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-Project Gutenberg's Retrato de la Lozana Andaluza, by Francisco Delicado
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
-almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
-re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
-with this eBook or online at www.gutenberg.org/license
-
-
-Title: Retrato de la Lozana Andaluza
- En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma.
-
-Author: Francisco Delicado
-
-Release Date: October 23, 2015 [EBook #50291]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK RETRATO DE LA LOZANA ANDALUZA ***
-
-
-
-
-Produced by Josep Cols Canals, Ramon Pajares Box, and the
-Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net
-(This file was produced from images generously made
-available by The Internet Archive/Canadian Libraries)
-
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-
-NOTA DE TRANSCRIPCIÓN
-
- * En el texto las cursivas se muestran entre _subrayados_ y las
- versalitas como MAYÚSCULAS.
-
- * Los errores obvios de imprenta han sido corregidos sin avisar.
-
- * Se ha respetado la ortografía original, conservando las grafías
- variables tales como muncho/mucho, gentil-hombre/gentil hombre,
- dí/di, aojado/ahojado, Alixandro/Alejandro, Alchaudete/Alcaudete,
- Alemaña/Alemania, Autor/Auctor.
-
- * Se ha revisado el emparejamiento de puntos de admiración e
- interrogación, y los puntos suspensivos, normalizados a tres
- puntos.
-
- * Se han realizado los siguientes cambios:
- p. 12: suplicóle → suplícole
- p. 134: Magdalena → Madalena
- pp. 237 y 238: X¯p¯o. → Cristo.
- p. 319: LXIII → LXIV (MAMOTRETO LXIV)
-
- * Se ha añadido al final del libro un Índice del que carece el
- original impreso.
-
-
-
-
- COLECCION
- DE
- LIBROS ESPAÑOLES
- RAROS Ó CURIOSOS.
-
- TOMO PRIMERO.
-
-
-
-
- RETRATO
- DE LA
- LOZANA ANDALUZA,
-
- EN LENGUA ESPAÑOLA MUY CLARÍSIMA,
-
- COMPUESTO EN ROMA.
-
- _EL CUAL RETRATO_
- _demuestra lo que en Roma pasaba,_
- _y contiene muchas más cosas que la Celestina._
-
-
- [Ilustración]
-
-
- MADRID,
- IMPRENTA Y ESTEREOTIPIA DE M. RIVADENEYRA,
- calle del Duque de Osuna, 3.
-
- 1871.
-
-
-
-
-ADVERTENCIA PRELIMINAR.
-
-
-Pocas obras podrán encontrarse con tanto derecho á figurar en una
-coleccion de libros españoles raros ó curiosos, como la que contiene
-el presente volúmen; con decir que de ella no se conoce más que un
-solo ejemplar impreso, queda justificada su extremada rareza; y si á
-esto se añade el que hasta hace poco tiempo era obra completamente
-desconocida, y la materia de que trata, son motivos bastantes,
-á nuestro juicio, para calificar este libro como uno de los más
-curiosos que se han escrito en lengua castellana.
-
-No sólo no existia ejemplar en ninguna de las bibliotecas de los
-aficionados á esta clase de libros, sino que ni Nicolas Antonio,
-ni La Serna Santander, ni Moratin, ni Salvá, ni Brunet, ni otro
-alguno de los que han escrito sobre bibliografía, citan _La Lozana
-Andaluza_ entre las obras escritas en el siglo XVI. Fué el primero
-que la encontró en la Biblioteca imperial de Viena nuestro querido
-amigo y distinguido bibliófilo el Sr. D. Pascual de Gayángos, quien
-en su excelente introduccion á los libros de caballerías[1], no sólo
-hizo mencion de ella, sino que dió á conocer el nombre de su autor;
-la incluyó despues el Sr. la Barrera en su _Catálogo bibliográfico y
-biográfico del teatro antiguo español_, en donde la clasifica entre
-las Celestinas; opinion, por respetable que sea, con la cual no
-estamos conformes, pues el autor no tomó como modelo á ésta, aunque
-la citase en la portada, ni nada de comun tiene _La Lozana_, viviendo
-de su astucia y arte, pero «sin engañar á persona honesta», con la
-tercera, que sólo se ocupa en seducir á una doncella de buena casa y
-costumbres, que es el argumento de la Celestina y de la mayor parte
-de sus imitaciones, que fueron bastantes.
-
- [1] «Biblioteca de Autores Españoles. _Libros de Caballerías_,
- con un discurso preliminar y un catálogo razonado, por D. Pascual
- de Gayángos.» Madrid, M. Rivadeneyra, 1857.
-
-Otro fué el modelo que tuvo presente el autor de _La Lozana_ al
-escribir su obra, y éste fué, en nuestro sentir, Pietro Aretino:
-despues de leer los _Raggionamenti_ y la _Puttana errante_, se
-comprende perfectamente que Delicado, que estuvo tanto tiempo en
-Italia, cuya lengua poseia, y por lo tanto, que debia conocer esta
-clase de obras, escribiese la suya; así tambien se explica lo obsceno
-de su lenguaje, comparable sólo á su modelo, y no á las Celestinas, á
-todas las cuales deja muy atras bajo este punto de vista. Como nadie,
-que sepamos, habia creido que en nuestra patria tuviese imitadores
-el Aretino, creemos que en este concepto es tambien una novedad la
-obra de que nos ocupamos.
-
-Salió á luz el _Retrato de la Lozana Andaluza_, sin el nombre del
-autor, «porque siendo noble por su oficio, calló el nombre por no
-vituperar el oficio escribiendo vanidades»; pero al ver el éxito
-de su obra, no teme ya vituperar su oficio, y en la introduccion
-que escribió al libro tercero del _Primaleon_ dice: «como lo fuí
-yo cuando compuse _La Lozana_ en el comun hablar de la polida
-Andalucía»; primera noticia por la cual se sabe que el clérigo
-Francisco Delicado ó Delgado, vicario, segun se titula del Valle de
-Cabezuela, y corrector de este libro caballeresco, era el autor de la
-obra con que hoy damos principio á nuestra COLECCION.
-
-Pocas son las noticias que podemos dar de Delicado, puesto que se
-reducen á lo que él mismo ha querido decirnos en las obras que,
-escritas por él, han llegado hasta nosotros; de ellas se deduce que,
-á pesar de decir várias veces ser natural de Mártos, no lo era en
-realidad, se habia criado en esta villa, de donde era su madre, pero
-él nació en el mismo punto que su padre, es decir, en Córdoba ó en
-algun pueblo de su diócesis[2], á la cual nunca perteneció Mártos.
-Fué discípulo de Antonio de Lebrixa, y siguió el estado eclesiástico,
-pasando despues á Italia, y permaneciendo en Roma desde 1523 hasta
-1527, en que presenció el asalto y saco de esta ciudad por el
-ejército mandado por el Condestable de Borbon; de ella salió cuando
-la evacuaron las tropas, temeroso de la venganza que los naturales
-pudiesen tomar de los españoles, que tanto les habian maltratado;
-fijando su residencia en Venecia, donde se dedicó á escribir obras
-que de todo tenian ménos de devocion, y en donde, hallándose falto
-de recursos, dió á la imprenta y publicó hácia 1528, sin nombre de
-autor, el «_Retrato de la Lozana Andaluza_, en lengua española muy
-clarísima», obra que habia escrito en Roma cuatro años ántes, y que
-no pensaba publicar hasta haberla corregido y enmendado, pero de
-cuya publicacion no se arrepentia, porque, segun asegura, le fué más
-provechosa á sus intereses que otras muchas que tenía manuscritas,
-y alguna que habia publicado, como el tratado _De consolatione
-infirmorum_, del cual no tenemos otra noticia más de lo que él dice,
-que lo escribió para quitar la melancolía de los que se encontrasen
-enfermos como él; no hemos podido averiguar en qué punto ni año se
-imprimió este tratado, ni sabemos tampoco exista ningun ejemplar.
-
- [2] _La Lozana Andaluza_, pág. 239.
-
-Continuó viviendo en Venecia, donde el mismo año ó al siguiente de
-publicar _La Lozana_ imprimió un opúsculo sobre la curacion de _Il
-mal Franceso_[3], el cual se ha hecho tambien extremadamente raro.
-Dedicó esta obra á tres médicos italianos, y al final de ella se
-encuentra un privilegio concedido al autor por Clemente VII en Roma,
-á 4 de Diciembre de 1526, en el cual se llama á Delicado Francisco
-Delgado, que es lo que nos hace dudar de cuál de los dos es su
-verdadero apellido.
-
- [3] «El modo de adoperare el legno de India occidentale
- salutifero remedio a ogni piaga et mal incurabile, et si guarisca
- il mal Franceso; operina de misser pre. Francisco Delicado.» _Al
- fin_: «Impressum Venetiis sumptibus vener. presbiteri Francisci
- Delicati Hispani de opido Martos, die 10 Februarii 1529.» En 4.º,
- de ocho fólios y letra gótica.
-
-Hasta 1533, sólo sabemos que permaneció en Venecia, en donde llegó á
-adquirir crédito de hombre entendido y buen hablista entre todos los
-aficionados á la literatura española, que entónces eran muchos en
-Italia, y en este año, á instancias de su amigo el caballero sienés
-Micer Pietro Ghinucij y de otros caballeros mantuanos, con objeto de
-que conociesen libre de erratas y «corrigiéndolo de las letras que
-trocadas de los impresores tenía este libro, espejo de la gramática
-española y modelo del decir», publicó su edicion del _Amadis de
-Gaula_[4], una de las mejores que se hicieron en el siglo XVI de
-este libro caballeresco: al final, despues de su nombre, es donde se
-titula vicario del Valle de Cabezuela.
-
- [4] «Los cuatro libros de _Amadis de Gaula_ nuevamente impresos
- y historiados, 1533.» _Al fin_: «Fué empresa en la muy ínclita y
- singular ciudad de Venecia, por maestro Juan Antonio de Sabia,
- impresor de libros, á las espesas de M. Juan Bautista Pedrazana
- é Compañon, mercadante de libros. Está al pié del puente de
- Rialto, é tiene por enseña una torre. Acabóse en el año 1533, á
- dias siete del mes de Setiembre. Fué revisto, corrigiéndolo de
- las letras que trocadas de los impresores eran, por el vicario
- del Valle de Cabezuela, Francisco Delicado, natural de la Peña de
- Martos.»
-
-Animado seguramente con el éxito de su publicacion, emprendió en el
-siguiente año de 34 la del _Primaleon_[5], que es, no sólo la más
-bella, sino la mejor que de este libro se ha hecho, pues Delicado,
-no sólo restableció su verdadero texto, sino que introdujo en él las
-variaciones que su buen gusto y su crítica le aconsejaron[6]. Con
-esta última obra concluyen las noticias que de él tenemos, ignorando
-si publicó alguna otra, y el año y lugar donde murió, pues han sido
-inútiles nuestras investigaciones en uno y otro sentido.
-
- [5] «Los tres libros del muy esforzado caballero Primaleon et
- Polendos, su hermano, hijos del emperador Palmerin de Oliva.»
- _Al fin_: «Acabóse de imprimir en la ínclita ciudad del Senado
- veneciano, hoy primero dia de Hebrero del presente año de mil
- y quinientos et treinta quatro del nacimiento del nuestro
- Redemptor, y fué impreso por M. Juan Antonio de Nicolini de
- Sabio. Á las espesas de M. Juan Batista Pedrezan, mercader de
- libros que está al pié del puente de Rialto, é tiene por enseña
- la Torre. Estos tres libros, como arriba vos diximos, fueron
- corregidos y enmendados de las letras que trastrocadas eran por
- el vicario del Valle de Cabezuela, Francisco Delicado, natural de
- la Peña de Martos.»
-
- [6] Gayángos en su discurso preliminar á _Los libros de
- Caballerías_, nota en la pág. XXXIX.
-
-Hemos dicho, al principio de esta advertencia, que el Sr. D. Pascual
-de Gayángos fué el primero que en la Biblioteca imperial de Viena
-encontró el único ejemplar conocido desde entónces de _La Lozana_; de
-él sacó copia esmeradísima, que posee hoy la Nacional de esta córte,
-y otra que guarda en su rica y escogida librería; las dos nos han
-servido para esta impresion, habiéndolas trascrito con escrupulosa
-exactitud hasta en algun pasaje ó palabra que, ó no se entiende
-bien, ó parece equivocada; no hemos hecho lo mismo respecto á la
-ortografía, en que hemos seguido la corriente en cuanto no altere el
-sonido de las voces, empleando tambien la puntuacion que hoy se usa,
-como pensamos hacer con todas las demas obras que han de formar esta
-COLECCION.
-
- M. DE LA F. DEL V.
-
- J. S. R.
-
-
-
-
-[Ilustración: ¶ La loçana Andaluza]
-
-
-
-
-ILUSTRE SEÑOR:
-
-
-Sabiendo yo que vuestra señoría toma placer cuando oye hablar
-en cosas de amor, que deleitan á todo hombre, y máxime cuando
-siente decir de personas que mejor se supieron dar la manera
-para administrar las cosas á él pertenecientes, y porque en
-vuestros tiempos podeis gozar de persona que para sí y para sus
-contemporáneas, que en su tiempo florido fueron en esta alma cibdad,
-con ingenio mirable y arte muy sagaz, diligencia grande, vergüenza
-y conciencia, por el cerro de Úbeda, ha administrado ella y un su
-pretérito criado, como abaxo dirémos, el arte de aquella mujer que
-fué en Salamanca, en tiempo de Celestino segundo, por tanto he
-derigido este retrato á vuestra señoría, para que su muy virtuoso
-semblante me dé favor para publicar el retrato de la señora Lozana,
-y mire vuestra señoría que solamente diré lo que oí y vi, con ménos
-culpa que Juvenal, pues escribió lo que en su tiempo pasaba; y si
-por tiempo alguno se maravillase que me puse á escribir semejante
-materia, respondo por entónces que _epístola enim non erubescit_, y
-asimismo que es pasado el tiempo que estimaban los que trabajaban
-en cosas meritorias. Y como dice el coronista Fernando del Pulgar,
-así daré olvido al dolor, y tambien por traer á la memoria munchas
-cosas que en nuestros tiempos pasan, que no son laude á los presentes
-ni espejo á los á venir; y así vi que mi intencion fué mezclar
-natura con bemol, pues los santos hombres, por más saber, y otras
-veces por desenojarse, leian libros fabulosos y cogian entre las
-flores las mejores; y pues todo retrato tiene necesidad de barniz,
-suplico á vuestra señoría se lo mande dar, favoreciendo mi voluntad,
-encomendando á los discretos letores el placer y gasajo que de leer á
-la señora Lozana les podrá suceder.
-
-
-
-
-ARGUMENTO EN EL CUAL SE CONTIENEN TODAS LAS PARTICULARIDADES QUE HA
-DE HABER EN LA PRESENTE OBRA.
-
-
-Decirse ha primero la ciudad, patria y linaje, ventura, desgracia y
-fortuna, su modo, manera y conversacion, su trato, plática y fin,
-porque solamente gozará de este retrato quien todo lo leyere.
-
-Protesta el autor que ninguno quite ni añada palabra ni razon ni
-lenguaje, porque aquí no compuse modo de hermoso decir, ni saqué de
-otros libros, ni hurté elocuencia, porque para decir la verdad poca
-elocuencia basta, como dice Séneca; ni quise nombre, salvo que quise
-retraer muchas cosas retrayendo una, y retraxe lo que vi que se
-debría retraer; y por esta comparacion que se sigue, verán que tengo
-razon.
-
-Todos los artífices que en este mundo trabajan, desean que sus
-obras sean más perfectas que ningunas otras que no jamas fuesen. Y
-vése mejor esto en los pintores que no en otros artífices, porque
-cuando hacen un retrato, procuran sacallo del natural, é á esto se
-esfuerzan, y no solamente se contentan de mirarlo é cotejarlo, mas
-quieren que sea mirado por los transeuntes é circunstantes, y cada
-uno dice su parecer, mas ninguno toma el pincel y emienda, salvo el
-pintor que oye y ve la razon de cada uno, y así emienda, cotejando
-tambien lo que ve más que lo que oye; lo que munchos artífices no
-pueden hacer, porque despues de haber cortado la materia y dádole
-forma, no pueden sin pérdida emendar. Y porque este retrato es tan
-natural, que no hay persona que haya conocido la señora Lozana en
-Roma ó fuera de Roma, que no vea claro ser sacado de sus actos y
-meneos y palabras, y asimismo porque yo he trabajado de no escrebir
-cosa que primero no sacase en mi dechado la labor, mirando en ella
-ó á ella. Y viendo vi muncho mejor que yo ni otro podrá escrebir, y
-diré lo que dixo Eschínes, filósofo, leyendo una oracion ó proceso
-que Demóstenes habia hecho contra él; no pudiendo expremir la muncha
-más elocuencia que habia en el dicho Demóstenes, dixo: ¿qué haría si
-oyérades á él? (_quod si ipsam audissetis bestiam_), y por eso verná
-en fábula muncho más sábia la Lozana que no mostraba, y viendo yo en
-ella munchas veces maneras y saber que bastaba para cazar sin red,
-y enfrenar á quien muncho pensaba saber, sacaba lo que podia, para
-reducir á memoria, que en otra parte más alta (que una picota) fuera
-mejor retraida que en la presente obra; y porque no le pude dar mejor
-matiz, no quiero que ninguno añada ni quite; que si miran en ello,
-lo que al principio falta se hallará al fin; de modo que por lo poco
-entiendan lo muncho más ser como deducion de canto llano, y quien el
-contrario hiciera, sea siempre enamorado y no querido. Amén.
-
-
-
-
- Comienza la historia ó retrato sacado del Jure cevil
- natural de la señora Lozana, compuesto el año
- mill y quinientos y veinte é cuatro, á treinta
- dias del mes de Junio, en Roma, alma
- cibdad; y como habia de ser partido
- en capítulos, va por mamotretos,
- porque en semejante
- obra mejor
- conviene.
-
-
-
-
-MAMOTRETO PRIMERO.
-
-
-La señora Lozana fué natural compatriota de Séneca, y no ménos en
-su inteligencia y resaber, la cual desde su niñez tuvo ingenio y
-memoria y vivez grande, y fué muy querida de sus padres por ser aguda
-en servillos é contentallos, é muerto su padre, fué necesario que
-acompañase á su madre fuera de su natural. Y esta fué la causa que
-supo y vido munchas cibdades, villas y lugares de España, que agora
-se le recuerdan de casi el todo; y tenie tanto intelecto, que casi
-escusaba á su madre procurador para sus negocios; siempre que su
-madre la mandaba ir ó venir, era presta, y como pleiteaba su madre,
-ella fué en Granada mirada y tenida por solicitadora perfecta é
-prenosticada futura; acabado el pleito, é no queriendo tornar á su
-propia ciudad, acordaron de morar en Xerez y pasar por Carmona; aquí
-la madre quiso mostrarle texer, el cual oficio no se le dió ansí como
-el hordir y tramar, que le quedaron tanto en la cabeza, que no se
-le han podido olvidar. Aquí conversó con personas que la amaban por
-su hermosura y gracia; asimismo, saltando una pared sin licencia de
-su madre, se le derramó la primera sangre que del natural tenía; y
-muerta su madre, y ella quedando huérfana, vino á Sevilla. A donde
-halló una su parienta la cual le decia: hija, sed buena, que ventura
-no os faltará, y asimismo le demandaba de su niñez, en qué era estada
-criada, y qué sabía hacer, y de qué la podia loar á los que á ella
-conocian. Entónces respondíale desta manera: señora tia, yo quiero
-que vuestra merced vea lo que sé hacer; que cuando era vivo mi señor
-padre yo le guisaba guisadicos que le placian, y no solamente á él
-mas á todo el parentado; que, como estábamos en prosperidad, teníamos
-las cosas necesarias, no como agora, que la pobreza hace comer sin
-guisar, y entónces las especias, y agora el apetito; entónces estaba
-ocupada en agradar á los mios, y agora á los extraños.
-
-
-
-
-MAMOTRETO II.
-
-Responde la Tia, y prosigue.
-
-
-_Tia._ Sobrina, más há de los años treinta que yo no vi á vuestro
-padre, porque se fué niño, y despues me dixeron que se casó por
-amores con vuestra madre, y en vos veo yo que vuestra madre era
-hermosa.
-
-_Lozana._ ¿Yo, Señora? Pues más parezco á mi agüela que á mi señora
-madre, y por amor de mi agüela me llamaron á mí Aldonza, y si esta
-mi agüela viviera, sabría yo más que no sé, que ella me mostró
-guisar, que en su poder deprendí hacer fideos, empanadillas,
-alcuscuzu con garbanzos, arroz entero, seco, graso, albondiguillas
-redondas y apretadas con culantro verde, que se conocian las que yo
-hacia entre ciento. Mirá, señora Tia, que su padre de mi padre decia
-estas son de mano de mi hija Aldonza; ¿pues adobado no hacia? sobre
-que cuantos traperos habia en la cal de la Heria querian proballo,
-y máxime cuando era un buen pecho de carnero, y ¡qué miel! pensá,
-señora, que la teniamos de Adamuz y zafran de Peñafiel, y lo mejor de
-la Andalucía venía en casa de esta mi agüela. Sabía hacer ojuelas,
-pestiños, rosquillas de alfaxor, textones de cañamones y de ajonjolí,
-nuégados, xopaipas, hojaldres, hormigos torcidos con aceite,
-talvinas, zahinas y nabos sin tocino y con comino; col murciana con
-alcarabea, y olla resposada no la comia tal ninguna barba; pues
-boronía ¿no sabía hacer? por maravilla, y cazuela de berengenas
-moxies en perficion; cazuela con su ajico y cominico, y saborcico de
-vinagre, ésta hacia yo sin que me la vezasen. Rellenos, cuajarejos de
-cabritos, pepitorias y cabrito apedreado con limon ceuti, y cazuelas
-de pescado cecial con oruga, y cazuelas moriscas por maravilla, y
-de otros pescados que sería luengo de contar. Letuarios de arrope
-para en casa, y con miel para presentar, como eran de membrillos, de
-cantueso, de uvas, de berengenas, de nueces, y de la flor del nogal,
-para tiempo de peste; de orégano y hierba buena, para quien pierde el
-apetito; pues ¿ollas en tiempo de ayuno? éstas y las otras ponia yo
-tanta hemencia en ellas, que sobrepujaba á Platina, _De boluptatibus_
-y Apicio Romano, _De re coquinaria_, y decia esta madre de mi madre:
-Hija Aldonza, la olla sin cebolla es boda sin tamborin. Y si ella me
-viviera, por mi saber y limpieza (dexemos estar hermosura) me casaba,
-y no salia yo acá por tierras ajenas con mi madre, pues que quedé sin
-dote que mi madre me dexó solamente una añora con su huerto, y saber
-tramar, y esta lanzadera para texer cuando tenga premideras.
-
-_Tia._ Sobrina, esto que vos teneis y lo que sabeis será dote para
-vos, y vuestra hermosura hallará ajuar cosido y sorcido; que no os
-tiene Dios olvidada; que aquel mercader que vino aquí ayer me dixo
-que cuando torne, que va á Cáliz, me dará remedio para que vos seais
-casada y honrada; mas querria él que supiésedes labrar.
-
-_Loz._ Señora Tia, yo aquí traigo el alfilero, mas ni tengo aguja ni
-alfiler, que dedal no faltaria para apretar; y por eso, señora Tia,
-si vos quereis, yo le hablaré ántes que se parta, porque no pierda mi
-ventura, siendo huérfana.
-
-
-
-
-MAMOTRETO III.
-
-Prosigue la Lozana, y pregunta á la Tia.
-
-
-_Loz._ Señora Tia, ¿es aquel que está paseándose con aquel que suena
-los órganos? Por su vida que lo llame. ¡Ay cómo es dispuesto! ¡y qué
-ojos tan lindos! ¡qué ceja partida! ¡qué pierna tan seca y enxuta!
-¿Chinelas trae? ¡Qué pié para galochas y zapatilla ceyena! Querria
-que se quitase los guantes por verle qué mano tiene. Acá mira;
-¿quiere vuestra merced que me asome?
-
-_Tia._ No, hija; que yo quiero ir abaxo, y él me verná á hablar, y
-cuando él estará abaxo vos verneis; si os habláre, abaxá la cabeza y
-pasaos, y si yo os dixere que le hableis, vos llegá cortés y hacé una
-reverencia, y si os tomáre la mano, retraéos hácia atras porque, como
-dicen, amuestra á tu marido el copo, mas no del todo; y desta manera
-él dará de sí, y verémos qué quiere hacer.
-
-_Loz._ Veislo viene acá.
-
-_Mercader._ Señora, ¿qué se hace?
-
-_Tia._ Señor, serviros, y mirar en vuestra merced la lindeza de
-Diomedes el Ravegnano.
-
-_Merc._ Señora, ¿pues ansí me llamo yo, madre mia? yo querria ver
-aquella vuestra sobrina. Y por mi vida que será su ventura, y vos no
-perdereis nada.
-
-_Tia._ Señor, está revuelta y mal aliñada, mas porque vea vuestra
-merced como es dotada de hermosura, quiero que pase aquí abaxo su
-tela, y verála como texe.
-
-_Diomedes._ Señora mia, pues sea luego.
-
-_Tia._ ¿Aldonza? ¿Sobrina? veníos acá, y vereis mejor.
-
-_Loz._ Señora tia, aquí veo muy bien, aunque tengo la vista
-cordobesa: salvo que tengo premideras.
-
-_Tia._ Deci sobrina que este gentil hombre quiere que le texais
-un texillo, que proveerémos de premideras. Veni aquí, hacé una
-reverencia á este señor.
-
-_Diom._ ¡Oh qué gentil dama! Mi señora madre, no la dexe ir, y
-suplícole que le mande que me hable.
-
-_Tia._ Sobrina, responde á ese señor, que luégo torno.
-
-_Diom._ Señora, su nombre me diga.
-
-_Loz._ Señor sea vuestra merced de quien mal lo quiere; yo me llamo
-Aldonza, á servicio y mandado de vuestra merced.
-
-_Diom._ ¡Ay! ¡ay! ¡qué herida! que de vuestra parte qualque vuestro
-servidor me ha dado en el corazon con una saeta dorada de amor.
-
-_Loz._ No se maraville vuestra merced; que cuando me llamó que
-viniese abaxo, me parece que vi un mochacho, atado un paño por la
-frente, y me tiró no sé con qué; en la teta izquierda me tocó.
-
-_Diom._ Señora, es tal ballestero, que de un mismo golpe nos hirió á
-los dos. _Ecco adunque due anime en uno core._ ¡Oh Diana! ¡oh Cupido!
-socorred el vuestro siervo. Señora, sino remediamos con socorro de
-médicos sabios, dudo la sanidad, y pues yo voy á Cáliz, suplico á
-vuestra merced se venga comigo.
-
-_Loz._ Yo, señor, verné á la fin del mundo; mas dexe subir á mi tia
-arriba, y pues quiso mi ventura, seré siempre vuestra más que mia.
-
-_Tia._ ¡Aldonza! ¡Sobrina! ¿qué haceis? ¿dónde estais? ¡Oh pecadora
-de mí! el hombre dexa el padre y la madre por la mujer, y la mujer
-olvida por el hombre su nido. ¡Ay sobrina! y si mirára bien en vos,
-viera que me habíedes de burlar; mas no teneis vos la culpa, sino yo,
-que teniendo la yesca busqué el eslabon; mira qué pago, que si miro
-en ello, ella misma me hizo alcagüeta; va, va, que en tal pararás.
-
-
-
-
-MAMOTRETO IV.
-
-Prosigue el autor.
-
-
-_Autor._ Juntos á Cáliz, y sabido por Diomédes á qué sabía su señora,
-si era concho ó veramente asado, comenzó á imponella segun que para
-luengos tiempos durasen juntos; y viendo sus lindas carnes y lindeza
-de persona, y notando en ella el agudeza que la patria y parentado
-le habian prestado, de cada dia le crecia el amor en su corazon, y
-ansí determinó de no dexalla; y pasando él en Levante con mercancía,
-que su padre era uno de los primeros mercaderes de Italia, llevó
-consigo á su muy amada Aldonza, y de todo cuanto tenía la hacia
-partícipe, y ella muy contenta, viendo en su caro amador Diomédes
-todos los géneros y partes de gentilhombre, y de hermosura en todos
-sus miembros, que le parecia á ella que la natura no se habia
-reservado nada que en su caro amante no hubiese puesto. E por esta
-causa, miraba de ser ella presta á toda su voluntad; y como él era
-único entre los otros mercadantes, siempre en su casa habia concurso
-de personas gentiles y bien criadas, y como veian que á la señora
-Aldonza no le faltaba nada, que sin maestro tenía ingenio y saber, y
-notaba las cosas mínimas por saber y entender las grandes y arduas,
-holgaban de ver su elocuencia y á todos sobrepujaba; de modo que
-ya no habia otra en aquellas partes que en más fuese tenida, y era
-dicho entre todos de su lozanía, ansí en la cara como en todos sus
-miembros, y viendo que esta lozanía era de su natural, quedóles en
-fábula, que ya no entendian por su nombre Aldonza, salvo la Lozana;
-y no solamente entre ellos, mas entre las gentes de aquellas tierras
-decian la Lozana por cosa muy nombrada; y si muncho sabía en estas
-partes, muncho más supo en aquellas provincias, y procuraba de ver
-y saber cuanto á su facultad pertenecia. Siendo en Ródas su caro
-Diomédes, la preguntó: mi señora, no querria se os hiciese de mal
-venir á Levante; porque yo me tengo de disponer á servir y obedecer
-á mi padre, el cual manda que vaya en Levante, y andaré toda la
-Berbería, y principalmente donde tenemos trato, que me será fuerza
-demorar y no tornar tan presto como yo querria; porque solamente en
-estas cibdades que ahora oirés tengo de estar años, y no meses, como
-será en Alexandría, en Damasco, en Damiata, en Barut, en parte de la
-Siria, en Chipre, en el Cairo y en el Chio, en Constantinópoli, en
-Corinto, en Tesalia, en Boxia, en Candía, á Venecia y Flándes, y en
-otras partes que vos, mi señora, veréis, si quereis tenerme compañía.
-
-_Loz._ ¿Y cuándo quiere vuestra merced que partamos? porque yo no
-delibro de volver á casa por el mantillo.
-
-Vista por Diomédes la respuesta y voluntad tan sucinta que le dió
-con palabras ansí pensadas, muncho se alegró, y suplicóla que se
-esforzase á no dexarlo por otro hombre, que él se esforzaria á no
-tomar otra por mujer que á ella; y todos dos muy contentos se fueron
-en Levante y por todas las partidas que él tenía sus tratos, é fué
-dél muy bien tratada, y de sus servidores y siervas muy bien servida
-y acatada, pues ¿de sus amigos no era acatada y mirada? Vengamos á
-que andando por estas tierras que arriba diximos, ella señoreaba y
-pensaba que jamas le habia de faltar lo que al presente tenía, y
-mirando su lozanía, no estimaba á nadie en su sér y en su hermosura,
-y pensó que en tener hijos de su amador Diomédes, habia de ser banco
-perpétuo para no faltar á su fantasía y triunfo, y que aquello no le
-faltaria en ningun tiempo; y siendo ya en Candía, Diomédes le dixo:
-mi señora Aldonza, ya vos veis que mi padre me manda que me vaya
-en Italia, y cómo mi corazon sea partido en dos partes, la una en
-vos, que no quise ansí bien á criatura y la otra en vuestros hijos,
-los cuales envié á mi padre, y el deseo me tira, que á vos amo, y á
-ellos deseo ver, á mí me fuerza la obediencia suya, y á vos no tengo
-de faltar; yo determino ir á Marsella, y de allí ir á dar cuenta á
-mi padre y hacer que sea contento que yo vaya otra vez en España, y
-allí me entiendo casar con vos; si vos sois contenta, vení conmigo á
-Marsella, y allí quedaréis hasta que yo torne, y vista la voluntad de
-mi padre y el amor que tiene á vuestros hijos, haré que sea contento
-con lo que yo le dixere. Y ansí vernémos en nuestro fin deseado.
-
-_Loz._ Mi señor, yo iré de muy buena voluntad donde vos, mi señor, me
-mandaredes; que no pienso en hijos ni en otra cosa que dé fin á mi
-esperanza, sino en vos, que sois aquélla, y por esto os demando de
-merced que dispongais de mí á vuestro talento, que yo tengo siempre
-de obedecer.
-
-Así vinieron en Marsella, y como su padre de Diomédes supo, por sus
-espías, que venía con su hijo Diomédes Aldonza, madre de sus nietos,
-vino él en persona, muy disimulado, amenazando á la señora Aldonza;
-mas ya Diomédes le habia rogado que fuese su nombre Lozana, pues que
-Dios se lo habia puesto en su formacion, que muncho más le convenia
-que no Aldonza, que aquel nombre Lozana sería su ventura para el
-tiempo porvenir. Ella consintió en todo cuanto Diomédes ordenó, y
-estando un dia Diomédes para se partir á su padre, fué llevado en
-prision á instancia de su padre, y ella, madona Lozana, fué despojada
-en camisa, que no salvó sino un anillo en la boca. Y así fué dada
-á un barquero que la echase en la mar, al cual dió cien ducados el
-padre de Diomédes, porque ella no pareciese; el cual visto que era
-mujer, la echó en tierra, y movido á piedad, le dió un su vestido
-que se cubriese; y viéndose sola y pobre, y á qué la habia traido su
-desgracia, pensar puede cada uno lo que podia hacer y decir de su
-boca, encendida de mucha pasion, y sobre todo se daba de cabezadas,
-de modo que se le siguió una gran alxaqueca, que fué causa que le
-viniese al frente una estrella, como abaxo dirémos; finalmente, su
-fortuna fué tal, que vido venir una nao que venía á Liorna, y siendo
-en Liorna vendió su anillo, y con él fué hasta que entró en Roma.
-
-
-
-
-MAMOTRETO V.
-
-Cómo se supo dar la manera para vivir, que fué menester que usase
-audancia (_pro sapientia_).
-
-
-Entrada la señora Lozana en la alma ciudad, y proveida de súbito
-consejo, pensó: yo sé muncho, si agora no me ayudo en que sepan
-todos mi saber, será ninguno; y siendo ella hermosa y habladera,
-decia á tiempo, y tinie gracia en cuanto hablaba, de modo que embaia
-á los que la oian; y como era plática y de gran conversacion, é
-habiendo siempre sido en compañía de personas gentiles, y en muncha
-abundancia, y viéndose que siempre fué en grandes riquezas y convites
-y gastos, que la hacian triunfar, y decia entre sí: si esto me falta,
-seré muerta, que siempre oí decir que el cibo usado es el provechoso;
-y como ella tenía gran ver é ingenio diabólico y gran conocer, y en
-ver un hombre sabía cuánto valia, y qué tenía, y qué la podia dar, y
-qué le podia ella sacar; y miraba tambien cómo hacian aquéllas que
-entónces eran en la ciudad, y notaba lo que le parecia á ella que le
-habia de aprovechar, para ser siempre libre y no sujeta á ninguno,
-como despues verémos; y acordándose de su patria, quiso saber luégo
-quién estaba aquí de aquella tierra, y aunque fuesen de Castilla, se
-hacia ella de allá por parte de un su tio, y si era andaluz, mejor,
-y si de Turquía, mejor, por el tiempo y señas que de aquella tierra
-daba; y embaucaba á todos con su gran memoria, halló aquí de Alcalá
-la Real, y allí tenía ella una prima, y en Baena otra, en Luque, y en
-la peña de Martos natural parentela; halló aquí de Arjona y Arjonilla
-y de Montoro, y en todas estas partes tenía parientas y primas,
-salvo que en la Torre Don Ximeno que tenía una entenada, y pasando
-con su madre á Jaen, posó en su casa, y allí fueron los primeros
-grañones que comió con huesos de tocino; pues como daba señas de la
-tierra, halló luégo quien la favoreció, y diéronle una cámara en
-compañía de unas buenas mujeres españolas; y otro dia hizo quistion
-con ellas sobre un jarillo, y echó las cuatro las escaleras abaxo; y
-fuése fuera, y demandaba por Pozo Blanco, y procuró entre aquellas
-camiseras castellanas cualque estancia ó cualque buena compañía; y
-como en aquel tiempo estuviese en Pozo Blanco una mujer napolitana
-con un hijo y dos hijas, que tenian por oficio hacer soliman, y
-blanduras, y afeites, y cerillas, y quitar cejas y afeitar novias,
-y hacer mudas de azúcar candi y agua de azofeifas, y cualque vuelta
-apretaduras, y todo lo que pertenecia á su arte tenian sin falta,
-y lo que no sabian se lo hacian enseñar de las judías, que tambien
-vivian con esta plática, como fué Mira, la judía que fué de Murcia,
-Engracia, Perla, Jamila, Rosa, Cufra, Cintia y Alfarutia, y otra
-que se decia la judía del vulgo, que era más plática y tinie más
-conversacion; y habeis de notar que pasó á todas en este oficio, y
-supo más que todas, y dióle mejor la manera, de tal modo, que en
-nuestros tiempos podemos decir que no hay quien use el oficio mejor
-ni gane más que la señora Lozana, como abaxo dirémos, que fué entre
-las otras como Avicena entre los médicos; _non est mirum acutissima
-patria_.
-
-
-
-
-MAMOTRETO VI.
-
-Cómo en Pozo Blanco, en casa de una camisera, la llamaron.
-
-
-Una sevillana, mujer linda, la llamó á su casa viéndola pasar, y le
-demandó.
-
-_Sevillana._ Señora mia, ¿sois española? ¿qué buscais?
-
-_Loz._ Señora, aunque vengo vestida á la ginovesa, soy española y de
-Córdoba.
-
-_Sev._ ¿De Córdoba? Por vuestra vida, ahí tenemos todas parientes; y
-¿á qué parte morábades?
-
-_Loz._ Señora, á la Cortiduría.
-
-_Sev._ Por vida vuestra, que una mi prima casó ahí con un cortidor
-rico; así goce de vos, que quiero llamar á mi prima Teresa de
-Córdoba, que os vea. Mencía, hija, va, llama á tu tia y á Beatriz de
-Baeza y Marina Hernandez, que traigan sus costuras y se vengan acá.
-Decidme, señora: ¿cuánto há que venistes?
-
-_Loz._ Señora, ayer de mañana.
-
-_Sev._ ¿Y dónde dormistes?
-
-_Loz._ Señora, demandando de algunas de la tierra, me fué mostrada
-una casa donde están siete ú ocho españolas. Y como fuí allá, no me
-querian acoger, y yo venía cansada, que me dixeron que el Santo Padre
-iba á encoronarse. Yo, por verlo, no me curé de comer.
-
-_Sev._ ¿Y vísteslo, por mi vida?
-
-_Loz._ Tan lindo es, y bien se llama Leon décimo, que así tiene la
-cara.
-
-_Sev._ Y bien, ¿dieron os algo aquellas españolas á comer?
-
-_Loz._ Mirá qué bellacas, que ni me quisieron ir á demostrar la
-plaza. Y en esto vino una, que, como yo dixe que era de los buenos
-de su tierra, fuéme por de comer, y despues fué comigo á enseñarme
-los señores, y como supieron quién yo y los mios eran, que mi tio fué
-muy conocido, que cuando murió le hallaron en las manos los callos
-tamaños, de la vara de la justicia, luégo me mandaron dar aposento, y
-envió comigo su mozo, y Dios sabe que no osaba sacar las manos afuera
-por no ser vista; que traigo estos guantes, cortadas las cabezas de
-los dedos, por las encobrir.
-
-_Sev._ Mostrad por mi vida, quitad los guantes; vivais vos en el
-mundo y aquel Criador que tal crió; lograda y enguerada seais, y la
-bendicion de vuestros pasados os venga. Cobrildas, no las vea mi
-hijo, y acabáme de contar cómo os fué.
-
-_Loz._ Señora mia, aquel mozo mandó á la madre que me acogiese y
-me diese buen lugar, y la puta vieja barbuda, estrellera dixo: ¿no
-veis que tiene greñimon? y ella, que es estada mundaria toda su
-vida, y agora, que se vido harta y quita de pecado, pensó que porque
-yo traigo la toca baxa y ligada á la ginovesa, y son tantas las
-cabezadas que me he dado yo misma, de un enojo que he habido, que me
-maravillo cómo só viva; que como en la nao no tenía médico ni bien
-ninguno, me ha tocado entre ceja y ceja, y creo que me quedará señal.
-
-_Sev._ No será nada, por mi vida; llamarémos aquí un médico que la
-vea, que parece una estrellica.
-
-
-
-
-MAMOTRETO VII.
-
-Cómo vienen las parientas y les dice la Sevillana.
-
-
-_Sev._ Norabuena vengais, ansí goce yo de todas que os asenteis, y
-oiréis á esta señora que ayer vino y es de nuestra tierra.
-
-_Beat._ Bien se le parece; que ansí son todas frescas, graciosas y
-lindas como ella, y en su lozanía se ve que es de nuestra tierra.
-¿Cuánto há, señora mia, que salistes de Córdoba?
-
-_Loz._ Señora, de once años fuí con mi señora á Granada; que mi padre
-nos dexó una casa en pleito, por ser él muy putañero y jugador, que
-jugaba el sol en la pared.
-
-_Sev._ ¿Y duelos le vinieron? ¿teniendo hijas doncellas jugaba?
-
-_Loz._ ¿Y qué hijas? Tres éramos y traíamos zarcillos de plata. Y
-yo era la mayor; fuí festejada de cuantos hijos de caballeros hubo
-en Córdoba; que de aquello me holgaba yo, y esto puedo jurar, que
-desde chica me comia lo mio, y en ver hombre se me desperezaba, y me
-quisiera ir con alguno, sino que no me lo daba la edad; que un hijo
-de un caballero nos dió unas arracadas muy lindas, y mi señora se
-las escondió porque no se las jugase, y despues las vendió ella para
-vezar á las otras á labrar, que yo ni sé labrar ni coser, y el filar
-se me ha olvidado.
-
-_Camisera._ Pues guayas de mi casa, ¿de qué viviréis?
-
-_Loz._ ¿De qué, señora? Sé hacer alheña, y mudas, y tez de cara, que
-deprendí en Levante, sin lo que mi madre me mostró.
-
-_Cam._ ¿Qué sois estada en Levante? Por mi vida, yo pensé que
-veníades de Génova.
-
-_Loz._ ¡Ay señoras! contaros he maravillas, dexáme ir á verter aguas;
-que como eché aquellas putas viejas alcoholadas por las escaleras
-abaxo, no me paré á mis necesidades, y estaba allí una beata de Lora,
-el coño puto y el ojo ladron, que creo hizo pasto á cuantos grumetes
-van por el mar Océano.
-
-_Cam._ ¿Y qué os hizo?
-
-_Loz._ No me quirie que me lavase con el agua de su jarillo, y estaba
-allí otra abacera, que de su tierra acá no vino mayor rabanera,
-villana, traga-santos, que dice que viene aquí por una bulda para una
-ermita, y traye consigo un hermano, fraire de la merced, que tiene
-una nariz como asa de cántaro, y el pié como remo de galera, que
-anoche la vino acompañar, ya tarde, y esta mañana, en siendo de dia,
-la demandaba, y enviésela lo más presto que pude, rodando, y por el
-Dios que me hizo, que si me hablára, que estaba determinada comerle
-las sonaderas, porque me paresciera, y viniéndome para acá, estaban
-cuatro españoles allí cabe una grande plaza y tienien munchos dineros
-de plata en la mano, y díxome el uno: señora, ¿quiéresnos contentar á
-todos, y toma? Yo presto les respondí, si me entendieron.
-
-_Cam._ Por mi vida, ansí goceis.
-
-_Loz._ Díxeles: Hermanos, no hay cebada para tantos asnos; y
-perdonáme, que luégo torno, que me meo toda.
-
-_Beat._ Hermana, ¿vistes tal hermosura de cara y tez? Si tuviese
-asiento para los antojos; más creo que si se cura, que sanará.
-
-_Teresa Hernandez._ Andá ya por vuestra vida, no digais, súbele más
-de mitad de la frente quedará señalada para cuanto viviere; ¿sabeis
-qué podia ella hacer? que aquí hay en Campo de Flor munchos daquellos
-charlatanes, que sabrian medicarla por abaxo de la vanda izquierda.
-
-_Cam._ Por vida de vuestros hijos, que bien decis; mas ¿quién se lo
-osará decir?
-
-_Ter._ ¿Eso de quién? yo hablando hablando se lo diré.
-
-_Beat._ ¡Ay prima Hernandez, no lo hagais que nos deshonrará como
-á mal pan! ¿No veis qué labia y qué osadía que tiene, y qué decir?
-Ella se hará á la usanza de la tierra, que verá lo que le cumple; no
-queria sino saber della si es confesa, porque hablaríamos sin miedo.
-
-_Ter._ Y eso me decis aunque lo sea se hará cristiana linda.
-
-_Beat._ Dexemos hablar á Teresa de Córdoba; que ella es burlona y se
-lo sacará.
-
-_Ter._ Mirá en que estáis; digamos que queremos torcer hormigos ó
-hacer alcuzcuzu, y si los sabe torcer, ahí verémos si es de nobis y
-si los tuerce con agua ó con aceite.
-
-_Beat._ Vivais vos, que más sabeis que todas. No hay peor cosa que
-confesa necia.
-
-_Sev._ Los cabellos os sé decir que tiene buenos.
-
-_Beat._ ¿Pues no veis que dice que habia doce años que jamas le
-pusieron garvin ni albanega, sino una princeta labrada de seda verde
-á usanza de Jaen?
-
-_Ter._ Hermana, Dios me acuerde para bien, que por sus cabellos me he
-acordado que cien veces os lo he querido decir: ¿acordaisos el otro
-dia cuando fuimos á ver la parida, si vistes aquella que la servia,
-que es madre de una que vos bien sabeis?
-
-_Cam._ Ya os entiendo; mi hijo le dió una camisa de oro labrada, y
-las bocas de las mangas con oro y azul. ¿Y es aquélla su madre? más
-moza parece que la hija; y ¡qué cabellos rubios que tenía!
-
-_Ter._ Hi, hi, por el paraíso de quien acá os dexó, que son alheñados
-por cobrir la nieve de las navidades. Y las cejas se tiñe cada
-mañana, y aquel lunar postizo es; porque si mirais en él, es negro,
-y unos dias más grande que otros; y los pechos llenos de paños para
-hacer tetas, y cuando sale lleva más dixes que una negra, y el
-tocado muy plegado por henchir la cara, y piensa que todos la miran,
-y á cada palabra su reverencia, y cuando se asienta no parece sino
-depósito mal pintado, y siempre va con ella la otra Marirodriguez la
-regatera, y la cabrera, que tiene aquella boca que no paresce sino
-traga caramillos, que es más vieja que Satanas; y sálense de noche de
-dos en dos, con sombreros, por ser festejadas, y no se osan descobrir
-que no vean el ataute carcomido.
-
-_Beat._ Decime, prima; ¡muncho sabeis vos! que yo soy una boba que
-no paro mientes en nada de todo eso.
-
-_Ter._ Dexáme decir; que ansí dicen ellas de nosotras cuando nos ven
-que imos á la estufa ó veniamos; ¡veis las camiseras, son de Pozo
-Blanco, y baticulo llevan! Aosadas que no van tan espeso á misa, y
-no se miran á ellas, que son putas públicas; y cuando vieron ellas
-confesas putas y devotas ciento entre una.
-
-_Cam._ Dexá eso y notá que me dixo esta forastera que tenía un tio
-que murió con los callos en las manos, de la vara de justicia, y
-debia de ser que sería cortidor.
-
-_Ter._ Callá, que viene, si no será peor que con las otras que echó á
-rodar.
-
-
-
-
-MAMOTRETO VIII.
-
-Cómo torna la Lozana, y pregunta.
-
-
-_Loz._ Señoras, ¿en qué hablais, por mi vida?
-
-_Ter._ En que para mañana querriamos hacer unos hormigos torcidos.
-
-_Loz._ ¿Y teneis culantro verde? Pues dexá hacer á quien de un puño
-de buena harina y tanto aceite, si lo teneis bueno, os hará una
-almofia llena, que no lo olvideis aunque murais.
-
-_Beat._ Prima, ansí goceis, que no son de perder; toda cosa es bueno
-probar, cuanto más, pues que es de tan buena maestra, que, como
-dicen, la que las sabe las tañe (por tu vida, que es de nostris).
-Señora, sentaos, y decínos vuestra fortuna cómo os ha corrido por
-allá por Levante.
-
-_Loz._ Bien, señoras, si el fin fuera como el principio; mas no quiso
-mi desdicha que podia yo parecer delantre á otra que fuera en todo el
-mundo de belleza y bien quista delante á cuantos grandes señores me
-conocian, querida de mis esclavas, de los de mi casa toda, que á la
-maravilla me querian ver cuantos de acá iban; pues oirme hablar, no
-digo nada; que ahora este duelo de la cara me afea, y por maravilla
-venian á ver mis dientes, que creo que mujer nacida tales los tuvo,
-porque es cosa que podeis ver. Bien que me veis ansí muy cubierta
-de vergüenza, que pienso que todos me conocen; y cuando sabréis
-como ha pasado la cosa, os maravillaréis, que no me faltaba nada;
-y agora no es por mi culpa, sino por mi desventura. Su padre de un
-mi amante, que me tenía tan honrada, vino á Marsella, donde me tenía
-para enviarme á Barcelona, á que lo esperase allí en tanto que él iba
-á dar la cuenta á su padre; y por mis duelos grandes vino el padre
-primero, y á él echó en prision y á mí me tomó y me desnudó fin á la
-camisa, y me quitó los anillos, salvo uno, que yo me metí en la boca,
-y mandóme echar en la mar á un marinero, el cual me salvó la vida
-viéndome mujer, y posóme en tierra; y así venieron unos de una nao, y
-me vistieron y me traxeron á Liorna.
-
-_Cam._ ¡Y mala entrada le éntre al padre dese vuestro amigo! ¿y si
-mató vuestros hijos tambien que le habíades enviado?
-
-_Loz._ Señora, no, que los quiere muncho; mas porque le queria casar
-á este su hijo, á mí me mandó de aquella manera.
-
-_Beat._ ¡Ay lóbrega de vos, amiga mia! ¿y todo eso habeis pasado?
-
-_Loz._ Pues no es la mitad de lo que os diré; que tomé tanta
-malenconía, que daba con mi cabeza por tierra, y porrazos me he dado
-en esta cara, que me maravillo que esta alxaqueca no me ha cegado.
-
-_Cam._ ¡Ay! ¡ay! ¡guayosa de vos, cómo no sois muerta!
-
-_Loz._ No quiero deciros más, porque el llorar me mata, pues que
-soy venida á tierra que no faltará de que vivir; que ya es vendido
-el anillo en nueve ducados, y di dos al arriero, y con estotros me
-remediaré si supiese hacer melcochas ó mantequillas.
-
-
-
-
-MAMOTRETO IX.
-
-Una pregunta que hace la Lozana para se informar.
-
-
-_Loz._ Decíme, señoras mias: ¿sois casadas?
-
-_Beat._ Señora, sí.
-
-_Loz._ ¿Y vuestros maridos en qué entienden?
-
-_Ter._ El mio es cambiador, y el de mi prima lencero, y el de esa
-señora que está cabo vos es borceguinero.
-
-_Loz._ Viva en el mundo; y ¿casastes aquí ó en España?
-
-_Beat._ Señora, aquí; mi hermana la viuda vino casada con un trapero
-rico.
-
-_Loz._ ¿Y cuánto há que estáis aquí?
-
-_Beat._ Señora mia, desde el año que se puso la Inquisicion.
-
-_Loz._ Decíme, señoras mias; ¿hay aquí judíos?
-
-_Beat._ Munchos, y amigos nuestros; si hubiéredes menester algo
-dellos, por amor de nosotras os harán honra y cortesía.
-
-_Loz._ ¿Y tratan con los cristianos?
-
-_Beat._ Pues ¿no lo sentís?
-
-_Loz._ ¿Y cuáles son?
-
-_Beat._ Aquellos que llevan aquella señal colorada.
-
-_Loz._ ¿Y ellas llevan señal?
-
-_Beat._ Señora, no; que van por Roma adobando novias y vendiendo
-soliman labrado y aguas para la cara.
-
-_Loz._ Eso querria yo ver.
-
-_Beat._ Pues id vos allí, á casa de una napolitana, mujer de Jumilla,
-que mora aquí arriba en Calabraga; que ella y sus hijas lo tienen por
-oficio, y áun creo que os dará ella recabdo, porque saben munchas
-casas de señores que os tomarán para guarda de casa y compañía á sus
-mujeres.
-
-_Loz._ Eso querria yo, si me mostrase este niño la casa.
-
-_Cam._ Sí hará. Vén acá, Aguilarico.
-
-_Loz._ ¡Ay, señora mia! ¿Aguilarico se llama? mi pariente debe ser.
-
-_Beat._ Ya podria ser; pues ahí junto mora su madre.
-
-_Loz._ Beso las manos de vuestras mercedes, y si supieren algun buen
-partido para mí, como si fuese estar con algunas doncellas, en tal
-que yo lo sirva, me avisen.
-
-_Beat._ Señora, sí, andad con bendicion. ¿Habeis visto? ¡qué lengua!
-¡qué saber! Si á ésta le faltáran partidos decí mal de mí; más beato
-el que le fiára su mujer.
-
-_Ter._ Pues andaos á decir gracias, no sino gobernar doncellas, mas
-no mis hijas; ¿qué pensais que sería? dar carne al lobo; ante de
-ocho dias sabrá toda Roma, que ésta en són la veo yo que con los
-cristianos será cristiana, y con los jodíos jodía, y con los turcos
-turca, y con los hidalgos hidalga, y con los ginoveses ginovesa, y
-con los franceses francesa que para todos tiene salida.
-
-_Cam._ No veia la hora que la enviásedes de aquí; que si viniera mi
-hijo no la dexaba partir.
-
-_Ter._ Eso quisiera yo ver, cómo hablaba y los gestos que hiciera, y
-por ver si se cubriera; mas no cureis, que presto dará de sí como
-casa vieja, pues á casa va que no podria mejor hallar á su propósito,
-y ende más la patrona, que parece á la judía de Zaragoza, que la
-llevará consigo, y á todos contará sus duelos y fortuna.
-
-
-
-
-MAMOTRETO X.
-
-El modo que tuvo yendo con Aguilarico, espantándose que le hablaban
-en catalan, y dice un barbero.
-
-
-_Mosen Sorolla._ Vén ascí, mon cosin Aguilaret. Veníu ascí, mon fill;
-¿on seu estat? que ton pare ten demana.
-
-_Aguilaret._ Non vul venir, que vacih con aquesta dona.
-
-_Sor._ ¿Ma comare? feu vos así, veureu vostron fill.
-
-_Sogorbesa._ Vens ascí, tacañet.
-
-_Aguil._ ¿Qué voleu ma mare? ara ving.
-
-_Sog._ Not habrés pensat, traidoret; aquexa dona ¿on te ha tengut tot
-vuy?
-
-_Loz._ Yo, señora, ahora lo vi, y le rogaron unas señoras que me
-enseñase aquí junto á una casa.
-
-_Sog._ Anau al burdell, y laxau estar mon fill.
-
-_Loz._ Id vos, y besaldo donde sabeis.
-
-_Sor._ Mirá la cegijunta con qué me salió.
-
-_Mallorquina._ Veníu ací, bona dona. Nos pregan ab quexa dona, ma
-veina; ¿on anau?
-
-_Loz._ Por mi vida, señora, que no sé el nombre del dueño de una casa
-por aquí, que aquel niño me queria mostrar.
-
-_Mallorq._ ¿Debeu de fer llavors ó res? que así ma filla vos fará tot
-quan vos le comenaréu.
-
-_Loz._ Señora, no busco eso y siempre halla el hombre lo que no
-busca, máxime en esta tierra; dicíme, así vivais: ¿quién es aquella
-hija de corcovado, y catalana, que no conociéndome me deshonró? pues
-¡guay della si soltaba yo la maldita! Ni vi su hijo, ni quisiera ver
-á ella.
-
-_Mallorq._ Nous cureu filla, anao vostron viaje, y si vos manau res,
-lo farem nosaltres de bon cor.
-
-_Loz._ Señora, no quiero nada de vos, que yo busco una mujer que
-quita cejas.
-
-_Mallorq._ Anao en mal guañy. ¿Y axó volias? cercaula.
-
-_Loz._ Válalas el diablo, y locas son estas mallorquinas; en Valencia
-ligaros ian á vosotras, y herraduras han menester como bestias, pues
-no me la irán á pagar á la pellejería de Búrgos. Cul de santarnao,
-som segurs quina gent de Deu.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XI.
-
-Cómo llamó á la Lozana la Napolitana que ella buscaba y dice á su
-marido que la llame.
-
-
-_Napolitana._ Oislo, ¿quién es aquella mujer que anda por allí?
-Ginovesa me parece; mirá si quiere nada de la botica; salí allá;
-quizá que trae guadaño.
-
-_Jumilla._ Salí vos, que en ver hombre se espantará.
-
-_Nap._ Dame acá ese morteruelo de azófar. Decí, hija, ¿echastes aquí
-el atauja y las pepitas de pepino?
-
-_Hija._ Señora, sí.
-
-_Nap._ ¿Qué mirais, señora? Con esa tez de cara no ganariamos
-nosotros nada.
-
-_Loz._ Señora, nos maravilleis que solamente en oiros hablar me
-alegre.
-
-_Nap._ Ansí es que no en valde se dixo: por do fueres, de los tuyos
-halles, quizá la sangre os tira; entrá, mi señora, y quitaos dese
-sol. Vén acá tú, sácale aquí á esta señora con qué se refresque.
-
-_Loz._ No hace menester, que si agora comiese me ahogaria del enojo
-que traigo de aquesas vuestras vecinas; mas si vivimos, y no nos
-morimos á tiempo serémos; la una porque su hijo me venía á mostrar á
-vuestra casa, y la otra porque demandé de vuestra merced.
-
-_Nap._ Hi, hi, son envidiosas, y por eso mirá cuál va su hija el
-domingo afeitada de mano de Mira la jodía, ó como las que nosotras
-afeitamos, ni más ni ál. Señora mia, el tiempo os doy por testigo.
-La una es de Segorve y la otra mallorquina, y como dixo Juan de la
-Encina, que cul y cap y feje y cos echan fuera á voto á Dios.
-
-_Loz._ Mirá si las conocí yo. Señora mia, ¿son doncellas estas
-vuestras hijas?
-
-_Nap._ Son y no son, sería largo de contar. Y vos, señora, ¿sois
-casada?
-
-_Loz._ Señora, sí; y mi marido será agora aquí de aquí á pocos dias;
-y en este medio querria no ser conoscida y empezar á ganar para la
-costa; querria estar con personas honestas por la honra, y quiero
-primero pagaros que me sirvais; yo, señora, vengo de Levante, y
-traigo secretos maravillosos, que máxime en Grecia se usan muncho;
-las mujeres que no son hermosas procuran de sello, y porque lo veais,
-póngase aquesto vuestra hija la más morena.
-
-_Nap._ Señora, yo quiero que vos misma se lo pongais, y si eso es, no
-habíades vos menester padre ni madre en esta tierra, y ese vuestro
-marido que decis, será rey; oxalá fuera uno de mis dos hijos.
-
-_Loz._ Que, ¿tambien teneis hijos?
-
-_Nap._ Como dos pimpollos de oro; traviesos son, mas no me curo, que
-para eso son los hombres. El uno es rubio como unas candelas, y el
-otro crespo; señora, quedaos aquí y dormiréis con las doncellas, y
-si algo quisiéredes hacer para ganar, aquí á mi casa vienen moros
-y jodíos, que si os conoscen, todos os ayudarán; y mi marido va
-vendiendo cada dia dos, tres y cuatro cestillas desto que hacemos, y
-lo que basta para una persona basta para dos.
-
-_Loz._ Señora, yo lo dó por rescebido, dad acá si quereis que os
-ayude á eso que haceis.
-
-_Nap._ Quitaos primero el paño y mirá si traés ninguna cosa que dar á
-guardar.
-
-_Loz._ Señora, no, sino un espejo para mirarme, y agora veo que tengo
-mi pago, que solia tener diez espejos en mi cámara para mirarme, que
-de mí misma estaba como Narciso, y agora como Tisbe á la fontana, y
-si no me miraba cien veces, no me miraba una, y he habido el pago de
-mi propia merced. ¿Quién son estos que vienen aquí?
-
-_Nap._ Ansí goce de vos que son mis hijos.
-
-_Loz._ Bien parecen á su padre; y si son estos los pinos de oro, á
-sus ojos.
-
-_Nap._ ¿Qué decis?
-
-_Loz._ Señora, que parecen hijos de rey nacidos en Badajoz; que veais
-nietos dellos.
-
-_Nap._ Ansí veais vos de lo que paristes.
-
-_Loz._ Mancebo de bien, llegaos acá y mostráme la mano. Mirá qué
-señal tenés en el monte de Mercurio y uñas de rapiña, guardaos de
-tomar lo ajeno, que peligraréis.
-
-_Nap._ A estotro bizarro me mirá.
-
-_Loz._ Ese barbitaheño, ¿cómo se llama? Vení, vení; este monte de
-Vénus está muy alto; vuestro peligro está señalado en Saturno, de
-una prision, en el monte de la luna, peligro por mar.
-
-_Rampin._ Caminar por do va el buey.
-
-_Loz._ Mostrá esotra mano.
-
-_Ramp._ ¿Qué quereis ver? que mi ventura ya la sé: decíme vos, ¿dónde
-dormiré esta noche?
-
-_Loz._ ¿Dónde? Donde no soñastes.
-
-_Ramp._ No sea en la prision y venga lo que viniere.
-
-_Loz._ Señora, este vuestro hijo más es venturoso que no pensais;
-¿qué edad tiene?
-
-_Nap._ De diez años le sacamos los bracicos y tomó fuerza en los
-lomos.
-
-_Loz._ Suplicos que le deis licencia que vaya comigo y me muestre
-esta cibdad.
-
-_Nap._ Sí hará, que es muy servidor de quien lo merece; andá, meteos
-esa camisa y serví á esa señora honrada.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XII.
-
-Cómo Rampin le va mostrando la cibdad y le da ella un ducado que
-busque donde cenen y duerman, y lo que pasaron con una lavandera.
-
-
-_Loz._ Pues hacé una cosa, mi hijo, que por do fuésemos, que me
-digais cada cosa qué es y cómo se llaman las calles.
-
-_Ramp._ Ésta es la Ceca do se hace la moneda, y por aquí se va á
-Campo de Flor y al Coliseo, y acá es el puente, y éstos son los
-banqueros.
-
-_Loz._ ¡Ay, ay! no querria que me conosciesen, porque siempre fuí
-mirada.
-
-_Ramp._ Vení por acá y mirá; aquí se venden munchas cosas, y lo mejor
-que en Roma y fuera de Roma nace se trae aquí.
-
-_Loz._ Por tu vida que tomes este ducado y que compres lo mejor que
-te paresciere, que aquí jardin me parece más que otra cosa.
-
-_Ramp._ Pues adelante lo veréis.
-
-_Loz._ ¿Qué me dices? por tu vida que compres aquellas tres perdices
-que cenemos.
-
-_Ramp._ ¿Cuáles? ¿aquéstas? Astarnas son, que el otro dia me dieron
-á comer de una en casa de una cortesana, que mi madre fué á quitar
-las cejas y yo le llevé los afeites.
-
-_Loz._ ¿Y dó vive?
-
-_Ramp._ Aquí abaxo, que por allí habemos de pasar.
-
-_Loz._ Pues todo eso quiero que me mostreis.
-
-_Ramp._ Sí haré.
-
-_Loz._ Quiero que vos seais mi hijo, y dormiréis comigo; y mirá no me
-lo hagais, que ese bozo dencima demuestra que no sois capon.
-
-_Ramp._ Si vos me probásedes, no sería capon.
-
-_Loz._ ¿Por mi vida? Hi, hi; pues comprá de aquellas hostias un par
-de julios, y acordá dónde irémos á dormir.
-
-_Ramp._ En casa de una mi tia.
-
-_Loz._ ¿Y vuestra madre?
-
-_Ramp._ Que la quemen.
-
-_Loz._ Llevemos un cardo.
-
-_Ramp._ Son todos grandes.
-
-_Loz._ ¿Pues qué se nos da? cueste lo que costáre, que, como dicen,
-ayunar ó comer trucha.
-
-_Ramp._ Por esta calle hallarémos tantas cortesanas juntas como
-colmenas.
-
-_Loz._ ¿Y cuáles son?
-
-_Ramp._ Ya las verémos á las gelosías; aquí se dice el Viso, más
-arriba vereis munchas más.
-
-_Loz._ ¿Quién es éste? ¿es el Obispo de Córdoba?
-
-_Ramp._ Ansí viva mi padre es un obispo espigacensis de mala muerte.
-
-_Loz._ Más triunfo lleva un mameluco.
-
-_Ramp._ Los cardenales son aquí como los mamelucos.
-
-_Loz._ Aquéllos se hacen adorar.
-
-_Ramp._ Y éstos tambien.
-
-_Loz._ Gran soberbia llevan.
-
-_Ramp._ El año de veinte y siete me lo dirán.
-
-_Loz._ Por ellos padecerémos todos.
-
-_Ramp._ Mal de munchos gozo es; alzá los ojos arriba, y veréis la
-manifatura de Dios en la señora Clarina, allí me mirá vos, aquélla es
-gentil mujer.
-
-_Loz._ Hermano, hermosura en puta, y fuerza en badajo.
-
-_Ramp._ Mirá esta otra.
-
-_Loz._ Que presente para triunfar; por eso se dixo: ¿Quién te hizo
-puta? el vino y la fruta.
-
-_Ramp._ Es favorida de un perlado; aquí mora la galan portuguesa.
-
-_Loz._ ¿Quién es? ¿amiga de algun ginoves?
-
-_Ramp._ Mi agüelo es mi pariente, de ciento y otros veinte.
-
-_Loz._ ¿Y quién es aquella handorra que va con sombrero tapada, que
-va culeando y dos mozas lleva?
-
-_Ramp._ ¿Esa? cualque cortesanilla por ahí; mirá qué otra quinada
-dellas van por allá, que parescen enxambre, y los galanes tras ellas;
-á estas horas salen ellas desfrazadas.
-
-_Loz._ ¿Y dó van?
-
-_Ramp._ A perdones.
-
-_Loz._ ¿Sí? por demas lo tenian: ¿putas y perdoneras?
-
-_Ramp._ Van por recoger para la noche.
-
-_Loz._ ¿Qué es aquello? ¿qué es aquello?
-
-_Ramp._ Llévalas la justicia.
-
-_Loz._ Esperá, no os envolvais con esa gente.
-
-_Ramp._ No haré, luégo vengo.
-
-_Loz._ Mirá agora dónde va braguillas, guayas si la sacó, Perico el
-bravo; ¿que era por mi vida hijo?
-
-_Ramp._ No nada, sino el tributo que les demandaban, y ellas han dado
-por no ser vistas, quién anillo, quién cadena, y despues enviará cada
-una cualque litigante por lo que dió, y es una cosa que pagan cada
-una un ducado al año al capitan de Torre Sabela.
-
-_Loz._ ¿Todas?
-
-_Ramp._ Salvo las casadas.
-
-_Loz._ Mal hacen, que no habian de pagar sino las que están al burdel.
-
-_Ramp._ Pues por eso es la mayor parte de Roma burdel, y le dicen
-Roma putana.
-
-_Loz._ ¿Y aquéllas qué son? ¿moriscas?
-
-_Ramp._ No, cuerpo del mundo; son romanas.
-
-_Loz._ ¿Y por qué van con aquellas almalafas?
-
-_Ramp._ No son almalafas; son baticulo ó batirrabo y paños listados.
-
-_Loz._ ¿Y qué quiere decir, que en toda la Italia llevan delante sus
-paños listados ó velos?
-
-_Ramp._ Despues acá de Rodriguillo español, van ellas ansí.
-
-_Loz._ Eso quiero yo saber.
-
-_Ramp._ No sé más de cuanto lo oí ansí, é os puedo mostrar al
-Rodriguillo español de bronce; hecha fué estatua en Campidolio, que
-se saca una espina del pié y está desnudo.
-
-_Loz._ Por mi vida, que es cosa de saber y ver, que dicen que en
-aquel tiempo no habia dos españoles en Roma, y agora hay tantos.
-Verná tiempo que no habrá ninguno y dirán Roma mísera, como dicen
-España mísera.
-
-_Ramp._ ¿Veis allí la estufa do salieron las romanas?
-
-_Loz._ Por vida de tu padre que vamos allá.
-
-_Ramp._ Pues déxame llevar esto en casa de mi tia, que cerca estamos,
-y hallarlo hemos aparejado.
-
-_Loz._ ¿Pues dónde me entraré?
-
-_Ramp._ Aquí, con esta lavandera milagrosa.
-
-_Loz._ Bueno será.
-
-_Ramp._ Señora mia, esta señora se quede aquí, así Dios os guarde, á
-reservirlo hasta que torno.
-
-_Lavandera._ Intrate, madona, seate bien venuta.
-
-_Loz._ Beso las manos.
-
-_Lav._ ¿De dove siate?
-
-_Loz._ Señora, só española; mas todo mi bien lo he habido de un
-ginoves que estaba para ser mi marido, y por mi desgracia se murió; y
-agora vengo aquí porque tengo de haber de sus parientes gran dinero
-que me ha dexado para que me case.
-
-_Lav._ Ánima mia. Dios os dé mejor ventura que á mí, que aunque me
-veis aquí, soy española.
-
-_Loz._ ¿Y de dónde?
-
-_Lav._ Señora, de Nájera; y soy estada dama de grandes señoras, y un
-traidor me sacó, que se habia de casar comigo, y burlóme.
-
-_Loz._ No hay que fiar, decíme ¿cuánto há que estáis en Roma?
-
-_Lav._ Cuando vino el mal de Francia, y ésta fué la causa que yo
-quedase burlada; y si estoy aquí lavando y fatigándome, es para me
-casar, que no tengo otro deseo, sino verme casada y honrada.
-
-_Loz._ ¿Y los aladares de pez?
-
-_Lav._ ¿Qué decis, señora?
-
-_Loz._ Que gran pena teneis en maxcar.
-
-_Lav._ ¡Ay señora! La humidad de esta casa me ha hecho pelar la
-cabeza, que tenía unos cabellos como hebras de oro, y en un solo
-cabello tenía añudadas sesenta navidades.
-
-_Loz._ ¿Y la humidad os hace hundir tanto la boca?
-
-_Lav._ Es de mio, que todo mi parentado lo tiene, que cuando comen
-parece que mamillan.
-
-_Loz._ Mucho ganaréis á este lavar.
-
-_Lav._ ¡Ay señora! que cuando pienso pagar la casa, y comer, y leña,
-y ceniza, y xabon, caldera, y tinas, y canastas, y agua, y cuerdas
-para tender, y mantener la casa de cuantas cosas son menester, ¿qué
-esperais? Ningun amigo que tengais os querrá bien si no le dais,
-cuándo la camisa, cuándo la capa, cuándo la gorra, cuándo los huevos
-frescos, y así de mano en mano, do pensais que hay tocinos no hay
-estacas, y con todo esto á mala pena quieren venir cada noche á
-teneros compañía, y por esto tengo dos, porque lo quel uno no puede,
-supla el otro.
-
-_Loz._ Para tornar los gañivetes, este que se va de aquí, ¿quién es?
-
-_Lav._ Italiano es, canavario ó bostiller de un señor; siempre me
-viene cargado.
-
-_Loz._ ¿Y sábelo su señor?
-
-_Lav._ No, que es casa abastada; pues estaria fresca si comprase
-el pan para mí, y para todos esas gallinas, y para quien me viene
-á lavar, que son dos mujeres, y doiles un carlino, ó un real y la
-despensa, que beben más que hilan, y vino, que en otra casa beberian
-lo que yo derramo, porque me lo traigan fresco, que en esta tierra
-se quiere beber como sale de la bota; veis aquí dó viene el otro mi
-amigo, y es español.
-
-_Loz._ A él veo engañado.
-
-_Lav._ ¿Qué decis?
-
-_Loz._ Que este tal mancebo quien quiera se lo tomaria para sí; y
-sobre mi cabeza, que no ayuna.
-
-_Lav._ No á osados, señora; que tiene buen señor.
-
-_Loz._ No lo digo por eso, sino á pan y vos.
-
-_Lav._ Es como un ángel; ni me toma ni me da. ¿Qué quieres? ¿á qué
-vienes? ¿dó eres estado hoy? guarda no quiebres esos huevos.
-
-_Español._ ¿Quién es esa señora?
-
-_Lav._ Es quien es.
-
-_Esp._ ¡Oh, pese á la grulla! si lo sabía callaba por mi honra, esa
-fruta no se vende al puente.
-
-_Loz._ No, por mi vida, señor, que agora pasé yo por allí y no la vi.
-
-_Esp._ Bofeton en cara ajena.
-
-_Lav._ ¿No te quieres ir de ahí? ¡si salgo allá! ¿Qué os parece,
-señora? otro fuera que se enojára; es la misma bondad, y mirad que me
-ha traido cebada que no tengo otra cosa, la que le dan á él para la
-mula de su amo.
-
-_Loz._ Otra cosa mejor pensé que os traia.
-
-_Lav._ Andá, señora; harto da quien da lo que tiene.
-
-_Loz._ Sí, verdad es; mas no lo que hurta.
-
-_Lav._ Habláme alto, que me duele este oido.
-
-_Loz._ Digo que si lavais á españoles solamente.
-
-_Lav._ A todo hago por ganar, y tambien porque está aquí otra
-española, que me ha tomado muchas casas de señores, y lava ella á la
-italiana, y no hace tanta espesa como yo.
-
-_Loz._ ¿Qué diferencia tiene el lavar italiano?
-
-_Lav._ ¿Qué? grande; nosotras remojamos y damos una mano de xabon
-y despues encanastamos, y colamos, y se quedan los paños allí la
-noche que cuele la lexía, porque de otra manera serian los paños de
-color de la lexía; y ellas al remojar no meten xabon y dejan salir la
-lexía, que dicen que come las manchas, y tornan la ceniza al fuego á
-requemar, y despues no tiene virtud.
-
-_Loz._ Agora sé lo que no pensé; ¿quién es esta que viene acá?
-
-_Lav._ Aquí junto mora; mi vecina.
-
-_Vecina._ Española, ¿por qué no atas aquel puerco? no te cures, será
-muerto.
-
-_Lav._ Anda, véte, bésalo en el buz del hierba.
-
-_Vec._ Bien, yo te aviso.
-
-_Lav._ Pues mira, si tú me lo miras ó tocas, quizá no será puerco por
-tí; ¿pensa tú que ho paura del tu esbirro? á tí y á él os lo haré
-comer crudo.
-
-_Vec._ Bien, espera.
-
-_Lav._ Va daquí, borracha, y áun como tú he lavado yo la cara con
-cuajares.
-
-_Loz._ ¿Qué tambien teneis cochino?
-
-_Lav._ Pues iré yo á llevar toda esa ropa á sus dueños y traeré la
-sucia, y de cada casa, sin lo que me pagan los amos, me vale más lo
-que me dan los mozos, carne, pan, vino, fruta, aceitunas sevillanas,
-alcaparras, pedazos de queso, candelas de sebo, sal, presuto,
-ventresca, vinagre, que yo lo dó á toda esta calle, carbon, ceniza, y
-más lo que traigo en el cuerpo y lo que puedo garucar, como platos y
-escudillas, picheles, y cosas que el hombre no haya de comprar.
-
-_Loz._ Desa manera no hay galera tan proveida como las casas de las
-lavanderas desta tierra.
-
-_Lav._ Pues nos maravilleis, que todo es menester; que cuando los
-mozos se parten de sus amos, bien se lo pagamos, que nos lo ayudan
-á comer; que este bien hay en esta tierra, que cada mes hay nuevos
-mozos en casa, y nosotras los avisamos que no han de durar más ellos
-que los otros, que no sean ruines, que cuando el mundo les faltáre,
-nosotras somos buenas por dos meses, y tambien los enviamos en casa
-del tal, que se partió un mozo, mas no sabe el amo que lo tomó que yo
-se lo encaminé, y por esto ya el mozo me tiene puesto detras de la
-puerta el frasco lleno, y el resto, y si viene el amo que me lo ve
-tomar, digo que yo lo dexé allí cuando sobí. Veis, aquí viene aquel
-mozuelo que os dexó aquí.
-
-_Rampin._ ¿Qué se hace? sus, vamos, á vos muchas gracias, señora.
-
-_Lav._ Esta casa está á vuestro servicio; gana me viene de cantar:
-
- Anda, puta, no serás buena,
- No seré, no, que so de Llerena.
-
-Yo te lo veo en esa piel nueva; yo te he mirado en ojo que no
-mentiré, que tú ruecas de usos harás.
-
-_Loz._ Por mi vida, hermano, que he tomado placer con esta borracha,
-amenguada como hilado de beuda; ¿qué quiere decir estrego? vos qué
-sabeis, ¿santochada?
-
-_Ramp._ Quiere decir bruxa como ella.
-
-_Loz._ ¿Qué es aquello que dice aquél?
-
-_Ramp._ Son chambelas que van vendiendo.
-
-_Loz._ ¿Y de qué se hacen estas rosquitas?
-
-_Ramp._ De harina y agua caliente, y sal y mata la uva, y poco
-azúcar, y danles un bulle en agua, y despues metellas en el horno.
-
-_Loz._ Si en España se comiesen, dirian que es pan cenceño.
-
-_Ramp._ Porque allá sobra la levadura.
-
-_Loz._ Entrá vos y mirá si está ninguno allá dentro.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XIII.
-
-Cómo entran en la estufa Rampin y la Lozana, y preguntan:
-
-
-¿Está gente dentro, hermano?
-
-_Estufero._ Andás aquí, andás; no hay más que dos.
-
-_Ramp._ Veislas, aquí salen.
-
-_Loz._ Caliente está por mi vida; tráeme agua fria, y presto salgamos
-de aquí.
-
-_Ramp._ Tambien habia bragas para vos.
-
-_Loz._ Poco sabeis, hermano; al hombre braga de hierro, á la mujer de
-carne; gana me viene de os azotar; tomá esta navaja, tornásela, que
-ya veo que vos no la teneis menester; vamos fuera, que me muero; dame
-mi camisa.
-
-_Ramp._ Vení, vení, tomá una chambela, va tú, haz venir del vino,
-toma págalo, vén presto, ¿eres venido?
-
-_Est._ Ecome que vengo. Señora, tomad, bebed, bebe más.
-
-_Loz._ Bebe tú, que torrontes parece.
-
-_Ramp._ Vamos fuera prestamente, que ya son pagados estos borrachos.
-
-_Est._ Señora, das aquella mancha.
-
-_Loz._ Si tú no me la has echado, no tenía yo mancha ninguna.
-
-_Ramp._ No dice eso el beudo, sino que llama el aguinaldo mancha, que
-es usanza.
-
-_Loz._ Pues dalde lo que se suele dar, que gran bellaco parece.
-
-_Ramp._ Adio.
-
-_Est._ Adio, caballeros de castillos.
-
-_Loz._ ¿Por dó hemos de ir?
-
-_Ramp._ Por acá, que aquí cerca está mi tia, veisla á la puerta.
-
-_Loz._ ¿Y qué es aquello que compra? ¿son rábanos y negros son?
-
-_Ramp._ No son sino romarachas, que son como rábanos, y dicen en esta
-tierra que quien come la romaracha y va en nagona, torna otra vez á
-Roma.
-
-_Loz._ ¿Tan dulce cosa es?
-
-_Ramp._ No sé, ansí dice el refran.
-
-_Tia._ Camiñá, sobrino, préstame un cuatrin.
-
-_Ramp._ De buena gana y un julio.
-
-_Tia._ Norabuena vengais, reina mia, toda venis sudada y fresca como
-una rosa. ¿Qué buscais, sobrino? todo está aparejado, sino el vino;
-id por ello y vení, cenarémos, que vuestro tio está volviendo el
-asador.
-
-_Ramp._ Pues, alcanzáme esa calabaza en que lo traiga, que en dos
-saltos vengo.
-
-_Tia._ ¿Qué os parece, señora, deste mi sobrino, que ansí fué siempre
-servicial?
-
-_Loz._ Señora, que querria que fuese venido mi marido, para que lo
-tomase y le hiciese bien.
-
-_Tia._ ¡Ay señora mia! qué merced ganaréis, que son pobres.
-
-_Loz._ No cureis, señora; mi marido les dará en qué ganen.
-
-_Tia._ Por mi vida, y á mi marido tambien, que bien sabe de todo y
-es persona sabida, aunque todos le tienen por un asno, y es porque
-no es malicioso; y por su bondad no es él agora cambiador, que está
-esperando unas recetas y un estuche para ser médico, no se cura de
-honras demasiadas, que aquí se está ayudando á repulgar y echar
-caireles á lo que yo coso. ¿Venis, sobrino? asentáos aquí cabe mí,
-comed, señora.
-
-_Loz._ Sí haré, que hambre tengo.
-
-_Tia._ ¿Oislo? vení á sentáos junto á esa señora, que os tiene amor,
-y quiere que os asenteis cabe ella.
-
-_Viejo._ Sí haré de buen grado.
-
-_Ramp._ Paso, tio, ¡cuerpo de sant! que echais la mesa en tierra;
-alzá el brazo, mirá que derramaréis, ¡quién me lo dixo á mí que lo
-habíades de hacer!
-
-_Tia._ Así, ansí veis caido el banco, y la señora se habrá hecho mal.
-
-_Loz._ No he, sino que todo el vino me cayó encima; buen señal.
-
-_Tia._ Id por más y veis lo hecho, pasáos aquí, que siempre haceis
-vuestras cosas pesadas; no cortés, que vuestro sobrino cortará,
-¿veis? ¡ay! zape, zape, allá va, lo mejor se lleva el gato, ¿por qué
-no esperais? que parece que no habeis comido.
-
-_Viej._ Dexáme hacer, y terné mejor aliento para beber.
-
-_Tia._ ¿Venis, sobrino?
-
-_Ramp._ Vengo por alguna cosa en que lo traiga.
-
-_Tia._ ¿Y las dos garrafas?
-
-_Ramp._ Caí y quebrélas.
-
-_Tia._ Pues tomá este jarro.
-
-_Ramp._ Éste es bueno, y si me dice algo el tabernero, dalle he con
-él.
-
-_Tia._ Ansí se hace; señora mia yo me querria meter en un agujero
-y no ver esto cuando hay gente forastera en casa, mas vos, señora,
-habeis de mirar que esta casa es vuestra.
-
-_Loz._ Más gana tengo de dormir que de otra cosa.
-
-_Tia._ Sobrino, cená vosotros, en tanto que vo é la ayudo á desnudar.
-
-_Ramp._ Señora, sí.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XIV.
-
-Cómo torna su tia y demanda donde ha de dormir Rampin, y lo que
-pasaron la Lozana y su futuro criado en la cama.
-
-
-_Tia._ Dime, sobrino, ¿has de dormir allí con ella? que no me ha
-dicho nada, y por mi vida que tiene lindo cuerpo.
-
-_Ramp._ Pues ¿que si la viérades vos desnuda en la estufa?
-
-_Tia._ Yo quisiera ser hombre, tan bien me ha parecido; ¡oh qué
-pierna de mujer! y el necio de su marido que la dexó venir sola á la
-tierra de cornualla, debe ser cualque babion, ó veramente que ella
-debe de ser buena de su cuerpo.
-
-_Ramp._ Yo lo veré esta noche, que si puedo, tengo de pegar con sus
-bienes.
-
-_Tia._ A otro que tú habria ella de menester, que le hallase mejor la
-bezmellerica y le hinchese la medida.
-
-_Ramp._ Andá no habrés, que debaxo yace buen bebedor, como dicen.
-
-_Tia._ Pue alla dexé el candil, va pasico que duerme, y cierra la
-puerta.
-
-_Ramp._ Sí haré: buenas noches.
-
-_Tia._ Va en buen hora.
-
-_Loz._ ¡Ay hijo! ¿y aquí os echastes? pues dormí y cobijaos, que
-harta ropa hay; ¿qué haceis? mirá que tengo marido.
-
-_Ramp._ Pues no está agora aquí para que nos vea.
-
-_Loz._ Sí, mas sabello há.
-
-_Ramp._ No hará, esté queda un poquito.
-
-_Loz._ ¡Ay qué bonito! ¿y desos sois? por mi vida que me levante.
-
-_Ramp._ No sea desa manera, sino por ver si soy capon me dexéis
-deciros dos palabras con el dinguilindon.
-
-_Loz._ No haré, la verdad, te quiero decir que estoy vírgen.
-
-_Ramp._ Andá señora, que no teneis vos ojo de estar vírgen; dexáme
-ahora hacer, que no parecerá que os toco.
-
-_Loz._ ¡Ay! ¡ay! sois muy muchacho y no querria haceros mal.
-
-_Ramp._ No haréis, que ya se me cortó el frenillo.
-
-_Loz._ ¿No os basta besarme y gozar de mí ansí, que quereis tambien
-copo y condedura? catá que me apretais ¿vos pensais que lo hallaréis?
-pues hagos saber que ese huron no sabe cazar en esta floresta.
-
-_Ramp._ Abrilde vos la puerta, que él hará su oficio á la macha
-martillo.
-
-_Loz._ Por una vuelta soy contenta. Mochacho, ¿eres tú? por esto
-dicen, guárdate del mozo cuando le nace el bozo; si lo supiera, más
-presto soltaba las riendas á mi querer, pasico, bonico, quedico, no
-me ahinqueis, andá comigo, por ahí van allá, ay qué priesa os dais, y
-no mirais que esta otrie en pasatiempo si no vos, catá que no soy de
-aquellas que se quedan atras, esperá besaros he, ansí, ansí, por ahí,
-seréis maestro, ¿veis cómo va bien? esto no sabiedes vos, pues no se
-os olvide, sús, dalde maestro que aquí se verá al correr desta lanza,
-quien la quiebra, y mirá que por mucho madrugar no amanece más ahína;
-en el coso te tengo, la garrocha es buena, no quiero sino vérosla
-tirar, buen principio llevais, caminá que la liebra está echada, aquí
-va la honra.
-
-_Ramp._ Y si la venzo, ¿qué ganaré?
-
-_Loz._ No cureis, que cada cosa tiene su premio, ¿á vos vezo yo,
-que nacistes vezado? daca la mano y tente á mí, que el almadraque
-es corto, aprieta y cava, y ahoya, y todo á un tiempo. A las clines
-corredor, agora, por mi vida, que se va el recuero. ¡Ay amores, que
-soy vuestra, muerta y viva! quitaos la camisa, que sudais; ¡cuánto
-tiempo habia que no comia cocho! ventura fué encontrar en hombre tan
-buen participio, á todo pasto, este tal majadero no me falte, que
-yo apetito tengo dende que nací, sin ajo y queso que podria prestar
-á mis vicinas. Dormido se ha, en mi vida vi mano de mortero tan
-bien hecha, ¡qué gordo que es! y todo parejo, mal año para nabo de
-Xeres, parece bisoño de frojolon; la habla me quitó, no tenía por do
-resollar, no es de dexar este tal unicornio. ¿Qué habeis, amores?
-
-_Ramp._ No, nada, sino demandaros de merced que toda esta noche seais
-mia.
-
-_Loz._ No más, ansí goceis.
-
-_Ramp._ Señora, ¿por qué no? ¿falté algo en la pasada? emendallo
-hemos, que la noche es luenga.
-
-_Loz._ Disponé como de vuestro, con tanto que me lo tengais secreto.
-¡Ay qué miel tan sabrosa! no lo pensé, aguza, aguza, dale si le das
-que me llaman en casa, aquí, aquí; buena como la primera, que no le
-falta un pelo, dormí por mi vida, que yo os cobijaré; quite Dios de
-mis dias y ponga en los tuyos, que cuanto enojo traia me has quitado;
-si fuera yo gran señora, no me quitára jamas este de mi lado, ¡oh
-pecadora de mí! ¿y desperteos? no quisiera.
-
-_Ramp._ Andá, que no se pierde nada.
-
-_Loz._ ¡Ay! ¡ay! ¡así va, por mi vida, que tambien caminé yo! allí,
-allí me hormiguea, que, que, ¿pasaréis por mi puerta? Amor mio,
-todavía hay tiempo; reposa, alza la cabeza, tomá esta almohada; mirá
-que sueño tiene, que no puede ser mejor, quiérome yo dormir.
-
-_Auctor._ Quisiera saber escribir un par de ronquidos á los cuales
-despertó él, y queriéndola besar, despertó ella, y dixo: ¡Ay señor!
-¿es de dia?
-
-_Ramp._ No sé; que agora desperté, que aquel cardo me ha hecho
-dormir.
-
-_Loz._ ¿Qué haceis?... y cuatro, á la quinta canta el gallo, no
-estaré queda, no estaré queda hasta que muera; dormí que ya es de
-dia, y yo tambien matá aquel candil que me da en los ojos, echaos y
-tirá la ropa á vos.
-
-_Auctor._ Allí junto moraba un herrero, el cual se levantó á media
-noche y no les dexaba dormir, y él se levantó á ver si era de dia, y
-tornándose á la cama, la despertó, y dixo ella: ¿De dó venis? que no
-os sentí levantar.
-
-_Ramp._ Fuí allí fuera, que estos vecinos hacen de la noche dia,
-están las cabrillas sobre este horno, que es la punta de la media
-noche y no nos dexan dormir.
-
-_Loz._ ¿Y en cueros salisteis? frio venis.
-
-_Ramp._ Vos me escalentaréis.
-
-_Loz._ Sí haré, mas no de esa manera, no más, que estoy harta y me
-gastaréis la cena.
-
-_Ramp._ Tarde acordaste, que dentro yaz que no rabea; harta me decis
-que estais, y parece que comenzais agora, cansada creeria yo más
-presto que no harta.
-
-_Loz._ Pues ¿quién se harta que no dexe un rincon para lo que
-viniere? por mi vida, que tan bien batís vos el hierro como aquel
-herrero, á tiempo y fuerte, que es acero; mi vida, ya no más, que
-basta hasta otria dia, que yo no puedo mantener la tela, y lo demas
-sería gastar lo bueno; dormí, que almozar quiero en levantándome.
-
-_Ramp._ No cureis, que mi tia tiene gallina y nos dará de los huevos,
-y muncha manteca y la calabaza llena.
-
-_Loz._ Señor, sí diré yo, como decia la buena mujer despues de bien
-harta.
-
-_Ramp._ ¿Y cómo decia?
-
-_Loz._ Dixo harta de duelos con muncha mancilla; como lo sabe
-aquella, que no me dexará mentir.
-
-_Auctor._ Y señaló á la calabaza.
-
-_Ramp._ Puta vieja era ésa; á la manteca llamaba mancilla lobos.
-
-_Loz._ Luenga vala, júralo mozo, y ser de Córdoba me salva; el sueño
-me viene, reposemos.
-
-_Ramp._ Soy contento, á este lado y metamos la ilesia sobre el
-campanario.
-
-_Auctor._ Era mediodia cuando vino la tia á despertallos, y dice:
-sobrino, abrí, catá el sol que entra por todo, buenos dias, ¿cómo
-habeis dormido?
-
-_Loz._ Señora, muy bien, y vuestro sobrino como lechon de viuda,
-que no ha meneado pié ni pierna hasta agora, que yo ya me sería
-levantada sino por no despertallo; que no he hecho sino llorar
-pensando en mi marido, qué hace ó dó está, que no viene.
-
-_Tia._ No tomeis fatiga; andad acá, que quiero que veais mi casa
-agora que no está aquí mi marido, veis aquí en qué paso tiempo;
-¿quereis que os la quite á vos?
-
-_Loz._ Señora, sí, despues yo os pelaré á vos, porque veais qué mano
-tengo.
-
-_Tia._ Esperá, traeré aquel pelador ó escoriador, y veréis que no
-dexa bello ninguno, que las jodías lo usan muncho.
-
-_Loz._ ¿Y de qué se hace este pegote ó pellejador?
-
-_Tia._ ¿De qué? de trementina y de pez greca, y de calcina vírgen y
-cera.
-
-_Loz._ Aquí do me lo posistes se me ha hinchado y es cosa sucia;
-mejor se hace con vidrio sotil y muy delgado, que lleva el vello y
-hace mejor cara, y luégo un poco de olio de pepitas de calabaza y
-agua de flor de habas á la veneciana, que hace una cara muy linda.
-
-_Tia._ Eso quiero, que me vecéis.
-
-_Loz._ Buscá una redomilla quebrada, mirá que suave que es, y es cosa
-limpia.
-
-_Tia._ No habréis, que si os caen en el Rastro las cortesanas,
-todas querrán probar, y con eso que vos le sabeis dar con ligereza,
-ganaréis cuanto quisiéredes, Dios delante; veis aquí do viene mi
-marido.
-
-_Viejo._ Estéis en buen hora.
-
-_Loz._ Seais bien venido.
-
-_Viej._ Señora, ¿qué os ha parecido de mi sobrino?
-
-_Loz._ Señor, ni amarga ni sabe á fumo.
-
-_Tio._ Por mi vida, que teneis razon, mas yo fuera más al propósito
-que no él.
-
-_Tia._ Mirá que se dexará decir; se pasan los dos meses que no me
-dice qué tienes ahí, y se quiere ahora hacer gallo, para quien no os
-conoce teneis vos palabra.
-
-_Loz._ Señora, no os altereis que mi bondad es tanta, que ni sus
-palabras, ni su sobrino no me empreñarán; vamos, hijo Rampin, que es
-tarde para lo que tenemos de hacer.
-
-_Tia._ Señora, id sana y salva, y tornarme á ver con sanidad.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XV.
-
-Cómo fueron mirando por Roma, hasta que vinieron á la judería, y cómo
-ordenó de poner casa.
