden? - -_Ter._ El mio es cambiador, y el de mi prima lencero, y el de esa -señora que está cabo vos es borceguinero. - -_Loz._ Viva en el mundo; y ¿casastes aquí ó en España? - -_Beat._ Señora, aquí; mi hermana la viuda vino casada con un trapero -rico. - -_Loz._ ¿Y cuánto há que estáis aquí? - -_Beat._ Señora mia, desde el año que se puso la Inquisicion. - -_Loz._ Decíme, señoras mias; ¿hay aquí judíos? - -_Beat._ Munchos, y amigos nuestros; si hubiéredes menester algo -dellos, por amor de nosotras os harán honra y cortesía. - -_Loz._ ¿Y tratan con los cristianos? - -_Beat._ Pues ¿no lo sentís? - -_Loz._ ¿Y cuáles son? - -_Beat._ Aquellos que llevan aquella señal colorada. - -_Loz._ ¿Y ellas llevan señal? - -_Beat._ Señora, no; que van por Roma adobando novias y vendiendo -soliman labrado y aguas para la cara. - -_Loz._ Eso querria yo ver. - -_Beat._ Pues id vos allí, á casa de una napolitana, mujer de Jumilla, -que mora aquí arriba en Calabraga; que ella y sus hijas lo tienen por -oficio, y áun creo que os dará ella recabdo, porque saben munchas -casas de señores que os tomarán para guarda de casa y compañía á sus -mujeres. - -_Loz._ Eso querria yo, si me mostrase este niño la casa. - -_Cam._ Sí hará. Vén acá, Aguilarico. - -_Loz._ ¡Ay, señora mia! ¿Aguilarico se llama? mi pariente debe ser. - -_Beat._ Ya podria ser; pues ahí junto mora su madre. - -_Loz._ Beso las manos de vuestras mercedes, y si supieren algun buen -partido para mí, como si fuese estar con algunas doncellas, en tal -que yo lo sirva, me avisen. - -_Beat._ Señora, sí, andad con bendicion. ¿Habeis visto? ¡qué lengua! -¡qué saber! Si á ésta le faltáran partidos decí mal de mí; más beato -el que le fiára su mujer. - -_Ter._ Pues andaos á decir gracias, no sino gobernar doncellas, mas -no mis hijas; ¿qué pensais que sería? dar carne al lobo; ante de -ocho dias sabrá toda Roma, que ésta en són la veo yo que con los -cristianos será cristiana, y con los jodíos jodía, y con los turcos -turca, y con los hidalgos hidalga, y con los ginoveses ginovesa, y -con los franceses francesa que para todos tiene salida. - -_Cam._ No veia la hora que la enviásedes de aquí; que si viniera mi -hijo no la dexaba partir. - -_Ter._ Eso quisiera yo ver, cómo hablaba y los gestos que hiciera, y -por ver si se cubriera; mas no cureis, que presto dará de sí como -casa vieja, pues á casa va que no podria mejor hallar á su propósito, -y ende más la patrona, que parece á la judía de Zaragoza, que la -llevará consigo, y á todos contará sus duelos y fortuna. - - - - -MAMOTRETO X. - -El modo que tuvo yendo con Aguilarico, espantándose que le hablaban -en catalan, y dice un barbero. - - -_Mosen Sorolla._ Vén ascí, mon cosin Aguilaret. Veníu ascí, mon fill; -¿on seu estat? que ton pare ten demana. - -_Aguilaret._ Non vul venir, que vacih con aquesta dona. - -_Sor._ ¿Ma comare? feu vos así, veureu vostron fill. - -_Sogorbesa._ Vens ascí, tacañet. - -_Aguil._ ¿Qué voleu ma mare? ara ving. - -_Sog._ Not habrés pensat, traidoret; aquexa dona ¿on te ha tengut tot -vuy? - -_Loz._ Yo, señora, ahora lo vi, y le rogaron unas señoras que me -enseñase aquí junto á una casa. - -_Sog._ Anau al burdell, y laxau estar mon fill. - -_Loz._ Id vos, y besaldo donde sabeis. - -_Sor._ Mirá la cegijunta con qué me salió. - -_Mallorquina._ Veníu ací, bona dona. Nos pregan ab quexa dona, ma -veina; ¿on anau? - -_Loz._ Por mi vida, señora, que no sé el nombre del dueño de una casa -por aquí, que aquel niño me queria mostrar. - -_Mallorq._ ¿Debeu de fer llavors ó res? que así ma filla vos fará tot -quan vos le comenaréu. - -_Loz._ Señora, no busco eso y siempre halla el hombre lo que no -busca, máxime en esta tierra; dicíme, así vivais: ¿quién es aquella -hija de corcovado, y catalana, que no conociéndome me deshonró? pues -¡guay della si soltaba yo la maldita! Ni vi su hijo, ni quisiera ver -á ella. - -_Mallorq._ Nous cureu filla, anao vostron viaje, y si vos manau res, -lo farem nosaltres de bon cor. - -_Loz._ Señora, no quiero nada de vos, que yo busco una mujer que -quita cejas. - -_Mallorq._ Anao en mal guañy. ¿Y axó volias? cercaula. - -_Loz._ Válalas el diablo, y locas son estas mallorquinas; en Valencia -ligaros ian á vosotras, y herraduras han menester como bestias, pues -no me la irán á pagar á la pellejería de Búrgos. Cul de santarnao, -som segurs quina gent de Deu. - - - - -MAMOTRETO XI. - -Cómo llamó á la Lozana la Napolitana que ella buscaba y dice á su -marido que la llame. - - -_Napolitana._ Oislo, ¿quién es aquella mujer que anda por allí? -Ginovesa me parece; mirá si quiere nada de la botica; salí allá; -quizá que trae guadaño. - -_Jumilla._ Salí vos, que en ver hombre se espantará. - -_Nap._ Dame acá ese morteruelo de azófar. Decí, hija, ¿echastes aquí -el atauja y las pepitas de pepino? - -_Hija._ Señora, sí. - -_Nap._ ¿Qué mirais, señora? Con esa tez de cara no ganariamos -nosotros nada. - -_Loz._ Señora, nos maravilleis que solamente en oiros hablar me -alegre. - -_Nap._ Ansí es que no en valde se dixo: por do fueres, de los tuyos -halles, quizá la sangre os tira; entrá, mi señora, y quitaos dese -sol. Vén acá tú, sácale aquí á esta señora con qué se refresque. - -_Loz._ No hace menester, que si agora comiese me ahogaria del enojo -que traigo de aquesas vuestras vecinas; mas si vivimos, y no nos -morimos á tiempo serémos; la una porque su hijo me venía á mostrar á -vuestra casa, y la otra porque demandé de vuestra merced. - -_Nap._ Hi, hi, son envidiosas, y por eso mirá cuál va su hija el -domingo afeitada de mano de Mira la jodía, ó como las que nosotras -afeitamos, ni más ni ál. Señora mia, el tiempo os doy por testigo. -La una es de Segorve y la otra mallorquina, y como dixo Juan de la -Encina, que cul y cap y feje y cos echan fuera á voto á Dios. - -_Loz._ Mirá si las conocí yo. Señora mia, ¿son doncellas estas -vuestras hijas? - -_Nap._ Son y no son, sería largo de contar. Y vos, señora, ¿sois -casada? - -_Loz._ Señora, sí; y mi marido será agora aquí de aquí á pocos dias; -y en este medio querria no ser conoscida y empezar á ganar para la -costa; querria estar con personas honestas por la honra, y quiero -primero pagaros que me sirvais; yo, señora, vengo de Levante, y -traigo secretos maravillosos, que máxime en Grecia se usan muncho; -las mujeres que no son hermosas procuran de sello, y porque lo veais, -póngase aquesto vuestra hija la más morena. - -_Nap._ Señora, yo quiero que vos misma se lo pongais, y si eso es, no -habíades vos menester padre ni madre en esta tierra, y ese vuestro -marido que decis, será rey; oxalá fuera uno de mis dos hijos. - -_Loz._ Que, ¿tambien teneis hijos? - -_Nap._ Como dos pimpollos de oro; traviesos son, mas no me curo, que -para eso son los hombres. El uno es rubio como unas candelas, y el -otro crespo; señora, quedaos aquí y dormiréis con las doncellas, y -si algo quisiéredes hacer para ganar, aquí á mi casa vienen moros -y jodíos, que si os conoscen, todos os ayudarán; y mi marido va -vendiendo cada dia dos, tres y cuatro cestillas desto que hacemos, y -lo que basta para una persona basta para dos. - -_Loz._ Señora, yo lo dó por rescebido, dad acá si quereis que os -ayude á eso que haceis. - -_Nap._ Quitaos primero el paño y mirá si traés ninguna cosa que dar á -guardar. - -_Loz._ Señora, no, sino un espejo para mirarme, y agora veo que tengo -mi pago, que solia tener diez espejos en mi cámara para mirarme, que -de mí misma estaba como Narciso, y agora como Tisbe á la fontana, y -si no me miraba cien veces, no me miraba una, y he habido el pago de -mi propia merced. ¿Quién son estos que vienen aquí? - -_Nap._ Ansí goce de vos que son mis hijos. - -_Loz._ Bien parecen á su padre; y si son estos los pinos de oro, á -sus ojos. - -_Nap._ ¿Qué decis? - -_Loz._ Señora, que parecen hijos de rey nacidos en Badajoz; que veais -nietos dellos. - -_Nap._ Ansí veais vos de lo que paristes. - -_Loz._ Mancebo de bien, llegaos acá y mostráme la mano. Mirá qué -señal tenés en el monte de Mercurio y uñas de rapiña, guardaos de -tomar lo ajeno, que peligraréis. - -_Nap._ A estotro bizarro me mirá. - -_Loz._ Ese barbitaheño, ¿cómo se llama? Vení, vení; este monte de -Vénus está muy alto; vuestro peligro está señalado en Saturno, de -una prision, en el monte de la luna, peligro por mar. - -_Rampin._ Caminar por do va el buey. - -_Loz._ Mostrá esotra mano. - -_Ramp._ ¿Qué quereis ver? que mi ventura ya la sé: decíme vos, ¿dónde -dormiré esta noche? - -_Loz._ ¿Dónde? Donde no soñastes. - -_Ramp._ No sea en la prision y venga lo que viniere. - -_Loz._ Señora, este vuestro hijo más es venturoso que no pensais; -¿qué edad tiene? - -_Nap._ De diez años le sacamos los bracicos y tomó fuerza en los -lomos. - -_Loz._ Suplicos que le deis licencia que vaya comigo y me muestre -esta cibdad. - -_Nap._ Sí hará, que es muy servidor de quien lo merece; andá, meteos -esa camisa y serví á esa señora honrada. - - - - -MAMOTRETO XII. - -Cómo Rampin le va mostrando la cibdad y le da ella un ducado que -busque donde cenen y duerman, y lo que pasaron con una lavandera. - - -_Loz._ Pues hacé una cosa, mi hijo, que por do fuésemos, que me -digais cada cosa qué es y cómo se llaman las calles. - -_Ramp._ Ésta es la Ceca do se hace la moneda, y por aquí se va á -Campo de Flor y al Coliseo, y acá es el puente, y éstos son los -banqueros. - -_Loz._ ¡Ay, ay! no querria que me conosciesen, porque siempre fuí -mirada. - -_Ramp._ Vení por acá y mirá; aquí se venden munchas cosas, y lo mejor -que en Roma y fuera de Roma nace se trae aquí. - -_Loz._ Por tu vida que tomes este ducado y que compres lo mejor que -te paresciere, que aquí jardin me parece más que otra cosa. - -_Ramp._ Pues adelante lo veréis. - -_Loz._ ¿Qué me dices? por tu vida que compres aquellas tres perdices -que cenemos. - -_Ramp._ ¿Cuáles? ¿aquéstas? Astarnas son, que el otro dia me dieron -á comer de una en casa de una cortesana, que mi madre fué á quitar -las cejas y yo le llevé los afeites. - -_Loz._ ¿Y dó vive? - -_Ramp._ Aquí abaxo, que por allí habemos de pasar. - -_Loz._ Pues todo eso quiero que me mostreis. - -_Ramp._ Sí haré. - -_Loz._ Quiero que vos seais mi hijo, y dormiréis comigo; y mirá no me -lo hagais, que ese bozo dencima demuestra que no sois capon. - -_Ramp._ Si vos me probásedes, no sería capon. - -_Loz._ ¿Por mi vida? Hi, hi; pues comprá de aquellas hostias un par -de julios, y acordá dónde irémos á dormir. - -_Ramp._ En casa de una mi tia. - -_Loz._ ¿Y vuestra madre? - -_Ramp._ Que la quemen. - -_Loz._ Llevemos un cardo. - -_Ramp._ Son todos grandes. - -_Loz._ ¿Pues qué se nos da? cueste lo que costáre, que, como dicen, -ayunar ó comer trucha. - -_Ramp._ Por esta calle hallarémos tantas cortesanas juntas como -colmenas. - -_Loz._ ¿Y cuáles son? - -_Ramp._ Ya las verémos á las gelosías; aquí se dice el Viso, más -arriba vereis munchas más. - -_Loz._ ¿Quién es éste? ¿es el Obispo de Córdoba? - -_Ramp._ Ansí viva mi padre es un obispo espigacensis de mala muerte. - -_Loz._ Más triunfo lleva un mameluco. - -_Ramp._ Los cardenales son aquí como los mamelucos. - -_Loz._ Aquéllos se hacen adorar. - -_Ramp._ Y éstos tambien. - -_Loz._ Gran soberbia llevan. - -_Ramp._ El año de veinte y siete me lo dirán. - -_Loz._ Por ellos padecerémos todos. - -_Ramp._ Mal de munchos gozo es; alzá los ojos arriba, y veréis la -manifatura de Dios en la señora Clarina, allí me mirá vos, aquélla es -gentil mujer. - -_Loz._ Hermano, hermosura en puta, y fuerza en badajo. - -_Ramp._ Mirá esta otra. - -_Loz._ Que presente para triunfar; por eso se dixo: ¿Quién te hizo -puta? el vino y la fruta. - -_Ramp._ Es favorida de un perlado; aquí mora la galan portuguesa. - -_Loz._ ¿Quién es? ¿amiga de algun ginoves? - -_Ramp._ Mi agüelo es mi pariente, de ciento y otros veinte. - -_Loz._ ¿Y quién es aquella handorra que va con sombrero tapada, que -va culeando y dos mozas lleva? - -_Ramp._ ¿Esa? cualque cortesanilla por ahí; mirá qué otra quinada -dellas van por allá, que parescen enxambre, y los galanes tras ellas; -á estas horas salen ellas desfrazadas. - -_Loz._ ¿Y dó van? - -_Ramp._ A perdones. - -_Loz._ ¿Sí? por demas lo tenian: ¿putas y perdoneras? - -_Ramp._ Van por recoger para la noche. - -_Loz._ ¿Qué es aquello? ¿qué es aquello? - -_Ramp._ Llévalas la justicia. - -_Loz._ Esperá, no os envolvais con esa gente. - -_Ramp._ No haré, luégo vengo. - -_Loz._ Mirá agora dónde va braguillas, guayas si la sacó, Perico el -bravo; ¿que era por mi vida hijo? - -_Ramp._ No nada, sino el tributo que les demandaban, y ellas han dado -por no ser vistas, quién anillo, quién cadena, y despues enviará cada -una cualque litigante por lo que dió, y es una cosa que pagan cada -una un ducado al año al capitan de Torre Sabela. - -_Loz._ ¿Todas? - -_Ramp._ Salvo las casadas. - -_Loz._ Mal hacen, que no habian de pagar sino las que están al burdel. - -_Ramp._ Pues por eso es la mayor parte de Roma burdel, y le dicen -Roma putana. - -_Loz._ ¿Y aquéllas qué son? ¿moriscas? - -_Ramp._ No, cuerpo del mundo; son romanas. - -_Loz._ ¿Y por qué van con aquellas almalafas? - -_Ramp._ No son almalafas; son baticulo ó batirrabo y paños listados. - -_Loz._ ¿Y qué quiere decir, que en toda la Italia llevan delante sus -paños listados ó velos? - -_Ramp._ Despues acá de Rodriguillo español, van ellas ansí. - -_Loz._ Eso quiero yo saber. - -_Ramp._ No sé más de cuanto lo oí ansí, é os puedo mostrar al -Rodriguillo español de bronce; hecha fué estatua en Campidolio, que -se saca una espina del pié y está desnudo. - -_Loz._ Por mi vida, que es cosa de saber y ver, que dicen que en -aquel tiempo no habia dos españoles en Roma, y agora hay tantos. -Verná tiempo que no habrá ninguno y dirán Roma mísera, como dicen -España mísera. - -_Ramp._ ¿Veis allí la estufa do salieron las romanas? - -_Loz._ Por vida de tu padre que vamos allá. - -_Ramp._ Pues déxame llevar esto en casa de mi tia, que cerca estamos, -y hallarlo hemos aparejado. - -_Loz._ ¿Pues dónde me entraré? - -_Ramp._ Aquí, con esta lavandera milagrosa. - -_Loz._ Bueno será. - -_Ramp._ Señora mia, esta señora se quede aquí, así Dios os guarde, á -reservirlo hasta que torno. - -_Lavandera._ Intrate, madona, seate bien venuta. - -_Loz._ Beso las manos. - -_Lav._ ¿De dove siate? - -_Loz._ Señora, só española; mas todo mi bien lo he habido de un -ginoves que estaba para ser mi marido, y por mi desgracia se murió; y -agora vengo aquí porque tengo de haber de sus parientes gran dinero -que me ha dexado para que me case. - -_Lav._ Ánima mia. Dios os dé mejor ventura que á mí, que aunque me -veis aquí, soy española. - -_Loz._ ¿Y de dónde? - -_Lav._ Señora, de Nájera; y soy estada dama de grandes señoras, y un -traidor me sacó, que se habia de casar comigo, y burlóme. - -_Loz._ No hay que fiar, decíme ¿cuánto há que estáis en Roma? - -_Lav._ Cuando vino el mal de Francia, y ésta fué la causa que yo -quedase burlada; y si estoy aquí lavando y fatigándome, es para me -casar, que no tengo otro deseo, sino verme casada y honrada. - -_Loz._ ¿Y los aladares de pez? - -_Lav._ ¿Qué decis, señora? - -_Loz._ Que gran pena teneis en maxcar. - -_Lav._ ¡Ay señora! La humidad de esta casa me ha hecho pelar la -cabeza, que tenía unos cabellos como hebras de oro, y en un solo -cabello tenía añudadas sesenta navidades. - -_Loz._ ¿Y la humidad os hace hundir tanto la boca? - -_Lav._ Es de mio, que todo mi parentado lo tiene, que cuando comen -parece que mamillan. - -_Loz._ Mucho ganaréis á este lavar. - -_Lav._ ¡Ay señora! que cuando pienso pagar la casa, y comer, y leña, -y ceniza, y xabon, caldera, y tinas, y canastas, y agua, y cuerdas -para tender, y mantener la casa de cuantas cosas son menester, ¿qué -esperais? Ningun amigo que tengais os querrá bien si no le dais, -cuándo la camisa, cuándo la capa, cuándo la gorra, cuándo los huevos -frescos, y así de mano en mano, do pensais que hay tocinos no hay -estacas, y con todo esto á mala pena quieren venir cada noche á -teneros compañía, y por esto tengo dos, porque lo quel uno no puede, -supla el otro. - -_Loz._ Para tornar los gañivetes, este que se va de aquí, ¿quién es? - -_Lav._ Italiano es, canavario ó bostiller de un señor; siempre me -viene cargado. - -_Loz._ ¿Y sábelo su señor? - -_Lav._ No, que es casa abastada; pues estaria fresca si comprase -el pan para mí, y para todos esas gallinas, y para quien me viene -á lavar, que son dos mujeres, y doiles un carlino, ó un real y la -despensa, que beben más que hilan, y vino, que en otra casa beberian -lo que yo derramo, porque me lo traigan fresco, que en esta tierra -se quiere beber como sale de la bota; veis aquí dó viene el otro mi -amigo, y es español. - -_Loz._ A él veo engañado. - -_Lav._ ¿Qué decis? - -_Loz._ Que este tal mancebo quien quiera se lo tomaria para sí; y -sobre mi cabeza, que no ayuna. - -_Lav._ No á osados, señora; que tiene buen señor. - -_Loz._ No lo digo por eso, sino á pan y vos. - -_Lav._ Es como un ángel; ni me toma ni me da. ¿Qué quieres? ¿á qué -vienes? ¿dó eres estado hoy? guarda no quiebres esos huevos. - -_Español._ ¿Quién es esa señora? - -_Lav._ Es quien es. - -_Esp._ ¡Oh, pese á la grulla! si lo sabía callaba por mi honra, esa -fruta no se vende al puente. - -_Loz._ No, por mi vida, señor, que agora pasé yo por allí y no la vi. - -_Esp._ Bofeton en cara ajena. - -_Lav._ ¿No te quieres ir de ahí? ¡si salgo allá! ¿Qué os parece, -señora? otro fuera que se enojára; es la misma bondad, y mirad que me -ha traido cebada que no tengo otra cosa, la que le dan á él para la -mula de su amo. - -_Loz._ Otra cosa mejor pensé que os traia. - -_Lav._ Andá, señora; harto da quien da lo que tiene. - -_Loz._ Sí, verdad es; mas no lo que hurta. - -_Lav._ Habláme alto, que me duele este oido. - -_Loz._ Digo que si lavais á españoles solamente. - -_Lav._ A todo hago por ganar, y tambien porque está aquí otra -española, que me ha tomado muchas casas de señores, y lava ella á la -italiana, y no hace tanta espesa como yo. - -_Loz._ ¿Qué diferencia tiene el lavar italiano? - -_Lav._ ¿Qué? grande; nosotras remojamos y damos una mano de xabon -y despues encanastamos, y colamos, y se quedan los paños allí la -noche que cuele la lexía, porque de otra manera serian los paños de -color de la lexía; y ellas al remojar no meten xabon y dejan salir la -lexía, que dicen que come las manchas, y tornan la ceniza al fuego á -requemar, y despues no tiene virtud. - -_Loz._ Agora sé lo que no pensé; ¿quién es esta que viene acá? - -_Lav._ Aquí junto mora; mi vecina. - -_Vecina._ Española, ¿por qué no atas aquel puerco? no te cures, será -muerto. - -_Lav._ Anda, véte, bésalo en el buz del hierba. - -_Vec._ Bien, yo te aviso. - -_Lav._ Pues mira, si tú me lo miras ó tocas, quizá no será puerco por -tí; ¿pensa tú que ho paura del tu esbirro? á tí y á él os lo haré -comer crudo. - -_Vec._ Bien, espera. - -_Lav._ Va daquí, borracha, y áun como tú he lavado yo la cara con -cuajares. - -_Loz._ ¿Qué tambien teneis cochino? - -_Lav._ Pues iré yo á llevar toda esa ropa á sus dueños y traeré la -sucia, y de cada casa, sin lo que me pagan los amos, me vale más lo -que me dan los mozos, carne, pan, vino, fruta, aceitunas sevillanas, -alcaparras, pedazos de queso, candelas de sebo, sal, presuto, -ventresca, vinagre, que yo lo dó á toda esta calle, carbon, ceniza, y -más lo que traigo en el cuerpo y lo que puedo garucar, como platos y -escudillas, picheles, y cosas que el hombre no haya de comprar. - -_Loz._ Desa manera no hay galera tan proveida como las casas de las -lavanderas desta tierra. - -_Lav._ Pues nos maravilleis, que todo es menester; que cuando los -mozos se parten de sus amos, bien se lo pagamos, que nos lo ayudan -á comer; que este bien hay en esta tierra, que cada mes hay nuevos -mozos en casa, y nosotras los avisamos que no han de durar más ellos -que los otros, que no sean ruines, que cuando el mundo les faltáre, -nosotras somos buenas por dos meses, y tambien los enviamos en casa -del tal, que se partió un mozo, mas no sabe el amo que lo tomó que yo -se lo encaminé, y por esto ya el mozo me tiene puesto detras de la -puerta el frasco lleno, y el resto, y si viene el amo que me lo ve -tomar, digo que yo lo dexé allí cuando sobí. Veis, aquí viene aquel -mozuelo que os dexó aquí. - -_Rampin._ ¿Qué se hace? sus, vamos, á vos muchas gracias, señora. - -_Lav._ Esta casa está á vuestro servicio; gana me viene de cantar: - - Anda, puta, no serás buena, - No seré, no, que so de Llerena. - -Yo te lo veo en esa piel nueva; yo te he mirado en ojo que no -mentiré, que tú ruecas de usos harás. - -_Loz._ Por mi vida, hermano, que he tomado placer con esta borracha, -amenguada como hilado de beuda; ¿qué quiere decir estrego? vos qué -sabeis, ¿santochada? - -_Ramp._ Quiere decir bruxa como ella. - -_Loz._ ¿Qué es aquello que dice aquél? - -_Ramp._ Son chambelas que van vendiendo. - -_Loz._ ¿Y de qué se hacen estas rosquitas? - -_Ramp._ De harina y agua caliente, y sal y mata la uva, y poco -azúcar, y danles un bulle en agua, y despues metellas en el horno. - -_Loz._ Si en España se comiesen, dirian que es pan cenceño. - -_Ramp._ Porque allá sobra la levadura. - -_Loz._ Entrá vos y mirá si está ninguno allá dentro. - - - - -MAMOTRETO XIII. - -Cómo entran en la estufa Rampin y la Lozana, y preguntan: - - -¿Está gente dentro, hermano? - -_Estufero._ Andás aquí, andás; no hay más que dos. - -_Ramp._ Veislas, aquí salen. - -_Loz._ Caliente está por mi vida; tráeme agua fria, y presto salgamos -de aquí. - -_Ramp._ Tambien habia bragas para vos. - -_Loz._ Poco sabeis, hermano; al hombre braga de hierro, á la mujer de -carne; gana me viene de os azotar; tomá esta navaja, tornásela, que -ya veo que vos no la teneis menester; vamos fuera, que me muero; dame -mi camisa. - -_Ramp._ Vení, vení, tomá una chambela, va tú, haz venir del vino, -toma págalo, vén presto, ¿eres venido? - -_Est._ Ecome que vengo. Señora, tomad, bebed, bebe más. - -_Loz._ Bebe tú, que torrontes parece. - -_Ramp._ Vamos fuera prestamente, que ya son pagados estos borrachos. - -_Est._ Señora, das aquella mancha. - -_Loz._ Si tú no me la has echado, no tenía yo mancha ninguna. - -_Ramp._ No dice eso el beudo, sino que llama el aguinaldo mancha, que -es usanza. - -_Loz._ Pues dalde lo que se suele dar, que gran bellaco parece. - -_Ramp._ Adio. - -_Est._ Adio, caballeros de castillos. - -_Loz._ ¿Por dó hemos de ir? - -_Ramp._ Por acá, que aquí cerca está mi tia, veisla á la puerta. - -_Loz._ ¿Y qué es aquello que compra? ¿son rábanos y negros son? - -_Ramp._ No son sino romarachas, que son como rábanos, y dicen en esta -tierra que quien come la romaracha y va en nagona, torna otra vez á -Roma. - -_Loz._ ¿Tan dulce cosa es? - -_Ramp._ No sé, ansí dice el refran. - -_Tia._ Camiñá, sobrino, préstame un cuatrin. - -_Ramp._ De buena gana y un julio. - -_Tia._ Norabuena vengais, reina mia, toda venis sudada y fresca como -una rosa. ¿Qué buscais, sobrino? todo está aparejado, sino el vino; -id por ello y vení, cenarémos, que vuestro tio está volviendo el -asador. - -_Ramp._ Pues, alcanzáme esa calabaza en que lo traiga, que en dos -saltos vengo. - -_Tia._ ¿Qué os parece, señora, deste mi sobrino, que ansí fué siempre -servicial? - -_Loz._ Señora, que querria que fuese venido mi marido, para que lo -tomase y le hiciese bien. - -_Tia._ ¡Ay señora mia! qué merced ganaréis, que son pobres. - -_Loz._ No cureis, señora; mi marido les dará en qué ganen. - -_Tia._ Por mi vida, y á mi marido tambien, que bien sabe de todo y -es persona sabida, aunque todos le tienen por un asno, y es porque -no es malicioso; y por su bondad no es él agora cambiador, que está -esperando unas recetas y un estuche para ser médico, no se cura de -honras demasiadas, que aquí se está ayudando á repulgar y echar -caireles á lo que yo coso. ¿Venis, sobrino? asentáos aquí cabe mí, -comed, señora. - -_Loz._ Sí haré, que hambre tengo. - -_Tia._ ¿Oislo? vení á sentáos junto á esa señora, que os tiene amor, -y quiere que os asenteis cabe ella. - -_Viejo._ Sí haré de buen grado. - -_Ramp._ Paso, tio, ¡cuerpo de sant! que echais la mesa en tierra; -alzá el brazo, mirá que derramaréis, ¡quién me lo dixo á mí que lo -habíades de hacer! - -_Tia._ Así, ansí veis caido el banco, y la señora se habrá hecho mal. - -_Loz._ No he, sino que todo el vino me cayó encima; buen señal. - -_Tia._ Id por más y veis lo hecho, pasáos aquí, que siempre haceis -vuestras cosas pesadas; no cortés, que vuestro sobrino cortará, -¿veis? ¡ay! zape, zape, allá va, lo mejor se lleva el gato, ¿por qué -no esperais? que parece que no habeis comido. - -_Viej._ Dexáme hacer, y terné mejor aliento para beber. - -_Tia._ ¿Venis, sobrino? - -_Ramp._ Vengo por alguna cosa en que lo traiga. - -_Tia._ ¿Y las dos garrafas? - -_Ramp._ Caí y quebrélas. - -_Tia._ Pues tomá este jarro. - -_Ramp._ Éste es bueno, y si me dice algo el tabernero, dalle he con -él. - -_Tia._ Ansí se hace; señora mia yo me querria meter en un agujero -y no ver esto cuando hay gente forastera en casa, mas vos, señora, -habeis de mirar que esta casa es vuestra. - -_Loz._ Más gana tengo de dormir que de otra cosa. - -_Tia._ Sobrino, cená vosotros, en tanto que vo é la ayudo á desnudar. - -_Ramp._ Señora, sí. - - - - -MAMOTRETO XIV. - -Cómo torna su tia y demanda donde ha de dormir Rampin, y lo que -pasaron la Lozana y su futuro criado en la cama. - - -_Tia._ Dime, sobrino, ¿has de dormir allí con ella? que no me ha -dicho nada, y por mi vida que tiene lindo cuerpo. - -_Ramp._ Pues ¿que si la viérades vos desnuda en la estufa? - -_Tia._ Yo quisiera ser hombre, tan bien me ha parecido; ¡oh qué -pierna de mujer! y el necio de su marido que la dexó venir sola á la -tierra de cornualla, debe ser cualque babion, ó veramente que ella -debe de ser buena de su cuerpo. - -_Ramp._ Yo lo veré esta noche, que si puedo, tengo de pegar con sus -bienes. - -_Tia._ A otro que tú habria ella de menester, que le hallase mejor la -bezmellerica y le hinchese la medida. - -_Ramp._ Andá no habrés, que debaxo yace buen bebedor, como dicen. - -_Tia._ Pue alla dexé el candil, va pasico que duerme, y cierra la -puerta. - -_Ramp._ Sí haré: buenas noches. - -_Tia._ Va en buen hora. - -_Loz._ ¡Ay hijo! ¿y aquí os echastes? pues dormí y cobijaos, que -harta ropa hay; ¿qué haceis? mirá que tengo marido. - -_Ramp._ Pues no está agora aquí para que nos vea. - -_Loz._ Sí, mas sabello há. - -_Ramp._ No hará, esté queda un poquito. - -_Loz._ ¡Ay qué bonito! ¿y desos sois? por mi vida que me levante. - -_Ramp._ No sea desa manera, sino por ver si soy capon me dexéis -deciros dos palabras con el dinguilindon. - -_Loz._ No haré, la verdad, te quiero decir que estoy vírgen. - -_Ramp._ Andá señora, que no teneis vos ojo de estar vírgen; dexáme -ahora hacer, que no parecerá que os toco. - -_Loz._ ¡Ay! ¡ay! sois muy muchacho y no querria haceros mal. - -_Ramp._ No haréis, que ya se me cortó el frenillo. - -_Loz._ ¿No os basta besarme y gozar de mí ansí, que quereis tambien -copo y condedura? catá que me apretais ¿vos pensais que lo hallaréis? -pues hagos saber que ese huron no sabe cazar en esta floresta. - -_Ramp._ Abrilde vos la puerta, que él hará su oficio á la macha -martillo. - -_Loz._ Por una vuelta soy contenta. Mochacho, ¿eres tú? por esto -dicen, guárdate del mozo cuando le nace el bozo; si lo supiera, más -presto soltaba las riendas á mi querer, pasico, bonico, quedico, no -me ahinqueis, andá comigo, por ahí van allá, ay qué priesa os dais, y -no mirais que esta otrie en pasatiempo si no vos, catá que no soy de -aquellas que se quedan atras, esperá besaros he, ansí, ansí, por ahí, -seréis maestro, ¿veis cómo va bien? esto no sabiedes vos, pues no se -os olvide, sús, dalde maestro que aquí se verá al correr desta lanza, -quien la quiebra, y mirá que por mucho madrugar no amanece más ahína; -en el coso te tengo, la garrocha es buena, no quiero sino vérosla -tirar, buen principio llevais, caminá que la liebra está echada, aquí -va la honra. - -_Ramp._ Y si la venzo, ¿qué ganaré? - -_Loz._ No cureis, que cada cosa tiene su premio, ¿á vos vezo yo, -que nacistes vezado? daca la mano y tente á mí, que el almadraque -es corto, aprieta y cava, y ahoya, y todo á un tiempo. A las clines -corredor, agora, por mi vida, que se va el recuero. ¡Ay amores, que -soy vuestra, muerta y viva! quitaos la camisa, que sudais; ¡cuánto -tiempo habia que no comia cocho! ventura fué encontrar en hombre tan -buen participio, á todo pasto, este tal majadero no me falte, que -yo apetito tengo dende que nací, sin ajo y queso que podria prestar -á mis vicinas. Dormido se ha, en mi vida vi mano de mortero tan -bien hecha, ¡qué gordo que es! y todo parejo, mal año para nabo de -Xeres, parece bisoño de frojolon; la habla me quitó, no tenía por do -resollar, no es de dexar este tal unicornio. ¿Qué habeis, amores? - -_Ramp._ No, nada, sino demandaros de merced que toda esta noche seais -mia. - -_Loz._ No más, ansí goceis. - -_Ramp._ Señora, ¿por qué no? ¿falté algo en la pasada? emendallo -hemos, que la noche es luenga. - -_Loz._ Disponé como de vuestro, con tanto que me lo tengais secreto. -¡Ay qué miel tan sabrosa! no lo pensé, aguza, aguza, dale si le das -que me llaman en casa, aquí, aquí; buena como la primera, que no le -falta un pelo, dormí por mi vida, que yo os cobijaré; quite Dios de -mis dias y ponga en los tuyos, que cuanto enojo traia me has quitado; -si fuera yo gran señora, no me quitára jamas este de mi lado, ¡oh -pecadora de mí! ¿y desperteos? no quisiera. - -_Ramp._ Andá, que no se pierde nada. - -_Loz._ ¡Ay! ¡ay! ¡así va, por mi vida, que tambien caminé yo! allí, -allí me hormiguea, que, que, ¿pasaréis por mi puerta? Amor mio, -todavía hay tiempo; reposa, alza la cabeza, tomá esta almohada; mirá -que sueño tiene, que no puede ser mejor, quiérome yo dormir. - -_Auctor._ Quisiera saber escribir un par de ronquidos á los cuales -despertó él, y queriéndola besar, despertó ella, y dixo: ¡Ay señor! -¿es de dia? - -_Ramp._ No sé; que agora desperté, que aquel cardo me ha hecho -dormir. - -_Loz._ ¿Qué haceis?... y cuatro, á la quinta canta el gallo, no -estaré queda, no estaré queda hasta que muera; dormí que ya es de -dia, y yo tambien matá aquel candil que me da en los ojos, echaos y -tirá la ropa á vos. - -_Auctor._ Allí junto moraba un herrero, el cual se levantó á media -noche y no les dexaba dormir, y él se levantó á ver si era de dia, y -tornándose á la cama, la despertó, y dixo ella: ¿De dó venis? que no -os sentí levantar. - -_Ramp._ Fuí allí fuera, que estos vecinos hacen de la noche dia, -están las cabrillas sobre este horno, que es la punta de la media -noche y no nos dexan dormir. - -_Loz._ ¿Y en cueros salisteis? frio venis. - -_Ramp._ Vos me escalentaréis. - -_Loz._ Sí haré, mas no de esa manera, no más, que estoy harta y me -gastaréis la cena. - -_Ramp._ Tarde acordaste, que dentro yaz que no rabea; harta me decis -que estais, y parece que comenzais agora, cansada creeria yo más -presto que no harta. - -_Loz._ Pues ¿quién se harta que no dexe un rincon para lo que -viniere? por mi vida, que tan bien batís vos el hierro como aquel -herrero, á tiempo y fuerte, que es acero; mi vida, ya no más, que -basta hasta otria dia, que yo no puedo mantener la tela, y lo demas -sería gastar lo bueno; dormí, que almozar quiero en levantándome. - -_Ramp._ No cureis, que mi tia tiene gallina y nos dará de los huevos, -y muncha manteca y la calabaza llena. - -_Loz._ Señor, sí diré yo, como decia la buena mujer despues de bien -harta. - -_Ramp._ ¿Y cómo decia? - -_Loz._ Dixo harta de duelos con muncha mancilla; como lo sabe -aquella, que no me dexará mentir. - -_Auctor._ Y señaló á la calabaza. - -_Ramp._ Puta vieja era ésa; á la manteca llamaba mancilla lobos. - -_Loz._ Luenga vala, júralo mozo, y ser de Córdoba me salva; el sueño -me viene, reposemos. - -_Ramp._ Soy contento, á este lado y metamos la ilesia sobre el -campanario. - -_Auctor._ Era mediodia cuando vino la tia á despertallos, y dice: -sobrino, abrí, catá el sol que entra por todo, buenos dias, ¿cómo -habeis dormido? - -_Loz._ Señora, muy bien, y vuestro sobrino como lechon de viuda, -que no ha meneado pié ni pierna hasta agora, que yo ya me sería -levantada sino por no despertallo; que no he hecho sino llorar -pensando en mi marido, qué hace ó dó está, que no viene. - -_Tia._ No tomeis fatiga; andad acá, que quiero que veais mi casa -agora que no está aquí mi marido, veis aquí en qué paso tiempo; -¿quereis que os la quite á vos? - -_Loz._ Señora, sí, despues yo os pelaré á vos, porque veais qué mano -tengo. - -_Tia._ Esperá, traeré aquel pelador ó escoriador, y veréis que no -dexa bello ninguno, que las jodías lo usan muncho. - -_Loz._ ¿Y de qué se hace este pegote ó pellejador? - -_Tia._ ¿De qué? de trementina y de pez greca, y de calcina vírgen y -cera. - -_Loz._ Aquí do me lo posistes se me ha hinchado y es cosa sucia; -mejor se hace con vidrio sotil y muy delgado, que lleva el vello y -hace mejor cara, y luégo un poco de olio de pepitas de calabaza y -agua de flor de habas á la veneciana, que hace una cara muy linda. - -_Tia._ Eso quiero, que me vecéis. - -_Loz._ Buscá una redomilla quebrada, mirá que suave que es, y es cosa -limpia. - -_Tia._ No habréis, que si os caen en el Rastro las cortesanas, -todas querrán probar, y con eso que vos le sabeis dar con ligereza, -ganaréis cuanto quisiéredes, Dios delante; veis aquí do viene mi -marido. - -_Viejo._ Estéis en buen hora. - -_Loz._ Seais bien venido. - -_Viej._ Señora, ¿qué os ha parecido de mi sobrino? - -_Loz._ Señor, ni amarga ni sabe á fumo. - -_Tio._ Por mi vida, que teneis razon, mas yo fuera más al propósito -que no él. - -_Tia._ Mirá que se dexará decir; se pasan los dos meses que no me -dice qué tienes ahí, y se quiere ahora hacer gallo, para quien no os -conoce teneis vos palabra. - -_Loz._ Señora, no os altereis que mi bondad es tanta, que ni sus -palabras, ni su sobrino no me empreñarán; vamos, hijo Rampin, que es -tarde para lo que tenemos de hacer. - -_Tia._ Señora, id sana y salva, y tornarme á ver con sanidad. - - - - -MAMOTRETO XV. - -Cómo fueron mirando por Roma, hasta que vinieron á la judería, y cómo -ordenó de poner casa. - - -_Loz._ ¿Por dó hemos de ir? - -_Ramp._ Por aquí, por plaza Redonda, y verés el templo de Panteon, y -la sepultura de Lucrecia Romana, y el aguja de piedra que tiene la -ceniza de Rómulo y Rémulo, y la Coluna labrada, cosa maravillosa, y -veréis setemzoneis (_sic_), y reposarés en casa de un compañero mio -que me conoce. - -_Loz._ Vamos, que aquel vuestro tio sin pecado podria traer albarda, -ella parece de buena condicion, yo la tengo de vezar muchas cosas que -sé. - -_Ramp._ Deso os guardá; no vezeis á ninguna lo que sabeis, guardadlo -para cuando lo habréis menester, y si no viene vuestro marido, -podréis vos ganar la vida, que yo diré á todas que sabeis más que -mi madre, y si quereis que esté con vos os iré á vender lo que -hiciéredes, y os pregonaré que traés secretos de Levante. - -_Loz._ Pues vení acá, que eso mismo quiero yo, que vos esteis -comigo, mirá que yo no tengo marido, ni péname el amor, y de aquí -os digo que os tomé vestido y harto como barba de rey, y no quiero -que fatigueis, sino que os hagais sordo y bobo, y calleis aunque yo -os riña y os trate de mozo, que vos llevaréis lo mejor, y lo que yo -ganáre sabeldo vos guardar, y veréis si habrémos menester á nadie: á -mí me quedan aquí cuatro ducados para remediarme, id, compráme vos -soliman, y lo haré labrado, que no lo sepan mirar cuantas lo hacen en -esta tierra que lo hago á la cordobesa, con saliva y al sol, que esto -dicen que es lo que hace la madre á la hija, esotro es lo que hace -la cuñada á la cuñada, con agua y al fuego, y si miran que no falte, -ni sé qué me sería bueno, y desto haré yo para el comun, mas agora -he menester que sea loada, y cómo la primera vez les hará buena cara -siempre diré que lo paguen bien que es de muncha costa y gran trabajo. - -_Ramp._ Aquí es el Aduana, mirá si querés algo. - -_Loz._ ¿Que aduanaré? vos me habés llevado la flor. - -_Ramp._ ¿Veis allí una casa que se alquila? - -_Loz._ Veámosla. - -_Ramp._ Ya yo la he visto; que moraba una putilla allí, y tiene una -cámara y una saleta, y paga diez ducados de carlines al año, que son -siete é medio de oro, y ella la pagaba de en tres en tres meses, -que serien veinte é cinco carlines por tres meses; y buscarémos un -colchon y una silla para que hincha la sala, y así pasaréis hasta que -vais entendiendo y conosciendo. - -_Loz._ Bien decís; pues vamos á mercar un morterito chiquito, para -comenzar á hacer qualque cosa que dé principio al arte. - -_Ramp._ Sea ansí, yo os lo traeré. Vamos primero á hablar con un -jodío, que se llama Trigo, que él os alquilará todo lo que habeis -menester, y áun tomará la casa sobre sí. - -_Loz._ Vamos, ¿conoces alguno? - -_Ramp._ Mirá, es judío plático, dexá hacer á él, que él os publicará -entre hombres de bien que paguen la casa y áun el comer. - -_Loz._ Pues eso hemos menester; decíme, ¿es aquél? - -_Ramp._ No, que él no trae señal, que es judío que tiene favor, y -lleva ropas de seda vendiendo, y ese no lleva sino ropa vieja y -zulfaroles. - -_Loz._ ¿Qué plaza es ésta? - -_Ramp._ Aquí se llama Nagona, y si venís el miércoles veréis el -mercado, que quizá desde que nacistes no habés visto mejor órden en -todas las cosas, y mirá que es lo que quereis, que no falta nada de -cuantas cosas nacen en la tierra y en el agua, y cuantas cosas se -pueden pensar que sean menester, abundantemente, como en Venecia y -como en cualquier tierra de acarreto. - -_Loz._ Pues eso quiero yo que me mostreis, en Córdoba se hace los -juéves, si bien me recuerdo: - - Juéves, era juéves, - dia de mercado, - convidó Hernando - los Comendadores; - -¡oh, si me muriera cuando esta endecha oí! No lo quisiera tampoco, -que bueno es vivir, quien vive loa el Señor; ¿quién son aquellos que -me miraron? ¡para ellos es el mundo, y lóbregos de aquellos que van -á pié, que van sudando, y las mulas van á matacaballo, y sus mujeres -llevan á las ancas! - -_Ramp._ Eso de sus mujeres son cortesanas, y ellos deben de ser -grandes señores, pues mirá que por eso se dice Roma, triunfo de -grandes señores, paraíso de putanas, purgatorio de jóvenes, infierno -de todos, fatiga de bestias, engaño de pobres, peciguería de bellacos. - -_Loz._ ¿Qué predica aquél? vamos allá. - -_Ramp._ Predica cómo se tiene de perder Roma, destruirse el año del -XXVII, mas dícelo burlando. Éste es Campo de Flor, aquí es en medio -de la cibdad; éstos son charlatanes, sacamuelas y gastapotras, que -engañan á los villanos y á los que son nuevamente venidos, que aquí -los llaman bisoños. - -_Loz._ ¿Y con qué los engañan? - -_Ramp._ ¿Veis aquella raíz que él tiene en la mano? está diciendo -que quita el dolor de los dientes, y que lo dará por un bayoque, que -es cuatro cuatrines, hará más de ciento de aquellos, si halla quien -los compre tantos bayoques hará; y mirá el otro cuero hinchado aquel -papel que muestra, está diciendo que tiene polvos para vérmes, que -son lombrices, y mirá qué priesa tiene, y despues será qualque cosa -que no vale un cuatrin, y dice mill faranduras, y á la fin todo -nada; vamos, que un loco hace ciento. - -_Loz._ Por mi vida, que no son locos. Decíme, ¿quién mejor sabio que -quien sabe sacar dinero de bolsa ajena sin fatiga? ¿Qu’es aquello que -están allí tantos en torno aquél? - -_Ramp._ Son mozos que buscan amos. - -_Loz._ ¿Y aquí vienen? - -_Ramp._ Señora si, veis allí do van dos con aquel caballero que no -ture más el mal año, que ellos turáran con él. - -_Loz._ ¿Cómo lo sabeis vos? aquella agüela de las otras lavanderas me -lo dixo ayer, que cada dia en esta tierra toman gente nueva. - -_Ramp._ ¿Qué sabe la puta vieja, cinturiona segundina? cuándo son -buenos los famillos, y guardan la ropa de sus amos no se parten -cada dia, mas si quieren ser ellos patrones de la ropa que sus amos -trabajan, cierto es que los enviarán á turullote; mirá, los mozos -y las fantescas son los que difaman las casas, que siempre van -diciendo mal del patron y siempre roban más que ganan, y siempre -tienen una caxa fuera de casa, para lo que hurtan, y ellas quieren -tener un amigo que venga de noche, y otramente no estarán, y la -gran nescesidad que tienen los amos se lo hacen comportar, y por -eso mudan, pensando hallar mejor, y solamente son bien servidos el -primer mes. No hay mayor fatiga en esta tierra que es mudar mozos, -y no se curan, porque la tierra lo lleva, que si uno los dexa, otro -los ruega, y así ni los mozos hacen casa con dos solares, ni los amos -los dexan sus herederos, como hacen en otras tierras; pensá que yo -he servido dos amos en tres meses, que estos zapatos de seda me dió -el postrero, que era escudero, y tinie una puta, y comiamos comprado -de la taberna, y ella era golosa, y él pensaba que yo me comia unas -sorbas que habian quedado en la tabla, y por eso me despidió; y como -no hice partido con él, que estaba á discricion, no saqué sino estos -zapatos á la francesa, esperanza tenía que me habia de hacer del bien -si le sobraba á él. - -_Loz._ ¿Decísmelo de verdad? luego vos no sabeis que se dice que la -esperanza es fruta de necios como vos, y majaderos como vuestro amo. - - - - -MAMOTRETO XVI. - -Cómo entran á la judería y veen las sinogas, y cómo viene Trigo, -judío, á ponelle casa. - - -_Loz._ Aquí bien huele, convite se debe hacer, por mi vida, que huele -á porqueta asada. - -_Ramp._ ¿No veis que todos estos son judíos, y es mañana sábado, que -hacen el adafina? mirá los braseros y las ollas encima. - -_Loz._ Sí, por vuestra vida, ellos sabios en guisar á carbon que no -hay tal comer como lo que se cocina á fuego de carbon y en olla de -tierra; decíme, ¿qué es aquella casa que tantos entran? - -_Ramp._ Vamos allá y vello hés; ésta es sinoga de catalanes, y esta -de abaxo es de mujeres, y allí son tudescos, y la otra franceses, y -ésta de romanescos é italianos, que son los más necios judíos que -todas las otras naciones, que tiran al gentílico, y no saben su -ley; más saben los nuestros españoles que todos, porque hay entre -ellos letrados y ricos, y son muy resabidos; mirá allá donde están, -¿qué os paresce? ésta se lleva la flor; aquellos dos son muy amigos -nuestros, y sus mujeres las conozco yo, que van por Roma rezando -oraciones para quien se ha de casar, y ayunos á las mozas para que -paran el primer año. - -_Loz._ Yo sé mejor que no ellas hacer eso espeso con el plomo -derretido; por ahí no me llevarán, que las moras de Levante me -vezaron engañar bobas; en una cosa de vidrio, como es un orinal bien -limpio y la clara de un huevo, les haré ver maravillas para sacar -dinero de bolsa ajena diciendo los hurtos. - -_Ramp._ Si yo sabía eso cuando me hurtaron unos guantes que yo los -habia tomado á aquel mi amo (por mi salario), fueran agora para vos, -que eran muy lindos, y una piedra se le cayó á su amiga, y halléla, -veisla aquí, que ha expendido dos ducados en judíos que endevinasen, -y no le han sabido decir que yo la tenía. - -_Loz._ Mostrá; éste diamante es, vendámoslo, y diré yo que lo traigo -de Levante. - -_Ramp._ Sea ansí; vamos al mesmo jodío, que se llama Trigo, ¿veislo? -allá sale, vamos tras él que aquí no hablará si no dice la primera -palabra, oro, porque lo tienen por buen agüero. - -_Loz._ ¿No es oro lo que oro vale? - -_Trigo._ ¿Qué es eso que decís, señora ginovesa? el buen jodío, de -la paja hace oro; ya no me puede faltar el Dio, pues que de oro -habló. Y vos, pariente, ¿qué buscais? ¿venís con esta señora? ¿qué -ha menester? que ya sabeis vos que todo se remediará, porque su cara -muestra que es persona de bien; vamos á mi casa, entrá. Tina, Tina, -vén abaxo, daca un coxin para esta señora, y apareja que coman algo -de bueno. - -_Loz._ No aparejeis nada, que hemos comido. - -_Judío._ Haga buen pro, como hizo á Jacó. - -_Loz._ Hermano, ¿qué le dirémos primero? - -_Ramp._ Decilde de la piedra. - -_Loz._ ¿Veis aquí? querria vender esta joya. - -_Jud._ Esto en la mano lo teneis, buen diamante, fino parece. - -_Loz._ ¿Qué podria valer? - -_Jud._ Yo os diré; si fuese aquí qualque gran señor veneciano que lo -tomasse, presto haríamos á despachallo; vos, ¿en qué precio lo teneis? - -_Loz._ En veinte ducados. - -_Jud._ No los hallaréis por él; mas yo os diré que dexeme acá hasta -mañana, y verémos de serviros, que cuando halláremos quien quiera -desbolsar diez, será maravilla. - -_Ramp._ Mirá, si los hallais luégo, daldo. - -_Jud._ Esperáme aquí; ¿traés otra cosa de joyas? - -_Loz._ No agora. - -_Ramp._ ¿Veis qué judío tan diligente? Veislo aquí torna. - -_Jud._ Señora, ya se ha mirado y visto, el platero da seis solamente, -y si no, veislo aquí sano y salvo, y no dará más, y áun dice que vos -me habeis de pagar mi fatiga ó corretaje, y dixo que tornase luégo, -si no, que no daria despues un cuatrin. - -_Loz._ Dé siete, y págueos á vos, que yo tambien haré mi débito. - -_Jud._ Desa manera ocho serán. - -_Loz._ ¿A qué modo? - -_Jud._ Siete por la piedra, y uno á mí por el corretaje; caro sería, -y el primer lance no se debe perder, que cinco ducados buenos son en -Roma. - -_Loz._ ¿Cómo cinco? - -_Jud._ Si me pagais á mí uno, no le quedan á vuestra merced sino -cinco, que es el caudal de un judío. - -_Ramp._ Vaya, déselo, que estos jodíos si se arrepienten no harémos -nada. Andá Trigo, daldo y mirá si podeis sacalle más. - -_Jud._ Eso por amor de vos lo trabajaré yo. - -_Ramp._ Vení presto. - -_Loz._ Mirá qué casa tiene este judío, este tabardo quiero que me -cambie. - -_Ramp._ Sí hará, veislo viene. - -_Jud._ Ya se era ido, hicístesme detener, agora no hallaré quien lo -tome sino fiado. Tina, vén acá, dáme tres ducados de la caxa, que -mañana yo me fatigaré aunque sepa perder cualque cosilla; señora, ¿dó -morais, para que os lleve el resto? y mirá qué otra cosa os puedo yo -servir. - -_Loz._ Este mancebito me dice que os conosce y que sois muy bueno y -muy honrado. - -_Jud._ Honrados dias vivan vos y él. - -_Loz._ Yo no tengo casa, vos me habeis de remediar de vuestra mano. - -_Jud._ Sí, bien, y ¿á qué parte la quereis de Roma? - -_Loz._ Do veais vos que estaré mejor. - -_Jud._ Dexá hacer á mí, vení vos comigo, que sois hombre. Tina, -apareja un almofrex ó matalace y un xergon limpio y esa silla pintada -y aquel forcel. - -_Tina._ ¿Qué forcel? no os entiendo. - -_Jud._ Aquel que me daba diez y ocho carlines por él la portuguesa -que vino aquí ayer. - -_Tin._ Ya, ya. - -_Jud._ ¿Quereis mudar vestidos? - -_Loz._ Sí, tambien. - -_Jud._ Dexáme hacer, que esto os está mejor, volveos, si para vos se -hiciera no estuviera más á propósito, esperá: Tina, daca aquel paño -listado que compré de la Imperia, que yo te la haré á esta señora -única en Roma. - -_Loz._ No cureis que todo se pagará. - -_Jud._ Todo os dice bien, si no fuese por esa picadura de mosca -gracia teneis vos, que vale más que todo. - -_Loz._ Yo haré de modo que cegará quien bien me quisiere, que los -duelos con pan son buenos; nunca me mataré por nadie. - -_Jud._ Procurávos de no haber menester á ninguno, que, como dice el -judío, no me veas mal pasar, que no me verás pelear. - -_Loz._ Son locuras decir eso. - -_Jud._ Mirá porque lo digo, porque yo querria, si pudiese ser, que -hoy en este dia fuésedes rica. - -_Loz._ ¿Es el culantro hervir, hervir? - -_Jud._ Por vida desa cara honrada que más valeis que pensais, vamos á -traer un ganapan que lleve todo esto. - -_Ramp._ Veis allí uno, llamaldo vos, que la casa yo sé dó está, tres -tanto pareceis mejor desa manera; id vos delante, buen judío, que -nosotros nos irémos tras vos. - -_Jud._ ¿Y dónde es esa casa que decís? - -_Ramp._ A la Aduana. - -_Jud._ Bueno ansí gocen de vos; pues no tardeis, que yo la pagaré, y -esta escoba para limpialla con buena man derecha. - - - - -MAMOTRETO XVII. - -Informacion que interpone el autor para que se entienda lo que -adelante ha de seguir. - - -_Auctor._ El que siembra alguna virtud coge fama, quien dice la -verdad cobra ódio, por eso notad: estando escribiendo el pasado -capítulo, del dolor del pié dexé este cuaderno sobre la tabla, y -entró Rampin y dixo: ¿Qué testamento es éste? púselo á enxugar y dixo: - -_Ramp._ Yo venia á que fuésedes á casa, y vereis más de diez putas, -y quien se quita las cejas, y quien se pela lo suyo, y como la -Lozana no es estada buena jamas de su mal, el pelador no tenía harta -atauquia, que todo era calcina; hase quemado una Bolonesa todo el -pegujar, y posímosle buturo y dímosle á entender que eran blanduras, -allí dexó dos julios, aunque le pesó; vení, que reiréis con la -hornera que está allí, y dice que traxo á su hija vírgen á Roma, -salvo que con el palo ó cabo de la pala la desvirgó; y miente, que el -sacristan con el cirio pascual se lo abrió. - -_Auctor._ ¡Cómo! ¿y su madre la traxo á Roma? - -_Ramp._ Señor, sí; para ganar, que era pobre. Tambien la otra -vuestra muy querida dice que ella os sanará; mirá que quieren hacer -berengenas en conserva, que aquí llevo clavos de gelofe, más no á mis -expensas, que tambien sé yo hacer del necio, y despues todo se queda -en casa. ¿Quereis venir? que todo el mal se os quitará si las veis. - -_Auctor._ No quiero ir, que el tiempo me da pena, pero decí á la -Lozana que un tiempo fué que no me hiciera ella esos arrumacos, que -ya veo que os envia ella, y no quiero ir porque dicen despues que no -hago sino mirar y notar lo que pasa, para escribir despues, y que -saco dechados. ¿Piensan que si quisiese decir todas las cosas que he -visto, que no sé mejor replicallas que vos, que há tantos años que -estáis en su compañía? mas soyle yo servidor, como ella sabe, y es de -mi tierra ó cerca della, y no la quiero enojar, ¿y á vos no conocí yo -en tiempo de Julio segundo en plaza Nagona, cuando sirviedes al señor -canónigo? - -_Ramp._ Verdad decís, mas estuve poco. - -_Auctor._ Eso poco allí os vi moliendo no sé qué. - -_Ramp._ Sí, sí, verdad decís; ¡oh! buena casa y venturosa, más -ganaba ella entónces allí que agora la meitad, porque pasaban ellas -disimuladas, y se entraban allí, calla callando. Mal año para la -de los Rios, aunque fué muy famosa. Mirá que le aconteció: no há -cuatro dias vino allí una mujer Lombarda, que son bobas, y era ya de -tiempo, y dixo que la remediase, que ella lo pagaria, y dixo: señora, -un palafrenero que tiene mi amistad no viene á mi casa mas há de un -mes, queria saber si se ha envuelto con otra. Cuando ella oyó esto me -llamó y dixo: dame acá aquel espejo de alinde, y miró y respondióle: -señora, aquí es menester otra cosa que palabras, si me traes las -cosas que fueren menester serés servida. La Lombarda dixo: señora, -ved aquí cinco julios. La Lozana dixo: pues andá vos, Rampin; yo tomé -mis dineros y traigo un maravedí de plomo, y vengo y digo que no hay -leña, sino carbon, y que costó más, y ella dixo que no se curaba. -Yo hice buen fuego, que teniamos de asar un ansaron para cenar, que -venía allí una putilla con su amigo á cená, y ansí la hizo desnudar, -que era el mejor deporte del mundo, y le echó el plomo por debaxo en -tierra, y ella en cueros y mirando en el plomo, le dixo que no tenía -otro mal sino que estaba detenido, pero que no se podia saber si era -de mujer ó de otrie, que tornase otro dia y veríalo de más espacio; -dixo ella: ¿qué mandais que traiga? - -_Loz._ Una gallina negra y un gallo que sea de un año, y siete -huevos que sean todos nacidos aquel dia, y traéme una cosa suya. -Dixo ella: ¿traeré una ugujeta é una escofia? y la Lozana: sí, sí, y -surraba mi perrica. - -_Ramp._ Era el mayor deporte del mundo vella como estaba hecha una -estátua; y más contenta viene otro dia cargada, é traxo otros dos -julios, y metió ella la clara de un huevo en un orinal, y allí le -demostró cómo él estaba abrazado con otra que tenía una vestidura -azul; y hecimosle matar la gallina y lingar el gallo con su estringa, -y así le dimos á entender que la otra presto moriria, y que él -quedaba ligado con ella, y no con la otra, y que presto vernia; y -ansí se fué, y nosotros comimos una capirotada con mucho queso. - -_Auctor._ A esa me quisiera yo hallar. - -_Ramp._ Vení á casa, que tambien habrá para vos. - -_Auctor._ Anda, puerco. - -_Ramp._ Tanto es Pedro de Dios. - -_Auctor._ ¿Que no te medre Dios? - -_Ramp._ Venívos y veréis el gallo, que para otro dia lo tenemos. - -_Auctor._ Pues sea ansí que me llameis, y yo pagaré el vino. - -_Ramp._ Si hace saná presto; ¿no quereis vos hacer lo que hizo ella -para su mal, que no cuesta sino dos ducados? que por su fatiga -no queria ella nada, que todo sería un par de calzas para esta -invernada; mirá, ya ha sanado en Velitre á un español de lo suyo, y -al cabo de ocho dias se lo quiso hacer, y era persona que no perdiera -nada, y porque andaban entónces por desposarnos á mí y á ella, porque -cesase la peste, no lo hizo. - -_Auctor._ ¡Anda, que eres bobo! que ya sé quien es y se lo hizo, y le -dió un tabardo ó caparela para que se desposase; ella misma nos lo -contó. - -_Ramp._ Pues veis ahí ¿por qué lo sanó? - -_Auctor._ Eso pudo ser por gracia de Dios. - -_Ramp._ Señor, no, sino con su ungüento; son más de cuatro que la -ruegan, y porque no sea lo de Faustina, que la tomó por muerta y la -sanó, y despues no la quiso pagar y dixo que un voto que hizo la -sanó; y dióle ella paga nunca más empacharse con romanescas. - -_Auctor._ Ora andad en buen ora y encomendámela, y á la otra -desvirga-viejos que soy todo suyo, y válaos Dios. - -_Ramp._ No, que no caí. - -_Auctor._ Teneos bien, que está peligrosa esa escalera; ¿caiste? -válate el diablo. - -_Ramp._ Agora sí que caí. - -_Auctor._ ¿Hecistes os mal? poneos este paño de cabeza. - -_Ramp._ Ansí me iré hasta casa que me ensalme. - -_Auctor._ ¿Qué ensalmo te dirá? - -_Ramp._ El del mal francorum. - -_Auctor._ ¿Cómo dice? - -_Ramp._ Eran tres cortesanas y tenian tres amigos pajes de -Franquilano, la una lo tiene público y la otra muy callado, á la otra -le vuelta con el lunario. Quien esta oracion dixere tres veces á -rimano, cuando nace sea sano. _Amén._ - - - - -MAMOTRETO XVIII. - -Prosigue el autor tornando al décimosexto mamotreto, que viniendo de -la judería, dice. - - -_Ramp._ Si aquel jodío no se adelantára, esta gelosía se vende, y -fuera buena para una ventana, y es gran reputacion tener gelosía. - -_Loz._ ¿Y en qué veis que se vende? - -_Ramp._ Porque tiene aquel ramico verde puesto, que aquí á los -caballos ó á lo que quieren vender le ponen una hoja verde sobre las -orejas. - -_Loz._ Para eso mejor será poner el ramo sin la gelosía y venderémos -mejor. - -_Ramp._ ¿Mas ramo quereis que Trigo, que lo dirá por cuantas casas de -señores hay en Roma? - -_Loz._ Pues veis ahí, á vos quiero yo que seais mi gelosía, que yo no -tengo de ponerme á la ventana, sino cuando muncho asomaré las manos; -¡oh qué lindas son aquellas dos mujeres! por mi vida, que son como -matronas; no he visto en mi vida cosa más honrada ni más honesta. - -_Ramp._ Son Romanas principales. - -_Loz._ Pues ¿cómo van tan solas? - -_Ramp._ Porque ansí lo usan; cuando van ellas fuera, unas á otras se -acompañan, salvo cuando va una sola, que lleva una sierva, mas no -hombres ni más mujeres, aunque sea la mejor de Roma; y mirá que van -sesgas, y aunque vean á uno que conozcan no le hablan en la calle, -sino que se apartan ellos y callan, y ellas no abaxan cabeza ni hacen -mudanza aunque sea su padre ni su marido. - -_Loz._ ¡Oh qué lindas que son! pasan á cuantas naciones yo he visto, -y áun á Violante, la hermosa, en Córdoba. - -_Ramp._ Por eso dicen bulto romano y cuerpo senés, andar florentin y -parlar boloñés. - -_Loz._ Por mi vida, que en esto tienen razon, esotro miraré despues; -verdad es que las Senesas son gentiles de cuerpo, porque las he visto -que sus cuerpos parecen torres iguales. Mirá allá cuál viene aquella -vieja cargada de cuentas y más barbas que el Cid Ruy Diaz. - -_Vieja._ ¡Ay mi alma, parece que os he visto y no sé dónde! ¿por qué -habés mudado vestidos? no me recordaba; ya, ya, decíme, ¿y habeis -os hecho puta? amargá de vos, que no lo podrés sufrir, que es gran -trabajo. - -_Loz._ Mirá que vieja raposa, por vuestro mal sacais el ajeno, puta -vieja, simitarra, piltrofera, sóislo vos dende que nacistes, y pésaos -porque no podeis; nunca yo medre si vos decís todas esas cuentas. - -_Viej._ No lo digais, hija, que cada dia las paso siete á siete, con -su gloria al cabo. - -_Loz._ Ansí lo creo yo, que vos bebedardos sois; ¿por que no estais á -servir á cualque hombre de bien, y no andaréis de casa en casa? - -_Viej._ Hija, yo no querria servir donde hay mujer, que son terribles -de comportar; quieren que hileis para ellas y que las acompañeis, y -haz aquí y toma allí, y esto no está bueno, y ¿qué haceis con los -mozos? comé presto y vení acá, enxaboná, y mirá no gasteis mucho -xabon, xaboná estos perricos, y aunque xaboneis como una perla mal -agradecido, y nada no está bien, y no miran si el hombre se vido -en honra y tuvo quien la sirviese, sino que bien dixo quien dixo -que no hay cosa tan incomportable ni tan fuerte como la mujer rica; -ya cuando servis en casa de un hombre de bien, contento él y el -canavario, contento todo el mundo, y todos os dicen: ama, hilais para -vos, podeis ir á estaciones y á ver vuestros conocientes, que nadie -vos dirá nada, y si tornais tarde, los mozos mismos os encubren, y -tal casa de señor hay que os quedais vos dona y señora; y por eso me -voy agora á buscar si hallase alguno, que le ternia limpio como un -oro y miraria por su casa, y no querria sino que me tomase á salario, -porque á discricion no hay quien la tenga, por mis pecados, y mirá, -aunque soy vieja, só para revolver una casa. - -_Loz._ Yo lo creo, y áun una cibdad, aunque fuese el Cairo ó Milan. - -_Viej._ ¿Esta casa habés tomado? sea en buen punto con salud, mal ojo -tiene, moza para Roma y vieja á Benavente, allá la espero. - -_Trig._ Sobí, señora, en casa vuestra, veisla aderezada y pagada por -seis meses. - -_Loz._ Eso no quisiera yo, que ya no me puede ir bien en esta casa, -que aquella puta vieja, santiguadera, se desperezó á la puerta, y -dixo: afan, mal afan venga por ella, y yo, por dar una coz á un perro -que estaba allí, no miré, y metí el pié izquierdo delante, y mirá qué -nublo torné en entrando. - -_Jud._ No cureis, que Aven-Ruiz y Aven-Rey serán en Israel, y por -vuestra vida y de quien bien os quiere, porque só yo el uno, que iré -y enviaré quien pague la casa y la cena; y vos, pariente, aparejáme -esos dientes, no os desnudeis, sino estáos así, salvo el paño -listado, que no lo rompais, y si alguno viniere, hacé vos como la de -Castañeda, que el molino andando gana. - - - - -MAMOTRETO XIX. - -Cómo, despues de ido Trigo, vino un Maestresala á estar la siesta con -ella, y despues un Macero y el Balijero de su señoría. - - -_Loz._ Por mi vida que me meo toda, ántes que venga nadie. - -_Ramp._ Hacé presto, que veis allí uno viene que yo lo conozco. - -_Loz._ ¿Y quién es? - -_Ramp._ Un Maestresala de secreto, hombre de bien, vuestros cinco -julios no os pueden faltar. - -_Maestresala._ Decí, mancebo, ¿está aquí una señora que es venida -agora poco há? - -_Ramp._ Señor, sí, mas está ocupada. - -_Maestr._ Decilda que Trigo me mandó que viniese á hablalla. - -_Ramp._ Señor, está en el lecho, que viene cansada, si quereis -esperar, ella le hablará desde aquí. - -_Maestr._ Andá, véola yo la mano, y está en el lecho, pues ahí -la querria yo; decí que no la quite, que de oro es, y áun más -preciosa; ¡oh, pese á tal con la puta, y qué linda debe ser! Si me ha -entendido aquel harbadanzas, ducado le daré; ¿que dice esa señora? -¿quiere que muera aquí? - -_Ramp._ Luégo, señor. - -_Maestr._ Pues vení vos abaxo, mirá qué os digo. - -_Ramp._ ¿Qué es lo que manda vuestra merced? - -_Maestr._ Tomá, veis ahí para vos, y solicitá que me abra. - -_Ramp._ Señor, sí; tirí, tiritaña, mirá para mí, ¿abriréle? que se -enfria. - -_Loz._ Asomaos allí primero, mirá qué dice. - -_Maestr._ Hola, ¿es hora? - -_Ramp._ Señor, sí; que espere vuestra merced, que quiere ir fuera, y -ahí la hablará. - -_Maestr._ No, pese á tal, que me echais á perder, sino ahí, en casa, -que luégo me salgo. - -_Ramp._ Pues venga vuestra excelencia. - -_Maestr._ Beso las manos de vuestra merced, mi señora. - -_Loz._ Yo las de vuestra merced, que deseo me quita de un mi hermano. - -_Maestr._ Señora, para serviros más que hermano; ¿qué le parece á -vuestra merced de aquesta tierra? - -_Loz._ Señor, diré: como forastera, la tierra que me sé por madre me -la hé, cierto es que hasta que vea, ¿porque no le tomaré amor? - -_Maestr._ Señora, vos sois tal y haréis tales obras, que no por hija, -mas por madre quedaréis desta tierra; vení acá, mancebo, por vuestra -vida, que me vais á saber qué hora es. - -_Loz._ Señor, ha de ir comigo á comprar ciertas cosas para casa. - -_Maestr._ Pues sea desta manera: tomá, hermano, veis ahí un ducado, -id vos solo, que hombre sois para todo, que esta señora no es razon -que vaya fuera á estas horas, y vení presto, que quiero que vais -comigo para que traigais á esta señora cierta cosa que le placerá. - -_Ramp._ Señor, sí. - -_Maestr._ Señora, por mi fe, que tengo de ser vuestro, y vos mia. - -_Loz._ Señor, merecimiento teneis para todo, yo, señor, vengo -cansada: ¿y vuestra merced se desnuda? - -_Maestr._ Señora, puédolo hacer, que parte tengo en la cama, que dos -ducados dí á Trigo para pagalla, y más agora, que soy vuestro yo y -cuanto tengo. - -_Loz._ Señor, dixo el ciego que deseaba ver. - -_Maestr._ Esta cadenica sea vuestra, que me parece os dirá bien. - -_Loz._ Señor, vos estos corales al brazo, por mi amor. - -_Maestr._ Éstos pondré yo en mi corazon, y quede con Dios, y cuando -venga su criado vaya á mi estancia, que bien la sabe. - -_Loz._ Sí hará. - -_Maestr._ Este beso sea para empresa. - -_Loz._ Empresa con rescate de amor fiel que vuestra presencia me ha -dado, seré siempre leal á conservarlo; ¿venis calcotejo? sobí; ¿qué -traés? - -_Ramp._ El espejo que os dexastes en casa de mi madre. - -_Loz._ Mostrá, bien habeis hecho; ¿no me mirais la cadenica? - -_Ramp._ Buena, por mi vida, hi, hi, hi, qu’es oro, veis aquí dó -vienen dos. - -_Loz._ Mirá quién son. - -_Ramp._ El uno conozco, que lleva la maza de oro y es persona de bien. - -_Macero._ A vos, hermano, ¡hola! ¿mora aquí una señora que se llama -la Lozana? - -_Ramp._ Señor, sí. - -_Mac._ Pues decilda que venimos á hablalla, que somos de su tierra. - -_Ramp._ Señores, dice que no tiene tierra, que ha sido criada por -tierras ajenas. - -_Mac._ Juro á tal, que ha dicho bien, que el hombre donde nasce y la -mujer donde va. Decí á su merced que la deseamos ver. - -_Ramp._ Señores, dice que otro dia la veréis que haga claro. - -_Mac._ Voto á san, que tiene razon; mas no tan claro como ella lo -dice. Decí á su señoría que son dos caballeros que la desean servir. - -_Ramp._ Dice que no podeis servir á dos señores. - -_Mac._ Voto á mí, que es letrada; pues decilde á esa señora que nos -mande abrir, que somos suyos. - -_Ramp._ Señores, que esperen un poco que está ocupada. - -_Mac._ Pues vení vos abaxo. - -_Ramp._ Que me place. - -_Mac._ ¿Quién está con esa señora? - -_Ramp._ Ella sola. - -_Mac._ ¿Y qué hace? - -_Ramp._ Está llorando. - -_Mac._ ¿Por qué, por tu vida, hermano? - -_Ramp._ Es venida agora y ha de pagar la casa y demándanle luégo el -dinero, y ha de comprar baratijas para la casa, y no se halla con -mill ducados. - -_Mac._ Pues tomá vos la mancha y rogá que nos abra, que yo le daré -para que pague la casa, y este señor le dará para el resto; andad, -sed buen truxamante. - -_Ramp._ Señor, sí, luégo torno. Señora, mirá qué me dió. - -_Loz._ ¿Qué es eso? - -_Ramp._ La mancha y dará para la casa; ¿quereis que abra? - -_Loz._ Asomaos y decí que éntre. - -_Ramp._ Pues mojaos los ojos, que les dixe que llorábades. - -_Loz._ Sí haré. - -_Ramp._ Señores, si les place entrar. - -_Mac._ ¡Oh cuerpo de mí! no deseamos otra cosa. Besamos las manos de -vuestra merced. - -_Loz._ Señores, yo las vuestras; siéntense aquí sobre este cofre, que -como mi ropa viene por mar y no es llegada, estoy encogida, que nunca -en tal me vi. - -_Mac._ Señora, vos en medio, porque sea del todo en vos la virtud, -que la lindeza ya la tenés. - -_Loz._ Señor, yo no soy hermosa, mas así me quieren en mi casa. - -_Mac._ Yo no lo digo por eso, que lo sois, voto á mí pecador; señora, -esta tierra tiene una condicion, que quien toma placer poco ó asaz, -vive muncho, y por el contrario; así que quiero decir que lo que se -debe este señor y yo lo pagarémos, y tomá vos placer, y aunque sea -descortesía con licencia y seguridad me perdonará. - -_Loz._ ¿Así lo hacés? más vale ese beso que la medalla que traés en -la gorra. - -_Mac._ Por mi vida, señora, ¿súpoos bien? - -_Loz._ Señor, es beso de caballero, y no podia ser sino sabroso. - -_Mac._ Pues, señora, servíos de la medalla y de la gorra, por mi -amor, y por vida de vuestra merced, que os dicen bien, no en balde -os decís la Lozana, que todo os está bien; señora, dad licencia á -vuestro criado que se vaya con este señor, mi amo, y me enviará otra -con que me vaya. - -_Loz._ Vuestra merced puede mandar como de suyo, vaya donde mandáre. - -_Balijero._ Señora, ¿manda vuestra merced que venga con mi balija? - -_Loz._ Señor, segun la balija. - -_Balij._ Señora, llena, y verné á la noche. - -_Loz._ Señor, vení, que antorcha hay para que os vais. - -_Balij._ Beso las manos de vuestra merced; vení vos, hermano, que lo -manda su merced. - -_Ramp._ Sí haré; comience á caminar. - -_Balij._ Decime, hermano, ¿esta señora tiene ninguno que haga por -ella? - -_Ramp._ Señor, no. - -_Balij._ Pues ¿quién la traxo? - -_Ramp._ Viene á pleitear ciertos dineros que la deben. - -_Balij._ Si ansí es, bien es; tomá y llevalde esta gorra de grana á -aquel caballero, y decí á la señora que cene esto por amor de mí, que -sé que le sabrán bien, que son empanadas. - -_Ramp._ Señor, sí; más estimará esto que si fuera otra cosa, porque -es gran comedora de pescado. - -_Balij._ Por eso mejor, que yo enviaré el vino, y será de lo que bebe -su señoría. - -_Ramp._ Señor, sí. - -_Mac._ Señora, á la puerta llaman. - -_Loz._ Señor, mi criado es. - -_Mac._ Pues esperá; entra y cierra. - -_Ramp._ Señor, sí. - -_Mac._ Señora, yo me parto, aunque no quisiera. - -_Loz._ Señor, acá queda metido en mi ánima. Hadraga, ¿qué traeis? - -_Ramp._ Maravillas, voto á mí, y mirá que gato soriano que hallé en -el camino, si podia ser más bello. - -_Loz._ ¿Parece que es hembra? - -_Ramp._ No es, sino que está castrado. - -_Loz._ ¿Y cómo lo tomaste? - -_Ramp._ Eché la capa, y él estuvo quedo. - -_Loz._ Pues hacé vos ansí siempre, que hinchirémos la casa á tuerto y -á derecho, eso me place, que sois hombre de la vida, y no venis vacío -á casa; mirá quién llama, y si es el de la balija, que éntre, y vos -dormiréis arriba, sobre el axuar de la frontera. - -_Ramp._ No cureis, que á todo me hallaréis, salvo á poco pan. - -_Loz._ Vuestra merced sea el bien venido, como agua por mayo. - -_Balij._ Señora, ¿habeis cenado? - -_Loz._ Señor, sí; todas dos empanadas que me envió vuestra merced -comí. - -_Balij._ Pues yo me querria entrar, si vuestra merced manda. - -_Loz._ Señor, y áun salir cuando quisiere; daca el agua-piés, muda -aquellas sábanas, toma esa cabellera, dale el escofia, descalza á su -merced, sírvelo, que lo merece, porque te dé la bienandada. - -_Ramp._ Sí, sí, dexá hacer á mí. - - - - -MAMOTRETO XX. - -Las preguntas que hizo la Lozana aquella noche al Balijero, y cómo la -informó de lo que sabía. - - -_Loz._ Mi señor, ¿dormís? - -_Balijero._ Señora, no; que pienso que estoy en aquel mundo donde no -ternemos necesidad de dormir, ni de comer, ni de vestir, sino estar -en gloria. - -_Loz._ Por vida de vuestra merced, que me diga qué vida tienen en -esta tierra las mujeres amancebadas. - -_Balij._ Señora, en esta tierra no se habla de amancebadas ni de -abarraganadas, aquí son cortesanas ricas y pobres. - -_Loz._ ¿Qué quiere decir cortesanas ricas y pobres? ¿putas del -partido ó mundanas? - -_Balij._ Todas son putas, esa diferencia no os sabré decir, salvo que -hay putas de natura, y putas usadas, de puerta cerrada, y putas de -gelosía, y putas de empanada. - -_Loz._ Señor, si lo supiera no comiera las empanadas que me -enviastes, por no ser de empanada. - -_Balij._ No se dice por eso, sino porque tienen encerados á las -ventanas, y es de más reputacion; hay otras que ponen tapetes y están -más altas, éstas muéstranse todas, y son más festejadas de galanes. - -_Loz._ Quizá no hay mujer en Roma que sea estada más festejada que -yo, y querria saber el modo y manera que tienen en esta tierra para -saber escoger lo mejor, y vivir más honesto que pudiese con lo mio, -que no hay tal ave como la que dicen: ave del tuyo, y quien le hace -la jaula fuerte, no se le va ni se pierde. - -_Balij._ Pues dexáme acabar, que quizá en Roma no podríades -encontrar con hombre que mejor sepa el modo de cuantas putas hay, -con manta ó sin manta. Mirá, hay putas graciosas más que hermosas, -y putas que son putas ántes que mochachas, hay putas apasionadas, -putas estregadas, afeitadas, putas esclarecidas, putas reputadas, -reprobadas, hay putas mozaraves de Zocodover, putas carcavesas; hay -putas de cabo de ronda, putas ursinas, putas güelfas, gibelinas, -putas injuinas, putas de rapalo zapaynas, hay putas de simiente, -putas de boton griñimon, noturnas, diurnas, putas de cintura y de -marca mayor, hay putas orilladas, bigarradas, putas combatidas, -vencidas y no acabadas, putas devotas y reprochadas de Oriente á -Poniente y Setentrion, putas convertidas, repentidas, putas viejas, -lavanderas porfiadas, que siempre han quince años como Elena, -putas meridianas, ocidentales, putas maxcaras enmaxcaradas, putas -trincadas, putas calladas, putas ántes de su madre y despues de -su tia, putas desubientes é descendientes, putas con virgo, putas -sin virgo, putas el dia del domingo, putas que guardan el sábado -hasta que han enxabonado, putas feriales, putas á la candela, putas -reformadas, putas xaqueadas, travestidas, formadas, estrionas de -Tesalia, putas avispadas, putas terceronas, aseadas, apuradas, -gloriosas, putas buenas y putas malas, y malas putas; putas -enteresales, putas secretas y públicas, putas jubiladas, putas -casadas, reputadas, putas beatas, y beatas putas, putas mozas, putas -viejas, y viejas putas de trintin y botin, putas alcagüetas, y -alcagüetas putas, putas modernas, machuchas, inmortales, y otras que -se retraen á buen vivir, en burdeles secretos, y publiques honestos, -que tornan de principio á su menester. - -_Loz._ Señor, esas putas reiteradas me parecen. - -_Balij._ Señora, ¿y latin sabeis? reitero reiteras, por tornároslo á -hacer otra vez. - -_Loz._ Razon tiene vuestra merced, que agora dió las siete. - -_Balij._ Tené punto, señora, que con ésta serán ocho, que yo tornaré -al tema do quedamos. - -_Loz._ Decíme, señor, ¿hay casadas que sean buenas? - -_Balij._ Quien sí, quien nó; y ése es bocado caro, y sabroso, y -costoso, y peligroso. - -_Loz._ Verdad es que todo lo que se hace á hurtadillas sabe mejor. - -_Balij._ Mirá, señora, habeis de notar que en esta tierra á todas -sabe bien, y á nadie no amarga, y es tanta la libertad que tienen las -mujeres, que ellas los buscan y llaman, porque se les rompió el velo -de la honestidad, de manera que son putas y rufianas. - -_Loz._ ¿Y qué quiere decir rufianas, rameras, ó cosa que lo valga? - -_Balij._ Alcagüetas, si no lo habeis por enojo. - -_Loz._ ¡Cómo! ¿que no hay alcahuetas en esta tierra? - -_Balij._ Si hay, mas ellas mismas se lo son las que no tienen madre -ó tia, ó amiga muy amiga, ó que no alcanzan para pagar las rufianas, -porque las que lo son son muy taimadas, y no se contentan con comer y -la parte de lo que hacen haber, sino que quieren el todo y ser ellas -cabalgadas primero. - -_Loz._ Eso del todo no entiendo. - -_Balij._ Yo diré: si les dan un ducado que les lleven á las que se -han de echar con ellos, dicen las rufianas: el medio es para mí por -su parte dél, ¿y vos no me habeis de pagar, que os he habido un -hombre de bien, de quien podeis vos sacar cuanto quisiéredes? amiga, -yo no quiero avergonzar mis canas sin premio, y como os lo he habido -para vos, si yo lo llevára á una que siempre me añade, en mi seso -estaba yo; cuándo no me queria empachar con pobres, ésta y nunca -más. De manera que, como pueden ellas á los principios impedir, han -paciencia las pobretas, y se excusan el posible si pueden hacer sin -ellas. - -_Loz._ Señor, mirá, para mujer, muy mejor es por mano de otrie que -de otra manera, porque pierde la vergüenza, y da más autoridad que -cuantas empanadas hay, ó enceradas, como vos decís. - -_Balij._ Señora, no os enojeis; que sean emplumadas cuantas hay por -vuestro servicio, y quien desea tal oficio. - - - - -MAMOTRETO XXI. - -Otra pregunta que hace la Lozana al Balijero cuando se levanta. - - -_Loz._ Decíme, señor, esas putas, ó cortesanas, ó como las llamais, -¿son todas desta tierra? - -_Balij._ Señora, no, hay de todas naciones; hay españolas -castellanas, vizcaínas, montañesas, galicianas, asturianas, -toledanas, andaluzas, granadinas, portuguesas, navarras, catalanas y -valencianas, aragonesas, mallorquinas, sardas, corsas, sicilianas, -napolitanas, brucesas, pullesas, calabresas, romanescas, aquilanas, -senesas, florentinas, pisanas, luquesas, boloñesas, venecianas, -milanesas, lombardas, ferraresas, modonesas, brecianas, mantuanas, -raveñanas, pesauranas, urbinesas, paduanas, veronesas, vicentinas, -perusinas, novaresas, cremonesas, alexandrinas, vercelesas, -bergamascas, trevijanas, piedemontesas, saboyanas, provenzanas, -bretonas, gasconas, francesas, borgoñonas, inglesas, flamencas, -tudescas, esclavonas y albanesas, candiotas, bohemias, húngaras, -polacas, tramontanas y griegas. - -_Loz._ Ginovesas os olvidais. - -_Balij._ Ésas, señora, sonlo en su tierra, que aquí son esclavas, ó -vestidas á la ginovesa por cualque respeto. - -_Loz._ ¿Y malaguesas? - -_Balij._ Todas son maliñas y de mala digestion. - -_Loz._ Dígame, señor, ¿y todas estas cómo viven, y de qué? - -_Balij._ Yo os diré, señora, tienen sus modos y maneras, que sacan -á cada uno lo dulce y lo amargo, las que son ricas no les falta -que expender y que guardar, y las medianas tienen uno á posta que -mantiene la tela, y otras que tienen dos, el uno paga, y el otro no -escota; y quien tiene tres, el uno paga la casa, y el otro la viste, -y el otro hace la despensa, y ella labra, y hay otras que no tienen -sino dia é vito, y otras que lo ganan á heñir, y otras que comen y -escotan, y otras que les parece que el tiempo pasado fué mejor, hay -entre ellas quien tiene seso y quien no lo tiene, y saben guardar lo -que tienen, y éstas son las que van entre las que son ricas, y otras -que guardan tanto, que hacen ricos á munchos, y quien poco tiene -hace largo testamento; y por abreviar, cuando vaya al campo final -dando su postremería al arte militario, por pelear y tirar á terrero, -y otras que á la vejez viven á Ripa, y esto causan tres extremos -que toman cuando son novicias, y es que no quieren casa si no es -grande é pintada de fuera, y como vienen luégo se mudan los nombres -con cognombres altivos y de gran sonido, como son: la Esquivela, -la Cesarina, la Imperia, la Delfina, la Flaminia, la Borbona, la -Lutreca, la Franquilana, la Pantasilea, la Mayorana, la Tabordana, la -Pandolfa, la Dorotea, la Orificia, la Oropesa, la Semidama, y doña -Tal, y doña Adriana, y así discurren, mostrando por sus apellidos el -precio de su labor; la tercera que por no ser sin reputa, no abre en -público á los que tienen por oficio andar á pié. - -_Loz._ Señor, aunque el decidor sea necio, el escuchador sea cuerdo, -¿todas tienen sus amigos de su nacion? - -_Balij._ Señora, al principio y al medio cada una le toma como le -viene; al último frances, porque no las dexa hasta la muerte. - -_Loz._ ¿Qué quiere decir que vienen tantas á ser putas en Roma? - -_Balij._ Vienen al sabor y al olor; de Alemania son traidas, y de -Francia son venidas, las dueñas de España vienen en romeaje, y de -Italia vienen con carruaje. - -_Loz._ ¿Cuáles son las más buenas de bondad? - -_Balij._ ¡Oh! las españolas son las mejores y las más perfectas. - -_Loz._ Ansí lo creo yo, que no hay en el mundo tal mujeriego. - -_Balij._ Cuanto son allá de buenas son acá de mejores. - -_Loz._ ¿Habrá diez españolas en toda Roma que sean malas de su cuerpo? - -_Balij._ Señora, catorce mill buenas, que han pagado pontaje en el -golfo de Leon. - -_Loz._ ¿A qué vinieron? - -_Balij._ Por hombres para conserva. - -_Loz._ ¿Con quién vinieron? - -_Balij._ Con sus madres y parientas. - -_Loz._ ¿Dónde están? - -_Balij._ En Campo Santo. - - - - -MAMOTRETO XXII. - -Cómo se despide el Balijero y desciende su criado, y duermen hasta -que vino Trigo. - - -_Balij._ Mi vida, dame licencia. - -_Loz._ Mi señor, no me lo mandeis, que no quiero que de mí se parta -tal contenteza. - -_Balij._ Señora, es tarde, y mi oficio causa que me parta y quede -aquí sempiterno servidor de vuestro merecimiento. - -_Loz._ Por mi amor, que salga pasico y cierre la puerta. - -_Balij._ Sí haré, y besaros de buena gana. - -_Loz._ Soy suya. - -_Balij._ Mirá, hermano, abríme y guardá bien vuestra ama, que duerme. - -_Ramp._ Señor, sí, andá nora buena. - -_Loz._ A tu tia esa campona. - -_Ramp._ ¿Haos pagado? - -_Loz._ ¿Y pues? Siete buenas y dos alevosas, con que me gané estas -axorcas. - -_Ramp._ Bueno si durase. - -_Loz._ Mirá, dolorido, que de aquí adelante que sé cómo se baten las -calderas, no quiero de noche que ninguno duerma conmigo sino vos, -y de dia comer de todo, y desta manera engordaré, y vos procurá de -arcarme la lana si quereis que texa cintas de cuero; andá, entrá y -empleá vuestra garrocha, entrá en coso, que yo os veo que venís como -estudiante que durmió en duro, que contaba las estrellas. - -_Ramp._ ¿Y vos qué pareceis? - -_Loz._ Dilo tú por mi vida. - -_Ramp._ Pareceis barqueta sobre las ondas con mal tiempo. - -_Loz._ A la par á la par lleguemos á Xodar, duérmete y callemos, que -sendas nos tenemos. Parece que siento la puerta, ¿quién será? - -_Ramp._ Trigo es, por vida del Dio. - -_Loz._ Andá, abrilde. - -_Trig._ ¿Cómo os va, señora? que yo mi parte tengo del trabajo. - -_Ramp._ No cureis, que de aquí á poco no os habrémos menester, que -ya sabe ella más que todos. - -_Trig._ Por el Dio, que un fraile me prometió de venilla á ver, y es -procurador del convento, y sale de noche con cabellera, y mirá que -os proveerá á la mañana de pan é vino y á la noche de carne y de las -otras cosas; todo lo toma á tarja, y no le cuesta sino que vos vais -al horno y al regaton y al carnicero, y así de las otras cosas, salvo -de la fruta. - -_Loz._ No cureis, haceldo vos venir, que aquí le sabrémos dar la -manera, fraile ó qué, venga que mejor á él que á Salomon enfrenaré, -pues de ésos me echá vos por las manos, que no hay cosa tan sabrosa -como comer de limosna. - -_Trig._ Señora, yo os he hallado una casa de una señora rica, que es -estada cortesana, y agora no tiene sino dos señores que la tienen á -su posta, y es servida de esclavas como una reina, que está parida, y -busca una compañía que la gobierne su casa. - -_Loz._ ¿Y dónde mora? - -_Trig._ Allá detras de Bancos; si is allá esta tarde, mirá que es una -casa nueva pintada y dos gelosías y tres encerados. - -_Loz._ Sí haré, por conocer y experimentar, y tambien por comer á -expensas de otrie, que, como dicen, ¿quién te enriqueció? quien te -gobernó. - -_Trig._ Mirá que está parida y no os dexará venir á dormir á casa. - -_Loz._ No me curo, que Tragamalla dormirá aquí y tomarémos una casa -más cerca. - -_Trig._ ¿Para qué, si ella os da casa y lecho y lo que habeis de -menester? - -_Loz._ Andá, que todavía mi casa y mi hogar cien ducados val. Mi casa -será como faltriquera de vieja, para poner lo mal alzado y lo que se -pega. - -_Trig._ Con vos me entierren, que sabeis de cuenta; vé dó vas, y como -vieres ansí haz, y como sonaren ansí bailarás. - - - - -MAMOTRETO XXIII. - -Cómo fué la Lozana en casa desta cortesana, y halló allí á un -canónigo, su mayordomo, que la empreñó. - - -_Loz._ Paz sea en esta casa. - -_Esclava._ ¿Quién está ahí? - -_Loz._ Gente de paz, que viene á hurtar. - -_Escl._ Señora, ¿quién sois? para que lo diga á mi ama. - -_Loz._ Decí á su merced que está aquí una española, á la cual le han -dicho que su merced está mala de la madre, y le daré remedio si su -merced manda. - -_Escl._ Señora, allí está una gentil mujer, que dice no sé qué de -vuestra madre. - -_Cortesana._ ¿De mi madre? vieja debe ser, porque mi madre murió de -mi parto; ¿y quién viene con ella? - -_Escl._ Señora, un mozuelo. - -_Cort._ ¡Ay Dios! ¿quién será? Canónigo, por vuestra vida que os -asomeis y veais quién es. - -_Canónigo._ Cuerpo de mí, es más habile, á mi ver, que Santa Nefixa, -la que daba su cuerpo por limosna. - -_Cort._ ¿Qué decis? ésa no se debia morir. Andá, mirá si es ella que -habrá resucitado. - -_Canón._ Mándela vuestra merced subir, que poco le falta. - -_Cort._ Suba; va tú, Penda, que esta Marfuza no sabe decir ni hacer -embaxada. - -_Escl._ Xeñora llamar. - -_Loz._ ¡Oh qué linda tez de negra! ¿Cómo llamar tú? ¿Comba? - -_Escl._ No, llamar Penda de xeñora. - -_Loz._ Yo dar á tí cosa bona. - -_Escl._ Xeñora, xí; venir, venir, xeñora decir venir. - -_Loz._ Beso las manos de mi señora. - -_Cort._ Seais la bien venida, daca aquí una silla, pónsela, que se -siente. Decidme, señora, ¿conocisteis vos á mi madre? - -_Loz._ Mi señora, no, conocerla he yo para servir y honrar. - -_Cort._ Pues ¿qué me enviastes á decir que me queríades dar nuevas de -mi madre? - -_Loz._ ¿Yo, señora? corruta estaria la letra, no sería yo. - -_Cort._ Aquella Marfuza me lo ha dicho agora. - -_Loz._ Yo, señora, no dixe sino que me habian dicho que vuestra -merced estaba doliente de la madre y que yo le daria remedio. - -_Cort._ No entienden lo que les dicen; no curés, que el canónigo -tiene la culpa, que no quiere hacer á mi modo. - -_Canón._ ¿Qué quiere que haga? que há veinte dias que soy estado para -cortarme lo mio tanto me duele cuando orino, y segun dice el médico, -tengo que lamer todo este año, y á la fin creo que me lo cortarán, -¿piensa vuestra merced que se me pasarian sin castigo ni ella ni mi -criado que jamas torna do va? ya lo he dicho á vuestra merced, que -busque una persona que mire por casa, pues que ni vuestra merced -ni yo podemos, que cuando duele la cabeza todos los miembros están -sensibles, y vuestra merced se confie en aquel judío de Trigo, y mire -cómo tornó con sí ó con no. - -_Loz._ Señor, lo que Trigo prometió yo no lo sé, mas sé que me dixo -que viniese acá. - -_Canón._ ¡Oh, señora! ¿y sois vos la señora Lozana? - -_Loz._ Señor, sí, á su servicio y por su bien y mejoría. - -_Canón._ ¿Cómo, señora? seríaos esclavo. - -_Loz._ Mi señor, prometéme de no dallo en manos de médicos, y dexá -hacer á mí, que es miembro que quiere halagos y caricias, y no -crueldad de médico cobdicioso y bien vestido. - -_Canón._ Señora, desde agora lo pongo en vuestras manos, que hagais -vos lo que, señora, mandáredes, que él y yo os obedecerémos. - -_Loz._ Señor, hacé que lo tengais limpio, y untaldo con pupulion, -que de aquí á cinco dias no ternéis nada. - -_Canón._ Por cierto que yo os quedo obligado. - -_Cort._ Señora, y á mí, para la madre, ¿qué remedio me dais? - -_Loz._ Señora, es menester saber de qué y cuándo os vino este dolor -de la madre. - -_Cort._ Señora, como parí, la madre me anda por el cuerpo como sierpe. - -_Loz._ Señora, sahumaos por abaxo con lana de cabron, y si fuese -de frio ó que quiere hombre, ponelle un cerote sobre el ombligo de -galbano y armoniaco, y encienso, y simiente de ruda en una poca de -grana, y esto la hace venir á su lugar, y echar por abaxo y por la -boca toda la ventosidad, y mire vuestra merced que dicen los hombres -y los médicos, que no saben de qué procede aquel dolor ó alteracion, -metelle el padre; y peor es que, si no sale aquel viento ó frio que -está en ella, más mal hacen hurgándola, y con este cerote sana, y no -nuez moscada y vino, que es peor, y lo mejor es una cabeza de ajos -asada y comida. - -_Cort._ Señora, vos no os habeis de partir de aquí, y quiero que -todos os obedezcan y mireis por mi casa y seais señora della, y á mi -tabla, y á mi bien, y á mi mal, quiero que os halleis. - -_Loz._ Beso las manos por las mercedes que me hará y espero. - - - - -MAMOTRETO XXIV. - -Cómo comenzó á conversar con todos, y como el auctor la conoció -por intercesion de un su compañero, que era criado de un embaxador -milanés, al cual ella sirvió la primera vez con una moza no vírgen, -sino apretada. Aquí comienza la parte segunda. - - -_Silvio._ Quien me tuviera agora que aquella mujer que va muy -cubierta no le dijera cualque remoquete por ver qué me respondiera, -y supiera quién es, ¡voto á mí que es andaluza! en el andar y meneo -se conoce; ¡oh qué pierna! en vella se me desperezó la complision, -por vida del Rey, que no está vírgen; ¡ay qué meneos que tiene! ¡qué -voltar acá! siempre que me vienen estos lances vengo solo, ella se -pára allí con aquella pastelera, quiero ir á ver cómo habla y qué -compra. - -_Auctor._ ¡Hola! ¿acá? ¿acá? ¿qué haceis? ¿dó is? - -_Silv._ Quiero ir allí á ver quién es aquella que entró allí, que -tiene buen aire de mujer. - -_Auctor._ ¡Oh qué reñegar tan donoso! ¡por vida de tu amo, di la -verdad! - -_Compañero._ Hi, hi, diré yo como de la otra, que las piedras la -conocian. - -_Auctor._ ¿Dónde está? ¿qué trato tiene? ¿es casada ó soltera? pues á -vos quiero yo para que me lo digais. - -_Comp._ Pese al mundo con estos santos, sin aviso pasa cada dia por -casa de su amo, y mirá qué regatear que tiene, y porfia que no la -conoce. Miralda bien, que á todos da remedio de cualquier enfermedad -que sea. - -_Auctor._ Eso es bueno, decíme quién es y no me hableis por -circunloquios, sino decíme una palabra redonda, como razon de -malcochero; dímelo, por vida de la Corceta. - -_Comp._ Só contento, ésta es la Lozana, que está preñada de aquel -canónigo que ella sanó de lo suyo. - -_Auctor._ ¿Sanólo para que la empreñase? tuvo razon; decíme, ¿es -cortesana? - -_Comp._ No; sino que tiene ésta la mejor vida de mujer que sea en -Roma. Esta Lozana es sagaz, y bien mira todo lo que pasan las mujeres -en esta tierra, que son sujetas á tres cosas, á la pinsion de la -casa, y á la gola, y al mal que despues les viene de Nápoles, por -tanto se ayudan cuando pueden con ingenio, y por esto quiere ésta -ser libre, y no era venida cuando sabía toda Roma y cada cosa por -extenso, sacaba dechados de cada mujer y hombre, y queria saber su -vivir, y cómo y en qué manera. De modo que agora se va por casas de -cortesanas, y tiene tal labia, que sabe quién es el tal que viene -allí, y cada uno nombra por su nombre, y no hay señor que no desee -echarse con ella por una vez, y ella tiene su casa por sí, y cuanto -le dan lo envia á su casa con un mozo que tiene, y siempre se le -pega á él y á ella lo mal alzado, de modo que se saben remediar, y -ésta hace embaxadas, y mete de su casa muncho almacen, y sábele dar -la maña, y siempre es llamada señora Lozana, y á todos responde, y -á todos promete y certifica, y hace que tengan esperanza aunque no -la haya. Pero tiene esto que quiere ser ella primero referendada, y -no perdona su interes á ninguno, y si no queda contenta, luégo los -moteja de míseros y bien criados, y todo lo echa en burlas; desta -manera saca ella más tributo que el capitan de la Torre Sabela. -Veisla allí que parece que le hacen mal los asentaderos, que toda se -está meneando, y el ojo acá, y si me ve luégo me conocerá, porque -sabe que sé yo lo que pasó con mi amo el otro dia, que una mochacha -le llevó, cinco ducados se ganó ésta, y más le dió la mochacha de -otros seis, porque veinte le dió mi amo, y como no tiene madre, que -es novicia, ella le sacaria las coradas, quelo sabe hacer, y no -perdona servicio que haga, y no le queda por corta ni por mal echada, -y guay de la puta que le cae en desgracia, que más le valdria no -ser nacida, porque dexó el frenillo de la lengua en el vientre de -su madre, y si no la contentasen diria peor dellas que de carne de -puerco, y si la toman por bien, beata la que la sabe contentar, va -diciendo á todos qué ropa es de baxo paños salvo que es boba, y no -sabe. Condicion tiene de ángel, y el tal señor la tuvo dos meses en -una cámara, y dice, por más encarecer, señor, sobre mí si ella lo -quiere hacer, que apretés con ella, y á mí tambien lo habeis de -hacer, que de tal encarnadura so, que si no me lo hacen muerta so, -que há tres meses que no sé qué cosa es, mas con vos quiero romper la -jura, y con estas chufletas gana; la mayor embaidera es que nació, -pues pensaréis que come mal, siempre come asturion ó cualque cosa, -come lo mejor, mas tambien llama quien ella sabe que lo pagará más -de lo que vale, llegaos á ella, y yo haré que no la conozco, y ella -veréis que conocerá á vos y á mí, y veréis cómo no miento en lo que -digo. - -_Auctor._ De vuestras camisas ó pasteles nos mostrá, señora, y máxime -si son de mano desa hermosa. - -_Loz._ Por mi vida, que tiene vuestra merced lindos ojos, y esotro -señor me parece conocer, y no sé dó lo vi; ya, ya, por mi vida, que -lo conozco, ¡ay señora Silvana! por vida de vuestros hijos que lo -conozco, está con un mi señor milanés; pues decí á vuestro amo que me -ha de ser compadre cuando me empreñe. - -_Auctor._ Cuanto más si lo estáis, señora. - -_Loz._ ¡Ay, señor! no lo digais, que soy más casta que es menester. - -_Auctor._ Andá, señora, crecé y multiplicá, que lleveis algo del -mundo. - -_Loz._ Señor, no hallo quien diga, ¿qué tienes ahí? - -_Auctor._ Pues, voto á mí, que no se os parece. - -_Loz._ Mas ántes sí, que ansí goceis de vos, qué engordo sin verde. - -_Auctor._ Cada dia sería verde si por ahí tirais; señora, suplícole -me diga si es ésta su posada. - -_Loz._ Señor, no, sino que soy venida aquí, que su nuera desta señora -está de parto, y querria hacer que como eche las pares me las vendan, -para poner aquí á la vellutera y dalle ha cualque cosa para ayuda á -criar la criatura, y la otra tiene una niña del hospital, y darémosle -á ganar de su amigo cien ducados, y por otra parte ganará más de -trescientos, porque ha de decir que es de un gran señor que no desea -otro sino hijos, y á esta señora le parece cosa extraña y no lo es; -dígaselo vuestra merced por amor de mí, y rueguéselo, que yo voy -arriba. - -_Auctor._ Señora, en vuestra casa podeis hacer lo que mandáredes, -mas á mí mal me parece, y mirá lo que haceis, que esta mujer no os -engañe á vos y á vuestra nuera, porque, ni de puta buena amiga, ni de -estopa buena camisa, notad la puta cómo es criada y la estopa cómo es -hilada. Digo esto porque como me lo ha dicho á mí lo dirá á otrie. - -_Pastelera._ Señor, miráme por la botica, que luégo abaxo. - -_Compañero._ ¿Qué te parece? ¿mentia yo? por el cuerpo de sant que -no es ésta la primera que ella hace, válgala y qué trato trae con -las manos, paresce que cuanto dice es ansí como ella lo dice, en mi -vida espero ver otra símile, mirá, ¿qué hará de sus pares ella cuándo -parirá? Ésta es la que dió la posta á los otros que tomasen al puente -á la Bonica, y mirá qué treinton le dieron porque no quiso abrir -á quien se lo dió, y fué que cuando se lo dieron, el postrero fué -negro, y dos ducados le dieron para que se medicase, y á ésta más de -diez. - -_Auctor._ ¡Oh gran mala mujer! ¿cómo no la azotan? - -_Comp._ Callá, que deciende; señora, ¿pues qué llevais? - -_Loz._ Señor, que quiero ir á aquella señora para que esté todo en -órden, que la misma partera me las traerá. - -_Auctor._ A ella y á vos habian de encorozar; señora, ¿qué haré para -que mi amiga me quiera bien? - -_Loz._ Señor, comed de la salvia con vuestra amiga. - -_Comp._ Señora, ¿y yo que muero por vos? - -_Loz._ Eso sin salvia se puede hacer, no me den vuestras mercedes -empacho agora, que para eso tiempo hay, y casa tengo, que no lo tengo -de hacer aquí en la calle. - -_Comp._ Señora, no; mire vuestra merced qué se le cae. - -_Loz._ Ya, ya, faxadores son para xabonar. - -_Auctor._ Voto á Dios, que son de man llena para xabonar; no es -nacida su par, mal año para caballo ligero, que tal sacomano sea; -ésta comprará oficio en Roma, que beneficio ya me parece que lo tiene -curado, pues no tiene chimenea, ni tiene de poner antojos. - -_Comp._ Cómo va hacendosa, lo que saca ella deste engaño le sacaria -yo si la pudiese conducir á que se echase comigo, que ésta dará lo -que tiene á un buen rufian, que fuese cordobés taimado. - -_Auctor._ Callemos, que torna á salir, ¿qué mejor rufian que ella si -por cordobés lo haceis? Por vida suya, que tambien se dixo ese refran -por ellas como por ellos, sino miraldo si se sabe dar la manera en -Alcalá ó en Guete; ¿qué es aquello que trae? demandémoselo, ¿qué -priesa es ésa, señora? - -_Loz._ Señores, como no saben en esta tierra no proveen en lo -necesario, y quieren hacer la cosa y no le saben dar la maña, la -parida no tiene pezones, como no parió jamas, y es menester ponelle, -para que le salgan, este perrico, y negociar por amor del padre, y -despues, como no tiene pezones, le pagarémos. - -_Auctor._ Vuestra merced es el todo, á lo que vemos; mirá, señora, -que esta tierra prueba los recien venidos, no os amaleis, que os -cerrarán cuarenta dias. - -_Loz._ Señor, de lo que no habeis de comer dexaldo cocer. - -_Auctor._ Y áun quemar. - -_Silv._ ¿Eso me decis? con poco más me moriré, mas vuestra merced no -será de aquellas que prometen y no atienden. - -_Loz._ Dexáme pasar, por mi vida, que tengo que hacer, porque es -menester que sea yo la madre de la parida, y la botillera y lo demas, -porque viene la más linda y favorecida cortesana que hay en Roma por -madrina, y más viene por contentarme á mí que por otra cosa, que soy -yo la caxa de sus secretos; y vienen dos banqueros por padrinos, y -sólo por vella no os partais, que ya vienen, veisla; pues, ¿de la -fruta no tenemos? una mesa con presutos cochos y sobreasadas, con -capones y dos pavones y un faisan, y asarnas y mil cosas; mirad si -viesedes á mi criado, que es ido á casa y díxele que truxese dos -coxines vacíos para llevar faxadores, y paños para dar á lavar, por -meter entre medias de lo mejor, y no viene. - -_Auctor._ ¿Es aquel que viene con el otro Sietecoñicos? - -_Loz._ Sí, por mi vida, y su pandero trae. Mill cantares nos dirá el -bellaco, y ¿no mirais? anillos y todo ¡muéranse los barberos! - -_Sietecoñicos._ Mueran por cierto, que muy quexoso vengo de vuestro -criado, que no me quiso dar tanticas de blanduras. - -_Loz._ Anda, que bueno vienes, borracho, alcohol y todo, no te lo -sopiste poner, calla que yo te lo adobaré, si te miras á un espejo, -verás la una ceja más ancha que la otra. - -_Sietec._ Mira qué norabuena, algun ciego me querria ver. - -_Loz._ Anda, que pareces á Francisca la Fajarda, entra, que has de -cantar aquel cantar que dixiste cuando fuimos á la viña á cenar, la -noche de marras. - -_Sietec._ ¿Cuál? ¿Vayondina? - -_Loz._ Sí, y el otro. - -_Sietec._ ¿Cuál? ¿Bartolomé del Puerto? - -_Loz._ Sí, y el otro. - -_Sietec._ Ya, ya, ¿Ferreruelo? - -_Loz._ Ese mismo. - -_Sietec._ ¿Quién está arriba? ¿hay putas? - -_Loz._ Sí, mas mira que está allí una que presume. - -_Sietec._ ¿Quién es? ¿la de Toro? pues razon tiene; puta de Toro y -trucha de Duero. - -_Loz._ Y la sevillana. - -_Sietec._ La seis veces villana, señores, con perdon. - -_Auctor._ Señora, no hay error; subí vos, alcuza de santero. - -_Loz._ Señores, no se partan, que quiero mirar qué es lo que le dan -los padrinos, que me va algo en ello. - -_Auctor._ Decíme, ¿qué dan los padrinos? - -_Comp._ Es una usanza en esta tierra que cada uno da á la madre segun -puede, y hacen veinte padrinos, y cada uno le da. - -_Auctor._ Pues no ivan allí más de dos con la criatura. ¿Cómo hacen -tantos? - -_Silv._ Mirar, aquella garrafa que traen de agua es la que sobró en -el bacin cuando se lavaron los que tienen la criatura, y tráenla á -casa, y de allí envíanla al tal y á la tal, y ansí á cuantos quieren, -y dicen que por haberse lavado con aquel agua son compadres, y así -envian, quién una cana de raso, quién una de paño, quién una de -damasco, quién un ducado ó más, y desta manera es como cabeza de -lobo para criar la criatura hasta que se case ó se venda si es hija; -pues notá otra cláusula que hacen aquí las cortesanas, prometen de -se vestir de blanco ó pardillo, y dicen que lo han de comprar de -limosnas, y ansí van vestidas á expesas del compaño; y esto de los -compadres es así. - -_Auctor._ No se lo consentirian esto, y otras mil supersticiones que -hacen, en España. - -_Silv._ Pues por eso es libre Roma, que cada uno hace lo que se le -antoja, agora será bueno ó malo, y mirá cuanto, que si uno quiere -ir vestido de oro ó de seda, ó desnudo ó calzado, ó comiendo ó -riendo, ó cantando, siempre vale por testigo, y no hay quien os -diga, mal haceis ni bien haceis, y esta libertad encubre munchos -males; ¿pensais vos que se dice en balde por Roma Babilon, sino por -la muncha confusion que causa la libertad? ¿no mirais qué se dice, -Roma meretrice, siendo capa de pecadores? aquí, á decir la verdad, -los forasteros son muncha causa, y los naturales tienen poco del -antiguo natural, y de aquí nace que Roma sea meretrice y concubina de -forasteros, y si se dice guay, bien lo dice, haz tu y haré yo, y mal -para quien lo descubrió; hermano, ya es tarde, vámonos, y haga y diga -cada uno lo que quisiere. - -_Auctor._ Pues año de veinte é siete dexa á Roma y véte. - -_Comp._ ¿Por qué? - -_Auctor._ Porque será confusion y castigo de lo pasado. - -_Comp._ A huir quien más pudiere. - -_Auctor._ Pensá que llorarán los barbudos, y mendicarán los ricos, -y padescerán los susurones, y quemarán los públicos y aprobados ó -canonizados ladrones. - -_Comp._ ¿Cuáles son? - -_Auctor._ Los registros del Jure Cevil. - - - - -MAMOTRETO XXV. - -Cómo el auctor dende á pocos dias encontró en casa de una cortesana -favorida á la Lozana y la habló. - - -_Auctor._ ¿Qué es esto, señora Lozana? ¿ansí me olvidais? al ménos -mandános hablar. - -_Loz._ Señor, hablar y servir; tengo que hacer agora, mandáme -perdonar, que esta señora no me dexa, ni se halla sin mí, que es -mi señora, y mire vuestra merced, por su vida, qué caparela me dió -nueva, que ya no quiere su merced traer paño, y su presencia no es -sino para brocado. - -_Auctor._ Señora Lozana, decíme vos á mí cosas nuevas, que eso ya me -lo sé, y soyle yo servidor á esa señora. - -_Loz._ ¡Ay, ay, señora! y puede vuestra merced mandar á toda Roma y -no se estima más; por vida de mi señora, que ruegue al señor dotor -cuando venga, que le tome otras dos infantescas, y un mozo más, que -el mio quiero que vaya á caballo con vuestra merced, pues vuestra -fama vale más que cuanto las otras tienen; mirá, señora, yo quiero -venir cada dia acá y miraros toda la casa, y vuestra merced que se -esté como señora que es, que no entienda en cosa ninguna. - -_Cort._ Mira quién llama, Madalena, y no tires la cuerda si no te lo -dice la Lozana. - -_Loz._ ¡Señora, Señora! ¡asomaos, asomaos! por mi vida, guayas, no; -él, él, el traidor, ¡ay, qué caballadas que da! él es el que se apea; -por mi vida y vuestra, abre, abre. ¡Señor mio de mi corazon! mirá -aquí á mi señora, que ni come ni bebe, y si no viniéredes se moria. -¿Vuestra señoría es desa manera, luégo vengo, luégo vengo? que yo ya -me sería ida, que la señora me queria prestar su paño listado, y por -no dexalla descontenta, esperé á vuestra señoría. - -_Caballero._ Tomá, señora Lozana, comprá paño y no lleveis prestado. - -_Loz._ Bésole las