-
-
-_Loz._ ¿Por dó hemos de ir?
-
-_Ramp._ Por aquí, por plaza Redonda, y verés el templo de Panteon, y
-la sepultura de Lucrecia Romana, y el aguja de piedra que tiene la
-ceniza de Rómulo y Rémulo, y la Coluna labrada, cosa maravillosa, y
-veréis setemzoneis (_sic_), y reposarés en casa de un compañero mio
-que me conoce.
-
-_Loz._ Vamos, que aquel vuestro tio sin pecado podria traer albarda,
-ella parece de buena condicion, yo la tengo de vezar muchas cosas que
-sé.
-
-_Ramp._ Deso os guardá; no vezeis á ninguna lo que sabeis, guardadlo
-para cuando lo habréis menester, y si no viene vuestro marido,
-podréis vos ganar la vida, que yo diré á todas que sabeis más que
-mi madre, y si quereis que esté con vos os iré á vender lo que
-hiciéredes, y os pregonaré que traés secretos de Levante.
-
-_Loz._ Pues vení acá, que eso mismo quiero yo, que vos esteis
-comigo, mirá que yo no tengo marido, ni péname el amor, y de aquí
-os digo que os tomé vestido y harto como barba de rey, y no quiero
-que fatigueis, sino que os hagais sordo y bobo, y calleis aunque yo
-os riña y os trate de mozo, que vos llevaréis lo mejor, y lo que yo
-ganáre sabeldo vos guardar, y veréis si habrémos menester á nadie: á
-mí me quedan aquí cuatro ducados para remediarme, id, compráme vos
-soliman, y lo haré labrado, que no lo sepan mirar cuantas lo hacen en
-esta tierra que lo hago á la cordobesa, con saliva y al sol, que esto
-dicen que es lo que hace la madre á la hija, esotro es lo que hace
-la cuñada á la cuñada, con agua y al fuego, y si miran que no falte,
-ni sé qué me sería bueno, y desto haré yo para el comun, mas agora
-he menester que sea loada, y cómo la primera vez les hará buena cara
-siempre diré que lo paguen bien que es de muncha costa y gran trabajo.
-
-_Ramp._ Aquí es el Aduana, mirá si querés algo.
-
-_Loz._ ¿Que aduanaré? vos me habés llevado la flor.
-
-_Ramp._ ¿Veis allí una casa que se alquila?
-
-_Loz._ Veámosla.
-
-_Ramp._ Ya yo la he visto; que moraba una putilla allí, y tiene una
-cámara y una saleta, y paga diez ducados de carlines al año, que son
-siete é medio de oro, y ella la pagaba de en tres en tres meses,
-que serien veinte é cinco carlines por tres meses; y buscarémos un
-colchon y una silla para que hincha la sala, y así pasaréis hasta que
-vais entendiendo y conosciendo.
-
-_Loz._ Bien decís; pues vamos á mercar un morterito chiquito, para
-comenzar á hacer qualque cosa que dé principio al arte.
-
-_Ramp._ Sea ansí, yo os lo traeré. Vamos primero á hablar con un
-jodío, que se llama Trigo, que él os alquilará todo lo que habeis
-menester, y áun tomará la casa sobre sí.
-
-_Loz._ Vamos, ¿conoces alguno?
-
-_Ramp._ Mirá, es judío plático, dexá hacer á él, que él os publicará
-entre hombres de bien que paguen la casa y áun el comer.
-
-_Loz._ Pues eso hemos menester; decíme, ¿es aquél?
-
-_Ramp._ No, que él no trae señal, que es judío que tiene favor, y
-lleva ropas de seda vendiendo, y ese no lleva sino ropa vieja y
-zulfaroles.
-
-_Loz._ ¿Qué plaza es ésta?
-
-_Ramp._ Aquí se llama Nagona, y si venís el miércoles veréis el
-mercado, que quizá desde que nacistes no habés visto mejor órden en
-todas las cosas, y mirá que es lo que quereis, que no falta nada de
-cuantas cosas nacen en la tierra y en el agua, y cuantas cosas se
-pueden pensar que sean menester, abundantemente, como en Venecia y
-como en cualquier tierra de acarreto.
-
-_Loz._ Pues eso quiero yo que me mostreis, en Córdoba se hace los
-juéves, si bien me recuerdo:
-
- Juéves, era juéves,
- dia de mercado,
- convidó Hernando
- los Comendadores;
-
-¡oh, si me muriera cuando esta endecha oí! No lo quisiera tampoco,
-que bueno es vivir, quien vive loa el Señor; ¿quién son aquellos que
-me miraron? ¡para ellos es el mundo, y lóbregos de aquellos que van
-á pié, que van sudando, y las mulas van á matacaballo, y sus mujeres
-llevan á las ancas!
-
-_Ramp._ Eso de sus mujeres son cortesanas, y ellos deben de ser
-grandes señores, pues mirá que por eso se dice Roma, triunfo de
-grandes señores, paraíso de putanas, purgatorio de jóvenes, infierno
-de todos, fatiga de bestias, engaño de pobres, peciguería de bellacos.
-
-_Loz._ ¿Qué predica aquél? vamos allá.
-
-_Ramp._ Predica cómo se tiene de perder Roma, destruirse el año del
-XXVII, mas dícelo burlando. Éste es Campo de Flor, aquí es en medio
-de la cibdad; éstos son charlatanes, sacamuelas y gastapotras, que
-engañan á los villanos y á los que son nuevamente venidos, que aquí
-los llaman bisoños.
-
-_Loz._ ¿Y con qué los engañan?
-
-_Ramp._ ¿Veis aquella raíz que él tiene en la mano? está diciendo
-que quita el dolor de los dientes, y que lo dará por un bayoque, que
-es cuatro cuatrines, hará más de ciento de aquellos, si halla quien
-los compre tantos bayoques hará; y mirá el otro cuero hinchado aquel
-papel que muestra, está diciendo que tiene polvos para vérmes, que
-son lombrices, y mirá qué priesa tiene, y despues será qualque cosa
-que no vale un cuatrin, y dice mill faranduras, y á la fin todo
-nada; vamos, que un loco hace ciento.
-
-_Loz._ Por mi vida, que no son locos. Decíme, ¿quién mejor sabio que
-quien sabe sacar dinero de bolsa ajena sin fatiga? ¿Qu’es aquello que
-están allí tantos en torno aquél?
-
-_Ramp._ Son mozos que buscan amos.
-
-_Loz._ ¿Y aquí vienen?
-
-_Ramp._ Señora si, veis allí do van dos con aquel caballero que no
-ture más el mal año, que ellos turáran con él.
-
-_Loz._ ¿Cómo lo sabeis vos? aquella agüela de las otras lavanderas me
-lo dixo ayer, que cada dia en esta tierra toman gente nueva.
-
-_Ramp._ ¿Qué sabe la puta vieja, cinturiona segundina? cuándo son
-buenos los famillos, y guardan la ropa de sus amos no se parten
-cada dia, mas si quieren ser ellos patrones de la ropa que sus amos
-trabajan, cierto es que los enviarán á turullote; mirá, los mozos
-y las fantescas son los que difaman las casas, que siempre van
-diciendo mal del patron y siempre roban más que ganan, y siempre
-tienen una caxa fuera de casa, para lo que hurtan, y ellas quieren
-tener un amigo que venga de noche, y otramente no estarán, y la
-gran nescesidad que tienen los amos se lo hacen comportar, y por
-eso mudan, pensando hallar mejor, y solamente son bien servidos el
-primer mes. No hay mayor fatiga en esta tierra que es mudar mozos,
-y no se curan, porque la tierra lo lleva, que si uno los dexa, otro
-los ruega, y así ni los mozos hacen casa con dos solares, ni los amos
-los dexan sus herederos, como hacen en otras tierras; pensá que yo
-he servido dos amos en tres meses, que estos zapatos de seda me dió
-el postrero, que era escudero, y tinie una puta, y comiamos comprado
-de la taberna, y ella era golosa, y él pensaba que yo me comia unas
-sorbas que habian quedado en la tabla, y por eso me despidió; y como
-no hice partido con él, que estaba á discricion, no saqué sino estos
-zapatos á la francesa, esperanza tenía que me habia de hacer del bien
-si le sobraba á él.
-
-_Loz._ ¿Decísmelo de verdad? luego vos no sabeis que se dice que la
-esperanza es fruta de necios como vos, y majaderos como vuestro amo.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XVI.
-
-Cómo entran á la judería y veen las sinogas, y cómo viene Trigo,
-judío, á ponelle casa.
-
-
-_Loz._ Aquí bien huele, convite se debe hacer, por mi vida, que huele
-á porqueta asada.
-
-_Ramp._ ¿No veis que todos estos son judíos, y es mañana sábado, que
-hacen el adafina? mirá los braseros y las ollas encima.
-
-_Loz._ Sí, por vuestra vida, ellos sabios en guisar á carbon que no
-hay tal comer como lo que se cocina á fuego de carbon y en olla de
-tierra; decíme, ¿qué es aquella casa que tantos entran?
-
-_Ramp._ Vamos allá y vello hés; ésta es sinoga de catalanes, y esta
-de abaxo es de mujeres, y allí son tudescos, y la otra franceses, y
-ésta de romanescos é italianos, que son los más necios judíos que
-todas las otras naciones, que tiran al gentílico, y no saben su
-ley; más saben los nuestros españoles que todos, porque hay entre
-ellos letrados y ricos, y son muy resabidos; mirá allá donde están,
-¿qué os paresce? ésta se lleva la flor; aquellos dos son muy amigos
-nuestros, y sus mujeres las conozco yo, que van por Roma rezando
-oraciones para quien se ha de casar, y ayunos á las mozas para que
-paran el primer año.
-
-_Loz._ Yo sé mejor que no ellas hacer eso espeso con el plomo
-derretido; por ahí no me llevarán, que las moras de Levante me
-vezaron engañar bobas; en una cosa de vidrio, como es un orinal bien
-limpio y la clara de un huevo, les haré ver maravillas para sacar
-dinero de bolsa ajena diciendo los hurtos.
-
-_Ramp._ Si yo sabía eso cuando me hurtaron unos guantes que yo los
-habia tomado á aquel mi amo (por mi salario), fueran agora para vos,
-que eran muy lindos, y una piedra se le cayó á su amiga, y halléla,
-veisla aquí, que ha expendido dos ducados en judíos que endevinasen,
-y no le han sabido decir que yo la tenía.
-
-_Loz._ Mostrá; éste diamante es, vendámoslo, y diré yo que lo traigo
-de Levante.
-
-_Ramp._ Sea ansí; vamos al mesmo jodío, que se llama Trigo, ¿veislo?
-allá sale, vamos tras él que aquí no hablará si no dice la primera
-palabra, oro, porque lo tienen por buen agüero.
-
-_Loz._ ¿No es oro lo que oro vale?
-
-_Trigo._ ¿Qué es eso que decís, señora ginovesa? el buen jodío, de
-la paja hace oro; ya no me puede faltar el Dio, pues que de oro
-habló. Y vos, pariente, ¿qué buscais? ¿venís con esta señora? ¿qué
-ha menester? que ya sabeis vos que todo se remediará, porque su cara
-muestra que es persona de bien; vamos á mi casa, entrá. Tina, Tina,
-vén abaxo, daca un coxin para esta señora, y apareja que coman algo
-de bueno.
-
-_Loz._ No aparejeis nada, que hemos comido.
-
-_Judío._ Haga buen pro, como hizo á Jacó.
-
-_Loz._ Hermano, ¿qué le dirémos primero?
-
-_Ramp._ Decilde de la piedra.
-
-_Loz._ ¿Veis aquí? querria vender esta joya.
-
-_Jud._ Esto en la mano lo teneis, buen diamante, fino parece.
-
-_Loz._ ¿Qué podria valer?
-
-_Jud._ Yo os diré; si fuese aquí qualque gran señor veneciano que lo
-tomasse, presto haríamos á despachallo; vos, ¿en qué precio lo teneis?
-
-_Loz._ En veinte ducados.
-
-_Jud._ No los hallaréis por él; mas yo os diré que dexeme acá hasta
-mañana, y verémos de serviros, que cuando halláremos quien quiera
-desbolsar diez, será maravilla.
-
-_Ramp._ Mirá, si los hallais luégo, daldo.
-
-_Jud._ Esperáme aquí; ¿traés otra cosa de joyas?
-
-_Loz._ No agora.
-
-_Ramp._ ¿Veis qué judío tan diligente? Veislo aquí torna.
-
-_Jud._ Señora, ya se ha mirado y visto, el platero da seis solamente,
-y si no, veislo aquí sano y salvo, y no dará más, y áun dice que vos
-me habeis de pagar mi fatiga ó corretaje, y dixo que tornase luégo,
-si no, que no daria despues un cuatrin.
-
-_Loz._ Dé siete, y págueos á vos, que yo tambien haré mi débito.
-
-_Jud._ Desa manera ocho serán.
-
-_Loz._ ¿A qué modo?
-
-_Jud._ Siete por la piedra, y uno á mí por el corretaje; caro sería,
-y el primer lance no se debe perder, que cinco ducados buenos son en
-Roma.
-
-_Loz._ ¿Cómo cinco?
-
-_Jud._ Si me pagais á mí uno, no le quedan á vuestra merced sino
-cinco, que es el caudal de un judío.
-
-_Ramp._ Vaya, déselo, que estos jodíos si se arrepienten no harémos
-nada. Andá Trigo, daldo y mirá si podeis sacalle más.
-
-_Jud._ Eso por amor de vos lo trabajaré yo.
-
-_Ramp._ Vení presto.
-
-_Loz._ Mirá qué casa tiene este judío, este tabardo quiero que me
-cambie.
-
-_Ramp._ Sí hará, veislo viene.
-
-_Jud._ Ya se era ido, hicístesme detener, agora no hallaré quien lo
-tome sino fiado. Tina, vén acá, dáme tres ducados de la caxa, que
-mañana yo me fatigaré aunque sepa perder cualque cosilla; señora, ¿dó
-morais, para que os lleve el resto? y mirá qué otra cosa os puedo yo
-servir.
-
-_Loz._ Este mancebito me dice que os conosce y que sois muy bueno y
-muy honrado.
-
-_Jud._ Honrados dias vivan vos y él.
-
-_Loz._ Yo no tengo casa, vos me habeis de remediar de vuestra mano.
-
-_Jud._ Sí, bien, y ¿á qué parte la quereis de Roma?
-
-_Loz._ Do veais vos que estaré mejor.
-
-_Jud._ Dexá hacer á mí, vení vos comigo, que sois hombre. Tina,
-apareja un almofrex ó matalace y un xergon limpio y esa silla pintada
-y aquel forcel.
-
-_Tina._ ¿Qué forcel? no os entiendo.
-
-_Jud._ Aquel que me daba diez y ocho carlines por él la portuguesa
-que vino aquí ayer.
-
-_Tin._ Ya, ya.
-
-_Jud._ ¿Quereis mudar vestidos?
-
-_Loz._ Sí, tambien.
-
-_Jud._ Dexáme hacer, que esto os está mejor, volveos, si para vos se
-hiciera no estuviera más á propósito, esperá: Tina, daca aquel paño
-listado que compré de la Imperia, que yo te la haré á esta señora
-única en Roma.
-
-_Loz._ No cureis que todo se pagará.
-
-_Jud._ Todo os dice bien, si no fuese por esa picadura de mosca
-gracia teneis vos, que vale más que todo.
-
-_Loz._ Yo haré de modo que cegará quien bien me quisiere, que los
-duelos con pan son buenos; nunca me mataré por nadie.
-
-_Jud._ Procurávos de no haber menester á ninguno, que, como dice el
-judío, no me veas mal pasar, que no me verás pelear.
-
-_Loz._ Son locuras decir eso.
-
-_Jud._ Mirá porque lo digo, porque yo querria, si pudiese ser, que
-hoy en este dia fuésedes rica.
-
-_Loz._ ¿Es el culantro hervir, hervir?
-
-_Jud._ Por vida desa cara honrada que más valeis que pensais, vamos á
-traer un ganapan que lleve todo esto.
-
-_Ramp._ Veis allí uno, llamaldo vos, que la casa yo sé dó está, tres
-tanto pareceis mejor desa manera; id vos delante, buen judío, que
-nosotros nos irémos tras vos.
-
-_Jud._ ¿Y dónde es esa casa que decís?
-
-_Ramp._ A la Aduana.
-
-_Jud._ Bueno ansí gocen de vos; pues no tardeis, que yo la pagaré, y
-esta escoba para limpialla con buena man derecha.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XVII.
-
-Informacion que interpone el autor para que se entienda lo que
-adelante ha de seguir.
-
-
-_Auctor._ El que siembra alguna virtud coge fama, quien dice la
-verdad cobra ódio, por eso notad: estando escribiendo el pasado
-capítulo, del dolor del pié dexé este cuaderno sobre la tabla, y
-entró Rampin y dixo: ¿Qué testamento es éste? púselo á enxugar y dixo:
-
-_Ramp._ Yo venia á que fuésedes á casa, y vereis más de diez putas,
-y quien se quita las cejas, y quien se pela lo suyo, y como la
-Lozana no es estada buena jamas de su mal, el pelador no tenía harta
-atauquia, que todo era calcina; hase quemado una Bolonesa todo el
-pegujar, y posímosle buturo y dímosle á entender que eran blanduras,
-allí dexó dos julios, aunque le pesó; vení, que reiréis con la
-hornera que está allí, y dice que traxo á su hija vírgen á Roma,
-salvo que con el palo ó cabo de la pala la desvirgó; y miente, que el
-sacristan con el cirio pascual se lo abrió.
-
-_Auctor._ ¡Cómo! ¿y su madre la traxo á Roma?
-
-_Ramp._ Señor, sí; para ganar, que era pobre. Tambien la otra
-vuestra muy querida dice que ella os sanará; mirá que quieren hacer
-berengenas en conserva, que aquí llevo clavos de gelofe, más no á mis
-expensas, que tambien sé yo hacer del necio, y despues todo se queda
-en casa. ¿Quereis venir? que todo el mal se os quitará si las veis.
-
-_Auctor._ No quiero ir, que el tiempo me da pena, pero decí á la
-Lozana que un tiempo fué que no me hiciera ella esos arrumacos, que
-ya veo que os envia ella, y no quiero ir porque dicen despues que no
-hago sino mirar y notar lo que pasa, para escribir despues, y que
-saco dechados. ¿Piensan que si quisiese decir todas las cosas que he
-visto, que no sé mejor replicallas que vos, que há tantos años que
-estáis en su compañía? mas soyle yo servidor, como ella sabe, y es de
-mi tierra ó cerca della, y no la quiero enojar, ¿y á vos no conocí yo
-en tiempo de Julio segundo en plaza Nagona, cuando sirviedes al señor
-canónigo?
-
-_Ramp._ Verdad decís, mas estuve poco.
-
-_Auctor._ Eso poco allí os vi moliendo no sé qué.
-
-_Ramp._ Sí, sí, verdad decís; ¡oh! buena casa y venturosa, más
-ganaba ella entónces allí que agora la meitad, porque pasaban ellas
-disimuladas, y se entraban allí, calla callando. Mal año para la
-de los Rios, aunque fué muy famosa. Mirá que le aconteció: no há
-cuatro dias vino allí una mujer Lombarda, que son bobas, y era ya de
-tiempo, y dixo que la remediase, que ella lo pagaria, y dixo: señora,
-un palafrenero que tiene mi amistad no viene á mi casa mas há de un
-mes, queria saber si se ha envuelto con otra. Cuando ella oyó esto me
-llamó y dixo: dame acá aquel espejo de alinde, y miró y respondióle:
-señora, aquí es menester otra cosa que palabras, si me traes las
-cosas que fueren menester serés servida. La Lombarda dixo: señora,
-ved aquí cinco julios. La Lozana dixo: pues andá vos, Rampin; yo tomé
-mis dineros y traigo un maravedí de plomo, y vengo y digo que no hay
-leña, sino carbon, y que costó más, y ella dixo que no se curaba.
-Yo hice buen fuego, que teniamos de asar un ansaron para cenar, que
-venía allí una putilla con su amigo á cená, y ansí la hizo desnudar,
-que era el mejor deporte del mundo, y le echó el plomo por debaxo en
-tierra, y ella en cueros y mirando en el plomo, le dixo que no tenía
-otro mal sino que estaba detenido, pero que no se podia saber si era
-de mujer ó de otrie, que tornase otro dia y veríalo de más espacio;
-dixo ella: ¿qué mandais que traiga?
-
-_Loz._ Una gallina negra y un gallo que sea de un año, y siete
-huevos que sean todos nacidos aquel dia, y traéme una cosa suya.
-Dixo ella: ¿traeré una ugujeta é una escofia? y la Lozana: sí, sí, y
-surraba mi perrica.
-
-_Ramp._ Era el mayor deporte del mundo vella como estaba hecha una
-estátua; y más contenta viene otro dia cargada, é traxo otros dos
-julios, y metió ella la clara de un huevo en un orinal, y allí le
-demostró cómo él estaba abrazado con otra que tenía una vestidura
-azul; y hecimosle matar la gallina y lingar el gallo con su estringa,
-y así le dimos á entender que la otra presto moriria, y que él
-quedaba ligado con ella, y no con la otra, y que presto vernia; y
-ansí se fué, y nosotros comimos una capirotada con mucho queso.
-
-_Auctor._ A esa me quisiera yo hallar.
-
-_Ramp._ Vení á casa, que tambien habrá para vos.
-
-_Auctor._ Anda, puerco.
-
-_Ramp._ Tanto es Pedro de Dios.
-
-_Auctor._ ¿Que no te medre Dios?
-
-_Ramp._ Venívos y veréis el gallo, que para otro dia lo tenemos.
-
-_Auctor._ Pues sea ansí que me llameis, y yo pagaré el vino.
-
-_Ramp._ Si hace saná presto; ¿no quereis vos hacer lo que hizo ella
-para su mal, que no cuesta sino dos ducados? que por su fatiga
-no queria ella nada, que todo sería un par de calzas para esta
-invernada; mirá, ya ha sanado en Velitre á un español de lo suyo, y
-al cabo de ocho dias se lo quiso hacer, y era persona que no perdiera
-nada, y porque andaban entónces por desposarnos á mí y á ella, porque
-cesase la peste, no lo hizo.
-
-_Auctor._ ¡Anda, que eres bobo! que ya sé quien es y se lo hizo, y le
-dió un tabardo ó caparela para que se desposase; ella misma nos lo
-contó.
-
-_Ramp._ Pues veis ahí ¿por qué lo sanó?
-
-_Auctor._ Eso pudo ser por gracia de Dios.
-
-_Ramp._ Señor, no, sino con su ungüento; son más de cuatro que la
-ruegan, y porque no sea lo de Faustina, que la tomó por muerta y la
-sanó, y despues no la quiso pagar y dixo que un voto que hizo la
-sanó; y dióle ella paga nunca más empacharse con romanescas.
-
-_Auctor._ Ora andad en buen ora y encomendámela, y á la otra
-desvirga-viejos que soy todo suyo, y válaos Dios.
-
-_Ramp._ No, que no caí.
-
-_Auctor._ Teneos bien, que está peligrosa esa escalera; ¿caiste?
-válate el diablo.
-
-_Ramp._ Agora sí que caí.
-
-_Auctor._ ¿Hecistes os mal? poneos este paño de cabeza.
-
-_Ramp._ Ansí me iré hasta casa que me ensalme.
-
-_Auctor._ ¿Qué ensalmo te dirá?
-
-_Ramp._ El del mal francorum.
-
-_Auctor._ ¿Cómo dice?
-
-_Ramp._ Eran tres cortesanas y tenian tres amigos pajes de
-Franquilano, la una lo tiene público y la otra muy callado, á la otra
-le vuelta con el lunario. Quien esta oracion dixere tres veces á
-rimano, cuando nace sea sano. _Amén._
-
-
-
-
-MAMOTRETO XVIII.
-
-Prosigue el autor tornando al décimosexto mamotreto, que viniendo de
-la judería, dice.
-
-
-_Ramp._ Si aquel jodío no se adelantára, esta gelosía se vende, y
-fuera buena para una ventana, y es gran reputacion tener gelosía.
-
-_Loz._ ¿Y en qué veis que se vende?
-
-_Ramp._ Porque tiene aquel ramico verde puesto, que aquí á los
-caballos ó á lo que quieren vender le ponen una hoja verde sobre las
-orejas.
-
-_Loz._ Para eso mejor será poner el ramo sin la gelosía y venderémos
-mejor.
-
-_Ramp._ ¿Mas ramo quereis que Trigo, que lo dirá por cuantas casas de
-señores hay en Roma?
-
-_Loz._ Pues veis ahí, á vos quiero yo que seais mi gelosía, que yo no
-tengo de ponerme á la ventana, sino cuando muncho asomaré las manos;
-¡oh qué lindas son aquellas dos mujeres! por mi vida, que son como
-matronas; no he visto en mi vida cosa más honrada ni más honesta.
-
-_Ramp._ Son Romanas principales.
-
-_Loz._ Pues ¿cómo van tan solas?
-
-_Ramp._ Porque ansí lo usan; cuando van ellas fuera, unas á otras se
-acompañan, salvo cuando va una sola, que lleva una sierva, mas no
-hombres ni más mujeres, aunque sea la mejor de Roma; y mirá que van
-sesgas, y aunque vean á uno que conozcan no le hablan en la calle,
-sino que se apartan ellos y callan, y ellas no abaxan cabeza ni hacen
-mudanza aunque sea su padre ni su marido.
-
-_Loz._ ¡Oh qué lindas que son! pasan á cuantas naciones yo he visto,
-y áun á Violante, la hermosa, en Córdoba.
-
-_Ramp._ Por eso dicen bulto romano y cuerpo senés, andar florentin y
-parlar boloñés.
-
-_Loz._ Por mi vida, que en esto tienen razon, esotro miraré despues;
-verdad es que las Senesas son gentiles de cuerpo, porque las he visto
-que sus cuerpos parecen torres iguales. Mirá allá cuál viene aquella
-vieja cargada de cuentas y más barbas que el Cid Ruy Diaz.
-
-_Vieja._ ¡Ay mi alma, parece que os he visto y no sé dónde! ¿por qué
-habés mudado vestidos? no me recordaba; ya, ya, decíme, ¿y habeis
-os hecho puta? amargá de vos, que no lo podrés sufrir, que es gran
-trabajo.
-
-_Loz._ Mirá que vieja raposa, por vuestro mal sacais el ajeno, puta
-vieja, simitarra, piltrofera, sóislo vos dende que nacistes, y pésaos
-porque no podeis; nunca yo medre si vos decís todas esas cuentas.
-
-_Viej._ No lo digais, hija, que cada dia las paso siete á siete, con
-su gloria al cabo.
-
-_Loz._ Ansí lo creo yo, que vos bebedardos sois; ¿por que no estais á
-servir á cualque hombre de bien, y no andaréis de casa en casa?
-
-_Viej._ Hija, yo no querria servir donde hay mujer, que son terribles
-de comportar; quieren que hileis para ellas y que las acompañeis, y
-haz aquí y toma allí, y esto no está bueno, y ¿qué haceis con los
-mozos? comé presto y vení acá, enxaboná, y mirá no gasteis mucho
-xabon, xaboná estos perricos, y aunque xaboneis como una perla mal
-agradecido, y nada no está bien, y no miran si el hombre se vido
-en honra y tuvo quien la sirviese, sino que bien dixo quien dixo
-que no hay cosa tan incomportable ni tan fuerte como la mujer rica;
-ya cuando servis en casa de un hombre de bien, contento él y el
-canavario, contento todo el mundo, y todos os dicen: ama, hilais para
-vos, podeis ir á estaciones y á ver vuestros conocientes, que nadie
-vos dirá nada, y si tornais tarde, los mozos mismos os encubren, y
-tal casa de señor hay que os quedais vos dona y señora; y por eso me
-voy agora á buscar si hallase alguno, que le ternia limpio como un
-oro y miraria por su casa, y no querria sino que me tomase á salario,
-porque á discricion no hay quien la tenga, por mis pecados, y mirá,
-aunque soy vieja, só para revolver una casa.
-
-_Loz._ Yo lo creo, y áun una cibdad, aunque fuese el Cairo ó Milan.
-
-_Viej._ ¿Esta casa habés tomado? sea en buen punto con salud, mal ojo
-tiene, moza para Roma y vieja á Benavente, allá la espero.
-
-_Trig._ Sobí, señora, en casa vuestra, veisla aderezada y pagada por
-seis meses.
-
-_Loz._ Eso no quisiera yo, que ya no me puede ir bien en esta casa,
-que aquella puta vieja, santiguadera, se desperezó á la puerta, y
-dixo: afan, mal afan venga por ella, y yo, por dar una coz á un perro
-que estaba allí, no miré, y metí el pié izquierdo delante, y mirá qué
-nublo torné en entrando.
-
-_Jud._ No cureis, que Aven-Ruiz y Aven-Rey serán en Israel, y por
-vuestra vida y de quien bien os quiere, porque só yo el uno, que iré
-y enviaré quien pague la casa y la cena; y vos, pariente, aparejáme
-esos dientes, no os desnudeis, sino estáos así, salvo el paño
-listado, que no lo rompais, y si alguno viniere, hacé vos como la de
-Castañeda, que el molino andando gana.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XIX.
-
-Cómo, despues de ido Trigo, vino un Maestresala á estar la siesta con
-ella, y despues un Macero y el Balijero de su señoría.
-
-
-_Loz._ Por mi vida que me meo toda, ántes que venga nadie.
-
-_Ramp._ Hacé presto, que veis allí uno viene que yo lo conozco.
-
-_Loz._ ¿Y quién es?
-
-_Ramp._ Un Maestresala de secreto, hombre de bien, vuestros cinco
-julios no os pueden faltar.
-
-_Maestresala._ Decí, mancebo, ¿está aquí una señora que es venida
-agora poco há?
-
-_Ramp._ Señor, sí, mas está ocupada.
-
-_Maestr._ Decilda que Trigo me mandó que viniese á hablalla.
-
-_Ramp._ Señor, está en el lecho, que viene cansada, si quereis
-esperar, ella le hablará desde aquí.
-
-_Maestr._ Andá, véola yo la mano, y está en el lecho, pues ahí
-la querria yo; decí que no la quite, que de oro es, y áun más
-preciosa; ¡oh, pese á tal con la puta, y qué linda debe ser! Si me ha
-entendido aquel harbadanzas, ducado le daré; ¿que dice esa señora?
-¿quiere que muera aquí?
-
-_Ramp._ Luégo, señor.
-
-_Maestr._ Pues vení vos abaxo, mirá qué os digo.
-
-_Ramp._ ¿Qué es lo que manda vuestra merced?
-
-_Maestr._ Tomá, veis ahí para vos, y solicitá que me abra.
-
-_Ramp._ Señor, sí; tirí, tiritaña, mirá para mí, ¿abriréle? que se
-enfria.
-
-_Loz._ Asomaos allí primero, mirá qué dice.
-
-_Maestr._ Hola, ¿es hora?
-
-_Ramp._ Señor, sí; que espere vuestra merced, que quiere ir fuera, y
-ahí la hablará.
-
-_Maestr._ No, pese á tal, que me echais á perder, sino ahí, en casa,
-que luégo me salgo.
-
-_Ramp._ Pues venga vuestra excelencia.
-
-_Maestr._ Beso las manos de vuestra merced, mi señora.
-
-_Loz._ Yo las de vuestra merced, que deseo me quita de un mi hermano.
-
-_Maestr._ Señora, para serviros más que hermano; ¿qué le parece á
-vuestra merced de aquesta tierra?
-
-_Loz._ Señor, diré: como forastera, la tierra que me sé por madre me
-la hé, cierto es que hasta que vea, ¿porque no le tomaré amor?
-
-_Maestr._ Señora, vos sois tal y haréis tales obras, que no por hija,
-mas por madre quedaréis desta tierra; vení acá, mancebo, por vuestra
-vida, que me vais á saber qué hora es.
-
-_Loz._ Señor, ha de ir comigo á comprar ciertas cosas para casa.
-
-_Maestr._ Pues sea desta manera: tomá, hermano, veis ahí un ducado,
-id vos solo, que hombre sois para todo, que esta señora no es razon
-que vaya fuera á estas horas, y vení presto, que quiero que vais
-comigo para que traigais á esta señora cierta cosa que le placerá.
-
-_Ramp._ Señor, sí.
-
-_Maestr._ Señora, por mi fe, que tengo de ser vuestro, y vos mia.
-
-_Loz._ Señor, merecimiento teneis para todo, yo, señor, vengo
-cansada: ¿y vuestra merced se desnuda?
-
-_Maestr._ Señora, puédolo hacer, que parte tengo en la cama, que dos
-ducados dí á Trigo para pagalla, y más agora, que soy vuestro yo y
-cuanto tengo.
-
-_Loz._ Señor, dixo el ciego que deseaba ver.
-
-_Maestr._ Esta cadenica sea vuestra, que me parece os dirá bien.
-
-_Loz._ Señor, vos estos corales al brazo, por mi amor.
-
-_Maestr._ Éstos pondré yo en mi corazon, y quede con Dios, y cuando
-venga su criado vaya á mi estancia, que bien la sabe.
-
-_Loz._ Sí hará.
-
-_Maestr._ Este beso sea para empresa.
-
-_Loz._ Empresa con rescate de amor fiel que vuestra presencia me ha
-dado, seré siempre leal á conservarlo; ¿venis calcotejo? sobí; ¿qué
-traés?
-
-_Ramp._ El espejo que os dexastes en casa de mi madre.
-
-_Loz._ Mostrá, bien habeis hecho; ¿no me mirais la cadenica?
-
-_Ramp._ Buena, por mi vida, hi, hi, hi, qu’es oro, veis aquí dó
-vienen dos.
-
-_Loz._ Mirá quién son.
-
-_Ramp._ El uno conozco, que lleva la maza de oro y es persona de bien.
-
-_Macero._ A vos, hermano, ¡hola! ¿mora aquí una señora que se llama
-la Lozana?
-
-_Ramp._ Señor, sí.
-
-_Mac._ Pues decilda que venimos á hablalla, que somos de su tierra.
-
-_Ramp._ Señores, dice que no tiene tierra, que ha sido criada por
-tierras ajenas.
-
-_Mac._ Juro á tal, que ha dicho bien, que el hombre donde nasce y la
-mujer donde va. Decí á su merced que la deseamos ver.
-
-_Ramp._ Señores, dice que otro dia la veréis que haga claro.
-
-_Mac._ Voto á san, que tiene razon; mas no tan claro como ella lo
-dice. Decí á su señoría que son dos caballeros que la desean servir.
-
-_Ramp._ Dice que no podeis servir á dos señores.
-
-_Mac._ Voto á mí, que es letrada; pues decilde á esa señora que nos
-mande abrir, que somos suyos.
-
-_Ramp._ Señores, que esperen un poco que está ocupada.
-
-_Mac._ Pues vení vos abaxo.
-
-_Ramp._ Que me place.
-
-_Mac._ ¿Quién está con esa señora?
-
-_Ramp._ Ella sola.
-
-_Mac._ ¿Y qué hace?
-
-_Ramp._ Está llorando.
-
-_Mac._ ¿Por qué, por tu vida, hermano?
-
-_Ramp._ Es venida agora y ha de pagar la casa y demándanle luégo el
-dinero, y ha de comprar baratijas para la casa, y no se halla con
-mill ducados.
-
-_Mac._ Pues tomá vos la mancha y rogá que nos abra, que yo le daré
-para que pague la casa, y este señor le dará para el resto; andad,
-sed buen truxamante.
-
-_Ramp._ Señor, sí, luégo torno. Señora, mirá qué me dió.
-
-_Loz._ ¿Qué es eso?
-
-_Ramp._ La mancha y dará para la casa; ¿quereis que abra?
-
-_Loz._ Asomaos y decí que éntre.
-
-_Ramp._ Pues mojaos los ojos, que les dixe que llorábades.
-
-_Loz._ Sí haré.
-
-_Ramp._ Señores, si les place entrar.
-
-_Mac._ ¡Oh cuerpo de mí! no deseamos otra cosa. Besamos las manos de
-vuestra merced.
-
-_Loz._ Señores, yo las vuestras; siéntense aquí sobre este cofre, que
-como mi ropa viene por mar y no es llegada, estoy encogida, que nunca
-en tal me vi.
-
-_Mac._ Señora, vos en medio, porque sea del todo en vos la virtud,
-que la lindeza ya la tenés.
-
-_Loz._ Señor, yo no soy hermosa, mas así me quieren en mi casa.
-
-_Mac._ Yo no lo digo por eso, que lo sois, voto á mí pecador; señora,
-esta tierra tiene una condicion, que quien toma placer poco ó asaz,
-vive muncho, y por el contrario; así que quiero decir que lo que se
-debe este señor y yo lo pagarémos, y tomá vos placer, y aunque sea
-descortesía con licencia y seguridad me perdonará.
-
-_Loz._ ¿Así lo hacés? más vale ese beso que la medalla que traés en
-la gorra.
-
-_Mac._ Por mi vida, señora, ¿súpoos bien?
-
-_Loz._ Señor, es beso de caballero, y no podia ser sino sabroso.
-
-_Mac._ Pues, señora, servíos de la medalla y de la gorra, por mi
-amor, y por vida de vuestra merced, que os dicen bien, no en balde
-os decís la Lozana, que todo os está bien; señora, dad licencia á
-vuestro criado que se vaya con este señor, mi amo, y me enviará otra
-con que me vaya.
-
-_Loz._ Vuestra merced puede mandar como de suyo, vaya donde mandáre.
-
-_Balijero._ Señora, ¿manda vuestra merced que venga con mi balija?
-
-_Loz._ Señor, segun la balija.
-
-_Balij._ Señora, llena, y verné á la noche.
-
-_Loz._ Señor, vení, que antorcha hay para que os vais.
-
-_Balij._ Beso las manos de vuestra merced; vení vos, hermano, que lo
-manda su merced.
-
-_Ramp._ Sí haré; comience á caminar.
-
-_Balij._ Decime, hermano, ¿esta señora tiene ninguno que haga por
-ella?
-
-_Ramp._ Señor, no.
-
-_Balij._ Pues ¿quién la traxo?
-
-_Ramp._ Viene á pleitear ciertos dineros que la deben.
-
-_Balij._ Si ansí es, bien es; tomá y llevalde esta gorra de grana á
-aquel caballero, y decí á la señora que cene esto por amor de mí, que
-sé que le sabrán bien, que son empanadas.
-
-_Ramp._ Señor, sí; más estimará esto que si fuera otra cosa, porque
-es gran comedora de pescado.
-
-_Balij._ Por eso mejor, que yo enviaré el vino, y será de lo que bebe
-su señoría.
-
-_Ramp._ Señor, sí.
-
-_Mac._ Señora, á la puerta llaman.
-
-_Loz._ Señor, mi criado es.
-
-_Mac._ Pues esperá; entra y cierra.
-
-_Ramp._ Señor, sí.
-
-_Mac._ Señora, yo me parto, aunque no quisiera.
-
-_Loz._ Señor, acá queda metido en mi ánima. Hadraga, ¿qué traeis?
-
-_Ramp._ Maravillas, voto á mí, y mirá que gato soriano que hallé en
-el camino, si podia ser más bello.
-
-_Loz._ ¿Parece que es hembra?
-
-_Ramp._ No es, sino que está castrado.
-
-_Loz._ ¿Y cómo lo tomaste?
-
-_Ramp._ Eché la capa, y él estuvo quedo.
-
-_Loz._ Pues hacé vos ansí siempre, que hinchirémos la casa á tuerto y
-á derecho, eso me place, que sois hombre de la vida, y no venis vacío
-á casa; mirá quién llama, y si es el de la balija, que éntre, y vos
-dormiréis arriba, sobre el axuar de la frontera.
-
-_Ramp._ No cureis, que á todo me hallaréis, salvo á poco pan.
-
-_Loz._ Vuestra merced sea el bien venido, como agua por mayo.
-
-_Balij._ Señora, ¿habeis cenado?
-
-_Loz._ Señor, sí; todas dos empanadas que me envió vuestra merced
-comí.
-
-_Balij._ Pues yo me querria entrar, si vuestra merced manda.
-
-_Loz._ Señor, y áun salir cuando quisiere; daca el agua-piés, muda
-aquellas sábanas, toma esa cabellera, dale el escofia, descalza á su
-merced, sírvelo, que lo merece, porque te dé la bienandada.
-
-_Ramp._ Sí, sí, dexá hacer á mí.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XX.
-
-Las preguntas que hizo la Lozana aquella noche al Balijero, y cómo la
-informó de lo que sabía.
-
-
-_Loz._ Mi señor, ¿dormís?
-
-_Balijero._ Señora, no; que pienso que estoy en aquel mundo donde no
-ternemos necesidad de dormir, ni de comer, ni de vestir, sino estar
-en gloria.
-
-_Loz._ Por vida de vuestra merced, que me diga qué vida tienen en
-esta tierra las mujeres amancebadas.
-
-_Balij._ Señora, en esta tierra no se habla de amancebadas ni de
-abarraganadas, aquí son cortesanas ricas y pobres.
-
-_Loz._ ¿Qué quiere decir cortesanas ricas y pobres? ¿putas del
-partido ó mundanas?
-
-_Balij._ Todas son putas, esa diferencia no os sabré decir, salvo que
-hay putas de natura, y putas usadas, de puerta cerrada, y putas de
-gelosía, y putas de empanada.
-
-_Loz._ Señor, si lo supiera no comiera las empanadas que me
-enviastes, por no ser de empanada.
-
-_Balij._ No se dice por eso, sino porque tienen encerados á las
-ventanas, y es de más reputacion; hay otras que ponen tapetes y están
-más altas, éstas muéstranse todas, y son más festejadas de galanes.
-
-_Loz._ Quizá no hay mujer en Roma que sea estada más festejada que
-yo, y querria saber el modo y manera que tienen en esta tierra para
-saber escoger lo mejor, y vivir más honesto que pudiese con lo mio,
-que no hay tal ave como la que dicen: ave del tuyo, y quien le hace
-la jaula fuerte, no se le va ni se pierde.
-
-_Balij._ Pues dexáme acabar, que quizá en Roma no podríades
-encontrar con hombre que mejor sepa el modo de cuantas putas hay,
-con manta ó sin manta. Mirá, hay putas graciosas más que hermosas,
-y putas que son putas ántes que mochachas, hay putas apasionadas,
-putas estregadas, afeitadas, putas esclarecidas, putas reputadas,
-reprobadas, hay putas mozaraves de Zocodover, putas carcavesas; hay
-putas de cabo de ronda, putas ursinas, putas güelfas, gibelinas,
-putas injuinas, putas de rapalo zapaynas, hay putas de simiente,
-putas de boton griñimon, noturnas, diurnas, putas de cintura y de
-marca mayor, hay putas orilladas, bigarradas, putas combatidas,
-vencidas y no acabadas, putas devotas y reprochadas de Oriente á
-Poniente y Setentrion, putas convertidas, repentidas, putas viejas,
-lavanderas porfiadas, que siempre han quince años como Elena,
-putas meridianas, ocidentales, putas maxcaras enmaxcaradas, putas
-trincadas, putas calladas, putas ántes de su madre y despues de
-su tia, putas desubientes é descendientes, putas con virgo, putas
-sin virgo, putas el dia del domingo, putas que guardan el sábado
-hasta que han enxabonado, putas feriales, putas á la candela, putas
-reformadas, putas xaqueadas, travestidas, formadas, estrionas de
-Tesalia, putas avispadas, putas terceronas, aseadas, apuradas,
-gloriosas, putas buenas y putas malas, y malas putas; putas
-enteresales, putas secretas y públicas, putas jubiladas, putas
-casadas, reputadas, putas beatas, y beatas putas, putas mozas, putas
-viejas, y viejas putas de trintin y botin, putas alcagüetas, y
-alcagüetas putas, putas modernas, machuchas, inmortales, y otras que
-se retraen á buen vivir, en burdeles secretos, y publiques honestos,
-que tornan de principio á su menester.
-
-_Loz._ Señor, esas putas reiteradas me parecen.
-
-_Balij._ Señora, ¿y latin sabeis? reitero reiteras, por tornároslo á
-hacer otra vez.
-
-_Loz._ Razon tiene vuestra merced, que agora dió las siete.
-
-_Balij._ Tené punto, señora, que con ésta serán ocho, que yo tornaré
-al tema do quedamos.
-
-_Loz._ Decíme, señor, ¿hay casadas que sean buenas?
-
-_Balij._ Quien sí, quien nó; y ése es bocado caro, y sabroso, y
-costoso, y peligroso.
-
-_Loz._ Verdad es que todo lo que se hace á hurtadillas sabe mejor.
-
-_Balij._ Mirá, señora, habeis de notar que en esta tierra á todas
-sabe bien, y á nadie no amarga, y es tanta la libertad que tienen las
-mujeres, que ellas los buscan y llaman, porque se les rompió el velo
-de la honestidad, de manera que son putas y rufianas.
-
-_Loz._ ¿Y qué quiere decir rufianas, rameras, ó cosa que lo valga?
-
-_Balij._ Alcagüetas, si no lo habeis por enojo.
-
-_Loz._ ¡Cómo! ¿que no hay alcahuetas en esta tierra?
-
-_Balij._ Si hay, mas ellas mismas se lo son las que no tienen madre
-ó tia, ó amiga muy amiga, ó que no alcanzan para pagar las rufianas,
-porque las que lo son son muy taimadas, y no se contentan con comer y
-la parte de lo que hacen haber, sino que quieren el todo y ser ellas
-cabalgadas primero.
-
-_Loz._ Eso del todo no entiendo.
-
-_Balij._ Yo diré: si les dan un ducado que les lleven á las que se
-han de echar con ellos, dicen las rufianas: el medio es para mí por
-su parte dél, ¿y vos no me habeis de pagar, que os he habido un
-hombre de bien, de quien podeis vos sacar cuanto quisiéredes? amiga,
-yo no quiero avergonzar mis canas sin premio, y como os lo he habido
-para vos, si yo lo llevára á una que siempre me añade, en mi seso
-estaba yo; cuándo no me queria empachar con pobres, ésta y nunca
-más. De manera que, como pueden ellas á los principios impedir, han
-paciencia las pobretas, y se excusan el posible si pueden hacer sin
-ellas.
-
-_Loz._ Señor, mirá, para mujer, muy mejor es por mano de otrie que
-de otra manera, porque pierde la vergüenza, y da más autoridad que
-cuantas empanadas hay, ó enceradas, como vos decís.
-
-_Balij._ Señora, no os enojeis; que sean emplumadas cuantas hay por
-vuestro servicio, y quien desea tal oficio.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXI.
-
-Otra pregunta que hace la Lozana al Balijero cuando se levanta.
-
-
-_Loz._ Decíme, señor, esas putas, ó cortesanas, ó como las llamais,
-¿son todas desta tierra?
-
-_Balij._ Señora, no, hay de todas naciones; hay españolas
-castellanas, vizcaínas, montañesas, galicianas, asturianas,
-toledanas, andaluzas, granadinas, portuguesas, navarras, catalanas y
-valencianas, aragonesas, mallorquinas, sardas, corsas, sicilianas,
-napolitanas, brucesas, pullesas, calabresas, romanescas, aquilanas,
-senesas, florentinas, pisanas, luquesas, boloñesas, venecianas,
-milanesas, lombardas, ferraresas, modonesas, brecianas, mantuanas,
-raveñanas, pesauranas, urbinesas, paduanas, veronesas, vicentinas,
-perusinas, novaresas, cremonesas, alexandrinas, vercelesas,
-bergamascas, trevijanas, piedemontesas, saboyanas, provenzanas,
-bretonas, gasconas, francesas, borgoñonas, inglesas, flamencas,
-tudescas, esclavonas y albanesas, candiotas, bohemias, húngaras,
-polacas, tramontanas y griegas.
-
-_Loz._ Ginovesas os olvidais.
-
-_Balij._ Ésas, señora, sonlo en su tierra, que aquí son esclavas, ó
-vestidas á la ginovesa por cualque respeto.
-
-_Loz._ ¿Y malaguesas?
-
-_Balij._ Todas son maliñas y de mala digestion.
-
-_Loz._ Dígame, señor, ¿y todas estas cómo viven, y de qué?
-
-_Balij._ Yo os diré, señora, tienen sus modos y maneras, que sacan
-á cada uno lo dulce y lo amargo, las que son ricas no les falta
-que expender y que guardar, y las medianas tienen uno á posta que
-mantiene la tela, y otras que tienen dos, el uno paga, y el otro no
-escota; y quien tiene tres, el uno paga la casa, y el otro la viste,
-y el otro hace la despensa, y ella labra, y hay otras que no tienen
-sino dia é vito, y otras que lo ganan á heñir, y otras que comen y
-escotan, y otras que les parece que el tiempo pasado fué mejor, hay
-entre ellas quien tiene seso y quien no lo tiene, y saben guardar lo
-que tienen, y éstas son las que van entre las que son ricas, y otras
-que guardan tanto, que hacen ricos á munchos, y quien poco tiene
-hace largo testamento; y por abreviar, cuando vaya al campo final
-dando su postremería al arte militario, por pelear y tirar á terrero,
-y otras que á la vejez viven á Ripa, y esto causan tres extremos
-que toman cuando son novicias, y es que no quieren casa si no es
-grande é pintada de fuera, y como vienen luégo se mudan los nombres
-con cognombres altivos y de gran sonido, como son: la Esquivela,
-la Cesarina, la Imperia, la Delfina, la Flaminia, la Borbona, la
-Lutreca, la Franquilana, la Pantasilea, la Mayorana, la Tabordana, la
-Pandolfa, la Dorotea, la Orificia, la Oropesa, la Semidama, y doña
-Tal, y doña Adriana, y así discurren, mostrando por sus apellidos el
-precio de su labor; la tercera que por no ser sin reputa, no abre en
-público á los que tienen por oficio andar á pié.
-
-_Loz._ Señor, aunque el decidor sea necio, el escuchador sea cuerdo,
-¿todas tienen sus amigos de su nacion?
-
-_Balij._ Señora, al principio y al medio cada una le toma como le
-viene; al último frances, porque no las dexa hasta la muerte.
-
-_Loz._ ¿Qué quiere decir que vienen tantas á ser putas en Roma?
-
-_Balij._ Vienen al sabor y al olor; de Alemania son traidas, y de
-Francia son venidas, las dueñas de España vienen en romeaje, y de
-Italia vienen con carruaje.
-
-_Loz._ ¿Cuáles son las más buenas de bondad?
-
-_Balij._ ¡Oh! las españolas son las mejores y las más perfectas.
-
-_Loz._ Ansí lo creo yo, que no hay en el mundo tal mujeriego.
-
-_Balij._ Cuanto son allá de buenas son acá de mejores.
-
-_Loz._ ¿Habrá diez españolas en toda Roma que sean malas de su cuerpo?
-
-_Balij._ Señora, catorce mill buenas, que han pagado pontaje en el
-golfo de Leon.
-
-_Loz._ ¿A qué vinieron?
-
-_Balij._ Por hombres para conserva.
-
-_Loz._ ¿Con quién vinieron?
-
-_Balij._ Con sus madres y parientas.
-
-_Loz._ ¿Dónde están?
-
-_Balij._ En Campo Santo.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXII.
-
-Cómo se despide el Balijero y desciende su criado, y duermen hasta
-que vino Trigo.
-
-
-_Balij._ Mi vida, dame licencia.
-
-_Loz._ Mi señor, no me lo mandeis, que no quiero que de mí se parta
-tal contenteza.
-
-_Balij._ Señora, es tarde, y mi oficio causa que me parta y quede
-aquí sempiterno servidor de vuestro merecimiento.
-
-_Loz._ Por mi amor, que salga pasico y cierre la puerta.
-
-_Balij._ Sí haré, y besaros de buena gana.
-
-_Loz._ Soy suya.
-
-_Balij._ Mirá, hermano, abríme y guardá bien vuestra ama, que duerme.
-
-_Ramp._ Señor, sí, andá nora buena.
-
-_Loz._ A tu tia esa campona.
-
-_Ramp._ ¿Haos pagado?
-
-_Loz._ ¿Y pues? Siete buenas y dos alevosas, con que me gané estas
-axorcas.
-
-_Ramp._ Bueno si durase.
-
-_Loz._ Mirá, dolorido, que de aquí adelante que sé cómo se baten las
-calderas, no quiero de noche que ninguno duerma conmigo sino vos,
-y de dia comer de todo, y desta manera engordaré, y vos procurá de
-arcarme la lana si quereis que texa cintas de cuero; andá, entrá y
-empleá vuestra garrocha, entrá en coso, que yo os veo que venís como
-estudiante que durmió en duro, que contaba las estrellas.
-
-_Ramp._ ¿Y vos qué pareceis?
-
-_Loz._ Dilo tú por mi vida.
-
-_Ramp._ Pareceis barqueta sobre las ondas con mal tiempo.
-
-_Loz._ A la par á la par lleguemos á Xodar, duérmete y callemos, que
-sendas nos tenemos. Parece que siento la puerta, ¿quién será?
-
-_Ramp._ Trigo es, por vida del Dio.
-
-_Loz._ Andá, abrilde.
-
-_Trig._ ¿Cómo os va, señora? que yo mi parte tengo del trabajo.
-
-_Ramp._ No cureis, que de aquí á poco no os habrémos menester, que
-ya sabe ella más que todos.
-
-_Trig._ Por el Dio, que un fraile me prometió de venilla á ver, y es
-procurador del convento, y sale de noche con cabellera, y mirá que
-os proveerá á la mañana de pan é vino y á la noche de carne y de las
-otras cosas; todo lo toma á tarja, y no le cuesta sino que vos vais
-al horno y al regaton y al carnicero, y así de las otras cosas, salvo
-de la fruta.
-
-_Loz._ No cureis, haceldo vos venir, que aquí le sabrémos dar la
-manera, fraile ó qué, venga que mejor á él que á Salomon enfrenaré,
-pues de ésos me echá vos por las manos, que no hay cosa tan sabrosa
-como comer de limosna.
-
-_Trig._ Señora, yo os he hallado una casa de una señora rica, que es
-estada cortesana, y agora no tiene sino dos señores que la tienen á
-su posta, y es servida de esclavas como una reina, que está parida, y
-busca una compañía que la gobierne su casa.
-
-_Loz._ ¿Y dónde mora?
-
-_Trig._ Allá detras de Bancos; si is allá esta tarde, mirá que es una
-casa nueva pintada y dos gelosías y tres encerados.
-
-_Loz._ Sí haré, por conocer y experimentar, y tambien por comer á
-expensas de otrie, que, como dicen, ¿quién te enriqueció? quien te
-gobernó.
-
-_Trig._ Mirá que está parida y no os dexará venir á dormir á casa.
-
-_Loz._ No me curo, que Tragamalla dormirá aquí y tomarémos una casa
-más cerca.
-
-_Trig._ ¿Para qué, si ella os da casa y lecho y lo que habeis de
-menester?
-
-_Loz._ Andá, que todavía mi casa y mi hogar cien ducados val. Mi casa
-será como faltriquera de vieja, para poner lo mal alzado y lo que se
-pega.
-
-_Trig._ Con vos me entierren, que sabeis de cuenta; vé dó vas, y como
-vieres ansí haz, y como sonaren ansí bailarás.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXIII.
-
-Cómo fué la Lozana en casa desta cortesana, y halló allí á un
-canónigo, su mayordomo, que la empreñó.
-
-
-_Loz._ Paz sea en esta casa.
-
-_Esclava._ ¿Quién está ahí?
-
-_Loz._ Gente de paz, que viene á hurtar.
-
-_Escl._ Señora, ¿quién sois? para que lo diga á mi ama.
-
-_Loz._ Decí á su merced que está aquí una española, á la cual le han
-dicho que su merced está mala de la madre, y le daré remedio si su
-merced manda.
-
-_Escl._ Señora, allí está una gentil mujer, que dice no sé qué de
-vuestra madre.
-
-_Cortesana._ ¿De mi madre? vieja debe ser, porque mi madre murió de
-mi parto; ¿y quién viene con ella?
-
-_Escl._ Señora, un mozuelo.
-
-_Cort._ ¡Ay Dios! ¿quién será? Canónigo, por vuestra vida que os
-asomeis y veais quién es.
-
-_Canónigo._ Cuerpo de mí, es más habile, á mi ver, que Santa Nefixa,
-la que daba su cuerpo por limosna.
-
-_Cort._ ¿Qué decis? ésa no se debia morir. Andá, mirá si es ella que
-habrá resucitado.
-
-_Canón._ Mándela vuestra merced subir, que poco le falta.
-
-_Cort._ Suba; va tú, Penda, que esta Marfuza no sabe decir ni hacer
-embaxada.
-
-_Escl._ Xeñora llamar.
-
-_Loz._ ¡Oh qué linda tez de negra! ¿Cómo llamar tú? ¿Comba?
-
-_Escl._ No, llamar Penda de xeñora.
-
-_Loz._ Yo dar á tí cosa bona.
-
-_Escl._ Xeñora, xí; venir, venir, xeñora decir venir.
-
-_Loz._ Beso las manos de mi señora.
-
-_Cort._ Seais la bien venida, daca aquí una silla, pónsela, que se
-siente. Decidme, señora, ¿conocisteis vos á mi madre?
-
-_Loz._ Mi señora, no, conocerla he yo para servir y honrar.
-
-_Cort._ Pues ¿qué me enviastes á decir que me queríades dar nuevas de
-mi madre?
-
-_Loz._ ¿Yo, señora? corruta estaria la letra, no sería yo.
-
-_Cort._ Aquella Marfuza me lo ha dicho agora.
-
-_Loz._ Yo, señora, no dixe sino que me habian dicho que vuestra
-merced estaba doliente de la madre y que yo le daria remedio.
-
-_Cort._ No entienden lo que les dicen; no curés, que el canónigo
-tiene la culpa, que no quiere hacer á mi modo.
-
-_Canón._ ¿Qué quiere que haga? que há veinte dias que soy estado para
-cortarme lo mio tanto me duele cuando orino, y segun dice el médico,
-tengo que lamer todo este año, y á la fin creo que me lo cortarán,
-¿piensa vuestra merced que se me pasarian sin castigo ni ella ni mi
-criado que jamas torna do va? ya lo he dicho á vuestra merced, que
-busque una persona que mire por casa, pues que ni vuestra merced
-ni yo podemos, que cuando duele la cabeza todos los miembros están
-sensibles, y vuestra merced se confie en aquel judío de Trigo, y mire
-cómo tornó con sí ó con no.
-
-_Loz._ Señor, lo que Trigo prometió yo no lo sé, mas sé que me dixo
-que viniese acá.
-
-_Canón._ ¡Oh, señora! ¿y sois vos la señora Lozana?
-
-_Loz._ Señor, sí, á su servicio y por su bien y mejoría.
-
-_Canón._ ¿Cómo, señora? seríaos esclavo.
-
-_Loz._ Mi señor, prometéme de no dallo en manos de médicos, y dexá
-hacer á mí, que es miembro que quiere halagos y caricias, y no
-crueldad de médico cobdicioso y bien vestido.
-
-_Canón._ Señora, desde agora lo pongo en vuestras manos, que hagais
-vos lo que, señora, mandáredes, que él y yo os obedecerémos.
-
-_Loz._ Señor, hacé que lo tengais limpio, y untaldo con pupulion,
-que de aquí á cinco dias no ternéis nada.
-
-_Canón._ Por cierto que yo os quedo obligado.
-
-_Cort._ Señora, y á mí, para la madre, ¿qué remedio me dais?
-
-_Loz._ Señora, es menester saber de qué y cuándo os vino este dolor
-de la madre.
-
-_Cort._ Señora, como parí, la madre me anda por el cuerpo como sierpe.
-
-_Loz._ Señora, sahumaos por abaxo con lana de cabron, y si fuese
-de frio ó que quiere hombre, ponelle un cerote sobre el ombligo de
-galbano y armoniaco, y encienso, y simiente de ruda en una poca de
-grana, y esto la hace venir á su lugar, y echar por abaxo y por la
-boca toda la ventosidad, y mire vuestra merced que dicen los hombres
-y los médicos, que no saben de qué procede aquel dolor ó alteracion,
-metelle el padre; y peor es que, si no sale aquel viento ó frio que
-está en ella, más mal hacen hurgándola, y con este cerote sana, y no
-nuez moscada y vino, que es peor, y lo mejor es una cabeza de ajos
-asada y comida.
-
-_Cort._ Señora, vos no os habeis de partir de aquí, y quiero que
-todos os obedezcan y mireis por mi casa y seais señora della, y á mi
-tabla, y á mi bien, y á mi mal, quiero que os halleis.
-
-_Loz._ Beso las manos por las mercedes que me hará y espero.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXIV.
-
-Cómo comenzó á conversar con todos, y como el auctor la conoció
-por intercesion de un su compañero, que era criado de un embaxador
-milanés, al cual ella sirvió la primera vez con una moza no vírgen,
-sino apretada. Aquí comienza la parte segunda.
-
-
-_Silvio._ Quien me tuviera agora que aquella mujer que va muy
-cubierta no le dijera cualque remoquete por ver qué me respondiera,
-y supiera quién es, ¡voto á mí que es andaluza! en el andar y meneo
-se conoce; ¡oh qué pierna! en vella se me desperezó la complision,
-por vida del Rey, que no está vírgen; ¡ay qué meneos que tiene! ¡qué
-voltar acá! siempre que me vienen estos lances vengo solo, ella se
-pára allí con aquella pastelera, quiero ir á ver cómo habla y qué
-compra.
-
-_Auctor._ ¡Hola! ¿acá? ¿acá? ¿qué haceis? ¿dó is?
-
-_Silv._ Quiero ir allí á ver quién es aquella que entró allí, que
-tiene buen aire de mujer.
-
-_Auctor._ ¡Oh qué reñegar tan donoso! ¡por vida de tu amo, di la
-verdad!
-
-_Compañero._ Hi, hi, diré yo como de la otra, que las piedras la
-conocian.
-
-_Auctor._ ¿Dónde está? ¿qué trato tiene? ¿es casada ó soltera? pues á
-vos quiero yo para que me lo digais.
-
-_Comp._ Pese al mundo con estos santos, sin aviso pasa cada dia por
-casa de su amo, y mirá qué regatear que tiene, y porfia que no la
-conoce. Miralda bien, que á todos da remedio de cualquier enfermedad
-que sea.
-
-_Auctor._ Eso es bueno, decíme quién es y no me hableis por
-circunloquios, sino decíme una palabra redonda, como razon de
-malcochero; dímelo, por vida de la Corceta.
-
-_Comp._ Só contento, ésta es la Lozana, que está preñada de aquel
-canónigo que ella sanó de lo suyo.
-
-_Auctor._ ¿Sanólo para que la empreñase? tuvo razon; decíme, ¿es
-cortesana?
-
-_Comp._ No; sino que tiene ésta la mejor vida de mujer que sea en
-Roma. Esta Lozana es sagaz, y bien mira todo lo que pasan las mujeres
-en esta tierra, que son sujetas á tres cosas, á la pinsion de la
-casa, y á la gola, y al mal que despues les viene de Nápoles, por
-tanto se ayudan cuando pueden con ingenio, y por esto quiere ésta
-ser libre, y no era venida cuando sabía toda Roma y cada cosa por
-extenso, sacaba dechados de cada mujer y hombre, y queria saber su
-vivir, y cómo y en qué manera. De modo que agora se va por casas de
-cortesanas, y tiene tal labia, que sabe quién es el tal que viene
-allí, y cada uno nombra por su nombre, y no hay señor que no desee
-echarse con ella por una vez, y ella tiene su casa por sí, y cuanto
-le dan lo envia á su casa con un mozo que tiene, y siempre se le
-pega á él y á ella lo mal alzado, de modo que se saben remediar, y
-ésta hace embaxadas, y mete de su casa muncho almacen, y sábele dar
-la maña, y siempre es llamada señora Lozana, y á todos responde, y
-á todos promete y certifica, y hace que tengan esperanza aunque no
-la haya. Pero tiene esto que quiere ser ella primero referendada, y
-no perdona su interes á ninguno, y si no queda contenta, luégo los
-moteja de míseros y bien criados, y todo lo echa en burlas; desta
-manera saca ella más tributo que el capitan de la Torre Sabela.
-Veisla allí que parece que le hacen mal los asentaderos, que toda se
-está meneando, y el ojo acá, y si me ve luégo me conocerá, porque
-sabe que sé yo lo que pasó con mi amo el otro dia, que una mochacha
-le llevó, cinco ducados se ganó ésta, y más le dió la mochacha de
-otros seis, porque veinte le dió mi amo, y como no tiene madre, que
-es novicia, ella le sacaria las coradas, quelo sabe hacer, y no
-perdona servicio que haga, y no le queda por corta ni por mal echada,
-y guay de la puta que le cae en desgracia, que más le valdria no
-ser nacida, porque dexó el frenillo de la lengua en el vientre de
-su madre, y si no la contentasen diria peor dellas que de carne de
-puerco, y si la toman por bien, beata la que la sabe contentar, va
-diciendo á todos qué ropa es de baxo paños salvo que es boba, y no
-sabe. Condicion tiene de ángel, y el tal señor la tuvo dos meses en
-una cámara, y dice, por más encarecer, señor, sobre mí si ella lo
-quiere hacer, que apretés con ella, y á mí tambien lo habeis de
-hacer, que de tal encarnadura so, que si no me lo hacen muerta so,
-que há tres meses que no sé qué cosa es, mas con vos quiero romper la
-jura, y con estas chufletas gana; la mayor embaidera es que nació,
-pues pensaréis que come mal, siempre come asturion ó cualque cosa,
-come lo mejor, mas tambien llama quien ella sabe que lo pagará más
-de lo que vale, llegaos á ella, y yo haré que no la conozco, y ella
-veréis que conocerá á vos y á mí, y veréis cómo no miento en lo que
-digo.
-
-_Auctor._ De vuestras camisas ó pasteles nos mostrá, señora, y máxime
-si son de mano desa hermosa.
-
-_Loz._ Por mi vida, que tiene vuestra merced lindos ojos, y esotro
-señor me parece conocer, y no sé dó lo vi; ya, ya, por mi vida, que
-lo conozco, ¡ay señora Silvana! por vida de vuestros hijos que lo
-conozco, está con un mi señor milanés; pues decí á vuestro amo que me
-ha de ser compadre cuando me empreñe.
-
-_Auctor._ Cuanto más si lo estáis, señora.
-
-_Loz._ ¡Ay, señor! no lo digais, que soy más casta que es menester.
-
-_Auctor._ Andá, señora, crecé y multiplicá, que lleveis algo del
-mundo.
-
-_Loz._ Señor, no hallo quien diga, ¿qué tienes ahí?
-
-_Auctor._ Pues, voto á mí, que no se os parece.
-
-_Loz._ Mas ántes sí, que ansí goceis de vos, qué engordo sin verde.
-
-_Auctor._ Cada dia sería verde si por ahí tirais; señora, suplícole
-me diga si es ésta su posada.
-
-_Loz._ Señor, no, sino que soy venida aquí, que su nuera desta señora
-está de parto, y querria hacer que como eche las pares me las vendan,
-para poner aquí á la vellutera y dalle ha cualque cosa para ayuda á
-criar la criatura, y la otra tiene una niña del hospital, y darémosle
-á ganar de su amigo cien ducados, y por otra parte ganará más de
-trescientos, porque ha de decir que es de un gran señor que no desea
-otro sino hijos, y á esta señora le parece cosa extraña y no lo es;
-dígaselo vuestra merced por amor de mí, y rueguéselo, que yo voy
-arriba.
-
-_Auctor._ Señora, en vuestra casa podeis hacer lo que mandáredes,
-mas á mí mal me parece, y mirá lo que haceis, que esta mujer no os
-engañe á vos y á vuestra nuera, porque, ni de puta buena amiga, ni de
-estopa buena camisa, notad la puta cómo es criada y la estopa cómo es
-hilada. Digo esto porque como me lo ha dicho á mí lo dirá á otrie.
-
-_Pastelera._ Señor, miráme por la botica, que luégo abaxo.
-
-_Compañero._ ¿Qué te parece? ¿mentia yo? por el cuerpo de sant que
-no es ésta la primera que ella hace, válgala y qué trato trae con
-las manos, paresce que cuanto dice es ansí como ella lo dice, en mi
-vida espero ver otra símile, mirá, ¿qué hará de sus pares ella cuándo
-parirá? Ésta es la que dió la posta á los otros que tomasen al puente
-á la Bonica, y mirá qué treinton le dieron porque no quiso abrir
-á quien se lo dió, y fué que cuando se lo dieron, el postrero fué
-negro, y dos ducados le dieron para que se medicase, y á ésta más de
-diez.
-
-_Auctor._ ¡Oh gran mala mujer! ¿cómo no la azotan?
-
-_Comp._ Callá, que deciende; señora, ¿pues qué llevais?
-
-_Loz._ Señor, que quiero ir á aquella señora para que esté todo en
-órden, que la misma partera me las traerá.
-
-_Auctor._ A ella y á vos habian de encorozar; señora, ¿qué haré para
-que mi amiga me quiera bien?
-
-_Loz._ Señor, comed de la salvia con vuestra amiga.
-
-_Comp._ Señora, ¿y yo que muero por vos?
-
-_Loz._ Eso sin salvia se puede hacer, no me den vuestras mercedes
-empacho agora, que para eso tiempo hay, y casa tengo, que no lo tengo
-de hacer aquí en la calle.
-
-_Comp._ Señora, no; mire vuestra merced qué se le cae.
-
-_Loz._ Ya, ya, faxadores son para xabonar.
-
-_Auctor._ Voto á Dios, que son de man llena para xabonar; no es
-nacida su par, mal año para caballo ligero, que tal sacomano sea;
-ésta comprará oficio en Roma, que beneficio ya me parece que lo tiene
-curado, pues no tiene chimenea, ni tiene de poner antojos.
-
-_Comp._ Cómo va hacendosa, lo que saca ella deste engaño le sacaria
-yo si la pudiese conducir á que se echase comigo, que ésta dará lo
-que tiene á un buen rufian, que fuese cordobés taimado.
-
-_Auctor._ Callemos, que torna á salir, ¿qué mejor rufian que ella si
-por cordobés lo haceis? Por vida suya, que tambien se dixo ese refran
-por ellas como por ellos, sino miraldo si se sabe dar la manera en
-Alcalá ó en Guete; ¿qué es aquello que trae? demandémoselo, ¿qué
-priesa es ésa, señora?
-
-_Loz._ Señores, como no saben en esta tierra no proveen en lo
-necesario, y quieren hacer la cosa y no le saben dar la maña, la
-parida no tiene pezones, como no parió jamas, y es menester ponelle,
-para que le salgan, este perrico, y negociar por amor del padre, y
-despues, como no tiene pezones, le pagarémos.
-
-_Auctor._ Vuestra merced es el todo, á lo que vemos; mirá, señora,
-que esta tierra prueba los recien venidos, no os amaleis, que os
-cerrarán cuarenta dias.
-
-_Loz._ Señor, de lo que no habeis de comer dexaldo cocer.
-
-_Auctor._ Y áun quemar.
-
-_Silv._ ¿Eso me decis? con poco más me moriré, mas vuestra merced no
-será de aquellas que prometen y no atienden.
-
-_Loz._ Dexáme pasar, por mi vida, que tengo que hacer, porque es
-menester que sea yo la madre de la parida, y la botillera y lo demas,
-porque viene la más linda y favorecida cortesana que hay en Roma por
-madrina, y más viene por contentarme á mí que por otra cosa, que soy
-yo la caxa de sus secretos; y vienen dos banqueros por padrinos, y
-sólo por vella no os partais, que ya vienen, veisla; pues, ¿de la
-fruta no tenemos? una mesa con presutos cochos y sobreasadas, con
-capones y dos pavones y un faisan, y asarnas y mil cosas; mirad si
-viesedes á mi criado, que es ido á casa y díxele que truxese dos
-coxines vacíos para llevar faxadores, y paños para dar á lavar, por
-meter entre medias de lo mejor, y no viene.
-
-_Auctor._ ¿Es aquel que viene con el otro Sietecoñicos?
-
-_Loz._ Sí, por mi vida, y su pandero trae. Mill cantares nos dirá el
-bellaco, y ¿no mirais? anillos y todo ¡muéranse los barberos!
-
-_Sietecoñicos._ Mueran por cierto, que muy quexoso vengo de vuestro
-criado, que no me quiso dar tanticas de blanduras.
-
-_Loz._ Anda, que bueno vienes, borracho, alcohol y todo, no te lo
-sopiste poner, calla que yo te lo adobaré, si te miras á un espejo,
-verás la una ceja más ancha que la otra.
-
-_Sietec._ Mira qué norabuena, algun ciego me querria ver.
-
-_Loz._ Anda, que pareces á Francisca la Fajarda, entra, que has de
-cantar aquel cantar que dixiste cuando fuimos á la viña á cenar, la
-noche de marras.
-
-_Sietec._ ¿Cuál? ¿Vayondina?
-
-_Loz._ Sí, y el otro.
-
-_Sietec._ ¿Cuál? ¿Bartolomé del Puerto?
-
-_Loz._ Sí, y el otro.
-
-_Sietec._ Ya, ya, ¿Ferreruelo?
-
-_Loz._ Ese mismo.
-
-_Sietec._ ¿Quién está arriba? ¿hay putas?
-
-_Loz._ Sí, mas mira que está allí una que presume.
-
-_Sietec._ ¿Quién es? ¿la de Toro? pues razon tiene; puta de Toro y
-trucha de Duero.
-
-_Loz._ Y la sevillana.
-
-_Sietec._ La seis veces villana, señores, con perdon.
-
-_Auctor._ Señora, no hay error; subí vos, alcuza de santero.
-
-_Loz._ Señores, no se partan, que quiero mirar qué es lo que le dan
-los padrinos, que me va algo en ello.
-
-_Auctor._ Decíme, ¿qué dan los padrinos?
-
-_Comp._ Es una usanza en esta tierra que cada uno da á la madre segun
-puede, y hacen veinte padrinos, y cada uno le da.
-
-_Auctor._ Pues no ivan allí más de dos con la criatura. ¿Cómo hacen
-tantos?
-
-_Silv._ Mirar, aquella garrafa que traen de agua es la que sobró en
-el bacin cuando se lavaron los que tienen la criatura, y tráenla á
-casa, y de allí envíanla al tal y á la tal, y ansí á cuantos quieren,
-y dicen que por haberse lavado con aquel agua son compadres, y así
-envian, quién una cana de raso, quién una de paño, quién una de
-damasco, quién un ducado ó más, y desta manera es como cabeza de
-lobo para criar la criatura hasta que se case ó se venda si es hija;
-pues notá otra cláusula que hacen aquí las cortesanas, prometen de
-se vestir de blanco ó pardillo, y dicen que lo han de comprar de
-limosnas, y ansí van vestidas á expesas del compaño; y esto de los
-compadres es así.
-
-_Auctor._ No se lo consentirian esto, y otras mil supersticiones que
-hacen, en España.
-
-_Silv._ Pues por eso es libre Roma, que cada uno hace lo que se le
-antoja, agora será bueno ó malo, y mirá cuanto, que si uno quiere
-ir vestido de oro ó de seda, ó desnudo ó calzado, ó comiendo ó
-riendo, ó cantando, siempre vale por testigo, y no hay quien os
-diga, mal haceis ni bien haceis, y esta libertad encubre munchos
-males; ¿pensais vos que se dice en balde por Roma Babilon, sino por
-la muncha confusion que causa la libertad? ¿no mirais qué se dice,
-Roma meretrice, siendo capa de pecadores? aquí, á decir la verdad,
-los forasteros son muncha causa, y los naturales tienen poco del
-antiguo natural, y de aquí nace que Roma sea meretrice y concubina de
-forasteros, y si se dice guay, bien lo dice, haz tu y haré yo, y mal
-para quien lo descubrió; hermano, ya es tarde, vámonos, y haga y diga
-cada uno lo que quisiere.
-
-_Auctor._ Pues año de veinte é siete dexa á Roma y véte.
-
-_Comp._ ¿Por qué?
-
-_Auctor._ Porque será confusion y castigo de lo pasado.
-
-_Comp._ A huir quien más pudiere.
-
-_Auctor._ Pensá que llorarán los barbudos, y mendicarán los ricos,
-y padescerán los susurones, y quemarán los públicos y aprobados ó
-canonizados ladrones.
-
-_Comp._ ¿Cuáles son?
-
-_Auctor._ Los registros del Jure Cevil.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXV.
-
-Cómo el auctor dende á pocos dias encontró en casa de una cortesana
-favorida á la Lozana y la habló.
-
-
-_Auctor._ ¿Qué es esto, señora Lozana? ¿ansí me olvidais? al ménos
-mandános hablar.
-
-_Loz._ Señor, hablar y servir; tengo que hacer agora, mandáme
-perdonar, que esta señora no me dexa, ni se halla sin mí, que es
-mi señora, y mire vuestra merced, por su vida, qué caparela me dió
-nueva, que ya no quiere su merced traer paño, y su presencia no es
-sino para brocado.
-
-_Auctor._ Señora Lozana, decíme vos á mí cosas nuevas, que eso ya me
-lo sé, y soyle yo servidor á esa señora.
-
-_Loz._ ¡Ay, ay, señora! y puede vuestra merced mandar á toda Roma y
-no se estima más; por vida de mi señora, que ruegue al señor dotor
-cuando venga, que le tome otras dos infantescas, y un mozo más, que
-el mio quiero que vaya á caballo con vuestra merced, pues vuestra
-fama vale más que cuanto las otras tienen; mirá, señora, yo quiero
-venir cada dia acá y miraros toda la casa, y vuestra merced que se
-esté como señora que es, que no entienda en cosa ninguna.
-
-_Cort._ Mira quién llama, Madalena, y no tires la cuerda si no te lo
-dice la Lozana.
-
-_Loz._ ¡Señora, Señora! ¡asomaos, asomaos! por mi vida, guayas, no;
-él, él, el traidor, ¡ay, qué caballadas que da! él es el que se apea;
-por mi vida y vuestra, abre, abre. ¡Señor mio de mi corazon! mirá
-aquí á mi señora, que ni come ni bebe, y si no viniéredes se moria.
-¿Vuestra señoría es desa manera, luégo vengo, luégo vengo? que yo ya
-me sería ida, que la señora me queria prestar su paño listado, y por
-no dexalla descontenta, esperé á vuestra señoría.
-
-_Caballero._ Tomá, señora Lozana, comprá paño y no lleveis prestado.
-
-_Loz._ Bésole las manos, que señor de todo el mundo le tengo de ver,
-bésela vuestra señoría y no llorará por su vida, que yo cierro la
-cámara. Oyes, Madalena, no abras á nadie.
-
-_Madalena._ Señora Lozana, ¿qué haré? que no me puedo defender deste
-paje del señor caballero.
-
-_Loz._ ¿De cuál? ¿de aquel sin barbas? ¿qué te ha dado?
-
-_Mad._ Unas mangas me dió por fuerza, que yo no las queria.
-
-_Loz._ Calla y toma, que eres necia, véte tú arriba y déxamelo
-hablar, que yo veré si te cumple; á vos, galan, una palabra.
-
-_Paje._ Señora Lozana, y áun dos.
-
-_Loz._ Entrá, y cerrá pasico.
-
-_Paj._ Señora, mercedes son que me hace, siéntese, señora.
-
-_Loz._ No me puedo sentar, porque yo os he llamado, que quiero que me
-hagais un servicio.
-
-_Paj._ Señora, mándeme vuestra merced, que mucho há que os deseo
-servir.
-
-_Loz._ Mirá, señor, esta pobreta de Madalena es más buena, que no os
-lo puedo decir, y su ama le dió un ducado á guardar, y unos guantes
-nuevos con dos granos de almizcle, y todo lo ha perdido, y yo no
-puedo estar de las cosas que hace la mezquina, queríaos rogar que me
-empeñásedes esta caparela en cualque amigo vuestro, que yo la quitaré
-presto.
-
-_Paj._ Señora, el ducado veislo aquí, y esotras cosas yo las traeré
-ántes que sea una hora, y vuestra merced le ruegue á Madalena de mi
-parte que no me olvide, que la deseo mucho servir.
-
-_Loz._ Hi, hi, hi, ¿y con qué la deseais servir? que sois muy
-mochacho y todo lo echais en crecer.
-
-_Paj._ Señora, pues deso reniego yo, que me crece tanto, que se me
-sale de la bragueta.
-
-_Loz._ Si no lo pruebo, no diré bien dello.
-
-_Paj._ Como vuestra merced mandáre, que mercedes son que recibo,
-aunque sea sobre mi capa.
-
-_Loz._ ¡Ay, ay, que me burlaba! parece píldora de torre sanguina que
-así labora; ¿es lagartixa? andar, ¿por dó pasa moja? Ésta es tierra
-que no son salidos del caxcaron y pian; dámelo barbi-poniente, si
-quieres que me aproveche; entraos allá, deslavado, y callá vuestra
-boca. Madalena, vén abaxo, que yo me quiero ir; el paje del
-señor caballero está allí dentro, que se pasea por el jardin, es
-cari-deslavado, si algo te dixere, súbete arriba, y dile que si yo
-no te lo mando, que no lo tienes de hacer, y dexa hacer á mí, que
-mayores secretos sé yo tener que este tuyo.
-
-_Paj._ Señora Madalena, ¡cuerpo de mí! siempre me echas unos
-encuentros como broquel de Barcelona. Mirá bien que esta puta güelfa
-no os engañe, que es de aquellas que dicen: Marica, cuécelo con
-malvas.
-
-_Mad._ Estad quedo, así me ayude Dios, mas me sobajais vos que un
-hombre grande, por eso los páxaros no viven mucho; ¿que hacés? ¿todo
-ha de ser eso? tomá, bebeos estos tres huevos, y sacaré del vino;
-esperá, os lavaré todo con este vino griego, que es sabroso como vos.
-
-_Paj._ Ésta y no más, que me duele el frenillo.
-
-_Mad._ ¿Heos hecho yo mal?
-
-_Paj._ No, sino la Lozana.
-
-_Mad._ Dexála torne la encrucijada.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXVI.
-
-Cómo la Lozana va á su casa, y encuentra su criado y responde á
-cuantos la llaman.
-
-
-_Loz._ ¿Es posible que yo tengo de ser faltriquera de bellacos? venid
-Azuaga, ¿es tiempo? ¿no sabeis dar vuelta por do yo estó? anda allí á
-donde yo he estado, y decí á Madalena que os dé las mangas que dixo
-que le dió el paje, que yo se las guardaré, no se las vea su ama, que
-la matará; y vení presto.
-
-_Ramp._ Pues caminá vos, que está gente en casa.
-
-_Loz._ ¿Quién?
-
-_Ramp._ Aquel canónigo que sanastes de lo suyo, y dice que le duele
-un compañon.
-
-_Loz._ Ay, amarga, ¿y por qué no se lo vistes vos si era peligroso?
-
-_Ramp._ Y ¿qué sé yo? no me entiendo.
-
-_Loz._ Mirá qué gana teneis de saber y aprender, como no miráriades
-como hago yo, que estas cosas quieren gracia, y la melecina ha de
-estar en la lengua, y aunque no sepais nada, habeis de fingir que
-sabeis y conoceis para que ganeis algo, como hago yo, que en decir
-que Avicena fué de mi tierra dan crédito á mis melecinas; sólo con
-agua fria sanará, y si él viera que se le amansaba, cualque cosa os
-diera, y mirá que yo conozco al canónigo, que él verná á vaciar los
-barriles, y ya paso su dia, que, por mi vida, si no viene cayendo,
-que ya no hago credencia, y por eso me entraré aquí y no iré allá,
-que si es mal de cordon ó cojon, con las habas cochas en vino,
-puestas encima bien deshechas, se le quitará luégo, por eso andá
-decíjelo, que allí os espero con mi compadre.
-
-_Mario._ Señora Lozana, acá, y hablarémos de cómo las alcagüetas son
-sutiles.
-
-_Loz._ Señor, por agora me perdonará, que vó de priesa.
-
-_German._ Ojo á Dios, señora Lozana.
-
-_Loz._ Andá, que ya no os quiero bien, porque dexastes á la Dorotea,
-que os hacia andar en gresca, por tomar á vuestra Lombarda, que es
-más dexativa que menestra de calabaza.
-
-_Germ._ Pues pese al mundo malo, ¿habian de turar para siempre
-nuestros amores? por vida del embaxador, mi señor, que no pasaréis
-de aquí si no entrais.
-
-_Loz._ No me lo mande vuestra merced que voy á pagar un par de
-chapines allí, á Batista chapinero.
-
-_Germ._ Pues entrá, que buen remedio hay, vén acá, llama tú aquel
-chapinero.
-
-_Surro._ Señor, sí.
-
-_Germ._ ¡Oh señora Lozana! ¿qué venida fué ésta? sentaos; vén acá,
-saca aquí cualque cosa que coma.
-
-_Loz._ No, por vuestra vida que ya he comido, sino agua fresca.
-
-_Germ._ Va, que eres necio, sácale la conserva de melon que enviaron
-ayer las monjas lombardas, y tráele de mi vino.
-
-_Loz._ Por el alma de mi padre, que ya sé que sois Alixandro, que
-si fuésedes español, no seríades proveido de melon, sino de buenas
-razones; señor, con vos estaria toda mi vida, salvo que ya sabeis que
-aquella señora quiere barbi-ponientes, y no jubileos.
-
-_Germ._ ¿Qué me decis, señora Lozana? que más caricias me hace que si
-yo fuese su padre.
-
-_Loz._ Pues mire vuestra merced que ella me dixo que queria bien á
-vuestra merced porque parescia á su agüelo, y no le quitaba tajada.
-
-_Germ._ Pues veis ahí, mirá otra cosa, que cuando como allá, si yo
-no le meto en boca no come, que para mí no me siento mayor fastidio
-que vella enojada, y siempre cuando yo voy su fantesca y mis mozos la
-sirven mal.
-
-_Loz._ No se maraville vuestra merced, que es fantástiga, y querrá
-las cosas prestas, y querria que vuestra señoría fuese de su
-condicion, y por eso ella no tiene sufrimiento.
-
-_Germ._ Señora, concluí, que no hay escudero en toda Guadalajara más
-mal servido que yo.
-
-_Loz._ Señor, yo tengo que hacer, suplícole no me detenga.
-
-_Germ._ Señora Lozana, ¿pues cuándo seréis mia todo un dia?
-
-_Loz._ Mañana; que no lo sepa la señora.
-
-_Germ._ Só contento, y á buen tiempo, que me han traido de Tibuli dos
-truchas, y vos y yo las comerémos.
-
-_Loz._ Beso sus manos, que si no fuera porque vó á buscar á casa de
-un señor un pulpo, que sé yo que se los traen de España, y tollo, y
-oruga, no me fuera, que aquí me quedára con vuestra señoría todo hoy.
-
-_Germ._ Pues tomá, pagaldo, no vengais sin ello.
-
-_Loz._ Bésole las manos que siempre me hace mercedes, como á
-servidora suya que só.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXVII.
-
-Cómo va por la calle y la llaman todos, y un portugues que dice:
-
-
-_Portugues._ Las vuestras beso.
-
-_Loz._ Y yo las suyas, una y boa.
-
-_Port._ Señora, sí, rapa la gracia de Deus; só vuestro.
-
-_Loz._ Deso comerémos, pagá si quereis, que no hay coño de balde.
-
-_Canavario._ ¿A quién, digo, señora Lozana tan de priesa? ¿sois
-forrier de aquélla?
-
-_Loz._ Para vuestra merced no hay priesa, sino vagar y como él
-mandáre.
-
-_Guardaropa._ ¿Me encomiendo, mi señora?
-
-_Loz._ Señor sea vuestra merced de sus enemigos.
-
-_Can._ ¿De dónde, por mi vida?
-
-_Loz._ De buscar compañía para la noche.
-
-_Guard._ Señora, puede ser, mas no lo creo, que quien menea la miel,
-panales ó miel come.
-
-_Loz._ Andá, que no en balde sois andaluz, que más há de tres meses
-que en mi casa no se comió tal cosa, vos, que sois guardaropa y
-teneis mill cosas que yo deseo, y tan mísero sois agora como antaño,
-¿pensais que ha de durar siempre? No seais fiel á quien piensa que
-sois ladron.
-
-_Guard._ Señora, enviarme aquí á vuestro criado, que no seré mísero
-para serviros.
-
-_Loz._ Vivais vos mil años, que burlo por vuestra vida; veis, viene
-aquí mi mozo, que parece, y que fué pariente de Algecira.
-
-_Guard._ Alegre viene, parece que ha tomado la paga. Camina,
-pariente, y enfardeláme esas quixadas, que entraréis do no pensastes.
-
-_Loz._ Señor, pues yo os quedo obligada.
-
-_Guard._ Andá, señora, que si puedo yo verné á deciros el sueño y la
-soltura.
-
-_Loz._ Cuando mandáredes.
-
-_Pierreto._ Cabo de escuadra de vuestra merced, señora Lozana, adio,
-adio.
-
-_Loz._ A Dios va quien muere.
-
-_Sobrestante._ Señora, una palabra.
-
-_Loz._ Diciendo y andando, que vó de priesa.
-
-_Sob._ Señora, cuerpo del mundo, ¿por qué no quereis hacer por mí,
-pues lo puedo yo pagar mejor que nadie?
-
-_Loz._ Señor, ya lo sé; mas voy agora de priesa, otro dia habrá, que
-vó á comprar para esta vuestra favorida una cinta napolitana verde,
-por hacer despecho al cortecero, que ya lo ha dexado.
-
-_Sob._ ¿Es posible? pues él era el que me quitaba á mí el favor,
-tomá, y comprá una para ella y otra para vos; y más os pido de merced
-que os sirvais desta medalla, y hagais que se sirva ella de mí, pues
-que está sede vacante, que yo, señora Lozana, no seré ingrato á
-vuestros trabajos.
-
-_Loz._ Señor, vení á mi casa esta tarde, que ella viene ahí, que
-ha de pagar un mercader, y allí se trabajará en que se vea vuestro
-extrato.
-
-_Sob._ Sea, ansí me encomiendo.
-
-_Loz._ Si sois comendador, seldo en buen hora, aunque sea de Córdoba.
-
-_Comendador._ Señora Lozana, ¿por qué no os servis de vuestros
-esclavos?
-
-_Loz._ Señor, porque me vencés de gentileza, y no sé qué responda, y
-no quise bien á hombre en este mundo, sino á vuestra merced, que me
-tira el sangre.
-
-_Com._ ¡Oh cuerpo de mí! ¿y por ahí me tirais? soy perro viejo y no
-me dexo morder; pero si vos mandais, sería yo vuestro por servir de
-todo.
-
-_Loz._ Señor, yo me llamo Sancho.
-
-_Com._ ¿Qué come ese vuestro criado?
-
-_Loz._ Señor, lo que come el lobo.
-
-_Com._ Eso es porque no hay pastor ni perro que se lo defienda.
-
-_Loz._ Señor, no, sino que la oveja es mansa, y perdonáme, que todo
-comendador, para ser natural, ha de ser portugues ó galiciano.
-
-_Com._ Dóla á todos los diablos, y qué labia tiene, si tuviera
-chimenea.
-
-_Notario._ Señora Lozana, ¿así os pasais?
-
-_Loz._ Señor, no miraba, y voy corriendo porque mi negro criado se
-enoja, que no tiene dinero para gastar, y vóyselo á dar, que están en
-mi caxa seis julios y medio, que dice que quiere pagar cierta leña.
-
-_Not._ Pues vení acá, Peranzules, tomá, id vos y pagá la leña, y
-quedaos vos aquí, que quiero que veais una emparedada.
-
-_Loz._ Por vida de vuestra merced, que pasé por su casa, y sospeché
-que no estaba allí, que suelo yo vella, y con la priesa no puse
-mientes, por mi vida que la tengo de ver.
-
-_Not._ Entrá allá dentro, que está haciendo carne de membrillos.
-
-_Loz._ Es valenciana, y no me maravillo.
-
-_Not._ ¿Qué te parece, Germanera? la Lozana pasó por aquí y te vido.
-
-_Beat._ ¿Y por que no entró la puta moza? ¿pensó que estaba al potro?
-
-_Loz._ ¡Ay, ay! ¿ansí me tratais? más vale puta moza que puta
-jubilada en el publique. ¡Por vida del Señor, que si no me dais mi
-parte, que no haga la paz!
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXVIII.
-
-Cómo va la Lozana en casa de un gran señor, y pregunta si por dicha
-le querrian rescebir uno de su tierra que es venido, y posa en su
-casa.
-
-
-_Loz._ Decime, señores, ¿quién tiene cargo de tomar mozos en casa
-deste señor?
-
-_Palafrenero._ Voto á Dios que es vuestra merced española.
-
-_Loz._ Señor, sí; ¿por qué no? ¿soy por ventura tuerta ó ciega? ¿por
-qué me tengo despreciar de ser española? muy agudillo salistes, como
-la hija del herrero que peyó á su padre en los cojones; tornaos á
-sentar.
-
-_Palaf._ Señora, teneis razon.
-
-_Escudero._ Señora, si no le pesa á vuestra merced, ¿es ella el mozo?
-que todos la tomarémos.
-
-_Loz._ Por Dios sí, que á vos busco yo, sé que no soy lecho que me
-tengo de alquilar.
-
-_Badajo._ No lo digo por tanto, sino porque no veo venir ninguno con
-vuestra merced, pensé que queríades vos, señora, tomarme á mí por
-servidor.
-
-_Loz._ Déxese deso hoy, respóndame á lo que demando.
-
-_Otro._ Señora, el maestro desta lo tomará, que lo ha menester.
-
-_Loz._ Señor, por su vida que me lo muestre.
-
-_Bad._ Señora, agora cavalgo, si lo quiere esperar, éntrese aquí y
-hará colacion.
-
-_Loz._ Señor, merced me hará, que cuando venga ese señor me lo envie
-á mi casa, y allí verá el mozo si le agradáre, que es un valiente
-mancebo, y es estado toda su vida rufian, que aquí ha traido dos
-mujeres, una de Écija, otra de Niebla; ya las ha puesto á ganar.
-
-_Otro._ ¿Dónde, señora, en vuestra casa?
-
-_Loz._ Señor, no, mas ahí junto.
-
-_Señor de la casa._ ¿Quién es esta mujer? ¿qué busca?
-
-_Escudero._ Monseñor, no sé quién es, ya se lo queria demandar.
-
-_Monseñor._ ¿Etate espagnola?
-
-_Loz._ Monseñor, soy buena hidalga y llámome la Lozana.
-
-_Mons._ Sea enhorabuena; ¿sois de nuestra tierra?
-
-_Loz._ Monseñor, sí.
-
-_Señor._ ¿Qué os place desta casa?
-
-_Loz._ Monseñor, el patron della.
-
-_Mons._ Que se os dé, y más, si más mandáredes.
-
-_Loz._ Beso las manos de vuestra señoría reverendísima, quiero que me
-tenga por suya.
-
-_Mons._ De buena gana, tomá, y venínos á ver.
-
-_Loz._ Monseñor, yo sé hacer butifarros á la ginovesa, garafurias, y
-albóndigas, y capirotada, y salmorejo.
-
-_Señ._ Andá haceldo, y traérnoslo vos misma mañana para comer,
-¡cuánto tiempo há que yo no sentí decir salmorejo! déxala entrar
-mañana cuando venga, y vay tú allá, que sabrás compralla lo
-necesario, y mira si ha menester cualque cosa, cómprasela, ¡oh qué
-desenvuelta mujer!
-
-_Despensero._ Señora, si quereis cualque cosa, decímelo, que soy el
-despensero.
-
-_Loz._ Señor, solamente carbon, y será más sabroso.
-
-_Despens._ Pues, ¿dó morais? y enviaros he dos cargas por la mañana.
-
-_Loz._ Señor al Burgo do moraba la de los Rios, si la conocistes.
-
-_Despens._ Señora, sí, esperá un poco y tal seréis vos como ella,
-mas sobre mí que no compreis vos casa, como ella, de solamente
-quitar cejas y componer novias; fué muy querida de romanas, ésta fué
-la que hacia la esponja llena de sangre de pichon para los virgos,
-esto tenía que no era interesal, y más ganaba por aquello, y fué
-ella en mejor tiempo que no esta sinsonaderas, que fué en tiempo
-de Alejandro VI, cuando Roma triunfaba, que habia más putas que
-frailes en Venecia, y filósofos en Grecia, y médicos en Florencia, y
-cirujanos en Francia, y maravedís en España, ni estufas en Alemaña,
-ni tiranos en Italia, ni soldados en campaña, y vos siempre mozo, ¿no
-la conocistes? pues cualque cosa os costaria, y esta Lozana nos ha
-olido que ella os enfrenará, á mí fidamani; miralda que allí se está
-con aquel puto viejo rapaz.
-
-_Balij._ Si la conozco, me dice el borracho del despensero, yo fuí
-el que dormió con ella la primera noche que puso casa, y le pagué la
-casa por tres meses. Por vida de monseñor mio, que juraré que no vi
-jamas mejores carnes de mujer, y las preguntas que me hizo aquella
-noche me hicieron desbalixar todos los géneros de puta que en esta
-tierra habia, y agora creo que ella los sabe mejor por su experiencia.
-
-_Badajo._ Ésta no hace jamas colada sin sol.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXIX.
-
-Cómo torna su criado, que venga presto, que la esperan una hija puta
-y su madre vieja.
-
-
-_Loz._ ¿A qué tornais, mal-urde? ¿hay cosa nueva?
-
-_Ramp._ Acabá, vení, que es venida aquella madre.
-
-_Loz._ Callá, callá, que ya os entiendo, ¿vacía verná, segun Dios la
-hizo?
-
-_Ramp._ No; ya me entendeis y bueno.
-
-_Loz._ ¿Uno solo?
-
-_Ramp._ Tres y otras dos cosas.
-
-_Loz._ ¿Qué, por mi vida?
-
-_Ramp._ Ya lo veréis, caminá, que yo quiero ir por lo que dexo tras
-la puerta de su casa, y veis aquí su llave.
-
-_Senes Paje._ Señora Lozana, acá, acá, mirá acá arriba.
-
-_Loz._ Ya, señor, os veo, mas poco provecho me viene de vuestra
-vista, y estoy enojada porque me contrahicistes en la comedia de
-carnaval.
-
-_Senes._ Señora Lozana, no me culpeis, porque, como vi vuestra saya y
-vuestro tocado, pensé que vos lo habíades prestado.
-
-_Loz._ Yo lo presté, mas no sabía para qué, á osadas que si lo
-supiera que no me engañáran, pero de vos me quejo, porque no me
-avisastes.
-
-_Senes._ ¿Cómo decis eso? á mí me dixeron que vos estovistes allí.
-
-_Loz._ Si estuve, mas dixéronme que me llamaba monseñor vuestro.
-
-_Senes._ ¿No vistes que contrahicieron allí á munchos? y ninguna
-cosa fué tan placentera como vos á la gelosía, reputando al otro de
-potroso, que si lo hiciera otrie quizá no mirára ansí por vuestra
-honra como yo, por eso le suplico me perdone, y sírvase destas mangas
-de velludo que mi padre me mandó de cena.
-
-_Loz._ Yo os perdono, porque sé que no sois malicioso, vení mañana á
-mi casa, que ha de venir á comer comigo una persona que os placerá.
-
-_Otro paje._ So caballo ligero de vuestra merced.
-
-_Loz._ Ay, cara de putilla sevillana; me encomiendo que voy de priesa.
-
-_Hija._ ¿Tiro la cuerda? esperá, que ni hay cuerda ni cordel.
-
-_Loz._ Pues vení abaxo.
-
-_Hij._ Ya va mi señora madre.
-
-_Granadina._ Vos seais la bien venida.
-
-_Loz._ Y vos la bien hallada, aunque vengo enojada con vos.
-
-_Madre._ ¿Y por qué comigo, sabiendo vos que os quiero bien, y
-no vernia yo con mis necesidades y con mis secretos á vos, si os
-quisiese mal?
-
-_Loz._ ¿Cómo? ¿vos sois mi amiga y mi corazon, y venisme cargada á
-casa, sabiendo que haria por vos y por vuestra hija otra cosa que
-estas apretaduras, y tengo yo para vuestro servicio un par de ducados?
-
-_Gran._ Señora Lozana, mirá que con las amigas habeis de ganar, que
-estais preñada y todo será menester, y cuanto más, que á mi hija no
-le cuesta sino demandallo, y tal vuelta se entra ella misma en la
-guardaropa de monseñor, y toma lo que quiere y envia á casa, que,
-como dicen, más tira coño que soga; estos dos son agua de ángeles,
-y éste es azahar, y éste cofin son dátiles, y esta toda es llena
-de conficion, todo venido de Valencia, que se lo envia la madre de
-monseñor, y mirá, señora Lozana, á mí me ocurre otro lance, que para
-con vos se puede decir.
-
-_Loz._ ¿Qué, señora?
-
-_Gran._ Un señor no me dexa á sol ni á sombra, y me lo paga bien, y
-me da otro que mi hija no me dará, y no sé cuándo terné necesidad,
-mirá qué me aconsejais.
-
-_Loz._ Lo que os aconsejé siempre, que si vos me creyérades, más há
-de un año que habíades de comenzar, que en Roma todo pasa sin cargo
-de conciencia, y mirá que os perdistes en no querer más que no os
-dará ese otro, y era peloso y hermoso como la plata, y no queria
-sino viudas honradas como vos.
-
-_Gran._ Señora Lozana, mirá, como se dice lo uno se diga todo, yo
-os diré por qué no lo hice, que bien estaba yo martela por él, mas
-porque se echó con mi hija no quise pecar dos veces.
-
-_Loz._ No seríades vos la primera que eso hace en Roma sin temor,
-tantos ducados tuviésedes, eso bien lo sabía yo, mas por eso no dexé
-de rogároslo, porque veia que era vuestro bien, y si le veo, le
-tengo de decir que me hable, por eso es bueno tener vos una amiga
-cordial, que se duele de vos, que perdeis lo mejor de vuestra vida,
-que pensais que estais en Granada, do se hace por amor. Señora, aquí
-á peso de dineros, daca y toma, y como dicen, el molino andando gana,
-que guayas tiene quien no puede; ¿qué hace vuestra hija? ¿púsose
-aquello que le dí?
-
-_Gran._ Señora, sí; y dice que mucho le aprovechó, que le dixo
-monseñor: ¡qué coñico tan bonico!
-
-_Loz._ Pues tenga ella advertencia que cuando monseñor se lo quiera
-meter, le haga estentar un poco primero.
-
-_Gran._ Sí hará, que ya yo lo avisé, aunque poco sé deso, que á
-tiento se lo dixe.
-
-_Loz._ Todas sabemos poco, mas á la necesidad no hay ley, y mirá que
-no coma vuestra hija menestra de cebolla, que abre muncho, y cuando
-se toca tire la una pierna y encoxa la otra.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXX.
-
-Cómo viene su criado, y con él un su amigo, y ven salir las otras de
-casa.
-
-
-_Ulíxes._ ¿quién son aquellas que salen de casa de la Lozana?
-
-_Ramp._ No sé, decíaos yo que caminásemos, y vos de muncha reputacion.
-
-_Ulíx._ Pues no quiero ir allá, pues no hay nadie.
-
-_Ramp._ Andá, vení, que os estaréis jugando con madona.
-
-_Amigo._ Dígoos que no quiero, que bien sabe ella si pierde no
-pagar, y si gana hacer pagar, que ya me lo han dicho más de cuatro
-que solian venir allí, y siempre quiere porqueta ó berengenas, que
-un julio le dí yo el otro dia para ellas, y nunca me convidó á la
-pimentada que me dixo; todo su hecho es palabras y ha mamuxerías,
-andá, poneos del lodo vos y ella, que su casa es regagero de putas,
-y no para mí, pese á tal con el judio, mirá cómo me engañaba, no se
-cure que á ella tengo de hacer que le pujen la casa, y á él, porque
-es censal de necios, le tengo de dar un dia de zapatazos. Ésta ha
-sido la causa que se echase mi amiga con dos hermanos, es turca,
-y no hay más que pedir, pues venga á monseñor con sus morcillas
-ó botifarros, que no quiero que su señoría coma nada de su mano;
-¿compadre me queria hacer? pese á tal con la puta sin sonaderas.
-
-_Compañero Valerian._ ¿Qué hacés, caballero, aquí solo? ¿Hay caza ó
-posta, ó sois de guardia hoy de la señora Lozana?
-
-_Ulíx._ Señor, ántes estoy muy enojado con su señoranza.
-
-_Comp._ Eso quiero oir; que martelo teneis, ó muncha razon.
-
-_Ulíx._ Ántes muncha razon, que sé yo castigar putas lo mejor del
-mundo.
-
-_Val._ Sois hidalgo y estais enojado, y el tiempo halla dos cosas, y
-ella está en Roma y se domará; ¿sabeis cómo se da la definicion á
-esto que dicen, Roma, la que los locos doma, y á las veces las locas?
-si mirais en ello, á ellos doman ellas, y á ellas doma la carreta,
-así que vamos por aquí, veamos que hace, que yo tambien ando tras
-ella por mis pecados que cada dia me promete y jamas me atiende.
-
-_Ulíx._ Mirá, si imos allá, voto á Dios que tenemos de pagar la cena,
-segun Dios la hizo, mas no me curo por serviros, que guay de quien
-pone sus pleitos en manos de tales procuradores como ella.
-
-_Val._ Mirá que mañana irá á informar, por eso solicitémosla hoy;
-tif, taf, señora Lozana, mándanos abrir.
-
-_Loz._ Anda; ¿quién es, que me parece que es loco ó privado?
-familiares son, tira esa cuerda.
-
-_Val._ ¿Qué se hace, señora?
-
-_Loz._ Señores, cerner y amasar, y ordenar de pellejar.
-
-_Ulíx._ Eso de pellejar que me place; pellejedes, pellejon, pelléjame
-este cojon.
-
-_Loz._ Bivas y adivas, siempre coplica.
-
-_Val._ Señora, salí acá fuera, á teneros palacio venimos.
-
-_Loz._ Soy contenta, si quereis jugar dos á dos.
-
-_Val._ Sea ansí; mas vuestro criado se pase allá y yo aquí, y cada
-uno ponga.
-
-_Loz._ Yo porné mi papo.
-
-_Val._ ¿Cuál, señora?
-
-_Loz._ Todos dos, qué hambre tengo.
-
-_Val._ Pues yo porné por vuestra merced.
-
-_Loz._ Yo me porné por vos á peligro donde vos sabeis.
-
-_Val._ Señora, eso fuese y mañana pascua; pues pon tú.
-
-_Ramp._ Só contento; prestáme, compañero.
-
-_Ulíx._ ¡Voto á Dios! que no me tomeis por ahí, que no quiero prestar
-á nadie nada.
-
-_Loz._ Por mi vida, que le prestes, que yo te los pagaré en la Garza
-montesina.
-
-_Ulíx._ Dos julios le daré, que no tengo más.
-
-_Loz._ Ora juga, que nosotros somos dos y vosotros veinte y cuatro,
-como jurados de Jaen.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXXI.
-
-Cómo la Lozana soñó que su criado caia en el rio, y otro dia lo
-llevaron en prision.
-
-
-_Loz._ Agora me libre Dios del diablo, con este soñar que yo tengo,
-y si supiese con qué quitármelo, me lo quitaria; queria saber
-cualque encantamiento para que no me viniesen estos sobresaltos que
-queria haber dado cuanto tengo por no haber soñado lo que soñé esta
-noche; el remedio sería que no durmiese descubierta ni sobre el lado
-izquierdo, y dicen que cuando está el estómago vacío, que entónces el
-hombre sueña, y sí ansí es, lo que yo soñé no será verdad; mas muchas
-veces he yo soñado, y siempre ha salido verdad, y por eso estó en
-sospecha que no sea como la otra vez, que soñé que se me caian los
-dientes y moví otro dia. Y vos, cuando os metistes debaxo de mí, qué
-soñabades que vuestros enemigos os querian matar, ¿no vistes lo que
-me vino á mí aquel dia? que me querian saltear los porquerones de
-Torre Sabela, cuando lo del tributo, que la señora Apuleya, por reir
-ella y verme bravear, lo hizo. Esto que soñé no querria que fuese
-verdad, mirá, no vais en todo hoy al rio, no se me ensuelva el sueño.
-
-_Ramp._ Yo soñaba que venía uno, y que me daba de zapatazos, y yo
-determinaba de matallo, y desperté.
-
-_Loz._ Mirá, por eso solo meteré vuestra espada do no la halleis, que
-no quiero que me amancilleis, si solamente vos tuviésedes tiento y
-hiriésedes á uno ó á dos, no se me daria nada, que dineros y favor
-no faltarian, mas como comenzais, pensais que estais en la Rota de
-Ravena, y por el sacrosanto saco de Florencia, que si no os enmendais
-de tanta bravura, ¿como hago yo por no besar las manos á ruines? que
-más quiero que me hayan menester ellos á mí que no yo á ellos; quiero
-vivir de mi sudor, y no me empaché jamas con casadas ni con virgos,
-ni quise vender mozas, ni llevar mensaje á quien no supiese yo cierto
-que era puta, ni me soy metida entre hombres casados, para que sus
-mujeres me hagan desplacer, sino de mi oficio me quiero vivir; mirá,
-cuando vine en Roma, de todos los modos de vivir que habia me quise
-informar, y no supe lo que sé agora, que si como me entremetí entre
-cortesanas, me entremetiera con romanas, mejor gallo me cantára que
-no me canta, como hizo la de los Rios, que fué aquí en Roma peor que
-Celestina, y andaba á la romanesca vestida con baticulo, y entraba
-por todo, y el hábito la hacia licenciada, y manaba en oro, y lo que
-le enviaban las romanas valia más que cuanto yo gano; cuándo grano ó
-leña, cuando tela, cuando vino la bota entera, mas como yo no miré en
-ello, comencé á entrar en casas de cortesanas, y si agora entro en
-casa de alguna romana, tiénelo por vituperio, no porque no me hayan
-munchas menester, y porque só tan conocida me llaman secretamente;
-andá vos, comprá eso que os dixe anoche, y mirá no os engañen, que yo
-me voy á la judería á hablar á Trigo, por ver la mula que parió, que
-cualque pronóstico es parir una mula en casa de un cardenal.
-
-_Olivero._ A vos, mancebo; ¿qué hace la señora Lozana?
-
-_Ramp._ Señor, quiere ir fuera.
-
-_Comp._ ¿Y vos, dó is?
-
-_Ramp._ A comprar ciertas berengenas para hacer una pimentada.
-
-_Oliv._ Pues no sea burla, que no seamos todos en ella.
-
-_Ramp._ Andad acá, y compradme vos las especias y los huevos, y vení
-á tiempo, que yo sé que os placerán, veislas allí buenas; ¿cuántas
-das?
-
-_Oliv._ Cómpralas todas.
-
-_Ramp._ Cuanto voy de tuti.
-
-_Pecigerolo._ Un carlin.
-
-_Ramp._ Un groso.
-
-_Frutarolo._ ¿No quieres?
-
-_Ramp._ Seis bayoques.
-
-_Pecig._ Señor no, lasa estar.
-
-_Ramp._ ¿Quién te toca?
-
-_Pecig._ Mete quí, que sé.
-
-_Ramp._ Va, borracho, que no son tuyas, que yo las traia.
-
-_Pecig._ ¡Pota de Santa Nula! ¿tú ne mente per la cara de la gola?
-
-_Ramp._ Va daquí, puerco, y rásgame la capa, así vivas tú como son
-tuyas.
-
-_Pecig._ Pota de mi madre, ¿io no te vidi? espeta veray si lo diro al
-barrachelo.
-
-_Barrachelo._ Espera, espera, español, no huyas, tómalo, y llévalo en
-Torre de Nona, ¿de aqueste modo compras tú y robas al pobre hombre?
-va dentro no te cures, va di tú al capitan que lo meta en secreta.
-
-_Esbir._ ¿En qué secreta?
-
-_Barr._ En la mazmorra ó en el forno.
-
-_Galindo._ Hecho es.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXXII.
-
-Cómo vino el otro su compañero corriendo, y avisó la Lozana, y va
-ella radiando buscando favor.
-
-
-_Comp._ Señora Lozana, á vuestro criado llevan en prision.
-
-_Loz._ ¡Ay! ¿qué me decis? que no se me habia de ensolver mi sueño,
-¿y cuántos mató?
-
-_Comp._ Señora, eso no sé yo cuántos ha él muerto, por un revendedor
-creo que le llevan.
-
-_Loz._ ¡Ay, amarga de mí, que tambien tenía tema con regateros! Es
-un diablo travieso, infernal, que si no fuese por mí ciento habria
-muerto; mas, como yo le tengo limpio, no encuentra con sus enemigos,
-no querría que nadie se atravesase con él, porque no cata ni pone,
-sino como toro es cuando está comigo, mirá qué hará por allá fuera,
-es que no es osado á relevar; si lo supistes el otro dia cuando se le
-cayó la capa que no le dexaron cabello en la cabeza, y guay dellos
-si le esperáran, aunque no los conoció, con la priesa que traia, y si
-yo no viniera, ya estaba debaxo la cama buscando su espada; señor, yo
-voy aquí en casa de un señor que lo haga sacar.
-
-_Oliv._ Pues mire vuestra merced, si fuere menester favor, á monseñor
-mio pornemos en ello.
-
-_Loz._ Señor, ya lo sé, salen los cautivos cuando son vivos; ¡ay
-pecadora de mí! bien digo yo, á mi hijo Lozano no me lo cerquen
-cuatro.
-
-_Malsin._ Mirá cómo viene la trujamana de la Lozana, voto á Dios, no
-parece sino que va á informar auditores, y que vienen las audiencias
-tras ella; ¿qué es eso, señora Lozana? ¿qué rabanillo es ése?
-
-_Loz._ ¡Toma! que noramala para quien me la tornare, no mirais vos
-como yo vengo, amarga como la retama, que me quieren ahorcar á mi
-criado.
-
-_Mals._ Tenés, señora, razon, tal mazorcon y cetera para que no
-esteis amarga si lo perdiésedes, allá va la puta Lozana, ella nos
-dará que hacer hoy. ¿Veis, no lo dije yo? monseñor quiere cavalgar,
-para putas sobra caridad, si fuera un pobre no fuéramos hasta
-despues de comer, ¡oh pese á tal con la puta que la parió, que la
-mula me ha pisado! ahorcado sea el barachelo si no lo ahorcáre ántes
-que lleguemos, no parará nuestro amo hasta que se lo demande al
-senador; caminad, que deciende monseñor y la Lozana.
-
-_Mons._ Señora Lozana, perdé cuidado, que yo lo traeré conmigo,
-aunque sean cuatro los muertos.
-
-_Loz._ Monseñor, sí, que yo voy á casa de la señora Velasca para que
-haga que vaya el abad luégo á Su Santidad, por si fueren más los
-muertos que cuatro, que á mi criado yo lo conozco, que no se contentó
-con los enemigos, sino que si se llegó alguno á despartir, tambien
-los llevaria á todos por un rasero.
-
-_Polidoro._ Señora Lozana, ¿qué es esto, que is enojada?
-
-_Loz._ Señor, mi criado, que me mete en estos pleitos.
-
-_Pol._ ¿En qué, señora mia?
-
-_Loz._ Que lo quieren ahorcar por castigador de bellacos.
-
-_Pol._ Pues no fatigueis, que yo os puedo informar mejor lo que sentí
-decir delante de Su Santidad.
-
-_Loz._ ¿Y qué, señor, por mi vida? que soy yo toda vuestra, y os haré
-cavalgar de balde putas honestas.
-
-_Pol._ Soy contento; el arzobispo, y el abad, y el capitan que envió
-la señora Julia demandaban al senador de merced vuestro criado, y que
-no lo ahorcasen, ya su excelencia era contento que fuese en galera,
-y mandó llamar al Barrachelo, y se quiso informar de lo que habia
-hecho, si merecia ser ahorcado: el Barrachelo se rió, su excelencia
-dixo, ¿pues qué hizo? dixo el Barrachelo que estando comprando
-merenzane ó berengenas, hurtó cuatro, y ansí todos se rieron, y su
-excelencia mandó que luégo lo sacasen, por eso no esteis de mala
-voluntad.
-
-_Loz._ Señor, ¡guay de quién poco puede! si yo me hallára allí, por
-la leche que mamé, que al Barrachelo yo le hiciera que mirára con
-quién vivia mi criado; soy vuestra, perdóneme que quiero ir á mi
-casa, y si es venido mi criado, enviallo he al Barrachelo que lo bese
-en el tranchallo él y sus zaphos.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXXIII.
-
-Cómo la Lozana vido venir á su criado, y fueron á casa, y cayó él en
-una privada por más señas.
-
-
-_Loz._ ¿Salistes, chinchirinbache? ¿cómo fué la cosa? no me quereis
-vos á mí creer, siempre lo tuvo el malogrado ramazote de vuestro
-agüelo, caminá, mudaos, que yo verné luégo.
-
-_Ramp._ Venid á casa, ¿dó quereis ir? ¿fuistes á la judería?
-
-_Loz._ Sí que fuí, mas estaban en pascua los judíos, ya les dixe que
-mala pascua les dé Dios, y ni la mula parida, lo que parió muerto.
-
-_Trinchante._ Señora Lozana, ¿qué es eso? alegre viene vuestra merced.
-
-_Loz._ Señor, veislo aquí, que cada dia es menester hacer paces con
-tres ó con dos, que á todos quiere matar, y sábeme mal mudar mozos,
-que de otra manera no me curaria.
-
-_Trinch._ El bellaco Diego Mazorca como sale gordo.
-
-_Loz._ Señor la gavia lo hizo, eran todos amigos mios, por eso se
-dice el tuyo allégate á la peña, mas no te despeña; entra y mira
-la casa, que con este señor quiero hablar largo, y tan largo que le
-quiero contar lo que pasó anoche el embaxador de Francia con una dama
-corsaria que esta mañana, cuando se levantaba, la puso tres coronas
-en la mano, ella no se contentaba, y él dixo: ¿cómo, señora? ¿sírvese
-al Rey un mes por tres coronas, y vos no me serviréis á mí una noche?
-dámelas acá.
-
-_Trinch._ Voto á Dios, que tuvo razon, que por mí ha pasado, que las
-putas no se quieren contentar con tres julios por una vez, como que
-no fuese plata; pues, voto á Dios que oro no lo tengo de dar sino
-á quien lo meresciere á ojos vistas, poné mientes que esas tales
-vienen á cuatro torneses ó á dos sueldos, ó diez cuatrines, ó tres
-maravedís. Señora, yo siento rumor en vuestra casa.
-
-_Loz._ Ay amarga, ¿si vino álguien por los tejados y lo mata mi
-criado? sobí, señor.
-
-_Trinch._ ¿Qué cosa, qué cosa? sobí, señora, que siento llamar, y no
-sé dónde.
-
-_Loz._ ¡Ay de mí! agora subió mi criado, ¿dónde está? escucha, ¿dónde
-estais? Adalí, Fodolí.
-
-_Trinch._ Para el cuerpo de mí, que lo siento, señora, mirá allá
-dentro.
-
-_Loz._ Señor, ya he mirado y no está en toda la cámara, que aquí está
-su espada.
-
-_Trinch._ Pues, voto á Dios, que no se lo comió la papa resolla, que
-yo lo siento. Mirá, cuerpo de Dios, está en la privada y andámoslo á
-buscar, sorbe, no te ahogues, dad acá una cuerda, ¿estás en la mierda?
-
-_Ramp._ Tirá, tirá más.
-
-_Trinch._ Asete pese á tal contigo, que agora saliste de prision y
-veniste á caer en la mierda.
-
-_Ramp._ Así, bien, ¿qué haceis? tirá, tirá.
-
-_Trinch._ Tira tú como bellaco, traga tajadas, vení acá, señora,
-ayudáme á tirar este puerco.
-
-_Ramp._ Tirá más, que me desvaro, tirá bien, no soltés.
-
-_Trinch._ Va allá, pese á tal con quien te parió, que no te lavarás
-con cuanta agua hay en Tíber, dalde en que se envuelva el Conde de
-Carrion.
-
-_Loz._ ¿Cómo caiste?
-
-_Ramp._ Por apartarme de una rata grande caí.
-
-_Trinch._ Señora, voto á Dios, que esto vale mill ducados, salir de
-prision y caer en la melcocha, por no morir malogrado á las uñas de
-aquella leona.
-
-_Loz._ Señor, es desgraciado y torpe el mal aventurado.
-
-_Trinch._ Yo me voy, váyase á lavar al rio.
-
-_Loz._ Vení, señor, y tomá un poco de letuario.
-
-_Trinch._ No puedo, que tengo de trinchar á mi amo.
-
-_Loz._ Buen olor llevais vos para trinchar, is oliendo á mierda
-perfeta, trinchá lo que vos quisiéredes, por eso no dexo de ser
-vuestra.
-
-_Trinch._ Yo, de vuestra merced, y acuérdese.
-
-_Loz._ Soy contenta; veisla, está á la gelosía, cara de rosa, yo
-quiero ir aquí á casa de una mi perrochiana, luégo torno.
-
-_Salamanquina._ Por mi vida, Lozana, que no paseis sin entrar, que os
-he menester.
-
-_Loz._ Señora, voy de priesa.
-
-_Sal._ Por vida de la Lozana, que vengais para tomar un consejo de
-vos.
-
-_Loz._ Si entro, me estaré aquí más de quince dias, que no tengo
-casa.
-
-_Sal._ Mira puta, que compré, y más espero, siéntate, y estáme de
-buena gana, que ya sé que tu criado es salido, que no te costó nada,
-que el abad lo sacó, que él pasó por aquí y me lo dixo, y le pesó
-porque no estaba por otra cosa más, para que vieras tú lo que hiciera.
-
-_Loz._ A vos lo agradezco, mas no queda por eso, que más de diez
-ducados me cuesta la burla.
-
-_Sal._ Yo te los sacaré mañana cuando jugaren, al primer resto; sús,
-comamos y triunfemos, que esto nos ganarémos, ¿de cuanto trabajamos
-qué será? ellos á hoder, y nosotras á comer como soldados que están
-alojados á discricion; el despachar de las buldas lo pagará todo, ó
-cualque minuta, ya sabes, Lozana, cómo vienen dos mill ducados del
-abadía, los mill son mios, y el resto poco á poco.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXXIV.
-
-Cómo va buscando casa la Lozana.
-
-
-_Escudero._ ¿Qué buscais, señora Lozana? ¿hay en que pueda el hombre
-servir á vuestra merced? mirá por los vuestros, y servíos dellos.
-
-_Loz._ Señor, no busco á vos, ni os he menester, que teneis mala
-lengua vos y todos los desa casa, que parece que os preciais en decir
-mal de cuantas pasan, pensá que sois tenidos por maldicientes, que ya
-no se osa pasar por esta calle por vuestras malsinerías, que á todas
-quereis pasar por la maldita, reprochando cuanto llevan encima, y
-todos vosotros no sois para servir á una sino á usanza de putería, el
-dinero en la una mano, y en la otra el tú me entiendes, y oxalá fuese
-ansí; cada uno de vosotros piensa tener un duque en el cuerpo, y por
-eso no hay puta que os quiera servir ni oir, pensá cuánta fatiga
-paso con ellas, cuando quiero hacer que os sirvan, que mill veces
-soy estada por dar con la carga en tierra, y no oso por no venir en
-vuestras lenguas.
-
-_Esc._ Señora Lozana, ¿tan cruel sois? ¿por dos ó tres que dicen mal
-nos meteis á todos vuestros servidores? catad que la juventud no
-puede pasar sin vos, porque la pobreza la acompaña, y es menester
-ayuda de vecinos.
-
-_Loz._ No digan mal, si quieren coño de balde.
-
-_Esc._ Señora, mirá que se dice que á nadie hace injuria quien
-honestamente dice su razon, dexemos esto. ¿Dónde se va que gocés?
-
-_Loz._ A empeñar estos anillos y estos corales, y buscar casa á mi
-propósito.
-
-_Esc._ ¿Y por qué quiere vuestra merced dexar su vecindad?
-
-_Loz._ Señor, quien se muda Dios lo ayuda.
-
-_Esc._ No se enmohecerán vuestras baratijas, ni vuestras palomas
-fetarán.
-
-_Loz._ No me curo, que no soy yo la primera, las putas cada tres
-meses se mudan por parecer fruta nueva.
-
-_Esc._ Verdad es, mas las favoridas no se mudan.
-
-_Loz._ Pues yo no só favorida, y quiero buscar favor.
-
-_Esc._ Señora Lozana, buscais lo que vos podeis dar, ¿quién puede
-favorecer al género masculino ni al femenino mejor que vos? y podeis
-tomar para vos la flor.
-
-_Loz._ Ya pasó solia, y vino tan buen tiempo, que se dice pesa y
-paga, éste es todo el favor que os harán todas las putas, hállase que
-en ellas se expenden ciento mil ducados, y no lo tomés en burla, que
-un banquero principal lo dió por cuenta á Su Santidad.
-
-_Esc._ Son prestameras holgadas, no es maravilla, para ellas
-litigamos el dia por reposar la noche, son dineros de beneficios sin
-cura.
-
-_Loz._ Y áun pinsiones rematadas entre putas.
-
-_Esc._ ¿A qué modo se les da tanto dinero, ó para qué?
-
-_Loz._ Yo os diré, en pinsiones ó alquiler de casas, la una ha
-envidia á la otra, y dexan pagada aquélla por cuatro ó cinco meses, y
-todo lo pierden por mudar su fantasía, y en comer, y en mozos, y en
-vestir y calzar, y leña y otras provisiones, y en infantescas, que
-no hay cortesana, por baxa que sea, que no tenga su infantesca, y no
-pueden mantenerse á sí, y todavía procuran de tenerla buena ó mala;
-y las siervas, como han sido putas, sacan por partido que quieren
-tener un amigo que cada noche venga á dormir con ellas, y ansí roban
-cuanto pueden.
-
-_Esc._ Señora, el año de veinte y siete ellas serán fantescas á sus
-criadas, y perdonáme que os he detenido, porque no querria jamas
-carecer de vuestra vista, mirá que allí ví yo esta mañana puesta una
-locanda, y es bonica casa, aparejada para que cuando pasen puedan
-entrar sin ser vistas vuestras feligresas.
-
-_Loz._ Callá, malsín; queríades vos allí para que entrasen por
-contadero, yo sé lo que me cumple.
-
-_Esc._ ¡Oh qué preciosa es este diablo! yo queria expedir gratis, mas
-es taimada andaluza, y si quiere hacer por uno, vale más estar en su
-gracia que en la del gran Soldan. Mirá cuál va su criado tras ella;
-adiós, Zarpilla.
-
-_Ramp._ Me recomiendo, cavallero: el cavallo no se comprará
-ogaño, piensan estos puercos revestidos de chamelotes hidalgos de
-Cantalapiedra, villanos, atestados de paja cevadaza, que porque se
-alaben de grandes caramillos, por eso les han de dar de cavalgar las
-pobres mujeres; voto á San Junco, que á éstos yo los haria pagar
-mejor, como dixo un loco en Porcuna, este monte no es para asnos.
-
-_Julio._ ¿Qué es eso, Rodrigo Roido? ¿hay negocios? ¿con quién las
-habeis?
-
-_Ramp._ No, con nadie, sino serviros; ¿habeis visto la Lozana?
-
-_Jul._ Decí vuestra ama, no os avergonceis, andá, que allí entró,
-hacelda salir, que la espero, y decí que le quiero dar dineros,
-porque salga presto.
-
-_Talillo._ ¿Quién es?
-
-_Ramp._ Yo só; ¿está acá ella?
-
-_Tal._ ¿Quién ella? decid, duelos os vengan, vuestra ama la señora
-Lozana, y esperá, cabron. Señora Lozana, vuestro criado llama.
-
-_Loz._ Abrildo, mi alma, que él no habrá comido, y veréis cuál lo
-paro.
-
-_Tal._ Sube, Abenamar.
-
-_Loz._ ¿Qué quereis? ¿por dineros venis? pues tan blanco el ojo
-caminá, ¿no os dí ayer tres julios? ¿ya los gastastes? ¿so yo vuestra
-puta? andá, tornaos á casa.
-
-_Oropesa._ Señora Lozana, llamaldo, que yo le daré dineros que
-expenda, vén acá, Jacómina, va, saca diez julios, y dáselos que coma,
-que su ama aquí se estará esta semana, y dale á comer, no se vaya.
-Vén acá, Rampin, va, come allí con aquellos mozos, duelos te vengan,
-vosotros no llamaréis á nadie por comer y reventar.
-
-_Mozos._ Señora, venga, que él de casa es; vén acá, come, pues que
-veniste tarde, que milagro fué quedar este bocado del jamon, corta y
-come, y beberás.
-
-_Ramp._ Ya he comido, no quiero sino beber.
-
-_Tal._ Pues, cuerpo de tal contigo, ¿en ayunas quieres beber, como
-bestia? Señora Lozana, mandalde que coma, que ha vergüenza.
-
-_Loz._ Come presto un bocado, y despacha el cuerpo de la salud.
-
-_Tal._ ¿Qué esperas? come, pese á tal con quien te parió, ¿piensas
-que te tenemos de rogar? ves ahí vino en esa taza de plata, paso,
-paso, ¿qué diablos has? ¡oh, pese á tal contigo! ¿y las tripas echas?
-sal allá, que no es atriaca, ved aquí, oh cuerpo de Dios con quien
-te bautizó, que no te ahogó por grande que fueras, y ¿no te podias
-apartar? sino manteles y platos y tazas todo lo llenó este vuestro
-criado, cara de repelon trasnochado.
-
-_Loz._ ¿Qué es esto de que reviesa? algo vido sucio, que él tiene el
-estómago liviano.
-
-_Tal._ ¿Qué es eso que echa? ¿son lombrices?
-
-_Mozos._ Agora, mi padre, son los bofes en sentir el tocino.
-
-_Loz._ Dénle unas pasas para que se le quite el hipar, no se ahogue.
-
-_Mozos._ Guay dél si comiera más, Dios quiso que no fué sino un
-bocado.
-
-_Orop._ No será nada.
-
-_Loz._ Señora, no querria que le quebrase en ciciones, porque su
-padre las tuvo siete años, de una vez que lo gustó.
-
-_Tal._ ¡Amarga de tí, Guadalajara! Señora Lozana, no es nada, que
-lleva la cresta hinchada.
-
-_Loz._ Hijo mio, ¿tocino comes? guay de mi casa, no te me ahogues.
-
-_Tal._ ¡Quemado sea el venerable tocino!
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXXV.
-
-Cómo yendo en casa de otra cortesana vino su criado, y lo hizo vestir
-entre sus conocidos.
-
-
-_Loz._ Mira, Jacómina, no despiertes á la señora, déxala dormir, que
-el abad no la dexó dormir esta noche, ya se fué á cancillería por
-dineros, allá desollará cualque pobre por estar en gracia de tu ama.
-Yo me salí pasico, cierra la puerta y mira si me demanda di que fuí á
-mi casa.
-
-_Jacómina._ Sí haré, mas acordaos de mí.
-
-_Loz._ ¿De qué?
-
-_Jacóm._ Que me traigais aquello para quitar el paño de la cara.
-
-_Loz._ Y ¿qué piensas? ¿por dos julios te habian de dar los
-porcelletes, y limon, y agraz estilado, y otras cosas que van dentro?
-hermana, es menester más dineros si quieres que te traiga buena cosa.
-
-_Jacóm._ Toma veis ahí cinco julios, y no lo sepa mi señora, que mi
-vizcaíno me dará más si fueren menester.
-
-_Loz._ ¿Por qué no le dices tú á ese tu vizcaíno que me hable? que
-yo te lo haré manso, que te dará más, y no le digas que me has dado
-nada, que yo le haré que pague el agua y la fatiga, y á mi mozo
-quiero que le dé una espada de dos manos liviana; mañana te lo
-trairé, que para una romana lo tengo de hacer, que es muy morena,
-y me ha de dar uvas para colgar, y más que sacaré calla callando,
-y tú, si quieres ser hermosa, no seas mísera de lo que puedes ser
-larga; saca dese tu namorado lo que pudieres, que en mi casa te lo
-hallarás, y de tu señora me puedes dar mill cosas que ella lo tome en
-placer. Ansí se ayudan las amigas, ¿quién sabe si tú algun tiempo me
-habrás menester? que las amas se mueren y las amigas no faltan, que
-tu serás aún con el tiempo cortesana, que ese lunar sobre los dientes
-dice que serás señora de tus parientes, y todos te ayudarémos, que
-ventura no te faltará, sino que tú estás ciega con este vizcaíno, y
-yo sé lo que me sé, y lo que más de dos me han dicho, sino que no
-quiero que salga de mí, que yo sé dónde serías tú señora, y mandarías
-y no serías mandada, y me vó que tengo que hacer, aquí verná mi mozo,
-dale tú aquello que sabes que escondimos; veslo, aquí viene, ¿venís?
-¿es hora, merdohem? entrá allá con Jacómina, y despues id á casa, y
-cerrá bien, y vení que me hallaréis en casa de la señora del solacio.
-
-_Blason._ Señora Lozana, ¿dónde, dónde tan de priesa?
-
-_Loz._ Ya podeis pensar, mujer que es estada cuatro sábados mala, y
-sin ayuda de nadie, mirá si tengo de darme priesa á rehacer el tiempo
-perdido; ¿qué pensais? ¿que me tengo de mantener del viento, como
-camaleon? no tengo quien se duela de mí, que vosotros sois palabras
-de presente y no más.
-
-_Blas._ ¡Oh señora Lozana! sabe bien vuestra merced que yo soy
-palabras de pretérito y futuro, servidor vuestro, mas mirando la
-ingratitud de aquella que vos sabeis, diré yo lo que dixo aquel
-lastimado, _patria ingrata, non habebis ossa mea_, que quiere decir,
-_puta ingrata, non intrabis in corpore meo_, ¿cómo, señora Lozana, si
-yo le doy lo que vos misma mandastes, y más, como se ve que no son
-venidos los dineros de mis beneficios cuando se los echo encima, y le
-pago todas las deudas, porque aquella mujer no ha de mirar que yo no
-soy lazarillo, el que cavalgó á su agüela, que me trata peor, voto á
-Dios?
-
-_Loz._ En eso tiene vuestra merced razon, mas mirá que con el grande
-amor que os tiene, ella hace lo que hace, y no puede más, que ella
-me lo dixo, y si no fuese porque voy agora de priesa á buscar unos
-dineros prestados para comprar á mi criado una capa mediana sin
-ribete, yo haria estas paces.
-
-_Blas._ Señora Lozana, no quiero que sean paces, porque yo determino
-de no vella en toda mi vida; mas por ver que dice, y en qué términos
-anda la cosa, os ruego que vais allá, y mireis por mi honra, como
-vos, señora, soleis, que yo quiero dar á vuestro criado una capa de
-Perpiñan que no me sirvo della, y es nueva, y á vuestra merced le
-enviaré una cintura napolitana.
-
-_Loz._ ¿Y cuándo?
-
-_Blas._ Luégo, si luégo viene vuestro criado.
-
-_Loz._ Veislo, viene; caminá, alvanir de putas, que veis ahí vuestro
-sueño suelto, este señor os quiere honrar, id con él, y vení donde os
-dixe.
-
-_Blas._ Señora, hacé el oficio como soleis.
-
-_Loz._ Andá, perdé cuidado, que ya sé lo que vos quereis; basta,
-basta.
-
-_Sustituto._ Señora Lozana, acá, acá; pese al turco si en toda mi
-vida os hube menester, agora más que nunca.
-
-_Loz._ Ya sé que me quereis, yo no puedo serviros, porque pienso en
-mis necesidades, que no hay quien las piense por mí, que yo y mi
-criado no tenemos pelo de calza ni con qué defendernos del frio.
-
-_Sust._ Señora Lozana, eso es poca cosa para vuestra merced, yo daré
-una cana de medida de estameña fina, y zapatos y chapines, y dexáme
-luégo la medida, que mañana, ántes que vos, señora, os levanteis, os
-lo llevarán, y vuestro mozo envíamelo aquí, que yo le daré la devisa
-de mi señora y mi vida, aunque ella no me quiere ver.
-
-_Loz._ ¿Y de cuándo acá no os quiere ver? que no dice ella eso, que
-si eso fuera, no me rogára ella á mí que fuese con ella disimulada
-á dar de chapinazos á la otra con quien os habeis envuelto, mas no
-con mi consejo, que para eso no me llama vuestra merced á mí, porque
-hay diferencia della á la señora Virgilia, y mirá, señor, ésa es
-puta salida, que en toda su casa no hay alhaja que pueda decir por
-esta gracia de Dios, que todo está empeñado y se lo come la usura,
-que Trigo me lo dixo: quiere vuestra merced poner una alcatraza con
-aquélla, que su gracia y su reposo y su casa lleva, y su saber basta
-para hacer tornar locos á los sabios, y si vuestra merced dará la
-devisa á mi mozo, será menester que yo me empeñe para dalle jubon de
-la misma devisa.
-
-_Sust._ Andá, señora Lozana, que no suelo yo dar devisa que no dé
-todo; en esto verá que no la tengo olvidada á mi señora Virgilia, que
-voto á Dios, que mejor sé lo que tengo en ella, que no lo que tengo
-en mi casa. Veis, aquí viene el malogrado de vuestro criado con capa,
-parece al superbio de Perusa, que á nadie estima; quédese él aquí, y
-vaya vuestra merced buen viaje.
-
-_Loz._ ¡Cuántas maneras hay en vosotros los hombres por sujetar á las
-sujetas, y matar á quien muere! allá esperaré al señor mi criado, por
-ver cómo le dice la librea de la señora Virgilia.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXXVI.
-
-Cómo un caballero iba con un embaxador napolitano travestidos, y
-vieron de léxos á la Lozana, y se la dió á conocer el caballero al
-embaxador.
-
-
-_Caballero._ Monseñor, ¿ve vuestra señoría aquella mujer que llama
-allí?
-
-_Embaxador._ Sí.
-
-_Cab._ Corramos y tomémosla en medio, y gozará vuestra señoría la
-más excelente mujer que jamas vido, para que tenga vuestra señoría
-que contar si la goza por entero, y si toma conosciencia con ella, no
-habrá menester otro solacio, ni quien le diga mejor cuantas hermosas
-hay, y cada una que es hermosa, que tiene el mejor ver y judicar
-que jamas se vido, porque bebió y pasó el rio de Nilo, y conoce sin
-espejo, porque ella lo es, y como las tiene en plática, sabe cada
-una en qué puede ser loada, y es muy universal en todas las otras
-cosas que para esto de amores se requieren, y mírela en tal ojo que
-para la condicion de vuestra señoría es una perla, desta se puede muy
-bien decir: _Mulier que fuit in urbe habens septem mecanicas artes_.
-Pues á las liberales jamas le faltó retórica ni lógica para responder
-á quien las estudió, el mirable ingenio que tiene da que hacer á
-los que la oyen. Monseñor, vamos desta parte, esperemos á ver si me
-conoce.
-
-_Embax._ Al cuerpo de mí esta dona yo la vi en Bancos que parlaba,
-muy dulce y con audacia, que parecia un Séneca.
-
-_Cab._ Es parienta del ropero, conterránea de Séneca, Lucano, Marcial
-y Avicena, la tierra lo lleva, está in agilibus, no hay su par, y
-tiene otra excelencia, que lustravit provincias.
-
-_Embax._ ¿Es posible? como riguarda in qua.
-
-_Loz._ Ya, ya conocido es vuestra merced, por mi vida, que aunque
-se cubra, que no aprovecha, que ya sé que es mi señor, por mi vida,
-tantico la cara, que ya sé que es de ver y de gozar, ese señor no
-lo conozco, más bien veo que debe ser gran señor. A seguridad le
-suplico que me perdone, que yo lo quiero forzar, por mi vida, que son
-matadores esos ojos, ¿quién es ese señor? que lo sirva yo, por vida
-de vuestra merced, y de su tio, y mi señor.
-
-_Cab._ Señora Lozana, este señor os suplica que le metais debaxo
-de vuestra caparela, y entrará á ver la señora Angelina porque vea
-si tengo razon en decir que es la más acabada dama que hay en esta
-tierra.
-
-_Loz._ A vuestra señoría metelle he yo encima, no debaxo, mas yo lo
-trabajaré, esperen aquí, que si su merced está sola, yo la haré poner
-á la ventana, y si más mandaren, yo verné abaxo, bien estaré media
-hora, paséense un poco, porque les tengo de rogar primero que haga un
-poco por mí, que estoy en gran necesidad, que me echan de la casa, y
-no tengo de qué pagar, que el borracho del patron no quiere ménos de
-seis meses pagados ántes.
-
-_Cab._ Pues no os detengais en nada deso, que la casa se pagará;
-enviáme vos á vuestro criado á mi posada, que yo le daré con qué
-pague la casa, porque su señoría no es persona que debe esperar.
-
-_Loz._ ¿Quién es, por mi vida?
-
-_Cab._ Andá, señora Lozana, que persona es, que no perderéis nada con
-su señoría.
-
-_Loz._ Sin eso y con eso sirvo yo á los buenos, esperen.
-
-_Cab._ Monseñor, ¿qué le parece de la señora Lozana? Sus inxertos
-siempre toman.
-
-_Embax._ Me parece que es astuta, que cierto ha de la sierpe é de la
-paloma. Esta mujer sin lágrimas parará más insidias que todas las
-mujeres con lágrimas; por vida del visorey, que mañana coma comigo,
-que yo le quiero dar un brial.
-
-_Cab._ Mírela vuestra señoría á la ventana, no hay tal Lozana en el
-mundo, ya abre, veamos qué dice, cabecea que entremos, donde ni
-fierro ni fuego á la virtud empece.
-
-_Embax._ Qua piu bella la madre que la filla.
-
-_Cab._ Monseñor, ésta es cárcel de amor; aquí idolatró Calixto, aquí
-no se estima Melibea, aquí poco vale Celestina.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXXVII.
-
-Cómo de allí se despidió la Lozana, y se fué en casa de un hidalgo
-que la buscaba, y estando solos se lo hizo porque diese fe á otra que
-lo sabía hacer.
-
-
-_Loz._ Señores, no hay más que hacer, la prision es segurísima, la
-prisionera piadosa, la libertad no se compra, la sujecion aquí se
-estima, porque hay merecimiento para todo, vuestra señoría sea muy
-bien venido, y vuestra merced me tenga la promesa, que esta tarde,
-irá mi criado á su posada, y si vuestra merced manda que le lleve una
-prenda de oro ó una toca tunici, la llevará, porque yo no falte de mi
-palabra, que prometí por todo hoy, á este señor yo lo visitaré.
-
-_Cab._ Señora Lozana, no envieis prenda, que entre vos y mí no se
-pueden perder sino los barriles; enviá, como os dixe, y no cureis de
-más, y mirá que quiere su señoría que mañana vengais á verlo.
-
-_Loz._ Beso sus manos y vuestros piés, mas mañana no podrá ser,
-porque tengo mi guarnelo lavado, y no tengo qué me vestir.
-
-_Cab._ No cureis, que su señoría os quiere vestir á su modo y al
-vuestro, veni ansí como estais, que os convida á comer, y no haga
-esperar, que su señoría come de mañana.
-
-_Loz._ Por la luz de Dios, no estuviese sin besar tal cara como ésa,
-aunque supiese enojar á quien lo ve.
-
-_Angelina._ Ansí, Lozana, no cureis, andá, dexaldo, que me enojaré,
-aunque su merced no me quiere ver.
-
-_Cab._ Señora, deseoso yo servir, por tanto le suplico que á monseñor
-mio le muestre su casa y sus joyas, porque su señoría tiene muchas y
-buenas, que puede servir á vuestra merced; señora Lozana, mañana no
-se os olvide de venir.
-
-_Loz._ No sé si se me olvidará, que soy desmemoriada despues que
-moví, que si tengo de hacer una cosa es menester ponerme una señal en
-el dedo.
-
-_Cab._ Pues vení acá, tomá este anillo, y mirá que es un esmeralda,
-no se os caiga.
-
-_Loz._ Sus manos beso, que más la estimo que si me la diera la señora
-Angelina dada.
-
-_Ang._ Andá, que os la dó, y traelda por mi amor.
-
-_Loz._ No se esperaba ménos desa cara de luna llena; ay, señora
-Angelina, míreme, que parezco obispo, por vida de vuestra merced y
-mia, que no estoy más aquí, vén á cerrar, Matehuelo, que me esperan
-allí aquellos mozos del desposado de Hornachuelos, que no hay quien
-lo quiera, y él porfiar y con todas se casa, y ninguna sirve de buena
-tinta.
-
-_Matehuelo._ Cerrar y abriros, todo á un tiempo.
-
-_Mozos._ Vení, señora Lozana, caminá, cuerpo de mí, que mi amo se
-desmaya y os espera, y vos todavía queda, sin vos no valemos nada,
-porque mi amo nunca se rie sino cuando os ve, y por eso mirá por
-nosotros y sednos favorable, agora que le son venidos dineros, ántes
-que se los huelan las bagasas, que voto á Dios, con putas y rufianas
-y tabaqueras no podemos medrar, por eso ayúdenos vuestra merced, y
-haga cuenta que tiene dos esclavos.
-
-_Loz._ Callá, dexá hacer á mí, que yo lo porné del lodo á dos manos,
-vuestro amo es como el otro que dicen, cantar mal y porfiar, él se
-piensa ser Pedro Aguilocho, y no lo pueden ver putas más que al
-diablo, unas me dicen que no es para nada, otras que lo tiene tan
-luengo que parece anadon, otras que arma y no desarma, otras que es
-mísero, y aquí firmaré yo que primero que me dé lo que le demando,
-me canso, y al cabo saco de la mitad de lo que le pido, que es trato
-cordobés; él quiere que me esté allí con él, y yo no quiero perder
-mis ganancias que tengo en otra parte, y mirá qué teson ha tenido
-comigo, que no he podido sacar dél, que como me daba un julio por
-cada hora que estoy allí, que me dé dos, que más pierdo yo en otras
-partes, que no vine yo de entrada, como el que tiene veinte piezas
-las mejores de Cataluña, y no sé en qué se las expende, que no
-relucen, y siempre me cuenta deudas; pues mándole yo que putas lo han
-de comer á él y á ello todo, no curés, que ya le voy cayendo en el
-rastro; ¿veis el otro mozo dó viene?
-
-_Marzoco._ ¿Qué es eso? ¿dó is, señora?
-
-_Loz._ A veros.
-
-_Marz._ Hago saber á vuestra merced que tengo tanta penca de cara de
-ajo.
-
-_Loz._ Ésa sea la primera alhaja que falte en tu casa, y áun como á
-tí llevó la landre; tente allá, bellaco, andando se te caiga.
-
-_Marz._ Señor, ya viene la Lozana.
-
-_Patron._ Bien venga el mal si viene solo, que ella siempre vendrá
-con cualque demanda.
-
-_Loz._ ¿Qué se hace, caballeros? ¿Háblase aquí de cosas de amores ó
-de mí, ó de cualque señora á quien sirvamos todos? por mi vida, que
-se me diga, porque si es cosa á que yo pueda remediar, lo remediaré,
-porque mi señor amo no tome pasion, como suele por demas, y por no
-decir la verdad á los médicos: ¿qué es eso? ¿no me quiere hablar? ya
-me vó, que ansí como ansí aquí no gano nada.
-
-_Moz._ Vení acá, señora Lozana, que su merced os hablará y os pagará.
-
-_Loz._ No, no, que ya no quiero ser boba, si no me promete dos julios
-cada hora.
-
-_Marz._ Vení, que es contento, porque más mereceis, máxime si le
-socorreis, que está amorado.
-
-_Loz._ ¿Y de quién? catá que me corro si de otra se enamoró, mas como
-todo es viento su amor, yo huelgo que ame y no sea amado.
-
-_Marz._ ¿Cómo, señora Lozana, y quién es aquel que ama y no es amado?
-
-_Loz._ ¿Quién? su merced.
-
-_Marz._ ¿Y por qué?
-
-_Loz._ Eso yo me lo sé, no lo diré sino á su merced solo.
-
-_Marz._ Pues ya me voy, vuestras cien monedas agora, Dios lo dixo.
-
-_Loz._ Andá, que ya no es el tiempo de Mari-Castaña.
-
-_Patron._ Dexá decir, señora Lozana, que no tienen respeto á nadie,
-entendamos en otro: yo muero por la señora Angelina, y le daré seis
-ducados cada mes, y no quiero sino dos noches cada semana, ved vos si
-merece más, y por lo que vos dixéredes me regiré.
-
-_Loz._ Señor, digo que no es muncho aunque le diese la metad de
-vuestro oficio de penitencería; mas ¿cómo harémos? que si vuestra
-merced tiene ciertos defectos que dicen, será vuestra merced perder
-los ducados y yo mis pasos.
-
-_Pat._ ¿Cómo, señora Lozana? ¿y suelo yo pagar mal á vuestra merced?
-Tomá, veis ahí un par de ducados, y hacé que sea la cosa de sola
-signatura.
-
-_Loz._ Soy contenta, mas no me entiende vuestra merced.
-
-_Pat._ ¿Qué cosa?
-
-_Loz._ Digo que si vuestra merced no tiene de hacer sino besar, que
-me bese á mí.
-
-_Pat._ ¿Cómo besar? que la quiero cavalgar.
-
-_Loz._ ¿Y dónde quiere ir á caballar?
-
-_Pat._ Andá para puta, zagala, burlais.
-
-_Loz._ No burlo, por vida de la señora honrada á quien vos quereis
-cavalgar y armar, y no desarmar.
-
-_Pat._ ¡Oh pese á tal! ¿Y eso decís? por vida de tal que lo habeis de
-probar, porque tengais qué contar.
-
-_Loz._ ¡Ay, ay! por el siglo de vuestro padre que no me hagais mal,
-que ya basta.
-
-_Pat._ Mal le haga Dios á quien no os lo metiere todo, aunque sepa
-ahogaros, y veréis si estoy ligado, y mirá cómo desarmo.
-
-_Loz._ ¿Tal frojolon tenés? esta vez no lo quisiera perder aunque
-supiera hallar mi anillo, que perdí agora cuando venía.
-
-_Pat._ Tomá, veis aquí uno que fué de monseñor mio, que ni á mí se me
-olvidará, ni á vos se os irá de la memoria de hablar á esa señora, y
-decilde lo que sé hacer.
-
-_Loz._ Por mi vida, señor, que como testigo de vista, diré el aprieto
-en que me ví; ¡ay, ay! y desos sois, desde aquí voy derecho á contar
-á su merced vuestras virtudes.
-
-_Pat._ Sí, mas no está, que tomará celos su porfía.
-
-_Loz._ Muncho hará á vuestro propósito, aunque estais ciego, que
-segun yo sé y he visto, esa señora que pensais que es á vuestra vista
-hermosa, no se va al lecho sin cena.
-
-_Pat._ ¿Cómo? por vida de la Lozana.
-
-_Loz._ Que su cara está en mudas cada noche, y las mudas tienen esto,
-que si se dejan una noche de poner qué no valen nada, por eso se dice
-que cada noche daba de cená á la cara.
-
-_Pat._ ¿Y estas mudas qué son?
-
-_Loz._ Cerillas hechas de uvas asadas, mas si la veis debaxo de los
-paños, lagartixa parece.
-
-_Pat._ Callá, señora Lozana, que tiene gracia en aquel menear de ojos.
-
-_Loz._ Eso yo me lo tengo, que no soy puta, cuánto más ella que vive
-deso.
-
-_Pat._ Quien á otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer,
-como agora vos.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXXVIII.
-
-Cómo la Lozana entra en la baratería de los gentiles hombres y dice:
-
-
-_Loz._ Algo tengo yo aquí, que el otro dia cuando vine por no tener
-favor, con seis ducadillos me fuí, de un resto que hizo el faraute,
-mi señor; mas agora que es el campo mio, restos y resto mio serán.
-
-_Octavio._ Señora Lozana, resto quexoso será el mio.
-
-_Loz._ Andá, señor, que no de mí.
-
-_Aurelio._ Vení acá, señora Lozana, que aquí se os dará el resto y la
-suerte principal.
-
-_Loz._ Viva esa cara de rosa, que con esa magnificencia las hacés
-esclavas siendo libres, que el resto dicen que es poco.
-
-_Aur._ ¿Cómo poco? tanto, sin mentir.
-
-_Loz._ Crezca de dia en dia, porque gocés tan florida mocedad.
-
-_Aur._ Y vos, señora Lozana, goceis de lo que bien quereis.
-
-_Loz._ Yo, señor, quiero bien á los buenos y caballeros que me ayudan
-á pasar mi vida sin decir ni hacer mal á nadie.
-
-_Oct._ Eso tal sea este resto, porque es para vos, tomaldo, que para
-vos se ganó.
-
-_Loz._ ¿Sepamos cuánto es?
-
-_Oct._ Andá, callá y cogé, que todos dicen _Amén_, sino quien perdió,
-que calla.
-
-_Loz._ Soy yo capellana de todos, y más de su señoría.
-
-_Oracio._ Cogé, señora Lozana, que si los pierdo, en habellos vos los
-gano, aunque el otro dia me motejaste delante de una dama.
-
-_Loz._ Yo, señor, lo que dixe entónces digo ahora, que ellas me lo
-han dicho, que diz que teneis un diablo que parece conjuro de sacar
-espíritus.
-
-_Orac._ ¡Oh pese á tal! ¿y eso dicen ellas? no saben bien la materia.
-
-_Loz._ Si no saben la materia, saben la forma.
-
-_Orac._ No hay ninguno malo, mozas.
-
-_Loz._ Señor, no, sino que unos tienen más fuerza que otros.
-
-_Milio._ Señora Lozana, hacé parte á todos de lo que sabeis; ¿de mí
-qué dicen, que no me quieren ver ni oir?
-
-_Loz._ Hay pecador sobre que dicen que vuestra merced es el que
-muncho hizo.
-
-_Salustio._ ¿Y yo, señora Lozana?
-
-_Loz._ Vuestra merced el que poco y bueno, como de razon.
-
-_Camilo._ ¿A mí, señora Lozana, qué?
-
-_Loz._ Vos, señor, el que no hizo nada que se pareciese.
-
-_Cam._ Porque cayó en mala tierra, que son putas insaciables. ¿No le
-basta á una puta una y dos, y un beso tres, y una palmadica cuatro, y
-un ducado cinco? ¿son piltracas?
-
-_Loz._ Sí para vos, mas no para nos; ¿no sabés que uno que es bueno,
-para sí es bueno, más mejor es si su bondad aprovecha á munchos?
-
-_Cam._ Verdad decís, señora Lozana, mas el pecado callado, medio
-perdonado.
-
-_Loz._ Si por ahí tirais, callaré, mas siempre oí decir que las cosas
-de amor avivan el ingenio, y tambien quieren plática, el amor sin
-conversacion es bachiller sin repetidor, y voyme, que tengo que hacer.
-
-_Aur._ Mirá, señora Lozana, que á vos encomiendo mis amores.
-
-_Loz._ Y si no sé quién son.
-
-_Aur._ Yo os lo diré si vos mandais, que cerca están, y yo léxos.
-
-_Loz._ Pues dexáme agora, que voy á ver si puedo hallar quien me
-preste otros dos ducados para pagar mi casa.
-
-_Aur._ Voto á Dios, que si los tuviera que os los diera, mas dexé la
-bolsa en casa por no perder, y tambien porque se me quebraron los
-cerraderos, mas sed cierta que eso y más os dexaré en mi testamento.
-
-_Loz._ ¿Cuándo? soy vuestra sin eso y con eso, véngase á mi casa esta
-noche y jugarémos castañas, y probará mi vino, que raspa; sea á cená,
-y haré una cazuela de pexe, que dicen que venden unas azedias frescas
-vivas, y no tengo quien me vaya por ellas y por un cardo.
-
-_Aur._ Pues yo enviaré á mi mozo esta tarde con todo.
-
-_Loz._ Vuestra merced será muy bien venido; nunca me encuentra Dios
-sino con míseros lacerados, él caerá, que para la luz de Dios, que
-bobo y hidalgo es.
-
-_Guardian._ ¿Qué se dice, señora Lozana? ¿dó buena?
-
-_Loz._ Señor, á mi casa.
-
-_Guard._ Llegaos aquí al sol, y sacáme un arador, y contáme cómo os
-va con los galanes deste tiempo, que no hay tantos bobos como en mis
-tiempos, y ellas creo que tambien se retiran.
-
-_Loz._ ¿Y cómo? si bien supiese vuestra merced, no hay puta que valga
-un maravedí, ni dé de comer á un gato, y ellos, como no hay saco de
-Génova, no tienen sino el maullar, y los que algo tienen piensan que
-les ha de faltar para comer, y á las veces sería mejor hoder poco que
-comer muncho, cuantos he visto enfermos de los riñones por miseria de
-no expender, y otros que piensan que por cesar han de vivir, mas es
-al contrario, que _semel in setimana_ no hizo mal á nadie.
-
-_Alcaide._ Por mi vida, señora Lozana, que yo _semel in mense_ y _bis
-in anno_.
-
-_Loz._ Andá ya, que ya lo sé, que vuestra merced hace como viejo y
-paga como mozo.
-
-_Guard._ Eso del pagar, mal pecado, nunca acabó, porque cuando era
-mozo pagaba por entrar, y agora por salir.
-
-_Loz._ Viva vuestra merced muchos años, que tiene del peribon; por
-eso dadme un alfiler, que yo os quiero sacar diez aradores.
-
-_Alc._ Pues sacá, que por cada uno os daré un grueso.
-
-_Loz._ Ya sé que vuestra merced lo tiene grueso, que á su puta beata
-lo oí, que le metiades las paredes adentro, dámelo de argento.
-
-_Alc._ Por vida de mi amiga, que si yo los hubiese de comprar, que
-diese un ducado por cada uno, que uno que retuve me costó más de
-ciento.
-
-_Loz._ Sofa sería ése, no hace para mí, quiérome ir con mi honra.
-
-_Alc._ Vení acá, traidora, sacáme uno no más de la palma.
-
-_Loz._ No sé sacar de la palma ni del codo.
-
-_Guard._ ¿Y de la punta de la picarazada?
-
-_Loz._ De ahí sí, buscallo, mas no hallarlo.
-
-_Guard._ ¡Oh cuerpo de mí, señora Lozana, que no sabeis de la palma
-y estais en tierra, que los sacan de las nalgas con putarólo, y no
-sabeis vos sacallos al sol con buen aguja!
-
-_Loz._ Sin aguja los saco yo cuando son de oro ó de plata, que de
-otras suertes ó maneras no me entiendo; mejor hará vuestra merced
-darme un barril de mosto para hacer arrope.
-
-_Guard._ De buena gana, enviá por ello y por leña para hacello, y por
-membrillos que cozais dentro, y mirá si mandais más, que á vuestro
-servicio está todo.
-
-_Loz._ Soy yo suya toda.
-
-_Alc._ Y yo vuestro hasta las trencas.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XXXIX.
-
-Cómo la señora Terencia vido pasar á la Lozana y la manda llamar.
-
-
-_Terencia._ Ves allí la Lozana que va de priesa, Migallejo, va,
-asómate y llámala.
-
-_Migallejo._ ¿Señora Lozana? ¿ah, señora Lozana? mi señora le ruega
-que se llegue aquí.
-
-_Loz._ ¿Quién es la señora?
-
-_Migall._ La del capitan.
-
-_Loz._ ¿Aquí se ha pasado su merced? yo huelgo con tal vecina; las
-manos, señora Terencia.
-
-_Ter._ Las vuestras vea yo en la picota, y á vos encorozada sin
-proceso, que ya sin pecado lo merece, mas para su vejez se le guarda;
-miralda cuál viene, que parece corralario de putas y xarahoz de
-necios, díle que suba.
-
-_Migall._ Sobí, señora.
-
-_Loz._ Ay qué cansada que vengo, y sin provecho, señora, ¿cómo está
-vuestra merced?
-
-_Ter._ A la fe, señora Lozana, enojada, que no me salen mis cosas
-como yo querria, dí á hilar, y hame costado los ojos de la cara
-porque el capitan no lo sienta, y agora no tengo trama.
-
-_Loz._ Señora, no os maravilleis, que cada tela quiere trama, el otro
-dia no quisistes oir lo que yo os decia, que de allí sacárades trama.
-
-_Ter._ Callá, que sale el capitan.
-
-_Capitan._ ¿Qué es, señora?
-
-_Loz._ Señor, servir á vuestra merced.
-
-_Cap._ ¿Qué mundo corre?
-
-_Loz._ Señor, bueno, sino que todo vale caro, que compran los pobres
-y venden los ricos, duelos tienen las repúblicas cuando son los
-señores mercadantes y los ricos revenden. Este poco de culantro seco
-me cuesta un bayoque.
-
-_Cap._ Hi, hi, hi, comprándolo vos cada dia se sube, mas decíme qué
-mercado hay agora de putas.
-
-_Loz._ Bueno, que no hay hambre dellas, mas todas son míseras, y
-cada una quiere avanzar para el cielo, señor, no quiero más putas,
-que harta estó dellas, si me quisieren en mi casa estaré, como hacia
-Galazo, que á puente Sixto moraba, y allí le iban á buscar las putas,
-para que las aconchase, y si él tenía buena mano, yo la tengo mejor,
-y él era hombre y mujer, que tenía dos naturas, la de hombre como
-muleto, y la de mujer como de vaca, dicen que usaba la una, la otra
-no sé, salvo que lo conocí que hacia este oficio de aconchar, al cual
-yo le sabré dar la manera mejor, porque tengo más conversacion que no
-cuantas han sido en esta tierra.
-
-_Cap._ Dexá eso; decíme cómo os va, que muncha más conversacion
-tiene el Zopin que no vos, que cada dia lo veo con vestidos nuevos
-y con libreas, y siempre va medrado, no sé lo que hace, que toda su
-conversacion es á Torre sanguína.
-
-_Loz._ Señor, maravíllome de vuestra merced, quererme igualar con
-el Zopin, que es fiscal de putas, y barrachel de regantío y rufian
-magro, y el año pasado le dieron un treinton como á puta, no pensé
-que vuestra merced me tenía en esta posesion, yo puedo ir con mi
-cara descubierta por todo, que no hice jamas vileza, ni alcagüetería
-ni mensaje á persona vil; á caballeros y á putas de reputacion,
-con mi honra procuré de interponer palabras, y amansar iras, y
-reconciliar las partes, y hacer paces y quitar rencores, examinando
-partes, quitar martelos viejos, haciendo mi persona albardon por
-comer pan, y esto se dirá de mí, si alguno me querrá poner en fábula:
-muncho supo la Lozana, más que no demostraba.
-
-_Cap._ Señora Lozana, ¿cuántos años puede ser una mujer puta?
-
-_Loz._ Dende doce años hasta cuarenta.
-
-_Cap._ ¿Veinte y ocho años?
-
-_Loz._ Señor, sí, hartarse hasta reventar, y perdonadme, señora
-Terencia.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XL.
-
-Cómo yendo su camino encuentra con tres mujeres, y despues con dos
-hombres que la conocen de luengo tiempo.
-
-
-_Loz._ ¿Para qué es tanto ataparse? que ya veo que no pudo el baño
-hacer más que primero habia, salvo lavar lo limpio, y encender color
-donde no fué menester arrebol.
-
-_Griega._ Hi, hi, hi; vuestra casa buscamos, y si no os encontrábamos
-perdiamos tiempo, que imos á cená á una viña, y si no pasamos por
-vuestra mano, no valemos nada, porque tenemos de ser miradas, y van
-otras dos venecianas, y es menester que vos, señora Lozana, pongais
-en nosotras todo vuestro saber, y pagaos; ansí mismo vaya vuestro
-criado con nosotras, y verná cargado de todo cuanto en el banquete se
-diere, y avisaldo que se sepa ayudar, porque cuando venga traiga qué
-rozar.
-
-_Loz._ Señoras mias, en fuerte tiempo me tomais, que en toda mi casa
-no hay cuatrin ni maravedí, ni cosa aparejada para serviros, mas
-por vuestro amor, y por comenzar á aviar la gente á casa, yo iré
-y buscaré las cosas necesarias para de presto serviros, mi criado
-irá, más por haceros placer que por lo que puede traer, y vosotras
-miráme bien por él, y no querria que hiciese quistion con ninguno,
-porque tiene la mano pesada, y el remedio es que cuando se enciende
-como berraco, quien se halla allí más presto le ponga la mano en el
-cerro, y luégo amansa, y torna como un manso; veislo viene. Anade,
-anda, ¿qué cosa? ¿qué cosa? ¿en qué están las alcavalas? como se vé
-vestido, que parece dominguillo de higueral, no estima el resto;
-volveos, andá derecho, ansí relumbre la luna en el rollo como este mi
-novio, andá á casa, y tenémela limpia, y guardá no rompais vos esa
-librea, colgadla; señoras, id á mi casa, que allí moro junto al rio,
-pasada la via Asinaria más abaxo, yo voy aquí á una especiería por
-ciertas cosas para vuestro servicio, aunque sepa dexar una prenda.
-
-_Griega._ Señora Lozana, tomá, no dexeis prenda, que despues
-contarémos, caminá.
-
-_Loz._ ¡Ay pecadora de mí! ¿quién son éstos? aquí me ternán dos
-horas, ya los conozco, ¡oxalá me muriera cuando ellos me conocieron!
-¡beata la muerte cuando viene despues de bien vivir! Andar, siempre
-oí decir que en las adversidades se conocen las personas fuertes;
-¿qué tengo de hacer? haré cara, y mostraré que tengo ánimo para
-saberme valer en el tiempo adverso.
-
-_Giraldo._ Señora Lozana, ¿cómo esta vuestra merced? no ménos
-poderosa ni hermosa os conocí siempre, y si entónces, mejor agora os
-suplicamos nos tengais por hermanos, y muy aparejados para vuestro
-servicio.
-
-_Loz._ Señores, ¿cuándo dexé yo de ser presta para servir esas
-caras honradas? que agora y en todo tiempo tuvieron merecimiento
-para ser de mí muy honrados, y no solamente agora que estoy en mi
-libertad, mas siendo sujeta no me faltaba inclinacion para serles muy
-aficionada, bien que yo y mi casa seamos pobres, al ménos aparejada
-siempre para lo que sus mercedes me quisieren mandar.
-
-_Gir._ Señora, servir.
-
-_Loz._ Señores, beso las manos de vuestras mercedes mill veces, y
-suplícoles que se sirvan de mi pobreza, pues saben que soy toda suya.
-Por vida del Rey, que no me la vayan penar al otro mundo los puercos,
-que les he hecho mill honras cuando estábamos en Damiata y en Túnez
-de Berbería, y agora con palabras prestadas me han pagado, Dios les
-dé el mal año, quisiera yo, pese al diablo, que metieran la mano á la
-bolsa por cualque docena de ducados, como hacia yo en aquel tiempo, y
-si no los tenía se los hacia dar á mi señor Diomedes, y á sus criados
-los hacia vestir, y agora á mala pena me conocen, porque sembré
-en porcuna, bien me decia Diomedes, guárdate, que éstos á quien tú
-haces bien te han de hacer mal. Mirá qué canes reñegados, villanos
-secretos, capotes de terciopelo, por estos tales se debia decir, si
-te ví no me acuerdo, quien sirve á munchos no sirve á ninguno.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XLI.
-
-Aquí comienza la tercera parte del retrato, y serán más graciosas
-cosas que lo pasado. Cómo tornó á casa y afeitó con lo que traia
-las sobredichas, y cómo se fueron, y su criado con ellas, y quedó
-sola, y contaba todo lo que habia menester para su trato, que queria
-comenzar, y de aquí adelante le darémos fin.
-
-
-_Loz._ Agora que me arremangué á poner trato en mi casa, vale todo
-caro, andar, pase por agora por contentar estas putas, que despues yo
-sabré lo que tengo de hacer.
-
-_Griega._ Mirámela cuál viene que le nazcan barbas, narices de
-medalla.
-
-_Loz._ Parece mi casa atalaya de putas; más puse del mio que no me
-distes.
-
-_Julia._ Sus, á mí primero, señora Lozana.
-
-_Loz._ Andá, no cureis, que eso hace primero para esto que á la
-postre, vení acá vos, Gaitero, id con ellas y mirá que es convite de
-catalanes, una vez en vida y otra en muerte, apañá lo que pudiéredes,
-que licencia tenés plomada destas señoras putas, que sus copos lo
-pagarán todo, garveá y traer á casa cara y no palos, caminá delante,
-id cantando.
-
-_Ramp._
- ¿Qué dirán que guardo,
- Malogrado,
- Qué dirán que guardo?
-
-_Loz._ Bueno, por mi vida, bueno como almotacen de mi tierra, aquí
-me quedo sola, deseo tenía de venir á mi casa, que, como dicen, mi
-casa y mi hogar cien ducados val, ya no quiero andar tras el rabo de
-putas. Hasta agora no he perdido nada, de aquí adelante quiero que
-ellas me busquen, no quiero que de mí se diga puta de todo trance
-alcatara á la fin, yo quiero de aquí adelante mirar por mi honra,
-que, como dicen, á los audaces la fortuna les ayuda, primeramente yo
-tengo buena mano ligera para quitar cejas, y sélo hacer mejor que yo
-me pienso, y tengo aquí esta casa al paso, y tengo este hombre que
-mira por mi casa, y me escalienta, y me da dentro con buen ánimo, y
-no se sabe sino que sea mi mozo, y nunca me demanda celos, y es como
-un siervo ligero, asimismo tengo mucha plática con quien yo tengo
-de usar este oficio, yo soy querida y amada de cuantas cortesanas
-favoridas hay, yo só conocida así en Roma como en el vulgo y fuera de
-Roma de munchos á quien yo he favorecido, y me traerán presentes de
-fuera, que terné mi casa abastecida, y si amuestro favor á villanos
-vernán sus mujeres, y porque las enseñe cómo se han de hacer bellas
-me traerán paxitas de higos y otras mill cosas como la tionlesa por
-el cuatrin del sublimato que le vendí, y como le prometí que otra
-vez le daria otra cosa mejor, porque secretamente se afeitase, pensó
-que hurtaba bogas, y envióme olivas y muchas manzanas y granadas que
-de Baena no podian ser mejores; pues si una villana me conoce, ¿qué
-haré cuando todas me tomen en plática? que mi casa será colmena, y
-tambien si yo asiento en mi casa no me faltarán muchos que yo tengo
-ya domados, y mitirillo por encarnazar, y será más á mi honra y á mi
-provecho, que no tomo sabor en casa de otrie, y si quisiere comer en
-mi casa, será á costa de otrie y sabráme mejor. Que no verná hombre
-aquí que no saque dél cuando de la leña, otro el carbon y otro el
-vino, y otro el pan, y otro la carne, y ansí de mano en mano sacaré
-la expesa, que no se sentirá, y esto riendo y burlando, que cada uno
-será contento de dar para estas cosas, porque no parece que sean
-nada cuando el hombre demanda un bayoque para peras, y como les sea
-poquedad sacar un bayoque, sacarán un julio y un carlin, y por ruin
-se tiene quien saca un groso. Ansí que si yo quiero saber vivir,
-es menester que muestre no querer tanto cuanto me dan, y ellos no
-querrán tomar el demas, y ansí se quedará todo en casa; otros vernán
-que traerán el seso en la punta del caramillo, y con éstos se ganará
-más, porque no tienen tiento hasta variar su pasion, y demandándoles
-darán cuanto tienen, y vernán otros que, con el amor que tienen,
-no comen, y hacelles hé comprar de comer, y pagar lo comprado, y
-hacelles hé que coste, y comeré yo y mi criado, y así se castigan los
-necios, y vernán otros que no serán Salomones, y afrentallos luégo
-en dos ó tres julios para cartas, y vernán otros novicios que agora
-vuelan, á estos tales no demandalles nada, sino fingir que si ellos
-tuviesen que yo no pasaria necesidad, y darme han fin á las bragas,
-y cuanto más si los alabo de valientes y que son amados de la tal,
-y que no vinieron á tiempo, y que el enamorado ha de ser gastador
-como el tal, y no mísero como el tal, y alabarlos que tienen gran
-cosa, que es esto para muchachos hacelles reyes, y á todos mirar
-de qué grado y condicion son, y en qué los puedo yo coger, y á qué
-se extiende su facultad, y ansí sacaré provecho y pagamiento, si
-no en dineros, en otras cosas, como de pajes rapiña, y de hijos de
-mercaderes robayna, y ansí daré á todos melecina; yo sé que si me
-dispongo á no tener empacho, y vo por la calle con mi cestillo, y
-llevo en él todos los aparejos que se requieren para aconchar, que
-no me faltará la merced del señor, y si soy vergonzosa seré pobre, y
-como dicen, mejor es tener que no demandar, así que si tengo de hacer
-este oficio, quiero que se diga que no fué otra que mejor lo hiciese
-que yo. ¿Qué vale á ninguno lo que sabe si no lo procura saber y
-hacer mejor que otrie? ejemplo gratia, si uno no es buen jugador,
-¿no pierde? ¿si es ladron bueno, sábese guardar que no lo tomen? ha
-de poner el hombre en lo que hace gran diligencia, y poca vergüenza y
-rota conciencia para salir con su empresa al corrillo de la gente.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XLII.
-
-Cómo estando la Lozana sola diciendo qué le convenia hacer para
-tratar y platicar en esta tierra sin servir á nadie, entró el Auctor
-callando, y disputaron los dos, y dice él:
-
-
-_Auctor._ Si está en casa la Lozana quiero vella y demandalla un poco
-de algalia para mi huéspeda, que está sorda. En casa está, dame con
-quien habla, voto á mí que debe de estar enojada con cualque puta,
-y agora todo lo que dice será nada, que despues serán amigas ántes
-que sea noche, porque ni ella sin ellas, ni ellas sin ella no pueden
-vivir, sabello tengo; que cualque cosa no le han querido dar, y por
-esto son todas estas braverías ó braveaduras. ¿Quién mató la Leona?
-¿quién la mató? matóla vuestro yerno, marido de vuestra hija, así
-será esta quistion, su criado habrá muerto cualque raton, y pensará
-que sea leona; otra cosa es, agora lo entiendo, ¿qué dice de sueños?
-tambien sabe de agüeros, y no sé qué otra cosa dixo de urracas y de
-tordos que saben hablar y que ella sabria vivir; el Perseo he oido,
-¡oh pese á san con la puta astuta! y no le bastaba Ovidio, sino
-Perseo, quiero sobir, que no es de perder, sino de gozar, de sus
-desparates, y quiero atar bien la bolsa ántes que suba, que tiene
-mala boca, y siempre mira allí, creo que sus ojos se hicieron de
-bolsa ajena, aunque yo siempre oí decir que los ojos de las mujeres
-se hicieron de la bragueta del hombre, porque siempre miran allí, y
-ésta á la bolsa, de manera que para con ella no basta un ñudo en la
-bolsa y dos gordos en la boca, porque huele los dineros donde están.
-Señora Lozana, ¿tiene algo de bueno á que me convide? que vengo
-cansado, y parecióme que no hacia mi deber si no entraba á veros,
-que, como vos sabeis, os quiero yo muncho por ser de hácia mi tierra;
-bien sabeis que los dias pasados me hicistes pagar unas calzas á la
-Maya, y no queria yo aquello, sino cualque viuda que me hiciese un
-hijo y pagalla bien, y vos que no perdiésedes nada en avisarme de
-cosa limpia sobre todo, y harémos un depósito que cualquier mujer se
-contente, y vos primero.
-
-_Loz._ Señor, á todo hay remedio sino á la muerte, asentaos, y
-harémos colacion con esto que ha traido mi criado, y despues
-hablarémos. Va por vino, ¿qué dices? ¡oh buen grado haya tu agüelo!
-¿y de dos julios no tienes cuatrin? pues busca, que yo no tengo sino
-dos cuatrines.
-
-_Auctor._ Dexá estar; toma, cambia, y trae lo que has de traer.
-
-_Loz._ Por mi vida, no le deis nada, que él buscará, desa manera no
-le faltará á él qué jugar, caminá pues, vení presto; sabeis, señor,
-que he pensado, que quizá Dios os ha traido hoy por aquí, á mí me ha
-venido mi camisa, y quiero ir esta tarde al estufa, y como venga, que
-peguemos con ello, y yo soy desta complision, que como yo quiero,
-luégo encaxo, y mirá, llegar y pegar todo será uno, y bástame á mí
-que lo hagais criar vos, que no quiero otro depósito, y sea mañana, y
-veníos acá, y comerémos un medio cabrito, que sé yo hacer apedreado.
-
-_Auctor._ Hi, hi; veis, viene el vino _in quo est luxuria_.
-
-_Loz._ Dame á beber, y da el resto del ducado á su dueño.
-
-_Ramp._ ¿Qué resto? veislo ahí, todo es guarnacha y malvasía de
-Candía, que cuesta dos julios el bocal, ¿y quereis resto?
-
-_Loz._ Mirá el borracho, y por fuerza habeis vos de traer guarnacha,
-traxerades corso ó griego, y no expendieras tanto.
-
-_Auctor._ Andá, hermano, qué bien hicistes traer siempre de lo mejor,
-toma, tráeme un poco de papel y tinta, que quiero notar aquí una cosa
-que se me recordó agora.
-
-_Loz._ Mirá, mancebo, sea ese julio como el ducado, hacé de las
-vuestras; señor, si él mete á jugar no torna acá hoy, que yo lo
-conozco.
-
-_Auctor._ ¿En qué pasais tiempo, mi señora?
-
-_Loz._ Cuando vino vuestra merced estaba diciendo el modo que tengo
-de tener para vivir, que quien veza á los papagayos á hablar, me
-vezará á mí á ganar. Yo sé ensalmar, y encomendar y santiguar, cuando
-alguno está ahojado, que una vieja me vezó, que era saludadera y
-buena como yo, sé quitar ahitos, sé para lombrices, sé encantar la
-terciana, sé remedio para las cuartanas y para el mal de la madre,
-sé cortar frenillos de bobos y no bobos, sé hacer que no duelan los
-riñones y sanar las renes, y sé medicar la natura de la mujer y la
-del hombre, sé sanar la sordera y sé ensolver sueños, sé conocer en
-la frente la phisionomía, y la chiromancía en la mano, y prenosticar.
-
-_Auctor._ Señora Lozana, á todo quiero callar, mas á esto de los
-sueños ni mirar en abusiones no lo quiero comportar, y pues sois
-mujer de ingenio, notá que el hombre cuando duerme sin cuidado, y
-bien cubierto y harto el estómago, nunca sueña, y al contrario,
-asimismo, cuando duerme el hombre sobre el lado del corazon, sueña
-cosas de gran tormento, y cuando despierta y se halla que no cayó de
-tan alto como soñaba, está muy contento, y si mirais en ello, veréis
-que sea verdad; y otras veces sueña el hombre que comia ó dormia con
-la tal persona, que há gran tiempo que no la vido, y otro dia verála
-ó hablarán de ella, y piensa que aquello sea lo que soñó, y son los
-humos del estómago, que fueron á la cabeza, y por eso conforman los
-otros sentidos con la memoria; ansí que, como dicen los maestros que
-vezan los niños en las materias, muchas veces acaece quel muchacho
-sueña dineros, y á la mañana se le ensuelven en azotes; tambien decís
-que hay aojados, esto quiero que os quiteis de la fantasía, porque no
-hay ojo malo, y si me decis cómo yo ví una mujer que dixo á un niño
-que su madre criaba muy lindo, y dixo la otra, ¡ay qué lindo hijo y
-qué gordico! y al hora el niño no alzó cabeza, esto no era mal ojo,
-mas mala lengua, y dañada intencion y venenosa malicia, como sierpe
-que trae el veneno en los dientes, que si dixera, ¡Dios sea loado
-que lo crió! no le pudiera empecer; y si me decís cómo aquella mujer
-lo pudo empecer con tan dulce palabra, digo que la culebra con la
-lengua hace caricias, y da el veneno con la cola y con los dientes,
-y notá, habeis de saber que todas vosotras, por la mayor parte, sois
-más prestas al mal y á la envidia que no al bien, y si la malicia
-no reinase más en unas que en otras, no conoceriamos nosotros el
-remedio que es signarnos con el signo de la † contra la malicia y
-dañada intencion de aquéllas, digo, que lícitamente se podrian decir
-miembros del diablo; á lo que de los agüeros y de las suertes decís,
-digo que si tal vos mirais, que haceis mal, vos y quien tal cree, y
-para esto notá que munchos de los agüeros en que miran, por la mayor
-parte son alimañas ó aves que vuelan, á esto digo que es suciedad
-creer que una criatura criada tenga poder de hacer lo que puede hacer
-su Criador, que tú que viste aquel animal que se desperezó, y has
-miedo, mira que si quieres, en virtud de su Criador, le mandarás que
-reviente y reventará, y por esto tú debes creer en el tu Criador, que
-es Omnipotente, y da la potencia y la virtud, y no á su criatura;
-ansí que, señora, la † sana con el romero, no el romero sin la †,
-que ninguna criatura os puede empecer, tanto cuanto la † os puede
-defender y ayudar, por tanto os ruego me digais vuestra intencion.
-
-_Loz._ Cuanto vos me habeis dicho es santo y bueno, mas mirá bien mi
-respuesta, y es que para ganar de comer tengo de decir que sé muncho
-más que no sé, y afirmar la mentira con ingenio, por sacar la verdad,
-¿pensais vos que si yo digo á una mujer un sueño, que no le saco
-primero cuanto tiene en el buche? y digo luégo cualque cosa, que veo
-yo que allí tiene ella ojo, y tal vuelta el anima apasionada no se
-acuerda de sí misma, y yo dígole lo que ella otra vez ha dicho, y
-como ve que yo acierto en una cosa, piensa que todo es ansí, que de
-otra manera no ganaria nada. Mirá el prenóstico que hice cuando murió
-el emperador Maximiliano, que decian quién sería emperador, dixe, yo
-oí aquel loco que pasaba diciendo: oliva despaña, despaña, despaña,
-que más de un año turó, que otra cosa no decian sino despaña,
-despaña. Y agora que há un año que parece que no se dice otro sino
-carne, carne, carne salata, yo digo que gran carnecería se ha de
-hacer en Roma.
-
-_Auctor._ Señora Lozana, ya me quiero ir, y estó siempre á vuestro
-servicio, y digo que es verdad un dicho que munchas veces leí, que,
-_quidquid agunt homines, intentio salvat omnes_, donde se ve claro
-que vuestra intencion es buscar la vida en diversas maneras, de
-tal modo, que otro cria las gallinas y vos comeis los pollos sin
-prejudicio ni sin fatiga. Felice Lozana, que no habria putas si no
-hubiese rufianas que las inxiriesen á las buenas con las malas.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XLIII.
-
-Cómo salia el Auctor de casa de la Lozana, y encontró una fantesca
-cargada y un villano, con dos asnos cargados uno de cebollas y otro
-de castañas, y despues se fué el Auctor con un su amigo, contándole
-las cosas de la Lozana.
-
-
-_Auctor._ ¿Qué cosa es esto que traés, señoreta?
-
-_Jacómina._ Bastimento para la cena, que viene aquí mi señora y un su
-amigo notario, y agora verná su mozo, que trae dos cargas de leña;
-señor, ¿es vuestra merced de casa? ayúdeme á descargar, que se me cae
-el bote de la mostaza.
-
-_Auctor._ Sube, que arriba está la Lozana; ¿qué quieres? ¿tú, vendes
-esas cebollas?
-
-_Villano._ Señor, no sé, son para presentar á una señora que se llama
-la Fresca, que mora aquí, porque me sanó á mi hijo del ahito.
-
-_Auctor._ Llamá, que ahí está, esas castañas son para que se ahite
-ella, y tú con sus pedos.
-
-_Villano._ Micer, sí.
-
-_Auctor._ Pues voto á Dios, que no hay letrado en Valladolid que
-tantos cliéntulos tenga, pues aquellas ocultas allá van, que por ella
-demandan, y no me partiré de aquí sin ver el trato que esta mujer
-tiene, allá entra la una y la otra mujer con dos ánades, aquélla
-no es puta, sino mal de madre, yo lo sabré al salir; ya se va el
-villano, ya viene la leña para la cena, milagros hace, que la quiere
-menuda, ya van por más leña, dice que sea seca, al mozo envia que
-traiga especias y azúcar, y que sean hartas y sin moler, que traiga
-candelas de sebo de las gordas, y que traiga hartas por su amor,
-que será tarde, que han de jugar, yo me maravillaba si no lo sabía
-decir á mi fidamani, que ella cene más de tres noches con candelas
-de notario y á costa de cualque monitorio; ¿veis dó sale la de los
-anadones? quiero saber qué cosa es; decíme, madre, ¿cómo os llamais?
-
-_Vitoria._ Fijo, Vitoria, enferma de la madre, y esta señora española
-me ha dado aqueste cerote para poner al ombligo.
-
-_Auctor._ Decidme, señora, ¿qué mete dentro, si vistes?
-
-_Vit._ Yo os lo diré, balbano y armoniaco, que consuma la
-ventosidad, y perdonáme, que tengo priesa.
-
-_Auctor._ Andate en buen hora, yo me quiero estar aquí y ver aquel
-palafranero á qué entra allá, que no estará muncho, que ya viene el
-notario ó novio, que será cardico, y moxama le trae el ladron; bueno,
-pues entra, que ahí te quiero yo, que mejor notario es ella que tú,
-que ya está matriculada, ya sale el otro, italiano es, más bien
-habla español y es mi conocido; á vos, Penacho, ¿qué se dice? ¿sois
-servicial á la señora Lozana? ¿qué cosa es eso que llevais?
-
-_Penacho._ ¡Juro á Dios! cosas buenas para el rabo, guarda que tú no
-lo dices á otro, questo es para la hemorroide que tiene monseñor mio,
-adio.
-
-_Auctor._ Va norabuena, que aquí viene quien yo deseaba; si vuestra
-merced viniera más presto viera maravillas, y entre las otras cosas
-oyera un remedio que la señora Lozana ha dado para cierta enfermedad.
-
-_Silvano._ Pues deso me quiero reir, que os maravilleis vos de sus
-remedios, sabiendo vos que remedia la Lozana á todos de cualquier
-mal ó bien; á los que á ella venian no sé agora cómo hace, mas en
-aquel tiempo que yo la conocí, embaucaba las gentes con sus palabras,
-y por cierto que dos cosas le vi hacer, la una á un señor que habia
-comido tósigo, y ella majó presto un rábano sin las hojas, y metiólo
-en vinagre fuerte, y púsoselo sobre el corazon y pulsos; y cuando fué
-la peste ella en Velitre, hizo esto mismo en vino bueno, y que tomase
-siempre placer, y que no se curase de otras píldoras ni purgas.
-Cada mes de Mayo come una culebra, por eso está gorda y fresca la
-traidora, aunque ella de suyo lo era.
-
-_Auctor._ ¿No veis qué prisa se dan á entrar y salir putas y notarios?
-
-_Silv._ Vámonos que ya son vacaciones, pues que cierran la puerta.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XLIV.
-
-Cómo fué otro dia á visitarla este su conocido Silvano, y las cosas
-que allí contaron.
-
-
-_Silv._ Señora Lozana, no se maraville, que quien viene no viene
-tarde, y el deseo grande vuestro me ha traido, y tambien por ver si
-hay páxaros en los nidos de antaño.
-
-_Loz._ Señor, nunca faltan palomas al palomar, y á quien bien os
-quiere no le faltarán palominos que os dar.
-
-_Silv._ No sean de camisa, que todo cuanto vos me decis os creo, Dios
-os bendiga, que gorda estais.