manos, que señor de todo el mundo le tengo de ver, -bésela vuestra señoría y no llorará por su vida, que yo cierro la -cámara. Oyes, Madalena, no abras á nadie. - -_Madalena._ Señora Lozana, ¿qué haré? que no me puedo defender deste -paje del señor caballero. - -_Loz._ ¿De cuál? ¿de aquel sin barbas? ¿qué te ha dado? - -_Mad._ Unas mangas me dió por fuerza, que yo no las queria. - -_Loz._ Calla y toma, que eres necia, véte tú arriba y déxamelo -hablar, que yo veré si te cumple; á vos, galan, una palabra. - -_Paje._ Señora Lozana, y áun dos. - -_Loz._ Entrá, y cerrá pasico. - -_Paj._ Señora, mercedes son que me hace, siéntese, señora. - -_Loz._ No me puedo sentar, porque yo os he llamado, que quiero que me -hagais un servicio. - -_Paj._ Señora, mándeme vuestra merced, que mucho há que os deseo -servir. - -_Loz._ Mirá, señor, esta pobreta de Madalena es más buena, que no os -lo puedo decir, y su ama le dió un ducado á guardar, y unos guantes -nuevos con dos granos de almizcle, y todo lo ha perdido, y yo no -puedo estar de las cosas que hace la mezquina, queríaos rogar que me -empeñásedes esta caparela en cualque amigo vuestro, que yo la quitaré -presto. - -_Paj._ Señora, el ducado veislo aquí, y esotras cosas yo las traeré -ántes que sea una hora, y vuestra merced le ruegue á Madalena de mi -parte que no me olvide, que la deseo mucho servir. - -_Loz._ Hi, hi, hi, ¿y con qué la deseais servir? que sois muy -mochacho y todo lo echais en crecer. - -_Paj._ Señora, pues deso reniego yo, que me crece tanto, que se me -sale de la bragueta. - -_Loz._ Si no lo pruebo, no diré bien dello. - -_Paj._ Como vuestra merced mandáre, que mercedes son que recibo, -aunque sea sobre mi capa. - -_Loz._ ¡Ay, ay, que me burlaba! parece píldora de torre sanguina que -así labora; ¿es lagartixa? andar, ¿por dó pasa moja? Ésta es tierra -que no son salidos del caxcaron y pian; dámelo barbi-poniente, si -quieres que me aproveche; entraos allá, deslavado, y callá vuestra -boca. Madalena, vén abaxo, que yo me quiero ir; el paje del -señor caballero está allí dentro, que se pasea por el jardin, es -cari-deslavado, si algo te dixere, súbete arriba, y dile que si yo -no te lo mando, que no lo tienes de hacer, y dexa hacer á mí, que -mayores secretos sé yo tener que este tuyo. - -_Paj._ Señora Madalena, ¡cuerpo de mí! siempre me echas unos -encuentros como broquel de Barcelona. Mirá bien que esta puta güelfa -no os engañe, que es de aquellas que dicen: Marica, cuécelo con -malvas. - -_Mad._ Estad quedo, así me ayude Dios, mas me sobajais vos que un -hombre grande, por eso los páxaros no viven mucho; ¿que hacés? ¿todo -ha de ser eso? tomá, bebeos estos tres huevos, y sacaré del vino; -esperá, os lavaré todo con este vino griego, que es sabroso como vos. - -_Paj._ Ésta y no más, que me duele el frenillo. - -_Mad._ ¿Heos hecho yo mal? - -_Paj._ No, sino la Lozana. - -_Mad._ Dexála torne la encrucijada. - - - - -MAMOTRETO XXVI. - -Cómo la Lozana va á su casa, y encuentra su criado y responde á -cuantos la llaman. - - -_Loz._ ¿Es posible que yo tengo de ser faltriquera de bellacos? venid -Azuaga, ¿es tiempo? ¿no sabeis dar vuelta por do yo estó? anda allí á -donde yo he estado, y decí á Madalena que os dé las mangas que dixo -que le dió el paje, que yo se las guardaré, no se las vea su ama, que -la matará; y vení presto. - -_Ramp._ Pues caminá vos, que está gente en casa. - -_Loz._ ¿Quién? - -_Ramp._ Aquel canónigo que sanastes de lo suyo, y dice que le duele -un compañon. - -_Loz._ Ay, amarga, ¿y por qué no se lo vistes vos si era peligroso? - -_Ramp._ Y ¿qué sé yo? no me entiendo. - -_Loz._ Mirá qué gana teneis de saber y aprender, como no miráriades -como hago yo, que estas cosas quieren gracia, y la melecina ha de -estar en la lengua, y aunque no sepais nada, habeis de fingir que -sabeis y conoceis para que ganeis algo, como hago yo, que en decir -que Avicena fué de mi tierra dan crédito á mis melecinas; sólo con -agua fria sanará, y si él viera que se le amansaba, cualque cosa os -diera, y mirá que yo conozco al canónigo, que él verná á vaciar los -barriles, y ya paso su dia, que, por mi vida, si no viene cayendo, -que ya no hago credencia, y por eso me entraré aquí y no iré allá, -que si es mal de cordon ó cojon, con las habas cochas en vino, -puestas encima bien deshechas, se le quitará luégo, por eso andá -decíjelo, que allí os espero con mi compadre. - -_Mario._ Señora Lozana, acá, y hablarémos de cómo las alcagüetas son -sutiles. - -_Loz._ Señor, por agora me perdonará, que vó de priesa. - -_German._ Ojo á Dios, señora Lozana. - -_Loz._ Andá, que ya no os quiero bien, porque dexastes á la Dorotea, -que os hacia andar en gresca, por tomar á vuestra Lombarda, que es -más dexativa que menestra de calabaza. - -_Germ._ Pues pese al mundo malo, ¿habian de turar para siempre -nuestros amores? por vida del embaxador, mi señor, que no pasaréis -de aquí si no entrais. - -_Loz._ No me lo mande vuestra merced que voy á pagar un par de -chapines allí, á Batista chapinero. - -_Germ._ Pues entrá, que buen remedio hay, vén acá, llama tú aquel -chapinero. - -_Surro._ Señor, sí. - -_Germ._ ¡Oh señora Lozana! ¿qué venida fué ésta? sentaos; vén acá, -saca aquí cualque cosa que coma. - -_Loz._ No, por vuestra vida que ya he comido, sino agua fresca. - -_Germ._ Va, que eres necio, sácale la conserva de melon que enviaron -ayer las monjas lombardas, y tráele de mi vino. - -_Loz._ Por el alma de mi padre, que ya sé que sois Alixandro, que -si fuésedes español, no seríades proveido de melon, sino de buenas -razones; señor, con vos estaria toda mi vida, salvo que ya sabeis que -aquella señora quiere barbi-ponientes, y no jubileos. - -_Germ._ ¿Qué me decis, señora Lozana? que más caricias me hace que si -yo fuese su padre. - -_Loz._ Pues mire vuestra merced que ella me dixo que queria bien á -vuestra merced porque parescia á su agüelo, y no le quitaba tajada. - -_Germ._ Pues veis ahí, mirá otra cosa, que cuando como allá, si yo -no le meto en boca no come, que para mí no me siento mayor fastidio -que vella enojada, y siempre cuando yo voy su fantesca y mis mozos la -sirven mal. - -_Loz._ No se maraville vuestra merced, que es fantástiga, y querrá -las cosas prestas, y querria que vuestra señoría fuese de su -condicion, y por eso ella no tiene sufrimiento. - -_Germ._ Señora, concluí, que no hay escudero en toda Guadalajara más -mal servido que yo. - -_Loz._ Señor, yo tengo que hacer, suplícole no me detenga. - -_Germ._ Señora Lozana, ¿pues cuándo seréis mia todo un dia? - -_Loz._ Mañana; que no lo sepa la señora. - -_Germ._ Só contento, y á buen tiempo, que me han traido de Tibuli dos -truchas, y vos y yo las comerémos. - -_Loz._ Beso sus manos, que si no fuera porque vó á buscar á casa de -un señor un pulpo, que sé yo que se los traen de España, y tollo, y -oruga, no me fuera, que aquí me quedára con vuestra señoría todo hoy. - -_Germ._ Pues tomá, pagaldo, no vengais sin ello. - -_Loz._ Bésole las manos que siempre me hace mercedes, como á -servidora suya que só. - - - - -MAMOTRETO XXVII. - -Cómo va por la calle y la llaman todos, y un portugues que dice: - - -_Portugues._ Las vuestras beso. - -_Loz._ Y yo las suyas, una y boa. - -_Port._ Señora, sí, rapa la gracia de Deus; só vuestro. - -_Loz._ Deso comerémos, pagá si quereis, que no hay coño de balde. - -_Canavario._ ¿A quién, digo, señora Lozana tan de priesa? ¿sois -forrier de aquélla? - -_Loz._ Para vuestra merced no hay priesa, sino vagar y como él -mandáre. - -_Guardaropa._ ¿Me encomiendo, mi señora? - -_Loz._ Señor sea vuestra merced de sus enemigos. - -_Can._ ¿De dónde, por mi vida? - -_Loz._ De buscar compañía para la noche. - -_Guard._ Señora, puede ser, mas no lo creo, que quien menea la miel, -panales ó miel come. - -_Loz._ Andá, que no en balde sois andaluz, que más há de tres meses -que en mi casa no se comió tal cosa, vos, que sois guardaropa y -teneis mill cosas que yo deseo, y tan mísero sois agora como antaño, -¿pensais que ha de durar siempre? No seais fiel á quien piensa que -sois ladron. - -_Guard._ Señora, enviarme aquí á vuestro criado, que no seré mísero -para serviros. - -_Loz._ Vivais vos mil años, que burlo por vuestra vida; veis, viene -aquí mi mozo, que parece, y que fué pariente de Algecira. - -_Guard._ Alegre viene, parece que ha tomado la paga. Camina, -pariente, y enfardeláme esas quixadas, que entraréis do no pensastes. - -_Loz._ Señor, pues yo os quedo obligada. - -_Guard._ Andá, señora, que si puedo yo verné á deciros el sueño y la -soltura. - -_Loz._ Cuando mandáredes. - -_Pierreto._ Cabo de escuadra de vuestra merced, señora Lozana, adio, -adio. - -_Loz._ A Dios va quien muere. - -_Sobrestante._ Señora, una palabra. - -_Loz._ Diciendo y andando, que vó de priesa. - -_Sob._ Señora, cuerpo del mundo, ¿por qué no quereis hacer por mí, -pues lo puedo yo pagar mejor que nadie? - -_Loz._ Señor, ya lo sé; mas voy agora de priesa, otro dia habrá, que -vó á comprar para esta vuestra favorida una cinta napolitana verde, -por hacer despecho al cortecero, que ya lo ha dexado. - -_Sob._ ¿Es posible? pues él era el que me quitaba á mí el favor, -tomá, y comprá una para ella y otra para vos; y más os pido de merced -que os sirvais desta medalla, y hagais que se sirva ella de mí, pues -que está sede vacante, que yo, señora Lozana, no seré ingrato á -vuestros trabajos. - -_Loz._ Señor, vení á mi casa esta tarde, que ella viene ahí, que -ha de pagar un mercader, y allí se trabajará en que se vea vuestro -extrato. - -_Sob._ Sea, ansí me encomiendo. - -_Loz._ Si sois comendador, seldo en buen hora, aunque sea de Córdoba. - -_Comendador._ Señora Lozana, ¿por qué no os servis de vuestros -esclavos? - -_Loz._ Señor, porque me vencés de gentileza, y no sé qué responda, y -no quise bien á hombre en este mundo, sino á vuestra merced, que me -tira el sangre. - -_Com._ ¡Oh cuerpo de mí! ¿y por ahí me tirais? soy perro viejo y no -me dexo morder; pero si vos mandais, sería yo vuestro por servir de -todo. - -_Loz._ Señor, yo me llamo Sancho. - -_Com._ ¿Qué come ese vuestro criado? - -_Loz._ Señor, lo que come el lobo. - -_Com._ Eso es porque no hay pastor ni perro que se lo defienda. - -_Loz._ Señor, no, sino que la oveja es mansa, y perdonáme, que todo -comendador, para ser natural, ha de ser portugues ó galiciano. - -_Com._ Dóla á todos los diablos, y qué labia tiene, si tuviera -chimenea. - -_Notario._ Señora Lozana, ¿así os pasais? - -_Loz._ Señor, no miraba, y voy corriendo porque mi negro criado se -enoja, que no tiene dinero para gastar, y vóyselo á dar, que están en -mi caxa seis julios y medio, que dice que quiere pagar cierta leña. - -_Not._ Pues vení acá, Peranzules, tomá, id vos y pagá la leña, y -quedaos vos aquí, que quiero que veais una emparedada. - -_Loz._ Por vida de vuestra merced, que pasé por su casa, y sospeché -que no estaba allí, que suelo yo vella, y con la priesa no puse -mientes, por mi vida que la tengo de ver. - -_Not._ Entrá allá dentro, que está haciendo carne de membrillos. - -_Loz._ Es valenciana, y no me maravillo. - -_Not._ ¿Qué te parece, Germanera? la Lozana pasó por aquí y te vido. - -_Beat._ ¿Y por que no entró la puta moza? ¿pensó que estaba al potro? - -_Loz._ ¡Ay, ay! ¿ansí me tratais? más vale puta moza que puta -jubilada en el publique. ¡Por vida del Señor, que si no me dais mi -parte, que no haga la paz! - - - - -MAMOTRETO XXVIII. - -Cómo va la Lozana en casa de un gran señor, y pregunta si por dicha -le querrian rescebir uno de su tierra que es venido, y posa en su -casa. - - -_Loz._ Decime, señores, ¿quién tiene cargo de tomar mozos en casa -deste señor? - -_Palafrenero._ Voto á Dios que es vuestra merced española. - -_Loz._ Señor, sí; ¿por qué no? ¿soy por ventura tuerta ó ciega? ¿por -qué me tengo despreciar de ser española? muy agudillo salistes, como -la hija del herrero que peyó á su padre en los cojones; tornaos á -sentar. - -_Palaf._ Señora, teneis razon. - -_Escudero._ Señora, si no le pesa á vuestra merced, ¿es ella el mozo? -que todos la tomarémos. - -_Loz._ Por Dios sí, que á vos busco yo, sé que no soy lecho que me -tengo de alquilar. - -_Badajo._ No lo digo por tanto, sino porque no veo venir ninguno con -vuestra merced, pensé que queríades vos, señora, tomarme á mí por -servidor. - -_Loz._ Déxese deso hoy, respóndame á lo que demando. - -_Otro._ Señora, el maestro desta lo tomará, que lo ha menester. - -_Loz._ Señor, por su vida que me lo muestre. - -_Bad._ Señora, agora cavalgo, si lo quiere esperar, éntrese aquí y -hará colacion. - -_Loz._ Señor, merced me hará, que cuando venga ese señor me lo envie -á mi casa, y allí verá el mozo si le agradáre, que es un valiente -mancebo, y es estado toda su vida rufian, que aquí ha traido dos -mujeres, una de Écija, otra de Niebla; ya las ha puesto á ganar. - -_Otro._ ¿Dónde, señora, en vuestra casa? - -_Loz._ Señor, no, mas ahí junto. - -_Señor de la casa._ ¿Quién es esta mujer? ¿qué busca? - -_Escudero._ Monseñor, no sé quién es, ya se lo queria demandar. - -_Monseñor._ ¿Etate espagnola? - -_Loz._ Monseñor, soy buena hidalga y llámome la Lozana. - -_Mons._ Sea enhorabuena; ¿sois de nuestra tierra? - -_Loz._ Monseñor, sí. - -_Señor._ ¿Qué os place desta casa? - -_Loz._ Monseñor, el patron della. - -_Mons._ Que se os dé, y más, si más mandáredes. - -_Loz._ Beso las manos de vuestra señoría reverendísima, quiero que me -tenga por suya. - -_Mons._ De buena gana, tomá, y venínos á ver. - -_Loz._ Monseñor, yo sé hacer butifarros á la ginovesa, garafurias, y -albóndigas, y capirotada, y salmorejo. - -_Señ._ Andá haceldo, y traérnoslo vos misma mañana para comer, -¡cuánto tiempo há que yo no sentí decir salmorejo! déxala entrar -mañana cuando venga, y vay tú allá, que sabrás compralla lo -necesario, y mira si ha menester cualque cosa, cómprasela, ¡oh qué -desenvuelta mujer! - -_Despensero._ Señora, si quereis cualque cosa, decímelo, que soy el -despensero. - -_Loz._ Señor, solamente carbon, y será más sabroso. - -_Despens._ Pues, ¿dó morais? y enviaros he dos cargas por la mañana. - -_Loz._ Señor al Burgo do moraba la de los Rios, si la conocistes. - -_Despens._ Señora, sí, esperá un poco y tal seréis vos como ella, -mas sobre mí que no compreis vos casa, como ella, de solamente -quitar cejas y componer novias; fué muy querida de romanas, ésta fué -la que hacia la esponja llena de sangre de pichon para los virgos, -esto tenía que no era interesal, y más ganaba por aquello, y fué -ella en mejor tiempo que no esta sinsonaderas, que fué en tiempo -de Alejandro VI, cuando Roma triunfaba, que habia más putas que -frailes en Venecia, y filósofos en Grecia, y médicos en Florencia, y -cirujanos en Francia, y maravedís en España, ni estufas en Alemaña, -ni tiranos en Italia, ni soldados en campaña, y vos siempre mozo, ¿no -la conocistes? pues cualque cosa os costaria, y esta Lozana nos ha -olido que ella os enfrenará, á mí fidamani; miralda que allí se está -con aquel puto viejo rapaz. - -_Balij._ Si la conozco, me dice el borracho del despensero, yo fuí -el que dormió con ella la primera noche que puso casa, y le pagué la -casa por tres meses. Por vida de monseñor mio, que juraré que no vi -jamas mejores carnes de mujer, y las preguntas que me hizo aquella -noche me hicieron desbalixar todos los géneros de puta que en esta -tierra habia, y agora creo que ella los sabe mejor por su experiencia. - -_Badajo._ Ésta no hace jamas colada sin sol. - - - - -MAMOTRETO XXIX. - -Cómo torna su criado, que venga presto, que la esperan una hija puta -y su madre vieja. - - -_Loz._ ¿A qué tornais, mal-urde? ¿hay cosa nueva? - -_Ramp._ Acabá, vení, que es venida aquella madre. - -_Loz._ Callá, callá, que ya os entiendo, ¿vacía verná, segun Dios la -hizo? - -_Ramp._ No; ya me entendeis y bueno. - -_Loz._ ¿Uno solo? - -_Ramp._ Tres y otras dos cosas. - -_Loz._ ¿Qué, por mi vida? - -_Ramp._ Ya lo veréis, caminá, que yo quiero ir por lo que dexo tras -la puerta de su casa, y veis aquí su llave. - -_Senes Paje._ Señora Lozana, acá, acá, mirá acá arriba. - -_Loz._ Ya, señor, os veo, mas poco provecho me viene de vuestra -vista, y estoy enojada porque me contrahicistes en la comedia de -carnaval. - -_Senes._ Señora Lozana, no me culpeis, porque, como vi vuestra saya y -vuestro tocado, pensé que vos lo habíades prestado. - -_Loz._ Yo lo presté, mas no sabía para qué, á osadas que si lo -supiera que no me engañáran, pero de vos me quejo, porque no me -avisastes. - -_Senes._ ¿Cómo decis eso? á mí me dixeron que vos estovistes allí. - -_Loz._ Si estuve, mas dixéronme que me llamaba monseñor vuestro. - -_Senes._ ¿No vistes que contrahicieron allí á munchos? y ninguna -cosa fué tan placentera como vos á la gelosía, reputando al otro de -potroso, que si lo hiciera otrie quizá no mirára ansí por vuestra -honra como yo, por eso le suplico me perdone, y sírvase destas mangas -de velludo que mi padre me mandó de cena. - -_Loz._ Yo os perdono, porque sé que no sois malicioso, vení mañana á -mi casa, que ha de venir á comer comigo una persona que os placerá. - -_Otro paje._ So caballo ligero de vuestra merced. - -_Loz._ Ay, cara de putilla sevillana; me encomiendo que voy de priesa. - -_Hija._ ¿Tiro la cuerda? esperá, que ni hay cuerda ni cordel. - -_Loz._ Pues vení abaxo. - -_Hij._ Ya va mi señora madre. - -_Granadina._ Vos seais la bien venida. - -_Loz._ Y vos la bien hallada, aunque vengo enojada con vos. - -_Madre._ ¿Y por qué comigo, sabiendo vos que os quiero bien, y -no vernia yo con mis necesidades y con mis secretos á vos, si os -quisiese mal? - -_Loz._ ¿Cómo? ¿vos sois mi amiga y mi corazon, y venisme cargada á -casa, sabiendo que haria por vos y por vuestra hija otra cosa que -estas apretaduras, y tengo yo para vuestro servicio un par de ducados? - -_Gran._ Señora Lozana, mirá que con las amigas habeis de ganar, que -estais preñada y todo será menester, y cuanto más, que á mi hija no -le cuesta sino demandallo, y tal vuelta se entra ella misma en la -guardaropa de monseñor, y toma lo que quiere y envia á casa, que, -como dicen, más tira coño que soga; estos dos son agua de ángeles, -y éste es azahar, y éste cofin son dátiles, y esta toda es llena -de conficion, todo venido de Valencia, que se lo envia la madre de -monseñor, y mirá, señora Lozana, á mí me ocurre otro lance, que para -con vos se puede decir. - -_Loz._ ¿Qué, señora? - -_Gran._ Un señor no me dexa á sol ni á sombra, y me lo paga bien, y -me da otro que mi hija no me dará, y no sé cuándo terné necesidad, -mirá qué me aconsejais. - -_Loz._ Lo que os aconsejé siempre, que si vos me creyérades, más há -de un año que habíades de comenzar, que en Roma todo pasa sin cargo -de conciencia, y mirá que os perdistes en no querer más que no os -dará ese otro, y era peloso y hermoso como la plata, y no queria -sino viudas honradas como vos. - -_Gran._ Señora Lozana, mirá, como se dice lo uno se diga todo, yo -os diré por qué no lo hice, que bien estaba yo martela por él, mas -porque se echó con mi hija no quise pecar dos veces. - -_Loz._ No seríades vos la primera que eso hace en Roma sin temor, -tantos ducados tuviésedes, eso bien lo sabía yo, mas por eso no dexé -de rogároslo, porque veia que era vuestro bien, y si le veo, le -tengo de decir que me hable, por eso es bueno tener vos una amiga -cordial, que se duele de vos, que perdeis lo mejor de vuestra vida, -que pensais que estais en Granada, do se hace por amor. Señora, aquí -á peso de dineros, daca y toma, y como dicen, el molino andando gana, -que guayas tiene quien no puede; ¿qué hace vuestra hija? ¿púsose -aquello que le dí? - -_Gran._ Señora, sí; y dice que mucho le aprovechó, que le dixo -monseñor: ¡qué coñico tan bonico! - -_Loz._ Pues tenga ella advertencia que cuando monseñor se lo quiera -meter, le haga estentar un poco primero. - -_Gran._ Sí hará, que ya yo lo avisé, aunque poco sé deso, que á -tiento se lo dixe. - -_Loz._ Todas sabemos poco, mas á la necesidad no hay ley, y mirá que -no coma vuestra hija menestra de cebolla, que abre muncho, y cuando -se toca tire la una pierna y encoxa la otra. - - - - -MAMOTRETO XXX. - -Cómo viene su criado, y con él un su amigo, y ven salir las otras de -casa. - - -_Ulíxes._ ¿quién son aquellas que salen de casa de la Lozana? - -_Ramp._ No sé, decíaos yo que caminásemos, y vos de muncha reputacion. - -_Ulíx._ Pues no quiero ir allá, pues no hay nadie. - -_Ramp._ Andá, vení, que os estaréis jugando con madona. - -_Amigo._ Dígoos que no quiero, que bien sabe ella si pierde no -pagar, y si gana hacer pagar, que ya me lo han dicho más de cuatro -que solian venir allí, y siempre quiere porqueta ó berengenas, que -un julio le dí yo el otro dia para ellas, y nunca me convidó á la -pimentada que me dixo; todo su hecho es palabras y ha mamuxerías, -andá, poneos del lodo vos y ella, que su casa es regagero de putas, -y no para mí, pese á tal con el judio, mirá cómo me engañaba, no se -cure que á ella tengo de hacer que le pujen la casa, y á él, porque -es censal de necios, le tengo de dar un dia de zapatazos. Ésta ha -sido la causa que se echase mi amiga con dos hermanos, es turca, -y no hay más que pedir, pues venga á monseñor con sus morcillas -ó botifarros, que no quiero que su señoría coma nada de su mano; -¿compadre me queria hacer? pese á tal con la puta sin sonaderas. - -_Compañero Valerian._ ¿Qué hacés, caballero, aquí solo? ¿Hay caza ó -posta, ó sois de guardia hoy de la señora Lozana? - -_Ulíx._ Señor, ántes estoy muy enojado con su señoranza. - -_Comp._ Eso quiero oir; que martelo teneis, ó muncha razon. - -_Ulíx._ Ántes muncha razon, que sé yo castigar putas lo mejor del -mundo. - -_Val._ Sois hidalgo y estais enojado, y el tiempo halla dos cosas, y -ella está en Roma y se domará; ¿sabeis cómo se da la definicion á -esto que dicen, Roma, la que los locos doma, y á las veces las locas? -si mirais en ello, á ellos doman ellas, y á ellas doma la carreta, -así que vamos por aquí, veamos que hace, que yo tambien ando tras -ella por mis pecados que cada dia me promete y jamas me atiende. - -_Ulíx._ Mirá, si imos allá, voto á Dios que tenemos de pagar la cena, -segun Dios la hizo, mas no me curo por serviros, que guay de quien -pone sus pleitos en manos de tales procuradores como ella. - -_Val._ Mirá que mañana irá á informar, por eso solicitémosla hoy; -tif, taf, señora Lozana, mándanos abrir. - -_Loz._ Anda; ¿quién es, que me parece que es loco ó privado? -familiares son, tira esa cuerda. - -_Val._ ¿Qué se hace, señora? - -_Loz._ Señores, cerner y amasar, y ordenar de pellejar. - -_Ulíx._ Eso de pellejar que me place; pellejedes, pellejon, pelléjame -este cojon. - -_Loz._ Bivas y adivas, siempre coplica. - -_Val._ Señora, salí acá fuera, á teneros palacio venimos. - -_Loz._ Soy contenta, si quereis jugar dos á dos. - -_Val._ Sea ansí; mas vuestro criado se pase allá y yo aquí, y cada -uno ponga. - -_Loz._ Yo porné mi papo. - -_Val._ ¿Cuál, señora? - -_Loz._ Todos dos, qué hambre tengo. - -_Val._ Pues yo porné por vuestra merced. - -_Loz._ Yo me porné por vos á peligro donde vos sabeis. - -_Val._ Señora, eso fuese y mañana pascua; pues pon tú. - -_Ramp._ Só contento; prestáme, compañero. - -_Ulíx._ ¡Voto á Dios! que no me tomeis por ahí, que no quiero prestar -á nadie nada. - -_Loz._ Por mi vida, que le prestes, que yo te los pagaré en la Garza -montesina. - -_Ulíx._ Dos julios le daré, que no tengo más. - -_Loz._ Ora juga, que nosotros somos dos y vosotros veinte y cuatro, -como jurados de Jaen. - - - - -MAMOTRETO XXXI. - -Cómo la Lozana soñó que su criado caia en el rio, y otro dia lo -llevaron en prision. - - -_Loz._ Agora me libre Dios del diablo, con este soñar que yo tengo, -y si supiese con qué quitármelo, me lo quitaria; queria saber -cualque encantamiento para que no me viniesen estos sobresaltos que -queria haber dado cuanto tengo por no haber soñado lo que soñé esta -noche; el remedio sería que no durmiese descubierta ni sobre el lado -izquierdo, y dicen que cuando está el estómago vacío, que entónces el -hombre sueña, y sí ansí es, lo que yo soñé no será verdad; mas muchas -veces he yo soñado, y siempre ha salido verdad, y por eso estó en -sospecha que no sea como la otra vez, que soñé que se me caian los -dientes y moví otro dia. Y vos, cuando os metistes debaxo de mí, qué -soñabades que vuestros enemigos os querian matar, ¿no vistes lo que -me vino á mí aquel dia? que me querian saltear los porquerones de -Torre Sabela, cuando lo del tributo, que la señora Apuleya, por reir -ella y verme bravear, lo hizo. Esto que soñé no querria que fuese -verdad, mirá, no vais en todo hoy al rio, no se me ensuelva el sueño. - -_Ramp._ Yo soñaba que venía uno, y que me daba de zapatazos, y yo -determinaba de matallo, y desperté. - -_Loz._ Mirá, por eso solo meteré vuestra espada do no la halleis, que -no quiero que me amancilleis, si solamente vos tuviésedes tiento y -hiriésedes á uno ó á dos, no se me daria nada, que dineros y favor -no faltarian, mas como comenzais, pensais que estais en la Rota de -Ravena, y por el sacrosanto saco de Florencia, que si no os enmendais -de tanta bravura, ¿como hago yo por no besar las manos á ruines? que -más quiero que me hayan menester ellos á mí que no yo á ellos; quiero -vivir de mi sudor, y no me empaché jamas con casadas ni con virgos, -ni quise vender mozas, ni llevar mensaje á quien no supiese yo cierto -que era puta, ni me soy metida entre hombres casados, para que sus -mujeres me hagan desplacer, sino de mi oficio me quiero vivir; mirá, -cuando vine en Roma, de todos los modos de vivir que habia me quise -informar, y no supe lo que sé agora, que si como me entremetí entre -cortesanas, me entremetiera con romanas, mejor gallo me cantára que -no me canta, como hizo la de los Rios, que fué aquí en Roma peor que -Celestina, y andaba á la romanesca vestida con baticulo, y entraba -por todo, y el hábito la hacia licenciada, y manaba en oro, y lo que -le enviaban las romanas valia más que cuanto yo gano; cuándo grano ó -leña, cuando tela, cuando vino la bota entera, mas como yo no miré en -ello, comencé á entrar en casas de cortesanas, y si agora entro en -casa de alguna romana, tiénelo por vituperio, no porque no me hayan -munchas menester, y porque só tan conocida me llaman secretamente; -andá vos, comprá eso que os dixe anoche, y mirá no os engañen, que yo -me voy á la judería á hablar á Trigo, por ver la mula que parió, que -cualque pronóstico es parir una mula en casa de un cardenal. - -_Olivero._ A vos, mancebo; ¿qué hace la señora Lozana? - -_Ramp._ Señor, quiere ir fuera. - -_Comp._ ¿Y vos, dó is? - -_Ramp._ A comprar ciertas berengenas para hacer una pimentada. - -_Oliv._ Pues no sea burla, que no seamos todos en ella. - -_Ramp._ Andad acá, y compradme vos las especias y los huevos, y vení -á tiempo, que yo sé que os placerán, veislas allí buenas; ¿cuántas -das? - -_Oliv._ Cómpralas todas. - -_Ramp._ Cuanto voy de tuti. - -_Pecigerolo._ Un carlin. - -_Ramp._ Un groso. - -_Frutarolo._ ¿No quieres? - -_Ramp._ Seis bayoques. - -_Pecig._ Señor no, lasa estar. - -_Ramp._ ¿Quién te toca? - -_Pecig._ Mete quí, que sé. - -_Ramp._ Va, borracho, que no son tuyas, que yo las traia. - -_Pecig._ ¡Pota de Santa Nula! ¿tú ne mente per la cara de la gola? - -_Ramp._ Va daquí, puerco, y rásgame la capa, así vivas tú como son -tuyas. - -_Pecig._ Pota de mi madre, ¿io no te vidi? espeta veray si lo diro al -barrachelo. - -_Barrachelo._ Espera, espera, español, no huyas, tómalo, y llévalo en -Torre de Nona, ¿de aqueste modo compras tú y robas al pobre hombre? -va dentro no te cures, va di tú al capitan que lo meta en secreta. - -_Esbir._ ¿En qué secreta? - -_Barr._ En la mazmorra ó en el forno. - -_Galindo._ Hecho es. - - - - -MAMOTRETO XXXII. - -Cómo vino el otro su compañero corriendo, y avisó la Lozana, y va -ella radiando buscando favor. - - -_Comp._ Señora Lozana, á vuestro criado llevan en prision. - -_Loz._ ¡Ay! ¿qué me decis? que no se me habia de ensolver mi sueño, -¿y cuántos mató? - -_Comp._ Señora, eso no sé yo cuántos ha él muerto, por un revendedor -creo que le llevan. - -_Loz._ ¡Ay, amarga de mí, que tambien tenía tema con regateros! Es -un diablo travieso, infernal, que si no fuese por mí ciento habria -muerto; mas, como yo le tengo limpio, no encuentra con sus enemigos, -no querría que nadie se atravesase con él, porque no cata ni pone, -sino como toro es cuando está comigo, mirá qué hará por allá fuera, -es que no es osado á relevar; si lo supistes el otro dia cuando se le -cayó la capa que no le dexaron cabello en la cabeza, y guay dellos -si le esperáran, aunque no los conoció, con la priesa que traia, y si -yo no viniera, ya estaba debaxo la cama buscando su espada; señor, yo -voy aquí en casa de un señor que lo haga sacar. - -_Oliv._ Pues mire vuestra merced, si fuere menester favor, á monseñor -mio pornemos en ello. - -_Loz._ Señor, ya lo sé, salen los cautivos cuando son vivos; ¡ay -pecadora de mí! bien digo yo, á mi hijo Lozano no me lo cerquen -cuatro. - -_Malsin._ Mirá cómo viene la trujamana de la Lozana, voto á Dios, no -parece sino que va á informar auditores, y que vienen las audiencias -tras ella; ¿qué es eso, señora Lozana? ¿qué rabanillo es ése? - -_Loz._ ¡Toma! que noramala para quien me la tornare, no mirais vos -como yo vengo, amarga como la retama, que me quieren ahorcar á mi -criado. - -_Mals._ Tenés, señora, razon, tal mazorcon y cetera para que no -esteis amarga si lo perdiésedes, allá va la puta Lozana, ella nos -dará que hacer hoy. ¿Veis, no lo dije yo? monseñor quiere cavalgar, -para putas sobra caridad, si fuera un pobre no fuéramos hasta -despues de comer, ¡oh pese á tal con la puta que la parió, que la -mula me ha pisado! ahorcado sea el barachelo si no lo ahorcáre ántes -que lleguemos, no parará nuestro amo hasta que se lo demande al -senador; caminad, que deciende monseñor y la Lozana. - -_Mons._ Señora Lozana, perdé cuidado, que yo lo traeré conmigo, -aunque sean cuatro los muertos. - -_Loz._ Monseñor, sí, que yo voy á casa de la señora Velasca para que -haga que vaya el abad luégo á Su Santidad, por si fueren más los -muertos que cuatro, que á mi criado yo lo conozco, que no se contentó -con los enemigos, sino que si se llegó alguno á despartir, tambien -los llevaria á todos por un rasero. - -_Polidoro._ Señora Lozana, ¿qué es esto, que is enojada? - -_Loz._ Señor, mi criado, que me mete en estos pleitos. - -_Pol._ ¿En qué, señora mia? - -_Loz._ Que lo quieren ahorcar por castigador de bellacos. - -_Pol._ Pues no fatigueis, que yo os puedo informar mejor lo que sentí -decir delante de Su Santidad. - -_Loz._ ¿Y qué, señor, por mi vida? que soy yo toda vuestra, y os haré -cavalgar de balde putas honestas. - -_Pol._ Soy contento; el arzobispo, y el abad, y el capitan que envió -la señora Julia demandaban al senador de merced vuestro criado, y que -no lo ahorcasen, ya su excelencia era contento que fuese en galera, -y mandó llamar al Barrachelo, y se quiso informar de lo que habia -hecho, si merecia ser ahorcado: el Barrachelo se rió, su excelencia -dixo, ¿pues qué hizo? dixo el Barrachelo que estando comprando -merenzane ó berengenas, hurtó cuatro, y ansí todos se rieron, y su -excelencia mandó que luégo lo sacasen, por eso no esteis de mala -voluntad. - -_Loz._ Señor, ¡guay de quién poco puede! si yo me hallára allí, por -la leche que mamé, que al Barrachelo yo le hiciera que mirára con -quién vivia mi criado; soy vuestra, perdóneme que quiero ir á mi -casa, y si es venido mi criado, enviallo he al Barrachelo que lo bese -en el tranchallo él y sus zaphos. - - - - -MAMOTRETO XXXIII. - -Cómo la Lozana vido venir á su criado, y fueron á casa, y cayó él en -una privada por más señas. - - -_Loz._ ¿Salistes, chinchirinbache? ¿cómo fué la cosa? no me quereis -vos á mí creer, siempre lo tuvo el malogrado ramazote de vuestro -agüelo, caminá, mudaos, que yo verné luégo. - -_Ramp._ Venid á casa, ¿dó quereis ir? ¿fuistes á la judería? - -_Loz._ Sí que fuí, mas estaban en pascua los judíos, ya les dixe que -mala pascua les dé Dios, y ni la mula parida, lo que parió muerto. - -_Trinchante._ Señora Lozana, ¿qué es eso? alegre viene vuestra merced. - -_Loz._ Señor, veislo aquí, que cada dia es menester hacer paces con -tres ó con dos, que á todos quiere matar, y sábeme mal mudar mozos, -que de otra manera no me curaria. - -_Trinch._ El bellaco Diego Mazorca como sale gordo. - -_Loz._ Señor la gavia lo hizo, eran todos amigos mios, por eso se -dice el tuyo allégate á la peña, mas no te despeña; entra y mira -la casa, que con este señor quiero hablar largo, y tan largo que le -quiero contar lo que pasó anoche el embaxador de Francia con una dama -corsaria que esta mañana, cuando se levantaba, la puso tres coronas -en la mano, ella no se contentaba, y él dixo: ¿cómo, señora? ¿sírvese -al Rey un mes por tres coronas, y vos no me serviréis á mí una noche? -dámelas acá. - -_Trinch._ Voto á Dios, que tuvo razon, que por mí ha pasado, que las -putas no se quieren contentar con tres julios por una vez, como que -no fuese plata; pues, voto á Dios que oro no lo tengo de dar sino -á quien lo meresciere á ojos vistas, poné mientes que esas tales -vienen á cuatro torneses ó á dos sueldos, ó diez cuatrines, ó tres -maravedís. Señora, yo siento rumor en vuestra casa. - -_Loz._ Ay amarga, ¿si vino álguien por los tejados y lo mata mi -criado? sobí, señor. - -_Trinch._ ¿Qué cosa, qué cosa? sobí, señora, que siento llamar, y no -sé dónde. - -_Loz._ ¡Ay de mí! agora subió mi criado, ¿dónde está? escucha, ¿dónde -estais? Adalí, Fodolí. - -_Trinch._ Para el cuerpo de mí, que lo siento, señora, mirá allá -dentro. - -_Loz._ Señor, ya he mirado y no está en toda la cámara, que aquí está -su espada. - -_Trinch._ Pues, voto á Dios, que no se lo comió la papa resolla, que -yo lo siento. Mirá, cuerpo de Dios, está en la privada y andámoslo á -buscar, sorbe, no te ahogues, dad acá una cuerda, ¿estás en la mierda? - -_Ramp._ Tirá, tirá más. - -_Trinch._ Asete pese á tal contigo, que agora saliste de prision y -veniste á caer en la mierda. - -_Ramp._ Así, bien, ¿qué haceis? tirá, tirá. - -_Trinch._ Tira tú como bellaco, traga tajadas, vení acá, señora, -ayudáme á tirar este puerco. - -_Ramp._ Tirá más, que me desvaro, tirá bien, no soltés. - -_Trinch._ Va allá, pese á tal con quien te parió, que no te lavarás -con cuanta agua hay en Tíber, dalde en que se envuelva el Conde de -Carrion. - -_Loz._ ¿Cómo caiste? - -_Ramp._ Por apartarme de una rata grande caí. - -_Trinch._ Señora, voto á Dios, que esto vale mill ducados, salir de -prision y caer en la melcocha, por no morir malogrado á las uñas de -aquella leona. - -_Loz._ Señor, es desgraciado y torpe el mal aventurado. - -_Trinch._ Yo me voy, váyase á lavar al rio. - -_Loz._ Vení, señor, y tomá un poco de letuario. - -_Trinch._ No puedo, que tengo de trinchar á mi amo. - -_Loz._ Buen olor llevais vos para trinchar, is oliendo á mierda -perfeta, trinchá lo que vos quisiéredes, por eso no dexo de ser -vuestra. - -_Trinch._ Yo, de vuestra merced, y acuérdese. - -_Loz._ Soy contenta; veisla, está á la gelosía, cara de rosa, yo -quiero ir aquí á casa de una mi perrochiana, luégo torno. - -_Salamanquina._ Por mi vida, Lozana, que no paseis sin entrar, que os -he menester. - -_Loz._ Señora, voy de priesa. - -_Sal._ Por vida de la Lozana, que vengais para tomar un consejo de -vos. - -_Loz._ Si entro, me estaré aquí más de quince dias, que no tengo -casa. - -_Sal._ Mira puta, que compré, y más espero, siéntate, y estáme de -buena gana, que ya sé que tu criado es salido, que no te costó nada, -que el abad lo sacó, que él pasó por aquí y me lo dixo, y le pesó -porque no estaba por otra cosa más, para que vieras tú lo que hiciera. - -_Loz._ A vos lo agradezco, mas no queda por eso, que más de diez -ducados me cuesta la burla. - -_Sal._ Yo te los sacaré mañana cuando jugaren, al primer resto; sús, -comamos y triunfemos, que esto nos ganarémos, ¿de cuanto trabajamos -qué será? ellos á hoder, y nosotras á comer como soldados que están -alojados á discricion; el despachar de las buldas lo pagará todo, ó -cualque minuta, ya sabes, Lozana, cómo vienen dos mill ducados del -abadía, los mill son mios, y el resto poco á poco. - - - - -MAMOTRETO XXXIV. - -Cómo va buscando casa la Lozana. - - -_Escudero._ ¿Qué buscais, señora Lozana? ¿hay en que pueda el hombre -servir á vuestra merced? mirá por los vuestros, y servíos dellos. - -_Loz._ Señor, no busco á vos, ni os he menester, que teneis mala -lengua vos y todos los desa casa, que parece que os preciais en decir -mal de cuantas pasan, pensá que sois tenidos por maldicientes, que ya -no se osa pasar por esta calle por vuestras malsinerías, que á todas -quereis pasar por la maldita, reprochando cuanto llevan encima, y -todos vosotros no sois para servir á una sino á usanza de putería, el -dinero en la una mano, y en la otra el tú me entiendes, y oxalá fuese -ansí; cada uno de vosotros piensa tener un duque en el cuerpo, y por -eso no hay puta que os quiera servir ni oir, pensá cuánta fatiga -paso con ellas, cuando quiero hacer que os sirvan, que mill veces -soy estada por dar con la carga en tierra, y no oso por no venir en -vuestras lenguas. - -_Esc._ Señora Lozana, ¿tan cruel sois? ¿por dos ó tres que dicen mal -nos meteis á todos vuestros servidores? catad que la juventud no -puede pasar sin vos, porque la pobreza la acompaña, y es menester -ayuda de vecinos. - -_Loz._ No digan mal, si quieren coño de balde. - -_Esc._ Señora, mirá que se dice que á nadie hace injuria quien -honestamente dice su razon, dexemos esto. ¿Dónde se va que gocés? - -_Loz._ A empeñar estos anillos y estos corales, y buscar casa á mi -propósito. - -_Esc._ ¿Y por qué quiere vuestra merced dexar su vecindad? - -_Loz._ Señor, quien se muda Dios lo ayuda. - -_Esc._ No se enmohecerán vuestras baratijas, ni vuestras palomas -fetarán. - -_Loz._ No me curo, que no soy yo la primera, las putas cada tres -meses se mudan por parecer fruta nueva. - -_Esc._ Verdad es, mas las favoridas no se mudan. - -_Loz._ Pues yo no só favorida, y quiero buscar favor. - -_Esc._ Señora Lozana, buscais lo que vos podeis dar, ¿quién puede -favorecer al género masculino ni al femenino mejor que vos? y podeis -tomar para vos la flor. - -_Loz._ Ya pasó solia, y vino tan buen tiempo, que se dice pesa y -paga, éste es todo el favor que os harán todas las putas, hállase que -en ellas se expenden ciento mil ducados, y no lo tomés en burla, que -un banquero principal lo dió por cuenta á Su Santidad. - -_Esc._ Son prestameras holgadas, no es maravilla, para ellas -litigamos el dia por reposar la noche, son dineros de beneficios sin -cura. - -_Loz._ Y áun pinsiones rematadas entre putas. - -_Esc._ ¿A qué modo se les da tanto dinero, ó para qué? - -_Loz._ Yo os diré, en pinsiones ó alquiler de casas, la una ha -envidia á la otra, y dexan pagada aquélla por cuatro ó cinco meses, y -todo lo pierden por mudar su fantasía, y en comer, y en mozos, y en -vestir y calzar, y leña y otras provisiones, y en infantescas, que -no hay cortesana, por baxa que sea, que no tenga su infantesca, y no -pueden mantenerse á sí, y todavía procuran de tenerla buena ó mala; -y las siervas, como han sido putas, sacan por partido que quieren -tener un amigo que cada noche venga á dormir con ellas, y ansí roban -cuanto pueden. - -_Esc._ Señora, el año de veinte y siete ellas serán fantescas á sus -criadas, y perdonáme que os he detenido, porque no querria jamas -carecer de vuestra vista, mirá que allí ví yo esta mañana puesta una -locanda, y es bonica casa, aparejada para que cuando pasen puedan -entrar sin ser vistas vuestras feligresas. - -_Loz._ Callá, malsín; queríades vos allí para que entrasen por -contadero, yo sé lo que me cumple. - -_Esc._ ¡Oh qué preciosa es este diablo! yo queria expedir gratis, mas -es taimada andaluza, y si quiere hacer por uno, vale más estar en su -gracia que en la del gran Soldan. Mirá cuál va su criado tras ella; -adiós, Zarpilla. - -_Ramp._ Me recomiendo, cavallero: el cavallo no se comprará -ogaño, piensan estos puercos revestidos de chamelotes hidalgos de -Cantalapiedra, villanos, atestados de paja cevadaza, que porque se -alaben de grandes caramillos, por eso les han de dar de cavalgar las -pobres mujeres; voto á San Junco, que á éstos yo los haria pagar -mejor, como dixo un loco en Porcuna, este monte no es para asnos. - -_Julio._ ¿Qué es eso, Rodrigo Roido? ¿hay negocios? ¿con quién las -habeis? - -_Ramp._ No, con nadie, sino serviros; ¿habeis visto la Lozana? - -_Jul._ Decí vuestra ama, no os avergonceis, andá, que allí entró, -hacelda salir, que la espero, y decí que le quiero dar dineros, -porque salga presto. - -_Talillo._ ¿Quién es? - -_Ramp._ Yo só; ¿está acá ella? - -_Tal._ ¿Quién ella? decid, duelos os vengan, vuestra ama la señora -Lozana, y esperá, cabron. Señora Lozana, vuestro criado llama. - -_Loz._ Abrildo, mi alma, que él no habrá comido, y veréis cuál lo -paro. - -_Tal._ Sube, Abenamar. - -_Loz._ ¿Qué quereis? ¿por dineros venis? pues tan blanco el ojo -caminá, ¿no os dí ayer tres julios? ¿ya los gastastes? ¿so yo vuestra -puta? andá, tornaos á casa. - -_Oropesa._ Señora Lozana, llamaldo, que yo le daré dineros que -expenda, vén acá, Jacómina, va, saca diez julios, y dáselos que coma, -que su ama aquí se estará esta semana, y dale á comer, no se vaya. -Vén acá, Rampin, va, come allí con aquellos mozos, duelos te vengan, -vosotros no llamaréis á nadie por comer y reventar. - -_Mozos._ Señora, venga, que él de casa es; vén acá, come, pues que -veniste tarde, que milagro fué quedar este bocado del jamon, corta y -come, y beberás. - -_Ramp._ Ya he comido, no quiero sino beber. - -_Tal._ Pues, cuerpo de tal contigo, ¿en ayunas quieres beber, como -bestia? Señora Lozana, mandalde que coma, que ha vergüenza. - -_Loz._ Come presto un bocado, y despacha el cuerpo de la salud. - -_Tal._ ¿Qué esperas? come, pese á tal con quien te parió, ¿piensas -que te tenemos de rogar? ves ahí vino en esa taza de plata, paso, -paso, ¿qué diablos has? ¡oh, pese á tal contigo! ¿y las tripas echas? -sal allá, que no es atriaca, ved aquí, oh cuerpo de Dios con quien -te bautizó, que no te ahogó por grande que fueras, y ¿no te podias -apartar? sino manteles y platos y tazas todo lo llenó este vuestro -criado, cara de repelon trasnochado. - -_Loz._ ¿Qué es esto de que reviesa? algo vido sucio, que él tiene el -estómago liviano. - -_Tal._ ¿Qué es eso que echa? ¿son lombrices? - -_Mozos._ Agora, mi padre, son los bofes en sentir el tocino. - -_Loz._ Dénle unas pasas para que se le quite el hipar, no se ahogue. - -_Mozos._ Guay dél si comiera más, Dios quiso que no fué sino un -bocado. - -_Orop._ No será nada. - -_Loz._ Señora, no querria que le quebrase en ciciones, porque su -padre las tuvo siete años, de una vez que lo gustó. - -_Tal._ ¡Amarga de tí, Guadalajara! Señora Lozana, no es nada, que -lleva la cresta hinchada. - -_Loz._ Hijo mio, ¿tocino comes? guay de mi casa, no te me ahogues. - -_Tal._ ¡Quemado sea el venerable tocino! - - - - -MAMOTRETO XXXV. - -Cómo yendo en casa de otra cortesana vino su criado, y lo hizo vestir -entre sus conocidos. - - -_Loz._ Mira, Jacómina, no despiertes á la señora, déxala dormir, que -el abad no la dexó dormir esta noche, ya se fué á cancillería por -dineros, allá desollará cualque pobre por estar en gracia de tu ama. -Yo me salí pasico, cierra la puerta y mira si me demanda di que fuí á -mi casa. - -_Jacómina._ Sí haré, mas acordaos de mí. - -_Loz._ ¿De qué? - -_Jacóm._ Que me traigais aquello para quitar el paño de la cara. - -_Loz._ Y ¿qué piensas? ¿por dos julios te habian de dar los -porcelletes, y limon, y agraz estilado, y otras cosas que van dentro? -hermana, es menester más dineros si quieres que te traiga buena cosa. - -_Jacóm._ Toma veis ahí cinco julios, y no lo sepa mi señora, que mi -vizcaíno me dará más si fueren menester. - -_Loz._ ¿Por qué no le dices tú á ese tu vizcaíno que me hable? que -yo te lo haré manso, que te dará más, y no le digas que me has dado -nada, que yo le haré que pague el agua y la fatiga, y á mi mozo -quiero que le dé una espada de dos manos liviana; mañana te lo -trairé, que para una romana lo tengo de hacer, que es muy morena, -y me ha de dar uvas para colgar, y más que sacaré calla callando, -y tú, si quieres ser hermosa, no seas mísera de lo que puedes ser -larga; saca dese tu namorado lo que pudieres, que en mi casa te lo -hallarás, y de tu señora me puedes dar mill cosas que ella lo tome en -placer. Ansí se ayudan las amigas, ¿quién sabe si tú algun tiempo me -habrás menester? que las amas se mueren y las amigas no faltan, que -tu serás aún con el tiempo cortesana, que ese lunar sobre los dientes -dice que serás señora de tus parientes, y todos te ayudarémos, que -ventura no te faltará, sino que tú estás ciega con este vizcaíno, y -yo sé lo que me sé, y lo que más de dos me han dicho, sino que no -quiero que salga de mí, que yo sé dónde serías tú señora, y mandarías -y no serías mandada, y me vó que tengo que hacer, aquí verná mi mozo, -dale tú aquello que sabes que escondimos; veslo, aquí viene, ¿venís? -¿es hora, merdohem? entrá allá con Jacómina, y despues id á casa, y -cerrá bien, y vení que me hallaréis en casa de la señora del solacio. - -_Blason._ Señora Lozana, ¿dónde, dónde tan de priesa? - -_Loz._ Ya podeis pensar, mujer que es estada cuatro sábados mala, y -sin ayuda de nadie, mirá si tengo de darme priesa á rehacer el tiempo -perdido; ¿qué pensais? ¿que me tengo de mantener del viento, como -camaleon? no tengo quien se duela de mí, que vosotros sois palabras -de presente y no más. - -_Blas._ ¡Oh señora Lozana! sabe bien vuestra merced que yo soy -palabras de pretérito y futuro, servidor vuestro, mas mirando la -ingratitud de aquella que vos sabeis, diré yo lo que dixo aquel -lastimado, _patria ingrata, non habebis ossa mea_, que quiere decir, -_puta ingrata, non intrabis in corpore meo_, ¿cómo, señora Lozana, si -yo le doy lo que vos misma mandastes, y más, como se ve que no son -venidos los dineros de mis beneficios cuando se los echo encima, y le -pago todas las deudas, porque aquella mujer no ha de mirar que yo no -soy lazarillo, el que cavalgó á su agüela, que me trata peor, voto á -Dios? - -_Loz._ En eso tiene vuestra merced razon, mas mirá que con el grande -amor que os tiene, ella hace lo que hace, y no puede más, que ella -me lo dixo, y si no fuese porque voy agora de priesa á buscar unos -dineros prestados para comprar á mi criado una capa mediana sin -ribete, yo haria estas paces. - -_Blas._ Señora Lozana, no quiero que sean paces, porque yo determino -de no vella en toda mi vida; mas por ver que dice, y en qué términos -anda la cosa, os ruego que vais allá, y mireis por mi honra, como -vos, señora, soleis, que yo quiero dar á vuestro criado una capa de -Perpiñan que no me sirvo della, y es nueva, y á vuestra merced le -enviaré una cintura napolitana. - -_Loz._ ¿Y cuándo? - -_Blas._ Luégo, si luégo viene vuestro criado. - -_Loz._ Veislo, viene; caminá, alvanir de putas, que veis ahí vuestro -sueño suelto, este señor os quiere honrar, id con él, y vení donde os -dixe. - -_Blas._ Señora, hacé el oficio como soleis. - -_Loz._ Andá, perdé cuidado, que ya sé lo que vos quereis; basta, -basta. - -_Sustituto._ Señora Lozana, acá, acá; pese al turco si en toda mi -vida os hube menester, agora más que nunca. - -_Loz._ Ya sé que me quereis, yo no puedo serviros, porque pienso en -mis necesidades, que no hay quien las piense por mí, que yo y mi -criado no tenemos pelo de calza ni con qué defendernos del frio. - -_Sust._ Señora Lozana, eso es poca cosa para vuestra merced, yo daré -una cana de medida de estameña fina, y zapatos y chapines, y dexáme -luégo la medida, que mañana, ántes que vos, señora, os levanteis, os -lo llevarán, y vuestro mozo envíamelo aquí, que yo le daré la devisa -de mi señora y mi vida, aunque ella no me quiere ver. - -_Loz._ ¿Y de cuándo acá no os quiere ver? que no dice ella eso, que -si eso fuera, no me rogára ella á mí que fuese con ella disimulada -á dar de chapinazos á la otra con quien os habeis envuelto, mas no -con mi consejo, que para eso no me llama vuestra merced á mí, porque -hay diferencia della á la señora Virgilia, y mirá, señor, ésa es -puta salida, que en toda su casa no hay alhaja que pueda decir por -esta gracia de Dios, que todo está empeñado y se lo come la usura, -que Trigo me lo dixo: quiere vuestra merced poner una alcatraza con -aquélla, que su gracia y su reposo y su casa lleva, y su saber basta -para hacer tornar locos á los sabios, y si vuestra merced dará la -devisa á mi mozo, será menester que yo me empeñe para dalle jubon de -la misma devisa. - -_Sust._ Andá, señora Lozana, que no suelo yo dar devisa que no dé -todo; en esto verá que no la tengo olvidada á mi señora Virgilia, que -voto á Dios, que mejor sé lo que tengo en ella, que no lo que tengo -en mi casa. Veis, aquí viene el malogrado de vuestro criado con capa, -parece al superbio de Perusa, que á nadie estima; quédese él aquí, y -vaya vuestra merced buen viaje. - -_Loz._ ¡Cuántas maneras hay en vosotros los hombres por sujetar á las -sujetas, y matar á quien muere! allá esperaré al señor mi criado, por -ver cómo le dice la librea de la señora Virgilia. - - - - -MAMOTRETO XXXVI. - -Cómo un caballero iba con un embaxador napolitano travestidos, y -vieron de léxos á la Lozana, y se la dió á conocer el caballero al -embaxador. - - -_Caballero._ Monseñor, ¿ve vuestra señoría aquella mujer que llama -allí? - -_Embaxador._ Sí. - -_Cab._ Corramos y tomémosla en medio, y gozará vuestra señoría la -más excelente mujer que jamas vido, para que tenga vuestra señoría -que contar si la goza por entero, y si toma conosciencia con ella, no -habrá menester otro solacio, ni quien le diga mejor cuantas hermosas -hay, y cada una que es hermosa, que tiene el mejor ver y judicar -que jamas se vido, porque bebió y pasó el rio de Nilo, y conoce sin -espejo, porque ella lo es, y como las tiene en plática, sabe cada -una en qué puede ser loada, y es muy universal en todas las otras -cosas que para esto de amores se requieren, y mírela en tal ojo que -para la condicion de vuestra señoría es una perla, desta se puede muy -bien decir: _Mulier que fuit in urbe habens septem mecanicas artes_. -Pues á las liberales jamas le faltó retórica ni lógica para responder -á quien las estudió, el mirable ingenio que tiene da que hacer á -los que la oyen. Monseñor, vamos desta parte, esperemos á ver si me -conoce. - -_Embax._ Al cuerpo de mí esta dona yo la vi en Bancos que parlaba, -muy dulce y con audacia, que parecia un Séneca. - -_Cab._ Es parienta del ropero, conterránea de Séneca, Lucano, Marcial -y Avicena, la tierra lo lleva, está in agilibus, no hay su par, y -tiene otra excelencia, que lustravit provincias. - -_Embax._ ¿Es posible? como riguarda in qua. - -_Loz._ Ya, ya conocido es vuestra merced, por mi vida, que aunque -se cubra, que no aprovecha, que ya sé que es mi señor, por mi vida, -tantico la cara, que ya sé que es de ver y de gozar, ese señor no -lo conozco, más bien veo que debe ser gran señor. A seguridad le -suplico que me perdone, que yo lo quiero forzar, por mi vida, que son -matadores esos ojos, ¿quién es ese señor? que lo sirva yo, por vida -de vuestra merced, y de su tio, y mi señor. - -_Cab._ Señora Lozana, este señor os suplica que le metais debaxo -de vuestra caparela, y entrará á ver la señora Angelina porque vea -si tengo razon en decir que es la más acabada dama que hay en esta -tierra. - -_Loz._ A vuestra señoría metelle he yo encima, no debaxo, mas yo lo -trabajaré, esperen aquí, que si su merced está sola, yo la haré poner -á la ventana, y si más mandaren, yo verné abaxo, bien estaré media -hora, paséense un poco, porque les tengo de rogar primero que haga un -poco por mí, que estoy en gran necesidad, que me echan de la casa, y -no tengo de qué pagar, que el borracho del patron no quiere ménos de -seis meses pagados ántes. - -_Cab._ Pues no os detengais en nada deso, que la casa se pagará; -enviáme vos á vuestro criado á mi posada, que yo le daré con qué -pague la casa, porque su señoría no es persona que debe esperar. - -_Loz._ ¿Quién es, por mi vida? - -_Cab._ Andá, señora Lozana, que persona es, que no perderéis nada con -su señoría. - -_Loz._ Sin eso y con eso sirvo yo á los buenos, esperen. - -_Cab._ Monseñor, ¿qué le parece de la señora Lozana? Sus inxertos -siempre toman. - -_Embax._ Me parece que es astuta, que cierto ha de la sierpe é de la -paloma. Esta mujer sin lágrimas parará más insidias que todas las -mujeres con lágrimas; por vida del visorey, que mañana coma comigo, -que yo le quiero dar un brial. - -_Cab._ Mírela vuestra señoría á la ventana, no hay tal Lozana en el -mundo, ya abre, veamos qué dice, cabecea que entremos, donde ni -fierro ni fuego á la virtud empece. - -_Embax._ Qua piu bella la madre que la filla. - -_Cab._ Monseñor, ésta es cárcel de amor; aquí idolatró Calixto, aquí -no se estima Melibea, aquí poco vale Celestina. - - - - -MAMOTRETO XXXVII. - -Cómo de allí se despidió la Lozana, y se fué en casa de un hidalgo -que la buscaba, y estando solos se lo hizo porque diese fe á otra que -lo sabía hacer. - - -_Loz._ Señores, no hay más que hacer, la prision es segurísima, la -prisionera piadosa, la libertad no se compra, la sujecion aquí se -estima, porque hay merecimiento para todo, vuestra señoría sea muy -bien venido, y vuestra merced me tenga la promesa, que esta tarde, -irá mi criado á su posada, y si vuestra merced manda que le lleve una -prenda de oro ó una toca tunici, la llevará, porque yo no falte de mi -palabra, que prometí por todo hoy, á este señor yo lo visitaré. - -_Cab._ Señora Lozana, no envieis prenda, que entre vos y mí no se -pueden perder sino los barriles; enviá, como os dixe, y no cureis de -más, y mirá que quiere su señoría que mañana vengais á verlo. - -_Loz._ Beso sus manos y vuestros piés, mas mañana no podrá ser, -porque tengo mi guarnelo lavado, y no tengo qué me vestir. - -_Cab._ No cureis, que su señoría os quiere vestir á su modo y al -vuestro, veni ansí como estais, que os convida á comer, y no haga -esperar, que su señoría come de mañana. - -_Loz._ Por la luz de Dios, no estuviese sin besar tal cara como ésa, -aunque supiese enojar á quien lo ve. - -_Angelina._ Ansí, Lozana, no cureis, andá, dexaldo, que me enojaré, -aunque su merced no me quiere ver. - -_Cab._ Señora, deseoso yo servir, por tanto le suplico que á monseñor -mio le muestre su casa y sus joyas, porque su señoría tiene muchas y -buenas, que puede servir á vuestra merced; señora Lozana, mañana no -se os olvide de venir. - -_Loz._ No sé si se me olvidará, que soy desmemoriada despues que -moví, que si tengo de hacer una cosa es menester ponerme una señal en -el dedo. - -_Cab._ Pues vení acá, tomá este anillo, y mirá que es un esmeralda, -no se os caiga. - -_Loz._ Sus manos beso, que más la estimo que si me la diera la señora -Angelina dada. - -_Ang._ Andá, que os la dó, y traelda por mi amor. - -_Loz._ No se esperaba ménos desa cara de luna llena; ay, señora -Angelina, míreme, que parezco obispo, por vida de vuestra merced y -mia, que no estoy más aquí, vén á cerrar, Matehuelo, que me esperan -allí aquellos mozos del desposado de Hornachuelos, que no hay quien -lo quiera, y él porfiar y con todas se casa, y ninguna sirve de buena -tinta. - -_Matehuelo._ Cerrar y abriros, todo á un tiempo. - -_Mozos._ Vení, señora Lozana, caminá, cuerpo de mí, que mi amo se -desmaya y os espera, y vos todavía queda, sin vos no valemos nada, -porque mi amo nunca se rie sino cuando os ve, y por eso mirá por -nosotros y sednos favorable, agora que le son venidos dineros, ántes -que se los huelan las bagasas, que voto á Dios, con putas y rufianas -y tabaqueras no podemos medrar, por eso ayúdenos vuestra merced, y -haga cuenta que tiene dos esclavos. - -_Loz._ Callá, dexá hacer á mí, que yo lo porné del lodo á dos manos, -vuestro amo es como el otro que dicen, cantar mal y porfiar, él se -piensa ser Pedro Aguilocho, y no lo pueden ver putas más que al -diablo, unas me dicen que no es para nada, otras que lo tiene tan -luengo que parece anadon, otras que arma y no desarma, otras que es -mísero, y aquí firmaré yo que primero que me dé lo que le demando, -me canso, y al cabo saco de la mitad de lo que le pido, que es trato -cordobés; él quiere que me esté allí con él, y yo no quiero perder -mis ganancias que tengo en otra parte, y mirá qué teson ha tenido -comigo, que no he podido sacar dél, que como me daba un julio por -cada hora que estoy allí, que me dé dos, que más pierdo yo en otras -partes, que no vine yo de entrada, como el que tiene veinte piezas -las mejores de Cataluña, y no sé en qué se las expende, que no -relucen, y siempre me cuenta deudas; pues mándole yo que putas lo han -de comer á él y á ello todo, no curés, que ya le voy cayendo en el -rastro; ¿veis el otro mozo dó viene? - -_Marzoco._ ¿Qué es eso? ¿dó is, señora? - -_Loz._ A veros. - -_Marz._ Hago saber á vuestra merced que tengo tanta penca de cara de -ajo. - -_Loz._ Ésa sea la primera alhaja que falte en tu casa, y áun como á -tí llevó la landre; tente allá, bellaco, andando se te caiga. - -_Marz._ Señor, ya viene la Lozana. - -_Patron._ Bien venga el mal si viene solo, que ella siempre vendrá -con cualque demanda. - -_Loz._ ¿Qué se hace, caballeros? ¿Háblase aquí de cosas de amores ó -de mí, ó de cualque señora á quien sirvamos todos? por mi vida, que -se me diga, porque si es cosa á que yo pueda remediar, lo remediaré, -porque mi señor amo no tome pasion, como suele por demas, y por no -decir la verdad á los médicos: ¿qué es eso? ¿no me quiere hablar? ya -me vó, que ansí como ansí aquí no gano nada. - -_Moz._ Vení acá, señora Lozana, que su merced os hablará y os pagará. - -_Loz._ No, no, que ya no quiero ser boba, si no me promete dos julios -cada hora. - -_Marz._ Vení, que es contento, porque más mereceis, máxime si le -socorreis, que está amorado. - -_Loz._ ¿Y de quién? catá que me corro si de otra se enamoró, mas como -todo es viento su amor, yo huelgo que ame y no sea amado. - -_Marz._ ¿Cómo, señora Lozana, y quién es aquel que ama y no es amado? - -_Loz._ ¿Quién? su merced. - -_Marz._ ¿Y por qué? - -_Loz._ Eso yo me lo sé, no lo diré sino á su merced solo. - -_Marz._ Pues ya me voy, vuestras cien monedas agora, Dios lo dixo. - -_Loz._ Andá, que ya no es el tiempo de Mari-Castaña. - -_Patron._ Dexá decir, señora Lozana, que no tienen respeto á nadie, -entendamos en otro: yo muero por la señora Angelina, y le daré seis -ducados cada mes, y no quiero sino dos noches cada semana, ved vos si -merece más, y por lo que vos dixéredes me regiré. - -_Loz._ Señor, digo que no es muncho aunque le diese la metad de -vuestro oficio de penitencería; mas ¿cómo harémos? que si vuestra -merced tiene ciertos defectos que dicen, será vuestra merced perder -los ducados y yo mis pasos. - -_Pat._ ¿Cómo, señora Lozana? ¿y suelo yo pagar mal á vuestra merced? -Tomá, veis ahí un par de ducados, y hacé que sea la cosa de sola -signatura. - -_Loz._ Soy contenta, mas no me entiende vuestra merced. - -_Pat._ ¿Qué cosa? - -_Loz._ Digo que si vuestra merced no tiene de hacer sino besar, que -me bese á mí. - -_Pat._ ¿Cómo besar? que la quiero cavalgar. - -_Loz._ ¿Y dónde quiere ir á caballar? - -_Pat._ Andá para puta, zagala, burlais. - -_Loz._ No burlo, por vida de la señora honrada á quien vos quereis -cavalgar y armar, y no desarmar. - -_Pat._ ¡Oh pese á tal! ¿Y eso decís? por vida de tal que lo habeis de -probar, porque tengais qué contar. - -_Loz._ ¡Ay, ay! por el siglo de vuestro padre que no me hagais mal, -que ya basta. - -_Pat._ Mal le haga Dios á quien no os lo metiere todo, aunque sepa -ahogaros, y veréis si estoy ligado, y mirá cómo desarmo. - -_Loz._ ¿Tal frojolon tenés? esta vez no lo quisiera perder aunque -supiera hallar mi anillo, que perdí agora cuando venía. - -_Pat._ Tomá, veis aquí uno que fué de monseñor mio, que ni á mí se me -olvidará, ni á vos se os irá de la memoria de hablar á esa señora, y -decilde lo que sé hacer. - -_Loz._ Por mi vida, señor, que como testigo de vista, diré el aprieto -en que me ví; ¡ay, ay! y desos sois, desde aquí voy derecho á contar -á su merced vuestras virtudes. - -_Pat._ Sí, mas no está, que tomará celos su porfía. - -_Loz._ Muncho hará á vuestro propósito, aunque estais ciego, que -segun yo sé y he visto, esa señora que pensais que es á vuestra vista -hermosa, no se va al lecho sin cena. - -_Pat._ ¿Cómo? por vida de la Lozana. - -_Loz._ Que su cara está en mudas cada noche, y las mudas tienen esto, -que si se dejan una noche de poner qué no valen nada, por eso se dice -que cada noche daba de cená á la cara. - -_Pat._ ¿Y estas mudas qué son? - -_Loz._ Cerillas hechas de uvas asadas, mas si la veis debaxo de los -paños, lagartixa parece. - -_Pat._ Callá, señora Lozana, que tiene gracia en aquel menear de ojos. - -_Loz._ Eso yo me lo tengo, que no soy puta, cuánto más ella que vive -deso. - -_Pat._ Quien á otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer, -como agora vos. - - - - -MAMOTRETO XXXVIII. - -Cómo la Lozana entra en la baratería de los gentiles hombres y dice: - - -_Loz._ Algo tengo yo aquí, que el otro dia cuando vine por no tener -favor, con seis ducadillos me fuí, de un resto que hizo el faraute, -mi señor; mas agora que es el campo mio, restos y resto mio serán. - -_Octavio._ Señora Lozana, resto quexoso será el mio. - -_Loz._ Andá, señor, que no de mí. - -_Aurelio._ Vení acá, señora Lozana, que aquí se os dará el resto y la -suerte principal. - -_Loz._ Viva esa cara de rosa, que con esa magnificencia las hacés -esclavas siendo libres, que el resto dicen que es poco. - -_Aur._ ¿Cómo poco? tanto, sin mentir. - -_Loz._ Crezca de dia en dia, porque gocés tan florida mocedad. - -_Aur._ Y vos, señora Lozana, goceis de lo que bien quereis. - -_Loz._ Yo, señor, quiero bien á los buenos y caballeros que me ayudan -á pasar mi vida sin decir ni hacer mal á nadie. - -_Oct._ Eso tal sea este resto, porque es para vos, tomaldo, que para -vos se ganó. - -_Loz._ ¿Sepamos cuánto es? - -_Oct._ Andá, callá y cogé, que todos dicen _Amén_, sino quien perdió, -que calla. - -_Loz._ Soy yo capellana de todos, y más de su señoría. - -_Oracio._ Cogé, señora Lozana, que si los pierdo, en habellos vos los -gano, aunque el otro dia me motejaste delante de una dama. - -_Loz._ Yo, señor, lo que dixe entónces digo ahora, que ellas me lo -han dicho, que diz que teneis un diablo que parece conjuro de sacar -espíritus. - -_Orac._ ¡Oh pese á tal! ¿y eso dicen ellas? no saben bien la materia. - -_Loz._ Si no saben la materia, saben la forma. - -_Orac._ No hay ninguno malo, mozas. - -_Loz._ Señor, no, sino que unos tienen más fuerza que otros. - -_Milio._ Señora Lozana, hacé parte á todos de lo que sabeis; ¿de mí -qué dicen, que no me quieren ver ni oir? - -_Loz._ Hay pecador sobre que dicen que vuestra merced es el que -muncho hizo. - -_Salustio._ ¿Y yo, señora Lozana? - -_Loz._ Vuestra merced el que poco y bueno, como de razon. - -_Camilo._ ¿A mí, señora Lozana, qué? - -_Loz._ Vos, señor, el que no hizo nada que se pareciese. - -_Cam._ Porque cayó en mala tierra, que son putas insaciables. ¿No le -basta á una puta una y dos, y un beso tres, y una palmadica cuatro, y -un ducado cinco? ¿son piltracas? - -_Loz._ Sí para vos, mas no para nos; ¿no sabés que uno que es bueno, -para sí es bueno, más mejor es si su bondad aprovecha á munchos? - -_Cam._ Verdad decís, señora Lozana, mas el pecado callado, medio -perdonado. - -_Loz._ Si por ahí tirais, callaré, mas siempre oí decir que las cosas -de amor avivan el ingenio, y tambien quieren plática, el amor sin -conversacion es bachiller sin repetidor, y voyme, que tengo que hacer. - -_Aur._ Mirá, señora Lozana, que á vos encomiendo mis amores. - -_Loz._ Y si no sé quién son. - -_Aur._ Yo os lo diré si vos mandais, que cerca están, y yo léxos. - -_Loz._ Pues dexáme agora, que voy á ver si puedo hallar quien me -preste otros dos ducados para pagar mi casa. - -_Aur._ Voto á Dios, que si los tuviera que os los diera, mas dexé la -bolsa en casa por no perder, y tambien porque se me quebraron los -cerraderos, mas sed cierta que eso y más os dexaré en mi testamento. - -_Loz._ ¿Cuándo? soy vuestra sin eso y con eso, véngase á mi casa esta -noche y jugarémos castañas, y probará mi vino, que raspa; sea á cená, -y haré una cazuela de pexe, que dicen que venden unas azedias frescas -vivas, y no tengo quien me vaya por ellas y por un cardo. - -_Aur._ Pues yo enviaré á mi mozo esta tarde con todo. - -_Loz._ Vuestra merced será muy bien venido; nunca me encuentra Dios -sino con míseros lacerados, él caerá, que para la luz de Dios, que -bobo y hidalgo es. - -_Guardian._ ¿Qué se dice, señora Lozana? ¿dó buena? - -_Loz._ Señor, á mi casa. - -_Guard._ Llegaos aquí al sol, y sacáme un arador, y contáme cómo os -va con los galanes deste tiempo, que no hay tantos bobos como en mis -tiempos, y ellas creo que tambien se retiran. - -_Loz._ ¿Y cómo? si bien supiese vuestra merced, no hay puta que valga -un maravedí, ni dé de comer á un gato, y ellos, como no hay saco de -Génova, no tienen sino el maullar, y los que algo tienen piensan que -les ha de faltar para comer, y á las veces sería mejor hoder poco que -comer muncho, cuantos he visto enfermos de los riñones por miseria de -no expender, y otros que piensan que por cesar han de vivir, mas es -al contrario, que _semel in setimana_ no hizo mal á nadie. - -_Alcaide._ Por mi vida, señora Lozana, que yo _semel in mense_ y _bis -in anno_. - -_Loz._ Andá ya, que ya lo sé, que vuestra merced hace como viejo y -paga como mozo. - -_Guard._ Eso del pagar, mal pecado, nunca acabó, porque cuando era -mozo pagaba por entrar, y agora por salir. - -_Loz._ Viva vuestra merced muchos años, que tiene del peribon; por -eso dadme un alfiler, que yo os quiero sacar diez aradores. - -_Alc._ Pues sacá, que por cada uno os daré un grueso. - -_Loz._ Ya sé que vuestra merced lo tiene grueso, que á su puta beata -lo oí, que le metiades las paredes adentro, dámelo de argento. - -_Alc._ Por vida de mi amiga, que si yo los hubiese de comprar, que -diese un ducado por cada uno, que uno que retuve me costó más de -ciento. - -_Loz._ Sofa sería ése, no hace para mí, quiérome ir con mi honra. - -_Alc._ Vení acá, traidora, sacáme uno no más de la palma. - -_Loz._ No sé sacar de la palma ni del codo. - -_Guard._ ¿Y de la punta de la picarazada? - -_Loz._ De ahí sí, buscallo, mas no hallarlo. - -_Guard._ ¡Oh cuerpo de mí, señora Lozana, que no sabeis de la palma -y estais en tierra, que los sacan de las nalgas con putarólo, y no -sabeis vos sacallos al sol con buen aguja! - -_Loz._ Sin aguja los saco yo cuando son de oro ó de plata, que de -otras suertes ó maneras no me entiendo; mejor hará vuestra merced -darme un barril de mosto para hacer arrope. - -_Guard._ De buena gana, enviá por ello y por leña para hacello, y por -membrillos que cozais dentro, y mirá si mandais más, que á vuestro -servicio está todo. - -_Loz._ Soy yo suya toda. - -_Alc._ Y yo vuestro hasta las trencas. - - - - -MAMOTRETO XXXIX. - -Cómo la señora Terencia vido pasar á la Lozana y la manda llamar. - - -_Terencia._ Ves allí la Lozana que va de priesa, Migallejo, va, -asómate y llámala. - -_Migallejo._ ¿Señora Lozana? ¿ah, señora Lozana? mi señora le ruega -que se llegue aquí. - -_Loz._ ¿Quién es la señora? - -_Migall._ La del capitan. - -_Loz._ ¿Aquí se ha pasado su merced? yo huelgo con tal vecina; las -manos, señora Terencia. - -_Ter._ Las vuestras vea yo en la picota, y á vos encorozada sin -proceso, que ya sin pecado lo merece, mas para su vejez se le guarda; -miralda cuál viene, que parece corralario de putas y xarahoz de -necios, díle que suba. - -_Migall._ Sobí, señora. - -_Loz._ Ay qué cansada que vengo, y sin provecho, señora, ¿cómo está -vuestra merced? - -_Ter._ A la fe, señora Lozana, enojada, que no me salen mis cosas -como yo querria, dí á hilar, y hame costado los ojos de la cara -porque el capitan no lo sienta, y agora no tengo trama. - -_Loz._ Señora, no os maravilleis, que cada tela quiere trama, el otro -dia no quisistes oir lo que yo os decia, que de allí sacárades trama. - -_Ter._ Callá, que sale el capitan. - -_Capitan._ ¿Qué es, señora? - -_Loz._ Señor, servir á vuestra merced. - -_Cap._ ¿Qué mundo corre? - -_Loz._ Señor, bueno, sino que todo vale caro, que compran los pobres -y venden los ricos, duelos tienen las repúblicas cuando son los -señores mercadantes y los ricos revenden. Este poco de culantro seco -me cuesta un bayoque. - -_Cap._ Hi, hi, hi, comprándolo vos cada dia se sube, mas decíme qué -mercado hay agora de putas. - -_Loz._ Bueno, que no hay hambre dellas, mas todas son míseras, y -cada una quiere avanzar para el cielo, señor, no quiero más putas, -que harta estó dellas, si me quisieren en mi casa estaré, como hacia -Galazo, que á puente Sixto moraba, y allí le iban á buscar las putas, -para que las aconchase, y si él tenía buena mano, yo la tengo mejor, -y él era hombre y mujer, que tenía dos naturas, la de hombre como -muleto, y la de mujer como de vaca, dicen que usaba la una, la otra -no sé, salvo que lo conocí que hacia este oficio de aconchar, al cual -yo le sabré dar la manera mejor, porque tengo más conversacion que no -cuantas han sido en esta tierra. - -_Cap._ Dexá eso; decíme cómo os va, que muncha más conversacion -tiene el Zopin que no vos, que cada dia lo veo con vestidos nuevos -y con libreas, y siempre va medrado, no sé lo que hace, que toda su -conversacion es á Torre sanguína. - -_Loz._ Señor, maravíllome de vuestra merced, quererme igualar con -el Zopin, que es fiscal de putas, y barrachel de regantío y rufian -magro, y el año pasado le dieron un treinton como á puta, no pensé -que vuestra merced me tenía en esta posesion, yo puedo ir con mi -cara descubierta por todo, que no hice jamas vileza, ni alcagüetería -ni mensaje á persona vil; á caballeros y á putas de reputacion, -con mi honra procuré de interponer palabras, y amansar iras, y -reconciliar las partes, y hacer paces y quitar rencores, examinando -partes, quitar martelos viejos, haciendo mi persona albardon por -comer pan, y esto se dirá de mí, si alguno me querrá poner en fábula: -muncho supo la Lozana, más que no demostraba. - -_Cap._ Señora Lozana, ¿cuántos años puede ser una mujer puta? - -_Loz._ Dende doce años hasta cuarenta. - -_Cap._ ¿Veinte y ocho años? - -_Loz._ Señor, sí, hartarse hasta reventar, y perdonadme, señora -Terencia. - - - - -MAMOTRETO XL. - -Cómo yendo su camino encuentra con tres mujeres, y despues con dos -hombres que la conocen de luengo tiempo. - - -_Loz._ ¿Para qué es tanto ataparse? que ya veo que no pudo el baño -hacer más que primero habia, salvo lavar lo limpio, y encender color -donde no fué menester arrebol. - -_Griega._ Hi, hi, hi; vuestra casa buscamos, y si no os encontrábamos -perdiamos tiempo, que imos á cená á una viña, y si no pasamos por -vuestra mano, no valemos nada, porque tenemos de ser miradas, y van -otras dos venecianas, y es menester que vos, señora Lozana, pongais -en nosotras todo vuestro saber, y pagaos; ansí mismo vaya vuestro -criado con nosotras, y verná cargado de todo cuanto en el banquete se -diere, y avisaldo que se sepa ayudar, porque cuando venga traiga qué -rozar. - -_Loz._ Señoras mias, en fuerte tiempo me tomais, que en toda mi casa -no hay cuatrin ni maravedí, ni cosa aparejada para serviros, mas -por vuestro amor, y por comenzar á aviar la gente á casa, yo iré -y buscaré las cosas necesarias para de presto serviros, mi criado -irá, más por haceros placer que por lo que puede traer, y vosotras -miráme bien por él, y no querria que hiciese quistion con ninguno, -porque tiene la mano pesada, y el remedio es que cuando se enciende -como berraco, quien se halla allí más presto le ponga la mano en el -cerro, y luégo amansa, y torna como un manso; veislo viene. Anade, -anda, ¿qué cosa? ¿qué cosa? ¿en qué están las alcavalas? como se vé -vestido, que parece dominguillo de higueral, no estima el resto; -volveos, andá derecho, ansí relumbre la luna en el rollo como este mi -novio, andá á casa, y tenémela limpia, y guardá no rompais vos esa -librea, colgadla; señoras, id á mi casa, que allí moro junto al rio, -pasada la via Asinaria más abaxo, yo voy aquí á una especiería por -ciertas cosas para vuestro servicio, aunque sepa dexar una prenda. - -_Griega._ Señora Lozana, tomá, no dexeis prenda, que despues -contarémos, caminá. - -_Loz._ ¡Ay pecadora de mí! ¿quién son éstos? aquí me ternán dos -horas, ya los conozco, ¡oxalá me muriera cuando ellos me conocieron! -¡beata la muerte cuando viene despues de bien vivir! Andar, siempre -oí decir que en las adversidades se conocen las personas fuertes; -¿qué tengo de hacer? haré cara, y mostraré que tengo ánimo para -saberme valer en el tiempo adverso. - -_Giraldo._ Señora Lozana, ¿cómo esta vuestra merced? no ménos -poderosa ni hermosa os conocí siempre, y si entónces, mejor agora os -suplicamos nos tengais por hermanos, y muy aparejados para vuestro -servicio. - -_Loz._ Señores, ¿cuándo dexé yo de ser presta para servir esas -caras honradas? que agora y en todo tiempo tuvieron merecimiento -para ser de mí muy honrados, y no solamente agora que estoy en mi -libertad, mas siendo sujeta no me faltaba inclinacion para serles muy -aficionada, bien que yo y mi casa seamos pobres, al ménos aparejada -siempre para lo que sus mercedes me quisieren mandar. - -_Gir._ Señora, servir. - -_Loz._ Señores, beso las manos de vuestras mercedes mill veces, y -suplícoles que se sirvan de mi pobreza, pues saben que soy toda suya. -Por vida del Rey, que no me la vayan penar al otro mundo los puercos, -que les he hecho mill honras cuando estábamos en Damiata y en Túnez -de Berbería, y agora con palabras prestadas me han pagado, Dios les -dé el mal año, quisiera yo, pese al diablo, que metieran la mano á la -bolsa por cualque docena de ducados, como hacia yo en aquel tiempo, y -si no los tenía se los hacia dar á mi señor Diomedes, y á sus criados -los hacia vestir, y agora á mala pena me conocen, porque sembré -en porcuna, bien me decia Diomedes, guárdate, que éstos á quien tú -haces bien te han de hacer mal. Mirá qué canes reñegados, villanos -secretos, capotes de terciopelo, por estos tales se debia decir, si -te ví no me acuerdo, quien sirve á munchos no sirve á ninguno. - - - - -MAMOTRETO XLI. - -Aquí comienza la tercera parte del retrato, y serán más graciosas -cosas que lo pasado. Cómo tornó á casa y afeitó con lo que traia -las sobredichas, y cómo se fueron, y su criado con ellas, y quedó -sola, y contaba todo lo que habia menester para su trato, que queria -comenzar, y de aquí adelante le darémos fin. - - -_Loz._ Agora que me arremangué á poner trato en mi casa, vale todo -caro, andar, pase por agora por contentar estas putas, que despues yo -sabré lo que tengo de hacer. - -_Griega._ Mirámela cuál viene que le nazcan barbas, narices de -medalla. - -_Loz._ Parece mi casa atalaya de putas; más puse del mio que no me -distes. - -_Julia._ Sus, á mí primero, señora Lozana. - -_Loz._ Andá, no cureis, que eso hace primero para esto que á la -postre, vení acá vos, Gaitero, id con ellas y mirá que es convite de -catalanes, una vez en vida y otra en muerte, apañá lo que pudiéredes, -que licencia tenés plomada destas señoras putas, que sus copos lo -pagarán todo, garveá y traer á casa cara y no palos, caminá delante, -id cantando. - -_Ramp._ - ¿Qué dirán que guardo, - Malogrado, - Qué dirán que guardo? - -_Loz._ Bueno, por mi vida, bueno como almotacen de mi tierra, aquí -me quedo sola, deseo tenía de venir á mi casa, que, como dicen, mi -casa y mi hogar cien ducados val, ya no quiero andar tras el rabo de -putas. Hasta agora no he perdido nada, de aquí adelante quiero que -ellas me busquen, no quiero que de mí se diga puta de todo trance -alcatara á la fin, yo quiero de aquí adelante mirar por mi honra, -que, como dicen, á los audaces la fortuna les ayuda, primeramente yo -tengo buena mano ligera para quitar cejas, y sélo hacer mejor que yo -me pienso, y tengo aquí esta casa al paso, y tengo este hombre que -mira por mi casa, y me escalienta, y me da dentro con buen ánimo, y -no se sabe sino que sea mi mozo, y nunca me demanda celos, y es como -un siervo ligero, asimismo tengo mucha plática con quien yo tengo -de usar este oficio, yo soy querida y amada de cuantas cortesanas -favoridas hay, yo só conocida así en Roma como en el vulgo y fuera de -Roma de munchos á quien yo he favorecido, y me traerán presentes de -fuera, que terné mi casa abastecida, y si amuestro favor á villanos -vernán sus mujeres, y porque las enseñe cómo se han de hacer bellas -me traerán paxitas de higos y otras mill cosas como la tionlesa por -el cuatrin del sublimato que le vendí, y como le prometí que otra -vez le daria otra cosa mejor, porque secretamente se afeitase, pensó -que hurtaba bogas, y envióme olivas y muchas manzanas y granadas que -de Baena no podian ser mejores; pues si una villana me conoce, ¿qué -haré cuando todas me tomen en plática? que mi casa será colmena, y -tambien si yo asiento en mi casa no me faltarán muchos que yo tengo -ya domados, y mitirillo por encarnazar, y será más á mi honra y á mi -provecho, que no tomo sabor en casa de otrie, y si quisiere comer en -mi casa, será á costa de otrie y sabráme mejor. Que no verná hombre -aquí que no saque dél cuando de la leña, otro el carbon y otro el -vino, y otro el pan, y otro la carne, y ansí de mano en mano sacaré -la expesa, que no se sentirá, y esto riendo y burlando, que cada uno -será contento de dar para estas cosas, porque no parece que sean -nada cuando el hombre demanda un bayoque para peras, y como les sea -poquedad sacar un bayoque, sacarán un julio y un carlin, y por ruin -se tiene quien saca un groso. Ansí que si yo quiero saber vivir, -es menester que muestre no querer tanto cuanto me dan, y ellos no -querrán tomar el demas, y ansí se quedará todo en casa; otros vernán -que traerán el seso en la punta del caramillo, y con éstos se ganará -más, porque no tienen tiento hasta variar su pasion, y demandándoles -darán cuanto tienen, y vernán otros que, con el amor que tienen, -no comen, y hacelles hé comprar de comer, y pagar lo comprado, y -hacelles hé que coste, y comeré yo y mi criado, y así se castigan los -necios, y vernán otros que no serán Salomones, y afrentallos luégo -en dos ó tres julios para cartas, y vernán otros novicios que agora -vuelan, á estos tales no demandalles nada, sino fingir que si ellos -tuviesen que yo no pasaria necesidad, y darme han fin á las bragas, -y cuanto más si los alabo de valientes y que son amados de la tal, -y que no vinieron á tiempo, y que el enamorado ha de ser gastador -como el tal, y no mísero como el tal, y alabarlos que tienen gran -cosa, que es esto para muchachos hacelles reyes, y á todos mirar -de qué grado y condicion son, y en qué los puedo yo coger, y á qué -se extiende su facultad, y ansí sacaré provecho y pagamiento, si -no en dineros, en otras cosas, como de pajes rapiña, y de hijos de -mercaderes robayna, y ansí daré á todos melecina; yo sé que si me -dispongo á no tener empacho, y vo por la calle con mi cestillo, y -llevo en él todos los aparejos que se requieren para aconchar, que -no me faltará la merced del señor, y si soy vergonzosa seré pobre, y -como dicen, mejor es tener que no demandar, así que si tengo de hacer -este oficio, quiero que se diga que no fué otra que mejor lo hiciese -que yo. ¿Qué vale á ninguno lo que sabe si no lo procura saber y -hacer mejor que otrie? ejemplo gratia, si uno no es buen jugador, -¿no pierde? ¿si es ladron bueno, sábese guardar que no lo tomen? ha -de poner el hombre en lo que hace gran diligencia, y poca vergüenza y -rota conciencia para salir con su empresa al corrillo de la gente. - - - - -MAMOTRETO XLII. - -Cómo estando la Lozana sola diciendo qué le convenia hacer para -tratar y platicar en esta tierra sin servir á nadie, entró el Auctor -callando, y disputaron los dos, y dice él: - - -_Auctor._ Si está en casa la Lozana quiero vella y demandalla un poco -de algalia para mi huéspeda, que está sorda. En casa está, dame con -quien habla, voto á mí que debe de estar enojada con cualque puta, -y agora todo lo que dice será nada, que despues serán amigas ántes -que sea noche, porque ni ella sin ellas, ni ellas sin ella no pueden -vivir, sabello tengo; que cualque cosa no le han querido dar, y por -esto son todas estas braverías ó braveaduras. ¿Quién mató la Leona? -¿quién la mató? matóla vuestro yerno, marido de vuestra hija, así -será esta quistion, su criado habrá muerto cualque raton, y pensará -que sea leona; otra cosa es, agora lo entiendo, ¿qué dice de sueños? -tambien sabe de agüeros, y no sé qué otra cosa dixo de urracas y de -tordos que saben hablar y que ella sabria vivir; el Perseo he oido, -¡oh pese á san con la puta astuta! y no le bastaba Ovidio, sino -Perseo, quiero sobir, que no es de perder, sino de gozar, de sus -desparates, y quiero atar bien la bolsa ántes que suba, que tiene -mala boca, y siempre mira allí, creo que sus ojos se hicieron de -bolsa ajena, aunque yo siempre oí decir que los ojos de las mujeres -se hicieron de la bragueta del hombre, porque siempre miran allí, y -ésta á la bolsa, de manera que para con ella no basta un ñudo en la -bolsa y dos gordos en la boca, porque huele los dineros donde están. -Señora Lozana, ¿tiene algo de bueno á que me convide? que vengo -cansado, y parecióme que no hacia mi deber si no entraba á veros, -que, como vos sabeis, os quiero yo muncho por ser de hácia mi tierra; -bien sabeis que los dias pasados me hicistes pagar unas calzas á la -Maya, y no queria yo aquello, sino cualque viuda que me hiciese un -hijo y pagalla bien, y vos que no perdiésedes nada en avisarme de -cosa limpia sobre todo, y harémos un depósito que cualquier mujer se -contente, y vos primero. - -_Loz._ Señor, á todo hay remedio sino á la muerte, asentaos, y -harémos colacion con esto que ha traido mi criado, y despues -hablarémos. Va por vino, ¿qué dices? ¡oh buen grado haya tu agüelo! -¿y de dos julios no tienes cuatrin? pues busca, que yo no tengo sino -dos cuatrines. - -_Auctor._ Dexá estar; toma, cambia, y trae lo que has de traer. - -_Loz._ Por mi vida, no le deis nada, que él buscará, desa manera no -le faltará á él qué jugar, caminá pues, vení presto; sabeis, señor, -que he pensado, que quizá Dios os ha traido hoy por aquí, á mí me ha -venido mi camisa, y quiero ir esta tarde al estufa, y como venga, que -peguemos con ello, y yo soy desta complision, que como yo quiero, -luégo encaxo, y mirá, llegar y pegar todo será uno, y bástame á mí -que lo hagais criar vos, que no quiero otro depósito, y sea mañana, y -veníos acá, y comerémos un medio cabrito, que sé yo hacer apedreado. - -_Auctor._ Hi, hi; veis, viene el vino _in quo est luxuria_. - -_Loz._ Dame á beber, y da el resto del ducado á su dueño. - -_Ramp._ ¿Qué resto? veislo ahí, todo es guarnacha y malvasía de -Candía, que cuesta dos julios el bocal, ¿y quereis resto? - -_Loz._ Mirá el borracho, y por fuerza habeis vos de traer guarnacha, -traxerades corso ó griego, y no expendieras tanto. - -_Auctor._ Andá, hermano, qué bien hicistes traer siempre de lo mejor, -toma, tráeme un poco de papel y tinta, que quiero notar aquí una cosa -que se me recordó agora. - -_Loz._ Mirá, mancebo, sea ese julio como el ducado, hacé de las -vuestras; señor, si él mete á jugar no torna acá hoy, que yo lo -conozco. - -_Auctor._ ¿En qué pasais tiempo, mi señora? - -_Loz._ Cuando vino vuestra merced estaba diciendo el modo que tengo -de tener para vivir, que quien veza á los papagayos á hablar, me -vezará á mí á ganar. Yo sé ensalmar, y encomendar y santiguar, cuando -alguno está ahojado, que una vieja me vezó, que era saludadera y -buena como yo, sé quitar ahitos, sé para lombrices, sé encantar la -terciana, sé remedio para las cuartanas y para el mal de la madre, -sé cortar frenillos de bobos y no bobos, sé hacer que no duelan los -riñones y sanar las renes, y sé medicar la natura de la mujer y la -del hombre, sé sanar la sordera y sé ensolver sueños, sé conocer en -la frente la phisionomía, y la chiromancía en la mano, y prenosticar. - -_Auctor._ Señora Lozana, á todo quiero callar, mas á esto de los -sueños ni mirar en abusiones no lo quiero comportar, y pues sois -mujer de ingenio, notá que el hombre cuando duerme sin cuidado, y -bien cubierto y harto el estómago, nunca sueña, y al contrario, -asimismo, cuando duerme el hombre sobre el lado del corazon, sueña -cosas de gran tormento, y cuando despierta y se halla que no cayó de -tan alto como soñaba, está muy contento, y si mirais en ello, veréis -que sea verdad; y otras veces sueña el hombre que comia ó dormia con -la tal persona, que há gran tiempo que no la vido, y otro dia verála -ó hablarán de ella, y piensa que aquello sea lo que soñó, y son los -humos del estómago, que fueron á la cabeza, y por eso conforman los -otros sentidos con la memoria; ansí que, como dicen los maestros que -vezan los niños en las materias, muchas veces acaece quel muchacho -sueña dineros, y á la mañana se le ensuelven en azotes; tambien decís -que hay aojados, esto quiero que os quiteis de la fantasía, porque no -hay ojo malo, y si me decis cómo yo ví una mujer que dixo á un niño -que su madre criaba muy lindo, y dixo la otra, ¡ay qué lindo hijo y -qué gordico! y al hora el niño no alzó cabeza, esto no era mal ojo, -mas mala lengua, y dañada intencion y venenosa malicia, como sierpe -que trae el veneno en los dientes, que si dixera, ¡Dios sea loado -que lo crió! no le pudiera empecer; y si me decís cómo aquella mujer -lo pudo empecer con tan dulce palabra, digo que la culebra con la -lengua hace caricias, y da el veneno con la cola y con los dientes, -y notá, habeis de saber que todas vosotras, por la mayor parte, sois -más prestas al mal y á la envidia que no al bien, y si la malicia -no reinase más en unas que en otras, no conoceriamos nosotros el -remedio que es signarnos con el signo de la † contra la malicia y -dañada intencion de aquéllas, digo, que lícitamente se podrian decir -miembros del diablo; á lo que de los agüeros y de las suertes decís, -digo que si tal vos mirais, que haceis mal, vos y quien tal cree, y -para esto notá que munchos de los agüeros en que miran, por la mayor -parte son alimañas ó aves que vuelan, á esto digo que es suciedad -creer que una criatura criada tenga poder de hacer lo que puede hacer -su Criador, que tú que viste aquel animal que se desperezó, y has -miedo, mira que si quieres, en virtud de su Criador, le mandarás que -reviente y reventará, y por esto tú debes creer en el tu Criador, que -es Omnipotente, y da la potencia y la virtud, y no á su criatura; -ansí que, señora, la † sana con el romero, no el romero sin la †, -que ninguna criatura os puede empecer, tanto cuanto la † os puede -defender y ayudar, por tanto os ruego me digais vuestra intencion. - -_Loz._ Cuanto vos me habeis dicho es santo y bueno, mas mirá bien mi -respuesta, y es que para ganar de comer tengo de decir que sé muncho -más que no sé, y afirmar la mentira con ingenio, por sacar la verdad, -¿pensais vos que si yo digo á una mujer un sueño, que no le saco -primero cuanto tiene en el buche? y digo luégo cualque cosa, que veo -yo que allí tiene ella ojo, y tal vuelta el anima apasionada no se -acuerda de sí misma, y yo dígole lo que ella otra vez ha dicho, y -como ve que yo acierto en una cosa, piensa que todo es ansí, que de -otra manera no ganaria nada. Mirá el prenóstico que hice cuando murió -el emperador Maximiliano, que decian quién sería emperador, dixe, yo -oí aquel loco que pasaba diciendo: oliva despaña, despaña, despaña, -que más de un año turó, que otra cosa no decian sino despaña, -despaña. Y agora que há un año que parece que no se dice otro sino -carne, carne, carne salata, yo digo que gran carnecería se ha de -hacer en Roma. - -_Auctor._ Señora Lozana, ya me quiero ir, y estó siempre á vuestro -servicio, y digo que es verdad un dicho que munchas veces leí, que, -_quidquid agunt homines, intentio salvat omnes_, donde se ve claro -que vuestra intencion es buscar la vida en diversas maneras, de -tal modo, que otro cria las gallinas y vos comeis los pollos sin -prejudicio ni sin fatiga. Felice Lozana, que no habria putas si no -hubiese rufianas que las inxiriesen á las buenas con las malas. - - - - -MAMOTRETO XLIII. - -Cómo salia el Auctor de casa de la Lozana, y encontró una fantesca -cargada y un villano, con dos asnos cargados uno de cebollas y otro -de castañas, y despues se fué el Auctor con un su amigo, contándole -las cosas de la Lozana. - - -_Auctor._ ¿Qué cosa es esto que traés, señoreta? - -_Jacómina._ Bastimento para la cena, que viene aquí mi señora y un su -amigo notario, y agora verná su mozo, que trae dos cargas de leña; -señor, ¿es vuestra merced de casa? ayúdeme á descargar, que se me cae -el bote de la mostaza. - -_Auctor._ Sube, que arriba está la Lozana; ¿qué quieres? ¿tú, vendes -esas cebollas? - -_Villano._ Señor, no sé, son para presentar á una señora que se llama -la Fresca, que mora aquí, porque me sanó á mi hijo del ahito. - -_Auctor._ Llamá, que ahí está, esas castañas son para que se ahite -ella, y tú con sus pedos. - -_Villano._ Micer, sí. - -_Auctor._ Pues voto á Dios, que no hay letrado en Valladolid que -tantos cliéntulos tenga, pues aquellas ocultas allá van, que por ella -demandan, y no me partiré de aquí sin ver el trato que esta mujer -tiene, allá entra la una y la otra mujer con dos ánades, aquélla -no es puta, sino mal de madre, yo lo sabré al salir; ya se va el -villano, ya viene la leña para la cena, milagros hace, que la quiere -menuda, ya van por más leña, dice que sea seca, al mozo envia que -traiga especias y azúcar, y que sean hartas y sin moler, que traiga -candelas de sebo de las gordas, y que traiga hartas por su amor, -que será tarde, que han de jugar, yo me maravillaba si no lo sabía -decir á mi fidamani, que ella cene más de tres noches con candelas -de notario y á costa de cualque monitorio; ¿veis dó sale la de los -anadones? quiero saber qué cosa es; decíme, madre, ¿cómo os llamais? - -_Vitoria._ Fijo, Vitoria, enferma de la madre, y esta señora española -me ha dado aqueste cerote para poner al ombligo. - -_Auctor._ Decidme, señora, ¿qué mete dentro, si vistes? - -_Vit._ Yo os lo diré, balbano y armoniaco, que consuma la -ventosidad, y perdonáme, que tengo priesa. - -_Auctor._ Andate en buen hora, yo me quiero estar aquí y ver aquel -palafranero á qué entra allá, que no estará muncho, que ya viene el -notario ó novio, que será cardico, y moxama le trae el ladron; bueno, -pues entra, que ahí te quiero yo, que mejor notario es ella que tú, -que ya está matriculada, ya sale el otro, italiano es, más bien -habla español y es mi conocido; á vos, Penacho, ¿qué se dice? ¿sois -servicial á la señora Lozana? ¿qué cosa es eso que llevais? - -_Penacho._ ¡Juro á Dios! cosas buenas para el rabo, guarda que tú no -lo dices á otro, questo es para la hemorroide que tiene monseñor mio, -adio. - -_Auctor._ Va norabuena, que aquí viene quien yo deseaba; si vuestra -merced viniera más presto viera maravillas, y entre las otras cosas -oyera un remedio que la señora Lozana ha dado para cierta enfermedad. - -_Silvano._ Pues deso me quiero reir, que os maravilleis vos de sus -remedios, sabiendo vos que remedia la Lozana á todos de cualquier -mal ó bien; á los que á ella venian no sé agora cómo hace, mas en -aquel tiempo que yo la conocí, embaucaba las gentes con sus palabras, -y por cierto que dos cosas le vi hacer, la una á un señor que habia -comido tósigo, y ella majó presto un rábano sin las hojas, y metiólo -en vinagre fuerte, y púsoselo sobre el corazon y pulsos; y cuando fué -la peste ella en Velitre, hizo esto mismo en vino bueno, y que tomase -siempre placer, y que no se curase de otras píldoras ni purgas. -Cada mes de Mayo come una culebra, por eso está gorda y fresca la -traidora, aunque ella de suyo lo era. - -_Auctor._ ¿No veis qué prisa se dan á entrar y salir putas y notarios? - -_Silv._ Vámonos que ya son vacaciones, pues que cierran la puerta. - - - - -MAMOTRETO XLIV. - -Cómo fué otro dia á visitarla este su conocido Silvano, y las cosas -que allí contaron. - - -_Silv._ Señora Lozana, no se maraville, que quien viene no viene -tarde, y el deseo grande vuestro me ha traido, y tambien por ver si -hay páxaros en los nidos de antaño. - -_Loz._ Señor, nunca faltan palomas al palomar, y á quien bien os -quiere no le faltarán palominos que os dar. - -_Silv._ No sean de camisa, que todo cuanto vos me decis os creo, Dios -os bendiga, que gorda estais. - -_Loz._ Hermano, como á mis expesas y sábeme bien, y no tengo envidia -al Papa, y gánolo, y osténtolo, y quiéromelo gozar y triunfar, y -mal año para putas, que ya las he dado de mano, que por la luz de -Dios, que si me han menester, que vienen cayendo, que ya no soy la -que solia; mirá qué casa, y en qué lugar, y qué paramentos, y qué -lecho que tengo, salvo que ese bellaco me lo gasta cada noche que no -duerme seguro, y yo que nunca estoy queda, y vos que me entendeis -que somos tres; hi, hi, acordaisos de aquellos tiempos pasados -cómo triunfábamos, y habia otros modos de vivir, y eran las putas -más francas, y los galanes de aquel tiempo no compraban oficios ni -escuderatos como agora, que todo lo expendian con putas y en placeres -y convites, agora no hay sino maullantes overo, como dicen en esta -tierra, totivento, que todo el año hacen hebrero, y ansí se pasan, no -como cuando yo me recuerdo que venía yo cada sábado con una docena -de ducados ganados en ménos tiempo que no há que venistes, y agora -cuando traigo doce julios es muncho, pues Sábado Santo me recuerdo -venir tan cansada, que estaba toda la Pascua sin ir á estaciones, -ni á ver parientas ni amigas, y agora este Sábado Santo con negros -ocho ducadillos me encerré, que me maravillo cómo no me ahorqué, -pues las navidades de aquel tiempo, los aguinaldos y las manchas -que me daban como agora cierto, nunca tan gran estrechura se vido -en Cataluña ni en Florencia como agora hay en Roma; y si mirais en -ello, entónces traian unas mangas bobas, y agora todos las traen á la -perdalesca, no sé, por mí lo digo, que me maravillo cómo pueden vivir -munchas pobres mujeres que han servido esta córte con sus haciendas -y honras, y puesto su vida al tablero por honrar la córte y pelear y -batallar, que no las bastaban puertas de hierro, y ponian sus copos -por broquel y sus oidos por capacetes, combatiendo á sus expesas -y á sus acostamientos de noche y de dia, y agora ¿qué mérito les -dan? salvo que unas rotos sus brazos, otras gastadas sus personas y -bienes, otras señaladas y con dolores, otras paridas y desmamparadas, -otras que siendo señoras son agora siervas, otras estacioneras, -otras lavanderas, otras estableras, otras cabestro de símiles, otras -alcahuetas, otras parteras, otras cámara locanda, otras que hilan -y no son pagadas, otras que piden á quien pidió y sirven á quien -sirvió, otras que ayunan por no tener, otras por no poder, ansí que -todas esperan que el Senado las provea á cada una segun el tiempo que -sirvió y los méritos que debe haber, que sean satisfechas, y segun -piensan y creen que harán una taberna meritoria como antiguamente -solian tener los romanos y agora la tienen venecianos, en la cual -todos aquellos que habian servido ó combatido por el Senado romano -si venian á ser viejos ó quedaban lisiados de sus miembros por las -armas, ó por la defension del pueblo, les daban la dicha taberna -meritoria, en la cual les proveian del vito é vestito, esto al hora -era bueno que el Senado cobraba fama y los combatientes tenian esta -esperanza, la cual causaba en ellos ánimo y lealtad, y no solamente -entónces, mas agora se espera que se dará á las combatientas en las -cuales ha quedado el arte militario, y máxime á las que con buen -ánimo han servido y sirven en esta alma cibdad, las cuales, como -dixe, pusieron sus personas y fatigas al carro del triunfo pasado -por mantener la tierra y tenella abastada y honrada con sus personas -viniendo de léxos, y luengas partidas y de diversas naciones y -lenguajes, que si bien se mira en ello, no hay tantos lenguajes en -Babilonia, adonde yo soy estada en mi juventud; ansí que si esto se -hiciese, munchas más vernian, y sería como en las batallas cuando -echan delante la gente armada, y á la postre cuando van faltando -éstos, los peones y hombres darmas, y esles fuerza pelear á ellos y á -los otros que esperaban seguir victoria, que si bien vencen el campo, -no hay quien lo regocije como en la de Ravena, ni quien favorezca -el placer que consiguen por ser pocos y solos, que no tienen quien -los ayude á levantar, y así esperan la luna de Boloña, que es como -el socorro de Escalona; ansí que tornando al propósito, quiero -decir que cuando á las perdidas y lisiadas y pobres y en senetud -constitutas no les dan el premio ó mérito que merecen, serán causa -que no vengan munchas que vinieran á relevar á las naturales las -fatigas y cansancios y combates, y esto causará la ingratitud que con -las pasadas usaron, y de aquí redundará que los galanes requieran -á las casadas y á las vírgenes desta tierra, y ellas darán de sus -casas, joyas, dinero y cuanto ternán á quien las encubra y á quien -las quiera, de modo que quedarán los naturales ligeros como siervos -asentados á la sombra del alcornoque, y ellas contentas y pobres, -porque se quiere dexar hacer el tal oficio á quien lo sabe menear. - - - - -MAMOTRETO XLV. - -Una respuesta que hace este Silvano, su conocido de la Lozana. - - -_Silv._ Por mi vida, señora Lozana, que creo que si fuérades vos la -misma teoría no dixérades más de lo dicho, mas quiero que sepais que -la taberna meritoria para esas señoras ya está hecha archihospital, -y la honra, ayuda y triunfo que ellas dan al Senato es como el -grano que siembran sobre las piedras, que como nace se seca, y si -oistes decir que antiguamente cuando venía un romano ó emperador -con victoria, lo llevaban en un carro triunfante por toda la ciudad -de Roma, y esto era gran honra, y en señal de forteza una corona de -hojas de roble, y él asentado encima, y si alguna señal tenía de las -heridas que en las batallas y combates hobiese rescebido, la mostraba -públicamente, de manera que entónces el carro y la corona y las -heridas eran su gloria, y despues su renombre, fama y gloria. ¿Qué -mejor ni más largo os lo puedo yo dar á entender, señora Lozana, de -lo que vos misma podeis ver? que como se hacen francesas ó grimanas, -es necesario que en muerte ó en vida vayan á Santiago de las -Carretas, y allí el carro y la corona de flores y las heridas serán -su mérito y renombre á las que vernán, las cuales tomarán _audibilia -pro visibilia_; ansí que, señora Lozana, á vos no ha de faltar sin -ellas de comer, que ayer hablando con un mi amigo hablamos de lo que -vos alcanzais á saber, porque me recordé cuando nos rompistes las -agallas á mí y á cuantos estábamos en el banco de ginoveses. - -_Loz._ Y si entónces las agallas, agora los agallones, y oidme dos -razones. - - - - -MAMOTRETO XLVI. - -Respuesta que da la Lozana en su laude. - - -_Loz._ Aquel es loado que mira y nota y á tiempo manifiesta, yo he -andado en mi juventud por Levante, só estada en Nigroponte, y he -visto y oido munchas cosas, y entónces notaba, y agora saco de lo que -entónces guardé; ¿no se os acuerda cuándo estaba por ama de aquel -hijo de vuestro amo, qué concurrencia tenía de aquellos villanos que -me tenían por médica, y venían todos á mí, y yo les decia, andaos á -vuestra casa y echáos un ayuda, y sanaban? Aconteció que una vieja -habia perdido una gallina, que muchos dias habia que ponia huevos -sobre una pared, y como se encocló, echóse sobrellos, y vino la -vieja á mí que le dixese de aquella gallina, y yo estaba enoxada, y -díxele: andá, id á vuestra casa, y traéme la yerba canilla que nace -en los tejados, y díxeselo porque era vieja, pensando que no subiria, -en fin, subió, y halló la gallina, y publicóme que yo sabía hacer -hallar lo perdido, y así un villano perdió una borrica, vino á mí -que se la encomendase, porque no la comiesen lobos, mandéle que se -hiciese un cristel de agua fria, y que la fuese á buscar, él hízolo, -y entrando en un higueral á andar del cuerpo, halló su borrica, y -desta manera tenía yo más presentes que no el juez. Decíme, por mi -vida, ¿quién es ese vuestro amigo que decis que ayer hablaba de mí? -¿conózcolo yo? reisos, quiérolo yo muncho, porque me contrahace tan -natural mis ménos y autos, y cómo quito las cejas, y cómo hablo con -mi criado, y cómo lo echo de casa, y cómo le decia cuando estaba -mala, anda por esas estaciones, y mira esas putas cómo llevan las -cejas, y cómo bravea él por mis duelos, y cómo hago yo que le hayan -todos miedo, y cómo lo hago moler todo el dia soliman, y el otro dia -no sé quién se lo dixo, que mi criado hacia quistion con tres, y yo, -porque no los matase, salí y metílo en casa, y cerré la puerta, y -él metióse debaxo del lecho á buscar la espada, y como yo estaba -afanada porque se fuesen ante quél saliese, entré y busquélo, y él -tiene una condicion, que cuando tiene enojo, si no lo desmuele, luégo -se duerme, y como lo veo dormido debaxo de la cama, me alegré, y -digo, en este medio los otros huiran; y cómo lo halago, que no se me -vaya, y cómo reñimos porque metió el otro dia el suyo en una olla -que yo la tenía media de agua de Mayo, y cómo arma dentro por causa -del agua, traia la olla colgada, y yo quise más perder la olla y el -agua, que no que se le hiciese mal; y el otro dia que estaban aquí -dos mochachas como hechas de oro, parece que el bellaco arma, y tal -armada, que todas dos agujetas de la bragueta rompió, que eran de -gato soriano, y cómo yo lo hago dormir á los piés, y él cómo se sube -poco á poco, y otras mil cosas que cuando yo lo ví contrahacerme, me -parecia que yo era. Si vos lo viéredes aquí cuando me vino á ver que -estaba yo mala, que dixe á ese cabron de Rampin que fuese aquí á una -mi vecina, que me prestase unos manteles, dixo que no los tenía, dixe -yo simplemente, mira qué borracha, que está ella sin manteles, toma, -vé, cómprame una libra de lino, que yo me los hilaré, y ansí no la -habré menester. Señor, yo lo dixe, y él lo oyó, no fué menester más, -como él há tiempo, cuando yo no pensaba en ello, me contrahizo, que -quedé espantada. - - - - -MAMOTRETO XLVII. - -Cómo se despide el conocido de la señora Lozana, y de las señas de la -patria del Auctor. - - -_Silv._ Señora Lozana, quisiera que acabáramos la materia comenzada -de la meritoria, mas como no tuvo réplica, manda vuestra merced que -digamos reliqua, para que se sienten y vayan reposadas, donde la -rueda de la carreta las acabará, y tornando á responderos de aquel -señor que de vuestras cosas hace un retrato, quiero que sepais que -só estado en su tierra, y daréos señas della. Es una villa cercada, -y cabeza del maestrazgo de Calatrava, y antiguamente fué muy gran -cibdad, dedicada al dios ó planeta Marte, como dice Apuleyo; cuando -el planeta Mercurio andaba en el cielo, el dios Marte, que aquella -peña era su trono y ara, de donde tomó nombre la Peña de Marte, y -al presente de los Martes, porque cada uno de los que allí moran -son un Marte en batalla, que son hombres inclinados al arte de -la milicia y á la agricultura, porque remedan á los romanos, que -reedificaron donde agora se habita, al pié de la dicha peña, porque -allí era sacrificado el dios de las batallas; y ansí son los hombres -de aquella tierra muy aptos para armas, como si oisteis decir lo que -hicieron los Covos de Mártos en el reino de Granada, por tanto que -decian los moros que el Covo viejo y sus cinco hijos eran de hierro -y áun de acero, bien que no sabian la causa, del planeta Marte, que -en aquella tierra reinaba de nombre y de hecho, porque allí puso -Hércules la tercera piedra ó colona que al presente es puesta en el -templo; hallóse el año M.D.IIII: y la Peña de Mártos nunca la pudo -tomar Alejandro Magno ni su gente, porque es inexpunabile á quien -la quisiese por fuerza, ha sido siempre honra y defension de toda -Castilla. En aquella tierra hay las señales de su antigua grandeza -en abundancia, esta fortísima peña es tan alta que se ve Córdova, -que está catorce leguas de allí, ésta fué sacristía y conserva -cuando se perdió España, al pié de la cual se han hallado atautes -de plomo y marmóreos escritos de letras gódicas é de egipciacas; y -hay una puerta que se llama la Puerta del Sol, que guarda al Oriente, -dedicada al planeta Febo, hay otra puerta, La Ventosilla, que quiere -decir que allí era la silla del solícito elemento Mercurio, y la -otra puerta del Viento dedicada á este tan fuerte elemento aéreo, -por tanto el fortísimo Marte dedicó á este elemento dos puertas -que guardasen su altar, todas dos puertas de Mercurio guardan -al Poniente, hay un albollon que quiere decir salida de agua al -baluarte do reposa la diosa Cereza, hay dos fortalezas, una en la -altísima peña, y otra dentro en la villa, y el Almedina, que es otra -fortaleza que hace cuarenta fuegos, y la villa de Santa María, que -es otra fortaleza que hace cien fuegos, y toda la tierra hace mil y -quinientos; y tiene buenos vinos toronteses y albillos y haloques, -tiene gran campiña, donde la diosa Cereza se huelga, tiene monte, -donde se coge muncha grana, y grandes términos y muy buenas aguas -vivas, y en la plaza un altar de la Madalena, y una fuente, y un -alamillo, y otro álamo delante de la puerta de una iglesia, que se -llama la solícita y fortísima y santísima Martha, huéspeda de Cristo. -En esta iglesia está una capilla que fué de los Templares, que se -dice de San Benito, dicen que antiguamente se decia Roma la Vieja; -todas estas cosas demuestran su antigua grandeza, máxime que todas -las ciudades famosas del Andalucía tienen la puerta Mártos, que dice -su antigua fortaleza, salvo Granada, porque mudó la puerta Elvira; -tiene asimismo una fuente marmórea, con cinco pilares á la puerta de -la villa, edificada por arte mágica, en tanto espacio cuanto cantó -un gallo, el agua de la cual es salutífera, está en la via que va á -la cibdad de Mentesa, alias Jaen, tiene otra al pié de Malvecino, -donde Marte abrevaba sus caballos, que agora se nombra la fuente -Santa Martha, salutífera contra la fiebre, la mañana de San Juan -sale en ella la cabelluda, que quiere decir, que allí muchas veces -apareció la Madalena, y más arriba está la peña de la Sierpe, donde -se ha visto Santa Martha defensora, la cual allí miraculosamente -mató un ferocísimo serpiente, el cual devoraba los habitantes de la -cibdad de Marte, y ésta fué la principal causa de su despoblacion. -Por tanto, el templo lapídeo y fortísima ara de Marte fué y es al -presente consagrado á la fortísima Santa Martha, donde los romanos, -por conservar sus mujeres en tanto que ellos eran á las batallas, -otra vez la fortificaron, de modo que toda la honestidad y castidad y -bondad que han de tener las mujeres, las tienen las de aquel lugar, -porque traen el orígine de las castísimas romanas, donde munchas y -munchas son con un solo marido contentas. Y si en aquel lugar, de -poco acá, reina alguna invidia ó malicia, es por causa de tantos -forasteros que corren allí por dos cosas, la una porque abundan los -torculares y los copiosos graneros, juntamente con todos los otros -géneros de vituallas, porque tiene cuarenta millas de términos, que -no le falta, salvo tener el mar á torno; la segunda, que en todo el -mundo no hay tanta caridad, hospitalidad y amor proximal cuanto en -aquel lugar, y cáusalo la caritativa huéspeda de Cristo. Allí poco -léxos está la sierra de Aillo, ántes de Alchahudete. - -_Loz._ Alcahudete el que hace los cornudos á ojos vistas. - -_Silv._ Finalmente, es una felice patria, donde siendo el Rey -personalmente, mandó despeñar los dos hermanos Caravajales, hombres -animosísimos, acusados falsamente de tiranos, la cuya sepultura ó -mausoleo permanece en la capilla de Todos Santos, que antiguamente se -decia la _Sancta Sanctorum_, y son en la dicha capilla los huesos de -fortísimos reyes y animosos maestres de la dicha órden de Calatrava. - -_Loz._ Señor Silvano, ¿qué quiere decir que el Auctor de mi retrato -no se llama Cordovés, pues su padre lo fué, y él nació en la diócesi? - -_Silv._ Porque su castísima madre y su cuna fué en Mártos, y como -dicen, no donde naces, sino con quien paces. Señora Lozana, veo que -viene gente, y si estoy aquí os daré empacho, dadme licencia, y mirá -cuándo mandais que venga á serviros. - -_Loz._ Mi señor, no sea mañana ni el sábado, que terné priesa, pero -sea el domingo á cená y todo el lúnes, porque quiero que me leais, -vos que teneis gracia, las coplas de Fajardo y la comedia Tinalaria y -á Celestina, que huelgo de oir leer estas cosas muncho. - -_Silv._ ¿Tiénela vuestra merced en casa? - -_Loz._ Señor, vedla aquí, mas no me la leen á mi modo, como haréis -vos, y traé vuestra vihuela y sonarémos mi pandero. - -_Silv._ Contémplame esa muerte. - - - - -MAMOTRETO XLVIII. - -Cómo vinieron diez cortesanas á se afeitar, y lo que pasaron, y -despues otras dos casadas sus amigas, camiseras. - - -_Dorotea._ Señora Lozana, más cara sois vos de haber, que la muerte -cuando es deseada, mirá cuántas venimos á serviros, porque vos no os -dexais ver despues que os enriquecistes, y habemos de comer y dormir -todas con vos. - -_Loz._ Sea norabuena, que cuando amanece, para todo el mundo amanece, -¿quién diria de no á tales convidadas? por mi vida, que se os parece -que estais pellejadas de mano de otrie que de la Lozana, así lo -quiero yo, que me conozcais, que pagais á otrie bien por mal pelar; -por vida de Rampin, que no tengo de perdonar á hija de madre, sino -que me quiero bien pagar. Mirá qué ceja ésta, no hay pelo con pelo, -y quien gastó tal ceja como ésta, por vida del Rey, que merecia una -cuchillada por la cara, porque otra vuelta mirase lo que hacia, mirá -si hubiera un mes que yo estuviera en la cama, cuando en quince dias -os han puesto del lodo; y vos, señora, ¿qué paño es ese que teneis? -ésa agua fuerte y soliman crudo fué, y vuestra prima ¿qué es aquello -que todos los cabellos se le salen? la Judía anda por aquí, no me -curo, que por eso se dice á rio vuelto ganancia de pescadores; vení -acá vos, ¿qué manos son ésas? entrá allá, y dáme aquel botecillo -de oro, y manos eran éstas para dexar gastar, tomá y teneldo hasta -mañana, y veréis qué manos sacaréis; el domingo, si estuviera aquí -mi criado, enviaré á comprar ciertas cosas para vosotras, mas torná -por aquí, que yo lo enviaré á comprar si me dexais dineros, que á -deciros la verdad, éstos que me habeis dado bien los he ganado, y áun -es poco, que cuando os afeito cada sábado me dais un julio y agora -merecia dos, por haber emendado lo que las otras os gastaron. - -_Teresa Narbaez._ Mirá bien y contá mejor, que no hay entre todas -nosotras quien os haya dado ménos de dos. - -_Loz._ Bien, mas no contais vosotras lo que yo he puesto de mi casa, -á vos aceite de adormideras y ólio de almendras amargas perfectísimo, -y á ella unto de culebra, y á cada una segund vi que tenía menester; -por mi honra que quiero que las que yo afeito vayan por todo el mundo -sin vergüenza y sean miradas; por el siglo de vuestro padre, señora -Dorotea, ¿qué os parece qué cara llevan todas? y á vos cómo se os ha -pasado el fuego que traiades en la cara con el ólio de calabaza que -yo os puse; id en buen hora, que no quiero para con vosotras estar en -un ducado, que otro dia lo ganaré que vernés mejor apercebidas. - -_Narbaez._ ¡Oh qué cara! ¿es éste diablo? ésta y nunca más, si las -jodías me pelan por medio carlin, ¿por qué ésta ha de comer de mi -sudor? pues ántes de un año Teresa Narbaez quiere saber más que no -ella. - -_Loz._ ¿Quién son estas que vienen á la romanesca, que ya acá vienen? - -_Leonor._ Abrí, puta vieja, que á saco os tenemos de dar, ¿paréceos -bien que há un mes que no visitais á vuestras amigas? en puntos -estamos de daros de masculillo, ¡hay qué gorda está esta putana! bien -parece que come y bebe y triunfa, y tiene quien bien la cabalgue -para el otro mundo. - -_Loz._ Tomá una higa, porque no me ahojeis, ¿qué viento fué este que -por acá os echó? mañana queria ir á Pozoblanco á veros. - -_Leon._ Mirá, hermana, tenemos de ir á unas bodas de la hija de -Paniagua con el Izquierdo, y no valemos nada sin tí, tú has de poner -aquí toda tu ciencia, y más que no puedo comportar á mi marido los -sobacos, dame cualque menjunge que le ponga, y vézanos á mí y á esta -mi prima como nos rapemos los pendejos, que nuestros maridos lo -quieren ansí, que no quieren que parezcamos á las romanas que jamas -se los rapan, y págate á tu modo, ves aquí cinco julios, y despues te -enviarémos el resto. - -_Loz._ Las romanas tienen razon, que no hay en el mundo mujeres tan -castas ni tan honestas; andá, quitá allá vuestros julios, que no -quiero de vosotras nada, enviá á comprar lo que es necesario, y dexá -poner á mí el trabajo. - -_Leon._ Pues sea ansí, enviemos á vuestro mozo que lo compre. - -_Loz._ Bien será menester otro julio, que no se lo darán ménos de -seis. - -_Leon._ Tomá, veis ahí, vaya presto. - -_Loz._ ¿Cómo estais por allá? por acá muy ruinmente lo pasamos, por -mí lo digo que no gano nada, mejor fuera que me casára. - -_Leon._ ¡Ay, señora, no lo digais, que sois reina ansí como estais! -¿sabeis que decia mi señor padre? en requia sea su alma, que la mujer -que sabía texer era esclava á su marido, y quel marido no la habia -de tener sujeta sino en la cama, y con esto nos queremos ir, que es -tarde, y el Señor os dé salud á vos y á Rampin, y os lo dexe ver -Barrachel de campaña, Amén. - -_Loz._ Ansí veais de lo que más quereis, que si no fuera aquella -desgracia quel otro dia le vino, ya fuera él alcalde de la hermandad -de Belitre, y si soy viva el año que viene, yo lo haré porqueron de -Bacano, que no le falta ánimo y manera para ser eso y más; andad -sanas y encomendáme toda la ralea. - - - - -MAMOTRETO XLIX. - -Cómo vinieron á llamar á la Lozana que fuese á ver un gentil-hombre -nuevamente venido, que estaba malo, y dice ella entre sí, por las que -se partieron: - - -_Loz._ Yo doy munchas gracias á Dios porque me formó en Córdoba más -que en otra tierra, y me hizo mujer sabida y no bestia, y de nacion -española y no de otra; miraldas cuáles van despues de la Ceca y -la Meca y la Valdandorra, por eso se dice, sea marido aunque sea -de palo, que por ruin que sea es marido; éstas están ricas, y no -tienen sus maridos, salvo el uno una pluma y el otro una aguja, y -trabajar de dia y de noche, porque se den sus mujeres buen tiempo, -y ellos trampear, y de una aguja hacer tres y ellas al reves; yo me -recuerdo haber oido en Levante á los christianos de la cintura, que -contaban cómo los moros reprendian á los christianos en tres cosas: -la primera que sabian escrebir y daban dineros á notarios y á quien -escribiese sus secretos, y la otra que daban á guardar sus dineros -y hacian ricos á los cambiadores, la otra, que hacian fiesta la -tercera parte del año, las cuales son para hacer al hombre siempre en -pobreza, y enriquecer á otrie que se rie de gozar lo ajeno, y no me -curo, porque, como dicen, no hay cosa nueva debaxo del sol; querria -poder lo que quiero, pero como dixo Séneca, gracias hago á este señal -que me dió mi fortuna, que me costriñe á no poder lo que no debo de -querer, porque de otra manera yo haria que me mirasen con ojos de -alinde. - -_Ramp._ ¿Qué haceis? mirá que os llama un mozo de un novicio bisoño. - -_Loz._ Vení arriba, mi alma, ¿qué buscais? - -_Herjeto._ Señora, á vuestra merced, porque su fama vuela. - -_Loz._ ¿De qué modo, por vida de quien bien quereis? que vos nunca lo -hecistes sosegadamente, que el aire os lo da, y si no os diese cien -besos en esos ojos negros, mi rey, decíme y ¿quién os dixo mal de mí? - -_Herj._ Señora, en España nos dixeron mill bienes de vuestra merced, -y en la nao unas mujeres que tornan acá con unas niñas que quedan en -Civita Vieja, y ellas rezan á las niñas vuestro nombre, porque si se -perdieren, que vengan á vos, porque no tienen otro mamparo y vienen -á ver el año santo, que segun dicen han visto dos, y con éste serán -tres, y creo que esperan el otro por tornar contentas. - -_Loz._ Deben de ser mis amigas, y por eso saben que mi casa es -alhóndiga para servirlas, y habrán dicho su bondad. - -_Herj._ Señora Lozana, mi amo viene de camino y no está bueno, él os -ruega que le vais á ver, que es hombre que pagará cualquier servicio -que vuestra merced le hiciere. - -_Loz._ Vamos, mi amor, á vos, digo, Rampin, no os partais, que habeis -de dar aquellos trapos á la galan portuguesa. - -_Ramp._ Sí haré, vení presto. - -_Loz._ Mi amor, ¿dó posais? - -_Herj._ Señora, hasta agora yo y mi amo habemos posado en la posada -del señor don Diego ó Santiago á dormir solamente, y comer en la -posada de Bartolero, que siempre salimos sospirando de sus manos; -pero tienen esto, que siempre sirven bien, y allí es otro estudio -de Salamanca, y otra Sapiencia de París, y otras Gradas de Sevilla, -y otra Lonja de Valencia, y otro Drageto ó Rialto en Venecia, y -otra barbería de cada tierra, y otro Chorrillo de Nápoles, que más -nuevas se cuentan allí que en ninguna parte destas que he dicho, -por munchas que se digan en Bancos. En fin, hemos tenido una _vita -dulcedo_, y agora mi amo está aquí en casa de una que creo que tiene -bulda firmada de la Cancillería de Valladolid, para decir mentiras y -loarse, y decir que fué y que fué, y voto á Dios que se podia decir -de quince años como Elena. - -_Loz._ ¿Y á qué es venido vuestro amo á esta tierra? - -_Herj._ Señora, por corona; decíme, señora, ¿quién es aquella galan -portuguesa que vos dexistes? - -_Loz._ Fué una mujer que mandaba en la mar y en la tierra, y señoreó -á Nápoles, tiempo del gran Capitan, y tuvo dineros más que no quiso, -y vesla allí asentada demandando limosna á los que pasan. - -_Herj._ Aquélla el temor me pone á mí, cuanto más á las que ansí -viven, y mirá, señora Lozana, como dicen en latin: _Non proposuerunt -Deum ante conspectum suum_, que quiere decir que no pusieron á Dios -las tales delante á sus ojos, y nótelo vuestra merced esto. - -_Loz._ Sí haré, entremos presto, que tengo que hacer. ¿Aquí posais -casa desa puta vieja, lengua doca? - -_Herj._ Doña Ines, zagala como espada del Cornadillo. - -_Loz._ Ésta sacó de pila á la doncella Teodor. - - - - -MAMOTRETO L. - -Cómo la Lozana va á ver este gentil-hombre, y dice subiendo: - - -_Loz._ Más sabe quien muncho anda que quien muncho vive, porque quien -muncho vive, cada dia oye cosas nuevas, y quien muncho anda, ve lo -que ha de oir; ¿es aquí la estancia? - -_Herj._ Señora, sí, entrá en aquella cámara, que está mi amo en el -lecho. - -_Loz._ Señor mio, no conociéndoos quise venir, por ver gente de mi -tierra. - -_Trujillo._ Señora Lozana, vuestra merced me perdone, que yo habia de -ir á homillarme delante de vuestra real persona, y la pasion corporal -es tanta, que puedo decir que es interlineal, y por esto me atreví -á suplicalla me visitase malo porque yo la visite á ella cuando sea -bueno, y con su visitacion sane. Va tú, compra confites para esta -señora. - -_Loz._ Nunca en tal me vi, mas veré en qué paran estas longuerías -castellanas. - -_Truj._ Señora, alléguese acá, y contalle he mi mal. - -_Loz._ Diga, señor, y en lo que dixere veré su mal, aunque debe ser -luengo. - -_Truj._ Señora, más es ancho que luengo, yo, señora, oí decir que -vuestra casa era aduana, y para despachar mi mercadancia, quiero -ponella en vuestras manos para que entre esas señoras vuestras -contemporáneas me hagais conocer para desempachar y hacer mis hechos, -y como yo, señora, no estó bueno munchos dias há, habeis de saber que -tengo lo mío tamaño, y despues que venistes se me ha alargado dos ó -tres dedos. - -_Loz._ En boca de un perro, señor; si el mal que vos teneis es -natural no hay ensalme para él, mas si es accidental, ya se remediará. - -_Truj._ Señora, querría aduanallo por no perdello, meté la mano, y -veréis si hay remedio. - -_Loz._ ¡Ay triste! ¿de verdad teneis esto malo? y cómo está valiente. - -_Truj._ Señora, yo he oido que teneis vos muy lindo lo vuestro, y -quiérolo ver por sanar. - -_Loz._ Mis pecados me metieron aquí; señor, si con vello entendeis -sanar, veislo aquí, mas á mí porque vine, y á vos por cuerdo, nos -habian descobar. - -_Truj._ Señora, no hay que escobetear, que mi huéspeda escobeteó esta -mañana mi ropa, lléguese vuestra merced acá, que se vean bien, porque -el mio es tuerto y se despereza. - -_Loz._ Bien se ven si quieren. - -_Truj._ Señora, bésense. - -_Loz._ Basta haberse visto. - -_Truj._ Señora, los tocos y el tacto es el que sana, que así lo dixo -Santa Nefixa, la que murió de amor suave. - - - - -MAMOTRETO LI. - -Cómo se fué la Lozana corrida, y decia muy enojada: - - -_Loz._ Esta venida á ver este guillote me porná escarmiento para -cuanto viviere, nunca más perro á molino, porque era más el miedo -que tenía que no el gozo que hube, que no osaba ni sabía á qué -parte me echase, éste fué el mayor aprieto que en mi vida pasé, no -queria que se supiese por mi honra, y dicen que vienen de España muy -groseros, á la fe éste más supo que yo; es trujillano, por eso dicen -perusino en Italia, y trujillano en España á todas naciones engaña, -este majadero ha querido descargar en mí por no pagar pontaje, y -veréis que á todas hará desta manera, y á ninguna pagará, yo callaré -por amor del tiempo; la vejez de la pimienta le venga, engañó á la -Lozana, como que fuera yo Santa Nefixa, que daba á todos de cabalgar -en limosna, pues no lo supiera ansí hordir Hernan Centeno, si yo -esto no lo platicase con alguno, no sería ni valdria nada si no lo -celebrásemos al dios de la risa, porque yo sola me sonrio toda de -cómo me tomó á manos, y mirá que si yo entendiera á su criado, bien -claro me lo dixo, que bien mirado, ¿qué me podia á mí dar uno que -es estado en la posada del señor don Diego, sino fruta de hospital -pobre? en fin, la codicia rompe el saco, otro dia no me engañaré, -aunque bien me supo, más quisiera comer semejante bocado en placer -y en gasajo; Pedro de Hurdemalas no supiera mejor enredar como ha -hecho este bellacazo, desflorador de coños, las paredes me metió -adentro. Ansí me vea yo gran señora, que pensé que tenía mal en lo -suyo, y dixe, aquí mi ducadillo no me puede faltar, y él pensaba en -otro; no me curo, que en ál va el engaño, pues me quedan las paredes -enhiestas, quiero pensar qué diré á mi criado para que mire por él, -mas no lo vi vestido, ¿qué señas daré dél? salvo que á él le sobra en -la cara lo que á mí me falta. - -_Ramp._ Caminá, que es venida madona Divicia, que viene de la feria -de Requenate, y trae tantos cuchillos, que es una cosa de ver. - -_Loz._ ¿Qué los quiere hacer? - -_Ramp._ Dice que grátis se los dieron, y grátis los quiere dar. - -_Loz._ Veis aquí, lo que con unos se pierde con otros se gana. - - - - -MAMOTRETO LII. - -Cómo la Lozana encontró, ántes que entrase en su casa, con un -vagamundo, llamado Sagüeso, el cual tenía por oficio jugar y cabalgar -de balde, y dice: - - -_Sagüeso._ Si como yo tengo á Celidonia la del vulgo de mi mano, -tuviese á esta traidora colmena de putas, yo sería duque del todo, -mas aquel acemilon de su criado es causa que pierda yo y otros tales -el susidio desta alcatara de putas y alcancía de bobas y alambique de -cortesanas. Juro á Dios que la tengo de hacer dar á los leones, que -quiero decir que Celidonia sabe más que no ella, y es más rica y vale -más, aunque no es maestra de enxambres. - -_Loz._ ¿Dónde is vos por aquí? ¿hay algo que malsinar ó que baratar? -ya es muerto el duque Valentin, que mantenia los haraganes y -vagamundos. - -_Sag._ Señora Lozana, siempre lo tovistes de decir lo que quereis; -es porque demostrais el amor que teneis á los vuestros servidores, -máxime á quien os desea servir hasta la muerte. Vengo, que me -arrastran estas cejas. - -_Loz._ Agora te creo ménos, yo deseo ver dos cosas en Roma ántes que -muera, y la una es que los amigos fuesen amigos en la prosperidad -y en la adversidad, y la otra, que la caridad sea exercitada, y no -oficiada, porque, como veis, va en oficio y no en exercicio, y nunca -se ve sino escrita ó pintada, ó por oidas. - -_Sag._ En eso y en todo teneis razon; mas ya me parece que la señora -Celidonia os sobrepuja casi en el todo, porque en el vulgo no hay -casa tan frecuentada como la suya, y está rica, que no sabe lo que -tiene, que ayer solamente, porque hizo vender un sueño á uno, le -dieron de corretaje cuatro ducados. - -_Loz._ ¿Sabes con que me consuelo? con lo que dixo Rampin, mi criado, -que en dinero y en riquezas me pueden llevar, mas no en linaje ni en -sangre. - -_Sag._ Voto á mí, que teneis razon; mas para saber lo cierto, será -menester sangrar á todas dos, para ver cuál es mejor sangre, pero una -cosa veo, que tiene gran fama, que dicen que no es nacida ni nacerá -quien se la pueda comparar á la Celidonia, porque Celestina la sacó -de pila. - -_Loz._ Deso me querria yo reir, de la puta cari-acuchillada en la -cuna, que no me fuese á mí tributaria la puta vieja otogenaria; será -menester hacer con ella como hicieron los romanos con el pópulo de -Hierusalem. - -_Sag._ ¿Qué, por vuestra vida, señora Lozana? - -_Loz._ Cuando los romanos vencieron y señorearon toda la tierra de -Levante, ordenaron que en señal de tributo, les enviasen doce hijos -primogénitos, los cuales, viniendo muy adornados de joyas y vestidos, -traian sus banderas en las manos, y por armas un letrero que decia -en latin: _Quis major unquam Israel_, y ansí lo cantaban los niños -hierosolimitanos, los romanos, como sintieran la cancion, hicieron -salir sus niños vestidos á la antigua, y con las banderas del Senado -en las manos, y como los romanos no tenian sino una † blanca en campo -roxo, que Constantino les dió por armas, hacen poner debaxo de la † -una S. y una P. y una R., de manera que, como ellos decian, ¿quién -fué jamas mayor que el pueblo israelítico? estotros les respondieron -con sus armas, diciendo: _Senatus Populusque Romanus_; ansí que, -como vos decís, que quién se halla mayor que la Celidonia, yo digo: -Lozana y Rampin en Roma. - -_Sag._ Por vida del gran maestro de Ródas, que me convideis á comer -sólo por estar debaxo de vuestra bandera. - -_Loz._ ¿Por qué no? entrá en vuestra casa y mia, y de todos los -buenos, que más ventura teneis que seso, pero entrá cantando: ¿Quién -mayor que la Celidonia? Lozana y Rampin en Roma. - -_Sag._ Soy contento, y áun bailar como oso en colmenar, alojado á -discrecion. - -_Loz._ Calla, loco, caxcos de agua, que está arriba madona Divicia, y -alojarás tu caballo. - -_Sag._ Beso las manos de sus alfardillas, que, voto á Dios, que os -arrastra la caridad como gramalla de luto. - -_Loz._ Y á tí la ventura, que naciste de pié. - -_Sag._ Voto á mí que nací con lo mio delante. - -_Loz._ Bien se te parece en ese remolino, cierra la puerta y sube -pasico, y ten discrecion. - -_Sag._ Así goce yo de vos, que esta mañana me la hallé, que me sobra -y se me cae á pedazos. - - - - -MAMOTRETO LIII. - -Lo que pasan entre todos tres, y dice la Lozana á Divicia. - - -_Loz._ Ay cómo vienes fresca puta, haste dado solacio y buen tiempo -por allá, ¿y los dientes de plata? ¿qué son dellos? - -_Divicia._ Aquí los traigo en la bolsa que me hicieron éstos de hueso -de ciervo, y son mejores, que como con ellos. - -_Loz._ ¡Por la luz de Dios, que se te parece la feria! ¿chamelotes -son ésos y qué? - -_Div._ Mira, hermana, más es el deseo que traigo de verte, que -cuanto gané; siéntate y comamos, que por el camino coheché estas dos -liebres; dime, hermana, ¿quién es este que sube? - -_Loz._ Un hombre de bien, que comerá con nosotras. - -_Sag._ Esté norabuena esta galan compañía. - -_Loz._ Mira, Sagüeso, qué pierna de puta y vieja. - -_Div._ Está quéda, puta Lozana, que no lo conozco, y quieres que me -vea. - -_Loz._ Mira qué ombligo, por el siglo de tu padre, que se lo beses; -mira qué duro tiene el vientre. - -_Sag._ Como hierba de cien hojas. - -_Loz._ Mira si son sesenta años éstos. - -_Div._ Por cierto que paso, que cuando vino el rey Carlo á Nápoles, -que comenzó el mal incurable el año de mil y cuatrocientos y ochenta -y ocho, vine yo á Italia, y agora estoy consumida del cabalgar, que -jamas tengo ya de salir de Roma sino para mi tierra. - -_Loz._ Anda, puta refata; ¿agora quieres ir á tu tierra á que te -digan puta jubilada, y no querrán que traigas mantillo? si no vernia, -gózate, puta, que agora viene lo mejor, y no seas tú como la otra, -que decia despues de cuarenta años que habia estado á la mancebía: si -de aquí salgo con mi honra, nunca más al burdel, que ya estoy harta. - -_Sag._ Agora está vuestra merced en el adolescencia, que es cuando -apuntan las barbas, que en vuestra puericia otrie gozó de vos, y -agora vos de nos. - -_Div._ ¡Ay, señor, que tres enfermedades que tuve siendo niña me -desmedraron! porque en Medina ni en Búrgos no habia quien se me -comparase, pues en Zaragoza más ganaba yo que puta que fuese en -aquel tiempo, que por excelencia me llevaron al publique de Valencia, -y allí combatieron por mí cuatro rufianes y fuí libre, y desde -entónces tomé reputacion, y si hubiese guardado lo ganado, ternía más -riquezas que Feliciana. - -_Sag._ Harta riqueza teneis, señora, en estar sana. - -_Loz._ Yo queria saber cuánto há que no comí salmorejo mejor hecho. - -_Sag._ De tal mano está hecho, y por Dios, que no me querria morir -hasta que comiese de su mano una capirotada ó una lebrada, aunque en -esta tierra no se toma sabor ni en el comer ni en el hoder, que en mi -tierra es más dulce que el cantar de la serena. - -_Div._ Pues yo os convido para mañana. - -_Sag._ Mi sueño ensuelto. - -_Loz._ ¿Quiéreslo vender? - -_Sag._ No, voto á Dios. - -_Loz._ Guarda, que tengo buena mano, que el otro dia vino aquí un -escobador de palacio, y dixo que soñó que era muerto un canónigo -de su tierra, y estaba allí un solicitador, y hice yo que se lo -comprase, y que le dixese el nombre del canónigo que soñó, y fué -el solicitador, y demandó este canonigado, y diéronselo, y á cabo -de quince dias vino el aviso al escobador, y teníalo ya el otro y -quedóse con él, y yo con una caparela. - -_Sag._ Dexáme beber, y despues hablarémos. - -_Loz._ Siéntate para beber, que te temblarán las manos. - -_Sag._ ¿Y deso viene el temblar de las manos? no lo sabía; y cuando -tiembla la cabeza ¿de qué viene? - -_Loz._ Eso viene de hacer aquella cosa en pié. - -_Sag._ ¡Oh, pese á tal! ¿y si no puede habello el hombre de otra -manera? - -_Loz._ Dime, Sagüeso, ¿por qué no estás con un amo, que te haria bien? - -_Sag._ ¿Qué mejor amo que tenellos á todos por señores, y á vos y á -las putas por amas, que me den leche, y yo á ellas suero? yo, señora -Lozana, soy gallego, y criado en Mogollon, y quiero que me sirvan á -mí, y no servir á quien cuando esté enfermo me envie al hospital, que -yo me sé ir sin que me envien; yo tengo en Roma sesenta canavarios -por amigos, que es revolucion por dos meses. - -_Loz._ Mira cómo se te durmió Divicia encima de la pierna. - -_Sag._ Mira la mano dó la tiene. - -_Loz._ Fuésele ahí, es señal que te quiere bien, tómala tú, y llévala -á esotra cámara y échala sobre el lecho, que su usanza es dormir -sobre el pasto; espera, te ayudaré yo, que pesa. - -_Sag._ ¡Oh pese á mí, que no me la llevaré espetada por más pesada -que sea, cuanto más que estoy tan usado, que se me antoja que no pesa -nada! ¿cómo haré, señora Lozana, que me duermo todo? ¿quereis que me -éntre en vuestra cámara? - -_Loz._ Échate cabe ella, que no se espantará. - -_Sag._ Mirá que me llameis, porque tengo de ir á nadar, que tengo -apostado que paso dos veces el rio sin descansar. - -_Loz._ Mira no te ahogues, que este Tíber es carnicero como Tórmes, y -paréceme que tiene éste más razon que no el otro. - -_Sag._ ¿Por qué éste más que los otros? - -_Loz._ Has de saber que esta agua que viene por aquí era partida -en munchas partes, y el emperador Temperio quiso juntarla y que -viniese toda junta, y por más excelencia quiso hacer que jamas no -se perdiese ni faltase tan excelente agua á tan magnífica cibdad, -y hizo hacer un canal de piedras y plomo debaxo á modo de artesa, -y hizo que de milla á milla pusiesen una piedra, escrito de letras -de oro su nombre, Temperio, y andaban dos mil hombres en la labor -cada dia; y como los arquimaestros fueron á la fin que llegaban á -Ostia Tiberina, ántes que acabasen vinieron que querian ser pagados. -El Emperador mandó que trabajasen sin entrar en la mar, ellos no -querian, porque si acababan, dubitaban lo que les vino, y demandaron -que les diese su hijo primogénito, llamado Tiberio, de edad de diez -y ocho años, porque de otra manera no les parecia estar seguros, el -Emperador se lo dió, y por otra parte mandó soltar las aguas, y ansí -el agua con su ímpetu los ahogó á maestros y laborantes y al hijo, y -por esto dicen que es y tiene razon de ser carnicero Tíber á Tiberio, -por eso guárdate de nadar, no pagues la manifatura. - -_Sag._ Eso que está escrito, no creo que lo leyese ningun poeta, sino -vos, que sabeis lo que está en las honduras, y Lebrixa lo que está -en las alturas, excepto lo que estaba escrito en la fuerte peña de -Mártos, y no alcanzo á saber el nombre de la cibdad que fué allí -edificada por Hércules, sacrificando al dios Marte, y de allí le -quedó el nombre Mártos á Marte fortísimo. Es esta peña hecha como un -huevo, que ni tiene principio ni fin, tiene medio como el planeta que -se le atribuye estar en medio del cielo, y señorear la tierra, como -al presente, que no reina otro planeta en la Italia; mas vos, que -sabeis, decidme qué hay debaxo de aquella peña tan fuerte. - -_Loz._ En torno della te diré que no hay cosa mala de cuantas Dios -crió sobre la tierra, porque en todas las otras tierras hay en partes -lo que allí hay junto, como podrás ver, si vas allá, que es buena -tierra para forasteros como Roma. - -_Sag._ Todo me duermo, perdóname. - -_Loz._ Guarda, no retoces esa rapaceja. - -_Sag._ ¡Cómo duerme su antigüedad! - -_Loz._ Quiero entender en hacer aguas y olios, porque mañana no me -darán hado ni vado, que se casan ocho putas, y Madona Septuaginta -querrá que yo no me parta della para decille lo que tiene de hacer; -ya es tarde, quiero llamar aquel caxca-frenos, porque, como dicen, al -bueno porque te honre, y á este tal porque no me deshonre, que es un -atreguado y se sale con todo cuanto hace, ya me parece que los siento -hablar. - -_Div._ ¡Ay Sagüeso! ¿qué me has hecho, que dormia? - -_Sag._ De la cintura arriba dormiades, que estábades quieta. - -_Div._ La usanza es casi ley, soy usada á mover las partes inferiores -en sintiendo una pulga. - -_Sag._ ¡Oh, pese al verdugo! ¿y arcando con las nalgas oxeais las -pulgas? - -_Div._ Si lo que me heciste durmiendo me quieres reiterar, yo te daré -un par de cuchillos que en tu vida los viste tan lindos. - -_Sag._ Sé que no só dacero, mostrá los cuchillos. - -_Div._ Velos aquí, y si tú quieres, en tanto que no tienes amo vén, -que yo te haré triunfar, y mira por mí, y yo por lo que tú has -menester. - -_Sag._ ¿Os contento donde os llego? no será hombre que así os dé en -lo vivo como yo; quedá norabuena. Señora Lozana, ¿mandais en qué os -sirva? - -_Loz._ Que no nos olvideis. - -_Div._ No hará, que yo le haré venir aunque esté en cabo del mundo. - -_Loz._ Siéntate, puta hechicera, que más verná por comer que por -todos tus encantes. - - - - -MAMOTRETO LIV. - -Cómo platicaron la Lozana y Divicia de munchas cosas. - - -_Loz._ ¡Oh Divicia! ¿oiste nunca decir entre col y col lechuga? -¿sabes qué quiere decir afanar y guardar para la vejez? que más vale -dexar en la muerte á los enemigos, que no demandar en la vida á los -amigos. - -_Div._ ¿Qué quieres decir? - -_Loz._ Quiero decir que un hortelano ponia en una haza coles, y las -coles ocuparon todo el campo, y vino su mujer y dixo: marido, entre -col y col lechuga, y ansí este campo nos frutará lo que dos campos -nos habian de frutar; quiero decir que vos no deis lo que teneis, que -si uno no os paga, que os hagais pagar de otro doblado, para que el -uno frute lo que el otro goza; ¿qué pensais vos que ha de hacer aquel -nacido de aquellos cuchillos? jugallos ha, y así los perderéis. - -_Div._ No perderé, que en los mismos cuchillos van dichas tales -palabras, que él tornará. - -_Loz._ Ándate ahí, puta de Tesalia, con tus palabras y hechizos, -que más sé yo que no tú ni cuantas nacieron, porque he visto moras, -judías, zíngaras, griegas y cecilianas, que éstas son las que más se -perdieron en estas cosas, y vi yo hacer munchas cosas de palabras y -hechizos, y nunca vi cosa ninguna salir verdad, sino todas mentiras -fingidas, y yo he querido saber y ver y probar como Apuleyo, y en fin -hallé que todo era vanidad, y cogí poco fruto, y ansí hacen todas las -que se pierden en semejantes fantasías; decíme, ¿por qué pensais que -las palabras vuestras tienen efecto y llévaselas el viento? decíme, -¿para qué son las plumas de las aves, sino para volar? quitaldas y -ponéoslas vos, veamos si volaréis, y ansí las palabras dichas de la -boca de una ostinada vieja antigualla como vos; decíme, ¿no decis -que os aconteció ganar en una noche ciento y diez y ocho cuartos -abrochados? ¿por qué no les dexistes esas palabras, para que tornasen -á vos sin ganallos otra vez? - -_Div._ Y vos los pelos de las cejas, y decis las palabras en -algarabía y el plomo con el cerco en tierra, y el orinal y la clara -de huevo, y dais el corazon de la gallina con agujas y otras cosas -semejantes. - -_Loz._ A las bobas se dan á entender esas cosas, por comerme yo la -gallina, mas por eso vos no habeis visto que saliese nada cierto, -sino todo mentira, que si fuera verdad, más ganára que gallina, mas -si pega, pega. - -_Div._ Quítame este pegote ó xáquima, que el barboquejo de la barba -yo me lo quitaré. - -_Loz._ Pareces borrica enfrenada. - -_Div._ Acaba presto, puta, que me muero de sed. - -_Loz._ No bebas desa, que es del pozo. - -_Div._ ¿Qué se me da? - -_Loz._ Porque todos los pozos de Roma están entredichos, á efeto que -no se beba el agua dellos. - -_Div._ ¿Por qué? - -_Loz._ Era muy dulce de beber, y como venian los peregrinos y no -podian beber del rio, que siempre venía turbia ó sucia, demandaban -por las casas agua, y por no sacalla, no se la querian dar, los -pobres rogaron á Dios que el agua de los pozos no la pudiesen beber, -y ansí se gastaron, y es menester que se compre el agua tiberina de -los pobres, como veis, y tiene esta excelencia, que ni tiene color, -ni olor, ni sabor, y cuanto más estantiva ó reposada está el agua de -este rio Tíber, tanto es mejor. - -_Div._ ¿Como yo? - -_Loz._ No tanto, que hedería ó mufaría como el trigo y el vino -romanesco, que no es bueno sino un año, que no se puede beber el -vino como pasa de Setiembre, y el pan como pasa Agosto, porque no lo -guarden de los pobres, y si lo guardan, ni ellos ni sus bestias lo -pueden comer, porque si lo comen las gallinas mueren. - -_Div._ Por tu vida y mia, que yo lo vi ogaño echar en el rio, y no -sabía por qué. - -_Loz._ Porque lo guardaron para el diluvio, que habia de ser este año -en que estamos, de mill y quinientos y veinte y cuatro, y no fué. - -_Div._ Hermana, ¿qué quieres que meta en estas apretaduras que -hierven en seco? - -_Loz._ Mete un poco de agua, que la retama, y la xara, y los -marruvios y la piña, si no nadan en el agua no valen nada. No metas -de ésa, que es de rio y alarga, mete de pozo, que aprieta, y sacá un -poco y probá si os aprieta á vos, aunque teneis seis texaredecas, que -ya no os habia de servir ese vuestro sino de mear. - -_Div._ Calla, puta de _quis vel qui_. - -_Loz._ Y tú puta de tres cuadragenas ménos una. - -_Div._ Calla, puta de candoque, que no vales nada para venderme ni -para ser rufiana. - -_Loz._ A tal puta tal rufiana; ves, viene Aparicio tu padrino. - -_Div._ ¿Cuál? ¿Valderas el malsin? Es de nuestra cofradía. - -_Loz._ ¿Cofradía tenés las putas? - -_Div._ ¿Y agora sabes tú que la cofradía de las putas es la más noble -cofradía que sea, porque hay de todos los linajes buenos que hay en -el mundo? - -_Loz._ Y tú eres la priosta, va que te llama, y dexa subir aquella -otra puta vieja rufiana sarracina con su batirrabo, que por -apretaduras verná. - -_Div._ Subí, madre, que arriba está la señora Lozana. - -_Loz._ Vení acá, madona Doméstica, ¿qué buscais? - -_Doméstica._ Hija mia, habés de saber que cerca de mi casa está -una pobre mochacha, y está vírgen, la cual si pudieses ó supiésedes -cualque español hombre de bien que la quisiese, que es hermosa, -porque le diese algun socorro para casalla. - -_Loz._ Vieja mala escanfarda, ¿qué español ha de querer tan gran -cargo de corromper una vírgen? - -_Dom._ Esperá, que no es muncho vírgen, que ya ha visto de los otros -hombres, mas es tanto estrecha que parece del todo vírgen. - -_Loz._ A tal persona podrias engañar con tus palabras ante pensadas, -que te chinfarase á tí y á ella, ¡oh, hi de puta! ¿y á mí te vienes, -que so matrera? Mirá qué zalagarda me traia pensada, va con Dios, que -tengo que hacer. - -_Div._ ¿Qué queria aquella mala sabandija? - -_Loz._ Tres bayoques de apretaduras, ansí la azoten, conmigo quiere -ganar, que la venderé yo por más vieja astuta que sea. - -_Div._ A casa de la Celidonia va. - -_Loz._ ¿Qué más Celidonia ó Celestina que ella? Si todas las -Celidonias ó Celestinas que hay en Roma me diesen dos carlines al -mes, como los médicos de Ferrara al Gonela, yo sería más rica que -cuantas mujeres hay en esta tierra. - -_Div._ Decíme eso de Gonela. - -_Loz._ Demandó Gonela al Duque que los médicos de su tierra le diesen -dos carlines al año, el Duque, como vido que no habia en toda la -tierra arriba de diez, fué contento, el Gonela, ¿qué hizo? atóse -un paño al pié y otro al brazo, y fuése por la tierra, cada uno le -decia, ¿qué tienes? y él le respondia, tengo hinchado esto, é luégo -le decian, va, toma la tal hierba y tal cosa, y póntela y sanarás, -despues escrebia el nombre de cuantos le decian el remedio, y fuése -al Duque, y mostróle cuantos médicos habia hallado en su tierra, -y el Duque decia: ¿Has tú dicho la tal medicina á Gonela? el otro -respondia, señor, sí; pues pagá dos carlines, porque sois médico -nuevo en Ferrara: así querría yo hacer por saber cuántas Celidonias -hay en esta tierra. - -_Div._ Yo os diré cuantas conozco yo, son treinta mill putanas y -nueve mill rufianas sin vos, contaldas. ¿Sabeis, Lozana, cuánto me -han apretado aquellas apretaduras? hanme hecho lo mio como bolsico -con cerraderos. - -_Loz._ ¿Pues qué, si metieras de aquellas sorbas secas dentro? no -hubiera hombre que te lo abriera por más fuerza que tuviera, aunque -fuera micer puntiagudo, y en medio arcudo, y al cabo como el muslo. - -_Div._ Yo querria, Lozana, que me rapases este pantano, que quiero -salir á ver mis amigos. - -_Loz._ Espera que venga Rampin, que él te lo raerá como frente de -calvo. No viene ninguna puta, que deben xabonar el bien de Francia; -dime, Divicia, ¿dónde comenzó ó fué el principio del mal frances? - -_Div._ En Rapolo, una villa de Génova, y es puerto de mar, porque -allí mataron los pobres de San Lázaro, y dieron á saco los soldados -del rey Carlo Cristianísimo de Francia aquella tierra y las casas de -San Lázaro, y uno que vendió un colchon por un ducado, como se lo -pusieron en la mano, le salió una buba ansí redonda como el ducado, -que por eso son redondas, despues aquél lo pegó á cuantos tocó con -aquella mano, y luégo incontinenti se sentian los dolores acerbísimos -y lunáticos, que yo me hallé allí y lo vi, que por eso se dice el -Señor te guarde de su ira, que es esta plaga que el sexto ángel -derramó sobre casi la metad de la tierra. - -_Loz._ ¿Y las plagas? - -_Div._ En Nápoles comenzaron, porque tambien me hallé allí cuando -dicien que habian enfecionado los vinos y las aguas, los que las -bebian luégo se aplagaban, porque habian echado la sangre de los -perros y de los leprosos en las cisternas y en las cubas, y fueron -tan comunes y tan invisibles, que nadie pudo pensar de donde -procedian. Munchos murieron, y como allí se declaró y se pegó, la -gente que despues vino de España llamábanlo mal de Nápoles, y éste -fué su principio, y este año de veinte y cuatro son treinta é seis -años que comenzó. Ya comienza á aplacarse con el legño de las Indias -Occidentales, cuando sean sesenta años que comenzó, al hora cesará. - - - - -MAMOTRETO LV. - -Cómo la Lozana vido venir un jóven desbarbado, de diez y ocho años, -llamado Coridon, y le dió este consejo como supo su enfermedad. - - -_Loz._ Mi alma, ¿dó bueno? vos me pareceis un Absalon, y Dios puso en -vos la hermosura del gallo, vení arriba, buey hermoso, ¿qué habeis, -mi señor Coridon? decímelo, que no hay en Roma quien os remedie -mejor; ¿qué me traés aquí? para comigo no era menester presente, pero -porque yo os quiera más de lo que os quiero, vos, mi alma, pensais -que por venirme cargado lo tengo de hacer mejor, pues no soy desas, -que más haré viéndoos penado, porque sé en qué caen estas cosas, -porque no solamente el amor es mal que atormenta á las criaturas -racionales, mas á las bestias priva de sí mismas; sino veldo por esa -gata, que há tres dias que no me dexa dormir, que ni come ni bebe, -ni tiene reposo, ¿qué me hará un mochacho como vos, que os hierve -la sangre, y más el amor que os tiene consumido? decíme vos á mí -dónde, y cómo, y quién, y yo veré cómo os tengo de socorrer, y vos -contándomelo aplacaréis y gozaréis del humo, como quien huele lo que -otro guisa ó asa. - -_Coridon._ Señora Lozana, yo me vine de mi tierra, que es Mantua, -por esta causa, el primero dia de Mayo al hora cuando Jove el carro -de Phetonte intorno giraba, yo venía en un caballo blanco, y vestido -de seda verde, habia cogido munchas flores y rosas, y traíalas en la -cabeza sin bonete como una guirnalda, que quien me veia se namoraba. -Vi á una ventana de un jardin una hija de un cibdadano, ella de mí -y yo della nos enamoramos, mediante Cupido, que con sus saetas nos -unió haciendo de dos ánimos un solo corazon. Mi padre, sabiendo -la causa de mi pena, y siendo par del padre de aquella hermosa -doncella Polidora, demandóla por nuera, su parentado y el mio fueron -contentos, mas la miseria vana estorbó nuestro honrado matrimonio, -que un desgraciado viejo, vano de ingenio y rico de tesoro, se casó -con ella descontenta, yo por no verme delante mi mal, y por excusar -á ella infelice pena y tristicia, me partí por mejor, y al presente -es venido aquí un espion que me dice que el viejo va en oficio de -senador á otra cibdad; querria que vuestra señoría me remediase con -su consejo. - -_Loz._ Amor mio, Coridon dulce, récipe el remedio, vá, compra una -veste de villana que sea blanca y unas mangas verdes, y vaiste -descalzo y sucio y loqueando, que todos te llamarán loca, y di que -te llaman Jaqueta, que vas por el mundo reprendiendo las cosas mal -hechas, y haz á todos servicios y no tomes premio ninguno, sino pan -para comer, y va muchas veces por la calle della, y coge serojas, -y si su marido te mandáre algo hazlo, y viendo él que tú no tomas -ni quieres salario, salvo pan, ansí te dexará en casa para fregar -y cerner y xabonar, y cuando él sea partido, limpia la casa alto y -baxo, y haz que seas llamada y rogada de cuantas amas terná en casa, -por bien servir y á todas agradar con gentil manera, y si te vieres -sola con esa tu amante Polidora, haz vista que siempre lloras, y si -te demandáre por qué dile: porque jamas mi nacion fué villana, sabe -que soy gentildona Breciana, y me vi que podia estar par á par con -Diana, y con cualquier otra dama que en el mundo fuese estada. Ella -te replicará, que tú le digas: ¿por qué vas ansí, mi cara Jaqueta? -tú le dirás: cara madona, voy por el mundo reprochando las cosas mal -hechas, sabed que mi padre me casó con un viejo como vuestro marido, -calvo, floxo como niño, y no me dió á un jóven que me demandaba -siendo doncella, el cual se fué desperado, que yo voy por el mundo á -buscallo: si ella te quiere bien, luego lo verás en su hablar, y si -te cuenta á tí lo mismo, dile cómo otro dia te partes á buscallo, -si ella te ruega que quedes, haz que seas rogada por sus amas que su -marido le dexó, y así cuando tú vieres la tuya, y siendo seguro de -las otras, podrás gozar de quien tanto amas y deseas penando. - -_Cor._ ¡Oh señora Lozana! yo os ruego que tomeis todos mis vestidos, -que sean vuestros, que yo soy contento con este tan remediable -consejo que me habeis dado, y suplícoos que me espereis á esta -ventana, que verné por aquí y veréis á la vuestra Jaqueta cómo va -loqueando á sus bodas, y reprenderé muncho más de lo que vos habeis -dicho. - -_Loz._ ¿Y á mí qué me reprenderás? - -_Cor._ A vos no siento qué, salvo diré que vivis _arte et ingenio_. - -_Loz._ Coridon, mira qué quiere un loco ser sabio, que cuanto dixeres -é hicieres sea sin seso y bien pensado, porque á mi ver más seso -quiere un loco que no tres cuerdos, porque los locos son los que -dicen las verdades, di poco y verdadero y acaba riendo, y suelta -siempre una ventosidad, y si soltares dos, sean sanidad, y si tres, -asinidad, y qué más, ¿me dirás celestial sin tartamudear? - -_Cor._ Ce, les, tinal. - -_Loz._ ¡Ay, amarga, muncho tartamudeas! dí alcatara. - -_Cor._ Al, ca, go, ta, ra. - -_Loz._ Ay amarga, no ansí, y tanto ceceas, lengua de estropajo -tienes, entendamos lo que dirás á tu amiga cuando esté sola, y dilo -en italiano, que te entienda: «Eco, madona, el tuo caro amatore, se -tu voy que yo mora son contento, eco colui que con perfeta fede, con -lachrime, pene y estenti te à sempre amato et tenuta esculpita in suo -core, yo son Coridone, tuo primo servitore, ¡oh mi cara Polidora! -fame el corpo felice, y seró sempre tua Jaqueta dita Beatrice»; y así -podrás hacer tu voluntad. - -_Cor._ ¿Mirá si lo que os digo á vos está bien? - -_Loz._ No, porque tú no piensas la malicia que otrie entenderá, -haz locuras y calla, no me digas nada, que tienes trastrabada la -lengua, que muncho estropajo comiste, pues no puedes decir en español -arrofaldada, alcatara, celestial. - -_Cor._ Aro, fi, a, na, da; al, ca, go, ta, ra; ce, lesti, nal. - -_Loz._ Calla, que por decirme taimada me dixiste tabaquinara, y por -decirme canestro me dices cabestro, y no me curo, que no se entiende -en español qué quiere decir, mas, por la luz de Dios, que si otro me -lo dixera y Rampin lo supiese, que poco tenemos que perder, y soy -conocida en todo Levante y Poniente, y tan buen cuatrin de pan nos -hacen allá como acá; Coridon, esto podrás decir, que es cosa que se -ve claro: Vittoria, Vittoria, el Emperador y rey de las Españas habrá -gran gloria. - -_Cor._ No queria ofender á nadie. - -_Loz._ No se ofende, porque, como ves, Dios y la fortuna le es -favorable, antiguo dicho es, teme á Dios y honra tu rey, mira que -prenóstico tan claro, que ya no se usan vestes ni escarpes franceses, -que todo se usa á la española. - -_Cor._ ¿Qué podria decir como ignorante? - -_Loz._ Di que sanarás el mal frances, y te judicarán por loco del -todo, que ésta es la mejor locura que uno puede decir, salvo que el -legño es salutífero. - - - - -MAMOTRETO LVI. - -Cómo la Lozana estaba á su ventana, y dos galanes vieron salir dos -mujeres, y les demandaron qué era lo que negociaban. - - -_Ovidio._ Mirámela, cual está atalayando putas, mirá el alfaquí de su -foxco marido que compra grullos, ella parece que escandaliza truenos, -ya no se desgarra como solia, que parecia trasegadora de putas en -bodegas comunes, estemos á ver qué quieren aquellas que llaman, que -ella de todo sabe tanto que revienta, como _Petrus in cunctis_, y -tiene del natural y del positivo, y es universal _in agibilibus_. - -_Galan._ ¿No veis su criado negociando, que parece enforto de -almiherez? librea trae fantástiga, parece almorafan en cinto de cuero. - -_Ovid._ Calla, que no parece sino cairel de puta pobre, que es -deseada aunque gorda, ya sale una mujer, ¿cómo harémos para saber qué -negocio? - -_Gal._ Vamos, y dejámela interrogar á mí; madona, ¿sois española? - -_Prudencia._ Fillolo, no, mas sempre o voluto ben á spañoli, questa -española me ha posto ólio de ruda para la sordera. - -_Gal._ Madona, ¿cómo os demandais? - -_Prud._ Fillolo, me demando Prudenza. - -_Gal._ Madona Prudenza, andá en buen hora. - -_Ovid._ ¿Qué os parece si la señora Lozana adorna esta tierra? en -España no fuera ni valiera nada; veis, sale la otra con un mochacho -en brazos, por allá va, salgamos á esa otra calle. - -_Gal._ ¡Ah! ¿vos, señora, sois española? - -_Cristina._ Señor, sí; de Cecilia á vuestro comando. - -_Ovid._ Queriamos saber quién queda con la señora Lozana. - -_Crist._ Señor, su marido, ó criado pretérito, ó amigo secreto, ó -esposo futuro, porque mejor me entendais, yo soy ida á su casa no á -far mal, sino bien, que una mi vecina, cuya es esta criatura, me rogó -que yo veniese á pedille de merced que santiguase este su hijo, que -está aojado, y ella lo hizo por su virtud, y no queria tomar unos -huevos y unas granadas que le traxe. - -_Gal._ Decínos, señora, que vos bien habréis notado las palabras que -dixo. - -_Crist._ Señores, yo os diré, dixo: si te dió en la cabeza, válate -Santa Elena, si te dió en los hombros, válante los Apóstoles todos, -si te dió en el corazon válgate el Salvador; y mandóme que lo -sahumase con romero, y ansí lo haré por contentar á su madre, y por -dalle ganancia á la Lozana, que en esta quemadura me ha puesto leche -de narices. - -_Gal._ Mas no de las suyas. - -_Crist._ Y vuestras mercedes queden con Dios. - -_Ovid._ Señora Cristina, somos á vuestro servicio, id con la paz de -Dios. - -_Gal._ Quien no se arriesga no gana nada; son venidas á Roma mil -españolas, que saben hacer de sus manos maravillas, y no tienen un -pan que comer, y esta plemática de putas y arancel de comunidades, -que voto á Dios que no sabe hilar, y nunca la ví coser de dos puntos -arriba, su mozo friega y barre, á todos da que hacer, y nunca -entiende sino ¿qué guisarémos, que será bueno para comer? la tal -cosa yo la sé hacer, y el tal manjar cómprelo vuestra merced, que es -bueno, y daca especia, azúcar, trae canela, miel, manteca, vé por -huevos, trae tuétanos de vaca, azafran, y mira si venden culantro -verde; no ceja jamas, y todo de bolsa ajena. - -_Ovid._ Oh pese al turco; pues veis que no siembra y coge, no tiene -ganado y tiene quesos, que aquella vieja se los trajo, y la otra -granadas sin tener huerto, y huevos sin tener gallinas, y otras -muchas cosas, que su audacia y su no tener la hacen afortunada. - -_Gal._ Es porque no tiene pleitos ni letigios que le turen de una -audencia á la otra, como nosotros, que no bastan las bibalías que -damos á notarios y procuradores, que tambien es menester el su -solicitar para nuestros negocios acabar. - -_Ovid._ Es alquimio de putas, y trae definiciones con sentencias, -oxalá sin dilaciones, y de esta manera no batiendo moneda la tiene, y -huerta, y pegujar, y roza sin rozar, como hacen munchos, que como no -saben sino expender lo ganado de sus pasados, cuando se ven sin arte -y sin pecunia métense frailes por comer en comun. - - - - -MAMOTRETO LVII. - -Cómo salió la Lozana con su canastillo debaxo, con diversas cosas -para su oficio, y fué en casa de cuatro cortesanas favoridas, y sacó -de cada una, en partes, provision de quien más podia. - - -_Loz._ ¿Quién son aquellos tres galanes que están allí? cúbranse -cuanto quisieren, que de saber tengo si son pleiteantes. Andá ya, -¿por mi vida para mí todas esas cosas? descubrí que lo sirva yo, que -un beso ganarés. - -_Gal._ ¿Y yo? señora Lozana. - -_Loz._ Y vos beso y abracijo; ¿qué cosa es ésta? ¿quién os dixo que -yo habia de ir á casa de la señora Xerezana? ya sé que le distes -anoche música de flautas de aciprés, porque huelan, y no sea menester -que intervenga yo á poner bemol; hacé cuanto quisiéredes, que á las -manos me vernés. - -_Ovid._ ¿Cuándo? - -_Loz._ Luégo, vengan vuestras mercedes cuando yo sea entrada, que -me tengo de salir presto, que es hoy sábado, y tengo de tornar á -casa, que si vienen algunas putas orientales y no me hallan, se van -enojadas, y no las quiero perder, que no valgo nada sin ellas, y -máxime agora que son pocas y locas. - -_Gal._ Señora Lozana, decí á la señora Xerezana que nos abra, -y terciá vos lo que pudiéredes, y veis aquí la turquina que me -demandastes. - -_Loz._ Pues miren vuestras mercedes, que si fuere cosa que podeis -entrar, yo porné este mi paño listado á la ventana, y entónces llamá. - -_Gal._ Sea ansí; alegre va la puta vieja encrucijada, voto á Dios, -mejor cosa no hice en mi vida que dalle esta turquina, que ésta es la -hora que me hace entrar en su gracia, cosa que no podia acabar con -cuanto he dado á sus mozos y fantescas, que no me han aprovechado -nada, tanto como hará agora la Lozana, que es la mejor acordante -que nunca nació, y parece que no pone mano en ello; vello hemos, ya -llamá, y la señora está á la ventana, vámonos por acá, que volverémos. - -_Xerezana._ Hola, mozos, abrí allí, que viene la Lozana y sus -adherentes; mirá, vosotros id abaxo y hacelda rabiar, y decí que es -estada aquí una jodía, que me afeitó, y que agora se vá, y que va en -casa de la su favorida la Pimpinela, si queremos ver lidia de toros, -y yo diré que porque se tardó pensé que no viniera. - -_Corillon._ ¿Quién es? paso, paso, que no somos sordos; señora -Lozana, ¿y vos sois? vengais norabuena y tan tarde, que la señora -quiere ir fuera. - -_Loz._ ¿Y dó quiere ir su merced? ¿no esperará hasta que la afeite? - -_Cor._ No lo digo por eso, que ya está afeitada, que una jodía la -afeitó, y si ántes viniérades la hallárades aquí, que agora se vá á -casa de la Pimpinela. - -_Loz._ Mal año para tí y para ella, que no fuese más tu vida, como -dices la verdad, la Pimpinela me tiene pagada por un año, mirá -cómo se dexará afeitar de una jodía, mas si la señora se ha dejado -tocar y gastar, que no podia ser ménos, por la luz de Dios ella se -arrepentirá, mas yo quiero ver esta afeitadura cómo está; díme, ¿su -merced está sola? - -_Cor._ Sí, que quiere ir en casa de monseñor, que ya está vestida de -regazo, y va á pié. - -_Altobelo._ Señora Lozana, sobí, que su merced os demanda, que os -quiere hablar ántes que se parta. - -_Loz._ ¿Dónde está la señora? ¿en la anticámara, ó en la recámara? - -_Altob._ Entrá allá á la loja, que allá está sola. - -_Loz._ Señora, ¿qué quiere decir que vuestra merced hace estas -novedades? ¡cómo! ¿he yo servido á vuestra merced desde que venistes -á Roma, y á vuestra madre hasta que murió, que era ansí linda -cortesana, como en sus tiempos se vido, y por una vuelta que me tardo -llamais á quien más presto os gasten la cara, que no adornen, como -hago yo? mas no me curo, que no son cosas que turan, que su fin se -traen como cada cosa, ésta me porná sal en la mollera, y á la jodía -yo le daré su merecer. - -_Xer._ Vení acá, Lozana, no os vais, que esos bellacos os deben haber -dicho cualque cosa por enojaros, ¿quién me suele á mí afeitar sino -vos? dexá decir, que como habeis tardado un poco os dixeron eso, no -os cureis, que yo me contento; ¿quereis que nos salgamos allá á la -sala? - -_Loz._ Señora, sí, que traigo este paño listado mojado, y lo meteré á -la finestra. - -_Xer._ Pues sea ansí; ¿qué es esto que traés aquí en esta garrafeta? - -_Loz._ Señora, es un agua para lustrar la cara, que me la mandó hacer -la señora Montesina, que cuesta más de tres ducados, y yo no la -queria hacer, y ella la pagó, y me prometió una carretada de leña y -dos barriles de vino dulce para esta invernada. - -_Xer._ ¿Tenés más que ésta? - -_Loz._ Señora, no. - -_Xer._ Pues ésta quiero yo, y pagalda, veis aquí los dineros, y enviá -por una bota de vino, y hacé decir á los mulateros de monseñor que -toda esta semana vayan á descargar á vuestra casa. - -_Loz._ ¡Ay, señora! que soy perdida, que me prometió que si era -perfeta que me daria un sayo para mi criado. - -_Xer._ Mirá, Lozana, sayo no tengo, aquella capa de monseñor es buena -para vuestro criado, tomalda, y andá norabuena, y vení más presto -otro dia. - -_Loz._ Señora, no sé quien llama, miren quién es, por cuando yo salgo -no éntre alguno. - -_Xer._ Vá, mirá quién es. - -_Montoya._ Señora, los dos señores janiceros. - -_Xer._ Dí que no só en casa. - -_Loz._ Haga, señora, que entren y contarán á vuestra merced cómo les -fué en el convite que hizo la Flaminia á cuantos fueron con ella, que -es cosa de oir. - -_Xer._ ¿Qué podia ser poco más ó ménos? que sabemos sus cosas della. - -_Loz._ Mande vuestra merced que entren y oirá maravillas. - -_Xer._ Ora, sús, por contentar á la Lozana, va, ábrelos. - - - - -MAMOTRETO LVIII. - -Cómo va la Lozana en casa de la Garza Montesina, y encuentra con dos -rufianes napolitanos, y lo que le dicen. - - -_Rufian._ Pese al diablo con tanta justicia como se hace de los que -poco pueden, que vos ni habíades de ser para ganarme de comer, mas -como va el mundo al reves, no se osa el hombre alargar, sino quitaros -el bonete, y con gran reverencia poneros sobre mi cabeza. - -_Loz._ Quitaos allá, hermanos, ¿qué cosas son ésas? ya soy casada, no -os cale burlar, que castigan á los locos. - -_Ruf._ Señora, perdoná, que razon teneis, mas en el bosque de Belitre -os quisiera hacer un convite. - -_Loz._ Mirá si quereis algo de mí, que voy de priesa. - -_Ruf._ Señora, somos todos vuestros servidores, y máxime si nos dais -remedio á un accidente que tenemos, que toda la noche no desarmamos. - -_Loz._ Cortados y puestos al pescuezo por lomina, que ésa es sobra de -sanidad; á Puente Sisto te he visto. - -_Ruf._ Ahí os querria tener para mi servicio por ganar la romana -perdonanza; decínos, señora Lozana, quién son agora las más altas y -más grandes señoras entre todas las cortesanas, y luégo os iréis. - -_Loz._ Mirá qué pregunta tan necia, quien más puede y más gana. - -_Ruf._ Pues eso queremos saber, si es la Xerezana como más galana. - -_Loz._ Si miramos en galanerías y hermosura, ésa y la Garza Montesina -pujan á las otras, mas decíme, de favor ó pompa, y fausto y riquezas, -callen todas con madona Clarina, la favorida, y con madona Aviñonesa, -que es rica y poderosa, y vosotros, ladrones, cortados tengais los -compañones, y quedáos aquí. - -_Ruf._ Válala el que lleva los pollos, y qué preciosa que es, allá va -á casa de la Garza Montesina. - -_Montesina._ Señora Lozana, sobí, que á vos espero, ya os pasábades, -¿no sabeis que hoy es mio? ¿dónde íbades? - -_Loz._ Señora, luégo tornára, que iba á dar una cosa aquí á una mi -amiga. - -_Mont._ ¿Qué cosa, y á quién por mi vida, si me quereis bien? - -_Loz._ No se puede saber, asiéntese vuestra merced más acá á la -lumbre, que me da el sol en los ojos. - -_Mont._ Por mi vida, Lozana, que no lleveis de aquí el canestico si -no me lo decís. - -_Loz._ Paso, señora, no me derrame lo que está dentro, que yo se lo -diré. - -_Mont._ Pues decímelo luégo, que estó preñada, ¿qué es esto que está -aquí dentro en este botecico de cristal? - -_Loz._ Paso, señora, que no es cosa para vuestra merced, que ya sois -vos harto garrida. - -_Mont._ Mirá, Lozana, catá que lo quebraré si no me lo decís. - -_Loz._ Pardios, más niña es vuestra merced que su ñetecica, dexe -estar lo que no es para ella. - -_Mont._ Agora lo verés, sacaldo de mi cofre, y séase vuestro. - -_Loz._ Sáquelo vuestra merced, que quiero ir á llevallo á su dueño, -que es un licor para la cara, que quien se lo pone no envejece jamas, -y madona Clarina, la favorida, há más de cuatro meses que lo espera y -agora se acabó de estilar, y se lo quiero llevar por no perder lo que -me prometió por mi fatiga, que ayer me envió dos ducados para que lo -acabase más presto. - -_Mont._ Y ¿cómo, Lozana, soy yo ménos, ó puede pagallo ella mejor que -yo? ¿quédaos algo en vuestra casa de este licor? - -_Loz._ Señora, no, que no se puede hacer si las culebras que se -estilan no son del mes de Mayo, y soy perdida, porque como es tan -favorida, si sabe que di á otrie este licor habiendo ella hecho traer -las culebras cerbunas, y gobernádolas del Mayo acá, y más el carbon -que me ha enviado, y todo lo vendí cuando estuve mala, que si lo -tuviera dixera que las culebras se me habian huido, y como viera el -carbon me creyera. - -_Mont._ Dexá hacer á mí, que yo sabré remediar á todo. Vén aquí, -Gasparejo, va, dí á tu señor que luégo me envie diez cargas de carbon -muy bueno del salvático, y mira, ve tú con el que lo truxere, y -hazlo descargar á la puerta de la Lozana. Esperá, Lozana, que otra -paga será ésta que no la suya, veis ahí seis ducados, y llamá dos -mozos que os lleven estos cuatro barriles ó toneles á vuestra casa, -éste es semulela, y éste de fideos cecilianos, y éste de alcaparras -alejandrinas, y éste de almendras ambrosinas, y tomá, veis ahí dos -cofines de pasas de Almuñécar que me dió el provisor de Guadix; vén -aquí, Margarita, va, descuelga dos presutos y dos somados, y de -la guardarropa dos quesos mallorquinos y dos parmesanos, y presto -vosotras lleváselo á su casa. - -_Loz._ Señora, ¿quién osará ir á mi casa, que luégo me matará mi -criado, que le prometió ella misma una capa? - -_Mont._ Capa no la hay en casa que se le pueda dar, mas mirá si le -verná bueno este sayo, que fué del protonotario. - -_Loz._ Señora, llévemela el mozo, porque no vaya yo cargada, no se me -ensuelva el sueño en todo, que esta noche soñaba que caia en manos -de ladrones. - -_Mont._ Andá, no mireis en sueños, que cuando veníades acá os vi yo -hablar con cuatro. - -_Loz._ Buen paraíso haya quien acá os dexó, que verdad es, esclava -soy á vuestra merced, porque no basta ser hermosa y linda, mas cuanto -dice hermosea y adorna con su saber. Quien supiera hoy hacerme -callar, y amansar mi deseo que tenía de ver qué me habia de dar -madona Clarina, la favorida, por mi trabajo y fatiga, la cual vuestra -merced ha satisfecho en parte, y como dicen, la buena voluntad con -que vuestra merced me lo ha dado vale más que lo muncho más que ella -me diera, y sobre todo sé yo que vuestra merced no me será ingrata, -y bésole las manos, que es tarde: mírese vuestra merced al espejo y -verá que no só pagada segun lo que merezco. - - - - -MAMOTRETO LIX. - -Cómo la Lozana fué á casa de madona Clarina, favorida, y encontró con -dos médicos, y el uno era cirúgico, y todos dos dicen: - - -_Físico._ Señora Lozana, ¿dónde se va? ¿qué especieria es esa que -debaxo llevais? ¿ay curas? ¿ay curas? danos parte. - -_Loz._ Señores mios, la parte por el todo, y el todo por la parte, y -yo que soy presta para sus servicios. - -_Físico._ Señora Lozana, habeis de saber que si todos los médicos -que al presente nos hallamos en Roma nos juntásemos de acuerdo, que -debiamos hacer lo que antiguamente hicieron nuestros antecesores: -en la via de San Sebastian estaban unas tres fosas llenas de agua, -la cual agua era natural y tenía esta virtud, que cuantas personas -tenian mal de la cintura abaxo iban allí tres veces una semana, y -entraban en aquellas fosas de piés, y estaban allí dos horas por -vuelta, y ansí sanaban de cualquier mal que tuviesen en las partes -inferiores, de modo que los médicos de aquel tiempo no podian medicar -sino de la cintura arriba; visto esto, fueron todos y cegaron -estos fosos ó manantíos, y hicieron que un arroyo que iba por otra -parte que pasase por encima porque no se hallasen, y agora aquel -arroyo tiene la misma virtud para los caballos y mulas represas, y -finalmente, á todas las bestias represas que allí meten sanan, como -habeis visto si habeis pasado por allí: esto digo que debíamos hacer, -pues que ni de la cintura arriba ni de la cintura abajo no nos dais -parte. - -_Cirúgico._ Señora Lozana, nosotros debiamos hacer con vos como hizo -aquel médico pobre que entró en Andújar, que como vido y probó los -munchos y buenos rábanos que allí nacen, se salió y se fué á otra -tierra, porque allí no podia él medicar, que los rábanos defendian -las enfermedades; digo que me habeis llevado de las manos más de -seis personas que yo curaba, que como no les duelen las plagas, con -lo que vos les habes dicho no vienen á nosotros, y nosotros, si no -duelen las heridas, metemos con que duelan y escuezgan, porque vean -que sabemos algo cuando les quitamos aquel dolor, ansimismo á otros -ponemos ungüento egipciaco, que tiene vinagre. - -_Loz._ Como á caballos, ungüento de albéitares. - -_Médico._ A los dientes no hay remedio sino pesallos á cera, y vos -mandais que traigan mascando el almástiga, y que se los limpien con -raíces de malvas cochas en vino, y mandaislos lavar con agua fria, -que no hay mejor cosa para ellos, y para la cara y manos lavar con -fria y no caliente, mas si lo dicimos nosotros, no lo tomarán los -pacientes, y así es menester que huyamos de vos, porque no concuerda -vuestra medicacion con nuestra cúpida intencion. - -_Loz._ Señores mios, ya veo que me quereis motejar, mis melecinas -son: si pega, pega, y míroles á las manos como hace quien algo sabe, -señores, concluí, que el médico y la medicina los sabios se sirven -de él y de ella, mas no hay tan asno médico como el que quiere sanar -el griñimon que Dios lo puso en su disposicion. Si vuestras mercedes -quieren un poco de favor con madona Clarina en pago de mi maleficio, -esperen aquí, y haré á su señoría que hable á vuestras mercedes, -que no será poco, y si tiene que medicarse en su fuente, entrarán -vuestras mercedes aunque sea de rodillas. - -_Cir._ Pues sea ansí, señora Lozana, diga barba que haga. No -querria que más valiese mi capa de lo que ésta gana, ya es entrada, -esperemos, y verémos la clareza que Dios puso en esta italiana, que -dicen que cuando bebe se le parece el agua y se le pueden contar las -venas; veislas las dos, hable vuestra merced, que yo no sé qué le -decir. - -_Méd._ Madona Clarina, séale recomendada la señora Lozana. - -_Clar._ Oida, me recomiendo; dime, Lozana, ¿quién son aquéllos? - -_Loz._ Señora, el uno es de Orgaz y el otro de Jamilena, que medicaba -y iba por leña, y metia todas las orinas juntas, por saber el mal de -la comunidad; señora, vamos á la loja. - -_Clar._ Andemos; decíme, ¿qué cosa hay aquí en aquesta escátula? - -_Loz._ Madona, unos polvos para los dientes, que no se caigan jamas. - -_Clar._ ¿Y esto? - -_Loz._ Para los ojos. - -_Clar._ Díme, española, ¿es para mí? - -_Loz._ Madona no, que es para madona Alvina, la de Aviñon. - -_Clar._ Vaya á la horca, dámelo á mí. - -_Loz._ No lo hagais, señora, que si vos supiésedes lo que á ella le -cuesta, que dos cueros de ólio se han gastado, que ella compró, que -eran de más de cien años, por hacer esto poquito. - -_Clar._ No te curar, Lozana, que non vollo que lei sea da tanto que -habia questo, que yo te daro olio de ducenti ani, que me donó á mí -micer incornato mio trovato sota terra; díme, ¿ha ella casa ni viña -como que ho yo? - -_Loz._ Sea desta manera, tomad vos un poco, y dadme á mí otro poco -que le lleve, porque yo no pierda lo que me ha prometido, que la -pólvora no se halla ansí á quien la quiere, que se hace en el Paraíso -terrenal, y me la dió un mi caro amante que yo tuve, que fué mi señor -Diomédes, el segundo amor que yo tuve en este mundo, y á él se la -dieron los turcos, que van y vienen casi á la contínua; y piense -vuestra señoría que tal pólvora como ésa no me la quitaria yo de -mí por dalla á otrie, si no tuviese gran necesidad, que no tengo -pedazo de camisa ni de sábanas, y sobre toda la necesidad que tengo -de un pabellon y de un torna-lecho, que si no fuese esto que ella me -prometió para cuando se lo llevase, no sería yo osada á quitar de mí -una pólvora tan excelente, que si los dientes están bien apretados -con ella, no se caerán jamas. - -_Clar._ Vení acá Lozana, abrí aquella caxa grande, tomá dos piezas de -tela romanesca para un pabellon, va, abre aquel forcel, e tomá dos -piezas de tela de Lodi para hacer sábanas, y tomá hilo malfetano para -coserlo todo, va, abre el otro forcel, y toma dos piezas de cortinela -para que hagais camisas, y toma otra pieza de tela romanesca para -hacer camisas á vuestro nuevo marido. - -_Loz._ Madona, mire vuestra señoría que yo de todo esto me contento; -mas ¿cómo harémos, que el poltron de mi pretérito criado me -descubrirá? porque ella misma le prometió unas calzas y un jubon. - -_Clar._ Bien, va, abre aquella otra caxa y toma un par de calzas -nuevas y un jubon de raso, que hallarás cuatro, toma el mejor, y -llama la Esclavona, que tome un canestro y vaya con vos á llevaros -estas cosas á vuestra casa, y id presto, porque aquel acemilero no os -tome el ólio, que se podria hacer bálsamo, tanto es bueno, y guarda, -española, que no des á nadie de esto que me has dado á mí. - -_Loz._ Madona, no; mas haré desta manera, que juntaré el almáciga y -la grana y el alumbre, y se lo daré, y diré que sea esa misma, y haré -un poco de ólio de habas, y diré que se lo ponga con el colirio, que -es apropiado para los ojos, y ansí no sabrá que vuestra señoría tiene -lo más perfeto. - -_Clar._ Andá, y hacé ansí por mi amor, y no de otro modo, y -recomendáme á vuestro marido micer Rampin. - - - - -MAMOTRETO LX. - -Cómo fué la Lozana en casa de la Imperia Aviñonesa, y cómo encontró -con dos juristas letrados que ella conocia, que se habian hecho -cursores ó emplazadores. - - -_Loz._ Estos dos que vienen aquí, si estuviesen en sus tierras serian -alcaldes, y aquí son mandatarios, solicitadores que emplazan, y si -fuesen sus hermanas casadas con quien hiciese aquel oficio, dirian -que más las querian ver putas que no de aquella manera casadas, -porque ellos fueron letrados ó buitres de rapiña; todo su saber -no vale nada, á lo que yo veo, que más ganan ellos con aquellas -varillas negras que con cuanto estudiaron en jure. Pues yo no -estudié, y sé mejor el jure cevil que traigo en este mi canastillo, -que no ellos, en cuantos capítulos tiene el cevil y el criminal; como -dixo Apuleyo, bestias letrados. - -_Juristas._ Aquí, aquí somos todos, señora Lozana, _hodie hora -vigessima_, en casa vuestra. - -_Loz._ No sé si seré á tiempo, mas traé que rozar, que allá está mi -Rampin que lo guise, y mirá no faltés, porque de buena razon ellas -han de venir hoy que es sábado, mas yo creo que vosotros ya debeis y -no os deben. - -_Jur._ ¿Qué cosa es eso deber ó que nos deben? cuerpo del mundo, ¿el -otro dia no llevamos buen pexe y buen vino, y más dormimos con ellas -y las pagamos muy bien? - -_Loz._ No lo digo por eso, que ya sé que traxistes todo eso, y que -bebistes hasta que os emborrachastes, mas otra cosa es menester que -traer y beber, que eso de jure antiguo se está, sino que os deben -ó debeis, quiere decir que era una jodía vieja de noventa años, y -tenía dos nueras mujeres burlonas, y venian á su suegra cada mañana, -y decian: buenos dias, señora, y respondia ella, vosotras teneis -los buenos dias y habeis las buenas noches, y como ellas veian esta -respuesta siempre, dixeron á sus maridos, vuestra madre se quiere -casar, y decian ellos, ¿cómo es posible? decian ellas, casalda y -vello heis que no dice de no. Fueron, y casáronla con un jodío -viejo y médico, ¿qué hicieron las nueras? rogaron al jodío que no -la cabalgase dos noches, él hízolo ansí, que toda la noche no hizo -sino contalle sus deudas que tenía; vinieron las nueras otro dia, y -dixo la vieja: ¿qué quiero hacer deste viejo, que no es bueno sino -para comer, y tiene más deudas que no dineros, y será menester que me -destruya á mí y á mis hijos? fueron las nueras al jodío, y dixéronle -que hiciese aquella noche lo que pudiese, y él, como era viejo, -caminó, y pasó tres colchones; viniendo la mañana vienen las nueras, -y dicen á la suegra, señora, albricias, que vuestros hijos os quieren -quitar este jodío, pues que tanto debe, respondió la vieja: mirad, -hijas, la vejez es causa de la sordedad, que yo no oyo bien qué le -deben á él, que le deben, que él no debe nada: así que, señores, -¿vosotros debés, ó deben os? - -_Jur._ ¡Voto á Dios! que á mí que me deben desa manera más que no es -de menester, acá á mi compañero no sé, demandaldo á ella, que bien -creo que pasa todos los dedos, y áun las tablas de la cama. - -_Curzor._ No me curo, que la obra es la que alaba al maestro; señora -Lozana, torná presto por vuestra fe, que nosotros vamos á pescaría. - -_Loz._ Gente hay en casa de la señora Imperia, mejor para mí, que -pescaré yo aquí sin jure; ¿qué haces ahí, Medaldo? va, abre, que vó á -casa. - -_Medaldo._ Andá, que Nicolete es de guardia, y él os abrirá, llamá. - -_Loz._ Nicolete, hijo mio, ¿qué haces? - -_Nicolete._ Soy de guardia, y mirá, Lozana, qué pedazo de caramillo -que tengo. - -_Loz._ ¡Ay triste! ¿y estás loco? está quédo, beodo, que nos oirán. - -_Nicol._ Callá, que todos están arriba; sacá los calzones, que yo os -daré unos nuevos de raso encarnado. - -_Loz._ Haz á placer, que vengo cansada, que otro que calzones quiero. - -_Nicol._ Que, mi vida, de cara arriba. - -_Loz._ Yo te lo diré despues. - -_Nicol._ No, sino agora; no, sino agora; no, sino agora. - -_Loz._ ¡Oh qué bellaco que eres! vá arriba y di á la señora cómo -estoy aquí. - -_Nicol._ Sobí vos, y tomallos, es sobre tabla, y harés colacion. - -_Loz._ Por munchos años y buenos halle yo esas presencias juntas. -¿Qué Emperatriz ni gran señora tiene dos aparadores, como vuestra -señoría, de contínuo aparejados á estos señores reyes del mundo? - -_Coronel._ Española, fa colacion, aquí con nos quiero que bebés con -esta copina, que sea la tua, porque quieres bien á la señora Imperia, -mi patrona. - -_Imperia._ Todo es bien empleado en mi Lozana; mozos, serví allí -todos á la Lozana, y esperen las amas y los escuderos hasta que ella -acabe de comer; Lozana mia, yo quiero reposar un poco, entre tanto -hazte servir, pues lo sabes hacer. - -_Loz._ Yo quiero comer este faisan, y dexar esta astarna para -Nicolete, porque me abrió la puerta de abaxo; estos pasteles serán -para Rampin, aunque duerme más que es menester. - - - - -MAMOTRETO LXI. - -Cómo un médico familiar de la señora Imperia estuvo con la Lozana -hasta que salió de reposar la Imperia. - - -_Médico._ Decí, señora Lozana, ¿cómo os va? - -_Loz._ Señor, ya veis, fatigar y no ganar nada; estóme en mi casa, la -soledad y la pobreza están mal juntas, y no se halla lino á comprar, -aunque el hombre quiera hilar, por no estar ociosa, que querria -hordir unos manteles, por no andar á pedir prestados cada dia. - -_Méd._ Pues vos, señora Lozana, que haceis y dais mil remedios á -villanos, ¿por qué no les encargais que os traigan lino? - -_Loz._ Señor, porque no tomo yo nada por cuanto hago, salvo presentes. - -_Méd._ Pues yo querria más vuestros presentes que mi ganancia, que es -tan poca, que valen más las candelas que gasté estudiando que cuanto -he ganado despues endevinando pulsos; mas vos, ¿qué estudiastes? - -_Loz._ Mirá que me aconteció ayer: vinieron á mi casa una mujer -piamontesa con su marido romañolo, y pensé que otra cosa era; -traxeron una llave de cañuto, la cual era llena de cera y no podian -abrir, y pensaron que estaban hechizados; rogáronme que lo viese yo, -yo hice lo que sabía, y diéronme dos julios, y prometiéronme una -gallina, que me truxeron hoy, y huevos con ella, y ansí pasaré esta -semana con este presente. - -_Méd._ Pues decíme, señora Lozana, ¿qué hecistes á la llave, cualque -silogismo ó qué? - -_Loz._ Yo os diré: como sacaron ellos la cera, no pudo ser que no -se pegase cualque poca á las paredes de la llave; fuí yo presto al -fuego, y escallentéla hasta que se consumió la cera, y vine abaxo, y -dísela, y dixe que todo era nada; fuéronse, y abrieron, y cabalgaron, -y ganéme yo aquel presente sofísticamente; decíme por qué no tengo -yo de hacer lo que sé, sin perjuicio de Dios y de las gentes; mirá, -vuestro saber no vale si no lo mostrais que lo sepa otrie; mirá, -señor, por saber bien hablar gané agora esta copica de plata dorada, -que me la dió su merced del coronel. - -_Méd._ Ese bien hablar, adular, incóñito le llamo yo. - -_Loz._ Señor Salomon, sabé que cuatro cosas no valen nada si no -son participadas ó comunicadas á menudo: el placer, y el saber, -y el dinero, y el coño de la mujer, el cual no debe estar vacuo, -segun la filosofía natural. Decíme, ¿qué le valdria á la Xerezana -su galanería si no la participase? ¿Ni á la Montesina su hermosura, -aunque la guardase otros sesenta años, que jamas muriese, si tuviese -su coño puesto en la guardaropa, ni á Madona Clarina sus riquezas, -si no supiese guardar lo que tiene? y á la señora Aviñonesa, ¿qué le -valdrian sus tratos si no los participase y comunicase con vuestra -merced y comigo, como con personas que ántes la podemos aprovechar? -¿qué otra cosa veis aquí? yo pierdo tiempo, que sé que en mi casa me -están esperando, y porque la señora sé que me ha de vestir á mí y á -mi criado, callo. - -_Méd._ No puedo pensar qué remedio tener para cabalgar una mi vecina -lombarda; porque es casada y está preñada. - -_Loz._ Dexá hacer á mí. - -_Méd._ Si hacés como á la otra, mejor os pagaré. - -_Loz._ Esto será más fácil cosa de hacer, porque diré que á la -criatura le faltan los dedos, que vuestra merced los hará. - -_Méd._ Yo lo doy por hecho, que no es ésta la primera que vos sabés -hacer. - -_Loz._ Yo os diré: son lombardas de buena pasta; fuíme esta semana -á una, y díxele, ¿cuándo viene vuestro marido, mi compadre? dice, -mañana; digo yo, ¿por qué no os is al baño y acompañaros he yo? fué, -y como era novicia, apañéle los anillos, y díle á entender que le -eran entrados en el cuerpo; fuíme á un mi compadre, que no deseaba -otra cosa, y díle los anillos, y dí órden que se los sacase uno á -uno; cuando fué al último ella le rogaba que le sacase tambien un -caldero que le habia caido en el pozo; en esto, el marido llamó, -dixo ella al marido: en toda vuestra vida me sacastes una cosa que -perdiese, como ha hecho vuestro compadre, que si no viniérades, me -sacára el caldero y la cadena que se cayó el otro dia en el pozo: él, -que consideró que yo habria tramado la cosa, amenazóme si no le hacia -cabalgar la mujer del otro; fuíme allá diciendo que era su parienta -muy cercana, á la cual demandé, diciendo que cuánto tiempo habia que -era preñada, y si su marido estaba fuera; dixo que de seis meses; -yo, astutamente, como quien ha gana de no verse en vergüenza, le dí -á entender la criatura no tener orejas ni dedos. Ella, que estimaba -el honor, rogóme que si lo sabía ó podia, que le ayudase, que sería -della pagada; aquí está, digo yo, el marido de la tal, que por mi -amor os servirá, y tiene excelencia en estas cosas; finalmente, que -hizo dedos y orejas, cosa por cosa; y venido su marido, ella lo -reprehende haber tan poca advertencia, ántes que se partiera, y no -dexar acabada la criatura. Desta manera podemos serviros, máxime, que -diciendo que sois físico eximio, pegará mejor vuestro engrudo. - -_Méd._ No querria ir por lana, y que hiciésedes á mi mujer hallar una -saya que esotro dia perdió. - -_Loz._ Por el sacrosanto saco de F, que quiero otro que saya de -vuestra merced. - - - - -MAMOTRETO LXII. - -Cómo la señora Imperia, partido el médico, ordenó de ir á la estufa -ella y la Lozana, y cómo encontraron á uno que decia Oliva, Oliva de -España, el cual iba en máscara, y dice la Imperia al médico: - - -_Imp._ ¿Qué se dice, maestro Arresto? ¿retozábades á la Lozana, ó -veramente haceis partido con ella que no os lleve los provechos? ya -lo hará si se los pagais, por eso ántes que se parta sed de acordo -con ella. - -_Méd._ Señora, entre ella y mí el acuerdo sería que partiésemos -lo ganado y participásemos de lo porvenir, mas Rampin despriva á -munchos buenos que querian ser en su lugar; mas si la señora Lozana -quiere, ya me puede dar una espetativa en forma comun para cuando -Rampin se parta, que éntre yo en su lugar, porque, como ella dice: -no esté lugar vacío, la cual razon conviene con todos los filósofos, -que quieren que no haya lugar vacuo, y despues desto verná bien su -conjuncion con la mia, que, como dicen, segun que es la materia que -el hombre manca, ansí es más excelente el maestro que la opera; -porque cierta cosa es que más excelente es el médico del cuerpo -humano racional que no el albéitar, que medica el cuerpo irracional, -y más excelente el miembro del ojo que no el dedo del pié, y mayor -milagro hizo Dios en la cara del hombre ó de la mujer que no en todo -el hombre, ni en todo el mundo, y por eso no se halla jamas que una -cara sea semejante á otra en todas las partículas, porque si se -parece en la nariz no se parece en la barba, y así de singulis. De -manera que yo al cuerpo, y ella á la cara, como más excelente y mejor -artesana de caras que en nuestros tiempos se vido. Estariamos juntos, -y ganariamos para la vejez poder pasar, yo sin récipe, y ella sin -hic, et hec, et hoc, el alcohol, y amigos como de ántes, y beso las -manos á vuestra merced, y á mi señora Lozana la boca. - -_Loz._ Yo la vuestra enzucarada, ¿qué me decis? cuando vos -quisiéredes regar mi manantío, está presto y á vuestro servicio, que -yo sería la dichosa. - -_Imp._ Más vale asno que os lleve que no caballo que os derrueque, de -Rampin haceis vos lo que quereis, y sirve de todo, y dexá razones y -vamos á la estufa. - -_Loz._ Vamos, señora, mas siempre es bueno saber, que yo tres ó -cuatro cosas no sé que deseo conocer, la una qué via hacen, ó qué -color tienen los cuernos de los hombres, y la otra querria leer lo -que entiendo, y la otra querria que en mi tiempo se perdiese el temor -y la vergüenza para que cada uno pida y haga lo que quisiere. - -_Imp._ Eso postrero no entiendo, de temor y vergüenza. - -_Loz._ Yo, señora, yo os lo diré; cierto es que si yo no tuviese -vergüenza, que cuantos hombres pasan querria que me besasen, y si no -fuese el temor, cada uno entraria y pediria lo vedado; mas el temor -de ser castigados los que tal hiciesen, no se atreven, porque la -ley es hecha para los transgresores, y así de la vergüenza, la cual -ocupa que no se haga lo que se piensa, y si yo supiese ó viese estas -tres cosas que arriba he dicho, sabria más que Juan Desperaendios. -De manera que cuantas putas me viniesen á las manos, les haria las -cejas á la chancilleresca, y á mi marido se los pornia verdes, que -significan esperanza, porque me metió el anillo de cuerno de búfalo, -y la cuarta que penitus inñoro es: ¿de quién me tengo de empreñar -cuando algo me empreñe? señora, vaya Jusquina delante y lleve los -aderezos. Vamos por aquí que no hay gente, señora, ¿ya comienzan -las máscaras? mire vuestra merced cuál va el bellaco de Hércoles -enmascarado; y Oliva, Oliva de España, aquí vienen y hacen quistion, -y van cantando: agora me vezo sonar de recio. Entre vuestra merced -y salgamos presto, que me vernán á buscar más de cuatro agora que -andan máxcaras, que aquí ganaré yo cualque ducado para dar la parte -á maestro Arresto, él debe trala, que medicó el asno, y mérito el -albarda, pues vaya á la horca, que no me ha de faltar hombre, aunque -lo sepa hurtar. - - - - -MAMOTRETO LXIII. - -Cómo la Lozana fué á su casa, y envió por un sastre, y se vistió del -paño que le dieron en casa del coronel, y lo que pasó con una boba, y -dice la Lozana: - - -_Loz._ ¿Dónde meteis esa leña? ¿y el carbon está abaxo? ¿mirastes -si era bueno? ¿sobistes arriba los barriles, los presutos y quesos? -¿contaste cuántas piezas de tela vinieron? ¿vistes si el olio está -seguro que no se derrame? pues andá, llamá á maestro Gil, no sea para -esotra semana, y mirá que ya comienzan las máxcaras á andar en torno, -estas carrastollendas tenemos de ganar; torná presto, porque presteis -esos vestidos á quien os lo pagáre. Veis, viene madona Pelegrina, la -simple, á se afeitar, aunque es boba siempre me da un julio, y otro -que le venderé de soliman serán dos. Entrá, ánima mia cara, ¿y con -este tiempo venís? ánima mia, dulce, saporida; mirá qué ojos y qué -dientes, bien parece que sois de buena parte. Bene mio, asentaos, que -venis cansada, que vos sois española por la vida, y podria ser, que -los españoles por do van siembran, que veinte años há que nos los -tenés allá por esa Lombardía, ¿estais gravida, mi señora? - -_Pelegrina._ Señora, no, mas si vos, señora Lozana, me supiésedes -decir con qué me engravidase, yo os lo satisfaria muy bien, que no -deseo en este mundo otro. - -_Loz._ ¡Ay ánima mia enzucarada! récipe lo que sé que es bueno, si -vos lo podeis hacer, tomá sábana de fraile que no sea quebrado, y -halda de camisa de clérigo macho, y rechincháoslas á las caderas con -uñas de sacristan marzolino, y veréis qué hijo haréis. - -_Pel._ Señora Lozana, vos que sabeis en qué caen estas cosas, decíme, -¿qué quiere decir que cuando los hombres hacen aquella cosa se dan -tanta prisa? - -_Loz._ Habeis de saber que me place, porque el discípulo que no -dubda ni pregunta, no sabrá jamas nada, y esta tierra hace los -ingenios sotiles y vivos, máxime vos, que sois de la Marca, muncho -más sabréis interrogando que no adevinando. - -Habeis de saber que fué un emperador que, como viese que las mujeres -tenian antiguamente cobertera en el ojo de cucharica de plata, y los -hombres fuesen eunucos, mandó que de la cobertera hiciesen compañones -á los hombres, y como hay una profecía que dice Merlin que ha de -tornar cada cosa á su lugar, como aquellos al cufro de la mujer, por -eso se dan tanta priesa por no quedar sin ellos, y beata la mujer á -quien se le pegaren los primeros; por tanto, si vos me creeis, hacé -desta manera: alzá las nalgas y tomaldo á él por las ancas y apretá -con vos, y quedaréis con cobertera y preñada, y esto haced hasta que -acerteis. - -_Pel._ Decíme, señora Lozana, ¿qué quiere decir que los hombres -tienen los compañones gordos como huevos de gallina, de paloma y de -golondrina, y otros que no tienen sino uno? - -_Loz._ Si bien los mirastes, en ellos vistes las señales; habeis de -saber que los que no tienen sino uno perdieron el otro desvirgando -mujeres ancianas; y los que los tienen como golondrinas, se los han -disminuido malas mujeres, cuando sueltan su artillería y los que los -tienen como paloma, ésos te saquen la carcoma, y los que los tienen -como gallina es buena su manida. - -_Pel._ Decíme, señora Lozana, ¿qué quiere decir que los mozos tienen -más fuerza y mejor que sus amos, por más hombres de bien que sean? - -_Loz._ Porque somos las mujeres bobas, cierta cosa es que para dormir -de noche y para sudar no os haceis camisa sotil, que luégo destexe. -El hombre, si está bien vestido, contenta al ver, mas no satisface la -voluntad, y por esto valen más los mozos que sus amos en este caso; y -la camisa sotil es buena para las fiestas, y la gorda á la contínua; -que la mujer sin hombre es como fuego sin leña, y el hombre machucho -que la encienda y que coma torreznos, porque le haga los mamotretos -á sus tiempos, y su amo que pague el alquilé de la casa y que dé la -saya; y ansí pelallos, y popallos, y cansarlos, y despues de pelados, -dexallos enxugar. - - - - -MAMOTRETO LXIV. - -Cómo vinieron cuatro palafreneros á la Lozana, si queria tomar en su -casa un gentil-hombre que venía á negociar, y traia un asnico sardo -llamado Robusto, y ensalmóles los encordios, y dice uno: - - -_Palafrenero._ Señora Lozana, nosotros, como somos huérfanos y no -tenemos agüelas, venimos con nuestros tencones en las manos á que nos -ensalmeis, y yo, huérfano, á que me beseis. - -_Loz._ Amigo, este monte no es para asnos, comprá mulos; ¡qué -gentileza! hacerme subir la calamita, ¡si os viera hacer eso Rampin -el bravo, que es un diablo de la peña Camasia! ¿pensais que soy yo -vuestra Ginebra, que se afeita ella misma por no dar un julio á quien -la haria parecer moza? - -_Pal._ Puta ella y vos tambien, ¡guay de tí, Jerusalen! - -_Camarino._ Señora Lozana, ensalmános estos encordios, y veis aquí -esta espada y estos estafiles, vendeldos vos para melecinas. - -_Loz._ Vení uno á uno, dexáme poner la mano. - -_Cam._ ¡Ay! que estais fria. - -_Loz._ Vos seréis abad, que sois medroso; vení vos, ¡oh! qué teneis -de pelos en esta forma, Dios la bendiga, vería si tuviese cejas. - -_Pal._ Señora Lozana, si tuviese tantos esclavos que vender, á vos -daria el mejor. - -_Loz._ Andá, que vos serés mercader cobdicioso; vení vos, esperá, -meteré la mano. - -_Sarac._ Meté, señora, mas mirá que estoy derecho. - -_Loz._ Por mi vida, que sois caballero y hidalgo, aunque pobre; y si -tanto derecho tuviésedes á un beneficio, sería vuestra la sentencia, -esperá, diré las palabras, y tocaré, porque en el tocar está la -virtud. - -_Sar._ Pues dígalas vuestra merced alto que las oigamos. - -_Loz._ Só contenta; Santo Ensalmo se salió, y contigo encontró, y -su vista te sanó; ansí como esto es verdad, ansí sanés deste mal, -amén. Andá, que no será nada; ¿qué pecado es que tengais mal en tal -mandragulon? - -_Pal._ Mayor que el rollo de Écija, servidor de putas. - -_Loz._ Mala putería corras, como Margarita Corillon, que corrió los -burdeles de Oriente y Poniente, y murió en Setentrion, sana y buena -como yo. - -_Pal._ Decinos agora, ¿cómo haréis, que dicen que habrá guerra, que -ya con la peste pasada cualque cosa ganábades? - -_Loz._ Mal lo sabeis, más quiero yo guerra que no peste, al contrario -del Duque de Saboya, que quiere más peste en sus tierras que no -guerra. Yo, si es peste, por huir como de lo ganado, y si hay guerra, -ganaré con putas y comeré con soldados. - -_Pal._ ¡Voto á Dios! qué bien dice el que dixo que de puta vieja y -de tabernero nuevo me guarde Dios, digámosle á la señora Lozana á -lo que más venimos. Vuestra merced sabrá que aquí á Roma es venido -un gentilhombre y en su tierra rico, y trae consigo un asnico que -entiende como una persona, y llámalo Robusto, y no querria posar -sino solo, y pagará bien el servicio que á él y á Robusto le harán, -y por estar cerca del rio, adonde Robusto vaya á beber, por tanto, -querriamos rogar á vuestra perniquitencia que, pagándolo, fuésedes -contenta por dos meses de darle posada, porque pueda negociar sus -hechos más presto y mejor. - -_Loz._ Señores, yo siempre deseé tener plática con estaferos, por -munchos provechos que de ellos se pueden haber, y viendo que si hago -esto que me rogais, no solamente terné á ese señor, mas á todos -vosotros, por eso digo que la casa y la persona á vuestro servicio; -avisaldo que si no sabe, sepa que no hay cosa tan vituperosa en el -hombre como la miseria, porque la miseria es sobrina de la envidia, y -en los hombres es más notada que en las mujeres, y más en los nobles -que no en los comunes, y siempre la miseria daña á la persona en -quien reina, y es adversa al bien comun, y es señal de natura, porque -luégo se conoce el rico mísero ser de baxa condicion, y esta regla es -infalible segun á mi ver; y avisaldo que no se hacen los negocios de -hongos, sino con buenos dineros redondos. - - - - -MAMOTRETO LXV. - -Cómo vino el asno de micer Porfirio por corona, y se graduó de -bachiller, y dice entre sí mirando al Robusto, su asnico. - - -_Porfirio._ No hay en este mundo quien ponga mientes á los dichos -de los viejos, que si yo me recuerdo, siempre oí decir que ni fies -ni porfies, ni prometas lo incierto por lo cierto. Bien sé yo que -á este Robusto le falta lo mejor, que es el leer, y si en esto lo -examinan primero, no verán que sabe cantar, y ansí me lo desecharán -sin grado, y yo perderé mi apuesta. Robusto, canta ut, re, mi, fa, -sol, la, di comigo; más baxo, bellaco, otra vez comienza del la, sol, -fa, híncate de rodillas, abaxa la cabeza, di un texto entre dientes, -y luégo comerás, aza, aza, aza, ro, ro, ro, as, as, as, no, no, no, -ansí comed agora y sed limpio. ¡Oh Dios mio y mi Señor! ¿como Balan -hizo hablar á su asna, no haria Porfirio leer á su Robusto, que -solamente la paciencia que tuve cuando le corté las orejas me hace -tenelle amor? pues vestida la veste talar, y asentado y bello, como -tiene las patas como el asno de oro de Apuleyo, es para que le diesen -beneficios, cuanto más graduallo bacalario. - -_Loz._ Señor Porfirio, véngase á cenar, y dígame qué pasion tiene, y -por qué está ansí pensoso. - -_Porf._ Señora, no os oso decir mi pena y tormento que tengo, porque -temo que no me lo ternéis secreto. - -_Loz._ No haya vuestra merced miedo, que yo jamas lo descubro. - -_Porf._ Señora, bien que me veis ansí solo, no só de los ínfimos de -mi tierra, mas la honra me costriñe, que si pudiese querria salir con -una apuesta que con otros hice, y es que si venía á Roma con dinero, -que ordenaba mi Robusto de bacalario, y siendo venido y proveido de -dinero, y vezado á Robusto todas las cosas que han sido posible vezar -á un su par, y agora como veo que no sabe leer, no porque le falte -ingenio, mas porque no lo puede expremir por los mismos impedimentos -que Lucio Apuleyo, cuando siendo asno, retuvo siempre el intelecto de -hombre racional, por ende estoy mal contento, y no querria comer ni -beber, ni hacer cosa en que me fuese solacio. - -_Loz._ Micer Porfirio, estad de buena gana, que yo os lo vezaré á -leer, y os daré órden que despachés presto para que os volvais á -vuestra tierra; id mañana, y haced un libro grande de pergamino, y -traédmelo, y lo vezaré á leer, é yo hablaré á uno que si le untais -las manos será notario, y os dará la carta del grado, y hacé vos con -vuestros amigos que os busquen un caballerizo que sea pobre y jóven, -y que tenga el seso en la bragueta, que yo le daré persona que se lo -acabe de sacar, y desta manera vencerémos el pleito, y no dubdeis que -de este modo se hacen sus pares bacalarios. Mirá, no le deis á comer -al Robusto dos dias, y cuando quisiere comer, metelde la cebada entre -las hojas, y ansí lo enseñarémos á buscar los granos y á boltar las -hojas, que bastará, y dirémos que está turbado, y ansí el notario -dará fe de lo que viere y de lo que cantando oyere. Y así _omnia per -pecuniam falsa sunt_, porque creo que basta harto que lleveis la fe, -que no os demandarán si lee en letras escritas con tinta ó con olio -ó iluminadas con oro, y si les pareciere la voz gorda, decí que está -resfriado, que es usanza de músicos, una mala noche los enronquece. -Asimismo, que _Itali ululant, Hispani plangunt, Gali canunt_. Que su -merced no es gallo, sino asno, como veis, que le sobra la sanidad. - - - - -MAMOTRETO LXVI. - -Cómo la Lozana se fué á vivir á la ínsula de Lipari, y allí acabó muy -santamente ella y su pretérito criado Rampin, y aquí se nota su fin y -un sueño que soñó. - - -_Loz._ ¿Sabeis, venerable Rampin, qué he soñado? que veia á -Pluton caballero sobre la Sierra Morena, y voltándome en verso la -tramontana, veia venir á Marte debaxo una niebla, y era tanto el -estrépito que sus ministros hacian, que casi me hacian caer las -tenazuelas de la mano; yo, que consideraba qué podria suceder, sin -otro ningun detenimiento cabalgaba en Mercurio, que de repente se me -acostó, el cual me parecia á mí que hiciese el más seguro viaje que -al presente se halle en Italia, en tal modo que navegando llegábamos -en Venecia, donde Marte no puede extender su ira; finalmente -desperté, y no pudiendo quietar en mí una tanta alteracion, traxe -á la memoria el sueño que áun todavía la imaginativa lo retenia. -Considerando consideraba como las cosas que han de estar en el -profundo, como Pluton, que está sobre la Sierra Morena, y las -altas se abaten al baxo, como milano, que tantas veces se abate -hasta que no dexa pollo ni polla, el cual diablo de milano ya no -teme espantajos, que cierto las gallinas ya no pueden hacer tantos -pollos como él consuma. En conclusion, me recordé haber visto un -arbol grandísimo sobre el cual era uno asentado, riendo siempre y -guardando el fruto, el cual ninguno seguia, debajo del cual arbol vi -una gran compaña, que cada uno queria tomar un ramo del árbol de la -locura, que por bienaventurado se tenía quien podia haber una hoja -ó una rameta; quién tiraba de acá, quién de allá, quién cortaba, -quién rompia, quién cogia quién la corteza, quién la raíz, quién -se empinaba, quién se ponia sobre las puntillas, ansí buenos como -medianos y más chicos, ansí hombres como mujeres, ansí griegos como -latinos, como tramontanos ó como bárbaros, ansí religiosos como -seculares, ansí señores como súbditos, ansí sabios como iñorantes, -cogian y querian del árbol de la vanidad; por tanto dicen que el -hombre apercibido medio combatido. Ya vistes que el astrólogo nos -dixo que uno de nosotros habia de ir á paraíso, porque lo halló ansí -en su arismética y en nuestros pasos, y más este sueño que yo he -soñado; quiero que éste sea mi testamento, yo quiero ir á paraíso, -y entraré por la puerta que abierta halláre, pues tiene tres, y -solicitaré que vais vos, que lo sabré hacer. - -_Ramp._ Yo no queria estar en paraíso sin vos; mas mejor será á -Nápoles á vivir, y allí vivirémos como reyes, y aprenderé yo á hacer -guazamalletas, y vos venderés regalicia, y allí será el paraíso que -soñastes. - -_Loz._ Si yo vó, os escribiré lo que por el alma habeis de hacer con -el primero que venga, si viniere, y si veo la Paz, que allá está -contínua, la enviaré atada con este ñudo de Salomon, desátela quien -la quisiere; y ésta es mi última voluntad, porque sé que tres suertes -de personas acaban mal, como son: soldados y putanas y osurarios, -si no ellos, sus descendientes, y por esto es bueno fuir romano -por Roma, que voltadas las letras dice amor, y entendamos en dexar -lo que nos ha de dexar; y luégo vamos en casa de la señora Guiomar -Lopez, que mañana se parte madona Sabina, vamos con ella, que no -podemos errar, al ínsula de Lipari con nuestros pares, y mudaréme -yo el nombre, y diréme la Vellida, y así más de cuatro me echarán -ménos, aunque no soy sola, que más de cuatro Lozanas hay en Roma, -y yo seré salida de tanta fortuna pretérita, contínua y futura, y -de oir palabradas de necios, que dicen que no lo hagais y no os lo -dirán, que á ninguno hace injuria quien honestamente dice su razon; -ya estoy harta de meter barboquexos á putas, y poner xaquimas de mi -casa, y pues he visto mi ventura y desgracia, y he tenido modo y -manera y conversacion para saber vivir, y veo que mi trato y plática -ya me dicen que no corren como solian, haré como hace la Paz, que -huye á las islas, y como no la buscan, duerme quieta y sin fastidio, -pues ninguno se lo da, que todos son ocupados á romper ramos del -sobrescrito árbor, y cogiendo las hojas será mi fin; estarme he -reposada, y veré mundo nuevo, y no esperar qué él me dexe á mí, sino -yo á él. Ansí se acabará lo pasado, y estarémos á ver lo presente, -como fin de Rampin y de la Lozana. - -Fenezca la historia compuesta en retrato, el más natural que el autor -pudo, y acabóse hoy primero de Diciembre, año de mill y quinientos -e veinte e cuatro, á laude y honra de Dios trino y uno, y porque, -reprendiendo los que rompen el árbor de la vanidad, seré causa de -moderar su fortuna, porque no sería quien está encima quien los -truxere y conduyere, á no poder vivir sin semejantes compañías, y -porque siendo por la presente obra avisados, que no ofendan á su -Criador, el cual sea rogado que perdone á los pasados, y á nosotros, -que decimos: _Averte, Domine, oculos meos ne videant vanitatem sine -præjudiciis personarum: in alma Urbe, M.D.XXIV._ - - -FINIS. - - - - -Cómo se excusa el Auctor en la fin del retrato de la Lozana en laude -de las mujeres. - - -Sin dubda, si ningun hombre quisiese escrebir el audacia de las -mujeres, no creo que bastasen plumas de veloces escritores, y si -por semejante quisiese escrebir la bondad, honestidad, devocion, -charidad, castidad y lealtad que en las claras mujeres se halla, y -hemos visto, porque las que son buenas no son tanto participadas -en comun; por tanto, munchas virtudes están tácitas y ocultas, que -serian espejo á quien las oyese contar, y como la mujer sea jardin -del hombre, y no hay cosa en este mundo que tanto realegre al hombre -serio, que tanto y tan presto lo regocije, porque no solamente el -ánima del hombre se alegra en ver y conversar mujer, mas todos -sus sentidos, pulsos y miembros se revivifican incontinente, y si -hobiese en la mujer modestia, y en el hombre temperanza honesta, -gozarian con temor lo que con temerosa audacia ciega la impaciencia, -ansí al hombre racional como á la frágile mujer; y cierto que si -este tal jardin que Dios nos dió para recreacion corporal, que si -no castamente, al ménos cautamente lo gozásemos, en tal manera que -naciesen en este tal jardin frutos de bendicion, porque toda obra loa -y alaba á su Hacedor cuando lo precede el temor, y este tal fruto -aprovecha en laude á su Criador, máxime á quien lo sabe moderar; la -señora Lozana fué mujer muy audace, y como las mujeres conocen ser -solacio á los hombres y ser su recreacion comun, piensan y hacen -lo que no harian si tuviesen el principio de la sapiencia, que es -temer al Señor, y la que alcanza esta sapiencia ó intelligencia es -más preciosa que ningun diamante, y ansí, por el contrario, muy -vil, y sin dubda en esto quiero dar gloria á la Lozana, que se -guardaba muncho de hacer cosas que fuesen ofensa á Dios ni á sus -mandamientos, porque, sin perjuicio de partes, procuraba comer y -beber sin ofension ninguna, la cual se apartó con tiempo, y se fué -á vivir á la ínsula de Lipari, y allí se mudó el nombre, y se llamó -la Vellida, de manera que gozó de tres nombres: en España, Aldonza, -y en Roma, la Lozana, y en Lipari, la Vellida. Y si alguno quisiere -saber del Auctor cuál fué su intincion de retraer reprendiendo á la -Lozana y á sus secaces, lean el principio del retrato, y si quisieren -reprender que por qué no van munchas palabras en perfeta lengua -castellana, digo que siendo andaluz y no letrado, y escribiendo -para darme solacio y pasar mi fortuna, que en este tiempo el Señor -me habia dado, conformaba mi hablar al sonido de mis orejas, que es -la lengua materna y el comun hablar entre mujeres, y si dicen por -qué puse algunas palabras en italiano, púdelo hacer escribiendo en -Italia, pues Tulio escribió en latin, y dixo munchos vocablos griegos -y con letras griegas; si me dicen que por qué no fuí más elegante, -digo que soy iñorante, y no bachiller; si me dicen cómo alcancé á -saber tantas particularidades, buenas ó malas, digo que no es muncho -escrebir una vez lo que vi hacer y decir tantas veces; y si alguno -quisiere decir que hay palabras maliciosas, digo que no quiera nadie -glosar malicias imputándolas á mí, porque yo no pensé poner nada que -no fuese claro y á ojos vistas, y si alguna palabra hobiere, digo que -no es maliciosa, sino malencónica, como mi pasion ántes que sanase; -y si dixeren que por qué perdí el tiempo retrayendo á la Lozana, -parecia que me espaciaba con estas vanidades: y si por ventura os -veniere por las manos un otro tratado de _Consolatione infirmorum_, -podeis ver en él mis pasiones, para consolar á los que la fortuna -hizo apasionados como á mí; y en el tratado que hice del leño del -India, sabréis el remedio mediante el cual me fué contribuida la -sanidad, y conoceréis el Auctor no haber perdido todo el tiempo, -porque como vi coger los ramos y las hojas del árbor de la vanidad á -tantos, yo, que soy de chica estatura, no alcancé más alto, asentéme -al pié hasta pasar, como pasé, mi enfermedad. Si me decis por qué -en todo este retrato no puse mi nombre, digo que mi oficio me hizo -noble siendo de los mínimos de mis conterráneos, y por esto callé el -nombre, por no vituperar el oficio escribiendo vanidades con ménos -culpa que otros que compusieron y no vieron como yo; por tanto, ruego -al prudente lector, juntamente con quien este retrato viere, no me -culpe, máxime, que sin venir á Roma verá lo que el vicio della causa; -ansimismo, por este retrato sabrán muchas cosas que deseaban ver -y oir, estándose cada uno en su patria, que cierto es una grande -felicidad no estimada, y si alguno me dirá algun improperio en mi -ausencia al ánima ó al cuerpo, _imperet sibi Deus_, salvo iñorante, -porque yo confieso ser un asno, y no de oro: valete con perdon, y -notá esta conclusion. - -El ánima del hombre desea que el cuerpo le fuese par perpétuamente, -por tanto, todas aquellas personas que se retraerán de caer en -semejantes cosas como éstas que en este retrato son contadas, serán -pares al espíritu, y no á la voluntad ni á los vicios corporales, -y siendo dispares ó desiguales á semejantes personas no serán -retraidas, y serán y serémos gloria y laude á aquel infinito Señor -que para sí nos preservó y preservará. Amén. - - * * * * * - -Son por todas las personas que hablan en todos los mamotretos ó -capítulos ciento y veinte y cinco, va dividido en mamotretos sesenta -é seis: quiere decir mamotreto libro que contiene diversas razones -ó copilaciones ayuntadas, ansimismo porque en semejantes obras -seculares no se debe poner nombre ni palabra que se apertenga á los -libros de sana y santa doctrina, por tanto en todo este retrato no -hay cosa ninguna que hable de religiosos, ni de santidad, ni con -iglesias, ni eclesiásticos, ni otras cosas que se hacen que no son -de decir: Item, ¿por qué más se fué la Lozana á vivir á la ínsula -de Lipari que á otra parte? porque antiguamente aquella ínsula fué -poblada de personas que no habia sus pares, de donde se dixeron li -pari, los pares, y dicen en italiano: li pari loro non si trovano, -que quiere decir no se hallan sus pares, y era que cuando un hombre -hacia un insigne delito, no le daban la muerte, mas condenábanlo á la -ínsula de Lipari. Item, ¿por qué más la llamé Lozana que otro nombre? -porque Lozana es nombre más comun y comprende su nombre primero -Aldonza, ó Alaroza en lengua arábiga, y Vellida lo mismo, de manera -que Lozana significa lo que cada un nombre de estos otros significan, -ansí que Vellida y Alaroza y Aldonza particularmente demuestran cosa -garrida ó hermosa, y Lozana generalmente lozanía, hermosura, lindeza, -fresqueza y belleza. Por tanto digo que para gozar de este retrato y -para murmurar del Auctor, que primero lo deben bien leer y entender, -_sed non legatur in escolis_. No metí la tabla, aunque estaba hecha, -porque esto basta por tabla. - - - - -Esta epístola añadió el Auctor, el año mill é quinientos é veinte -é siete, vista la destruicion de Roma, y la gran pestilencia que -sucedió, dando gracias á Dios, que le dexó ver el castigo que -méritamente Dios permitió á un tanto pueblo. - - -¿Quién jamas pudo pensar, oh Roma ó Babilon, que tanta confusion -pusiesen en tí estos tramontanos occidentales y de Aquilon, -castigadores de tu error? leyendo tus libros verás lo que más merece -tu poco temor. ¡Oh qué fortuna vi en tí! y hoy habiéndote visto -triunfante, agora te veo y con el dedo te cuento, dime, ¿dónde -son los galanes, las hermosas que con una chica fosa en diez dias -cobriste y encerraste dando fin á las favoridas? pues una sábana -envolvió sus cuerpos pestíferos, las que no se pudie vivir con ellas -ya son sepultas, yo las vi. ¡Oh Lozana! ¿qué esperas? mira la Garza -Montesina, que la llevan sobre una escalerera por no hallar, ni -la hay, una tabla en toda Roma; ¿dónde es el favor? ¿cómo van sin -lumbre, sin són y sin llanto? mira los galanes que se atapan las -narices cuando con ellas pasan, ¡oh Dios! ¿pensólo nadie jamas tan -alto y secreto juicio, como nos vino este año á los habitatores que -ofendiamos á tu majestad? no te ofendieron las paredes, y por eso -quedaron enhiestas, y lo que no hicieron los soldados heciste tú, -Señor, pues enviastes despues del saco y de la ruina, pestilencia -inaudita con carbones pésimos y sevísimos, hambre á los ricos, hechos -pobres mendigos. Finalmente que ví el fin de los munchos juicios -que habia visto y escrito. ¡Oh cuánta pena mereció tu libertad! y -el no templarte, Roma, moderando tu ingratitud á tantos beneficios -recebidos, pues eres cabeza de santidad y llave del cielo, y colegio -de doctrina, y cámara de sacerdotes y patria comun, quien vido la -cabeza hecha piés y los piés delante, ¡sabroso principio para amargo -fin! ¡Oh vosotros que vernés tras los castigados, mirá este retrato -de Roma, y nadie ó ninguno sea causa que se haga otro! mirá bien -éste y su fin, que es el castigo del cielo y de la tierra, pues los -elementos nos han sido contrarios, gente contra gente, terremotos, -hambre, pestilencia, presura de gentes, confusion del mar, que hemos -visto no solamente perseguirnos sus cursos y raptores, pero este -presente diluvio de agua, que se ensoberbeció Tíber y entró por -toda Roma á dias doce de Enero año de mill é quinientos y veinte é -ocho, ansí que llegó al mismo señal que fué puesto el año de mill é -quinientos y quince, donde están escritos estos versos: - - _Bis de nos menses decimo peragente Leone - Idibus huc Tiberis unda Novembris adest._ - -No se puede huir á la Providencia divina, pues con lo sobredicho -cesan los delincuentes con los tormentos, mas no cesarán sol, luna -y estrellas de prenosticar la meritoria que cada uno habrá; por -cierto no fuí yo el primero que dixo: _¡Ve tibi civitas meretrix!