-
-_Loz._ Hermano, como á mis expesas y sábeme bien, y no tengo envidia
-al Papa, y gánolo, y osténtolo, y quiéromelo gozar y triunfar, y
-mal año para putas, que ya las he dado de mano, que por la luz de
-Dios, que si me han menester, que vienen cayendo, que ya no soy la
-que solia; mirá qué casa, y en qué lugar, y qué paramentos, y qué
-lecho que tengo, salvo que ese bellaco me lo gasta cada noche que no
-duerme seguro, y yo que nunca estoy queda, y vos que me entendeis
-que somos tres; hi, hi, acordaisos de aquellos tiempos pasados
-cómo triunfábamos, y habia otros modos de vivir, y eran las putas
-más francas, y los galanes de aquel tiempo no compraban oficios ni
-escuderatos como agora, que todo lo expendian con putas y en placeres
-y convites, agora no hay sino maullantes overo, como dicen en esta
-tierra, totivento, que todo el año hacen hebrero, y ansí se pasan, no
-como cuando yo me recuerdo que venía yo cada sábado con una docena
-de ducados ganados en ménos tiempo que no há que venistes, y agora
-cuando traigo doce julios es muncho, pues Sábado Santo me recuerdo
-venir tan cansada, que estaba toda la Pascua sin ir á estaciones,
-ni á ver parientas ni amigas, y agora este Sábado Santo con negros
-ocho ducadillos me encerré, que me maravillo cómo no me ahorqué,
-pues las navidades de aquel tiempo, los aguinaldos y las manchas
-que me daban como agora cierto, nunca tan gran estrechura se vido
-en Cataluña ni en Florencia como agora hay en Roma; y si mirais en
-ello, entónces traian unas mangas bobas, y agora todos las traen á la
-perdalesca, no sé, por mí lo digo, que me maravillo cómo pueden vivir
-munchas pobres mujeres que han servido esta córte con sus haciendas
-y honras, y puesto su vida al tablero por honrar la córte y pelear y
-batallar, que no las bastaban puertas de hierro, y ponian sus copos
-por broquel y sus oidos por capacetes, combatiendo á sus expesas
-y á sus acostamientos de noche y de dia, y agora ¿qué mérito les
-dan? salvo que unas rotos sus brazos, otras gastadas sus personas y
-bienes, otras señaladas y con dolores, otras paridas y desmamparadas,
-otras que siendo señoras son agora siervas, otras estacioneras,
-otras lavanderas, otras estableras, otras cabestro de símiles, otras
-alcahuetas, otras parteras, otras cámara locanda, otras que hilan
-y no son pagadas, otras que piden á quien pidió y sirven á quien
-sirvió, otras que ayunan por no tener, otras por no poder, ansí que
-todas esperan que el Senado las provea á cada una segun el tiempo que
-sirvió y los méritos que debe haber, que sean satisfechas, y segun
-piensan y creen que harán una taberna meritoria como antiguamente
-solian tener los romanos y agora la tienen venecianos, en la cual
-todos aquellos que habian servido ó combatido por el Senado romano
-si venian á ser viejos ó quedaban lisiados de sus miembros por las
-armas, ó por la defension del pueblo, les daban la dicha taberna
-meritoria, en la cual les proveian del vito é vestito, esto al hora
-era bueno que el Senado cobraba fama y los combatientes tenian esta
-esperanza, la cual causaba en ellos ánimo y lealtad, y no solamente
-entónces, mas agora se espera que se dará á las combatientas en las
-cuales ha quedado el arte militario, y máxime á las que con buen
-ánimo han servido y sirven en esta alma cibdad, las cuales, como
-dixe, pusieron sus personas y fatigas al carro del triunfo pasado
-por mantener la tierra y tenella abastada y honrada con sus personas
-viniendo de léxos, y luengas partidas y de diversas naciones y
-lenguajes, que si bien se mira en ello, no hay tantos lenguajes en
-Babilonia, adonde yo soy estada en mi juventud; ansí que si esto se
-hiciese, munchas más vernian, y sería como en las batallas cuando
-echan delante la gente armada, y á la postre cuando van faltando
-éstos, los peones y hombres darmas, y esles fuerza pelear á ellos y á
-los otros que esperaban seguir victoria, que si bien vencen el campo,
-no hay quien lo regocije como en la de Ravena, ni quien favorezca
-el placer que consiguen por ser pocos y solos, que no tienen quien
-los ayude á levantar, y así esperan la luna de Boloña, que es como
-el socorro de Escalona; ansí que tornando al propósito, quiero
-decir que cuando á las perdidas y lisiadas y pobres y en senetud
-constitutas no les dan el premio ó mérito que merecen, serán causa
-que no vengan munchas que vinieran á relevar á las naturales las
-fatigas y cansancios y combates, y esto causará la ingratitud que con
-las pasadas usaron, y de aquí redundará que los galanes requieran
-á las casadas y á las vírgenes desta tierra, y ellas darán de sus
-casas, joyas, dinero y cuanto ternán á quien las encubra y á quien
-las quiera, de modo que quedarán los naturales ligeros como siervos
-asentados á la sombra del alcornoque, y ellas contentas y pobres,
-porque se quiere dexar hacer el tal oficio á quien lo sabe menear.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XLV.
-
-Una respuesta que hace este Silvano, su conocido de la Lozana.
-
-
-_Silv._ Por mi vida, señora Lozana, que creo que si fuérades vos la
-misma teoría no dixérades más de lo dicho, mas quiero que sepais que
-la taberna meritoria para esas señoras ya está hecha archihospital,
-y la honra, ayuda y triunfo que ellas dan al Senato es como el
-grano que siembran sobre las piedras, que como nace se seca, y si
-oistes decir que antiguamente cuando venía un romano ó emperador
-con victoria, lo llevaban en un carro triunfante por toda la ciudad
-de Roma, y esto era gran honra, y en señal de forteza una corona de
-hojas de roble, y él asentado encima, y si alguna señal tenía de las
-heridas que en las batallas y combates hobiese rescebido, la mostraba
-públicamente, de manera que entónces el carro y la corona y las
-heridas eran su gloria, y despues su renombre, fama y gloria. ¿Qué
-mejor ni más largo os lo puedo yo dar á entender, señora Lozana, de
-lo que vos misma podeis ver? que como se hacen francesas ó grimanas,
-es necesario que en muerte ó en vida vayan á Santiago de las
-Carretas, y allí el carro y la corona de flores y las heridas serán
-su mérito y renombre á las que vernán, las cuales tomarán _audibilia
-pro visibilia_; ansí que, señora Lozana, á vos no ha de faltar sin
-ellas de comer, que ayer hablando con un mi amigo hablamos de lo que
-vos alcanzais á saber, porque me recordé cuando nos rompistes las
-agallas á mí y á cuantos estábamos en el banco de ginoveses.
-
-_Loz._ Y si entónces las agallas, agora los agallones, y oidme dos
-razones.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XLVI.
-
-Respuesta que da la Lozana en su laude.
-
-
-_Loz._ Aquel es loado que mira y nota y á tiempo manifiesta, yo he
-andado en mi juventud por Levante, só estada en Nigroponte, y he
-visto y oido munchas cosas, y entónces notaba, y agora saco de lo que
-entónces guardé; ¿no se os acuerda cuándo estaba por ama de aquel
-hijo de vuestro amo, qué concurrencia tenía de aquellos villanos que
-me tenían por médica, y venían todos á mí, y yo les decia, andaos á
-vuestra casa y echáos un ayuda, y sanaban? Aconteció que una vieja
-habia perdido una gallina, que muchos dias habia que ponia huevos
-sobre una pared, y como se encocló, echóse sobrellos, y vino la
-vieja á mí que le dixese de aquella gallina, y yo estaba enoxada, y
-díxele: andá, id á vuestra casa, y traéme la yerba canilla que nace
-en los tejados, y díxeselo porque era vieja, pensando que no subiria,
-en fin, subió, y halló la gallina, y publicóme que yo sabía hacer
-hallar lo perdido, y así un villano perdió una borrica, vino á mí
-que se la encomendase, porque no la comiesen lobos, mandéle que se
-hiciese un cristel de agua fria, y que la fuese á buscar, él hízolo,
-y entrando en un higueral á andar del cuerpo, halló su borrica, y
-desta manera tenía yo más presentes que no el juez. Decíme, por mi
-vida, ¿quién es ese vuestro amigo que decis que ayer hablaba de mí?
-¿conózcolo yo? reisos, quiérolo yo muncho, porque me contrahace tan
-natural mis ménos y autos, y cómo quito las cejas, y cómo hablo con
-mi criado, y cómo lo echo de casa, y cómo le decia cuando estaba
-mala, anda por esas estaciones, y mira esas putas cómo llevan las
-cejas, y cómo bravea él por mis duelos, y cómo hago yo que le hayan
-todos miedo, y cómo lo hago moler todo el dia soliman, y el otro dia
-no sé quién se lo dixo, que mi criado hacia quistion con tres, y yo,
-porque no los matase, salí y metílo en casa, y cerré la puerta, y
-él metióse debaxo del lecho á buscar la espada, y como yo estaba
-afanada porque se fuesen ante quél saliese, entré y busquélo, y él
-tiene una condicion, que cuando tiene enojo, si no lo desmuele, luégo
-se duerme, y como lo veo dormido debaxo de la cama, me alegré, y
-digo, en este medio los otros huiran; y cómo lo halago, que no se me
-vaya, y cómo reñimos porque metió el otro dia el suyo en una olla
-que yo la tenía media de agua de Mayo, y cómo arma dentro por causa
-del agua, traia la olla colgada, y yo quise más perder la olla y el
-agua, que no que se le hiciese mal; y el otro dia que estaban aquí
-dos mochachas como hechas de oro, parece que el bellaco arma, y tal
-armada, que todas dos agujetas de la bragueta rompió, que eran de
-gato soriano, y cómo yo lo hago dormir á los piés, y él cómo se sube
-poco á poco, y otras mil cosas que cuando yo lo ví contrahacerme, me
-parecia que yo era. Si vos lo viéredes aquí cuando me vino á ver que
-estaba yo mala, que dixe á ese cabron de Rampin que fuese aquí á una
-mi vecina, que me prestase unos manteles, dixo que no los tenía, dixe
-yo simplemente, mira qué borracha, que está ella sin manteles, toma,
-vé, cómprame una libra de lino, que yo me los hilaré, y ansí no la
-habré menester. Señor, yo lo dixe, y él lo oyó, no fué menester más,
-como él há tiempo, cuando yo no pensaba en ello, me contrahizo, que
-quedé espantada.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XLVII.
-
-Cómo se despide el conocido de la señora Lozana, y de las señas de la
-patria del Auctor.
-
-
-_Silv._ Señora Lozana, quisiera que acabáramos la materia comenzada
-de la meritoria, mas como no tuvo réplica, manda vuestra merced que
-digamos reliqua, para que se sienten y vayan reposadas, donde la
-rueda de la carreta las acabará, y tornando á responderos de aquel
-señor que de vuestras cosas hace un retrato, quiero que sepais que
-só estado en su tierra, y daréos señas della. Es una villa cercada,
-y cabeza del maestrazgo de Calatrava, y antiguamente fué muy gran
-cibdad, dedicada al dios ó planeta Marte, como dice Apuleyo; cuando
-el planeta Mercurio andaba en el cielo, el dios Marte, que aquella
-peña era su trono y ara, de donde tomó nombre la Peña de Marte, y
-al presente de los Martes, porque cada uno de los que allí moran
-son un Marte en batalla, que son hombres inclinados al arte de
-la milicia y á la agricultura, porque remedan á los romanos, que
-reedificaron donde agora se habita, al pié de la dicha peña, porque
-allí era sacrificado el dios de las batallas; y ansí son los hombres
-de aquella tierra muy aptos para armas, como si oisteis decir lo que
-hicieron los Covos de Mártos en el reino de Granada, por tanto que
-decian los moros que el Covo viejo y sus cinco hijos eran de hierro
-y áun de acero, bien que no sabian la causa, del planeta Marte, que
-en aquella tierra reinaba de nombre y de hecho, porque allí puso
-Hércules la tercera piedra ó colona que al presente es puesta en el
-templo; hallóse el año M.D.IIII: y la Peña de Mártos nunca la pudo
-tomar Alejandro Magno ni su gente, porque es inexpunabile á quien
-la quisiese por fuerza, ha sido siempre honra y defension de toda
-Castilla. En aquella tierra hay las señales de su antigua grandeza
-en abundancia, esta fortísima peña es tan alta que se ve Córdova,
-que está catorce leguas de allí, ésta fué sacristía y conserva
-cuando se perdió España, al pié de la cual se han hallado atautes
-de plomo y marmóreos escritos de letras gódicas é de egipciacas; y
-hay una puerta que se llama la Puerta del Sol, que guarda al Oriente,
-dedicada al planeta Febo, hay otra puerta, La Ventosilla, que quiere
-decir que allí era la silla del solícito elemento Mercurio, y la
-otra puerta del Viento dedicada á este tan fuerte elemento aéreo,
-por tanto el fortísimo Marte dedicó á este elemento dos puertas
-que guardasen su altar, todas dos puertas de Mercurio guardan
-al Poniente, hay un albollon que quiere decir salida de agua al
-baluarte do reposa la diosa Cereza, hay dos fortalezas, una en la
-altísima peña, y otra dentro en la villa, y el Almedina, que es otra
-fortaleza que hace cuarenta fuegos, y la villa de Santa María, que
-es otra fortaleza que hace cien fuegos, y toda la tierra hace mil y
-quinientos; y tiene buenos vinos toronteses y albillos y haloques,
-tiene gran campiña, donde la diosa Cereza se huelga, tiene monte,
-donde se coge muncha grana, y grandes términos y muy buenas aguas
-vivas, y en la plaza un altar de la Madalena, y una fuente, y un
-alamillo, y otro álamo delante de la puerta de una iglesia, que se
-llama la solícita y fortísima y santísima Martha, huéspeda de Cristo.
-En esta iglesia está una capilla que fué de los Templares, que se
-dice de San Benito, dicen que antiguamente se decia Roma la Vieja;
-todas estas cosas demuestran su antigua grandeza, máxime que todas
-las ciudades famosas del Andalucía tienen la puerta Mártos, que dice
-su antigua fortaleza, salvo Granada, porque mudó la puerta Elvira;
-tiene asimismo una fuente marmórea, con cinco pilares á la puerta de
-la villa, edificada por arte mágica, en tanto espacio cuanto cantó
-un gallo, el agua de la cual es salutífera, está en la via que va á
-la cibdad de Mentesa, alias Jaen, tiene otra al pié de Malvecino,
-donde Marte abrevaba sus caballos, que agora se nombra la fuente
-Santa Martha, salutífera contra la fiebre, la mañana de San Juan
-sale en ella la cabelluda, que quiere decir, que allí muchas veces
-apareció la Madalena, y más arriba está la peña de la Sierpe, donde
-se ha visto Santa Martha defensora, la cual allí miraculosamente
-mató un ferocísimo serpiente, el cual devoraba los habitantes de la
-cibdad de Marte, y ésta fué la principal causa de su despoblacion.
-Por tanto, el templo lapídeo y fortísima ara de Marte fué y es al
-presente consagrado á la fortísima Santa Martha, donde los romanos,
-por conservar sus mujeres en tanto que ellos eran á las batallas,
-otra vez la fortificaron, de modo que toda la honestidad y castidad y
-bondad que han de tener las mujeres, las tienen las de aquel lugar,
-porque traen el orígine de las castísimas romanas, donde munchas y
-munchas son con un solo marido contentas. Y si en aquel lugar, de
-poco acá, reina alguna invidia ó malicia, es por causa de tantos
-forasteros que corren allí por dos cosas, la una porque abundan los
-torculares y los copiosos graneros, juntamente con todos los otros
-géneros de vituallas, porque tiene cuarenta millas de términos, que
-no le falta, salvo tener el mar á torno; la segunda, que en todo el
-mundo no hay tanta caridad, hospitalidad y amor proximal cuanto en
-aquel lugar, y cáusalo la caritativa huéspeda de Cristo. Allí poco
-léxos está la sierra de Aillo, ántes de Alchahudete.
-
-_Loz._ Alcahudete el que hace los cornudos á ojos vistas.
-
-_Silv._ Finalmente, es una felice patria, donde siendo el Rey
-personalmente, mandó despeñar los dos hermanos Caravajales, hombres
-animosísimos, acusados falsamente de tiranos, la cuya sepultura ó
-mausoleo permanece en la capilla de Todos Santos, que antiguamente se
-decia la _Sancta Sanctorum_, y son en la dicha capilla los huesos de
-fortísimos reyes y animosos maestres de la dicha órden de Calatrava.
-
-_Loz._ Señor Silvano, ¿qué quiere decir que el Auctor de mi retrato
-no se llama Cordovés, pues su padre lo fué, y él nació en la diócesi?
-
-_Silv._ Porque su castísima madre y su cuna fué en Mártos, y como
-dicen, no donde naces, sino con quien paces. Señora Lozana, veo que
-viene gente, y si estoy aquí os daré empacho, dadme licencia, y mirá
-cuándo mandais que venga á serviros.
-
-_Loz._ Mi señor, no sea mañana ni el sábado, que terné priesa, pero
-sea el domingo á cená y todo el lúnes, porque quiero que me leais,
-vos que teneis gracia, las coplas de Fajardo y la comedia Tinalaria y
-á Celestina, que huelgo de oir leer estas cosas muncho.
-
-_Silv._ ¿Tiénela vuestra merced en casa?
-
-_Loz._ Señor, vedla aquí, mas no me la leen á mi modo, como haréis
-vos, y traé vuestra vihuela y sonarémos mi pandero.
-
-_Silv._ Contémplame esa muerte.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XLVIII.
-
-Cómo vinieron diez cortesanas á se afeitar, y lo que pasaron, y
-despues otras dos casadas sus amigas, camiseras.
-
-
-_Dorotea._ Señora Lozana, más cara sois vos de haber, que la muerte
-cuando es deseada, mirá cuántas venimos á serviros, porque vos no os
-dexais ver despues que os enriquecistes, y habemos de comer y dormir
-todas con vos.
-
-_Loz._ Sea norabuena, que cuando amanece, para todo el mundo amanece,
-¿quién diria de no á tales convidadas? por mi vida, que se os parece
-que estais pellejadas de mano de otrie que de la Lozana, así lo
-quiero yo, que me conozcais, que pagais á otrie bien por mal pelar;
-por vida de Rampin, que no tengo de perdonar á hija de madre, sino
-que me quiero bien pagar. Mirá qué ceja ésta, no hay pelo con pelo,
-y quien gastó tal ceja como ésta, por vida del Rey, que merecia una
-cuchillada por la cara, porque otra vuelta mirase lo que hacia, mirá
-si hubiera un mes que yo estuviera en la cama, cuando en quince dias
-os han puesto del lodo; y vos, señora, ¿qué paño es ese que teneis?
-ésa agua fuerte y soliman crudo fué, y vuestra prima ¿qué es aquello
-que todos los cabellos se le salen? la Judía anda por aquí, no me
-curo, que por eso se dice á rio vuelto ganancia de pescadores; vení
-acá vos, ¿qué manos son ésas? entrá allá, y dáme aquel botecillo
-de oro, y manos eran éstas para dexar gastar, tomá y teneldo hasta
-mañana, y veréis qué manos sacaréis; el domingo, si estuviera aquí
-mi criado, enviaré á comprar ciertas cosas para vosotras, mas torná
-por aquí, que yo lo enviaré á comprar si me dexais dineros, que á
-deciros la verdad, éstos que me habeis dado bien los he ganado, y áun
-es poco, que cuando os afeito cada sábado me dais un julio y agora
-merecia dos, por haber emendado lo que las otras os gastaron.
-
-_Teresa Narbaez._ Mirá bien y contá mejor, que no hay entre todas
-nosotras quien os haya dado ménos de dos.
-
-_Loz._ Bien, mas no contais vosotras lo que yo he puesto de mi casa,
-á vos aceite de adormideras y ólio de almendras amargas perfectísimo,
-y á ella unto de culebra, y á cada una segund vi que tenía menester;
-por mi honra que quiero que las que yo afeito vayan por todo el mundo
-sin vergüenza y sean miradas; por el siglo de vuestro padre, señora
-Dorotea, ¿qué os parece qué cara llevan todas? y á vos cómo se os ha
-pasado el fuego que traiades en la cara con el ólio de calabaza que
-yo os puse; id en buen hora, que no quiero para con vosotras estar en
-un ducado, que otro dia lo ganaré que vernés mejor apercebidas.
-
-_Narbaez._ ¡Oh qué cara! ¿es éste diablo? ésta y nunca más, si las
-jodías me pelan por medio carlin, ¿por qué ésta ha de comer de mi
-sudor? pues ántes de un año Teresa Narbaez quiere saber más que no
-ella.
-
-_Loz._ ¿Quién son estas que vienen á la romanesca, que ya acá vienen?
-
-_Leonor._ Abrí, puta vieja, que á saco os tenemos de dar, ¿paréceos
-bien que há un mes que no visitais á vuestras amigas? en puntos
-estamos de daros de masculillo, ¡hay qué gorda está esta putana! bien
-parece que come y bebe y triunfa, y tiene quien bien la cabalgue
-para el otro mundo.
-
-_Loz._ Tomá una higa, porque no me ahojeis, ¿qué viento fué este que
-por acá os echó? mañana queria ir á Pozoblanco á veros.
-
-_Leon._ Mirá, hermana, tenemos de ir á unas bodas de la hija de
-Paniagua con el Izquierdo, y no valemos nada sin tí, tú has de poner
-aquí toda tu ciencia, y más que no puedo comportar á mi marido los
-sobacos, dame cualque menjunge que le ponga, y vézanos á mí y á esta
-mi prima como nos rapemos los pendejos, que nuestros maridos lo
-quieren ansí, que no quieren que parezcamos á las romanas que jamas
-se los rapan, y págate á tu modo, ves aquí cinco julios, y despues te
-enviarémos el resto.
-
-_Loz._ Las romanas tienen razon, que no hay en el mundo mujeres tan
-castas ni tan honestas; andá, quitá allá vuestros julios, que no
-quiero de vosotras nada, enviá á comprar lo que es necesario, y dexá
-poner á mí el trabajo.
-
-_Leon._ Pues sea ansí, enviemos á vuestro mozo que lo compre.
-
-_Loz._ Bien será menester otro julio, que no se lo darán ménos de
-seis.
-
-_Leon._ Tomá, veis ahí, vaya presto.
-
-_Loz._ ¿Cómo estais por allá? por acá muy ruinmente lo pasamos, por
-mí lo digo que no gano nada, mejor fuera que me casára.
-
-_Leon._ ¡Ay, señora, no lo digais, que sois reina ansí como estais!
-¿sabeis que decia mi señor padre? en requia sea su alma, que la mujer
-que sabía texer era esclava á su marido, y quel marido no la habia
-de tener sujeta sino en la cama, y con esto nos queremos ir, que es
-tarde, y el Señor os dé salud á vos y á Rampin, y os lo dexe ver
-Barrachel de campaña, Amén.
-
-_Loz._ Ansí veais de lo que más quereis, que si no fuera aquella
-desgracia quel otro dia le vino, ya fuera él alcalde de la hermandad
-de Belitre, y si soy viva el año que viene, yo lo haré porqueron de
-Bacano, que no le falta ánimo y manera para ser eso y más; andad
-sanas y encomendáme toda la ralea.
-
-
-
-
-MAMOTRETO XLIX.
-
-Cómo vinieron á llamar á la Lozana que fuese á ver un gentil-hombre
-nuevamente venido, que estaba malo, y dice ella entre sí, por las que
-se partieron:
-
-
-_Loz._ Yo doy munchas gracias á Dios porque me formó en Córdoba más
-que en otra tierra, y me hizo mujer sabida y no bestia, y de nacion
-española y no de otra; miraldas cuáles van despues de la Ceca y
-la Meca y la Valdandorra, por eso se dice, sea marido aunque sea
-de palo, que por ruin que sea es marido; éstas están ricas, y no
-tienen sus maridos, salvo el uno una pluma y el otro una aguja, y
-trabajar de dia y de noche, porque se den sus mujeres buen tiempo,
-y ellos trampear, y de una aguja hacer tres y ellas al reves; yo me
-recuerdo haber oido en Levante á los christianos de la cintura, que
-contaban cómo los moros reprendian á los christianos en tres cosas:
-la primera que sabian escrebir y daban dineros á notarios y á quien
-escribiese sus secretos, y la otra que daban á guardar sus dineros
-y hacian ricos á los cambiadores, la otra, que hacian fiesta la
-tercera parte del año, las cuales son para hacer al hombre siempre en
-pobreza, y enriquecer á otrie que se rie de gozar lo ajeno, y no me
-curo, porque, como dicen, no hay cosa nueva debaxo del sol; querria
-poder lo que quiero, pero como dixo Séneca, gracias hago á este señal
-que me dió mi fortuna, que me costriñe á no poder lo que no debo de
-querer, porque de otra manera yo haria que me mirasen con ojos de
-alinde.
-
-_Ramp._ ¿Qué haceis? mirá que os llama un mozo de un novicio bisoño.
-
-_Loz._ Vení arriba, mi alma, ¿qué buscais?
-
-_Herjeto._ Señora, á vuestra merced, porque su fama vuela.
-
-_Loz._ ¿De qué modo, por vida de quien bien quereis? que vos nunca lo
-hecistes sosegadamente, que el aire os lo da, y si no os diese cien
-besos en esos ojos negros, mi rey, decíme y ¿quién os dixo mal de mí?
-
-_Herj._ Señora, en España nos dixeron mill bienes de vuestra merced,
-y en la nao unas mujeres que tornan acá con unas niñas que quedan en
-Civita Vieja, y ellas rezan á las niñas vuestro nombre, porque si se
-perdieren, que vengan á vos, porque no tienen otro mamparo y vienen
-á ver el año santo, que segun dicen han visto dos, y con éste serán
-tres, y creo que esperan el otro por tornar contentas.
-
-_Loz._ Deben de ser mis amigas, y por eso saben que mi casa es
-alhóndiga para servirlas, y habrán dicho su bondad.
-
-_Herj._ Señora Lozana, mi amo viene de camino y no está bueno, él os
-ruega que le vais á ver, que es hombre que pagará cualquier servicio
-que vuestra merced le hiciere.
-
-_Loz._ Vamos, mi amor, á vos, digo, Rampin, no os partais, que habeis
-de dar aquellos trapos á la galan portuguesa.
-
-_Ramp._ Sí haré, vení presto.
-
-_Loz._ Mi amor, ¿dó posais?
-
-_Herj._ Señora, hasta agora yo y mi amo habemos posado en la posada
-del señor don Diego ó Santiago á dormir solamente, y comer en la
-posada de Bartolero, que siempre salimos sospirando de sus manos;
-pero tienen esto, que siempre sirven bien, y allí es otro estudio
-de Salamanca, y otra Sapiencia de París, y otras Gradas de Sevilla,
-y otra Lonja de Valencia, y otro Drageto ó Rialto en Venecia, y
-otra barbería de cada tierra, y otro Chorrillo de Nápoles, que más
-nuevas se cuentan allí que en ninguna parte destas que he dicho,
-por munchas que se digan en Bancos. En fin, hemos tenido una _vita
-dulcedo_, y agora mi amo está aquí en casa de una que creo que tiene
-bulda firmada de la Cancillería de Valladolid, para decir mentiras y
-loarse, y decir que fué y que fué, y voto á Dios que se podia decir
-de quince años como Elena.
-
-_Loz._ ¿Y á qué es venido vuestro amo á esta tierra?
-
-_Herj._ Señora, por corona; decíme, señora, ¿quién es aquella galan
-portuguesa que vos dexistes?
-
-_Loz._ Fué una mujer que mandaba en la mar y en la tierra, y señoreó
-á Nápoles, tiempo del gran Capitan, y tuvo dineros más que no quiso,
-y vesla allí asentada demandando limosna á los que pasan.
-
-_Herj._ Aquélla el temor me pone á mí, cuanto más á las que ansí
-viven, y mirá, señora Lozana, como dicen en latin: _Non proposuerunt
-Deum ante conspectum suum_, que quiere decir que no pusieron á Dios
-las tales delante á sus ojos, y nótelo vuestra merced esto.
-
-_Loz._ Sí haré, entremos presto, que tengo que hacer. ¿Aquí posais
-casa desa puta vieja, lengua doca?
-
-_Herj._ Doña Ines, zagala como espada del Cornadillo.
-
-_Loz._ Ésta sacó de pila á la doncella Teodor.
-
-
-
-
-MAMOTRETO L.
-
-Cómo la Lozana va á ver este gentil-hombre, y dice subiendo:
-
-
-_Loz._ Más sabe quien muncho anda que quien muncho vive, porque quien
-muncho vive, cada dia oye cosas nuevas, y quien muncho anda, ve lo
-que ha de oir; ¿es aquí la estancia?
-
-_Herj._ Señora, sí, entrá en aquella cámara, que está mi amo en el
-lecho.
-
-_Loz._ Señor mio, no conociéndoos quise venir, por ver gente de mi
-tierra.
-
-_Trujillo._ Señora Lozana, vuestra merced me perdone, que yo habia de
-ir á homillarme delante de vuestra real persona, y la pasion corporal
-es tanta, que puedo decir que es interlineal, y por esto me atreví
-á suplicalla me visitase malo porque yo la visite á ella cuando sea
-bueno, y con su visitacion sane. Va tú, compra confites para esta
-señora.
-
-_Loz._ Nunca en tal me vi, mas veré en qué paran estas longuerías
-castellanas.
-
-_Truj._ Señora, alléguese acá, y contalle he mi mal.
-
-_Loz._ Diga, señor, y en lo que dixere veré su mal, aunque debe ser
-luengo.
-
-_Truj._ Señora, más es ancho que luengo, yo, señora, oí decir que
-vuestra casa era aduana, y para despachar mi mercadancia, quiero
-ponella en vuestras manos para que entre esas señoras vuestras
-contemporáneas me hagais conocer para desempachar y hacer mis hechos,
-y como yo, señora, no estó bueno munchos dias há, habeis de saber que
-tengo lo mío tamaño, y despues que venistes se me ha alargado dos ó
-tres dedos.
-
-_Loz._ En boca de un perro, señor; si el mal que vos teneis es
-natural no hay ensalme para él, mas si es accidental, ya se remediará.
-
-_Truj._ Señora, querría aduanallo por no perdello, meté la mano, y
-veréis si hay remedio.
-
-_Loz._ ¡Ay triste! ¿de verdad teneis esto malo? y cómo está valiente.
-
-_Truj._ Señora, yo he oido que teneis vos muy lindo lo vuestro, y
-quiérolo ver por sanar.
-
-_Loz._ Mis pecados me metieron aquí; señor, si con vello entendeis
-sanar, veislo aquí, mas á mí porque vine, y á vos por cuerdo, nos
-habian descobar.
-
-_Truj._ Señora, no hay que escobetear, que mi huéspeda escobeteó esta
-mañana mi ropa, lléguese vuestra merced acá, que se vean bien, porque
-el mio es tuerto y se despereza.
-
-_Loz._ Bien se ven si quieren.
-
-_Truj._ Señora, bésense.
-
-_Loz._ Basta haberse visto.
-
-_Truj._ Señora, los tocos y el tacto es el que sana, que así lo dixo
-Santa Nefixa, la que murió de amor suave.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LI.
-
-Cómo se fué la Lozana corrida, y decia muy enojada:
-
-
-_Loz._ Esta venida á ver este guillote me porná escarmiento para
-cuanto viviere, nunca más perro á molino, porque era más el miedo
-que tenía que no el gozo que hube, que no osaba ni sabía á qué
-parte me echase, éste fué el mayor aprieto que en mi vida pasé, no
-queria que se supiese por mi honra, y dicen que vienen de España muy
-groseros, á la fe éste más supo que yo; es trujillano, por eso dicen
-perusino en Italia, y trujillano en España á todas naciones engaña,
-este majadero ha querido descargar en mí por no pagar pontaje, y
-veréis que á todas hará desta manera, y á ninguna pagará, yo callaré
-por amor del tiempo; la vejez de la pimienta le venga, engañó á la
-Lozana, como que fuera yo Santa Nefixa, que daba á todos de cabalgar
-en limosna, pues no lo supiera ansí hordir Hernan Centeno, si yo
-esto no lo platicase con alguno, no sería ni valdria nada si no lo
-celebrásemos al dios de la risa, porque yo sola me sonrio toda de
-cómo me tomó á manos, y mirá que si yo entendiera á su criado, bien
-claro me lo dixo, que bien mirado, ¿qué me podia á mí dar uno que
-es estado en la posada del señor don Diego, sino fruta de hospital
-pobre? en fin, la codicia rompe el saco, otro dia no me engañaré,
-aunque bien me supo, más quisiera comer semejante bocado en placer
-y en gasajo; Pedro de Hurdemalas no supiera mejor enredar como ha
-hecho este bellacazo, desflorador de coños, las paredes me metió
-adentro. Ansí me vea yo gran señora, que pensé que tenía mal en lo
-suyo, y dixe, aquí mi ducadillo no me puede faltar, y él pensaba en
-otro; no me curo, que en ál va el engaño, pues me quedan las paredes
-enhiestas, quiero pensar qué diré á mi criado para que mire por él,
-mas no lo vi vestido, ¿qué señas daré dél? salvo que á él le sobra en
-la cara lo que á mí me falta.
-
-_Ramp._ Caminá, que es venida madona Divicia, que viene de la feria
-de Requenate, y trae tantos cuchillos, que es una cosa de ver.
-
-_Loz._ ¿Qué los quiere hacer?
-
-_Ramp._ Dice que grátis se los dieron, y grátis los quiere dar.
-
-_Loz._ Veis aquí, lo que con unos se pierde con otros se gana.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LII.
-
-Cómo la Lozana encontró, ántes que entrase en su casa, con un
-vagamundo, llamado Sagüeso, el cual tenía por oficio jugar y cabalgar
-de balde, y dice:
-
-
-_Sagüeso._ Si como yo tengo á Celidonia la del vulgo de mi mano,
-tuviese á esta traidora colmena de putas, yo sería duque del todo,
-mas aquel acemilon de su criado es causa que pierda yo y otros tales
-el susidio desta alcatara de putas y alcancía de bobas y alambique de
-cortesanas. Juro á Dios que la tengo de hacer dar á los leones, que
-quiero decir que Celidonia sabe más que no ella, y es más rica y vale
-más, aunque no es maestra de enxambres.
-
-_Loz._ ¿Dónde is vos por aquí? ¿hay algo que malsinar ó que baratar?
-ya es muerto el duque Valentin, que mantenia los haraganes y
-vagamundos.
-
-_Sag._ Señora Lozana, siempre lo tovistes de decir lo que quereis;
-es porque demostrais el amor que teneis á los vuestros servidores,
-máxime á quien os desea servir hasta la muerte. Vengo, que me
-arrastran estas cejas.
-
-_Loz._ Agora te creo ménos, yo deseo ver dos cosas en Roma ántes que
-muera, y la una es que los amigos fuesen amigos en la prosperidad
-y en la adversidad, y la otra, que la caridad sea exercitada, y no
-oficiada, porque, como veis, va en oficio y no en exercicio, y nunca
-se ve sino escrita ó pintada, ó por oidas.
-
-_Sag._ En eso y en todo teneis razon; mas ya me parece que la señora
-Celidonia os sobrepuja casi en el todo, porque en el vulgo no hay
-casa tan frecuentada como la suya, y está rica, que no sabe lo que
-tiene, que ayer solamente, porque hizo vender un sueño á uno, le
-dieron de corretaje cuatro ducados.
-
-_Loz._ ¿Sabes con que me consuelo? con lo que dixo Rampin, mi criado,
-que en dinero y en riquezas me pueden llevar, mas no en linaje ni en
-sangre.
-
-_Sag._ Voto á mí, que teneis razon; mas para saber lo cierto, será
-menester sangrar á todas dos, para ver cuál es mejor sangre, pero una
-cosa veo, que tiene gran fama, que dicen que no es nacida ni nacerá
-quien se la pueda comparar á la Celidonia, porque Celestina la sacó
-de pila.
-
-_Loz._ Deso me querria yo reir, de la puta cari-acuchillada en la
-cuna, que no me fuese á mí tributaria la puta vieja otogenaria; será
-menester hacer con ella como hicieron los romanos con el pópulo de
-Hierusalem.
-
-_Sag._ ¿Qué, por vuestra vida, señora Lozana?
-
-_Loz._ Cuando los romanos vencieron y señorearon toda la tierra de
-Levante, ordenaron que en señal de tributo, les enviasen doce hijos
-primogénitos, los cuales, viniendo muy adornados de joyas y vestidos,
-traian sus banderas en las manos, y por armas un letrero que decia
-en latin: _Quis major unquam Israel_, y ansí lo cantaban los niños
-hierosolimitanos, los romanos, como sintieran la cancion, hicieron
-salir sus niños vestidos á la antigua, y con las banderas del Senado
-en las manos, y como los romanos no tenian sino una † blanca en campo
-roxo, que Constantino les dió por armas, hacen poner debaxo de la †
-una S. y una P. y una R., de manera que, como ellos decian, ¿quién
-fué jamas mayor que el pueblo israelítico? estotros les respondieron
-con sus armas, diciendo: _Senatus Populusque Romanus_; ansí que,
-como vos decís, que quién se halla mayor que la Celidonia, yo digo:
-Lozana y Rampin en Roma.
-
-_Sag._ Por vida del gran maestro de Ródas, que me convideis á comer
-sólo por estar debaxo de vuestra bandera.
-
-_Loz._ ¿Por qué no? entrá en vuestra casa y mia, y de todos los
-buenos, que más ventura teneis que seso, pero entrá cantando: ¿Quién
-mayor que la Celidonia? Lozana y Rampin en Roma.
-
-_Sag._ Soy contento, y áun bailar como oso en colmenar, alojado á
-discrecion.
-
-_Loz._ Calla, loco, caxcos de agua, que está arriba madona Divicia, y
-alojarás tu caballo.
-
-_Sag._ Beso las manos de sus alfardillas, que, voto á Dios, que os
-arrastra la caridad como gramalla de luto.
-
-_Loz._ Y á tí la ventura, que naciste de pié.
-
-_Sag._ Voto á mí que nací con lo mio delante.
-
-_Loz._ Bien se te parece en ese remolino, cierra la puerta y sube
-pasico, y ten discrecion.
-
-_Sag._ Así goce yo de vos, que esta mañana me la hallé, que me sobra
-y se me cae á pedazos.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LIII.
-
-Lo que pasan entre todos tres, y dice la Lozana á Divicia.
-
-
-_Loz._ Ay cómo vienes fresca puta, haste dado solacio y buen tiempo
-por allá, ¿y los dientes de plata? ¿qué son dellos?
-
-_Divicia._ Aquí los traigo en la bolsa que me hicieron éstos de hueso
-de ciervo, y son mejores, que como con ellos.
-
-_Loz._ ¡Por la luz de Dios, que se te parece la feria! ¿chamelotes
-son ésos y qué?
-
-_Div._ Mira, hermana, más es el deseo que traigo de verte, que
-cuanto gané; siéntate y comamos, que por el camino coheché estas dos
-liebres; dime, hermana, ¿quién es este que sube?
-
-_Loz._ Un hombre de bien, que comerá con nosotras.
-
-_Sag._ Esté norabuena esta galan compañía.
-
-_Loz._ Mira, Sagüeso, qué pierna de puta y vieja.
-
-_Div._ Está quéda, puta Lozana, que no lo conozco, y quieres que me
-vea.
-
-_Loz._ Mira qué ombligo, por el siglo de tu padre, que se lo beses;
-mira qué duro tiene el vientre.
-
-_Sag._ Como hierba de cien hojas.
-
-_Loz._ Mira si son sesenta años éstos.
-
-_Div._ Por cierto que paso, que cuando vino el rey Carlo á Nápoles,
-que comenzó el mal incurable el año de mil y cuatrocientos y ochenta
-y ocho, vine yo á Italia, y agora estoy consumida del cabalgar, que
-jamas tengo ya de salir de Roma sino para mi tierra.
-
-_Loz._ Anda, puta refata; ¿agora quieres ir á tu tierra á que te
-digan puta jubilada, y no querrán que traigas mantillo? si no vernia,
-gózate, puta, que agora viene lo mejor, y no seas tú como la otra,
-que decia despues de cuarenta años que habia estado á la mancebía: si
-de aquí salgo con mi honra, nunca más al burdel, que ya estoy harta.
-
-_Sag._ Agora está vuestra merced en el adolescencia, que es cuando
-apuntan las barbas, que en vuestra puericia otrie gozó de vos, y
-agora vos de nos.
-
-_Div._ ¡Ay, señor, que tres enfermedades que tuve siendo niña me
-desmedraron! porque en Medina ni en Búrgos no habia quien se me
-comparase, pues en Zaragoza más ganaba yo que puta que fuese en
-aquel tiempo, que por excelencia me llevaron al publique de Valencia,
-y allí combatieron por mí cuatro rufianes y fuí libre, y desde
-entónces tomé reputacion, y si hubiese guardado lo ganado, ternía más
-riquezas que Feliciana.
-
-_Sag._ Harta riqueza teneis, señora, en estar sana.
-
-_Loz._ Yo queria saber cuánto há que no comí salmorejo mejor hecho.
-
-_Sag._ De tal mano está hecho, y por Dios, que no me querria morir
-hasta que comiese de su mano una capirotada ó una lebrada, aunque en
-esta tierra no se toma sabor ni en el comer ni en el hoder, que en mi
-tierra es más dulce que el cantar de la serena.
-
-_Div._ Pues yo os convido para mañana.
-
-_Sag._ Mi sueño ensuelto.
-
-_Loz._ ¿Quiéreslo vender?
-
-_Sag._ No, voto á Dios.
-
-_Loz._ Guarda, que tengo buena mano, que el otro dia vino aquí un
-escobador de palacio, y dixo que soñó que era muerto un canónigo
-de su tierra, y estaba allí un solicitador, y hice yo que se lo
-comprase, y que le dixese el nombre del canónigo que soñó, y fué
-el solicitador, y demandó este canonigado, y diéronselo, y á cabo
-de quince dias vino el aviso al escobador, y teníalo ya el otro y
-quedóse con él, y yo con una caparela.
-
-_Sag._ Dexáme beber, y despues hablarémos.
-
-_Loz._ Siéntate para beber, que te temblarán las manos.
-
-_Sag._ ¿Y deso viene el temblar de las manos? no lo sabía; y cuando
-tiembla la cabeza ¿de qué viene?
-
-_Loz._ Eso viene de hacer aquella cosa en pié.
-
-_Sag._ ¡Oh, pese á tal! ¿y si no puede habello el hombre de otra
-manera?
-
-_Loz._ Dime, Sagüeso, ¿por qué no estás con un amo, que te haria bien?
-
-_Sag._ ¿Qué mejor amo que tenellos á todos por señores, y á vos y á
-las putas por amas, que me den leche, y yo á ellas suero? yo, señora
-Lozana, soy gallego, y criado en Mogollon, y quiero que me sirvan á
-mí, y no servir á quien cuando esté enfermo me envie al hospital, que
-yo me sé ir sin que me envien; yo tengo en Roma sesenta canavarios
-por amigos, que es revolucion por dos meses.
-
-_Loz._ Mira cómo se te durmió Divicia encima de la pierna.
-
-_Sag._ Mira la mano dó la tiene.
-
-_Loz._ Fuésele ahí, es señal que te quiere bien, tómala tú, y llévala
-á esotra cámara y échala sobre el lecho, que su usanza es dormir
-sobre el pasto; espera, te ayudaré yo, que pesa.
-
-_Sag._ ¡Oh pese á mí, que no me la llevaré espetada por más pesada
-que sea, cuanto más que estoy tan usado, que se me antoja que no pesa
-nada! ¿cómo haré, señora Lozana, que me duermo todo? ¿quereis que me
-éntre en vuestra cámara?
-
-_Loz._ Échate cabe ella, que no se espantará.
-
-_Sag._ Mirá que me llameis, porque tengo de ir á nadar, que tengo
-apostado que paso dos veces el rio sin descansar.
-
-_Loz._ Mira no te ahogues, que este Tíber es carnicero como Tórmes, y
-paréceme que tiene éste más razon que no el otro.
-
-_Sag._ ¿Por qué éste más que los otros?
-
-_Loz._ Has de saber que esta agua que viene por aquí era partida
-en munchas partes, y el emperador Temperio quiso juntarla y que
-viniese toda junta, y por más excelencia quiso hacer que jamas no
-se perdiese ni faltase tan excelente agua á tan magnífica cibdad,
-y hizo hacer un canal de piedras y plomo debaxo á modo de artesa,
-y hizo que de milla á milla pusiesen una piedra, escrito de letras
-de oro su nombre, Temperio, y andaban dos mil hombres en la labor
-cada dia; y como los arquimaestros fueron á la fin que llegaban á
-Ostia Tiberina, ántes que acabasen vinieron que querian ser pagados.
-El Emperador mandó que trabajasen sin entrar en la mar, ellos no
-querian, porque si acababan, dubitaban lo que les vino, y demandaron
-que les diese su hijo primogénito, llamado Tiberio, de edad de diez
-y ocho años, porque de otra manera no les parecia estar seguros, el
-Emperador se lo dió, y por otra parte mandó soltar las aguas, y ansí
-el agua con su ímpetu los ahogó á maestros y laborantes y al hijo, y
-por esto dicen que es y tiene razon de ser carnicero Tíber á Tiberio,
-por eso guárdate de nadar, no pagues la manifatura.
-
-_Sag._ Eso que está escrito, no creo que lo leyese ningun poeta, sino
-vos, que sabeis lo que está en las honduras, y Lebrixa lo que está
-en las alturas, excepto lo que estaba escrito en la fuerte peña de
-Mártos, y no alcanzo á saber el nombre de la cibdad que fué allí
-edificada por Hércules, sacrificando al dios Marte, y de allí le
-quedó el nombre Mártos á Marte fortísimo. Es esta peña hecha como un
-huevo, que ni tiene principio ni fin, tiene medio como el planeta que
-se le atribuye estar en medio del cielo, y señorear la tierra, como
-al presente, que no reina otro planeta en la Italia; mas vos, que
-sabeis, decidme qué hay debaxo de aquella peña tan fuerte.
-
-_Loz._ En torno della te diré que no hay cosa mala de cuantas Dios
-crió sobre la tierra, porque en todas las otras tierras hay en partes
-lo que allí hay junto, como podrás ver, si vas allá, que es buena
-tierra para forasteros como Roma.
-
-_Sag._ Todo me duermo, perdóname.
-
-_Loz._ Guarda, no retoces esa rapaceja.
-
-_Sag._ ¡Cómo duerme su antigüedad!
-
-_Loz._ Quiero entender en hacer aguas y olios, porque mañana no me
-darán hado ni vado, que se casan ocho putas, y Madona Septuaginta
-querrá que yo no me parta della para decille lo que tiene de hacer;
-ya es tarde, quiero llamar aquel caxca-frenos, porque, como dicen, al
-bueno porque te honre, y á este tal porque no me deshonre, que es un
-atreguado y se sale con todo cuanto hace, ya me parece que los siento
-hablar.
-
-_Div._ ¡Ay Sagüeso! ¿qué me has hecho, que dormia?
-
-_Sag._ De la cintura arriba dormiades, que estábades quieta.
-
-_Div._ La usanza es casi ley, soy usada á mover las partes inferiores
-en sintiendo una pulga.
-
-_Sag._ ¡Oh, pese al verdugo! ¿y arcando con las nalgas oxeais las
-pulgas?
-
-_Div._ Si lo que me heciste durmiendo me quieres reiterar, yo te daré
-un par de cuchillos que en tu vida los viste tan lindos.
-
-_Sag._ Sé que no só dacero, mostrá los cuchillos.
-
-_Div._ Velos aquí, y si tú quieres, en tanto que no tienes amo vén,
-que yo te haré triunfar, y mira por mí, y yo por lo que tú has
-menester.
-
-_Sag._ ¿Os contento donde os llego? no será hombre que así os dé en
-lo vivo como yo; quedá norabuena. Señora Lozana, ¿mandais en qué os
-sirva?
-
-_Loz._ Que no nos olvideis.
-
-_Div._ No hará, que yo le haré venir aunque esté en cabo del mundo.
-
-_Loz._ Siéntate, puta hechicera, que más verná por comer que por
-todos tus encantes.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LIV.
-
-Cómo platicaron la Lozana y Divicia de munchas cosas.
-
-
-_Loz._ ¡Oh Divicia! ¿oiste nunca decir entre col y col lechuga?
-¿sabes qué quiere decir afanar y guardar para la vejez? que más vale
-dexar en la muerte á los enemigos, que no demandar en la vida á los
-amigos.
-
-_Div._ ¿Qué quieres decir?
-
-_Loz._ Quiero decir que un hortelano ponia en una haza coles, y las
-coles ocuparon todo el campo, y vino su mujer y dixo: marido, entre
-col y col lechuga, y ansí este campo nos frutará lo que dos campos
-nos habian de frutar; quiero decir que vos no deis lo que teneis, que
-si uno no os paga, que os hagais pagar de otro doblado, para que el
-uno frute lo que el otro goza; ¿qué pensais vos que ha de hacer aquel
-nacido de aquellos cuchillos? jugallos ha, y así los perderéis.
-
-_Div._ No perderé, que en los mismos cuchillos van dichas tales
-palabras, que él tornará.
-
-_Loz._ Ándate ahí, puta de Tesalia, con tus palabras y hechizos,
-que más sé yo que no tú ni cuantas nacieron, porque he visto moras,
-judías, zíngaras, griegas y cecilianas, que éstas son las que más se
-perdieron en estas cosas, y vi yo hacer munchas cosas de palabras y
-hechizos, y nunca vi cosa ninguna salir verdad, sino todas mentiras
-fingidas, y yo he querido saber y ver y probar como Apuleyo, y en fin
-hallé que todo era vanidad, y cogí poco fruto, y ansí hacen todas las
-que se pierden en semejantes fantasías; decíme, ¿por qué pensais que
-las palabras vuestras tienen efecto y llévaselas el viento? decíme,
-¿para qué son las plumas de las aves, sino para volar? quitaldas y
-ponéoslas vos, veamos si volaréis, y ansí las palabras dichas de la
-boca de una ostinada vieja antigualla como vos; decíme, ¿no decis
-que os aconteció ganar en una noche ciento y diez y ocho cuartos
-abrochados? ¿por qué no les dexistes esas palabras, para que tornasen
-á vos sin ganallos otra vez?
-
-_Div._ Y vos los pelos de las cejas, y decis las palabras en
-algarabía y el plomo con el cerco en tierra, y el orinal y la clara
-de huevo, y dais el corazon de la gallina con agujas y otras cosas
-semejantes.
-
-_Loz._ A las bobas se dan á entender esas cosas, por comerme yo la
-gallina, mas por eso vos no habeis visto que saliese nada cierto,
-sino todo mentira, que si fuera verdad, más ganára que gallina, mas
-si pega, pega.
-
-_Div._ Quítame este pegote ó xáquima, que el barboquejo de la barba
-yo me lo quitaré.
-
-_Loz._ Pareces borrica enfrenada.
-
-_Div._ Acaba presto, puta, que me muero de sed.
-
-_Loz._ No bebas desa, que es del pozo.
-
-_Div._ ¿Qué se me da?
-
-_Loz._ Porque todos los pozos de Roma están entredichos, á efeto que
-no se beba el agua dellos.
-
-_Div._ ¿Por qué?
-
-_Loz._ Era muy dulce de beber, y como venian los peregrinos y no
-podian beber del rio, que siempre venía turbia ó sucia, demandaban
-por las casas agua, y por no sacalla, no se la querian dar, los
-pobres rogaron á Dios que el agua de los pozos no la pudiesen beber,
-y ansí se gastaron, y es menester que se compre el agua tiberina de
-los pobres, como veis, y tiene esta excelencia, que ni tiene color,
-ni olor, ni sabor, y cuanto más estantiva ó reposada está el agua de
-este rio Tíber, tanto es mejor.
-
-_Div._ ¿Como yo?
-
-_Loz._ No tanto, que hedería ó mufaría como el trigo y el vino
-romanesco, que no es bueno sino un año, que no se puede beber el
-vino como pasa de Setiembre, y el pan como pasa Agosto, porque no lo
-guarden de los pobres, y si lo guardan, ni ellos ni sus bestias lo
-pueden comer, porque si lo comen las gallinas mueren.
-
-_Div._ Por tu vida y mia, que yo lo vi ogaño echar en el rio, y no
-sabía por qué.
-
-_Loz._ Porque lo guardaron para el diluvio, que habia de ser este año
-en que estamos, de mill y quinientos y veinte y cuatro, y no fué.
-
-_Div._ Hermana, ¿qué quieres que meta en estas apretaduras que
-hierven en seco?
-
-_Loz._ Mete un poco de agua, que la retama, y la xara, y los
-marruvios y la piña, si no nadan en el agua no valen nada. No metas
-de ésa, que es de rio y alarga, mete de pozo, que aprieta, y sacá un
-poco y probá si os aprieta á vos, aunque teneis seis texaredecas, que
-ya no os habia de servir ese vuestro sino de mear.
-
-_Div._ Calla, puta de _quis vel qui_.
-
-_Loz._ Y tú puta de tres cuadragenas ménos una.
-
-_Div._ Calla, puta de candoque, que no vales nada para venderme ni
-para ser rufiana.
-
-_Loz._ A tal puta tal rufiana; ves, viene Aparicio tu padrino.
-
-_Div._ ¿Cuál? ¿Valderas el malsin? Es de nuestra cofradía.
-
-_Loz._ ¿Cofradía tenés las putas?
-
-_Div._ ¿Y agora sabes tú que la cofradía de las putas es la más noble
-cofradía que sea, porque hay de todos los linajes buenos que hay en
-el mundo?
-
-_Loz._ Y tú eres la priosta, va que te llama, y dexa subir aquella
-otra puta vieja rufiana sarracina con su batirrabo, que por
-apretaduras verná.
-
-_Div._ Subí, madre, que arriba está la señora Lozana.
-
-_Loz._ Vení acá, madona Doméstica, ¿qué buscais?
-
-_Doméstica._ Hija mia, habés de saber que cerca de mi casa está
-una pobre mochacha, y está vírgen, la cual si pudieses ó supiésedes
-cualque español hombre de bien que la quisiese, que es hermosa,
-porque le diese algun socorro para casalla.
-
-_Loz._ Vieja mala escanfarda, ¿qué español ha de querer tan gran
-cargo de corromper una vírgen?
-
-_Dom._ Esperá, que no es muncho vírgen, que ya ha visto de los otros
-hombres, mas es tanto estrecha que parece del todo vírgen.
-
-_Loz._ A tal persona podrias engañar con tus palabras ante pensadas,
-que te chinfarase á tí y á ella, ¡oh, hi de puta! ¿y á mí te vienes,
-que so matrera? Mirá qué zalagarda me traia pensada, va con Dios, que
-tengo que hacer.
-
-_Div._ ¿Qué queria aquella mala sabandija?
-
-_Loz._ Tres bayoques de apretaduras, ansí la azoten, conmigo quiere
-ganar, que la venderé yo por más vieja astuta que sea.
-
-_Div._ A casa de la Celidonia va.
-
-_Loz._ ¿Qué más Celidonia ó Celestina que ella? Si todas las
-Celidonias ó Celestinas que hay en Roma me diesen dos carlines al
-mes, como los médicos de Ferrara al Gonela, yo sería más rica que
-cuantas mujeres hay en esta tierra.
-
-_Div._ Decíme eso de Gonela.
-
-_Loz._ Demandó Gonela al Duque que los médicos de su tierra le diesen
-dos carlines al año, el Duque, como vido que no habia en toda la
-tierra arriba de diez, fué contento, el Gonela, ¿qué hizo? atóse
-un paño al pié y otro al brazo, y fuése por la tierra, cada uno le
-decia, ¿qué tienes? y él le respondia, tengo hinchado esto, é luégo
-le decian, va, toma la tal hierba y tal cosa, y póntela y sanarás,
-despues escrebia el nombre de cuantos le decian el remedio, y fuése
-al Duque, y mostróle cuantos médicos habia hallado en su tierra,
-y el Duque decia: ¿Has tú dicho la tal medicina á Gonela? el otro
-respondia, señor, sí; pues pagá dos carlines, porque sois médico
-nuevo en Ferrara: así querría yo hacer por saber cuántas Celidonias
-hay en esta tierra.
-
-_Div._ Yo os diré cuantas conozco yo, son treinta mill putanas y
-nueve mill rufianas sin vos, contaldas. ¿Sabeis, Lozana, cuánto me
-han apretado aquellas apretaduras? hanme hecho lo mio como bolsico
-con cerraderos.
-
-_Loz._ ¿Pues qué, si metieras de aquellas sorbas secas dentro? no
-hubiera hombre que te lo abriera por más fuerza que tuviera, aunque
-fuera micer puntiagudo, y en medio arcudo, y al cabo como el muslo.
-
-_Div._ Yo querria, Lozana, que me rapases este pantano, que quiero
-salir á ver mis amigos.
-
-_Loz._ Espera que venga Rampin, que él te lo raerá como frente de
-calvo. No viene ninguna puta, que deben xabonar el bien de Francia;
-dime, Divicia, ¿dónde comenzó ó fué el principio del mal frances?
-
-_Div._ En Rapolo, una villa de Génova, y es puerto de mar, porque
-allí mataron los pobres de San Lázaro, y dieron á saco los soldados
-del rey Carlo Cristianísimo de Francia aquella tierra y las casas de
-San Lázaro, y uno que vendió un colchon por un ducado, como se lo
-pusieron en la mano, le salió una buba ansí redonda como el ducado,
-que por eso son redondas, despues aquél lo pegó á cuantos tocó con
-aquella mano, y luégo incontinenti se sentian los dolores acerbísimos
-y lunáticos, que yo me hallé allí y lo vi, que por eso se dice el
-Señor te guarde de su ira, que es esta plaga que el sexto ángel
-derramó sobre casi la metad de la tierra.
-
-_Loz._ ¿Y las plagas?
-
-_Div._ En Nápoles comenzaron, porque tambien me hallé allí cuando
-dicien que habian enfecionado los vinos y las aguas, los que las
-bebian luégo se aplagaban, porque habian echado la sangre de los
-perros y de los leprosos en las cisternas y en las cubas, y fueron
-tan comunes y tan invisibles, que nadie pudo pensar de donde
-procedian. Munchos murieron, y como allí se declaró y se pegó, la
-gente que despues vino de España llamábanlo mal de Nápoles, y éste
-fué su principio, y este año de veinte y cuatro son treinta é seis
-años que comenzó. Ya comienza á aplacarse con el legño de las Indias
-Occidentales, cuando sean sesenta años que comenzó, al hora cesará.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LV.
-
-Cómo la Lozana vido venir un jóven desbarbado, de diez y ocho años,
-llamado Coridon, y le dió este consejo como supo su enfermedad.
-
-
-_Loz._ Mi alma, ¿dó bueno? vos me pareceis un Absalon, y Dios puso en
-vos la hermosura del gallo, vení arriba, buey hermoso, ¿qué habeis,
-mi señor Coridon? decímelo, que no hay en Roma quien os remedie
-mejor; ¿qué me traés aquí? para comigo no era menester presente, pero
-porque yo os quiera más de lo que os quiero, vos, mi alma, pensais
-que por venirme cargado lo tengo de hacer mejor, pues no soy desas,
-que más haré viéndoos penado, porque sé en qué caen estas cosas,
-porque no solamente el amor es mal que atormenta á las criaturas
-racionales, mas á las bestias priva de sí mismas; sino veldo por esa
-gata, que há tres dias que no me dexa dormir, que ni come ni bebe,
-ni tiene reposo, ¿qué me hará un mochacho como vos, que os hierve
-la sangre, y más el amor que os tiene consumido? decíme vos á mí
-dónde, y cómo, y quién, y yo veré cómo os tengo de socorrer, y vos
-contándomelo aplacaréis y gozaréis del humo, como quien huele lo que
-otro guisa ó asa.
-
-_Coridon._ Señora Lozana, yo me vine de mi tierra, que es Mantua,
-por esta causa, el primero dia de Mayo al hora cuando Jove el carro
-de Phetonte intorno giraba, yo venía en un caballo blanco, y vestido
-de seda verde, habia cogido munchas flores y rosas, y traíalas en la
-cabeza sin bonete como una guirnalda, que quien me veia se namoraba.
-Vi á una ventana de un jardin una hija de un cibdadano, ella de mí
-y yo della nos enamoramos, mediante Cupido, que con sus saetas nos
-unió haciendo de dos ánimos un solo corazon. Mi padre, sabiendo
-la causa de mi pena, y siendo par del padre de aquella hermosa
-doncella Polidora, demandóla por nuera, su parentado y el mio fueron
-contentos, mas la miseria vana estorbó nuestro honrado matrimonio,
-que un desgraciado viejo, vano de ingenio y rico de tesoro, se casó
-con ella descontenta, yo por no verme delante mi mal, y por excusar
-á ella infelice pena y tristicia, me partí por mejor, y al presente
-es venido aquí un espion que me dice que el viejo va en oficio de
-senador á otra cibdad; querria que vuestra señoría me remediase con
-su consejo.
-
-_Loz._ Amor mio, Coridon dulce, récipe el remedio, vá, compra una
-veste de villana que sea blanca y unas mangas verdes, y vaiste
-descalzo y sucio y loqueando, que todos te llamarán loca, y di que
-te llaman Jaqueta, que vas por el mundo reprendiendo las cosas mal
-hechas, y haz á todos servicios y no tomes premio ninguno, sino pan
-para comer, y va muchas veces por la calle della, y coge serojas,
-y si su marido te mandáre algo hazlo, y viendo él que tú no tomas
-ni quieres salario, salvo pan, ansí te dexará en casa para fregar
-y cerner y xabonar, y cuando él sea partido, limpia la casa alto y
-baxo, y haz que seas llamada y rogada de cuantas amas terná en casa,
-por bien servir y á todas agradar con gentil manera, y si te vieres
-sola con esa tu amante Polidora, haz vista que siempre lloras, y si
-te demandáre por qué dile: porque jamas mi nacion fué villana, sabe
-que soy gentildona Breciana, y me vi que podia estar par á par con
-Diana, y con cualquier otra dama que en el mundo fuese estada. Ella
-te replicará, que tú le digas: ¿por qué vas ansí, mi cara Jaqueta?
-tú le dirás: cara madona, voy por el mundo reprochando las cosas mal
-hechas, sabed que mi padre me casó con un viejo como vuestro marido,
-calvo, floxo como niño, y no me dió á un jóven que me demandaba
-siendo doncella, el cual se fué desperado, que yo voy por el mundo á
-buscallo: si ella te quiere bien, luego lo verás en su hablar, y si
-te cuenta á tí lo mismo, dile cómo otro dia te partes á buscallo,
-si ella te ruega que quedes, haz que seas rogada por sus amas que su
-marido le dexó, y así cuando tú vieres la tuya, y siendo seguro de
-las otras, podrás gozar de quien tanto amas y deseas penando.
-
-_Cor._ ¡Oh señora Lozana! yo os ruego que tomeis todos mis vestidos,
-que sean vuestros, que yo soy contento con este tan remediable
-consejo que me habeis dado, y suplícoos que me espereis á esta
-ventana, que verné por aquí y veréis á la vuestra Jaqueta cómo va
-loqueando á sus bodas, y reprenderé muncho más de lo que vos habeis
-dicho.
-
-_Loz._ ¿Y á mí qué me reprenderás?
-
-_Cor._ A vos no siento qué, salvo diré que vivis _arte et ingenio_.
-
-_Loz._ Coridon, mira qué quiere un loco ser sabio, que cuanto dixeres
-é hicieres sea sin seso y bien pensado, porque á mi ver más seso
-quiere un loco que no tres cuerdos, porque los locos son los que
-dicen las verdades, di poco y verdadero y acaba riendo, y suelta
-siempre una ventosidad, y si soltares dos, sean sanidad, y si tres,
-asinidad, y qué más, ¿me dirás celestial sin tartamudear?
-
-_Cor._ Ce, les, tinal.
-
-_Loz._ ¡Ay, amarga, muncho tartamudeas! dí alcatara.
-
-_Cor._ Al, ca, go, ta, ra.
-
-_Loz._ Ay amarga, no ansí, y tanto ceceas, lengua de estropajo
-tienes, entendamos lo que dirás á tu amiga cuando esté sola, y dilo
-en italiano, que te entienda: «Eco, madona, el tuo caro amatore, se
-tu voy que yo mora son contento, eco colui que con perfeta fede, con
-lachrime, pene y estenti te à sempre amato et tenuta esculpita in suo
-core, yo son Coridone, tuo primo servitore, ¡oh mi cara Polidora!
-fame el corpo felice, y seró sempre tua Jaqueta dita Beatrice»; y así
-podrás hacer tu voluntad.
-
-_Cor._ ¿Mirá si lo que os digo á vos está bien?
-
-_Loz._ No, porque tú no piensas la malicia que otrie entenderá,
-haz locuras y calla, no me digas nada, que tienes trastrabada la
-lengua, que muncho estropajo comiste, pues no puedes decir en español
-arrofaldada, alcatara, celestial.
-
-_Cor._ Aro, fi, a, na, da; al, ca, go, ta, ra; ce, lesti, nal.
-
-_Loz._ Calla, que por decirme taimada me dixiste tabaquinara, y por
-decirme canestro me dices cabestro, y no me curo, que no se entiende
-en español qué quiere decir, mas, por la luz de Dios, que si otro me
-lo dixera y Rampin lo supiese, que poco tenemos que perder, y soy
-conocida en todo Levante y Poniente, y tan buen cuatrin de pan nos
-hacen allá como acá; Coridon, esto podrás decir, que es cosa que se
-ve claro: Vittoria, Vittoria, el Emperador y rey de las Españas habrá
-gran gloria.
-
-_Cor._ No queria ofender á nadie.
-
-_Loz._ No se ofende, porque, como ves, Dios y la fortuna le es
-favorable, antiguo dicho es, teme á Dios y honra tu rey, mira que
-prenóstico tan claro, que ya no se usan vestes ni escarpes franceses,
-que todo se usa á la española.
-
-_Cor._ ¿Qué podria decir como ignorante?
-
-_Loz._ Di que sanarás el mal frances, y te judicarán por loco del
-todo, que ésta es la mejor locura que uno puede decir, salvo que el
-legño es salutífero.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LVI.
-
-Cómo la Lozana estaba á su ventana, y dos galanes vieron salir dos
-mujeres, y les demandaron qué era lo que negociaban.
-
-
-_Ovidio._ Mirámela, cual está atalayando putas, mirá el alfaquí de su
-foxco marido que compra grullos, ella parece que escandaliza truenos,
-ya no se desgarra como solia, que parecia trasegadora de putas en
-bodegas comunes, estemos á ver qué quieren aquellas que llaman, que
-ella de todo sabe tanto que revienta, como _Petrus in cunctis_, y
-tiene del natural y del positivo, y es universal _in agibilibus_.
-
-_Galan._ ¿No veis su criado negociando, que parece enforto de
-almiherez? librea trae fantástiga, parece almorafan en cinto de cuero.
-
-_Ovid._ Calla, que no parece sino cairel de puta pobre, que es
-deseada aunque gorda, ya sale una mujer, ¿cómo harémos para saber qué
-negocio?
-
-_Gal._ Vamos, y dejámela interrogar á mí; madona, ¿sois española?
-
-_Prudencia._ Fillolo, no, mas sempre o voluto ben á spañoli, questa
-española me ha posto ólio de ruda para la sordera.
-
-_Gal._ Madona, ¿cómo os demandais?
-
-_Prud._ Fillolo, me demando Prudenza.
-
-_Gal._ Madona Prudenza, andá en buen hora.
-
-_Ovid._ ¿Qué os parece si la señora Lozana adorna esta tierra? en
-España no fuera ni valiera nada; veis, sale la otra con un mochacho
-en brazos, por allá va, salgamos á esa otra calle.
-
-_Gal._ ¡Ah! ¿vos, señora, sois española?
-
-_Cristina._ Señor, sí; de Cecilia á vuestro comando.
-
-_Ovid._ Queriamos saber quién queda con la señora Lozana.
-
-_Crist._ Señor, su marido, ó criado pretérito, ó amigo secreto, ó
-esposo futuro, porque mejor me entendais, yo soy ida á su casa no á
-far mal, sino bien, que una mi vecina, cuya es esta criatura, me rogó
-que yo veniese á pedille de merced que santiguase este su hijo, que
-está aojado, y ella lo hizo por su virtud, y no queria tomar unos
-huevos y unas granadas que le traxe.
-
-_Gal._ Decínos, señora, que vos bien habréis notado las palabras que
-dixo.
-
-_Crist._ Señores, yo os diré, dixo: si te dió en la cabeza, válate
-Santa Elena, si te dió en los hombros, válante los Apóstoles todos,
-si te dió en el corazon válgate el Salvador; y mandóme que lo
-sahumase con romero, y ansí lo haré por contentar á su madre, y por
-dalle ganancia á la Lozana, que en esta quemadura me ha puesto leche
-de narices.
-
-_Gal._ Mas no de las suyas.
-
-_Crist._ Y vuestras mercedes queden con Dios.
-
-_Ovid._ Señora Cristina, somos á vuestro servicio, id con la paz de
-Dios.
-
-_Gal._ Quien no se arriesga no gana nada; son venidas á Roma mil
-españolas, que saben hacer de sus manos maravillas, y no tienen un
-pan que comer, y esta plemática de putas y arancel de comunidades,
-que voto á Dios que no sabe hilar, y nunca la ví coser de dos puntos
-arriba, su mozo friega y barre, á todos da que hacer, y nunca
-entiende sino ¿qué guisarémos, que será bueno para comer? la tal
-cosa yo la sé hacer, y el tal manjar cómprelo vuestra merced, que es
-bueno, y daca especia, azúcar, trae canela, miel, manteca, vé por
-huevos, trae tuétanos de vaca, azafran, y mira si venden culantro
-verde; no ceja jamas, y todo de bolsa ajena.
-
-_Ovid._ Oh pese al turco; pues veis que no siembra y coge, no tiene
-ganado y tiene quesos, que aquella vieja se los trajo, y la otra
-granadas sin tener huerto, y huevos sin tener gallinas, y otras
-muchas cosas, que su audacia y su no tener la hacen afortunada.
-
-_Gal._ Es porque no tiene pleitos ni letigios que le turen de una
-audencia á la otra, como nosotros, que no bastan las bibalías que
-damos á notarios y procuradores, que tambien es menester el su
-solicitar para nuestros negocios acabar.
-
-_Ovid._ Es alquimio de putas, y trae definiciones con sentencias,
-oxalá sin dilaciones, y de esta manera no batiendo moneda la tiene, y
-huerta, y pegujar, y roza sin rozar, como hacen munchos, que como no
-saben sino expender lo ganado de sus pasados, cuando se ven sin arte
-y sin pecunia métense frailes por comer en comun.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LVII.
-
-Cómo salió la Lozana con su canastillo debaxo, con diversas cosas
-para su oficio, y fué en casa de cuatro cortesanas favoridas, y sacó
-de cada una, en partes, provision de quien más podia.
-
-
-_Loz._ ¿Quién son aquellos tres galanes que están allí? cúbranse
-cuanto quisieren, que de saber tengo si son pleiteantes. Andá ya,
-¿por mi vida para mí todas esas cosas? descubrí que lo sirva yo, que
-un beso ganarés.
-
-_Gal._ ¿Y yo? señora Lozana.
-
-_Loz._ Y vos beso y abracijo; ¿qué cosa es ésta? ¿quién os dixo que
-yo habia de ir á casa de la señora Xerezana? ya sé que le distes
-anoche música de flautas de aciprés, porque huelan, y no sea menester
-que intervenga yo á poner bemol; hacé cuanto quisiéredes, que á las
-manos me vernés.
-
-_Ovid._ ¿Cuándo?
-
-_Loz._ Luégo, vengan vuestras mercedes cuando yo sea entrada, que
-me tengo de salir presto, que es hoy sábado, y tengo de tornar á
-casa, que si vienen algunas putas orientales y no me hallan, se van
-enojadas, y no las quiero perder, que no valgo nada sin ellas, y
-máxime agora que son pocas y locas.
-
-_Gal._ Señora Lozana, decí á la señora Xerezana que nos abra,
-y terciá vos lo que pudiéredes, y veis aquí la turquina que me
-demandastes.
-
-_Loz._ Pues miren vuestras mercedes, que si fuere cosa que podeis
-entrar, yo porné este mi paño listado á la ventana, y entónces llamá.
-
-_Gal._ Sea ansí; alegre va la puta vieja encrucijada, voto á Dios,
-mejor cosa no hice en mi vida que dalle esta turquina, que ésta es la
-hora que me hace entrar en su gracia, cosa que no podia acabar con
-cuanto he dado á sus mozos y fantescas, que no me han aprovechado
-nada, tanto como hará agora la Lozana, que es la mejor acordante
-que nunca nació, y parece que no pone mano en ello; vello hemos, ya
-llamá, y la señora está á la ventana, vámonos por acá, que volverémos.
-
-_Xerezana._ Hola, mozos, abrí allí, que viene la Lozana y sus
-adherentes; mirá, vosotros id abaxo y hacelda rabiar, y decí que es
-estada aquí una jodía, que me afeitó, y que agora se vá, y que va en
-casa de la su favorida la Pimpinela, si queremos ver lidia de toros,
-y yo diré que porque se tardó pensé que no viniera.
-
-_Corillon._ ¿Quién es? paso, paso, que no somos sordos; señora
-Lozana, ¿y vos sois? vengais norabuena y tan tarde, que la señora
-quiere ir fuera.
-
-_Loz._ ¿Y dó quiere ir su merced? ¿no esperará hasta que la afeite?
-
-_Cor._ No lo digo por eso, que ya está afeitada, que una jodía la
-afeitó, y si ántes viniérades la hallárades aquí, que agora se vá á
-casa de la Pimpinela.
-
-_Loz._ Mal año para tí y para ella, que no fuese más tu vida, como
-dices la verdad, la Pimpinela me tiene pagada por un año, mirá
-cómo se dexará afeitar de una jodía, mas si la señora se ha dejado
-tocar y gastar, que no podia ser ménos, por la luz de Dios ella se
-arrepentirá, mas yo quiero ver esta afeitadura cómo está; díme, ¿su
-merced está sola?
-
-_Cor._ Sí, que quiere ir en casa de monseñor, que ya está vestida de
-regazo, y va á pié.
-
-_Altobelo._ Señora Lozana, sobí, que su merced os demanda, que os
-quiere hablar ántes que se parta.
-
-_Loz._ ¿Dónde está la señora? ¿en la anticámara, ó en la recámara?
-
-_Altob._ Entrá allá á la loja, que allá está sola.
-
-_Loz._ Señora, ¿qué quiere decir que vuestra merced hace estas
-novedades? ¡cómo! ¿he yo servido á vuestra merced desde que venistes
-á Roma, y á vuestra madre hasta que murió, que era ansí linda
-cortesana, como en sus tiempos se vido, y por una vuelta que me tardo
-llamais á quien más presto os gasten la cara, que no adornen, como
-hago yo? mas no me curo, que no son cosas que turan, que su fin se
-traen como cada cosa, ésta me porná sal en la mollera, y á la jodía
-yo le daré su merecer.
-
-_Xer._ Vení acá, Lozana, no os vais, que esos bellacos os deben haber
-dicho cualque cosa por enojaros, ¿quién me suele á mí afeitar sino
-vos? dexá decir, que como habeis tardado un poco os dixeron eso, no
-os cureis, que yo me contento; ¿quereis que nos salgamos allá á la
-sala?
-
-_Loz._ Señora, sí, que traigo este paño listado mojado, y lo meteré á
-la finestra.
-
-_Xer._ Pues sea ansí; ¿qué es esto que traés aquí en esta garrafeta?
-
-_Loz._ Señora, es un agua para lustrar la cara, que me la mandó hacer
-la señora Montesina, que cuesta más de tres ducados, y yo no la
-queria hacer, y ella la pagó, y me prometió una carretada de leña y
-dos barriles de vino dulce para esta invernada.
-
-_Xer._ ¿Tenés más que ésta?
-
-_Loz._ Señora, no.
-
-_Xer._ Pues ésta quiero yo, y pagalda, veis aquí los dineros, y enviá
-por una bota de vino, y hacé decir á los mulateros de monseñor que
-toda esta semana vayan á descargar á vuestra casa.
-
-_Loz._ ¡Ay, señora! que soy perdida, que me prometió que si era
-perfeta que me daria un sayo para mi criado.
-
-_Xer._ Mirá, Lozana, sayo no tengo, aquella capa de monseñor es buena
-para vuestro criado, tomalda, y andá norabuena, y vení más presto
-otro dia.
-
-_Loz._ Señora, no sé quien llama, miren quién es, por cuando yo salgo
-no éntre alguno.
-
-_Xer._ Vá, mirá quién es.
-
-_Montoya._ Señora, los dos señores janiceros.
-
-_Xer._ Dí que no só en casa.
-
-_Loz._ Haga, señora, que entren y contarán á vuestra merced cómo les
-fué en el convite que hizo la Flaminia á cuantos fueron con ella, que
-es cosa de oir.
-
-_Xer._ ¿Qué podia ser poco más ó ménos? que sabemos sus cosas della.
-
-_Loz._ Mande vuestra merced que entren y oirá maravillas.
-
-_Xer._ Ora, sús, por contentar á la Lozana, va, ábrelos.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LVIII.
-
-Cómo va la Lozana en casa de la Garza Montesina, y encuentra con dos
-rufianes napolitanos, y lo que le dicen.
-
-
-_Rufian._ Pese al diablo con tanta justicia como se hace de los que
-poco pueden, que vos ni habíades de ser para ganarme de comer, mas
-como va el mundo al reves, no se osa el hombre alargar, sino quitaros
-el bonete, y con gran reverencia poneros sobre mi cabeza.
-
-_Loz._ Quitaos allá, hermanos, ¿qué cosas son ésas? ya soy casada, no
-os cale burlar, que castigan á los locos.
-
-_Ruf._ Señora, perdoná, que razon teneis, mas en el bosque de Belitre
-os quisiera hacer un convite.
-
-_Loz._ Mirá si quereis algo de mí, que voy de priesa.
-
-_Ruf._ Señora, somos todos vuestros servidores, y máxime si nos dais
-remedio á un accidente que tenemos, que toda la noche no desarmamos.
-
-_Loz._ Cortados y puestos al pescuezo por lomina, que ésa es sobra de
-sanidad; á Puente Sisto te he visto.
-
-_Ruf._ Ahí os querria tener para mi servicio por ganar la romana
-perdonanza; decínos, señora Lozana, quién son agora las más altas y
-más grandes señoras entre todas las cortesanas, y luégo os iréis.
-
-_Loz._ Mirá qué pregunta tan necia, quien más puede y más gana.
-
-_Ruf._ Pues eso queremos saber, si es la Xerezana como más galana.
-
-_Loz._ Si miramos en galanerías y hermosura, ésa y la Garza Montesina
-pujan á las otras, mas decíme, de favor ó pompa, y fausto y riquezas,
-callen todas con madona Clarina, la favorida, y con madona Aviñonesa,
-que es rica y poderosa, y vosotros, ladrones, cortados tengais los
-compañones, y quedáos aquí.
-
-_Ruf._ Válala el que lleva los pollos, y qué preciosa que es, allá va
-á casa de la Garza Montesina.
-
-_Montesina._ Señora Lozana, sobí, que á vos espero, ya os pasábades,
-¿no sabeis que hoy es mio? ¿dónde íbades?
-
-_Loz._ Señora, luégo tornára, que iba á dar una cosa aquí á una mi
-amiga.
-
-_Mont._ ¿Qué cosa, y á quién por mi vida, si me quereis bien?
-
-_Loz._ No se puede saber, asiéntese vuestra merced más acá á la
-lumbre, que me da el sol en los ojos.
-
-_Mont._ Por mi vida, Lozana, que no lleveis de aquí el canestico si
-no me lo decís.
-
-_Loz._ Paso, señora, no me derrame lo que está dentro, que yo se lo
-diré.
-
-_Mont._ Pues decímelo luégo, que estó preñada, ¿qué es esto que está
-aquí dentro en este botecico de cristal?
-
-_Loz._ Paso, señora, que no es cosa para vuestra merced, que ya sois
-vos harto garrida.
-
-_Mont._ Mirá, Lozana, catá que lo quebraré si no me lo decís.
-
-_Loz._ Pardios, más niña es vuestra merced que su ñetecica, dexe
-estar lo que no es para ella.
-
-_Mont._ Agora lo verés, sacaldo de mi cofre, y séase vuestro.
-
-_Loz._ Sáquelo vuestra merced, que quiero ir á llevallo á su dueño,
-que es un licor para la cara, que quien se lo pone no envejece jamas,
-y madona Clarina, la favorida, há más de cuatro meses que lo espera y
-agora se acabó de estilar, y se lo quiero llevar por no perder lo que
-me prometió por mi fatiga, que ayer me envió dos ducados para que lo
-acabase más presto.
-
-_Mont._ Y ¿cómo, Lozana, soy yo ménos, ó puede pagallo ella mejor que
-yo? ¿quédaos algo en vuestra casa de este licor?
-
-_Loz._ Señora, no, que no se puede hacer si las culebras que se
-estilan no son del mes de Mayo, y soy perdida, porque como es tan
-favorida, si sabe que di á otrie este licor habiendo ella hecho traer
-las culebras cerbunas, y gobernádolas del Mayo acá, y más el carbon
-que me ha enviado, y todo lo vendí cuando estuve mala, que si lo
-tuviera dixera que las culebras se me habian huido, y como viera el
-carbon me creyera.
-
-_Mont._ Dexá hacer á mí, que yo sabré remediar á todo. Vén aquí,
-Gasparejo, va, dí á tu señor que luégo me envie diez cargas de carbon
-muy bueno del salvático, y mira, ve tú con el que lo truxere, y
-hazlo descargar á la puerta de la Lozana. Esperá, Lozana, que otra
-paga será ésta que no la suya, veis ahí seis ducados, y llamá dos
-mozos que os lleven estos cuatro barriles ó toneles á vuestra casa,
-éste es semulela, y éste de fideos cecilianos, y éste de alcaparras
-alejandrinas, y éste de almendras ambrosinas, y tomá, veis ahí dos
-cofines de pasas de Almuñécar que me dió el provisor de Guadix; vén
-aquí, Margarita, va, descuelga dos presutos y dos somados, y de
-la guardarropa dos quesos mallorquinos y dos parmesanos, y presto
-vosotras lleváselo á su casa.
-
-_Loz._ Señora, ¿quién osará ir á mi casa, que luégo me matará mi
-criado, que le prometió ella misma una capa?
-
-_Mont._ Capa no la hay en casa que se le pueda dar, mas mirá si le
-verná bueno este sayo, que fué del protonotario.
-
-_Loz._ Señora, llévemela el mozo, porque no vaya yo cargada, no se me
-ensuelva el sueño en todo, que esta noche soñaba que caia en manos
-de ladrones.
-
-_Mont._ Andá, no mireis en sueños, que cuando veníades acá os vi yo
-hablar con cuatro.
-
-_Loz._ Buen paraíso haya quien acá os dexó, que verdad es, esclava
-soy á vuestra merced, porque no basta ser hermosa y linda, mas cuanto
-dice hermosea y adorna con su saber. Quien supiera hoy hacerme
-callar, y amansar mi deseo que tenía de ver qué me habia de dar
-madona Clarina, la favorida, por mi trabajo y fatiga, la cual vuestra
-merced ha satisfecho en parte, y como dicen, la buena voluntad con
-que vuestra merced me lo ha dado vale más que lo muncho más que ella
-me diera, y sobre todo sé yo que vuestra merced no me será ingrata,
-y bésole las manos, que es tarde: mírese vuestra merced al espejo y
-verá que no só pagada segun lo que merezco.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LIX.
-
-Cómo la Lozana fué á casa de madona Clarina, favorida, y encontró con
-dos médicos, y el uno era cirúgico, y todos dos dicen:
-
-
-_Físico._ Señora Lozana, ¿dónde se va? ¿qué especieria es esa que
-debaxo llevais? ¿ay curas? ¿ay curas? danos parte.
-
-_Loz._ Señores mios, la parte por el todo, y el todo por la parte, y
-yo que soy presta para sus servicios.
-
-_Físico._ Señora Lozana, habeis de saber que si todos los médicos
-que al presente nos hallamos en Roma nos juntásemos de acuerdo, que
-debiamos hacer lo que antiguamente hicieron nuestros antecesores:
-en la via de San Sebastian estaban unas tres fosas llenas de agua,
-la cual agua era natural y tenía esta virtud, que cuantas personas
-tenian mal de la cintura abaxo iban allí tres veces una semana, y
-entraban en aquellas fosas de piés, y estaban allí dos horas por
-vuelta, y ansí sanaban de cualquier mal que tuviesen en las partes
-inferiores, de modo que los médicos de aquel tiempo no podian medicar
-sino de la cintura arriba; visto esto, fueron todos y cegaron
-estos fosos ó manantíos, y hicieron que un arroyo que iba por otra
-parte que pasase por encima porque no se hallasen, y agora aquel
-arroyo tiene la misma virtud para los caballos y mulas represas, y
-finalmente, á todas las bestias represas que allí meten sanan, como
-habeis visto si habeis pasado por allí: esto digo que debíamos hacer,
-pues que ni de la cintura arriba ni de la cintura abajo no nos dais
-parte.
-
-_Cirúgico._ Señora Lozana, nosotros debiamos hacer con vos como hizo
-aquel médico pobre que entró en Andújar, que como vido y probó los
-munchos y buenos rábanos que allí nacen, se salió y se fué á otra
-tierra, porque allí no podia él medicar, que los rábanos defendian
-las enfermedades; digo que me habeis llevado de las manos más de
-seis personas que yo curaba, que como no les duelen las plagas, con
-lo que vos les habes dicho no vienen á nosotros, y nosotros, si no
-duelen las heridas, metemos con que duelan y escuezgan, porque vean
-que sabemos algo cuando les quitamos aquel dolor, ansimismo á otros
-ponemos ungüento egipciaco, que tiene vinagre.
-
-_Loz._ Como á caballos, ungüento de albéitares.
-
-_Médico._ A los dientes no hay remedio sino pesallos á cera, y vos
-mandais que traigan mascando el almástiga, y que se los limpien con
-raíces de malvas cochas en vino, y mandaislos lavar con agua fria,
-que no hay mejor cosa para ellos, y para la cara y manos lavar con
-fria y no caliente, mas si lo dicimos nosotros, no lo tomarán los
-pacientes, y así es menester que huyamos de vos, porque no concuerda
-vuestra medicacion con nuestra cúpida intencion.
-
-_Loz._ Señores mios, ya veo que me quereis motejar, mis melecinas
-son: si pega, pega, y míroles á las manos como hace quien algo sabe,
-señores, concluí, que el médico y la medicina los sabios se sirven
-de él y de ella, mas no hay tan asno médico como el que quiere sanar
-el griñimon que Dios lo puso en su disposicion. Si vuestras mercedes
-quieren un poco de favor con madona Clarina en pago de mi maleficio,
-esperen aquí, y haré á su señoría que hable á vuestras mercedes,
-que no será poco, y si tiene que medicarse en su fuente, entrarán
-vuestras mercedes aunque sea de rodillas.
-
-_Cir._ Pues sea ansí, señora Lozana, diga barba que haga. No
-querria que más valiese mi capa de lo que ésta gana, ya es entrada,
-esperemos, y verémos la clareza que Dios puso en esta italiana, que
-dicen que cuando bebe se le parece el agua y se le pueden contar las
-venas; veislas las dos, hable vuestra merced, que yo no sé qué le
-decir.
-
-_Méd._ Madona Clarina, séale recomendada la señora Lozana.
-
-_Clar._ Oida, me recomiendo; dime, Lozana, ¿quién son aquéllos?
-
-_Loz._ Señora, el uno es de Orgaz y el otro de Jamilena, que medicaba
-y iba por leña, y metia todas las orinas juntas, por saber el mal de
-la comunidad; señora, vamos á la loja.
-
-_Clar._ Andemos; decíme, ¿qué cosa hay aquí en aquesta escátula?
-
-_Loz._ Madona, unos polvos para los dientes, que no se caigan jamas.
-
-_Clar._ ¿Y esto?
-
-_Loz._ Para los ojos.
-
-_Clar._ Díme, española, ¿es para mí?
-
-_Loz._ Madona no, que es para madona Alvina, la de Aviñon.
-
-_Clar._ Vaya á la horca, dámelo á mí.
-
-_Loz._ No lo hagais, señora, que si vos supiésedes lo que á ella le
-cuesta, que dos cueros de ólio se han gastado, que ella compró, que
-eran de más de cien años, por hacer esto poquito.
-
-_Clar._ No te curar, Lozana, que non vollo que lei sea da tanto que
-habia questo, que yo te daro olio de ducenti ani, que me donó á mí
-micer incornato mio trovato sota terra; díme, ¿ha ella casa ni viña
-como que ho yo?
-
-_Loz._ Sea desta manera, tomad vos un poco, y dadme á mí otro poco
-que le lleve, porque yo no pierda lo que me ha prometido, que la
-pólvora no se halla ansí á quien la quiere, que se hace en el Paraíso
-terrenal, y me la dió un mi caro amante que yo tuve, que fué mi señor
-Diomédes, el segundo amor que yo tuve en este mundo, y á él se la
-dieron los turcos, que van y vienen casi á la contínua; y piense
-vuestra señoría que tal pólvora como ésa no me la quitaria yo de
-mí por dalla á otrie, si no tuviese gran necesidad, que no tengo
-pedazo de camisa ni de sábanas, y sobre toda la necesidad que tengo
-de un pabellon y de un torna-lecho, que si no fuese esto que ella me
-prometió para cuando se lo llevase, no sería yo osada á quitar de mí
-una pólvora tan excelente, que si los dientes están bien apretados
-con ella, no se caerán jamas.
-
-_Clar._ Vení acá Lozana, abrí aquella caxa grande, tomá dos piezas de
-tela romanesca para un pabellon, va, abre aquel forcel, e tomá dos
-piezas de tela de Lodi para hacer sábanas, y tomá hilo malfetano para
-coserlo todo, va, abre el otro forcel, y toma dos piezas de cortinela
-para que hagais camisas, y toma otra pieza de tela romanesca para
-hacer camisas á vuestro nuevo marido.
-
-_Loz._ Madona, mire vuestra señoría que yo de todo esto me contento;
-mas ¿cómo harémos, que el poltron de mi pretérito criado me
-descubrirá? porque ella misma le prometió unas calzas y un jubon.
-
-_Clar._ Bien, va, abre aquella otra caxa y toma un par de calzas
-nuevas y un jubon de raso, que hallarás cuatro, toma el mejor, y
-llama la Esclavona, que tome un canestro y vaya con vos á llevaros
-estas cosas á vuestra casa, y id presto, porque aquel acemilero no os
-tome el ólio, que se podria hacer bálsamo, tanto es bueno, y guarda,
-española, que no des á nadie de esto que me has dado á mí.
-
-_Loz._ Madona, no; mas haré desta manera, que juntaré el almáciga y
-la grana y el alumbre, y se lo daré, y diré que sea esa misma, y haré
-un poco de ólio de habas, y diré que se lo ponga con el colirio, que
-es apropiado para los ojos, y ansí no sabrá que vuestra señoría tiene
-lo más perfeto.
-
-_Clar._ Andá, y hacé ansí por mi amor, y no de otro modo, y
-recomendáme á vuestro marido micer Rampin.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LX.
-
-Cómo fué la Lozana en casa de la Imperia Aviñonesa, y cómo encontró
-con dos juristas letrados que ella conocia, que se habian hecho
-cursores ó emplazadores.
-
-
-_Loz._ Estos dos que vienen aquí, si estuviesen en sus tierras serian
-alcaldes, y aquí son mandatarios, solicitadores que emplazan, y si
-fuesen sus hermanas casadas con quien hiciese aquel oficio, dirian
-que más las querian ver putas que no de aquella manera casadas,
-porque ellos fueron letrados ó buitres de rapiña; todo su saber
-no vale nada, á lo que yo veo, que más ganan ellos con aquellas
-varillas negras que con cuanto estudiaron en jure. Pues yo no
-estudié, y sé mejor el jure cevil que traigo en este mi canastillo,
-que no ellos, en cuantos capítulos tiene el cevil y el criminal; como
-dixo Apuleyo, bestias letrados.
-
-_Juristas._ Aquí, aquí somos todos, señora Lozana, _hodie hora
-vigessima_, en casa vuestra.
-
-_Loz._ No sé si seré á tiempo, mas traé que rozar, que allá está mi
-Rampin que lo guise, y mirá no faltés, porque de buena razon ellas
-han de venir hoy que es sábado, mas yo creo que vosotros ya debeis y
-no os deben.
-
-_Jur._ ¿Qué cosa es eso deber ó que nos deben? cuerpo del mundo, ¿el
-otro dia no llevamos buen pexe y buen vino, y más dormimos con ellas
-y las pagamos muy bien?