_ -Por tanto, señor capitan de felicísimo exército imperial, si yo -recibiese tanta merced que se dilatase demandar este retrato en -público serme ha á mí disculpa, y al retrato previlegio y gracia, la -cual desde agora la nobleza y caballería de vuestra merced se la -otorgó, pues mereció este retrato de las cosas que en Roma pasaban -presentarse á vuestra clara prudencia para darle sombra, y alas á -volar sin temor de los vituperadores que más atildado lo supieran -componer; mas no siendo obra, sino retrato, cada dia queda facultad -para borrar y tornar á perfilarlo, segun lo que cada uno mejor verá, -y no pudiendo resistir sus reproches y pinceles acutísimos de los -que remirarán no estar bien pintado ó compuesto, será su defension -altísima y fortísima inexpuñable el planeta Marte que al presente -corre, el cual planeta contribuirá favor al retrato en nombre del -Auctor, y si alguno quisiere combatir con mi poco saber el suyo -muncho, mi ausencia me defenderá. Esto digo, noble señor, porque -los reprochadores conozcan mi cuna, á los cuales afectuosísimamente -deseo informar de las cosas retraidas, y á vuestra merced servir y -darle solacio, la cual nuestro Señor próspero, sano y alegre conserve -muchos y felicísimos tiempos. Ruego á quien tomáre este retrato, que -lo enmiende ántes que vaya en público, porque yo lo escrebí para -enmendallo por poder dar solacio y placer á letores y audientes, los -cuales no miren mi poco saber, sino mi sana intencion, y entreponer -el tiempo contra mi enfermedad. Soy vuestro, á vuestro servicio, por -tanto todos me perdonaréis. - - - - -Carta de excomunion contra una cruel doncella de sanidad. - - -De mí el vicario Cupido, de línea celestial por el dios de amor -elegido y escogido en todo lo temporal, y muy gran administrador, -á todas las tres edades, de cualesquier calidades donde su ley -sucedió, salud y gratia, sepades: que ante mí paresció un amador que -se llama de remedio despedido, el cual se me querelló de una muy -graciosa dama, dice que con su beldad y con gracias muy extrañas le -robó la libertad de dentro de sus entrañas, dice que le desclavó la -clavada cerradura con que su sexo guardaba, y tambien que le tomó -toda junta la cordura, cual fortuna le guiaba, que le mató el sosiego -sin volverle ningun ruego ni saber, ni descricion, por la cual causa -está ciego, y le arden en muy vivo fuego las telas del corazon. Este -dios de aficion, cuyo lugar soy teniente, manda sin dilatacion que -despache este acto presente. Capellanes, grandes curas deste palacio -real de amor y sus alturas, haced esta denunciacion, porque no aclame -cautela, desde agora apercibiendo por tres conominaciones, y porque -le sean notorios los sacros derecho y vias, por término perentorio -yo le asiño nueve dias, porque es término complido, como antedicho -es, ya pronunciado y sabido. Del templo luégo la echeis como miembro -desipado de nuestra ley tan bendita. Todos cubiertos de luto con -los versos acostumbrados que se cantan al defunto, las campanas -repicando y el cura diga muera su ánima en fuerte fragua, como esta -lumbre de cera veréis que muere en el agua. Véngale luégo á deshora -la tan grande maldicion de Sodoma y de Gomorra y de Datam y Abiron, -véngale tal confusion en su dicho cuerpo, y si no en su cuerpo en -conclusion como á nadie le vino, maldito lo que comiere, pan y vino -y agua y sal, maldito quien se lo diere nunca la fallesca mal, y la -tierra que pisáre y la cama en que durmiere, y quien luégo no lo -dixere que la misma pena pene. Sus cabellos tan lucidos, ante quien -el oro es feo, tornen negros y encogidos, que parezcan de guineo, -y sus cejas delicadas con la resplandeciente frente, se tornen tan -espantables como de un fiero serpiente, y sus ojos matadores, con que -robó mis entrañas, hínchanse de aradores, que le pelen las pestañas, -y su nariz delicada, con que todo el gesto arrea, se torne grande y -quebrada, como de negra muy fea; y su boca tan donosa, con labrios de -un coral se le torne espumosa como de gota coral; y sus dientes tan -menudos y encías de un carmesí se tornen grandes y agudos, parezcan -de jabalí; su garganta y su manera, talle, color y blancura se tornen -de tan mal aire, como toda su figura; y sus pechos tan apuestos, -testigos de cuanto digo, tornen secos y deshechos, con tetas hasta el -ombligo; y sus brazos delicados, cobdiciosos de abrazar, se le tornen -consumidos, no hallen de qué tomar, y lo demas y su natura (por más -honesto hablar) se torne de tal figura, que dello no pueda gozar: -dénle demas la cuerda que ligue su corazon. Dada mes y año del dia de -vuestra querella. - - - - -Epístola de la Lozana á todas las que determinaban venir á ver Campo -de Flor en Roma. - - -Amigas, y en amor hermanas: deseando lo mismo pensé avisaros, cómo -habiéndome detenido por vuestro amor, esperándoos, sucedió en Roma -que entraron y nos castigaron y atormentaron y saquearon catorce mill -teutónicos bárbaros, siete mill españoles sin armas, sin zapatos, con -hambre y sed, italianos mill y quinientos, napolitanos reamistas dos -mill, todos estos infantes; hombres darmas seiscientos, estandartes -de jinetes treinta y cinco, y más los gastadores, que casi lo fueron -todos, que si del todo no es destruida Roma, es por el devoto -femenino sexo, y por las limosnas y el refugio que á los peregrinos -se hacia agora; á todo se ha puesto entredicho, porque entraron lúnes -á dias seis de Mayo de mill y quinientos y veinte y siete, que fué -el escuro dia y la tenebrosa noche para quien se halló dentro, de -cualquier nacion ó condicion que fuesen, por el poco respeto que á -ninguno tuvieron, máxime á los perlados, sacerdotes, religiosos, -religiosas, que tanta diferencia hacian de los sobredichos, como -hacia yo de vosotras mis hermanas. Profanaron sin duda cuanto -pudiera profanar el gran Sofi si se hallára presente, digo que no -os maravillés, porque murió su capitan, por voluntad de Dios, de un -tiro romano, de donde sucedió nuestro daño entrando sin pastor, donde -la voluntad del Señor y la suya se conformó en tal modo, que no os -cale venir, porque no hay para qué ni á qué, porque si venis por ver -abades, todos están desatando sus compañones, si por mercaderes, ya -son pobres; si por grandes señores, son ocupados buscando la paz, -que se perdió y no se halla; si por romanos, están reedificando y -plantando sus viñas; si por cortesanos, están tan cortos que no -alcanzan al pan, si por triunfar, no vengais, que el triunfo fué -con las pasadas; si por caridad, acá la hallarés pintada, tanta que -sobra en la pared, por ende sosegad, que sin duda por munchos años -podés hilar velas largas y luengas. Sed ciertas que si la Lozana -pudiese festejar lo pasado, ó decir sin miedo lo presente, que no se -ausentaria de vosotras ni de Roma, máxime que es patria comun, que -voltando las letras dice Roma, amor. - - - - -Digresion que cuenta el Auctor en Venecia. - - -Cordialísimos lectores: pienso que munchas y munchas tragedias -se dirán de la entrada y salida de los soldados en Roma, donde -estuvieron diez meses á discrecion, y aun sin ella, que, como dicen -_amicus Socrates, amicus Plato, magis amica veritas_. Digo sin ella, -porque eran inobedientes á sus nobilísimos capitanes, y crueles -á sus naciones y á sus compatriotas. ¡Oh gran juicio de Dios! -venir un tanto exército _sub nube_ y sin temor de las maldiciones -sacerdotales, porque Dios les hacia lumbre la noche y sombra el dia -para castigar los habitatores romanos, y por probar sus siervos, -los cuales somos muncho contentísimos de su castigo, corrigiendo -nuestro malo y vicioso vivir, que si el Señor no nos amára no nos -castigára por nuestro bien; mas ¡guay por quien viene el escándalo! -Por tanto me aviso que he visto morir munchas buenas personas, y he -visto atormentar muchos siervos de Dios como á su santa majestad -le plugo. Salimos de Roma á diez dias de Febrero por no esperar -las crueldades vindicativas de naturales, avisándome que de los -que con el felicísimo exército salimos hombres pacíficos, no se -halla, salvo yo, en Venecia esperando la paz, quien me acompañe á -visitar nuestro santísimo protector, defensor fortísimo de una tanta -nacion, gloriosísimo abogado de mis antecesores, Santiago y á ellos, -el cual siempre me ha ayudado, que no hallé otro español en esta -ínclita cibdad, y esta necesidad me compelió á dar este retrato á -un estampador por remediar mi no tener ni poder, el cual retrato me -valió más que otros cartapacios que yo tenía por mis legítimas obras, -y éste, que no era legítimo, por ser cosas ridiculosas, me valió -á tiempo, que de otra manera no lo publicára hasta despues de mis -dias, y hasta que otrie que más supiera lo enmendára. Espero en el -Señor eterno que será verdaderamente retrato para mis próximos, á los -cuales me encomiendo, y en sus devotas oraciones, que quedo rogando á -Dios por buen fin y paz y sanidad á todo el pueblo cristiano. Amén. - - - - -ÍNDICE - - - Advertencia preliminar. v - - [Prólogo] 1 - - Argumento en el cual se contienen todas las particularidades - que ha de haber en la presente obra. 3 - - - [Parte primera] - - Mamotreto primero. 5 - - Mamotreto II.—Responde la Tia, y prosigue. 7 - - Mamotreto III.—Prosigue la Lozana, y pregunta á la Tia. 10 - - Mamotreto IV.—Prosigue el autor. 13 - - Mamotreto V.—Cómo se supo dar la manera para vivir, que fué - menester que usase audancia (_pro sapientia_). 19 - - Mamotreto VI.—Cómo en Pozo Blanco, en casa de una camisera, - la llamaron. 22 - - Mamotreto VII.—Cómo vienen las parientas y les dice la - Sevillana. 24 - - Mamotreto VIII.—Cómo torna la Lozana, y pregunta. 30 - - Mamotreto IX.—Una pregunta que hace la Lozana para se - informar. 33 - - Mamotreto X.—El modo que tuvo yendo con Aguilarico, - espantándose que le hablaban en catalan, y dice un barbero. 36 - - Mamotreto XI.—Cómo llamó á la Lozana la Napolitana que ella - buscaba y dice á su marido que la llame. 38 - - Mamotreto XII.—Cómo Rampin le va mostrando la cibdad y le da - ella un ducado que busque donde cenen y duerman, y lo que - pasaron con una lavandera. 43 - - Mamotreto XIII.—Cómo entran en la estufa Rampin y la Lozana, - y preguntan. 56 - - Mamotreto XIV.—Cómo torna su tia y demanda donde ha de - dormir Rampin, y lo que pasaron la Lozana y su futuro criado - en la cama. 60 - - Mamotreto XV.—Cómo fueron mirando por Roma, hasta que - vinieron á la judería, y cómo ordenó de poner casa. 69 - - Mamotreto XVI.—Cómo entran á la judería y veen las sinogas, - y cómo viene Trigo, judío, á ponelle casa. 76 - - Mamotreto XVII.—Informacion que interpone el autor para que - se entienda lo que adelante ha de seguir. 82 - - Mamotreto XVIII.—Prosigue el autor tornando al décimosexto - mamotreto, que viniendo de la judería, dice. 88 - - Mamotreto XIX.—Cómo, despues de ido Trigo, vino un - Maestresala á estar la siesta con ella, y despues un Macero - y el Balijero de su señoría. 93 - - Mamotreto XX.—Las preguntas que hizo la Lozana aquella noche - al Balijero, y cómo la informó de lo que sabía. 102 - - Mamotreto XXI.—Otra pregunta que hace la Lozana al Balijero - cuando se levanta. 107 - - Mamotreto XXII.—Cómo se despide el Balijero y desciende su - criado, y duermen hasta que vino Trigo. 111 - - Mamotreto XXIII.—Cómo fué la Lozana en casa desta cortesana, - y halló allí á un canónigo, su mayordomo, que la empreñó. 114 - - - [Parte segunda] - - Mamotreto XXIV.—Cómo comenzó á conversar con todos, y como - el auctor la conoció por intercesion de un su compañero, que - era criado de un embaxador milanés, al cual ella sirvió la - primera vez con una moza no vírgen, sino apretada. Aquí - comienza la parte segunda. 119 - - Mamotreto XXV.—Cómo el auctor dende á pocos dias encontró en - casa de una cortesana favorida á la Lozana y la habló. 132 - - Mamotreto XXVI.—Cómo la Lozana va á su casa, y encuentra su - criado y responde á cuantos la llaman. 137 - - Mamotreto XXVII.—Cómo va por la calle y la llaman todos, y - un portugues que dice. 141 - - Mamotreto XXVIII.—Cómo va la Lozana en casa de un gran - señor, y pregunta si por dicha le querrian rescebir uno de - su tierra que es venido, y posa en su casa. 145 - - Mamotreto XXIX.—Cómo torna su criado, que venga presto, que - la esperan una hija puta y su madre vieja. 149 - - Mamotreto XXX.—Cómo viene su criado, y con él un su amigo, - y ven salir las otras de casa. 154 - - Mamotreto XXXI.—Cómo la Lozana soñó que su criado caia en el - rio, y otro dia lo llevaron en prision. 158 - - Mamotreto XXXII.—Cómo vino el otro su compañero corriendo, y - avisó la Lozana, y va ella radiando buscando favor. 162 - - Mamotreto XXXIII.—Cómo la Lozana vido venir á su criado, y - fueron á casa, y cayó él en una privada por más señas. 166 - - Mamotreto XXXIV.—Cómo va buscando casa la Lozana. 171 - - Mamotreto XXXV.—Cómo yendo en casa de otra cortesana vino su - criado, y lo hizo vestir entre sus conocidos. 177 - - Mamotreto XXXVI.—Cómo un caballero iba con un embaxador - napolitano travestidos, y vieron de léxos á la Lozana, y se - la dió á conocer el caballero al embaxador. 183 - - Mamotreto XXXVII.—Cómo de allí se despidió la Lozana, y se - fué en casa de un hidalgo que la buscaba, y estando solos se - lo hizo porque diese fe á otra que lo sabía hacer. 187 - - Mamotreto XXXVIII.—Cómo la Lozana entra en la baratería de - los gentiles hombres y dice. 195 - - Mamotreto XXXIX.—Cómo la señora Terencia vido pasar á la - Lozana y la manda llamar. 201 - - Mamotreto XL.—Cómo yendo su camino encuentra con tres - mujeres, y despues con dos hombres que la conocen de luengo - tiempo. 204 - - - [Parte tercera] - - Mamotreto XLI.—Aquí comienza la tercera parte del retrato, y - serán más graciosas cosas que lo pasado. Cómo tornó á casa y - afeitó con lo que traia las sobredichas, y cómo se fueron, y - su criado con ellas, y quedó sola, y contaba todo lo que - habia menester para su trato, que queria comenzar, y de aquí - adelante le darémos fin. 208 - - Mamotreto XLII.—Cómo estando la Lozana sola diciendo qué le - convenia hacer para tratar y platicar en esta tierra sin - servir á nadie, entró el Auctor callando, y disputaron los - dos, y dice él. 213 - - Mamotreto XLIII.—Cómo salia el Auctor de casa de la Lozana, - y encontró una fantesca cargada y un villano, con dos asnos - cargados uno de cebollas y otro de castañas, y despues se - fué el Auctor con un su amigo, contándole las cosas de la - Lozana. 221 - - Mamotreto XLIV.—Cómo fué otro dia á visitarla este su - conocido Silvano, y las cosas que allí contaron. 224 - - Mamotreto XLV.—Una respuesta que hace este Silvano, su - conocido de la Lozana. 229 - - Mamotreto XLVI.—Respuesta que da la Lozana en su laude. 231 - - Mamotreto XLVII.—Cómo se despide el conocido de la señora - Lozana, y de las señas de la patria del Auctor. 234 - - Mamotreto XLVIII.—Cómo vinieron diez cortesanas á se - afeitar, y lo que pasaron, y despues otras dos casadas sus - amigas, camiseras. 240 - - Mamotreto XLIX.—Cómo vinieron á llamar á la Lozana que fuese - á ver un gentil-hombre nuevamente venido, que estaba malo, y - dice ella entre sí, por las que se partieron. 245 - - Mamotreto L.—Cómo la Lozana va á ver este gentil-hombre, y - dice subiendo. 249 - - Mamotreto LI.—Cómo se fué la Lozana corrida, y decia muy - enojada. 251 - - Mamotreto LII.—Cómo la Lozana encontró, ántes que entrase en - su casa, con un vagamundo, llamado Sagüeso, el cual tenía - por oficio jugar y cabalgar de balde, y dice. 254 - - Mamotreto LIII.—Lo que pasan entre todos tres, y dice la - Lozana á Divicia. 258 - - Mamotreto LIV.—Cómo platicaron la Lozana y Divicia de - munchas cosas. 266 - - Mamotreto LV.—Cómo la Lozana vido venir un jóven desbarbado, - de diez y ocho años, llamado Coridon, y le dió este consejo - como supo su enfermedad. 274 - - Mamotreto LVI.—Cómo la Lozana estaba á su ventana, y dos - galanes vieron salir dos mujeres, y les demandaron qué era - lo que negociaban. 281 - - Mamotreto LVII.—Cómo salió la Lozana con su canastillo - debaxo, con diversas cosas para su oficio, y fué en casa de - cuatro cortesanas favoridas, y sacó de cada una, en partes, - provision de quien más podia. 285 - - Mamotreto LVIII.—Cómo va la Lozana en casa de la Garza - Montesina, y encuentra con dos rufianes napolitanos, y lo - que le dicen. 290 - - Mamotreto LIX.—Cómo la Lozana fué á casa de madona Clarina, - favorida, y encontró con dos médicos, y el uno era cirúgico, - y todos dos dicen. 296 - - Mamotreto LX.—Cómo fué la Lozana en casa de la Imperia - Aviñonesa, y cómo encontró con dos juristas letrados que - ella conocia, que se habian hecho cursores ó emplazadores. 302 - - Mamotreto LXI.—Cómo un médico familiar de la señora Imperia - estuvo con la Lozana hasta que salió de reposar la Imperia. 307 - - Mamotreto LXII.—Cómo la señora Imperia, partido el médico, - ordenó de ir á la estufa ella y la Lozana, y cómo - encontraron á uno que decia Oliva, Oliva de España, el cual - iba en máscara, y dice la Imperia al médico. 311 - - Mamotreto LXIII.—Cómo la Lozana fué á su casa, y envió por - un sastre, y se vistió del paño que le dieron en casa del - coronel, y lo que pasó con una boba, y dice la Lozana. 315 - - Mamotreto LXIV.—Cómo vinieron cuatro palafreneros á la - Lozana, si queria tomar en su casa un gentil-hombre que - venía á negociar, y traia un asnico sardo llamado Robusto, y - ensalmóles los encordios, y dice uno. 319 - - Mamotreto LXV.—Cómo vino el asno de micer Porfirio por - corona, y se graduó de bachiller, y dice entre sí mirando al - Robusto, su asnico. 322 - - Mamotreto LXVI.—Cómo la Lozana se fué á vivir á la ínsula de - Lipari, y allí acabó muy santamente ella y su pretérito - criado Rampin, y aquí se nota su fin y un sueño que soñó. 326 - - - Cómo se excusa el Auctor en la fin del retrato de la Lozana - en laude de las mujeres. 331 - - Esta epístola añadió el Auctor, el año mill é quinientos é - veinte é siete, vista la destruicion de Roma, y la gran - pestilencia que sucedió, dando gracias á Dios, que le dexó - ver el castigo que méritamente Dios permitió á un tanto - pueblo. 337 - - Carta de excomunion contra una cruel doncella de sanidad. 341 - - Epístola de la Lozana á todas las que determinaban venir á - ver Campo de Flor en Roma. 344 - - Digresion que cuenta el Auctor en Venecia. 346 - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of Retrato de la Lozana Andaluza, by -Francisco Delicado - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK RETRATO DE LA LOZANA ANDALUZA *** - -***** This file should be named 50291-0.txt or 50291-0.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/5/0/2/9/50291/ - -Produced by Josep Cols Canals, Ramon Pajares Box, and the -Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net -(This file was produced from images generously made -available by The Internet Archive/Canadian Libraries) - 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Email contact links and up to date contact -information can be found at the Foundation's web site and official -page at http://pglaf.org - -For additional contact information: - Dr. Gregory B. Newby - Chief Executive and Director - gbnewby@pglaf.org - - -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation - -Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide -spread public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. - -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. 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Thus, we do not necessarily -keep eBooks in compliance with any particular paper edition. - - -Most people start at our Web site which has the main PG search facility: - - http://www.gutenberg.org - -This Web site includes information about Project Gutenberg-tm, -including how to make donations to the Project Gutenberg Literary -Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to -subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks. diff --git a/old/50291-0.zip b/old/50291-0.zip Binary files differdeleted file mode 100644 index 3171363..0000000 --- a/old/50291-0.zip +++ /dev/null diff --git a/old/50291-h.zip b/old/50291-h.zip Binary files differdeleted file mode 100644 index 7866aa8..0000000 --- a/old/50291-h.zip +++ /dev/null diff --git a/old/50291-h/50291-h.htm b/old/50291-h/50291-h.htm deleted file mode 100644 index 71225d0..0000000 --- a/old/50291-h/50291-h.htm +++ /dev/null @@ -1,10303 +0,0 @@ -<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Strict//EN" - "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-strict.dtd"> -<html xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml" xml:lang="es" lang="es"> - <head> - <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html;charset=utf-8" /> - <meta http-equiv="Content-Style-Type" content="text/css" /> - <title>Retrato de la Lozana Andaluza, by Francisco Delicado — A Project Gutenberg eBook</title> - <link rel="coverpage" href="images/cover.jpg" /> - <style type="text/css"> - - body { margin: 0 auto; 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You may copy it, give it away or -re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included -with this eBook or online at www.gutenberg.org/license - - -Title: Retrato de la Lozana Andaluza - En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma. - -Author: Francisco Delicado - -Release Date: October 23, 2015 [EBook #50291] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK RETRATO DE LA LOZANA ANDALUZA *** - - - - -Produced by Josep Cols Canals, Ramon Pajares Box, and the -Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net -(This file was produced from images generously made -available by The Internet Archive/Canadian Libraries) - - - - - - -</pre> - - -<div class="front"> - <p><a href="#tnote">Nota de transcripción</a></p> - <p><a href="#ToC">Índice</a></p> -</div> - -<div class="screenonly"> - <hr class="chap" /> - <div class="figcenter"> - <img src="images/cover.jpg" - alt="Cubierta del libro" /> - </div> -</div> - -<div class="aftit"> - <h1 class="faux">Retrato de la Lozana Andaluza</h1> - <hr class="chap" /> - <p><span class="pagenum" id="Page_i">[p. i]</span></p> - <p>COLECCION<br /> - <span class="xxs">DE</span><br /> - <span class="large">LIBROS ESPAÑOLES</span><br /> - <span class="small">RAROS Ó CURIOSOS.</span></p> - <hr class="sep" /> - <p>TOMO PRIMERO.</p> - <hr class="chap" /> -</div> - -<div class="tit"> - <p class="p6"><span class="pagenum" id="Page_iii">[p. iii]</span></p> - - <p class="xl">RETRATO</p> - <p class="small p2">DE LA</p> - <p class="xxl red">LOZANA ANDALUZA,</p> - - <p class="small p3">EN LENGUA ESPAÑOLA MUY CLARÍSIMA,</p> - <p class="large p1">COMPUESTO EN ROMA.</p> - - <p class="p2"><span class="large"><i>EL CUAL RETRATO</i></span><br /> - <i>demuestra lo que en Roma pasaba,</i><br /> - <i>y contiene muchas más cosas que la Celestina.</i></p> - - <div class="figcenter"> - <img src="images/logo.jpg" - alt="Logotipo del editor" /> - </div> - - <p><span class="xl red">MADRID,</span><br /> - <span class="small">IMPRENTA Y ESTEREOTIPIA DE M. RIVADENEYRA,<br /> - calle del Duque de Osuna, 3.</span></p> - <p class="large p1">1871.</p> -</div> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter"> - <p><span class="pagenum" id="Page_v">[p. v]</span></p> - <h2 class="nobreak">ADVERTENCIA PRELIMINAR.</h2> - <hr class="sep" /> -</div> - -<p class="large">Pocas obras podrán encontrarse con tanto derecho -á figurar en una coleccion de libros españoles raros ó curiosos, -como la que contiene el presente volúmen; con decir que de ella no -se conoce más que un solo ejemplar impreso, queda justificada su -extremada rareza; y si á esto se añade el que hasta hace poco tiempo -era obra completamente desconocida, y la materia de que trata, son -motivos bastantes, á nuestro juicio, para calificar este libro como -uno de los más curiosos que se han escrito en lengua castellana.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_vi">[p. vi]</span></p> - -<p class="large">No sólo no existia ejemplar en ninguna de las -bibliotecas de los aficionados á esta clase de libros, sino que ni -Nicolas Antonio, ni La Serna Santander, ni Moratin, ni Salvá, ni -Brunet, ni otro alguno de los que han escrito sobre bibliografía, -citan <i>La Lozana Andaluza</i> entre las obras escritas en el siglo -<small>XVI</small>. Fué el primero que la encontró en -la Biblioteca imperial de Viena nuestro querido amigo y distinguido -bibliófilo el Sr. D. Pascual de Gayángos, quien en su excelente -introduccion á los libros de caballerías<a id="FNanchor_1"></a><a -href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a>, no sólo hizo mencion -de ella, sino que dió á conocer el nombre de su autor; la incluyó -despues el Sr. la Barrera en su <i>Catálogo bibliográfico y biográfico -del teatro antiguo español</i>, en donde la clasifica entre las -Celestinas; opinion, por respetable que sea, con la cual no es<span -class="pagenum" id="Page_vii">[p. vii]</span>tamos conformes, pues -el autor no tomó como modelo á ésta, aunque la citase en la portada, -ni nada de comun tiene <i>La Lozana</i>, viviendo de su astucia y arte, -pero «sin engañar á persona honesta», con la tercera, que sólo se -ocupa en seducir á una doncella de buena casa y costumbres, que es el -argumento de la Celestina y de la mayor parte de sus imitaciones, que -fueron bastantes.</p> - -<p class="large">Otro fué el modelo que tuvo presente el autor de <i>La -Lozana</i> al escribir su obra, y éste fué, en nuestro sentir, Pietro -Aretino: despues de leer los <i>Raggionamenti</i> y la <i>Puttana errante</i>, -se comprende perfectamente que Delicado, que estuvo tanto tiempo en -Italia, cuya lengua poseia, y por lo tanto, que debia conocer esta -clase de obras, escribiese la suya; así tambien se explica lo obsceno -de su lenguaje, comparable sólo á su modelo, y no á las Celestinas, á -todas las cuales deja muy atras bajo este punto de vista. Como nadie, -que sepamos, habia crei<span class="pagenum" id="Page_viii">[p. -viii]</span>do que en nuestra patria tuviese imitadores el Aretino, -creemos que en este concepto es tambien una novedad la obra de que -nos ocupamos.</p> - -<p class="large">Salió á luz el <i>Retrato de la Lozana Andaluza</i>, -sin el nombre del autor, «porque siendo noble por su oficio, calló -el nombre por no vituperar el oficio escribiendo vanidades»; pero -al ver el éxito de su obra, no teme ya vituperar su oficio, y en la -introduccion que escribió al libro tercero del <i>Primaleon</i> dice: -«como lo fuí yo cuando compuse <i>La Lozana</i> en el comun hablar de -la polida Andalucía»; primera noticia por la cual se sabe que el -clérigo Francisco Delicado ó Delgado, vicario, segun se titula del -Valle de Cabezuela, y corrector de este libro caballeresco, era -el autor de la obra con que hoy damos principio á nuestra <span -class="smcap">Coleccion</span>.</p> - -<p class="large">Pocas son las noticias que podemos dar de Delicado, -puesto que se reducen á lo que él mismo ha querido decirnos en las -obras que, escri<span class="pagenum" id="Page_ix">[p. ix]</span>tas -por él, han llegado hasta nosotros; de ellas se deduce que, á pesar -de decir várias veces ser natural de Mártos, no lo era en realidad, -se habia criado en esta villa, de donde era su madre, pero él nació -en el mismo punto que su padre, es decir, en Córdoba ó en algun -pueblo de su diócesis<a id="FNanchor_2"></a><a href="#Footnote_2" -class="fnanchor">[2]</a>, á la cual nunca perteneció Mártos. Fué -discípulo de Antonio de Lebrixa, y siguió el estado eclesiástico, -pasando despues á Italia, y permaneciendo en Roma desde 1523 hasta -1527, en que presenció el asalto y saco de esta ciudad por el -ejército mandado por el Condestable de Borbon; de ella salió cuando -la evacuaron las tropas, temeroso de la venganza que los naturales -pudiesen tomar de los españoles, que tanto les habian maltratado; -fijando su residencia en Venecia, donde se dedicó á escribir obras -que de todo tenian ménos de devocion, y en donde, hallán<span -class="pagenum" id="Page_x">[p. x]</span>dose falto de recursos, dió -á la imprenta y publicó hácia 1528, sin nombre de autor, el «<i>Retrato -de la Lozana Andaluza</i>, en lengua española muy clarísima», obra que -habia escrito en Roma cuatro años ántes, y que no pensaba publicar -hasta haberla corregido y enmendado, pero de cuya publicacion no -se arrepentia, porque, segun asegura, le fué más provechosa á sus -intereses que otras muchas que tenía manuscritas, y alguna que habia -publicado, como el tratado <i>De consolatione infirmorum</i>, del cual -no tenemos otra noticia más de lo que él dice, que lo escribió para -quitar la melancolía de los que se encontrasen enfermos como él; no -hemos podido averiguar en qué punto ni año se imprimió este tratado, -ni sabemos tampoco exista ningun ejemplar.</p> - -<p class="large">Continuó viviendo en Venecia, donde el mismo año -ó al siguiente de publicar <i>La Lozana</i> imprimió un opúsculo sobre -la curacion de <i>Il mal<span class="pagenum" id="Page_xi">[p. -xi]</span> Franceso</i><a id="FNanchor_3"></a><a href="#Footnote_3" -class="fnanchor">[3]</a>, el cual se ha hecho tambien extremadamente -raro. Dedicó esta obra á tres médicos italianos, y al final de ella -se encuentra un privilegio concedido al autor por Clemente VII en -Roma, á 4 de Diciembre de 1526, en el cual se llama á Delicado -Francisco Delgado, que es lo que nos hace dudar de cuál de los dos es -su verdadero apellido.</p> - -<p class="large">Hasta 1533, sólo sabemos que permaneció en Venecia, -en donde llegó á adquirir crédito de hombre entendido y buen hablista -entre todos los aficionados á la literatura española, que entónces -eran muchos en Italia, y en este año, á instancias de su amigo -el caballero sienés Micer Pietro Ghinucij y de otros caballeros -man<span class="pagenum" id="Page_xii">[p. xii]</span>tuanos, con -objeto de que conociesen libre de erratas y «corrigiéndolo de las -letras que trocadas de los impresores tenía este libro, espejo -de la gramática española y modelo del decir», publicó su edicion -del <i>Amadis de Gaula</i><a id="FNanchor_4"></a><a href="#Footnote_4" -class="fnanchor">[4]</a>, una de las mejores que se hicieron en el -siglo <small>XVI</small> de este libro caballeresco: al -final, despues de su nombre, es donde se titula vicario del Valle de -Cabezuela.</p> - -<p class="large">Animado seguramente con el éxito de su publicacion, -emprendió en el siguiente año de 34 la del <i>Primaleon</i><a -id="FNanchor_5"></a><a href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a>, -que es, no sólo la más be<span class="pagenum" id="Page_xiii">[p. -xiii]</span>lla, sino la mejor que de este libro se ha hecho, pues -Delicado, no sólo restableció su verdadero texto, sino que introdujo -en él las variaciones que su buen gusto y su crítica le aconsejaron<a -id="FNanchor_6"></a><a href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a>. -Con esta última obra concluyen las noticias que de él tenemos, -ignorando si publicó alguna otra, y el año y lugar donde murió, pues -han sido inútiles nuestras investigaciones en uno y otro sentido.</p> - -<p class="large">Hemos dicho, al principio de esta<span -class="pagenum" id="Page_xiv">[p. xiv]</span> advertencia, que el Sr. -D. Pascual de Gayángos fué el primero que en la Biblioteca imperial -de Viena encontró el único ejemplar conocido desde entónces de <i>La -Lozana</i>; de él sacó copia esmeradísima, que posee hoy la Nacional de -esta córte, y otra que guarda en su rica y escogida librería; las -dos nos han servido para esta impresion, habiéndolas trascrito con -escrupulosa exactitud hasta en algun pasaje ó palabra que, ó no se -entiende bien, ó parece equivocada; no hemos hecho lo mismo respecto -á la ortografía, en que hemos seguido la corriente en cuanto no -altere el sonido de las voces, empleando tambien la puntuacion que -hoy se usa, como pensamos hacer con todas las demas obras que han de -formar esta <span class="smcap">Coleccion</span>.</p> - -<p class="firma_iz"><span class="smcap">M. de la F. del V.</span></p> - -<p class="firma_dc">J. S. R.</p> - -<div class="footnotes"> - -<p class="centra">NOTAS</p> - -<div class="footnote"> -<p id="Footnote_1"><span class="label"><a -href="#FNanchor_1">[1]</a></span> «Biblioteca de Autores Españoles. -<i>Libros de Caballerías</i>, con un discurso preliminar y un catálogo -razonado, por D. Pascual de Gayángos.» Madrid, M. Rivadeneyra, -1857.</p> -</div> - -<div class="footnote"> -<p id="Footnote_2"><span class="label"><a -href="#FNanchor_2">[2]</a></span> <i>La Lozana Andaluza</i>, pág. <a -href="#Page_239">239</a>.</p> -</div> - -<div class="footnote"> -<p id="Footnote_3"><span class="label"><a -href="#FNanchor_3">[3]</a></span> «El modo de adoperare el legno de -India occidentale salutifero remedio a ogni piaga et mal incurabile, -et si guarisca il mal Franceso; operina de misser pre. Francisco -Delicado.» <i>Al fin</i>: «Impressum Venetiis sumptibus vener. presbiteri -Francisci Delicati Hispani de opido Martos, die 10 Februarii 1529.» -En 4.º, de ocho fólios y letra gótica.</p> -</div> - -<div class="footnote"> -<p id="Footnote_4"><span class="label"><a -href="#FNanchor_4">[4]</a></span> «Los cuatro libros de <i>Amadis de -Gaula</i> nuevamente impresos y historiados, 1533.» <i>Al fin</i>: «Fué -empresa en la muy ínclita y singular ciudad de Venecia, por maestro -Juan Antonio de Sabia, impresor de libros, á las espesas de M. Juan -Bautista Pedrazana é Compañon, mercadante de libros. Está al pié del -puente de Rialto, é tiene por enseña una torre. Acabóse en el año -1533, á dias siete del mes de Setiembre. Fué revisto, corrigiéndolo -de las letras que trocadas de los impresores eran, por el vicario -del Valle de Cabezuela, Francisco Delicado, natural de la Peña de -Martos.»</p> -</div> - -<div class="footnote"> -<p id="Footnote_5"><span class="label"><a -href="#FNanchor_5">[5]</a></span> «Los tres libros del muy esforzado -caballero Primaleon et Polendos, su hermano, hijos del emperador -Palmerin de Oliva.» <i>Al fin</i>: «Acabóse de imprimir en la ínclita -ciudad del Senado veneciano, hoy primero dia de Hebrero del presente -año de mil y quinientos et treinta quatro del nacimiento del nuestro -Redemptor, y fué impreso por M. Juan Antonio de Nicolini de Sabio. -Á las espesas de M. Juan Batista Pedrezan, mercader de libros que -está al pié del puente de Rialto, é tiene por enseña la Torre. Estos -tres libros, como arriba vos diximos, fueron corregidos y enmendados -de las letras que trastrocadas eran por el vicario del Valle de -Cabezuela, Francisco Delicado, natural de la Peña de Martos.»</p> -</div> - -<div class="footnote"> -<p id="Footnote_6"><span class="label"><a -href="#FNanchor_6">[6]</a></span> Gayángos en su discurso -preliminar á <i>Los libros de Caballerías</i>, nota en la pág. -<small>XXXIX</small>.</p> -</div> - -</div> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="figcenter"> - <p><span class="pagenum" id="Page_xv">[p. xv]</span></p> - <img class="thick" - src="images/frontis.jpg" - alt="Ilustración: Portada original" /> - <p class="caption">¶ La loçana Andaluza.</p> -</div> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter"> - <p><span class="pagenum" id="Page_1">[p. 1]</span></p> - <h2 class="nobreak" title="[Prólogo]"><span class="smcap">Ilustre - Señor:</span></h2> -</div> - -<p>Sabiendo yo que vuestra señoría toma placer cuando oye hablar -en cosas de amor, que deleitan á todo hombre, y máxime cuando -siente decir de personas que mejor se supieron dar la manera -para administrar las cosas á él pertenecientes, y porque en -vuestros tiempos podeis gozar de persona que para sí y para sus -contemporáneas, que en su tiempo florido fueron en esta alma cibdad, -con ingenio mirable y arte muy sagaz, diligencia grande, vergüenza -y conciencia, por el cerro de Úbeda, ha administrado ella y un su -pretérito criado, como abaxo dirémos, el arte de aquella mujer que -fué en Salamanca, en tiempo de Celestino segundo, por tanto he -derigido este retrato á vuestra señoría, para que su muy virtuoso -semblante me dé favor para publicar el retrato de la señora Lozana, -y mire vuestra señoría que solamente diré lo que oí y vi, con ménos -culpa que Juvenal, pues escribió lo que en su tiempo pasaba; y si -por tiempo alguno se maravillase que me puse á escribir semejante -materia, respondo por entónces que <i>epístola enim non erubescit</i>, y -asimismo que es pasado el tiempo que estimaban los que trabajaban -en cosas meritorias. Y como dice el coronista Fernando del Pulgar, -así daré olvido al dolor, y tambien por traer á la memoria<span -class="pagenum" id="Page_2">[p. 2]</span> munchas cosas que en -nuestros tiempos pasan, que no son laude á los presentes ni espejo -á los á venir; y así vi que mi intencion fué mezclar natura con -bemol, pues los santos hombres, por más saber, y otras veces por -desenojarse, leian libros fabulosos y cogian entre las flores las -mejores; y pues todo retrato tiene necesidad de barniz, suplico -á vuestra señoría se lo mande dar, favoreciendo mi voluntad, -encomendando á los discretos letores el placer y gasajo que de leer á -la señora Lozana les podrá suceder.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter"> - <p><span class="pagenum" id="Page_3">[p. 3]</span></p> - <h2 class="hang nobreak" title="[Argumento]">ARGUMENTO EN EL CUAL - SE CONTIENEN TODAS LAS PARTICULARIDADES QUE HA DE HABER EN LA PRESENTE - OBRA.</h2> -</div> - -<p>Decirse ha primero la ciudad, patria y linaje, ventura, desgracia -y fortuna, su modo, manera y conversacion, su trato, plática y fin, -porque solamente gozará de este retrato quien todo lo leyere.</p> - -<p>Protesta el autor que ninguno quite ni añada palabra ni razon ni -lenguaje, porque aquí no compuse modo de hermoso decir, ni saqué de -otros libros, ni hurté elocuencia, porque para decir la verdad poca -elocuencia basta, como dice Séneca; ni quise nombre, salvo que quise -retraer muchas cosas retrayendo una, y retraxe lo que vi que se -debría retraer; y por esta comparacion que se sigue, verán que tengo -razon.</p> - -<p>Todos los artífices que en este mundo trabajan, desean que sus -obras sean más perfectas que ningunas otras que no jamas fuesen. -Y vése mejor esto en los pintores que no en otros artífices, -porque cuando hacen un retrato, procuran sacallo del natural, é -á esto se esfuerzan, y no solamente se con<span class="pagenum" -id="Page_4">[p. 4]</span>tentan de mirarlo é cotejarlo, mas quieren -que sea mirado por los transeuntes é circunstantes, y cada uno dice -su parecer, mas ninguno toma el pincel y emienda, salvo el pintor -que oye y ve la razon de cada uno, y así emienda, cotejando tambien -lo que ve más que lo que oye; lo que munchos artífices no pueden -hacer, porque despues de haber cortado la materia y dádole forma, no -pueden sin pérdida emendar. Y porque este retrato es tan natural, -que no hay persona que haya conocido la señora Lozana en Roma ó -fuera de Roma, que no vea claro ser sacado de sus actos y meneos -y palabras, y asimismo porque yo he trabajado de no escrebir cosa -que primero no sacase en mi dechado la labor, mirando en ella ó á -ella. Y viendo vi muncho mejor que yo ni otro podrá escrebir, y diré -lo que dixo Eschínes, filósofo, leyendo una oracion ó proceso que -Demóstenes habia hecho contra él; no pudiendo expremir la muncha más -elocuencia que habia en el dicho Demóstenes, dixo: ¿qué haría si -oyérades á él? (<i>quod si ipsam audissetis bestiam</i>), y por eso verná -en fábula muncho más sábia la Lozana que no mostraba, y viendo yo en -ella munchas veces maneras y saber que bastaba para cazar sin red, -y enfrenar á quien muncho pensaba saber, sacaba lo que podia, para -reducir á memoria, que en otra parte más alta (que una picota) fuera -mejor retraida que en la presente obra; y porque no le pude dar mejor -matiz, no quiero que ninguno añada ni quite; que si miran en ello, -lo que al principio falta se hallará al fin; de modo que por lo poco -entiendan lo muncho más ser como deducion de canto llano, y quien el -contrario hiciera, sea siempre enamorado y no querido. Amén.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_I"> - <p><span class="pagenum" id="Page_5">[p. 5]</span></p> - <p class="centra">Comienza la historia ó retrato sacado del Jure cevil<br /> - natural de la señora Lozana, compuesto el año<br /> - mill y quinientos y veinte é cuatro, á treinta<br /> - dias del mes de Junio, en Roma, alma<br /> - cibdad; y como habia de ser partido<br /> - en capítulos, va por mamotretos,<br /> - porque en semejante<br /> - obra mejor<br /> - conviene.</p> - <h2 class="nobreak p3">MAMOTRETO PRIMERO.</h2> -</div> - -<p>La señora Lozana fué natural compatriota de Séneca, y no ménos -en su inteligencia y resaber, la cual desde su niñez tuvo ingenio y -memoria y vivez grande, y fué muy querida de sus padres por ser aguda -en servillos é contentallos, é muerto su padre, fué necesario que -acompañase á su madre fuera de su natural. Y esta fué la causa que -supo y vido munchas cibdades, villas y lugares de España, que<span -class="pagenum" id="Page_6">[p. 6]</span> agora se le recuerdan -de casi el todo; y tenie tanto intelecto, que casi escusaba á su -madre procurador para sus negocios; siempre que su madre la mandaba -ir ó venir, era presta, y como pleiteaba su madre, ella fué en -Granada mirada y tenida por solicitadora perfecta é prenosticada -futura; acabado el pleito, é no queriendo tornar á su propia ciudad, -acordaron de morar en Xerez y pasar por Carmona; aquí la madre quiso -mostrarle texer, el cual oficio no se le dió ansí como el hordir y -tramar, que le quedaron tanto en la cabeza, que no se le han podido -olvidar. Aquí conversó con personas que la amaban por su hermosura y -gracia; asimismo, saltando una pared sin licencia de su madre, se le -derramó la primera sangre que del natural tenía; y muerta su madre, y -ella quedando huérfana, vino á Sevilla. A donde halló una su parienta -la cual le decia: hija, sed buena, que ventura no os faltará, y -asimismo le demandaba de su niñez, en qué era estada criada, y qué -sabía hacer, y de qué la podia loar á los que á ella conocian. -Entónces respondíale desta manera: señora tia, yo quiero que vuestra -merced vea lo que<span class="pagenum" id="Page_7">[p. 7]</span> sé -hacer; que cuando era vivo mi señor padre yo le guisaba guisadicos -que le placian, y no solamente á él mas á todo el parentado; que, -como estábamos en prosperidad, teníamos las cosas necesarias, no como -agora, que la pobreza hace comer sin guisar, y entónces las especias, -y agora el apetito; entónces estaba ocupada en agradar á los mios, y -agora á los extraños.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_II"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO II.</h2> - <p class="subh2">Responde la Tia, y prosigue.</p> -</div> - -<p><i>Tia.</i> Sobrina, más há de los años treinta que yo no vi á vuestro -padre, porque se fué niño, y despues me dixeron que se casó por -amores con vuestra madre, y en vos veo yo que vuestra madre era -hermosa.</p> - -<p><i>Lozana.</i> ¿Yo, Señora? Pues más parezco á mi agüela que á mi -señora madre, y por amor de mi agüela me llamaron á mí Aldonza, y si -esta mi agüela viviera, sabría yo más que no sé, que ella me mostró -guisar,<span class="pagenum" id="Page_8">[p. 8]</span> que en su -poder deprendí hacer fideos, empanadillas, alcuscuzu con garbanzos, -arroz entero, seco, graso, albondiguillas redondas y apretadas con -culantro verde, que se conocian las que yo hacia entre ciento. Mirá, -señora Tia, que su padre de mi padre decia estas son de mano de mi -hija Aldonza; ¿pues adobado no hacia? sobre que cuantos traperos -habia en la cal de la Heria querian proballo, y máxime cuando era un -buen pecho de carnero, y ¡qué miel! pensá, señora, que la teniamos -de Adamuz y zafran de Peñafiel, y lo mejor de la Andalucía venía en -casa de esta mi agüela. Sabía hacer ojuelas, pestiños, rosquillas de -alfaxor, textones de cañamones y de ajonjolí, nuégados, xopaipas, -hojaldres, hormigos torcidos con aceite, talvinas, zahinas y nabos -sin tocino y con comino; col murciana con alcarabea, y olla resposada -no la comia tal ninguna barba; pues boronía ¿no sabía hacer? por -maravilla, y cazuela de berengenas moxies en perficion; cazuela -con su ajico y cominico, y saborcico de vinagre, ésta hacia yo sin -que me la vezasen. Rellenos, cuajarejos de cabritos, pepitorias y -cabrito apedreado con limon ceuti, y cazuelas<span class="pagenum" -id="Page_9">[p. 9]</span> de pescado cecial con oruga, y cazuelas -moriscas por maravilla, y de otros pescados que sería luengo de -contar. Letuarios de arrope para en casa, y con miel para presentar, -como eran de membrillos, de cantueso, de uvas, de berengenas, de -nueces, y de la flor del nogal, para tiempo de peste; de orégano y -hierba buena, para quien pierde el apetito; pues ¿ollas en tiempo -de ayuno? éstas y las otras ponia yo tanta hemencia en ellas, que -sobrepujaba á Platina, <i>De boluptatibus</i> y Apicio Romano, <i>De re -coquinaria</i>, y decia esta madre de mi madre: Hija Aldonza, la olla -sin cebolla es boda sin tamborin. Y si ella me viviera, por mi saber -y limpieza (dexemos estar hermosura) me casaba, y no salia yo acá por -tierras ajenas con mi madre, pues que quedé sin dote que mi madre -me dexó solamente una añora con su huerto, y saber tramar, y esta -lanzadera para texer cuando tenga premideras.</p> - -<p><i>Tia.</i> Sobrina, esto que vos teneis y lo que sabeis será dote -para vos, y vuestra hermosura hallará ajuar cosido y sorcido; que -no os tiene Dios olvidada; que aquel mercader que vino aquí ayer me -dixo que cuando torne, que va á Cáliz, me dará<span class="pagenum" -id="Page_10">[p. 10]</span> remedio para que vos seais casada y -honrada; mas querria él que supiésedes labrar.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora Tia, yo aquí traigo el alfilero, mas ni tengo aguja -ni alfiler, que dedal no faltaria para apretar; y por eso, señora -Tia, si vos quereis, yo le hablaré ántes que se parta, porque no -pierda mi ventura, siendo huérfana.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_III"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO III.</h2> - <p class="subh2">Prosigue la Lozana, y pregunta á la Tia.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Señora Tia, ¿es aquel que está paseándose con aquel que -suena los órganos? Por su vida que lo llame. ¡Ay cómo es dispuesto! -¡y qué ojos tan lindos! ¡qué ceja partida! ¡qué pierna tan seca y -enxuta! ¿Chinelas trae? ¡Qué pié para galochas y zapatilla ceyena! -Querria que se quitase los guantes por verle qué mano tiene. Acá -mira; ¿quiere vuestra merced que me asome?</p> - -<p><i>Tia.</i> No, hija; que yo quiero ir abaxo, y él me verná á hablar, -y cuando él<span class="pagenum" id="Page_11">[p. 11]</span> estará -abaxo vos verneis; si os habláre, abaxá la cabeza y pasaos, y si yo -os dixere que le hableis, vos llegá cortés y hacé una reverencia, -y si os tomáre la mano, retraéos hácia atras porque, como dicen, -amuestra á tu marido el copo, mas no del todo; y desta manera él dará -de sí, y verémos qué quiere hacer.</p> - -<p><i>Loz.</i> Veislo viene acá.</p> - -<p><i>Mercader.</i> Señora, ¿qué se hace?</p> - -<p><i>Tia.</i> Señor, serviros, y mirar en vuestra merced la lindeza de -Diomedes el Ravegnano.</p> - -<p><i>Merc.</i> Señora, ¿pues ansí me llamo yo, madre mia? yo querria ver -aquella vuestra sobrina. Y por mi vida que será su ventura, y vos no -perdereis nada.</p> - -<p><i>Tia.</i> Señor, está revuelta y mal aliñada, mas porque vea vuestra -merced como es dotada de hermosura, quiero que pase aquí abaxo su -tela, y verála como texe.</p> - -<p><i>Diomedes.</i> Señora mia, pues sea luego.</p> - -<p><i>Tia.</i> ¿Aldonza? ¿Sobrina? veníos acá, y vereis mejor.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora tia, aquí veo muy bien, aunque tengo la vista -cordobesa: salvo que tengo premideras.</p> - -<p><i>Tia.</i> Deci sobrina que este gentil hom<span class="pagenum" -id="Page_12">[p. 12]</span>bre quiere que le texais un texillo, que -proveerémos de premideras. Veni aquí, hacé una reverencia á este -señor.</p> - -<p><i>Diom.</i> ¡Oh qué gentil dama! Mi señora madre, no la dexe ir, y -<span - id="tn_1" - class="cambiado" - title="en el libro impreso: suplicóle">suplícole</span> -que le mande que me hable.</p> - -<p><i>Tia.</i> Sobrina, responde á ese señor, que luégo torno.</p> - -<p><i>Diom.</i> Señora, su nombre me diga.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor sea vuestra merced de quien mal lo quiere; yo me -llamo Aldonza, á servicio y mandado de vuestra merced.</p> - -<p><i>Diom.</i> ¡Ay! ¡ay! ¡qué herida! que de vuestra parte qualque -vuestro servidor me ha dado en el corazon con una saeta dorada de -amor.</p> - -<p><i>Loz.</i> No se maraville vuestra merced; que cuando me llamó que -viniese abaxo, me parece que vi un mochacho, atado un paño por la -frente, y me tiró no sé con qué; en la teta izquierda me tocó.</p> - -<p><i>Diom.</i> Señora, es tal ballestero, que de un mismo golpe nos -hirió á los dos. <i>Ecco adunque due anime en uno core.</i> ¡Oh Diana! -¡oh Cupido! socorred el vuestro siervo. Señora, sino remediamos -con socorro de médicos sabios, dudo la sanidad, y pues<span -class="pagenum" id="Page_13">[p. 13]</span> yo voy á Cáliz, suplico á -vuestra merced se venga comigo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo, señor, verné á la fin del mundo; mas dexe subir á mi -tia arriba, y pues quiso mi ventura, seré siempre vuestra más que -mia.</p> - -<p><i>Tia.</i> ¡Aldonza! ¡Sobrina! ¿qué haceis? ¿dónde estais? ¡Oh -pecadora de mí! el hombre dexa el padre y la madre por la mujer, y -la mujer olvida por el hombre su nido. ¡Ay sobrina! y si mirára bien -en vos, viera que me habíedes de burlar; mas no teneis vos la culpa, -sino yo, que teniendo la yesca busqué el eslabon; mira qué pago, que -si miro en ello, ella misma me hizo alcagüeta; va, va, que en tal -pararás.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_IV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO IV.</h2> - <p class="subh2">Prosigue el autor.</p> -</div> - -<p><i>Autor.</i> Juntos á Cáliz, y sabido por Diomédes á qué sabía su -señora, si era concho ó veramente asado, comenzó á imponella segun -que para luengos tiempos durasen juntos; y viendo sus lindas carnes -y<span class="pagenum" id="Page_14">[p. 14]</span> lindeza de -persona, y notando en ella el agudeza que la patria y parentado le -habian prestado, de cada dia le crecia el amor en su corazon, y ansí -determinó de no dexalla; y pasando él en Levante con mercancía, -que su padre era uno de los primeros mercaderes de Italia, llevó -consigo á su muy amada Aldonza, y de todo cuanto tenía la hacia -partícipe, y ella muy contenta, viendo en su caro amador Diomédes -todos los géneros y partes de gentilhombre, y de hermosura en todos -sus miembros, que le parecia á ella que la natura no se habia -reservado nada que en su caro amante no hubiese puesto. E por esta -causa, miraba de ser ella presta á toda su voluntad; y como él era -único entre los otros mercadantes, siempre en su casa habia concurso -de personas gentiles y bien criadas, y como veian que á la señora -Aldonza no le faltaba nada, que sin maestro tenía ingenio y saber, y -notaba las cosas mínimas por saber y entender las grandes y arduas, -holgaban de ver su elocuencia y á todos sobrepujaba; de modo que -ya no habia otra en aquellas partes que en más fuese tenida, y era -dicho entre todos de su lozanía, ansí en la cara como en<span -class="pagenum" id="Page_15">[p. 15]</span> todos sus miembros, y -viendo que esta lozanía era de su natural, quedóles en fábula, que ya -no entendian por su nombre Aldonza, salvo la Lozana; y no solamente -entre ellos, mas entre las gentes de aquellas tierras decian la -Lozana por cosa muy nombrada; y si muncho sabía en estas partes, -muncho más supo en aquellas provincias, y procuraba de ver y saber -cuanto á su facultad pertenecia. Siendo en Ródas su caro Diomédes, -la preguntó: mi señora, no querria se os hiciese de mal venir á -Levante; porque yo me tengo de disponer á servir y obedecer á mi -padre, el cual manda que vaya en Levante, y andaré toda la Berbería, -y principalmente donde tenemos trato, que me será fuerza demorar y no -tornar tan presto como yo querria; porque solamente en estas cibdades -que ahora oirés tengo de estar años, y no meses, como será en -Alexandría, en Damasco, en Damiata, en Barut, en parte de la Siria, -en Chipre, en el Cairo y en el Chio, en Constantinópoli, en Corinto, -en Tesalia, en Boxia, en Candía, á Venecia y Flándes, y en otras -partes que vos, mi señora, veréis, si quereis tenerme compañía.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_16">[p. 16]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y cuándo quiere vuestra merced que partamos? porque yo no -delibro de volver á casa por el mantillo.</p> - -<p>Vista por Diomédes la respuesta y voluntad tan sucinta que le dió -con palabras ansí pensadas, muncho se alegró, y suplicóla que se -esforzase á no dexarlo por otro hombre, que él se esforzaria á no -tomar otra por mujer que á ella; y todos dos muy contentos se fueron -en Levante y por todas las partidas que él tenía sus tratos, é fué -dél muy bien tratada, y de sus servidores y siervas muy bien servida -y acatada, pues ¿de sus amigos no era acatada y mirada? Vengamos á -que andando por estas tierras que arriba diximos, ella señoreaba y -pensaba que jamas le habia de faltar lo que al presente tenía, y -mirando su lozanía, no estimaba á nadie en su sér y en su hermosura, -y pensó que en tener hijos de su amador Diomédes, habia de ser banco -perpétuo para no faltar á su fantasía y triunfo, y que aquello no -le faltaria en ningun tiempo; y siendo ya en Candía, Diomédes le -dixo: mi señora Aldonza, ya vos veis que mi padre me manda que me -vaya en Italia, y cómo mi corazon sea partido en dos partes, la una -en vos, que no quise ansí bien á criatura<span class="pagenum" -id="Page_17">[p. 17]</span> y la otra en vuestros hijos, los cuales -envié á mi padre, y el deseo me tira, que á vos amo, y á ellos -deseo ver, á mí me fuerza la obediencia suya, y á vos no tengo de -faltar; yo determino ir á Marsella, y de allí ir á dar cuenta á mi -padre y hacer que sea contento que yo vaya otra vez en España, y -allí me entiendo casar con vos; si vos sois contenta, vení conmigo á -Marsella, y allí quedaréis hasta que yo torne, y vista la voluntad de -mi padre y el amor que tiene á vuestros hijos, haré que sea contento -con lo que yo le dixere. Y ansí vernémos en nuestro fin deseado.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mi señor, yo iré de muy buena voluntad donde vos, mi señor, -me mandaredes; que no pienso en hijos ni en otra cosa que dé fin á mi -esperanza, sino en vos, que sois aquélla, y por esto os demando de -merced que dispongais de mí á vuestro talento, que yo tengo siempre -de obedecer.</p> - -<p>Así vinieron en Marsella, y como su padre de Diomédes supo, por -sus espías, que venía con su hijo Diomédes Aldonza, madre de sus -nietos, vino él en persona, muy disimulado, amenazando á la señora -Aldonza; mas ya Diomédes le habia rogado que fuese su nombre Lozana, -pues<span class="pagenum" id="Page_18">[p. 18]</span> que Dios se -lo habia puesto en su formacion, que muncho más le convenia que no -Aldonza, que aquel nombre Lozana sería su ventura para el tiempo -porvenir. Ella consintió en todo cuanto Diomédes ordenó, y estando -un dia Diomédes para se partir á su padre, fué llevado en prision -á instancia de su padre, y ella, madona Lozana, fué despojada en -camisa, que no salvó sino un anillo en la boca. Y así fué dada á -un barquero que la echase en la mar, al cual dió cien ducados el -padre de Diomédes, porque ella no pareciese; el cual visto que era -mujer, la echó en tierra, y movido á piedad, le dió un su vestido -que se cubriese; y viéndose sola y pobre, y á qué la habia traido su -desgracia, pensar puede cada uno lo que podia hacer y decir de su -boca, encendida de mucha pasion, y sobre todo se daba de cabezadas, -de modo que se le siguió una gran alxaqueca, que fué causa que le -viniese al frente una estrella, como abaxo dirémos; finalmente, su -fortuna fué tal, que vido venir una nao que venía á Liorna, y siendo -en Liorna vendió su anillo, y con él fué hasta que entró en Roma.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_V"> - <p><span class="pagenum" id="Page_19">[p. 19]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO V.</h2> - <p class="subhang">Cómo se supo dar la manera para vivir, que fué - menester que usase audancia (<i>pro sapientia</i>).</p> -</div> - -<p>Entrada la señora Lozana en la alma ciudad, y proveida de súbito -consejo, pensó: yo sé muncho, si agora no me ayudo en que sepan -todos mi saber, será ninguno; y siendo ella hermosa y habladera, -decia á tiempo, y tinie gracia en cuanto hablaba, de modo que embaia -á los que la oian; y como era plática y de gran conversacion, é -habiendo siempre sido en compañía de personas gentiles, y en muncha -abundancia, y viéndose que siempre fué en grandes riquezas y convites -y gastos, que la hacian triunfar, y decia entre sí: si esto me -falta, seré muerta, que siempre oí decir que el cibo usado es el -provechoso; y como ella tenía gran ver é ingenio diabólico y gran -conocer, y en ver un hombre sabía cuánto valia, y qué tenía, y qué la -podia dar, y qué le podia ella sacar; y miraba tambien cómo hacian -aquéllas que entónces eran en la ciudad, y notaba lo que le parecia -á ella que le habia de apro<span class="pagenum" id="Page_20">[p. -20]</span>vechar, para ser siempre libre y no sujeta á ninguno, como -despues verémos; y acordándose de su patria, quiso saber luégo quién -estaba aquí de aquella tierra, y aunque fuesen de Castilla, se hacia -ella de allá por parte de un su tio, y si era andaluz, mejor, y si -de Turquía, mejor, por el tiempo y señas que de aquella tierra daba; -y embaucaba á todos con su gran memoria, halló aquí de Alcalá la -Real, y allí tenía ella una prima, y en Baena otra, en Luque, y en la -peña de Martos natural parentela; halló aquí de Arjona y Arjonilla -y de Montoro, y en todas estas partes tenía parientas y primas, -salvo que en la Torre Don Ximeno que tenía una entenada, y pasando -con su madre á Jaen, posó en su casa, y allí fueron los primeros -grañones que comió con huesos de tocino; pues como daba señas de la -tierra, halló luégo quien la favoreció, y diéronle una cámara en -compañía de unas buenas mujeres españolas; y otro dia hizo quistion -con ellas sobre un jarillo, y echó las cuatro las escaleras abaxo; y -fuése fuera, y demandaba por Pozo Blanco, y procuró entre aquellas -camiseras castellanas cualque estancia ó cualque buena compañía; -y como en<span class="pagenum" id="Page_21">[p. 21]</span> aquel -tiempo estuviese en Pozo Blanco una mujer napolitana con un hijo -y dos hijas, que tenian por oficio hacer soliman, y blanduras, y -afeites, y cerillas, y quitar cejas y afeitar novias, y hacer mudas -de azúcar candi y agua de azofeifas, y cualque vuelta apretaduras, y -todo lo que pertenecia á su arte tenian sin falta, y lo que no sabian -se lo hacian enseñar de las judías, que tambien vivian con esta -plática, como fué Mira, la judía que fué de Murcia, Engracia, Perla, -Jamila, Rosa, Cufra, Cintia y Alfarutia, y otra que se decia la judía -del vulgo, que era más plática y tinie más conversacion; y habeis -de notar que pasó á todas en este oficio, y supo más que todas, y -dióle mejor la manera, de tal modo, que en nuestros tiempos podemos -decir que no hay quien use el oficio mejor ni gane más que la señora -Lozana, como abaxo dirémos, que fué entre las otras como Avicena -entre los médicos; <i>non est mirum acutissima patria</i>.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_VI"> - <p><span class="pagenum" id="Page_22">[p. 22]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO VI.</h2> - <p class="subh2">Cómo en Pozo Blanco, en casa de una camisera, la - llamaron.</p> -</div> - -<p>Una sevillana, mujer linda, la llamó á su casa viéndola pasar, y -le demandó.</p> - -<p><i>Sevillana.</i> Señora mia, ¿sois española? ¿qué buscais?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, aunque vengo vestida á la ginovesa, soy española y -de Córdoba.</p> - -<p><i>Sev.</i> ¿De Córdoba? Por vuestra vida, ahí tenemos todas parientes; -y ¿á qué parte morábades?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, á la Cortiduría.</p> - -<p><i>Sev.</i> Por vida vuestra, que una mi prima casó ahí con un cortidor -rico; así goce de vos, que quiero llamar á mi prima Teresa de -Córdoba, que os vea. Mencía, hija, va, llama á tu tia y á Beatriz de -Baeza y Marina Hernandez, que traigan sus costuras y se vengan acá. -Decidme, señora: ¿cuánto há que venistes?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, ayer de mañana.</p> - -<p><i>Sev.</i> ¿Y dónde dormistes?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, demandando de algunas de la tierra, me fué -mostrada una casa donde están siete ú ocho españolas. Y como<span -class="pagenum" id="Page_23">[p. 23]</span> fuí allá, no me querian -acoger, y yo venía cansada, que me dixeron que el Santo Padre iba á -encoronarse. Yo, por verlo, no me curé de comer.</p> - -<p><i>Sev.</i> ¿Y vísteslo, por mi vida?</p> - -<p><i>Loz.</i> Tan lindo es, y bien se llama Leon décimo, que así tiene la -cara.</p> - -<p><i>Sev.</i> Y bien, ¿dieron os algo aquellas españolas á comer?</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá qué bellacas, que ni me quisieron ir á demostrar la -plaza. Y en esto vino una, que, como yo dixe que era de los buenos -de su tierra, fuéme por de comer, y despues fué comigo á enseñarme -los señores, y como supieron quién yo y los mios eran, que mi tio fué -muy conocido, que cuando murió le hallaron en las manos los callos -tamaños, de la vara de la justicia, luégo me mandaron dar aposento, y -envió comigo su mozo, y Dios sabe que no osaba sacar las manos afuera -por no ser vista; que traigo estos guantes, cortadas las cabezas de -los dedos, por las encobrir.</p> - -<p><i>Sev.</i> Mostrad por mi vida, quitad los guantes; vivais vos en el -mundo y aquel Criador que tal crió; lograda y enguerada seais, y la -bendicion de vuestros pasados<span class="pagenum" id="Page_24">[p. -24]</span> os venga. Cobrildas, no las vea mi hijo, y acabáme de -contar cómo os fué.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora mia, aquel mozo mandó á la madre que me acogiese -y me diese buen lugar, y la puta vieja barbuda, estrellera dixo: -¿no veis que tiene greñimon? y ella, que es estada mundaria toda -su vida, y agora, que se vido harta y quita de pecado, pensó que -porque yo traigo la toca baxa y ligada á la ginovesa, y son tantas -las cabezadas que me he dado yo misma, de un enojo que he habido, -que me maravillo cómo só viva; que como en la nao no tenía médico ni -bien ninguno, me ha tocado entre ceja y ceja, y creo que me quedará -señal.</p> - -<p><i>Sev.</i> No será nada, por mi vida; llamarémos aquí un médico que la -vea, que parece una estrellica.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_VII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO VII.</h2> - <p class="subh2">Cómo vienen las parientas y les dice la Sevillana.</p> -</div> - -<p><i>Sev.</i> Norabuena vengais, ansí goce yo de todas que os asenteis, -y oiréis á esta <span class="pagenum" id="Page_25">[p. -25]</span>señora que ayer vino y es de nuestra tierra.</p> - -<p><i>Beat.</i> Bien se le parece; que ansí son todas frescas, graciosas -y lindas como ella, y en su lozanía se ve que es de nuestra tierra. -¿Cuánto há, señora mia, que salistes de Córdoba?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, de once años fuí con mi señora á Granada; que mi -padre nos dexó una casa en pleito, por ser él muy putañero y jugador, -que jugaba el sol en la pared.</p> - -<p><i>Sev.</i> ¿Y duelos le vinieron? ¿teniendo hijas doncellas jugaba?</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y qué hijas? Tres éramos y traíamos zarcillos de plata. Y -yo era la mayor; fuí festejada de cuantos hijos de caballeros hubo -en Córdoba; que de aquello me holgaba yo, y esto puedo jurar, que -desde chica me comia lo mio, y en ver hombre se me desperezaba, y me -quisiera ir con alguno, sino que no me lo daba la edad; que un hijo -de un caballero nos dió unas arracadas muy lindas, y mi señora se -las escondió porque no se las jugase, y despues las vendió ella para -vezar á las otras á labrar, que yo ni sé labrar ni coser, y el filar -se me ha olvidado.</p> - -<p><i>Camisera.</i> Pues guayas de mi casa, ¿de qué viviréis?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_26">[p. 26]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿De qué, señora? Sé hacer alheña, y mudas, y tez de cara, -que deprendí en Levante, sin lo que mi madre me mostró.</p> - -<p><i>Cam.</i> ¿Qué sois estada en Levante? Por mi vida, yo pensé que -veníades de Génova.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay señoras! contaros he maravillas, dexáme ir á verter -aguas; que como eché aquellas putas viejas alcoholadas por las -escaleras abaxo, no me paré á mis necesidades, y estaba allí una -beata de Lora, el coño puto y el ojo ladron, que creo hizo pasto á -cuantos grumetes van por el mar Océano.</p> - -<p><i>Cam.</i> ¿Y qué os hizo?</p> - -<p><i>Loz.</i> No me quirie que me lavase con el agua de su jarillo, -y estaba allí otra abacera, que de su tierra acá no vino mayor -rabanera, villana, traga-santos, que dice que viene aquí por una -bulda para una ermita, y traye consigo un hermano, fraire de la -merced, que tiene una nariz como asa de cántaro, y el pié como -remo de galera, que anoche la vino acompañar, ya tarde, y esta -mañana, en siendo de dia, la demandaba, y enviésela lo más presto -que pude, rodando, y por el Dios que me hi<span class="pagenum" -id="Page_27">[p. 27]</span>zo, que si me hablára, que estaba -determinada comerle las sonaderas, porque me paresciera, y viniéndome -para acá, estaban cuatro españoles allí cabe una grande plaza y -tienien munchos dineros de plata en la mano, y díxome el uno: señora, -¿quiéresnos contentar á todos, y toma? Yo presto les respondí, si me -entendieron.</p> - -<p><i>Cam.</i> Por mi vida, ansí goceis.</p> - -<p><i>Loz.</i> Díxeles: Hermanos, no hay cebada para tantos asnos; y -perdonáme, que luégo torno, que me meo toda.</p> - -<p><i>Beat.</i> Hermana, ¿vistes tal hermosura de cara y tez? Si tuviese -asiento para los antojos; más creo que si se cura, que sanará.</p> - -<p><i>Teresa Hernandez.</i> Andá ya por vuestra vida, no digais, súbele -más de mitad de la frente quedará señalada para cuanto viviere; -¿sabeis qué podia ella hacer? que aquí hay en Campo de Flor munchos -daquellos charlatanes, que sabrian medicarla por abaxo de la vanda -izquierda.</p> - -<p><i>Cam.</i> Por vida de vuestros hijos, que bien decis; mas ¿quién se -lo osará decir?</p> - -<p><i>Ter.</i> ¿Eso de quién? yo hablando hablando se lo diré.</p> - -<p><i>Beat.</i> ¡Ay prima Hernandez, no lo ha<span class="pagenum" -id="Page_28">[p. 28]</span>gais que nos deshonrará como á mal pan! -¿No veis qué labia y qué osadía que tiene, y qué decir? Ella se hará -á la usanza de la tierra, que verá lo que le cumple; no queria sino -saber della si es confesa, porque hablaríamos sin miedo.</p> - -<p><i>Ter.</i> Y eso me decis aunque lo sea se hará cristiana linda.</p> - -<p><i>Beat.</i> Dexemos hablar á Teresa de Córdoba; que ella es burlona y -se lo sacará.</p> - -<p><i>Ter.</i> Mirá en que estáis; digamos que queremos torcer hormigos ó -hacer alcuzcuzu, y si los sabe torcer, ahí verémos si es de nobis y -si los tuerce con agua ó con aceite.</p> - -<p><i>Beat.</i> Vivais vos, que más sabeis que todas. No hay peor cosa que -confesa necia.</p> - -<p><i>Sev.</i> Los cabellos os sé decir que tiene buenos.</p> - -<p><i>Beat.</i> ¿Pues no veis que dice que habia doce años que jamas le -pusieron garvin ni albanega, sino una princeta labrada de seda verde -á usanza de Jaen?</p> - -<p><i>Ter.</i> Hermana, Dios me acuerde para bien, que por sus cabellos -me he acordado que cien veces os lo he querido decir: ¿acordaisos -el otro dia cuando fuimos á ver la parida, si vistes aquella que la -servia,<span class="pagenum" id="Page_29">[p. 29]</span> que es -madre de una que vos bien sabeis?</p> - -<p><i>Cam.</i> Ya os entiendo; mi hijo le dió una camisa de oro labrada, y -las bocas de las mangas con oro y azul. ¿Y es aquélla su madre? más -moza parece que la hija; y ¡qué cabellos rubios que tenía!</p> - -<p><i>Ter.</i> Hi, hi, por el paraíso de quien acá os dexó, que son -alheñados por cobrir la nieve de las navidades. Y las cejas se tiñe -cada mañana, y aquel lunar postizo es; porque si mirais en él, es -negro, y unos dias más grande que otros; y los pechos llenos de paños -para hacer tetas, y cuando sale lleva más dixes que una negra, y el -tocado muy plegado por henchir la cara, y piensa que todos la miran, -y á cada palabra su reverencia, y cuando se asienta no parece sino -depósito mal pintado, y siempre va con ella la otra Marirodriguez la -regatera, y la cabrera, que tiene aquella boca que no paresce sino -traga caramillos, que es más vieja que Satanas; y sálense de noche de -dos en dos, con sombreros, por ser festejadas, y no se osan descobrir -que no vean el ataute carcomido.</p> - -<p><i>Beat.</i> Decime, prima; ¡muncho sabeis<span class="pagenum" -id="Page_30">[p. 30]</span> vos! que yo soy una boba que no paro -mientes en nada de todo eso.</p> - -<p><i>Ter.</i> Dexáme decir; que ansí dicen ellas de nosotras cuando nos -ven que imos á la estufa ó veniamos; ¡veis las camiseras, son de Pozo -Blanco, y baticulo llevan! Aosadas que no van tan espeso á misa, y -no se miran á ellas, que son putas públicas; y cuando vieron ellas -confesas putas y devotas ciento entre una.</p> - -<p><i>Cam.</i> Dexá eso y notá que me dixo esta forastera que tenía un -tio que murió con los callos en las manos, de la vara de justicia, y -debia de ser que sería cortidor.</p> - -<p><i>Ter.</i> Callá, que viene, si no será peor que con las otras que -echó á rodar.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_VIII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO VIII.</h2> - <p class="subh2">Cómo torna la Lozana, y pregunta.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Señoras, ¿en qué hablais, por mi vida?</p> - -<p><i>Ter.</i> En que para mañana querriamos hacer unos hormigos -torcidos.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_31">[p. 31]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y teneis culantro verde? Pues dexá hacer á quien de un -puño de buena harina y tanto aceite, si lo teneis bueno, os hará una -almofia llena, que no lo olvideis aunque murais.</p> - -<p><i>Beat.</i> Prima, ansí goceis, que no son de perder; toda cosa es -bueno probar, cuanto más, pues que es de tan buena maestra, que, como -dicen, la que las sabe las tañe (por tu vida, que es de nostris). -Señora, sentaos, y decínos vuestra fortuna cómo os ha corrido por -allá por Levante.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bien, señoras, si el fin fuera como el principio; mas no -quiso mi desdicha que podia yo parecer delantre á otra que fuera en -todo el mundo de belleza y bien quista delante á cuantos grandes -señores me conocian, querida de mis esclavas, de los de mi casa toda, -que á la maravilla me querian ver cuantos de acá iban; pues oirme -hablar, no digo nada; que ahora este duelo de la cara me afea, y -por maravilla venian á ver mis dientes, que creo que mujer nacida -tales los tuvo, porque es cosa que podeis ver. Bien que me veis -ansí muy cubierta de vergüenza, que pienso que todos me conocen; y -cuando sabréis como ha pasado la cosa, os mara<span class="pagenum" -id="Page_32">[p. 32]</span>villaréis, que no me faltaba nada; y -agora no es por mi culpa, sino por mi desventura. Su padre de un mi -amante, que me tenía tan honrada, vino á Marsella, donde me tenía -para enviarme á Barcelona, á que lo esperase allí en tanto que él iba -á dar la cuenta á su padre; y por mis duelos grandes vino el padre -primero, y á él echó en prision y á mí me tomó y me desnudó fin á la -camisa, y me quitó los anillos, salvo uno, que yo me metí en la boca, -y mandóme echar en la mar á un marinero, el cual me salvó la vida -viéndome mujer, y posóme en tierra; y así venieron unos de una nao, y -me vistieron y me traxeron á Liorna.</p> - -<p><i>Cam.</i> ¡Y mala entrada le éntre al padre dese vuestro amigo! ¿y si -mató vuestros hijos tambien que le habíades enviado?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no, que los quiere muncho; mas porque le queria -casar á este su hijo, á mí me mandó de aquella manera.</p> - -<p><i>Beat.</i> ¡Ay lóbrega de vos, amiga mia! ¿y todo eso habeis -pasado?</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues no es la mitad de lo que os diré; que tomé tanta -malenconía, que daba con mi cabeza por tierra, y porrazos me he dado -en esta cara, que me maravillo<span class="pagenum" id="Page_33">[p. -33]</span> que esta alxaqueca no me ha cegado.</p> - -<p><i>Cam.</i> ¡Ay! ¡ay! ¡guayosa de vos, cómo no sois muerta!</p> - -<p><i>Loz.</i> No quiero deciros más, porque el llorar me mata, pues que -soy venida á tierra que no faltará de que vivir; que ya es vendido -el anillo en nueve ducados, y di dos al arriero, y con estotros me -remediaré si supiese hacer melcochas ó mantequillas.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_IX"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO IX.</h2> - <p class="subh2">Una pregunta que hace la Lozana para se informar.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Decíme, señoras mias: ¿sois casadas?</p> - -<p><i>Beat.</i> Señora, sí.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y vuestros maridos en qué entienden?</p> - -<p><i>Ter.</i> El mio es cambiador, y el de mi prima lencero, y el de esa -señora que está cabo vos es borceguinero.</p> - -<p><i>Loz.</i> Viva en el mundo; y ¿casastes aquí ó en España?</p> - -<p><i>Beat.</i> Señora, aquí; mi hermana la viuda vino casada con un -trapero rico.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_34">[p. 34]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y cuánto há que estáis aquí?</p> - -<p><i>Beat.</i> Señora mia, desde el año que se puso la Inquisicion.</p> - -<p><i>Loz.</i> Decíme, señoras mias; ¿hay aquí judíos?</p> - -<p><i>Beat.</i> Munchos, y amigos nuestros; si hubiéredes menester algo -dellos, por amor de nosotras os harán honra y cortesía.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y tratan con los cristianos?</p> - -<p><i>Beat.</i> Pues ¿no lo sentís?</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y cuáles son?</p> - -<p><i>Beat.</i> Aquellos que llevan aquella señal colorada.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y ellas llevan señal?</p> - -<p><i>Beat.</i> Señora, no; que van por Roma adobando novias y vendiendo -soliman labrado y aguas para la cara.</p> - -<p><i>Loz.</i> Eso querria yo ver.</p> - -<p><i>Beat.</i> Pues id vos allí, á casa de una napolitana, mujer de -Jumilla, que mora aquí arriba en Calabraga; que ella y sus hijas -lo tienen por oficio, y áun creo que os dará ella recabdo, porque -saben munchas casas de señores que os tomarán para guarda de casa y -compañía á sus mujeres.</p> - -<p><i>Loz.</i> Eso querria yo, si me mostrase este niño la casa.</p> - -<p><i>Cam.</i> Sí hará. Vén acá, Aguilarico.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_35">[p. 35]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, señora mia! ¿Aguilarico se llama? mi pariente debe -ser.</p> - -<p><i>Beat.</i> Ya podria ser; pues ahí junto mora su madre.</p> - -<p><i>Loz.</i> Beso las manos de vuestras mercedes, y si supieren algun -buen partido para mí, como si fuese estar con algunas doncellas, en -tal que yo lo sirva, me avisen.</p> - -<p><i>Beat.</i> Señora, sí, andad con bendicion. ¿Habeis visto? ¡qué -lengua! ¡qué saber! Si á ésta le faltáran partidos decí mal de mí; -más beato el que le fiára su mujer.</p> - -<p><i>Ter.</i> Pues andaos á decir gracias, no sino gobernar doncellas, -mas no mis hijas; ¿qué pensais que sería? dar carne al lobo; ante -de ocho dias sabrá toda Roma, que ésta en són la veo yo que con los -cristianos será cristiana, y con los jodíos jodía, y con los turcos -turca, y con los hidalgos hidalga, y con los ginoveses ginovesa, y -con los franceses francesa que para todos tiene salida.</p> - -<p><i>Cam.</i> No veia la hora que la enviásedes de aquí; que si viniera -mi hijo no la dexaba partir.</p> - -<p><i>Ter.</i> Eso quisiera yo ver, cómo hablaba y los gestos que -hiciera, y por ver si se cubriera; mas no cureis, que presto<span -class="pagenum" id="Page_36">[p. 36]</span> dará de sí como casa -vieja, pues á casa va que no podria mejor hallar á su propósito, -y ende más la patrona, que parece á la judía de Zaragoza, que la -llevará consigo, y á todos contará sus duelos y fortuna.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_X"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO X.</h2> - <p class="subhang">El modo que tuvo yendo con Aguilarico, espantándose - que le hablaban en catalan, y dice un barbero.</p> -</div> - -<p><i>Mosen Sorolla.</i> Vén ascí, mon cosin Aguilaret. Veníu ascí, mon -fill; ¿on seu estat? que ton pare ten demana.</p> - -<p><i>Aguilaret.</i> Non vul venir, que vacih con aquesta dona.</p> - -<p><i>Sor.</i> ¿Ma comare? feu vos así, veureu vostron fill.</p> - -<p><i>Sogorbesa.</i> Vens ascí, tacañet.</p> - -<p><i>Aguil.</i> ¿Qué voleu ma mare? ara ving.</p> - -<p><i>Sog.</i> Not habrés pensat, traidoret; aquexa dona ¿on te ha tengut -tot vuy?</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo, señora, ahora lo vi, y le rogaron unas señoras que me -enseñase aquí junto á una casa.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_37">[p. 37]</span></p> - -<p><i>Sog.</i> Anau al burdell, y laxau estar mon fill.</p> - -<p><i>Loz.</i> Id vos, y besaldo donde sabeis.</p> - -<p><i>Sor.</i> Mirá la cegijunta con qué me salió.</p> - -<p><i>Mallorquina.</i> Veníu ací, bona dona. Nos pregan ab quexa dona, ma -veina; ¿on anau?</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, señora, que no sé el nombre del dueño de una -casa por aquí, que aquel niño me queria mostrar.</p> - -<p><i>Mallorq.</i> ¿Debeu de fer llavors ó res? que así ma filla vos fará -tot quan vos le comenaréu.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no busco eso y siempre halla el hombre lo que no -busca, máxime en esta tierra; dicíme, así vivais: ¿quién es aquella -hija de corcovado, y catalana, que no conociéndome me deshonró? pues -¡guay della si soltaba yo la maldita! Ni vi su hijo, ni quisiera ver -á ella.</p> - -<p><i>Mallorq.</i> Nous cureu filla, anao vostron viaje, y si vos manau -res, lo farem nosaltres de bon cor.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no quiero nada de vos, que yo busco una mujer que -quita cejas.</p> - -<p><i>Mallorq.</i> Anao en mal guañy. ¿Y axó volias? cercaula.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_38">[p. 38]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Válalas el diablo, y locas son estas mallorquinas; en -Valencia ligaros ian á vosotras, y herraduras han menester como -bestias, pues no me la irán á pagar á la pellejería de Búrgos. Cul de -santarnao, som segurs quina gent de Deu.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XI"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XI.</h2> - <p class="subhang">Cómo llamó á la Lozana la Napolitana que ella buscaba - y dice á su marido que la llame.</p> -</div> - -<p><i>Napolitana.</i> Oislo, ¿quién es aquella mujer que anda por allí? -Ginovesa me parece; mirá si quiere nada de la botica; salí allá; -quizá que trae guadaño.</p> - -<p><i>Jumilla.</i> Salí vos, que en ver hombre se espantará.</p> - -<p><i>Nap.</i> Dame acá ese morteruelo de azófar. Decí, hija, ¿echastes -aquí el atauja y las pepitas de pepino?</p> - -<p><i>Hija.</i> Señora, sí.</p> - -<p><i>Nap.</i> ¿Qué mirais, señora? Con esa tez de cara no ganariamos -nosotros nada.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, nos maravilleis que solamente en oiros hablar me -alegre.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_39">[p. 39]</span></p> - -<p><i>Nap.</i> Ansí es que no en valde se dixo: por do fueres, de -los tuyos halles, quizá la sangre os tira; entrá, mi señora, y -quitaos dese sol. Vén acá tú, sácale aquí á esta señora con qué se -refresque.</p> - -<p><i>Loz.</i> No hace menester, que si agora comiese me ahogaria del -enojo que traigo de aquesas vuestras vecinas; mas si vivimos, y -no nos morimos á tiempo serémos; la una porque su hijo me venía -á mostrar á vuestra casa, y la otra porque demandé de vuestra -merced.</p> - -<p><i>Nap.</i> Hi, hi, son envidiosas, y por eso mirá cuál va su hija el -domingo afeitada de mano de Mira la jodía, ó como las que nosotras -afeitamos, ni más ni ál. Señora mia, el tiempo os doy por testigo. -La una es de Segorve y la otra mallorquina, y como dixo Juan de la -Encina, que cul y cap y feje y cos echan fuera á voto á Dios.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá si las conocí yo. Señora mia, ¿son doncellas estas -vuestras hijas?</p> - -<p><i>Nap.</i> Son y no son, sería largo de contar. Y vos, señora, ¿sois -casada?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, sí; y mi marido será agora aquí de aquí á pocos -dias; y en este medio querria no ser conoscida y empezar á ganar para -la costa; querria estar con<span class="pagenum" id="Page_40">[p. -40]</span> personas honestas por la honra, y quiero primero pagaros -que me sirvais; yo, señora, vengo de Levante, y traigo secretos -maravillosos, que máxime en Grecia se usan muncho; las mujeres que no -son hermosas procuran de sello, y porque lo veais, póngase aquesto -vuestra hija la más morena.</p> - -<p><i>Nap.</i> Señora, yo quiero que vos misma se lo pongais, y si eso es, -no habíades vos menester padre ni madre en esta tierra, y ese vuestro -marido que decis, será rey; oxalá fuera uno de mis dos hijos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Que, ¿tambien teneis hijos?</p> - -<p><i>Nap.</i> Como dos pimpollos de oro; traviesos son, mas no me curo, -que para eso son los hombres. El uno es rubio como unas candelas, y -el otro crespo; señora, quedaos aquí y dormiréis con las doncellas, -y si algo quisiéredes hacer para ganar, aquí á mi casa vienen moros -y jodíos, que si os conoscen, todos os ayudarán; y mi marido va -vendiendo cada dia dos, tres y cuatro cestillas desto que hacemos, y -lo que basta para una persona basta para dos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, yo lo dó por rescebido, dad acá si quereis que os -ayude á eso que haceis.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_41">[p. 41]</span></p> - -<p><i>Nap.</i> Quitaos primero el paño y mirá si traés ninguna cosa que -dar á guardar.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no, sino un espejo para mirarme, y agora veo -que tengo mi pago, que solia tener diez espejos en mi cámara para -mirarme, que de mí misma estaba como Narciso, y agora como Tisbe á la -fontana, y si no me miraba cien veces, no me miraba una, y he habido -el pago de mi propia merced. ¿Quién son estos que vienen aquí?</p> - -<p><i>Nap.</i> Ansí goce de vos que son mis hijos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bien parecen á su padre; y si son estos los pinos de oro, á -sus ojos.</p> - -<p><i>Nap.</i> ¿Qué decis?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, que parecen hijos de rey nacidos en Badajoz; que -veais nietos dellos.</p> - -<p><i>Nap.</i> Ansí veais vos de lo que paristes.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mancebo de bien, llegaos acá y mostráme la mano. Mirá qué -señal tenés en el monte de Mercurio y uñas de rapiña, guardaos de -tomar lo ajeno, que peligraréis.</p> - -<p><i>Nap.</i> A estotro bizarro me mirá.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ese barbitaheño, ¿cómo se llama? Vení, vení; este monte -de Vénus está muy<span class="pagenum" id="Page_42">[p. 42]</span> -alto; vuestro peligro está señalado en Saturno, de una prision, en el -monte de la luna, peligro por mar.</p> - -<p><i>Rampin.</i> Caminar por do va el buey.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mostrá esotra mano.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Qué quereis ver? que mi ventura ya la sé: decíme vos, -¿dónde dormiré esta noche?</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Dónde? Donde no soñastes.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No sea en la prision y venga lo que viniere.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, este vuestro hijo más es venturoso que no pensais; -¿qué edad tiene?</p> - -<p><i>Nap.</i> De diez años le sacamos los bracicos y tomó fuerza en los -lomos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Suplicos que le deis licencia que vaya comigo y me muestre -esta cibdad.</p> - -<p><i>Nap.</i> Sí hará, que es muy servidor de quien lo merece; andá, -meteos esa camisa y serví á esa señora honrada.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XII"> - <p><span class="pagenum" id="Page_43">[p. 43]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XII.</h2> - <p class="subhang">Cómo Rampin le va mostrando la cibdad y le da ella - un ducado que busque donde cenen y duerman, y lo que pasaron con una - lavandera.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Pues hacé una cosa, mi hijo, que por do fuésemos, que me -digais cada cosa qué es y cómo se llaman las calles.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Ésta es la Ceca do se hace la moneda, y por aquí se va -á Campo de Flor y al Coliseo, y acá es el puente, y éstos son los -banqueros.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay! no querria que me conosciesen, porque siempre fuí -mirada.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Vení por acá y mirá; aquí se venden munchas cosas, y lo -mejor que en Roma y fuera de Roma nace se trae aquí.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por tu vida que tomes este ducado y que compres lo mejor -que te paresciere, que aquí jardin me parece más que otra cosa.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues adelante lo veréis.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué me dices? por tu vida que compres aquellas tres -perdices que cenemos.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Cuáles? ¿aquéstas? Astarnas son,<span class="pagenum" -id="Page_44">[p. 44]</span> que el otro dia me dieron á comer de una -en casa de una cortesana, que mi madre fué á quitar las cejas y yo le -llevé los afeites.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y dó vive?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Aquí abaxo, que por allí habemos de pasar.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues todo eso quiero que me mostreis.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Sí haré.</p> - -<p><i>Loz.</i> Quiero que vos seais mi hijo, y dormiréis comigo; y mirá no -me lo hagais, que ese bozo dencima demuestra que no sois capon.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Si vos me probásedes, no sería capon.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Por mi vida? Hi, hi; pues comprá de aquellas hostias un -par de julios, y acordá dónde irémos á dormir.</p> - -<p><i>Ramp.</i> En casa de una mi tia.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y vuestra madre?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Que la quemen.</p> - -<p><i>Loz.</i> Llevemos un cardo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Son todos grandes.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Pues qué se nos da? cueste lo que costáre, que, como -dicen, ayunar ó comer trucha.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Por esta calle hallarémos tantas cortesanas juntas como -colmenas.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_45">[p. 45]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y cuáles son?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Ya las verémos á las gelosías; aquí se dice el Viso, más -arriba vereis munchas más.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Quién es éste? ¿es el Obispo de Córdoba?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Ansí viva mi padre es un obispo espigacensis de mala -muerte.</p> - -<p><i>Loz.</i> Más triunfo lleva un mameluco.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Los cardenales son aquí como los mamelucos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Aquéllos se hacen adorar.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Y éstos tambien.</p> - -<p><i>Loz.</i> Gran soberbia llevan.</p> - -<p><i>Ramp.</i> El año de veinte y siete me lo dirán.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por ellos padecerémos todos.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Mal de munchos gozo es; alzá los ojos arriba, y veréis la -manifatura de Dios en la señora Clarina, allí me mirá vos, aquélla es -gentil mujer.</p> - -<p><i>Loz.</i> Hermano, hermosura en puta, y fuerza en badajo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Mirá esta otra.</p> - -<p><i>Loz.</i> Que presente para triunfar; por eso se dixo: ¿Quién te hizo -puta? el vino y la fruta.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_46">[p. 46]</span></p> - -<p><i>Ramp.</i> Es favorida de un perlado; aquí mora la galan -portuguesa.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Quién es? ¿amiga de algun ginoves?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Mi agüelo es mi pariente, de ciento y otros veinte.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y quién es aquella handorra que va con sombrero tapada, -que va culeando y dos mozas lleva?</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Esa? cualque cortesanilla por ahí; mirá qué otra quinada -dellas van por allá, que parescen enxambre, y los galanes tras ellas; -á estas horas salen ellas desfrazadas.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y dó van?</p> - -<p><i>Ramp.</i> A perdones.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Sí? por demas lo tenian: ¿putas y perdoneras?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Van por recoger para la noche.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué es aquello? ¿qué es aquello?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Llévalas la justicia.</p> - -<p><i>Loz.</i> Esperá, no os envolvais con esa gente.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No haré, luégo vengo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá agora dónde va braguillas, guayas si la sacó, Perico -el bravo; ¿que era por mi vida hijo?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_47">[p. 47]</span></p> - -<p><i>Ramp.</i> No nada, sino el tributo que les demandaban, y ellas han -dado por no ser vistas, quién anillo, quién cadena, y despues enviará -cada una cualque litigante por lo que dió, y es una cosa que pagan -cada una un ducado al año al capitan de Torre Sabela.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Todas?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Salvo las casadas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mal hacen, que no habian de pagar sino las que están al -burdel.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues por eso es la mayor parte de Roma burdel, y le dicen -Roma putana.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y aquéllas qué son? ¿moriscas?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No, cuerpo del mundo; son romanas.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y por qué van con aquellas almalafas?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No son almalafas; son baticulo ó batirrabo y paños -listados.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y qué quiere decir, que en toda la Italia llevan delante -sus paños listados ó velos?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Despues acá de Rodriguillo español, van ellas ansí.</p> - -<p><i>Loz.</i> Eso quiero yo saber.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No sé más de cuanto lo oí an<span class="pagenum" -id="Page_48">[p. 48]</span>sí, é os puedo mostrar al Rodriguillo -español de bronce; hecha fué estatua en Campidolio, que se saca una -espina del pié y está desnudo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que es cosa de saber y ver, que dicen que en -aquel tiempo no habia dos españoles en Roma, y agora hay tantos. -Verná tiempo que no habrá ninguno y dirán Roma mísera, como dicen -España mísera.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Veis allí la estufa do salieron las romanas?</p> - -<p><i>Loz.</i> Por vida de tu padre que vamos allá.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues déxame llevar esto en casa de mi tia, que cerca -estamos, y hallarlo hemos aparejado.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Pues dónde me entraré?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Aquí, con esta lavandera milagrosa.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bueno será.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señora mia, esta señora se quede aquí, así Dios os guarde, -á reservirlo hasta que torno.</p> - -<p><i>Lavandera.</i> Intrate, madona, seate bien venuta.</p> - -<p><i>Loz.</i> Beso las manos.</p> - -<p><i>Lav.</i> ¿De dove siate?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_49">[p. 49]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, só española; mas todo mi bien lo he habido de un -ginoves que estaba para ser mi marido, y por mi desgracia se murió; y -agora vengo aquí porque tengo de haber de sus parientes gran dinero -que me ha dexado para que me case.</p> - -<p><i>Lav.</i> Ánima mia. Dios os dé mejor ventura que á mí, que aunque me -veis aquí, soy española.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y de dónde?</p> - -<p><i>Lav.</i> Señora, de Nájera; y soy estada dama de grandes señoras, y -un traidor me sacó, que se habia de casar comigo, y burlóme.</p> - -<p><i>Loz.</i> No hay que fiar, decíme ¿cuánto há que estáis en Roma?</p> - -<p><i>Lav.</i> Cuando vino el mal de Francia, y ésta fué la causa que yo -quedase burlada; y si estoy aquí lavando y fatigándome, es para me -casar, que no tengo otro deseo, sino verme casada y honrada.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y los aladares de pez?</p> - -<p><i>Lav.</i> ¿Qué decis, señora?</p> - -<p><i>Loz.</i> Que gran pena teneis en maxcar.</p> - -<p><i>Lav.</i> ¡Ay señora! La humidad de esta casa me ha hecho pelar -la cabeza, que tenía unos cabellos como hebras de oro, y<span -class="pagenum" id="Page_50">[p. 50]</span> en un solo cabello tenía -añudadas sesenta navidades.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y la humidad os hace hundir tanto la boca?</p> - -<p><i>Lav.</i> Es de mio, que todo mi parentado lo tiene, que cuando comen -parece que mamillan.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mucho ganaréis á este lavar.</p> - -<p><i>Lav.</i> ¡Ay señora! que cuando pienso pagar la casa, y comer, -y leña, y ceniza, y xabon, caldera, y tinas, y canastas, y agua, -y cuerdas para tender, y mantener la casa de cuantas cosas son -menester, ¿qué esperais? Ningun amigo que tengais os querrá bien si -no le dais, cuándo la camisa, cuándo la capa, cuándo la gorra, cuándo -los huevos frescos, y así de mano en mano, do pensais que hay tocinos -no hay estacas, y con todo esto á mala pena quieren venir cada noche -á teneros compañía, y por esto tengo dos, porque lo quel uno no -puede, supla el otro.</p> - -<p><i>Loz.</i> Para tornar los gañivetes, este que se va de aquí, ¿quién -es?</p> - -<p><i>Lav.</i> Italiano es, canavario ó bostiller de un señor; siempre me -viene cargado.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y sábelo su señor?</p> - -<p><i>Lav.</i> No, que es casa abastada; pues<span class="pagenum" -id="Page_51">[p. 51]</span> estaria fresca si comprase el pan para -mí, y para todos esas gallinas, y para quien me viene á lavar, que -son dos mujeres, y doiles un carlino, ó un real y la despensa, que -beben más que hilan, y vino, que en otra casa beberian lo que yo -derramo, porque me lo traigan fresco, que en esta tierra se quiere -beber como sale de la bota; veis aquí dó viene el otro mi amigo, y es -español.</p> - -<p><i>Loz.</i> A él veo engañado.</p> - -<p><i>Lav.</i> ¿Qué decis?</p> - -<p><i>Loz.</i> Que este tal mancebo quien quiera se lo tomaria para sí; y -sobre mi cabeza, que no ayuna.</p> - -<p><i>Lav.</i> No á osados, señora; que tiene buen señor.</p> - -<p><i>Loz.</i> No lo digo por eso, sino á pan y vos.</p> - -<p><i>Lav.</i> Es como un ángel; ni me toma ni me da. ¿Qué quieres? ¿á qué -vienes? ¿dó eres estado hoy? guarda no quiebres esos huevos.</p> - -<p><i>Español.</i> ¿Quién es esa señora?</p> - -<p><i>Lav.</i> Es quien es.</p> - -<p><i>Esp.</i> ¡Oh, pese á la grulla! si lo sabía callaba por mi honra, -esa fruta no se vende al puente.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_52">[p. 52]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> No, por mi vida, señor, que agora pasé yo por allí y no la -vi.</p> - -<p><i>Esp.</i> Bofeton en cara ajena.</p> - -<p><i>Lav.</i> ¿No te quieres ir de ahí? ¡si salgo allá! ¿Qué os parece, -señora? otro fuera que se enojára; es la misma bondad, y mirad que me -ha traido cebada que no tengo otra cosa, la que le dan á él para la -mula de su amo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Otra cosa mejor pensé que os traia.</p> - -<p><i>Lav.</i> Andá, señora; harto da quien da lo que tiene.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí, verdad es; mas no lo que hurta.</p> - -<p><i>Lav.</i> Habláme alto, que me duele este oido.</p> - -<p><i>Loz.</i> Digo que si lavais á españoles solamente.</p> - -<p><i>Lav.</i> A todo hago por ganar, y tambien porque está aquí otra -española, que me ha tomado muchas casas de señores, y lava ella á la -italiana, y no hace tanta espesa como yo.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué diferencia tiene el lavar italiano?</p> - -<p><i>Lav.</i> ¿Qué? grande; nosotras remojamos y damos una mano de xabon -y despues encanastamos, y colamos, y se quedan<span class="pagenum" -id="Page_53">[p. 53]</span> los paños allí la noche que cuele la -lexía, porque de otra manera serian los paños de color de la lexía; y -ellas al remojar no meten xabon y dejan salir la lexía, que dicen que -come las manchas, y tornan la ceniza al fuego á requemar, y despues -no tiene virtud.</p> - -<p><i>Loz.</i> Agora sé lo que no pensé; ¿quién es esta que viene acá?</p> - -<p><i>Lav.</i> Aquí junto mora; mi vecina.</p> - -<p><i>Vecina.</i> Española, ¿por qué no atas aquel puerco? no te cures, -será muerto.</p> - -<p><i>Lav.</i> Anda, véte, bésalo en el buz del hierba.</p> - -<p><i>Vec.</i> Bien, yo te aviso.</p> - -<p><i>Lav.</i> Pues mira, si tú me lo miras ó tocas, quizá no será puerco -por tí; ¿pensa tú que ho paura del tu esbirro? á tí y á él os lo haré -comer crudo.</p> - -<p><i>Vec.</i> Bien, espera.</p> - -<p><i>Lav.</i> Va daquí, borracha, y áun como tú he lavado yo la cara con -cuajares.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué tambien teneis cochino?</p> - -<p><i>Lav.</i> Pues iré yo á llevar toda esa ropa á sus dueños y traeré la -sucia, y de cada casa, sin lo que me pagan los amos, me vale más lo -que me dan los mozos, carne, pan, vino, fruta, aceitunas sevillanas, -alcaparras,<span class="pagenum" id="Page_54">[p. 54]</span> pedazos -de queso, candelas de sebo, sal, presuto, ventresca, vinagre, que yo -lo dó á toda esta calle, carbon, ceniza, y más lo que traigo en el -cuerpo y lo que puedo garucar, como platos y escudillas, picheles, y -cosas que el hombre no haya de comprar.</p> - -<p><i>Loz.</i> Desa manera no hay galera tan proveida como las casas de -las lavanderas desta tierra.</p> - -<p><i>Lav.</i> Pues nos maravilleis, que todo es menester; que cuando los -mozos se parten de sus amos, bien se lo pagamos, que nos lo ayudan -á comer; que este bien hay en esta tierra, que cada mes hay nuevos -mozos en casa, y nosotras los avisamos que no han de durar más ellos -que los otros, que no sean ruines, que cuando el mundo les faltáre, -nosotras somos buenas por dos meses, y tambien los enviamos en casa -del tal, que se partió un mozo, mas no sabe el amo que lo tomó que yo -se lo encaminé, y por esto ya el mozo me tiene puesto detras de la -puerta el frasco lleno, y el resto, y si viene el amo que me lo ve -tomar, digo que yo lo dexé allí cuando sobí. Veis, aquí viene aquel -mozuelo que os dexó aquí.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_55">[p. 55]</span></p> - -<p><i>Rampin.</i> ¿Qué se hace? sus, vamos, á vos muchas gracias, -señora.</p> - -<p><i>Lav.</i> Esta casa está á vuestro servicio; gana me viene de -cantar:</p> - -<div class="poem"><div class="stanza"> -<span class="i0">Anda, puta, no serás buena,</span> -<span class="i0">No seré, no, que so de Llerena.</span> -</div></div> - -<p class="ti0">Yo te lo veo en esa piel nueva; yo te he mirado en ojo -que no mentiré, que tú ruecas de usos harás.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, hermano, que he tomado placer con esta -borracha, amenguada como hilado de beuda; ¿qué quiere decir estrego? -vos qué sabeis, ¿santochada?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Quiere decir bruxa como ella.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué es aquello que dice aquél?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Son chambelas que van vendiendo.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y de qué se hacen estas rosquitas?</p> - -<p><i>Ramp.</i> De harina y agua caliente, y sal y mata la uva, y poco -azúcar, y danles un bulle en agua, y despues metellas en el horno.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si en España se comiesen, dirian que es pan cenceño.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Porque allá sobra la levadura.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_56">[p. 56]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Entrá vos y mirá si está ninguno allá dentro.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XIII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XIII.</h2> - <p class="subh2">Cómo entran en la estufa Rampin y la Lozana, y - preguntan:</p> -</div> - -<p>¿Está gente dentro, hermano?</p> - -<p><i>Estufero.</i> Andás aquí, andás; no hay más que dos.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Veislas, aquí salen.</p> - -<p><i>Loz.</i> Caliente está por mi vida; tráeme agua fria, y presto -salgamos de aquí.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Tambien habia bragas para vos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Poco sabeis, hermano; al hombre braga de hierro, á la mujer -de carne; gana me viene de os azotar; tomá esta navaja, tornásela, -que ya veo que vos no la teneis menester; vamos fuera, que me muero; -dame mi camisa.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Vení, vení, tomá una chambela, va tú, haz venir del vino, -toma págalo, vén presto, ¿eres venido?</p> - -<p><i>Est.</i> Ecome que vengo. Señora, tomad, bebed, bebe más.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_57">[p. 57]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Bebe tú, que torrontes parece.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Vamos fuera prestamente, que ya son pagados estos -borrachos.</p> - -<p><i>Est.</i> Señora, das aquella mancha.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si tú no me la has echado, no tenía yo mancha ninguna.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No dice eso el beudo, sino que llama el aguinaldo mancha, -que es usanza.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues dalde lo que se suele dar, que gran bellaco parece.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Adio.</p> - -<p><i>Est.</i> Adio, caballeros de castillos.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Por dó hemos de ir?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Por acá, que aquí cerca está mi tia, veisla á la -puerta.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y qué es aquello que compra? ¿son rábanos y negros son?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No son sino romarachas, que son como rábanos, y dicen en -esta tierra que quien come la romaracha y va en nagona, torna otra -vez á Roma.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Tan dulce cosa es?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No sé, ansí dice el refran.</p> - -<p><i>Tia.</i> Camiñá, sobrino, préstame un cuatrin.</p> - -<p><i>Ramp.</i> De buena gana y un julio.</p> - -<p><i>Tia.</i> Norabuena vengais, reina mia, toda venis sudada y fresca -como una rosa.<span class="pagenum" id="Page_58">[p. 58]</span> ¿Qué -buscais, sobrino? todo está aparejado, sino el vino; id por ello y -vení, cenarémos, que vuestro tio está volviendo el asador.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues, alcanzáme esa calabaza en que lo traiga, que en dos -saltos vengo.</p> - -<p><i>Tia.</i> ¿Qué os parece, señora, deste mi sobrino, que ansí fué -siempre servicial?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, que querria que fuese venido mi marido, para que lo -tomase y le hiciese bien.</p> - -<p><i>Tia.</i> ¡Ay señora mia! qué merced ganaréis, que son pobres.</p> - -<p><i>Loz.</i> No cureis, señora; mi marido les dará en qué ganen.</p> - -<p><i>Tia.</i> Por mi vida, y á mi marido tambien, que bien sabe de todo -y es persona sabida, aunque todos le tienen por un asno, y es porque -no es malicioso; y por su bondad no es él agora cambiador, que está -esperando unas recetas y un estuche para ser médico, no se cura de -honras demasiadas, que aquí se está ayudando á repulgar y echar -caireles á lo que yo coso. ¿Venis, sobrino? asentáos aquí cabe mí, -comed, señora.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí haré, que hambre tengo.</p> - -<p><i>Tia.</i> ¿Oislo? vení á sentáos junto á esa<span class="pagenum" -id="Page_59">[p. 59]</span> señora, que os tiene amor, y quiere que -os asenteis cabe ella.</p> - -<p><i>Viejo.</i> Sí haré de buen grado.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Paso, tio, ¡cuerpo de sant! que echais la mesa en tierra; -alzá el brazo, mirá que derramaréis, ¡quién me lo dixo á mí que lo -habíades de hacer!</p> - -<p><i>Tia.</i> Así, ansí veis caido el banco, y la señora se habrá hecho -mal.</p> - -<p><i>Loz.</i> No he, sino que todo el vino me cayó encima; buen señal.</p> - -<p><i>Tia.</i> Id por más y veis lo hecho, pasáos aquí, que siempre haceis -vuestras cosas pesadas; no cortés, que vuestro sobrino cortará, -¿veis? ¡ay! zape, zape, allá va, lo mejor se lleva el gato, ¿por qué -no esperais? que parece que no habeis comido.</p> - -<p><i>Viej.</i> Dexáme hacer, y terné mejor aliento para beber.</p> - -<p><i>Tia.</i> ¿Venis, sobrino?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Vengo por alguna cosa en que lo traiga.</p> - -<p><i>Tia.</i> ¿Y las dos garrafas?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Caí y quebrélas.</p> - -<p><i>Tia.</i> Pues tomá este jarro.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Éste es bueno, y si me dice algo el tabernero, dalle he -con él.</p> - -<p><i>Tia.</i> Ansí se hace; señora mia yo me<span class="pagenum" -id="Page_60">[p. 60]</span> querria meter en un agujero y no ver esto -cuando hay gente forastera en casa, mas vos, señora, habeis de mirar -que esta casa es vuestra.</p> - -<p><i>Loz.</i> Más gana tengo de dormir que de otra cosa.</p> - -<p><i>Tia.</i> Sobrino, cená vosotros, en tanto que vo é la ayudo á -desnudar.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señora, sí.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XIV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XIV.</h2> - <p class="subhang">Cómo torna su tia y demanda donde ha de dormir Rampin, - y lo que pasaron la Lozana y su futuro criado en la cama.</p> -</div> - -<p><i>Tia.</i> Dime, sobrino, ¿has de dormir allí con ella? que no me ha -dicho nada, y por mi vida que tiene lindo cuerpo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues ¿que si la viérades vos desnuda en la estufa?</p> - -<p><i>Tia.</i> Yo quisiera ser hombre, tan bien me ha parecido; ¡oh qué -pierna de mujer! y el necio de su marido que la dexó venir sola á la -tierra de cornualla, debe ser cualque babion, ó veramente que ella -debe de ser buena de su cuerpo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Yo lo veré esta noche, que si<span class="pagenum" -id="Page_61">[p. 61]</span> puedo, tengo de pegar con sus bienes.</p> - -<p><i>Tia.</i> A otro que tú habria ella de menester, que le hallase mejor -la bezmellerica y le hinchese la medida.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Andá no habrés, que debaxo yace buen bebedor, como -dicen.</p> - -<p><i>Tia.</i> Pue alla dexé el candil, va pasico que duerme, y cierra la -puerta.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Sí haré: buenas noches.</p> - -<p><i>Tia.</i> Va en buen hora.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay hijo! ¿y aquí os echastes? pues dormí y cobijaos, que -harta ropa hay; ¿qué haceis? mirá que tengo marido.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues no está agora aquí para que nos vea.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí, mas sabello há.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No hará, esté queda un poquito.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay qué bonito! ¿y desos sois? por mi vida que me -levante.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No sea desa manera, sino por ver si soy capon me dexéis -deciros dos palabras con el dinguilindon.</p> - -<p><i>Loz.</i> No haré, la verdad, te quiero decir que estoy vírgen.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Andá señora, que no teneis vos ojo de estar vírgen; dexáme -ahora hacer, que no parecerá que os toco.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_62">[p. 62]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay! ¡ay! sois muy muchacho y no querria haceros mal.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No haréis, que ya se me cortó el frenillo.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿No os basta besarme y gozar de mí ansí, que quereis -tambien copo y condedura? catá que me apretais ¿vos pensais que lo -hallaréis? pues hagos saber que ese huron no sabe cazar en esta -floresta.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Abrilde vos la puerta, que él hará su oficio á la macha -martillo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por una vuelta soy contenta. Mochacho, ¿eres tú? por esto -dicen, guárdate del mozo cuando le nace el bozo; si lo supiera, más -presto soltaba las riendas á mi querer, pasico, bonico, quedico, no -me ahinqueis, andá comigo, por ahí van allá, ay qué priesa os dais, -y no mirais que esta otrie en pasatiempo si no vos, catá que no soy -de aquellas que se quedan atras, esperá besaros he, ansí, ansí, por -ahí, seréis maestro, ¿veis cómo va bien? esto no sabiedes vos, pues -no se os olvide, sús, dalde maestro que aquí se verá al correr desta -lanza, quien la quiebra, y mirá que por mucho madrugar no amanece más -ahína; en el coso te tengo, la garrocha es bue<span class="pagenum" -id="Page_63">[p. 63]</span>na, no quiero sino vérosla tirar, buen -principio llevais, caminá que la liebra está echada, aquí va la -honra.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Y si la venzo, ¿qué ganaré?</p> - -<p><i>Loz.</i> No cureis, que cada cosa tiene su premio, ¿á vos vezo yo, -que nacistes vezado? daca la mano y tente á mí, que el almadraque -es corto, aprieta y cava, y ahoya, y todo á un tiempo. A las clines -corredor, agora, por mi vida, que se va el recuero. ¡Ay amores, que -soy vuestra, muerta y viva! quitaos la camisa, que sudais; ¡cuánto -tiempo habia que no comia cocho! ventura fué encontrar en hombre tan -buen participio, á todo pasto, este tal majadero no me falte, que -yo apetito tengo dende que nací, sin ajo y queso que podria prestar -á mis vicinas. Dormido se ha, en mi vida vi mano de mortero tan -bien hecha, ¡qué gordo que es! y todo parejo, mal año para nabo de -Xeres, parece bisoño de frojolon; la habla me quitó, no tenía por do -resollar, no es de dexar este tal unicornio. ¿Qué habeis, amores?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No, nada, sino demandaros de merced que toda esta noche -seais mia.</p> - -<p><i>Loz.</i> No más, ansí goceis.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señora, ¿por qué no? ¿falté algo<span class="pagenum" -id="Page_64">[p. 64]</span> en la pasada? emendallo hemos, que la -noche es luenga.</p> - -<p><i>Loz.</i> Disponé como de vuestro, con tanto que me lo tengais -secreto. ¡Ay qué miel tan sabrosa! no lo pensé, aguza, aguza, dale -si le das que me llaman en casa, aquí, aquí; buena como la primera, -que no le falta un pelo, dormí por mi vida, que yo os cobijaré; quite -Dios de mis dias y ponga en los tuyos, que cuanto enojo traia me has -quitado; si fuera yo gran señora, no me quitára jamas este de mi -lado, ¡oh pecadora de mí! ¿y desperteos? no quisiera.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Andá, que no se pierde nada.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay! ¡ay! ¡así va, por mi vida, que tambien caminé yo! -allí, allí me hormiguea, que, que, ¿pasaréis por mi puerta? Amor mio, -todavía hay tiempo; reposa, alza la cabeza, tomá esta almohada; mirá -que sueño tiene, que no puede ser mejor, quiérome yo dormir.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Quisiera saber escribir un par de ronquidos á los cuales -despertó él, y queriéndola besar, despertó ella, y dixo: ¡Ay señor! -¿es de dia?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No sé; que agora desperté, que aquel cardo me ha hecho -dormir.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_65">[p. 65]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué haceis?... y cuatro, á la quinta canta el gallo, no -estaré queda, no estaré queda hasta que muera; dormí que ya es de -dia, y yo tambien matá aquel candil que me da en los ojos, echaos y -tirá la ropa á vos.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Allí junto moraba un herrero, el cual se levantó á media -noche y no les dexaba dormir, y él se levantó á ver si era de dia, y -tornándose á la cama, la despertó, y dixo ella: ¿De dó venis? que no -os sentí levantar.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Fuí allí fuera, que estos vecinos hacen de la noche dia, -están las cabrillas sobre este horno, que es la punta de la media -noche y no nos dexan dormir.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y en cueros salisteis? frio venis.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Vos me escalentaréis.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí haré, mas no de esa manera, no más, que estoy harta y me -gastaréis la cena.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Tarde acordaste, que dentro yaz que no rabea; harta me -decis que estais, y parece que comenzais agora, cansada creeria yo -más presto que no harta.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues ¿quién se harta que no dexe un rincon para lo -que viniere? por mi vida, que tan bien batís vos el hierro como -aquel herrero, á tiempo y fuerte, que<span class="pagenum" -id="Page_66">[p. 66]</span> es acero; mi vida, ya no más, que basta -hasta otria dia, que yo no puedo mantener la tela, y lo demas sería -gastar lo bueno; dormí, que almozar quiero en levantándome.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No cureis, que mi tia tiene gallina y nos dará de los -huevos, y muncha manteca y la calabaza llena.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, sí diré yo, como decia la buena mujer despues de -bien harta.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Y cómo decia?</p> - -<p><i>Loz.</i> Dixo harta de duelos con muncha mancilla; como lo sabe -aquella, que no me dexará mentir.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Y señaló á la calabaza.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Puta vieja era ésa; á la manteca llamaba mancilla -lobos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Luenga vala, júralo mozo, y ser de Córdoba me salva; el -sueño me viene, reposemos.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Soy contento, á este lado y metamos la ilesia sobre el -campanario.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Era mediodia cuando vino la tia á despertallos, y dice: -sobrino, abrí, catá el sol que entra por todo, buenos dias, ¿cómo -habeis dormido?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, muy bien, y vuestro sobrino como lechon de viuda, -que no ha<span class="pagenum" id="Page_67">[p. 67]</span> meneado -pié ni pierna hasta agora, que yo ya me sería levantada sino por no -despertallo; que no he hecho sino llorar pensando en mi marido, qué -hace ó dó está, que no viene.</p> - -<p><i>Tia.</i> No tomeis fatiga; andad acá, que quiero que veais mi casa -agora que no está aquí mi marido, veis aquí en qué paso tiempo; -¿quereis que os la quite á vos?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, sí, despues yo os pelaré á vos, porque veais qué -mano tengo.</p> - -<p><i>Tia.</i> Esperá, traeré aquel pelador ó escoriador, y veréis que no -dexa bello ninguno, que las jodías lo usan muncho.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y de qué se hace este pegote ó pellejador?</p> - -<p><i>Tia.</i> ¿De qué? de trementina y de pez greca, y de calcina vírgen -y cera.</p> - -<p><i>Loz.</i> Aquí do me lo posistes se me ha hinchado y es cosa sucia; -mejor se hace con vidrio sotil y muy delgado, que lleva el vello y -hace mejor cara, y luégo un poco de olio de pepitas de calabaza y -agua de flor de habas á la veneciana, que hace una cara muy linda.</p> - -<p><i>Tia.</i> Eso quiero, que me vecéis.</p> - -<p><i>Loz.</i> Buscá una redomilla quebrada, mirá que suave que es, y es -cosa limpia.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_68">[p. 68]</span></p> - -<p><i>Tia.</i> No habréis, que si os caen en el Rastro las cortesanas, -todas querrán probar, y con eso que vos le sabeis dar con ligereza, -ganaréis cuanto quisiéredes, Dios delante; veis aquí do viene mi -marido.</p> - -<p><i>Viejo.</i> Estéis en buen hora.</p> - -<p><i>Loz.</i> Seais bien venido.</p> - -<p><i>Viej.</i> Señora, ¿qué os ha parecido de mi sobrino?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, ni amarga ni sabe á fumo.</p> - -<p><i>Tio.</i> Por mi vida, que teneis razon, mas yo fuera más al -propósito que no él.</p> - -<p><i>Tia.</i> Mirá que se dexará decir; se pasan los dos meses que no me -dice qué tienes ahí, y se quiere ahora hacer gallo, para quien no os -conoce teneis vos palabra.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no os altereis que mi bondad es tanta, que ni sus -palabras, ni su sobrino no me empreñarán; vamos, hijo Rampin, que es -tarde para lo que tenemos de hacer.</p> - -<p><i>Tia.</i> Señora, id sana y salva, y tornarme á ver con sanidad.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XV"> - <p><span class="pagenum" id="Page_69">[p. 69]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XV.</h2> - <p class="subhang">Cómo fueron mirando por Roma, hasta que vinieron - á la judería, y cómo ordenó de poner casa.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> ¿Por dó hemos de ir?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Por aquí, por plaza Redonda, y verés el templo de Panteon, -y la sepultura de Lucrecia Romana, y el aguja de piedra que tiene la -ceniza de Rómulo y Rémulo, y la Coluna labrada, cosa maravillosa, y -veréis setemzoneis (<i>sic</i>), y reposarés en casa de un compañero mio -que me conoce.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vamos, que aquel vuestro tio sin pecado podria traer -albarda, ella parece de buena condicion, yo la tengo de vezar muchas -cosas que sé.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Deso os guardá; no vezeis á ninguna lo que sabeis, -guardadlo para cuando lo habréis menester, y si no viene vuestro -marido, podréis vos ganar la vida, que yo diré á todas que sabeis más -que mi madre, y si quereis que esté con vos os iré á vender lo que -hiciéredes, y os pregonaré que traés secretos de Levante.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues vení acá, que eso mismo quiero yo, que vos esteis -comigo, mirá que<span class="pagenum" id="Page_70">[p. 70]</span> -yo no tengo marido, ni péname el amor, y de aquí os digo que os tomé -vestido y harto como barba de rey, y no quiero que fatigueis, sino -que os hagais sordo y bobo, y calleis aunque yo os riña y os trate -de mozo, que vos llevaréis lo mejor, y lo que yo ganáre sabeldo vos -guardar, y veréis si habrémos menester á nadie: á mí me quedan aquí -cuatro ducados para remediarme, id, compráme vos soliman, y lo haré -labrado, que no lo sepan mirar cuantas lo hacen en esta tierra que -lo hago á la cordobesa, con saliva y al sol, que esto dicen que es -lo que hace la madre á la hija, esotro es lo que hace la cuñada á la -cuñada, con agua y al fuego, y si miran que no falte, ni sé qué me -sería bueno, y desto haré yo para el comun, mas agora he menester que -sea loada, y cómo la primera vez les hará buena cara siempre diré que -lo paguen bien que es de muncha costa y gran trabajo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Aquí es el Aduana, mirá si querés algo.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Que aduanaré? vos me habés llevado la flor.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Veis allí una casa que se alquila?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_71">[p. 71]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Veámosla.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Ya yo la he visto; que moraba una putilla allí, y tiene -una cámara y una saleta, y paga diez ducados de carlines al año, que -son siete é medio de oro, y ella la pagaba de en tres en tres meses, -que serien veinte é cinco carlines por tres meses; y buscarémos un -colchon y una silla para que hincha la sala, y así pasaréis hasta que -vais entendiendo y conosciendo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bien decís; pues vamos á mercar un morterito chiquito, para -comenzar á hacer qualque cosa que dé principio al arte.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Sea ansí, yo os lo traeré. Vamos primero á hablar con un -jodío, que se llama Trigo, que él os alquilará todo lo que habeis -menester, y áun tomará la casa sobre sí.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vamos, ¿conoces alguno?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Mirá, es judío plático, dexá hacer á él, que él os -publicará entre hombres de bien que paguen la casa y áun el comer.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues eso hemos menester; decíme, ¿es aquél?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No, que él no trae señal, que es judío que tiene favor, y -lleva ropas de<span class="pagenum" id="Page_72">[p. 72]</span> seda -vendiendo, y ese no lleva sino ropa vieja y zulfaroles.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué plaza es ésta?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Aquí se llama Nagona, y si venís el miércoles veréis el -mercado, que quizá desde que nacistes no habés visto mejor órden en -todas las cosas, y mirá que es lo que quereis, que no falta nada de -cuantas cosas nacen en la tierra y en el agua, y cuantas cosas se -pueden pensar que sean menester, abundantemente, como en Venecia y -como en cualquier tierra de acarreto.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues eso quiero yo que me mostreis, en Córdoba se hace los -juéves, si bien me recuerdo:</p> - -<div class="poem"><div class="stanza"> -<span class="i0">Juéves, era juéves,</span> -<span class="i0">dia de mercado,</span> -<span class="i0">convidó Hernando</span> -<span class="i0">los Comendadores;</span> -</div></div> - -<p class="ti0">¡oh, si me muriera cuando esta endecha oí! No lo quisiera tampoco, -que bueno es vivir, quien vive loa el Señor; ¿quién son aquellos que -me miraron? ¡para ellos es el mundo, y lóbregos de aquellos que van -á pié, que van sudando, y las mulas van á matacaballo, y sus mujeres -llevan á las ancas!</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_73">[p. 73]</span></p> - -<p><i>Ramp.</i> Eso de sus mujeres son cortesanas, y ellos deben de -ser grandes señores, pues mirá que por eso se dice Roma, triunfo -de grandes señores, paraíso de putanas, purgatorio de jóvenes, -infierno de todos, fatiga de bestias, engaño de pobres, peciguería de -bellacos.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué predica aquél? vamos allá.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Predica cómo se tiene de perder Roma, destruirse el año -del <small>XXVII</small>, mas dícelo burlando. Éste es Campo de Flor, -aquí es en medio de la cibdad; éstos son charlatanes, sacamuelas y -gastapotras, que engañan á los villanos y á los que son nuevamente -venidos, que aquí los llaman bisoños.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y con qué los engañan?</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Veis aquella raíz que él tiene en la mano? está diciendo -que quita el dolor de los dientes, y que lo dará por un bayoque, -que es cuatro cuatrines, hará más de ciento de aquellos, si halla -quien los compre tantos bayoques hará; y mirá el otro cuero hinchado -aquel papel que muestra, está diciendo que tiene polvos para vérmes, -que son lombrices, y mirá qué priesa tiene, y despues será qualque -cosa que no vale un cuatrin, y dice mill<span class="pagenum" -id="Page_74">[p. 74]</span> faranduras, y á la fin todo nada; vamos, -que un loco hace ciento.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que no son locos. Decíme, ¿quién mejor sabio -que quien sabe sacar dinero de bolsa ajena sin fatiga? ¿Qu’es aquello -que están allí tantos en torno aquél?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Son mozos que buscan amos.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y aquí vienen?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señora si, veis allí do van dos con aquel caballero que no -ture más el mal año, que ellos turáran con él.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Cómo lo sabeis vos? aquella agüela de las otras lavanderas -me lo dixo ayer, que cada dia en esta tierra toman gente nueva.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Qué sabe la puta vieja, cinturiona segundina? cuándo -son buenos los famillos, y guardan la ropa de sus amos no se parten -cada dia, mas si quieren ser ellos patrones de la ropa que sus amos -trabajan, cierto es que los enviarán á turullote; mirá, los mozos -y las fantescas son los que difaman las casas, que siempre van -diciendo mal del patron y siempre roban más que ganan, y siempre -tienen una caxa fuera de casa, para lo que hurtan, y ellas quieren -tener un amigo que venga de no<span class="pagenum" id="Page_75">[p. -75]</span>che, y otramente no estarán, y la gran nescesidad que -tienen los amos se lo hacen comportar, y por eso mudan, pensando -hallar mejor, y solamente son bien servidos el primer mes. No hay -mayor fatiga en esta tierra que es mudar mozos, y no se curan, porque -la tierra lo lleva, que si uno los dexa, otro los ruega, y así ni -los mozos hacen casa con dos solares, ni los amos los dexan sus -herederos, como hacen en otras tierras; pensá que yo he servido dos -amos en tres meses, que estos zapatos de seda me dió el postrero, que -era escudero, y tinie una puta, y comiamos comprado de la taberna, -y ella era golosa, y él pensaba que yo me comia unas sorbas que -habian quedado en la tabla, y por eso me despidió; y como no hice -partido con él, que estaba á discricion, no saqué sino estos zapatos -á la francesa, esperanza tenía que me habia de hacer del bien si le -sobraba á él.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Decísmelo de verdad? luego vos no sabeis que se dice que -la esperanza es fruta de necios como vos, y majaderos como vuestro -amo.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XVI"> - <p><span class="pagenum" id="Page_76">[p. 76]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XVI.</h2> - <p class="subhang">Cómo entran á la judería y veen las sinogas, y - cómo viene Trigo, judío, á ponelle casa.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Aquí bien huele, convite se debe hacer, por mi vida, que -huele á porqueta asada.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿No veis que todos estos son judíos, y es mañana sábado, -que hacen el adafina? mirá los braseros y las ollas encima.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí, por vuestra vida, ellos sabios en guisar á carbon que -no hay tal comer como lo que se cocina á fuego de carbon y en olla de -tierra; decíme, ¿qué es aquella casa que tantos entran?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Vamos allá y vello hés; ésta es sinoga de catalanes, -y esta de abaxo es de mujeres, y allí son tudescos, y la otra -franceses, y ésta de romanescos é italianos, que son los más necios -judíos que todas las otras naciones, que tiran al gentílico, y no -saben su ley; más saben los nuestros españoles que todos, porque hay -entre ellos letrados y ricos, y son muy resabi<span class="pagenum" -id="Page_77">[p. 77]</span>dos; mirá allá donde están, ¿qué os -paresce? ésta se lleva la flor; aquellos dos son muy amigos nuestros, -y sus mujeres las conozco yo, que van por Roma rezando oraciones para -quien se ha de casar, y ayunos á las mozas para que paran el primer -año.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo sé mejor que no ellas hacer eso espeso con el plomo -derretido; por ahí no me llevarán, que las moras de Levante me -vezaron engañar bobas; en una cosa de vidrio, como es un orinal bien -limpio y la clara de un huevo, les haré ver maravillas para sacar -dinero de bolsa ajena diciendo los hurtos.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Si yo sabía eso cuando me hurtaron unos guantes que yo los -habia tomado á aquel mi amo (por mi salario), fueran agora para vos, -que eran muy lindos, y una piedra se le cayó á su amiga, y halléla, -veisla aquí, que ha expendido dos ducados en judíos que endevinasen, -y no le han sabido decir que yo la tenía.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mostrá; éste diamante es, vendámoslo, y diré yo que lo -traigo de Levante.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Sea ansí; vamos al mesmo jodío, que se llama Trigo, -¿veislo? allá sale, va<span class="pagenum" id="Page_78">[p. -78]</span>mos tras él que aquí no hablará si no dice la primera -palabra, oro, porque lo tienen por buen agüero.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿No es oro lo que oro vale?</p> - -<p><i>Trigo.</i> ¿Qué es eso que decís, señora ginovesa? el buen jodío, -de la paja hace oro; ya no me puede faltar el Dio, pues que de oro -habló. Y vos, pariente, ¿qué buscais? ¿venís con esta señora? ¿qué -ha menester? que ya sabeis vos que todo se remediará, porque su cara -muestra que es persona de bien; vamos á mi casa, entrá. Tina, Tina, -vén abaxo, daca un coxin para esta señora, y apareja que coman algo -de bueno.</p> - -<p><i>Loz.</i> No aparejeis nada, que hemos comido.</p> - -<p><i>Judío.</i> Haga buen pro, como hizo á Jacó.</p> - -<p><i>Loz.</i> Hermano, ¿qué le dirémos primero?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Decilde de la piedra.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Veis aquí? querria vender esta joya.</p> - -<p><i>Jud.</i> Esto en la mano lo teneis, buen diamante, fino parece.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué podria valer?</p> - -<p><i>Jud.</i> Yo os diré; si fuese aquí qualque<span class="pagenum" -id="Page_79">[p. 79]</span> gran señor veneciano que lo tomasse, -presto haríamos á despachallo; vos, ¿en qué precio lo teneis?</p> - -<p><i>Loz.</i> En veinte ducados.</p> - -<p><i>Jud.</i> No los hallaréis por él; mas yo os diré que dexeme acá -hasta mañana, y verémos de serviros, que cuando halláremos quien -quiera desbolsar diez, será maravilla.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Mirá, si los hallais luégo, daldo.</p> - -<p><i>Jud.</i> Esperáme aquí; ¿traés otra cosa de joyas?</p> - -<p><i>Loz.</i> No agora.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Veis qué judío tan diligente? Veislo aquí torna.</p> - -<p><i>Jud.</i> Señora, ya se ha mirado y visto, el platero da seis -solamente, y si no, veislo aquí sano y salvo, y no dará más, y áun -dice que vos me habeis de pagar mi fatiga ó corretaje, y dixo que -tornase luégo, si no, que no daria despues un cuatrin.</p> - -<p><i>Loz.</i> Dé siete, y págueos á vos, que yo tambien haré mi -débito.</p> - -<p><i>Jud.</i> Desa manera ocho serán.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿A qué modo?</p> - -<p><i>Jud.</i> Siete por la piedra, y uno á mí por el corretaje; caro -sería, y el primer lance no se debe perder, que cinco ducados buenos -son en Roma.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_80">[p. 80]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Cómo cinco?</p> - -<p><i>Jud.</i> Si me pagais á mí uno, no le quedan á vuestra merced sino -cinco, que es el caudal de un judío.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Vaya, déselo, que estos jodíos si se arrepienten no -harémos nada. Andá Trigo, daldo y mirá si podeis sacalle más.</p> - -<p><i>Jud.</i> Eso por amor de vos lo trabajaré yo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Vení presto.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá qué casa tiene este judío, este tabardo quiero que me -cambie.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Sí hará, veislo viene.</p> - -<p><i>Jud.</i> Ya se era ido, hicístesme detener, agora no hallaré quien -lo tome sino fiado. Tina, vén acá, dáme tres ducados de la caxa, que -mañana yo me fatigaré aunque sepa perder cualque cosilla; señora, ¿dó -morais, para que os lleve el resto? y mirá qué otra cosa os puedo yo -servir.</p> - -<p><i>Loz.</i> Este mancebito me dice que os conosce y que sois muy bueno -y muy honrado.</p> - -<p><i>Jud.</i> Honrados dias vivan vos y él.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo no tengo casa, vos me habeis de remediar de vuestra -mano.</p> - -<p><i>Jud.</i> Sí, bien, y ¿á qué parte la quereis de Roma?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_81">[p. 81]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Do veais vos que estaré mejor.</p> - -<p><i>Jud.</i> Dexá hacer á mí, vení vos comigo, que sois hombre. Tina, -apareja un almofrex ó matalace y un xergon limpio y esa silla pintada -y aquel forcel.</p> - -<p><i>Tina.</i> ¿Qué forcel? no os entiendo.</p> - -<p><i>Jud.</i> Aquel que me daba diez y ocho carlines por él la portuguesa -que vino aquí ayer.</p> - -<p><i>Tin.</i> Ya, ya.</p> - -<p><i>Jud.</i> ¿Quereis mudar vestidos?</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí, tambien.</p> - -<p><i>Jud.</i> Dexáme hacer, que esto os está mejor, volveos, si para vos -se hiciera no estuviera más á propósito, esperá: Tina, daca aquel -paño listado que compré de la Imperia, que yo te la haré á esta -señora única en Roma.</p> - -<p><i>Loz.</i> No cureis que todo se pagará.</p> - -<p><i>Jud.</i> Todo os dice bien, si no fuese por esa picadura de mosca -gracia teneis vos, que vale más que todo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo haré de modo que cegará quien bien me quisiere, que los -duelos con pan son buenos; nunca me mataré por nadie.</p> - -<p><i>Jud.</i> Procurávos de no haber menester á ninguno, que, como dice -el judío, no me<span class="pagenum" id="Page_82">[p. 82]</span> -veas mal pasar, que no me verás pelear.</p> - -<p><i>Loz.</i> Son locuras decir eso.</p> - -<p><i>Jud.</i> Mirá porque lo digo, porque yo querria, si pudiese ser, que -hoy en este dia fuésedes rica.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Es el culantro hervir, hervir?</p> - -<p><i>Jud.</i> Por vida desa cara honrada que más valeis que pensais, -vamos á traer un ganapan que lleve todo esto.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Veis allí uno, llamaldo vos, que la casa yo sé dó está, -tres tanto pareceis mejor desa manera; id vos delante, buen judío, -que nosotros nos irémos tras vos.</p> - -<p><i>Jud.</i> ¿Y dónde es esa casa que decís?</p> - -<p><i>Ramp.</i> A la Aduana.</p> - -<p><i>Jud.</i> Bueno ansí gocen de vos; pues no tardeis, que yo la pagaré, -y esta escoba para limpialla con buena man derecha.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XVII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XVII.</h2> - <p class="subhang">Informacion que interpone el autor para que se - entienda lo que adelante ha de seguir.</p> -</div> - -<p><i>Auctor.</i> El que siembra alguna virtud coge fama, quien dice la -verdad cobra ódio,<span class="pagenum" id="Page_83">[p. 83]</span> -por eso notad: estando escribiendo el pasado capítulo, del dolor del -pié dexé este cuaderno sobre la tabla, y entró Rampin y dixo: ¿Qué -testamento es éste? púselo á enxugar y dixo:</p> - -<p><i>Ramp.</i> Yo venia á que fuésedes á casa, y vereis más de diez -putas, y quien se quita las cejas, y quien se pela lo suyo, y como la -Lozana no es estada buena jamas de su mal, el pelador no tenía harta -atauquia, que todo era calcina; hase quemado una Bolonesa todo el -pegujar, y posímosle buturo y dímosle á entender que eran blanduras, -allí dexó dos julios, aunque le pesó; vení, que reiréis con la -hornera que está allí, y dice que traxo á su hija vírgen á Roma, -salvo que con el palo ó cabo de la pala la desvirgó; y miente, que el -sacristan con el cirio pascual se lo abrió.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¡Cómo! ¿y su madre la traxo á Roma?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí; para ganar, que era pobre. Tambien la otra -vuestra muy querida dice que ella os sanará; mirá que quieren hacer -berengenas en conserva, que aquí llevo clavos de gelofe, más no á mis -expensas, que tambien sé yo hacer del necio, y despues todo se queda -en casa. ¿Quereis<span class="pagenum" id="Page_84">[p. 84]</span> -venir? que todo el mal se os quitará si las veis.</p> - -<p><i>Auctor.</i> No quiero ir, que el tiempo me da pena, pero decí á la -Lozana que un tiempo fué que no me hiciera ella esos arrumacos, que -ya veo que os envia ella, y no quiero ir porque dicen despues que no -hago sino mirar y notar lo que pasa, para escribir despues, y que -saco dechados. ¿Piensan que si quisiese decir todas las cosas que he -visto, que no sé mejor replicallas que vos, que há tantos años que -estáis en su compañía? mas soyle yo servidor, como ella sabe, y es de -mi tierra ó cerca della, y no la quiero enojar, ¿y á vos no conocí yo -en tiempo de Julio segundo en plaza Nagona, cuando sirviedes al señor -canónigo?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Verdad decís, mas estuve poco.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Eso poco allí os vi moliendo no sé qué.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Sí, sí, verdad decís; ¡oh! buena casa y venturosa, más -ganaba ella entónces allí que agora la meitad, porque pasaban ellas -disimuladas, y se entraban allí, calla callando. Mal año para la -de los Rios, aunque fué muy famosa. Mirá que le aconteció: no há -cuatro dias vino allí una mujer Lombarda, que son bobas,<span -class="pagenum" id="Page_85">[p. 85]</span> y era ya de tiempo, -y dixo que la remediase, que ella lo pagaria, y dixo: señora, un -palafrenero que tiene mi amistad no viene á mi casa mas há de un mes, -queria saber si se ha envuelto con otra. Cuando ella oyó esto me -llamó y dixo: dame acá aquel espejo de alinde, y miró y respondióle: -señora, aquí es menester otra cosa que palabras, si me traes las -cosas que fueren menester serés servida. La Lombarda dixo: señora, -ved aquí cinco julios. La Lozana dixo: pues andá vos, Rampin; yo tomé -mis dineros y traigo un maravedí de plomo, y vengo y digo que no hay -leña, sino carbon, y que costó más, y ella dixo que no se curaba. -Yo hice buen fuego, que teniamos de asar un ansaron para cenar, que -venía allí una putilla con su amigo á cená, y ansí la hizo desnudar, -que era el mejor deporte del mundo, y le echó el plomo por debaxo en -tierra, y ella en cueros y mirando en el plomo, le dixo que no tenía -otro mal sino que estaba detenido, pero que no se podia saber si era -de mujer ó de otrie, que tornase otro dia y veríalo de más espacio; -dixo ella: ¿qué mandais que traiga?</p> - -<p><i>Loz.</i> Una gallina negra y un gallo que<span class="pagenum" -id="Page_86">[p. 86]</span> sea de un año, y siete huevos que -sean todos nacidos aquel dia, y traéme una cosa suya. Dixo ella: -¿traeré una ugujeta é una escofia? y la Lozana: sí, sí, y surraba mi -perrica.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Era el mayor deporte del mundo vella como estaba hecha -una estátua; y más contenta viene otro dia cargada, é traxo otros -dos julios, y metió ella la clara de un huevo en un orinal, y allí -le demostró cómo él estaba abrazado con otra que tenía una vestidura -azul; y hecimosle matar la gallina y lingar el gallo con su estringa, -y así le dimos á entender que la otra presto moriria, y que él -quedaba ligado con ella, y no con la otra, y que presto vernia; y -ansí se fué, y nosotros comimos una capirotada con mucho queso.</p> - -<p><i>Auctor.</i> A esa me quisiera yo hallar.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Vení á casa, que tambien habrá para vos.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Anda, puerco.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Tanto es Pedro de Dios.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¿Que no te medre Dios?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Venívos y veréis el gallo, que para otro dia lo -tenemos.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Pues sea ansí que me llameis, y yo pagaré el vino.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_87">[p. 87]</span></p> - -<p><i>Ramp.</i> Si hace saná presto; ¿no quereis vos hacer lo que hizo -ella para su mal, que no cuesta sino dos ducados? que por su fatiga -no queria ella nada, que todo sería un par de calzas para esta -invernada; mirá, ya ha sanado en Velitre á un español de lo suyo, y -al cabo de ocho dias se lo quiso hacer, y era persona que no perdiera -nada, y porque andaban entónces por desposarnos á mí y á ella, porque -cesase la peste, no lo hizo.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¡Anda, que eres bobo! que ya sé quien es y se lo hizo, y -le dió un tabardo ó caparela para que se desposase; ella misma nos lo -contó.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues veis ahí ¿por qué lo sanó?</p> - -<p><i>Auctor.</i> Eso pudo ser por gracia de Dios.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, no, sino con su ungüento; son más de cuatro que -la ruegan, y porque no sea lo de Faustina, que la tomó por muerta y -la sanó, y despues no la quiso pagar y dixo que un voto que hizo la -sanó; y dióle ella paga nunca más empacharse con romanescas.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Ora andad en buen ora y encomendámela, y á la otra -desvirga-viejos que soy todo suyo, y válaos Dios.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No, que no caí.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_88">[p. 88]</span></p> - -<p><i>Auctor.</i> Teneos bien, que está peligrosa esa escalera; ¿caiste? -válate el diablo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Agora sí que caí.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¿Hecistes os mal? poneos este paño de cabeza.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Ansí me iré hasta casa que me ensalme.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¿Qué ensalmo te dirá?</p> - -<p><i>Ramp.</i> El del mal francorum.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¿Cómo dice?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Eran tres cortesanas y tenian tres amigos pajes de -Franquilano, la una lo tiene público y la otra muy callado, á la otra -le vuelta con el lunario. Quien esta oracion dixere tres veces á -rimano, cuando nace sea sano. <i>Amén.</i></p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XVIII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XVIII.</h2> - <p class="subhang">Prosigue el autor tornando al décimosexto mamotreto, - que viniendo de la judería, dice.</p> -</div> - -<p><i>Ramp.</i> Si aquel jodío no se adelantára, esta gelosía se vende, y -fuera buena para una ventana, y es gran reputacion tener gelosía.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y en qué veis que se vende?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_89">[p. 89]</span></p> - -<p><i>Ramp.</i> Porque tiene aquel ramico verde puesto, que aquí á los -caballos ó á lo que quieren vender le ponen una hoja verde sobre las -orejas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Para eso mejor será poner el ramo sin la gelosía y -venderémos mejor.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Mas ramo quereis que Trigo, que lo dirá por cuantas casas -de señores hay en Roma?</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues veis ahí, á vos quiero yo que seais mi gelosía, que -yo no tengo de ponerme á la ventana, sino cuando muncho asomaré las -manos; ¡oh qué lindas son aquellas dos mujeres! por mi vida, que -son como matronas; no he visto en mi vida cosa más honrada ni más -honesta.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Son Romanas principales.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues ¿cómo van tan solas?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Porque ansí lo usan; cuando van ellas fuera, unas á otras -se acompañan, salvo cuando va una sola, que lleva una sierva, mas no -hombres ni más mujeres, aunque sea la mejor de Roma; y mirá que van -sesgas, y aunque vean á uno que conozcan no le hablan en la calle, -sino que se apartan ellos y callan, y ellas no abaxan cabeza ni hacen -mudanza aunque sea su padre ni su marido.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_90">[p. 90]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Oh qué lindas que son! pasan á cuantas naciones yo he -visto, y áun á Violante, la hermosa, en Córdoba.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Por eso dicen bulto romano y cuerpo senés, andar florentin -y parlar boloñés.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que en esto tienen razon, esotro miraré -despues; verdad es que las Senesas son gentiles de cuerpo, porque las -he visto que sus cuerpos parecen torres iguales. Mirá allá cuál viene -aquella vieja cargada de cuentas y más barbas que el Cid Ruy Diaz.</p> - -<p><i>Vieja.</i> ¡Ay mi alma, parece que os he visto y no sé dónde! ¿por -qué habés mudado vestidos? no me recordaba; ya, ya, decíme, ¿y habeis -os hecho puta? amargá de vos, que no lo podrés sufrir, que es gran -trabajo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá que vieja raposa, por vuestro mal sacais el ajeno, -puta vieja, simitarra, piltrofera, sóislo vos dende que nacistes, -y pésaos porque no podeis; nunca yo medre si vos decís todas esas -cuentas.</p> - -<p><i>Viej.</i> No lo digais, hija, que cada dia las paso siete á siete, -con su gloria al cabo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ansí lo creo yo, que vos bebedardos sois; ¿por que no -estais á servir á<span class="pagenum" id="Page_91">[p. 91]</span> -cualque hombre de bien, y no andaréis de casa en casa?</p> - -<p><i>Viej.</i> Hija, yo no querria servir donde hay mujer, que son -terribles de comportar; quieren que hileis para ellas y que las -acompañeis, y haz aquí y toma allí, y esto no está bueno, y ¿qué -haceis con los mozos? comé presto y vení acá, enxaboná, y mirá no -gasteis mucho xabon, xaboná estos perricos, y aunque xaboneis como -una perla mal agradecido, y nada no está bien, y no miran si el -hombre se vido en honra y tuvo quien la sirviese, sino que bien dixo -quien dixo que no hay cosa tan incomportable ni tan fuerte como la -mujer rica; ya cuando servis en casa de un hombre de bien, contento -él y el canavario, contento todo el mundo, y todos os dicen: ama, -hilais para vos, podeis ir á estaciones y á ver vuestros conocientes, -que nadie vos dirá nada, y si tornais tarde, los mozos mismos os -encubren, y tal casa de señor hay que os quedais vos dona y señora; -y por eso me voy agora á buscar si hallase alguno, que le ternia -limpio como un oro y miraria por su casa, y no querria sino que me -tomase á salario, porque á discricion no hay quien la tenga,<span -class="pagenum" id="Page_92">[p. 92]</span> por mis pecados, y mirá, -aunque soy vieja, só para revolver una casa.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo lo creo, y áun una cibdad, aunque fuese el Cairo ó -Milan.</p> - -<p><i>Viej.</i> ¿Esta casa habés tomado? sea en buen punto con salud, mal -ojo tiene, moza para Roma y vieja á Benavente, allá la espero.</p> - -<p><i>Trig.</i> Sobí, señora, en casa vuestra, veisla aderezada y pagada -por seis meses.</p> - -<p><i>Loz.</i> Eso no quisiera yo, que ya no me puede ir bien en esta -casa, que aquella puta vieja, santiguadera, se desperezó á la puerta, -y dixo: afan, mal afan venga por ella, y yo, por dar una coz á un -perro que estaba allí, no miré, y metí el pié izquierdo delante, y -mirá qué nublo torné en entrando.</p> - -<p><i>Jud.</i> No cureis, que Aven-Ruiz y Aven-Rey serán en Israel, y por -vuestra vida y de quien bien os quiere, porque só yo el uno, que iré -y enviaré quien pague la casa y la cena; y vos, pariente, aparejáme -esos dientes, no os desnudeis, sino estáos así, salvo el paño -listado, que no lo rompais, y si alguno viniere, hacé vos como la de -Castañeda, que el molino andando gana.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XIX"> - <p><span class="pagenum" id="Page_93">[p. 93]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XIX.</h2> - <p class="subhang">Cómo, despues de ido Trigo, vino un Maestresala - á estar la siesta con ella, y despues un Macero y el Balijero de su - señoría.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida que me meo toda, ántes que venga nadie.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Hacé presto, que veis allí uno viene que yo lo conozco.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y quién es?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Un Maestresala de secreto, hombre de bien, vuestros cinco -julios no os pueden faltar.</p> - -<p><i>Maestresala.</i> Decí, mancebo, ¿está aquí una señora que es venida -agora poco há?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí, mas está ocupada.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Decilda que Trigo me mandó que viniese á hablalla.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, está en el lecho, que viene cansada, si quereis -esperar, ella le hablará desde aquí.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Andá, véola yo la mano, y está en el lecho, pues ahí -la querria yo; decí que no la quite, que de oro es, y áun más -preciosa; ¡oh, pese á tal con la puta, y qué linda debe ser! Si me -ha entendido<span class="pagenum" id="Page_94">[p. 94]</span> aquel -harbadanzas, ducado le daré; ¿que dice esa señora? ¿quiere que muera -aquí?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Luégo, señor.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Pues vení vos abaxo, mirá qué os digo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Qué es lo que manda vuestra merced?</p> - -<p><i>Maestr.</i> Tomá, veis ahí para vos, y solicitá que me abra.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí; tirí, tiritaña, mirá para mí, ¿abriréle? que se -enfria.</p> - -<p><i>Loz.</i> Asomaos allí primero, mirá qué dice.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Hola, ¿es hora?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí; que espere vuestra merced, que quiere ir fuera, -y ahí la hablará.</p> - -<p><i>Maestr.</i> No, pese á tal, que me echais á perder, sino ahí, en -casa, que luégo me salgo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues venga vuestra excelencia.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Beso las manos de vuestra merced, mi señora.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo las de vuestra merced, que deseo me quita de un mi -hermano.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Señora, para serviros más que hermano; ¿qué le parece á -vuestra merced de aquesta tierra?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_95">[p. 95]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, diré: como forastera, la tierra que me sé por madre -me la hé, cierto es que hasta que vea, ¿porque no le tomaré amor?</p> - -<p><i>Maestr.</i> Señora, vos sois tal y haréis tales obras, que no por -hija, mas por madre quedaréis desta tierra; vení acá, mancebo, por -vuestra vida, que me vais á saber qué hora es.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, ha de ir comigo á comprar ciertas cosas para -casa.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Pues sea desta manera: tomá, hermano, veis ahí un -ducado, id vos solo, que hombre sois para todo, que esta señora no -es razon que vaya fuera á estas horas, y vení presto, que quiero -que vais comigo para que traigais á esta señora cierta cosa que le -placerá.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Señora, por mi fe, que tengo de ser vuestro, y vos -mia.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, merecimiento teneis para todo, yo, señor, vengo -cansada: ¿y vuestra merced se desnuda?</p> - -<p><i>Maestr.</i> Señora, puédolo hacer, que parte tengo en la cama, que -dos ducados dí á Trigo para pagalla, y más agora, que soy vuestro yo -y cuanto tengo.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_96">[p. 96]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, dixo el ciego que deseaba ver.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Esta cadenica sea vuestra, que me parece os dirá -bien.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, vos estos corales al brazo, por mi amor.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Éstos pondré yo en mi corazon, y quede con Dios, y -cuando venga su criado vaya á mi estancia, que bien la sabe.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí hará.</p> - -<p><i>Maestr.</i> Este beso sea para empresa.</p> - -<p><i>Loz.</i> Empresa con rescate de amor fiel que vuestra presencia me -ha dado, seré siempre leal á conservarlo; ¿venis calcotejo? sobí; -¿qué traés?</p> - -<p><i>Ramp.</i> El espejo que os dexastes en casa de mi madre.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mostrá, bien habeis hecho; ¿no me mirais la cadenica?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Buena, por mi vida, hi, hi, hi, qu’es oro, veis aquí dó -vienen dos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá quién son.</p> - -<p><i>Ramp.</i> El uno conozco, que lleva la maza de oro y es persona de -bien.</p> - -<p><i>Macero.</i> A vos, hermano, ¡hola! ¿mora aquí una señora que se -llama la Lozana?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_97">[p. 97]</span></p> - -<p><i>Mac.</i> Pues decilda que venimos á hablalla, que somos de su -tierra.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señores, dice que no tiene tierra, que ha sido criada por -tierras ajenas.</p> - -<p><i>Mac.</i> Juro á tal, que ha dicho bien, que el hombre donde nasce y -la mujer donde va. Decí á su merced que la deseamos ver.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señores, dice que otro dia la veréis que haga claro.</p> - -<p><i>Mac.</i> Voto á san, que tiene razon; mas no tan claro como ella -lo dice. Decí á su señoría que son dos caballeros que la desean -servir.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Dice que no podeis servir á dos señores.</p> - -<p><i>Mac.</i> Voto á mí, que es letrada; pues decilde á esa señora que -nos mande abrir, que somos suyos.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señores, que esperen un poco que está ocupada.</p> - -<p><i>Mac.</i> Pues vení vos abaxo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Que me place.</p> - -<p><i>Mac.</i> ¿Quién está con esa señora?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Ella sola.</p> - -<p><i>Mac.</i> ¿Y qué hace?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Está llorando.</p> - -<p><i>Mac.</i> ¿Por qué, por tu vida, hermano?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_98">[p. 98]</span></p> - -<p><i>Ramp.</i> Es venida agora y ha de pagar la casa y demándanle luégo -el dinero, y ha de comprar baratijas para la casa, y no se halla con -mill ducados.</p> - -<p><i>Mac.</i> Pues tomá vos la mancha y rogá que nos abra, que yo le daré -para que pague la casa, y este señor le dará para el resto; andad, -sed buen truxamante.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí, luégo torno. Señora, mirá qué me dió.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué es eso?</p> - -<p><i>Ramp.</i> La mancha y dará para la casa; ¿quereis que abra?</p> - -<p><i>Loz.</i> Asomaos y decí que éntre.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues mojaos los ojos, que les dixe que llorábades.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí haré.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señores, si les place entrar.</p> - -<p><i>Mac.</i> ¡Oh cuerpo de mí! no deseamos otra cosa. Besamos las manos -de vuestra merced.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señores, yo las vuestras; siéntense aquí sobre este cofre, -que como mi ropa viene por mar y no es llegada, estoy encogida, que -nunca en tal me vi.</p> - -<p><i>Mac.</i> Señora, vos en medio, porque sea del todo en vos la virtud, -que la lindeza ya la tenés.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_99">[p. 99]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, yo no soy hermosa, mas así me quieren en mi casa.</p> - -<p><i>Mac.</i> Yo no lo digo por eso, que lo sois, voto á mí pecador; -señora, esta tierra tiene una condicion, que quien toma placer poco -ó asaz, vive muncho, y por el contrario; así que quiero decir que lo -que se debe este señor y yo lo pagarémos, y tomá vos placer, y aunque -sea descortesía con licencia y seguridad me perdonará.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Así lo hacés? más vale ese beso que la medalla que traés -en la gorra.</p> - -<p><i>Mac.</i> Por mi vida, señora, ¿súpoos bien?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, es beso de caballero, y no podia ser sino -sabroso.</p> - -<p><i>Mac.</i> Pues, señora, servíos de la medalla y de la gorra, por mi -amor, y por vida de vuestra merced, que os dicen bien, no en balde -os decís la Lozana, que todo os está bien; señora, dad licencia á -vuestro criado que se vaya con este señor, mi amo, y me enviará otra -con que me vaya.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vuestra merced puede mandar como de suyo, vaya donde -mandáre.</p> - -<p><i>Balijero.</i> Señora, ¿manda vuestra merced que venga con mi -balija?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, segun la balija.</p> - -<p><i>Balij.</i> Señora, llena, y verné á la noche.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_100">[p. 100]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, vení, que antorcha hay para que os vais.</p> - -<p><i>Balij.</i> Beso las manos de vuestra merced; vení vos, hermano, que -lo manda su merced.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Sí haré; comience á caminar.</p> - -<p><i>Balij.</i> Decime, hermano, ¿esta señora tiene ninguno que haga por -ella?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, no.</p> - -<p><i>Balij.</i> Pues ¿quién la traxo?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Viene á pleitear ciertos dineros que la deben.</p> - -<p><i>Balij.</i> Si ansí es, bien es; tomá y llevalde esta gorra de grana -á aquel caballero, y decí á la señora que cene esto por amor de mí, -que sé que le sabrán bien, que son empanadas.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí; más estimará esto que si fuera otra cosa, -porque es gran comedora de pescado.</p> - -<p><i>Balij.</i> Por eso mejor, que yo enviaré el vino, y será de lo que -bebe su señoría.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí.</p> - -<p><i>Mac.</i> Señora, á la puerta llaman.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, mi criado es.</p> - -<p><i>Mac.</i> Pues esperá; entra y cierra.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_101">[p. 101]</span></p> - -<p><i>Mac.</i> Señora, yo me parto, aunque no quisiera.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, acá queda metido en mi ánima. Hadraga, ¿qué -traeis?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Maravillas, voto á mí, y mirá que gato soriano que hallé -en el camino, si podia ser más bello.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Parece que es hembra?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No es, sino que está castrado.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y cómo lo tomaste?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Eché la capa, y él estuvo quedo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues hacé vos ansí siempre, que hinchirémos la casa á -tuerto y á derecho, eso me place, que sois hombre de la vida, y no -venis vacío á casa; mirá quién llama, y si es el de la balija, que -éntre, y vos dormiréis arriba, sobre el axuar de la frontera.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No cureis, que á todo me hallaréis, salvo á poco pan.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vuestra merced sea el bien venido, como agua por mayo.</p> - -<p><i>Balij.</i> Señora, ¿habeis cenado?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, sí; todas dos empanadas que me envió vuestra merced -comí.</p> - -<p><i>Balij.</i> Pues yo me querria entrar, si vuestra merced manda.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, y áun salir cuando quisie<span class="pagenum" -id="Page_102">[p. 102]</span>re; daca el agua-piés, muda aquellas -sábanas, toma esa cabellera, dale el escofia, descalza á su merced, -sírvelo, que lo merece, porque te dé la bienandada.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Sí, sí, dexá hacer á mí.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XX"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XX.</h2> - <p class="subhang">Las preguntas que hizo la Lozana aquella noche al - Balijero, y cómo la informó de lo que sabía.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Mi señor, ¿dormís?</p> - -<p><i>Balijero.</i> Señora, no; que pienso que estoy en aquel mundo donde -no ternemos necesidad de dormir, ni de comer, ni de vestir, sino -estar en gloria.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por vida de vuestra merced, que me diga qué vida tienen en -esta tierra las mujeres amancebadas.</p> - -<p><i>Balij.</i> Señora, en esta tierra no se habla de amancebadas ni de -abarraganadas, aquí son cortesanas ricas y pobres.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué quiere decir cortesanas ricas y pobres? ¿putas del -partido ó mundanas?</p> - -<p><i>Balij.</i> Todas son putas, esa diferencia no os sabré decir, salvo -que hay putas<span class="pagenum" id="Page_103">[p. 103]</span> -de natura, y putas usadas, de puerta cerrada, y putas de gelosía, y -putas de empanada.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, si lo supiera no comiera las empanadas que me -enviastes, por no ser de empanada.</p> - -<p><i>Balij.</i> No se dice por eso, sino porque tienen encerados á las -ventanas, y es de más reputacion; hay otras que ponen tapetes y -están más altas, éstas muéstranse todas, y son más festejadas de -galanes.</p> - -<p><i>Loz.</i> Quizá no hay mujer en Roma que sea estada más festejada que -yo, y querria saber el modo y manera que tienen en esta tierra para -saber escoger lo mejor, y vivir más honesto que pudiese con lo mio, -que no hay tal ave como la que dicen: ave del tuyo, y quien le hace -la jaula fuerte, no se le va ni se pierde.</p> - -<p><i>Balij.</i> Pues dexáme acabar, que quizá en Roma no podríades -encontrar con hombre que mejor sepa el modo de cuantas putas hay, -con manta ó sin manta. Mirá, hay putas graciosas más que hermosas, -y putas que son putas ántes que mochachas, hay putas apasionadas, -putas estregadas, afeitadas, putas esclarecidas, putas reputadas, -reprobadas, hay putas mozaraves de Zocodover, putas carcavesas; hay -putas de<span class="pagenum" id="Page_104">[p. 104]</span> cabo de -ronda, putas ursinas, putas güelfas, gibelinas, putas injuinas, putas -de rapalo zapaynas, hay putas de simiente, putas de boton griñimon, -noturnas, diurnas, putas de cintura y de marca mayor, hay putas -orilladas, bigarradas, putas combatidas, vencidas y no acabadas, -putas devotas y reprochadas de Oriente á Poniente y Setentrion, putas -convertidas, repentidas, putas viejas, lavanderas porfiadas, que -siempre han quince años como Elena, putas meridianas, ocidentales, -putas maxcaras enmaxcaradas, putas trincadas, putas calladas, -putas ántes de su madre y despues de su tia, putas desubientes é -descendientes, putas con virgo, putas sin virgo, putas el dia del -domingo, putas que guardan el sábado hasta que han enxabonado, putas -feriales, putas á la candela, putas reformadas, putas xaqueadas, -travestidas, formadas, estrionas de Tesalia, putas avispadas, putas -terceronas, aseadas, apuradas, gloriosas, putas buenas y putas -malas, y malas putas; putas enteresales, putas secretas y públicas, -putas jubiladas, putas casadas, reputadas, putas beatas, y beatas -putas, putas mozas, putas viejas, y viejas putas de trintin y botin, -putas alcagüetas, y al<span class="pagenum" id="Page_105">[p. -105]</span>cagüetas putas, putas modernas, machuchas, inmortales, y -otras que se retraen á buen vivir, en burdeles secretos, y publiques -honestos, que tornan de principio á su menester.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, esas putas reiteradas me parecen.</p> - -<p><i>Balij.</i> Señora, ¿y latin sabeis? reitero reiteras, por tornároslo -á hacer otra vez.</p> - -<p><i>Loz.</i> Razon tiene vuestra merced, que agora dió las siete.</p> - -<p><i>Balij.</i> Tené punto, señora, que con ésta serán ocho, que yo -tornaré al tema do quedamos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Decíme, señor, ¿hay casadas que sean buenas?</p> - -<p><i>Balij.</i> Quien sí, quien nó; y ése es bocado caro, y sabroso, y -costoso, y peligroso.</p> - -<p><i>Loz.</i> Verdad es que todo lo que se hace á hurtadillas sabe -mejor.</p> - -<p><i>Balij.</i> Mirá, señora, habeis de notar que en esta tierra á todas -sabe bien, y á nadie no amarga, y es tanta la libertad que tienen las -mujeres, que ellas los buscan y llaman, porque se les rompió el velo -de la honestidad, de manera que son putas y rufianas.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_106">[p. 106]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y qué quiere decir rufianas, rameras, ó cosa que lo -valga?</p> - -<p><i>Balij.</i> Alcagüetas, si no lo habeis por enojo.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Cómo! ¿que no hay alcahuetas en esta tierra?</p> - -<p><i>Balij.</i> Si hay, mas ellas mismas se lo son las que no tienen -madre ó tia, ó amiga muy amiga, ó que no alcanzan para pagar las -rufianas, porque las que lo son son muy taimadas, y no se contentan -con comer y la parte de lo que hacen haber, sino que quieren el todo -y ser ellas cabalgadas primero.</p> - -<p><i>Loz.</i> Eso del todo no entiendo.</p> - -<p><i>Balij.</i> Yo diré: si les dan un ducado que les lleven á las que -se han de echar con ellos, dicen las rufianas: el medio es para mí -por su parte dél, ¿y vos no me habeis de pagar, que os he habido un -hombre de bien, de quien podeis vos sacar cuanto quisiéredes? amiga, -yo no quiero avergonzar mis canas sin premio, y como os lo he habido -para vos, si yo lo llevára á una que siempre me añade, en mi seso -estaba yo; cuándo no me queria empachar con pobres, ésta y nunca -más. De manera que, como pueden ellas á los principios impe<span -class="pagenum" id="Page_107">[p. 107]</span>dir, han paciencia las -pobretas, y se excusan el posible si pueden hacer sin ellas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, mirá, para mujer, muy mejor es por mano de otrie que -de otra manera, porque pierde la vergüenza, y da más autoridad que -cuantas empanadas hay, ó enceradas, como vos decís.</p> - -<p><i>Balij.</i> Señora, no os enojeis; que sean emplumadas cuantas hay -por vuestro servicio, y quien desea tal oficio.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXI"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXI.</h2> - <p class="subh2">Otra pregunta que hace la Lozana al Balijero cuando - se levanta.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Decíme, señor, esas putas, ó cortesanas, ó como las -llamais, ¿son todas desta tierra?</p> - -<p><i>Balij.</i> Señora, no, hay de todas naciones; hay españolas -castellanas, vizcaínas, montañesas, galicianas, asturianas, -toledanas, andaluzas, granadinas, portuguesas, navarras, catalanas y -valencianas, aragonesas, mallorquinas, sardas, corsas, sicilianas, -napolitanas, brucesas, pullesas, ca<span class="pagenum" -id="Page_108">[p. 108]</span>labresas, romanescas, aquilanas, -senesas, florentinas, pisanas, luquesas, boloñesas, venecianas, -milanesas, lombardas, ferraresas, modonesas, brecianas, mantuanas, -raveñanas, pesauranas, urbinesas, paduanas, veronesas, vicentinas, -perusinas, novaresas, cremonesas, alexandrinas, vercelesas, -bergamascas, trevijanas, piedemontesas, saboyanas, provenzanas, -bretonas, gasconas, francesas, borgoñonas, inglesas, flamencas, -tudescas, esclavonas y albanesas, candiotas, bohemias, húngaras, -polacas, tramontanas y griegas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ginovesas os olvidais.</p> - -<p><i>Balij.</i> Ésas, señora, sonlo en su tierra, que aquí son esclavas, -ó vestidas á la ginovesa por cualque respeto.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y malaguesas?</p> - -<p><i>Balij.</i> Todas son maliñas y de mala digestion.</p> - -<p><i>Loz.</i> Dígame, señor, ¿y todas estas cómo viven, y de qué?</p> - -<p><i>Balij.</i> Yo os diré, señora, tienen sus modos y maneras, que -sacan á cada uno lo dulce y lo amargo, las que son ricas no les -falta que expender y que guardar, y las medianas tienen uno á -posta que mantiene la tela, y otras que tienen dos, el uno<span -class="pagenum" id="Page_109">[p. 109]</span> paga, y el otro no -escota; y quien tiene tres, el uno paga la casa, y el otro la viste, -y el otro hace la despensa, y ella labra, y hay otras que no tienen -sino dia é vito, y otras que lo ganan á heñir, y otras que comen y -escotan, y otras que les parece que el tiempo pasado fué mejor, hay -entre ellas quien tiene seso y quien no lo tiene, y saben guardar lo -que tienen, y éstas son las que van entre las que son ricas, y otras -que guardan tanto, que hacen ricos á munchos, y quien poco tiene -hace largo testamento; y por abreviar, cuando vaya al campo final -dando su postremería al arte militario, por pelear y tirar á terrero, -y otras que á la vejez viven á Ripa, y esto causan tres extremos -que toman cuando son novicias, y es que no quieren casa si no es -grande é pintada de fuera, y como vienen luégo se mudan los nombres -con cognombres altivos y de gran sonido, como son: la Esquivela, -la Cesarina, la Imperia, la Delfina, la Flaminia, la Borbona, la -Lutreca, la Franquilana, la Pantasilea, la Mayorana, la Tabordana, la -Pandolfa, la Dorotea, la Orificia, la Oropesa, la Semidama, y doña -Tal, y doña Adriana, y así discurren, mostrando por sus apellidos -el<span class="pagenum" id="Page_110">[p. 110]</span> precio de su -labor; la tercera que por no ser sin reputa, no abre en público á los -que tienen por oficio andar á pié.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, aunque el decidor sea necio, el escuchador sea -cuerdo, ¿todas tienen sus amigos de su nacion?</p> - -<p><i>Balij.</i> Señora, al principio y al medio cada una le toma como le -viene; al último frances, porque no las dexa hasta la muerte.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué quiere decir que vienen tantas á ser putas en Roma?</p> - -<p><i>Balij.</i> Vienen al sabor y al olor; de Alemania son traidas, y de -Francia son venidas, las dueñas de España vienen en romeaje, y de -Italia vienen con carruaje.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Cuáles son las más buenas de bondad?</p> - -<p><i>Balij.</i> ¡Oh! las españolas son las mejores y las más -perfectas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ansí lo creo yo, que no hay en el mundo tal mujeriego.</p> - -<p><i>Balij.</i> Cuanto son allá de buenas son acá de mejores.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Habrá diez españolas en toda Roma que sean malas de su -cuerpo?</p> - -<p><i>Balij.</i> Señora, catorce mill buenas, que han pagado pontaje en el -golfo de Leon.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_111">[p. 111]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿A qué vinieron?</p> - -<p><i>Balij.</i> Por hombres para conserva.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Con quién vinieron?</p> - -<p><i>Balij.</i> Con sus madres y parientas.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Dónde están?</p> - -<p><i>Balij.</i> En Campo Santo.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXII.</h2> - <p class="subhang">Cómo se despide el Balijero y desciende su criado, y duermen - hasta que vino Trigo.</p> -</div> - -<p><i>Balij.</i> Mi vida, dame licencia.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mi señor, no me lo mandeis, que no quiero que de mí se -parta tal contenteza.</p> - -<p><i>Balij.</i> Señora, es tarde, y mi oficio causa que me parta y quede -aquí sempiterno servidor de vuestro merecimiento.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi amor, que salga pasico y cierre la puerta.</p> - -<p><i>Balij.</i> Sí haré, y besaros de buena gana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Soy suya.</p> - -<p><i>Balij.</i> Mirá, hermano, abríme y guardá bien vuestra ama, que -duerme.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, sí, andá nora buena.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_112">[p. 112]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> A tu tia esa campona.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Haos pagado?</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y pues? Siete buenas y dos alevosas, con que me gané estas -axorcas.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Bueno si durase.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá, dolorido, que de aquí adelante que sé cómo se baten -las calderas, no quiero de noche que ninguno duerma conmigo sino vos, -y de dia comer de todo, y desta manera engordaré, y vos procurá de -arcarme la lana si quereis que texa cintas de cuero; andá, entrá y -empleá vuestra garrocha, entrá en coso, que yo os veo que venís como -estudiante que durmió en duro, que contaba las estrellas.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Y vos qué pareceis?</p> - -<p><i>Loz.</i> Dilo tú por mi vida.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pareceis barqueta sobre las ondas con mal tiempo.</p> - -<p><i>Loz.</i> A la par á la par lleguemos á Xodar, duérmete y callemos, -que sendas nos tenemos. Parece que siento la puerta, ¿quién será?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Trigo es, por vida del Dio.</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá, abrilde.</p> - -<p><i>Trig.</i> ¿Cómo os va, señora? que yo mi parte tengo del trabajo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> No cureis, que de aquí á poco<span class="pagenum" -id="Page_113">[p. 113]</span> no os habrémos menester, que ya sabe -ella más que todos.</p> - -<p><i>Trig.</i> Por el Dio, que un fraile me prometió de venilla á ver, y -es procurador del convento, y sale de noche con cabellera, y mirá que -os proveerá á la mañana de pan é vino y á la noche de carne y de las -otras cosas; todo lo toma á tarja, y no le cuesta sino que vos vais -al horno y al regaton y al carnicero, y así de las otras cosas, salvo -de la fruta.</p> - -<p><i>Loz.</i> No cureis, haceldo vos venir, que aquí le sabrémos dar la -manera, fraile ó qué, venga que mejor á él que á Salomon enfrenaré, -pues de ésos me echá vos por las manos, que no hay cosa tan sabrosa -como comer de limosna.</p> - -<p><i>Trig.</i> Señora, yo os he hallado una casa de una señora rica, que -es estada cortesana, y agora no tiene sino dos señores que la tienen -á su posta, y es servida de esclavas como una reina, que está parida, -y busca una compañía que la gobierne su casa.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y dónde mora?</p> - -<p><i>Trig.</i> Allá detras de Bancos; si is allá esta tarde, mirá que es -una casa nueva pintada y dos gelosías y tres encerados.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_114">[p. 114]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Sí haré, por conocer y experimentar, y tambien por comer á -expensas de otrie, que, como dicen, ¿quién te enriqueció? quien te -gobernó.</p> - -<p><i>Trig.</i> Mirá que está parida y no os dexará venir á dormir á -casa.</p> - -<p><i>Loz.</i> No me curo, que Tragamalla dormirá aquí y tomarémos una -casa más cerca.</p> - -<p><i>Trig.</i> ¿Para qué, si ella os da casa y lecho y lo que habeis de -menester?</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá, que todavía mi casa y mi hogar cien ducados val. Mi -casa será como faltriquera de vieja, para poner lo mal alzado y lo -que se pega.</p> - -<p><i>Trig.</i> Con vos me entierren, que sabeis de cuenta; vé dó vas, y -como vieres ansí haz, y como sonaren ansí bailarás.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXIII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXIII.</h2> - <p class="subhang">Cómo fué la Lozana en casa desta cortesana, y halló - allí á un canónigo, su mayordomo, que la empreñó.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Paz sea en esta casa.</p> - -<p><i>Esclava.</i> ¿Quién está ahí?</p> - -<p><i>Loz.</i> Gente de paz, que viene á hurtar.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_115">[p. 115]</span></p> - -<p><i>Escl.</i> Señora, ¿quién sois? para que lo diga á mi ama.</p> - -<p><i>Loz.</i> Decí á su merced que está aquí una española, á la cual le -han dicho que su merced está mala de la madre, y le daré remedio si -su merced manda.</p> - -<p><i>Escl.</i> Señora, allí está una gentil mujer, que dice no sé qué de -vuestra madre.</p> - -<p><i>Cortesana.</i> ¿De mi madre? vieja debe ser, porque mi madre murió -de mi parto; ¿y quién viene con ella?</p> - -<p><i>Escl.</i> Señora, un mozuelo.</p> - -<p><i>Cort.</i> ¡Ay Dios! ¿quién será? Canónigo, por vuestra vida que os -asomeis y veais quién es.</p> - -<p><i>Canónigo.</i> Cuerpo de mí, es más habile, á mi ver, que Santa -Nefixa, la que daba su cuerpo por limosna.</p> - -<p><i>Cort.</i> ¿Qué decis? ésa no se debia morir. Andá, mirá si es ella -que habrá resucitado.</p> - -<p><i>Canón.</i> Mándela vuestra merced subir, que poco le falta.</p> - -<p><i>Cort.</i> Suba; va tú, Penda, que esta Marfuza no sabe decir ni -hacer embaxada.</p> - -<p><i>Escl.</i> Xeñora llamar.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Oh qué linda tez de negra! ¿Cómo llamar tú? ¿Comba?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_116">[p. 116]</span></p> - -<p><i>Escl.</i> No, llamar Penda de xeñora.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo dar á tí cosa bona.</p> - -<p><i>Escl.</i> Xeñora, xí; venir, venir, xeñora decir venir.</p> - -<p><i>Loz.</i> Beso las manos de mi señora.</p> - -<p><i>Cort.</i> Seais la bien venida, daca aquí una silla, pónsela, que se -siente. Decidme, señora, ¿conocisteis vos á mi madre?</p> - -<p><i>Loz.</i> Mi señora, no, conocerla he yo para servir y honrar.</p> - -<p><i>Cort.</i> Pues ¿qué me enviastes á decir que me queríades dar nuevas -de mi madre?</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Yo, señora? corruta estaria la letra, no sería yo.</p> - -<p><i>Cort.</i> Aquella Marfuza me lo ha dicho agora.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo, señora, no dixe sino que me habian dicho que vuestra -merced estaba doliente de la madre y que yo le daria remedio.</p> - -<p><i>Cort.</i> No entienden lo que les dicen; no curés, que el canónigo -tiene la culpa, que no quiere hacer á mi modo.</p> - -<p><i>Canón.</i> ¿Qué quiere que haga? que há veinte dias que soy estado -para cortarme lo mio tanto me duele cuando orino, y segun dice -el médico, tengo que lamer todo este año, y á la fin creo que me -lo<span class="pagenum" id="Page_117">[p. 117]</span> cortarán, -¿piensa vuestra merced que se me pasarian sin castigo ni ella ni mi -criado que jamas torna do va? ya lo he dicho á vuestra merced, que -busque una persona que mire por casa, pues que ni vuestra merced -ni yo podemos, que cuando duele la cabeza todos los miembros están -sensibles, y vuestra merced se confie en aquel judío de Trigo, y mire -cómo tornó con sí ó con no.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, lo que Trigo prometió yo no lo sé, mas sé que me -dixo que viniese acá.</p> - -<p><i>Canón.</i> ¡Oh, señora! ¿y sois vos la señora Lozana?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, sí, á su servicio y por su bien y mejoría.</p> - -<p><i>Canón.</i> ¿Cómo, señora? seríaos esclavo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mi señor, prometéme de no dallo en manos de médicos, y -dexá hacer á mí, que es miembro que quiere halagos y caricias, y no -crueldad de médico cobdicioso y bien vestido.</p> - -<p><i>Canón.</i> Señora, desde agora lo pongo en vuestras manos, -que hagais vos lo que, señora, mandáredes, que él y yo os -obedecerémos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, hacé que lo tengais limpio,<span class="pagenum" -id="Page_118">[p. 118]</span> y untaldo con pupulion, que de aquí á -cinco dias no ternéis nada.</p> - -<p><i>Canón.</i> Por cierto que yo os quedo obligado.</p> - -<p><i>Cort.</i> Señora, y á mí, para la madre, ¿qué remedio me dais?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, es menester saber de qué y cuándo os vino este -dolor de la madre.</p> - -<p><i>Cort.</i> Señora, como parí, la madre me anda por el cuerpo como -sierpe.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, sahumaos por abaxo con lana de cabron, y si fuese -de frio ó que quiere hombre, ponelle un cerote sobre el ombligo de -galbano y armoniaco, y encienso, y simiente de ruda en una poca de -grana, y esto la hace venir á su lugar, y echar por abaxo y por la -boca toda la ventosidad, y mire vuestra merced que dicen los hombres -y los médicos, que no saben de qué procede aquel dolor ó alteracion, -metelle el padre; y peor es que, si no sale aquel viento ó frio que -está en ella, más mal hacen hurgándola, y con este cerote sana, y no -nuez moscada y vino, que es peor, y lo mejor es una cabeza de ajos -asada y comida.</p> - -<p><i>Cort.</i> Señora, vos no os habeis de partir de aquí, y quiero -que todos os obedezcan<span class="pagenum" id="Page_119">[p. -119]</span> y mireis por mi casa y seais señora della, y á mi tabla, -y á mi bien, y á mi mal, quiero que os halleis.</p> - -<p><i>Loz.</i> Beso las manos por las mercedes que me hará y espero.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXIV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXIV.</h2> - <p class="subhang">Cómo comenzó á conversar con todos, y como el auctor - la conoció por intercesion de un su compañero, que era criado de un - embaxador milanés, al cual ella sirvió la primera vez con una moza no - vírgen, sino apretada. Aquí comienza la parte segunda.</p> -</div> - -<p><i>Silvio.</i> Quien me tuviera agora que aquella mujer que va muy -cubierta no le dijera cualque remoquete por ver qué me respondiera, -y supiera quién es, ¡voto á mí que es andaluza! en el andar y meneo -se conoce; ¡oh qué pierna! en vella se me desperezó la complision, -por vida del Rey, que no está vírgen; ¡ay qué meneos que tiene! ¡qué -voltar acá! siempre que me vienen estos lances vengo solo, ella se -pára allí con aquella pastelera, quiero ir á ver cómo habla y qué -compra.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_120">[p. 120]</span></p> - -<p><i>Auctor.</i> ¡Hola! ¿acá? ¿acá? ¿qué haceis? ¿dó is?</p> - -<p><i>Silv.