-
-_Loz._ No lo digo por eso, que ya sé que traxistes todo eso, y que
-bebistes hasta que os emborrachastes, mas otra cosa es menester que
-traer y beber, que eso de jure antiguo se está, sino que os deben
-ó debeis, quiere decir que era una jodía vieja de noventa años, y
-tenía dos nueras mujeres burlonas, y venian á su suegra cada mañana,
-y decian: buenos dias, señora, y respondia ella, vosotras teneis
-los buenos dias y habeis las buenas noches, y como ellas veian esta
-respuesta siempre, dixeron á sus maridos, vuestra madre se quiere
-casar, y decian ellos, ¿cómo es posible? decian ellas, casalda y
-vello heis que no dice de no. Fueron, y casáronla con un jodío
-viejo y médico, ¿qué hicieron las nueras? rogaron al jodío que no
-la cabalgase dos noches, él hízolo ansí, que toda la noche no hizo
-sino contalle sus deudas que tenía; vinieron las nueras otro dia, y
-dixo la vieja: ¿qué quiero hacer deste viejo, que no es bueno sino
-para comer, y tiene más deudas que no dineros, y será menester que me
-destruya á mí y á mis hijos? fueron las nueras al jodío, y dixéronle
-que hiciese aquella noche lo que pudiese, y él, como era viejo,
-caminó, y pasó tres colchones; viniendo la mañana vienen las nueras,
-y dicen á la suegra, señora, albricias, que vuestros hijos os quieren
-quitar este jodío, pues que tanto debe, respondió la vieja: mirad,
-hijas, la vejez es causa de la sordedad, que yo no oyo bien qué le
-deben á él, que le deben, que él no debe nada: así que, señores,
-¿vosotros debés, ó deben os?
-
-_Jur._ ¡Voto á Dios! que á mí que me deben desa manera más que no es
-de menester, acá á mi compañero no sé, demandaldo á ella, que bien
-creo que pasa todos los dedos, y áun las tablas de la cama.
-
-_Curzor._ No me curo, que la obra es la que alaba al maestro; señora
-Lozana, torná presto por vuestra fe, que nosotros vamos á pescaría.
-
-_Loz._ Gente hay en casa de la señora Imperia, mejor para mí, que
-pescaré yo aquí sin jure; ¿qué haces ahí, Medaldo? va, abre, que vó á
-casa.
-
-_Medaldo._ Andá, que Nicolete es de guardia, y él os abrirá, llamá.
-
-_Loz._ Nicolete, hijo mio, ¿qué haces?
-
-_Nicolete._ Soy de guardia, y mirá, Lozana, qué pedazo de caramillo
-que tengo.
-
-_Loz._ ¡Ay triste! ¿y estás loco? está quédo, beodo, que nos oirán.
-
-_Nicol._ Callá, que todos están arriba; sacá los calzones, que yo os
-daré unos nuevos de raso encarnado.
-
-_Loz._ Haz á placer, que vengo cansada, que otro que calzones quiero.
-
-_Nicol._ Que, mi vida, de cara arriba.
-
-_Loz._ Yo te lo diré despues.
-
-_Nicol._ No, sino agora; no, sino agora; no, sino agora.
-
-_Loz._ ¡Oh qué bellaco que eres! vá arriba y di á la señora cómo
-estoy aquí.
-
-_Nicol._ Sobí vos, y tomallos, es sobre tabla, y harés colacion.
-
-_Loz._ Por munchos años y buenos halle yo esas presencias juntas.
-¿Qué Emperatriz ni gran señora tiene dos aparadores, como vuestra
-señoría, de contínuo aparejados á estos señores reyes del mundo?
-
-_Coronel._ Española, fa colacion, aquí con nos quiero que bebés con
-esta copina, que sea la tua, porque quieres bien á la señora Imperia,
-mi patrona.
-
-_Imperia._ Todo es bien empleado en mi Lozana; mozos, serví allí
-todos á la Lozana, y esperen las amas y los escuderos hasta que ella
-acabe de comer; Lozana mia, yo quiero reposar un poco, entre tanto
-hazte servir, pues lo sabes hacer.
-
-_Loz._ Yo quiero comer este faisan, y dexar esta astarna para
-Nicolete, porque me abrió la puerta de abaxo; estos pasteles serán
-para Rampin, aunque duerme más que es menester.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LXI.
-
-Cómo un médico familiar de la señora Imperia estuvo con la Lozana
-hasta que salió de reposar la Imperia.
-
-
-_Médico._ Decí, señora Lozana, ¿cómo os va?
-
-_Loz._ Señor, ya veis, fatigar y no ganar nada; estóme en mi casa, la
-soledad y la pobreza están mal juntas, y no se halla lino á comprar,
-aunque el hombre quiera hilar, por no estar ociosa, que querria
-hordir unos manteles, por no andar á pedir prestados cada dia.
-
-_Méd._ Pues vos, señora Lozana, que haceis y dais mil remedios á
-villanos, ¿por qué no les encargais que os traigan lino?
-
-_Loz._ Señor, porque no tomo yo nada por cuanto hago, salvo presentes.
-
-_Méd._ Pues yo querria más vuestros presentes que mi ganancia, que es
-tan poca, que valen más las candelas que gasté estudiando que cuanto
-he ganado despues endevinando pulsos; mas vos, ¿qué estudiastes?
-
-_Loz._ Mirá que me aconteció ayer: vinieron á mi casa una mujer
-piamontesa con su marido romañolo, y pensé que otra cosa era;
-traxeron una llave de cañuto, la cual era llena de cera y no podian
-abrir, y pensaron que estaban hechizados; rogáronme que lo viese yo,
-yo hice lo que sabía, y diéronme dos julios, y prometiéronme una
-gallina, que me truxeron hoy, y huevos con ella, y ansí pasaré esta
-semana con este presente.
-
-_Méd._ Pues decíme, señora Lozana, ¿qué hecistes á la llave, cualque
-silogismo ó qué?
-
-_Loz._ Yo os diré: como sacaron ellos la cera, no pudo ser que no
-se pegase cualque poca á las paredes de la llave; fuí yo presto al
-fuego, y escallentéla hasta que se consumió la cera, y vine abaxo, y
-dísela, y dixe que todo era nada; fuéronse, y abrieron, y cabalgaron,
-y ganéme yo aquel presente sofísticamente; decíme por qué no tengo
-yo de hacer lo que sé, sin perjuicio de Dios y de las gentes; mirá,
-vuestro saber no vale si no lo mostrais que lo sepa otrie; mirá,
-señor, por saber bien hablar gané agora esta copica de plata dorada,
-que me la dió su merced del coronel.
-
-_Méd._ Ese bien hablar, adular, incóñito le llamo yo.
-
-_Loz._ Señor Salomon, sabé que cuatro cosas no valen nada si no
-son participadas ó comunicadas á menudo: el placer, y el saber,
-y el dinero, y el coño de la mujer, el cual no debe estar vacuo,
-segun la filosofía natural. Decíme, ¿qué le valdria á la Xerezana
-su galanería si no la participase? ¿Ni á la Montesina su hermosura,
-aunque la guardase otros sesenta años, que jamas muriese, si tuviese
-su coño puesto en la guardaropa, ni á Madona Clarina sus riquezas,
-si no supiese guardar lo que tiene? y á la señora Aviñonesa, ¿qué le
-valdrian sus tratos si no los participase y comunicase con vuestra
-merced y comigo, como con personas que ántes la podemos aprovechar?
-¿qué otra cosa veis aquí? yo pierdo tiempo, que sé que en mi casa me
-están esperando, y porque la señora sé que me ha de vestir á mí y á
-mi criado, callo.
-
-_Méd._ No puedo pensar qué remedio tener para cabalgar una mi vecina
-lombarda; porque es casada y está preñada.
-
-_Loz._ Dexá hacer á mí.
-
-_Méd._ Si hacés como á la otra, mejor os pagaré.
-
-_Loz._ Esto será más fácil cosa de hacer, porque diré que á la
-criatura le faltan los dedos, que vuestra merced los hará.
-
-_Méd._ Yo lo doy por hecho, que no es ésta la primera que vos sabés
-hacer.
-
-_Loz._ Yo os diré: son lombardas de buena pasta; fuíme esta semana
-á una, y díxele, ¿cuándo viene vuestro marido, mi compadre? dice,
-mañana; digo yo, ¿por qué no os is al baño y acompañaros he yo? fué,
-y como era novicia, apañéle los anillos, y díle á entender que le
-eran entrados en el cuerpo; fuíme á un mi compadre, que no deseaba
-otra cosa, y díle los anillos, y dí órden que se los sacase uno á
-uno; cuando fué al último ella le rogaba que le sacase tambien un
-caldero que le habia caido en el pozo; en esto, el marido llamó,
-dixo ella al marido: en toda vuestra vida me sacastes una cosa que
-perdiese, como ha hecho vuestro compadre, que si no viniérades, me
-sacára el caldero y la cadena que se cayó el otro dia en el pozo: él,
-que consideró que yo habria tramado la cosa, amenazóme si no le hacia
-cabalgar la mujer del otro; fuíme allá diciendo que era su parienta
-muy cercana, á la cual demandé, diciendo que cuánto tiempo habia que
-era preñada, y si su marido estaba fuera; dixo que de seis meses;
-yo, astutamente, como quien ha gana de no verse en vergüenza, le dí
-á entender la criatura no tener orejas ni dedos. Ella, que estimaba
-el honor, rogóme que si lo sabía ó podia, que le ayudase, que sería
-della pagada; aquí está, digo yo, el marido de la tal, que por mi
-amor os servirá, y tiene excelencia en estas cosas; finalmente, que
-hizo dedos y orejas, cosa por cosa; y venido su marido, ella lo
-reprehende haber tan poca advertencia, ántes que se partiera, y no
-dexar acabada la criatura. Desta manera podemos serviros, máxime, que
-diciendo que sois físico eximio, pegará mejor vuestro engrudo.
-
-_Méd._ No querria ir por lana, y que hiciésedes á mi mujer hallar una
-saya que esotro dia perdió.
-
-_Loz._ Por el sacrosanto saco de F, que quiero otro que saya de
-vuestra merced.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LXII.
-
-Cómo la señora Imperia, partido el médico, ordenó de ir á la estufa
-ella y la Lozana, y cómo encontraron á uno que decia Oliva, Oliva de
-España, el cual iba en máscara, y dice la Imperia al médico:
-
-
-_Imp._ ¿Qué se dice, maestro Arresto? ¿retozábades á la Lozana, ó
-veramente haceis partido con ella que no os lleve los provechos? ya
-lo hará si se los pagais, por eso ántes que se parta sed de acordo
-con ella.
-
-_Méd._ Señora, entre ella y mí el acuerdo sería que partiésemos
-lo ganado y participásemos de lo porvenir, mas Rampin despriva á
-munchos buenos que querian ser en su lugar; mas si la señora Lozana
-quiere, ya me puede dar una espetativa en forma comun para cuando
-Rampin se parta, que éntre yo en su lugar, porque, como ella dice:
-no esté lugar vacío, la cual razon conviene con todos los filósofos,
-que quieren que no haya lugar vacuo, y despues desto verná bien su
-conjuncion con la mia, que, como dicen, segun que es la materia que
-el hombre manca, ansí es más excelente el maestro que la opera;
-porque cierta cosa es que más excelente es el médico del cuerpo
-humano racional que no el albéitar, que medica el cuerpo irracional,
-y más excelente el miembro del ojo que no el dedo del pié, y mayor
-milagro hizo Dios en la cara del hombre ó de la mujer que no en todo
-el hombre, ni en todo el mundo, y por eso no se halla jamas que una
-cara sea semejante á otra en todas las partículas, porque si se
-parece en la nariz no se parece en la barba, y así de singulis. De
-manera que yo al cuerpo, y ella á la cara, como más excelente y mejor
-artesana de caras que en nuestros tiempos se vido. Estariamos juntos,
-y ganariamos para la vejez poder pasar, yo sin récipe, y ella sin
-hic, et hec, et hoc, el alcohol, y amigos como de ántes, y beso las
-manos á vuestra merced, y á mi señora Lozana la boca.
-
-_Loz._ Yo la vuestra enzucarada, ¿qué me decis? cuando vos
-quisiéredes regar mi manantío, está presto y á vuestro servicio, que
-yo sería la dichosa.
-
-_Imp._ Más vale asno que os lleve que no caballo que os derrueque, de
-Rampin haceis vos lo que quereis, y sirve de todo, y dexá razones y
-vamos á la estufa.
-
-_Loz._ Vamos, señora, mas siempre es bueno saber, que yo tres ó
-cuatro cosas no sé que deseo conocer, la una qué via hacen, ó qué
-color tienen los cuernos de los hombres, y la otra querria leer lo
-que entiendo, y la otra querria que en mi tiempo se perdiese el temor
-y la vergüenza para que cada uno pida y haga lo que quisiere.
-
-_Imp._ Eso postrero no entiendo, de temor y vergüenza.
-
-_Loz._ Yo, señora, yo os lo diré; cierto es que si yo no tuviese
-vergüenza, que cuantos hombres pasan querria que me besasen, y si no
-fuese el temor, cada uno entraria y pediria lo vedado; mas el temor
-de ser castigados los que tal hiciesen, no se atreven, porque la
-ley es hecha para los transgresores, y así de la vergüenza, la cual
-ocupa que no se haga lo que se piensa, y si yo supiese ó viese estas
-tres cosas que arriba he dicho, sabria más que Juan Desperaendios.
-De manera que cuantas putas me viniesen á las manos, les haria las
-cejas á la chancilleresca, y á mi marido se los pornia verdes, que
-significan esperanza, porque me metió el anillo de cuerno de búfalo,
-y la cuarta que penitus inñoro es: ¿de quién me tengo de empreñar
-cuando algo me empreñe? señora, vaya Jusquina delante y lleve los
-aderezos. Vamos por aquí que no hay gente, señora, ¿ya comienzan
-las máscaras? mire vuestra merced cuál va el bellaco de Hércoles
-enmascarado; y Oliva, Oliva de España, aquí vienen y hacen quistion,
-y van cantando: agora me vezo sonar de recio. Entre vuestra merced
-y salgamos presto, que me vernán á buscar más de cuatro agora que
-andan máxcaras, que aquí ganaré yo cualque ducado para dar la parte
-á maestro Arresto, él debe trala, que medicó el asno, y mérito el
-albarda, pues vaya á la horca, que no me ha de faltar hombre, aunque
-lo sepa hurtar.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LXIII.
-
-Cómo la Lozana fué á su casa, y envió por un sastre, y se vistió del
-paño que le dieron en casa del coronel, y lo que pasó con una boba, y
-dice la Lozana:
-
-
-_Loz._ ¿Dónde meteis esa leña? ¿y el carbon está abaxo? ¿mirastes
-si era bueno? ¿sobistes arriba los barriles, los presutos y quesos?
-¿contaste cuántas piezas de tela vinieron? ¿vistes si el olio está
-seguro que no se derrame? pues andá, llamá á maestro Gil, no sea para
-esotra semana, y mirá que ya comienzan las máxcaras á andar en torno,
-estas carrastollendas tenemos de ganar; torná presto, porque presteis
-esos vestidos á quien os lo pagáre. Veis, viene madona Pelegrina, la
-simple, á se afeitar, aunque es boba siempre me da un julio, y otro
-que le venderé de soliman serán dos. Entrá, ánima mia cara, ¿y con
-este tiempo venís? ánima mia, dulce, saporida; mirá qué ojos y qué
-dientes, bien parece que sois de buena parte. Bene mio, asentaos, que
-venis cansada, que vos sois española por la vida, y podria ser, que
-los españoles por do van siembran, que veinte años há que nos los
-tenés allá por esa Lombardía, ¿estais gravida, mi señora?
-
-_Pelegrina._ Señora, no, mas si vos, señora Lozana, me supiésedes
-decir con qué me engravidase, yo os lo satisfaria muy bien, que no
-deseo en este mundo otro.
-
-_Loz._ ¡Ay ánima mia enzucarada! récipe lo que sé que es bueno, si
-vos lo podeis hacer, tomá sábana de fraile que no sea quebrado, y
-halda de camisa de clérigo macho, y rechincháoslas á las caderas con
-uñas de sacristan marzolino, y veréis qué hijo haréis.
-
-_Pel._ Señora Lozana, vos que sabeis en qué caen estas cosas, decíme,
-¿qué quiere decir que cuando los hombres hacen aquella cosa se dan
-tanta prisa?
-
-_Loz._ Habeis de saber que me place, porque el discípulo que no
-dubda ni pregunta, no sabrá jamas nada, y esta tierra hace los
-ingenios sotiles y vivos, máxime vos, que sois de la Marca, muncho
-más sabréis interrogando que no adevinando.
-
-Habeis de saber que fué un emperador que, como viese que las mujeres
-tenian antiguamente cobertera en el ojo de cucharica de plata, y los
-hombres fuesen eunucos, mandó que de la cobertera hiciesen compañones
-á los hombres, y como hay una profecía que dice Merlin que ha de
-tornar cada cosa á su lugar, como aquellos al cufro de la mujer, por
-eso se dan tanta priesa por no quedar sin ellos, y beata la mujer á
-quien se le pegaren los primeros; por tanto, si vos me creeis, hacé
-desta manera: alzá las nalgas y tomaldo á él por las ancas y apretá
-con vos, y quedaréis con cobertera y preñada, y esto haced hasta que
-acerteis.
-
-_Pel._ Decíme, señora Lozana, ¿qué quiere decir que los hombres
-tienen los compañones gordos como huevos de gallina, de paloma y de
-golondrina, y otros que no tienen sino uno?
-
-_Loz._ Si bien los mirastes, en ellos vistes las señales; habeis de
-saber que los que no tienen sino uno perdieron el otro desvirgando
-mujeres ancianas; y los que los tienen como golondrinas, se los han
-disminuido malas mujeres, cuando sueltan su artillería y los que los
-tienen como paloma, ésos te saquen la carcoma, y los que los tienen
-como gallina es buena su manida.
-
-_Pel._ Decíme, señora Lozana, ¿qué quiere decir que los mozos tienen
-más fuerza y mejor que sus amos, por más hombres de bien que sean?
-
-_Loz._ Porque somos las mujeres bobas, cierta cosa es que para dormir
-de noche y para sudar no os haceis camisa sotil, que luégo destexe.
-El hombre, si está bien vestido, contenta al ver, mas no satisface la
-voluntad, y por esto valen más los mozos que sus amos en este caso; y
-la camisa sotil es buena para las fiestas, y la gorda á la contínua;
-que la mujer sin hombre es como fuego sin leña, y el hombre machucho
-que la encienda y que coma torreznos, porque le haga los mamotretos
-á sus tiempos, y su amo que pague el alquilé de la casa y que dé la
-saya; y ansí pelallos, y popallos, y cansarlos, y despues de pelados,
-dexallos enxugar.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LXIV.
-
-Cómo vinieron cuatro palafreneros á la Lozana, si queria tomar en su
-casa un gentil-hombre que venía á negociar, y traia un asnico sardo
-llamado Robusto, y ensalmóles los encordios, y dice uno:
-
-
-_Palafrenero._ Señora Lozana, nosotros, como somos huérfanos y no
-tenemos agüelas, venimos con nuestros tencones en las manos á que nos
-ensalmeis, y yo, huérfano, á que me beseis.
-
-_Loz._ Amigo, este monte no es para asnos, comprá mulos; ¡qué
-gentileza! hacerme subir la calamita, ¡si os viera hacer eso Rampin
-el bravo, que es un diablo de la peña Camasia! ¿pensais que soy yo
-vuestra Ginebra, que se afeita ella misma por no dar un julio á quien
-la haria parecer moza?
-
-_Pal._ Puta ella y vos tambien, ¡guay de tí, Jerusalen!
-
-_Camarino._ Señora Lozana, ensalmános estos encordios, y veis aquí
-esta espada y estos estafiles, vendeldos vos para melecinas.
-
-_Loz._ Vení uno á uno, dexáme poner la mano.
-
-_Cam._ ¡Ay! que estais fria.
-
-_Loz._ Vos seréis abad, que sois medroso; vení vos, ¡oh! qué teneis
-de pelos en esta forma, Dios la bendiga, vería si tuviese cejas.
-
-_Pal._ Señora Lozana, si tuviese tantos esclavos que vender, á vos
-daria el mejor.
-
-_Loz._ Andá, que vos serés mercader cobdicioso; vení vos, esperá,
-meteré la mano.
-
-_Sarac._ Meté, señora, mas mirá que estoy derecho.
-
-_Loz._ Por mi vida, que sois caballero y hidalgo, aunque pobre; y si
-tanto derecho tuviésedes á un beneficio, sería vuestra la sentencia,
-esperá, diré las palabras, y tocaré, porque en el tocar está la
-virtud.
-
-_Sar._ Pues dígalas vuestra merced alto que las oigamos.
-
-_Loz._ Só contenta; Santo Ensalmo se salió, y contigo encontró, y
-su vista te sanó; ansí como esto es verdad, ansí sanés deste mal,
-amén. Andá, que no será nada; ¿qué pecado es que tengais mal en tal
-mandragulon?
-
-_Pal._ Mayor que el rollo de Écija, servidor de putas.
-
-_Loz._ Mala putería corras, como Margarita Corillon, que corrió los
-burdeles de Oriente y Poniente, y murió en Setentrion, sana y buena
-como yo.
-
-_Pal._ Decinos agora, ¿cómo haréis, que dicen que habrá guerra, que
-ya con la peste pasada cualque cosa ganábades?
-
-_Loz._ Mal lo sabeis, más quiero yo guerra que no peste, al contrario
-del Duque de Saboya, que quiere más peste en sus tierras que no
-guerra. Yo, si es peste, por huir como de lo ganado, y si hay guerra,
-ganaré con putas y comeré con soldados.
-
-_Pal._ ¡Voto á Dios! qué bien dice el que dixo que de puta vieja y
-de tabernero nuevo me guarde Dios, digámosle á la señora Lozana á
-lo que más venimos. Vuestra merced sabrá que aquí á Roma es venido
-un gentilhombre y en su tierra rico, y trae consigo un asnico que
-entiende como una persona, y llámalo Robusto, y no querria posar
-sino solo, y pagará bien el servicio que á él y á Robusto le harán,
-y por estar cerca del rio, adonde Robusto vaya á beber, por tanto,
-querriamos rogar á vuestra perniquitencia que, pagándolo, fuésedes
-contenta por dos meses de darle posada, porque pueda negociar sus
-hechos más presto y mejor.
-
-_Loz._ Señores, yo siempre deseé tener plática con estaferos, por
-munchos provechos que de ellos se pueden haber, y viendo que si hago
-esto que me rogais, no solamente terné á ese señor, mas á todos
-vosotros, por eso digo que la casa y la persona á vuestro servicio;
-avisaldo que si no sabe, sepa que no hay cosa tan vituperosa en el
-hombre como la miseria, porque la miseria es sobrina de la envidia, y
-en los hombres es más notada que en las mujeres, y más en los nobles
-que no en los comunes, y siempre la miseria daña á la persona en
-quien reina, y es adversa al bien comun, y es señal de natura, porque
-luégo se conoce el rico mísero ser de baxa condicion, y esta regla es
-infalible segun á mi ver; y avisaldo que no se hacen los negocios de
-hongos, sino con buenos dineros redondos.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LXV.
-
-Cómo vino el asno de micer Porfirio por corona, y se graduó de
-bachiller, y dice entre sí mirando al Robusto, su asnico.
-
-
-_Porfirio._ No hay en este mundo quien ponga mientes á los dichos
-de los viejos, que si yo me recuerdo, siempre oí decir que ni fies
-ni porfies, ni prometas lo incierto por lo cierto. Bien sé yo que
-á este Robusto le falta lo mejor, que es el leer, y si en esto lo
-examinan primero, no verán que sabe cantar, y ansí me lo desecharán
-sin grado, y yo perderé mi apuesta. Robusto, canta ut, re, mi, fa,
-sol, la, di comigo; más baxo, bellaco, otra vez comienza del la, sol,
-fa, híncate de rodillas, abaxa la cabeza, di un texto entre dientes,
-y luégo comerás, aza, aza, aza, ro, ro, ro, as, as, as, no, no, no,
-ansí comed agora y sed limpio. ¡Oh Dios mio y mi Señor! ¿como Balan
-hizo hablar á su asna, no haria Porfirio leer á su Robusto, que
-solamente la paciencia que tuve cuando le corté las orejas me hace
-tenelle amor? pues vestida la veste talar, y asentado y bello, como
-tiene las patas como el asno de oro de Apuleyo, es para que le diesen
-beneficios, cuanto más graduallo bacalario.
-
-_Loz._ Señor Porfirio, véngase á cenar, y dígame qué pasion tiene, y
-por qué está ansí pensoso.
-
-_Porf._ Señora, no os oso decir mi pena y tormento que tengo, porque
-temo que no me lo ternéis secreto.
-
-_Loz._ No haya vuestra merced miedo, que yo jamas lo descubro.
-
-_Porf._ Señora, bien que me veis ansí solo, no só de los ínfimos de
-mi tierra, mas la honra me costriñe, que si pudiese querria salir con
-una apuesta que con otros hice, y es que si venía á Roma con dinero,
-que ordenaba mi Robusto de bacalario, y siendo venido y proveido de
-dinero, y vezado á Robusto todas las cosas que han sido posible vezar
-á un su par, y agora como veo que no sabe leer, no porque le falte
-ingenio, mas porque no lo puede expremir por los mismos impedimentos
-que Lucio Apuleyo, cuando siendo asno, retuvo siempre el intelecto de
-hombre racional, por ende estoy mal contento, y no querria comer ni
-beber, ni hacer cosa en que me fuese solacio.
-
-_Loz._ Micer Porfirio, estad de buena gana, que yo os lo vezaré á
-leer, y os daré órden que despachés presto para que os volvais á
-vuestra tierra; id mañana, y haced un libro grande de pergamino, y
-traédmelo, y lo vezaré á leer, é yo hablaré á uno que si le untais
-las manos será notario, y os dará la carta del grado, y hacé vos con
-vuestros amigos que os busquen un caballerizo que sea pobre y jóven,
-y que tenga el seso en la bragueta, que yo le daré persona que se lo
-acabe de sacar, y desta manera vencerémos el pleito, y no dubdeis que
-de este modo se hacen sus pares bacalarios. Mirá, no le deis á comer
-al Robusto dos dias, y cuando quisiere comer, metelde la cebada entre
-las hojas, y ansí lo enseñarémos á buscar los granos y á boltar las
-hojas, que bastará, y dirémos que está turbado, y ansí el notario
-dará fe de lo que viere y de lo que cantando oyere. Y así _omnia per
-pecuniam falsa sunt_, porque creo que basta harto que lleveis la fe,
-que no os demandarán si lee en letras escritas con tinta ó con olio
-ó iluminadas con oro, y si les pareciere la voz gorda, decí que está
-resfriado, que es usanza de músicos, una mala noche los enronquece.
-Asimismo, que _Itali ululant, Hispani plangunt, Gali canunt_. Que su
-merced no es gallo, sino asno, como veis, que le sobra la sanidad.
-
-
-
-
-MAMOTRETO LXVI.
-
-Cómo la Lozana se fué á vivir á la ínsula de Lipari, y allí acabó muy
-santamente ella y su pretérito criado Rampin, y aquí se nota su fin y
-un sueño que soñó.
-
-
-_Loz._ ¿Sabeis, venerable Rampin, qué he soñado? que veia á
-Pluton caballero sobre la Sierra Morena, y voltándome en verso la
-tramontana, veia venir á Marte debaxo una niebla, y era tanto el
-estrépito que sus ministros hacian, que casi me hacian caer las
-tenazuelas de la mano; yo, que consideraba qué podria suceder, sin
-otro ningun detenimiento cabalgaba en Mercurio, que de repente se me
-acostó, el cual me parecia á mí que hiciese el más seguro viaje que
-al presente se halle en Italia, en tal modo que navegando llegábamos
-en Venecia, donde Marte no puede extender su ira; finalmente
-desperté, y no pudiendo quietar en mí una tanta alteracion, traxe
-á la memoria el sueño que áun todavía la imaginativa lo retenia.
-Considerando consideraba como las cosas que han de estar en el
-profundo, como Pluton, que está sobre la Sierra Morena, y las
-altas se abaten al baxo, como milano, que tantas veces se abate
-hasta que no dexa pollo ni polla, el cual diablo de milano ya no
-teme espantajos, que cierto las gallinas ya no pueden hacer tantos
-pollos como él consuma. En conclusion, me recordé haber visto un
-arbol grandísimo sobre el cual era uno asentado, riendo siempre y
-guardando el fruto, el cual ninguno seguia, debajo del cual arbol vi
-una gran compaña, que cada uno queria tomar un ramo del árbol de la
-locura, que por bienaventurado se tenía quien podia haber una hoja
-ó una rameta; quién tiraba de acá, quién de allá, quién cortaba,
-quién rompia, quién cogia quién la corteza, quién la raíz, quién
-se empinaba, quién se ponia sobre las puntillas, ansí buenos como
-medianos y más chicos, ansí hombres como mujeres, ansí griegos como
-latinos, como tramontanos ó como bárbaros, ansí religiosos como
-seculares, ansí señores como súbditos, ansí sabios como iñorantes,
-cogian y querian del árbol de la vanidad; por tanto dicen que el
-hombre apercibido medio combatido. Ya vistes que el astrólogo nos
-dixo que uno de nosotros habia de ir á paraíso, porque lo halló ansí
-en su arismética y en nuestros pasos, y más este sueño que yo he
-soñado; quiero que éste sea mi testamento, yo quiero ir á paraíso,
-y entraré por la puerta que abierta halláre, pues tiene tres, y
-solicitaré que vais vos, que lo sabré hacer.
-
-_Ramp._ Yo no queria estar en paraíso sin vos; mas mejor será á
-Nápoles á vivir, y allí vivirémos como reyes, y aprenderé yo á hacer
-guazamalletas, y vos venderés regalicia, y allí será el paraíso que
-soñastes.
-
-_Loz._ Si yo vó, os escribiré lo que por el alma habeis de hacer con
-el primero que venga, si viniere, y si veo la Paz, que allá está
-contínua, la enviaré atada con este ñudo de Salomon, desátela quien
-la quisiere; y ésta es mi última voluntad, porque sé que tres suertes
-de personas acaban mal, como son: soldados y putanas y osurarios,
-si no ellos, sus descendientes, y por esto es bueno fuir romano
-por Roma, que voltadas las letras dice amor, y entendamos en dexar
-lo que nos ha de dexar; y luégo vamos en casa de la señora Guiomar
-Lopez, que mañana se parte madona Sabina, vamos con ella, que no
-podemos errar, al ínsula de Lipari con nuestros pares, y mudaréme
-yo el nombre, y diréme la Vellida, y así más de cuatro me echarán
-ménos, aunque no soy sola, que más de cuatro Lozanas hay en Roma,
-y yo seré salida de tanta fortuna pretérita, contínua y futura, y
-de oir palabradas de necios, que dicen que no lo hagais y no os lo
-dirán, que á ninguno hace injuria quien honestamente dice su razon;
-ya estoy harta de meter barboquexos á putas, y poner xaquimas de mi
-casa, y pues he visto mi ventura y desgracia, y he tenido modo y
-manera y conversacion para saber vivir, y veo que mi trato y plática
-ya me dicen que no corren como solian, haré como hace la Paz, que
-huye á las islas, y como no la buscan, duerme quieta y sin fastidio,
-pues ninguno se lo da, que todos son ocupados á romper ramos del
-sobrescrito árbor, y cogiendo las hojas será mi fin; estarme he
-reposada, y veré mundo nuevo, y no esperar qué él me dexe á mí, sino
-yo á él. Ansí se acabará lo pasado, y estarémos á ver lo presente,
-como fin de Rampin y de la Lozana.
-
-Fenezca la historia compuesta en retrato, el más natural que el autor
-pudo, y acabóse hoy primero de Diciembre, año de mill y quinientos
-e veinte e cuatro, á laude y honra de Dios trino y uno, y porque,
-reprendiendo los que rompen el árbor de la vanidad, seré causa de
-moderar su fortuna, porque no sería quien está encima quien los
-truxere y conduyere, á no poder vivir sin semejantes compañías, y
-porque siendo por la presente obra avisados, que no ofendan á su
-Criador, el cual sea rogado que perdone á los pasados, y á nosotros,
-que decimos: _Averte, Domine, oculos meos ne videant vanitatem sine
-præjudiciis personarum: in alma Urbe, M.D.XXIV._
-
-
-FINIS.
-
-
-
-
-Cómo se excusa el Auctor en la fin del retrato de la Lozana en laude
-de las mujeres.
-
-
-Sin dubda, si ningun hombre quisiese escrebir el audacia de las
-mujeres, no creo que bastasen plumas de veloces escritores, y si
-por semejante quisiese escrebir la bondad, honestidad, devocion,
-charidad, castidad y lealtad que en las claras mujeres se halla, y
-hemos visto, porque las que son buenas no son tanto participadas
-en comun; por tanto, munchas virtudes están tácitas y ocultas, que
-serian espejo á quien las oyese contar, y como la mujer sea jardin
-del hombre, y no hay cosa en este mundo que tanto realegre al hombre
-serio, que tanto y tan presto lo regocije, porque no solamente el
-ánima del hombre se alegra en ver y conversar mujer, mas todos
-sus sentidos, pulsos y miembros se revivifican incontinente, y si
-hobiese en la mujer modestia, y en el hombre temperanza honesta,
-gozarian con temor lo que con temerosa audacia ciega la impaciencia,
-ansí al hombre racional como á la frágile mujer; y cierto que si
-este tal jardin que Dios nos dió para recreacion corporal, que si
-no castamente, al ménos cautamente lo gozásemos, en tal manera que
-naciesen en este tal jardin frutos de bendicion, porque toda obra loa
-y alaba á su Hacedor cuando lo precede el temor, y este tal fruto
-aprovecha en laude á su Criador, máxime á quien lo sabe moderar; la
-señora Lozana fué mujer muy audace, y como las mujeres conocen ser
-solacio á los hombres y ser su recreacion comun, piensan y hacen
-lo que no harian si tuviesen el principio de la sapiencia, que es
-temer al Señor, y la que alcanza esta sapiencia ó intelligencia es
-más preciosa que ningun diamante, y ansí, por el contrario, muy
-vil, y sin dubda en esto quiero dar gloria á la Lozana, que se
-guardaba muncho de hacer cosas que fuesen ofensa á Dios ni á sus
-mandamientos, porque, sin perjuicio de partes, procuraba comer y
-beber sin ofension ninguna, la cual se apartó con tiempo, y se fué
-á vivir á la ínsula de Lipari, y allí se mudó el nombre, y se llamó
-la Vellida, de manera que gozó de tres nombres: en España, Aldonza,
-y en Roma, la Lozana, y en Lipari, la Vellida. Y si alguno quisiere
-saber del Auctor cuál fué su intincion de retraer reprendiendo á la
-Lozana y á sus secaces, lean el principio del retrato, y si quisieren
-reprender que por qué no van munchas palabras en perfeta lengua
-castellana, digo que siendo andaluz y no letrado, y escribiendo
-para darme solacio y pasar mi fortuna, que en este tiempo el Señor
-me habia dado, conformaba mi hablar al sonido de mis orejas, que es
-la lengua materna y el comun hablar entre mujeres, y si dicen por
-qué puse algunas palabras en italiano, púdelo hacer escribiendo en
-Italia, pues Tulio escribió en latin, y dixo munchos vocablos griegos
-y con letras griegas; si me dicen que por qué no fuí más elegante,
-digo que soy iñorante, y no bachiller; si me dicen cómo alcancé á
-saber tantas particularidades, buenas ó malas, digo que no es muncho
-escrebir una vez lo que vi hacer y decir tantas veces; y si alguno
-quisiere decir que hay palabras maliciosas, digo que no quiera nadie
-glosar malicias imputándolas á mí, porque yo no pensé poner nada que
-no fuese claro y á ojos vistas, y si alguna palabra hobiere, digo que
-no es maliciosa, sino malencónica, como mi pasion ántes que sanase;
-y si dixeren que por qué perdí el tiempo retrayendo á la Lozana,
-parecia que me espaciaba con estas vanidades: y si por ventura os
-veniere por las manos un otro tratado de _Consolatione infirmorum_,
-podeis ver en él mis pasiones, para consolar á los que la fortuna
-hizo apasionados como á mí; y en el tratado que hice del leño del
-India, sabréis el remedio mediante el cual me fué contribuida la
-sanidad, y conoceréis el Auctor no haber perdido todo el tiempo,
-porque como vi coger los ramos y las hojas del árbor de la vanidad á
-tantos, yo, que soy de chica estatura, no alcancé más alto, asentéme
-al pié hasta pasar, como pasé, mi enfermedad. Si me decis por qué
-en todo este retrato no puse mi nombre, digo que mi oficio me hizo
-noble siendo de los mínimos de mis conterráneos, y por esto callé el
-nombre, por no vituperar el oficio escribiendo vanidades con ménos
-culpa que otros que compusieron y no vieron como yo; por tanto, ruego
-al prudente lector, juntamente con quien este retrato viere, no me
-culpe, máxime, que sin venir á Roma verá lo que el vicio della causa;
-ansimismo, por este retrato sabrán muchas cosas que deseaban ver
-y oir, estándose cada uno en su patria, que cierto es una grande
-felicidad no estimada, y si alguno me dirá algun improperio en mi
-ausencia al ánima ó al cuerpo, _imperet sibi Deus_, salvo iñorante,
-porque yo confieso ser un asno, y no de oro: valete con perdon, y
-notá esta conclusion.
-
-El ánima del hombre desea que el cuerpo le fuese par perpétuamente,
-por tanto, todas aquellas personas que se retraerán de caer en
-semejantes cosas como éstas que en este retrato son contadas, serán
-pares al espíritu, y no á la voluntad ni á los vicios corporales,
-y siendo dispares ó desiguales á semejantes personas no serán
-retraidas, y serán y serémos gloria y laude á aquel infinito Señor
-que para sí nos preservó y preservará. Amén.
-
- * * * * *
-
-Son por todas las personas que hablan en todos los mamotretos ó
-capítulos ciento y veinte y cinco, va dividido en mamotretos sesenta
-é seis: quiere decir mamotreto libro que contiene diversas razones
-ó copilaciones ayuntadas, ansimismo porque en semejantes obras
-seculares no se debe poner nombre ni palabra que se apertenga á los
-libros de sana y santa doctrina, por tanto en todo este retrato no
-hay cosa ninguna que hable de religiosos, ni de santidad, ni con
-iglesias, ni eclesiásticos, ni otras cosas que se hacen que no son
-de decir: Item, ¿por qué más se fué la Lozana á vivir á la ínsula
-de Lipari que á otra parte? porque antiguamente aquella ínsula fué
-poblada de personas que no habia sus pares, de donde se dixeron li
-pari, los pares, y dicen en italiano: li pari loro non si trovano,
-que quiere decir no se hallan sus pares, y era que cuando un hombre
-hacia un insigne delito, no le daban la muerte, mas condenábanlo á la
-ínsula de Lipari. Item, ¿por qué más la llamé Lozana que otro nombre?
-porque Lozana es nombre más comun y comprende su nombre primero
-Aldonza, ó Alaroza en lengua arábiga, y Vellida lo mismo, de manera
-que Lozana significa lo que cada un nombre de estos otros significan,
-ansí que Vellida y Alaroza y Aldonza particularmente demuestran cosa
-garrida ó hermosa, y Lozana generalmente lozanía, hermosura, lindeza,
-fresqueza y belleza. Por tanto digo que para gozar de este retrato y
-para murmurar del Auctor, que primero lo deben bien leer y entender,
-_sed non legatur in escolis_. No metí la tabla, aunque estaba hecha,
-porque esto basta por tabla.
-
-
-
-
-Esta epístola añadió el Auctor, el año mill é quinientos é veinte
-é siete, vista la destruicion de Roma, y la gran pestilencia que
-sucedió, dando gracias á Dios, que le dexó ver el castigo que
-méritamente Dios permitió á un tanto pueblo.
-
-
-¿Quién jamas pudo pensar, oh Roma ó Babilon, que tanta confusion
-pusiesen en tí estos tramontanos occidentales y de Aquilon,
-castigadores de tu error? leyendo tus libros verás lo que más merece
-tu poco temor. ¡Oh qué fortuna vi en tí! y hoy habiéndote visto
-triunfante, agora te veo y con el dedo te cuento, dime, ¿dónde
-son los galanes, las hermosas que con una chica fosa en diez dias
-cobriste y encerraste dando fin á las favoridas? pues una sábana
-envolvió sus cuerpos pestíferos, las que no se pudie vivir con ellas
-ya son sepultas, yo las vi. ¡Oh Lozana! ¿qué esperas? mira la Garza
-Montesina, que la llevan sobre una escalerera por no hallar, ni
-la hay, una tabla en toda Roma; ¿dónde es el favor? ¿cómo van sin
-lumbre, sin són y sin llanto? mira los galanes que se atapan las
-narices cuando con ellas pasan, ¡oh Dios! ¿pensólo nadie jamas tan
-alto y secreto juicio, como nos vino este año á los habitatores que
-ofendiamos á tu majestad? no te ofendieron las paredes, y por eso
-quedaron enhiestas, y lo que no hicieron los soldados heciste tú,
-Señor, pues enviastes despues del saco y de la ruina, pestilencia
-inaudita con carbones pésimos y sevísimos, hambre á los ricos, hechos
-pobres mendigos. Finalmente que ví el fin de los munchos juicios
-que habia visto y escrito. ¡Oh cuánta pena mereció tu libertad! y
-el no templarte, Roma, moderando tu ingratitud á tantos beneficios
-recebidos, pues eres cabeza de santidad y llave del cielo, y colegio
-de doctrina, y cámara de sacerdotes y patria comun, quien vido la
-cabeza hecha piés y los piés delante, ¡sabroso principio para amargo
-fin! ¡Oh vosotros que vernés tras los castigados, mirá este retrato
-de Roma, y nadie ó ninguno sea causa que se haga otro! mirá bien
-éste y su fin, que es el castigo del cielo y de la tierra, pues los
-elementos nos han sido contrarios, gente contra gente, terremotos,
-hambre, pestilencia, presura de gentes, confusion del mar, que hemos
-visto no solamente perseguirnos sus cursos y raptores, pero este
-presente diluvio de agua, que se ensoberbeció Tíber y entró por
-toda Roma á dias doce de Enero año de mill é quinientos y veinte é
-ocho, ansí que llegó al mismo señal que fué puesto el año de mill é
-quinientos y quince, donde están escritos estos versos:
-
- _Bis de nos menses decimo peragente Leone
- Idibus huc Tiberis unda Novembris adest._
-
-No se puede huir á la Providencia divina, pues con lo sobredicho
-cesan los delincuentes con los tormentos, mas no cesarán sol, luna
-y estrellas de prenosticar la meritoria que cada uno habrá; por
-cierto no fuí yo el primero que dixo: _¡Ve tibi civitas meretrix!_
-Por tanto, señor capitan de felicísimo exército imperial, si yo
-recibiese tanta merced que se dilatase demandar este retrato en
-público serme ha á mí disculpa, y al retrato previlegio y gracia, la
-cual desde agora la nobleza y caballería de vuestra merced se la
-otorgó, pues mereció este retrato de las cosas que en Roma pasaban
-presentarse á vuestra clara prudencia para darle sombra, y alas á
-volar sin temor de los vituperadores que más atildado lo supieran
-componer; mas no siendo obra, sino retrato, cada dia queda facultad
-para borrar y tornar á perfilarlo, segun lo que cada uno mejor verá,
-y no pudiendo resistir sus reproches y pinceles acutísimos de los
-que remirarán no estar bien pintado ó compuesto, será su defension
-altísima y fortísima inexpuñable el planeta Marte que al presente
-corre, el cual planeta contribuirá favor al retrato en nombre del
-Auctor, y si alguno quisiere combatir con mi poco saber el suyo
-muncho, mi ausencia me defenderá. Esto digo, noble señor, porque
-los reprochadores conozcan mi cuna, á los cuales afectuosísimamente
-deseo informar de las cosas retraidas, y á vuestra merced servir y
-darle solacio, la cual nuestro Señor próspero, sano y alegre conserve
-muchos y felicísimos tiempos. Ruego á quien tomáre este retrato, que
-lo enmiende ántes que vaya en público, porque yo lo escrebí para
-enmendallo por poder dar solacio y placer á letores y audientes, los
-cuales no miren mi poco saber, sino mi sana intencion, y entreponer
-el tiempo contra mi enfermedad. Soy vuestro, á vuestro servicio, por
-tanto todos me perdonaréis.
-
-
-
-
-Carta de excomunion contra una cruel doncella de sanidad.
-
-
-De mí el vicario Cupido, de línea celestial por el dios de amor
-elegido y escogido en todo lo temporal, y muy gran administrador,
-á todas las tres edades, de cualesquier calidades donde su ley
-sucedió, salud y gratia, sepades: que ante mí paresció un amador que
-se llama de remedio despedido, el cual se me querelló de una muy
-graciosa dama, dice que con su beldad y con gracias muy extrañas le
-robó la libertad de dentro de sus entrañas, dice que le desclavó la
-clavada cerradura con que su sexo guardaba, y tambien que le tomó
-toda junta la cordura, cual fortuna le guiaba, que le mató el sosiego
-sin volverle ningun ruego ni saber, ni descricion, por la cual causa
-está ciego, y le arden en muy vivo fuego las telas del corazon. Este
-dios de aficion, cuyo lugar soy teniente, manda sin dilatacion que
-despache este acto presente. Capellanes, grandes curas deste palacio
-real de amor y sus alturas, haced esta denunciacion, porque no aclame
-cautela, desde agora apercibiendo por tres conominaciones, y porque
-le sean notorios los sacros derecho y vias, por término perentorio
-yo le asiño nueve dias, porque es término complido, como antedicho
-es, ya pronunciado y sabido. Del templo luégo la echeis como miembro
-desipado de nuestra ley tan bendita. Todos cubiertos de luto con
-los versos acostumbrados que se cantan al defunto, las campanas
-repicando y el cura diga muera su ánima en fuerte fragua, como esta
-lumbre de cera veréis que muere en el agua. Véngale luégo á deshora
-la tan grande maldicion de Sodoma y de Gomorra y de Datam y Abiron,
-véngale tal confusion en su dicho cuerpo, y si no en su cuerpo en
-conclusion como á nadie le vino, maldito lo que comiere, pan y vino
-y agua y sal, maldito quien se lo diere nunca la fallesca mal, y la
-tierra que pisáre y la cama en que durmiere, y quien luégo no lo
-dixere que la misma pena pene. Sus cabellos tan lucidos, ante quien
-el oro es feo, tornen negros y encogidos, que parezcan de guineo,
-y sus cejas delicadas con la resplandeciente frente, se tornen tan
-espantables como de un fiero serpiente, y sus ojos matadores, con que
-robó mis entrañas, hínchanse de aradores, que le pelen las pestañas,
-y su nariz delicada, con que todo el gesto arrea, se torne grande y
-quebrada, como de negra muy fea; y su boca tan donosa, con labrios de
-un coral se le torne espumosa como de gota coral; y sus dientes tan
-menudos y encías de un carmesí se tornen grandes y agudos, parezcan
-de jabalí; su garganta y su manera, talle, color y blancura se tornen
-de tan mal aire, como toda su figura; y sus pechos tan apuestos,
-testigos de cuanto digo, tornen secos y deshechos, con tetas hasta el
-ombligo; y sus brazos delicados, cobdiciosos de abrazar, se le tornen
-consumidos, no hallen de qué tomar, y lo demas y su natura (por más
-honesto hablar) se torne de tal figura, que dello no pueda gozar:
-dénle demas la cuerda que ligue su corazon. Dada mes y año del dia de
-vuestra querella.
-
-
-
-
-Epístola de la Lozana á todas las que determinaban venir á ver Campo
-de Flor en Roma.
-
-
-Amigas, y en amor hermanas: deseando lo mismo pensé avisaros, cómo
-habiéndome detenido por vuestro amor, esperándoos, sucedió en Roma
-que entraron y nos castigaron y atormentaron y saquearon catorce mill
-teutónicos bárbaros, siete mill españoles sin armas, sin zapatos, con
-hambre y sed, italianos mill y quinientos, napolitanos reamistas dos
-mill, todos estos infantes; hombres darmas seiscientos, estandartes
-de jinetes treinta y cinco, y más los gastadores, que casi lo fueron
-todos, que si del todo no es destruida Roma, es por el devoto
-femenino sexo, y por las limosnas y el refugio que á los peregrinos
-se hacia agora; á todo se ha puesto entredicho, porque entraron lúnes
-á dias seis de Mayo de mill y quinientos y veinte y siete, que fué
-el escuro dia y la tenebrosa noche para quien se halló dentro, de
-cualquier nacion ó condicion que fuesen, por el poco respeto que á
-ninguno tuvieron, máxime á los perlados, sacerdotes, religiosos,
-religiosas, que tanta diferencia hacian de los sobredichos, como
-hacia yo de vosotras mis hermanas. Profanaron sin duda cuanto
-pudiera profanar el gran Sofi si se hallára presente, digo que no
-os maravillés, porque murió su capitan, por voluntad de Dios, de un
-tiro romano, de donde sucedió nuestro daño entrando sin pastor, donde
-la voluntad del Señor y la suya se conformó en tal modo, que no os
-cale venir, porque no hay para qué ni á qué, porque si venis por ver
-abades, todos están desatando sus compañones, si por mercaderes, ya
-son pobres; si por grandes señores, son ocupados buscando la paz,
-que se perdió y no se halla; si por romanos, están reedificando y
-plantando sus viñas; si por cortesanos, están tan cortos que no
-alcanzan al pan, si por triunfar, no vengais, que el triunfo fué
-con las pasadas; si por caridad, acá la hallarés pintada, tanta que
-sobra en la pared, por ende sosegad, que sin duda por munchos años
-podés hilar velas largas y luengas. Sed ciertas que si la Lozana
-pudiese festejar lo pasado, ó decir sin miedo lo presente, que no se
-ausentaria de vosotras ni de Roma, máxime que es patria comun, que
-voltando las letras dice Roma, amor.
-
-
-
-
-Digresion que cuenta el Auctor en Venecia.
-
-
-Cordialísimos lectores: pienso que munchas y munchas tragedias
-se dirán de la entrada y salida de los soldados en Roma, donde
-estuvieron diez meses á discrecion, y aun sin ella, que, como dicen
-_amicus Socrates, amicus Plato, magis amica veritas_. Digo sin ella,
-porque eran inobedientes á sus nobilísimos capitanes, y crueles
-á sus naciones y á sus compatriotas. ¡Oh gran juicio de Dios!
-venir un tanto exército _sub nube_ y sin temor de las maldiciones
-sacerdotales, porque Dios les hacia lumbre la noche y sombra el dia
-para castigar los habitatores romanos, y por probar sus siervos,
-los cuales somos muncho contentísimos de su castigo, corrigiendo
-nuestro malo y vicioso vivir, que si el Señor no nos amára no nos
-castigára por nuestro bien; mas ¡guay por quien viene el escándalo!
-Por tanto me aviso que he visto morir munchas buenas personas, y he
-visto atormentar muchos siervos de Dios como á su santa majestad
-le plugo. Salimos de Roma á diez dias de Febrero por no esperar
-las crueldades vindicativas de naturales, avisándome que de los
-que con el felicísimo exército salimos hombres pacíficos, no se
-halla, salvo yo, en Venecia esperando la paz, quien me acompañe á
-visitar nuestro santísimo protector, defensor fortísimo de una tanta
-nacion, gloriosísimo abogado de mis antecesores, Santiago y á ellos,
-el cual siempre me ha ayudado, que no hallé otro español en esta
-ínclita cibdad, y esta necesidad me compelió á dar este retrato á
-un estampador por remediar mi no tener ni poder, el cual retrato me
-valió más que otros cartapacios que yo tenía por mis legítimas obras,
-y éste, que no era legítimo, por ser cosas ridiculosas, me valió
-á tiempo, que de otra manera no lo publicára hasta despues de mis
-dias, y hasta que otrie que más supiera lo enmendára. Espero en el
-Señor eterno que será verdaderamente retrato para mis próximos, á los
-cuales me encomiendo, y en sus devotas oraciones, que quedo rogando á
-Dios por buen fin y paz y sanidad á todo el pueblo cristiano. Amén.
-
-
-
-
-ÍNDICE
-
-
- Advertencia preliminar. v
-
- [Prólogo] 1
-
- Argumento en el cual se contienen todas las particularidades
- que ha de haber en la presente obra. 3
-
-
- [Parte primera]
-
- Mamotreto primero. 5
-
- Mamotreto II.—Responde la Tia, y prosigue. 7
-
- Mamotreto III.—Prosigue la Lozana, y pregunta á la Tia. 10
-
- Mamotreto IV.—Prosigue el autor. 13
-
- Mamotreto V.—Cómo se supo dar la manera para vivir, que fué
- menester que usase audancia (_pro sapientia_). 19
-
- Mamotreto VI.—Cómo en Pozo Blanco, en casa de una camisera,
- la llamaron. 22
-
- Mamotreto VII.—Cómo vienen las parientas y les dice la
- Sevillana. 24
-
- Mamotreto VIII.—Cómo torna la Lozana, y pregunta. 30
-
- Mamotreto IX.—Una pregunta que hace la Lozana para se
- informar. 33
-
- Mamotreto X.—El modo que tuvo yendo con Aguilarico,
- espantándose que le hablaban en catalan, y dice un barbero. 36
-
- Mamotreto XI.—Cómo llamó á la Lozana la Napolitana que ella
- buscaba y dice á su marido que la llame. 38
-
- Mamotreto XII.—Cómo Rampin le va mostrando la cibdad y le da
- ella un ducado que busque donde cenen y duerman, y lo que
- pasaron con una lavandera. 43
-
- Mamotreto XIII.—Cómo entran en la estufa Rampin y la Lozana,
- y preguntan. 56
-
- Mamotreto XIV.—Cómo torna su tia y demanda donde ha de
- dormir Rampin, y lo que pasaron la Lozana y su futuro criado
- en la cama. 60
-
- Mamotreto XV.—Cómo fueron mirando por Roma, hasta que
- vinieron á la judería, y cómo ordenó de poner casa. 69
-
- Mamotreto XVI.—Cómo entran á la judería y veen las sinogas,
- y cómo viene Trigo, judío, á ponelle casa. 76
-
- Mamotreto XVII.—Informacion que interpone el autor para que
- se entienda lo que adelante ha de seguir. 82
-
- Mamotreto XVIII.—Prosigue el autor tornando al décimosexto
- mamotreto, que viniendo de la judería, dice. 88
-
- Mamotreto XIX.—Cómo, despues de ido Trigo, vino un
- Maestresala á estar la siesta con ella, y despues un Macero
- y el Balijero de su señoría. 93
-
- Mamotreto XX.—Las preguntas que hizo la Lozana aquella noche
- al Balijero, y cómo la informó de lo que sabía. 102
-
- Mamotreto XXI.—Otra pregunta que hace la Lozana al Balijero
- cuando se levanta. 107
-
- Mamotreto XXII.—Cómo se despide el Balijero y desciende su
- criado, y duermen hasta que vino Trigo. 111
-
- Mamotreto XXIII.—Cómo fué la Lozana en casa desta cortesana,
- y halló allí á un canónigo, su mayordomo, que la empreñó. 114
-
-
- [Parte segunda]
-
- Mamotreto XXIV.—Cómo comenzó á conversar con todos, y como
- el auctor la conoció por intercesion de un su compañero, que
- era criado de un embaxador milanés, al cual ella sirvió la
- primera vez con una moza no vírgen, sino apretada. Aquí
- comienza la parte segunda. 119
-
- Mamotreto XXV.—Cómo el auctor dende á pocos dias encontró en
- casa de una cortesana favorida á la Lozana y la habló. 132
-
- Mamotreto XXVI.—Cómo la Lozana va á su casa, y encuentra su
- criado y responde á cuantos la llaman. 137
-
- Mamotreto XXVII.—Cómo va por la calle y la llaman todos, y
- un portugues que dice. 141
-
- Mamotreto XXVIII.—Cómo va la Lozana en casa de un gran
- señor, y pregunta si por dicha le querrian rescebir uno de
- su tierra que es venido, y posa en su casa. 145
-
- Mamotreto XXIX.—Cómo torna su criado, que venga presto, que
- la esperan una hija puta y su madre vieja. 149
-
- Mamotreto XXX.—Cómo viene su criado, y con él un su amigo,
- y ven salir las otras de casa. 154
-
- Mamotreto XXXI.—Cómo la Lozana soñó que su criado caia en el
- rio, y otro dia lo llevaron en prision. 158
-
- Mamotreto XXXII.—Cómo vino el otro su compañero corriendo, y
- avisó la Lozana, y va ella radiando buscando favor. 162
-
- Mamotreto XXXIII.—Cómo la Lozana vido venir á su criado, y
- fueron á casa, y cayó él en una privada por más señas. 166
-
- Mamotreto XXXIV.—Cómo va buscando casa la Lozana. 171
-
- Mamotreto XXXV.—Cómo yendo en casa de otra cortesana vino su
- criado, y lo hizo vestir entre sus conocidos. 177
-
- Mamotreto XXXVI.—Cómo un caballero iba con un embaxador
- napolitano travestidos, y vieron de léxos á la Lozana, y se
- la dió á conocer el caballero al embaxador. 183
-
- Mamotreto XXXVII.—Cómo de allí se despidió la Lozana, y se
- fué en casa de un hidalgo que la buscaba, y estando solos se
- lo hizo porque diese fe á otra que lo sabía hacer. 187
-
- Mamotreto XXXVIII.—Cómo la Lozana entra en la baratería de
- los gentiles hombres y dice. 195
-
- Mamotreto XXXIX.—Cómo la señora Terencia vido pasar á la
- Lozana y la manda llamar. 201
-
- Mamotreto XL.—Cómo yendo su camino encuentra con tres
- mujeres, y despues con dos hombres que la conocen de luengo
- tiempo. 204
-
-
- [Parte tercera]
-
- Mamotreto XLI.—Aquí comienza la tercera parte del retrato, y
- serán más graciosas cosas que lo pasado. Cómo tornó á casa y
- afeitó con lo que traia las sobredichas, y cómo se fueron, y
- su criado con ellas, y quedó sola, y contaba todo lo que
- habia menester para su trato, que queria comenzar, y de aquí
- adelante le darémos fin. 208
-
- Mamotreto XLII.—Cómo estando la Lozana sola diciendo qué le
- convenia hacer para tratar y platicar en esta tierra sin
- servir á nadie, entró el Auctor callando, y disputaron los
- dos, y dice él. 213
-
- Mamotreto XLIII.—Cómo salia el Auctor de casa de la Lozana,
- y encontró una fantesca cargada y un villano, con dos asnos
- cargados uno de cebollas y otro de castañas, y despues se
- fué el Auctor con un su amigo, contándole las cosas de la
- Lozana. 221
-
- Mamotreto XLIV.—Cómo fué otro dia á visitarla este su
- conocido Silvano, y las cosas que allí contaron. 224
-
- Mamotreto XLV.—Una respuesta que hace este Silvano, su
- conocido de la Lozana. 229
-
- Mamotreto XLVI.—Respuesta que da la Lozana en su laude. 231
-
- Mamotreto XLVII.—Cómo se despide el conocido de la señora
- Lozana, y de las señas de la patria del Auctor. 234
-
- Mamotreto XLVIII.—Cómo vinieron diez cortesanas á se
- afeitar, y lo que pasaron, y despues otras dos casadas sus
- amigas, camiseras. 240
-
- Mamotreto XLIX.—Cómo vinieron á llamar á la Lozana que fuese
- á ver un gentil-hombre nuevamente venido, que estaba malo, y
- dice ella entre sí, por las que se partieron. 245
-
- Mamotreto L.—Cómo la Lozana va á ver este gentil-hombre, y
- dice subiendo. 249
-
- Mamotreto LI.—Cómo se fué la Lozana corrida, y decia muy
- enojada. 251
-
- Mamotreto LII.—Cómo la Lozana encontró, ántes que entrase en
- su casa, con un vagamundo, llamado Sagüeso, el cual tenía
- por oficio jugar y cabalgar de balde, y dice. 254
-
- Mamotreto LIII.—Lo que pasan entre todos tres, y dice la
- Lozana á Divicia. 258
-
- Mamotreto LIV.—Cómo platicaron la Lozana y Divicia de
- munchas cosas. 266
-
- Mamotreto LV.—Cómo la Lozana vido venir un jóven desbarbado,
- de diez y ocho años, llamado Coridon, y le dió este consejo
- como supo su enfermedad. 274
-
- Mamotreto LVI.—Cómo la Lozana estaba á su ventana, y dos
- galanes vieron salir dos mujeres, y les demandaron qué era
- lo que negociaban. 281
-
- Mamotreto LVII.—Cómo salió la Lozana con su canastillo
- debaxo, con diversas cosas para su oficio, y fué en casa de
- cuatro cortesanas favoridas, y sacó de cada una, en partes,
- provision de quien más podia. 285
-
- Mamotreto LVIII.—Cómo va la Lozana en casa de la Garza
- Montesina, y encuentra con dos rufianes napolitanos, y lo
- que le dicen. 290
-
- Mamotreto LIX.—Cómo la Lozana fué á casa de madona Clarina,
- favorida, y encontró con dos médicos, y el uno era cirúgico,
- y todos dos dicen. 296
-
- Mamotreto LX.—Cómo fué la Lozana en casa de la Imperia
- Aviñonesa, y cómo encontró con dos juristas letrados que
- ella conocia, que se habian hecho cursores ó emplazadores. 302
-
- Mamotreto LXI.—Cómo un médico familiar de la señora Imperia
- estuvo con la Lozana hasta que salió de reposar la Imperia. 307
-
- Mamotreto LXII.—Cómo la señora Imperia, partido el médico,
- ordenó de ir á la estufa ella y la Lozana, y cómo
- encontraron á uno que decia Oliva, Oliva de España, el cual
- iba en máscara, y dice la Imperia al médico. 311
-
- Mamotreto LXIII.—Cómo la Lozana fué á su casa, y envió por
- un sastre, y se vistió del paño que le dieron en casa del
- coronel, y lo que pasó con una boba, y dice la Lozana. 315
-
- Mamotreto LXIV.—Cómo vinieron cuatro palafreneros á la
- Lozana, si queria tomar en su casa un gentil-hombre que
- venía á negociar, y traia un asnico sardo llamado Robusto, y
- ensalmóles los encordios, y dice uno. 319
-
- Mamotreto LXV.—Cómo vino el asno de micer Porfirio por
- corona, y se graduó de bachiller, y dice entre sí mirando al
- Robusto, su asnico. 322
-
- Mamotreto LXVI.—Cómo la Lozana se fué á vivir á la ínsula de
- Lipari, y allí acabó muy santamente ella y su pretérito
- criado Rampin, y aquí se nota su fin y un sueño que soñó. 326
-
-
- Cómo se excusa el Auctor en la fin del retrato de la Lozana
- en laude de las mujeres. 331
-
- Esta epístola añadió el Auctor, el año mill é quinientos é
- veinte é siete, vista la destruicion de Roma, y la gran
- pestilencia que sucedió, dando gracias á Dios, que le dexó
- ver el castigo que méritamente Dios permitió á un tanto
- pueblo. 337
-
- Carta de excomunion contra una cruel doncella de sanidad. 341
-
- Epístola de la Lozana á todas las que determinaban venir á
- ver Campo de Flor en Roma. 344
-
- Digresion que cuenta el Auctor en Venecia. 346
-
-
-
-
-
-End of the Project Gutenberg EBook of Retrato de la Lozana Andaluza, by
-Francisco Delicado
-
-*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK RETRATO DE LA LOZANA ANDALUZA ***
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-and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
-and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
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-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
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-Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
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-Project Gutenberg's Retrato de la Lozana Andaluza, by Francisco Delicado
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
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-re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
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-
-
-Title: Retrato de la Lozana Andaluza
- En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma.
-
-Author: Francisco Delicado
-
-Release Date: October 23, 2015 [EBook #50291]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK RETRATO DE LA LOZANA ANDALUZA ***
-
-
-
-
-Produced by Josep Cols Canals, Ramon Pajares Box, and the
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-<div class="front">
- <p><a href="#tnote">Nota de transcripción</a></p>
- <p><a href="#ToC">Índice</a></p>
-</div>
-
-<div class="screenonly">
- <hr class="chap" />
- <div class="figcenter">
- <img src="images/cover.jpg"
- alt="Cubierta del libro" />
- </div>
-</div>
-
-<div class="aftit">
- <h1 class="faux">Retrato de la Lozana Andaluza</h1>
- <hr class="chap" />
- <p><span class="pagenum" id="Page_i">[p. i]</span></p>
- <p>COLECCION<br />
- <span class="xxs">DE</span><br />
- <span class="large">LIBROS ESPAÑOLES</span><br />
- <span class="small">RAROS Ó CURIOSOS.</span></p>
- <hr class="sep" />
- <p>TOMO PRIMERO.</p>
- <hr class="chap" />
-</div>
-
-<div class="tit">
- <p class="p6"><span class="pagenum" id="Page_iii">[p. iii]</span></p>
-
- <p class="xl">RETRATO</p>
- <p class="small p2">DE LA</p>
- <p class="xxl red">LOZANA ANDALUZA,</p>
-
- <p class="small p3">EN LENGUA ESPAÑOLA MUY CLARÍSIMA,</p>
- <p class="large p1">COMPUESTO EN ROMA.</p>
-
- <p class="p2"><span class="large"><i>EL CUAL RETRATO</i></span><br />
- <i>demuestra lo que en Roma pasaba,</i><br />
- <i>y contiene muchas más cosas que la Celestina.</i></p>
-
- <div class="figcenter">
- <img src="images/logo.jpg"
- alt="Logotipo del editor" />
- </div>
-
- <p><span class="xl red">MADRID,</span><br />
- <span class="small">IMPRENTA Y ESTEREOTIPIA DE M. RIVADENEYRA,<br />
- calle del Duque de Osuna, 3.</span></p>
- <p class="large p1">1871.</p>
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter">
- <p><span class="pagenum" id="Page_v">[p. v]</span></p>
- <h2 class="nobreak">ADVERTENCIA PRELIMINAR.</h2>
- <hr class="sep" />
-</div>
-
-<p class="large">Pocas obras podrán encontrarse con tanto derecho
-á figurar en una coleccion de libros españoles raros ó curiosos,
-como la que contiene el presente volúmen; con decir que de ella no
-se conoce más que un solo ejemplar impreso, queda justificada su
-extremada rareza; y si á esto se añade el que hasta hace poco tiempo
-era obra completamente desconocida, y la materia de que trata, son
-motivos bastantes, á nuestro juicio, para calificar este libro como
-uno de los más curiosos que se han escrito en lengua castellana.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_vi">[p. vi]</span></p>
-
-<p class="large">No sólo no existia ejemplar en ninguna de las
-bibliotecas de los aficionados á esta clase de libros, sino que ni
-Nicolas Antonio, ni La Serna Santander, ni Moratin, ni Salvá, ni
-Brunet, ni otro alguno de los que han escrito sobre bibliografía,
-citan <i>La Lozana Andaluza</i> entre las obras escritas en el siglo
-<small>XVI</small>. Fué el primero que la encontró en
-la Biblioteca imperial de Viena nuestro querido amigo y distinguido
-bibliófilo el Sr. D. Pascual de Gayángos, quien en su excelente
-introduccion á los libros de caballerías<a id="FNanchor_1"></a><a
-href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a>, no sólo hizo mencion
-de ella, sino que dió á conocer el nombre de su autor; la incluyó
-despues el Sr. la Barrera en su <i>Catálogo bibliográfico y biográfico
-del teatro antiguo español</i>, en donde la clasifica entre las
-Celestinas; opinion, por respetable que sea, con la cual no es<span
-class="pagenum" id="Page_vii">[p. vii]</span>tamos conformes, pues
-el autor no tomó como modelo á ésta, aunque la citase en la portada,
-ni nada de comun tiene <i>La Lozana</i>, viviendo de su astucia y arte,
-pero «sin engañar á persona honesta», con la tercera, que sólo se
-ocupa en seducir á una doncella de buena casa y costumbres, que es el
-argumento de la Celestina y de la mayor parte de sus imitaciones, que
-fueron bastantes.</p>
-
-<p class="large">Otro fué el modelo que tuvo presente el autor de <i>La
-Lozana</i> al escribir su obra, y éste fué, en nuestro sentir, Pietro
-Aretino: despues de leer los <i>Raggionamenti</i> y la <i>Puttana errante</i>,
-se comprende perfectamente que Delicado, que estuvo tanto tiempo en
-Italia, cuya lengua poseia, y por lo tanto, que debia conocer esta
-clase de obras, escribiese la suya; así tambien se explica lo obsceno
-de su lenguaje, comparable sólo á su modelo, y no á las Celestinas, á
-todas las cuales deja muy atras bajo este punto de vista. Como nadie,
-que sepamos, habia crei<span class="pagenum" id="Page_viii">[p.
-viii]</span>do que en nuestra patria tuviese imitadores el Aretino,
-creemos que en este concepto es tambien una novedad la obra de que
-nos ocupamos.</p>
-
-<p class="large">Salió á luz el <i>Retrato de la Lozana Andaluza</i>,
-sin el nombre del autor, «porque siendo noble por su oficio, calló
-el nombre por no vituperar el oficio escribiendo vanidades»; pero
-al ver el éxito de su obra, no teme ya vituperar su oficio, y en la
-introduccion que escribió al libro tercero del <i>Primaleon</i> dice:
-«como lo fuí yo cuando compuse <i>La Lozana</i> en el comun hablar de
-la polida Andalucía»; primera noticia por la cual se sabe que el
-clérigo Francisco Delicado ó Delgado, vicario, segun se titula del
-Valle de Cabezuela, y corrector de este libro caballeresco, era
-el autor de la obra con que hoy damos principio á nuestra <span
-class="smcap">Coleccion</span>.</p>
-
-<p class="large">Pocas son las noticias que podemos dar de Delicado,
-puesto que se reducen á lo que él mismo ha querido decirnos en las
-obras que, escri<span class="pagenum" id="Page_ix">[p. ix]</span>tas
-por él, han llegado hasta nosotros; de ellas se deduce que, á pesar
-de decir várias veces ser natural de Mártos, no lo era en realidad,
-se habia criado en esta villa, de donde era su madre, pero él nació
-en el mismo punto que su padre, es decir, en Córdoba ó en algun
-pueblo de su diócesis<a id="FNanchor_2"></a><a href="#Footnote_2"
-class="fnanchor">[2]</a>, á la cual nunca perteneció Mártos. Fué
-discípulo de Antonio de Lebrixa, y siguió el estado eclesiástico,
-pasando despues á Italia, y permaneciendo en Roma desde 1523 hasta
-1527, en que presenció el asalto y saco de esta ciudad por el
-ejército mandado por el Condestable de Borbon; de ella salió cuando
-la evacuaron las tropas, temeroso de la venganza que los naturales
-pudiesen tomar de los españoles, que tanto les habian maltratado;
-fijando su residencia en Venecia, donde se dedicó á escribir obras
-que de todo tenian ménos de devocion, y en donde, hallán<span
-class="pagenum" id="Page_x">[p. x]</span>dose falto de recursos, dió
-á la imprenta y publicó hácia 1528, sin nombre de autor, el «<i>Retrato
-de la Lozana Andaluza</i>, en lengua española muy clarísima», obra que
-habia escrito en Roma cuatro años ántes, y que no pensaba publicar
-hasta haberla corregido y enmendado, pero de cuya publicacion no
-se arrepentia, porque, segun asegura, le fué más provechosa á sus
-intereses que otras muchas que tenía manuscritas, y alguna que habia
-publicado, como el tratado <i>De consolatione infirmorum</i>, del cual
-no tenemos otra noticia más de lo que él dice, que lo escribió para
-quitar la melancolía de los que se encontrasen enfermos como él; no
-hemos podido averiguar en qué punto ni año se imprimió este tratado,
-ni sabemos tampoco exista ningun ejemplar.</p>
-
-<p class="large">Continuó viviendo en Venecia, donde el mismo año
-ó al siguiente de publicar <i>La Lozana</i> imprimió un opúsculo sobre
-la curacion de <i>Il mal<span class="pagenum" id="Page_xi">[p.
-xi]</span> Franceso</i><a id="FNanchor_3"></a><a href="#Footnote_3"
-class="fnanchor">[3]</a>, el cual se ha hecho tambien extremadamente
-raro. Dedicó esta obra á tres médicos italianos, y al final de ella
-se encuentra un privilegio concedido al autor por Clemente VII en
-Roma, á 4 de Diciembre de 1526, en el cual se llama á Delicado
-Francisco Delgado, que es lo que nos hace dudar de cuál de los dos es
-su verdadero apellido.</p>
-
-<p class="large">Hasta 1533, sólo sabemos que permaneció en Venecia,
-en donde llegó á adquirir crédito de hombre entendido y buen hablista
-entre todos los aficionados á la literatura española, que entónces
-eran muchos en Italia, y en este año, á instancias de su amigo
-el caballero sienés Micer Pietro Ghinucij y de otros caballeros
-man<span class="pagenum" id="Page_xii">[p. xii]</span>tuanos, con
-objeto de que conociesen libre de erratas y «corrigiéndolo de las
-letras que trocadas de los impresores tenía este libro, espejo
-de la gramática española y modelo del decir», publicó su edicion
-del <i>Amadis de Gaula</i><a id="FNanchor_4"></a><a href="#Footnote_4"
-class="fnanchor">[4]</a>, una de las mejores que se hicieron en el
-siglo <small>XVI</small> de este libro caballeresco: al
-final, despues de su nombre, es donde se titula vicario del Valle de
-Cabezuela.</p>
-
-<p class="large">Animado seguramente con el éxito de su publicacion,
-emprendió en el siguiente año de 34 la del <i>Primaleon</i><a
-id="FNanchor_5"></a><a href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a>,
-que es, no sólo la más be<span class="pagenum" id="Page_xiii">[p.
-xiii]</span>lla, sino la mejor que de este libro se ha hecho, pues
-Delicado, no sólo restableció su verdadero texto, sino que introdujo
-en él las variaciones que su buen gusto y su crítica le aconsejaron<a
-id="FNanchor_6"></a><a href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a>.
-Con esta última obra concluyen las noticias que de él tenemos,
-ignorando si publicó alguna otra, y el año y lugar donde murió, pues
-han sido inútiles nuestras investigaciones en uno y otro sentido.</p>
-
-<p class="large">Hemos dicho, al principio de esta<span
-class="pagenum" id="Page_xiv">[p. xiv]</span> advertencia, que el Sr.
-D. Pascual de Gayángos fué el primero que en la Biblioteca imperial
-de Viena encontró el único ejemplar conocido desde entónces de <i>La
-Lozana</i>; de él sacó copia esmeradísima, que posee hoy la Nacional de
-esta córte, y otra que guarda en su rica y escogida librería; las
-dos nos han servido para esta impresion, habiéndolas trascrito con
-escrupulosa exactitud hasta en algun pasaje ó palabra que, ó no se
-entiende bien, ó parece equivocada; no hemos hecho lo mismo respecto
-á la ortografía, en que hemos seguido la corriente en cuanto no
-altere el sonido de las voces, empleando tambien la puntuacion que
-hoy se usa, como pensamos hacer con todas las demas obras que han de
-formar esta <span class="smcap">Coleccion</span>.</p>
-
-<p class="firma_iz"><span class="smcap">M. de la F. del V.</span></p>
-
-<p class="firma_dc">J. S. R.</p>
-
-<div class="footnotes">
-
-<p class="centra">NOTAS</p>
-
-<div class="footnote">
-<p id="Footnote_1"><span class="label"><a
-href="#FNanchor_1">[1]</a></span> «Biblioteca de Autores Españoles.
-<i>Libros de Caballerías</i>, con un discurso preliminar y un catálogo
-razonado, por D. Pascual de Gayángos.» Madrid, M. Rivadeneyra,
-1857.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p id="Footnote_2"><span class="label"><a
-href="#FNanchor_2">[2]</a></span> <i>La Lozana Andaluza</i>, pág. <a
-href="#Page_239">239</a>.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p id="Footnote_3"><span class="label"><a
-href="#FNanchor_3">[3]</a></span> «El modo de adoperare el legno de
-India occidentale salutifero remedio a ogni piaga et mal incurabile,
-et si guarisca il mal Franceso; operina de misser pre. Francisco
-Delicado.» <i>Al fin</i>: «Impressum Venetiis sumptibus vener. presbiteri
-Francisci Delicati Hispani de opido Martos, die 10 Februarii 1529.»
-En 4.º, de ocho fólios y letra gótica.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p id="Footnote_4"><span class="label"><a
-href="#FNanchor_4">[4]</a></span> «Los cuatro libros de <i>Amadis de
-Gaula</i> nuevamente impresos y historiados, 1533.» <i>Al fin</i>: «Fué
-empresa en la muy ínclita y singular ciudad de Venecia, por maestro
-Juan Antonio de Sabia, impresor de libros, á las espesas de M. Juan
-Bautista Pedrazana é Compañon, mercadante de libros. Está al pié del
-puente de Rialto, é tiene por enseña una torre. Acabóse en el año
-1533, á dias siete del mes de Setiembre. Fué revisto, corrigiéndolo
-de las letras que trocadas de los impresores eran, por el vicario
-del Valle de Cabezuela, Francisco Delicado, natural de la Peña de
-Martos.»</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p id="Footnote_5"><span class="label"><a
-href="#FNanchor_5">[5]</a></span> «Los tres libros del muy esforzado
-caballero Primaleon et Polendos, su hermano, hijos del emperador
-Palmerin de Oliva.» <i>Al fin</i>: «Acabóse de imprimir en la ínclita
-ciudad del Senado veneciano, hoy primero dia de Hebrero del presente
-año de mil y quinientos et treinta quatro del nacimiento del nuestro
-Redemptor, y fué impreso por M. Juan Antonio de Nicolini de Sabio.
-Á las espesas de M. Juan Batista Pedrezan, mercader de libros que
-está al pié del puente de Rialto, é tiene por enseña la Torre. Estos
-tres libros, como arriba vos diximos, fueron corregidos y enmendados
-de las letras que trastrocadas eran por el vicario del Valle de
-Cabezuela, Francisco Delicado, natural de la Peña de Martos.»</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p id="Footnote_6"><span class="label"><a
-href="#FNanchor_6">[6]</a></span> Gayángos en su discurso
-preliminar á <i>Los libros de Caballerías</i>, nota en la pág.
-<small>XXXIX</small>.</p>
-</div>
-
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="figcenter">
- <p><span class="pagenum" id="Page_xv">[p. xv]</span></p>
- <img class="thick"
- src="images/frontis.jpg"
- alt="Ilustración: Portada original" />
- <p class="caption">¶ La loçana Andaluza.</p>
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter">
- <p><span class="pagenum" id="Page_1">[p. 1]</span></p>
- <h2 class="nobreak" title="[Prólogo]"><span class="smcap">Ilustre
- Señor:</span></h2>
-</div>
-
-<p>Sabiendo yo que vuestra señoría toma placer cuando oye hablar
-en cosas de amor, que deleitan á todo hombre, y máxime cuando
-siente decir de personas que mejor se supieron dar la manera
-para administrar las cosas á él pertenecientes, y porque en
-vuestros tiempos podeis gozar de persona que para sí y para sus
-contemporáneas, que en su tiempo florido fueron en esta alma cibdad,
-con ingenio mirable y arte muy sagaz, diligencia grande, vergüenza
-y conciencia, por el cerro de Úbeda, ha administrado ella y un su
-pretérito criado, como abaxo dirémos, el arte de aquella mujer que
-fué en Salamanca, en tiempo de Celestino segundo, por tanto he
-derigido este retrato á vuestra señoría, para que su muy virtuoso
-semblante me dé favor para publicar el retrato de la señora Lozana,
-y mire vuestra señoría que solamente diré lo que oí y vi, con ménos
-culpa que Juvenal, pues escribió lo que en su tiempo pasaba; y si
-por tiempo alguno se maravillase que me puse á escribir semejante
-materia, respondo por entónces que <i>epístola enim non erubescit</i>, y
-asimismo que es pasado el tiempo que estimaban los que trabajaban
-en cosas meritorias. Y como dice el coronista Fernando del Pulgar,
-así daré olvido al dolor, y tambien por traer á la memoria<span
-class="pagenum" id="Page_2">[p. 2]</span> munchas cosas que en
-nuestros tiempos pasan, que no son laude á los presentes ni espejo
-á los á venir; y así vi que mi intencion fué mezclar natura con
-bemol, pues los santos hombres, por más saber, y otras veces por
-desenojarse, leian libros fabulosos y cogian entre las flores las
-mejores; y pues todo retrato tiene necesidad de barniz, suplico
-á vuestra señoría se lo mande dar, favoreciendo mi voluntad,
-encomendando á los discretos letores el placer y gasajo que de leer á
-la señora Lozana les podrá suceder.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter">
- <p><span class="pagenum" id="Page_3">[p. 3]</span></p>
- <h2 class="hang nobreak" title="[Argumento]">ARGUMENTO EN EL CUAL
- SE CONTIENEN TODAS LAS PARTICULARIDADES QUE HA DE HABER EN LA PRESENTE
- OBRA.</h2>
-</div>
-
-<p>Decirse ha primero la ciudad, patria y linaje, ventura, desgracia
-y fortuna, su modo, manera y conversacion, su trato, plática y fin,
-porque solamente gozará de este retrato quien todo lo leyere.</p>
-
-<p>Protesta el autor que ninguno quite ni añada palabra ni razon ni
-lenguaje, porque aquí no compuse modo de hermoso decir, ni saqué de
-otros libros, ni hurté elocuencia, porque para decir la verdad poca
-elocuencia basta, como dice Séneca; ni quise nombre, salvo que quise
-retraer muchas cosas retrayendo una, y retraxe lo que vi que se
-debría retraer; y por esta comparacion que se sigue, verán que tengo
-razon.</p>
-
-<p>Todos los artífices que en este mundo trabajan, desean que sus
-obras sean más perfectas que ningunas otras que no jamas fuesen.
-Y vése mejor esto en los pintores que no en otros artífices,
-porque cuando hacen un retrato, procuran sacallo del natural, é
-á esto se esfuerzan, y no solamente se con<span class="pagenum"
-id="Page_4">[p. 4]</span>tentan de mirarlo é cotejarlo, mas quieren
-que sea mirado por los transeuntes é circunstantes, y cada uno dice
-su parecer, mas ninguno toma el pincel y emienda, salvo el pintor
-que oye y ve la razon de cada uno, y así emienda, cotejando tambien
-lo que ve más que lo que oye; lo que munchos artífices no pueden
-hacer, porque despues de haber cortado la materia y dádole forma, no
-pueden sin pérdida emendar. Y porque este retrato es tan natural,
-que no hay persona que haya conocido la señora Lozana en Roma ó
-fuera de Roma, que no vea claro ser sacado de sus actos y meneos
-y palabras, y asimismo porque yo he trabajado de no escrebir cosa
-que primero no sacase en mi dechado la labor, mirando en ella ó á
-ella. Y viendo vi muncho mejor que yo ni otro podrá escrebir, y diré
-lo que dixo Eschínes, filósofo, leyendo una oracion ó proceso que
-Demóstenes habia hecho contra él; no pudiendo expremir la muncha más
-elocuencia que habia en el dicho Demóstenes, dixo: ¿qué haría si
-oyérades á él? (<i>quod si ipsam audissetis bestiam</i>), y por eso verná
-en fábula muncho más sábia la Lozana que no mostraba, y viendo yo en
-ella munchas veces maneras y saber que bastaba para cazar sin red,
-y enfrenar á quien muncho pensaba saber, sacaba lo que podia, para
-reducir á memoria, que en otra parte más alta (que una picota) fuera
-mejor retraida que en la presente obra; y porque no le pude dar mejor
-matiz, no quiero que ninguno añada ni quite; que si miran en ello,
-lo que al principio falta se hallará al fin; de modo que por lo poco
-entiendan lo muncho más ser como deducion de canto llano, y quien el
-contrario hiciera, sea siempre enamorado y no querido. Amén.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_I">
- <p><span class="pagenum" id="Page_5">[p. 5]</span></p>
- <p class="centra">Comienza la historia ó retrato sacado del Jure cevil<br />
- natural de la señora Lozana, compuesto el año<br />
- mill y quinientos y veinte é cuatro, á treinta<br />
- dias del mes de Junio, en Roma, alma<br />
- cibdad; y como habia de ser partido<br />
- en capítulos, va por mamotretos,<br />
- porque en semejante<br />
- obra mejor<br />
- conviene.</p>
- <h2 class="nobreak p3">MAMOTRETO PRIMERO.</h2>
-</div>
-
-<p>La señora Lozana fué natural compatriota de Séneca, y no ménos
-en su inteligencia y resaber, la cual desde su niñez tuvo ingenio y
-memoria y vivez grande, y fué muy querida de sus padres por ser aguda
-en servillos é contentallos, é muerto su padre, fué necesario que
-acompañase á su madre fuera de su natural. Y esta fué la causa que
-supo y vido munchas cibdades, villas y lugares de España, que<span
-class="pagenum" id="Page_6">[p. 6]</span> agora se le recuerdan
-de casi el todo; y tenie tanto intelecto, que casi escusaba á su
-madre procurador para sus negocios; siempre que su madre la mandaba
-ir ó venir, era presta, y como pleiteaba su madre, ella fué en
-Granada mirada y tenida por solicitadora perfecta é prenosticada
-futura; acabado el pleito, é no queriendo tornar á su propia ciudad,
-acordaron de morar en Xerez y pasar por Carmona; aquí la madre quiso
-mostrarle texer, el cual oficio no se le dió ansí como el hordir y
-tramar, que le quedaron tanto en la cabeza, que no se le han podido
-olvidar. Aquí conversó con personas que la amaban por su hermosura y
-gracia; asimismo, saltando una pared sin licencia de su madre, se le
-derramó la primera sangre que del natural tenía; y muerta su madre, y
-ella quedando huérfana, vino á Sevilla. A donde halló una su parienta
-la cual le decia: hija, sed buena, que ventura no os faltará, y
-asimismo le demandaba de su niñez, en qué era estada criada, y qué
-sabía hacer, y de qué la podia loar á los que á ella conocian.
-Entónces respondíale desta manera: señora tia, yo quiero que vuestra
-merced vea lo que<span class="pagenum" id="Page_7">[p. 7]</span> sé
-hacer; que cuando era vivo mi señor padre yo le guisaba guisadicos
-que le placian, y no solamente á él mas á todo el parentado; que,
-como estábamos en prosperidad, teníamos las cosas necesarias, no como
-agora, que la pobreza hace comer sin guisar, y entónces las especias,
-y agora el apetito; entónces estaba ocupada en agradar á los mios, y
-agora á los extraños.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_II">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO II.</h2>
- <p class="subh2">Responde la Tia, y prosigue.</p>
-</div>
-
-<p><i>Tia.</i> Sobrina, más há de los años treinta que yo no vi á vuestro
-padre, porque se fué niño, y despues me dixeron que se casó por
-amores con vuestra madre, y en vos veo yo que vuestra madre era
-hermosa.</p>
-
-<p><i>Lozana.</i> ¿Yo, Señora? Pues más parezco á mi agüela que á mi
-señora madre, y por amor de mi agüela me llamaron á mí Aldonza, y si
-esta mi agüela viviera, sabría yo más que no sé, que ella me mostró
-guisar,<span class="pagenum" id="Page_8">[p. 8]</span> que en su
-poder deprendí hacer fideos, empanadillas, alcuscuzu con garbanzos,
-arroz entero, seco, graso, albondiguillas redondas y apretadas con
-culantro verde, que se conocian las que yo hacia entre ciento. Mirá,
-señora Tia, que su padre de mi padre decia estas son de mano de mi
-hija Aldonza; ¿pues adobado no hacia? sobre que cuantos traperos
-habia en la cal de la Heria querian proballo, y máxime cuando era un
-buen pecho de carnero, y ¡qué miel! pensá, señora, que la teniamos
-de Adamuz y zafran de Peñafiel, y lo mejor de la Andalucía venía en
-casa de esta mi agüela. Sabía hacer ojuelas, pestiños, rosquillas de
-alfaxor, textones de cañamones y de ajonjolí, nuégados, xopaipas,
-hojaldres, hormigos torcidos con aceite, talvinas, zahinas y nabos
-sin tocino y con comino; col murciana con alcarabea, y olla resposada
-no la comia tal ninguna barba; pues boronía ¿no sabía hacer? por
-maravilla, y cazuela de berengenas moxies en perficion; cazuela
-con su ajico y cominico, y saborcico de vinagre, ésta hacia yo sin
-que me la vezasen. Rellenos, cuajarejos de cabritos, pepitorias y
-cabrito apedreado con limon ceuti, y cazuelas<span class="pagenum"
-id="Page_9">[p. 9]</span> de pescado cecial con oruga, y cazuelas
-moriscas por maravilla, y de otros pescados que sería luengo de
-contar. Letuarios de arrope para en casa, y con miel para presentar,
-como eran de membrillos, de cantueso, de uvas, de berengenas, de
-nueces, y de la flor del nogal, para tiempo de peste; de orégano y
-hierba buena, para quien pierde el apetito; pues ¿ollas en tiempo
-de ayuno? éstas y las otras ponia yo tanta hemencia en ellas, que
-sobrepujaba á Platina, <i>De boluptatibus</i> y Apicio Romano, <i>De re
-coquinaria</i>, y decia esta madre de mi madre: Hija Aldonza, la olla
-sin cebolla es boda sin tamborin. Y si ella me viviera, por mi saber
-y limpieza (dexemos estar hermosura) me casaba, y no salia yo acá por
-tierras ajenas con mi madre, pues que quedé sin dote que mi madre
-me dexó solamente una añora con su huerto, y saber tramar, y esta
-lanzadera para texer cuando tenga premideras.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Sobrina, esto que vos teneis y lo que sabeis será dote
-para vos, y vuestra hermosura hallará ajuar cosido y sorcido; que
-no os tiene Dios olvidada; que aquel mercader que vino aquí ayer me
-dixo que cuando torne, que va á Cáliz, me dará<span class="pagenum"
-id="Page_10">[p. 10]</span> remedio para que vos seais casada y
-honrada; mas querria él que supiésedes labrar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora Tia, yo aquí traigo el alfilero, mas ni tengo aguja
-ni alfiler, que dedal no faltaria para apretar; y por eso, señora
-Tia, si vos quereis, yo le hablaré ántes que se parta, porque no
-pierda mi ventura, siendo huérfana.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_III">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO III.</h2>
- <p class="subh2">Prosigue la Lozana, y pregunta á la Tia.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora Tia, ¿es aquel que está paseándose con aquel que
-suena los órganos? Por su vida que lo llame. ¡Ay cómo es dispuesto!
-¡y qué ojos tan lindos! ¡qué ceja partida! ¡qué pierna tan seca y
-enxuta! ¿Chinelas trae? ¡Qué pié para galochas y zapatilla ceyena!
-Querria que se quitase los guantes por verle qué mano tiene. Acá
-mira; ¿quiere vuestra merced que me asome?</p>
-
-<p><i>Tia.</i> No, hija; que yo quiero ir abaxo, y él me verná á hablar,
-y cuando él<span class="pagenum" id="Page_11">[p. 11]</span> estará
-abaxo vos verneis; si os habláre, abaxá la cabeza y pasaos, y si yo
-os dixere que le hableis, vos llegá cortés y hacé una reverencia,
-y si os tomáre la mano, retraéos hácia atras porque, como dicen,
-amuestra á tu marido el copo, mas no del todo; y desta manera él dará
-de sí, y verémos qué quiere hacer.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Veislo viene acá.</p>
-
-<p><i>Mercader.</i> Señora, ¿qué se hace?</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Señor, serviros, y mirar en vuestra merced la lindeza de
-Diomedes el Ravegnano.</p>
-
-<p><i>Merc.</i> Señora, ¿pues ansí me llamo yo, madre mia? yo querria ver
-aquella vuestra sobrina. Y por mi vida que será su ventura, y vos no
-perdereis nada.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Señor, está revuelta y mal aliñada, mas porque vea vuestra
-merced como es dotada de hermosura, quiero que pase aquí abaxo su
-tela, y verála como texe.</p>
-
-<p><i>Diomedes.</i> Señora mia, pues sea luego.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> ¿Aldonza? ¿Sobrina? veníos acá, y vereis mejor.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora tia, aquí veo muy bien, aunque tengo la vista
-cordobesa: salvo que tengo premideras.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Deci sobrina que este gentil hom<span class="pagenum"
-id="Page_12">[p. 12]</span>bre quiere que le texais un texillo, que
-proveerémos de premideras. Veni aquí, hacé una reverencia á este
-señor.</p>
-
-<p><i>Diom.</i> ¡Oh qué gentil dama! Mi señora madre, no la dexe ir, y
-<span
- id="tn_1"
- class="cambiado"
- title="en el libro impreso: suplicóle">suplícole</span>
-que le mande que me hable.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Sobrina, responde á ese señor, que luégo torno.</p>
-
-<p><i>Diom.</i> Señora, su nombre me diga.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor sea vuestra merced de quien mal lo quiere; yo me
-llamo Aldonza, á servicio y mandado de vuestra merced.</p>
-
-<p><i>Diom.</i> ¡Ay! ¡ay! ¡qué herida! que de vuestra parte qualque
-vuestro servidor me ha dado en el corazon con una saeta dorada de
-amor.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No se maraville vuestra merced; que cuando me llamó que
-viniese abaxo, me parece que vi un mochacho, atado un paño por la
-frente, y me tiró no sé con qué; en la teta izquierda me tocó.</p>
-
-<p><i>Diom.</i> Señora, es tal ballestero, que de un mismo golpe nos
-hirió á los dos. <i>Ecco adunque due anime en uno core.</i> ¡Oh Diana!