</i> Quiero ir allí á ver quién es aquella que entró allí, que -tiene buen aire de mujer.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¡Oh qué reñegar tan donoso! ¡por vida de tu amo, di la -verdad!</p> - -<p><i>Compañero.</i> Hi, hi, diré yo como de la otra, que las piedras la -conocian.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¿Dónde está? ¿qué trato tiene? ¿es casada ó soltera? -pues á vos quiero yo para que me lo digais.</p> - -<p><i>Comp.</i> Pese al mundo con estos santos, sin aviso pasa cada dia -por casa de su amo, y mirá qué regatear que tiene, y porfia que no la -conoce. Miralda bien, que á todos da remedio de cualquier enfermedad -que sea.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Eso es bueno, decíme quién es y no me hableis por -circunloquios, sino decíme una palabra redonda, como razon de -malcochero; dímelo, por vida de la Corceta.</p> - -<p><i>Comp.</i> Só contento, ésta es la Lozana, que está preñada de aquel -canónigo que ella sanó de lo suyo.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¿Sanólo para que la empreñase? tuvo razon; decíme, ¿es -cortesana?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_121">[p. 121]</span></p> - -<p><i>Comp.</i> No; sino que tiene ésta la mejor vida de mujer que sea -en Roma. Esta Lozana es sagaz, y bien mira todo lo que pasan las -mujeres en esta tierra, que son sujetas á tres cosas, á la pinsion -de la casa, y á la gola, y al mal que despues les viene de Nápoles, -por tanto se ayudan cuando pueden con ingenio, y por esto quiere -ésta ser libre, y no era venida cuando sabía toda Roma y cada cosa -por extenso, sacaba dechados de cada mujer y hombre, y queria saber -su vivir, y cómo y en qué manera. De modo que agora se va por casas -de cortesanas, y tiene tal labia, que sabe quién es el tal que viene -allí, y cada uno nombra por su nombre, y no hay señor que no desee -echarse con ella por una vez, y ella tiene su casa por sí, y cuanto -le dan lo envia á su casa con un mozo que tiene, y siempre se le -pega á él y á ella lo mal alzado, de modo que se saben remediar, y -ésta hace embaxadas, y mete de su casa muncho almacen, y sábele dar -la maña, y siempre es llamada señora Lozana, y á todos responde, y -á todos promete y certifica, y hace que tengan esperanza aunque no -la haya. Pero tiene esto que quiere ser ella primero referendada, -y no per<span class="pagenum" id="Page_122">[p. 122]</span>dona -su interes á ninguno, y si no queda contenta, luégo los moteja de -míseros y bien criados, y todo lo echa en burlas; desta manera saca -ella más tributo que el capitan de la Torre Sabela. Veisla allí que -parece que le hacen mal los asentaderos, que toda se está meneando, -y el ojo acá, y si me ve luégo me conocerá, porque sabe que sé yo lo -que pasó con mi amo el otro dia, que una mochacha le llevó, cinco -ducados se ganó ésta, y más le dió la mochacha de otros seis, porque -veinte le dió mi amo, y como no tiene madre, que es novicia, ella -le sacaria las coradas, quelo sabe hacer, y no perdona servicio que -haga, y no le queda por corta ni por mal echada, y guay de la puta -que le cae en desgracia, que más le valdria no ser nacida, porque -dexó el frenillo de la lengua en el vientre de su madre, y si no la -contentasen diria peor dellas que de carne de puerco, y si la toman -por bien, beata la que la sabe contentar, va diciendo á todos qué -ropa es de baxo paños salvo que es boba, y no sabe. Condicion tiene -de ángel, y el tal señor la tuvo dos meses en una cámara, y dice, por -más encarecer, señor, sobre mí si ella lo quiere hacer, que<span -class="pagenum" id="Page_123">[p. 123]</span> apretés con ella, y á -mí tambien lo habeis de hacer, que de tal encarnadura so, que si no -me lo hacen muerta so, que há tres meses que no sé qué cosa es, mas -con vos quiero romper la jura, y con estas chufletas gana; la mayor -embaidera es que nació, pues pensaréis que come mal, siempre come -asturion ó cualque cosa, come lo mejor, mas tambien llama quien ella -sabe que lo pagará más de lo que vale, llegaos á ella, y yo haré que -no la conozco, y ella veréis que conocerá á vos y á mí, y veréis cómo -no miento en lo que digo.</p> - -<p><i>Auctor.</i> De vuestras camisas ó pasteles nos mostrá, señora, y -máxime si son de mano desa hermosa.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que tiene vuestra merced lindos ojos, y esotro -señor me parece conocer, y no sé dó lo vi; ya, ya, por mi vida, que -lo conozco, ¡ay señora Silvana! por vida de vuestros hijos que lo -conozco, está con un mi señor milanés; pues decí á vuestro amo que me -ha de ser compadre cuando me empreñe.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Cuanto más si lo estáis, señora.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, señor! no lo digais, que soy más casta que es -menester.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_124">[p. 124]</span></p> - -<p><i>Auctor.</i> Andá, señora, crecé y multiplicá, que lleveis algo del -mundo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, no hallo quien diga, ¿qué tienes ahí?</p> - -<p><i>Auctor.</i> Pues, voto á mí, que no se os parece.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mas ántes sí, que ansí goceis de vos, qué engordo sin -verde.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Cada dia sería verde si por ahí tirais; señora, -suplícole me diga si es ésta su posada.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, no, sino que soy venida aquí, que su nuera desta -señora está de parto, y querria hacer que como eche las pares me las -vendan, para poner aquí á la vellutera y dalle ha cualque cosa para -ayuda á criar la criatura, y la otra tiene una niña del hospital, y -darémosle á ganar de su amigo cien ducados, y por otra parte ganará -más de trescientos, porque ha de decir que es de un gran señor que no -desea otro sino hijos, y á esta señora le parece cosa extraña y no lo -es; dígaselo vuestra merced por amor de mí, y rueguéselo, que yo voy -arriba.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Señora, en vuestra casa podeis hacer lo que mandáredes, -mas á mí mal me parece, y mirá lo que haceis, que esta<span -class="pagenum" id="Page_125">[p. 125]</span> mujer no os engañe á -vos y á vuestra nuera, porque, ni de puta buena amiga, ni de estopa -buena camisa, notad la puta cómo es criada y la estopa cómo es -hilada. Digo esto porque como me lo ha dicho á mí lo dirá á otrie.</p> - -<p><i>Pastelera.</i> Señor, miráme por la botica, que luégo abaxo.</p> - -<p><i>Compañero.</i> ¿Qué te parece? ¿mentia yo? por el cuerpo de sant que -no es ésta la primera que ella hace, válgala y qué trato trae con -las manos, paresce que cuanto dice es ansí como ella lo dice, en mi -vida espero ver otra símile, mirá, ¿qué hará de sus pares ella cuándo -parirá? Ésta es la que dió la posta á los otros que tomasen al puente -á la Bonica, y mirá qué treinton le dieron porque no quiso abrir -á quien se lo dió, y fué que cuando se lo dieron, el postrero fué -negro, y dos ducados le dieron para que se medicase, y á ésta más de -diez.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¡Oh gran mala mujer! ¿cómo no la azotan?</p> - -<p><i>Comp.</i> Callá, que deciende; señora, ¿pues qué llevais?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, que quiero ir á aquella se<span class="pagenum" -id="Page_126">[p. 126]</span>ñora para que esté todo en órden, que la -misma partera me las traerá.</p> - -<p><i>Auctor.</i> A ella y á vos habian de encorozar; señora, ¿qué haré -para que mi amiga me quiera bien?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, comed de la salvia con vuestra amiga.</p> - -<p><i>Comp.</i> Señora, ¿y yo que muero por vos?</p> - -<p><i>Loz.</i> Eso sin salvia se puede hacer, no me den vuestras mercedes -empacho agora, que para eso tiempo hay, y casa tengo, que no lo tengo -de hacer aquí en la calle.</p> - -<p><i>Comp.</i> Señora, no; mire vuestra merced qué se le cae.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ya, ya, faxadores son para xabonar.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Voto á Dios, que son de man llena para xabonar; no es -nacida su par, mal año para caballo ligero, que tal sacomano sea; -ésta comprará oficio en Roma, que beneficio ya me parece que lo tiene -curado, pues no tiene chimenea, ni tiene de poner antojos.</p> - -<p><i>Comp.</i> Cómo va hacendosa, lo que saca ella deste engaño le -sacaria yo si la pudiese conducir á que se echase comigo, que<span -class="pagenum" id="Page_127">[p. 127]</span> ésta dará lo que tiene -á un buen rufian, que fuese cordobés taimado.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Callemos, que torna á salir, ¿qué mejor rufian que -ella si por cordobés lo haceis? Por vida suya, que tambien se dixo -ese refran por ellas como por ellos, sino miraldo si se sabe dar la -manera en Alcalá ó en Guete; ¿qué es aquello que trae? demandémoselo, -¿qué priesa es ésa, señora?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señores, como no saben en esta tierra no proveen en lo -necesario, y quieren hacer la cosa y no le saben dar la maña, la -parida no tiene pezones, como no parió jamas, y es menester ponelle, -para que le salgan, este perrico, y negociar por amor del padre, y -despues, como no tiene pezones, le pagarémos.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Vuestra merced es el todo, á lo que vemos; mirá, señora, -que esta tierra prueba los recien venidos, no os amaleis, que os -cerrarán cuarenta dias.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, de lo que no habeis de comer dexaldo cocer.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Y áun quemar.</p> - -<p><i>Silv.</i> ¿Eso me decis? con poco más me moriré, mas vuestra merced -no será de aquellas que prometen y no atienden.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_128">[p. 128]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Dexáme pasar, por mi vida, que tengo que hacer, porque es -menester que sea yo la madre de la parida, y la botillera y lo demas, -porque viene la más linda y favorecida cortesana que hay en Roma por -madrina, y más viene por contentarme á mí que por otra cosa, que soy -yo la caxa de sus secretos; y vienen dos banqueros por padrinos, y -sólo por vella no os partais, que ya vienen, veisla; pues, ¿de la -fruta no tenemos? una mesa con presutos cochos y sobreasadas, con -capones y dos pavones y un faisan, y asarnas y mil cosas; mirad si -viesedes á mi criado, que es ido á casa y díxele que truxese dos -coxines vacíos para llevar faxadores, y paños para dar á lavar, por -meter entre medias de lo mejor, y no viene.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¿Es aquel que viene con el otro Sietecoñicos?</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí, por mi vida, y su pandero trae. Mill cantares nos dirá -el bellaco, y ¿no mirais? anillos y todo ¡muéranse los barberos!</p> - -<p><i>Sietecoñicos.</i> Mueran por cierto, que muy quexoso vengo de -vuestro criado, que no me quiso dar tanticas de blanduras.</p> - -<p><i>Loz.</i> Anda, que bueno vienes, borra<span class="pagenum" -id="Page_129">[p. 129]</span>cho, alcohol y todo, no te lo sopiste -poner, calla que yo te lo adobaré, si te miras á un espejo, verás la -una ceja más ancha que la otra.</p> - -<p><i>Sietec.</i> Mira qué norabuena, algun ciego me querria ver.</p> - -<p><i>Loz.</i> Anda, que pareces á Francisca la Fajarda, entra, que has de -cantar aquel cantar que dixiste cuando fuimos á la viña á cenar, la -noche de marras.</p> - -<p><i>Sietec.</i> ¿Cuál? ¿Vayondina?</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí, y el otro.</p> - -<p><i>Sietec.</i> ¿Cuál? ¿Bartolomé del Puerto?</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí, y el otro.</p> - -<p><i>Sietec.</i> Ya, ya, ¿Ferreruelo?</p> - -<p><i>Loz.</i> Ese mismo.</p> - -<p><i>Sietec.</i> ¿Quién está arriba? ¿hay putas?</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí, mas mira que está allí una que presume.</p> - -<p><i>Sietec.</i> ¿Quién es? ¿la de Toro? pues razon tiene; puta de Toro y -trucha de Duero.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y la sevillana.</p> - -<p><i>Sietec.</i> La seis veces villana, señores, con perdon.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Señora, no hay error; subí vos, alcuza de santero.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señores, no se partan, que quiero<span class="pagenum" -id="Page_130">[p. 130]</span> mirar qué es lo que le dan los -padrinos, que me va algo en ello.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Decíme, ¿qué dan los padrinos?</p> - -<p><i>Comp.</i> Es una usanza en esta tierra que cada uno da á la madre -segun puede, y hacen veinte padrinos, y cada uno le da.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Pues no ivan allí más de dos con la criatura. ¿Cómo -hacen tantos?</p> - -<p><i>Silv.</i> Mirar, aquella garrafa que traen de agua es la que sobró -en el bacin cuando se lavaron los que tienen la criatura, y tráenla -á casa, y de allí envíanla al tal y á la tal, y ansí á cuantos -quieren, y dicen que por haberse lavado con aquel agua son compadres, -y así envian, quién una cana de raso, quién una de paño, quién una -de damasco, quién un ducado ó más, y desta manera es como cabeza de -lobo para criar la criatura hasta que se case ó se venda si es hija; -pues notá otra cláusula que hacen aquí las cortesanas, prometen de -se vestir de blanco ó pardillo, y dicen que lo han de comprar de -limosnas, y ansí van vestidas á expesas del compaño; y esto de los -compadres es así.</p> - -<p><i>Auctor.</i> No se lo consentirian esto, y otras mil supersticiones -que hacen, en España.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_131">[p. 131]</span></p> - -<p><i>Silv.</i> Pues por eso es libre Roma, que cada uno hace lo que -se le antoja, agora será bueno ó malo, y mirá cuanto, que si uno -quiere ir vestido de oro ó de seda, ó desnudo ó calzado, ó comiendo -ó riendo, ó cantando, siempre vale por testigo, y no hay quien os -diga, mal haceis ni bien haceis, y esta libertad encubre munchos -males; ¿pensais vos que se dice en balde por Roma Babilon, sino por -la muncha confusion que causa la libertad? ¿no mirais qué se dice, -Roma meretrice, siendo capa de pecadores? aquí, á decir la verdad, -los forasteros son muncha causa, y los naturales tienen poco del -antiguo natural, y de aquí nace que Roma sea meretrice y concubina de -forasteros, y si se dice guay, bien lo dice, haz tu y haré yo, y mal -para quien lo descubrió; hermano, ya es tarde, vámonos, y haga y diga -cada uno lo que quisiere.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Pues año de veinte é siete dexa á Roma y véte.</p> - -<p><i>Comp.</i> ¿Por qué?</p> - -<p><i>Auctor.</i> Porque será confusion y castigo de lo pasado.</p> - -<p><i>Comp.</i> A huir quien más pudiere.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Pensá que llorarán los barbudos, y mendicarán los ricos, -y padescerán<span class="pagenum" id="Page_132">[p. 132]</span> -los susurones, y quemarán los públicos y aprobados ó canonizados -ladrones.</p> - -<p><i>Comp.</i> ¿Cuáles son?</p> - -<p><i>Auctor.</i> Los registros del Jure Cevil.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXV.</h2> - <p class="subhang">Cómo el auctor dende á pocos dias encontró en casa - de una cortesana favorida á la Lozana y la habló.</p> -</div> - -<p><i>Auctor.</i> ¿Qué es esto, señora Lozana? ¿ansí me olvidais? al ménos -mandános hablar.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, hablar y servir; tengo que hacer agora, mandáme -perdonar, que esta señora no me dexa, ni se halla sin mí, que es -mi señora, y mire vuestra merced, por su vida, qué caparela me dió -nueva, que ya no quiere su merced traer paño, y su presencia no es -sino para brocado.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Señora Lozana, decíme vos á mí cosas nuevas, que eso ya -me lo sé, y soyle yo servidor á esa señora.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay, señora! y puede vuestra merced mandar á toda Roma -y no se estima más; por vida de mi señora, que<span class="pagenum" -id="Page_133">[p. 133]</span> ruegue al señor dotor cuando venga, que -le tome otras dos infantescas, y un mozo más, que el mio quiero que -vaya á caballo con vuestra merced, pues vuestra fama vale más que -cuanto las otras tienen; mirá, señora, yo quiero venir cada dia acá -y miraros toda la casa, y vuestra merced que se esté como señora que -es, que no entienda en cosa ninguna.</p> - -<p><i>Cort.</i> Mira quién llama, Madalena, y no tires la cuerda si no te -lo dice la Lozana.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Señora, Señora! ¡asomaos, asomaos! por mi vida, guayas, -no; él, él, el traidor, ¡ay, qué caballadas que da! él es el que se -apea; por mi vida y vuestra, abre, abre. ¡Señor mio de mi corazon! -mirá aquí á mi señora, que ni come ni bebe, y si no viniéredes se -moria. ¿Vuestra señoría es desa manera, luégo vengo, luégo vengo? que -yo ya me sería ida, que la señora me queria prestar su paño listado, -y por no dexalla descontenta, esperé á vuestra señoría.</p> - -<p><i>Caballero.</i> Tomá, señora Lozana, comprá paño y no lleveis -prestado.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bésole las manos, que señor de todo el mundo le tengo de -ver, bésela<span class="pagenum" id="Page_134">[p. 134]</span> -vuestra señoría y no llorará por su vida, que yo cierro la cámara. -Oyes, Madalena, no abras á nadie.</p> - -<p><span - id="tn_2" - class="cambiado" - title="en el libro impreso: Magdalena"><i>Madalena.</i></span> -Señora Lozana, ¿qué haré? que no me puedo defender -deste paje del señor caballero.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿De cuál? ¿de aquel sin barbas? ¿qué te ha dado?</p> - -<p><i>Mad.</i> Unas mangas me dió por fuerza, que yo no las queria.</p> - -<p><i>Loz.</i> Calla y toma, que eres necia, véte tú arriba y déxamelo -hablar, que yo veré si te cumple; á vos, galan, una palabra.</p> - -<p><i>Paje.</i> Señora Lozana, y áun dos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Entrá, y cerrá pasico.</p> - -<p><i>Paj.</i> Señora, mercedes son que me hace, siéntese, señora.</p> - -<p><i>Loz.</i> No me puedo sentar, porque yo os he llamado, que quiero que -me hagais un servicio.</p> - -<p><i>Paj.</i> Señora, mándeme vuestra merced, que mucho há que os deseo -servir.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá, señor, esta pobreta de Madalena es más buena, -que no os lo puedo decir, y su ama le dió un ducado á guardar, -y unos guantes nuevos con dos granos de almizcle, y todo lo ha -perdido,<span class="pagenum" id="Page_135">[p. 135]</span> y yo no -puedo estar de las cosas que hace la mezquina, queríaos rogar que me -empeñásedes esta caparela en cualque amigo vuestro, que yo la quitaré -presto.</p> - -<p><i>Paj.</i> Señora, el ducado veislo aquí, y esotras cosas yo las -traeré ántes que sea una hora, y vuestra merced le ruegue á Madalena -de mi parte que no me olvide, que la deseo mucho servir.</p> - -<p><i>Loz.</i> Hi, hi, hi, ¿y con qué la deseais servir? que sois muy -mochacho y todo lo echais en crecer.</p> - -<p><i>Paj.</i> Señora, pues deso reniego yo, que me crece tanto, que se me -sale de la bragueta.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si no lo pruebo, no diré bien dello.</p> - -<p><i>Paj.</i> Como vuestra merced mandáre, que mercedes son que recibo, -aunque sea sobre mi capa.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay, que me burlaba! parece píldora de torre sanguina -que así labora; ¿es lagartixa? andar, ¿por dó pasa moja? Ésta es -tierra que no son salidos del caxcaron y pian; dámelo barbi-poniente, -si quieres que me aproveche; entraos allá, deslavado, y callá vuestra -boca. Madalena, vén abaxo, que yo me quiero ir; el paje<span -class="pagenum" id="Page_136">[p. 136]</span> del señor caballero -está allí dentro, que se pasea por el jardin, es cari-deslavado, si -algo te dixere, súbete arriba, y dile que si yo no te lo mando, que -no lo tienes de hacer, y dexa hacer á mí, que mayores secretos sé yo -tener que este tuyo.</p> - -<p><i>Paj.</i> Señora Madalena, ¡cuerpo de mí! siempre me echas unos -encuentros como broquel de Barcelona. Mirá bien que esta puta güelfa -no os engañe, que es de aquellas que dicen: Marica, cuécelo con -malvas.</p> - -<p><i>Mad.</i> Estad quedo, así me ayude Dios, mas me sobajais vos que un -hombre grande, por eso los páxaros no viven mucho; ¿que hacés? ¿todo -ha de ser eso? tomá, bebeos estos tres huevos, y sacaré del vino; -esperá, os lavaré todo con este vino griego, que es sabroso como -vos.</p> - -<p><i>Paj.</i> Ésta y no más, que me duele el frenillo.</p> - -<p><i>Mad.</i> ¿Heos hecho yo mal?</p> - -<p><i>Paj.</i> No, sino la Lozana.</p> - -<p><i>Mad.</i> Dexála torne la encrucijada.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXVI"> - <p><span class="pagenum" id="Page_137">[p. 137]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXVI.</h2> - <p class="subhang">Cómo la Lozana va á su casa, y encuentra su criado - y responde á cuantos la llaman.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> ¿Es posible que yo tengo de ser faltriquera de bellacos? -venid Azuaga, ¿es tiempo? ¿no sabeis dar vuelta por do yo estó? anda -allí á donde yo he estado, y decí á Madalena que os dé las mangas que -dixo que le dió el paje, que yo se las guardaré, no se las vea su -ama, que la matará; y vení presto.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Pues caminá vos, que está gente en casa.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Quién?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Aquel canónigo que sanastes de lo suyo, y dice que le -duele un compañon.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ay, amarga, ¿y por qué no se lo vistes vos si era -peligroso?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Y ¿qué sé yo? no me entiendo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá qué gana teneis de saber y aprender, como no -miráriades como hago yo, que estas cosas quieren gracia, y la -melecina ha de estar en la lengua, y aun<span class="pagenum" -id="Page_138">[p. 138]</span>que no sepais nada, habeis de fingir que -sabeis y conoceis para que ganeis algo, como hago yo, que en decir -que Avicena fué de mi tierra dan crédito á mis melecinas; sólo con -agua fria sanará, y si él viera que se le amansaba, cualque cosa os -diera, y mirá que yo conozco al canónigo, que él verná á vaciar los -barriles, y ya paso su dia, que, por mi vida, si no viene cayendo, -que ya no hago credencia, y por eso me entraré aquí y no iré allá, -que si es mal de cordon ó cojon, con las habas cochas en vino, -puestas encima bien deshechas, se le quitará luégo, por eso andá -decíjelo, que allí os espero con mi compadre.</p> - -<p><i>Mario.</i> Señora Lozana, acá, y hablarémos de cómo las alcagüetas -son sutiles.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, por agora me perdonará, que vó de priesa.</p> - -<p><i>German.</i> Ojo á Dios, señora Lozana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá, que ya no os quiero bien, porque dexastes á la -Dorotea, que os hacia andar en gresca, por tomar á vuestra Lombarda, -que es más dexativa que menestra de calabaza.</p> - -<p><i>Germ.</i> Pues pese al mundo malo, ¿habian de turar para siempre -nuestros amo<span class="pagenum" id="Page_139">[p. 139]</span>res? -por vida del embaxador, mi señor, que no pasaréis de aquí si no -entrais.</p> - -<p><i>Loz.</i> No me lo mande vuestra merced que voy á pagar un par de -chapines allí, á Batista chapinero.</p> - -<p><i>Germ.</i> Pues entrá, que buen remedio hay, vén acá, llama tú aquel -chapinero.</p> - -<p><i>Surro.</i> Señor, sí.</p> - -<p><i>Germ.</i> ¡Oh señora Lozana! ¿qué venida fué ésta? sentaos; vén acá, -saca aquí cualque cosa que coma.</p> - -<p><i>Loz.</i> No, por vuestra vida que ya he comido, sino agua fresca.</p> - -<p><i>Germ.</i> Va, que eres necio, sácale la conserva de melon que -enviaron ayer las monjas lombardas, y tráele de mi vino.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por el alma de mi padre, que ya sé que sois Alixandro, que -si fuésedes español, no seríades proveido de melon, sino de buenas -razones; señor, con vos estaria toda mi vida, salvo que ya sabeis que -aquella señora quiere barbi-ponientes, y no jubileos.</p> - -<p><i>Germ.</i> ¿Qué me decis, señora Lozana? que más caricias me hace que -si yo fuese su padre.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues mire vuestra merced que ella me dixo que queria bien -á vuestra merced<span class="pagenum" id="Page_140">[p. 140]</span> -porque parescia á su agüelo, y no le quitaba tajada.</p> - -<p><i>Germ.</i> Pues veis ahí, mirá otra cosa, que cuando como allá, si yo -no le meto en boca no come, que para mí no me siento mayor fastidio -que vella enojada, y siempre cuando yo voy su fantesca y mis mozos la -sirven mal.</p> - -<p><i>Loz.</i> No se maraville vuestra merced, que es fantástiga, y -querrá las cosas prestas, y querria que vuestra señoría fuese de su -condicion, y por eso ella no tiene sufrimiento.</p> - -<p><i>Germ.</i> Señora, concluí, que no hay escudero en toda Guadalajara -más mal servido que yo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, yo tengo que hacer, suplícole no me detenga.</p> - -<p><i>Germ.</i> Señora Lozana, ¿pues cuándo seréis mia todo un dia?</p> - -<p><i>Loz.</i> Mañana; que no lo sepa la señora.</p> - -<p><i>Germ.</i> Só contento, y á buen tiempo, que me han traido de Tibuli -dos truchas, y vos y yo las comerémos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Beso sus manos, que si no fuera porque vó á buscar á casa -de un señor un pulpo, que sé yo que se los traen de España, y tollo, -y oruga, no me fuera, que<span class="pagenum" id="Page_141">[p. -141]</span> aquí me quedára con vuestra señoría todo hoy.</p> - -<p><i>Germ.</i> Pues tomá, pagaldo, no vengais sin ello.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bésole las manos que siempre me hace mercedes, como á -servidora suya que só.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXVII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXVII.</h2> - <p class="subh2">Cómo va por la calle y la llaman todos, y un - portugues que dice:</p> -</div> - -<p><i>Portugues.</i> Las vuestras beso.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y yo las suyas, una y boa.</p> - -<p><i>Port.</i> Señora, sí, rapa la gracia de Deus; só vuestro.</p> - -<p><i>Loz.</i> Deso comerémos, pagá si quereis, que no hay coño de -balde.</p> - -<p><i>Canavario.</i> ¿A quién, digo, señora Lozana tan de priesa? ¿sois -forrier de aquélla?</p> - -<p><i>Loz.</i> Para vuestra merced no hay priesa, sino vagar y como él -mandáre.</p> - -<p><i>Guardaropa.</i> ¿Me encomiendo, mi señora?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor sea vuestra merced de sus enemigos.</p> - -<p><i>Can.</i> ¿De dónde, por mi vida?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_142">[p. 142]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> De buscar compañía para la noche.</p> - -<p><i>Guard.</i> Señora, puede ser, mas no lo creo, que quien menea la -miel, panales ó miel come.</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá, que no en balde sois andaluz, que más há de tres -meses que en mi casa no se comió tal cosa, vos, que sois guardaropa y -teneis mill cosas que yo deseo, y tan mísero sois agora como antaño, -¿pensais que ha de durar siempre? No seais fiel á quien piensa que -sois ladron.</p> - -<p><i>Guard.</i> Señora, enviarme aquí á vuestro criado, que no seré -mísero para serviros.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vivais vos mil años, que burlo por vuestra vida; veis, -viene aquí mi mozo, que parece, y que fué pariente de Algecira.</p> - -<p><i>Guard.</i> Alegre viene, parece que ha tomado la paga. Camina, -pariente, y enfardeláme esas quixadas, que entraréis do no -pensastes.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, pues yo os quedo obligada.</p> - -<p><i>Guard.</i> Andá, señora, que si puedo yo verné á deciros el sueño y -la soltura.</p> - -<p><i>Loz.</i> Cuando mandáredes.</p> - -<p><i>Pierreto.</i> Cabo de escuadra de vuestra merced, señora Lozana, -adio, adio.</p> - -<p><i>Loz.</i> A Dios va quien muere.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_143">[p. 143]</span></p> - -<p><i>Sobrestante.</i> Señora, una palabra.</p> - -<p><i>Loz.</i> Diciendo y andando, que vó de priesa.</p> - -<p><i>Sob.</i> Señora, cuerpo del mundo, ¿por qué no quereis hacer por mí, -pues lo puedo yo pagar mejor que nadie?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, ya lo sé; mas voy agora de priesa, otro dia habrá, -que vó á comprar para esta vuestra favorida una cinta napolitana -verde, por hacer despecho al cortecero, que ya lo ha dexado.</p> - -<p><i>Sob.</i> ¿Es posible? pues él era el que me quitaba á mí el favor, -tomá, y comprá una para ella y otra para vos; y más os pido de merced -que os sirvais desta medalla, y hagais que se sirva ella de mí, pues -que está sede vacante, que yo, señora Lozana, no seré ingrato á -vuestros trabajos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, vení á mi casa esta tarde, que ella viene ahí, que -ha de pagar un mercader, y allí se trabajará en que se vea vuestro -extrato.</p> - -<p><i>Sob.</i> Sea, ansí me encomiendo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si sois comendador, seldo en buen hora, aunque sea de -Córdoba.</p> - -<p><i>Comendador.</i> Señora Lozana, ¿por qué no os servis de vuestros -esclavos?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, porque me vencés de gen<span class="pagenum" -id="Page_144">[p. 144]</span>tileza, y no sé qué responda, y no quise -bien á hombre en este mundo, sino á vuestra merced, que me tira el -sangre.</p> - -<p><i>Com.</i> ¡Oh cuerpo de mí! ¿y por ahí me tirais? soy perro viejo y -no me dexo morder; pero si vos mandais, sería yo vuestro por servir -de todo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, yo me llamo Sancho.</p> - -<p><i>Com.</i> ¿Qué come ese vuestro criado?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, lo que come el lobo.</p> - -<p><i>Com.</i> Eso es porque no hay pastor ni perro que se lo defienda.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, no, sino que la oveja es mansa, y perdonáme, -que todo comendador, para ser natural, ha de ser portugues ó -galiciano.</p> - -<p><i>Com.</i> Dóla á todos los diablos, y qué labia tiene, si tuviera -chimenea.</p> - -<p><i>Notario.</i> Señora Lozana, ¿así os pasais?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, no miraba, y voy corriendo porque mi negro criado se -enoja, que no tiene dinero para gastar, y vóyselo á dar, que están -en mi caxa seis julios y medio, que dice que quiere pagar cierta -leña.</p> - -<p><i>Not.</i> Pues vení acá, Peranzules, tomá, id vos y pagá la leña, y -quedaos vos aquí, que quiero que veais una emparedada.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por vida de vuestra merced, que<span class="pagenum" -id="Page_145">[p. 145]</span> pasé por su casa, y sospeché que no -estaba allí, que suelo yo vella, y con la priesa no puse mientes, por -mi vida que la tengo de ver.</p> - -<p><i>Not.</i> Entrá allá dentro, que está haciendo carne de -membrillos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Es valenciana, y no me maravillo.</p> - -<p><i>Not.</i> ¿Qué te parece, Germanera? la Lozana pasó por aquí y te -vido.</p> - -<p><i>Beat.</i> ¿Y por que no entró la puta moza? ¿pensó que estaba al -potro?</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay! ¿ansí me tratais? más vale puta moza que puta -jubilada en el publique. ¡Por vida del Señor, que si no me dais mi -parte, que no haga la paz!</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXVIII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXVIII.</h2> - <p class="subhang">Cómo va la Lozana en casa de un gran señor, y pregunta - si por dicha le querrian rescebir uno de su tierra que es venido, y posa - en su casa.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Decime, señores, ¿quién tiene cargo de tomar mozos en casa -deste señor?</p> - -<p><i>Palafrenero.</i> Voto á Dios que es vuestra merced española.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_146">[p. 146]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, sí; ¿por qué no? ¿soy por ventura tuerta ó ciega? -¿por qué me tengo despreciar de ser española? muy agudillo salistes, -como la hija del herrero que peyó á su padre en los cojones; tornaos -á sentar.</p> - -<p><i>Palaf.</i> Señora, teneis razon.</p> - -<p><i>Escudero.</i> Señora, si no le pesa á vuestra merced, ¿es ella el -mozo? que todos la tomarémos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por Dios sí, que á vos busco yo, sé que no soy lecho que me -tengo de alquilar.</p> - -<p><i>Badajo.</i> No lo digo por tanto, sino porque no veo venir ninguno -con vuestra merced, pensé que queríades vos, señora, tomarme á mí por -servidor.</p> - -<p><i>Loz.</i> Déxese deso hoy, respóndame á lo que demando.</p> - -<p><i>Otro.</i> Señora, el maestro desta lo tomará, que lo ha menester.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, por su vida que me lo muestre.</p> - -<p><i>Bad.</i> Señora, agora cavalgo, si lo quiere esperar, éntrese aquí y -hará colacion.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, merced me hará, que cuando venga ese señor me -lo envie á mi casa, y allí verá el mozo si le agradáre, que es -un valiente mancebo, y es estado toda su<span class="pagenum" -id="Page_147">[p. 147]</span> vida rufian, que aquí ha traido dos -mujeres, una de Écija, otra de Niebla; ya las ha puesto á ganar.</p> - -<p><i>Otro.</i> ¿Dónde, señora, en vuestra casa?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, no, mas ahí junto.</p> - -<p><i>Señor de la casa.</i> ¿Quién es esta mujer? ¿qué busca?</p> - -<p><i>Escudero.</i> Monseñor, no sé quién es, ya se lo queria demandar.</p> - -<p><i>Monseñor.</i> ¿Etate espagnola?</p> - -<p><i>Loz.</i> Monseñor, soy buena hidalga y llámome la Lozana.</p> - -<p><i>Mons.</i> Sea enhorabuena; ¿sois de nuestra tierra?</p> - -<p><i>Loz.</i> Monseñor, sí.</p> - -<p><i>Señor.</i> ¿Qué os place desta casa?</p> - -<p><i>Loz.</i> Monseñor, el patron della.</p> - -<p><i>Mons.</i> Que se os dé, y más, si más mandáredes.</p> - -<p><i>Loz.</i> Beso las manos de vuestra señoría reverendísima, quiero que -me tenga por suya.</p> - -<p><i>Mons.</i> De buena gana, tomá, y venínos á ver.</p> - -<p><i>Loz.</i> Monseñor, yo sé hacer butifarros á la ginovesa, garafurias, -y albóndigas, y capirotada, y salmorejo.</p> - -<p><i>Señ.</i> Andá haceldo, y traérnoslo vos<span class="pagenum" -id="Page_148">[p. 148]</span> misma mañana para comer, ¡cuánto tiempo -há que yo no sentí decir salmorejo! déxala entrar mañana cuando -venga, y vay tú allá, que sabrás compralla lo necesario, y mira si ha -menester cualque cosa, cómprasela, ¡oh qué desenvuelta mujer!</p> - -<p><i>Despensero.</i> Señora, si quereis cualque cosa, decímelo, que soy -el despensero.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, solamente carbon, y será más sabroso.</p> - -<p><i>Despens.</i> Pues, ¿dó morais? y enviaros he dos cargas por la -mañana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor al Burgo do moraba la de los Rios, si la -conocistes.</p> - -<p><i>Despens.</i> Señora, sí, esperá un poco y tal seréis vos como ella, -mas sobre mí que no compreis vos casa, como ella, de solamente quitar -cejas y componer novias; fué muy querida de romanas, ésta fué la que -hacia la esponja llena de sangre de pichon para los virgos, esto -tenía que no era interesal, y más ganaba por aquello, y fué ella en -mejor tiempo que no esta sinsonaderas, que fué en tiempo de Alejandro -VI, cuando Roma triunfaba, que habia más putas que frailes en -Venecia, y filósofos en Grecia, y médicos en Florencia, y cirujanos -en Francia, y maravedís en España, ni estu<span class="pagenum" -id="Page_149">[p. 149]</span>fas en Alemaña, ni tiranos en Italia, -ni soldados en campaña, y vos siempre mozo, ¿no la conocistes? pues -cualque cosa os costaria, y esta Lozana nos ha olido que ella os -enfrenará, á mí fidamani; miralda que allí se está con aquel puto -viejo rapaz.</p> - -<p><i>Balij.</i> Si la conozco, me dice el borracho del despensero, yo -fuí el que dormió con ella la primera noche que puso casa, y le -pagué la casa por tres meses. Por vida de monseñor mio, que juraré -que no vi jamas mejores carnes de mujer, y las preguntas que me hizo -aquella noche me hicieron desbalixar todos los géneros de puta que -en esta tierra habia, y agora creo que ella los sabe mejor por su -experiencia.</p> - -<p><i>Badajo.</i> Ésta no hace jamas colada sin sol.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXIX"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXIX.</h2> - <p class="subhang">Cómo torna su criado, que venga presto, que la - esperan una hija puta y su madre vieja.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> ¿A qué tornais, mal-urde? ¿hay cosa nueva?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Acabá, vení, que es venida aquella madre.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_150">[p. 150]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Callá, callá, que ya os entiendo, ¿vacía verná, segun Dios -la hizo?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No; ya me entendeis y bueno.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Uno solo?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Tres y otras dos cosas.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué, por mi vida?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Ya lo veréis, caminá, que yo quiero ir por lo que dexo -tras la puerta de su casa, y veis aquí su llave.</p> - -<p><i>Senes Paje.</i> Señora Lozana, acá, acá, mirá acá arriba.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ya, señor, os veo, mas poco provecho me viene de vuestra -vista, y estoy enojada porque me contrahicistes en la comedia de -carnaval.</p> - -<p><i>Senes.</i> Señora Lozana, no me culpeis, porque, como vi vuestra -saya y vuestro tocado, pensé que vos lo habíades prestado.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo lo presté, mas no sabía para qué, á osadas que si lo -supiera que no me engañáran, pero de vos me quejo, porque no me -avisastes.</p> - -<p><i>Senes.</i> ¿Cómo decis eso? á mí me dixeron que vos estovistes -allí.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si estuve, mas dixéronme que me llamaba monseñor -vuestro.</p> - -<p><i>Senes.</i> ¿No vistes que contrahicieron<span class="pagenum" -id="Page_151">[p. 151]</span> allí á munchos? y ninguna cosa fué tan -placentera como vos á la gelosía, reputando al otro de potroso, que -si lo hiciera otrie quizá no mirára ansí por vuestra honra como yo, -por eso le suplico me perdone, y sírvase destas mangas de velludo que -mi padre me mandó de cena.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo os perdono, porque sé que no sois malicioso, vení -mañana á mi casa, que ha de venir á comer comigo una persona que os -placerá.</p> - -<p><i>Otro paje.</i> So caballo ligero de vuestra merced.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ay, cara de putilla sevillana; me encomiendo que voy de -priesa.</p> - -<p><i>Hija.</i> ¿Tiro la cuerda? esperá, que ni hay cuerda ni cordel.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues vení abaxo.</p> - -<p><i>Hij.</i> Ya va mi señora madre.</p> - -<p><i>Granadina.</i> Vos seais la bien venida.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y vos la bien hallada, aunque vengo enojada con vos.</p> - -<p><i>Madre.</i> ¿Y por qué comigo, sabiendo vos que os quiero bien, y -no vernia yo con mis necesidades y con mis secretos á vos, si os -quisiese mal?</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Cómo? ¿vos sois mi amiga y mi corazon, y venisme cargada -á casa, sabien<span class="pagenum" id="Page_152">[p. 152]</span>do -que haria por vos y por vuestra hija otra cosa que estas apretaduras, -y tengo yo para vuestro servicio un par de ducados?</p> - -<p><i>Gran.</i> Señora Lozana, mirá que con las amigas habeis de ganar, -que estais preñada y todo será menester, y cuanto más, que á mi hija -no le cuesta sino demandallo, y tal vuelta se entra ella misma en la -guardaropa de monseñor, y toma lo que quiere y envia á casa, que, -como dicen, más tira coño que soga; estos dos son agua de ángeles, -y éste es azahar, y éste cofin son dátiles, y esta toda es llena -de conficion, todo venido de Valencia, que se lo envia la madre de -monseñor, y mirá, señora Lozana, á mí me ocurre otro lance, que para -con vos se puede decir.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué, señora?</p> - -<p><i>Gran.</i> Un señor no me dexa á sol ni á sombra, y me lo paga bien, -y me da otro que mi hija no me dará, y no sé cuándo terné necesidad, -mirá qué me aconsejais.</p> - -<p><i>Loz.</i> Lo que os aconsejé siempre, que si vos me creyérades, más -há de un año que habíades de comenzar, que en Roma todo pasa sin -cargo de conciencia, y mirá que os perdistes en no querer más que -no os dará<span class="pagenum" id="Page_153">[p. 153]</span> ese -otro, y era peloso y hermoso como la plata, y no queria sino viudas -honradas como vos.</p> - -<p><i>Gran.</i> Señora Lozana, mirá, como se dice lo uno se diga todo, yo -os diré por qué no lo hice, que bien estaba yo martela por él, mas -porque se echó con mi hija no quise pecar dos veces.</p> - -<p><i>Loz.</i> No seríades vos la primera que eso hace en Roma sin temor, -tantos ducados tuviésedes, eso bien lo sabía yo, mas por eso no dexé -de rogároslo, porque veia que era vuestro bien, y si le veo, le -tengo de decir que me hable, por eso es bueno tener vos una amiga -cordial, que se duele de vos, que perdeis lo mejor de vuestra vida, -que pensais que estais en Granada, do se hace por amor. Señora, aquí -á peso de dineros, daca y toma, y como dicen, el molino andando gana, -que guayas tiene quien no puede; ¿qué hace vuestra hija? ¿púsose -aquello que le dí?</p> - -<p><i>Gran.</i> Señora, sí; y dice que mucho le aprovechó, que le dixo -monseñor: ¡qué coñico tan bonico!</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues tenga ella advertencia que cuando monseñor se lo -quiera meter, le haga estentar un poco primero.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_154">[p. 154]</span></p> - -<p><i>Gran.</i> Sí hará, que ya yo lo avisé, aunque poco sé deso, que á -tiento se lo dixe.</p> - -<p><i>Loz.</i> Todas sabemos poco, mas á la necesidad no hay ley, y mirá -que no coma vuestra hija menestra de cebolla, que abre muncho, y -cuando se toca tire la una pierna y encoxa la otra.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXX"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXX.</h2> - <p class="subh2">Cómo viene su criado, y con él un su amigo, y ven salir - las otras de casa.</p> -</div> - -<p><i>Ulíxes.</i> ¿quién son aquellas que salen de casa de la Lozana?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No sé, decíaos yo que caminásemos, y vos de muncha -reputacion.</p> - -<p><i>Ulíx.</i> Pues no quiero ir allá, pues no hay nadie.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Andá, vení, que os estaréis jugando con madona.</p> - -<p><i>Amigo.</i> Dígoos que no quiero, que bien sabe ella si pierde no -pagar, y si gana hacer pagar, que ya me lo han dicho más de cuatro -que solian venir allí, y siempre quiere porqueta ó berengenas, que un -julio le dí yo<span class="pagenum" id="Page_155">[p. 155]</span> el -otro dia para ellas, y nunca me convidó á la pimentada que me dixo; -todo su hecho es palabras y ha mamuxerías, andá, poneos del lodo vos -y ella, que su casa es regagero de putas, y no para mí, pese á tal -con el judio, mirá cómo me engañaba, no se cure que á ella tengo de -hacer que le pujen la casa, y á él, porque es censal de necios, le -tengo de dar un dia de zapatazos. Ésta ha sido la causa que se echase -mi amiga con dos hermanos, es turca, y no hay más que pedir, pues -venga á monseñor con sus morcillas ó botifarros, que no quiero que su -señoría coma nada de su mano; ¿compadre me queria hacer? pese á tal -con la puta sin sonaderas.</p> - -<p><i>Compañero Valerian.</i> ¿Qué hacés, caballero, aquí solo? ¿Hay caza -ó posta, ó sois de guardia hoy de la señora Lozana?</p> - -<p><i>Ulíx.</i> Señor, ántes estoy muy enojado con su señoranza.</p> - -<p><i>Comp.</i> Eso quiero oir; que martelo teneis, ó muncha razon.</p> - -<p><i>Ulíx.</i> Ántes muncha razon, que sé yo castigar putas lo mejor del -mundo.</p> - -<p><i>Val.</i> Sois hidalgo y estais enojado, y el tiempo halla dos -cosas, y ella está en Roma y se domará; ¿sabeis cómo se da la<span -class="pagenum" id="Page_156">[p. 156]</span> definicion á esto que -dicen, Roma, la que los locos doma, y á las veces las locas? si -mirais en ello, á ellos doman ellas, y á ellas doma la carreta, así -que vamos por aquí, veamos que hace, que yo tambien ando tras ella -por mis pecados que cada dia me promete y jamas me atiende.</p> - -<p><i>Ulíx.</i> Mirá, si imos allá, voto á Dios que tenemos de pagar la -cena, segun Dios la hizo, mas no me curo por serviros, que guay de -quien pone sus pleitos en manos de tales procuradores como ella.</p> - -<p><i>Val.</i> Mirá que mañana irá á informar, por eso solicitémosla hoy; -tif, taf, señora Lozana, mándanos abrir.</p> - -<p><i>Loz.</i> Anda; ¿quién es, que me parece que es loco ó privado? -familiares son, tira esa cuerda.</p> - -<p><i>Val.</i> ¿Qué se hace, señora?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señores, cerner y amasar, y ordenar de pellejar.</p> - -<p><i>Ulíx.</i> Eso de pellejar que me place; pellejedes, pellejon, -pelléjame este cojon.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bivas y adivas, siempre coplica.</p> - -<p><i>Val.</i> Señora, salí acá fuera, á teneros palacio venimos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Soy contenta, si quereis jugar dos á dos.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_157">[p. 157]</span><i>Val.</i> Sea -ansí; mas vuestro criado se pase allá y yo aquí, y cada uno ponga.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo porné mi papo.</p> - -<p><i>Val.</i> ¿Cuál, señora?</p> - -<p><i>Loz.</i> Todos dos, qué hambre tengo.</p> - -<p><i>Val.</i> Pues yo porné por vuestra merced.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo me porné por vos á peligro donde vos sabeis.</p> - -<p><i>Val.</i> Señora, eso fuese y mañana pascua; pues pon tú.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Só contento; prestáme, compañero.</p> - -<p><i>Ulíx.</i> ¡Voto á Dios! que no me tomeis por ahí, que no quiero -prestar á nadie nada.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que le prestes, que yo te los pagaré en la -Garza montesina.</p> - -<p><i>Ulíx.</i> Dos julios le daré, que no tengo más.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ora juga, que nosotros somos dos y vosotros veinte y -cuatro, como jurados de Jaen.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXXI"> - <p><span class="pagenum" id="Page_158">[p. 158]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXI.</h2> - <p class="subhang">Cómo la Lozana soñó que su criado caia en el rio, y otro - dia lo llevaron en prision.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Agora me libre Dios del diablo, con este soñar que yo -tengo, y si supiese con qué quitármelo, me lo quitaria; queria saber -cualque encantamiento para que no me viniesen estos sobresaltos que -queria haber dado cuanto tengo por no haber soñado lo que soñé esta -noche; el remedio sería que no durmiese descubierta ni sobre el lado -izquierdo, y dicen que cuando está el estómago vacío, que entónces -el hombre sueña, y sí ansí es, lo que yo soñé no será verdad; mas -muchas veces he yo soñado, y siempre ha salido verdad, y por eso estó -en sospecha que no sea como la otra vez, que soñé que se me caian -los dientes y moví otro dia. Y vos, cuando os metistes debaxo de mí, -qué soñabades que vuestros enemigos os querian matar, ¿no vistes lo -que me vino á mí aquel dia? que me querian saltear los porquerones -de Torre Sabela, cuando lo del tributo, que la señora Apuleya, -por reir ella y verme bra<span class="pagenum" id="Page_159">[p. -159]</span>vear, lo hizo. Esto que soñé no querria que fuese verdad, -mirá, no vais en todo hoy al rio, no se me ensuelva el sueño.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Yo soñaba que venía uno, y que me daba de zapatazos, y yo -determinaba de matallo, y desperté.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá, por eso solo meteré vuestra espada do no la halleis, -que no quiero que me amancilleis, si solamente vos tuviésedes tiento -y hiriésedes á uno ó á dos, no se me daria nada, que dineros y favor -no faltarian, mas como comenzais, pensais que estais en la Rota de -Ravena, y por el sacrosanto saco de Florencia, que si no os enmendais -de tanta bravura, ¿como hago yo por no besar las manos á ruines? que -más quiero que me hayan menester ellos á mí que no yo á ellos; quiero -vivir de mi sudor, y no me empaché jamas con casadas ni con virgos, -ni quise vender mozas, ni llevar mensaje á quien no supiese yo cierto -que era puta, ni me soy metida entre hombres casados, para que sus -mujeres me hagan desplacer, sino de mi oficio me quiero vivir; mirá, -cuando vine en Roma, de todos los modos de vivir que habia me quise -informar, y no supe lo que sé agora, que si como me entremetí entre -cortesanas,<span class="pagenum" id="Page_160">[p. 160]</span> me -entremetiera con romanas, mejor gallo me cantára que no me canta, -como hizo la de los Rios, que fué aquí en Roma peor que Celestina, -y andaba á la romanesca vestida con baticulo, y entraba por todo, y -el hábito la hacia licenciada, y manaba en oro, y lo que le enviaban -las romanas valia más que cuanto yo gano; cuándo grano ó leña, cuando -tela, cuando vino la bota entera, mas como yo no miré en ello, -comencé á entrar en casas de cortesanas, y si agora entro en casa de -alguna romana, tiénelo por vituperio, no porque no me hayan munchas -menester, y porque só tan conocida me llaman secretamente; andá vos, -comprá eso que os dixe anoche, y mirá no os engañen, que yo me voy á -la judería á hablar á Trigo, por ver la mula que parió, que cualque -pronóstico es parir una mula en casa de un cardenal.</p> - -<p><i>Olivero.</i> A vos, mancebo; ¿qué hace la señora Lozana?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Señor, quiere ir fuera.</p> - -<p><i>Comp.</i> ¿Y vos, dó is?</p> - -<p><i>Ramp.</i> A comprar ciertas berengenas para hacer una pimentada.</p> - -<p><i>Oliv.</i> Pues no sea burla, que no seamos todos en ella.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_161">[p. 161]</span></p> - -<p><i>Ramp.</i> Andad acá, y compradme vos las especias y los huevos, -y vení á tiempo, que yo sé que os placerán, veislas allí buenas; -¿cuántas das?</p> - -<p><i>Oliv.</i> Cómpralas todas.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Cuanto voy de tuti.</p> - -<p><i>Pecigerolo.</i> Un carlin.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Un groso.</p> - -<p><i>Frutarolo.</i> ¿No quieres?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Seis bayoques.</p> - -<p><i>Pecig.</i> Señor no, lasa estar.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Quién te toca?</p> - -<p><i>Pecig.</i> Mete quí, que sé.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Va, borracho, que no son tuyas, que yo las traia.</p> - -<p><i>Pecig.</i> ¡Pota de Santa Nula! ¿tú ne mente per la cara de la -gola?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Va daquí, puerco, y rásgame la capa, así vivas tú como son -tuyas.</p> - -<p><i>Pecig.</i> Pota de mi madre, ¿io no te vidi? espeta veray si lo diro -al barrachelo.</p> - -<p><i>Barrachelo.</i> Espera, espera, español, no huyas, tómalo, y llévalo -en Torre de Nona, ¿de aqueste modo compras tú y robas al pobre -hombre? va dentro no te cures, va di tú al capitan que lo meta en -secreta.</p> - -<p><i>Esbir.</i> ¿En qué secreta?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_162">[p. 162]</span></p> - -<p><i>Barr.</i> En la mazmorra ó en el forno.</p> - -<p><i>Galindo.</i> Hecho es.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXXII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXII.</h2> - <p class="subhang">Cómo vino el otro su compañero corriendo, y avisó la - Lozana, y va ella radiando buscando favor.</p> -</div> - -<p><i>Comp.</i> Señora Lozana, á vuestro criado llevan en prision.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay! ¿qué me decis? que no se me habia de ensolver mi -sueño, ¿y cuántos mató?</p> - -<p><i>Comp.</i> Señora, eso no sé yo cuántos ha él muerto, por un -revendedor creo que le llevan.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, amarga de mí, que tambien tenía tema con regateros! Es -un diablo travieso, infernal, que si no fuese por mí ciento habria -muerto; mas, como yo le tengo limpio, no encuentra con sus enemigos, -no querría que nadie se atravesase con él, porque no cata ni pone, -sino como toro es cuando está comigo, mirá qué hará por allá fuera, -es que no es osado á relevar; si lo supistes el otro dia cuando se -le cayó la capa que no le dexaron cabello<span class="pagenum" -id="Page_163">[p. 163]</span> en la cabeza, y guay dellos si le -esperáran, aunque no los conoció, con la priesa que traia, y si yo no -viniera, ya estaba debaxo la cama buscando su espada; señor, yo voy -aquí en casa de un señor que lo haga sacar.</p> - -<p><i>Oliv.</i> Pues mire vuestra merced, si fuere menester favor, á -monseñor mio pornemos en ello.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, ya lo sé, salen los cautivos cuando son vivos; ¡ay -pecadora de mí! bien digo yo, á mi hijo Lozano no me lo cerquen -cuatro.</p> - -<p><i>Malsin.</i> Mirá cómo viene la trujamana de la Lozana, voto á -Dios, no parece sino que va á informar auditores, y que vienen las -audiencias tras ella; ¿qué es eso, señora Lozana? ¿qué rabanillo es -ése?</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Toma! que noramala para quien me la tornare, no mirais vos -como yo vengo, amarga como la retama, que me quieren ahorcar á mi -criado.</p> - -<p><i>Mals.</i> Tenés, señora, razon, tal mazorcon y cetera para que no -esteis amarga si lo perdiésedes, allá va la puta Lozana, ella nos -dará que hacer hoy. ¿Veis, no lo dije yo? monseñor quiere cavalgar, -para putas sobra caridad, si fuera un pobre<span class="pagenum" -id="Page_164">[p. 164]</span> no fuéramos hasta despues de comer, -¡oh pese á tal con la puta que la parió, que la mula me ha pisado! -ahorcado sea el barachelo si no lo ahorcáre ántes que lleguemos, no -parará nuestro amo hasta que se lo demande al senador; caminad, que -deciende monseñor y la Lozana.</p> - -<p><i>Mons.</i> Señora Lozana, perdé cuidado, que yo lo traeré conmigo, -aunque sean cuatro los muertos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Monseñor, sí, que yo voy á casa de la señora Velasca para -que haga que vaya el abad luégo á Su Santidad, por si fueren más los -muertos que cuatro, que á mi criado yo lo conozco, que no se contentó -con los enemigos, sino que si se llegó alguno á despartir, tambien -los llevaria á todos por un rasero.</p> - -<p><i>Polidoro.</i> Señora Lozana, ¿qué es esto, que is enojada?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, mi criado, que me mete en estos pleitos.</p> - -<p><i>Pol.</i> ¿En qué, señora mia?</p> - -<p><i>Loz.</i> Que lo quieren ahorcar por castigador de bellacos.</p> - -<p><i>Pol.</i> Pues no fatigueis, que yo os puedo informar mejor lo que -sentí decir delante de Su Santidad.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_165">[p. 165]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y qué, señor, por mi vida? que soy yo toda vuestra, y os -haré cavalgar de balde putas honestas.</p> - -<p><i>Pol.</i> Soy contento; el arzobispo, y el abad, y el capitan que -envió la señora Julia demandaban al senador de merced vuestro criado, -y que no lo ahorcasen, ya su excelencia era contento que fuese en -galera, y mandó llamar al Barrachelo, y se quiso informar de lo -que habia hecho, si merecia ser ahorcado: el Barrachelo se rió, su -excelencia dixo, ¿pues qué hizo? dixo el Barrachelo que estando -comprando merenzane ó berengenas, hurtó cuatro, y ansí todos se -rieron, y su excelencia mandó que luégo lo sacasen, por eso no esteis -de mala voluntad.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, ¡guay de quién poco puede! si yo me hallára allí, -por la leche que mamé, que al Barrachelo yo le hiciera que mirára -con quién vivia mi criado; soy vuestra, perdóneme que quiero ir á mi -casa, y si es venido mi criado, enviallo he al Barrachelo que lo bese -en el tranchallo él y sus zaphos.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXXIII"> - <p><span class="pagenum" id="Page_166">[p. 166]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXIII.</h2> - <p class="subhang">Cómo la Lozana vido venir á su criado, y fueron á - casa, y cayó él en una privada por más señas.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> ¿Salistes, chinchirinbache? ¿cómo fué la cosa? no me -quereis vos á mí creer, siempre lo tuvo el malogrado ramazote de -vuestro agüelo, caminá, mudaos, que yo verné luégo.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Venid á casa, ¿dó quereis ir? ¿fuistes á la judería?</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí que fuí, mas estaban en pascua los judíos, ya les dixe -que mala pascua les dé Dios, y ni la mula parida, lo que parió -muerto.</p> - -<p><i>Trinchante.</i> Señora Lozana, ¿qué es eso? alegre viene vuestra -merced.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, veislo aquí, que cada dia es menester hacer paces -con tres ó con dos, que á todos quiere matar, y sábeme mal mudar -mozos, que de otra manera no me curaria.</p> - -<p><i>Trinch.</i> El bellaco Diego Mazorca como sale gordo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor la gavia lo hizo, eran todos amigos mios, por -eso se dice el tuyo allé<span class="pagenum" id="Page_167">[p. -167]</span>gate á la peña, mas no te despeña; entra y mira la casa, -que con este señor quiero hablar largo, y tan largo que le quiero -contar lo que pasó anoche el embaxador de Francia con una dama -corsaria que esta mañana, cuando se levantaba, la puso tres coronas -en la mano, ella no se contentaba, y él dixo: ¿cómo, señora? ¿sírvese -al Rey un mes por tres coronas, y vos no me serviréis á mí una noche? -dámelas acá.</p> - -<p><i>Trinch.</i> Voto á Dios, que tuvo razon, que por mí ha pasado, que -las putas no se quieren contentar con tres julios por una vez, como -que no fuese plata; pues, voto á Dios que oro no lo tengo de dar sino -á quien lo meresciere á ojos vistas, poné mientes que esas tales -vienen á cuatro torneses ó á dos sueldos, ó diez cuatrines, ó tres -maravedís. Señora, yo siento rumor en vuestra casa.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ay amarga, ¿si vino álguien por los tejados y lo mata mi -criado? sobí, señor.</p> - -<p><i>Trinch.</i> ¿Qué cosa, qué cosa? sobí, señora, que siento llamar, y -no sé dónde.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay de mí! agora subió mi criado, ¿dónde está? escucha, -¿dónde estais? Adalí, Fodolí.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_168">[p. 168]</span></p> - -<p><i>Trinch.</i> Para el cuerpo de mí, que lo siento, señora, mirá allá -dentro.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, ya he mirado y no está en toda la cámara, que aquí -está su espada.</p> - -<p><i>Trinch.</i> Pues, voto á Dios, que no se lo comió la papa resolla, -que yo lo siento. Mirá, cuerpo de Dios, está en la privada y -andámoslo á buscar, sorbe, no te ahogues, dad acá una cuerda, ¿estás -en la mierda?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Tirá, tirá más.</p> - -<p><i>Trinch.</i> Asete pese á tal contigo, que agora saliste de prision y -veniste á caer en la mierda.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Así, bien, ¿qué haceis? tirá, tirá.</p> - -<p><i>Trinch.</i> Tira tú como bellaco, traga tajadas, vení acá, señora, -ayudáme á tirar este puerco.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Tirá más, que me desvaro, tirá bien, no soltés.</p> - -<p><i>Trinch.</i> Va allá, pese á tal con quien te parió, que no te -lavarás con cuanta agua hay en Tíber, dalde en que se envuelva el -Conde de Carrion.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Cómo caiste?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Por apartarme de una rata grande caí.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_169">[p. 169]</span></p> - -<p><i>Trinch.</i> Señora, voto á Dios, que esto vale mill ducados, salir -de prision y caer en la melcocha, por no morir malogrado á las uñas -de aquella leona.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, es desgraciado y torpe el mal aventurado.</p> - -<p><i>Trinch.</i> Yo me voy, váyase á lavar al rio.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vení, señor, y tomá un poco de letuario.</p> - -<p><i>Trinch.</i> No puedo, que tengo de trinchar á mi amo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Buen olor llevais vos para trinchar, is oliendo á mierda -perfeta, trinchá lo que vos quisiéredes, por eso no dexo de ser -vuestra.</p> - -<p><i>Trinch.</i> Yo, de vuestra merced, y acuérdese.</p> - -<p><i>Loz.</i> Soy contenta; veisla, está á la gelosía, cara de rosa, yo -quiero ir aquí á casa de una mi perrochiana, luégo torno.</p> - -<p><i>Salamanquina.</i> Por mi vida, Lozana, que no paseis sin entrar, que -os he menester.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, voy de priesa.</p> - -<p><i>Sal.</i> Por vida de la Lozana, que vengais para tomar un consejo de -vos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si entro, me estaré aquí más de quince dias, que no tengo -casa.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_170">[p. 170]</span></p> - -<p><i>Sal.</i> Mira puta, que compré, y más espero, siéntate, y estáme -de buena gana, que ya sé que tu criado es salido, que no te costó -nada, que el abad lo sacó, que él pasó por aquí y me lo dixo, y le -pesó porque no estaba por otra cosa más, para que vieras tú lo que -hiciera.</p> - -<p><i>Loz.</i> A vos lo agradezco, mas no queda por eso, que más de diez -ducados me cuesta la burla.</p> - -<p><i>Sal.</i> Yo te los sacaré mañana cuando jugaren, al primer resto; -sús, comamos y triunfemos, que esto nos ganarémos, ¿de cuanto -trabajamos qué será? ellos á hoder, y nosotras á comer como soldados -que están alojados á discricion; el despachar de las buldas lo pagará -todo, ó cualque minuta, ya sabes, Lozana, cómo vienen dos mill -ducados del abadía, los mill son mios, y el resto poco á poco.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXXIV"> - <p><span class="pagenum" id="Page_171">[p. 171]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXIV.</h2> - <p class="subh2">Cómo va buscando casa la Lozana.</p> -</div> - -<p><i>Escudero.</i> ¿Qué buscais, señora Lozana? ¿hay en que pueda el -hombre servir á vuestra merced? mirá por los vuestros, y servíos -dellos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, no busco á vos, ni os he menester, que teneis mala -lengua vos y todos los desa casa, que parece que os preciais en decir -mal de cuantas pasan, pensá que sois tenidos por maldicientes, que ya -no se osa pasar por esta calle por vuestras malsinerías, que á todas -quereis pasar por la maldita, reprochando cuanto llevan encima, y -todos vosotros no sois para servir á una sino á usanza de putería, el -dinero en la una mano, y en la otra el tú me entiendes, y oxalá fuese -ansí; cada uno de vosotros piensa tener un duque en el cuerpo, y por -eso no hay puta que os quiera servir ni oir, pensá cuánta fatiga -paso con ellas, cuando quiero hacer que os sirvan, que mill veces -soy estada por dar con la carga en tierra, y no oso por no venir en -vuestras lenguas.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_172">[p. 172]</span></p> - -<p><i>Esc.</i> Señora Lozana, ¿tan cruel sois? ¿por dos ó tres que dicen -mal nos meteis á todos vuestros servidores? catad que la juventud no -puede pasar sin vos, porque la pobreza la acompaña, y es menester -ayuda de vecinos.</p> - -<p><i>Loz.</i> No digan mal, si quieren coño de balde.</p> - -<p><i>Esc.</i> Señora, mirá que se dice que á nadie hace injuria quien -honestamente dice su razon, dexemos esto. ¿Dónde se va que gocés?</p> - -<p><i>Loz.</i> A empeñar estos anillos y estos corales, y buscar casa á mi -propósito.</p> - -<p><i>Esc.</i> ¿Y por qué quiere vuestra merced dexar su vecindad?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, quien se muda Dios lo ayuda.</p> - -<p><i>Esc.</i> No se enmohecerán vuestras baratijas, ni vuestras palomas -fetarán.</p> - -<p><i>Loz.</i> No me curo, que no soy yo la primera, las putas cada tres -meses se mudan por parecer fruta nueva.</p> - -<p><i>Esc.</i> Verdad es, mas las favoridas no se mudan.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues yo no só favorida, y quiero buscar favor.</p> - -<p><i>Esc.</i> Señora Lozana, buscais lo que vos<span class="pagenum" -id="Page_173">[p. 173]</span> podeis dar, ¿quién puede favorecer al -género masculino ni al femenino mejor que vos? y podeis tomar para -vos la flor.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ya pasó solia, y vino tan buen tiempo, que se dice pesa y -paga, éste es todo el favor que os harán todas las putas, hállase que -en ellas se expenden ciento mil ducados, y no lo tomés en burla, que -un banquero principal lo dió por cuenta á Su Santidad.</p> - -<p><i>Esc.</i> Son prestameras holgadas, no es maravilla, para ellas -litigamos el dia por reposar la noche, son dineros de beneficios sin -cura.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y áun pinsiones rematadas entre putas.</p> - -<p><i>Esc.</i> ¿A qué modo se les da tanto dinero, ó para qué?</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo os diré, en pinsiones ó alquiler de casas, la una ha -envidia á la otra, y dexan pagada aquélla por cuatro ó cinco meses, y -todo lo pierden por mudar su fantasía, y en comer, y en mozos, y en -vestir y calzar, y leña y otras provisiones, y en infantescas, que -no hay cortesana, por baxa que sea, que no tenga su infantesca, y no -pueden mantenerse á sí, y todavía procuran de tenerla buena ó mala; y -las sier<span class="pagenum" id="Page_174">[p. 174]</span>vas, como -han sido putas, sacan por partido que quieren tener un amigo que cada -noche venga á dormir con ellas, y ansí roban cuanto pueden.</p> - -<p><i>Esc.</i> Señora, el año de veinte y siete ellas serán fantescas á -sus criadas, y perdonáme que os he detenido, porque no querria jamas -carecer de vuestra vista, mirá que allí ví yo esta mañana puesta una -locanda, y es bonica casa, aparejada para que cuando pasen puedan -entrar sin ser vistas vuestras feligresas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Callá, malsín; queríades vos allí para que entrasen por -contadero, yo sé lo que me cumple.</p> - -<p><i>Esc.</i> ¡Oh qué preciosa es este diablo! yo queria expedir gratis, -mas es taimada andaluza, y si quiere hacer por uno, vale más estar -en su gracia que en la del gran Soldan. Mirá cuál va su criado tras -ella; adiós, Zarpilla.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Me recomiendo, cavallero: el cavallo no se comprará -ogaño, piensan estos puercos revestidos de chamelotes hidalgos de -Cantalapiedra, villanos, atestados de paja cevadaza, que porque se -alaben de grandes caramillos, por eso les han de dar de cavalgar las -pobres mujeres; voto á San<span class="pagenum" id="Page_175">[p. -175]</span> Junco, que á éstos yo los haria pagar mejor, como dixo un -loco en Porcuna, este monte no es para asnos.</p> - -<p><i>Julio.</i> ¿Qué es eso, Rodrigo Roido? ¿hay negocios? ¿con quién las -habeis?</p> - -<p><i>Ramp.</i> No, con nadie, sino serviros; ¿habeis visto la Lozana?</p> - -<p><i>Jul.</i> Decí vuestra ama, no os avergonceis, andá, que allí entró, -hacelda salir, que la espero, y decí que le quiero dar dineros, -porque salga presto.</p> - -<p><i>Talillo.</i> ¿Quién es?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Yo só; ¿está acá ella?</p> - -<p><i>Tal.</i> ¿Quién ella? decid, duelos os vengan, vuestra ama la señora -Lozana, y esperá, cabron. Señora Lozana, vuestro criado llama.</p> - -<p><i>Loz.</i> Abrildo, mi alma, que él no habrá comido, y veréis cuál lo -paro.</p> - -<p><i>Tal.</i> Sube, Abenamar.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué quereis? ¿por dineros venis? pues tan blanco el ojo -caminá, ¿no os dí ayer tres julios? ¿ya los gastastes? ¿so yo vuestra -puta? andá, tornaos á casa.</p> - -<p><i>Oropesa.</i> Señora Lozana, llamaldo, que yo le daré dineros -que expenda, vén acá, Jacómina, va, saca diez julios, y dáselos -que coma, que su ama aquí se estará esta<span class="pagenum" -id="Page_176">[p. 176]</span> semana, y dale á comer, no se vaya. -Vén acá, Rampin, va, come allí con aquellos mozos, duelos te vengan, -vosotros no llamaréis á nadie por comer y reventar.</p> - -<p><i>Mozos.</i> Señora, venga, que él de casa es; vén acá, come, pues que -veniste tarde, que milagro fué quedar este bocado del jamon, corta y -come, y beberás.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Ya he comido, no quiero sino beber.</p> - -<p><i>Tal.</i> Pues, cuerpo de tal contigo, ¿en ayunas quieres beber, como -bestia? Señora Lozana, mandalde que coma, que ha vergüenza.</p> - -<p><i>Loz.</i> Come presto un bocado, y despacha el cuerpo de la salud.</p> - -<p><i>Tal.</i> ¿Qué esperas? come, pese á tal con quien te parió, ¿piensas -que te tenemos de rogar? ves ahí vino en esa taza de plata, paso, -paso, ¿qué diablos has? ¡oh, pese á tal contigo! ¿y las tripas echas? -sal allá, que no es atriaca, ved aquí, oh cuerpo de Dios con quien -te bautizó, que no te ahogó por grande que fueras, y ¿no te podias -apartar? sino manteles y platos y tazas todo lo llenó este vuestro -criado, cara de repelon trasnochado.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué es esto de que reviesa? algo<span class="pagenum" -id="Page_177">[p. 177]</span> vido sucio, que él tiene el estómago -liviano.</p> - -<p><i>Tal.</i> ¿Qué es eso que echa? ¿son lombrices?</p> - -<p><i>Mozos.</i> Agora, mi padre, son los bofes en sentir el tocino.</p> - -<p><i>Loz.</i> Dénle unas pasas para que se le quite el hipar, no se -ahogue.</p> - -<p><i>Mozos.</i> Guay dél si comiera más, Dios quiso que no fué sino un -bocado.</p> - -<p><i>Orop.</i> No será nada.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no querria que le quebrase en ciciones, porque su -padre las tuvo siete años, de una vez que lo gustó.</p> - -<p><i>Tal.</i> ¡Amarga de tí, Guadalajara! Señora Lozana, no es nada, que -lleva la cresta hinchada.</p> - -<p><i>Loz.</i> Hijo mio, ¿tocino comes? guay de mi casa, no te me -ahogues.</p> - -<p><i>Tal.</i> ¡Quemado sea el venerable tocino!</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXXV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXV.</h2> - <p class="subhang">Cómo yendo en casa de otra cortesana vino su criado, - y lo hizo vestir entre sus conocidos.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Mira, Jacómina, no despiertes á la señora, déxala dormir, -que el abad no la dexó dormir esta noche, ya se fué á can<span -class="pagenum" id="Page_178">[p. 178]</span>cillería por dineros, -allá desollará cualque pobre por estar en gracia de tu ama. Yo me -salí pasico, cierra la puerta y mira si me demanda di que fuí á mi -casa.</p> - -<p><i>Jacómina.</i> Sí haré, mas acordaos de mí.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿De qué?</p> - -<p><i>Jacóm.</i> Que me traigais aquello para quitar el paño de la -cara.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y ¿qué piensas? ¿por dos julios te habian de dar los -porcelletes, y limon, y agraz estilado, y otras cosas que van dentro? -hermana, es menester más dineros si quieres que te traiga buena -cosa.</p> - -<p><i>Jacóm.</i> Toma veis ahí cinco julios, y no lo sepa mi señora, que -mi vizcaíno me dará más si fueren menester.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Por qué no le dices tú á ese tu vizcaíno que me hable? -que yo te lo haré manso, que te dará más, y no le digas que me has -dado nada, que yo le haré que pague el agua y la fatiga, y á mi -mozo quiero que le dé una espada de dos manos liviana; mañana te lo -trairé, que para una romana lo tengo de hacer, que es muy morena, -y me ha de dar uvas para colgar, y más que sacaré calla callando, -y tú, si quieres ser hermosa, no seas mísera de lo que puedes ser -larga; saca dese tu namo<span class="pagenum" id="Page_179">[p. -179]</span>rado lo que pudieres, que en mi casa te lo hallarás, y -de tu señora me puedes dar mill cosas que ella lo tome en placer. -Ansí se ayudan las amigas, ¿quién sabe si tú algun tiempo me habrás -menester? que las amas se mueren y las amigas no faltan, que tu serás -aún con el tiempo cortesana, que ese lunar sobre los dientes dice que -serás señora de tus parientes, y todos te ayudarémos, que ventura -no te faltará, sino que tú estás ciega con este vizcaíno, y yo sé -lo que me sé, y lo que más de dos me han dicho, sino que no quiero -que salga de mí, que yo sé dónde serías tú señora, y mandarías y no -serías mandada, y me vó que tengo que hacer, aquí verná mi mozo, dale -tú aquello que sabes que escondimos; veslo, aquí viene, ¿venís? ¿es -hora, merdohem? entrá allá con Jacómina, y despues id á casa, y cerrá -bien, y vení que me hallaréis en casa de la señora del solacio.</p> - -<p><i>Blason.</i> Señora Lozana, ¿dónde, dónde tan de priesa?</p> - -<p><i>Loz.</i> Ya podeis pensar, mujer que es estada cuatro sábados mala, -y sin ayuda de nadie, mirá si tengo de darme priesa á rehacer el -tiempo perdido; ¿qué pensais?<span class="pagenum" id="Page_180">[p. -180]</span> ¿que me tengo de mantener del viento, como camaleon? no -tengo quien se duela de mí, que vosotros sois palabras de presente y -no más.</p> - -<p><i>Blas.</i> ¡Oh señora Lozana! sabe bien vuestra merced que yo soy -palabras de pretérito y futuro, servidor vuestro, mas mirando la -ingratitud de aquella que vos sabeis, diré yo lo que dixo aquel -lastimado, <i>patria ingrata, non habebis ossa mea</i>, que quiere decir, -<i>puta ingrata, non intrabis in corpore meo</i>, ¿cómo, señora Lozana, si -yo le doy lo que vos misma mandastes, y más, como se ve que no son -venidos los dineros de mis beneficios cuando se los echo encima, y le -pago todas las deudas, porque aquella mujer no ha de mirar que yo no -soy lazarillo, el que cavalgó á su agüela, que me trata peor, voto á -Dios?</p> - -<p><i>Loz.</i> En eso tiene vuestra merced razon, mas mirá que con el -grande amor que os tiene, ella hace lo que hace, y no puede más, que -ella me lo dixo, y si no fuese porque voy agora de priesa á buscar -unos dineros prestados para comprar á mi criado una capa mediana sin -ribete, yo haria estas paces.</p> - -<p><i>Blas.</i> Señora Lozana, no quiero que<span class="pagenum" -id="Page_181">[p. 181]</span> sean paces, porque yo determino de -no vella en toda mi vida; mas por ver que dice, y en qué términos -anda la cosa, os ruego que vais allá, y mireis por mi honra, como -vos, señora, soleis, que yo quiero dar á vuestro criado una capa de -Perpiñan que no me sirvo della, y es nueva, y á vuestra merced le -enviaré una cintura napolitana.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y cuándo?</p> - -<p><i>Blas.</i> Luégo, si luégo viene vuestro criado.</p> - -<p><i>Loz.</i> Veislo, viene; caminá, alvanir de putas, que veis ahí -vuestro sueño suelto, este señor os quiere honrar, id con él, y vení -donde os dixe.</p> - -<p><i>Blas.</i> Señora, hacé el oficio como soleis.</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá, perdé cuidado, que ya sé lo que vos quereis; basta, -basta.</p> - -<p><i>Sustituto.</i> Señora Lozana, acá, acá; pese al turco si en toda mi -vida os hube menester, agora más que nunca.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ya sé que me quereis, yo no puedo serviros, porque pienso -en mis necesidades, que no hay quien las piense por mí, que yo y mi -criado no tenemos pelo de calza ni con qué defendernos del frio.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_182">[p. 182]</span></p> - -<p><i>Sust.</i> Señora Lozana, eso es poca cosa para vuestra merced, yo -daré una cana de medida de estameña fina, y zapatos y chapines, -y dexáme luégo la medida, que mañana, ántes que vos, señora, os -levanteis, os lo llevarán, y vuestro mozo envíamelo aquí, que yo -le daré la devisa de mi señora y mi vida, aunque ella no me quiere -ver.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y de cuándo acá no os quiere ver? que no dice ella -eso, que si eso fuera, no me rogára ella á mí que fuese con ella -disimulada á dar de chapinazos á la otra con quien os habeis -envuelto, mas no con mi consejo, que para eso no me llama vuestra -merced á mí, porque hay diferencia della á la señora Virgilia, y -mirá, señor, ésa es puta salida, que en toda su casa no hay alhaja -que pueda decir por esta gracia de Dios, que todo está empeñado y se -lo come la usura, que Trigo me lo dixo: quiere vuestra merced poner -una alcatraza con aquélla, que su gracia y su reposo y su casa lleva, -y su saber basta para hacer tornar locos á los sabios, y si vuestra -merced dará la devisa á mi mozo, será menester que yo me empeñe para -dalle jubon de la misma devisa.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_183">[p. 183]</span></p> - -<p><i>Sust.</i> Andá, señora Lozana, que no suelo yo dar devisa que no dé -todo; en esto verá que no la tengo olvidada á mi señora Virgilia, que -voto á Dios, que mejor sé lo que tengo en ella, que no lo que tengo -en mi casa. Veis, aquí viene el malogrado de vuestro criado con capa, -parece al superbio de Perusa, que á nadie estima; quédese él aquí, y -vaya vuestra merced buen viaje.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Cuántas maneras hay en vosotros los hombres por sujetar á -las sujetas, y matar á quien muere! allá esperaré al señor mi criado, -por ver cómo le dice la librea de la señora Virgilia.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXXVI"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXVI.</h2> - <p class="subhang">Cómo un caballero iba con un embaxador napolitano - travestidos, y vieron de léxos á la Lozana, y se la dió á conocer el - caballero al embaxador.</p> -</div> - -<p><i>Caballero.</i> Monseñor, ¿ve vuestra señoría aquella mujer que llama -allí?</p> - -<p><i>Embaxador.</i> Sí.</p> - -<p><i>Cab.</i> Corramos y tomémosla en medio,<span class="pagenum" -id="Page_184">[p. 184]</span> y gozará vuestra señoría la más -excelente mujer que jamas vido, para que tenga vuestra señoría que -contar si la goza por entero, y si toma conosciencia con ella, no -habrá menester otro solacio, ni quien le diga mejor cuantas hermosas -hay, y cada una que es hermosa, que tiene el mejor ver y judicar -que jamas se vido, porque bebió y pasó el rio de Nilo, y conoce sin -espejo, porque ella lo es, y como las tiene en plática, sabe cada -una en qué puede ser loada, y es muy universal en todas las otras -cosas que para esto de amores se requieren, y mírela en tal ojo que -para la condicion de vuestra señoría es una perla, desta se puede muy -bien decir: <i>Mulier que fuit in urbe habens septem mecanicas artes</i>. -Pues á las liberales jamas le faltó retórica ni lógica para responder -á quien las estudió, el mirable ingenio que tiene da que hacer á -los que la oyen. Monseñor, vamos desta parte, esperemos á ver si me -conoce.</p> - -<p><i>Embax.</i> Al cuerpo de mí esta dona yo la vi en Bancos que parlaba, -muy dulce y con audacia, que parecia un Séneca.</p> - -<p><i>Cab.</i> Es parienta del ropero, conterránea de Séneca, Lucano, -Marcial y Avicena, la tierra lo lleva, está in agilibus, no<span -class="pagenum" id="Page_185">[p. 185]</span> hay su par, y tiene -otra excelencia, que lustravit provincias.</p> - -<p><i>Embax.</i> ¿Es posible? como riguarda in qua.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ya, ya conocido es vuestra merced, por mi vida, que aunque -se cubra, que no aprovecha, que ya sé que es mi señor, por mi vida, -tantico la cara, que ya sé que es de ver y de gozar, ese señor no -lo conozco, más bien veo que debe ser gran señor. A seguridad le -suplico que me perdone, que yo lo quiero forzar, por mi vida, que son -matadores esos ojos, ¿quién es ese señor? que lo sirva yo, por vida -de vuestra merced, y de su tio, y mi señor.</p> - -<p><i>Cab.</i> Señora Lozana, este señor os suplica que le metais debaxo -de vuestra caparela, y entrará á ver la señora Angelina porque vea -si tengo razon en decir que es la más acabada dama que hay en esta -tierra.</p> - -<p><i>Loz.</i> A vuestra señoría metelle he yo encima, no debaxo, mas yo -lo trabajaré, esperen aquí, que si su merced está sola, yo la haré -poner á la ventana, y si más mandaren, yo verné abaxo, bien estaré -media hora, paséense un poco, porque les tengo de rogar primero que -haga un poco<span class="pagenum" id="Page_186">[p. 186]</span> por -mí, que estoy en gran necesidad, que me echan de la casa, y no tengo -de qué pagar, que el borracho del patron no quiere ménos de seis -meses pagados ántes.</p> - -<p><i>Cab.</i> Pues no os detengais en nada deso, que la casa se pagará; -enviáme vos á vuestro criado á mi posada, que yo le daré con qué -pague la casa, porque su señoría no es persona que debe esperar.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Quién es, por mi vida?</p> - -<p><i>Cab.</i> Andá, señora Lozana, que persona es, que no perderéis nada -con su señoría.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sin eso y con eso sirvo yo á los buenos, esperen.</p> - -<p><i>Cab.</i> Monseñor, ¿qué le parece de la señora Lozana? Sus inxertos -siempre toman.</p> - -<p><i>Embax.</i> Me parece que es astuta, que cierto ha de la sierpe é de -la paloma. Esta mujer sin lágrimas parará más insidias que todas las -mujeres con lágrimas; por vida del visorey, que mañana coma comigo, -que yo le quiero dar un brial.</p> - -<p><i>Cab.</i> Mírela vuestra señoría á la ventana, no hay tal Lozana -en el mundo, ya abre, veamos qué dice, cabecea que en<span -class="pagenum" id="Page_187">[p. 187]</span>tremos, donde ni fierro -ni fuego á la virtud empece.</p> - -<p><i>Embax.</i> Qua piu bella la madre que la filla.</p> - -<p><i>Cab.</i> Monseñor, ésta es cárcel de amor; aquí idolatró Calixto, -aquí no se estima Melibea, aquí poco vale Celestina.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXXVII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXVII.</h2> - <p class="subhang">Cómo de allí se despidió la Lozana, y se fué en casa - de un hidalgo que la buscaba, y estando solos se lo hizo porque diese - fe á otra que lo sabía hacer.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Señores, no hay más que hacer, la prision es segurísima, -la prisionera piadosa, la libertad no se compra, la sujecion aquí se -estima, porque hay merecimiento para todo, vuestra señoría sea muy -bien venido, y vuestra merced me tenga la promesa, que esta tarde, -irá mi criado á su posada, y si vuestra merced manda que le lleve una -prenda de oro ó una toca tunici, la llevará, porque yo no falte de mi -palabra, que prometí por todo hoy, á este señor yo lo visitaré.</p> - -<p><i>Cab.</i> Señora Lozana, no envieis prenda, que entre vos y mí no se -pueden perder<span class="pagenum" id="Page_188">[p. 188]</span> -sino los barriles; enviá, como os dixe, y no cureis de más, y mirá -que quiere su señoría que mañana vengais á verlo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Beso sus manos y vuestros piés, mas mañana no podrá ser, -porque tengo mi guarnelo lavado, y no tengo qué me vestir.</p> - -<p><i>Cab.</i> No cureis, que su señoría os quiere vestir á su modo y al -vuestro, veni ansí como estais, que os convida á comer, y no haga -esperar, que su señoría come de mañana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por la luz de Dios, no estuviese sin besar tal cara como -ésa, aunque supiese enojar á quien lo ve.</p> - -<p><i>Angelina.</i> Ansí, Lozana, no cureis, andá, dexaldo, que me -enojaré, aunque su merced no me quiere ver.</p> - -<p><i>Cab.</i> Señora, deseoso yo servir, por tanto le suplico que á -monseñor mio le muestre su casa y sus joyas, porque su señoría tiene -muchas y buenas, que puede servir á vuestra merced; señora Lozana, -mañana no se os olvide de venir.</p> - -<p><i>Loz.</i> No sé si se me olvidará, que soy desmemoriada despues que -moví, que si tengo de hacer una cosa es menester ponerme una señal en -el dedo.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_189">[p. 189]</span></p> - -<p><i>Cab.</i> Pues vení acá, tomá este anillo, y mirá que es un -esmeralda, no se os caiga.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sus manos beso, que más la estimo que si me la diera la -señora Angelina dada.</p> - -<p><i>Ang.</i> Andá, que os la dó, y traelda por mi amor.</p> - -<p><i>Loz.</i> No se esperaba ménos desa cara de luna llena; ay, señora -Angelina, míreme, que parezco obispo, por vida de vuestra merced y -mia, que no estoy más aquí, vén á cerrar, Matehuelo, que me esperan -allí aquellos mozos del desposado de Hornachuelos, que no hay quien -lo quiera, y él porfiar y con todas se casa, y ninguna sirve de buena -tinta.</p> - -<p><i>Matehuelo.</i> Cerrar y abriros, todo á un tiempo.</p> - -<p><i>Mozos.</i> Vení, señora Lozana, caminá, cuerpo de mí, que mi amo se -desmaya y os espera, y vos todavía queda, sin vos no valemos nada, -porque mi amo nunca se rie sino cuando os ve, y por eso mirá por -nosotros y sednos favorable, agora que le son venidos dineros, ántes -que se los huelan las bagasas, que voto á Dios, con putas y rufianas -y tabaqueras no podemos medrar, por eso ayúdenos vuestra merced, y -haga cuenta que tiene dos esclavos.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_190">[p. 190]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Callá, dexá hacer á mí, que yo lo porné del lodo á dos -manos, vuestro amo es como el otro que dicen, cantar mal y porfiar, -él se piensa ser Pedro Aguilocho, y no lo pueden ver putas más que -al diablo, unas me dicen que no es para nada, otras que lo tiene tan -luengo que parece anadon, otras que arma y no desarma, otras que es -mísero, y aquí firmaré yo que primero que me dé lo que le demando, -me canso, y al cabo saco de la mitad de lo que le pido, que es trato -cordobés; él quiere que me esté allí con él, y yo no quiero perder -mis ganancias que tengo en otra parte, y mirá qué teson ha tenido -comigo, que no he podido sacar dél, que como me daba un julio por -cada hora que estoy allí, que me dé dos, que más pierdo yo en otras -partes, que no vine yo de entrada, como el que tiene veinte piezas -las mejores de Cataluña, y no sé en qué se las expende, que no -relucen, y siempre me cuenta deudas; pues mándole yo que putas lo han -de comer á él y á ello todo, no curés, que ya le voy cayendo en el -rastro; ¿veis el otro mozo dó viene?</p> - -<p><i>Marzoco.</i> ¿Qué es eso? ¿dó is, señora?</p> - -<p><i>Loz.</i> A veros.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_191">[p. 191]</span></p> - -<p><i>Marz.</i> Hago saber á vuestra merced que tengo tanta penca de cara -de ajo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ésa sea la primera alhaja que falte en tu casa, y áun como -á tí llevó la landre; tente allá, bellaco, andando se te caiga.</p> - -<p><i>Marz.</i> Señor, ya viene la Lozana.</p> - -<p><i>Patron.</i> Bien venga el mal si viene solo, que ella siempre vendrá -con cualque demanda.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué se hace, caballeros? ¿Háblase aquí de cosas de amores -ó de mí, ó de cualque señora á quien sirvamos todos? por mi vida, que -se me diga, porque si es cosa á que yo pueda remediar, lo remediaré, -porque mi señor amo no tome pasion, como suele por demas, y por no -decir la verdad á los médicos: ¿qué es eso? ¿no me quiere hablar? ya -me vó, que ansí como ansí aquí no gano nada.</p> - -<p><i>Moz.</i> Vení acá, señora Lozana, que su merced os hablará y os -pagará.</p> - -<p><i>Loz.</i> No, no, que ya no quiero ser boba, si no me promete dos -julios cada hora.</p> - -<p><i>Marz.</i> Vení, que es contento, porque más mereceis, máxime si le -socorreis, que está amorado.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y de quién? catá que me corro si de otra se enamoró, -mas como todo es viento<span class="pagenum" id="Page_192">[p. -192]</span> su amor, yo huelgo que ame y no sea amado.</p> - -<p><i>Marz.</i> ¿Cómo, señora Lozana, y quién es aquel que ama y no es -amado?</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Quién? su merced.</p> - -<p><i>Marz.</i> ¿Y por qué?</p> - -<p><i>Loz.</i> Eso yo me lo sé, no lo diré sino á su merced solo.</p> - -<p><i>Marz.</i> Pues ya me voy, vuestras cien monedas agora, Dios lo -dixo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá, que ya no es el tiempo de Mari-Castaña.</p> - -<p><i>Patron.</i> Dexá decir, señora Lozana, que no tienen respeto á -nadie, entendamos en otro: yo muero por la señora Angelina, y le daré -seis ducados cada mes, y no quiero sino dos noches cada semana, ved -vos si merece más, y por lo que vos dixéredes me regiré.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, digo que no es muncho aunque le diese la metad de -vuestro oficio de penitencería; mas ¿cómo harémos? que si vuestra -merced tiene ciertos defectos que dicen, será vuestra merced perder -los ducados y yo mis pasos.</p> - -<p><i>Pat.</i> ¿Cómo, señora Lozana? ¿y suelo yo pagar mal á vuestra -merced? Tomá, veis ahí un par de ducados, y hacé que sea la cosa de -sola signatura.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_193">[p. 193]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Soy contenta, mas no me entiende vuestra merced.</p> - -<p><i>Pat.</i> ¿Qué cosa?</p> - -<p><i>Loz.</i> Digo que si vuestra merced no tiene de hacer sino besar, -que me bese á mí.</p> - -<p><i>Pat.</i> ¿Cómo besar? que la quiero cavalgar.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y dónde quiere ir á caballar?</p> - -<p><i>Pat.</i> Andá para puta, zagala, burlais.</p> - -<p><i>Loz.</i> No burlo, por vida de la señora honrada á quien vos quereis -cavalgar y armar, y no desarmar.</p> - -<p><i>Pat.</i> ¡Oh pese á tal! ¿Y eso decís? por vida de tal que lo habeis -de probar, porque tengais qué contar.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay! por el siglo de vuestro padre que no me hagais -mal, que ya basta.</p> - -<p><i>Pat.</i> Mal le haga Dios á quien no os lo metiere todo, aunque sepa -ahogaros, y veréis si estoy ligado, y mirá cómo desarmo.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Tal frojolon tenés? esta vez no lo quisiera perder aunque -supiera hallar mi anillo, que perdí agora cuando venía.</p> - -<p><i>Pat.</i> Tomá, veis aquí uno que fué de monseñor mio, que ni á -mí se me olvidará, ni á vos se os irá de la memoria de ha<span -class="pagenum" id="Page_194">[p. 194]</span>blar á esa señora, y -decilde lo que sé hacer.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, señor, que como testigo de vista, diré el -aprieto en que me ví; ¡ay, ay! y desos sois, desde aquí voy derecho á -contar á su merced vuestras virtudes.</p> - -<p><i>Pat.</i> Sí, mas no está, que tomará celos su porfía.</p> - -<p><i>Loz.</i> Muncho hará á vuestro propósito, aunque estais ciego, que -segun yo sé y he visto, esa señora que pensais que es á vuestra vista -hermosa, no se va al lecho sin cena.</p> - -<p><i>Pat.</i> ¿Cómo? por vida de la Lozana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Que su cara está en mudas cada noche, y las mudas tienen -esto, que si se dejan una noche de poner qué no valen nada, por eso -se dice que cada noche daba de cená á la cara.</p> - -<p><i>Pat.</i> ¿Y estas mudas qué son?</p> - -<p><i>Loz.</i> Cerillas hechas de uvas asadas, mas si la veis debaxo de -los paños, lagartixa parece.</p> - -<p><i>Pat.</i> Callá, señora Lozana, que tiene gracia en aquel menear de -ojos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Eso yo me lo tengo, que no soy puta, cuánto más ella que -vive deso.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_195">[p. 195]</span></p> - -<p><i>Pat.</i> Quien á otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena -mujer, como agora vos.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXXVIII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXVIII.</h2> - <p class="subh2">Cómo la Lozana entra en la baratería de los gentiles - hombres y dice:</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Algo tengo yo aquí, que el otro dia cuando vine por no -tener favor, con seis ducadillos me fuí, de un resto que hizo el -faraute, mi señor; mas agora que es el campo mio, restos y resto mio -serán.</p> - -<p><i>Octavio.</i> Señora Lozana, resto quexoso será el mio.</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá, señor, que no de mí.</p> - -<p><i>Aurelio.</i> Vení acá, señora Lozana, que aquí se os dará el resto y -la suerte principal.</p> - -<p><i>Loz.</i> Viva esa cara de rosa, que con esa magnificencia las hacés -esclavas siendo libres, que el resto dicen que es poco.</p> - -<p><i>Aur.</i> ¿Cómo poco? tanto, sin mentir.</p> - -<p><i>Loz.</i> Crezca de dia en dia, porque gocés tan florida mocedad.</p> - -<p><i>Aur.</i> Y vos, señora Lozana, goceis de lo que bien quereis.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_196">[p. 196]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Yo, señor, quiero bien á los buenos y caballeros que me -ayudan á pasar mi vida sin decir ni hacer mal á nadie.</p> - -<p><i>Oct.</i> Eso tal sea este resto, porque es para vos, tomaldo, que -para vos se ganó.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Sepamos cuánto es?</p> - -<p><i>Oct.</i> Andá, callá y cogé, que todos dicen <i>Amén</i>, sino quien -perdió, que calla.</p> - -<p><i>Loz.</i> Soy yo capellana de todos, y más de su señoría.</p> - -<p><i>Oracio.</i> Cogé, señora Lozana, que si los pierdo, en habellos vos -los gano, aunque el otro dia me motejaste delante de una dama.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo, señor, lo que dixe entónces digo ahora, que ellas me lo -han dicho, que diz que teneis un diablo que parece conjuro de sacar -espíritus.</p> - -<p><i>Orac.</i> ¡Oh pese á tal! ¿y eso dicen ellas? no saben bien la -materia.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si no saben la materia, saben la forma.</p> - -<p><i>Orac.</i> No hay ninguno malo, mozas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, no, sino que unos tienen más fuerza que otros.</p> - -<p><i>Milio.</i> Señora Lozana, hacé parte á todos de lo que sabeis; ¿de -mí qué dicen, que no me quieren ver ni oir?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_197">[p. 197]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Hay pecador sobre que dicen que vuestra merced es el que -muncho hizo.</p> - -<p><i>Salustio.</i> ¿Y yo, señora Lozana?</p> - -<p><i>Loz.</i> Vuestra merced el que poco y bueno, como de razon.</p> - -<p><i>Camilo.</i> ¿A mí, señora Lozana, qué?</p> - -<p><i>Loz.</i> Vos, señor, el que no hizo nada que se pareciese.</p> - -<p><i>Cam.</i> Porque cayó en mala tierra, que son putas insaciables. -¿No le basta á una puta una y dos, y un beso tres, y una palmadica -cuatro, y un ducado cinco? ¿son piltracas?</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí para vos, mas no para nos; ¿no sabés que uno que es -bueno, para sí es bueno, más mejor es si su bondad aprovecha á -munchos?</p> - -<p><i>Cam.</i> Verdad decís, señora Lozana, mas el pecado callado, medio -perdonado.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si por ahí tirais, callaré, mas siempre oí decir que las -cosas de amor avivan el ingenio, y tambien quieren plática, el amor -sin conversacion es bachiller sin repetidor, y voyme, que tengo que -hacer.</p> - -<p><i>Aur.</i> Mirá, señora Lozana, que á vos encomiendo mis amores.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y si no sé quién son.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_198">[p. 198]</span></p> - -<p><i>Aur.</i> Yo os lo diré si vos mandais, que cerca están, y yo -léxos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues dexáme agora, que voy á ver si puedo hallar quien me -preste otros dos ducados para pagar mi casa.</p> - -<p><i>Aur.</i> Voto á Dios, que si los tuviera que os los diera, mas dexé -la bolsa en casa por no perder, y tambien porque se me quebraron -los cerraderos, mas sed cierta que eso y más os dexaré en mi -testamento.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Cuándo? soy vuestra sin eso y con eso, véngase á mi casa -esta noche y jugarémos castañas, y probará mi vino, que raspa; sea á -cená, y haré una cazuela de pexe, que dicen que venden unas azedias -frescas vivas, y no tengo quien me vaya por ellas y por un cardo.</p> - -<p><i>Aur.</i> Pues yo enviaré á mi mozo esta tarde con todo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vuestra merced será muy bien venido; nunca me encuentra -Dios sino con míseros lacerados, él caerá, que para la luz de Dios, -que bobo y hidalgo es.</p> - -<p><i>Guardian.</i> ¿Qué se dice, señora Lozana? ¿dó buena?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, á mi casa.</p> - -<p><i>Guard.</i> Llegaos aquí al sol, y sacáme<span class="pagenum" -id="Page_199">[p. 199]</span> un arador, y contáme cómo os va con los -galanes deste tiempo, que no hay tantos bobos como en mis tiempos, y -ellas creo que tambien se retiran.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y cómo? si bien supiese vuestra merced, no hay puta que -valga un maravedí, ni dé de comer á un gato, y ellos, como no hay -saco de Génova, no tienen sino el maullar, y los que algo tienen -piensan que les ha de faltar para comer, y á las veces sería mejor -hoder poco que comer muncho, cuantos he visto enfermos de los riñones -por miseria de no expender, y otros que piensan que por cesar han de -vivir, mas es al contrario, que <i>semel in setimana</i> no hizo mal á -nadie.</p> - -<p><i>Alcaide.</i> Por mi vida, señora Lozana, que yo <i>semel in mense</i> y -<i>bis in anno</i>.</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá ya, que ya lo sé, que vuestra merced hace como viejo y -paga como mozo.</p> - -<p><i>Guard.</i> Eso del pagar, mal pecado, nunca acabó, porque cuando era -mozo pagaba por entrar, y agora por salir.</p> - -<p><i>Loz.</i> Viva vuestra merced muchos años, que tiene del peribon; por -eso dadme un alfiler, que yo os quiero sacar diez aradores.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_200">[p. 200]</span></p> - -<p><i>Alc.</i> Pues sacá, que por cada uno os daré un grueso.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ya sé que vuestra merced lo tiene grueso, que á su -puta beata lo oí, que le metiades las paredes adentro, dámelo de -argento.</p> - -<p><i>Alc.</i> Por vida de mi amiga, que si yo los hubiese de comprar, -que diese un ducado por cada uno, que uno que retuve me costó más de -ciento.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sofa sería ése, no hace para mí, quiérome ir con mi -honra.</p> - -<p><i>Alc.</i> Vení acá, traidora, sacáme uno no más de la palma.</p> - -<p><i>Loz.</i> No sé sacar de la palma ni del codo.</p> - -<p><i>Guard.</i> ¿Y de la punta de la picarazada?</p> - -<p><i>Loz.</i> De ahí sí, buscallo, mas no hallarlo.</p> - -<p><i>Guard.</i> ¡Oh cuerpo de mí, señora Lozana, que no sabeis de la -palma y estais en tierra, que los sacan de las nalgas con putarólo, y -no sabeis vos sacallos al sol con buen aguja!</p> - -<p><i>Loz.</i> Sin aguja los saco yo cuando son de oro ó de plata, que de -otras suertes ó maneras no me entiendo; mejor hará vuestra merced -darme un barril de mosto para hacer arrope.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_201">[p. 201]</span></p> - -<p><i>Guard.</i> De buena gana, enviá por ello y por leña para hacello, -y por membrillos que cozais dentro, y mirá si mandais más, que á -vuestro servicio está todo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Soy yo suya toda.</p> - -<p><i>Alc.</i> Y yo vuestro hasta las trencas.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XXXIX"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXIX.</h2> - <p class="subh2">Cómo la señora Terencia vido pasar á la Lozana y la - manda llamar.</p> -</div> - -<p><i>Terencia.</i> Ves allí la Lozana que va de priesa, Migallejo, va, -asómate y llámala.</p> - -<p><i>Migallejo.</i> ¿Señora Lozana? ¿ah, señora Lozana? mi señora le -ruega que se llegue aquí.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Quién es la señora?</p> - -<p><i>Migall.</i> La del capitan.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Aquí se ha pasado su merced? yo huelgo con tal vecina; las -manos, señora Terencia.</p> - -<p><i>Ter.</i> Las vuestras vea yo en la picota, y á vos encorozada -sin proceso, que ya sin pecado lo merece, mas para su vejez se le -guarda; miralda cuál viene, que parece cor<span class="pagenum" -id="Page_202">[p. 202]</span>ralario de putas y xarahoz de necios, -díle que suba.</p> - -<p><i>Migall.</i> Sobí, señora.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ay qué cansada que vengo, y sin provecho, señora, ¿cómo -está vuestra merced?</p> - -<p><i>Ter.</i> A la fe, señora Lozana, enojada, que no me salen mis cosas -como yo querria, dí á hilar, y hame costado los ojos de la cara -porque el capitan no lo sienta, y agora no tengo trama.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no os maravilleis, que cada tela quiere trama, el -otro dia no quisistes oir lo que yo os decia, que de allí sacárades -trama.</p> - -<p><i>Ter.</i> Callá, que sale el capitan.</p> - -<p><i>Capitan.</i> ¿Qué es, señora?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, servir á vuestra merced.</p> - -<p><i>Cap.</i> ¿Qué mundo corre?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, bueno, sino que todo vale caro, que compran los -pobres y venden los ricos, duelos tienen las repúblicas cuando son -los señores mercadantes y los ricos revenden. Este poco de culantro -seco me cuesta un bayoque.</p> - -<p><i>Cap.</i> Hi, hi, hi, comprándolo vos cada dia se sube, mas decíme -qué mercado hay agora de putas.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_203">[p. 203]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Bueno, que no hay hambre dellas, mas todas son míseras, y -cada una quiere avanzar para el cielo, señor, no quiero más putas, -que harta estó dellas, si me quisieren en mi casa estaré, como hacia -Galazo, que á puente Sixto moraba, y allí le iban á buscar las putas, -para que las aconchase, y si él tenía buena mano, yo la tengo mejor, -y él era hombre y mujer, que tenía dos naturas, la de hombre como -muleto, y la de mujer como de vaca, dicen que usaba la una, la otra -no sé, salvo que lo conocí que hacia este oficio de aconchar, al cual -yo le sabré dar la manera mejor, porque tengo más conversacion que no -cuantas han sido en esta tierra.</p> - -<p><i>Cap.</i> Dexá eso; decíme cómo os va, que muncha más conversacion -tiene el Zopin que no vos, que cada dia lo veo con vestidos nuevos -y con libreas, y siempre va medrado, no sé lo que hace, que toda su -conversacion es á Torre sanguína.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, maravíllome de vuestra merced, quererme igualar con -el Zopin, que es fiscal de putas, y barrachel de regantío y rufian -magro, y el año pasado le dieron un treinton como á puta, no pensé -que vuestra merced me tenía en esta posesion,<span class="pagenum" -id="Page_204">[p. 204]</span> yo puedo ir con mi cara descubierta por -todo, que no hice jamas vileza, ni alcagüetería ni mensaje á persona -vil; á caballeros y á putas de reputacion, con mi honra procuré de -interponer palabras, y amansar iras, y reconciliar las partes, y -hacer paces y quitar rencores, examinando partes, quitar martelos -viejos, haciendo mi persona albardon por comer pan, y esto se dirá de -mí, si alguno me querrá poner en fábula: muncho supo la Lozana, más -que no demostraba.</p> - -<p><i>Cap.</i> Señora Lozana, ¿cuántos años puede ser una mujer puta?</p> - -<p><i>Loz.</i> Dende doce años hasta cuarenta.</p> - -<p><i>Cap.</i> ¿Veinte y ocho años?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, sí, hartarse hasta reventar, y perdonadme, señora -Terencia.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XL"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XL.</h2> - <p class="subhang">Cómo yendo su camino encuentra con tres mujeres, y - despues con dos hombres que la conocen de luengo tiempo.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> ¿Para qué es tanto ataparse? que ya veo que no pudo el baño -hacer más que<span class="pagenum" id="Page_205">[p. 205]</span> -primero habia, salvo lavar lo limpio, y encender color donde no fué -menester arrebol.</p> - -<p><i>Griega.</i> Hi, hi, hi; vuestra casa buscamos, y si no os -encontrábamos perdiamos tiempo, que imos á cená á una viña, y si no -pasamos por vuestra mano, no valemos nada, porque tenemos de ser -miradas, y van otras dos venecianas, y es menester que vos, señora -Lozana, pongais en nosotras todo vuestro saber, y pagaos; ansí mismo -vaya vuestro criado con nosotras, y verná cargado de todo cuanto en -el banquete se diere, y avisaldo que se sepa ayudar, porque cuando -venga traiga qué rozar.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señoras mias, en fuerte tiempo me tomais, que en toda mi -casa no hay cuatrin ni maravedí, ni cosa aparejada para serviros, -mas por vuestro amor, y por comenzar á aviar la gente á casa, yo iré -y buscaré las cosas necesarias para de presto serviros, mi criado -irá, más por haceros placer que por lo que puede traer, y vosotras -miráme bien por él, y no querria que hiciese quistion con ninguno, -porque tiene la mano pesada, y el remedio es que cuando se enciende -como berraco, quien se halla allí más presto le ponga la mano en el -cerro, y luégo amansa, y torna como un manso;<span class="pagenum" -id="Page_206">[p. 206]</span> veislo viene. Anade, anda, ¿qué cosa? -¿qué cosa? ¿en qué están las alcavalas? como se vé vestido, que -parece dominguillo de higueral, no estima el resto; volveos, andá -derecho, ansí relumbre la luna en el rollo como este mi novio, andá -á casa, y tenémela limpia, y guardá no rompais vos esa librea, -colgadla; señoras, id á mi casa, que allí moro junto al rio, pasada -la via Asinaria más abaxo, yo voy aquí á una especiería por ciertas -cosas para vuestro servicio, aunque sepa dexar una prenda.</p> - -<p><i>Griega.</i> Señora Lozana, tomá, no dexeis prenda, que despues -contarémos, caminá.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay pecadora de mí! ¿quién son éstos? aquí me ternán dos -horas, ya los conozco, ¡oxalá me muriera cuando ellos me conocieron! -¡beata la muerte cuando viene despues de bien vivir! Andar, siempre -oí decir que en las adversidades se conocen las personas fuertes; -¿qué tengo de hacer? haré cara, y mostraré que tengo ánimo para -saberme valer en el tiempo adverso.</p> - -<p><i>Giraldo.</i> Señora Lozana, ¿cómo esta vuestra merced? no ménos -poderosa ni hermosa os conocí siempre, y si entónces, mejor agora os -suplicamos nos tengais por<span class="pagenum" id="Page_207">[p. -207]</span> hermanos, y muy aparejados para vuestro servicio.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señores, ¿cuándo dexé yo de ser presta para servir esas -caras honradas? que agora y en todo tiempo tuvieron merecimiento -para ser de mí muy honrados, y no solamente agora que estoy en mi -libertad, mas siendo sujeta no me faltaba inclinacion para serles muy -aficionada, bien que yo y mi casa seamos pobres, al ménos aparejada -siempre para lo que sus mercedes me quisieren mandar.</p> - -<p><i>Gir.</i> Señora, servir.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señores, beso las manos de vuestras mercedes mill veces, -y suplícoles que se sirvan de mi pobreza, pues saben que soy toda -suya. Por vida del Rey, que no me la vayan penar al otro mundo los -puercos, que les he hecho mill honras cuando estábamos en Damiata y -en Túnez de Berbería, y agora con palabras prestadas me han pagado, -Dios les dé el mal año, quisiera yo, pese al diablo, que metieran la -mano á la bolsa por cualque docena de ducados, como hacia yo en aquel -tiempo, y si no los tenía se los hacia dar á mi señor Diomedes, y á -sus criados los hacia vestir, y agora á mala pena me conocen,<span -class="pagenum" id="Page_208">[p. 208]</span> porque sembré en -porcuna, bien me decia Diomedes, guárdate, que éstos á quien tú -haces bien te han de hacer mal. Mirá qué canes reñegados, villanos -secretos, capotes de terciopelo, por estos tales se debia decir, si -te ví no me acuerdo, quien sirve á munchos no sirve á ninguno.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XLI"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLI.</h2> - <p class="subhang">Aquí comienza la tercera parte del retrato, y - serán más graciosas cosas que lo pasado. Cómo tornó á casa y afeitó - con lo que traia las sobredichas, y cómo se fueron, y su criado con - ellas, y quedó sola, y contaba todo lo que habia menester para su - trato, que queria comenzar, y de aquí adelante le darémos fin.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Agora que me arremangué á poner trato en mi casa, vale todo -caro, andar, pase por agora por contentar estas putas, que despues yo -sabré lo que tengo de hacer.</p> - -<p><i>Griega.</i> Mirámela cuál viene que le nazcan barbas, narices de -medalla.</p> - -<p><i>Loz.</i> Parece mi casa atalaya de putas; más puse del mio que no me -distes.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_209">[p. 209]</span></p> - -<p><i>Julia.</i> Sus, á mí primero, señora Lozana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá, no cureis, que eso hace primero para esto que á la -postre, vení acá vos, Gaitero, id con ellas y mirá que es convite de -catalanes, una vez en vida y otra en muerte, apañá lo que pudiéredes, -que licencia tenés plomada destas señoras putas, que sus copos lo -pagarán todo, garveá y traer á casa cara y no palos, caminá delante, -id cantando.</p> - -<p><i>Ramp.</i></p> - -<div class="poem p-2"><div class="stanza"> -<span class="i2">¿Qué dirán que guardo,</span> -<span class="i0">Malogrado,</span> -<span class="i0">Qué dirán que guardo?</span> -</div></div> - -<p><i>Loz.</i> Bueno, por mi vida, bueno como almotacen de mi tierra, aquí -me quedo sola, deseo tenía de venir á mi casa, que, como dicen, mi -casa y mi hogar cien ducados val, ya no quiero andar tras el rabo de -putas. Hasta agora no he perdido nada, de aquí adelante quiero que -ellas me busquen, no quiero que de mí se diga puta de todo trance -alcatara á la fin, yo quiero de aquí adelante mirar por mi honra, -que, como dicen, á los audaces la fortuna les ayuda, primeramente -yo tengo buena mano ligera para quitar cejas, y sélo hacer mejor -que yo me pienso, y tengo<span class="pagenum" id="Page_210">[p. -210]</span> aquí esta casa al paso, y tengo este hombre que mira -por mi casa, y me escalienta, y me da dentro con buen ánimo, y no -se sabe sino que sea mi mozo, y nunca me demanda celos, y es como -un siervo ligero, asimismo tengo mucha plática con quien yo tengo -de usar este oficio, yo soy querida y amada de cuantas cortesanas -favoridas hay, yo só conocida así en Roma como en el vulgo y fuera de -Roma de munchos á quien yo he favorecido, y me traerán presentes de -fuera, que terné mi casa abastecida, y si amuestro favor á villanos -vernán sus mujeres, y porque las enseñe cómo se han de hacer bellas -me traerán paxitas de higos y otras mill cosas como la tionlesa por -el cuatrin del sublimato que le vendí, y como le prometí que otra -vez le daria otra cosa mejor, porque secretamente se afeitase, pensó -que hurtaba bogas, y envióme olivas y muchas manzanas y granadas que -de Baena no podian ser mejores; pues si una villana me conoce, ¿qué -haré cuando todas me tomen en plática? que mi casa será colmena, y -tambien si yo asiento en mi casa no me faltarán muchos que yo tengo -ya domados, y mitirillo por encarnazar, y será más á mi honra y á mi -pro<span class="pagenum" id="Page_211">[p. 211]</span>vecho, que no -tomo sabor en casa de otrie, y si quisiere comer en mi casa, será -á costa de otrie y sabráme mejor. Que no verná hombre aquí que no -saque dél cuando de la leña, otro el carbon y otro el vino, y otro el -pan, y otro la carne, y ansí de mano en mano sacaré la expesa, que -no se sentirá, y esto riendo y burlando, que cada uno será contento -de dar para estas cosas, porque no parece que sean nada cuando el -hombre demanda un bayoque para peras, y como les sea poquedad sacar -un bayoque, sacarán un julio y un carlin, y por ruin se tiene quien -saca un groso. Ansí que si yo quiero saber vivir, es menester que -muestre no querer tanto cuanto me dan, y ellos no querrán tomar el -demas, y ansí se quedará todo en casa; otros vernán que traerán el -seso en la punta del caramillo, y con éstos se ganará más, porque no -tienen tiento hasta variar su pasion, y demandándoles darán cuanto -tienen, y vernán otros que, con el amor que tienen, no comen, y -hacelles hé comprar de comer, y pagar lo comprado, y hacelles hé -que coste, y comeré yo y mi criado, y así se castigan los necios, y -vernán otros que no serán Salomones, y afrentallos luégo en dos<span -class="pagenum" id="Page_212">[p. 212]</span> ó tres julios para -cartas, y vernán otros novicios que agora vuelan, á estos tales no -demandalles nada, sino fingir que si ellos tuviesen que yo no pasaria -necesidad, y darme han fin á las bragas, y cuanto más si los alabo -de valientes y que son amados de la tal, y que no vinieron á tiempo, -y que el enamorado ha de ser gastador como el tal, y no mísero como -el tal, y alabarlos que tienen gran cosa, que es esto para muchachos -hacelles reyes, y á todos mirar de qué grado y condicion son, y en -qué los puedo yo coger, y á qué se extiende su facultad, y ansí -sacaré provecho y pagamiento, si no en dineros, en otras cosas, como -de pajes rapiña, y de hijos de mercaderes robayna, y ansí daré á -todos melecina; yo sé que si me dispongo á no tener empacho, y vo -por la calle con mi cestillo, y llevo en él todos los aparejos que -se requieren para aconchar, que no me faltará la merced del señor, -y si soy vergonzosa seré pobre, y como dicen, mejor es tener que no -demandar, así que si tengo de hacer este oficio, quiero que se diga -que no fué otra que mejor lo hiciese que yo. ¿Qué vale á ninguno -lo que sabe si no lo procura saber y hacer mejor que otrie?<span -class="pagenum" id="Page_213">[p. 213]</span> ejemplo gratia, si -uno no es buen jugador, ¿no pierde? ¿si es ladron bueno, sábese -guardar que no lo tomen? ha de poner el hombre en lo que hace gran -diligencia, y poca vergüenza y rota conciencia para salir con su -empresa al corrillo de la gente.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XLII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLII.</h2> - <p class="subhang">Cómo estando la Lozana sola diciendo qué le - convenia hacer para tratar y platicar en esta tierra sin servir - á nadie, entró el Auctor callando, y disputaron los dos, y dice - él:</p> -</div> - -<p><i>Auctor.</i> Si está en casa la Lozana quiero vella y demandalla un -poco de algalia para mi huéspeda, que está sorda. En casa está, dame -con quien habla, voto á mí que debe de estar enojada con cualque -puta, y agora todo lo que dice será nada, que despues serán amigas -ántes que sea noche, porque ni ella sin ellas, ni ellas sin ella no -pueden vivir, sabello tengo; que cualque cosa no le han querido dar, -y por esto son todas estas braverías ó braveaduras. ¿Quién mató la -Leona? ¿quién la mató? matóla vuestro yerno, marido de vues<span -class="pagenum" id="Page_214">[p. 214]</span>tra hija, así será esta -quistion, su criado habrá muerto cualque raton, y pensará que sea -leona; otra cosa es, agora lo entiendo, ¿qué dice de sueños? tambien -sabe de agüeros, y no sé qué otra cosa dixo de urracas y de tordos -que saben hablar y que ella sabria vivir; el Perseo he oido, ¡oh -pese á san con la puta astuta! y no le bastaba Ovidio, sino Perseo, -quiero sobir, que no es de perder, sino de gozar, de sus desparates, -y quiero atar bien la bolsa ántes que suba, que tiene mala boca, y -siempre mira allí, creo que sus ojos se hicieron de bolsa ajena, -aunque yo siempre oí decir que los ojos de las mujeres se hicieron -de la bragueta del hombre, porque siempre miran allí, y ésta á la -bolsa, de manera que para con ella no basta un ñudo en la bolsa y -dos gordos en la boca, porque huele los dineros donde están. Señora -Lozana, ¿tiene algo de bueno á que me convide? que vengo cansado, y -parecióme que no hacia mi deber si no entraba á veros, que, como vos -sabeis, os quiero yo muncho por ser de hácia mi tierra; bien sabeis -que los dias pasados me hicistes pagar unas calzas á la Maya, y no -queria yo aquello, sino cualque viuda que me<span class="pagenum" -id="Page_215">[p. 215]</span> hiciese un hijo y pagalla bien, -y vos que no perdiésedes nada en avisarme de cosa limpia sobre -todo, y harémos un depósito que cualquier mujer se contente, y vos -primero.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, á todo hay remedio sino á la muerte, asentaos, -y harémos colacion con esto que ha traido mi criado, y despues -hablarémos. Va por vino, ¿qué dices? ¡oh buen grado haya tu agüelo! -¿y de dos julios no tienes cuatrin? pues busca, que yo no tengo sino -dos cuatrines.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Dexá estar; toma, cambia, y trae lo que has de traer.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, no le deis nada, que él buscará, desa manera -no le faltará á él qué jugar, caminá pues, vení presto; sabeis, -señor, que he pensado, que quizá Dios os ha traido hoy por aquí, á -mí me ha venido mi camisa, y quiero ir esta tarde al estufa, y como -venga, que peguemos con ello, y yo soy desta complision, que como yo -quiero, luégo encaxo, y mirá, llegar y pegar todo será uno, y bástame -á mí que lo hagais criar vos, que no quiero otro depósito, y sea -mañana, y veníos acá, y comerémos un medio cabrito, que sé yo hacer -apedreado.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_216">[p. 216]</span></p> - -<p><i>Auctor.</i> Hi, hi; veis, viene el vino <i>in quo est luxuria</i>.</p> - -<p><i>Loz.</i> Dame á beber, y da el resto del ducado á su dueño.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Qué resto? veislo ahí, todo es guarnacha y malvasía de -Candía, que cuesta dos julios el bocal, ¿y quereis resto?</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá el borracho, y por fuerza habeis vos de traer -guarnacha, traxerades corso ó griego, y no expendieras tanto.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Andá, hermano, qué bien hicistes traer siempre de lo -mejor, toma, tráeme un poco de papel y tinta, que quiero notar aquí -una cosa que se me recordó agora.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá, mancebo, sea ese julio como el ducado, hacé de las -vuestras; señor, si él mete á jugar no torna acá hoy, que yo lo -conozco.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¿En qué pasais tiempo, mi señora?</p> - -<p><i>Loz.</i> Cuando vino vuestra merced estaba diciendo el modo que -tengo de tener para vivir, que quien veza á los papagayos á hablar, -me vezará á mí á ganar. Yo sé ensalmar, y encomendar y santiguar, -cuando alguno está ahojado, que una vieja me vezó, que era saludadera -y buena como yo, sé quitar ahitos, sé para lombrices, sé en<span -class="pagenum" id="Page_217">[p. 217]</span>cantar la terciana, -sé remedio para las cuartanas y para el mal de la madre, sé cortar -frenillos de bobos y no bobos, sé hacer que no duelan los riñones y -sanar las renes, y sé medicar la natura de la mujer y la del hombre, -sé sanar la sordera y sé ensolver sueños, sé conocer en la frente la -phisionomía, y la chiromancía en la mano, y prenosticar.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Señora Lozana, á todo quiero callar, mas á esto de los -sueños ni mirar en abusiones no lo quiero comportar, y pues sois -mujer de ingenio, notá que el hombre cuando duerme sin cuidado, y -bien cubierto y harto el estómago, nunca sueña, y al contrario, -asimismo, cuando duerme el hombre sobre el lado del corazon, sueña -cosas de gran tormento, y cuando despierta y se halla que no cayó de -tan alto como soñaba, está muy contento, y si mirais en ello, veréis -que sea verdad; y otras veces sueña el hombre que comia ó dormia con -la tal persona, que há gran tiempo que no la vido, y otro dia verála -ó hablarán de ella, y piensa que aquello sea lo que soñó, y son los -humos del estómago, que fueron á la cabeza, y por eso conforman los -otros sentidos con la me<span class="pagenum" id="Page_218">[p. -218]</span>moria; ansí que, como dicen los maestros que vezan los -niños en las materias, muchas veces acaece quel muchacho sueña -dineros, y á la mañana se le ensuelven en azotes; tambien decís que -hay aojados, esto quiero que os quiteis de la fantasía, porque no -hay ojo malo, y si me decis cómo yo ví una mujer que dixo á un niño -que su madre criaba muy lindo, y dixo la otra, ¡ay qué lindo hijo y -qué gordico! y al hora el niño no alzó cabeza, esto no era mal ojo, -mas mala lengua, y dañada intencion y venenosa malicia, como sierpe -que trae el veneno en los dientes, que si dixera, ¡Dios sea loado -que lo crió! no le pudiera empecer; y si me decís cómo aquella mujer -lo pudo empecer con tan dulce palabra, digo que la culebra con la -lengua hace caricias, y da el veneno con la cola y con los dientes, -y notá, habeis de saber que todas vosotras, por la mayor parte, sois -más prestas al mal y á la envidia que no al bien, y si la malicia -no reinase más en unas que en otras, no conoceriamos nosotros el -remedio que es signarnos con el signo de la † contra la malicia y -dañada intencion de aquéllas, digo, que lícitamente se podrian decir -miembros del diablo; á lo que de los agüe<span class="pagenum" -id="Page_219">[p. 219]</span>ros y de las suertes decís, digo que si -tal vos mirais, que haceis mal, vos y quien tal cree, y para esto -notá que munchos de los agüeros en que miran, por la mayor parte -son alimañas ó aves que vuelan, á esto digo que es suciedad creer -que una criatura criada tenga poder de hacer lo que puede hacer -su Criador, que tú que viste aquel animal que se desperezó, y has -miedo, mira que si quieres, en virtud de su Criador, le mandarás que -reviente y reventará, y por esto tú debes creer en el tu Criador, que -es Omnipotente, y da la potencia y la virtud, y no á su criatura; -ansí que, señora, la † sana con el romero, no el romero sin la †, -que ninguna criatura os puede empecer, tanto cuanto la † os puede -defender y ayudar, por tanto os ruego me digais vuestra intencion.</p> - -<p><i>Loz.</i> Cuanto vos me habeis dicho es santo y bueno, mas mirá bien -mi respuesta, y es que para ganar de comer tengo de decir que sé -muncho más que no sé, y afirmar la mentira con ingenio, por sacar la -verdad, ¿pensais vos que si yo digo á una mujer un sueño, que no le -saco primero cuanto tiene en el buche? y digo luégo cualque cosa, que -veo yo que allí tiene ella<span class="pagenum" id="Page_220">[p. -220]</span> ojo, y tal vuelta el anima apasionada no se acuerda de sí -misma, y yo dígole lo que ella otra vez ha dicho, y como ve que yo -acierto en una cosa, piensa que todo es ansí, que de otra manera no -ganaria nada. Mirá el prenóstico que hice cuando murió el emperador -Maximiliano, que decian quién sería emperador, dixe, yo oí aquel loco -que pasaba diciendo: oliva despaña, despaña, despaña, que más de un -año turó, que otra cosa no decian sino despaña, despaña. Y agora que -há un año que parece que no se dice otro sino carne, carne, carne -salata, yo digo que gran carnecería se ha de hacer en Roma.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Señora Lozana, ya me quiero ir, y estó siempre á vuestro -servicio, y digo que es verdad un dicho que munchas veces leí, que, -<i>quidquid agunt homines, intentio salvat omnes</i>, donde se ve claro -que vuestra intencion es buscar la vida en diversas maneras, de -tal modo, que otro cria las gallinas y vos comeis los pollos sin -prejudicio ni sin fatiga. Felice Lozana, que no habria putas si no -hubiese rufianas que las inxiriesen á las buenas con las malas.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XLIII"> - <p><span class="pagenum" id="Page_221">[p. 221]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLIII.</h2> - <p class="subhang">Cómo salia el Auctor de casa de la Lozana, y - encontró una fantesca cargada y un villano, con dos asnos cargados - uno de cebollas y otro de castañas, y despues se fué el Auctor con - un su amigo, contándole las cosas de la Lozana.</p> -</div> - -<p><i>Auctor.</i> ¿Qué cosa es esto que traés, señoreta?</p> - -<p><i>Jacómina.</i> Bastimento para la cena, que viene aquí mi señora y un -su amigo notario, y agora verná su mozo, que trae dos cargas de leña; -señor, ¿es vuestra merced de casa? ayúdeme á descargar, que se me cae -el bote de la mostaza.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Sube, que arriba está la Lozana; ¿qué quieres? ¿tú, -vendes esas cebollas?</p> - -<p><i>Villano.</i> Señor, no sé, son para presentar á una señora que -se llama la Fresca, que mora aquí, porque me sanó á mi hijo del -ahito.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Llamá, que ahí está, esas castañas son para que se ahite -ella, y tú con sus pedos.</p> - -<p><i>Villano.</i> Micer, sí.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_222">[p. 222]</span></p> - -<p><i>Auctor.</i> Pues voto á Dios, que no hay letrado en Valladolid -que tantos cliéntulos tenga, pues aquellas ocultas allá van, que -por ella demandan, y no me partiré de aquí sin ver el trato que -esta mujer tiene, allá entra la una y la otra mujer con dos ánades, -aquélla no es puta, sino mal de madre, yo lo sabré al salir; ya se -va el villano, ya viene la leña para la cena, milagros hace, que -la quiere menuda, ya van por más leña, dice que sea seca, al mozo -envia que traiga especias y azúcar, y que sean hartas y sin moler, -que traiga candelas de sebo de las gordas, y que traiga hartas por -su amor, que será tarde, que han de jugar, yo me maravillaba si no -lo sabía decir á mi fidamani, que ella cene más de tres noches con -candelas de notario y á costa de cualque monitorio; ¿veis dó sale la -de los anadones? quiero saber qué cosa es; decíme, madre, ¿cómo os -llamais?</p> - -<p><i>Vitoria.</i> Fijo, Vitoria, enferma de la madre, y esta señora -española me ha dado aqueste cerote para poner al ombligo.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Decidme, señora, ¿qué mete dentro, si vistes?</p> - -<p><i>Vit.</i> Yo os lo diré, balbano y armonia<span class="pagenum" -id="Page_223">[p. 223]</span>co, que consuma la ventosidad, y -perdonáme, que tengo priesa.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Andate en buen hora, yo me quiero estar aquí y ver aquel -palafranero á qué entra allá, que no estará muncho, que ya viene el -notario ó novio, que será cardico, y moxama le trae el ladron; bueno, -pues entra, que ahí te quiero yo, que mejor notario es ella que tú, -que ya está matriculada, ya sale el otro, italiano es, más bien -habla español y es mi conocido; á vos, Penacho, ¿qué se dice? ¿sois -servicial á la señora Lozana? ¿qué cosa es eso que llevais?</p> - -<p><i>Penacho.</i> ¡Juro á Dios! cosas buenas para el rabo, guarda que tú -no lo dices á otro, questo es para la hemorroide que tiene monseñor -mio, adio.</p> - -<p><i>Auctor.</i> Va norabuena, que aquí viene quien yo deseaba; si -vuestra merced viniera más presto viera maravillas, y entre las otras -cosas oyera un remedio que la señora Lozana ha dado para cierta -enfermedad.</p> - -<p><i>Silvano.</i> Pues deso me quiero reir, que os maravilleis vos de sus -remedios, sabiendo vos que remedia la Lozana á todos de cualquier mal -ó bien; á los que á ella ve<span class="pagenum" id="Page_224">[p. -224]</span>nian no sé agora cómo hace, mas en aquel tiempo que yo la -conocí, embaucaba las gentes con sus palabras, y por cierto que dos -cosas le vi hacer, la una á un señor que habia comido tósigo, y ella -majó presto un rábano sin las hojas, y metiólo en vinagre fuerte, y -púsoselo sobre el corazon y pulsos; y cuando fué la peste ella en -Velitre, hizo esto mismo en vino bueno, y que tomase siempre placer, -y que no se curase de otras píldoras ni purgas. Cada mes de Mayo come -una culebra, por eso está gorda y fresca la traidora, aunque ella de -suyo lo era.</p> - -<p><i>Auctor.</i> ¿No veis qué prisa se dan á entrar y salir putas y -notarios?</p> - -<p><i>Silv.</i> Vámonos que ya son vacaciones, pues que cierran la -puerta.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XLIV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLIV.</h2> - <p class="subhang">Cómo fué otro dia á visitarla este su conocido - Silvano, y las cosas que allí contaron.</p> -</div> - -<p><i>Silv.</i> Señora Lozana, no se maraville, que quien viene no viene -tarde, y el deseo<span class="pagenum" id="Page_225">[p. 225]</span> -grande vuestro me ha traido, y tambien por ver si hay páxaros en los -nidos de antaño.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, nunca faltan palomas al palomar, y á quien bien os -quiere no le faltarán palominos que os dar.</p> - -<p><i>Silv.</i> No sean de camisa, que todo cuanto vos me decis os creo, -Dios os bendiga, que gorda estais.</p> - -<p><i>Loz.</i> Hermano, como á mis expesas y sábeme bien, y no tengo -envidia al Papa, y gánolo, y osténtolo, y quiéromelo gozar y -triunfar, y mal año para putas, que ya las he dado de mano, que por -la luz de Dios, que si me han menester, que vienen cayendo, que ya no -soy la que solia; mirá qué casa, y en qué lugar, y qué paramentos, y -qué lecho que tengo, salvo que ese bellaco me lo gasta cada noche que -no duerme seguro, y yo que nunca estoy queda, y vos que me entendeis -que somos tres; hi, hi, acordaisos de aquellos tiempos pasados -cómo triunfábamos, y habia otros modos de vivir, y eran las putas -más francas, y los galanes de aquel tiempo no compraban oficios ni -escuderatos como agora, que todo lo expendian con putas y en placeres -y convites, agora no hay sino maullantes overo,<span class="pagenum" -id="Page_226">[p. 226]</span> como dicen en esta tierra, totivento, -que todo el año hacen hebrero, y ansí se pasan, no como cuando yo me -recuerdo que venía yo cada sábado con una docena de ducados ganados -en ménos tiempo que no há que venistes, y agora cuando traigo doce -julios es muncho, pues Sábado Santo me recuerdo venir tan cansada, -que estaba toda la Pascua sin ir á estaciones, ni á ver parientas -ni amigas, y agora este Sábado Santo con negros ocho ducadillos me -encerré, que me maravillo cómo no me ahorqué, pues las navidades de -aquel tiempo, los aguinaldos y las manchas que me daban como agora -cierto, nunca tan gran estrechura se vido en Cataluña ni en Florencia -como agora hay en Roma; y si mirais en ello, entónces traian unas -mangas bobas, y agora todos las traen á la perdalesca, no sé, por mí -lo digo, que me maravillo cómo pueden vivir munchas pobres mujeres -que han servido esta córte con sus haciendas y honras, y puesto su -vida al tablero por honrar la córte y pelear y batallar, que no las -bastaban puertas de hierro, y ponian sus copos por broquel y sus -oidos por capacetes, combatiendo á sus expesas y á sus acostamientos -de no<span class="pagenum" id="Page_227">[p. 227]</span>che y de -dia, y agora ¿qué mérito les dan? salvo que unas rotos sus brazos, -otras gastadas sus personas y bienes, otras señaladas y con dolores, -otras paridas y desmamparadas, otras que siendo señoras son agora -siervas, otras estacioneras, otras lavanderas, otras estableras, -otras cabestro de símiles, otras alcahuetas, otras parteras, otras -cámara locanda, otras que hilan y no son pagadas, otras que piden á -quien pidió y sirven á quien sirvió, otras que ayunan por no tener, -otras por no poder, ansí que todas esperan que el Senado las provea -á cada una segun el tiempo que sirvió y los méritos que debe haber, -que sean satisfechas, y segun piensan y creen que harán una taberna -meritoria como antiguamente solian tener los romanos y agora la -tienen venecianos, en la cual todos aquellos que habian servido ó -combatido por el Senado romano si venian á ser viejos ó quedaban -lisiados de sus miembros por las armas, ó por la defension del -pueblo, les daban la dicha taberna meritoria, en la cual les proveian -del vito é vestito, esto al hora era bueno que el Senado cobraba -fama y los combatientes tenian esta esperanza, la cual causaba en -ellos ánimo y<span class="pagenum" id="Page_228">[p. 228]</span> -lealtad, y no solamente entónces, mas agora se espera que se dará -á las combatientas en las cuales ha quedado el arte militario, y -máxime á las que con buen ánimo han servido y sirven en esta alma -cibdad, las cuales, como dixe, pusieron sus personas y fatigas al -carro del triunfo pasado por mantener la tierra y tenella abastada y -honrada con sus personas viniendo de léxos, y luengas partidas y de -diversas naciones y lenguajes, que si bien se mira en ello, no hay -tantos lenguajes en Babilonia, adonde yo soy estada en mi juventud; -ansí que si esto se hiciese, munchas más vernian, y sería como en las -batallas cuando echan delante la gente armada, y á la postre cuando -van faltando éstos, los peones y hombres darmas, y esles fuerza -pelear á ellos y á los otros que esperaban seguir victoria, que si -bien vencen el campo, no hay quien lo regocije como en la de Ravena, -ni quien favorezca el placer que consiguen por ser pocos y solos, -que no tienen quien los ayude á levantar, y así esperan la luna de -Boloña, que es como el socorro de Escalona; ansí que tornando al -propósito, quiero decir que cuando á las perdidas y lisiadas y pobres -y en senetud<span class="pagenum" id="Page_229">[p. 229]</span> -constitutas no les dan el premio ó mérito que merecen, serán causa -que no vengan munchas que vinieran á relevar á las naturales las -fatigas y cansancios y combates, y esto causará la ingratitud que con -las pasadas usaron, y de aquí redundará que los galanes requieran -á las casadas y á las vírgenes desta tierra, y ellas darán de sus -casas, joyas, dinero y cuanto ternán á quien las encubra y á quien -las quiera, de modo que quedarán los naturales ligeros como siervos -asentados á la sombra del alcornoque, y ellas contentas y pobres, -porque se quiere dexar hacer el tal oficio á quien lo sabe menear.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XLV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLV.</h2> - <p class="subh2">Una respuesta que hace este Silvano, su conocido - de la Lozana.</p> -</div> - -<p><i>Silv.</i> Por mi vida, señora Lozana, que creo que si fuérades -vos la misma teoría no dixérades más de lo dicho, mas quiero que -sepais que la taberna meritoria para esas señoras ya está hecha -archihospital,<span class="pagenum" id="Page_230">[p. 230]</span> -y la honra, ayuda y triunfo que ellas dan al Senato es como el -grano que siembran sobre las piedras, que como nace se seca, y si -oistes decir que antiguamente cuando venía un romano ó emperador -con victoria, lo llevaban en un carro triunfante por toda la ciudad -de Roma, y esto era gran honra, y en señal de forteza una corona de -hojas de roble, y él asentado encima, y si alguna señal tenía de las -heridas que en las batallas y combates hobiese rescebido, la mostraba -públicamente, de manera que entónces el carro y la corona y las -heridas eran su gloria, y despues su renombre, fama y gloria. ¿Qué -mejor ni más largo os lo puedo yo dar á entender, señora Lozana, de -lo que vos misma podeis ver? que como se hacen francesas ó grimanas, -es necesario que en muerte ó en vida vayan á Santiago de las -Carretas, y allí el carro y la corona de flores y las heridas serán -su mérito y renombre á las que vernán, las cuales tomarán <i>audibilia -pro visibilia</i>; ansí que, señora Lozana, á vos no ha de faltar sin -ellas de comer, que ayer hablando con un mi amigo hablamos de lo -que vos alcanzais á saber, porque me recordé cuando nos rompistes -las<span class="pagenum" id="Page_231">[p. 231]</span> agallas á mí -y á cuantos estábamos en el banco de ginoveses.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y si entónces las agallas, agora los agallones, y oidme dos -razones.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XLVI"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLVI.</h2> - <p class="subh2">Respuesta que da la Lozana en su laude.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Aquel es loado que mira y nota y á tiempo manifiesta, yo -he andado en mi juventud por Levante, só estada en Nigroponte, y -he visto y oido munchas cosas, y entónces notaba, y agora saco de -lo que entónces guardé; ¿no se os acuerda cuándo estaba por ama -de aquel hijo de vuestro amo, qué concurrencia tenía de aquellos -villanos que me tenían por médica, y venían todos á mí, y yo les -decia, andaos á vuestra casa y echáos un ayuda, y sanaban? Aconteció -que una vieja habia perdido una gallina, que muchos dias habia que -ponia huevos sobre una pared, y como se encocló, echóse sobrellos, -y vino la vieja á mí que le dixese de aquella gallina, y yo estaba -enoxada, y díxele: andá, id á vuestra casa,<span class="pagenum" -id="Page_232">[p. 232]</span> y traéme la yerba canilla que nace en -los tejados, y díxeselo porque era vieja, pensando que no subiria, en -fin, subió, y halló la gallina, y publicóme que yo sabía hacer hallar -lo perdido, y así un villano perdió una borrica, vino á mí que se la -encomendase, porque no la comiesen lobos, mandéle que se hiciese un -cristel de agua fria, y que la fuese á buscar, él hízolo, y entrando -en un higueral á andar del cuerpo, halló su borrica, y desta manera -tenía yo más presentes que no el juez. Decíme, por mi vida, ¿quién -es ese vuestro amigo que decis que ayer hablaba de mí? ¿conózcolo -yo? reisos, quiérolo yo muncho, porque me contrahace tan natural mis -ménos y autos, y cómo quito las cejas, y cómo hablo con mi criado, y -cómo lo echo de casa, y cómo le decia cuando estaba mala, anda por -esas estaciones, y mira esas putas cómo llevan las cejas, y cómo -bravea él por mis duelos, y cómo hago yo que le hayan todos miedo, y -cómo lo hago moler todo el dia soliman, y el otro dia no sé quién se -lo dixo, que mi criado hacia quistion con tres, y yo, porque no los -matase, salí y metílo en casa, y cerré la puerta, y él metióse debaxo -del lecho á buscar la espada, y como yo estaba<span class="pagenum" -id="Page_233">[p. 233]</span> afanada porque se fuesen ante quél -saliese, entré y busquélo, y él tiene una condicion, que cuando tiene -enojo, si no lo desmuele, luégo se duerme, y como lo veo dormido -debaxo de la cama, me alegré, y digo, en este medio los otros huiran; -y cómo lo halago, que no se me vaya, y cómo reñimos porque metió el -otro dia el suyo en una olla que yo la tenía media de agua de Mayo, -y cómo arma dentro por causa del agua, traia la olla colgada, y yo -quise más perder la olla y el agua, que no que se le hiciese mal; -y el otro dia que estaban aquí dos mochachas como hechas de oro, -parece que el bellaco arma, y tal armada, que todas dos agujetas -de la bragueta rompió, que eran de gato soriano, y cómo yo lo hago -dormir á los piés, y él cómo se sube poco á poco, y otras mil cosas -que cuando yo lo ví contrahacerme, me parecia que yo era. Si vos lo -viéredes aquí cuando me vino á ver que estaba yo mala, que dixe á -ese cabron de Rampin que fuese aquí á una mi vecina, que me prestase -unos manteles, dixo que no los tenía, dixe yo simplemente, mira qué -borracha, que está ella sin manteles, toma, vé, cómprame una libra -de lino, que yo me los hilaré, y ansí no la<span class="pagenum" -id="Page_234">[p. 234]</span> habré menester. Señor, yo lo dixe, y él -lo oyó, no fué menester más, como él há tiempo, cuando yo no pensaba -en ello, me contrahizo, que quedé espantada.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XLVII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLVII.</h2> - <p class="subhang">Cómo se despide el conocido de la señora Lozana, y - de las señas de la patria del Auctor.</p> -</div> - -<p><i>Silv.</i> Señora Lozana, quisiera que acabáramos la materia -comenzada de la meritoria, mas como no tuvo réplica, manda vuestra -merced que digamos reliqua, para que se sienten y vayan reposadas, -donde la rueda de la carreta las acabará, y tornando á responderos -de aquel señor que de vuestras cosas hace un retrato, quiero que -sepais que só estado en su tierra, y daréos señas della. Es una villa -cercada, y cabeza del maestrazgo de Calatrava, y antiguamente fué muy -gran cibdad, dedicada al dios ó planeta Marte, como dice Apuleyo; -cuando el planeta Mercurio andaba en el cielo, el dios Marte, -que aquella peña era su trono y ara, de donde tomó nombre<span -class="pagenum" id="Page_235">[p. 235]</span> la Peña de Marte, y al -presente de los Martes, porque cada uno de los que allí moran son un -Marte en batalla, que son hombres inclinados al arte de la milicia -y á la agricultura, porque remedan á los romanos, que reedificaron -donde agora se habita, al pié de la dicha peña, porque allí era -sacrificado el dios de las batallas; y ansí son los hombres de -aquella tierra muy aptos para armas, como si oisteis decir lo que -hicieron los Covos de Mártos en el reino de Granada, por tanto que -decian los moros que el Covo viejo y sus cinco hijos eran de hierro -y áun de acero, bien que no sabian la causa, del planeta Marte, que -en aquella tierra reinaba de nombre y de hecho, porque allí puso -Hércules la tercera piedra ó colona que al presente es puesta en el -templo; hallóse el año M.D.IIII: y la Peña de Mártos nunca la pudo -tomar Alejandro Magno ni su gente, porque es inexpunabile á quien -la quisiese por fuerza, ha sido siempre honra y defension de toda -Castilla. En aquella tierra hay las señales de su antigua grandeza en -abundancia, esta fortísima peña es tan alta que se ve Córdova, que -está catorce leguas de allí, ésta fué sacristía y conserva cuando se -perdió<span class="pagenum" id="Page_236">[p. 236]</span> España, al -pié de la cual se han hallado atautes de plomo y marmóreos escritos -de letras gódicas é de egipciacas; y hay una puerta que se llama la -Puerta del Sol, que guarda al Oriente, dedicada al planeta Febo, hay -otra puerta, La Ventosilla, que quiere decir que allí era la silla -del solícito elemento Mercurio, y la otra puerta del Viento dedicada -á este tan fuerte elemento aéreo, por tanto el fortísimo Marte -dedicó á este elemento dos puertas que guardasen su altar, todas dos -puertas de Mercurio guardan al Poniente, hay un albollon que quiere -decir salida de agua al baluarte do reposa la diosa Cereza, hay dos -fortalezas, una en la altísima peña, y otra dentro en la villa, y el -Almedina, que es otra fortaleza que hace cuarenta fuegos, y la villa -de Santa María, que es otra fortaleza que hace cien fuegos, y toda -la tierra hace mil y quinientos; y tiene buenos vinos toronteses y -albillos y haloques, tiene gran campiña, donde la diosa Cereza se -huelga, tiene monte, donde se coge muncha grana, y grandes términos -y muy buenas aguas vivas, y en la plaza un altar de la Madalena, y -una fuente, y un alamillo, y otro álamo delante de la puerta de una -iglesia, que se<span class="pagenum" id="Page_237">[p. 237]</span> -llama la solícita y fortísima y santísima Martha, huéspeda de -<span - id="tn_3" - class="cambiado" - title="en el libro impreso: Xp̄ō.">Cristo.</span> -En esta iglesia está una capilla que fué de los Templares, que se -dice de San Benito, dicen que antiguamente se decia Roma la Vieja; -todas estas cosas demuestran su antigua grandeza, máxime que todas -las ciudades famosas del Andalucía tienen la puerta Mártos, que dice -su antigua fortaleza, salvo Granada, porque mudó la puerta Elvira; -tiene asimismo una fuente marmórea, con cinco pilares á la puerta de -la villa, edificada por arte mágica, en tanto espacio cuanto cantó un -gallo, el agua de la cual es salutífera, está en la via que va á la -cibdad de Mentesa, alias Jaen, tiene otra al pié de Malvecino, donde -Marte abrevaba sus caballos, que agora se nombra la fuente Santa -Martha, salutífera contra la fiebre, la mañana de San Juan sale en -ella la cabelluda, que quiere decir, que allí muchas veces apareció -la Madalena, y más arriba está la peña de la Sierpe, donde se ha -visto Santa Martha defensora, la cual allí miraculosamente mató un -ferocísimo serpiente, el cual devoraba los habitantes de la cibdad de -Marte, y ésta fué la principal causa de su despoblacion. Por tanto, -el templo lapí<span class="pagenum" id="Page_238">[p. 238]</span>deo -y fortísima ara de Marte fué y es al presente consagrado á la -fortísima Santa Martha, donde los romanos, por conservar sus mujeres -en tanto que ellos eran á las batallas, otra vez la fortificaron, -de modo que toda la honestidad y castidad y bondad que han de tener -las mujeres, las tienen las de aquel lugar, porque traen el orígine -de las castísimas romanas, donde munchas y munchas son con un solo -marido contentas. Y si en aquel lugar, de poco acá, reina alguna -invidia ó malicia, es por causa de tantos forasteros que corren allí -por dos cosas, la una porque abundan los torculares y los copiosos -graneros, juntamente con todos los otros géneros de vituallas, porque -tiene cuarenta millas de términos, que no le falta, salvo tener el -mar á torno; la segunda, que en todo el mundo no hay tanta caridad, -hospitalidad y amor proximal cuanto en aquel lugar, y cáusalo la -caritativa huéspeda de -<span - id="tn_4" - class="cambiado" - title="en el libro impreso: Xp̄ō.">Cristo.</span> -Allí poco léxos está la sierra de -Aillo, ántes de Alchahudete.</p> - -<p><i>Loz.</i> Alcahudete el que hace los cornudos á ojos vistas.</p> - -<p><i>Silv.</i> Finalmente, es una felice patria, donde siendo el Rey -personalmente, mandó<span class="pagenum" id="Page_239">[p. -239]</span> despeñar los dos hermanos Caravajales, hombres -animosísimos, acusados falsamente de tiranos, la cuya sepultura ó -mausoleo permanece en la capilla de Todos Santos, que antiguamente -se decia la <i>Sancta Sanctorum</i>, y son en la dicha capilla los -huesos de fortísimos reyes y animosos maestres de la dicha órden de -Calatrava.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor Silvano, ¿qué quiere decir que el Auctor de mi -retrato no se llama Cordovés, pues su padre lo fué, y él nació en la -diócesi?</p> - -<p><i>Silv.</i> Porque su castísima madre y su cuna fué en Mártos, y como -dicen, no donde naces, sino con quien paces. Señora Lozana, veo que -viene gente, y si estoy aquí os daré empacho, dadme licencia, y mirá -cuándo mandais que venga á serviros.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mi señor, no sea mañana ni el sábado, que terné priesa, -pero sea el domingo á cená y todo el lúnes, porque quiero que me -leais, vos que teneis gracia, las coplas de Fajardo y la comedia -Tinalaria y á Celestina, que huelgo de oir leer estas cosas -muncho.</p> - -<p><i>Silv.</i> ¿Tiénela vuestra merced en casa?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, vedla aquí, mas no me la leen á mi modo, como haréis -vos, y traé<span class="pagenum" id="Page_240">[p. 240]</span> -vuestra vihuela y sonarémos mi pandero.</p> - -<p><i>Silv.</i> Contémplame esa muerte.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XLVIII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLVIII.</h2> - <p class="subhang">Cómo vinieron diez cortesanas á se afeitar, y lo - que pasaron, y despues otras dos casadas sus amigas, camiseras.</p> -</div> - -<p><i>Dorotea.</i> Señora Lozana, más cara sois vos de haber, que la -muerte cuando es deseada, mirá cuántas venimos á serviros, porque vos -no os dexais ver despues que os enriquecistes, y habemos de comer y -dormir todas con vos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sea norabuena, que cuando amanece, para todo el mundo -amanece, ¿quién diria de no á tales convidadas? por mi vida, que se -os parece que estais pellejadas de mano de otrie que de la Lozana, -así lo quiero yo, que me conozcais, que pagais á otrie bien por -mal pelar; por vida de Rampin, que no tengo de perdonar á hija de -madre, sino que me quiero bien pagar. Mirá qué ceja ésta, no hay -pelo con pelo, y quien gastó tal ceja como ésta, por vida<span -class="pagenum" id="Page_241">[p. 241]</span> del Rey, que merecia -una cuchillada por la cara, porque otra vuelta mirase lo que hacia, -mirá si hubiera un mes que yo estuviera en la cama, cuando en quince -dias os han puesto del lodo; y vos, señora, ¿qué paño es ese que -teneis? ésa agua fuerte y soliman crudo fué, y vuestra prima ¿qué es -aquello que todos los cabellos se le salen? la Judía anda por aquí, -no me curo, que por eso se dice á rio vuelto ganancia de pescadores; -vení acá vos, ¿qué manos son ésas? entrá allá, y dáme aquel botecillo -de oro, y manos eran éstas para dexar gastar, tomá y teneldo hasta -mañana, y veréis qué manos sacaréis; el domingo, si estuviera aquí -mi criado, enviaré á comprar ciertas cosas para vosotras, mas torná -por aquí, que yo lo enviaré á comprar si me dexais dineros, que á -deciros la verdad, éstos que me habeis dado bien los he ganado, y áun -es poco, que cuando os afeito cada sábado me dais un julio y agora -merecia dos, por haber emendado lo que las otras os gastaron.</p> - -<p><i>Teresa Narbaez.</i> Mirá bien y contá mejor, que no hay entre todas -nosotras quien os haya dado ménos de dos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bien, mas no contais vosotras lo<span class="pagenum" -id="Page_242">[p. 242]</span> que yo he puesto de mi casa, á vos -aceite de adormideras y ólio de almendras amargas perfectísimo, y á -ella unto de culebra, y á cada una segund vi que tenía menester; por -mi honra que quiero que las que yo afeito vayan por todo el mundo -sin vergüenza y sean miradas; por el siglo de vuestro padre, señora -Dorotea, ¿qué os parece qué cara llevan todas? y á vos cómo se os ha -pasado el fuego que traiades en la cara con el ólio de calabaza que -yo os puse; id en buen hora, que no quiero para con vosotras estar en -un ducado, que otro dia lo ganaré que vernés mejor apercebidas.</p> - -<p><i>Narbaez.</i> ¡Oh qué cara! ¿es éste diablo? ésta y nunca más, si las -jodías me pelan por medio carlin, ¿por qué ésta ha de comer de mi -sudor? pues ántes de un año Teresa Narbaez quiere saber más que no -ella.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Quién son estas que vienen á la romanesca, que ya acá -vienen?</p> - -<p><i>Leonor.</i> Abrí, puta vieja, que á saco os tenemos de dar, -¿paréceos bien que há un mes que no visitais á vuestras amigas? -en puntos estamos de daros de masculillo, ¡hay qué gorda está -esta putana! bien parece que come y bebe y triunfa, y tiene<span -class="pagenum" id="Page_243">[p. 243]</span> quien bien la cabalgue -para el otro mundo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Tomá una higa, porque no me ahojeis, ¿qué viento fué este -que por acá os echó? mañana queria ir á Pozoblanco á veros.</p> - -<p><i>Leon.</i> Mirá, hermana, tenemos de ir á unas bodas de la hija de -Paniagua con el Izquierdo, y no valemos nada sin tí, tú has de poner -aquí toda tu ciencia, y más que no puedo comportar á mi marido los -sobacos, dame cualque menjunge que le ponga, y vézanos á mí y á esta -mi prima como nos rapemos los pendejos, que nuestros maridos lo -quieren ansí, que no quieren que parezcamos á las romanas que jamas -se los rapan, y págate á tu modo, ves aquí cinco julios, y despues te -enviarémos el resto.</p> - -<p><i>Loz.</i> Las romanas tienen razon, que no hay en el mundo mujeres -tan castas ni tan honestas; andá, quitá allá vuestros julios, que no -quiero de vosotras nada, enviá á comprar lo que es necesario, y dexá -poner á mí el trabajo.</p> - -<p><i>Leon.</i> Pues sea ansí, enviemos á vuestro mozo que lo compre.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bien será menester otro julio, que no se lo darán ménos de -seis.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_244">[p. 244]</span></p> - -<p><i>Leon.</i> Tomá, veis ahí, vaya presto.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Cómo estais por allá? por acá muy ruinmente lo pasamos, -por mí lo digo que no gano nada, mejor fuera que me casára.</p> - -<p><i>Leon.</i> ¡Ay, señora, no lo digais, que sois reina ansí como -estais! ¿sabeis que decia mi señor padre? en requia sea su alma, que -la mujer que sabía texer era esclava á su marido, y quel marido no la -habia de tener sujeta sino en la cama, y con esto nos queremos ir, -que es tarde, y el Señor os dé salud á vos y á Rampin, y os lo dexe -ver Barrachel de campaña, Amén.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ansí veais de lo que más quereis, que si no fuera aquella -desgracia quel otro dia le vino, ya fuera él alcalde de la hermandad -de Belitre, y si soy viva el año que viene, yo lo haré porqueron de -Bacano, que no le falta ánimo y manera para ser eso y más; andad -sanas y encomendáme toda la ralea.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_XLIX"> - <p><span class="pagenum" id="Page_245">[p. 245]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLIX.</h2> - <p class="subhang">Cómo vinieron á llamar á la Lozana que fuese á - ver un gentil-hombre nuevamente venido, que estaba malo, y dice - ella entre sí, por las que se partieron:</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Yo doy munchas gracias á Dios porque me formó en Córdoba -más que en otra tierra, y me hizo mujer sabida y no bestia, y de -nacion española y no de otra; miraldas cuáles van despues de la Ceca -y la Meca y la Valdandorra, por eso se dice, sea marido aunque sea de -palo, que por ruin que sea es marido; éstas están ricas, y no tienen -sus maridos, salvo el uno una pluma y el otro una aguja, y trabajar -de dia y de noche, porque se den sus mujeres buen tiempo, y ellos -trampear, y de una aguja hacer tres y ellas al reves; yo me recuerdo -haber oido en Levante á los christianos de la cintura, que contaban -cómo los moros reprendian á los christianos en tres cosas: la primera -que sabian escrebir y daban dineros á notarios y á quien escribiese -sus secretos, y la otra que daban á guardar sus dineros y hacian -ricos á los<span class="pagenum" id="Page_246">[p. 246]</span> -cambiadores, la otra, que hacian fiesta la tercera parte del año, las -cuales son para hacer al hombre siempre en pobreza, y enriquecer á -otrie que se rie de gozar lo ajeno, y no me curo, porque, como dicen, -no hay cosa nueva debaxo del sol; querria poder lo que quiero, pero -como dixo Séneca, gracias hago á este señal que me dió mi fortuna, -que me costriñe á no poder lo que no debo de querer, porque de otra -manera yo haria que me mirasen con ojos de alinde.</p> - -<p><i>Ramp.</i> ¿Qué haceis? mirá que os llama un mozo de un novicio -bisoño.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vení arriba, mi alma, ¿qué buscais?</p> - -<p><i>Herjeto.</i> Señora, á vuestra merced, porque su fama vuela.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿De qué modo, por vida de quien bien quereis? que vos nunca -lo hecistes sosegadamente, que el aire os lo da, y si no os diese cien -besos en esos ojos negros, mi rey, decíme y ¿quién os dixo mal de -mí?</p> - -<p><i>Herj.</i> Señora, en España nos dixeron mill bienes de vuestra -merced, y en la nao unas mujeres que tornan acá con unas niñas -que quedan en Civita Vieja, y ellas rezan á las niñas vuestro -nombre, porque si se per<span class="pagenum" id="Page_247">[p. -247]</span>dieren, que vengan á vos, porque no tienen otro mamparo y -vienen á ver el año santo, que segun dicen han visto dos, y con éste -serán tres, y creo que esperan el otro por tornar contentas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Deben de ser mis amigas, y por eso saben que mi casa es -alhóndiga para servirlas, y habrán dicho su bondad.</p> - -<p><i>Herj.</i> Señora Lozana, mi amo viene de camino y no está bueno, -él os ruega que le vais á ver, que es hombre que pagará cualquier -servicio que vuestra merced le hiciere.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vamos, mi amor, á vos, digo, Rampin, no os partais, que -habeis de dar aquellos trapos á la galan portuguesa.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Sí haré, vení presto.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mi amor, ¿dó posais?</p> - -<p><i>Herj.</i> Señora, hasta agora yo y mi amo habemos posado en la -posada del señor don Diego ó Santiago á dormir solamente, y comer en -la posada de Bartolero, que siempre salimos sospirando de sus manos; -pero tienen esto, que siempre sirven bien, y allí es otro estudio de -Salamanca, y otra Sapiencia de París, y otras Gradas de Sevilla, y -otra Lonja de Valencia, y otro Drageto ó Rialto en Venecia, y otra -barbería<span class="pagenum" id="Page_248">[p. 248]</span> de cada -tierra, y otro Chorrillo de Nápoles, que más nuevas se cuentan allí -que en ninguna parte destas que he dicho, por munchas que se digan -en Bancos. En fin, hemos tenido una <i>vita dulcedo</i>, y agora mi amo -está aquí en casa de una que creo que tiene bulda firmada de la -Cancillería de Valladolid, para decir mentiras y loarse, y decir que -fué y que fué, y voto á Dios que se podia decir de quince años como -Elena.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y á qué es venido vuestro amo á esta tierra?</p> - -<p><i>Herj.</i> Señora, por corona; decíme, señora, ¿quién es aquella -galan portuguesa que vos dexistes?</p> - -<p><i>Loz.</i> Fué una mujer que mandaba en la mar y en la tierra, y -señoreó á Nápoles, tiempo del gran Capitan, y tuvo dineros más que no -quiso, y vesla allí asentada demandando limosna á los que pasan.</p> - -<p><i>Herj.</i> Aquélla el temor me pone á mí, cuanto más á las que ansí -viven, y mirá, señora Lozana, como dicen en latin: <i>Non proposuerunt -Deum ante conspectum suum</i>, que quiere decir que no pusieron á Dios -las tales delante á sus ojos, y nótelo vuestra merced esto.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sí haré, entremos presto, que ten<span class="pagenum" -id="Page_249">[p. 249]</span>go que hacer. ¿Aquí posais casa desa -puta vieja, lengua doca?</p> - -<p><i>Herj.</i> Doña Ines, zagala como espada del Cornadillo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ésta sacó de pila á la doncella Teodor.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_L"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO L.</h2> - <p class="subh2">Cómo la Lozana va á ver este gentil-hombre, y - dice subiendo:</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Más sabe quien muncho anda que quien muncho vive, porque -quien muncho vive, cada dia oye cosas nuevas, y quien muncho anda, ve -lo que ha de oir; ¿es aquí la estancia?</p> - -<p><i>Herj.</i> Señora, sí, entrá en aquella cámara, que está mi amo en el -lecho.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor mio, no conociéndoos quise venir, por ver gente de mi -tierra.</p> - -<p><i>Trujillo.</i> Señora Lozana, vuestra merced me perdone, que yo habia -de ir á homillarme delante de vuestra real persona, y la pasion -corporal es tanta, que puedo decir que es interlineal, y por esto -me atreví á suplicalla me visitase malo porque yo la visite á ella -cuando sea bueno, y con su<span class="pagenum" id="Page_250">[p. -250]</span> visitacion sane. Va tú, compra confites para esta -señora.</p> - -<p><i>Loz.</i> Nunca en tal me vi, mas veré en qué paran estas longuerías -castellanas.</p> - -<p><i>Truj.</i> Señora, alléguese acá, y contalle he mi mal.</p> - -<p><i>Loz.</i> Diga, señor, y en lo que dixere veré su mal, aunque debe -ser luengo.</p> - -<p><i>Truj.</i> Señora, más es ancho que luengo, yo, señora, oí decir que -vuestra casa era aduana, y para despachar mi mercadancia, quiero -ponella en vuestras manos para que entre esas señoras vuestras -contemporáneas me hagais conocer para desempachar y hacer mis hechos, -y como yo, señora, no estó bueno munchos dias há, habeis de saber que -tengo lo mío tamaño, y despues que venistes se me ha alargado dos ó -tres dedos.</p> - -<p><i>Loz.</i> En boca de un perro, señor; si el mal que vos teneis -es natural no hay ensalme para él, mas si es accidental, ya se -remediará.</p> - -<p><i>Truj.</i> Señora, querría aduanallo por no perdello, meté la mano, y -veréis si hay remedio.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay triste! ¿de verdad teneis esto malo? y cómo está -valiente.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_251">[p. 251]</span></p> - -<p><i>Truj.</i> Señora, yo he oido que teneis vos muy lindo lo vuestro, y -quiérolo ver por sanar.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mis pecados me metieron aquí; señor, si con vello entendeis -sanar, veislo aquí, mas á mí porque vine, y á vos por cuerdo, nos -habian descobar.</p> - -<p><i>Truj.</i> Señora, no hay que escobetear, que mi huéspeda escobeteó -esta mañana mi ropa, lléguese vuestra merced acá, que se vean bien, -porque el mio es tuerto y se despereza.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bien se ven si quieren.</p> - -<p><i>Truj.</i> Señora, bésense.</p> - -<p><i>Loz.</i> Basta haberse visto.</p> - -<p><i>Truj.</i> Señora, los tocos y el tacto es el que sana, que así lo -dixo Santa Nefixa, la que murió de amor suave.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LI"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LI.</h2> - <p class="subh2">Cómo se fué la Lozana corrida, y decia muy enojada:</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Esta venida á ver este guillote me porná escarmiento para -cuanto viviere,<span class="pagenum" id="Page_252">[p. 252]</span> -nunca más perro á molino, porque era más el miedo que tenía que no -el gozo que hube, que no osaba ni sabía á qué parte me echase, éste -fué el mayor aprieto que en mi vida pasé, no queria que se supiese -por mi honra, y dicen que vienen de España muy groseros, á la fe éste -más supo que yo; es trujillano, por eso dicen perusino en Italia, -y trujillano en España á todas naciones engaña, este majadero ha -querido descargar en mí por no pagar pontaje, y veréis que á todas -hará desta manera, y á ninguna pagará, yo callaré por amor del -tiempo; la vejez de la pimienta le venga, engañó á la Lozana, como -que fuera yo Santa Nefixa, que daba á todos de cabalgar en limosna, -pues no lo supiera ansí hordir Hernan Centeno, si yo esto no lo -platicase con alguno, no sería ni valdria nada si no lo celebrásemos -al dios de la risa, porque yo sola me sonrio toda de cómo me tomó -á manos, y mirá que si yo entendiera á su criado, bien claro me lo -dixo, que bien mirado, ¿qué me podia á mí dar uno que es estado en la -posada del señor don Diego, sino fruta de hospital pobre? en fin, la -codicia rompe el saco, otro dia no me engañaré, aunque bien me supo, -más<span class="pagenum" id="Page_253">[p. 253]</span> quisiera -comer semejante bocado en placer y en gasajo; Pedro de Hurdemalas no -supiera mejor enredar como ha hecho este bellacazo, desflorador de -coños, las paredes me metió adentro. Ansí me vea yo gran señora, que -pensé que tenía mal en lo suyo, y dixe, aquí mi ducadillo no me puede -faltar, y él pensaba en otro; no me curo, que en ál va el engaño, -pues me quedan las paredes enhiestas, quiero pensar qué diré á mi -criado para que mire por él, mas no lo vi vestido, ¿qué señas daré -dél? salvo que á él le sobra en la cara lo que á mí me falta.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Caminá, que es venida madona Divicia, que viene de la -feria de Requenate, y trae tantos cuchillos, que es una cosa de -ver.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué los quiere hacer?</p> - -<p><i>Ramp.</i> Dice que grátis se los dieron, y grátis los quiere dar.</p> - -<p><i>Loz.</i> Veis aquí, lo que con unos se pierde con otros se gana.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LII"> - <p><span class="pagenum" id="Page_254">[p. 254]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LII.</h2> - <p class="subhang">Cómo la Lozana encontró, ántes que entrase en su casa, - con un vagamundo, llamado Sagüeso, el cual tenía por oficio jugar y - cabalgar de balde, y dice:</p> -</div> - -<p><i>Sagüeso.</i> Si como yo tengo á Celidonia la del vulgo de mi mano, -tuviese á esta traidora colmena de putas, yo sería duque del todo, -mas aquel acemilon de su criado es causa que pierda yo y otros tales -el susidio desta alcatara de putas y alcancía de bobas y alambique de -cortesanas. Juro á Dios que la tengo de hacer dar á los leones, que -quiero decir que Celidonia sabe más que no ella, y es más rica y vale -más, aunque no es maestra de enxambres.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Dónde is vos por aquí? ¿hay algo que malsinar ó que -baratar? ya es muerto el duque Valentin, que mantenia los haraganes y -vagamundos.</p> - -<p><i>Sag.</i> Señora Lozana, siempre lo tovistes de decir lo que quereis; -es porque demostrais el amor que teneis á los vuestros servidores, -máxime á quien os desea servir hasta la muerte. Vengo, que me -arrastran estas cejas.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_255">[p. 255]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Agora te creo ménos, yo deseo ver dos cosas en Roma ántes -que muera, y la una es que los amigos fuesen amigos en la prosperidad -y en la adversidad, y la otra, que la caridad sea exercitada, y no -oficiada, porque, como veis, va en oficio y no en exercicio, y nunca -se ve sino escrita ó pintada, ó por oidas.</p> - -<p><i>Sag.</i> En eso y en todo teneis razon; mas ya me parece que la -señora Celidonia os sobrepuja casi en el todo, porque en el vulgo no -hay casa tan frecuentada como la suya, y está rica, que no sabe lo -que tiene, que ayer solamente, porque hizo vender un sueño á uno, le -dieron de corretaje cuatro ducados.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Sabes con que me consuelo? con lo que dixo Rampin, mi -criado, que en dinero y en riquezas me pueden llevar, mas no en -linaje ni en sangre.</p> - -<p><i>Sag.</i> Voto á mí, que teneis razon; mas para saber lo cierto, será -menester sangrar á todas dos, para ver cuál es mejor sangre, pero una -cosa veo, que tiene gran fama, que dicen que no es nacida ni nacerá -quien se la pueda comparar á la Celidonia, porque Celestina la sacó -de pila.</p> - -<p><i>Loz.</i> Deso me querria yo reir, de la<span class="pagenum" -id="Page_256">[p. 256]</span> puta cari-acuchillada en la cuna, -que no me fuese á mí tributaria la puta vieja otogenaria; será -menester hacer con ella como hicieron los romanos con el pópulo de -Hierusalem.</p> - -<p><i>Sag.</i> ¿Qué, por vuestra vida, señora Lozana?</p> - -<p><i>Loz.</i> Cuando los romanos vencieron y señorearon toda la tierra de -Levante, ordenaron que en señal de tributo, les enviasen doce hijos -primogénitos, los cuales, viniendo muy adornados de joyas y vestidos, -traian sus banderas en las manos, y por armas un letrero que decia -en latin: <i>Quis major unquam Israel</i>, y ansí lo cantaban los niños -hierosolimitanos, los romanos, como sintieran la cancion, hicieron -salir sus niños vestidos á la antigua, y con las banderas del Senado -en las manos, y como los romanos no tenian sino una † blanca en campo -roxo, que Constantino les dió por armas, hacen poner debaxo de la † -una S. y una P. y una R., de manera que, como ellos decian, ¿quién -fué jamas mayor que el pueblo israelítico? estotros les respondieron -con sus armas, diciendo: <i>Senatus Populusque Romanus</i>; ansí que, como -vos decís, que quién se halla mayor que la<span class="pagenum" -id="Page_257">[p. 257]</span> Celidonia, yo digo: Lozana y Rampin en -Roma.</p> - -<p><i>Sag.</i> Por vida del gran maestro de Ródas, que me convideis á -comer sólo por estar debaxo de vuestra bandera.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Por qué no? entrá en vuestra casa y mia, y de todos los -buenos, que más ventura teneis que seso, pero entrá cantando: ¿Quién -mayor que la Celidonia? Lozana y Rampin en Roma.</p> - -<p><i>Sag.</i> Soy contento, y áun bailar como oso en colmenar, alojado á -discrecion.</p> - -<p><i>Loz.</i> Calla, loco, caxcos de agua, que está arriba madona -Divicia, y alojarás tu caballo.</p> - -<p><i>Sag.</i> Beso las manos de sus alfardillas, que, voto á Dios, que os -arrastra la caridad como gramalla de luto.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y á tí la ventura, que naciste de pié.</p> - -<p><i>Sag.</i> Voto á mí que nací con lo mio delante.</p> - -<p><i>Loz.</i> Bien se te parece en ese remolino, cierra la puerta y sube -pasico, y ten discrecion.</p> - -<p><i>Sag.</i> Así goce yo de vos, que esta mañana me la hallé, que me -sobra y se me cae á pedazos.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LIII"> - <p><span class="pagenum" id="Page_258">[p. 258]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LIII.</h2> - <p class="subh2">Lo que pasan entre todos tres, y dice la Lozana á Divicia.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Ay cómo vienes fresca puta, haste dado solacio y buen -tiempo por allá, ¿y los dientes de plata? ¿qué son dellos?</p> - -<p><i>Divicia.</i> Aquí los traigo en la bolsa que me hicieron éstos de -hueso de ciervo, y son mejores, que como con ellos.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Por la luz de Dios, que se te parece la feria! ¿chamelotes -son ésos y qué?</p> - -<p><i>Div.</i> Mira, hermana, más es el deseo que traigo de verte, que -cuanto gané; siéntate y comamos, que por el camino coheché estas dos -liebres; dime, hermana, ¿quién es este que sube?</p> - -<p><i>Loz.</i> Un hombre de bien, que comerá con nosotras.</p> - -<p><i>Sag.</i> Esté norabuena esta galan compañía.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mira, Sagüeso, qué pierna de puta y vieja.</p> - -<p><i>Div.</i> Está quéda, puta Lozana, que no lo conozco, y quieres que -me vea.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mira qué ombligo, por el siglo de<span class="pagenum" -id="Page_259">[p. 259]</span> tu padre, que se lo beses; mira qué -duro tiene el vientre.</p> - -<p><i>Sag.</i> Como hierba de cien hojas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mira si son sesenta años éstos.</p> - -<p><i>Div.</i> Por cierto que paso, que cuando vino el rey Carlo á -Nápoles, que comenzó el mal incurable el año de mil y cuatrocientos -y ochenta y ocho, vine yo á Italia, y agora estoy consumida del -cabalgar, que jamas tengo ya de salir de Roma sino para mi tierra.</p> - -<p><i>Loz.</i> Anda, puta refata; ¿agora quieres ir á tu tierra á que te -digan puta jubilada, y no querrán que traigas mantillo? si no vernia, -gózate, puta, que agora viene lo mejor, y no seas tú como la otra, -que decia despues de cuarenta años que habia estado á la mancebía: -si de aquí salgo con mi honra, nunca más al burdel, que ya estoy -harta.</p> - -<p><i>Sag.</i> Agora está vuestra merced en el adolescencia, que es cuando -apuntan las barbas, que en vuestra puericia otrie gozó de vos, y -agora vos de nos.</p> - -<p><i>Div.</i> ¡Ay, señor, que tres enfermedades que tuve siendo niña -me desmedraron! porque en Medina ni en Búrgos no habia quien se me -comparase, pues en Zaragoza<span class="pagenum" id="Page_260">[p. -260]</span> más ganaba yo que puta que fuese en aquel tiempo, -que por excelencia me llevaron al publique de Valencia, y allí -combatieron por mí cuatro rufianes y fuí libre, y desde entónces tomé -reputacion, y si hubiese guardado lo ganado, ternía más riquezas que -Feliciana.</p> - -<p><i>Sag.</i> Harta riqueza teneis, señora, en estar sana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo queria saber cuánto há que no comí salmorejo mejor -hecho.</p> - -<p><i>Sag.</i> De tal mano está hecho, y por Dios, que no me querria morir -hasta que comiese de su mano una capirotada ó una lebrada, aunque en -esta tierra no se toma sabor ni en el comer ni en el hoder, que en mi -tierra es más dulce que el cantar de la serena.</p> - -<p><i>Div.</i> Pues yo os convido para mañana.</p> - -<p><i>Sag.</i> Mi sueño ensuelto.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Quiéreslo vender?</p> - -<p><i>Sag.</i> No, voto á Dios.</p> - -<p><i>Loz.</i> Guarda, que tengo buena mano, que el otro dia vino -aquí un escobador de palacio, y dixo que soñó que era muerto un -canónigo de su tierra, y estaba allí un solicitador, y hice yo que -se lo comprase, y que le dixese el nombre del canónigo que<span -class="pagenum" id="Page_261">[p. 261]</span> soñó, y fué el -solicitador, y demandó este canonigado, y diéronselo, y á cabo de -quince dias vino el aviso al escobador, y teníalo ya el otro y -quedóse con él, y yo con una caparela.</p> - -<p><i>Sag.</i> Dexáme beber, y despues hablarémos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Siéntate para beber, que te temblarán las manos.</p> - -<p><i>Sag.</i> ¿Y deso viene el temblar de las manos? no lo sabía; y -cuando tiembla la cabeza ¿de qué viene?</p> - -<p><i>Loz.</i> Eso viene de hacer aquella cosa en pié.</p> - -<p><i>Sag.</i> ¡Oh, pese á tal! ¿y si no puede habello el hombre de otra -manera?</p> - -<p><i>Loz.</i> Dime, Sagüeso, ¿por qué no estás con un amo, que te haria -bien?</p> - -<p><i>Sag.</i> ¿Qué mejor amo que tenellos á todos por señores, y á vos -y á las putas por amas, que me den leche, y yo á ellas suero? yo, -señora Lozana, soy gallego, y criado en Mogollon, y quiero que me -sirvan á mí, y no servir á quien cuando esté enfermo me envie al -hospital, que yo me sé ir sin que me envien; yo tengo en Roma sesenta -canavarios por amigos, que es revolucion por dos meses.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_262">[p. 262]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Mira cómo se te durmió Divicia encima de la pierna.</p> - -<p><i>Sag.</i> Mira la mano dó la tiene.</p> - -<p><i>Loz.</i> Fuésele ahí, es señal que te quiere bien, tómala tú, y -llévala á esotra cámara y échala sobre el lecho, que su usanza es -dormir sobre el pasto; espera, te ayudaré yo, que pesa.</p> - -<p><i>Sag.</i> ¡Oh pese á mí, que no me la llevaré espetada por más pesada -que sea, cuanto más que estoy tan usado, que se me antoja que no pesa -nada! ¿cómo haré, señora Lozana, que me duermo todo? ¿quereis que me -éntre en vuestra cámara?</p> - -<p><i>Loz.</i> Échate cabe ella, que no se espantará.</p> - -<p><i>Sag.</i> Mirá que me llameis, porque tengo de ir á nadar, que tengo -apostado que paso dos veces el rio sin descansar.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mira no te ahogues, que este Tíber es carnicero como -Tórmes, y paréceme que tiene éste más razon que no el otro.</p> - -<p><i>Sag.</i> ¿Por qué éste más que los otros?</p> - -<p><i>Loz.</i> Has de saber que esta agua que viene por aquí era partida -en munchas partes, y el emperador Temperio quiso juntarla y que -viniese toda junta, y por más excelencia quiso hacer que jamas no -se perdie<span class="pagenum" id="Page_263">[p. 263]</span>se ni -faltase tan excelente agua á tan magnífica cibdad, y hizo hacer un -canal de piedras y plomo debaxo á modo de artesa, y hizo que de milla -á milla pusiesen una piedra, escrito de letras de oro su nombre, -Temperio, y andaban dos mil hombres en la labor cada dia; y como -los arquimaestros fueron á la fin que llegaban á Ostia Tiberina, -ántes que acabasen vinieron que querian ser pagados. El Emperador -mandó que trabajasen sin entrar en la mar, ellos no querian, porque -si acababan, dubitaban lo que les vino, y demandaron que les diese -su hijo primogénito, llamado Tiberio, de edad de diez y ocho años, -porque de otra manera no les parecia estar seguros, el Emperador se -lo dió, y por otra parte mandó soltar las aguas, y ansí el agua con -su ímpetu los ahogó á maestros y laborantes y al hijo, y por esto -dicen que es y tiene razon de ser carnicero Tíber á Tiberio, por eso -guárdate de nadar, no pagues la manifatura.</p> - -<p><i>Sag.</i> Eso que está escrito, no creo que lo leyese ningun poeta, -sino vos, que sabeis lo que está en las honduras, y Lebrixa lo que -está en las alturas, excepto lo que estaba escrito en la fuerte -peña de Mártos,<span class="pagenum" id="Page_264">[p. 264]</span> -y no alcanzo á saber el nombre de la cibdad que fué allí edificada -por Hércules, sacrificando al dios Marte, y de allí le quedó el -nombre Mártos á Marte fortísimo. Es esta peña hecha como un huevo, -que ni tiene principio ni fin, tiene medio como el planeta que se -le atribuye estar en medio del cielo, y señorear la tierra, como -al presente, que no reina otro planeta en la Italia; mas vos, que -sabeis, decidme qué hay debaxo de aquella peña tan fuerte.</p> - -<p><i>Loz.</i> En torno della te diré que no hay cosa mala de cuantas Dios -crió sobre la tierra, porque en todas las otras tierras hay en partes -lo que allí hay junto, como podrás ver, si vas allá, que es buena -tierra para forasteros como Roma.</p> - -<p><i>Sag.</i> Todo me duermo, perdóname.</p> - -<p><i>Loz.</i> Guarda, no retoces esa rapaceja.</p> - -<p><i>Sag.</i> ¡Cómo duerme su antigüedad!</p> - -<p><i>Loz.</i> Quiero entender en hacer aguas y olios, porque mañana no -me darán hado ni vado, que se casan ocho putas, y Madona Septuaginta -querrá que yo no me parta della para decille lo que tiene de hacer; -ya es tarde, quiero llamar aquel caxca-frenos, porque, como dicen, -al bueno porque te honre, y á este tal porque no me deshon<span -class="pagenum" id="Page_265">[p. 265]</span>re, que es un atreguado -y se sale con todo cuanto hace, ya me parece que los siento -hablar.</p> - -<p><i>Div.</i> ¡Ay Sagüeso! ¿qué me has hecho, que dormia?</p> - -<p><i>Sag.</i> De la cintura arriba dormiades, que estábades quieta.</p> - -<p><i>Div.</i> La usanza es casi ley, soy usada á mover las partes -inferiores en sintiendo una pulga.</p> - -<p><i>Sag.</i> ¡Oh, pese al verdugo! ¿y arcando con las nalgas oxeais las -pulgas?</p> - -<p><i>Div.</i> Si lo que me heciste durmiendo me quieres reiterar, yo te -daré un par de cuchillos que en tu vida los viste tan lindos.</p> - -<p><i>Sag.</i> Sé que no só dacero, mostrá los cuchillos.</p> - -<p><i>Div.</i> Velos aquí, y si tú quieres, en tanto que no tienes amo -vén, que yo te haré triunfar, y mira por mí, y yo por lo que tú has -menester.</p> - -<p><i>Sag.</i> ¿Os contento donde os llego? no será hombre que así os dé -en lo vivo como yo; quedá norabuena. Señora Lozana, ¿mandais en qué -os sirva?</p> - -<p><i>Loz.</i> Que no nos olvideis.</p> - -<p><i>Div.</i> No hará, que yo le haré venir aunque esté en cabo del -mundo.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_266">[p. 266]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Siéntate, puta hechicera, que más verná por comer que por -todos tus encantes.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LIV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LIV.</h2> - <p class="subh2">Cómo platicaron la Lozana y Divicia de munchas cosas.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> ¡Oh Divicia! ¿oiste nunca decir entre col y col lechuga? -¿sabes qué quiere decir afanar y guardar para la vejez? que más vale -dexar en la muerte á los enemigos, que no demandar en la vida á los -amigos.</p> - -<p><i>Div.</i> ¿Qué quieres decir?</p> - -<p><i>Loz.</i> Quiero decir que un hortelano ponia en una haza coles, y -las coles ocuparon todo el campo, y vino su mujer y dixo: marido, -entre col y col lechuga, y ansí este campo nos frutará lo que dos -campos nos habian de frutar; quiero decir que vos no deis lo que -teneis, que si uno no os paga, que os hagais pagar de otro doblado, -para que el uno frute lo que el otro goza; ¿qué pensais vos que ha -de hacer aquel nacido de aquellos cuchillos? jugallos ha, y así los -perderéis.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_267">[p. 267]</span></p> - -<p><i>Div.</i> No perderé, que en los mismos cuchillos van dichas tales -palabras, que él tornará.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ándate ahí, puta de Tesalia, con tus palabras y hechizos, -que más sé yo que no tú ni cuantas nacieron, porque he visto moras, -judías, zíngaras, griegas y cecilianas, que éstas son las que más se -perdieron en estas cosas, y vi yo hacer munchas cosas de palabras y -hechizos, y nunca vi cosa ninguna salir verdad, sino todas mentiras -fingidas, y yo he querido saber y ver y probar como Apuleyo, y en fin -hallé que todo era vanidad, y cogí poco fruto, y ansí hacen todas las -que se pierden en semejantes fantasías; decíme, ¿por qué pensais que -las palabras vuestras tienen efecto y llévaselas el viento? decíme, -¿para qué son las plumas de las aves, sino para volar? quitaldas y -ponéoslas vos, veamos si volaréis, y ansí las palabras dichas de la -boca de una ostinada vieja antigualla como vos; decíme, ¿no decis -que os aconteció ganar en una noche ciento y diez y ocho cuartos -abrochados? ¿por qué no les dexistes esas palabras, para que tornasen -á vos sin ganallos otra vez?</p> - -<p><i>Div.</i> Y vos los pelos de las cejas, y de<span class="pagenum" -id="Page_268">[p. 268]</span>cis las palabras en algarabía y el plomo -con el cerco en tierra, y el orinal y la clara de huevo, y dais el -corazon de la gallina con agujas y otras cosas semejantes.</p> - -<p><i>Loz.</i> A las bobas se dan á entender esas cosas, por comerme yo -la gallina, mas por eso vos no habeis visto que saliese nada cierto, -sino todo mentira, que si fuera verdad, más ganára que gallina, mas -si pega, pega.</p> - -<p><i>Div.</i> Quítame este pegote ó xáquima, que el barboquejo de la -barba yo me lo quitaré.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pareces borrica enfrenada.</p> - -<p><i>Div.</i> Acaba presto, puta, que me muero de sed.</p> - -<p><i>Loz.</i> No bebas desa, que es del pozo.</p> - -<p><i>Div.</i> ¿Qué se me da?</p> - -<p><i>Loz.</i> Porque todos los pozos de Roma están entredichos, á efeto -que no se beba el agua dellos.</p> - -<p><i>Div.</i> ¿Por qué?</p> - -<p><i>Loz.</i> Era muy dulce de beber, y como venian los peregrinos -y no podian beber del rio, que siempre venía turbia ó sucia, -demandaban por las casas agua, y por no sacalla, no se la querian -dar, los pobres rogaron á Dios que el agua de los pozos no<span -class="pagenum" id="Page_269">[p. 269]</span> la pudiesen beber, y -ansí se gastaron, y es menester que se compre el agua tiberina de -los pobres, como veis, y tiene esta excelencia, que ni tiene color, -ni olor, ni sabor, y cuanto más estantiva ó reposada está el agua de -este rio Tíber, tanto es mejor.</p> - -<p><i>Div.</i> ¿Como yo?</p> - -<p><i>Loz.</i> No tanto, que hedería ó mufaría como el trigo y el vino -romanesco, que no es bueno sino un año, que no se puede beber el -vino como pasa de Setiembre, y el pan como pasa Agosto, porque no lo -guarden de los pobres, y si lo guardan, ni ellos ni sus bestias lo -pueden comer, porque si lo comen las gallinas mueren.</p> - -<p><i>Div.</i> Por tu vida y mia, que yo lo vi ogaño echar en el rio, y no -sabía por qué.</p> - -<p><i>Loz.</i> Porque lo guardaron para el diluvio, que habia de ser este -año en que estamos, de mill y quinientos y veinte y cuatro, y no -fué.</p> - -<p><i>Div.</i> Hermana, ¿qué quieres que meta en estas apretaduras que -hierven en seco?</p> - -<p><i>Loz.</i> Mete un poco de agua, que la retama, y la xara, y los -marruvios y la piña, si no nadan en el agua no valen nada. No -metas de ésa, que es de rio y alarga, mete<span class="pagenum" -id="Page_270">[p. 270]</span> de pozo, que aprieta, y sacá un poco y -probá si os aprieta á vos, aunque teneis seis texaredecas, que ya no -os habia de servir ese vuestro sino de mear.</p> - -<p><i>Div.</i> Calla, puta de <i>quis vel qui</i>.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y tú puta de tres cuadragenas ménos una.</p> - -<p><i>Div.</i> Calla, puta de candoque, que no vales nada para venderme ni -para ser rufiana.</p> - -<p><i>Loz.</i> A tal puta tal rufiana; ves, viene Aparicio tu padrino.</p> - -<p><i>Div.</i> ¿Cuál? ¿Valderas el malsin? Es de nuestra cofradía.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Cofradía tenés las putas?</p> - -<p><i>Div.</i> ¿Y agora sabes tú que la cofradía de las putas es la más -noble cofradía que sea, porque hay de todos los linajes buenos que -hay en el mundo?</p> - -<p><i>Loz.</i> Y tú eres la priosta, va que te llama, y dexa subir -aquella otra puta vieja rufiana sarracina con su batirrabo, que por -apretaduras verná.</p> - -<p><i>Div.</i> Subí, madre, que arriba está la señora Lozana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vení acá, madona Doméstica, ¿qué buscais?</p> - -<p><i>Doméstica.</i> Hija mia, habés de saber<span class="pagenum" -id="Page_271">[p. 271]</span> que cerca de mi casa está una pobre -mochacha, y está vírgen, la cual si pudieses ó supiésedes cualque -español hombre de bien que la quisiese, que es hermosa, porque le -diese algun socorro para casalla.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vieja mala escanfarda, ¿qué español ha de querer tan gran -cargo de corromper una vírgen?</p> - -<p><i>Dom.</i> Esperá, que no es muncho vírgen, que ya ha visto de los -otros hombres, mas es tanto estrecha que parece del todo vírgen.</p> - -<p><i>Loz.</i> A tal persona podrias engañar con tus palabras ante -pensadas, que te chinfarase á tí y á ella, ¡oh, hi de puta! ¿y á mí -te vienes, que so matrera? Mirá qué zalagarda me traia pensada, va -con Dios, que tengo que hacer.</p> - -<p><i>Div.</i> ¿Qué queria aquella mala sabandija?</p> - -<p><i>Loz.</i> Tres bayoques de apretaduras, ansí la azoten, conmigo -quiere ganar, que la venderé yo por más vieja astuta que sea.</p> - -<p><i>Div.</i> A casa de la Celidonia va.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Qué más Celidonia ó Celestina que ella? Si todas las -Celidonias ó Celestinas que hay en Roma me diesen dos carlines -al mes, como los médicos de Ferrara al<span class="pagenum" -id="Page_272">[p. 272]</span> Gonela, yo sería más rica que cuantas -mujeres hay en esta tierra.</p> - -<p><i>Div.</i> Decíme eso de Gonela.</p> - -<p><i>Loz.</i> Demandó Gonela al Duque que los médicos de su tierra le -diesen dos carlines al año, el Duque, como vido que no habia en toda -la tierra arriba de diez, fué contento, el Gonela, ¿qué hizo? atóse -un paño al pié y otro al brazo, y fuése por la tierra, cada uno le -decia, ¿qué tienes? y él le respondia, tengo hinchado esto, é luégo -le decian, va, toma la tal hierba y tal cosa, y póntela y sanarás, -despues escrebia el nombre de cuantos le decian el remedio, y fuése -al Duque, y mostróle cuantos médicos habia hallado en su tierra, -y el Duque decia: ¿Has tú dicho la tal medicina á Gonela? el otro -respondia, señor, sí; pues pagá dos carlines, porque sois médico -nuevo en Ferrara: así querría yo hacer por saber cuántas Celidonias -hay en esta tierra.</p> - -<p><i>Div.</i> Yo os diré cuantas conozco yo, son treinta mill putanas y -nueve mill rufianas sin vos, contaldas. ¿Sabeis, Lozana, cuánto me -han apretado aquellas apretaduras? hanme hecho lo mio como bolsico -con cerraderos.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Pues qué, si metieras de aquellas<span class="pagenum" -id="Page_273">[p. 273]</span> sorbas secas dentro? no hubiera hombre -que te lo abriera por más fuerza que tuviera, aunque fuera micer -puntiagudo, y en medio arcudo, y al cabo como el muslo.</p> - -<p><i>Div.</i> Yo querria, Lozana, que me rapases este pantano, que quiero -salir á ver mis amigos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Espera que venga Rampin, que él te lo raerá como frente de -calvo. No viene ninguna puta, que deben xabonar el bien de Francia; -dime, Divicia, ¿dónde comenzó ó fué el principio del mal frances?</p> - -<p><i>Div.</i> En Rapolo, una villa de Génova, y es puerto de mar, porque -allí mataron los pobres de San Lázaro, y dieron á saco los soldados -del rey Carlo Cristianísimo de Francia aquella tierra y las casas de -San Lázaro, y uno que vendió un colchon por un ducado, como se lo -pusieron en la mano, le salió una buba ansí redonda como el ducado, -que por eso son redondas, despues aquél lo pegó á cuantos tocó con -aquella mano, y luégo incontinenti se sentian los dolores acerbísimos -y lunáticos, que yo me hallé allí y lo vi, que por eso se dice el -Señor te guarde de su ira, que es esta plaga que el sexto ángel -derramó sobre casi la metad de la tierra.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_274">[p. 274]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y las plagas?</p> - -<p><i>Div.</i> En Nápoles comenzaron, porque tambien me hallé allí -cuando dicien que habian enfecionado los vinos y las aguas, los -que las bebian luégo se aplagaban, porque habian echado la sangre -de los perros y de los leprosos en las cisternas y en las cubas, y -fueron tan comunes y tan invisibles, que nadie pudo pensar de donde -procedian. Munchos murieron, y como allí se declaró y se pegó, -la gente que despues vino de España llamábanlo mal de Nápoles, y -éste fué su principio, y este año de veinte y cuatro son treinta é -seis años que comenzó. Ya comienza á aplacarse con el legño de las -Indias Occidentales, cuando sean sesenta años que comenzó, al hora -cesará.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LV.</h2> - <p class="subhang">Cómo la Lozana vido venir un jóven desbarbado, - de diez y ocho años, llamado Coridon, y le dió este consejo como - supo su enfermedad.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Mi alma, ¿dó bueno? vos me pareceis un Absalon, y Dios -puso en vos la hermosura del gallo, vení arriba, buey<span -class="pagenum" id="Page_275">[p. 275]</span> hermoso, ¿qué habeis, -mi señor Coridon? decímelo, que no hay en Roma quien os remedie -mejor; ¿qué me traés aquí? para comigo no era menester presente, pero -porque yo os quiera más de lo que os quiero, vos, mi alma, pensais -que por venirme cargado lo tengo de hacer mejor, pues no soy desas, -que más haré viéndoos penado, porque sé en qué caen estas cosas, -porque no solamente el amor es mal que atormenta á las criaturas -racionales, mas á las bestias priva de sí mismas; sino veldo por esa -gata, que há tres dias que no me dexa dormir, que ni come ni bebe, -ni tiene reposo, ¿qué me hará un mochacho como vos, que os hierve -la sangre, y más el amor que os tiene consumido? decíme vos á mí -dónde, y cómo, y quién, y yo veré cómo os tengo de socorrer, y vos -contándomelo aplacaréis y gozaréis del humo, como quien huele lo que -otro guisa ó asa.</p> - -<p><i>Coridon.</i> Señora Lozana, yo me vine de mi tierra, que es Mantua, -por esta causa, el primero dia de Mayo al hora cuando Jove el carro -de Phetonte intorno giraba, yo venía en un caballo blanco, y vestido -de seda verde, habia cogido munchas flores y rosas, y traíalas en la -cabeza<span class="pagenum" id="Page_276">[p. 276]</span> sin bonete -como una guirnalda, que quien me veia se namoraba. Vi á una ventana -de un jardin una hija de un cibdadano, ella de mí y yo della nos -enamoramos, mediante Cupido, que con sus saetas nos unió haciendo de -dos ánimos un solo corazon. Mi padre, sabiendo la causa de mi pena, y -siendo par del padre de aquella hermosa doncella Polidora, demandóla -por nuera, su parentado y el mio fueron contentos, mas la miseria -vana estorbó nuestro honrado matrimonio, que un desgraciado viejo, -vano de ingenio y rico de tesoro, se casó con ella descontenta, yo -por no verme delante mi mal, y por excusar á ella infelice pena y -tristicia, me partí por mejor, y al presente es venido aquí un espion -que me dice que el viejo va en oficio de senador á otra cibdad; -querria que vuestra señoría me remediase con su consejo.</p> - -<p><i>Loz.</i> Amor mio, Coridon dulce, récipe el remedio, vá, compra -una veste de villana que sea blanca y unas mangas verdes, y vaiste -descalzo y sucio y loqueando, que todos te llamarán loca, y di que -te llaman Jaqueta, que vas por el mundo reprendiendo las cosas mal -hechas, y haz á<span class="pagenum" id="Page_277">[p. 277]</span> -todos servicios y no tomes premio ninguno, sino pan para comer, y va -muchas veces por la calle della, y coge serojas, y si su marido te -mandáre algo hazlo, y viendo él que tú no tomas ni quieres salario, -salvo pan, ansí te dexará en casa para fregar y cerner y xabonar, y -cuando él sea partido, limpia la casa alto y baxo, y haz que seas -llamada y rogada de cuantas amas terná en casa, por bien servir y -á todas agradar con gentil manera, y si te vieres sola con esa tu -amante Polidora, haz vista que siempre lloras, y si te demandáre por -qué dile: porque jamas mi nacion fué villana, sabe que soy gentildona -Breciana, y me vi que podia estar par á par con Diana, y con -cualquier otra dama que en el mundo fuese estada. Ella te replicará, -que tú le digas: ¿por qué vas ansí, mi cara Jaqueta? tú le dirás: -cara madona, voy por el mundo reprochando las cosas mal hechas, sabed -que mi padre me casó con un viejo como vuestro marido, calvo, floxo -como niño, y no me dió á un jóven que me demandaba siendo doncella, -el cual se fué desperado, que yo voy por el mundo á buscallo: si ella -te quiere bien, luego lo verás en su hablar, y si te cuenta á tí -lo<span class="pagenum" id="Page_278">[p. 278]</span> mismo, dile -cómo otro dia te partes á buscallo, si ella te ruega que quedes, haz -que seas rogada por sus amas que su marido le dexó, y así cuando tú -vieres la tuya, y siendo seguro de las otras, podrás gozar de quien -tanto amas y deseas penando.</p> - -<p><i>Cor.</i> ¡Oh señora Lozana! yo os ruego que tomeis todos mis -vestidos, que sean vuestros, que yo soy contento con este tan -remediable consejo que me habeis dado, y suplícoos que me espereis -á esta ventana, que verné por aquí y veréis á la vuestra Jaqueta -cómo va loqueando á sus bodas, y reprenderé muncho más de lo que vos -habeis dicho.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y á mí qué me reprenderás?</p> - -<p><i>Cor.</i> A vos no siento qué, salvo diré que vivis <i>arte et -ingenio</i>.</p> - -<p><i>Loz.</i> Coridon, mira qué quiere un loco ser sabio, que cuanto -dixeres é hicieres sea sin seso y bien pensado, porque á mi ver más -seso quiere un loco que no tres cuerdos, porque los locos son los -que dicen las verdades, di poco y verdadero y acaba riendo, y suelta -siempre una ventosidad, y si soltares dos, sean sanidad, y si tres, -asinidad, y qué más, ¿me dirás celestial sin tartamudear?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_279">[p. 279]</span></p> - -<p><i>Cor.</i> Ce, les, tinal.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, amarga, muncho tartamudeas! dí alcatara.</p> - -<p><i>Cor.</i> Al, ca, go, ta, ra.</p> - -<p><i>Loz.</i> Ay amarga, no ansí, y tanto ceceas, lengua de estropajo -tienes, entendamos lo que dirás á tu amiga cuando esté sola, y dilo -en italiano, que te entienda: «Eco, madona, el tuo caro amatore, se -tu voy que yo mora son contento, eco colui que con perfeta fede, con -lachrime, pene y estenti te à sempre amato et tenuta esculpita in suo -core, yo son Coridone, tuo primo servitore, ¡oh mi cara Polidora! -fame el corpo felice, y seró sempre tua Jaqueta dita Beatrice»; y así -podrás hacer tu voluntad.</p> - -<p><i>Cor.</i> ¿Mirá si lo que os digo á vos está bien?</p> - -<p><i>Loz.</i> No, porque tú no piensas la malicia que otrie entenderá, -haz locuras y calla, no me digas nada, que tienes trastrabada la -lengua, que muncho estropajo comiste, pues no puedes decir en español -arrofaldada, alcatara, celestial.</p> - -<p><i>Cor.</i> Aro, fi, a, na, da; al, ca, go, ta, ra; ce, lesti, nal.</p> - -<p><i>Loz.</i> Calla, que por decirme taimada<span class="pagenum" -id="Page_280">[p. 280]</span> me dixiste tabaquinara, y por decirme -canestro me dices cabestro, y no me curo, que no se entiende en -español qué quiere decir, mas, por la luz de Dios, que si otro me -lo dixera y Rampin lo supiese, que poco tenemos que perder, y soy -conocida en todo Levante y Poniente, y tan buen cuatrin de pan nos -hacen allá como acá; Coridon, esto podrás decir, que es cosa que se -ve claro: Vittoria, Vittoria, el Emperador y rey de las Españas habrá -gran gloria.</p> - -<p><i>Cor.</i> No queria ofender á nadie.</p> - -<p><i>Loz.</i> No se ofende, porque, como ves, Dios y la fortuna le es -favorable, antiguo dicho es, teme á Dios y honra tu rey, mira que -prenóstico tan claro, que ya no se usan vestes ni escarpes franceses, -que todo se usa á la española.</p> - -<p><i>Cor.</i> ¿Qué podria decir como ignorante?</p> - -<p><i>Loz.</i> Di que sanarás el mal frances, y te judicarán por loco del -todo, que ésta es la mejor locura que uno puede decir, salvo que el -legño es salutífero.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LVI"> -<p><span class="pagenum" id="Page_281">[p. 281]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LVI.</h2> - <p class="subhang">Cómo la Lozana estaba á su ventana, y dos galanes - vieron salir dos mujeres, y les demandaron qué era lo que negociaban.</p> -</div> - -<p><i>Ovidio.</i> Mirámela, cual está atalayando putas, mirá el alfaquí -de su foxco marido que compra grullos, ella parece que escandaliza -truenos, ya no se desgarra como solia, que parecia trasegadora de -putas en bodegas comunes, estemos á ver qué quieren aquellas que -llaman, que ella de todo sabe tanto que revienta, como <i>Petrus in -cunctis</i>, y tiene del natural y del positivo, y es universal <i>in -agibilibus</i>.</p> - -<p><i>Galan.</i> ¿No veis su criado negociando, que parece enforto de -almiherez? librea trae fantástiga, parece almorafan en cinto de -cuero.</p> - -<p><i>Ovid.</i> Calla, que no parece sino cairel de puta pobre, que es -deseada aunque gorda, ya sale una mujer, ¿cómo harémos para saber qué -negocio?</p> - -<p><i>Gal.</i> Vamos, y dejámela interrogar á mí; madona, ¿sois -española?</p> - -<p><i>Prudencia.</i> Fillolo, no, mas sempre o<span class="pagenum" -id="Page_282">[p. 282]</span> voluto ben á spañoli, questa española -me ha posto ólio de ruda para la sordera.</p> - -<p><i>Gal.</i> Madona, ¿cómo os demandais?</p> - -<p><i>Prud.</i> Fillolo, me demando Prudenza.</p> - -<p><i>Gal.</i> Madona Prudenza, andá en buen hora.</p> - -<p><i>Ovid.</i> ¿Qué os parece si la señora Lozana adorna esta tierra? en -España no fuera ni valiera nada; veis, sale la otra con un mochacho -en brazos, por allá va, salgamos á esa otra calle.