-¡oh Cupido! socorred el vuestro siervo. Señora, sino remediamos
-con socorro de médicos sabios, dudo la sanidad, y pues<span
-class="pagenum" id="Page_13">[p. 13]</span> yo voy á Cáliz, suplico á
-vuestra merced se venga comigo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo, señor, verné á la fin del mundo; mas dexe subir á mi
-tia arriba, y pues quiso mi ventura, seré siempre vuestra más que
-mia.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> ¡Aldonza! ¡Sobrina! ¿qué haceis? ¿dónde estais? ¡Oh
-pecadora de mí! el hombre dexa el padre y la madre por la mujer, y
-la mujer olvida por el hombre su nido. ¡Ay sobrina! y si mirára bien
-en vos, viera que me habíedes de burlar; mas no teneis vos la culpa,
-sino yo, que teniendo la yesca busqué el eslabon; mira qué pago, que
-si miro en ello, ella misma me hizo alcagüeta; va, va, que en tal
-pararás.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_IV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO IV.</h2>
- <p class="subh2">Prosigue el autor.</p>
-</div>
-
-<p><i>Autor.</i> Juntos á Cáliz, y sabido por Diomédes á qué sabía su
-señora, si era concho ó veramente asado, comenzó á imponella segun
-que para luengos tiempos durasen juntos; y viendo sus lindas carnes
-y<span class="pagenum" id="Page_14">[p. 14]</span> lindeza de
-persona, y notando en ella el agudeza que la patria y parentado le
-habian prestado, de cada dia le crecia el amor en su corazon, y ansí
-determinó de no dexalla; y pasando él en Levante con mercancía,
-que su padre era uno de los primeros mercaderes de Italia, llevó
-consigo á su muy amada Aldonza, y de todo cuanto tenía la hacia
-partícipe, y ella muy contenta, viendo en su caro amador Diomédes
-todos los géneros y partes de gentilhombre, y de hermosura en todos
-sus miembros, que le parecia á ella que la natura no se habia
-reservado nada que en su caro amante no hubiese puesto. E por esta
-causa, miraba de ser ella presta á toda su voluntad; y como él era
-único entre los otros mercadantes, siempre en su casa habia concurso
-de personas gentiles y bien criadas, y como veian que á la señora
-Aldonza no le faltaba nada, que sin maestro tenía ingenio y saber, y
-notaba las cosas mínimas por saber y entender las grandes y arduas,
-holgaban de ver su elocuencia y á todos sobrepujaba; de modo que
-ya no habia otra en aquellas partes que en más fuese tenida, y era
-dicho entre todos de su lozanía, ansí en la cara como en<span
-class="pagenum" id="Page_15">[p. 15]</span> todos sus miembros, y
-viendo que esta lozanía era de su natural, quedóles en fábula, que ya
-no entendian por su nombre Aldonza, salvo la Lozana; y no solamente
-entre ellos, mas entre las gentes de aquellas tierras decian la
-Lozana por cosa muy nombrada; y si muncho sabía en estas partes,
-muncho más supo en aquellas provincias, y procuraba de ver y saber
-cuanto á su facultad pertenecia. Siendo en Ródas su caro Diomédes,
-la preguntó: mi señora, no querria se os hiciese de mal venir á
-Levante; porque yo me tengo de disponer á servir y obedecer á mi
-padre, el cual manda que vaya en Levante, y andaré toda la Berbería,
-y principalmente donde tenemos trato, que me será fuerza demorar y no
-tornar tan presto como yo querria; porque solamente en estas cibdades
-que ahora oirés tengo de estar años, y no meses, como será en
-Alexandría, en Damasco, en Damiata, en Barut, en parte de la Siria,
-en Chipre, en el Cairo y en el Chio, en Constantinópoli, en Corinto,
-en Tesalia, en Boxia, en Candía, á Venecia y Flándes, y en otras
-partes que vos, mi señora, veréis, si quereis tenerme compañía.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_16">[p. 16]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y cuándo quiere vuestra merced que partamos? porque yo no
-delibro de volver á casa por el mantillo.</p>
-
-<p>Vista por Diomédes la respuesta y voluntad tan sucinta que le dió
-con palabras ansí pensadas, muncho se alegró, y suplicóla que se
-esforzase á no dexarlo por otro hombre, que él se esforzaria á no
-tomar otra por mujer que á ella; y todos dos muy contentos se fueron
-en Levante y por todas las partidas que él tenía sus tratos, é fué
-dél muy bien tratada, y de sus servidores y siervas muy bien servida
-y acatada, pues ¿de sus amigos no era acatada y mirada? Vengamos á
-que andando por estas tierras que arriba diximos, ella señoreaba y
-pensaba que jamas le habia de faltar lo que al presente tenía, y
-mirando su lozanía, no estimaba á nadie en su sér y en su hermosura,
-y pensó que en tener hijos de su amador Diomédes, habia de ser banco
-perpétuo para no faltar á su fantasía y triunfo, y que aquello no
-le faltaria en ningun tiempo; y siendo ya en Candía, Diomédes le
-dixo: mi señora Aldonza, ya vos veis que mi padre me manda que me
-vaya en Italia, y cómo mi corazon sea partido en dos partes, la una
-en vos, que no quise ansí bien á criatura<span class="pagenum"
-id="Page_17">[p. 17]</span> y la otra en vuestros hijos, los cuales
-envié á mi padre, y el deseo me tira, que á vos amo, y á ellos
-deseo ver, á mí me fuerza la obediencia suya, y á vos no tengo de
-faltar; yo determino ir á Marsella, y de allí ir á dar cuenta á mi
-padre y hacer que sea contento que yo vaya otra vez en España, y
-allí me entiendo casar con vos; si vos sois contenta, vení conmigo á
-Marsella, y allí quedaréis hasta que yo torne, y vista la voluntad de
-mi padre y el amor que tiene á vuestros hijos, haré que sea contento
-con lo que yo le dixere. Y ansí vernémos en nuestro fin deseado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mi señor, yo iré de muy buena voluntad donde vos, mi señor,
-me mandaredes; que no pienso en hijos ni en otra cosa que dé fin á mi
-esperanza, sino en vos, que sois aquélla, y por esto os demando de
-merced que dispongais de mí á vuestro talento, que yo tengo siempre
-de obedecer.</p>
-
-<p>Así vinieron en Marsella, y como su padre de Diomédes supo, por
-sus espías, que venía con su hijo Diomédes Aldonza, madre de sus
-nietos, vino él en persona, muy disimulado, amenazando á la señora
-Aldonza; mas ya Diomédes le habia rogado que fuese su nombre Lozana,
-pues<span class="pagenum" id="Page_18">[p. 18]</span> que Dios se
-lo habia puesto en su formacion, que muncho más le convenia que no
-Aldonza, que aquel nombre Lozana sería su ventura para el tiempo
-porvenir. Ella consintió en todo cuanto Diomédes ordenó, y estando
-un dia Diomédes para se partir á su padre, fué llevado en prision
-á instancia de su padre, y ella, madona Lozana, fué despojada en
-camisa, que no salvó sino un anillo en la boca. Y así fué dada á
-un barquero que la echase en la mar, al cual dió cien ducados el
-padre de Diomédes, porque ella no pareciese; el cual visto que era
-mujer, la echó en tierra, y movido á piedad, le dió un su vestido
-que se cubriese; y viéndose sola y pobre, y á qué la habia traido su
-desgracia, pensar puede cada uno lo que podia hacer y decir de su
-boca, encendida de mucha pasion, y sobre todo se daba de cabezadas,
-de modo que se le siguió una gran alxaqueca, que fué causa que le
-viniese al frente una estrella, como abaxo dirémos; finalmente, su
-fortuna fué tal, que vido venir una nao que venía á Liorna, y siendo
-en Liorna vendió su anillo, y con él fué hasta que entró en Roma.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_V">
- <p><span class="pagenum" id="Page_19">[p. 19]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO V.</h2>
- <p class="subhang">Cómo se supo dar la manera para vivir, que fué
- menester que usase audancia (<i>pro sapientia</i>).</p>
-</div>
-
-<p>Entrada la señora Lozana en la alma ciudad, y proveida de súbito
-consejo, pensó: yo sé muncho, si agora no me ayudo en que sepan
-todos mi saber, será ninguno; y siendo ella hermosa y habladera,
-decia á tiempo, y tinie gracia en cuanto hablaba, de modo que embaia
-á los que la oian; y como era plática y de gran conversacion, é
-habiendo siempre sido en compañía de personas gentiles, y en muncha
-abundancia, y viéndose que siempre fué en grandes riquezas y convites
-y gastos, que la hacian triunfar, y decia entre sí: si esto me
-falta, seré muerta, que siempre oí decir que el cibo usado es el
-provechoso; y como ella tenía gran ver é ingenio diabólico y gran
-conocer, y en ver un hombre sabía cuánto valia, y qué tenía, y qué la
-podia dar, y qué le podia ella sacar; y miraba tambien cómo hacian
-aquéllas que entónces eran en la ciudad, y notaba lo que le parecia
-á ella que le habia de apro<span class="pagenum" id="Page_20">[p.
-20]</span>vechar, para ser siempre libre y no sujeta á ninguno, como
-despues verémos; y acordándose de su patria, quiso saber luégo quién
-estaba aquí de aquella tierra, y aunque fuesen de Castilla, se hacia
-ella de allá por parte de un su tio, y si era andaluz, mejor, y si
-de Turquía, mejor, por el tiempo y señas que de aquella tierra daba;
-y embaucaba á todos con su gran memoria, halló aquí de Alcalá la
-Real, y allí tenía ella una prima, y en Baena otra, en Luque, y en la
-peña de Martos natural parentela; halló aquí de Arjona y Arjonilla
-y de Montoro, y en todas estas partes tenía parientas y primas,
-salvo que en la Torre Don Ximeno que tenía una entenada, y pasando
-con su madre á Jaen, posó en su casa, y allí fueron los primeros
-grañones que comió con huesos de tocino; pues como daba señas de la
-tierra, halló luégo quien la favoreció, y diéronle una cámara en
-compañía de unas buenas mujeres españolas; y otro dia hizo quistion
-con ellas sobre un jarillo, y echó las cuatro las escaleras abaxo; y
-fuése fuera, y demandaba por Pozo Blanco, y procuró entre aquellas
-camiseras castellanas cualque estancia ó cualque buena compañía;
-y como en<span class="pagenum" id="Page_21">[p. 21]</span> aquel
-tiempo estuviese en Pozo Blanco una mujer napolitana con un hijo
-y dos hijas, que tenian por oficio hacer soliman, y blanduras, y
-afeites, y cerillas, y quitar cejas y afeitar novias, y hacer mudas
-de azúcar candi y agua de azofeifas, y cualque vuelta apretaduras, y
-todo lo que pertenecia á su arte tenian sin falta, y lo que no sabian
-se lo hacian enseñar de las judías, que tambien vivian con esta
-plática, como fué Mira, la judía que fué de Murcia, Engracia, Perla,
-Jamila, Rosa, Cufra, Cintia y Alfarutia, y otra que se decia la judía
-del vulgo, que era más plática y tinie más conversacion; y habeis
-de notar que pasó á todas en este oficio, y supo más que todas, y
-dióle mejor la manera, de tal modo, que en nuestros tiempos podemos
-decir que no hay quien use el oficio mejor ni gane más que la señora
-Lozana, como abaxo dirémos, que fué entre las otras como Avicena
-entre los médicos; <i>non est mirum acutissima patria</i>.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_VI">
- <p><span class="pagenum" id="Page_22">[p. 22]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO VI.</h2>
- <p class="subh2">Cómo en Pozo Blanco, en casa de una camisera, la
- llamaron.</p>
-</div>
-
-<p>Una sevillana, mujer linda, la llamó á su casa viéndola pasar, y
-le demandó.</p>
-
-<p><i>Sevillana.</i> Señora mia, ¿sois española? ¿qué buscais?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, aunque vengo vestida á la ginovesa, soy española y
-de Córdoba.</p>
-
-<p><i>Sev.</i> ¿De Córdoba? Por vuestra vida, ahí tenemos todas parientes;
-y ¿á qué parte morábades?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, á la Cortiduría.</p>
-
-<p><i>Sev.</i> Por vida vuestra, que una mi prima casó ahí con un cortidor
-rico; así goce de vos, que quiero llamar á mi prima Teresa de
-Córdoba, que os vea. Mencía, hija, va, llama á tu tia y á Beatriz de
-Baeza y Marina Hernandez, que traigan sus costuras y se vengan acá.
-Decidme, señora: ¿cuánto há que venistes?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, ayer de mañana.</p>
-
-<p><i>Sev.</i> ¿Y dónde dormistes?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, demandando de algunas de la tierra, me fué
-mostrada una casa donde están siete ú ocho españolas. Y como<span
-class="pagenum" id="Page_23">[p. 23]</span> fuí allá, no me querian
-acoger, y yo venía cansada, que me dixeron que el Santo Padre iba á
-encoronarse. Yo, por verlo, no me curé de comer.</p>
-
-<p><i>Sev.</i> ¿Y vísteslo, por mi vida?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Tan lindo es, y bien se llama Leon décimo, que así tiene la
-cara.</p>
-
-<p><i>Sev.</i> Y bien, ¿dieron os algo aquellas españolas á comer?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá qué bellacas, que ni me quisieron ir á demostrar la
-plaza. Y en esto vino una, que, como yo dixe que era de los buenos
-de su tierra, fuéme por de comer, y despues fué comigo á enseñarme
-los señores, y como supieron quién yo y los mios eran, que mi tio fué
-muy conocido, que cuando murió le hallaron en las manos los callos
-tamaños, de la vara de la justicia, luégo me mandaron dar aposento, y
-envió comigo su mozo, y Dios sabe que no osaba sacar las manos afuera
-por no ser vista; que traigo estos guantes, cortadas las cabezas de
-los dedos, por las encobrir.</p>
-
-<p><i>Sev.</i> Mostrad por mi vida, quitad los guantes; vivais vos en el
-mundo y aquel Criador que tal crió; lograda y enguerada seais, y la
-bendicion de vuestros pasados<span class="pagenum" id="Page_24">[p.
-24]</span> os venga. Cobrildas, no las vea mi hijo, y acabáme de
-contar cómo os fué.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora mia, aquel mozo mandó á la madre que me acogiese
-y me diese buen lugar, y la puta vieja barbuda, estrellera dixo:
-¿no veis que tiene greñimon? y ella, que es estada mundaria toda
-su vida, y agora, que se vido harta y quita de pecado, pensó que
-porque yo traigo la toca baxa y ligada á la ginovesa, y son tantas
-las cabezadas que me he dado yo misma, de un enojo que he habido,
-que me maravillo cómo só viva; que como en la nao no tenía médico ni
-bien ninguno, me ha tocado entre ceja y ceja, y creo que me quedará
-señal.</p>
-
-<p><i>Sev.</i> No será nada, por mi vida; llamarémos aquí un médico que la
-vea, que parece una estrellica.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_VII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO VII.</h2>
- <p class="subh2">Cómo vienen las parientas y les dice la Sevillana.</p>
-</div>
-
-<p><i>Sev.</i> Norabuena vengais, ansí goce yo de todas que os asenteis,
-y oiréis á esta <span class="pagenum" id="Page_25">[p.
-25]</span>señora que ayer vino y es de nuestra tierra.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Bien se le parece; que ansí son todas frescas, graciosas
-y lindas como ella, y en su lozanía se ve que es de nuestra tierra.
-¿Cuánto há, señora mia, que salistes de Córdoba?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, de once años fuí con mi señora á Granada; que mi
-padre nos dexó una casa en pleito, por ser él muy putañero y jugador,
-que jugaba el sol en la pared.</p>
-
-<p><i>Sev.</i> ¿Y duelos le vinieron? ¿teniendo hijas doncellas jugaba?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y qué hijas? Tres éramos y traíamos zarcillos de plata. Y
-yo era la mayor; fuí festejada de cuantos hijos de caballeros hubo
-en Córdoba; que de aquello me holgaba yo, y esto puedo jurar, que
-desde chica me comia lo mio, y en ver hombre se me desperezaba, y me
-quisiera ir con alguno, sino que no me lo daba la edad; que un hijo
-de un caballero nos dió unas arracadas muy lindas, y mi señora se
-las escondió porque no se las jugase, y despues las vendió ella para
-vezar á las otras á labrar, que yo ni sé labrar ni coser, y el filar
-se me ha olvidado.</p>
-
-<p><i>Camisera.</i> Pues guayas de mi casa, ¿de qué viviréis?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_26">[p. 26]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿De qué, señora? Sé hacer alheña, y mudas, y tez de cara,
-que deprendí en Levante, sin lo que mi madre me mostró.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> ¿Qué sois estada en Levante? Por mi vida, yo pensé que
-veníades de Génova.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay señoras! contaros he maravillas, dexáme ir á verter
-aguas; que como eché aquellas putas viejas alcoholadas por las
-escaleras abaxo, no me paré á mis necesidades, y estaba allí una
-beata de Lora, el coño puto y el ojo ladron, que creo hizo pasto á
-cuantos grumetes van por el mar Océano.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> ¿Y qué os hizo?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No me quirie que me lavase con el agua de su jarillo,
-y estaba allí otra abacera, que de su tierra acá no vino mayor
-rabanera, villana, traga-santos, que dice que viene aquí por una
-bulda para una ermita, y traye consigo un hermano, fraire de la
-merced, que tiene una nariz como asa de cántaro, y el pié como
-remo de galera, que anoche la vino acompañar, ya tarde, y esta
-mañana, en siendo de dia, la demandaba, y enviésela lo más presto
-que pude, rodando, y por el Dios que me hi<span class="pagenum"
-id="Page_27">[p. 27]</span>zo, que si me hablára, que estaba
-determinada comerle las sonaderas, porque me paresciera, y viniéndome
-para acá, estaban cuatro españoles allí cabe una grande plaza y
-tienien munchos dineros de plata en la mano, y díxome el uno: señora,
-¿quiéresnos contentar á todos, y toma? Yo presto les respondí, si me
-entendieron.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> Por mi vida, ansí goceis.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Díxeles: Hermanos, no hay cebada para tantos asnos; y
-perdonáme, que luégo torno, que me meo toda.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Hermana, ¿vistes tal hermosura de cara y tez? Si tuviese
-asiento para los antojos; más creo que si se cura, que sanará.</p>
-
-<p><i>Teresa Hernandez.</i> Andá ya por vuestra vida, no digais, súbele
-más de mitad de la frente quedará señalada para cuanto viviere;
-¿sabeis qué podia ella hacer? que aquí hay en Campo de Flor munchos
-daquellos charlatanes, que sabrian medicarla por abaxo de la vanda
-izquierda.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> Por vida de vuestros hijos, que bien decis; mas ¿quién se
-lo osará decir?</p>
-
-<p><i>Ter.</i> ¿Eso de quién? yo hablando hablando se lo diré.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> ¡Ay prima Hernandez, no lo ha<span class="pagenum"
-id="Page_28">[p. 28]</span>gais que nos deshonrará como á mal pan!
-¿No veis qué labia y qué osadía que tiene, y qué decir? Ella se hará
-á la usanza de la tierra, que verá lo que le cumple; no queria sino
-saber della si es confesa, porque hablaríamos sin miedo.</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Y eso me decis aunque lo sea se hará cristiana linda.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Dexemos hablar á Teresa de Córdoba; que ella es burlona y
-se lo sacará.</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Mirá en que estáis; digamos que queremos torcer hormigos ó
-hacer alcuzcuzu, y si los sabe torcer, ahí verémos si es de nobis y
-si los tuerce con agua ó con aceite.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Vivais vos, que más sabeis que todas. No hay peor cosa que
-confesa necia.</p>
-
-<p><i>Sev.</i> Los cabellos os sé decir que tiene buenos.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> ¿Pues no veis que dice que habia doce años que jamas le
-pusieron garvin ni albanega, sino una princeta labrada de seda verde
-á usanza de Jaen?</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Hermana, Dios me acuerde para bien, que por sus cabellos
-me he acordado que cien veces os lo he querido decir: ¿acordaisos
-el otro dia cuando fuimos á ver la parida, si vistes aquella que la
-servia,<span class="pagenum" id="Page_29">[p. 29]</span> que es
-madre de una que vos bien sabeis?</p>
-
-<p><i>Cam.</i> Ya os entiendo; mi hijo le dió una camisa de oro labrada, y
-las bocas de las mangas con oro y azul. ¿Y es aquélla su madre? más
-moza parece que la hija; y ¡qué cabellos rubios que tenía!</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Hi, hi, por el paraíso de quien acá os dexó, que son
-alheñados por cobrir la nieve de las navidades. Y las cejas se tiñe
-cada mañana, y aquel lunar postizo es; porque si mirais en él, es
-negro, y unos dias más grande que otros; y los pechos llenos de paños
-para hacer tetas, y cuando sale lleva más dixes que una negra, y el
-tocado muy plegado por henchir la cara, y piensa que todos la miran,
-y á cada palabra su reverencia, y cuando se asienta no parece sino
-depósito mal pintado, y siempre va con ella la otra Marirodriguez la
-regatera, y la cabrera, que tiene aquella boca que no paresce sino
-traga caramillos, que es más vieja que Satanas; y sálense de noche de
-dos en dos, con sombreros, por ser festejadas, y no se osan descobrir
-que no vean el ataute carcomido.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Decime, prima; ¡muncho sabeis<span class="pagenum"
-id="Page_30">[p. 30]</span> vos! que yo soy una boba que no paro
-mientes en nada de todo eso.</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Dexáme decir; que ansí dicen ellas de nosotras cuando nos
-ven que imos á la estufa ó veniamos; ¡veis las camiseras, son de Pozo
-Blanco, y baticulo llevan! Aosadas que no van tan espeso á misa, y
-no se miran á ellas, que son putas públicas; y cuando vieron ellas
-confesas putas y devotas ciento entre una.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> Dexá eso y notá que me dixo esta forastera que tenía un
-tio que murió con los callos en las manos, de la vara de justicia, y
-debia de ser que sería cortidor.</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Callá, que viene, si no será peor que con las otras que
-echó á rodar.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_VIII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO VIII.</h2>
- <p class="subh2">Cómo torna la Lozana, y pregunta.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Señoras, ¿en qué hablais, por mi vida?</p>
-
-<p><i>Ter.</i> En que para mañana querriamos hacer unos hormigos
-torcidos.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_31">[p. 31]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y teneis culantro verde? Pues dexá hacer á quien de un
-puño de buena harina y tanto aceite, si lo teneis bueno, os hará una
-almofia llena, que no lo olvideis aunque murais.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Prima, ansí goceis, que no son de perder; toda cosa es
-bueno probar, cuanto más, pues que es de tan buena maestra, que, como
-dicen, la que las sabe las tañe (por tu vida, que es de nostris).
-Señora, sentaos, y decínos vuestra fortuna cómo os ha corrido por
-allá por Levante.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bien, señoras, si el fin fuera como el principio; mas no
-quiso mi desdicha que podia yo parecer delantre á otra que fuera en
-todo el mundo de belleza y bien quista delante á cuantos grandes
-señores me conocian, querida de mis esclavas, de los de mi casa toda,
-que á la maravilla me querian ver cuantos de acá iban; pues oirme
-hablar, no digo nada; que ahora este duelo de la cara me afea, y
-por maravilla venian á ver mis dientes, que creo que mujer nacida
-tales los tuvo, porque es cosa que podeis ver. Bien que me veis
-ansí muy cubierta de vergüenza, que pienso que todos me conocen; y
-cuando sabréis como ha pasado la cosa, os mara<span class="pagenum"
-id="Page_32">[p. 32]</span>villaréis, que no me faltaba nada; y
-agora no es por mi culpa, sino por mi desventura. Su padre de un mi
-amante, que me tenía tan honrada, vino á Marsella, donde me tenía
-para enviarme á Barcelona, á que lo esperase allí en tanto que él iba
-á dar la cuenta á su padre; y por mis duelos grandes vino el padre
-primero, y á él echó en prision y á mí me tomó y me desnudó fin á la
-camisa, y me quitó los anillos, salvo uno, que yo me metí en la boca,
-y mandóme echar en la mar á un marinero, el cual me salvó la vida
-viéndome mujer, y posóme en tierra; y así venieron unos de una nao, y
-me vistieron y me traxeron á Liorna.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> ¡Y mala entrada le éntre al padre dese vuestro amigo! ¿y si
-mató vuestros hijos tambien que le habíades enviado?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no, que los quiere muncho; mas porque le queria
-casar á este su hijo, á mí me mandó de aquella manera.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> ¡Ay lóbrega de vos, amiga mia! ¿y todo eso habeis
-pasado?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues no es la mitad de lo que os diré; que tomé tanta
-malenconía, que daba con mi cabeza por tierra, y porrazos me he dado
-en esta cara, que me maravillo<span class="pagenum" id="Page_33">[p.
-33]</span> que esta alxaqueca no me ha cegado.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> ¡Ay! ¡ay! ¡guayosa de vos, cómo no sois muerta!</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No quiero deciros más, porque el llorar me mata, pues que
-soy venida á tierra que no faltará de que vivir; que ya es vendido
-el anillo en nueve ducados, y di dos al arriero, y con estotros me
-remediaré si supiese hacer melcochas ó mantequillas.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_IX">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO IX.</h2>
- <p class="subh2">Una pregunta que hace la Lozana para se informar.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Decíme, señoras mias: ¿sois casadas?</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Señora, sí.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y vuestros maridos en qué entienden?</p>
-
-<p><i>Ter.</i> El mio es cambiador, y el de mi prima lencero, y el de esa
-señora que está cabo vos es borceguinero.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Viva en el mundo; y ¿casastes aquí ó en España?</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Señora, aquí; mi hermana la viuda vino casada con un
-trapero rico.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_34">[p. 34]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y cuánto há que estáis aquí?</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Señora mia, desde el año que se puso la Inquisicion.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Decíme, señoras mias; ¿hay aquí judíos?</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Munchos, y amigos nuestros; si hubiéredes menester algo
-dellos, por amor de nosotras os harán honra y cortesía.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y tratan con los cristianos?</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Pues ¿no lo sentís?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y cuáles son?</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Aquellos que llevan aquella señal colorada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y ellas llevan señal?</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Señora, no; que van por Roma adobando novias y vendiendo
-soliman labrado y aguas para la cara.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Eso querria yo ver.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Pues id vos allí, á casa de una napolitana, mujer de
-Jumilla, que mora aquí arriba en Calabraga; que ella y sus hijas
-lo tienen por oficio, y áun creo que os dará ella recabdo, porque
-saben munchas casas de señores que os tomarán para guarda de casa y
-compañía á sus mujeres.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Eso querria yo, si me mostrase este niño la casa.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> Sí hará. Vén acá, Aguilarico.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_35">[p. 35]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, señora mia! ¿Aguilarico se llama? mi pariente debe
-ser.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Ya podria ser; pues ahí junto mora su madre.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Beso las manos de vuestras mercedes, y si supieren algun
-buen partido para mí, como si fuese estar con algunas doncellas, en
-tal que yo lo sirva, me avisen.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> Señora, sí, andad con bendicion. ¿Habeis visto? ¡qué
-lengua! ¡qué saber! Si á ésta le faltáran partidos decí mal de mí;
-más beato el que le fiára su mujer.</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Pues andaos á decir gracias, no sino gobernar doncellas,
-mas no mis hijas; ¿qué pensais que sería? dar carne al lobo; ante
-de ocho dias sabrá toda Roma, que ésta en són la veo yo que con los
-cristianos será cristiana, y con los jodíos jodía, y con los turcos
-turca, y con los hidalgos hidalga, y con los ginoveses ginovesa, y
-con los franceses francesa que para todos tiene salida.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> No veia la hora que la enviásedes de aquí; que si viniera
-mi hijo no la dexaba partir.</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Eso quisiera yo ver, cómo hablaba y los gestos que
-hiciera, y por ver si se cubriera; mas no cureis, que presto<span
-class="pagenum" id="Page_36">[p. 36]</span> dará de sí como casa
-vieja, pues á casa va que no podria mejor hallar á su propósito,
-y ende más la patrona, que parece á la judía de Zaragoza, que la
-llevará consigo, y á todos contará sus duelos y fortuna.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_X">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO X.</h2>
- <p class="subhang">El modo que tuvo yendo con Aguilarico, espantándose
- que le hablaban en catalan, y dice un barbero.</p>
-</div>
-
-<p><i>Mosen Sorolla.</i> Vén ascí, mon cosin Aguilaret. Veníu ascí, mon
-fill; ¿on seu estat? que ton pare ten demana.</p>
-
-<p><i>Aguilaret.</i> Non vul venir, que vacih con aquesta dona.</p>
-
-<p><i>Sor.</i> ¿Ma comare? feu vos así, veureu vostron fill.</p>
-
-<p><i>Sogorbesa.</i> Vens ascí, tacañet.</p>
-
-<p><i>Aguil.</i> ¿Qué voleu ma mare? ara ving.</p>
-
-<p><i>Sog.</i> Not habrés pensat, traidoret; aquexa dona ¿on te ha tengut
-tot vuy?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo, señora, ahora lo vi, y le rogaron unas señoras que me
-enseñase aquí junto á una casa.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_37">[p. 37]</span></p>
-
-<p><i>Sog.</i> Anau al burdell, y laxau estar mon fill.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Id vos, y besaldo donde sabeis.</p>
-
-<p><i>Sor.</i> Mirá la cegijunta con qué me salió.</p>
-
-<p><i>Mallorquina.</i> Veníu ací, bona dona. Nos pregan ab quexa dona, ma
-veina; ¿on anau?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, señora, que no sé el nombre del dueño de una
-casa por aquí, que aquel niño me queria mostrar.</p>
-
-<p><i>Mallorq.</i> ¿Debeu de fer llavors ó res? que así ma filla vos fará
-tot quan vos le comenaréu.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no busco eso y siempre halla el hombre lo que no
-busca, máxime en esta tierra; dicíme, así vivais: ¿quién es aquella
-hija de corcovado, y catalana, que no conociéndome me deshonró? pues
-¡guay della si soltaba yo la maldita! Ni vi su hijo, ni quisiera ver
-á ella.</p>
-
-<p><i>Mallorq.</i> Nous cureu filla, anao vostron viaje, y si vos manau
-res, lo farem nosaltres de bon cor.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no quiero nada de vos, que yo busco una mujer que
-quita cejas.</p>
-
-<p><i>Mallorq.</i> Anao en mal guañy. ¿Y axó volias? cercaula.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_38">[p. 38]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Válalas el diablo, y locas son estas mallorquinas; en
-Valencia ligaros ian á vosotras, y herraduras han menester como
-bestias, pues no me la irán á pagar á la pellejería de Búrgos. Cul de
-santarnao, som segurs quina gent de Deu.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XI">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XI.</h2>
- <p class="subhang">Cómo llamó á la Lozana la Napolitana que ella buscaba
- y dice á su marido que la llame.</p>
-</div>
-
-<p><i>Napolitana.</i> Oislo, ¿quién es aquella mujer que anda por allí?
-Ginovesa me parece; mirá si quiere nada de la botica; salí allá;
-quizá que trae guadaño.</p>
-
-<p><i>Jumilla.</i> Salí vos, que en ver hombre se espantará.</p>
-
-<p><i>Nap.</i> Dame acá ese morteruelo de azófar. Decí, hija, ¿echastes
-aquí el atauja y las pepitas de pepino?</p>
-
-<p><i>Hija.</i> Señora, sí.</p>
-
-<p><i>Nap.</i> ¿Qué mirais, señora? Con esa tez de cara no ganariamos
-nosotros nada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, nos maravilleis que solamente en oiros hablar me
-alegre.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_39">[p. 39]</span></p>
-
-<p><i>Nap.</i> Ansí es que no en valde se dixo: por do fueres, de
-los tuyos halles, quizá la sangre os tira; entrá, mi señora, y
-quitaos dese sol. Vén acá tú, sácale aquí á esta señora con qué se
-refresque.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No hace menester, que si agora comiese me ahogaria del
-enojo que traigo de aquesas vuestras vecinas; mas si vivimos, y
-no nos morimos á tiempo serémos; la una porque su hijo me venía
-á mostrar á vuestra casa, y la otra porque demandé de vuestra
-merced.</p>
-
-<p><i>Nap.</i> Hi, hi, son envidiosas, y por eso mirá cuál va su hija el
-domingo afeitada de mano de Mira la jodía, ó como las que nosotras
-afeitamos, ni más ni ál. Señora mia, el tiempo os doy por testigo.
-La una es de Segorve y la otra mallorquina, y como dixo Juan de la
-Encina, que cul y cap y feje y cos echan fuera á voto á Dios.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá si las conocí yo. Señora mia, ¿son doncellas estas
-vuestras hijas?</p>
-
-<p><i>Nap.</i> Son y no son, sería largo de contar. Y vos, señora, ¿sois
-casada?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, sí; y mi marido será agora aquí de aquí á pocos
-dias; y en este medio querria no ser conoscida y empezar á ganar para
-la costa; querria estar con<span class="pagenum" id="Page_40">[p.
-40]</span> personas honestas por la honra, y quiero primero pagaros
-que me sirvais; yo, señora, vengo de Levante, y traigo secretos
-maravillosos, que máxime en Grecia se usan muncho; las mujeres que no
-son hermosas procuran de sello, y porque lo veais, póngase aquesto
-vuestra hija la más morena.</p>
-
-<p><i>Nap.</i> Señora, yo quiero que vos misma se lo pongais, y si eso es,
-no habíades vos menester padre ni madre en esta tierra, y ese vuestro
-marido que decis, será rey; oxalá fuera uno de mis dos hijos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Que, ¿tambien teneis hijos?</p>
-
-<p><i>Nap.</i> Como dos pimpollos de oro; traviesos son, mas no me curo,
-que para eso son los hombres. El uno es rubio como unas candelas, y
-el otro crespo; señora, quedaos aquí y dormiréis con las doncellas,
-y si algo quisiéredes hacer para ganar, aquí á mi casa vienen moros
-y jodíos, que si os conoscen, todos os ayudarán; y mi marido va
-vendiendo cada dia dos, tres y cuatro cestillas desto que hacemos, y
-lo que basta para una persona basta para dos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, yo lo dó por rescebido, dad acá si quereis que os
-ayude á eso que haceis.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_41">[p. 41]</span></p>
-
-<p><i>Nap.</i> Quitaos primero el paño y mirá si traés ninguna cosa que
-dar á guardar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no, sino un espejo para mirarme, y agora veo
-que tengo mi pago, que solia tener diez espejos en mi cámara para
-mirarme, que de mí misma estaba como Narciso, y agora como Tisbe á la
-fontana, y si no me miraba cien veces, no me miraba una, y he habido
-el pago de mi propia merced. ¿Quién son estos que vienen aquí?</p>
-
-<p><i>Nap.</i> Ansí goce de vos que son mis hijos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bien parecen á su padre; y si son estos los pinos de oro, á
-sus ojos.</p>
-
-<p><i>Nap.</i> ¿Qué decis?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, que parecen hijos de rey nacidos en Badajoz; que
-veais nietos dellos.</p>
-
-<p><i>Nap.</i> Ansí veais vos de lo que paristes.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mancebo de bien, llegaos acá y mostráme la mano. Mirá qué
-señal tenés en el monte de Mercurio y uñas de rapiña, guardaos de
-tomar lo ajeno, que peligraréis.</p>
-
-<p><i>Nap.</i> A estotro bizarro me mirá.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ese barbitaheño, ¿cómo se llama? Vení, vení; este monte
-de Vénus está muy<span class="pagenum" id="Page_42">[p. 42]</span>
-alto; vuestro peligro está señalado en Saturno, de una prision, en el
-monte de la luna, peligro por mar.</p>
-
-<p><i>Rampin.</i> Caminar por do va el buey.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mostrá esotra mano.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Qué quereis ver? que mi ventura ya la sé: decíme vos,
-¿dónde dormiré esta noche?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Dónde? Donde no soñastes.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No sea en la prision y venga lo que viniere.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, este vuestro hijo más es venturoso que no pensais;
-¿qué edad tiene?</p>
-
-<p><i>Nap.</i> De diez años le sacamos los bracicos y tomó fuerza en los
-lomos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Suplicos que le deis licencia que vaya comigo y me muestre
-esta cibdad.</p>
-
-<p><i>Nap.</i> Sí hará, que es muy servidor de quien lo merece; andá,
-meteos esa camisa y serví á esa señora honrada.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XII">
- <p><span class="pagenum" id="Page_43">[p. 43]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo Rampin le va mostrando la cibdad y le da ella
- un ducado que busque donde cenen y duerman, y lo que pasaron con una
- lavandera.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues hacé una cosa, mi hijo, que por do fuésemos, que me
-digais cada cosa qué es y cómo se llaman las calles.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Ésta es la Ceca do se hace la moneda, y por aquí se va
-á Campo de Flor y al Coliseo, y acá es el puente, y éstos son los
-banqueros.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay! no querria que me conosciesen, porque siempre fuí
-mirada.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Vení por acá y mirá; aquí se venden munchas cosas, y lo
-mejor que en Roma y fuera de Roma nace se trae aquí.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por tu vida que tomes este ducado y que compres lo mejor
-que te paresciere, que aquí jardin me parece más que otra cosa.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues adelante lo veréis.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué me dices? por tu vida que compres aquellas tres
-perdices que cenemos.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Cuáles? ¿aquéstas? Astarnas son,<span class="pagenum"
-id="Page_44">[p. 44]</span> que el otro dia me dieron á comer de una
-en casa de una cortesana, que mi madre fué á quitar las cejas y yo le
-llevé los afeites.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y dó vive?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Aquí abaxo, que por allí habemos de pasar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues todo eso quiero que me mostreis.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Sí haré.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Quiero que vos seais mi hijo, y dormiréis comigo; y mirá no
-me lo hagais, que ese bozo dencima demuestra que no sois capon.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Si vos me probásedes, no sería capon.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Por mi vida? Hi, hi; pues comprá de aquellas hostias un
-par de julios, y acordá dónde irémos á dormir.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> En casa de una mi tia.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y vuestra madre?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Que la quemen.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Llevemos un cardo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Son todos grandes.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Pues qué se nos da? cueste lo que costáre, que, como
-dicen, ayunar ó comer trucha.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Por esta calle hallarémos tantas cortesanas juntas como
-colmenas.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_45">[p. 45]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y cuáles son?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Ya las verémos á las gelosías; aquí se dice el Viso, más
-arriba vereis munchas más.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Quién es éste? ¿es el Obispo de Córdoba?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Ansí viva mi padre es un obispo espigacensis de mala
-muerte.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Más triunfo lleva un mameluco.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Los cardenales son aquí como los mamelucos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Aquéllos se hacen adorar.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Y éstos tambien.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Gran soberbia llevan.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> El año de veinte y siete me lo dirán.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por ellos padecerémos todos.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Mal de munchos gozo es; alzá los ojos arriba, y veréis la
-manifatura de Dios en la señora Clarina, allí me mirá vos, aquélla es
-gentil mujer.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Hermano, hermosura en puta, y fuerza en badajo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Mirá esta otra.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Que presente para triunfar; por eso se dixo: ¿Quién te hizo
-puta? el vino y la fruta.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_46">[p. 46]</span></p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Es favorida de un perlado; aquí mora la galan
-portuguesa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Quién es? ¿amiga de algun ginoves?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Mi agüelo es mi pariente, de ciento y otros veinte.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y quién es aquella handorra que va con sombrero tapada,
-que va culeando y dos mozas lleva?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Esa? cualque cortesanilla por ahí; mirá qué otra quinada
-dellas van por allá, que parescen enxambre, y los galanes tras ellas;
-á estas horas salen ellas desfrazadas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y dó van?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> A perdones.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Sí? por demas lo tenian: ¿putas y perdoneras?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Van por recoger para la noche.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué es aquello? ¿qué es aquello?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Llévalas la justicia.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Esperá, no os envolvais con esa gente.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No haré, luégo vengo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá agora dónde va braguillas, guayas si la sacó, Perico
-el bravo; ¿que era por mi vida hijo?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_47">[p. 47]</span></p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No nada, sino el tributo que les demandaban, y ellas han
-dado por no ser vistas, quién anillo, quién cadena, y despues enviará
-cada una cualque litigante por lo que dió, y es una cosa que pagan
-cada una un ducado al año al capitan de Torre Sabela.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Todas?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Salvo las casadas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mal hacen, que no habian de pagar sino las que están al
-burdel.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues por eso es la mayor parte de Roma burdel, y le dicen
-Roma putana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y aquéllas qué son? ¿moriscas?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No, cuerpo del mundo; son romanas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y por qué van con aquellas almalafas?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No son almalafas; son baticulo ó batirrabo y paños
-listados.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y qué quiere decir, que en toda la Italia llevan delante
-sus paños listados ó velos?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Despues acá de Rodriguillo español, van ellas ansí.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Eso quiero yo saber.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No sé más de cuanto lo oí an<span class="pagenum"
-id="Page_48">[p. 48]</span>sí, é os puedo mostrar al Rodriguillo
-español de bronce; hecha fué estatua en Campidolio, que se saca una
-espina del pié y está desnudo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que es cosa de saber y ver, que dicen que en
-aquel tiempo no habia dos españoles en Roma, y agora hay tantos.
-Verná tiempo que no habrá ninguno y dirán Roma mísera, como dicen
-España mísera.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Veis allí la estufa do salieron las romanas?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por vida de tu padre que vamos allá.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues déxame llevar esto en casa de mi tia, que cerca
-estamos, y hallarlo hemos aparejado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Pues dónde me entraré?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Aquí, con esta lavandera milagrosa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bueno será.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señora mia, esta señora se quede aquí, así Dios os guarde,
-á reservirlo hasta que torno.</p>
-
-<p><i>Lavandera.</i> Intrate, madona, seate bien venuta.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Beso las manos.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> ¿De dove siate?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_49">[p. 49]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, só española; mas todo mi bien lo he habido de un
-ginoves que estaba para ser mi marido, y por mi desgracia se murió; y
-agora vengo aquí porque tengo de haber de sus parientes gran dinero
-que me ha dexado para que me case.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Ánima mia. Dios os dé mejor ventura que á mí, que aunque me
-veis aquí, soy española.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y de dónde?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Señora, de Nájera; y soy estada dama de grandes señoras, y
-un traidor me sacó, que se habia de casar comigo, y burlóme.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No hay que fiar, decíme ¿cuánto há que estáis en Roma?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Cuando vino el mal de Francia, y ésta fué la causa que yo
-quedase burlada; y si estoy aquí lavando y fatigándome, es para me
-casar, que no tengo otro deseo, sino verme casada y honrada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y los aladares de pez?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> ¿Qué decis, señora?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Que gran pena teneis en maxcar.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> ¡Ay señora! La humidad de esta casa me ha hecho pelar
-la cabeza, que tenía unos cabellos como hebras de oro, y<span
-class="pagenum" id="Page_50">[p. 50]</span> en un solo cabello tenía
-añudadas sesenta navidades.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y la humidad os hace hundir tanto la boca?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Es de mio, que todo mi parentado lo tiene, que cuando comen
-parece que mamillan.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mucho ganaréis á este lavar.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> ¡Ay señora! que cuando pienso pagar la casa, y comer,
-y leña, y ceniza, y xabon, caldera, y tinas, y canastas, y agua,
-y cuerdas para tender, y mantener la casa de cuantas cosas son
-menester, ¿qué esperais? Ningun amigo que tengais os querrá bien si
-no le dais, cuándo la camisa, cuándo la capa, cuándo la gorra, cuándo
-los huevos frescos, y así de mano en mano, do pensais que hay tocinos
-no hay estacas, y con todo esto á mala pena quieren venir cada noche
-á teneros compañía, y por esto tengo dos, porque lo quel uno no
-puede, supla el otro.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Para tornar los gañivetes, este que se va de aquí, ¿quién
-es?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Italiano es, canavario ó bostiller de un señor; siempre me
-viene cargado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y sábelo su señor?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> No, que es casa abastada; pues<span class="pagenum"
-id="Page_51">[p. 51]</span> estaria fresca si comprase el pan para
-mí, y para todos esas gallinas, y para quien me viene á lavar, que
-son dos mujeres, y doiles un carlino, ó un real y la despensa, que
-beben más que hilan, y vino, que en otra casa beberian lo que yo
-derramo, porque me lo traigan fresco, que en esta tierra se quiere
-beber como sale de la bota; veis aquí dó viene el otro mi amigo, y es
-español.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A él veo engañado.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> ¿Qué decis?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Que este tal mancebo quien quiera se lo tomaria para sí; y
-sobre mi cabeza, que no ayuna.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> No á osados, señora; que tiene buen señor.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No lo digo por eso, sino á pan y vos.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Es como un ángel; ni me toma ni me da. ¿Qué quieres? ¿á qué
-vienes? ¿dó eres estado hoy? guarda no quiebres esos huevos.</p>
-
-<p><i>Español.</i> ¿Quién es esa señora?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Es quien es.</p>
-
-<p><i>Esp.</i> ¡Oh, pese á la grulla! si lo sabía callaba por mi honra,
-esa fruta no se vende al puente.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_52">[p. 52]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> No, por mi vida, señor, que agora pasé yo por allí y no la
-vi.</p>
-
-<p><i>Esp.</i> Bofeton en cara ajena.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> ¿No te quieres ir de ahí? ¡si salgo allá! ¿Qué os parece,
-señora? otro fuera que se enojára; es la misma bondad, y mirad que me
-ha traido cebada que no tengo otra cosa, la que le dan á él para la
-mula de su amo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Otra cosa mejor pensé que os traia.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Andá, señora; harto da quien da lo que tiene.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí, verdad es; mas no lo que hurta.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Habláme alto, que me duele este oido.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Digo que si lavais á españoles solamente.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> A todo hago por ganar, y tambien porque está aquí otra
-española, que me ha tomado muchas casas de señores, y lava ella á la
-italiana, y no hace tanta espesa como yo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué diferencia tiene el lavar italiano?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> ¿Qué? grande; nosotras remojamos y damos una mano de xabon
-y despues encanastamos, y colamos, y se quedan<span class="pagenum"
-id="Page_53">[p. 53]</span> los paños allí la noche que cuele la
-lexía, porque de otra manera serian los paños de color de la lexía; y
-ellas al remojar no meten xabon y dejan salir la lexía, que dicen que
-come las manchas, y tornan la ceniza al fuego á requemar, y despues
-no tiene virtud.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Agora sé lo que no pensé; ¿quién es esta que viene acá?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Aquí junto mora; mi vecina.</p>
-
-<p><i>Vecina.</i> Española, ¿por qué no atas aquel puerco? no te cures,
-será muerto.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Anda, véte, bésalo en el buz del hierba.</p>
-
-<p><i>Vec.</i> Bien, yo te aviso.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Pues mira, si tú me lo miras ó tocas, quizá no será puerco
-por tí; ¿pensa tú que ho paura del tu esbirro? á tí y á él os lo haré
-comer crudo.</p>
-
-<p><i>Vec.</i> Bien, espera.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Va daquí, borracha, y áun como tú he lavado yo la cara con
-cuajares.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué tambien teneis cochino?</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Pues iré yo á llevar toda esa ropa á sus dueños y traeré la
-sucia, y de cada casa, sin lo que me pagan los amos, me vale más lo
-que me dan los mozos, carne, pan, vino, fruta, aceitunas sevillanas,
-alcaparras,<span class="pagenum" id="Page_54">[p. 54]</span> pedazos
-de queso, candelas de sebo, sal, presuto, ventresca, vinagre, que yo
-lo dó á toda esta calle, carbon, ceniza, y más lo que traigo en el
-cuerpo y lo que puedo garucar, como platos y escudillas, picheles, y
-cosas que el hombre no haya de comprar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Desa manera no hay galera tan proveida como las casas de
-las lavanderas desta tierra.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Pues nos maravilleis, que todo es menester; que cuando los
-mozos se parten de sus amos, bien se lo pagamos, que nos lo ayudan
-á comer; que este bien hay en esta tierra, que cada mes hay nuevos
-mozos en casa, y nosotras los avisamos que no han de durar más ellos
-que los otros, que no sean ruines, que cuando el mundo les faltáre,
-nosotras somos buenas por dos meses, y tambien los enviamos en casa
-del tal, que se partió un mozo, mas no sabe el amo que lo tomó que yo
-se lo encaminé, y por esto ya el mozo me tiene puesto detras de la
-puerta el frasco lleno, y el resto, y si viene el amo que me lo ve
-tomar, digo que yo lo dexé allí cuando sobí. Veis, aquí viene aquel
-mozuelo que os dexó aquí.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_55">[p. 55]</span></p>
-
-<p><i>Rampin.</i> ¿Qué se hace? sus, vamos, á vos muchas gracias,
-señora.</p>
-
-<p><i>Lav.</i> Esta casa está á vuestro servicio; gana me viene de
-cantar:</p>
-
-<div class="poem"><div class="stanza">
-<span class="i0">Anda, puta, no serás buena,</span>
-<span class="i0">No seré, no, que so de Llerena.</span>
-</div></div>
-
-<p class="ti0">Yo te lo veo en esa piel nueva; yo te he mirado en ojo
-que no mentiré, que tú ruecas de usos harás.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, hermano, que he tomado placer con esta
-borracha, amenguada como hilado de beuda; ¿qué quiere decir estrego?
-vos qué sabeis, ¿santochada?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Quiere decir bruxa como ella.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué es aquello que dice aquél?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Son chambelas que van vendiendo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y de qué se hacen estas rosquitas?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> De harina y agua caliente, y sal y mata la uva, y poco
-azúcar, y danles un bulle en agua, y despues metellas en el horno.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si en España se comiesen, dirian que es pan cenceño.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Porque allá sobra la levadura.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_56">[p. 56]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Entrá vos y mirá si está ninguno allá dentro.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XIII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XIII.</h2>
- <p class="subh2">Cómo entran en la estufa Rampin y la Lozana, y
- preguntan:</p>
-</div>
-
-<p>¿Está gente dentro, hermano?</p>
-
-<p><i>Estufero.</i> Andás aquí, andás; no hay más que dos.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Veislas, aquí salen.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Caliente está por mi vida; tráeme agua fria, y presto
-salgamos de aquí.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Tambien habia bragas para vos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Poco sabeis, hermano; al hombre braga de hierro, á la mujer
-de carne; gana me viene de os azotar; tomá esta navaja, tornásela,
-que ya veo que vos no la teneis menester; vamos fuera, que me muero;
-dame mi camisa.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Vení, vení, tomá una chambela, va tú, haz venir del vino,
-toma págalo, vén presto, ¿eres venido?</p>
-
-<p><i>Est.</i> Ecome que vengo. Señora, tomad, bebed, bebe más.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_57">[p. 57]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bebe tú, que torrontes parece.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Vamos fuera prestamente, que ya son pagados estos
-borrachos.</p>
-
-<p><i>Est.</i> Señora, das aquella mancha.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si tú no me la has echado, no tenía yo mancha ninguna.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No dice eso el beudo, sino que llama el aguinaldo mancha,
-que es usanza.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues dalde lo que se suele dar, que gran bellaco parece.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Adio.</p>
-
-<p><i>Est.</i> Adio, caballeros de castillos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Por dó hemos de ir?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Por acá, que aquí cerca está mi tia, veisla á la
-puerta.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y qué es aquello que compra? ¿son rábanos y negros son?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No son sino romarachas, que son como rábanos, y dicen en
-esta tierra que quien come la romaracha y va en nagona, torna otra
-vez á Roma.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Tan dulce cosa es?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No sé, ansí dice el refran.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Camiñá, sobrino, préstame un cuatrin.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> De buena gana y un julio.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Norabuena vengais, reina mia, toda venis sudada y fresca
-como una rosa.<span class="pagenum" id="Page_58">[p. 58]</span> ¿Qué
-buscais, sobrino? todo está aparejado, sino el vino; id por ello y
-vení, cenarémos, que vuestro tio está volviendo el asador.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues, alcanzáme esa calabaza en que lo traiga, que en dos
-saltos vengo.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> ¿Qué os parece, señora, deste mi sobrino, que ansí fué
-siempre servicial?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, que querria que fuese venido mi marido, para que lo
-tomase y le hiciese bien.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> ¡Ay señora mia! qué merced ganaréis, que son pobres.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No cureis, señora; mi marido les dará en qué ganen.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Por mi vida, y á mi marido tambien, que bien sabe de todo
-y es persona sabida, aunque todos le tienen por un asno, y es porque
-no es malicioso; y por su bondad no es él agora cambiador, que está
-esperando unas recetas y un estuche para ser médico, no se cura de
-honras demasiadas, que aquí se está ayudando á repulgar y echar
-caireles á lo que yo coso. ¿Venis, sobrino? asentáos aquí cabe mí,
-comed, señora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí haré, que hambre tengo.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> ¿Oislo? vení á sentáos junto á esa<span class="pagenum"
-id="Page_59">[p. 59]</span> señora, que os tiene amor, y quiere que
-os asenteis cabe ella.</p>
-
-<p><i>Viejo.</i> Sí haré de buen grado.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Paso, tio, ¡cuerpo de sant! que echais la mesa en tierra;
-alzá el brazo, mirá que derramaréis, ¡quién me lo dixo á mí que lo
-habíades de hacer!</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Así, ansí veis caido el banco, y la señora se habrá hecho
-mal.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No he, sino que todo el vino me cayó encima; buen señal.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Id por más y veis lo hecho, pasáos aquí, que siempre haceis
-vuestras cosas pesadas; no cortés, que vuestro sobrino cortará,
-¿veis? ¡ay! zape, zape, allá va, lo mejor se lleva el gato, ¿por qué
-no esperais? que parece que no habeis comido.</p>
-
-<p><i>Viej.</i> Dexáme hacer, y terné mejor aliento para beber.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> ¿Venis, sobrino?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Vengo por alguna cosa en que lo traiga.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> ¿Y las dos garrafas?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Caí y quebrélas.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Pues tomá este jarro.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Éste es bueno, y si me dice algo el tabernero, dalle he
-con él.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Ansí se hace; señora mia yo me<span class="pagenum"
-id="Page_60">[p. 60]</span> querria meter en un agujero y no ver esto
-cuando hay gente forastera en casa, mas vos, señora, habeis de mirar
-que esta casa es vuestra.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Más gana tengo de dormir que de otra cosa.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Sobrino, cená vosotros, en tanto que vo é la ayudo á
-desnudar.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señora, sí.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XIV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XIV.</h2>
- <p class="subhang">Cómo torna su tia y demanda donde ha de dormir Rampin,
- y lo que pasaron la Lozana y su futuro criado en la cama.</p>
-</div>
-
-<p><i>Tia.</i> Dime, sobrino, ¿has de dormir allí con ella? que no me ha
-dicho nada, y por mi vida que tiene lindo cuerpo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues ¿que si la viérades vos desnuda en la estufa?</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Yo quisiera ser hombre, tan bien me ha parecido; ¡oh qué
-pierna de mujer! y el necio de su marido que la dexó venir sola á la
-tierra de cornualla, debe ser cualque babion, ó veramente que ella
-debe de ser buena de su cuerpo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Yo lo veré esta noche, que si<span class="pagenum"
-id="Page_61">[p. 61]</span> puedo, tengo de pegar con sus bienes.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> A otro que tú habria ella de menester, que le hallase mejor
-la bezmellerica y le hinchese la medida.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Andá no habrés, que debaxo yace buen bebedor, como
-dicen.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Pue alla dexé el candil, va pasico que duerme, y cierra la
-puerta.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Sí haré: buenas noches.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Va en buen hora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay hijo! ¿y aquí os echastes? pues dormí y cobijaos, que
-harta ropa hay; ¿qué haceis? mirá que tengo marido.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues no está agora aquí para que nos vea.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí, mas sabello há.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No hará, esté queda un poquito.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay qué bonito! ¿y desos sois? por mi vida que me
-levante.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No sea desa manera, sino por ver si soy capon me dexéis
-deciros dos palabras con el dinguilindon.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No haré, la verdad, te quiero decir que estoy vírgen.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Andá señora, que no teneis vos ojo de estar vírgen; dexáme
-ahora hacer, que no parecerá que os toco.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_62">[p. 62]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay! ¡ay! sois muy muchacho y no querria haceros mal.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No haréis, que ya se me cortó el frenillo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿No os basta besarme y gozar de mí ansí, que quereis
-tambien copo y condedura? catá que me apretais ¿vos pensais que lo
-hallaréis? pues hagos saber que ese huron no sabe cazar en esta
-floresta.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Abrilde vos la puerta, que él hará su oficio á la macha
-martillo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por una vuelta soy contenta. Mochacho, ¿eres tú? por esto
-dicen, guárdate del mozo cuando le nace el bozo; si lo supiera, más
-presto soltaba las riendas á mi querer, pasico, bonico, quedico, no
-me ahinqueis, andá comigo, por ahí van allá, ay qué priesa os dais,
-y no mirais que esta otrie en pasatiempo si no vos, catá que no soy
-de aquellas que se quedan atras, esperá besaros he, ansí, ansí, por
-ahí, seréis maestro, ¿veis cómo va bien? esto no sabiedes vos, pues
-no se os olvide, sús, dalde maestro que aquí se verá al correr desta
-lanza, quien la quiebra, y mirá que por mucho madrugar no amanece más
-ahína; en el coso te tengo, la garrocha es bue<span class="pagenum"
-id="Page_63">[p. 63]</span>na, no quiero sino vérosla tirar, buen
-principio llevais, caminá que la liebra está echada, aquí va la
-honra.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Y si la venzo, ¿qué ganaré?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No cureis, que cada cosa tiene su premio, ¿á vos vezo yo,
-que nacistes vezado? daca la mano y tente á mí, que el almadraque
-es corto, aprieta y cava, y ahoya, y todo á un tiempo. A las clines
-corredor, agora, por mi vida, que se va el recuero. ¡Ay amores, que
-soy vuestra, muerta y viva! quitaos la camisa, que sudais; ¡cuánto
-tiempo habia que no comia cocho! ventura fué encontrar en hombre tan
-buen participio, á todo pasto, este tal majadero no me falte, que
-yo apetito tengo dende que nací, sin ajo y queso que podria prestar
-á mis vicinas. Dormido se ha, en mi vida vi mano de mortero tan
-bien hecha, ¡qué gordo que es! y todo parejo, mal año para nabo de
-Xeres, parece bisoño de frojolon; la habla me quitó, no tenía por do
-resollar, no es de dexar este tal unicornio. ¿Qué habeis, amores?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No, nada, sino demandaros de merced que toda esta noche
-seais mia.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No más, ansí goceis.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señora, ¿por qué no? ¿falté algo<span class="pagenum"
-id="Page_64">[p. 64]</span> en la pasada? emendallo hemos, que la
-noche es luenga.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Disponé como de vuestro, con tanto que me lo tengais
-secreto. ¡Ay qué miel tan sabrosa! no lo pensé, aguza, aguza, dale
-si le das que me llaman en casa, aquí, aquí; buena como la primera,
-que no le falta un pelo, dormí por mi vida, que yo os cobijaré; quite
-Dios de mis dias y ponga en los tuyos, que cuanto enojo traia me has
-quitado; si fuera yo gran señora, no me quitára jamas este de mi
-lado, ¡oh pecadora de mí! ¿y desperteos? no quisiera.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Andá, que no se pierde nada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay! ¡ay! ¡así va, por mi vida, que tambien caminé yo!
-allí, allí me hormiguea, que, que, ¿pasaréis por mi puerta? Amor mio,
-todavía hay tiempo; reposa, alza la cabeza, tomá esta almohada; mirá
-que sueño tiene, que no puede ser mejor, quiérome yo dormir.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Quisiera saber escribir un par de ronquidos á los cuales
-despertó él, y queriéndola besar, despertó ella, y dixo: ¡Ay señor!
-¿es de dia?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No sé; que agora desperté, que aquel cardo me ha hecho
-dormir.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_65">[p. 65]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué haceis?... y cuatro, á la quinta canta el gallo, no
-estaré queda, no estaré queda hasta que muera; dormí que ya es de
-dia, y yo tambien matá aquel candil que me da en los ojos, echaos y
-tirá la ropa á vos.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Allí junto moraba un herrero, el cual se levantó á media
-noche y no les dexaba dormir, y él se levantó á ver si era de dia, y
-tornándose á la cama, la despertó, y dixo ella: ¿De dó venis? que no
-os sentí levantar.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Fuí allí fuera, que estos vecinos hacen de la noche dia,
-están las cabrillas sobre este horno, que es la punta de la media
-noche y no nos dexan dormir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y en cueros salisteis? frio venis.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Vos me escalentaréis.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí haré, mas no de esa manera, no más, que estoy harta y me
-gastaréis la cena.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Tarde acordaste, que dentro yaz que no rabea; harta me
-decis que estais, y parece que comenzais agora, cansada creeria yo
-más presto que no harta.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues ¿quién se harta que no dexe un rincon para lo
-que viniere? por mi vida, que tan bien batís vos el hierro como
-aquel herrero, á tiempo y fuerte, que<span class="pagenum"
-id="Page_66">[p. 66]</span> es acero; mi vida, ya no más, que basta
-hasta otria dia, que yo no puedo mantener la tela, y lo demas sería
-gastar lo bueno; dormí, que almozar quiero en levantándome.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No cureis, que mi tia tiene gallina y nos dará de los
-huevos, y muncha manteca y la calabaza llena.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, sí diré yo, como decia la buena mujer despues de
-bien harta.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Y cómo decia?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dixo harta de duelos con muncha mancilla; como lo sabe
-aquella, que no me dexará mentir.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Y señaló á la calabaza.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Puta vieja era ésa; á la manteca llamaba mancilla
-lobos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Luenga vala, júralo mozo, y ser de Córdoba me salva; el
-sueño me viene, reposemos.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Soy contento, á este lado y metamos la ilesia sobre el
-campanario.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Era mediodia cuando vino la tia á despertallos, y dice:
-sobrino, abrí, catá el sol que entra por todo, buenos dias, ¿cómo
-habeis dormido?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, muy bien, y vuestro sobrino como lechon de viuda,
-que no ha<span class="pagenum" id="Page_67">[p. 67]</span> meneado
-pié ni pierna hasta agora, que yo ya me sería levantada sino por no
-despertallo; que no he hecho sino llorar pensando en mi marido, qué
-hace ó dó está, que no viene.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> No tomeis fatiga; andad acá, que quiero que veais mi casa
-agora que no está aquí mi marido, veis aquí en qué paso tiempo;
-¿quereis que os la quite á vos?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, sí, despues yo os pelaré á vos, porque veais qué
-mano tengo.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Esperá, traeré aquel pelador ó escoriador, y veréis que no
-dexa bello ninguno, que las jodías lo usan muncho.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y de qué se hace este pegote ó pellejador?</p>
-
-<p><i>Tia.</i> ¿De qué? de trementina y de pez greca, y de calcina vírgen
-y cera.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Aquí do me lo posistes se me ha hinchado y es cosa sucia;
-mejor se hace con vidrio sotil y muy delgado, que lleva el vello y
-hace mejor cara, y luégo un poco de olio de pepitas de calabaza y
-agua de flor de habas á la veneciana, que hace una cara muy linda.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Eso quiero, que me vecéis.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Buscá una redomilla quebrada, mirá que suave que es, y es
-cosa limpia.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_68">[p. 68]</span></p>
-
-<p><i>Tia.</i> No habréis, que si os caen en el Rastro las cortesanas,
-todas querrán probar, y con eso que vos le sabeis dar con ligereza,
-ganaréis cuanto quisiéredes, Dios delante; veis aquí do viene mi
-marido.</p>
-
-<p><i>Viejo.</i> Estéis en buen hora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Seais bien venido.</p>
-
-<p><i>Viej.</i> Señora, ¿qué os ha parecido de mi sobrino?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, ni amarga ni sabe á fumo.</p>
-
-<p><i>Tio.</i> Por mi vida, que teneis razon, mas yo fuera más al
-propósito que no él.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Mirá que se dexará decir; se pasan los dos meses que no me
-dice qué tienes ahí, y se quiere ahora hacer gallo, para quien no os
-conoce teneis vos palabra.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no os altereis que mi bondad es tanta, que ni sus
-palabras, ni su sobrino no me empreñarán; vamos, hijo Rampin, que es
-tarde para lo que tenemos de hacer.</p>
-
-<p><i>Tia.</i> Señora, id sana y salva, y tornarme á ver con sanidad.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XV">
- <p><span class="pagenum" id="Page_69">[p. 69]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XV.</h2>
- <p class="subhang">Cómo fueron mirando por Roma, hasta que vinieron
- á la judería, y cómo ordenó de poner casa.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Por dó hemos de ir?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Por aquí, por plaza Redonda, y verés el templo de Panteon,
-y la sepultura de Lucrecia Romana, y el aguja de piedra que tiene la
-ceniza de Rómulo y Rémulo, y la Coluna labrada, cosa maravillosa, y
-veréis setemzoneis (<i>sic</i>), y reposarés en casa de un compañero mio
-que me conoce.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vamos, que aquel vuestro tio sin pecado podria traer
-albarda, ella parece de buena condicion, yo la tengo de vezar muchas
-cosas que sé.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Deso os guardá; no vezeis á ninguna lo que sabeis,
-guardadlo para cuando lo habréis menester, y si no viene vuestro
-marido, podréis vos ganar la vida, que yo diré á todas que sabeis más
-que mi madre, y si quereis que esté con vos os iré á vender lo que
-hiciéredes, y os pregonaré que traés secretos de Levante.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues vení acá, que eso mismo quiero yo, que vos esteis
-comigo, mirá que<span class="pagenum" id="Page_70">[p. 70]</span>
-yo no tengo marido, ni péname el amor, y de aquí os digo que os tomé
-vestido y harto como barba de rey, y no quiero que fatigueis, sino
-que os hagais sordo y bobo, y calleis aunque yo os riña y os trate
-de mozo, que vos llevaréis lo mejor, y lo que yo ganáre sabeldo vos
-guardar, y veréis si habrémos menester á nadie: á mí me quedan aquí
-cuatro ducados para remediarme, id, compráme vos soliman, y lo haré
-labrado, que no lo sepan mirar cuantas lo hacen en esta tierra que
-lo hago á la cordobesa, con saliva y al sol, que esto dicen que es
-lo que hace la madre á la hija, esotro es lo que hace la cuñada á la
-cuñada, con agua y al fuego, y si miran que no falte, ni sé qué me
-sería bueno, y desto haré yo para el comun, mas agora he menester que
-sea loada, y cómo la primera vez les hará buena cara siempre diré que
-lo paguen bien que es de muncha costa y gran trabajo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Aquí es el Aduana, mirá si querés algo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Que aduanaré? vos me habés llevado la flor.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Veis allí una casa que se alquila?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_71">[p. 71]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Veámosla.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Ya yo la he visto; que moraba una putilla allí, y tiene
-una cámara y una saleta, y paga diez ducados de carlines al año, que
-son siete é medio de oro, y ella la pagaba de en tres en tres meses,
-que serien veinte é cinco carlines por tres meses; y buscarémos un
-colchon y una silla para que hincha la sala, y así pasaréis hasta que
-vais entendiendo y conosciendo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bien decís; pues vamos á mercar un morterito chiquito, para
-comenzar á hacer qualque cosa que dé principio al arte.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Sea ansí, yo os lo traeré. Vamos primero á hablar con un
-jodío, que se llama Trigo, que él os alquilará todo lo que habeis
-menester, y áun tomará la casa sobre sí.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vamos, ¿conoces alguno?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Mirá, es judío plático, dexá hacer á él, que él os
-publicará entre hombres de bien que paguen la casa y áun el comer.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues eso hemos menester; decíme, ¿es aquél?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No, que él no trae señal, que es judío que tiene favor, y
-lleva ropas de<span class="pagenum" id="Page_72">[p. 72]</span> seda
-vendiendo, y ese no lleva sino ropa vieja y zulfaroles.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué plaza es ésta?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Aquí se llama Nagona, y si venís el miércoles veréis el
-mercado, que quizá desde que nacistes no habés visto mejor órden en
-todas las cosas, y mirá que es lo que quereis, que no falta nada de
-cuantas cosas nacen en la tierra y en el agua, y cuantas cosas se
-pueden pensar que sean menester, abundantemente, como en Venecia y
-como en cualquier tierra de acarreto.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues eso quiero yo que me mostreis, en Córdoba se hace los
-juéves, si bien me recuerdo:</p>
-
-<div class="poem"><div class="stanza">
-<span class="i0">Juéves, era juéves,</span>
-<span class="i0">dia de mercado,</span>
-<span class="i0">convidó Hernando</span>
-<span class="i0">los Comendadores;</span>
-</div></div>
-
-<p class="ti0">¡oh, si me muriera cuando esta endecha oí! No lo quisiera tampoco,
-que bueno es vivir, quien vive loa el Señor; ¿quién son aquellos que
-me miraron? ¡para ellos es el mundo, y lóbregos de aquellos que van
-á pié, que van sudando, y las mulas van á matacaballo, y sus mujeres
-llevan á las ancas!</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_73">[p. 73]</span></p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Eso de sus mujeres son cortesanas, y ellos deben de
-ser grandes señores, pues mirá que por eso se dice Roma, triunfo
-de grandes señores, paraíso de putanas, purgatorio de jóvenes,
-infierno de todos, fatiga de bestias, engaño de pobres, peciguería de
-bellacos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué predica aquél? vamos allá.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Predica cómo se tiene de perder Roma, destruirse el año
-del <small>XXVII</small>, mas dícelo burlando. Éste es Campo de Flor,
-aquí es en medio de la cibdad; éstos son charlatanes, sacamuelas y
-gastapotras, que engañan á los villanos y á los que son nuevamente
-venidos, que aquí los llaman bisoños.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y con qué los engañan?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Veis aquella raíz que él tiene en la mano? está diciendo
-que quita el dolor de los dientes, y que lo dará por un bayoque,
-que es cuatro cuatrines, hará más de ciento de aquellos, si halla
-quien los compre tantos bayoques hará; y mirá el otro cuero hinchado
-aquel papel que muestra, está diciendo que tiene polvos para vérmes,
-que son lombrices, y mirá qué priesa tiene, y despues será qualque
-cosa que no vale un cuatrin, y dice mill<span class="pagenum"
-id="Page_74">[p. 74]</span> faranduras, y á la fin todo nada; vamos,
-que un loco hace ciento.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que no son locos. Decíme, ¿quién mejor sabio
-que quien sabe sacar dinero de bolsa ajena sin fatiga? ¿Qu’es aquello
-que están allí tantos en torno aquél?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Son mozos que buscan amos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y aquí vienen?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señora si, veis allí do van dos con aquel caballero que no
-ture más el mal año, que ellos turáran con él.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Cómo lo sabeis vos? aquella agüela de las otras lavanderas
-me lo dixo ayer, que cada dia en esta tierra toman gente nueva.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Qué sabe la puta vieja, cinturiona segundina? cuándo
-son buenos los famillos, y guardan la ropa de sus amos no se parten
-cada dia, mas si quieren ser ellos patrones de la ropa que sus amos
-trabajan, cierto es que los enviarán á turullote; mirá, los mozos
-y las fantescas son los que difaman las casas, que siempre van
-diciendo mal del patron y siempre roban más que ganan, y siempre
-tienen una caxa fuera de casa, para lo que hurtan, y ellas quieren
-tener un amigo que venga de no<span class="pagenum" id="Page_75">[p.
-75]</span>che, y otramente no estarán, y la gran nescesidad que
-tienen los amos se lo hacen comportar, y por eso mudan, pensando
-hallar mejor, y solamente son bien servidos el primer mes. No hay
-mayor fatiga en esta tierra que es mudar mozos, y no se curan, porque
-la tierra lo lleva, que si uno los dexa, otro los ruega, y así ni
-los mozos hacen casa con dos solares, ni los amos los dexan sus
-herederos, como hacen en otras tierras; pensá que yo he servido dos
-amos en tres meses, que estos zapatos de seda me dió el postrero, que
-era escudero, y tinie una puta, y comiamos comprado de la taberna,
-y ella era golosa, y él pensaba que yo me comia unas sorbas que
-habian quedado en la tabla, y por eso me despidió; y como no hice
-partido con él, que estaba á discricion, no saqué sino estos zapatos
-á la francesa, esperanza tenía que me habia de hacer del bien si le
-sobraba á él.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Decísmelo de verdad? luego vos no sabeis que se dice que
-la esperanza es fruta de necios como vos, y majaderos como vuestro
-amo.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XVI">
- <p><span class="pagenum" id="Page_76">[p. 76]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XVI.</h2>
- <p class="subhang">Cómo entran á la judería y veen las sinogas, y
- cómo viene Trigo, judío, á ponelle casa.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Aquí bien huele, convite se debe hacer, por mi vida, que
-huele á porqueta asada.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿No veis que todos estos son judíos, y es mañana sábado,
-que hacen el adafina? mirá los braseros y las ollas encima.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí, por vuestra vida, ellos sabios en guisar á carbon que
-no hay tal comer como lo que se cocina á fuego de carbon y en olla de
-tierra; decíme, ¿qué es aquella casa que tantos entran?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Vamos allá y vello hés; ésta es sinoga de catalanes,
-y esta de abaxo es de mujeres, y allí son tudescos, y la otra
-franceses, y ésta de romanescos é italianos, que son los más necios
-judíos que todas las otras naciones, que tiran al gentílico, y no
-saben su ley; más saben los nuestros españoles que todos, porque hay
-entre ellos letrados y ricos, y son muy resabi<span class="pagenum"
-id="Page_77">[p. 77]</span>dos; mirá allá donde están, ¿qué os
-paresce? ésta se lleva la flor; aquellos dos son muy amigos nuestros,
-y sus mujeres las conozco yo, que van por Roma rezando oraciones para
-quien se ha de casar, y ayunos á las mozas para que paran el primer
-año.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo sé mejor que no ellas hacer eso espeso con el plomo
-derretido; por ahí no me llevarán, que las moras de Levante me
-vezaron engañar bobas; en una cosa de vidrio, como es un orinal bien
-limpio y la clara de un huevo, les haré ver maravillas para sacar
-dinero de bolsa ajena diciendo los hurtos.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Si yo sabía eso cuando me hurtaron unos guantes que yo los
-habia tomado á aquel mi amo (por mi salario), fueran agora para vos,
-que eran muy lindos, y una piedra se le cayó á su amiga, y halléla,
-veisla aquí, que ha expendido dos ducados en judíos que endevinasen,
-y no le han sabido decir que yo la tenía.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mostrá; éste diamante es, vendámoslo, y diré yo que lo
-traigo de Levante.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Sea ansí; vamos al mesmo jodío, que se llama Trigo,
-¿veislo? allá sale, va<span class="pagenum" id="Page_78">[p.
-78]</span>mos tras él que aquí no hablará si no dice la primera
-palabra, oro, porque lo tienen por buen agüero.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿No es oro lo que oro vale?</p>
-
-<p><i>Trigo.</i> ¿Qué es eso que decís, señora ginovesa? el buen jodío,
-de la paja hace oro; ya no me puede faltar el Dio, pues que de oro
-habló. Y vos, pariente, ¿qué buscais? ¿venís con esta señora? ¿qué
-ha menester? que ya sabeis vos que todo se remediará, porque su cara
-muestra que es persona de bien; vamos á mi casa, entrá. Tina, Tina,
-vén abaxo, daca un coxin para esta señora, y apareja que coman algo
-de bueno.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No aparejeis nada, que hemos comido.</p>
-
-<p><i>Judío.</i> Haga buen pro, como hizo á Jacó.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Hermano, ¿qué le dirémos primero?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Decilde de la piedra.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Veis aquí? querria vender esta joya.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Esto en la mano lo teneis, buen diamante, fino parece.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué podria valer?</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Yo os diré; si fuese aquí qualque<span class="pagenum"
-id="Page_79">[p. 79]</span> gran señor veneciano que lo tomasse,
-presto haríamos á despachallo; vos, ¿en qué precio lo teneis?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> En veinte ducados.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> No los hallaréis por él; mas yo os diré que dexeme acá
-hasta mañana, y verémos de serviros, que cuando halláremos quien
-quiera desbolsar diez, será maravilla.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Mirá, si los hallais luégo, daldo.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Esperáme aquí; ¿traés otra cosa de joyas?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No agora.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Veis qué judío tan diligente? Veislo aquí torna.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Señora, ya se ha mirado y visto, el platero da seis
-solamente, y si no, veislo aquí sano y salvo, y no dará más, y áun
-dice que vos me habeis de pagar mi fatiga ó corretaje, y dixo que
-tornase luégo, si no, que no daria despues un cuatrin.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dé siete, y págueos á vos, que yo tambien haré mi
-débito.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Desa manera ocho serán.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿A qué modo?</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Siete por la piedra, y uno á mí por el corretaje; caro
-sería, y el primer lance no se debe perder, que cinco ducados buenos
-son en Roma.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_80">[p. 80]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Cómo cinco?</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Si me pagais á mí uno, no le quedan á vuestra merced sino
-cinco, que es el caudal de un judío.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Vaya, déselo, que estos jodíos si se arrepienten no
-harémos nada. Andá Trigo, daldo y mirá si podeis sacalle más.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Eso por amor de vos lo trabajaré yo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Vení presto.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá qué casa tiene este judío, este tabardo quiero que me
-cambie.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Sí hará, veislo viene.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Ya se era ido, hicístesme detener, agora no hallaré quien
-lo tome sino fiado. Tina, vén acá, dáme tres ducados de la caxa, que
-mañana yo me fatigaré aunque sepa perder cualque cosilla; señora, ¿dó
-morais, para que os lleve el resto? y mirá qué otra cosa os puedo yo
-servir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Este mancebito me dice que os conosce y que sois muy bueno
-y muy honrado.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Honrados dias vivan vos y él.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo no tengo casa, vos me habeis de remediar de vuestra
-mano.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Sí, bien, y ¿á qué parte la quereis de Roma?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_81">[p. 81]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Do veais vos que estaré mejor.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Dexá hacer á mí, vení vos comigo, que sois hombre. Tina,
-apareja un almofrex ó matalace y un xergon limpio y esa silla pintada
-y aquel forcel.</p>
-
-<p><i>Tina.</i> ¿Qué forcel? no os entiendo.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Aquel que me daba diez y ocho carlines por él la portuguesa
-que vino aquí ayer.</p>
-
-<p><i>Tin.</i> Ya, ya.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> ¿Quereis mudar vestidos?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí, tambien.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Dexáme hacer, que esto os está mejor, volveos, si para vos
-se hiciera no estuviera más á propósito, esperá: Tina, daca aquel
-paño listado que compré de la Imperia, que yo te la haré á esta
-señora única en Roma.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No cureis que todo se pagará.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Todo os dice bien, si no fuese por esa picadura de mosca
-gracia teneis vos, que vale más que todo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo haré de modo que cegará quien bien me quisiere, que los
-duelos con pan son buenos; nunca me mataré por nadie.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Procurávos de no haber menester á ninguno, que, como dice
-el judío, no me<span class="pagenum" id="Page_82">[p. 82]</span>
-veas mal pasar, que no me verás pelear.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Son locuras decir eso.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Mirá porque lo digo, porque yo querria, si pudiese ser, que
-hoy en este dia fuésedes rica.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Es el culantro hervir, hervir?</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Por vida desa cara honrada que más valeis que pensais,
-vamos á traer un ganapan que lleve todo esto.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Veis allí uno, llamaldo vos, que la casa yo sé dó está,
-tres tanto pareceis mejor desa manera; id vos delante, buen judío,
-que nosotros nos irémos tras vos.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> ¿Y dónde es esa casa que decís?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> A la Aduana.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> Bueno ansí gocen de vos; pues no tardeis, que yo la pagaré,
-y esta escoba para limpialla con buena man derecha.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XVII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XVII.</h2>
- <p class="subhang">Informacion que interpone el autor para que se
- entienda lo que adelante ha de seguir.</p>
-</div>
-
-<p><i>Auctor.</i> El que siembra alguna virtud coge fama, quien dice la
-verdad cobra ódio,<span class="pagenum" id="Page_83">[p. 83]</span>
-por eso notad: estando escribiendo el pasado capítulo, del dolor del
-pié dexé este cuaderno sobre la tabla, y entró Rampin y dixo: ¿Qué
-testamento es éste? púselo á enxugar y dixo:</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Yo venia á que fuésedes á casa, y vereis más de diez
-putas, y quien se quita las cejas, y quien se pela lo suyo, y como la
-Lozana no es estada buena jamas de su mal, el pelador no tenía harta
-atauquia, que todo era calcina; hase quemado una Bolonesa todo el
-pegujar, y posímosle buturo y dímosle á entender que eran blanduras,
-allí dexó dos julios, aunque le pesó; vení, que reiréis con la
-hornera que está allí, y dice que traxo á su hija vírgen á Roma,
-salvo que con el palo ó cabo de la pala la desvirgó; y miente, que el
-sacristan con el cirio pascual se lo abrió.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¡Cómo! ¿y su madre la traxo á Roma?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí; para ganar, que era pobre. Tambien la otra
-vuestra muy querida dice que ella os sanará; mirá que quieren hacer
-berengenas en conserva, que aquí llevo clavos de gelofe, más no á mis
-expensas, que tambien sé yo hacer del necio, y despues todo se queda
-en casa. ¿Quereis<span class="pagenum" id="Page_84">[p. 84]</span>
-venir? que todo el mal se os quitará si las veis.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> No quiero ir, que el tiempo me da pena, pero decí á la
-Lozana que un tiempo fué que no me hiciera ella esos arrumacos, que
-ya veo que os envia ella, y no quiero ir porque dicen despues que no
-hago sino mirar y notar lo que pasa, para escribir despues, y que
-saco dechados. ¿Piensan que si quisiese decir todas las cosas que he
-visto, que no sé mejor replicallas que vos, que há tantos años que
-estáis en su compañía? mas soyle yo servidor, como ella sabe, y es de
-mi tierra ó cerca della, y no la quiero enojar, ¿y á vos no conocí yo
-en tiempo de Julio segundo en plaza Nagona, cuando sirviedes al señor
-canónigo?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Verdad decís, mas estuve poco.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Eso poco allí os vi moliendo no sé qué.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Sí, sí, verdad decís; ¡oh! buena casa y venturosa, más
-ganaba ella entónces allí que agora la meitad, porque pasaban ellas
-disimuladas, y se entraban allí, calla callando. Mal año para la
-de los Rios, aunque fué muy famosa. Mirá que le aconteció: no há
-cuatro dias vino allí una mujer Lombarda, que son bobas,<span
-class="pagenum" id="Page_85">[p. 85]</span> y era ya de tiempo,
-y dixo que la remediase, que ella lo pagaria, y dixo: señora, un
-palafrenero que tiene mi amistad no viene á mi casa mas há de un mes,
-queria saber si se ha envuelto con otra. Cuando ella oyó esto me
-llamó y dixo: dame acá aquel espejo de alinde, y miró y respondióle:
-señora, aquí es menester otra cosa que palabras, si me traes las
-cosas que fueren menester serés servida. La Lombarda dixo: señora,
-ved aquí cinco julios. La Lozana dixo: pues andá vos, Rampin; yo tomé
-mis dineros y traigo un maravedí de plomo, y vengo y digo que no hay
-leña, sino carbon, y que costó más, y ella dixo que no se curaba.
-Yo hice buen fuego, que teniamos de asar un ansaron para cenar, que
-venía allí una putilla con su amigo á cená, y ansí la hizo desnudar,
-que era el mejor deporte del mundo, y le echó el plomo por debaxo en
-tierra, y ella en cueros y mirando en el plomo, le dixo que no tenía
-otro mal sino que estaba detenido, pero que no se podia saber si era
-de mujer ó de otrie, que tornase otro dia y veríalo de más espacio;
-dixo ella: ¿qué mandais que traiga?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Una gallina negra y un gallo que<span class="pagenum"
-id="Page_86">[p. 86]</span> sea de un año, y siete huevos que
-sean todos nacidos aquel dia, y traéme una cosa suya. Dixo ella:
-¿traeré una ugujeta é una escofia? y la Lozana: sí, sí, y surraba mi
-perrica.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Era el mayor deporte del mundo vella como estaba hecha
-una estátua; y más contenta viene otro dia cargada, é traxo otros
-dos julios, y metió ella la clara de un huevo en un orinal, y allí
-le demostró cómo él estaba abrazado con otra que tenía una vestidura
-azul; y hecimosle matar la gallina y lingar el gallo con su estringa,
-y así le dimos á entender que la otra presto moriria, y que él
-quedaba ligado con ella, y no con la otra, y que presto vernia; y
-ansí se fué, y nosotros comimos una capirotada con mucho queso.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> A esa me quisiera yo hallar.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Vení á casa, que tambien habrá para vos.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Anda, puerco.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Tanto es Pedro de Dios.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿Que no te medre Dios?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Venívos y veréis el gallo, que para otro dia lo
-tenemos.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Pues sea ansí que me llameis, y yo pagaré el vino.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_87">[p. 87]</span></p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Si hace saná presto; ¿no quereis vos hacer lo que hizo
-ella para su mal, que no cuesta sino dos ducados? que por su fatiga
-no queria ella nada, que todo sería un par de calzas para esta
-invernada; mirá, ya ha sanado en Velitre á un español de lo suyo, y
-al cabo de ocho dias se lo quiso hacer, y era persona que no perdiera
-nada, y porque andaban entónces por desposarnos á mí y á ella, porque
-cesase la peste, no lo hizo.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¡Anda, que eres bobo! que ya sé quien es y se lo hizo, y
-le dió un tabardo ó caparela para que se desposase; ella misma nos lo
-contó.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues veis ahí ¿por qué lo sanó?</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Eso pudo ser por gracia de Dios.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, no, sino con su ungüento; son más de cuatro que
-la ruegan, y porque no sea lo de Faustina, que la tomó por muerta y
-la sanó, y despues no la quiso pagar y dixo que un voto que hizo la
-sanó; y dióle ella paga nunca más empacharse con romanescas.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Ora andad en buen ora y encomendámela, y á la otra
-desvirga-viejos que soy todo suyo, y válaos Dios.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No, que no caí.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_88">[p. 88]</span></p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Teneos bien, que está peligrosa esa escalera; ¿caiste?