</p> - -<p><i>Gal.</i> ¡Ah! ¿vos, señora, sois española?</p> - -<p><i>Cristina.</i> Señor, sí; de Cecilia á vuestro comando.</p> - -<p><i>Ovid.</i> Queriamos saber quién queda con la señora Lozana.</p> - -<p><i>Crist.</i> Señor, su marido, ó criado pretérito, ó amigo secreto, -ó esposo futuro, porque mejor me entendais, yo soy ida á su casa no -á far mal, sino bien, que una mi vecina, cuya es esta criatura, me -rogó que yo veniese á pedille de merced que santiguase este su hijo, -que está aojado, y ella lo hizo por su virtud, y no queria tomar unos -huevos y unas granadas que le traxe.</p> - -<p><i>Gal.</i> Decínos, señora, que vos bien habréis notado las palabras -que dixo.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_283">[p. 283]</span></p> - -<p><i>Crist.</i> Señores, yo os diré, dixo: si te dió en la cabeza, -válate Santa Elena, si te dió en los hombros, válante los Apóstoles -todos, si te dió en el corazon válgate el Salvador; y mandóme que lo -sahumase con romero, y ansí lo haré por contentar á su madre, y por -dalle ganancia á la Lozana, que en esta quemadura me ha puesto leche -de narices.</p> - -<p><i>Gal.</i> Mas no de las suyas.</p> - -<p><i>Crist.</i> Y vuestras mercedes queden con Dios.</p> - -<p><i>Ovid.</i> Señora Cristina, somos á vuestro servicio, id con la paz -de Dios.</p> - -<p><i>Gal.</i> Quien no se arriesga no gana nada; son venidas á Roma mil -españolas, que saben hacer de sus manos maravillas, y no tienen un -pan que comer, y esta plemática de putas y arancel de comunidades, -que voto á Dios que no sabe hilar, y nunca la ví coser de dos puntos -arriba, su mozo friega y barre, á todos da que hacer, y nunca -entiende sino ¿qué guisarémos, que será bueno para comer? la tal -cosa yo la sé hacer, y el tal manjar cómprelo vuestra merced, que -es bueno, y daca especia, azúcar, trae canela, miel, manteca, vé -por huevos, trae tuétanos de vaca, azafran, y<span class="pagenum" -id="Page_284">[p. 284]</span> mira si venden culantro verde; no ceja -jamas, y todo de bolsa ajena.</p> - -<p><i>Ovid.</i> Oh pese al turco; pues veis que no siembra y coge, no -tiene ganado y tiene quesos, que aquella vieja se los trajo, y la -otra granadas sin tener huerto, y huevos sin tener gallinas, y otras -muchas cosas, que su audacia y su no tener la hacen afortunada.</p> - -<p><i>Gal.</i> Es porque no tiene pleitos ni letigios que le turen de -una audencia á la otra, como nosotros, que no bastan las bibalías -que damos á notarios y procuradores, que tambien es menester el su -solicitar para nuestros negocios acabar.</p> - -<p><i>Ovid.</i> Es alquimio de putas, y trae definiciones con sentencias, -oxalá sin dilaciones, y de esta manera no batiendo moneda la tiene, y -huerta, y pegujar, y roza sin rozar, como hacen munchos, que como no -saben sino expender lo ganado de sus pasados, cuando se ven sin arte -y sin pecunia métense frailes por comer en comun.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LVII"> - <p><span class="pagenum" id="Page_285">[p. 285]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LVII.</h2> - <p class="subhang">Cómo salió la Lozana con su canastillo debaxo, - con diversas cosas para su oficio, y fué en casa de cuatro cortesanas - favoridas, y sacó de cada una, en partes, provision de quien más podia.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> ¿Quién son aquellos tres galanes que están allí? cúbranse -cuanto quisieren, que de saber tengo si son pleiteantes. Andá ya, -¿por mi vida para mí todas esas cosas? descubrí que lo sirva yo, que -un beso ganarés.</p> - -<p><i>Gal.</i> ¿Y yo? señora Lozana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Y vos beso y abracijo; ¿qué cosa es ésta? ¿quién os dixo -que yo habia de ir á casa de la señora Xerezana? ya sé que le distes -anoche música de flautas de aciprés, porque huelan, y no sea menester -que intervenga yo á poner bemol; hacé cuanto quisiéredes, que á las -manos me vernés.</p> - -<p><i>Ovid.</i> ¿Cuándo?</p> - -<p><i>Loz.</i> Luégo, vengan vuestras mercedes cuando yo sea entrada, que -me tengo de salir presto, que es hoy sábado, y tengo de tornar á -casa, que si vienen algunas putas orientales y no me hallan, se van -eno<span class="pagenum" id="Page_286">[p. 286]</span>jadas, y no -las quiero perder, que no valgo nada sin ellas, y máxime agora que -son pocas y locas.</p> - -<p><i>Gal.</i> Señora Lozana, decí á la señora Xerezana que nos abra, -y terciá vos lo que pudiéredes, y veis aquí la turquina que me -demandastes.</p> - -<p><i>Loz.</i> Pues miren vuestras mercedes, que si fuere cosa que podeis -entrar, yo porné este mi paño listado á la ventana, y entónces -llamá.</p> - -<p><i>Gal.</i> Sea ansí; alegre va la puta vieja encrucijada, voto á -Dios, mejor cosa no hice en mi vida que dalle esta turquina, que -ésta es la hora que me hace entrar en su gracia, cosa que no podia -acabar con cuanto he dado á sus mozos y fantescas, que no me han -aprovechado nada, tanto como hará agora la Lozana, que es la mejor -acordante que nunca nació, y parece que no pone mano en ello; vello -hemos, ya llamá, y la señora está á la ventana, vámonos por acá, que -volverémos.</p> - -<p><i>Xerezana.</i> Hola, mozos, abrí allí, que viene la Lozana y sus -adherentes; mirá, vosotros id abaxo y hacelda rabiar, y decí que es -estada aquí una jodía, que me afeitó, y que agora se vá, y que va en -casa de la<span class="pagenum" id="Page_287">[p. 287]</span> su -favorida la Pimpinela, si queremos ver lidia de toros, y yo diré que -porque se tardó pensé que no viniera.</p> - -<p><i>Corillon.</i> ¿Quién es? paso, paso, que no somos sordos; señora -Lozana, ¿y vos sois? vengais norabuena y tan tarde, que la señora -quiere ir fuera.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Y dó quiere ir su merced? ¿no esperará hasta que la -afeite?</p> - -<p><i>Cor.</i> No lo digo por eso, que ya está afeitada, que una jodía la -afeitó, y si ántes viniérades la hallárades aquí, que agora se vá á -casa de la Pimpinela.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mal año para tí y para ella, que no fuese más tu vida, -como dices la verdad, la Pimpinela me tiene pagada por un año, mirá -cómo se dexará afeitar de una jodía, mas si la señora se ha dejado -tocar y gastar, que no podia ser ménos, por la luz de Dios ella se -arrepentirá, mas yo quiero ver esta afeitadura cómo está; díme, ¿su -merced está sola?</p> - -<p><i>Cor.</i> Sí, que quiere ir en casa de monseñor, que ya está vestida -de regazo, y va á pié.</p> - -<p><i>Altobelo.</i> Señora Lozana, sobí, que su merced os demanda, que os -quiere hablar ántes que se parta.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_288">[p. 288]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> ¿Dónde está la señora? ¿en la anticámara, ó en la -recámara?</p> - -<p><i>Altob.</i> Entrá allá á la loja, que allá está sola.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, ¿qué quiere decir que vuestra merced hace estas -novedades? ¡cómo! ¿he yo servido á vuestra merced desde que venistes -á Roma, y á vuestra madre hasta que murió, que era ansí linda -cortesana, como en sus tiempos se vido, y por una vuelta que me tardo -llamais á quien más presto os gasten la cara, que no adornen, como -hago yo? mas no me curo, que no son cosas que turan, que su fin se -traen como cada cosa, ésta me porná sal en la mollera, y á la jodía -yo le daré su merecer.</p> - -<p><i>Xer.</i> Vení acá, Lozana, no os vais, que esos bellacos os deben -haber dicho cualque cosa por enojaros, ¿quién me suele á mí afeitar -sino vos? dexá decir, que como habeis tardado un poco os dixeron eso, -no os cureis, que yo me contento; ¿quereis que nos salgamos allá á la -sala?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, sí, que traigo este paño listado mojado, y lo -meteré á la finestra.</p> - -<p><i>Xer.</i> Pues sea ansí; ¿qué es esto que traés aquí en esta -garrafeta?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_289">[p. 289]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, es un agua para lustrar la cara, que me la mandó -hacer la señora Montesina, que cuesta más de tres ducados, y yo no la -queria hacer, y ella la pagó, y me prometió una carretada de leña y -dos barriles de vino dulce para esta invernada.</p> - -<p><i>Xer.</i> ¿Tenés más que ésta?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no.</p> - -<p><i>Xer.</i> Pues ésta quiero yo, y pagalda, veis aquí los dineros, y -enviá por una bota de vino, y hacé decir á los mulateros de monseñor -que toda esta semana vayan á descargar á vuestra casa.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay, señora! que soy perdida, que me prometió que si era -perfeta que me daria un sayo para mi criado.</p> - -<p><i>Xer.</i> Mirá, Lozana, sayo no tengo, aquella capa de monseñor es -buena para vuestro criado, tomalda, y andá norabuena, y vení más -presto otro dia.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no sé quien llama, miren quién es, por cuando yo -salgo no éntre alguno.</p> - -<p><i>Xer.</i> Vá, mirá quién es.</p> - -<p><i>Montoya.</i> Señora, los dos señores janiceros.</p> - -<p><i>Xer.</i> Dí que no só en casa.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_290">[p. 290]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Haga, señora, que entren y contarán á vuestra merced cómo -les fué en el convite que hizo la Flaminia á cuantos fueron con ella, -que es cosa de oir.</p> - -<p><i>Xer.</i> ¿Qué podia ser poco más ó ménos? que sabemos sus cosas -della.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mande vuestra merced que entren y oirá maravillas.</p> - -<p><i>Xer.</i> Ora, sús, por contentar á la Lozana, va, ábrelos.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LVIII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LVIII.</h2> - <p class="subhang">Cómo va la Lozana en casa de la Garza Montesina, - y encuentra con dos rufianes napolitanos, y lo que le dicen.</p> -</div> - -<p><i>Rufian.</i> Pese al diablo con tanta justicia como se hace de los -que poco pueden, que vos ni habíades de ser para ganarme de comer, -mas como va el mundo al reves, no se osa el hombre alargar, sino -quitaros el bonete, y con gran reverencia poneros sobre mi cabeza.</p> - -<p><i>Loz.</i> Quitaos allá, hermanos, ¿qué cosas son ésas? ya soy casada, -no os cale burlar, que castigan á los locos.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_291">[p. 291]</span></p> - -<p><i>Ruf.</i> Señora, perdoná, que razon teneis, mas en el bosque de -Belitre os quisiera hacer un convite.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá si quereis algo de mí, que voy de priesa.</p> - -<p><i>Ruf.</i> Señora, somos todos vuestros servidores, y máxime si -nos dais remedio á un accidente que tenemos, que toda la noche no -desarmamos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Cortados y puestos al pescuezo por lomina, que ésa es sobra -de sanidad; á Puente Sisto te he visto.</p> - -<p><i>Ruf.</i> Ahí os querria tener para mi servicio por ganar la romana -perdonanza; decínos, señora Lozana, quién son agora las más altas y -más grandes señoras entre todas las cortesanas, y luégo os iréis.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá qué pregunta tan necia, quien más puede y más gana.</p> - -<p><i>Ruf.</i> Pues eso queremos saber, si es la Xerezana como más -galana.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si miramos en galanerías y hermosura, ésa y la Garza -Montesina pujan á las otras, mas decíme, de favor ó pompa, y fausto -y riquezas, callen todas con madona Clarina, la favorida, y con -madona Aviñonesa, que es rica y poderosa, y vos<span class="pagenum" -id="Page_292">[p. 292]</span>otros, ladrones, cortados tengais los -compañones, y quedáos aquí.</p> - -<p><i>Ruf.</i> Válala el que lleva los pollos, y qué preciosa que es, allá -va á casa de la Garza Montesina.</p> - -<p><i>Montesina.</i> Señora Lozana, sobí, que á vos espero, ya os -pasábades, ¿no sabeis que hoy es mio? ¿dónde íbades?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, luégo tornára, que iba á dar una cosa aquí á una mi -amiga.</p> - -<p><i>Mont.</i> ¿Qué cosa, y á quién por mi vida, si me quereis bien?</p> - -<p><i>Loz.</i> No se puede saber, asiéntese vuestra merced más acá á la -lumbre, que me da el sol en los ojos.</p> - -<p><i>Mont.</i> Por mi vida, Lozana, que no lleveis de aquí el canestico -si no me lo decís.</p> - -<p><i>Loz.</i> Paso, señora, no me derrame lo que está dentro, que yo se -lo diré.</p> - -<p><i>Mont.</i> Pues decímelo luégo, que estó preñada, ¿qué es esto que -está aquí dentro en este botecico de cristal?</p> - -<p><i>Loz.</i> Paso, señora, que no es cosa para vuestra merced, que ya -sois vos harto garrida.</p> - -<p><i>Mont.</i> Mirá, Lozana, catá que lo quebraré si no me lo decís.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_293">[p. 293]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Pardios, más niña es vuestra merced que su ñetecica, dexe -estar lo que no es para ella.</p> - -<p><i>Mont.</i> Agora lo verés, sacaldo de mi cofre, y séase vuestro.</p> - -<p><i>Loz.</i> Sáquelo vuestra merced, que quiero ir á llevallo á su -dueño, que es un licor para la cara, que quien se lo pone no envejece -jamas, y madona Clarina, la favorida, há más de cuatro meses que -lo espera y agora se acabó de estilar, y se lo quiero llevar por -no perder lo que me prometió por mi fatiga, que ayer me envió dos -ducados para que lo acabase más presto.</p> - -<p><i>Mont.</i> Y ¿cómo, Lozana, soy yo ménos, ó puede pagallo ella mejor -que yo? ¿quédaos algo en vuestra casa de este licor?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, no, que no se puede hacer si las culebras que se -estilan no son del mes de Mayo, y soy perdida, porque como es tan -favorida, si sabe que di á otrie este licor habiendo ella hecho traer -las culebras cerbunas, y gobernádolas del Mayo acá, y más el carbon -que me ha enviado, y todo lo vendí cuando estuve mala, que si lo -tuviera dixera que las culebras se me habian huido, y como viera el -carbon me creyera.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_294">[p. 294]</span></p> - -<p><i>Mont.</i> Dexá hacer á mí, que yo sabré remediar á todo. Vén aquí, -Gasparejo, va, dí á tu señor que luégo me envie diez cargas de carbon -muy bueno del salvático, y mira, ve tú con el que lo truxere, y -hazlo descargar á la puerta de la Lozana. Esperá, Lozana, que otra -paga será ésta que no la suya, veis ahí seis ducados, y llamá dos -mozos que os lleven estos cuatro barriles ó toneles á vuestra casa, -éste es semulela, y éste de fideos cecilianos, y éste de alcaparras -alejandrinas, y éste de almendras ambrosinas, y tomá, veis ahí dos -cofines de pasas de Almuñécar que me dió el provisor de Guadix; vén -aquí, Margarita, va, descuelga dos presutos y dos somados, y de -la guardarropa dos quesos mallorquinos y dos parmesanos, y presto -vosotras lleváselo á su casa.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, ¿quién osará ir á mi casa, que luégo me matará mi -criado, que le prometió ella misma una capa?</p> - -<p><i>Mont.</i> Capa no la hay en casa que se le pueda dar, mas mirá si le -verná bueno este sayo, que fué del protonotario.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, llévemela el mozo, porque no vaya yo cargada, no se -me ensuelva el sueño en todo, que esta noche so<span class="pagenum" -id="Page_295">[p. 295]</span>ñaba que caia en manos de ladrones.</p> - -<p><i>Mont.</i> Andá, no mireis en sueños, que cuando veníades acá os vi -yo hablar con cuatro.</p> - -<p><i>Loz.</i> Buen paraíso haya quien acá os dexó, que verdad es, esclava -soy á vuestra merced, porque no basta ser hermosa y linda, mas cuanto -dice hermosea y adorna con su saber. Quien supiera hoy hacerme -callar, y amansar mi deseo que tenía de ver qué me habia de dar -madona Clarina, la favorida, por mi trabajo y fatiga, la cual vuestra -merced ha satisfecho en parte, y como dicen, la buena voluntad con -que vuestra merced me lo ha dado vale más que lo muncho más que ella -me diera, y sobre todo sé yo que vuestra merced no me será ingrata, -y bésole las manos, que es tarde: mírese vuestra merced al espejo y -verá que no só pagada segun lo que merezco.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LIX"> - <p><span class="pagenum" id="Page_296">[p. 296]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LIX.</h2> - <p class="subhang">Cómo la Lozana fué á casa de madona Clarina, favorida, - y encontró con dos médicos, y el uno era cirúgico, y todos dos dicen:</p> -</div> - -<p><i>Físico.</i> Señora Lozana, ¿dónde se va? ¿qué especieria es esa que -debaxo llevais? ¿ay curas? ¿ay curas? danos parte.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señores mios, la parte por el todo, y el todo por la parte, -y yo que soy presta para sus servicios.</p> - -<p><i>Físico.</i> Señora Lozana, habeis de saber que si todos los médicos -que al presente nos hallamos en Roma nos juntásemos de acuerdo, que -debiamos hacer lo que antiguamente hicieron nuestros antecesores: -en la via de San Sebastian estaban unas tres fosas llenas de agua, -la cual agua era natural y tenía esta virtud, que cuantas personas -tenian mal de la cintura abaxo iban allí tres veces una semana, y -entraban en aquellas fosas de piés, y estaban allí dos horas por -vuelta, y ansí sanaban de cualquier mal que tuviesen en las partes -inferiores, de modo que los médicos de aquel tiempo no podian -medicar sino de la cin<span class="pagenum" id="Page_297">[p. -297]</span>tura arriba; visto esto, fueron todos y cegaron estos -fosos ó manantíos, y hicieron que un arroyo que iba por otra -parte que pasase por encima porque no se hallasen, y agora aquel -arroyo tiene la misma virtud para los caballos y mulas represas, y -finalmente, á todas las bestias represas que allí meten sanan, como -habeis visto si habeis pasado por allí: esto digo que debíamos hacer, -pues que ni de la cintura arriba ni de la cintura abajo no nos dais -parte.</p> - -<p><i>Cirúgico.</i> Señora Lozana, nosotros debiamos hacer con vos como -hizo aquel médico pobre que entró en Andújar, que como vido y probó -los munchos y buenos rábanos que allí nacen, se salió y se fué á otra -tierra, porque allí no podia él medicar, que los rábanos defendian -las enfermedades; digo que me habeis llevado de las manos más de -seis personas que yo curaba, que como no les duelen las plagas, con -lo que vos les habes dicho no vienen á nosotros, y nosotros, si no -duelen las heridas, metemos con que duelan y escuezgan, porque vean -que sabemos algo cuando les quitamos aquel dolor, ansimismo á otros -ponemos ungüento egipciaco, que tiene vinagre.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_298">[p. 298]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Como á caballos, ungüento de albéitares.</p> - -<p><i>Médico.</i> A los dientes no hay remedio sino pesallos á cera, y vos -mandais que traigan mascando el almástiga, y que se los limpien con -raíces de malvas cochas en vino, y mandaislos lavar con agua fria, -que no hay mejor cosa para ellos, y para la cara y manos lavar con -fria y no caliente, mas si lo dicimos nosotros, no lo tomarán los -pacientes, y así es menester que huyamos de vos, porque no concuerda -vuestra medicacion con nuestra cúpida intencion.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señores mios, ya veo que me quereis motejar, mis melecinas -son: si pega, pega, y míroles á las manos como hace quien algo sabe, -señores, concluí, que el médico y la medicina los sabios se sirven -de él y de ella, mas no hay tan asno médico como el que quiere sanar -el griñimon que Dios lo puso en su disposicion. Si vuestras mercedes -quieren un poco de favor con madona Clarina en pago de mi maleficio, -esperen aquí, y haré á su señoría que hable á vuestras mercedes, -que no será poco, y si tiene que medicarse en su fuente, entrarán -vuestras mercedes aunque sea de rodillas.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_299">[p. 299]</span></p> - -<p><i>Cir.</i> Pues sea ansí, señora Lozana, diga barba que haga. No -querria que más valiese mi capa de lo que ésta gana, ya es entrada, -esperemos, y verémos la clareza que Dios puso en esta italiana, que -dicen que cuando bebe se le parece el agua y se le pueden contar las -venas; veislas las dos, hable vuestra merced, que yo no sé qué le -decir.</p> - -<p><i>Méd.</i> Madona Clarina, séale recomendada la señora Lozana.</p> - -<p><i>Clar.</i> Oida, me recomiendo; dime, Lozana, ¿quién son aquéllos?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señora, el uno es de Orgaz y el otro de Jamilena, que -medicaba y iba por leña, y metia todas las orinas juntas, por saber -el mal de la comunidad; señora, vamos á la loja.</p> - -<p><i>Clar.</i> Andemos; decíme, ¿qué cosa hay aquí en aquesta -escátula?</p> - -<p><i>Loz.</i> Madona, unos polvos para los dientes, que no se caigan -jamas.</p> - -<p><i>Clar.</i> ¿Y esto?</p> - -<p><i>Loz.</i> Para los ojos.</p> - -<p><i>Clar.</i> Díme, española, ¿es para mí?</p> - -<p><i>Loz.</i> Madona no, que es para madona Alvina, la de Aviñon.</p> - -<p><i>Clar.</i> Vaya á la horca, dámelo á mí.</p> - -<p><i>Loz.</i> No lo hagais, señora, que si vos<span class="pagenum" -id="Page_300">[p. 300]</span> supiésedes lo que á ella le cuesta, que -dos cueros de ólio se han gastado, que ella compró, que eran de más -de cien años, por hacer esto poquito.</p> - -<p><i>Clar.</i> No te curar, Lozana, que non vollo que lei sea da tanto -que habia questo, que yo te daro olio de ducenti ani, que me donó á -mí micer incornato mio trovato sota terra; díme, ¿ha ella casa ni -viña como que ho yo?</p> - -<p><i>Loz.</i> Sea desta manera, tomad vos un poco, y dadme á mí otro -poco que le lleve, porque yo no pierda lo que me ha prometido, que -la pólvora no se halla ansí á quien la quiere, que se hace en el -Paraíso terrenal, y me la dió un mi caro amante que yo tuve, que fué -mi señor Diomédes, el segundo amor que yo tuve en este mundo, y á -él se la dieron los turcos, que van y vienen casi á la contínua; y -piense vuestra señoría que tal pólvora como ésa no me la quitaria yo -de mí por dalla á otrie, si no tuviese gran necesidad, que no tengo -pedazo de camisa ni de sábanas, y sobre toda la necesidad que tengo -de un pabellon y de un torna-lecho, que si no fuese esto que ella me -prometió para cuando se lo llevase, no sería yo osada á quitar de mí -una pól<span class="pagenum" id="Page_301">[p. 301]</span>vora tan -excelente, que si los dientes están bien apretados con ella, no se -caerán jamas.</p> - -<p><i>Clar.</i> Vení acá Lozana, abrí aquella caxa grande, tomá dos piezas -de tela romanesca para un pabellon, va, abre aquel forcel, e tomá dos -piezas de tela de Lodi para hacer sábanas, y tomá hilo malfetano para -coserlo todo, va, abre el otro forcel, y toma dos piezas de cortinela -para que hagais camisas, y toma otra pieza de tela romanesca para -hacer camisas á vuestro nuevo marido.</p> - -<p><i>Loz.</i> Madona, mire vuestra señoría que yo de todo esto me -contento; mas ¿cómo harémos, que el poltron de mi pretérito criado me -descubrirá? porque ella misma le prometió unas calzas y un jubon.</p> - -<p><i>Clar.</i> Bien, va, abre aquella otra caxa y toma un par de calzas -nuevas y un jubon de raso, que hallarás cuatro, toma el mejor, y -llama la Esclavona, que tome un canestro y vaya con vos á llevaros -estas cosas á vuestra casa, y id presto, porque aquel acemilero no os -tome el ólio, que se podria hacer bálsamo, tanto es bueno, y guarda, -española, que no des á nadie de esto que me has dado á mí.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_302">[p. 302]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Madona, no; mas haré desta manera, que juntaré el almáciga -y la grana y el alumbre, y se lo daré, y diré que sea esa misma, y -haré un poco de ólio de habas, y diré que se lo ponga con el colirio, -que es apropiado para los ojos, y ansí no sabrá que vuestra señoría -tiene lo más perfeto.</p> - -<p><i>Clar.</i> Andá, y hacé ansí por mi amor, y no de otro modo, y -recomendáme á vuestro marido micer Rampin.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LX"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LX.</h2> - <p class="subhang">Cómo fué la Lozana en casa de la Imperia Aviñonesa, - y cómo encontró con dos juristas letrados que ella conocia, que se - habian hecho cursores ó emplazadores.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> Estos dos que vienen aquí, si estuviesen en sus tierras -serian alcaldes, y aquí son mandatarios, solicitadores que emplazan, -y si fuesen sus hermanas casadas con quien hiciese aquel oficio, -dirian que más las querian ver putas que no de aquella manera -casadas, porque ellos fueron letrados ó buitres de rapiña; todo su -saber no vale nada, á lo que yo veo, que más ganan ellos con<span -class="pagenum" id="Page_303">[p. 303]</span> aquellas varillas -negras que con cuanto estudiaron en jure. Pues yo no estudié, y sé -mejor el jure cevil que traigo en este mi canastillo, que no ellos, -en cuantos capítulos tiene el cevil y el criminal; como dixo Apuleyo, -bestias letrados.</p> - -<p><i>Juristas.</i> Aquí, aquí somos todos, señora Lozana, <i>hodie hora -vigessima</i>, en casa vuestra.</p> - -<p><i>Loz.</i> No sé si seré á tiempo, mas traé que rozar, que allá está -mi Rampin que lo guise, y mirá no faltés, porque de buena razon ellas -han de venir hoy que es sábado, mas yo creo que vosotros ya debeis y -no os deben.</p> - -<p><i>Jur.</i> ¿Qué cosa es eso deber ó que nos deben? cuerpo del mundo, -¿el otro dia no llevamos buen pexe y buen vino, y más dormimos con -ellas y las pagamos muy bien?</p> - -<p><i>Loz.</i> No lo digo por eso, que ya sé que traxistes todo eso, y que -bebistes hasta que os emborrachastes, mas otra cosa es menester que -traer y beber, que eso de jure antiguo se está, sino que os deben -ó debeis, quiere decir que era una jodía vieja de noventa años, y -tenía dos nueras mujeres burlonas, y venian á su suegra cada<span -class="pagenum" id="Page_304">[p. 304]</span> mañana, y decian: -buenos dias, señora, y respondia ella, vosotras teneis los buenos -dias y habeis las buenas noches, y como ellas veian esta respuesta -siempre, dixeron á sus maridos, vuestra madre se quiere casar, y -decian ellos, ¿cómo es posible? decian ellas, casalda y vello heis -que no dice de no. Fueron, y casáronla con un jodío viejo y médico, -¿qué hicieron las nueras? rogaron al jodío que no la cabalgase dos -noches, él hízolo ansí, que toda la noche no hizo sino contalle sus -deudas que tenía; vinieron las nueras otro dia, y dixo la vieja: ¿qué -quiero hacer deste viejo, que no es bueno sino para comer, y tiene -más deudas que no dineros, y será menester que me destruya á mí y -á mis hijos? fueron las nueras al jodío, y dixéronle que hiciese -aquella noche lo que pudiese, y él, como era viejo, caminó, y pasó -tres colchones; viniendo la mañana vienen las nueras, y dicen á la -suegra, señora, albricias, que vuestros hijos os quieren quitar este -jodío, pues que tanto debe, respondió la vieja: mirad, hijas, la -vejez es causa de la sordedad, que yo no oyo bien qué le deben á él, -que le deben, que él no debe nada: así que, señores, ¿vosotros debés, -ó deben os?</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_305">[p. 305]</span></p> - -<p><i>Jur.</i> ¡Voto á Dios! que á mí que me deben desa manera más que no -es de menester, acá á mi compañero no sé, demandaldo á ella, que bien -creo que pasa todos los dedos, y áun las tablas de la cama.</p> - -<p><i>Curzor.</i> No me curo, que la obra es la que alaba al maestro; -señora Lozana, torná presto por vuestra fe, que nosotros vamos á -pescaría.</p> - -<p><i>Loz.</i> Gente hay en casa de la señora Imperia, mejor para mí, que -pescaré yo aquí sin jure; ¿qué haces ahí, Medaldo? va, abre, que vó á -casa.</p> - -<p><i>Medaldo.</i> Andá, que Nicolete es de guardia, y él os abrirá, -llamá.</p> - -<p><i>Loz.</i> Nicolete, hijo mio, ¿qué haces?</p> - -<p><i>Nicolete.</i> Soy de guardia, y mirá, Lozana, qué pedazo de -caramillo que tengo.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay triste! ¿y estás loco? está quédo, beodo, que nos -oirán.</p> - -<p><i>Nicol.</i> Callá, que todos están arriba; sacá los calzones, que yo -os daré unos nuevos de raso encarnado.</p> - -<p><i>Loz.</i> Haz á placer, que vengo cansada, que otro que calzones -quiero.</p> - -<p><i>Nicol.</i> Que, mi vida, de cara arriba.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo te lo diré despues.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_306">[p. 306]</span></p> - -<p><i>Nicol.</i> No, sino agora; no, sino agora; no, sino agora.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Oh qué bellaco que eres! vá arriba y di á la señora cómo -estoy aquí.</p> - -<p><i>Nicol.</i> Sobí vos, y tomallos, es sobre tabla, y harés -colacion.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por munchos años y buenos halle yo esas presencias juntas. -¿Qué Emperatriz ni gran señora tiene dos aparadores, como vuestra -señoría, de contínuo aparejados á estos señores reyes del mundo?</p> - -<p><i>Coronel.</i> Española, fa colacion, aquí con nos quiero que bebés -con esta copina, que sea la tua, porque quieres bien á la señora -Imperia, mi patrona.</p> - -<p><i>Imperia.</i> Todo es bien empleado en mi Lozana; mozos, serví allí -todos á la Lozana, y esperen las amas y los escuderos hasta que ella -acabe de comer; Lozana mia, yo quiero reposar un poco, entre tanto -hazte servir, pues lo sabes hacer.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo quiero comer este faisan, y dexar esta astarna para -Nicolete, porque me abrió la puerta de abaxo; estos pasteles serán -para Rampin, aunque duerme más que es menester.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LXI"> - <p><span class="pagenum" id="Page_307">[p. 307]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXI.</h2> - <p class="subhang">Cómo un médico familiar de la señora Imperia estuvo - con la Lozana hasta que salió de reposar la Imperia.</p> -</div> - -<p><i>Médico.</i> Decí, señora Lozana, ¿cómo os va?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, ya veis, fatigar y no ganar nada; estóme en mi -casa, la soledad y la pobreza están mal juntas, y no se halla lino -á comprar, aunque el hombre quiera hilar, por no estar ociosa, que -querria hordir unos manteles, por no andar á pedir prestados cada -dia.</p> - -<p><i>Méd.</i> Pues vos, señora Lozana, que haceis y dais mil remedios á -villanos, ¿por qué no les encargais que os traigan lino?</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor, porque no tomo yo nada por cuanto hago, salvo -presentes.</p> - -<p><i>Méd.</i> Pues yo querria más vuestros presentes que mi ganancia, -que es tan poca, que valen más las candelas que gasté estudiando -que cuanto he ganado despues endevinando pulsos; mas vos, ¿qué -estudiastes?</p> - -<p><i>Loz.</i> Mirá que me aconteció ayer: vi<span class="pagenum" -id="Page_308">[p. 308]</span>nieron á mi casa una mujer piamontesa -con su marido romañolo, y pensé que otra cosa era; traxeron una llave -de cañuto, la cual era llena de cera y no podian abrir, y pensaron -que estaban hechizados; rogáronme que lo viese yo, yo hice lo que -sabía, y diéronme dos julios, y prometiéronme una gallina, que me -truxeron hoy, y huevos con ella, y ansí pasaré esta semana con este -presente.</p> - -<p><i>Méd.</i> Pues decíme, señora Lozana, ¿qué hecistes á la llave, -cualque silogismo ó qué?</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo os diré: como sacaron ellos la cera, no pudo ser que no -se pegase cualque poca á las paredes de la llave; fuí yo presto al -fuego, y escallentéla hasta que se consumió la cera, y vine abaxo, y -dísela, y dixe que todo era nada; fuéronse, y abrieron, y cabalgaron, -y ganéme yo aquel presente sofísticamente; decíme por qué no tengo -yo de hacer lo que sé, sin perjuicio de Dios y de las gentes; mirá, -vuestro saber no vale si no lo mostrais que lo sepa otrie; mirá, -señor, por saber bien hablar gané agora esta copica de plata dorada, -que me la dió su merced del coronel.</p> - -<p><i>Méd.</i> Ese bien hablar, adular, incóñito le llamo yo.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_309">[p. 309]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> Señor Salomon, sabé que cuatro cosas no valen nada si no -son participadas ó comunicadas á menudo: el placer, y el saber, -y el dinero, y el coño de la mujer, el cual no debe estar vacuo, -segun la filosofía natural. Decíme, ¿qué le valdria á la Xerezana -su galanería si no la participase? ¿Ni á la Montesina su hermosura, -aunque la guardase otros sesenta años, que jamas muriese, si tuviese -su coño puesto en la guardaropa, ni á Madona Clarina sus riquezas, -si no supiese guardar lo que tiene? y á la señora Aviñonesa, ¿qué le -valdrian sus tratos si no los participase y comunicase con vuestra -merced y comigo, como con personas que ántes la podemos aprovechar? -¿qué otra cosa veis aquí? yo pierdo tiempo, que sé que en mi casa me -están esperando, y porque la señora sé que me ha de vestir á mí y á -mi criado, callo.</p> - -<p><i>Méd.</i> No puedo pensar qué remedio tener para cabalgar una mi -vecina lombarda; porque es casada y está preñada.</p> - -<p><i>Loz.</i> Dexá hacer á mí.</p> - -<p><i>Méd.</i> Si hacés como á la otra, mejor os pagaré.</p> - -<p><i>Loz.</i> Esto será más fácil cosa de hacer, porque diré que á -la criatura le faltan<span class="pagenum" id="Page_310">[p. -310]</span> los dedos, que vuestra merced los hará.</p> - -<p><i>Méd.</i> Yo lo doy por hecho, que no es ésta la primera que vos -sabés hacer.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo os diré: son lombardas de buena pasta; fuíme esta semana -á una, y díxele, ¿cuándo viene vuestro marido, mi compadre? dice, -mañana; digo yo, ¿por qué no os is al baño y acompañaros he yo? fué, -y como era novicia, apañéle los anillos, y díle á entender que le -eran entrados en el cuerpo; fuíme á un mi compadre, que no deseaba -otra cosa, y díle los anillos, y dí órden que se los sacase uno á -uno; cuando fué al último ella le rogaba que le sacase tambien un -caldero que le habia caido en el pozo; en esto, el marido llamó, -dixo ella al marido: en toda vuestra vida me sacastes una cosa que -perdiese, como ha hecho vuestro compadre, que si no viniérades, me -sacára el caldero y la cadena que se cayó el otro dia en el pozo: -él, que consideró que yo habria tramado la cosa, amenazóme si no le -hacia cabalgar la mujer del otro; fuíme allá diciendo que era su -parienta muy cercana, á la cual demandé, diciendo que cuánto tiempo -habia que era preñada, y si su marido estaba fuera; dixo que de seis -meses; yo, astutamente, como quien ha gana de<span class="pagenum" -id="Page_311">[p. 311]</span> no verse en vergüenza, le dí á entender -la criatura no tener orejas ni dedos. Ella, que estimaba el honor, -rogóme que si lo sabía ó podia, que le ayudase, que sería della -pagada; aquí está, digo yo, el marido de la tal, que por mi amor os -servirá, y tiene excelencia en estas cosas; finalmente, que hizo -dedos y orejas, cosa por cosa; y venido su marido, ella lo reprehende -haber tan poca advertencia, ántes que se partiera, y no dexar acabada -la criatura. Desta manera podemos serviros, máxime, que diciendo que -sois físico eximio, pegará mejor vuestro engrudo.</p> - -<p><i>Méd.</i> No querria ir por lana, y que hiciésedes á mi mujer hallar -una saya que esotro dia perdió.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por el sacrosanto saco de F, que quiero otro que saya de -vuestra merced.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LXII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXII.</h2> - <p class="subhang">Cómo la señora Imperia, partido el médico, ordenó - de ir á la estufa ella y la Lozana, y cómo encontraron á uno que decia - Oliva, Oliva de España, el cual iba en máscara, y dice la Imperia al - médico:</p> -</div> - -<p><i>Imp.</i> ¿Qué se dice, maestro Arresto? ¿retozábades á la Lozana, ó -veramente ha<span class="pagenum" id="Page_312">[p. 312]</span>ceis -partido con ella que no os lleve los provechos? ya lo hará si se los -pagais, por eso ántes que se parta sed de acordo con ella.</p> - -<p><i>Méd.</i> Señora, entre ella y mí el acuerdo sería que partiésemos -lo ganado y participásemos de lo porvenir, mas Rampin despriva -á munchos buenos que querian ser en su lugar; mas si la señora -Lozana quiere, ya me puede dar una espetativa en forma comun para -cuando Rampin se parta, que éntre yo en su lugar, porque, como ella -dice: no esté lugar vacío, la cual razon conviene con todos los -filósofos, que quieren que no haya lugar vacuo, y despues desto -verná bien su conjuncion con la mia, que, como dicen, segun que es -la materia que el hombre manca, ansí es más excelente el maestro -que la opera; porque cierta cosa es que más excelente es el médico -del cuerpo humano racional que no el albéitar, que medica el cuerpo -irracional, y más excelente el miembro del ojo que no el dedo del -pié, y mayor milagro hizo Dios en la cara del hombre ó de la mujer -que no en todo el hombre, ni en todo el mundo, y por eso no se halla -jamas que una cara sea seme<span class="pagenum" id="Page_313">[p. -313]</span>jante á otra en todas las partículas, porque si se parece -en la nariz no se parece en la barba, y así de singulis. De manera -que yo al cuerpo, y ella á la cara, como más excelente y mejor -artesana de caras que en nuestros tiempos se vido. Estariamos juntos, -y ganariamos para la vejez poder pasar, yo sin récipe, y ella sin -hic, et hec, et hoc, el alcohol, y amigos como de ántes, y beso las -manos á vuestra merced, y á mi señora Lozana la boca.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo la vuestra enzucarada, ¿qué me decis? cuando vos -quisiéredes regar mi manantío, está presto y á vuestro servicio, que -yo sería la dichosa.</p> - -<p><i>Imp.</i> Más vale asno que os lleve que no caballo que os derrueque, -de Rampin haceis vos lo que quereis, y sirve de todo, y dexá razones -y vamos á la estufa.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vamos, señora, mas siempre es bueno saber, que yo tres ó -cuatro cosas no sé que deseo conocer, la una qué via hacen, ó qué -color tienen los cuernos de los hombres, y la otra querria leer lo -que entiendo, y la otra querria que en mi tiempo se perdiese el temor -y la vergüenza para que cada uno pida y haga lo que quisiere.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_314">[p. 314]</span></p> - -<p><i>Imp.</i> Eso postrero no entiendo, de temor y vergüenza.</p> - -<p><i>Loz.</i> Yo, señora, yo os lo diré; cierto es que si yo no tuviese -vergüenza, que cuantos hombres pasan querria que me besasen, y si no -fuese el temor, cada uno entraria y pediria lo vedado; mas el temor -de ser castigados los que tal hiciesen, no se atreven, porque la -ley es hecha para los transgresores, y así de la vergüenza, la cual -ocupa que no se haga lo que se piensa, y si yo supiese ó viese estas -tres cosas que arriba he dicho, sabria más que Juan Desperaendios. -De manera que cuantas putas me viniesen á las manos, les haria las -cejas á la chancilleresca, y á mi marido se los pornia verdes, que -significan esperanza, porque me metió el anillo de cuerno de búfalo, -y la cuarta que penitus inñoro es: ¿de quién me tengo de empreñar -cuando algo me empreñe? señora, vaya Jusquina delante y lleve los -aderezos. Vamos por aquí que no hay gente, señora, ¿ya comienzan -las máscaras? mire vuestra merced cuál va el bellaco de Hércoles -enmascarado; y Oliva, Oliva de España, aquí vienen y hacen quistion, -y van cantando: agora me vezo sonar de re<span class="pagenum" -id="Page_315">[p. 315]</span>cio. Entre vuestra merced y salgamos -presto, que me vernán á buscar más de cuatro agora que andan -máxcaras, que aquí ganaré yo cualque ducado para dar la parte á -maestro Arresto, él debe trala, que medicó el asno, y mérito el -albarda, pues vaya á la horca, que no me ha de faltar hombre, aunque -lo sepa hurtar.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LXIII"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXIII.</h2> - <p class="subhang">Cómo la Lozana fué á su casa, y envió por un - sastre, y se vistió del paño que le dieron en casa del coronel, - y lo que pasó con una boba, y dice la Lozana:</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> ¿Dónde meteis esa leña? ¿y el carbon está abaxo? ¿mirastes -si era bueno? ¿sobistes arriba los barriles, los presutos y quesos? -¿contaste cuántas piezas de tela vinieron? ¿vistes si el olio está -seguro que no se derrame? pues andá, llamá á maestro Gil, no sea -para esotra semana, y mirá que ya comienzan las máxcaras á andar en -torno, estas carrastollendas tenemos de ganar; torná presto, porque -presteis esos vestidos á quien os lo pagáre. Veis, viene<span -class="pagenum" id="Page_316">[p. 316]</span> madona Pelegrina, la -simple, á se afeitar, aunque es boba siempre me da un julio, y otro -que le venderé de soliman serán dos. Entrá, ánima mia cara, ¿y con -este tiempo venís? ánima mia, dulce, saporida; mirá qué ojos y qué -dientes, bien parece que sois de buena parte. Bene mio, asentaos, que -venis cansada, que vos sois española por la vida, y podria ser, que -los españoles por do van siembran, que veinte años há que nos los -tenés allá por esa Lombardía, ¿estais gravida, mi señora?</p> - -<p><i>Pelegrina.</i> Señora, no, mas si vos, señora Lozana, me supiésedes -decir con qué me engravidase, yo os lo satisfaria muy bien, que no -deseo en este mundo otro.</p> - -<p><i>Loz.</i> ¡Ay ánima mia enzucarada! récipe lo que sé que es bueno, -si vos lo podeis hacer, tomá sábana de fraile que no sea quebrado, y -halda de camisa de clérigo macho, y rechincháoslas á las caderas con -uñas de sacristan marzolino, y veréis qué hijo haréis.</p> - -<p><i>Pel.</i> Señora Lozana, vos que sabeis en qué caen estas cosas, -decíme, ¿qué quiere decir que cuando los hombres hacen aquella cosa -se dan tanta prisa?</p> - -<p><i>Loz.</i> Habeis de saber que me place,<span class="pagenum" -id="Page_317">[p. 317]</span> porque el discípulo que no dubda ni -pregunta, no sabrá jamas nada, y esta tierra hace los ingenios -sotiles y vivos, máxime vos, que sois de la Marca, muncho más sabréis -interrogando que no adevinando.</p> - -<p>Habeis de saber que fué un emperador que, como viese que las -mujeres tenian antiguamente cobertera en el ojo de cucharica de -plata, y los hombres fuesen eunucos, mandó que de la cobertera -hiciesen compañones á los hombres, y como hay una profecía que dice -Merlin que ha de tornar cada cosa á su lugar, como aquellos al cufro -de la mujer, por eso se dan tanta priesa por no quedar sin ellos, y -beata la mujer á quien se le pegaren los primeros; por tanto, si vos -me creeis, hacé desta manera: alzá las nalgas y tomaldo á él por las -ancas y apretá con vos, y quedaréis con cobertera y preñada, y esto -haced hasta que acerteis.</p> - -<p><i>Pel.</i> Decíme, señora Lozana, ¿qué quiere decir que los hombres -tienen los compañones gordos como huevos de gallina, de paloma y de -golondrina, y otros que no tienen sino uno?</p> - -<p><i>Loz.</i> Si bien los mirastes, en ellos vistes las señales; habeis -de saber que los que<span class="pagenum" id="Page_318">[p. -318]</span> no tienen sino uno perdieron el otro desvirgando -mujeres ancianas; y los que los tienen como golondrinas, se los han -disminuido malas mujeres, cuando sueltan su artillería y los que los -tienen como paloma, ésos te saquen la carcoma, y los que los tienen -como gallina es buena su manida.</p> - -<p><i>Pel.</i> Decíme, señora Lozana, ¿qué quiere decir que los mozos -tienen más fuerza y mejor que sus amos, por más hombres de bien que -sean?</p> - -<p><i>Loz.</i> Porque somos las mujeres bobas, cierta cosa es que para -dormir de noche y para sudar no os haceis camisa sotil, que luégo -destexe. El hombre, si está bien vestido, contenta al ver, mas no -satisface la voluntad, y por esto valen más los mozos que sus amos en -este caso; y la camisa sotil es buena para las fiestas, y la gorda -á la contínua; que la mujer sin hombre es como fuego sin leña, y el -hombre machucho que la encienda y que coma torreznos, porque le haga -los mamotretos á sus tiempos, y su amo que pague el alquilé de la -casa y que dé la saya; y ansí pelallos, y popallos, y cansarlos, y -despues de pelados, dexallos enxugar.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LXIV"> - <p><span class="pagenum" id="Page_319">[p. 319]</span></p> - <h2 class="nobreak" title="MAMOTRETO LXIV">MAMOTRETO <span id="tn_5" - class="cambiado" title="en el libro impreso: LXIII">LXIV</span>.</h2> - <p class="subhang">Cómo vinieron cuatro palafreneros á la Lozana, - si queria tomar en su casa un gentil-hombre que venía á negociar, - y traia un asnico sardo llamado Robusto, y ensalmóles los encordios, - y dice uno:</p> -</div> - -<p><i>Palafrenero.</i> Señora Lozana, nosotros, como somos huérfanos y no -tenemos agüelas, venimos con nuestros tencones en las manos á que nos -ensalmeis, y yo, huérfano, á que me beseis.</p> - -<p><i>Loz.</i> Amigo, este monte no es para asnos, comprá mulos; ¡qué -gentileza! hacerme subir la calamita, ¡si os viera hacer eso Rampin -el bravo, que es un diablo de la peña Camasia! ¿pensais que soy yo -vuestra Ginebra, que se afeita ella misma por no dar un julio á quien -la haria parecer moza?</p> - -<p><i>Pal.</i> Puta ella y vos tambien, ¡guay de tí, Jerusalen!</p> - -<p><i>Camarino.</i> Señora Lozana, ensalmános estos encordios, y veis aquí -esta espada y estos estafiles, vendeldos vos para melecinas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vení uno á uno, dexáme poner la mano.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_320">[p. 320]</span></p> - -<p><i>Cam.</i> ¡Ay! que estais fria.</p> - -<p><i>Loz.</i> Vos seréis abad, que sois medroso; vení vos, ¡oh! qué -teneis de pelos en esta forma, Dios la bendiga, vería si tuviese -cejas.</p> - -<p><i>Pal.</i> Señora Lozana, si tuviese tantos esclavos que vender, á vos -daria el mejor.</p> - -<p><i>Loz.</i> Andá, que vos serés mercader cobdicioso; vení vos, esperá, -meteré la mano.</p> - -<p><i>Sarac.</i> Meté, señora, mas mirá que estoy derecho.</p> - -<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que sois caballero y hidalgo, aunque pobre; -y si tanto derecho tuviésedes á un beneficio, sería vuestra la -sentencia, esperá, diré las palabras, y tocaré, porque en el tocar -está la virtud.</p> - -<p><i>Sar.</i> Pues dígalas vuestra merced alto que las oigamos.</p> - -<p><i>Loz.</i> Só contenta; Santo Ensalmo se salió, y contigo encontró, -y su vista te sanó; ansí como esto es verdad, ansí sanés deste mal, -amén. Andá, que no será nada; ¿qué pecado es que tengais mal en tal -mandragulon?</p> - -<p><i>Pal.</i> Mayor que el rollo de Écija, servidor de putas.</p> - -<p><i>Loz.</i> Mala putería corras, como Margarita Corillon, que corrió -los burdeles de<span class="pagenum" id="Page_321">[p. 321]</span> -Oriente y Poniente, y murió en Setentrion, sana y buena como yo.</p> - -<p><i>Pal.</i> Decinos agora, ¿cómo haréis, que dicen que habrá guerra, -que ya con la peste pasada cualque cosa ganábades?</p> - -<p><i>Loz.</i> Mal lo sabeis, más quiero yo guerra que no peste, al -contrario del Duque de Saboya, que quiere más peste en sus tierras -que no guerra. Yo, si es peste, por huir como de lo ganado, y si hay -guerra, ganaré con putas y comeré con soldados.</p> - -<p><i>Pal.</i> ¡Voto á Dios! qué bien dice el que dixo que de puta vieja -y de tabernero nuevo me guarde Dios, digámosle á la señora Lozana á -lo que más venimos. Vuestra merced sabrá que aquí á Roma es venido -un gentilhombre y en su tierra rico, y trae consigo un asnico que -entiende como una persona, y llámalo Robusto, y no querria posar -sino solo, y pagará bien el servicio que á él y á Robusto le harán, -y por estar cerca del rio, adonde Robusto vaya á beber, por tanto, -querriamos rogar á vuestra perniquitencia que, pagándolo, fuésedes -contenta por dos meses de darle posada, porque pueda negociar sus -hechos más presto y mejor.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señores, yo siempre deseé tener<span class="pagenum" -id="Page_322">[p. 322]</span> plática con estaferos, por munchos -provechos que de ellos se pueden haber, y viendo que si hago esto que -me rogais, no solamente terné á ese señor, mas á todos vosotros, por -eso digo que la casa y la persona á vuestro servicio; avisaldo que -si no sabe, sepa que no hay cosa tan vituperosa en el hombre como la -miseria, porque la miseria es sobrina de la envidia, y en los hombres -es más notada que en las mujeres, y más en los nobles que no en los -comunes, y siempre la miseria daña á la persona en quien reina, y es -adversa al bien comun, y es señal de natura, porque luégo se conoce -el rico mísero ser de baxa condicion, y esta regla es infalible segun -á mi ver; y avisaldo que no se hacen los negocios de hongos, sino con -buenos dineros redondos.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LXV"> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXV.</h2> - <p class="subhang">Cómo vino el asno de micer Porfirio por corona, - y se graduó de bachiller, y dice entre sí mirando al Robusto, su - asnico.</p> -</div> - -<p><i>Porfirio.</i> No hay en este mundo quien ponga mientes á los dichos -de los viejos,<span class="pagenum" id="Page_323">[p. 323]</span> -que si yo me recuerdo, siempre oí decir que ni fies ni porfies, ni -prometas lo incierto por lo cierto. Bien sé yo que á este Robusto le -falta lo mejor, que es el leer, y si en esto lo examinan primero, -no verán que sabe cantar, y ansí me lo desecharán sin grado, y yo -perderé mi apuesta. Robusto, canta ut, re, mi, fa, sol, la, di -comigo; más baxo, bellaco, otra vez comienza del la, sol, fa, híncate -de rodillas, abaxa la cabeza, di un texto entre dientes, y luégo -comerás, aza, aza, aza, ro, ro, ro, as, as, as, no, no, no, ansí -comed agora y sed limpio. ¡Oh Dios mio y mi Señor! ¿como Balan hizo -hablar á su asna, no haria Porfirio leer á su Robusto, que solamente -la paciencia que tuve cuando le corté las orejas me hace tenelle -amor? pues vestida la veste talar, y asentado y bello, como tiene -las patas como el asno de oro de Apuleyo, es para que le diesen -beneficios, cuanto más graduallo bacalario.</p> - -<p><i>Loz.</i> Señor Porfirio, véngase á cenar, y dígame qué pasion tiene, -y por qué está ansí pensoso.</p> - -<p><i>Porf.</i> Señora, no os oso decir mi pena y tormento que tengo, -porque temo que no me lo ternéis secreto.</p> - -<p><span class="pagenum" id="Page_324">[p. 324]</span></p> - -<p><i>Loz.</i> No haya vuestra merced miedo, que yo jamas lo descubro.</p> - -<p><i>Porf.</i> Señora, bien que me veis ansí solo, no só de los ínfimos -de mi tierra, mas la honra me costriñe, que si pudiese querria -salir con una apuesta que con otros hice, y es que si venía á Roma -con dinero, que ordenaba mi Robusto de bacalario, y siendo venido -y proveido de dinero, y vezado á Robusto todas las cosas que han -sido posible vezar á un su par, y agora como veo que no sabe leer, -no porque le falte ingenio, mas porque no lo puede expremir por -los mismos impedimentos que Lucio Apuleyo, cuando siendo asno, -retuvo siempre el intelecto de hombre racional, por ende estoy mal -contento, y no querria comer ni beber, ni hacer cosa en que me fuese -solacio.</p> - -<p><i>Loz.</i> Micer Porfirio, estad de buena gana, que yo os lo vezaré -á leer, y os daré órden que despachés presto para que os volvais á -vuestra tierra; id mañana, y haced un libro grande de pergamino, -y traédmelo, y lo vezaré á leer, é yo hablaré á uno que si le -untais las manos será notario, y os dará la carta del grado, y hacé -vos con vuestros amigos que os busquen un<span class="pagenum" -id="Page_325">[p. 325]</span> caballerizo que sea pobre y jóven, y -que tenga el seso en la bragueta, que yo le daré persona que se lo -acabe de sacar, y desta manera vencerémos el pleito, y no dubdeis que -de este modo se hacen sus pares bacalarios. Mirá, no le deis á comer -al Robusto dos dias, y cuando quisiere comer, metelde la cebada entre -las hojas, y ansí lo enseñarémos á buscar los granos y á boltar las -hojas, que bastará, y dirémos que está turbado, y ansí el notario -dará fe de lo que viere y de lo que cantando oyere. Y así <i>omnia per -pecuniam falsa sunt</i>, porque creo que basta harto que lleveis la fe, -que no os demandarán si lee en letras escritas con tinta ó con olio -ó iluminadas con oro, y si les pareciere la voz gorda, decí que está -resfriado, que es usanza de músicos, una mala noche los enronquece. -Asimismo, que <i>Itali ululant, Hispani plangunt, Gali canunt</i>. -Que su merced no es gallo, sino asno, como veis, que le sobra la -sanidad.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Mam_LXVI"> - <p><span class="pagenum" id="Page_326">[p. 326]</span></p> - <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXVI.</h2> - <p class="subhang">Cómo la Lozana se fué á vivir á la ínsula de Lipari, - y allí acabó muy santamente ella y su pretérito criado Rampin, y aquí - se nota su fin y un sueño que soñó.</p> -</div> - -<p><i>Loz.</i> ¿Sabeis, venerable Rampin, qué he soñado? que veia á -Pluton caballero sobre la Sierra Morena, y voltándome en verso la -tramontana, veia venir á Marte debaxo una niebla, y era tanto el -estrépito que sus ministros hacian, que casi me hacian caer las -tenazuelas de la mano; yo, que consideraba qué podria suceder, sin -otro ningun detenimiento cabalgaba en Mercurio, que de repente se me -acostó, el cual me parecia á mí que hiciese el más seguro viaje que -al presente se halle en Italia, en tal modo que navegando llegábamos -en Venecia, donde Marte no puede extender su ira; finalmente -desperté, y no pudiendo quietar en mí una tanta alteracion, -traxe á la memoria el sueño que áun todavía la imaginativa lo -retenia. Considerando consideraba como las cosas que han de estar -en el profundo, como Pluton, que está<span class="pagenum" -id="Page_327">[p. 327]</span> sobre la Sierra Morena, y las altas se -abaten al baxo, como milano, que tantas veces se abate hasta que no -dexa pollo ni polla, el cual diablo de milano ya no teme espantajos, -que cierto las gallinas ya no pueden hacer tantos pollos como él -consuma. En conclusion, me recordé haber visto un arbol grandísimo -sobre el cual era uno asentado, riendo siempre y guardando el fruto, -el cual ninguno seguia, debajo del cual arbol vi una gran compaña, -que cada uno queria tomar un ramo del árbol de la locura, que por -bienaventurado se tenía quien podia haber una hoja ó una rameta; -quién tiraba de acá, quién de allá, quién cortaba, quién rompia, -quién cogia quién la corteza, quién la raíz, quién se empinaba, -quién se ponia sobre las puntillas, ansí buenos como medianos y -más chicos, ansí hombres como mujeres, ansí griegos como latinos, -como tramontanos ó como bárbaros, ansí religiosos como seculares, -ansí señores como súbditos, ansí sabios como iñorantes, cogian y -querian del árbol de la vanidad; por tanto dicen que el hombre -apercibido medio combatido. Ya vistes que el astrólogo nos dixo que -uno de nosotros habia de ir á paraíso, porque<span class="pagenum" -id="Page_328">[p. 328]</span> lo halló ansí en su arismética y en -nuestros pasos, y más este sueño que yo he soñado; quiero que éste -sea mi testamento, yo quiero ir á paraíso, y entraré por la puerta -que abierta halláre, pues tiene tres, y solicitaré que vais vos, que -lo sabré hacer.</p> - -<p><i>Ramp.</i> Yo no queria estar en paraíso sin vos; mas mejor será á -Nápoles á vivir, y allí vivirémos como reyes, y aprenderé yo á hacer -guazamalletas, y vos venderés regalicia, y allí será el paraíso que -soñastes.</p> - -<p><i>Loz.</i> Si yo vó, os escribiré lo que por el alma habeis de hacer -con el primero que venga, si viniere, y si veo la Paz, que allá está -contínua, la enviaré atada con este ñudo de Salomon, desátela quien -la quisiere; y ésta es mi última voluntad, porque sé que tres suertes -de personas acaban mal, como son: soldados y putanas y osurarios, -si no ellos, sus descendientes, y por esto es bueno fuir romano por -Roma, que voltadas las letras dice amor, y entendamos en dexar lo que -nos ha de dexar; y luégo vamos en casa de la señora Guiomar Lopez, -que mañana se parte madona Sabina, vamos con ella, que no podemos -errar, al ínsula<span class="pagenum" id="Page_329">[p. 329]</span> -de Lipari con nuestros pares, y mudaréme yo el nombre, y diréme la -Vellida, y así más de cuatro me echarán ménos, aunque no soy sola, -que más de cuatro Lozanas hay en Roma, y yo seré salida de tanta -fortuna pretérita, contínua y futura, y de oir palabradas de necios, -que dicen que no lo hagais y no os lo dirán, que á ninguno hace -injuria quien honestamente dice su razon; ya estoy harta de meter -barboquexos á putas, y poner xaquimas de mi casa, y pues he visto mi -ventura y desgracia, y he tenido modo y manera y conversacion para -saber vivir, y veo que mi trato y plática ya me dicen que no corren -como solian, haré como hace la Paz, que huye á las islas, y como no -la buscan, duerme quieta y sin fastidio, pues ninguno se lo da, que -todos son ocupados á romper ramos del sobrescrito árbor, y cogiendo -las hojas será mi fin; estarme he reposada, y veré mundo nuevo, y no -esperar qué él me dexe á mí, sino yo á él. Ansí se acabará lo pasado, -y estarémos á ver lo presente, como fin de Rampin y de la Lozana.</p> - -<p>Fenezca la historia compuesta en retrato, el más natural que el -autor pudo, y<span class="pagenum" id="Page_330">[p. 330]</span> -acabóse hoy primero de Diciembre, año de mill y quinientos e veinte e -cuatro, á laude y honra de Dios trino y uno, y porque, reprendiendo -los que rompen el árbor de la vanidad, seré causa de moderar su -fortuna, porque no sería quien está encima quien los truxere y -conduyere, á no poder vivir sin semejantes compañías, y porque siendo -por la presente obra avisados, que no ofendan á su Criador, el cual -sea rogado que perdone á los pasados, y á nosotros, que decimos: -<i>Averte, Domine, oculos meos ne videant vanitatem sine præjudiciis -personarum: in alma Urbe, M.D.XXIV.</i></p> - - -<p class="fin">FINIS.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter"> - <p><span class="pagenum" id="Page_331">[p. 331]</span></p> - <h2 class="nobreak" title="[Excusa]">Cómo se excusa el Auctor - en la fin del retrato de la Lozana en laude de las mujeres.</h2> -</div> - -<p>Sin dubda, si ningun hombre quisiese escrebir el audacia de las -mujeres, no creo que bastasen plumas de veloces escritores, y si -por semejante quisiese escrebir la bondad, honestidad, devocion, -charidad, castidad y lealtad que en las claras mujeres se halla, y -hemos visto, porque las que son buenas no son tanto participadas -en comun; por tanto, munchas virtudes están tácitas y ocultas, que -serian espejo á quien las oyese contar, y como la mujer sea jardin -del hombre, y no hay cosa en este mundo que tanto realegre al hombre -serio, que tanto y tan presto lo regocije, porque no solamente el -ánima del hombre se alegra en ver y conversar mujer, mas todos sus -sentidos, pulsos y miembros se revivifican incontinente, y si hobiese -en la mujer modestia, y en el hombre temperanza honesta, gozarian -con temor lo que con temerosa audacia ciega la impaciencia, ansí al -hombre racional como á la frágile mujer; y<span class="pagenum" -id="Page_332">[p. 332]</span> cierto que si este tal jardin que Dios -nos dió para recreacion corporal, que si no castamente, al ménos -cautamente lo gozásemos, en tal manera que naciesen en este tal -jardin frutos de bendicion, porque toda obra loa y alaba á su Hacedor -cuando lo precede el temor, y este tal fruto aprovecha en laude á su -Criador, máxime á quien lo sabe moderar; la señora Lozana fué mujer -muy audace, y como las mujeres conocen ser solacio á los hombres y -ser su recreacion comun, piensan y hacen lo que no harian si tuviesen -el principio de la sapiencia, que es temer al Señor, y la que alcanza -esta sapiencia ó intelligencia es más preciosa que ningun diamante, -y ansí, por el contrario, muy vil, y sin dubda en esto quiero dar -gloria á la Lozana, que se guardaba muncho de hacer cosas que fuesen -ofensa á Dios ni á sus mandamientos, porque, sin perjuicio de partes, -procuraba comer y beber sin ofension ninguna, la cual se apartó con -tiempo, y se fué á vivir á la ínsula de Lipari, y allí se mudó el -nombre, y se llamó la Vellida, de manera que gozó de tres nombres: -en España, Aldonza, y en Roma, la Lozana, y en Lipari, la Vellida. Y -si alguno quisiere saber del<span class="pagenum" id="Page_333">[p. -333]</span> Auctor cuál fué su intincion de retraer reprendiendo á la -Lozana y á sus secaces, lean el principio del retrato, y si quisieren -reprender que por qué no van munchas palabras en perfeta lengua -castellana, digo que siendo andaluz y no letrado, y escribiendo -para darme solacio y pasar mi fortuna, que en este tiempo el Señor -me habia dado, conformaba mi hablar al sonido de mis orejas, que es -la lengua materna y el comun hablar entre mujeres, y si dicen por -qué puse algunas palabras en italiano, púdelo hacer escribiendo en -Italia, pues Tulio escribió en latin, y dixo munchos vocablos griegos -y con letras griegas; si me dicen que por qué no fuí más elegante, -digo que soy iñorante, y no bachiller; si me dicen cómo alcancé á -saber tantas particularidades, buenas ó malas, digo que no es muncho -escrebir una vez lo que vi hacer y decir tantas veces; y si alguno -quisiere decir que hay palabras maliciosas, digo que no quiera nadie -glosar malicias imputándolas á mí, porque yo no pensé poner nada que -no fuese claro y á ojos vistas, y si alguna palabra hobiere, digo que -no es maliciosa, sino malencónica, como mi pasion ántes que sanase; y -si dixeren que por qué perdí<span class="pagenum" id="Page_334">[p. -334]</span> el tiempo retrayendo á la Lozana, parecia que me -espaciaba con estas vanidades: y si por ventura os veniere por las -manos un otro tratado de <i>Consolatione infirmorum</i>, podeis ver en él -mis pasiones, para consolar á los que la fortuna hizo apasionados -como á mí; y en el tratado que hice del leño del India, sabréis el -remedio mediante el cual me fué contribuida la sanidad, y conoceréis -el Auctor no haber perdido todo el tiempo, porque como vi coger los -ramos y las hojas del árbor de la vanidad á tantos, yo, que soy de -chica estatura, no alcancé más alto, asentéme al pié hasta pasar, -como pasé, mi enfermedad. Si me decis por qué en todo este retrato -no puse mi nombre, digo que mi oficio me hizo noble siendo de los -mínimos de mis conterráneos, y por esto callé el nombre, por no -vituperar el oficio escribiendo vanidades con ménos culpa que otros -que compusieron y no vieron como yo; por tanto, ruego al prudente -lector, juntamente con quien este retrato viere, no me culpe, máxime, -que sin venir á Roma verá lo que el vicio della causa; ansimismo, por -este retrato sabrán muchas cosas que deseaban ver y oir, estándose -cada uno en su patria,<span class="pagenum" id="Page_335">[p. -335]</span> que cierto es una grande felicidad no estimada, y si -alguno me dirá algun improperio en mi ausencia al ánima ó al cuerpo, -<i>imperet sibi Deus</i>, salvo iñorante, porque yo confieso ser un asno, -y no de oro: valete con perdon, y notá esta conclusion.</p> - -<p>El ánima del hombre desea que el cuerpo le fuese par -perpétuamente, por tanto, todas aquellas personas que se retraerán -de caer en semejantes cosas como éstas que en este retrato son -contadas, serán pares al espíritu, y no á la voluntad ni á los vicios -corporales, y siendo dispares ó desiguales á semejantes personas no -serán retraidas, y serán y serémos gloria y laude á aquel infinito -Señor que para sí nos preservó y preservará. Amén.</p> - -<p class="tb"> -* -* -* -* -*</p> - -<p>Son por todas las personas que hablan en todos los mamotretos -ó capítulos ciento y veinte y cinco, va dividido en mamotretos -sesenta é seis: quiere decir mamotreto libro que contiene diversas -razones ó copilaciones ayuntadas, ansimis<span class="pagenum" -id="Page_336">[p. 336]</span>mo porque en semejantes obras seculares -no se debe poner nombre ni palabra que se apertenga á los libros de -sana y santa doctrina, por tanto en todo este retrato no hay cosa -ninguna que hable de religiosos, ni de santidad, ni con iglesias, -ni eclesiásticos, ni otras cosas que se hacen que no son de decir: -Item, ¿por qué más se fué la Lozana á vivir á la ínsula de Lipari -que á otra parte? porque antiguamente aquella ínsula fué poblada de -personas que no habia sus pares, de donde se dixeron li pari, los -pares, y dicen en italiano: li pari loro non si trovano, que quiere -decir no se hallan sus pares, y era que cuando un hombre hacia un -insigne delito, no le daban la muerte, mas condenábanlo á la ínsula -de Lipari. Item, ¿por qué más la llamé Lozana que otro nombre? porque -Lozana es nombre más comun y comprende su nombre primero Aldonza, ó -Alaroza en lengua arábiga, y Vellida lo mismo, de manera que Lozana -significa lo que cada un nombre de estos otros significan, ansí que -Vellida y Alaroza y Aldonza particularmente demuestran cosa garrida ó -hermosa, y Lozana generalmente lozanía, hermosura, lindeza, fresqueza -y belleza. Por tanto<span class="pagenum" id="Page_337">[p. -337]</span> digo que para gozar de este retrato y para murmurar del -Auctor, que primero lo deben bien leer y entender, <i>sed non legatur -in escolis</i>. No metí la tabla, aunque estaba hecha, porque esto basta -por tabla.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Epistola"> - <h2 class="hang nobreak" title="[Epístola de la destrucción de Roma]">Esta - epístola añadió el Auctor, el año mill é quinientos é veinte é siete, vista - la destruicion de Roma, y la gran pestilencia que sucedió, dando gracias - á Dios, que le dexó ver el castigo que méritamente Dios permitió á un tanto - pueblo.</h2> -</div> - -<p>¿Quién jamas pudo pensar, oh Roma ó Babilon, que tanta confusion -pusiesen en tí estos tramontanos occidentales y de Aquilon, -castigadores de tu error? leyendo tus libros verás lo que más merece -tu poco temor. ¡Oh qué fortuna vi en tí! y hoy habiéndote visto -triunfante, agora te veo y con el dedo te cuento, dime, ¿dónde -son los galanes, las hermosas que con una chica fosa en diez dias -cobriste y encerraste dando fin á las favoridas? pues una sábana -envolvió sus cuerpos pestíferos, las que no se pudie vivir con -ellas ya son sepultas, yo las vi. ¡Oh Lozana!<span class="pagenum" -id="Page_338">[p. 338]</span> ¿qué esperas? mira la Garza Montesina, -que la llevan sobre una escalerera por no hallar, ni la hay, una -tabla en toda Roma; ¿dónde es el favor? ¿cómo van sin lumbre, sin -són y sin llanto? mira los galanes que se atapan las narices cuando -con ellas pasan, ¡oh Dios! ¿pensólo nadie jamas tan alto y secreto -juicio, como nos vino este año á los habitatores que ofendiamos á tu -majestad? no te ofendieron las paredes, y por eso quedaron enhiestas, -y lo que no hicieron los soldados heciste tú, Señor, pues enviastes -despues del saco y de la ruina, pestilencia inaudita con carbones -pésimos y sevísimos, hambre á los ricos, hechos pobres mendigos. -Finalmente que ví el fin de los munchos juicios que habia visto y -escrito. ¡Oh cuánta pena mereció tu libertad! y el no templarte, -Roma, moderando tu ingratitud á tantos beneficios recebidos, pues -eres cabeza de santidad y llave del cielo, y colegio de doctrina, -y cámara de sacerdotes y patria comun, quien vido la cabeza hecha -piés y los piés delante, ¡sabroso principio para amargo fin! ¡Oh -vosotros que vernés tras los castigados, mirá este retrato de Roma, y -nadie ó ninguno sea causa que se haga otro! mirá bien éste y su fin, -que<span class="pagenum" id="Page_339">[p. 339]</span> es el castigo -del cielo y de la tierra, pues los elementos nos han sido contrarios, -gente contra gente, terremotos, hambre, pestilencia, presura de -gentes, confusion del mar, que hemos visto no solamente perseguirnos -sus cursos y raptores, pero este presente diluvio de agua, que se -ensoberbeció Tíber y entró por toda Roma á dias doce de Enero año de -mill é quinientos y veinte é ocho, ansí que llegó al mismo señal que -fué puesto el año de mill é quinientos y quince, donde están escritos -estos versos:</p> - -<div class="poem"><div class="stanza"> -<span class="i2"><i>Bis de nos menses decimo peragente Leone</i></span> -<span class="i0"><i>Idibus huc Tiberis unda Novembris adest.</i></span> -</div></div> - -<p class="ti0">No se puede huir á la Providencia divina, pues con -lo sobredicho cesan los delincuentes con los tormentos, mas no -cesarán sol, luna y estrellas de prenosticar la meritoria que cada -uno habrá; por cierto no fuí yo el primero que dixo: <i>¡Ve tibi -civitas meretrix!</i> Por tanto, señor capitan de felicísimo exército -imperial, si yo recibiese tanta merced que se dilatase demandar este -retrato en público serme ha á mí disculpa, y al retrato previlegio -y gracia, la cual desde agora la nobleza y caballería de<span -class="pagenum" id="Page_340">[p. 340]</span> vuestra merced se la -otorgó, pues mereció este retrato de las cosas que en Roma pasaban -presentarse á vuestra clara prudencia para darle sombra, y alas á -volar sin temor de los vituperadores que más atildado lo supieran -componer; mas no siendo obra, sino retrato, cada dia queda facultad -para borrar y tornar á perfilarlo, segun lo que cada uno mejor verá, -y no pudiendo resistir sus reproches y pinceles acutísimos de los -que remirarán no estar bien pintado ó compuesto, será su defension -altísima y fortísima inexpuñable el planeta Marte que al presente -corre, el cual planeta contribuirá favor al retrato en nombre del -Auctor, y si alguno quisiere combatir con mi poco saber el suyo -muncho, mi ausencia me defenderá. Esto digo, noble señor, porque -los reprochadores conozcan mi cuna, á los cuales afectuosísimamente -deseo informar de las cosas retraidas, y á vuestra merced servir y -darle solacio, la cual nuestro Señor próspero, sano y alegre conserve -muchos y felicísimos tiempos. Ruego á quien tomáre este retrato, que -lo enmiende ántes que vaya en público, porque yo lo escrebí para -enmendallo por poder dar solacio y placer á letores y audientes, -los<span class="pagenum" id="Page_341">[p. 341]</span> cuales no -miren mi poco saber, sino mi sana intencion, y entreponer el tiempo -contra mi enfermedad. Soy vuestro, á vuestro servicio, por tanto -todos me perdonaréis.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="Carta_excom"> - <h2 class="nobreak" title="[Carta de excomunión]">Carta de excomunion - contra una cruel doncella de sanidad.</h2> -</div> - -<p>De mí el vicario Cupido, de línea celestial por el dios de amor -elegido y escogido en todo lo temporal, y muy gran administrador, -á todas las tres edades, de cualesquier calidades donde su ley -sucedió, salud y gratia, sepades: que ante mí paresció un amador que -se llama de remedio despedido, el cual se me querelló de una muy -graciosa dama, dice que con su beldad y con gracias muy extrañas le -robó la libertad de dentro de sus entrañas, dice que le desclavó la -clavada cerradura con que su sexo guardaba, y tambien que le tomó -toda junta la cordura, cual fortuna le guiaba, que le mató el sosiego -sin volverle ningun ruego ni saber, ni descricion, por la cual causa -está ciego, y le arden en muy vivo fuego las telas del corazon. Este -dios de<span class="pagenum" id="Page_342">[p. 342]</span> aficion, -cuyo lugar soy teniente, manda sin dilatacion que despache este acto -presente. Capellanes, grandes curas deste palacio real de amor y sus -alturas, haced esta denunciacion, porque no aclame cautela, desde -agora apercibiendo por tres conominaciones, y porque le sean notorios -los sacros derecho y vias, por término perentorio yo le asiño nueve -dias, porque es término complido, como antedicho es, ya pronunciado y -sabido. Del templo luégo la echeis como miembro desipado de nuestra -ley tan bendita. Todos cubiertos de luto con los versos acostumbrados -que se cantan al defunto, las campanas repicando y el cura diga -muera su ánima en fuerte fragua, como esta lumbre de cera veréis que -muere en el agua. Véngale luégo á deshora la tan grande maldicion de -Sodoma y de Gomorra y de Datam y Abiron, véngale tal confusion en -su dicho cuerpo, y si no en su cuerpo en conclusion como á nadie le -vino, maldito lo que comiere, pan y vino y agua y sal, maldito quien -se lo diere nunca la fallesca mal, y la tierra que pisáre y la cama -en que durmiere, y quien luégo no lo dixere que la misma pena pene. -Sus cabellos tan lucidos, ante quien el oro<span class="pagenum" -id="Page_343">[p. 343]</span> es feo, tornen negros y encogidos, que -parezcan de guineo, y sus cejas delicadas con la resplandeciente -frente, se tornen tan espantables como de un fiero serpiente, y sus -ojos matadores, con que robó mis entrañas, hínchanse de aradores, que -le pelen las pestañas, y su nariz delicada, con que todo el gesto -arrea, se torne grande y quebrada, como de negra muy fea; y su boca -tan donosa, con labrios de un coral se le torne espumosa como de gota -coral; y sus dientes tan menudos y encías de un carmesí se tornen -grandes y agudos, parezcan de jabalí; su garganta y su manera, talle, -color y blancura se tornen de tan mal aire, como toda su figura; -y sus pechos tan apuestos, testigos de cuanto digo, tornen secos -y deshechos, con tetas hasta el ombligo; y sus brazos delicados, -cobdiciosos de abrazar, se le tornen consumidos, no hallen de qué -tomar, y lo demas y su natura (por más honesto hablar) se torne de -tal figura, que dello no pueda gozar: dénle demas la cuerda que ligue -su corazon. Dada mes y año del dia de vuestra querella.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter"> - <p><span class="pagenum" id="Page_344">[p. 344]</span></p> - <h2 class="hang nobreak" title="[Epístola de Campo de Flor]">Epístola - de la Lozana á todas las que determinaban venir á ver Campo de Flor - en Roma.</h2> -</div> - -<p>Amigas, y en amor hermanas: deseando lo mismo pensé avisaros, cómo -habiéndome detenido por vuestro amor, esperándoos, sucedió en Roma -que entraron y nos castigaron y atormentaron y saquearon catorce mill -teutónicos bárbaros, siete mill españoles sin armas, sin zapatos, con -hambre y sed, italianos mill y quinientos, napolitanos reamistas dos -mill, todos estos infantes; hombres darmas seiscientos, estandartes -de jinetes treinta y cinco, y más los gastadores, que casi lo fueron -todos, que si del todo no es destruida Roma, es por el devoto -femenino sexo, y por las limosnas y el refugio que á los peregrinos -se hacia agora; á todo se ha puesto entredicho, porque entraron lúnes -á dias seis de Mayo de mill y quinientos y veinte y siete, que fué -el escuro dia y la tenebrosa noche para quien se halló dentro, de -cualquier nacion ó condicion que fuesen, por el poco respeto que á -ninguno tuvieron, máxime á los perlados, sacerdotes, religiosos, -religiosas, que tanta diferencia hacian de los<span class="pagenum" -id="Page_345">[p. 345]</span> sobredichos, como hacia yo de vosotras -mis hermanas. Profanaron sin duda cuanto pudiera profanar el gran -Sofi si se hallára presente, digo que no os maravillés, porque murió -su capitan, por voluntad de Dios, de un tiro romano, de donde sucedió -nuestro daño entrando sin pastor, donde la voluntad del Señor y -la suya se conformó en tal modo, que no os cale venir, porque no -hay para qué ni á qué, porque si venis por ver abades, todos están -desatando sus compañones, si por mercaderes, ya son pobres; si por -grandes señores, son ocupados buscando la paz, que se perdió y no -se halla; si por romanos, están reedificando y plantando sus viñas; -si por cortesanos, están tan cortos que no alcanzan al pan, si por -triunfar, no vengais, que el triunfo fué con las pasadas; si por -caridad, acá la hallarés pintada, tanta que sobra en la pared, por -ende sosegad, que sin duda por munchos años podés hilar velas largas -y luengas. Sed ciertas que si la Lozana pudiese festejar lo pasado, ó -decir sin miedo lo presente, que no se ausentaria de vosotras ni de -Roma, máxime que es patria comun, que voltando las letras dice Roma, -amor.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter"> - <p><span class="pagenum" id="Page_346">[p. 346]</span></p> - <h2 class="nobreak" title="[Digresión]">Digresion que cuenta - el Auctor en Venecia.</h2> -</div> - -<p>Cordialísimos lectores: pienso que munchas y munchas tragedias -se dirán de la entrada y salida de los soldados en Roma, donde -estuvieron diez meses á discrecion, y aun sin ella, que, como -dicen <i>amicus Socrates, amicus Plato, magis amica veritas</i>. Digo -sin ella, porque eran inobedientes á sus nobilísimos capitanes, -y crueles á sus naciones y á sus compatriotas. ¡Oh gran juicio -de Dios! venir un tanto exército <i>sub nube</i> y sin temor de las -maldiciones sacerdotales, porque Dios les hacia lumbre la noche y -sombra el dia para castigar los habitatores romanos, y por probar -sus siervos, los cuales somos muncho contentísimos de su castigo, -corrigiendo nuestro malo y vicioso vivir, que si el Señor no nos -amára no nos castigára por nuestro bien; mas ¡guay por quien viene -el escándalo! Por tanto me aviso que he visto morir munchas buenas -personas, y he visto atormentar muchos siervos de Dios como á su -santa majestad le plugo. Salimos de Roma á diez dias de Fe<span -class="pagenum" id="Page_347">[p. 347]</span>brero por no esperar -las crueldades vindicativas de naturales, avisándome que de los -que con el felicísimo exército salimos hombres pacíficos, no se -halla, salvo yo, en Venecia esperando la paz, quien me acompañe á -visitar nuestro santísimo protector, defensor fortísimo de una tanta -nacion, gloriosísimo abogado de mis antecesores, Santiago y á ellos, -el cual siempre me ha ayudado, que no hallé otro español en esta -ínclita cibdad, y esta necesidad me compelió á dar este retrato á -un estampador por remediar mi no tener ni poder, el cual retrato me -valió más que otros cartapacios que yo tenía por mis legítimas obras, -y éste, que no era legítimo, por ser cosas ridiculosas, me valió -á tiempo, que de otra manera no lo publicára hasta despues de mis -dias, y hasta que otrie que más supiera lo enmendára. Espero en el -Señor eterno que será verdaderamente retrato para mis próximos, á los -cuales me encomiendo, y en sus devotas oraciones, que quedo rogando -á Dios por buen fin y paz y sanidad á todo el pueblo cristiano. -Amén.</p> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="chapter" id="ToC"> - <h2 class="nobreak">ÍNDICE</h2> -</div> - -<table summary="índice de contenidos"> - <tr> - <td class="tdl">Advertencia preliminar.</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_v">v</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">[Prólogo]</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_1">1</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Argumento en el cual se contienen todas las - particularidades que ha de haber en la presente obra.</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_3">3</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdc">[Parte primera]</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto primero.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_I">5</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto II.<br />Responde la Tia, y - prosigue.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_II">7</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto III.<br />Prosigue la Lozana, - y pregunta á la Tia.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_III">10</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto IV.<br />Prosigue el autor.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_IV">13</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto V.<br />Cómo se supo dar la manera - para vivir, que fué menester que usase audancia (<i>pro - sapientia</i>).</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_V">19</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto VI.<br />Cómo en Pozo Blanco, en casa - de una camisera, la llamaron.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_VI">22</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto VII.<br />Cómo vienen las parientas - y les dice la Sevillana.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_VII">24</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto VIII.<br />Cómo torna la Lozana, - y pregunta.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_VIII">30</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto IX.<br />Una pregunta que hace la - Lozana para se informar.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_IX">33</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto X.<br />El modo que tuvo yendo con - Aguilarico, espantándose que le hablaban en catalan, y dice - un barbero.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_X">36</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XI.<br />Cómo llamó á la Lozana la - Napolitana que ella buscaba y dice á su marido que la llame.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XI">38</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XII.<br />Cómo Rampin le va mostrando - la cibdad y le da ella un ducado que busque donde cenen y duerman, - y lo que pasaron con una lavandera.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XII">43</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XIII.<br />Cómo entran en la estufa - Rampin y la Lozana, y preguntan.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XIII">56</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XIV.<br />Cómo torna su tia y demanda - donde ha de dormir Rampin, y lo que pasaron la Lozana y su futuro - criado en la cama.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XIV">60</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XV.<br />Cómo fueron mirando por Roma, - hasta que vinieron á la judería, y cómo ordenó de poner casa.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XV">69</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XVI.<br />Cómo entran á la judería y - veen las sinogas, y cómo viene Trigo, judío, á ponelle casa.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XVI">76</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XVII.<br />Informacion que interpone - el autor para que se entienda lo que adelante ha de seguir.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XVII">82</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XVIII.<br />Prosigue el autor tornando - al décimosexto mamotreto, que viniendo de la judería, dice.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XVIII">88</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XIX.<br />Cómo, despues de ido Trigo, - vino un Maestresala á estar la siesta con ella, y despues un - Macero y el Balijero de su señoría.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XIX">93</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XX.<br />Las preguntas que hizo la - Lozana aquella noche al Balijero, y cómo la informó de lo que - sabía.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XX">102</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXI.<br />Otra pregunta que hace la - Lozana al Balijero cuando se levanta.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXI">107</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXII.<br />Cómo se despide el Balijero - y desciende su criado, y duermen hasta que vino Trigo.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXII">111</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXIII.<br />Cómo fué la Lozana en casa - desta cortesana, y halló allí á un canónigo, su mayordomo, que - la empreñó.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXIII">114</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdc">[Parte segunda]</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXIV.<br />Cómo comenzó á conversar con - todos, y como el auctor la conoció por intercesion de un su compañero, - que era criado de un embaxador milanés, al cual ella sirvió la - primera vez con una moza no vírgen, sino apretada. Aquí - comienza la parte segunda.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXIV">119</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXV.<br />Cómo el auctor dende á pocos dias - encontró en casa de una cortesana favorida á la Lozana y la habló.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXV">132</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXVI.<br />Cómo la Lozana va á su casa, y - encuentra su criado y responde á cuantos la llaman.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXVI">137</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXVII.<br />Cómo va por la calle y la llaman - todos, y un portugues que dice.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXVII">141</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXVIII.<br />Cómo va la Lozana en casa de un - gran señor, y pregunta si por dicha le querrian rescebir uno de - su tierra que es venido, y posa en su casa.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXVIII">145</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXIX.<br />Cómo torna su criado, que venga - presto, que la esperan una hija puta y su madre vieja.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXIX">149</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXX.<br />Cómo viene su criado, y con él - un su amigo, y ven salir las otras de casa.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXX">154</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXXI.<br />Cómo la Lozana soñó que su criado - caia en el rio, y otro dia lo llevaron en prision.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXI">158</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXXII.<br />Cómo vino el otro su compañero - corriendo, y avisó la Lozana, y va ella radiando buscando favor.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXII">162</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXXIII.<br />Cómo la Lozana vido venir á su - criado, y fueron á casa, y cayó él en una privada por más señas.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXIII">166</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXXIV.<br />Cómo va buscando casa la - Lozana.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXIV">171</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXXV.<br />Cómo yendo en casa de otra - cortesana vino su criado, y lo hizo vestir entre sus conocidos.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXV">177</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXXVI.<br />Cómo un caballero iba con - un embaxador napolitano travestidos, y vieron de léxos á la Lozana, - y se la dió á conocer el caballero al embaxador.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXVI">183</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXXVII.<br />Cómo de allí se despidió - la Lozana, y se fué en casa de un hidalgo que la buscaba, y estando - solos se lo hizo porque diese fe á otra que lo sabía hacer.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXVII">187</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXXVIII.<br />Cómo la Lozana entra en la - baratería de los gentiles hombres y dice.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXVIII">195</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XXXIX.<br />Cómo la señora Terencia vido - pasar á la Lozana y la manda llamar.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXIX">201</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XL.<br />Cómo yendo su camino encuentra - con tres mujeres, y despues con dos hombres que la conocen de - luengo tiempo.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XL">204</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdc">[Parte tercera]</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XLI.<br />Aquí comienza la tercera parte - del retrato, y serán más graciosas cosas que lo pasado. Cómo tornó - á casa y afeitó con lo que traia las sobredichas, y cómo se fueron, - y su criado con ellas, y quedó sola, y contaba todo lo que habia - menester para su trato, que queria comenzar, y de aquí adelante le - darémos fin.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XLI">208</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XLII.<br />Cómo estando la Lozana sola - diciendo qué le convenia hacer para tratar y platicar en esta tierra - sin servir á nadie, entró el Auctor callando, y disputaron los dos, - y dice él.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XLII">213</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XLIII.<br />Cómo salia el Auctor de casa - de la Lozana, y encontró una fantesca cargada y un villano, con dos - asnos cargados uno de cebollas y otro de castañas, y despues se - fué el Auctor con un su amigo, contándole las cosas de la Lozana.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XLIII">221</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XLIV.<br />Cómo fué otro dia á visitarla - este su conocido Silvano, y las cosas que allí contaron.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XLIV">224</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XLV.<br />Una respuesta que hace este - Silvano, su conocido de la Lozana.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XLV">229</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XLVI.<br />Respuesta que da la Lozana - en su laude.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XLVI">231</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XLVII.<br />Cómo se despide el conocido - de la señora Lozana, y de las señas de la patria del Auctor.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XLVII">234</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XLVIII.<br />Cómo vinieron diez cortesanas - á se afeitar, y lo que pasaron, y despues otras dos casadas sus - amigas, camiseras.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XLVIII">240</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto XLIX.<br />Cómo vinieron á llamar á la - Lozana que fuese á ver un gentil-hombre nuevamente venido, que - estaba malo, y dice ella entre sí, por las que se partieron.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_XLIX">245</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto L.<br />Cómo la Lozana va á ver este - gentil-hombre, y dice subiendo.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_L">249</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LI.<br />Cómo se fué la Lozana corrida, - y decia muy enojada.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LI">251</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LII.<br />Cómo la Lozana encontró, ántes - que entrase en su casa, con un vagamundo, llamado Sagüeso, el cual - tenía por oficio jugar y cabalgar de balde, y dice.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LII">254</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LIII.<br />Lo que pasan entre todos tres, - y dice la Lozana á Divicia.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LIII">258</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LIV.<br />Cómo platicaron la Lozana y - Divicia de munchas cosas.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LIV">266</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LV.<br />Cómo la Lozana vido venir un - jóven desbarbado, de diez y ocho años, llamado Coridon, y le dió - este consejo como supo su enfermedad.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LV">274</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LVI.<br />Cómo la Lozana estaba á su - ventana, y dos galanes vieron salir dos mujeres, y les demandaron - qué era lo que negociaban.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LVI">281</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LVII.<br />Cómo salió la Lozana con su - canastillo debaxo, con diversas cosas para su oficio, y fué en - casa de cuatro cortesanas favoridas, y sacó de cada una, en - partes, provision de quien más podia.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LVII">285</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LVIII.<br />Cómo va la Lozana en casa - de la Garza Montesina, y encuentra con dos rufianes napolitanos, - y lo que le dicen.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LVIII">290</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LIX.<br />Cómo la Lozana fué á casa de - madona Clarina, favorida, y encontró con dos médicos, y el uno - era cirúgico, y todos dos dicen.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LIX">296</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LX.<br />Cómo fué la Lozana en casa de - la Imperia Aviñonesa, y cómo encontró con dos juristas letrados - que ella conocia, que se habian hecho cursores ó emplazadores.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LX">302</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LXI.<br />Cómo un médico familiar de la - señora Imperia estuvo con la Lozana hasta que salió de reposar la - Imperia.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LXI">307</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LXII.<br />Cómo la señora Imperia, - partido el médico, ordenó de ir á la estufa ella y la Lozana, y - cómo encontraron á uno que decia Oliva, Oliva de España, el cual - iba en máscara, y dice la Imperia al médico.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LXII">311</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LXIII.<br />Cómo la Lozana fué á su - casa, y envió por un sastre, y se vistió del paño que le dieron - en casa del coronel, y lo que pasó con una boba, y dice la - Lozana.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LXIII">315</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LXIV.<br />Cómo vinieron cuatro - palafreneros á la Lozana, si queria tomar en su casa un - gentil-hombre que venía á negociar, y traia un asnico sardo - llamado Robusto, y ensalmóles los encordios, y dice uno.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LXIV">319</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LXV.<br />Cómo vino el asno de micer - Porfirio por corona, y se graduó de bachiller, y dice entre sí - mirando al Robusto, su asnico.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LXV">322</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Mamotreto LXVI.<br />Cómo la Lozana se fué á - vivir á la ínsula de Lipari, y allí acabó muy santamente ella - y su pretérito criado Rampin, y aquí se nota su fin y un sueño - que soñó.</td> - <td class="tdr"><a href="#Mam_LXVI">326</a></td> - </tr> - <tr> - <td colspan="2" class="tdc"> </td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Cómo se excusa el Auctor en la fin del retrato - de la Lozana en laude de las mujeres.</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_331">331</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Esta epístola añadió el Auctor, el año mill é - quinientos é veinte é siete, vista la destruicion de Roma, y la - gran pestilencia que sucedió, dando gracias á Dios, que le dexó - ver el castigo que méritamente Dios permitió á un tanto pueblo.</td> - <td class="tdr"><a href="#Epistola">337</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Carta de excomunion contra una cruel doncella de - sanidad.</td> - <td class="tdr"><a href="#Carta_excom">341</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Epístola de la Lozana á todas las que determinaban - venir á ver Campo de Flor en Roma.</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_344">344</a></td> - </tr> - <tr> - <td class="tdl">Digresion que cuenta el Auctor en Venecia.</td> - <td class="tdr"><a href="#Page_346">346</a></td> - </tr> -</table> - -<hr class="chap" /> - - -<div class="transnote" id="tnote"> - <p class="tnotetit">Nota de transcripción</p> - <ul> - <li>Los errores obvios de imprenta han sido corregidos sin avisar.</li> - <li>Las páginas en blanco han sido eliminadas.</li> - <li>Se ha respetado la ortografía original, conservando las grafías - variables tales como muncho/mucho, gentil-hombre/gentil hombre, - dí/di, ahojado/aojado, Alixandro/Alejandro, Alchaudete/Alcaudete, - Alemaña/Alemania, Autor/Auctor.</li> - <li>Se ha revisado el emparejamiento de puntos de admiración e - interrogación, y los puntos suspensivos, normalizados a tres - puntos.</li> - <li>Se han realizado los siguientes cambios: - <table class="cambios" summary="cambios realizados"> - <tr> - <td class="tdr"><a href="#Page_12">p. 12</a>:</td> - <td class="tdr">“suplicóle”</td> - <td>→</td> - <td>“<a href="#tn_1">suplícole</a>”</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdr"><a href="#Page_134">p. 134</a>:</td> - <td class="tdr">“Magdalena”</td> - <td>→</td> - <td>“<a href="#tn_2">Madalena</a>”</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdr">pp. <a href="#Page_237">237</a> y <a href="#tn_4">238</a>:</td> - <td class="tdr">“X¯p¯o.”</td> - <td>→</td> - <td>“<a href="#tn_3">Cristo.</a>”</td> - </tr> - <tr> - <td class="tdr"><a href="#Page_319">p. 319</a>:</td> - <td class="tdr">“LXIII”</td> - <td>→</td> - <td>“<a href="#tn_5">LXIV</a>”</td> - </tr> - </table></li> - <li>Se ha añadido al final del libro un <a href="#ToC">Índice</a> del que carece - el original impreso.</li> - </ul> -</div> - - - - - - - - -<pre> - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of Retrato de la Lozana Andaluza, by -Francisco Delicado - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK RETRATO DE LA LOZANA ANDALUZA *** - -***** This file should be named 50291-h.htm or 50291-h.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/5/0/2/9/50291/ - -Produced by Josep Cols Canals, Ramon Pajares Box, and the -Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net -(This file was produced from images generously made -available by The Internet Archive/Canadian Libraries) - - -Updated editions will replace the previous one--the old editions -will be renamed. - -Creating the works from public domain print editions means that no -one owns a United States copyright in these works, so the Foundation -(and you!) can copy and distribute it in the United States without -permission and without paying copyright royalties. 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Redistribution is -subject to the trademark license, especially commercial -redistribution. - - - -*** START: FULL LICENSE *** - -THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE -PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK - -To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free -distribution of electronic works, by using or distributing this work -(or any other work associated in any way with the phrase "Project -Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full Project -Gutenberg-tm License (available with this file or online at -http://gutenberg.org/license). - - -Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg-tm -electronic works - -1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm -electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to -and accept all the terms of this license and intellectual property -(trademark/copyright) agreement. 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