-válate el diablo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Agora sí que caí.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿Hecistes os mal? poneos este paño de cabeza.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Ansí me iré hasta casa que me ensalme.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿Qué ensalmo te dirá?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> El del mal francorum.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿Cómo dice?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Eran tres cortesanas y tenian tres amigos pajes de
-Franquilano, la una lo tiene público y la otra muy callado, á la otra
-le vuelta con el lunario. Quien esta oracion dixere tres veces á
-rimano, cuando nace sea sano. <i>Amén.</i></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XVIII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XVIII.</h2>
- <p class="subhang">Prosigue el autor tornando al décimosexto mamotreto,
- que viniendo de la judería, dice.</p>
-</div>
-
-<p><i>Ramp.</i> Si aquel jodío no se adelantára, esta gelosía se vende, y
-fuera buena para una ventana, y es gran reputacion tener gelosía.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y en qué veis que se vende?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_89">[p. 89]</span></p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Porque tiene aquel ramico verde puesto, que aquí á los
-caballos ó á lo que quieren vender le ponen una hoja verde sobre las
-orejas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Para eso mejor será poner el ramo sin la gelosía y
-venderémos mejor.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Mas ramo quereis que Trigo, que lo dirá por cuantas casas
-de señores hay en Roma?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues veis ahí, á vos quiero yo que seais mi gelosía, que
-yo no tengo de ponerme á la ventana, sino cuando muncho asomaré las
-manos; ¡oh qué lindas son aquellas dos mujeres! por mi vida, que
-son como matronas; no he visto en mi vida cosa más honrada ni más
-honesta.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Son Romanas principales.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues ¿cómo van tan solas?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Porque ansí lo usan; cuando van ellas fuera, unas á otras
-se acompañan, salvo cuando va una sola, que lleva una sierva, mas no
-hombres ni más mujeres, aunque sea la mejor de Roma; y mirá que van
-sesgas, y aunque vean á uno que conozcan no le hablan en la calle,
-sino que se apartan ellos y callan, y ellas no abaxan cabeza ni hacen
-mudanza aunque sea su padre ni su marido.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_90">[p. 90]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Oh qué lindas que son! pasan á cuantas naciones yo he
-visto, y áun á Violante, la hermosa, en Córdoba.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Por eso dicen bulto romano y cuerpo senés, andar florentin
-y parlar boloñés.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que en esto tienen razon, esotro miraré
-despues; verdad es que las Senesas son gentiles de cuerpo, porque las
-he visto que sus cuerpos parecen torres iguales. Mirá allá cuál viene
-aquella vieja cargada de cuentas y más barbas que el Cid Ruy Diaz.</p>
-
-<p><i>Vieja.</i> ¡Ay mi alma, parece que os he visto y no sé dónde! ¿por
-qué habés mudado vestidos? no me recordaba; ya, ya, decíme, ¿y habeis
-os hecho puta? amargá de vos, que no lo podrés sufrir, que es gran
-trabajo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá que vieja raposa, por vuestro mal sacais el ajeno,
-puta vieja, simitarra, piltrofera, sóislo vos dende que nacistes,
-y pésaos porque no podeis; nunca yo medre si vos decís todas esas
-cuentas.</p>
-
-<p><i>Viej.</i> No lo digais, hija, que cada dia las paso siete á siete,
-con su gloria al cabo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ansí lo creo yo, que vos bebedardos sois; ¿por que no
-estais á servir á<span class="pagenum" id="Page_91">[p. 91]</span>
-cualque hombre de bien, y no andaréis de casa en casa?</p>
-
-<p><i>Viej.</i> Hija, yo no querria servir donde hay mujer, que son
-terribles de comportar; quieren que hileis para ellas y que las
-acompañeis, y haz aquí y toma allí, y esto no está bueno, y ¿qué
-haceis con los mozos? comé presto y vení acá, enxaboná, y mirá no
-gasteis mucho xabon, xaboná estos perricos, y aunque xaboneis como
-una perla mal agradecido, y nada no está bien, y no miran si el
-hombre se vido en honra y tuvo quien la sirviese, sino que bien dixo
-quien dixo que no hay cosa tan incomportable ni tan fuerte como la
-mujer rica; ya cuando servis en casa de un hombre de bien, contento
-él y el canavario, contento todo el mundo, y todos os dicen: ama,
-hilais para vos, podeis ir á estaciones y á ver vuestros conocientes,
-que nadie vos dirá nada, y si tornais tarde, los mozos mismos os
-encubren, y tal casa de señor hay que os quedais vos dona y señora;
-y por eso me voy agora á buscar si hallase alguno, que le ternia
-limpio como un oro y miraria por su casa, y no querria sino que me
-tomase á salario, porque á discricion no hay quien la tenga,<span
-class="pagenum" id="Page_92">[p. 92]</span> por mis pecados, y mirá,
-aunque soy vieja, só para revolver una casa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo lo creo, y áun una cibdad, aunque fuese el Cairo ó
-Milan.</p>
-
-<p><i>Viej.</i> ¿Esta casa habés tomado? sea en buen punto con salud, mal
-ojo tiene, moza para Roma y vieja á Benavente, allá la espero.</p>
-
-<p><i>Trig.</i> Sobí, señora, en casa vuestra, veisla aderezada y pagada
-por seis meses.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Eso no quisiera yo, que ya no me puede ir bien en esta
-casa, que aquella puta vieja, santiguadera, se desperezó á la puerta,
-y dixo: afan, mal afan venga por ella, y yo, por dar una coz á un
-perro que estaba allí, no miré, y metí el pié izquierdo delante, y
-mirá qué nublo torné en entrando.</p>
-
-<p><i>Jud.</i> No cureis, que Aven-Ruiz y Aven-Rey serán en Israel, y por
-vuestra vida y de quien bien os quiere, porque só yo el uno, que iré
-y enviaré quien pague la casa y la cena; y vos, pariente, aparejáme
-esos dientes, no os desnudeis, sino estáos así, salvo el paño
-listado, que no lo rompais, y si alguno viniere, hacé vos como la de
-Castañeda, que el molino andando gana.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XIX">
- <p><span class="pagenum" id="Page_93">[p. 93]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XIX.</h2>
- <p class="subhang">Cómo, despues de ido Trigo, vino un Maestresala
- á estar la siesta con ella, y despues un Macero y el Balijero de su
- señoría.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida que me meo toda, ántes que venga nadie.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Hacé presto, que veis allí uno viene que yo lo conozco.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y quién es?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Un Maestresala de secreto, hombre de bien, vuestros cinco
-julios no os pueden faltar.</p>
-
-<p><i>Maestresala.</i> Decí, mancebo, ¿está aquí una señora que es venida
-agora poco há?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí, mas está ocupada.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Decilda que Trigo me mandó que viniese á hablalla.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, está en el lecho, que viene cansada, si quereis
-esperar, ella le hablará desde aquí.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Andá, véola yo la mano, y está en el lecho, pues ahí
-la querria yo; decí que no la quite, que de oro es, y áun más
-preciosa; ¡oh, pese á tal con la puta, y qué linda debe ser! Si me
-ha entendido<span class="pagenum" id="Page_94">[p. 94]</span> aquel
-harbadanzas, ducado le daré; ¿que dice esa señora? ¿quiere que muera
-aquí?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Luégo, señor.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Pues vení vos abaxo, mirá qué os digo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Qué es lo que manda vuestra merced?</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Tomá, veis ahí para vos, y solicitá que me abra.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí; tirí, tiritaña, mirá para mí, ¿abriréle? que se
-enfria.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Asomaos allí primero, mirá qué dice.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Hola, ¿es hora?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí; que espere vuestra merced, que quiere ir fuera,
-y ahí la hablará.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> No, pese á tal, que me echais á perder, sino ahí, en
-casa, que luégo me salgo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues venga vuestra excelencia.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Beso las manos de vuestra merced, mi señora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo las de vuestra merced, que deseo me quita de un mi
-hermano.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Señora, para serviros más que hermano; ¿qué le parece á
-vuestra merced de aquesta tierra?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_95">[p. 95]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, diré: como forastera, la tierra que me sé por madre
-me la hé, cierto es que hasta que vea, ¿porque no le tomaré amor?</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Señora, vos sois tal y haréis tales obras, que no por
-hija, mas por madre quedaréis desta tierra; vení acá, mancebo, por
-vuestra vida, que me vais á saber qué hora es.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, ha de ir comigo á comprar ciertas cosas para
-casa.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Pues sea desta manera: tomá, hermano, veis ahí un
-ducado, id vos solo, que hombre sois para todo, que esta señora no
-es razon que vaya fuera á estas horas, y vení presto, que quiero
-que vais comigo para que traigais á esta señora cierta cosa que le
-placerá.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Señora, por mi fe, que tengo de ser vuestro, y vos
-mia.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, merecimiento teneis para todo, yo, señor, vengo
-cansada: ¿y vuestra merced se desnuda?</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Señora, puédolo hacer, que parte tengo en la cama, que
-dos ducados dí á Trigo para pagalla, y más agora, que soy vuestro yo
-y cuanto tengo.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_96">[p. 96]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, dixo el ciego que deseaba ver.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Esta cadenica sea vuestra, que me parece os dirá
-bien.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, vos estos corales al brazo, por mi amor.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Éstos pondré yo en mi corazon, y quede con Dios, y
-cuando venga su criado vaya á mi estancia, que bien la sabe.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí hará.</p>
-
-<p><i>Maestr.</i> Este beso sea para empresa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Empresa con rescate de amor fiel que vuestra presencia me
-ha dado, seré siempre leal á conservarlo; ¿venis calcotejo? sobí;
-¿qué traés?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> El espejo que os dexastes en casa de mi madre.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mostrá, bien habeis hecho; ¿no me mirais la cadenica?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Buena, por mi vida, hi, hi, hi, qu’es oro, veis aquí dó
-vienen dos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá quién son.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> El uno conozco, que lleva la maza de oro y es persona de
-bien.</p>
-
-<p><i>Macero.</i> A vos, hermano, ¡hola! ¿mora aquí una señora que se
-llama la Lozana?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_97">[p. 97]</span></p>
-
-<p><i>Mac.</i> Pues decilda que venimos á hablalla, que somos de su
-tierra.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señores, dice que no tiene tierra, que ha sido criada por
-tierras ajenas.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Juro á tal, que ha dicho bien, que el hombre donde nasce y
-la mujer donde va. Decí á su merced que la deseamos ver.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señores, dice que otro dia la veréis que haga claro.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Voto á san, que tiene razon; mas no tan claro como ella
-lo dice. Decí á su señoría que son dos caballeros que la desean
-servir.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Dice que no podeis servir á dos señores.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Voto á mí, que es letrada; pues decilde á esa señora que
-nos mande abrir, que somos suyos.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señores, que esperen un poco que está ocupada.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Pues vení vos abaxo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Que me place.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> ¿Quién está con esa señora?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Ella sola.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> ¿Y qué hace?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Está llorando.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> ¿Por qué, por tu vida, hermano?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_98">[p. 98]</span></p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Es venida agora y ha de pagar la casa y demándanle luégo
-el dinero, y ha de comprar baratijas para la casa, y no se halla con
-mill ducados.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Pues tomá vos la mancha y rogá que nos abra, que yo le daré
-para que pague la casa, y este señor le dará para el resto; andad,
-sed buen truxamante.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí, luégo torno. Señora, mirá qué me dió.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué es eso?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> La mancha y dará para la casa; ¿quereis que abra?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Asomaos y decí que éntre.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues mojaos los ojos, que les dixe que llorábades.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí haré.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señores, si les place entrar.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> ¡Oh cuerpo de mí! no deseamos otra cosa. Besamos las manos
-de vuestra merced.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores, yo las vuestras; siéntense aquí sobre este cofre,
-que como mi ropa viene por mar y no es llegada, estoy encogida, que
-nunca en tal me vi.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Señora, vos en medio, porque sea del todo en vos la virtud,
-que la lindeza ya la tenés.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_99">[p. 99]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, yo no soy hermosa, mas así me quieren en mi casa.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Yo no lo digo por eso, que lo sois, voto á mí pecador;
-señora, esta tierra tiene una condicion, que quien toma placer poco
-ó asaz, vive muncho, y por el contrario; así que quiero decir que lo
-que se debe este señor y yo lo pagarémos, y tomá vos placer, y aunque
-sea descortesía con licencia y seguridad me perdonará.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Así lo hacés? más vale ese beso que la medalla que traés
-en la gorra.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Por mi vida, señora, ¿súpoos bien?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, es beso de caballero, y no podia ser sino
-sabroso.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Pues, señora, servíos de la medalla y de la gorra, por mi
-amor, y por vida de vuestra merced, que os dicen bien, no en balde
-os decís la Lozana, que todo os está bien; señora, dad licencia á
-vuestro criado que se vaya con este señor, mi amo, y me enviará otra
-con que me vaya.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vuestra merced puede mandar como de suyo, vaya donde
-mandáre.</p>
-
-<p><i>Balijero.</i> Señora, ¿manda vuestra merced que venga con mi
-balija?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, segun la balija.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Señora, llena, y verné á la noche.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_100">[p. 100]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, vení, que antorcha hay para que os vais.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Beso las manos de vuestra merced; vení vos, hermano, que
-lo manda su merced.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Sí haré; comience á caminar.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Decime, hermano, ¿esta señora tiene ninguno que haga por
-ella?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, no.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Pues ¿quién la traxo?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Viene á pleitear ciertos dineros que la deben.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Si ansí es, bien es; tomá y llevalde esta gorra de grana
-á aquel caballero, y decí á la señora que cene esto por amor de mí,
-que sé que le sabrán bien, que son empanadas.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí; más estimará esto que si fuera otra cosa,
-porque es gran comedora de pescado.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Por eso mejor, que yo enviaré el vino, y será de lo que
-bebe su señoría.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Señora, á la puerta llaman.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, mi criado es.</p>
-
-<p><i>Mac.</i> Pues esperá; entra y cierra.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_101">[p. 101]</span></p>
-
-<p><i>Mac.</i> Señora, yo me parto, aunque no quisiera.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, acá queda metido en mi ánima. Hadraga, ¿qué
-traeis?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Maravillas, voto á mí, y mirá que gato soriano que hallé
-en el camino, si podia ser más bello.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Parece que es hembra?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No es, sino que está castrado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y cómo lo tomaste?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Eché la capa, y él estuvo quedo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues hacé vos ansí siempre, que hinchirémos la casa á
-tuerto y á derecho, eso me place, que sois hombre de la vida, y no
-venis vacío á casa; mirá quién llama, y si es el de la balija, que
-éntre, y vos dormiréis arriba, sobre el axuar de la frontera.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No cureis, que á todo me hallaréis, salvo á poco pan.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vuestra merced sea el bien venido, como agua por mayo.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Señora, ¿habeis cenado?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, sí; todas dos empanadas que me envió vuestra merced
-comí.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Pues yo me querria entrar, si vuestra merced manda.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, y áun salir cuando quisie<span class="pagenum"
-id="Page_102">[p. 102]</span>re; daca el agua-piés, muda aquellas
-sábanas, toma esa cabellera, dale el escofia, descalza á su merced,
-sírvelo, que lo merece, porque te dé la bienandada.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Sí, sí, dexá hacer á mí.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XX">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XX.</h2>
- <p class="subhang">Las preguntas que hizo la Lozana aquella noche al
- Balijero, y cómo la informó de lo que sabía.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Mi señor, ¿dormís?</p>
-
-<p><i>Balijero.</i> Señora, no; que pienso que estoy en aquel mundo donde
-no ternemos necesidad de dormir, ni de comer, ni de vestir, sino
-estar en gloria.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por vida de vuestra merced, que me diga qué vida tienen en
-esta tierra las mujeres amancebadas.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Señora, en esta tierra no se habla de amancebadas ni de
-abarraganadas, aquí son cortesanas ricas y pobres.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué quiere decir cortesanas ricas y pobres? ¿putas del
-partido ó mundanas?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Todas son putas, esa diferencia no os sabré decir, salvo
-que hay putas<span class="pagenum" id="Page_103">[p. 103]</span>
-de natura, y putas usadas, de puerta cerrada, y putas de gelosía, y
-putas de empanada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, si lo supiera no comiera las empanadas que me
-enviastes, por no ser de empanada.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> No se dice por eso, sino porque tienen encerados á las
-ventanas, y es de más reputacion; hay otras que ponen tapetes y
-están más altas, éstas muéstranse todas, y son más festejadas de
-galanes.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Quizá no hay mujer en Roma que sea estada más festejada que
-yo, y querria saber el modo y manera que tienen en esta tierra para
-saber escoger lo mejor, y vivir más honesto que pudiese con lo mio,
-que no hay tal ave como la que dicen: ave del tuyo, y quien le hace
-la jaula fuerte, no se le va ni se pierde.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Pues dexáme acabar, que quizá en Roma no podríades
-encontrar con hombre que mejor sepa el modo de cuantas putas hay,
-con manta ó sin manta. Mirá, hay putas graciosas más que hermosas,
-y putas que son putas ántes que mochachas, hay putas apasionadas,
-putas estregadas, afeitadas, putas esclarecidas, putas reputadas,
-reprobadas, hay putas mozaraves de Zocodover, putas carcavesas; hay
-putas de<span class="pagenum" id="Page_104">[p. 104]</span> cabo de
-ronda, putas ursinas, putas güelfas, gibelinas, putas injuinas, putas
-de rapalo zapaynas, hay putas de simiente, putas de boton griñimon,
-noturnas, diurnas, putas de cintura y de marca mayor, hay putas
-orilladas, bigarradas, putas combatidas, vencidas y no acabadas,
-putas devotas y reprochadas de Oriente á Poniente y Setentrion, putas
-convertidas, repentidas, putas viejas, lavanderas porfiadas, que
-siempre han quince años como Elena, putas meridianas, ocidentales,
-putas maxcaras enmaxcaradas, putas trincadas, putas calladas,
-putas ántes de su madre y despues de su tia, putas desubientes é
-descendientes, putas con virgo, putas sin virgo, putas el dia del
-domingo, putas que guardan el sábado hasta que han enxabonado, putas
-feriales, putas á la candela, putas reformadas, putas xaqueadas,
-travestidas, formadas, estrionas de Tesalia, putas avispadas, putas
-terceronas, aseadas, apuradas, gloriosas, putas buenas y putas
-malas, y malas putas; putas enteresales, putas secretas y públicas,
-putas jubiladas, putas casadas, reputadas, putas beatas, y beatas
-putas, putas mozas, putas viejas, y viejas putas de trintin y botin,
-putas alcagüetas, y al<span class="pagenum" id="Page_105">[p.
-105]</span>cagüetas putas, putas modernas, machuchas, inmortales, y
-otras que se retraen á buen vivir, en burdeles secretos, y publiques
-honestos, que tornan de principio á su menester.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, esas putas reiteradas me parecen.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Señora, ¿y latin sabeis? reitero reiteras, por tornároslo
-á hacer otra vez.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Razon tiene vuestra merced, que agora dió las siete.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Tené punto, señora, que con ésta serán ocho, que yo
-tornaré al tema do quedamos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Decíme, señor, ¿hay casadas que sean buenas?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Quien sí, quien nó; y ése es bocado caro, y sabroso, y
-costoso, y peligroso.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Verdad es que todo lo que se hace á hurtadillas sabe
-mejor.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Mirá, señora, habeis de notar que en esta tierra á todas
-sabe bien, y á nadie no amarga, y es tanta la libertad que tienen las
-mujeres, que ellas los buscan y llaman, porque se les rompió el velo
-de la honestidad, de manera que son putas y rufianas.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_106">[p. 106]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y qué quiere decir rufianas, rameras, ó cosa que lo
-valga?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Alcagüetas, si no lo habeis por enojo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Cómo! ¿que no hay alcahuetas en esta tierra?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Si hay, mas ellas mismas se lo son las que no tienen
-madre ó tia, ó amiga muy amiga, ó que no alcanzan para pagar las
-rufianas, porque las que lo son son muy taimadas, y no se contentan
-con comer y la parte de lo que hacen haber, sino que quieren el todo
-y ser ellas cabalgadas primero.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Eso del todo no entiendo.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Yo diré: si les dan un ducado que les lleven á las que
-se han de echar con ellos, dicen las rufianas: el medio es para mí
-por su parte dél, ¿y vos no me habeis de pagar, que os he habido un
-hombre de bien, de quien podeis vos sacar cuanto quisiéredes? amiga,
-yo no quiero avergonzar mis canas sin premio, y como os lo he habido
-para vos, si yo lo llevára á una que siempre me añade, en mi seso
-estaba yo; cuándo no me queria empachar con pobres, ésta y nunca
-más. De manera que, como pueden ellas á los principios impe<span
-class="pagenum" id="Page_107">[p. 107]</span>dir, han paciencia las
-pobretas, y se excusan el posible si pueden hacer sin ellas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, mirá, para mujer, muy mejor es por mano de otrie que
-de otra manera, porque pierde la vergüenza, y da más autoridad que
-cuantas empanadas hay, ó enceradas, como vos decís.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Señora, no os enojeis; que sean emplumadas cuantas hay
-por vuestro servicio, y quien desea tal oficio.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXI">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXI.</h2>
- <p class="subh2">Otra pregunta que hace la Lozana al Balijero cuando
- se levanta.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Decíme, señor, esas putas, ó cortesanas, ó como las
-llamais, ¿son todas desta tierra?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Señora, no, hay de todas naciones; hay españolas
-castellanas, vizcaínas, montañesas, galicianas, asturianas,
-toledanas, andaluzas, granadinas, portuguesas, navarras, catalanas y
-valencianas, aragonesas, mallorquinas, sardas, corsas, sicilianas,
-napolitanas, brucesas, pullesas, ca<span class="pagenum"
-id="Page_108">[p. 108]</span>labresas, romanescas, aquilanas,
-senesas, florentinas, pisanas, luquesas, boloñesas, venecianas,
-milanesas, lombardas, ferraresas, modonesas, brecianas, mantuanas,
-raveñanas, pesauranas, urbinesas, paduanas, veronesas, vicentinas,
-perusinas, novaresas, cremonesas, alexandrinas, vercelesas,
-bergamascas, trevijanas, piedemontesas, saboyanas, provenzanas,
-bretonas, gasconas, francesas, borgoñonas, inglesas, flamencas,
-tudescas, esclavonas y albanesas, candiotas, bohemias, húngaras,
-polacas, tramontanas y griegas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ginovesas os olvidais.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Ésas, señora, sonlo en su tierra, que aquí son esclavas,
-ó vestidas á la ginovesa por cualque respeto.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y malaguesas?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Todas son maliñas y de mala digestion.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dígame, señor, ¿y todas estas cómo viven, y de qué?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Yo os diré, señora, tienen sus modos y maneras, que
-sacan á cada uno lo dulce y lo amargo, las que son ricas no les
-falta que expender y que guardar, y las medianas tienen uno á
-posta que mantiene la tela, y otras que tienen dos, el uno<span
-class="pagenum" id="Page_109">[p. 109]</span> paga, y el otro no
-escota; y quien tiene tres, el uno paga la casa, y el otro la viste,
-y el otro hace la despensa, y ella labra, y hay otras que no tienen
-sino dia é vito, y otras que lo ganan á heñir, y otras que comen y
-escotan, y otras que les parece que el tiempo pasado fué mejor, hay
-entre ellas quien tiene seso y quien no lo tiene, y saben guardar lo
-que tienen, y éstas son las que van entre las que son ricas, y otras
-que guardan tanto, que hacen ricos á munchos, y quien poco tiene
-hace largo testamento; y por abreviar, cuando vaya al campo final
-dando su postremería al arte militario, por pelear y tirar á terrero,
-y otras que á la vejez viven á Ripa, y esto causan tres extremos
-que toman cuando son novicias, y es que no quieren casa si no es
-grande é pintada de fuera, y como vienen luégo se mudan los nombres
-con cognombres altivos y de gran sonido, como son: la Esquivela,
-la Cesarina, la Imperia, la Delfina, la Flaminia, la Borbona, la
-Lutreca, la Franquilana, la Pantasilea, la Mayorana, la Tabordana, la
-Pandolfa, la Dorotea, la Orificia, la Oropesa, la Semidama, y doña
-Tal, y doña Adriana, y así discurren, mostrando por sus apellidos
-el<span class="pagenum" id="Page_110">[p. 110]</span> precio de su
-labor; la tercera que por no ser sin reputa, no abre en público á los
-que tienen por oficio andar á pié.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, aunque el decidor sea necio, el escuchador sea
-cuerdo, ¿todas tienen sus amigos de su nacion?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Señora, al principio y al medio cada una le toma como le
-viene; al último frances, porque no las dexa hasta la muerte.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué quiere decir que vienen tantas á ser putas en Roma?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Vienen al sabor y al olor; de Alemania son traidas, y de
-Francia son venidas, las dueñas de España vienen en romeaje, y de
-Italia vienen con carruaje.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Cuáles son las más buenas de bondad?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> ¡Oh! las españolas son las mejores y las más
-perfectas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ansí lo creo yo, que no hay en el mundo tal mujeriego.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Cuanto son allá de buenas son acá de mejores.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Habrá diez españolas en toda Roma que sean malas de su
-cuerpo?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Señora, catorce mill buenas, que han pagado pontaje en el
-golfo de Leon.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_111">[p. 111]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿A qué vinieron?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Por hombres para conserva.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Con quién vinieron?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Con sus madres y parientas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Dónde están?</p>
-
-<p><i>Balij.</i> En Campo Santo.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo se despide el Balijero y desciende su criado, y duermen
- hasta que vino Trigo.</p>
-</div>
-
-<p><i>Balij.</i> Mi vida, dame licencia.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mi señor, no me lo mandeis, que no quiero que de mí se
-parta tal contenteza.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Señora, es tarde, y mi oficio causa que me parta y quede
-aquí sempiterno servidor de vuestro merecimiento.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi amor, que salga pasico y cierre la puerta.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Sí haré, y besaros de buena gana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Soy suya.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Mirá, hermano, abríme y guardá bien vuestra ama, que
-duerme.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, sí, andá nora buena.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_112">[p. 112]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> A tu tia esa campona.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Haos pagado?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y pues? Siete buenas y dos alevosas, con que me gané estas
-axorcas.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Bueno si durase.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá, dolorido, que de aquí adelante que sé cómo se baten
-las calderas, no quiero de noche que ninguno duerma conmigo sino vos,
-y de dia comer de todo, y desta manera engordaré, y vos procurá de
-arcarme la lana si quereis que texa cintas de cuero; andá, entrá y
-empleá vuestra garrocha, entrá en coso, que yo os veo que venís como
-estudiante que durmió en duro, que contaba las estrellas.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Y vos qué pareceis?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dilo tú por mi vida.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pareceis barqueta sobre las ondas con mal tiempo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A la par á la par lleguemos á Xodar, duérmete y callemos,
-que sendas nos tenemos. Parece que siento la puerta, ¿quién será?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Trigo es, por vida del Dio.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá, abrilde.</p>
-
-<p><i>Trig.</i> ¿Cómo os va, señora? que yo mi parte tengo del trabajo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No cureis, que de aquí á poco<span class="pagenum"
-id="Page_113">[p. 113]</span> no os habrémos menester, que ya sabe
-ella más que todos.</p>
-
-<p><i>Trig.</i> Por el Dio, que un fraile me prometió de venilla á ver, y
-es procurador del convento, y sale de noche con cabellera, y mirá que
-os proveerá á la mañana de pan é vino y á la noche de carne y de las
-otras cosas; todo lo toma á tarja, y no le cuesta sino que vos vais
-al horno y al regaton y al carnicero, y así de las otras cosas, salvo
-de la fruta.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No cureis, haceldo vos venir, que aquí le sabrémos dar la
-manera, fraile ó qué, venga que mejor á él que á Salomon enfrenaré,
-pues de ésos me echá vos por las manos, que no hay cosa tan sabrosa
-como comer de limosna.</p>
-
-<p><i>Trig.</i> Señora, yo os he hallado una casa de una señora rica, que
-es estada cortesana, y agora no tiene sino dos señores que la tienen
-á su posta, y es servida de esclavas como una reina, que está parida,
-y busca una compañía que la gobierne su casa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y dónde mora?</p>
-
-<p><i>Trig.</i> Allá detras de Bancos; si is allá esta tarde, mirá que es
-una casa nueva pintada y dos gelosías y tres encerados.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_114">[p. 114]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí haré, por conocer y experimentar, y tambien por comer á
-expensas de otrie, que, como dicen, ¿quién te enriqueció? quien te
-gobernó.</p>
-
-<p><i>Trig.</i> Mirá que está parida y no os dexará venir á dormir á
-casa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No me curo, que Tragamalla dormirá aquí y tomarémos una
-casa más cerca.</p>
-
-<p><i>Trig.</i> ¿Para qué, si ella os da casa y lecho y lo que habeis de
-menester?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá, que todavía mi casa y mi hogar cien ducados val. Mi
-casa será como faltriquera de vieja, para poner lo mal alzado y lo
-que se pega.</p>
-
-<p><i>Trig.</i> Con vos me entierren, que sabeis de cuenta; vé dó vas, y
-como vieres ansí haz, y como sonaren ansí bailarás.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXIII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXIII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo fué la Lozana en casa desta cortesana, y halló
- allí á un canónigo, su mayordomo, que la empreñó.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Paz sea en esta casa.</p>
-
-<p><i>Esclava.</i> ¿Quién está ahí?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Gente de paz, que viene á hurtar.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_115">[p. 115]</span></p>
-
-<p><i>Escl.</i> Señora, ¿quién sois? para que lo diga á mi ama.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Decí á su merced que está aquí una española, á la cual le
-han dicho que su merced está mala de la madre, y le daré remedio si
-su merced manda.</p>
-
-<p><i>Escl.</i> Señora, allí está una gentil mujer, que dice no sé qué de
-vuestra madre.</p>
-
-<p><i>Cortesana.</i> ¿De mi madre? vieja debe ser, porque mi madre murió
-de mi parto; ¿y quién viene con ella?</p>
-
-<p><i>Escl.</i> Señora, un mozuelo.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> ¡Ay Dios! ¿quién será? Canónigo, por vuestra vida que os
-asomeis y veais quién es.</p>
-
-<p><i>Canónigo.</i> Cuerpo de mí, es más habile, á mi ver, que Santa
-Nefixa, la que daba su cuerpo por limosna.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> ¿Qué decis? ésa no se debia morir. Andá, mirá si es ella
-que habrá resucitado.</p>
-
-<p><i>Canón.</i> Mándela vuestra merced subir, que poco le falta.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> Suba; va tú, Penda, que esta Marfuza no sabe decir ni
-hacer embaxada.</p>
-
-<p><i>Escl.</i> Xeñora llamar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Oh qué linda tez de negra! ¿Cómo llamar tú? ¿Comba?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_116">[p. 116]</span></p>
-
-<p><i>Escl.</i> No, llamar Penda de xeñora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo dar á tí cosa bona.</p>
-
-<p><i>Escl.</i> Xeñora, xí; venir, venir, xeñora decir venir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Beso las manos de mi señora.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> Seais la bien venida, daca aquí una silla, pónsela, que se
-siente. Decidme, señora, ¿conocisteis vos á mi madre?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mi señora, no, conocerla he yo para servir y honrar.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> Pues ¿qué me enviastes á decir que me queríades dar nuevas
-de mi madre?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Yo, señora? corruta estaria la letra, no sería yo.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> Aquella Marfuza me lo ha dicho agora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo, señora, no dixe sino que me habian dicho que vuestra
-merced estaba doliente de la madre y que yo le daria remedio.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> No entienden lo que les dicen; no curés, que el canónigo
-tiene la culpa, que no quiere hacer á mi modo.</p>
-
-<p><i>Canón.</i> ¿Qué quiere que haga? que há veinte dias que soy estado
-para cortarme lo mio tanto me duele cuando orino, y segun dice
-el médico, tengo que lamer todo este año, y á la fin creo que me
-lo<span class="pagenum" id="Page_117">[p. 117]</span> cortarán,
-¿piensa vuestra merced que se me pasarian sin castigo ni ella ni mi
-criado que jamas torna do va? ya lo he dicho á vuestra merced, que
-busque una persona que mire por casa, pues que ni vuestra merced
-ni yo podemos, que cuando duele la cabeza todos los miembros están
-sensibles, y vuestra merced se confie en aquel judío de Trigo, y mire
-cómo tornó con sí ó con no.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, lo que Trigo prometió yo no lo sé, mas sé que me
-dixo que viniese acá.</p>
-
-<p><i>Canón.</i> ¡Oh, señora! ¿y sois vos la señora Lozana?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, sí, á su servicio y por su bien y mejoría.</p>
-
-<p><i>Canón.</i> ¿Cómo, señora? seríaos esclavo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mi señor, prometéme de no dallo en manos de médicos, y
-dexá hacer á mí, que es miembro que quiere halagos y caricias, y no
-crueldad de médico cobdicioso y bien vestido.</p>
-
-<p><i>Canón.</i> Señora, desde agora lo pongo en vuestras manos,
-que hagais vos lo que, señora, mandáredes, que él y yo os
-obedecerémos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, hacé que lo tengais limpio,<span class="pagenum"
-id="Page_118">[p. 118]</span> y untaldo con pupulion, que de aquí á
-cinco dias no ternéis nada.</p>
-
-<p><i>Canón.</i> Por cierto que yo os quedo obligado.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> Señora, y á mí, para la madre, ¿qué remedio me dais?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, es menester saber de qué y cuándo os vino este
-dolor de la madre.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> Señora, como parí, la madre me anda por el cuerpo como
-sierpe.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, sahumaos por abaxo con lana de cabron, y si fuese
-de frio ó que quiere hombre, ponelle un cerote sobre el ombligo de
-galbano y armoniaco, y encienso, y simiente de ruda en una poca de
-grana, y esto la hace venir á su lugar, y echar por abaxo y por la
-boca toda la ventosidad, y mire vuestra merced que dicen los hombres
-y los médicos, que no saben de qué procede aquel dolor ó alteracion,
-metelle el padre; y peor es que, si no sale aquel viento ó frio que
-está en ella, más mal hacen hurgándola, y con este cerote sana, y no
-nuez moscada y vino, que es peor, y lo mejor es una cabeza de ajos
-asada y comida.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> Señora, vos no os habeis de partir de aquí, y quiero
-que todos os obedezcan<span class="pagenum" id="Page_119">[p.
-119]</span> y mireis por mi casa y seais señora della, y á mi tabla,
-y á mi bien, y á mi mal, quiero que os halleis.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Beso las manos por las mercedes que me hará y espero.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXIV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXIV.</h2>
- <p class="subhang">Cómo comenzó á conversar con todos, y como el auctor
- la conoció por intercesion de un su compañero, que era criado de un
- embaxador milanés, al cual ella sirvió la primera vez con una moza no
- vírgen, sino apretada. Aquí comienza la parte segunda.</p>
-</div>
-
-<p><i>Silvio.</i> Quien me tuviera agora que aquella mujer que va muy
-cubierta no le dijera cualque remoquete por ver qué me respondiera,
-y supiera quién es, ¡voto á mí que es andaluza! en el andar y meneo
-se conoce; ¡oh qué pierna! en vella se me desperezó la complision,
-por vida del Rey, que no está vírgen; ¡ay qué meneos que tiene! ¡qué
-voltar acá! siempre que me vienen estos lances vengo solo, ella se
-pára allí con aquella pastelera, quiero ir á ver cómo habla y qué
-compra.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_120">[p. 120]</span></p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¡Hola! ¿acá? ¿acá? ¿qué haceis? ¿dó is?</p>
-
-<p><i>Silv.</i> Quiero ir allí á ver quién es aquella que entró allí, que
-tiene buen aire de mujer.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¡Oh qué reñegar tan donoso! ¡por vida de tu amo, di la
-verdad!</p>
-
-<p><i>Compañero.</i> Hi, hi, diré yo como de la otra, que las piedras la
-conocian.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿Dónde está? ¿qué trato tiene? ¿es casada ó soltera?
-pues á vos quiero yo para que me lo digais.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> Pese al mundo con estos santos, sin aviso pasa cada dia
-por casa de su amo, y mirá qué regatear que tiene, y porfia que no la
-conoce. Miralda bien, que á todos da remedio de cualquier enfermedad
-que sea.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Eso es bueno, decíme quién es y no me hableis por
-circunloquios, sino decíme una palabra redonda, como razon de
-malcochero; dímelo, por vida de la Corceta.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> Só contento, ésta es la Lozana, que está preñada de aquel
-canónigo que ella sanó de lo suyo.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿Sanólo para que la empreñase? tuvo razon; decíme, ¿es
-cortesana?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_121">[p. 121]</span></p>
-
-<p><i>Comp.</i> No; sino que tiene ésta la mejor vida de mujer que sea
-en Roma. Esta Lozana es sagaz, y bien mira todo lo que pasan las
-mujeres en esta tierra, que son sujetas á tres cosas, á la pinsion
-de la casa, y á la gola, y al mal que despues les viene de Nápoles,
-por tanto se ayudan cuando pueden con ingenio, y por esto quiere
-ésta ser libre, y no era venida cuando sabía toda Roma y cada cosa
-por extenso, sacaba dechados de cada mujer y hombre, y queria saber
-su vivir, y cómo y en qué manera. De modo que agora se va por casas
-de cortesanas, y tiene tal labia, que sabe quién es el tal que viene
-allí, y cada uno nombra por su nombre, y no hay señor que no desee
-echarse con ella por una vez, y ella tiene su casa por sí, y cuanto
-le dan lo envia á su casa con un mozo que tiene, y siempre se le
-pega á él y á ella lo mal alzado, de modo que se saben remediar, y
-ésta hace embaxadas, y mete de su casa muncho almacen, y sábele dar
-la maña, y siempre es llamada señora Lozana, y á todos responde, y
-á todos promete y certifica, y hace que tengan esperanza aunque no
-la haya. Pero tiene esto que quiere ser ella primero referendada,
-y no per<span class="pagenum" id="Page_122">[p. 122]</span>dona
-su interes á ninguno, y si no queda contenta, luégo los moteja de
-míseros y bien criados, y todo lo echa en burlas; desta manera saca
-ella más tributo que el capitan de la Torre Sabela. Veisla allí que
-parece que le hacen mal los asentaderos, que toda se está meneando,
-y el ojo acá, y si me ve luégo me conocerá, porque sabe que sé yo lo
-que pasó con mi amo el otro dia, que una mochacha le llevó, cinco
-ducados se ganó ésta, y más le dió la mochacha de otros seis, porque
-veinte le dió mi amo, y como no tiene madre, que es novicia, ella
-le sacaria las coradas, quelo sabe hacer, y no perdona servicio que
-haga, y no le queda por corta ni por mal echada, y guay de la puta
-que le cae en desgracia, que más le valdria no ser nacida, porque
-dexó el frenillo de la lengua en el vientre de su madre, y si no la
-contentasen diria peor dellas que de carne de puerco, y si la toman
-por bien, beata la que la sabe contentar, va diciendo á todos qué
-ropa es de baxo paños salvo que es boba, y no sabe. Condicion tiene
-de ángel, y el tal señor la tuvo dos meses en una cámara, y dice, por
-más encarecer, señor, sobre mí si ella lo quiere hacer, que<span
-class="pagenum" id="Page_123">[p. 123]</span> apretés con ella, y á
-mí tambien lo habeis de hacer, que de tal encarnadura so, que si no
-me lo hacen muerta so, que há tres meses que no sé qué cosa es, mas
-con vos quiero romper la jura, y con estas chufletas gana; la mayor
-embaidera es que nació, pues pensaréis que come mal, siempre come
-asturion ó cualque cosa, come lo mejor, mas tambien llama quien ella
-sabe que lo pagará más de lo que vale, llegaos á ella, y yo haré que
-no la conozco, y ella veréis que conocerá á vos y á mí, y veréis cómo
-no miento en lo que digo.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> De vuestras camisas ó pasteles nos mostrá, señora, y
-máxime si son de mano desa hermosa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que tiene vuestra merced lindos ojos, y esotro
-señor me parece conocer, y no sé dó lo vi; ya, ya, por mi vida, que
-lo conozco, ¡ay señora Silvana! por vida de vuestros hijos que lo
-conozco, está con un mi señor milanés; pues decí á vuestro amo que me
-ha de ser compadre cuando me empreñe.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Cuanto más si lo estáis, señora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, señor! no lo digais, que soy más casta que es
-menester.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_124">[p. 124]</span></p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Andá, señora, crecé y multiplicá, que lleveis algo del
-mundo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, no hallo quien diga, ¿qué tienes ahí?</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Pues, voto á mí, que no se os parece.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mas ántes sí, que ansí goceis de vos, qué engordo sin
-verde.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Cada dia sería verde si por ahí tirais; señora,
-suplícole me diga si es ésta su posada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, no, sino que soy venida aquí, que su nuera desta
-señora está de parto, y querria hacer que como eche las pares me las
-vendan, para poner aquí á la vellutera y dalle ha cualque cosa para
-ayuda á criar la criatura, y la otra tiene una niña del hospital, y
-darémosle á ganar de su amigo cien ducados, y por otra parte ganará
-más de trescientos, porque ha de decir que es de un gran señor que no
-desea otro sino hijos, y á esta señora le parece cosa extraña y no lo
-es; dígaselo vuestra merced por amor de mí, y rueguéselo, que yo voy
-arriba.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Señora, en vuestra casa podeis hacer lo que mandáredes,
-mas á mí mal me parece, y mirá lo que haceis, que esta<span
-class="pagenum" id="Page_125">[p. 125]</span> mujer no os engañe á
-vos y á vuestra nuera, porque, ni de puta buena amiga, ni de estopa
-buena camisa, notad la puta cómo es criada y la estopa cómo es
-hilada. Digo esto porque como me lo ha dicho á mí lo dirá á otrie.</p>
-
-<p><i>Pastelera.</i> Señor, miráme por la botica, que luégo abaxo.</p>
-
-<p><i>Compañero.</i> ¿Qué te parece? ¿mentia yo? por el cuerpo de sant que
-no es ésta la primera que ella hace, válgala y qué trato trae con
-las manos, paresce que cuanto dice es ansí como ella lo dice, en mi
-vida espero ver otra símile, mirá, ¿qué hará de sus pares ella cuándo
-parirá? Ésta es la que dió la posta á los otros que tomasen al puente
-á la Bonica, y mirá qué treinton le dieron porque no quiso abrir
-á quien se lo dió, y fué que cuando se lo dieron, el postrero fué
-negro, y dos ducados le dieron para que se medicase, y á ésta más de
-diez.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¡Oh gran mala mujer! ¿cómo no la azotan?</p>
-
-<p><i>Comp.</i> Callá, que deciende; señora, ¿pues qué llevais?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, que quiero ir á aquella se<span class="pagenum"
-id="Page_126">[p. 126]</span>ñora para que esté todo en órden, que la
-misma partera me las traerá.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> A ella y á vos habian de encorozar; señora, ¿qué haré
-para que mi amiga me quiera bien?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, comed de la salvia con vuestra amiga.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> Señora, ¿y yo que muero por vos?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Eso sin salvia se puede hacer, no me den vuestras mercedes
-empacho agora, que para eso tiempo hay, y casa tengo, que no lo tengo
-de hacer aquí en la calle.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> Señora, no; mire vuestra merced qué se le cae.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ya, ya, faxadores son para xabonar.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Voto á Dios, que son de man llena para xabonar; no es
-nacida su par, mal año para caballo ligero, que tal sacomano sea;
-ésta comprará oficio en Roma, que beneficio ya me parece que lo tiene
-curado, pues no tiene chimenea, ni tiene de poner antojos.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> Cómo va hacendosa, lo que saca ella deste engaño le
-sacaria yo si la pudiese conducir á que se echase comigo, que<span
-class="pagenum" id="Page_127">[p. 127]</span> ésta dará lo que tiene
-á un buen rufian, que fuese cordobés taimado.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Callemos, que torna á salir, ¿qué mejor rufian que
-ella si por cordobés lo haceis? Por vida suya, que tambien se dixo
-ese refran por ellas como por ellos, sino miraldo si se sabe dar la
-manera en Alcalá ó en Guete; ¿qué es aquello que trae? demandémoselo,
-¿qué priesa es ésa, señora?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores, como no saben en esta tierra no proveen en lo
-necesario, y quieren hacer la cosa y no le saben dar la maña, la
-parida no tiene pezones, como no parió jamas, y es menester ponelle,
-para que le salgan, este perrico, y negociar por amor del padre, y
-despues, como no tiene pezones, le pagarémos.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Vuestra merced es el todo, á lo que vemos; mirá, señora,
-que esta tierra prueba los recien venidos, no os amaleis, que os
-cerrarán cuarenta dias.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, de lo que no habeis de comer dexaldo cocer.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Y áun quemar.</p>
-
-<p><i>Silv.</i> ¿Eso me decis? con poco más me moriré, mas vuestra merced
-no será de aquellas que prometen y no atienden.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_128">[p. 128]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dexáme pasar, por mi vida, que tengo que hacer, porque es
-menester que sea yo la madre de la parida, y la botillera y lo demas,
-porque viene la más linda y favorecida cortesana que hay en Roma por
-madrina, y más viene por contentarme á mí que por otra cosa, que soy
-yo la caxa de sus secretos; y vienen dos banqueros por padrinos, y
-sólo por vella no os partais, que ya vienen, veisla; pues, ¿de la
-fruta no tenemos? una mesa con presutos cochos y sobreasadas, con
-capones y dos pavones y un faisan, y asarnas y mil cosas; mirad si
-viesedes á mi criado, que es ido á casa y díxele que truxese dos
-coxines vacíos para llevar faxadores, y paños para dar á lavar, por
-meter entre medias de lo mejor, y no viene.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿Es aquel que viene con el otro Sietecoñicos?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí, por mi vida, y su pandero trae. Mill cantares nos dirá
-el bellaco, y ¿no mirais? anillos y todo ¡muéranse los barberos!</p>
-
-<p><i>Sietecoñicos.</i> Mueran por cierto, que muy quexoso vengo de
-vuestro criado, que no me quiso dar tanticas de blanduras.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Anda, que bueno vienes, borra<span class="pagenum"
-id="Page_129">[p. 129]</span>cho, alcohol y todo, no te lo sopiste
-poner, calla que yo te lo adobaré, si te miras á un espejo, verás la
-una ceja más ancha que la otra.</p>
-
-<p><i>Sietec.</i> Mira qué norabuena, algun ciego me querria ver.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Anda, que pareces á Francisca la Fajarda, entra, que has de
-cantar aquel cantar que dixiste cuando fuimos á la viña á cenar, la
-noche de marras.</p>
-
-<p><i>Sietec.</i> ¿Cuál? ¿Vayondina?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí, y el otro.</p>
-
-<p><i>Sietec.</i> ¿Cuál? ¿Bartolomé del Puerto?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí, y el otro.</p>
-
-<p><i>Sietec.</i> Ya, ya, ¿Ferreruelo?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ese mismo.</p>
-
-<p><i>Sietec.</i> ¿Quién está arriba? ¿hay putas?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí, mas mira que está allí una que presume.</p>
-
-<p><i>Sietec.</i> ¿Quién es? ¿la de Toro? pues razon tiene; puta de Toro y
-trucha de Duero.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y la sevillana.</p>
-
-<p><i>Sietec.</i> La seis veces villana, señores, con perdon.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Señora, no hay error; subí vos, alcuza de santero.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores, no se partan, que quiero<span class="pagenum"
-id="Page_130">[p. 130]</span> mirar qué es lo que le dan los
-padrinos, que me va algo en ello.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Decíme, ¿qué dan los padrinos?</p>
-
-<p><i>Comp.</i> Es una usanza en esta tierra que cada uno da á la madre
-segun puede, y hacen veinte padrinos, y cada uno le da.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Pues no ivan allí más de dos con la criatura. ¿Cómo
-hacen tantos?</p>
-
-<p><i>Silv.</i> Mirar, aquella garrafa que traen de agua es la que sobró
-en el bacin cuando se lavaron los que tienen la criatura, y tráenla
-á casa, y de allí envíanla al tal y á la tal, y ansí á cuantos
-quieren, y dicen que por haberse lavado con aquel agua son compadres,
-y así envian, quién una cana de raso, quién una de paño, quién una
-de damasco, quién un ducado ó más, y desta manera es como cabeza de
-lobo para criar la criatura hasta que se case ó se venda si es hija;
-pues notá otra cláusula que hacen aquí las cortesanas, prometen de
-se vestir de blanco ó pardillo, y dicen que lo han de comprar de
-limosnas, y ansí van vestidas á expesas del compaño; y esto de los
-compadres es así.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> No se lo consentirian esto, y otras mil supersticiones
-que hacen, en España.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_131">[p. 131]</span></p>
-
-<p><i>Silv.</i> Pues por eso es libre Roma, que cada uno hace lo que
-se le antoja, agora será bueno ó malo, y mirá cuanto, que si uno
-quiere ir vestido de oro ó de seda, ó desnudo ó calzado, ó comiendo
-ó riendo, ó cantando, siempre vale por testigo, y no hay quien os
-diga, mal haceis ni bien haceis, y esta libertad encubre munchos
-males; ¿pensais vos que se dice en balde por Roma Babilon, sino por
-la muncha confusion que causa la libertad? ¿no mirais qué se dice,
-Roma meretrice, siendo capa de pecadores? aquí, á decir la verdad,
-los forasteros son muncha causa, y los naturales tienen poco del
-antiguo natural, y de aquí nace que Roma sea meretrice y concubina de
-forasteros, y si se dice guay, bien lo dice, haz tu y haré yo, y mal
-para quien lo descubrió; hermano, ya es tarde, vámonos, y haga y diga
-cada uno lo que quisiere.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Pues año de veinte é siete dexa á Roma y véte.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> ¿Por qué?</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Porque será confusion y castigo de lo pasado.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> A huir quien más pudiere.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Pensá que llorarán los barbudos, y mendicarán los ricos,
-y padescerán<span class="pagenum" id="Page_132">[p. 132]</span>
-los susurones, y quemarán los públicos y aprobados ó canonizados
-ladrones.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> ¿Cuáles son?</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Los registros del Jure Cevil.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXV.</h2>
- <p class="subhang">Cómo el auctor dende á pocos dias encontró en casa
- de una cortesana favorida á la Lozana y la habló.</p>
-</div>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿Qué es esto, señora Lozana? ¿ansí me olvidais? al ménos
-mandános hablar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, hablar y servir; tengo que hacer agora, mandáme
-perdonar, que esta señora no me dexa, ni se halla sin mí, que es
-mi señora, y mire vuestra merced, por su vida, qué caparela me dió
-nueva, que ya no quiere su merced traer paño, y su presencia no es
-sino para brocado.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Señora Lozana, decíme vos á mí cosas nuevas, que eso ya
-me lo sé, y soyle yo servidor á esa señora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay, señora! y puede vuestra merced mandar á toda Roma
-y no se estima más; por vida de mi señora, que<span class="pagenum"
-id="Page_133">[p. 133]</span> ruegue al señor dotor cuando venga, que
-le tome otras dos infantescas, y un mozo más, que el mio quiero que
-vaya á caballo con vuestra merced, pues vuestra fama vale más que
-cuanto las otras tienen; mirá, señora, yo quiero venir cada dia acá
-y miraros toda la casa, y vuestra merced que se esté como señora que
-es, que no entienda en cosa ninguna.</p>
-
-<p><i>Cort.</i> Mira quién llama, Madalena, y no tires la cuerda si no te
-lo dice la Lozana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Señora, Señora! ¡asomaos, asomaos! por mi vida, guayas,
-no; él, él, el traidor, ¡ay, qué caballadas que da! él es el que se
-apea; por mi vida y vuestra, abre, abre. ¡Señor mio de mi corazon!
-mirá aquí á mi señora, que ni come ni bebe, y si no viniéredes se
-moria. ¿Vuestra señoría es desa manera, luégo vengo, luégo vengo? que
-yo ya me sería ida, que la señora me queria prestar su paño listado,
-y por no dexalla descontenta, esperé á vuestra señoría.</p>
-
-<p><i>Caballero.</i> Tomá, señora Lozana, comprá paño y no lleveis
-prestado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bésole las manos, que señor de todo el mundo le tengo de
-ver, bésela<span class="pagenum" id="Page_134">[p. 134]</span>
-vuestra señoría y no llorará por su vida, que yo cierro la cámara.
-Oyes, Madalena, no abras á nadie.</p>
-
-<p><span
- id="tn_2"
- class="cambiado"
- title="en el libro impreso: Magdalena"><i>Madalena.</i></span>
-Señora Lozana, ¿qué haré? que no me puedo defender
-deste paje del señor caballero.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿De cuál? ¿de aquel sin barbas? ¿qué te ha dado?</p>
-
-<p><i>Mad.</i> Unas mangas me dió por fuerza, que yo no las queria.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Calla y toma, que eres necia, véte tú arriba y déxamelo
-hablar, que yo veré si te cumple; á vos, galan, una palabra.</p>
-
-<p><i>Paje.</i> Señora Lozana, y áun dos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Entrá, y cerrá pasico.</p>
-
-<p><i>Paj.</i> Señora, mercedes son que me hace, siéntese, señora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No me puedo sentar, porque yo os he llamado, que quiero que
-me hagais un servicio.</p>
-
-<p><i>Paj.</i> Señora, mándeme vuestra merced, que mucho há que os deseo
-servir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá, señor, esta pobreta de Madalena es más buena,
-que no os lo puedo decir, y su ama le dió un ducado á guardar,
-y unos guantes nuevos con dos granos de almizcle, y todo lo ha
-perdido,<span class="pagenum" id="Page_135">[p. 135]</span> y yo no
-puedo estar de las cosas que hace la mezquina, queríaos rogar que me
-empeñásedes esta caparela en cualque amigo vuestro, que yo la quitaré
-presto.</p>
-
-<p><i>Paj.</i> Señora, el ducado veislo aquí, y esotras cosas yo las
-traeré ántes que sea una hora, y vuestra merced le ruegue á Madalena
-de mi parte que no me olvide, que la deseo mucho servir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Hi, hi, hi, ¿y con qué la deseais servir? que sois muy
-mochacho y todo lo echais en crecer.</p>
-
-<p><i>Paj.</i> Señora, pues deso reniego yo, que me crece tanto, que se me
-sale de la bragueta.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si no lo pruebo, no diré bien dello.</p>
-
-<p><i>Paj.</i> Como vuestra merced mandáre, que mercedes son que recibo,
-aunque sea sobre mi capa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay, que me burlaba! parece píldora de torre sanguina
-que así labora; ¿es lagartixa? andar, ¿por dó pasa moja? Ésta es
-tierra que no son salidos del caxcaron y pian; dámelo barbi-poniente,
-si quieres que me aproveche; entraos allá, deslavado, y callá vuestra
-boca. Madalena, vén abaxo, que yo me quiero ir; el paje<span
-class="pagenum" id="Page_136">[p. 136]</span> del señor caballero
-está allí dentro, que se pasea por el jardin, es cari-deslavado, si
-algo te dixere, súbete arriba, y dile que si yo no te lo mando, que
-no lo tienes de hacer, y dexa hacer á mí, que mayores secretos sé yo
-tener que este tuyo.</p>
-
-<p><i>Paj.</i> Señora Madalena, ¡cuerpo de mí! siempre me echas unos
-encuentros como broquel de Barcelona. Mirá bien que esta puta güelfa
-no os engañe, que es de aquellas que dicen: Marica, cuécelo con
-malvas.</p>
-
-<p><i>Mad.</i> Estad quedo, así me ayude Dios, mas me sobajais vos que un
-hombre grande, por eso los páxaros no viven mucho; ¿que hacés? ¿todo
-ha de ser eso? tomá, bebeos estos tres huevos, y sacaré del vino;
-esperá, os lavaré todo con este vino griego, que es sabroso como
-vos.</p>
-
-<p><i>Paj.</i> Ésta y no más, que me duele el frenillo.</p>
-
-<p><i>Mad.</i> ¿Heos hecho yo mal?</p>
-
-<p><i>Paj.</i> No, sino la Lozana.</p>
-
-<p><i>Mad.</i> Dexála torne la encrucijada.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXVI">
- <p><span class="pagenum" id="Page_137">[p. 137]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXVI.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la Lozana va á su casa, y encuentra su criado
- y responde á cuantos la llaman.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Es posible que yo tengo de ser faltriquera de bellacos?
-venid Azuaga, ¿es tiempo? ¿no sabeis dar vuelta por do yo estó? anda
-allí á donde yo he estado, y decí á Madalena que os dé las mangas que
-dixo que le dió el paje, que yo se las guardaré, no se las vea su
-ama, que la matará; y vení presto.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Pues caminá vos, que está gente en casa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Quién?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Aquel canónigo que sanastes de lo suyo, y dice que le
-duele un compañon.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ay, amarga, ¿y por qué no se lo vistes vos si era
-peligroso?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Y ¿qué sé yo? no me entiendo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá qué gana teneis de saber y aprender, como no
-miráriades como hago yo, que estas cosas quieren gracia, y la
-melecina ha de estar en la lengua, y aun<span class="pagenum"
-id="Page_138">[p. 138]</span>que no sepais nada, habeis de fingir que
-sabeis y conoceis para que ganeis algo, como hago yo, que en decir
-que Avicena fué de mi tierra dan crédito á mis melecinas; sólo con
-agua fria sanará, y si él viera que se le amansaba, cualque cosa os
-diera, y mirá que yo conozco al canónigo, que él verná á vaciar los
-barriles, y ya paso su dia, que, por mi vida, si no viene cayendo,
-que ya no hago credencia, y por eso me entraré aquí y no iré allá,
-que si es mal de cordon ó cojon, con las habas cochas en vino,
-puestas encima bien deshechas, se le quitará luégo, por eso andá
-decíjelo, que allí os espero con mi compadre.</p>
-
-<p><i>Mario.</i> Señora Lozana, acá, y hablarémos de cómo las alcagüetas
-son sutiles.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, por agora me perdonará, que vó de priesa.</p>
-
-<p><i>German.</i> Ojo á Dios, señora Lozana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá, que ya no os quiero bien, porque dexastes á la
-Dorotea, que os hacia andar en gresca, por tomar á vuestra Lombarda,
-que es más dexativa que menestra de calabaza.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> Pues pese al mundo malo, ¿habian de turar para siempre
-nuestros amo<span class="pagenum" id="Page_139">[p. 139]</span>res?
-por vida del embaxador, mi señor, que no pasaréis de aquí si no
-entrais.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No me lo mande vuestra merced que voy á pagar un par de
-chapines allí, á Batista chapinero.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> Pues entrá, que buen remedio hay, vén acá, llama tú aquel
-chapinero.</p>
-
-<p><i>Surro.</i> Señor, sí.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> ¡Oh señora Lozana! ¿qué venida fué ésta? sentaos; vén acá,
-saca aquí cualque cosa que coma.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No, por vuestra vida que ya he comido, sino agua fresca.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> Va, que eres necio, sácale la conserva de melon que
-enviaron ayer las monjas lombardas, y tráele de mi vino.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por el alma de mi padre, que ya sé que sois Alixandro, que
-si fuésedes español, no seríades proveido de melon, sino de buenas
-razones; señor, con vos estaria toda mi vida, salvo que ya sabeis que
-aquella señora quiere barbi-ponientes, y no jubileos.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> ¿Qué me decis, señora Lozana? que más caricias me hace que
-si yo fuese su padre.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues mire vuestra merced que ella me dixo que queria bien
-á vuestra merced<span class="pagenum" id="Page_140">[p. 140]</span>
-porque parescia á su agüelo, y no le quitaba tajada.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> Pues veis ahí, mirá otra cosa, que cuando como allá, si yo
-no le meto en boca no come, que para mí no me siento mayor fastidio
-que vella enojada, y siempre cuando yo voy su fantesca y mis mozos la
-sirven mal.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No se maraville vuestra merced, que es fantástiga, y
-querrá las cosas prestas, y querria que vuestra señoría fuese de su
-condicion, y por eso ella no tiene sufrimiento.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> Señora, concluí, que no hay escudero en toda Guadalajara
-más mal servido que yo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, yo tengo que hacer, suplícole no me detenga.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> Señora Lozana, ¿pues cuándo seréis mia todo un dia?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mañana; que no lo sepa la señora.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> Só contento, y á buen tiempo, que me han traido de Tibuli
-dos truchas, y vos y yo las comerémos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Beso sus manos, que si no fuera porque vó á buscar á casa
-de un señor un pulpo, que sé yo que se los traen de España, y tollo,
-y oruga, no me fuera, que<span class="pagenum" id="Page_141">[p.
-141]</span> aquí me quedára con vuestra señoría todo hoy.</p>
-
-<p><i>Germ.</i> Pues tomá, pagaldo, no vengais sin ello.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bésole las manos que siempre me hace mercedes, como á
-servidora suya que só.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXVII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXVII.</h2>
- <p class="subh2">Cómo va por la calle y la llaman todos, y un
- portugues que dice:</p>
-</div>
-
-<p><i>Portugues.</i> Las vuestras beso.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y yo las suyas, una y boa.</p>
-
-<p><i>Port.</i> Señora, sí, rapa la gracia de Deus; só vuestro.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Deso comerémos, pagá si quereis, que no hay coño de
-balde.</p>
-
-<p><i>Canavario.</i> ¿A quién, digo, señora Lozana tan de priesa? ¿sois
-forrier de aquélla?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Para vuestra merced no hay priesa, sino vagar y como él
-mandáre.</p>
-
-<p><i>Guardaropa.</i> ¿Me encomiendo, mi señora?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor sea vuestra merced de sus enemigos.</p>
-
-<p><i>Can.</i> ¿De dónde, por mi vida?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_142">[p. 142]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> De buscar compañía para la noche.</p>
-
-<p><i>Guard.</i> Señora, puede ser, mas no lo creo, que quien menea la
-miel, panales ó miel come.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá, que no en balde sois andaluz, que más há de tres
-meses que en mi casa no se comió tal cosa, vos, que sois guardaropa y
-teneis mill cosas que yo deseo, y tan mísero sois agora como antaño,
-¿pensais que ha de durar siempre? No seais fiel á quien piensa que
-sois ladron.</p>
-
-<p><i>Guard.</i> Señora, enviarme aquí á vuestro criado, que no seré
-mísero para serviros.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vivais vos mil años, que burlo por vuestra vida; veis,
-viene aquí mi mozo, que parece, y que fué pariente de Algecira.</p>
-
-<p><i>Guard.</i> Alegre viene, parece que ha tomado la paga. Camina,
-pariente, y enfardeláme esas quixadas, que entraréis do no
-pensastes.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, pues yo os quedo obligada.</p>
-
-<p><i>Guard.</i> Andá, señora, que si puedo yo verné á deciros el sueño y
-la soltura.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Cuando mandáredes.</p>
-
-<p><i>Pierreto.</i> Cabo de escuadra de vuestra merced, señora Lozana,
-adio, adio.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A Dios va quien muere.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_143">[p. 143]</span></p>
-
-<p><i>Sobrestante.</i> Señora, una palabra.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Diciendo y andando, que vó de priesa.</p>
-
-<p><i>Sob.</i> Señora, cuerpo del mundo, ¿por qué no quereis hacer por mí,
-pues lo puedo yo pagar mejor que nadie?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, ya lo sé; mas voy agora de priesa, otro dia habrá,
-que vó á comprar para esta vuestra favorida una cinta napolitana
-verde, por hacer despecho al cortecero, que ya lo ha dexado.</p>
-
-<p><i>Sob.</i> ¿Es posible? pues él era el que me quitaba á mí el favor,
-tomá, y comprá una para ella y otra para vos; y más os pido de merced
-que os sirvais desta medalla, y hagais que se sirva ella de mí, pues
-que está sede vacante, que yo, señora Lozana, no seré ingrato á
-vuestros trabajos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, vení á mi casa esta tarde, que ella viene ahí, que
-ha de pagar un mercader, y allí se trabajará en que se vea vuestro
-extrato.</p>
-
-<p><i>Sob.</i> Sea, ansí me encomiendo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si sois comendador, seldo en buen hora, aunque sea de
-Córdoba.</p>
-
-<p><i>Comendador.</i> Señora Lozana, ¿por qué no os servis de vuestros
-esclavos?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, porque me vencés de gen<span class="pagenum"
-id="Page_144">[p. 144]</span>tileza, y no sé qué responda, y no quise
-bien á hombre en este mundo, sino á vuestra merced, que me tira el
-sangre.</p>
-
-<p><i>Com.</i> ¡Oh cuerpo de mí! ¿y por ahí me tirais? soy perro viejo y
-no me dexo morder; pero si vos mandais, sería yo vuestro por servir
-de todo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, yo me llamo Sancho.</p>
-
-<p><i>Com.</i> ¿Qué come ese vuestro criado?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, lo que come el lobo.</p>
-
-<p><i>Com.</i> Eso es porque no hay pastor ni perro que se lo defienda.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, no, sino que la oveja es mansa, y perdonáme,
-que todo comendador, para ser natural, ha de ser portugues ó
-galiciano.</p>
-
-<p><i>Com.</i> Dóla á todos los diablos, y qué labia tiene, si tuviera
-chimenea.</p>
-
-<p><i>Notario.</i> Señora Lozana, ¿así os pasais?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, no miraba, y voy corriendo porque mi negro criado se
-enoja, que no tiene dinero para gastar, y vóyselo á dar, que están
-en mi caxa seis julios y medio, que dice que quiere pagar cierta
-leña.</p>
-
-<p><i>Not.</i> Pues vení acá, Peranzules, tomá, id vos y pagá la leña, y
-quedaos vos aquí, que quiero que veais una emparedada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por vida de vuestra merced, que<span class="pagenum"
-id="Page_145">[p. 145]</span> pasé por su casa, y sospeché que no
-estaba allí, que suelo yo vella, y con la priesa no puse mientes, por
-mi vida que la tengo de ver.</p>
-
-<p><i>Not.</i> Entrá allá dentro, que está haciendo carne de
-membrillos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Es valenciana, y no me maravillo.</p>
-
-<p><i>Not.</i> ¿Qué te parece, Germanera? la Lozana pasó por aquí y te
-vido.</p>
-
-<p><i>Beat.</i> ¿Y por que no entró la puta moza? ¿pensó que estaba al
-potro?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay! ¿ansí me tratais? más vale puta moza que puta
-jubilada en el publique. ¡Por vida del Señor, que si no me dais mi
-parte, que no haga la paz!</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXVIII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXVIII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo va la Lozana en casa de un gran señor, y pregunta
- si por dicha le querrian rescebir uno de su tierra que es venido, y posa
- en su casa.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Decime, señores, ¿quién tiene cargo de tomar mozos en casa
-deste señor?</p>
-
-<p><i>Palafrenero.</i> Voto á Dios que es vuestra merced española.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_146">[p. 146]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, sí; ¿por qué no? ¿soy por ventura tuerta ó ciega?
-¿por qué me tengo despreciar de ser española? muy agudillo salistes,
-como la hija del herrero que peyó á su padre en los cojones; tornaos
-á sentar.</p>
-
-<p><i>Palaf.</i> Señora, teneis razon.</p>
-
-<p><i>Escudero.</i> Señora, si no le pesa á vuestra merced, ¿es ella el
-mozo? que todos la tomarémos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por Dios sí, que á vos busco yo, sé que no soy lecho que me
-tengo de alquilar.</p>
-
-<p><i>Badajo.</i> No lo digo por tanto, sino porque no veo venir ninguno
-con vuestra merced, pensé que queríades vos, señora, tomarme á mí por
-servidor.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Déxese deso hoy, respóndame á lo que demando.</p>
-
-<p><i>Otro.</i> Señora, el maestro desta lo tomará, que lo ha menester.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, por su vida que me lo muestre.</p>
-
-<p><i>Bad.</i> Señora, agora cavalgo, si lo quiere esperar, éntrese aquí y
-hará colacion.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, merced me hará, que cuando venga ese señor me
-lo envie á mi casa, y allí verá el mozo si le agradáre, que es
-un valiente mancebo, y es estado toda su<span class="pagenum"
-id="Page_147">[p. 147]</span> vida rufian, que aquí ha traido dos
-mujeres, una de Écija, otra de Niebla; ya las ha puesto á ganar.</p>
-
-<p><i>Otro.</i> ¿Dónde, señora, en vuestra casa?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, no, mas ahí junto.</p>
-
-<p><i>Señor de la casa.</i> ¿Quién es esta mujer? ¿qué busca?</p>
-
-<p><i>Escudero.</i> Monseñor, no sé quién es, ya se lo queria demandar.</p>
-
-<p><i>Monseñor.</i> ¿Etate espagnola?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Monseñor, soy buena hidalga y llámome la Lozana.</p>
-
-<p><i>Mons.</i> Sea enhorabuena; ¿sois de nuestra tierra?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Monseñor, sí.</p>
-
-<p><i>Señor.</i> ¿Qué os place desta casa?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Monseñor, el patron della.</p>
-
-<p><i>Mons.</i> Que se os dé, y más, si más mandáredes.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Beso las manos de vuestra señoría reverendísima, quiero que
-me tenga por suya.</p>
-
-<p><i>Mons.</i> De buena gana, tomá, y venínos á ver.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Monseñor, yo sé hacer butifarros á la ginovesa, garafurias,
-y albóndigas, y capirotada, y salmorejo.</p>
-
-<p><i>Señ.</i> Andá haceldo, y traérnoslo vos<span class="pagenum"
-id="Page_148">[p. 148]</span> misma mañana para comer, ¡cuánto tiempo
-há que yo no sentí decir salmorejo! déxala entrar mañana cuando
-venga, y vay tú allá, que sabrás compralla lo necesario, y mira si ha
-menester cualque cosa, cómprasela, ¡oh qué desenvuelta mujer!</p>
-
-<p><i>Despensero.</i> Señora, si quereis cualque cosa, decímelo, que soy
-el despensero.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, solamente carbon, y será más sabroso.</p>
-
-<p><i>Despens.</i> Pues, ¿dó morais? y enviaros he dos cargas por la
-mañana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor al Burgo do moraba la de los Rios, si la
-conocistes.</p>
-
-<p><i>Despens.</i> Señora, sí, esperá un poco y tal seréis vos como ella,
-mas sobre mí que no compreis vos casa, como ella, de solamente quitar
-cejas y componer novias; fué muy querida de romanas, ésta fué la que
-hacia la esponja llena de sangre de pichon para los virgos, esto
-tenía que no era interesal, y más ganaba por aquello, y fué ella en
-mejor tiempo que no esta sinsonaderas, que fué en tiempo de Alejandro
-VI, cuando Roma triunfaba, que habia más putas que frailes en
-Venecia, y filósofos en Grecia, y médicos en Florencia, y cirujanos
-en Francia, y maravedís en España, ni estu<span class="pagenum"
-id="Page_149">[p. 149]</span>fas en Alemaña, ni tiranos en Italia,
-ni soldados en campaña, y vos siempre mozo, ¿no la conocistes? pues
-cualque cosa os costaria, y esta Lozana nos ha olido que ella os
-enfrenará, á mí fidamani; miralda que allí se está con aquel puto
-viejo rapaz.</p>
-
-<p><i>Balij.</i> Si la conozco, me dice el borracho del despensero, yo
-fuí el que dormió con ella la primera noche que puso casa, y le
-pagué la casa por tres meses. Por vida de monseñor mio, que juraré
-que no vi jamas mejores carnes de mujer, y las preguntas que me hizo
-aquella noche me hicieron desbalixar todos los géneros de puta que
-en esta tierra habia, y agora creo que ella los sabe mejor por su
-experiencia.</p>
-
-<p><i>Badajo.</i> Ésta no hace jamas colada sin sol.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXIX">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXIX.</h2>
- <p class="subhang">Cómo torna su criado, que venga presto, que la
- esperan una hija puta y su madre vieja.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿A qué tornais, mal-urde? ¿hay cosa nueva?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Acabá, vení, que es venida aquella madre.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_150">[p. 150]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Callá, callá, que ya os entiendo, ¿vacía verná, segun Dios
-la hizo?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No; ya me entendeis y bueno.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Uno solo?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Tres y otras dos cosas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué, por mi vida?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Ya lo veréis, caminá, que yo quiero ir por lo que dexo
-tras la puerta de su casa, y veis aquí su llave.</p>
-
-<p><i>Senes Paje.</i> Señora Lozana, acá, acá, mirá acá arriba.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ya, señor, os veo, mas poco provecho me viene de vuestra
-vista, y estoy enojada porque me contrahicistes en la comedia de
-carnaval.</p>
-
-<p><i>Senes.</i> Señora Lozana, no me culpeis, porque, como vi vuestra
-saya y vuestro tocado, pensé que vos lo habíades prestado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo lo presté, mas no sabía para qué, á osadas que si lo
-supiera que no me engañáran, pero de vos me quejo, porque no me
-avisastes.</p>
-
-<p><i>Senes.</i> ¿Cómo decis eso? á mí me dixeron que vos estovistes
-allí.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si estuve, mas dixéronme que me llamaba monseñor
-vuestro.</p>
-
-<p><i>Senes.</i> ¿No vistes que contrahicieron<span class="pagenum"
-id="Page_151">[p. 151]</span> allí á munchos? y ninguna cosa fué tan
-placentera como vos á la gelosía, reputando al otro de potroso, que
-si lo hiciera otrie quizá no mirára ansí por vuestra honra como yo,
-por eso le suplico me perdone, y sírvase destas mangas de velludo que
-mi padre me mandó de cena.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo os perdono, porque sé que no sois malicioso, vení
-mañana á mi casa, que ha de venir á comer comigo una persona que os
-placerá.</p>
-
-<p><i>Otro paje.</i> So caballo ligero de vuestra merced.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ay, cara de putilla sevillana; me encomiendo que voy de
-priesa.</p>
-
-<p><i>Hija.</i> ¿Tiro la cuerda? esperá, que ni hay cuerda ni cordel.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues vení abaxo.</p>
-
-<p><i>Hij.</i> Ya va mi señora madre.</p>
-
-<p><i>Granadina.</i> Vos seais la bien venida.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y vos la bien hallada, aunque vengo enojada con vos.</p>
-
-<p><i>Madre.</i> ¿Y por qué comigo, sabiendo vos que os quiero bien, y
-no vernia yo con mis necesidades y con mis secretos á vos, si os
-quisiese mal?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Cómo? ¿vos sois mi amiga y mi corazon, y venisme cargada
-á casa, sabien<span class="pagenum" id="Page_152">[p. 152]</span>do
-que haria por vos y por vuestra hija otra cosa que estas apretaduras,
-y tengo yo para vuestro servicio un par de ducados?</p>
-
-<p><i>Gran.</i> Señora Lozana, mirá que con las amigas habeis de ganar,
-que estais preñada y todo será menester, y cuanto más, que á mi hija
-no le cuesta sino demandallo, y tal vuelta se entra ella misma en la
-guardaropa de monseñor, y toma lo que quiere y envia á casa, que,
-como dicen, más tira coño que soga; estos dos son agua de ángeles,
-y éste es azahar, y éste cofin son dátiles, y esta toda es llena
-de conficion, todo venido de Valencia, que se lo envia la madre de
-monseñor, y mirá, señora Lozana, á mí me ocurre otro lance, que para
-con vos se puede decir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué, señora?</p>
-
-<p><i>Gran.</i> Un señor no me dexa á sol ni á sombra, y me lo paga bien,
-y me da otro que mi hija no me dará, y no sé cuándo terné necesidad,
-mirá qué me aconsejais.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Lo que os aconsejé siempre, que si vos me creyérades, más
-há de un año que habíades de comenzar, que en Roma todo pasa sin
-cargo de conciencia, y mirá que os perdistes en no querer más que
-no os dará<span class="pagenum" id="Page_153">[p. 153]</span> ese
-otro, y era peloso y hermoso como la plata, y no queria sino viudas
-honradas como vos.</p>
-
-<p><i>Gran.</i> Señora Lozana, mirá, como se dice lo uno se diga todo, yo
-os diré por qué no lo hice, que bien estaba yo martela por él, mas
-porque se echó con mi hija no quise pecar dos veces.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No seríades vos la primera que eso hace en Roma sin temor,
-tantos ducados tuviésedes, eso bien lo sabía yo, mas por eso no dexé
-de rogároslo, porque veia que era vuestro bien, y si le veo, le
-tengo de decir que me hable, por eso es bueno tener vos una amiga
-cordial, que se duele de vos, que perdeis lo mejor de vuestra vida,
-que pensais que estais en Granada, do se hace por amor. Señora, aquí
-á peso de dineros, daca y toma, y como dicen, el molino andando gana,
-que guayas tiene quien no puede; ¿qué hace vuestra hija? ¿púsose
-aquello que le dí?</p>
-
-<p><i>Gran.</i> Señora, sí; y dice que mucho le aprovechó, que le dixo
-monseñor: ¡qué coñico tan bonico!</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues tenga ella advertencia que cuando monseñor se lo
-quiera meter, le haga estentar un poco primero.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_154">[p. 154]</span></p>
-
-<p><i>Gran.</i> Sí hará, que ya yo lo avisé, aunque poco sé deso, que á
-tiento se lo dixe.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Todas sabemos poco, mas á la necesidad no hay ley, y mirá
-que no coma vuestra hija menestra de cebolla, que abre muncho, y
-cuando se toca tire la una pierna y encoxa la otra.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXX">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXX.</h2>
- <p class="subh2">Cómo viene su criado, y con él un su amigo, y ven salir
- las otras de casa.</p>
-</div>
-
-<p><i>Ulíxes.</i> ¿quién son aquellas que salen de casa de la Lozana?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No sé, decíaos yo que caminásemos, y vos de muncha
-reputacion.</p>
-
-<p><i>Ulíx.</i> Pues no quiero ir allá, pues no hay nadie.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Andá, vení, que os estaréis jugando con madona.</p>
-
-<p><i>Amigo.</i> Dígoos que no quiero, que bien sabe ella si pierde no
-pagar, y si gana hacer pagar, que ya me lo han dicho más de cuatro
-que solian venir allí, y siempre quiere porqueta ó berengenas, que un
-julio le dí yo<span class="pagenum" id="Page_155">[p. 155]</span> el
-otro dia para ellas, y nunca me convidó á la pimentada que me dixo;
-todo su hecho es palabras y ha mamuxerías, andá, poneos del lodo vos
-y ella, que su casa es regagero de putas, y no para mí, pese á tal
-con el judio, mirá cómo me engañaba, no se cure que á ella tengo de
-hacer que le pujen la casa, y á él, porque es censal de necios, le
-tengo de dar un dia de zapatazos. Ésta ha sido la causa que se echase
-mi amiga con dos hermanos, es turca, y no hay más que pedir, pues
-venga á monseñor con sus morcillas ó botifarros, que no quiero que su
-señoría coma nada de su mano; ¿compadre me queria hacer? pese á tal
-con la puta sin sonaderas.</p>
-
-<p><i>Compañero Valerian.</i> ¿Qué hacés, caballero, aquí solo? ¿Hay caza
-ó posta, ó sois de guardia hoy de la señora Lozana?</p>
-
-<p><i>Ulíx.</i> Señor, ántes estoy muy enojado con su señoranza.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> Eso quiero oir; que martelo teneis, ó muncha razon.</p>
-
-<p><i>Ulíx.</i> Ántes muncha razon, que sé yo castigar putas lo mejor del
-mundo.</p>
-
-<p><i>Val.</i> Sois hidalgo y estais enojado, y el tiempo halla dos
-cosas, y ella está en Roma y se domará; ¿sabeis cómo se da la<span
-class="pagenum" id="Page_156">[p. 156]</span> definicion á esto que
-dicen, Roma, la que los locos doma, y á las veces las locas? si
-mirais en ello, á ellos doman ellas, y á ellas doma la carreta, así
-que vamos por aquí, veamos que hace, que yo tambien ando tras ella
-por mis pecados que cada dia me promete y jamas me atiende.</p>
-
-<p><i>Ulíx.</i> Mirá, si imos allá, voto á Dios que tenemos de pagar la
-cena, segun Dios la hizo, mas no me curo por serviros, que guay de
-quien pone sus pleitos en manos de tales procuradores como ella.</p>
-
-<p><i>Val.</i> Mirá que mañana irá á informar, por eso solicitémosla hoy;
-tif, taf, señora Lozana, mándanos abrir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Anda; ¿quién es, que me parece que es loco ó privado?
-familiares son, tira esa cuerda.</p>
-
-<p><i>Val.</i> ¿Qué se hace, señora?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores, cerner y amasar, y ordenar de pellejar.</p>
-
-<p><i>Ulíx.</i> Eso de pellejar que me place; pellejedes, pellejon,
-pelléjame este cojon.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bivas y adivas, siempre coplica.</p>
-
-<p><i>Val.</i> Señora, salí acá fuera, á teneros palacio venimos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Soy contenta, si quereis jugar dos á dos.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_157">[p. 157]</span><i>Val.</i> Sea
-ansí; mas vuestro criado se pase allá y yo aquí, y cada uno ponga.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo porné mi papo.</p>
-
-<p><i>Val.</i> ¿Cuál, señora?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Todos dos, qué hambre tengo.</p>
-
-<p><i>Val.</i> Pues yo porné por vuestra merced.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo me porné por vos á peligro donde vos sabeis.</p>
-
-<p><i>Val.</i> Señora, eso fuese y mañana pascua; pues pon tú.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Só contento; prestáme, compañero.</p>
-
-<p><i>Ulíx.</i> ¡Voto á Dios! que no me tomeis por ahí, que no quiero
-prestar á nadie nada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que le prestes, que yo te los pagaré en la
-Garza montesina.</p>
-
-<p><i>Ulíx.</i> Dos julios le daré, que no tengo más.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ora juga, que nosotros somos dos y vosotros veinte y
-cuatro, como jurados de Jaen.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXXI">
- <p><span class="pagenum" id="Page_158">[p. 158]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXI.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la Lozana soñó que su criado caia en el rio, y otro
- dia lo llevaron en prision.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Agora me libre Dios del diablo, con este soñar que yo
-tengo, y si supiese con qué quitármelo, me lo quitaria; queria saber
-cualque encantamiento para que no me viniesen estos sobresaltos que
-queria haber dado cuanto tengo por no haber soñado lo que soñé esta
-noche; el remedio sería que no durmiese descubierta ni sobre el lado
-izquierdo, y dicen que cuando está el estómago vacío, que entónces
-el hombre sueña, y sí ansí es, lo que yo soñé no será verdad; mas
-muchas veces he yo soñado, y siempre ha salido verdad, y por eso estó
-en sospecha que no sea como la otra vez, que soñé que se me caian
-los dientes y moví otro dia. Y vos, cuando os metistes debaxo de mí,
-qué soñabades que vuestros enemigos os querian matar, ¿no vistes lo
-que me vino á mí aquel dia? que me querian saltear los porquerones
-de Torre Sabela, cuando lo del tributo, que la señora Apuleya,
-por reir ella y verme bra<span class="pagenum" id="Page_159">[p.
-159]</span>vear, lo hizo. Esto que soñé no querria que fuese verdad,
-mirá, no vais en todo hoy al rio, no se me ensuelva el sueño.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Yo soñaba que venía uno, y que me daba de zapatazos, y yo
-determinaba de matallo, y desperté.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá, por eso solo meteré vuestra espada do no la halleis,
-que no quiero que me amancilleis, si solamente vos tuviésedes tiento
-y hiriésedes á uno ó á dos, no se me daria nada, que dineros y favor
-no faltarian, mas como comenzais, pensais que estais en la Rota de
-Ravena, y por el sacrosanto saco de Florencia, que si no os enmendais
-de tanta bravura, ¿como hago yo por no besar las manos á ruines? que
-más quiero que me hayan menester ellos á mí que no yo á ellos; quiero
-vivir de mi sudor, y no me empaché jamas con casadas ni con virgos,
-ni quise vender mozas, ni llevar mensaje á quien no supiese yo cierto
-que era puta, ni me soy metida entre hombres casados, para que sus
-mujeres me hagan desplacer, sino de mi oficio me quiero vivir; mirá,
-cuando vine en Roma, de todos los modos de vivir que habia me quise
-informar, y no supe lo que sé agora, que si como me entremetí entre
-cortesanas,<span class="pagenum" id="Page_160">[p. 160]</span> me
-entremetiera con romanas, mejor gallo me cantára que no me canta,
-como hizo la de los Rios, que fué aquí en Roma peor que Celestina,
-y andaba á la romanesca vestida con baticulo, y entraba por todo, y
-el hábito la hacia licenciada, y manaba en oro, y lo que le enviaban
-las romanas valia más que cuanto yo gano; cuándo grano ó leña, cuando
-tela, cuando vino la bota entera, mas como yo no miré en ello,
-comencé á entrar en casas de cortesanas, y si agora entro en casa de
-alguna romana, tiénelo por vituperio, no porque no me hayan munchas
-menester, y porque só tan conocida me llaman secretamente; andá vos,
-comprá eso que os dixe anoche, y mirá no os engañen, que yo me voy á
-la judería á hablar á Trigo, por ver la mula que parió, que cualque
-pronóstico es parir una mula en casa de un cardenal.</p>
-
-<p><i>Olivero.</i> A vos, mancebo; ¿qué hace la señora Lozana?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Señor, quiere ir fuera.</p>
-
-<p><i>Comp.</i> ¿Y vos, dó is?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> A comprar ciertas berengenas para hacer una pimentada.</p>
-
-<p><i>Oliv.</i> Pues no sea burla, que no seamos todos en ella.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_161">[p. 161]</span></p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Andad acá, y compradme vos las especias y los huevos,
-y vení á tiempo, que yo sé que os placerán, veislas allí buenas;
-¿cuántas das?</p>
-
-<p><i>Oliv.</i> Cómpralas todas.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Cuanto voy de tuti.</p>
-
-<p><i>Pecigerolo.</i> Un carlin.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Un groso.</p>
-
-<p><i>Frutarolo.</i> ¿No quieres?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Seis bayoques.</p>
-
-<p><i>Pecig.</i> Señor no, lasa estar.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Quién te toca?</p>
-
-<p><i>Pecig.</i> Mete quí, que sé.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Va, borracho, que no son tuyas, que yo las traia.</p>
-
-<p><i>Pecig.</i> ¡Pota de Santa Nula! ¿tú ne mente per la cara de la
-gola?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Va daquí, puerco, y rásgame la capa, así vivas tú como son
-tuyas.</p>
-
-<p><i>Pecig.</i> Pota de mi madre, ¿io no te vidi? espeta veray si lo diro
-al barrachelo.</p>
-
-<p><i>Barrachelo.</i> Espera, espera, español, no huyas, tómalo, y llévalo
-en Torre de Nona, ¿de aqueste modo compras tú y robas al pobre
-hombre? va dentro no te cures, va di tú al capitan que lo meta en
-secreta.</p>
-
-<p><i>Esbir.</i> ¿En qué secreta?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_162">[p. 162]</span></p>
-
-<p><i>Barr.</i> En la mazmorra ó en el forno.</p>
-
-<p><i>Galindo.</i> Hecho es.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXXII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo vino el otro su compañero corriendo, y avisó la
- Lozana, y va ella radiando buscando favor.</p>
-</div>
-
-<p><i>Comp.</i> Señora Lozana, á vuestro criado llevan en prision.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay! ¿qué me decis? que no se me habia de ensolver mi
-sueño, ¿y cuántos mató?</p>
-
-<p><i>Comp.</i> Señora, eso no sé yo cuántos ha él muerto, por un
-revendedor creo que le llevan.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, amarga de mí, que tambien tenía tema con regateros! Es
-un diablo travieso, infernal, que si no fuese por mí ciento habria
-muerto; mas, como yo le tengo limpio, no encuentra con sus enemigos,
-no querría que nadie se atravesase con él, porque no cata ni pone,
-sino como toro es cuando está comigo, mirá qué hará por allá fuera,
-es que no es osado á relevar; si lo supistes el otro dia cuando se
-le cayó la capa que no le dexaron cabello<span class="pagenum"
-id="Page_163">[p. 163]</span> en la cabeza, y guay dellos si le
-esperáran, aunque no los conoció, con la priesa que traia, y si yo no
-viniera, ya estaba debaxo la cama buscando su espada; señor, yo voy
-aquí en casa de un señor que lo haga sacar.</p>
-
-<p><i>Oliv.</i> Pues mire vuestra merced, si fuere menester favor, á
-monseñor mio pornemos en ello.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, ya lo sé, salen los cautivos cuando son vivos; ¡ay
-pecadora de mí! bien digo yo, á mi hijo Lozano no me lo cerquen
-cuatro.</p>
-
-<p><i>Malsin.</i> Mirá cómo viene la trujamana de la Lozana, voto á
-Dios, no parece sino que va á informar auditores, y que vienen las
-audiencias tras ella; ¿qué es eso, señora Lozana? ¿qué rabanillo es
-ése?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Toma! que noramala para quien me la tornare, no mirais vos
-como yo vengo, amarga como la retama, que me quieren ahorcar á mi
-criado.</p>
-
-<p><i>Mals.</i> Tenés, señora, razon, tal mazorcon y cetera para que no
-esteis amarga si lo perdiésedes, allá va la puta Lozana, ella nos
-dará que hacer hoy. ¿Veis, no lo dije yo? monseñor quiere cavalgar,
-para putas sobra caridad, si fuera un pobre<span class="pagenum"
-id="Page_164">[p. 164]</span> no fuéramos hasta despues de comer,
-¡oh pese á tal con la puta que la parió, que la mula me ha pisado!
-ahorcado sea el barachelo si no lo ahorcáre ántes que lleguemos, no
-parará nuestro amo hasta que se lo demande al senador; caminad, que
-deciende monseñor y la Lozana.</p>
-
-<p><i>Mons.</i> Señora Lozana, perdé cuidado, que yo lo traeré conmigo,
-aunque sean cuatro los muertos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Monseñor, sí, que yo voy á casa de la señora Velasca para
-que haga que vaya el abad luégo á Su Santidad, por si fueren más los
-muertos que cuatro, que á mi criado yo lo conozco, que no se contentó
-con los enemigos, sino que si se llegó alguno á despartir, tambien
-los llevaria á todos por un rasero.</p>
-
-<p><i>Polidoro.</i> Señora Lozana, ¿qué es esto, que is enojada?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, mi criado, que me mete en estos pleitos.</p>
-
-<p><i>Pol.</i> ¿En qué, señora mia?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Que lo quieren ahorcar por castigador de bellacos.</p>
-
-<p><i>Pol.</i> Pues no fatigueis, que yo os puedo informar mejor lo que
-sentí decir delante de Su Santidad.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_165">[p. 165]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y qué, señor, por mi vida? que soy yo toda vuestra, y os
-haré cavalgar de balde putas honestas.</p>
-
-<p><i>Pol.</i> Soy contento; el arzobispo, y el abad, y el capitan que
-envió la señora Julia demandaban al senador de merced vuestro criado,
-y que no lo ahorcasen, ya su excelencia era contento que fuese en
-galera, y mandó llamar al Barrachelo, y se quiso informar de lo
-que habia hecho, si merecia ser ahorcado: el Barrachelo se rió, su
-excelencia dixo, ¿pues qué hizo? dixo el Barrachelo que estando
-comprando merenzane ó berengenas, hurtó cuatro, y ansí todos se
-rieron, y su excelencia mandó que luégo lo sacasen, por eso no esteis
-de mala voluntad.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, ¡guay de quién poco puede! si yo me hallára allí,
-por la leche que mamé, que al Barrachelo yo le hiciera que mirára
-con quién vivia mi criado; soy vuestra, perdóneme que quiero ir á mi
-casa, y si es venido mi criado, enviallo he al Barrachelo que lo bese
-en el tranchallo él y sus zaphos.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXXIII">
- <p><span class="pagenum" id="Page_166">[p. 166]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXIII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la Lozana vido venir á su criado, y fueron á
- casa, y cayó él en una privada por más señas.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Salistes, chinchirinbache? ¿cómo fué la cosa? no me
-quereis vos á mí creer, siempre lo tuvo el malogrado ramazote de
-vuestro agüelo, caminá, mudaos, que yo verné luégo.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Venid á casa, ¿dó quereis ir? ¿fuistes á la judería?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí que fuí, mas estaban en pascua los judíos, ya les dixe
-que mala pascua les dé Dios, y ni la mula parida, lo que parió
-muerto.</p>
-
-<p><i>Trinchante.</i> Señora Lozana, ¿qué es eso? alegre viene vuestra
-merced.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, veislo aquí, que cada dia es menester hacer paces
-con tres ó con dos, que á todos quiere matar, y sábeme mal mudar
-mozos, que de otra manera no me curaria.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> El bellaco Diego Mazorca como sale gordo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor la gavia lo hizo, eran todos amigos mios, por
-eso se dice el tuyo allé<span class="pagenum" id="Page_167">[p.
-167]</span>gate á la peña, mas no te despeña; entra y mira la casa,
-que con este señor quiero hablar largo, y tan largo que le quiero
-contar lo que pasó anoche el embaxador de Francia con una dama
-corsaria que esta mañana, cuando se levantaba, la puso tres coronas
-en la mano, ella no se contentaba, y él dixo: ¿cómo, señora? ¿sírvese
-al Rey un mes por tres coronas, y vos no me serviréis á mí una noche?
-dámelas acá.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> Voto á Dios, que tuvo razon, que por mí ha pasado, que
-las putas no se quieren contentar con tres julios por una vez, como
-que no fuese plata; pues, voto á Dios que oro no lo tengo de dar sino
-á quien lo meresciere á ojos vistas, poné mientes que esas tales
-vienen á cuatro torneses ó á dos sueldos, ó diez cuatrines, ó tres
-maravedís. Señora, yo siento rumor en vuestra casa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ay amarga, ¿si vino álguien por los tejados y lo mata mi
-criado? sobí, señor.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> ¿Qué cosa, qué cosa? sobí, señora, que siento llamar, y
-no sé dónde.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay de mí! agora subió mi criado, ¿dónde está? escucha,
-¿dónde estais? Adalí, Fodolí.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_168">[p. 168]</span></p>
-
-<p><i>Trinch.</i> Para el cuerpo de mí, que lo siento, señora, mirá allá
-dentro.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, ya he mirado y no está en toda la cámara, que aquí
-está su espada.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> Pues, voto á Dios, que no se lo comió la papa resolla,
-que yo lo siento. Mirá, cuerpo de Dios, está en la privada y
-andámoslo á buscar, sorbe, no te ahogues, dad acá una cuerda, ¿estás
-en la mierda?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Tirá, tirá más.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> Asete pese á tal contigo, que agora saliste de prision y
-veniste á caer en la mierda.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Así, bien, ¿qué haceis? tirá, tirá.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> Tira tú como bellaco, traga tajadas, vení acá, señora,
-ayudáme á tirar este puerco.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Tirá más, que me desvaro, tirá bien, no soltés.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> Va allá, pese á tal con quien te parió, que no te
-lavarás con cuanta agua hay en Tíber, dalde en que se envuelva el
-Conde de Carrion.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Cómo caiste?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Por apartarme de una rata grande caí.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_169">[p. 169]</span></p>
-
-<p><i>Trinch.</i> Señora, voto á Dios, que esto vale mill ducados, salir
-de prision y caer en la melcocha, por no morir malogrado á las uñas
-de aquella leona.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, es desgraciado y torpe el mal aventurado.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> Yo me voy, váyase á lavar al rio.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vení, señor, y tomá un poco de letuario.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> No puedo, que tengo de trinchar á mi amo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Buen olor llevais vos para trinchar, is oliendo á mierda
-perfeta, trinchá lo que vos quisiéredes, por eso no dexo de ser
-vuestra.</p>
-
-<p><i>Trinch.</i> Yo, de vuestra merced, y acuérdese.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Soy contenta; veisla, está á la gelosía, cara de rosa, yo
-quiero ir aquí á casa de una mi perrochiana, luégo torno.</p>
-
-<p><i>Salamanquina.</i> Por mi vida, Lozana, que no paseis sin entrar, que
-os he menester.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, voy de priesa.</p>
-
-<p><i>Sal.</i> Por vida de la Lozana, que vengais para tomar un consejo de
-vos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si entro, me estaré aquí más de quince dias, que no tengo
-casa.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_170">[p. 170]</span></p>
-
-<p><i>Sal.</i> Mira puta, que compré, y más espero, siéntate, y estáme
-de buena gana, que ya sé que tu criado es salido, que no te costó
-nada, que el abad lo sacó, que él pasó por aquí y me lo dixo, y le
-pesó porque no estaba por otra cosa más, para que vieras tú lo que
-hiciera.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A vos lo agradezco, mas no queda por eso, que más de diez
-ducados me cuesta la burla.</p>
-
-<p><i>Sal.</i> Yo te los sacaré mañana cuando jugaren, al primer resto;
-sús, comamos y triunfemos, que esto nos ganarémos, ¿de cuanto
-trabajamos qué será? ellos á hoder, y nosotras á comer como soldados
-que están alojados á discricion; el despachar de las buldas lo pagará
-todo, ó cualque minuta, ya sabes, Lozana, cómo vienen dos mill
-ducados del abadía, los mill son mios, y el resto poco á poco.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXXIV">
- <p><span class="pagenum" id="Page_171">[p. 171]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXIV.</h2>
- <p class="subh2">Cómo va buscando casa la Lozana.</p>
-</div>
-
-<p><i>Escudero.</i> ¿Qué buscais, señora Lozana? ¿hay en que pueda el
-hombre servir á vuestra merced? mirá por los vuestros, y servíos
-dellos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, no busco á vos, ni os he menester, que teneis mala
-lengua vos y todos los desa casa, que parece que os preciais en decir
-mal de cuantas pasan, pensá que sois tenidos por maldicientes, que ya
-no se osa pasar por esta calle por vuestras malsinerías, que á todas
-quereis pasar por la maldita, reprochando cuanto llevan encima, y
-todos vosotros no sois para servir á una sino á usanza de putería, el
-dinero en la una mano, y en la otra el tú me entiendes, y oxalá fuese
-ansí; cada uno de vosotros piensa tener un duque en el cuerpo, y por
-eso no hay puta que os quiera servir ni oir, pensá cuánta fatiga
-paso con ellas, cuando quiero hacer que os sirvan, que mill veces
-soy estada por dar con la carga en tierra, y no oso por no venir en
-vuestras lenguas.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_172">[p. 172]</span></p>
-
-<p><i>Esc.</i> Señora Lozana, ¿tan cruel sois? ¿por dos ó tres que dicen
-mal nos meteis á todos vuestros servidores? catad que la juventud no
-puede pasar sin vos, porque la pobreza la acompaña, y es menester
-ayuda de vecinos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No digan mal, si quieren coño de balde.</p>
-
-<p><i>Esc.</i> Señora, mirá que se dice que á nadie hace injuria quien
-honestamente dice su razon, dexemos esto. ¿Dónde se va que gocés?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A empeñar estos anillos y estos corales, y buscar casa á mi
-propósito.</p>
-
-<p><i>Esc.</i> ¿Y por qué quiere vuestra merced dexar su vecindad?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, quien se muda Dios lo ayuda.</p>
-
-<p><i>Esc.</i> No se enmohecerán vuestras baratijas, ni vuestras palomas
-fetarán.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No me curo, que no soy yo la primera, las putas cada tres
-meses se mudan por parecer fruta nueva.</p>
-
-<p><i>Esc.</i> Verdad es, mas las favoridas no se mudan.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues yo no só favorida, y quiero buscar favor.</p>
-
-<p><i>Esc.</i> Señora Lozana, buscais lo que vos<span class="pagenum"
-id="Page_173">[p. 173]</span> podeis dar, ¿quién puede favorecer al
-género masculino ni al femenino mejor que vos? y podeis tomar para
-vos la flor.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ya pasó solia, y vino tan buen tiempo, que se dice pesa y
-paga, éste es todo el favor que os harán todas las putas, hállase que
-en ellas se expenden ciento mil ducados, y no lo tomés en burla, que
-un banquero principal lo dió por cuenta á Su Santidad.</p>
-
-<p><i>Esc.</i> Son prestameras holgadas, no es maravilla, para ellas
-litigamos el dia por reposar la noche, son dineros de beneficios sin
-cura.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y áun pinsiones rematadas entre putas.</p>
-
-<p><i>Esc.</i> ¿A qué modo se les da tanto dinero, ó para qué?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo os diré, en pinsiones ó alquiler de casas, la una ha
-envidia á la otra, y dexan pagada aquélla por cuatro ó cinco meses, y
-todo lo pierden por mudar su fantasía, y en comer, y en mozos, y en
-vestir y calzar, y leña y otras provisiones, y en infantescas, que
-no hay cortesana, por baxa que sea, que no tenga su infantesca, y no
-pueden mantenerse á sí, y todavía procuran de tenerla buena ó mala; y
-las sier<span class="pagenum" id="Page_174">[p. 174]</span>vas, como
-han sido putas, sacan por partido que quieren tener un amigo que cada
-noche venga á dormir con ellas, y ansí roban cuanto pueden.</p>
-
-<p><i>Esc.</i> Señora, el año de veinte y siete ellas serán fantescas á
-sus criadas, y perdonáme que os he detenido, porque no querria jamas
-carecer de vuestra vista, mirá que allí ví yo esta mañana puesta una
-locanda, y es bonica casa, aparejada para que cuando pasen puedan
-entrar sin ser vistas vuestras feligresas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Callá, malsín; queríades vos allí para que entrasen por
-contadero, yo sé lo que me cumple.</p>
-
-<p><i>Esc.</i> ¡Oh qué preciosa es este diablo! yo queria expedir gratis,
-mas es taimada andaluza, y si quiere hacer por uno, vale más estar
-en su gracia que en la del gran Soldan. Mirá cuál va su criado tras
-ella; adiós, Zarpilla.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Me recomiendo, cavallero: el cavallo no se comprará
-ogaño, piensan estos puercos revestidos de chamelotes hidalgos de
-Cantalapiedra, villanos, atestados de paja cevadaza, que porque se
-alaben de grandes caramillos, por eso les han de dar de cavalgar las
-pobres mujeres; voto á San<span class="pagenum" id="Page_175">[p.
-175]</span> Junco, que á éstos yo los haria pagar mejor, como dixo un
-loco en Porcuna, este monte no es para asnos.</p>
-
-<p><i>Julio.</i> ¿Qué es eso, Rodrigo Roido? ¿hay negocios? ¿con quién las
-habeis?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> No, con nadie, sino serviros; ¿habeis visto la Lozana?</p>
-
-<p><i>Jul.</i> Decí vuestra ama, no os avergonceis, andá, que allí entró,
-hacelda salir, que la espero, y decí que le quiero dar dineros,
-porque salga presto.</p>
-
-<p><i>Talillo.</i> ¿Quién es?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Yo só; ¿está acá ella?</p>
-
-<p><i>Tal.</i> ¿Quién ella? decid, duelos os vengan, vuestra ama la señora
-Lozana, y esperá, cabron. Señora Lozana, vuestro criado llama.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Abrildo, mi alma, que él no habrá comido, y veréis cuál lo
-paro.</p>
-
-<p><i>Tal.</i> Sube, Abenamar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué quereis? ¿por dineros venis? pues tan blanco el ojo
-caminá, ¿no os dí ayer tres julios? ¿ya los gastastes? ¿so yo vuestra
-puta? andá, tornaos á casa.</p>
-
-<p><i>Oropesa.</i> Señora Lozana, llamaldo, que yo le daré dineros
-que expenda, vén acá, Jacómina, va, saca diez julios, y dáselos
-que coma, que su ama aquí se estará esta<span class="pagenum"
-id="Page_176">[p. 176]</span> semana, y dale á comer, no se vaya.
-Vén acá, Rampin, va, come allí con aquellos mozos, duelos te vengan,
-vosotros no llamaréis á nadie por comer y reventar.</p>
-
-<p><i>Mozos.</i> Señora, venga, que él de casa es; vén acá, come, pues que
-veniste tarde, que milagro fué quedar este bocado del jamon, corta y
-come, y beberás.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Ya he comido, no quiero sino beber.</p>
-
-<p><i>Tal.</i> Pues, cuerpo de tal contigo, ¿en ayunas quieres beber, como
-bestia? Señora Lozana, mandalde que coma, que ha vergüenza.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Come presto un bocado, y despacha el cuerpo de la salud.</p>
-
-<p><i>Tal.</i> ¿Qué esperas? come, pese á tal con quien te parió, ¿piensas
-que te tenemos de rogar? ves ahí vino en esa taza de plata, paso,
-paso, ¿qué diablos has? ¡oh, pese á tal contigo! ¿y las tripas echas?
-sal allá, que no es atriaca, ved aquí, oh cuerpo de Dios con quien
-te bautizó, que no te ahogó por grande que fueras, y ¿no te podias
-apartar? sino manteles y platos y tazas todo lo llenó este vuestro
-criado, cara de repelon trasnochado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué es esto de que reviesa? algo<span class="pagenum"
-id="Page_177">[p. 177]</span> vido sucio, que él tiene el estómago
-liviano.</p>
-
-<p><i>Tal.</i> ¿Qué es eso que echa? ¿son lombrices?</p>
-
-<p><i>Mozos.</i> Agora, mi padre, son los bofes en sentir el tocino.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dénle unas pasas para que se le quite el hipar, no se
-ahogue.</p>
-
-<p><i>Mozos.</i> Guay dél si comiera más, Dios quiso que no fué sino un
-bocado.</p>
-
-<p><i>Orop.</i> No será nada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no querria que le quebrase en ciciones, porque su
-padre las tuvo siete años, de una vez que lo gustó.</p>
-
-<p><i>Tal.</i> ¡Amarga de tí, Guadalajara! Señora Lozana, no es nada, que
-lleva la cresta hinchada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Hijo mio, ¿tocino comes? guay de mi casa, no te me
-ahogues.</p>
-
-<p><i>Tal.</i> ¡Quemado sea el venerable tocino!</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXXV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXV.</h2>
- <p class="subhang">Cómo yendo en casa de otra cortesana vino su criado,
- y lo hizo vestir entre sus conocidos.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Mira, Jacómina, no despiertes á la señora, déxala dormir,
-que el abad no la dexó dormir esta noche, ya se fué á can<span
-class="pagenum" id="Page_178">[p. 178]</span>cillería por dineros,
-allá desollará cualque pobre por estar en gracia de tu ama. Yo me
-salí pasico, cierra la puerta y mira si me demanda di que fuí á mi
-casa.</p>
-
-<p><i>Jacómina.</i> Sí haré, mas acordaos de mí.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿De qué?</p>
-
-<p><i>Jacóm.</i> Que me traigais aquello para quitar el paño de la
-cara.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y ¿qué piensas? ¿por dos julios te habian de dar los
-porcelletes, y limon, y agraz estilado, y otras cosas que van dentro?
-hermana, es menester más dineros si quieres que te traiga buena
-cosa.</p>
-
-<p><i>Jacóm.</i> Toma veis ahí cinco julios, y no lo sepa mi señora, que
-mi vizcaíno me dará más si fueren menester.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Por qué no le dices tú á ese tu vizcaíno que me hable?
-que yo te lo haré manso, que te dará más, y no le digas que me has
-dado nada, que yo le haré que pague el agua y la fatiga, y á mi
-mozo quiero que le dé una espada de dos manos liviana; mañana te lo
-trairé, que para una romana lo tengo de hacer, que es muy morena,
-y me ha de dar uvas para colgar, y más que sacaré calla callando,
-y tú, si quieres ser hermosa, no seas mísera de lo que puedes ser
-larga; saca dese tu namo<span class="pagenum" id="Page_179">[p.
-179]</span>rado lo que pudieres, que en mi casa te lo hallarás, y
-de tu señora me puedes dar mill cosas que ella lo tome en placer.
-Ansí se ayudan las amigas, ¿quién sabe si tú algun tiempo me habrás
-menester? que las amas se mueren y las amigas no faltan, que tu serás
-aún con el tiempo cortesana, que ese lunar sobre los dientes dice que
-serás señora de tus parientes, y todos te ayudarémos, que ventura
-no te faltará, sino que tú estás ciega con este vizcaíno, y yo sé
-lo que me sé, y lo que más de dos me han dicho, sino que no quiero
-que salga de mí, que yo sé dónde serías tú señora, y mandarías y no
-serías mandada, y me vó que tengo que hacer, aquí verná mi mozo, dale
-tú aquello que sabes que escondimos; veslo, aquí viene, ¿venís? ¿es
-hora, merdohem? entrá allá con Jacómina, y despues id á casa, y cerrá
-bien, y vení que me hallaréis en casa de la señora del solacio.</p>
-
-<p><i>Blason.</i> Señora Lozana, ¿dónde, dónde tan de priesa?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ya podeis pensar, mujer que es estada cuatro sábados mala,
-y sin ayuda de nadie, mirá si tengo de darme priesa á rehacer el
-tiempo perdido; ¿qué pensais?<span class="pagenum" id="Page_180">[p.
-180]</span> ¿que me tengo de mantener del viento, como camaleon? no
-tengo quien se duela de mí, que vosotros sois palabras de presente y
-no más.</p>
-
-<p><i>Blas.</i> ¡Oh señora Lozana! sabe bien vuestra merced que yo soy
-palabras de pretérito y futuro, servidor vuestro, mas mirando la
-ingratitud de aquella que vos sabeis, diré yo lo que dixo aquel
-lastimado, <i>patria ingrata, non habebis ossa mea</i>, que quiere decir,
-<i>puta ingrata, non intrabis in corpore meo</i>, ¿cómo, señora Lozana, si
-yo le doy lo que vos misma mandastes, y más, como se ve que no son
-venidos los dineros de mis beneficios cuando se los echo encima, y le
-pago todas las deudas, porque aquella mujer no ha de mirar que yo no
-soy lazarillo, el que cavalgó á su agüela, que me trata peor, voto á
-Dios?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> En eso tiene vuestra merced razon, mas mirá que con el
-grande amor que os tiene, ella hace lo que hace, y no puede más, que
-ella me lo dixo, y si no fuese porque voy agora de priesa á buscar
-unos dineros prestados para comprar á mi criado una capa mediana sin
-ribete, yo haria estas paces.</p>
-
-<p><i>Blas.</i> Señora Lozana, no quiero que<span class="pagenum"
-id="Page_181">[p. 181]</span> sean paces, porque yo determino de
-no vella en toda mi vida; mas por ver que dice, y en qué términos
-anda la cosa, os ruego que vais allá, y mireis por mi honra, como
-vos, señora, soleis, que yo quiero dar á vuestro criado una capa de
-Perpiñan que no me sirvo della, y es nueva, y á vuestra merced le
-enviaré una cintura napolitana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y cuándo?</p>
-
-<p><i>Blas.</i> Luégo, si luégo viene vuestro criado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Veislo, viene; caminá, alvanir de putas, que veis ahí
-vuestro sueño suelto, este señor os quiere honrar, id con él, y vení
-donde os dixe.</p>
-
-<p><i>Blas.</i> Señora, hacé el oficio como soleis.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá, perdé cuidado, que ya sé lo que vos quereis; basta,
-basta.</p>
-
-<p><i>Sustituto.</i> Señora Lozana, acá, acá; pese al turco si en toda mi
-vida os hube menester, agora más que nunca.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ya sé que me quereis, yo no puedo serviros, porque pienso
-en mis necesidades, que no hay quien las piense por mí, que yo y mi
-criado no tenemos pelo de calza ni con qué defendernos del frio.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_182">[p. 182]</span></p>
-
-<p><i>Sust.</i> Señora Lozana, eso es poca cosa para vuestra merced, yo
-daré una cana de medida de estameña fina, y zapatos y chapines,
-y dexáme luégo la medida, que mañana, ántes que vos, señora, os
-levanteis, os lo llevarán, y vuestro mozo envíamelo aquí, que yo
-le daré la devisa de mi señora y mi vida, aunque ella no me quiere
-ver.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y de cuándo acá no os quiere ver? que no dice ella
-eso, que si eso fuera, no me rogára ella á mí que fuese con ella
-disimulada á dar de chapinazos á la otra con quien os habeis
-envuelto, mas no con mi consejo, que para eso no me llama vuestra
-merced á mí, porque hay diferencia della á la señora Virgilia, y
-mirá, señor, ésa es puta salida, que en toda su casa no hay alhaja
-que pueda decir por esta gracia de Dios, que todo está empeñado y se
-lo come la usura, que Trigo me lo dixo: quiere vuestra merced poner
-una alcatraza con aquélla, que su gracia y su reposo y su casa lleva,
-y su saber basta para hacer tornar locos á los sabios, y si vuestra
-merced dará la devisa á mi mozo, será menester que yo me empeñe para
-dalle jubon de la misma devisa.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_183">[p. 183]</span></p>
-
-<p><i>Sust.</i> Andá, señora Lozana, que no suelo yo dar devisa que no dé
-todo; en esto verá que no la tengo olvidada á mi señora Virgilia, que
-voto á Dios, que mejor sé lo que tengo en ella, que no lo que tengo
-en mi casa. Veis, aquí viene el malogrado de vuestro criado con capa,
-parece al superbio de Perusa, que á nadie estima; quédese él aquí, y
-vaya vuestra merced buen viaje.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Cuántas maneras hay en vosotros los hombres por sujetar á
-las sujetas, y matar á quien muere! allá esperaré al señor mi criado,
-por ver cómo le dice la librea de la señora Virgilia.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXXVI">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXVI.</h2>
- <p class="subhang">Cómo un caballero iba con un embaxador napolitano
- travestidos, y vieron de léxos á la Lozana, y se la dió á conocer el
- caballero al embaxador.</p>
-</div>
-
-<p><i>Caballero.</i> Monseñor, ¿ve vuestra señoría aquella mujer que llama
-allí?</p>
-
-<p><i>Embaxador.</i> Sí.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Corramos y tomémosla en medio,<span class="pagenum"
-id="Page_184">[p. 184]</span> y gozará vuestra señoría la más
-excelente mujer que jamas vido, para que tenga vuestra señoría que
-contar si la goza por entero, y si toma conosciencia con ella, no
-habrá menester otro solacio, ni quien le diga mejor cuantas hermosas
-hay, y cada una que es hermosa, que tiene el mejor ver y judicar
-que jamas se vido, porque bebió y pasó el rio de Nilo, y conoce sin
-espejo, porque ella lo es, y como las tiene en plática, sabe cada
-una en qué puede ser loada, y es muy universal en todas las otras
-cosas que para esto de amores se requieren, y mírela en tal ojo que
-para la condicion de vuestra señoría es una perla, desta se puede muy
-bien decir: <i>Mulier que fuit in urbe habens septem mecanicas artes</i>.
-Pues á las liberales jamas le faltó retórica ni lógica para responder
-á quien las estudió, el mirable ingenio que tiene da que hacer á
-los que la oyen. Monseñor, vamos desta parte, esperemos á ver si me
-conoce.</p>
-
-<p><i>Embax.</i> Al cuerpo de mí esta dona yo la vi en Bancos que parlaba,
-muy dulce y con audacia, que parecia un Séneca.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Es parienta del ropero, conterránea de Séneca, Lucano,
-Marcial y Avicena, la tierra lo lleva, está in agilibus, no<span
-class="pagenum" id="Page_185">[p. 185]</span> hay su par, y tiene
-otra excelencia, que lustravit provincias.</p>
-
-<p><i>Embax.</i> ¿Es posible? como riguarda in qua.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ya, ya conocido es vuestra merced, por mi vida, que aunque
-se cubra, que no aprovecha, que ya sé que es mi señor, por mi vida,
-tantico la cara, que ya sé que es de ver y de gozar, ese señor no
-lo conozco, más bien veo que debe ser gran señor. A seguridad le
-suplico que me perdone, que yo lo quiero forzar, por mi vida, que son
-matadores esos ojos, ¿quién es ese señor? que lo sirva yo, por vida
-de vuestra merced, y de su tio, y mi señor.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Señora Lozana, este señor os suplica que le metais debaxo
-de vuestra caparela, y entrará á ver la señora Angelina porque vea
-si tengo razon en decir que es la más acabada dama que hay en esta
-tierra.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A vuestra señoría metelle he yo encima, no debaxo, mas yo
-lo trabajaré, esperen aquí, que si su merced está sola, yo la haré
-poner á la ventana, y si más mandaren, yo verné abaxo, bien estaré
-media hora, paséense un poco, porque les tengo de rogar primero que
-haga un poco<span class="pagenum" id="Page_186">[p. 186]</span> por
-mí, que estoy en gran necesidad, que me echan de la casa, y no tengo
-de qué pagar, que el borracho del patron no quiere ménos de seis
-meses pagados ántes.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Pues no os detengais en nada deso, que la casa se pagará;
-enviáme vos á vuestro criado á mi posada, que yo le daré con qué
-pague la casa, porque su señoría no es persona que debe esperar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Quién es, por mi vida?</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Andá, señora Lozana, que persona es, que no perderéis nada
-con su señoría.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sin eso y con eso sirvo yo á los buenos, esperen.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Monseñor, ¿qué le parece de la señora Lozana? Sus inxertos
-siempre toman.</p>
-
-<p><i>Embax.</i> Me parece que es astuta, que cierto ha de la sierpe é de
-la paloma. Esta mujer sin lágrimas parará más insidias que todas las
-mujeres con lágrimas; por vida del visorey, que mañana coma comigo,
-que yo le quiero dar un brial.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Mírela vuestra señoría á la ventana, no hay tal Lozana
-en el mundo, ya abre, veamos qué dice, cabecea que en<span
-class="pagenum" id="Page_187">[p. 187]</span>tremos, donde ni fierro
-ni fuego á la virtud empece.</p>
-
-<p><i>Embax.</i> Qua piu bella la madre que la filla.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Monseñor, ésta es cárcel de amor; aquí idolatró Calixto,
-aquí no se estima Melibea, aquí poco vale Celestina.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXXVII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXVII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo de allí se despidió la Lozana, y se fué en casa
- de un hidalgo que la buscaba, y estando solos se lo hizo porque diese
- fe á otra que lo sabía hacer.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores, no hay más que hacer, la prision es segurísima,
-la prisionera piadosa, la libertad no se compra, la sujecion aquí se
-estima, porque hay merecimiento para todo, vuestra señoría sea muy
-bien venido, y vuestra merced me tenga la promesa, que esta tarde,
-irá mi criado á su posada, y si vuestra merced manda que le lleve una
-prenda de oro ó una toca tunici, la llevará, porque yo no falte de mi
-palabra, que prometí por todo hoy, á este señor yo lo visitaré.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Señora Lozana, no envieis prenda, que entre vos y mí no se
-pueden perder<span class="pagenum" id="Page_188">[p. 188]</span>
-sino los barriles; enviá, como os dixe, y no cureis de más, y mirá
-que quiere su señoría que mañana vengais á verlo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Beso sus manos y vuestros piés, mas mañana no podrá ser,
-porque tengo mi guarnelo lavado, y no tengo qué me vestir.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> No cureis, que su señoría os quiere vestir á su modo y al
-vuestro, veni ansí como estais, que os convida á comer, y no haga
-esperar, que su señoría come de mañana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por la luz de Dios, no estuviese sin besar tal cara como
-ésa, aunque supiese enojar á quien lo ve.</p>
-
-<p><i>Angelina.</i> Ansí, Lozana, no cureis, andá, dexaldo, que me
-enojaré, aunque su merced no me quiere ver.</p>
-
-<p><i>Cab.</i> Señora, deseoso yo servir, por tanto le suplico que á
-monseñor mio le muestre su casa y sus joyas, porque su señoría tiene
-muchas y buenas, que puede servir á vuestra merced; señora Lozana,
-mañana no se os olvide de venir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No sé si se me olvidará, que soy desmemoriada despues que
-moví, que si tengo de hacer una cosa es menester ponerme una señal en
-el dedo.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_189">[p. 189]</span></p>
-
-<p><i>Cab.</i> Pues vení acá, tomá este anillo, y mirá que es un
-esmeralda, no se os caiga.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sus manos beso, que más la estimo que si me la diera la
-señora Angelina dada.</p>
-
-<p><i>Ang.</i> Andá, que os la dó, y traelda por mi amor.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No se esperaba ménos desa cara de luna llena; ay, señora
-Angelina, míreme, que parezco obispo, por vida de vuestra merced y
-mia, que no estoy más aquí, vén á cerrar, Matehuelo, que me esperan
-allí aquellos mozos del desposado de Hornachuelos, que no hay quien
-lo quiera, y él porfiar y con todas se casa, y ninguna sirve de buena
-tinta.</p>
-
-<p><i>Matehuelo.</i> Cerrar y abriros, todo á un tiempo.</p>
-
-<p><i>Mozos.</i> Vení, señora Lozana, caminá, cuerpo de mí, que mi amo se
-desmaya y os espera, y vos todavía queda, sin vos no valemos nada,
-porque mi amo nunca se rie sino cuando os ve, y por eso mirá por
-nosotros y sednos favorable, agora que le son venidos dineros, ántes
-que se los huelan las bagasas, que voto á Dios, con putas y rufianas
-y tabaqueras no podemos medrar, por eso ayúdenos vuestra merced, y
-haga cuenta que tiene dos esclavos.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_190">[p. 190]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Callá, dexá hacer á mí, que yo lo porné del lodo á dos
-manos, vuestro amo es como el otro que dicen, cantar mal y porfiar,
-él se piensa ser Pedro Aguilocho, y no lo pueden ver putas más que
-al diablo, unas me dicen que no es para nada, otras que lo tiene tan
-luengo que parece anadon, otras que arma y no desarma, otras que es
-mísero, y aquí firmaré yo que primero que me dé lo que le demando,
-me canso, y al cabo saco de la mitad de lo que le pido, que es trato
-cordobés; él quiere que me esté allí con él, y yo no quiero perder
-mis ganancias que tengo en otra parte, y mirá qué teson ha tenido
-comigo, que no he podido sacar dél, que como me daba un julio por
-cada hora que estoy allí, que me dé dos, que más pierdo yo en otras
-partes, que no vine yo de entrada, como el que tiene veinte piezas
-las mejores de Cataluña, y no sé en qué se las expende, que no
-relucen, y siempre me cuenta deudas; pues mándole yo que putas lo han
-de comer á él y á ello todo, no curés, que ya le voy cayendo en el
-rastro; ¿veis el otro mozo dó viene?</p>
-
-<p><i>Marzoco.</i> ¿Qué es eso? ¿dó is, señora?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A veros.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_191">[p. 191]</span></p>
-
-<p><i>Marz.</i> Hago saber á vuestra merced que tengo tanta penca de cara
-de ajo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ésa sea la primera alhaja que falte en tu casa, y áun como
-á tí llevó la landre; tente allá, bellaco, andando se te caiga.</p>
-
-<p><i>Marz.</i> Señor, ya viene la Lozana.</p>
-
-<p><i>Patron.</i> Bien venga el mal si viene solo, que ella siempre vendrá
-con cualque demanda.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué se hace, caballeros? ¿Háblase aquí de cosas de amores
-ó de mí, ó de cualque señora á quien sirvamos todos? por mi vida, que
-se me diga, porque si es cosa á que yo pueda remediar, lo remediaré,
-porque mi señor amo no tome pasion, como suele por demas, y por no
-decir la verdad á los médicos: ¿qué es eso? ¿no me quiere hablar? ya
-me vó, que ansí como ansí aquí no gano nada.</p>
-
-<p><i>Moz.</i> Vení acá, señora Lozana, que su merced os hablará y os
-pagará.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No, no, que ya no quiero ser boba, si no me promete dos
-julios cada hora.</p>
-
-<p><i>Marz.</i> Vení, que es contento, porque más mereceis, máxime si le
-socorreis, que está amorado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y de quién? catá que me corro si de otra se enamoró,
-mas como todo es viento<span class="pagenum" id="Page_192">[p.
-192]</span> su amor, yo huelgo que ame y no sea amado.</p>
-
-<p><i>Marz.</i> ¿Cómo, señora Lozana, y quién es aquel que ama y no es
-amado?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Quién? su merced.</p>
-
-<p><i>Marz.</i> ¿Y por qué?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Eso yo me lo sé, no lo diré sino á su merced solo.</p>
-
-<p><i>Marz.</i> Pues ya me voy, vuestras cien monedas agora, Dios lo
-dixo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá, que ya no es el tiempo de Mari-Castaña.</p>
-
-<p><i>Patron.</i> Dexá decir, señora Lozana, que no tienen respeto á
-nadie, entendamos en otro: yo muero por la señora Angelina, y le daré
-seis ducados cada mes, y no quiero sino dos noches cada semana, ved
-vos si merece más, y por lo que vos dixéredes me regiré.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, digo que no es muncho aunque le diese la metad de
-vuestro oficio de penitencería; mas ¿cómo harémos? que si vuestra
-merced tiene ciertos defectos que dicen, será vuestra merced perder
-los ducados y yo mis pasos.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> ¿Cómo, señora Lozana? ¿y suelo yo pagar mal á vuestra
-merced? Tomá, veis ahí un par de ducados, y hacé que sea la cosa de
-sola signatura.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_193">[p. 193]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Soy contenta, mas no me entiende vuestra merced.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> ¿Qué cosa?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Digo que si vuestra merced no tiene de hacer sino besar,
-que me bese á mí.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> ¿Cómo besar? que la quiero cavalgar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y dónde quiere ir á caballar?</p>
-
-<p><i>Pat.</i> Andá para puta, zagala, burlais.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No burlo, por vida de la señora honrada á quien vos quereis
-cavalgar y armar, y no desarmar.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> ¡Oh pese á tal! ¿Y eso decís? por vida de tal que lo habeis
-de probar, porque tengais qué contar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, ay! por el siglo de vuestro padre que no me hagais
-mal, que ya basta.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> Mal le haga Dios á quien no os lo metiere todo, aunque sepa
-ahogaros, y veréis si estoy ligado, y mirá cómo desarmo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Tal frojolon tenés? esta vez no lo quisiera perder aunque
-supiera hallar mi anillo, que perdí agora cuando venía.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> Tomá, veis aquí uno que fué de monseñor mio, que ni á
-mí se me olvidará, ni á vos se os irá de la memoria de ha<span
-class="pagenum" id="Page_194">[p. 194]</span>blar á esa señora, y
-decilde lo que sé hacer.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, señor, que como testigo de vista, diré el
-aprieto en que me ví; ¡ay, ay! y desos sois, desde aquí voy derecho á
-contar á su merced vuestras virtudes.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> Sí, mas no está, que tomará celos su porfía.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Muncho hará á vuestro propósito, aunque estais ciego, que
-segun yo sé y he visto, esa señora que pensais que es á vuestra vista
-hermosa, no se va al lecho sin cena.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> ¿Cómo? por vida de la Lozana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Que su cara está en mudas cada noche, y las mudas tienen
-esto, que si se dejan una noche de poner qué no valen nada, por eso
-se dice que cada noche daba de cená á la cara.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> ¿Y estas mudas qué son?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Cerillas hechas de uvas asadas, mas si la veis debaxo de
-los paños, lagartixa parece.</p>
-
-<p><i>Pat.</i> Callá, señora Lozana, que tiene gracia en aquel menear de
-ojos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Eso yo me lo tengo, que no soy puta, cuánto más ella que
-vive deso.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_195">[p. 195]</span></p>
-
-<p><i>Pat.</i> Quien á otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena
-mujer, como agora vos.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXXVIII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXVIII.</h2>
- <p class="subh2">Cómo la Lozana entra en la baratería de los gentiles
- hombres y dice:</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Algo tengo yo aquí, que el otro dia cuando vine por no
-tener favor, con seis ducadillos me fuí, de un resto que hizo el
-faraute, mi señor; mas agora que es el campo mio, restos y resto mio
-serán.</p>
-
-<p><i>Octavio.</i> Señora Lozana, resto quexoso será el mio.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá, señor, que no de mí.</p>
-
-<p><i>Aurelio.</i> Vení acá, señora Lozana, que aquí se os dará el resto y
-la suerte principal.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Viva esa cara de rosa, que con esa magnificencia las hacés
-esclavas siendo libres, que el resto dicen que es poco.</p>
-
-<p><i>Aur.</i> ¿Cómo poco? tanto, sin mentir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Crezca de dia en dia, porque gocés tan florida mocedad.</p>
-
-<p><i>Aur.</i> Y vos, señora Lozana, goceis de lo que bien quereis.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_196">[p. 196]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo, señor, quiero bien á los buenos y caballeros que me
-ayudan á pasar mi vida sin decir ni hacer mal á nadie.</p>
-
-<p><i>Oct.</i> Eso tal sea este resto, porque es para vos, tomaldo, que
-para vos se ganó.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Sepamos cuánto es?</p>
-
-<p><i>Oct.</i> Andá, callá y cogé, que todos dicen <i>Amén</i>, sino quien
-perdió, que calla.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Soy yo capellana de todos, y más de su señoría.</p>
-
-<p><i>Oracio.</i> Cogé, señora Lozana, que si los pierdo, en habellos vos
-los gano, aunque el otro dia me motejaste delante de una dama.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo, señor, lo que dixe entónces digo ahora, que ellas me lo
-han dicho, que diz que teneis un diablo que parece conjuro de sacar
-espíritus.</p>
-
-<p><i>Orac.</i> ¡Oh pese á tal! ¿y eso dicen ellas? no saben bien la
-materia.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si no saben la materia, saben la forma.</p>
-
-<p><i>Orac.</i> No hay ninguno malo, mozas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, no, sino que unos tienen más fuerza que otros.</p>
-
-<p><i>Milio.</i> Señora Lozana, hacé parte á todos de lo que sabeis; ¿de
-mí qué dicen, que no me quieren ver ni oir?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_197">[p. 197]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Hay pecador sobre que dicen que vuestra merced es el que
-muncho hizo.</p>
-
-<p><i>Salustio.</i> ¿Y yo, señora Lozana?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vuestra merced el que poco y bueno, como de razon.</p>
-
-<p><i>Camilo.</i> ¿A mí, señora Lozana, qué?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vos, señor, el que no hizo nada que se pareciese.</p>
-
-<p><i>Cam.</i> Porque cayó en mala tierra, que son putas insaciables.
-¿No le basta á una puta una y dos, y un beso tres, y una palmadica
-cuatro, y un ducado cinco? ¿son piltracas?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí para vos, mas no para nos; ¿no sabés que uno que es
-bueno, para sí es bueno, más mejor es si su bondad aprovecha á
-munchos?</p>
-
-<p><i>Cam.</i> Verdad decís, señora Lozana, mas el pecado callado, medio
-perdonado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si por ahí tirais, callaré, mas siempre oí decir que las
-cosas de amor avivan el ingenio, y tambien quieren plática, el amor
-sin conversacion es bachiller sin repetidor, y voyme, que tengo que
-hacer.</p>
-
-<p><i>Aur.</i> Mirá, señora Lozana, que á vos encomiendo mis amores.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y si no sé quién son.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_198">[p. 198]</span></p>
-
-<p><i>Aur.</i> Yo os lo diré si vos mandais, que cerca están, y yo
-léxos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues dexáme agora, que voy á ver si puedo hallar quien me
-preste otros dos ducados para pagar mi casa.</p>
-
-<p><i>Aur.</i> Voto á Dios, que si los tuviera que os los diera, mas dexé
-la bolsa en casa por no perder, y tambien porque se me quebraron
-los cerraderos, mas sed cierta que eso y más os dexaré en mi
-testamento.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Cuándo? soy vuestra sin eso y con eso, véngase á mi casa
-esta noche y jugarémos castañas, y probará mi vino, que raspa; sea á
-cená, y haré una cazuela de pexe, que dicen que venden unas azedias
-frescas vivas, y no tengo quien me vaya por ellas y por un cardo.</p>
-
-<p><i>Aur.</i> Pues yo enviaré á mi mozo esta tarde con todo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vuestra merced será muy bien venido; nunca me encuentra
-Dios sino con míseros lacerados, él caerá, que para la luz de Dios,
-que bobo y hidalgo es.</p>
-
-<p><i>Guardian.</i> ¿Qué se dice, señora Lozana? ¿dó buena?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, á mi casa.</p>
-
-<p><i>Guard.</i> Llegaos aquí al sol, y sacáme<span class="pagenum"
-id="Page_199">[p. 199]</span> un arador, y contáme cómo os va con los
-galanes deste tiempo, que no hay tantos bobos como en mis tiempos, y
-ellas creo que tambien se retiran.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y cómo? si bien supiese vuestra merced, no hay puta que
-valga un maravedí, ni dé de comer á un gato, y ellos, como no hay
-saco de Génova, no tienen sino el maullar, y los que algo tienen
-piensan que les ha de faltar para comer, y á las veces sería mejor
-hoder poco que comer muncho, cuantos he visto enfermos de los riñones
-por miseria de no expender, y otros que piensan que por cesar han de
-vivir, mas es al contrario, que <i>semel in setimana</i> no hizo mal á
-nadie.</p>
-
-<p><i>Alcaide.</i> Por mi vida, señora Lozana, que yo <i>semel in mense</i> y
-<i>bis in anno</i>.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá ya, que ya lo sé, que vuestra merced hace como viejo y
-paga como mozo.</p>
-
-<p><i>Guard.</i> Eso del pagar, mal pecado, nunca acabó, porque cuando era
-mozo pagaba por entrar, y agora por salir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Viva vuestra merced muchos años, que tiene del peribon; por
-eso dadme un alfiler, que yo os quiero sacar diez aradores.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_200">[p. 200]</span></p>
-
-<p><i>Alc.</i> Pues sacá, que por cada uno os daré un grueso.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ya sé que vuestra merced lo tiene grueso, que á su
-puta beata lo oí, que le metiades las paredes adentro, dámelo de
-argento.</p>
-
-<p><i>Alc.</i> Por vida de mi amiga, que si yo los hubiese de comprar,
-que diese un ducado por cada uno, que uno que retuve me costó más de
-ciento.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sofa sería ése, no hace para mí, quiérome ir con mi
-honra.</p>
-
-<p><i>Alc.</i> Vení acá, traidora, sacáme uno no más de la palma.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No sé sacar de la palma ni del codo.</p>
-
-<p><i>Guard.</i> ¿Y de la punta de la picarazada?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> De ahí sí, buscallo, mas no hallarlo.</p>
-
-<p><i>Guard.</i> ¡Oh cuerpo de mí, señora Lozana, que no sabeis de la
-palma y estais en tierra, que los sacan de las nalgas con putarólo, y
-no sabeis vos sacallos al sol con buen aguja!</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sin aguja los saco yo cuando son de oro ó de plata, que de
-otras suertes ó maneras no me entiendo; mejor hará vuestra merced
-darme un barril de mosto para hacer arrope.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_201">[p. 201]</span></p>
-
-<p><i>Guard.</i> De buena gana, enviá por ello y por leña para hacello,
-y por membrillos que cozais dentro, y mirá si mandais más, que á
-vuestro servicio está todo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Soy yo suya toda.</p>
-
-<p><i>Alc.</i> Y yo vuestro hasta las trencas.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XXXIX">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XXXIX.</h2>
- <p class="subh2">Cómo la señora Terencia vido pasar á la Lozana y la
- manda llamar.</p>
-</div>
-
-<p><i>Terencia.</i> Ves allí la Lozana que va de priesa, Migallejo, va,
-asómate y llámala.</p>
-
-<p><i>Migallejo.</i> ¿Señora Lozana? ¿ah, señora Lozana? mi señora le
-ruega que se llegue aquí.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Quién es la señora?</p>
-
-<p><i>Migall.</i> La del capitan.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Aquí se ha pasado su merced? yo huelgo con tal vecina; las
-manos, señora Terencia.</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Las vuestras vea yo en la picota, y á vos encorozada
-sin proceso, que ya sin pecado lo merece, mas para su vejez se le
-guarda; miralda cuál viene, que parece cor<span class="pagenum"
-id="Page_202">[p. 202]</span>ralario de putas y xarahoz de necios,
-díle que suba.</p>
-
-<p><i>Migall.</i> Sobí, señora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ay qué cansada que vengo, y sin provecho, señora, ¿cómo
-está vuestra merced?</p>
-
-<p><i>Ter.</i> A la fe, señora Lozana, enojada, que no me salen mis cosas
-como yo querria, dí á hilar, y hame costado los ojos de la cara
-porque el capitan no lo sienta, y agora no tengo trama.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no os maravilleis, que cada tela quiere trama, el
-otro dia no quisistes oir lo que yo os decia, que de allí sacárades
-trama.</p>
-
-<p><i>Ter.</i> Callá, que sale el capitan.</p>
-
-<p><i>Capitan.</i> ¿Qué es, señora?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, servir á vuestra merced.</p>
-
-<p><i>Cap.</i> ¿Qué mundo corre?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, bueno, sino que todo vale caro, que compran los
-pobres y venden los ricos, duelos tienen las repúblicas cuando son
-los señores mercadantes y los ricos revenden. Este poco de culantro
-seco me cuesta un bayoque.</p>
-
-<p><i>Cap.</i> Hi, hi, hi, comprándolo vos cada dia se sube, mas decíme
-qué mercado hay agora de putas.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_203">[p. 203]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bueno, que no hay hambre dellas, mas todas son míseras, y
-cada una quiere avanzar para el cielo, señor, no quiero más putas,
-que harta estó dellas, si me quisieren en mi casa estaré, como hacia
-Galazo, que á puente Sixto moraba, y allí le iban á buscar las putas,
-para que las aconchase, y si él tenía buena mano, yo la tengo mejor,
-y él era hombre y mujer, que tenía dos naturas, la de hombre como
-muleto, y la de mujer como de vaca, dicen que usaba la una, la otra
-no sé, salvo que lo conocí que hacia este oficio de aconchar, al cual
-yo le sabré dar la manera mejor, porque tengo más conversacion que no
-cuantas han sido en esta tierra.</p>
-
-<p><i>Cap.</i> Dexá eso; decíme cómo os va, que muncha más conversacion
-tiene el Zopin que no vos, que cada dia lo veo con vestidos nuevos
-y con libreas, y siempre va medrado, no sé lo que hace, que toda su
-conversacion es á Torre sanguína.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, maravíllome de vuestra merced, quererme igualar con
-el Zopin, que es fiscal de putas, y barrachel de regantío y rufian
-magro, y el año pasado le dieron un treinton como á puta, no pensé
-que vuestra merced me tenía en esta posesion,<span class="pagenum"
-id="Page_204">[p. 204]</span> yo puedo ir con mi cara descubierta por
-todo, que no hice jamas vileza, ni alcagüetería ni mensaje á persona
-vil; á caballeros y á putas de reputacion, con mi honra procuré de
-interponer palabras, y amansar iras, y reconciliar las partes, y
-hacer paces y quitar rencores, examinando partes, quitar martelos
-viejos, haciendo mi persona albardon por comer pan, y esto se dirá de
-mí, si alguno me querrá poner en fábula: muncho supo la Lozana, más
-que no demostraba.</p>
-
-<p><i>Cap.</i> Señora Lozana, ¿cuántos años puede ser una mujer puta?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dende doce años hasta cuarenta.</p>
-
-<p><i>Cap.</i> ¿Veinte y ocho años?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, sí, hartarse hasta reventar, y perdonadme, señora
-Terencia.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XL">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XL.</h2>
- <p class="subhang">Cómo yendo su camino encuentra con tres mujeres, y
- despues con dos hombres que la conocen de luengo tiempo.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Para qué es tanto ataparse? que ya veo que no pudo el baño
-hacer más que<span class="pagenum" id="Page_205">[p. 205]</span>
-primero habia, salvo lavar lo limpio, y encender color donde no fué
-menester arrebol.</p>
-
-<p><i>Griega.</i> Hi, hi, hi; vuestra casa buscamos, y si no os
-encontrábamos perdiamos tiempo, que imos á cená á una viña, y si no
-pasamos por vuestra mano, no valemos nada, porque tenemos de ser
-miradas, y van otras dos venecianas, y es menester que vos, señora
-Lozana, pongais en nosotras todo vuestro saber, y pagaos; ansí mismo
-vaya vuestro criado con nosotras, y verná cargado de todo cuanto en
-el banquete se diere, y avisaldo que se sepa ayudar, porque cuando
-venga traiga qué rozar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señoras mias, en fuerte tiempo me tomais, que en toda mi
-casa no hay cuatrin ni maravedí, ni cosa aparejada para serviros,
-mas por vuestro amor, y por comenzar á aviar la gente á casa, yo iré
-y buscaré las cosas necesarias para de presto serviros, mi criado
-irá, más por haceros placer que por lo que puede traer, y vosotras
-miráme bien por él, y no querria que hiciese quistion con ninguno,
-porque tiene la mano pesada, y el remedio es que cuando se enciende
-como berraco, quien se halla allí más presto le ponga la mano en el
-cerro, y luégo amansa, y torna como un manso;<span class="pagenum"
-id="Page_206">[p. 206]</span> veislo viene. Anade, anda, ¿qué cosa?
-¿qué cosa? ¿en qué están las alcavalas? como se vé vestido, que
-parece dominguillo de higueral, no estima el resto; volveos, andá
-derecho, ansí relumbre la luna en el rollo como este mi novio, andá
-á casa, y tenémela limpia, y guardá no rompais vos esa librea,
-colgadla; señoras, id á mi casa, que allí moro junto al rio, pasada
-la via Asinaria más abaxo, yo voy aquí á una especiería por ciertas
-cosas para vuestro servicio, aunque sepa dexar una prenda.</p>
-
-<p><i>Griega.</i> Señora Lozana, tomá, no dexeis prenda, que despues
-contarémos, caminá.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay pecadora de mí! ¿quién son éstos? aquí me ternán dos
-horas, ya los conozco, ¡oxalá me muriera cuando ellos me conocieron!
-¡beata la muerte cuando viene despues de bien vivir! Andar, siempre
-oí decir que en las adversidades se conocen las personas fuertes;
-¿qué tengo de hacer? haré cara, y mostraré que tengo ánimo para
-saberme valer en el tiempo adverso.</p>
-
-<p><i>Giraldo.</i> Señora Lozana, ¿cómo esta vuestra merced? no ménos
-poderosa ni hermosa os conocí siempre, y si entónces, mejor agora os
-suplicamos nos tengais por<span class="pagenum" id="Page_207">[p.
-207]</span> hermanos, y muy aparejados para vuestro servicio.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores, ¿cuándo dexé yo de ser presta para servir esas
-caras honradas? que agora y en todo tiempo tuvieron merecimiento
-para ser de mí muy honrados, y no solamente agora que estoy en mi
-libertad, mas siendo sujeta no me faltaba inclinacion para serles muy
-aficionada, bien que yo y mi casa seamos pobres, al ménos aparejada
-siempre para lo que sus mercedes me quisieren mandar.</p>
-
-<p><i>Gir.</i> Señora, servir.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores, beso las manos de vuestras mercedes mill veces,
-y suplícoles que se sirvan de mi pobreza, pues saben que soy toda
-suya. Por vida del Rey, que no me la vayan penar al otro mundo los
-puercos, que les he hecho mill honras cuando estábamos en Damiata y
-en Túnez de Berbería, y agora con palabras prestadas me han pagado,
-Dios les dé el mal año, quisiera yo, pese al diablo, que metieran la
-mano á la bolsa por cualque docena de ducados, como hacia yo en aquel
-tiempo, y si no los tenía se los hacia dar á mi señor Diomedes, y á
-sus criados los hacia vestir, y agora á mala pena me conocen,<span
-class="pagenum" id="Page_208">[p. 208]</span> porque sembré en
-porcuna, bien me decia Diomedes, guárdate, que éstos á quien tú
-haces bien te han de hacer mal. Mirá qué canes reñegados, villanos
-secretos, capotes de terciopelo, por estos tales se debia decir, si
-te ví no me acuerdo, quien sirve á munchos no sirve á ninguno.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XLI">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLI.</h2>
- <p class="subhang">Aquí comienza la tercera parte del retrato, y
- serán más graciosas cosas que lo pasado. Cómo tornó á casa y afeitó
- con lo que traia las sobredichas, y cómo se fueron, y su criado con
- ellas, y quedó sola, y contaba todo lo que habia menester para su
- trato, que queria comenzar, y de aquí adelante le darémos fin.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Agora que me arremangué á poner trato en mi casa, vale todo
-caro, andar, pase por agora por contentar estas putas, que despues yo
-sabré lo que tengo de hacer.</p>
-
-<p><i>Griega.</i> Mirámela cuál viene que le nazcan barbas, narices de
-medalla.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Parece mi casa atalaya de putas; más puse del mio que no me
-distes.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_209">[p. 209]</span></p>
-
-<p><i>Julia.</i> Sus, á mí primero, señora Lozana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá, no cureis, que eso hace primero para esto que á la
-postre, vení acá vos, Gaitero, id con ellas y mirá que es convite de
-catalanes, una vez en vida y otra en muerte, apañá lo que pudiéredes,
-que licencia tenés plomada destas señoras putas, que sus copos lo
-pagarán todo, garveá y traer á casa cara y no palos, caminá delante,
-id cantando.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i></p>
-
-<div class="poem p-2"><div class="stanza">
-<span class="i2">¿Qué dirán que guardo,</span>
-<span class="i0">Malogrado,</span>
-<span class="i0">Qué dirán que guardo?</span>
-</div></div>
-
-<p><i>Loz.</i> Bueno, por mi vida, bueno como almotacen de mi tierra, aquí
-me quedo sola, deseo tenía de venir á mi casa, que, como dicen, mi
-casa y mi hogar cien ducados val, ya no quiero andar tras el rabo de
-putas. Hasta agora no he perdido nada, de aquí adelante quiero que
-ellas me busquen, no quiero que de mí se diga puta de todo trance
-alcatara á la fin, yo quiero de aquí adelante mirar por mi honra,
-que, como dicen, á los audaces la fortuna les ayuda, primeramente
-yo tengo buena mano ligera para quitar cejas, y sélo hacer mejor
-que yo me pienso, y tengo<span class="pagenum" id="Page_210">[p.
-210]</span> aquí esta casa al paso, y tengo este hombre que mira
-por mi casa, y me escalienta, y me da dentro con buen ánimo, y no
-se sabe sino que sea mi mozo, y nunca me demanda celos, y es como
-un siervo ligero, asimismo tengo mucha plática con quien yo tengo
-de usar este oficio, yo soy querida y amada de cuantas cortesanas
-favoridas hay, yo só conocida así en Roma como en el vulgo y fuera de
-Roma de munchos á quien yo he favorecido, y me traerán presentes de
-fuera, que terné mi casa abastecida, y si amuestro favor á villanos
-vernán sus mujeres, y porque las enseñe cómo se han de hacer bellas
-me traerán paxitas de higos y otras mill cosas como la tionlesa por
-el cuatrin del sublimato que le vendí, y como le prometí que otra
-vez le daria otra cosa mejor, porque secretamente se afeitase, pensó
-que hurtaba bogas, y envióme olivas y muchas manzanas y granadas que
-de Baena no podian ser mejores; pues si una villana me conoce, ¿qué
-haré cuando todas me tomen en plática? que mi casa será colmena, y
-tambien si yo asiento en mi casa no me faltarán muchos que yo tengo
-ya domados, y mitirillo por encarnazar, y será más á mi honra y á mi
-pro<span class="pagenum" id="Page_211">[p. 211]</span>vecho, que no
-tomo sabor en casa de otrie, y si quisiere comer en mi casa, será
-á costa de otrie y sabráme mejor. Que no verná hombre aquí que no
-saque dél cuando de la leña, otro el carbon y otro el vino, y otro el
-pan, y otro la carne, y ansí de mano en mano sacaré la expesa, que
-no se sentirá, y esto riendo y burlando, que cada uno será contento
-de dar para estas cosas, porque no parece que sean nada cuando el
-hombre demanda un bayoque para peras, y como les sea poquedad sacar
-un bayoque, sacarán un julio y un carlin, y por ruin se tiene quien
-saca un groso. Ansí que si yo quiero saber vivir, es menester que
-muestre no querer tanto cuanto me dan, y ellos no querrán tomar el
-demas, y ansí se quedará todo en casa; otros vernán que traerán el
-seso en la punta del caramillo, y con éstos se ganará más, porque no
-tienen tiento hasta variar su pasion, y demandándoles darán cuanto
-tienen, y vernán otros que, con el amor que tienen, no comen, y
-hacelles hé comprar de comer, y pagar lo comprado, y hacelles hé
-que coste, y comeré yo y mi criado, y así se castigan los necios, y
-vernán otros que no serán Salomones, y afrentallos luégo en dos<span
-class="pagenum" id="Page_212">[p. 212]</span> ó tres julios para
-cartas, y vernán otros novicios que agora vuelan, á estos tales no
-demandalles nada, sino fingir que si ellos tuviesen que yo no pasaria
-necesidad, y darme han fin á las bragas, y cuanto más si los alabo
-de valientes y que son amados de la tal, y que no vinieron á tiempo,
-y que el enamorado ha de ser gastador como el tal, y no mísero como
-el tal, y alabarlos que tienen gran cosa, que es esto para muchachos
-hacelles reyes, y á todos mirar de qué grado y condicion son, y en
-qué los puedo yo coger, y á qué se extiende su facultad, y ansí
-sacaré provecho y pagamiento, si no en dineros, en otras cosas, como
-de pajes rapiña, y de hijos de mercaderes robayna, y ansí daré á
-todos melecina; yo sé que si me dispongo á no tener empacho, y vo
-por la calle con mi cestillo, y llevo en él todos los aparejos que
-se requieren para aconchar, que no me faltará la merced del señor,
-y si soy vergonzosa seré pobre, y como dicen, mejor es tener que no
-demandar, así que si tengo de hacer este oficio, quiero que se diga
-que no fué otra que mejor lo hiciese que yo. ¿Qué vale á ninguno
-lo que sabe si no lo procura saber y hacer mejor que otrie?<span
-class="pagenum" id="Page_213">[p. 213]</span> ejemplo gratia, si
-uno no es buen jugador, ¿no pierde? ¿si es ladron bueno, sábese
-guardar que no lo tomen? ha de poner el hombre en lo que hace gran
-diligencia, y poca vergüenza y rota conciencia para salir con su
-empresa al corrillo de la gente.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XLII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo estando la Lozana sola diciendo qué le
- convenia hacer para tratar y platicar en esta tierra sin servir
- á nadie, entró el Auctor callando, y disputaron los dos, y dice
- él:</p>
-</div>
-
-<p><i>Auctor.</i> Si está en casa la Lozana quiero vella y demandalla un
-poco de algalia para mi huéspeda, que está sorda. En casa está, dame
-con quien habla, voto á mí que debe de estar enojada con cualque
-puta, y agora todo lo que dice será nada, que despues serán amigas
-ántes que sea noche, porque ni ella sin ellas, ni ellas sin ella no
-pueden vivir, sabello tengo; que cualque cosa no le han querido dar,
-y por esto son todas estas braverías ó braveaduras. ¿Quién mató la
-Leona? ¿quién la mató? matóla vuestro yerno, marido de vues<span
-class="pagenum" id="Page_214">[p. 214]</span>tra hija, así será esta
-quistion, su criado habrá muerto cualque raton, y pensará que sea
-leona; otra cosa es, agora lo entiendo, ¿qué dice de sueños? tambien
-sabe de agüeros, y no sé qué otra cosa dixo de urracas y de tordos
-que saben hablar y que ella sabria vivir; el Perseo he oido, ¡oh
-pese á san con la puta astuta! y no le bastaba Ovidio, sino Perseo,
-quiero sobir, que no es de perder, sino de gozar, de sus desparates,
-y quiero atar bien la bolsa ántes que suba, que tiene mala boca, y
-siempre mira allí, creo que sus ojos se hicieron de bolsa ajena,
-aunque yo siempre oí decir que los ojos de las mujeres se hicieron
-de la bragueta del hombre, porque siempre miran allí, y ésta á la
-bolsa, de manera que para con ella no basta un ñudo en la bolsa y
-dos gordos en la boca, porque huele los dineros donde están. Señora
-Lozana, ¿tiene algo de bueno á que me convide? que vengo cansado, y
-parecióme que no hacia mi deber si no entraba á veros, que, como vos
-sabeis, os quiero yo muncho por ser de hácia mi tierra; bien sabeis
-que los dias pasados me hicistes pagar unas calzas á la Maya, y no
-queria yo aquello, sino cualque viuda que me<span class="pagenum"
-id="Page_215">[p. 215]</span> hiciese un hijo y pagalla bien,
-y vos que no perdiésedes nada en avisarme de cosa limpia sobre
-todo, y harémos un depósito que cualquier mujer se contente, y vos
-primero.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, á todo hay remedio sino á la muerte, asentaos,
-y harémos colacion con esto que ha traido mi criado, y despues
-hablarémos. Va por vino, ¿qué dices? ¡oh buen grado haya tu agüelo!
-¿y de dos julios no tienes cuatrin? pues busca, que yo no tengo sino
-dos cuatrines.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Dexá estar; toma, cambia, y trae lo que has de traer.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, no le deis nada, que él buscará, desa manera
-no le faltará á él qué jugar, caminá pues, vení presto; sabeis,
-señor, que he pensado, que quizá Dios os ha traido hoy por aquí, á
-mí me ha venido mi camisa, y quiero ir esta tarde al estufa, y como
-venga, que peguemos con ello, y yo soy desta complision, que como yo
-quiero, luégo encaxo, y mirá, llegar y pegar todo será uno, y bástame
-á mí que lo hagais criar vos, que no quiero otro depósito, y sea
-mañana, y veníos acá, y comerémos un medio cabrito, que sé yo hacer
-apedreado.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_216">[p. 216]</span></p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Hi, hi; veis, viene el vino <i>in quo est luxuria</i>.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dame á beber, y da el resto del ducado á su dueño.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Qué resto? veislo ahí, todo es guarnacha y malvasía de
-Candía, que cuesta dos julios el bocal, ¿y quereis resto?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá el borracho, y por fuerza habeis vos de traer
-guarnacha, traxerades corso ó griego, y no expendieras tanto.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Andá, hermano, qué bien hicistes traer siempre de lo
-mejor, toma, tráeme un poco de papel y tinta, que quiero notar aquí
-una cosa que se me recordó agora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá, mancebo, sea ese julio como el ducado, hacé de las
-vuestras; señor, si él mete á jugar no torna acá hoy, que yo lo
-conozco.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿En qué pasais tiempo, mi señora?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Cuando vino vuestra merced estaba diciendo el modo que
-tengo de tener para vivir, que quien veza á los papagayos á hablar,
-me vezará á mí á ganar. Yo sé ensalmar, y encomendar y santiguar,
-cuando alguno está ahojado, que una vieja me vezó, que era saludadera
-y buena como yo, sé quitar ahitos, sé para lombrices, sé en<span
-class="pagenum" id="Page_217">[p. 217]</span>cantar la terciana,
-sé remedio para las cuartanas y para el mal de la madre, sé cortar
-frenillos de bobos y no bobos, sé hacer que no duelan los riñones y
-sanar las renes, y sé medicar la natura de la mujer y la del hombre,
-sé sanar la sordera y sé ensolver sueños, sé conocer en la frente la
-phisionomía, y la chiromancía en la mano, y prenosticar.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Señora Lozana, á todo quiero callar, mas á esto de los
-sueños ni mirar en abusiones no lo quiero comportar, y pues sois
-mujer de ingenio, notá que el hombre cuando duerme sin cuidado, y
-bien cubierto y harto el estómago, nunca sueña, y al contrario,
-asimismo, cuando duerme el hombre sobre el lado del corazon, sueña
-cosas de gran tormento, y cuando despierta y se halla que no cayó de
-tan alto como soñaba, está muy contento, y si mirais en ello, veréis
-que sea verdad; y otras veces sueña el hombre que comia ó dormia con
-la tal persona, que há gran tiempo que no la vido, y otro dia verála
-ó hablarán de ella, y piensa que aquello sea lo que soñó, y son los
-humos del estómago, que fueron á la cabeza, y por eso conforman los
-otros sentidos con la me<span class="pagenum" id="Page_218">[p.
-218]</span>moria; ansí que, como dicen los maestros que vezan los
-niños en las materias, muchas veces acaece quel muchacho sueña
-dineros, y á la mañana se le ensuelven en azotes; tambien decís que
-hay aojados, esto quiero que os quiteis de la fantasía, porque no
-hay ojo malo, y si me decis cómo yo ví una mujer que dixo á un niño
-que su madre criaba muy lindo, y dixo la otra, ¡ay qué lindo hijo y
-qué gordico! y al hora el niño no alzó cabeza, esto no era mal ojo,
-mas mala lengua, y dañada intencion y venenosa malicia, como sierpe
-que trae el veneno en los dientes, que si dixera, ¡Dios sea loado
-que lo crió! no le pudiera empecer; y si me decís cómo aquella mujer
-lo pudo empecer con tan dulce palabra, digo que la culebra con la
-lengua hace caricias, y da el veneno con la cola y con los dientes,
-y notá, habeis de saber que todas vosotras, por la mayor parte, sois
-más prestas al mal y á la envidia que no al bien, y si la malicia
-no reinase más en unas que en otras, no conoceriamos nosotros el
-remedio que es signarnos con el signo de la † contra la malicia y
-dañada intencion de aquéllas, digo, que lícitamente se podrian decir
-miembros del diablo; á lo que de los agüe<span class="pagenum"
-id="Page_219">[p. 219]</span>ros y de las suertes decís, digo que si
-tal vos mirais, que haceis mal, vos y quien tal cree, y para esto
-notá que munchos de los agüeros en que miran, por la mayor parte
-son alimañas ó aves que vuelan, á esto digo que es suciedad creer
-que una criatura criada tenga poder de hacer lo que puede hacer
-su Criador, que tú que viste aquel animal que se desperezó, y has
-miedo, mira que si quieres, en virtud de su Criador, le mandarás que
-reviente y reventará, y por esto tú debes creer en el tu Criador, que
-es Omnipotente, y da la potencia y la virtud, y no á su criatura;
-ansí que, señora, la † sana con el romero, no el romero sin la †,
-que ninguna criatura os puede empecer, tanto cuanto la † os puede
-defender y ayudar, por tanto os ruego me digais vuestra intencion.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Cuanto vos me habeis dicho es santo y bueno, mas mirá bien
-mi respuesta, y es que para ganar de comer tengo de decir que sé
-muncho más que no sé, y afirmar la mentira con ingenio, por sacar la
-verdad, ¿pensais vos que si yo digo á una mujer un sueño, que no le
-saco primero cuanto tiene en el buche? y digo luégo cualque cosa, que
-veo yo que allí tiene ella<span class="pagenum" id="Page_220">[p.
-220]</span> ojo, y tal vuelta el anima apasionada no se acuerda de sí
-misma, y yo dígole lo que ella otra vez ha dicho, y como ve que yo
-acierto en una cosa, piensa que todo es ansí, que de otra manera no
-ganaria nada. Mirá el prenóstico que hice cuando murió el emperador
-Maximiliano, que decian quién sería emperador, dixe, yo oí aquel loco
-que pasaba diciendo: oliva despaña, despaña, despaña, que más de un
-año turó, que otra cosa no decian sino despaña, despaña. Y agora que
-há un año que parece que no se dice otro sino carne, carne, carne
-salata, yo digo que gran carnecería se ha de hacer en Roma.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Señora Lozana, ya me quiero ir, y estó siempre á vuestro
-servicio, y digo que es verdad un dicho que munchas veces leí, que,
-<i>quidquid agunt homines, intentio salvat omnes</i>, donde se ve claro
-que vuestra intencion es buscar la vida en diversas maneras, de
-tal modo, que otro cria las gallinas y vos comeis los pollos sin
-prejudicio ni sin fatiga. Felice Lozana, que no habria putas si no
-hubiese rufianas que las inxiriesen á las buenas con las malas.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XLIII">
- <p><span class="pagenum" id="Page_221">[p. 221]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLIII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo salia el Auctor de casa de la Lozana, y
- encontró una fantesca cargada y un villano, con dos asnos cargados
- uno de cebollas y otro de castañas, y despues se fué el Auctor con
- un su amigo, contándole las cosas de la Lozana.</p>
-</div>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿Qué cosa es esto que traés, señoreta?</p>
-
-<p><i>Jacómina.</i> Bastimento para la cena, que viene aquí mi señora y un
-su amigo notario, y agora verná su mozo, que trae dos cargas de leña;
-señor, ¿es vuestra merced de casa? ayúdeme á descargar, que se me cae
-el bote de la mostaza.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Sube, que arriba está la Lozana; ¿qué quieres? ¿tú,
-vendes esas cebollas?</p>
-
-<p><i>Villano.</i> Señor, no sé, son para presentar á una señora que
-se llama la Fresca, que mora aquí, porque me sanó á mi hijo del
-ahito.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Llamá, que ahí está, esas castañas son para que se ahite
-ella, y tú con sus pedos.</p>
-
-<p><i>Villano.</i> Micer, sí.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_222">[p. 222]</span></p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Pues voto á Dios, que no hay letrado en Valladolid
-que tantos cliéntulos tenga, pues aquellas ocultas allá van, que
-por ella demandan, y no me partiré de aquí sin ver el trato que
-esta mujer tiene, allá entra la una y la otra mujer con dos ánades,
-aquélla no es puta, sino mal de madre, yo lo sabré al salir; ya se
-va el villano, ya viene la leña para la cena, milagros hace, que
-la quiere menuda, ya van por más leña, dice que sea seca, al mozo
-envia que traiga especias y azúcar, y que sean hartas y sin moler,
-que traiga candelas de sebo de las gordas, y que traiga hartas por
-su amor, que será tarde, que han de jugar, yo me maravillaba si no
-lo sabía decir á mi fidamani, que ella cene más de tres noches con
-candelas de notario y á costa de cualque monitorio; ¿veis dó sale la
-de los anadones? quiero saber qué cosa es; decíme, madre, ¿cómo os
-llamais?</p>
-
-<p><i>Vitoria.</i> Fijo, Vitoria, enferma de la madre, y esta señora
-española me ha dado aqueste cerote para poner al ombligo.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Decidme, señora, ¿qué mete dentro, si vistes?</p>
-
-<p><i>Vit.</i> Yo os lo diré, balbano y armonia<span class="pagenum"
-id="Page_223">[p. 223]</span>co, que consuma la ventosidad, y
-perdonáme, que tengo priesa.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Andate en buen hora, yo me quiero estar aquí y ver aquel
-palafranero á qué entra allá, que no estará muncho, que ya viene el
-notario ó novio, que será cardico, y moxama le trae el ladron; bueno,
-pues entra, que ahí te quiero yo, que mejor notario es ella que tú,
-que ya está matriculada, ya sale el otro, italiano es, más bien
-habla español y es mi conocido; á vos, Penacho, ¿qué se dice? ¿sois
-servicial á la señora Lozana? ¿qué cosa es eso que llevais?</p>
-
-<p><i>Penacho.</i> ¡Juro á Dios! cosas buenas para el rabo, guarda que tú
-no lo dices á otro, questo es para la hemorroide que tiene monseñor
-mio, adio.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> Va norabuena, que aquí viene quien yo deseaba; si
-vuestra merced viniera más presto viera maravillas, y entre las otras
-cosas oyera un remedio que la señora Lozana ha dado para cierta
-enfermedad.</p>
-
-<p><i>Silvano.</i> Pues deso me quiero reir, que os maravilleis vos de sus
-remedios, sabiendo vos que remedia la Lozana á todos de cualquier mal
-ó bien; á los que á ella ve<span class="pagenum" id="Page_224">[p.
-224]</span>nian no sé agora cómo hace, mas en aquel tiempo que yo la
-conocí, embaucaba las gentes con sus palabras, y por cierto que dos
-cosas le vi hacer, la una á un señor que habia comido tósigo, y ella
-majó presto un rábano sin las hojas, y metiólo en vinagre fuerte, y
-púsoselo sobre el corazon y pulsos; y cuando fué la peste ella en
-Velitre, hizo esto mismo en vino bueno, y que tomase siempre placer,
-y que no se curase de otras píldoras ni purgas. Cada mes de Mayo come
-una culebra, por eso está gorda y fresca la traidora, aunque ella de
-suyo lo era.</p>
-
-<p><i>Auctor.</i> ¿No veis qué prisa se dan á entrar y salir putas y
-notarios?</p>
-
-<p><i>Silv.</i> Vámonos que ya son vacaciones, pues que cierran la
-puerta.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XLIV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLIV.</h2>
- <p class="subhang">Cómo fué otro dia á visitarla este su conocido
- Silvano, y las cosas que allí contaron.</p>
-</div>
-
-<p><i>Silv.</i> Señora Lozana, no se maraville, que quien viene no viene
-tarde, y el deseo<span class="pagenum" id="Page_225">[p. 225]</span>
-grande vuestro me ha traido, y tambien por ver si hay páxaros en los
-nidos de antaño.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, nunca faltan palomas al palomar, y á quien bien os
-quiere no le faltarán palominos que os dar.</p>
-
-<p><i>Silv.</i> No sean de camisa, que todo cuanto vos me decis os creo,
-Dios os bendiga, que gorda estais.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Hermano, como á mis expesas y sábeme bien, y no tengo
-envidia al Papa, y gánolo, y osténtolo, y quiéromelo gozar y
-triunfar, y mal año para putas, que ya las he dado de mano, que por
-la luz de Dios, que si me han menester, que vienen cayendo, que ya no
-soy la que solia; mirá qué casa, y en qué lugar, y qué paramentos, y
-qué lecho que tengo, salvo que ese bellaco me lo gasta cada noche que
-no duerme seguro, y yo que nunca estoy queda, y vos que me entendeis
-que somos tres; hi, hi, acordaisos de aquellos tiempos pasados
-cómo triunfábamos, y habia otros modos de vivir, y eran las putas
-más francas, y los galanes de aquel tiempo no compraban oficios ni
-escuderatos como agora, que todo lo expendian con putas y en placeres
-y convites, agora no hay sino maullantes overo,<span class="pagenum"
-id="Page_226">[p. 226]</span> como dicen en esta tierra, totivento,
-que todo el año hacen hebrero, y ansí se pasan, no como cuando yo me
-recuerdo que venía yo cada sábado con una docena de ducados ganados
-en ménos tiempo que no há que venistes, y agora cuando traigo doce
-julios es muncho, pues Sábado Santo me recuerdo venir tan cansada,
-que estaba toda la Pascua sin ir á estaciones, ni á ver parientas
-ni amigas, y agora este Sábado Santo con negros ocho ducadillos me
-encerré, que me maravillo cómo no me ahorqué, pues las navidades de
-aquel tiempo, los aguinaldos y las manchas que me daban como agora
-cierto, nunca tan gran estrechura se vido en Cataluña ni en Florencia
-como agora hay en Roma; y si mirais en ello, entónces traian unas
-mangas bobas, y agora todos las traen á la perdalesca, no sé, por mí
-lo digo, que me maravillo cómo pueden vivir munchas pobres mujeres
-que han servido esta córte con sus haciendas y honras, y puesto su
-vida al tablero por honrar la córte y pelear y batallar, que no las
-bastaban puertas de hierro, y ponian sus copos por broquel y sus
-oidos por capacetes, combatiendo á sus expesas y á sus acostamientos
-de no<span class="pagenum" id="Page_227">[p. 227]</span>che y de
-dia, y agora ¿qué mérito les dan? salvo que unas rotos sus brazos,
-otras gastadas sus personas y bienes, otras señaladas y con dolores,
-otras paridas y desmamparadas, otras que siendo señoras son agora
-siervas, otras estacioneras, otras lavanderas, otras estableras,
-otras cabestro de símiles, otras alcahuetas, otras parteras, otras
-cámara locanda, otras que hilan y no son pagadas, otras que piden á
-quien pidió y sirven á quien sirvió, otras que ayunan por no tener,
-otras por no poder, ansí que todas esperan que el Senado las provea
-á cada una segun el tiempo que sirvió y los méritos que debe haber,
-que sean satisfechas, y segun piensan y creen que harán una taberna
-meritoria como antiguamente solian tener los romanos y agora la
-tienen venecianos, en la cual todos aquellos que habian servido ó
-combatido por el Senado romano si venian á ser viejos ó quedaban
-lisiados de sus miembros por las armas, ó por la defension del
-pueblo, les daban la dicha taberna meritoria, en la cual les proveian
-del vito é vestito, esto al hora era bueno que el Senado cobraba
-fama y los combatientes tenian esta esperanza, la cual causaba en
-ellos ánimo y<span class="pagenum" id="Page_228">[p. 228]</span>
-lealtad, y no solamente entónces, mas agora se espera que se dará
-á las combatientas en las cuales ha quedado el arte militario, y
-máxime á las que con buen ánimo han servido y sirven en esta alma
-cibdad, las cuales, como dixe, pusieron sus personas y fatigas al
-carro del triunfo pasado por mantener la tierra y tenella abastada y
-honrada con sus personas viniendo de léxos, y luengas partidas y de
-diversas naciones y lenguajes, que si bien se mira en ello, no hay
-tantos lenguajes en Babilonia, adonde yo soy estada en mi juventud;
-ansí que si esto se hiciese, munchas más vernian, y sería como en las
-batallas cuando echan delante la gente armada, y á la postre cuando
-van faltando éstos, los peones y hombres darmas, y esles fuerza
-pelear á ellos y á los otros que esperaban seguir victoria, que si
-bien vencen el campo, no hay quien lo regocije como en la de Ravena,
-ni quien favorezca el placer que consiguen por ser pocos y solos,
-que no tienen quien los ayude á levantar, y así esperan la luna de
-Boloña, que es como el socorro de Escalona; ansí que tornando al
-propósito, quiero decir que cuando á las perdidas y lisiadas y pobres
-y en senetud<span class="pagenum" id="Page_229">[p. 229]</span>
-constitutas no les dan el premio ó mérito que merecen, serán causa
-que no vengan munchas que vinieran á relevar á las naturales las
-fatigas y cansancios y combates, y esto causará la ingratitud que con
-las pasadas usaron, y de aquí redundará que los galanes requieran
-á las casadas y á las vírgenes desta tierra, y ellas darán de sus
-casas, joyas, dinero y cuanto ternán á quien las encubra y á quien
-las quiera, de modo que quedarán los naturales ligeros como siervos
-asentados á la sombra del alcornoque, y ellas contentas y pobres,
-porque se quiere dexar hacer el tal oficio á quien lo sabe menear.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XLV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLV.</h2>
- <p class="subh2">Una respuesta que hace este Silvano, su conocido
- de la Lozana.</p>
-</div>
-
-<p><i>Silv.</i> Por mi vida, señora Lozana, que creo que si fuérades
-vos la misma teoría no dixérades más de lo dicho, mas quiero que
-sepais que la taberna meritoria para esas señoras ya está hecha
-archihospital,<span class="pagenum" id="Page_230">[p. 230]</span>
-y la honra, ayuda y triunfo que ellas dan al Senato es como el
-grano que siembran sobre las piedras, que como nace se seca, y si
-oistes decir que antiguamente cuando venía un romano ó emperador
-con victoria, lo llevaban en un carro triunfante por toda la ciudad
-de Roma, y esto era gran honra, y en señal de forteza una corona de
-hojas de roble, y él asentado encima, y si alguna señal tenía de las
-heridas que en las batallas y combates hobiese rescebido, la mostraba
-públicamente, de manera que entónces el carro y la corona y las
-heridas eran su gloria, y despues su renombre, fama y gloria. ¿Qué
-mejor ni más largo os lo puedo yo dar á entender, señora Lozana, de
-lo que vos misma podeis ver? que como se hacen francesas ó grimanas,
-es necesario que en muerte ó en vida vayan á Santiago de las
-Carretas, y allí el carro y la corona de flores y las heridas serán
-su mérito y renombre á las que vernán, las cuales tomarán <i>audibilia
-pro visibilia</i>; ansí que, señora Lozana, á vos no ha de faltar sin
-ellas de comer, que ayer hablando con un mi amigo hablamos de lo
-que vos alcanzais á saber, porque me recordé cuando nos rompistes
-las<span class="pagenum" id="Page_231">[p. 231]</span> agallas á mí
-y á cuantos estábamos en el banco de ginoveses.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y si entónces las agallas, agora los agallones, y oidme dos
-razones.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XLVI">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLVI.</h2>
- <p class="subh2">Respuesta que da la Lozana en su laude.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Aquel es loado que mira y nota y á tiempo manifiesta, yo
-he andado en mi juventud por Levante, só estada en Nigroponte, y
-he visto y oido munchas cosas, y entónces notaba, y agora saco de
-lo que entónces guardé; ¿no se os acuerda cuándo estaba por ama
-de aquel hijo de vuestro amo, qué concurrencia tenía de aquellos
-villanos que me tenían por médica, y venían todos á mí, y yo les
-decia, andaos á vuestra casa y echáos un ayuda, y sanaban? Aconteció
-que una vieja habia perdido una gallina, que muchos dias habia que
-ponia huevos sobre una pared, y como se encocló, echóse sobrellos,
-y vino la vieja á mí que le dixese de aquella gallina, y yo estaba
-enoxada, y díxele: andá, id á vuestra casa,<span class="pagenum"
-id="Page_232">[p. 232]</span> y traéme la yerba canilla que nace en
-los tejados, y díxeselo porque era vieja, pensando que no subiria, en
-fin, subió, y halló la gallina, y publicóme que yo sabía hacer hallar
-lo perdido, y así un villano perdió una borrica, vino á mí que se la
-encomendase, porque no la comiesen lobos, mandéle que se hiciese un
-cristel de agua fria, y que la fuese á buscar, él hízolo, y entrando
-en un higueral á andar del cuerpo, halló su borrica, y desta manera
-tenía yo más presentes que no el juez. Decíme, por mi vida, ¿quién
-es ese vuestro amigo que decis que ayer hablaba de mí? ¿conózcolo
-yo? reisos, quiérolo yo muncho, porque me contrahace tan natural mis
-ménos y autos, y cómo quito las cejas, y cómo hablo con mi criado, y
-cómo lo echo de casa, y cómo le decia cuando estaba mala, anda por
-esas estaciones, y mira esas putas cómo llevan las cejas, y cómo
-bravea él por mis duelos, y cómo hago yo que le hayan todos miedo, y
-cómo lo hago moler todo el dia soliman, y el otro dia no sé quién se
-lo dixo, que mi criado hacia quistion con tres, y yo, porque no los
-matase, salí y metílo en casa, y cerré la puerta, y él metióse debaxo
-del lecho á buscar la espada, y como yo estaba<span class="pagenum"
-id="Page_233">[p. 233]</span> afanada porque se fuesen ante quél
-saliese, entré y busquélo, y él tiene una condicion, que cuando tiene
-enojo, si no lo desmuele, luégo se duerme, y como lo veo dormido
-debaxo de la cama, me alegré, y digo, en este medio los otros huiran;
-y cómo lo halago, que no se me vaya, y cómo reñimos porque metió el
-otro dia el suyo en una olla que yo la tenía media de agua de Mayo,
-y cómo arma dentro por causa del agua, traia la olla colgada, y yo
-quise más perder la olla y el agua, que no que se le hiciese mal;
-y el otro dia que estaban aquí dos mochachas como hechas de oro,
-parece que el bellaco arma, y tal armada, que todas dos agujetas
-de la bragueta rompió, que eran de gato soriano, y cómo yo lo hago
-dormir á los piés, y él cómo se sube poco á poco, y otras mil cosas
-que cuando yo lo ví contrahacerme, me parecia que yo era. Si vos lo
-viéredes aquí cuando me vino á ver que estaba yo mala, que dixe á
-ese cabron de Rampin que fuese aquí á una mi vecina, que me prestase
-unos manteles, dixo que no los tenía, dixe yo simplemente, mira qué
-borracha, que está ella sin manteles, toma, vé, cómprame una libra
-de lino, que yo me los hilaré, y ansí no la<span class="pagenum"
-id="Page_234">[p. 234]</span> habré menester. Señor, yo lo dixe, y él
-lo oyó, no fué menester más, como él há tiempo, cuando yo no pensaba
-en ello, me contrahizo, que quedé espantada.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XLVII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLVII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo se despide el conocido de la señora Lozana, y
- de las señas de la patria del Auctor.</p>
-</div>
-
-<p><i>Silv.</i> Señora Lozana, quisiera que acabáramos la materia
-comenzada de la meritoria, mas como no tuvo réplica, manda vuestra
-merced que digamos reliqua, para que se sienten y vayan reposadas,
-donde la rueda de la carreta las acabará, y tornando á responderos
-de aquel señor que de vuestras cosas hace un retrato, quiero que
-sepais que só estado en su tierra, y daréos señas della. Es una villa
-cercada, y cabeza del maestrazgo de Calatrava, y antiguamente fué muy
-gran cibdad, dedicada al dios ó planeta Marte, como dice Apuleyo;
-cuando el planeta Mercurio andaba en el cielo, el dios Marte,
-que aquella peña era su trono y ara, de donde tomó nombre<span
-class="pagenum" id="Page_235">[p. 235]</span> la Peña de Marte, y al
-presente de los Martes, porque cada uno de los que allí moran son un
-Marte en batalla, que son hombres inclinados al arte de la milicia
-y á la agricultura, porque remedan á los romanos, que reedificaron
-donde agora se habita, al pié de la dicha peña, porque allí era
-sacrificado el dios de las batallas; y ansí son los hombres de
-aquella tierra muy aptos para armas, como si oisteis decir lo que
-hicieron los Covos de Mártos en el reino de Granada, por tanto que
-decian los moros que el Covo viejo y sus cinco hijos eran de hierro
-y áun de acero, bien que no sabian la causa, del planeta Marte, que
-en aquella tierra reinaba de nombre y de hecho, porque allí puso
-Hércules la tercera piedra ó colona que al presente es puesta en el
-templo; hallóse el año M.D.IIII: y la Peña de Mártos nunca la pudo
-tomar Alejandro Magno ni su gente, porque es inexpunabile á quien
-la quisiese por fuerza, ha sido siempre honra y defension de toda
-Castilla. En aquella tierra hay las señales de su antigua grandeza en
-abundancia, esta fortísima peña es tan alta que se ve Córdova, que
-está catorce leguas de allí, ésta fué sacristía y conserva cuando se
-perdió<span class="pagenum" id="Page_236">[p. 236]</span> España, al
-pié de la cual se han hallado atautes de plomo y marmóreos escritos
-de letras gódicas é de egipciacas; y hay una puerta que se llama la
-Puerta del Sol, que guarda al Oriente, dedicada al planeta Febo, hay
-otra puerta, La Ventosilla, que quiere decir que allí era la silla
-del solícito elemento Mercurio, y la otra puerta del Viento dedicada
-á este tan fuerte elemento aéreo, por tanto el fortísimo Marte
-dedicó á este elemento dos puertas que guardasen su altar, todas dos
-puertas de Mercurio guardan al Poniente, hay un albollon que quiere
-decir salida de agua al baluarte do reposa la diosa Cereza, hay dos
-fortalezas, una en la altísima peña, y otra dentro en la villa, y el
-Almedina, que es otra fortaleza que hace cuarenta fuegos, y la villa
-de Santa María, que es otra fortaleza que hace cien fuegos, y toda
-la tierra hace mil y quinientos; y tiene buenos vinos toronteses y
-albillos y haloques, tiene gran campiña, donde la diosa Cereza se
-huelga, tiene monte, donde se coge muncha grana, y grandes términos
-y muy buenas aguas vivas, y en la plaza un altar de la Madalena, y
-una fuente, y un alamillo, y otro álamo delante de la puerta de una
-iglesia, que se<span class="pagenum" id="Page_237">[p. 237]</span>
-llama la solícita y fortísima y santísima Martha, huéspeda de
-<span
- id="tn_3"
- class="cambiado"
- title="en el libro impreso: Xp̄ō.">Cristo.</span>
-En esta iglesia está una capilla que fué de los Templares, que se
-dice de San Benito, dicen que antiguamente se decia Roma la Vieja;
-todas estas cosas demuestran su antigua grandeza, máxime que todas
-las ciudades famosas del Andalucía tienen la puerta Mártos, que dice
-su antigua fortaleza, salvo Granada, porque mudó la puerta Elvira;
-tiene asimismo una fuente marmórea, con cinco pilares á la puerta de
-la villa, edificada por arte mágica, en tanto espacio cuanto cantó un
-gallo, el agua de la cual es salutífera, está en la via que va á la
-cibdad de Mentesa, alias Jaen, tiene otra al pié de Malvecino, donde
-Marte abrevaba sus caballos, que agora se nombra la fuente Santa
-Martha, salutífera contra la fiebre, la mañana de San Juan sale en
-ella la cabelluda, que quiere decir, que allí muchas veces apareció
-la Madalena, y más arriba está la peña de la Sierpe, donde se ha
-visto Santa Martha defensora, la cual allí miraculosamente mató un
-ferocísimo serpiente, el cual devoraba los habitantes de la cibdad de
-Marte, y ésta fué la principal causa de su despoblacion. Por tanto,
-el templo lapí<span class="pagenum" id="Page_238">[p. 238]</span>deo
-y fortísima ara de Marte fué y es al presente consagrado á la
-fortísima Santa Martha, donde los romanos, por conservar sus mujeres
-en tanto que ellos eran á las batallas, otra vez la fortificaron,
-de modo que toda la honestidad y castidad y bondad que han de tener
-las mujeres, las tienen las de aquel lugar, porque traen el orígine
-de las castísimas romanas, donde munchas y munchas son con un solo
-marido contentas. Y si en aquel lugar, de poco acá, reina alguna
-invidia ó malicia, es por causa de tantos forasteros que corren allí
-por dos cosas, la una porque abundan los torculares y los copiosos
-graneros, juntamente con todos los otros géneros de vituallas, porque
-tiene cuarenta millas de términos, que no le falta, salvo tener el
-mar á torno; la segunda, que en todo el mundo no hay tanta caridad,
-hospitalidad y amor proximal cuanto en aquel lugar, y cáusalo la
-caritativa huéspeda de
-<span
- id="tn_4"
- class="cambiado"
- title="en el libro impreso: Xp̄ō.">Cristo.</span>
-Allí poco léxos está la sierra de
-Aillo, ántes de Alchahudete.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Alcahudete el que hace los cornudos á ojos vistas.</p>
-
-<p><i>Silv.</i> Finalmente, es una felice patria, donde siendo el Rey
-personalmente, mandó<span class="pagenum" id="Page_239">[p.
-239]</span> despeñar los dos hermanos Caravajales, hombres
-animosísimos, acusados falsamente de tiranos, la cuya sepultura ó
-mausoleo permanece en la capilla de Todos Santos, que antiguamente
-se decia la <i>Sancta Sanctorum</i>, y son en la dicha capilla los
-huesos de fortísimos reyes y animosos maestres de la dicha órden de
-Calatrava.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor Silvano, ¿qué quiere decir que el Auctor de mi
-retrato no se llama Cordovés, pues su padre lo fué, y él nació en la
-diócesi?</p>
-
-<p><i>Silv.</i> Porque su castísima madre y su cuna fué en Mártos, y como
-dicen, no donde naces, sino con quien paces. Señora Lozana, veo que
-viene gente, y si estoy aquí os daré empacho, dadme licencia, y mirá
-cuándo mandais que venga á serviros.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mi señor, no sea mañana ni el sábado, que terné priesa,
-pero sea el domingo á cená y todo el lúnes, porque quiero que me
-leais, vos que teneis gracia, las coplas de Fajardo y la comedia
-Tinalaria y á Celestina, que huelgo de oir leer estas cosas
-muncho.</p>
-
-<p><i>Silv.</i> ¿Tiénela vuestra merced en casa?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, vedla aquí, mas no me la leen á mi modo, como haréis
-vos, y traé<span class="pagenum" id="Page_240">[p. 240]</span>
-vuestra vihuela y sonarémos mi pandero.</p>
-
-<p><i>Silv.</i> Contémplame esa muerte.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XLVIII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLVIII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo vinieron diez cortesanas á se afeitar, y lo
- que pasaron, y despues otras dos casadas sus amigas, camiseras.</p>
-</div>
-
-<p><i>Dorotea.</i> Señora Lozana, más cara sois vos de haber, que la
-muerte cuando es deseada, mirá cuántas venimos á serviros, porque vos
-no os dexais ver despues que os enriquecistes, y habemos de comer y
-dormir todas con vos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sea norabuena, que cuando amanece, para todo el mundo
-amanece, ¿quién diria de no á tales convidadas? por mi vida, que se
-os parece que estais pellejadas de mano de otrie que de la Lozana,
-así lo quiero yo, que me conozcais, que pagais á otrie bien por
-mal pelar; por vida de Rampin, que no tengo de perdonar á hija de
-madre, sino que me quiero bien pagar. Mirá qué ceja ésta, no hay
-pelo con pelo, y quien gastó tal ceja como ésta, por vida<span
-class="pagenum" id="Page_241">[p. 241]</span> del Rey, que merecia
-una cuchillada por la cara, porque otra vuelta mirase lo que hacia,
-mirá si hubiera un mes que yo estuviera en la cama, cuando en quince
-dias os han puesto del lodo; y vos, señora, ¿qué paño es ese que
-teneis? ésa agua fuerte y soliman crudo fué, y vuestra prima ¿qué es
-aquello que todos los cabellos se le salen? la Judía anda por aquí,
-no me curo, que por eso se dice á rio vuelto ganancia de pescadores;
-vení acá vos, ¿qué manos son ésas? entrá allá, y dáme aquel botecillo
-de oro, y manos eran éstas para dexar gastar, tomá y teneldo hasta
-mañana, y veréis qué manos sacaréis; el domingo, si estuviera aquí
-mi criado, enviaré á comprar ciertas cosas para vosotras, mas torná
-por aquí, que yo lo enviaré á comprar si me dexais dineros, que á
-deciros la verdad, éstos que me habeis dado bien los he ganado, y áun
-es poco, que cuando os afeito cada sábado me dais un julio y agora
-merecia dos, por haber emendado lo que las otras os gastaron.</p>
-
-<p><i>Teresa Narbaez.</i> Mirá bien y contá mejor, que no hay entre todas
-nosotras quien os haya dado ménos de dos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bien, mas no contais vosotras lo<span class="pagenum"
-id="Page_242">[p. 242]</span> que yo he puesto de mi casa, á vos
-aceite de adormideras y ólio de almendras amargas perfectísimo, y á
-ella unto de culebra, y á cada una segund vi que tenía menester; por
-mi honra que quiero que las que yo afeito vayan por todo el mundo
-sin vergüenza y sean miradas; por el siglo de vuestro padre, señora
-Dorotea, ¿qué os parece qué cara llevan todas? y á vos cómo se os ha
-pasado el fuego que traiades en la cara con el ólio de calabaza que
-yo os puse; id en buen hora, que no quiero para con vosotras estar en
-un ducado, que otro dia lo ganaré que vernés mejor apercebidas.</p>
-
-<p><i>Narbaez.</i> ¡Oh qué cara! ¿es éste diablo? ésta y nunca más, si las
-jodías me pelan por medio carlin, ¿por qué ésta ha de comer de mi
-sudor? pues ántes de un año Teresa Narbaez quiere saber más que no
-ella.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Quién son estas que vienen á la romanesca, que ya acá
-vienen?</p>
-
-<p><i>Leonor.</i> Abrí, puta vieja, que á saco os tenemos de dar,
-¿paréceos bien que há un mes que no visitais á vuestras amigas?
-en puntos estamos de daros de masculillo, ¡hay qué gorda está
-esta putana! bien parece que come y bebe y triunfa, y tiene<span
-class="pagenum" id="Page_243">[p. 243]</span> quien bien la cabalgue
-para el otro mundo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Tomá una higa, porque no me ahojeis, ¿qué viento fué este
-que por acá os echó? mañana queria ir á Pozoblanco á veros.</p>
-
-<p><i>Leon.</i> Mirá, hermana, tenemos de ir á unas bodas de la hija de
-Paniagua con el Izquierdo, y no valemos nada sin tí, tú has de poner
-aquí toda tu ciencia, y más que no puedo comportar á mi marido los
-sobacos, dame cualque menjunge que le ponga, y vézanos á mí y á esta
-mi prima como nos rapemos los pendejos, que nuestros maridos lo
-quieren ansí, que no quieren que parezcamos á las romanas que jamas
-se los rapan, y págate á tu modo, ves aquí cinco julios, y despues te
-enviarémos el resto.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Las romanas tienen razon, que no hay en el mundo mujeres
-tan castas ni tan honestas; andá, quitá allá vuestros julios, que no
-quiero de vosotras nada, enviá á comprar lo que es necesario, y dexá
-poner á mí el trabajo.</p>
-
-<p><i>Leon.</i> Pues sea ansí, enviemos á vuestro mozo que lo compre.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bien será menester otro julio, que no se lo darán ménos de
-seis.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_244">[p. 244]</span></p>
-
-<p><i>Leon.</i> Tomá, veis ahí, vaya presto.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Cómo estais por allá? por acá muy ruinmente lo pasamos,
-por mí lo digo que no gano nada, mejor fuera que me casára.</p>
-
-<p><i>Leon.</i> ¡Ay, señora, no lo digais, que sois reina ansí como
-estais! ¿sabeis que decia mi señor padre? en requia sea su alma, que
-la mujer que sabía texer era esclava á su marido, y quel marido no la
-habia de tener sujeta sino en la cama, y con esto nos queremos ir,
-que es tarde, y el Señor os dé salud á vos y á Rampin, y os lo dexe
-ver Barrachel de campaña, Amén.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ansí veais de lo que más quereis, que si no fuera aquella
-desgracia quel otro dia le vino, ya fuera él alcalde de la hermandad
-de Belitre, y si soy viva el año que viene, yo lo haré porqueron de
-Bacano, que no le falta ánimo y manera para ser eso y más; andad
-sanas y encomendáme toda la ralea.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_XLIX">
- <p><span class="pagenum" id="Page_245">[p. 245]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO XLIX.</h2>
- <p class="subhang">Cómo vinieron á llamar á la Lozana que fuese á
- ver un gentil-hombre nuevamente venido, que estaba malo, y dice
- ella entre sí, por las que se partieron:</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo doy munchas gracias á Dios porque me formó en Córdoba
-más que en otra tierra, y me hizo mujer sabida y no bestia, y de
-nacion española y no de otra; miraldas cuáles van despues de la Ceca
-y la Meca y la Valdandorra, por eso se dice, sea marido aunque sea de
-palo, que por ruin que sea es marido; éstas están ricas, y no tienen
-sus maridos, salvo el uno una pluma y el otro una aguja, y trabajar
-de dia y de noche, porque se den sus mujeres buen tiempo, y ellos
-trampear, y de una aguja hacer tres y ellas al reves; yo me recuerdo
-haber oido en Levante á los christianos de la cintura, que contaban
-cómo los moros reprendian á los christianos en tres cosas: la primera
-que sabian escrebir y daban dineros á notarios y á quien escribiese
-sus secretos, y la otra que daban á guardar sus dineros y hacian
-ricos á los<span class="pagenum" id="Page_246">[p. 246]</span>
-cambiadores, la otra, que hacian fiesta la tercera parte del año, las
-cuales son para hacer al hombre siempre en pobreza, y enriquecer á
-otrie que se rie de gozar lo ajeno, y no me curo, porque, como dicen,
-no hay cosa nueva debaxo del sol; querria poder lo que quiero, pero
-como dixo Séneca, gracias hago á este señal que me dió mi fortuna,
-que me costriñe á no poder lo que no debo de querer, porque de otra
-manera yo haria que me mirasen con ojos de alinde.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> ¿Qué haceis? mirá que os llama un mozo de un novicio
-bisoño.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vení arriba, mi alma, ¿qué buscais?</p>
-
-<p><i>Herjeto.</i> Señora, á vuestra merced, porque su fama vuela.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿De qué modo, por vida de quien bien quereis? que vos nunca
-lo hecistes sosegadamente, que el aire os lo da, y si no os diese cien
-besos en esos ojos negros, mi rey, decíme y ¿quién os dixo mal de
-mí?</p>
-
-<p><i>Herj.</i> Señora, en España nos dixeron mill bienes de vuestra
-merced, y en la nao unas mujeres que tornan acá con unas niñas
-que quedan en Civita Vieja, y ellas rezan á las niñas vuestro
-nombre, porque si se per<span class="pagenum" id="Page_247">[p.
-247]</span>dieren, que vengan á vos, porque no tienen otro mamparo y
-vienen á ver el año santo, que segun dicen han visto dos, y con éste
-serán tres, y creo que esperan el otro por tornar contentas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Deben de ser mis amigas, y por eso saben que mi casa es
-alhóndiga para servirlas, y habrán dicho su bondad.</p>
-
-<p><i>Herj.</i> Señora Lozana, mi amo viene de camino y no está bueno,
-él os ruega que le vais á ver, que es hombre que pagará cualquier
-servicio que vuestra merced le hiciere.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vamos, mi amor, á vos, digo, Rampin, no os partais, que
-habeis de dar aquellos trapos á la galan portuguesa.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Sí haré, vení presto.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mi amor, ¿dó posais?</p>
-
-<p><i>Herj.</i> Señora, hasta agora yo y mi amo habemos posado en la
-posada del señor don Diego ó Santiago á dormir solamente, y comer en
-la posada de Bartolero, que siempre salimos sospirando de sus manos;
-pero tienen esto, que siempre sirven bien, y allí es otro estudio de
-Salamanca, y otra Sapiencia de París, y otras Gradas de Sevilla, y
-otra Lonja de Valencia, y otro Drageto ó Rialto en Venecia, y otra
-barbería<span class="pagenum" id="Page_248">[p. 248]</span> de cada
-tierra, y otro Chorrillo de Nápoles, que más nuevas se cuentan allí
-que en ninguna parte destas que he dicho, por munchas que se digan
-en Bancos. En fin, hemos tenido una <i>vita dulcedo</i>, y agora mi amo
-está aquí en casa de una que creo que tiene bulda firmada de la
-Cancillería de Valladolid, para decir mentiras y loarse, y decir que
-fué y que fué, y voto á Dios que se podia decir de quince años como
-Elena.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y á qué es venido vuestro amo á esta tierra?</p>
-
-<p><i>Herj.</i> Señora, por corona; decíme, señora, ¿quién es aquella
-galan portuguesa que vos dexistes?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Fué una mujer que mandaba en la mar y en la tierra, y
-señoreó á Nápoles, tiempo del gran Capitan, y tuvo dineros más que no
-quiso, y vesla allí asentada demandando limosna á los que pasan.</p>
-
-<p><i>Herj.</i> Aquélla el temor me pone á mí, cuanto más á las que ansí
-viven, y mirá, señora Lozana, como dicen en latin: <i>Non proposuerunt
-Deum ante conspectum suum</i>, que quiere decir que no pusieron á Dios
-las tales delante á sus ojos, y nótelo vuestra merced esto.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sí haré, entremos presto, que ten<span class="pagenum"
-id="Page_249">[p. 249]</span>go que hacer. ¿Aquí posais casa desa
-puta vieja, lengua doca?</p>
-
-<p><i>Herj.</i> Doña Ines, zagala como espada del Cornadillo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ésta sacó de pila á la doncella Teodor.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_L">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO L.</h2>
- <p class="subh2">Cómo la Lozana va á ver este gentil-hombre, y
- dice subiendo:</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Más sabe quien muncho anda que quien muncho vive, porque
-quien muncho vive, cada dia oye cosas nuevas, y quien muncho anda, ve
-lo que ha de oir; ¿es aquí la estancia?</p>
-
-<p><i>Herj.</i> Señora, sí, entrá en aquella cámara, que está mi amo en el
-lecho.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor mio, no conociéndoos quise venir, por ver gente de mi
-tierra.</p>
-
-<p><i>Trujillo.</i> Señora Lozana, vuestra merced me perdone, que yo habia
-de ir á homillarme delante de vuestra real persona, y la pasion
-corporal es tanta, que puedo decir que es interlineal, y por esto
-me atreví á suplicalla me visitase malo porque yo la visite á ella
-cuando sea bueno, y con su<span class="pagenum" id="Page_250">[p.
-250]</span> visitacion sane. Va tú, compra confites para esta
-señora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Nunca en tal me vi, mas veré en qué paran estas longuerías
-castellanas.</p>
-
-<p><i>Truj.</i> Señora, alléguese acá, y contalle he mi mal.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Diga, señor, y en lo que dixere veré su mal, aunque debe
-ser luengo.</p>
-
-<p><i>Truj.</i> Señora, más es ancho que luengo, yo, señora, oí decir que
-vuestra casa era aduana, y para despachar mi mercadancia, quiero
-ponella en vuestras manos para que entre esas señoras vuestras
-contemporáneas me hagais conocer para desempachar y hacer mis hechos,
-y como yo, señora, no estó bueno munchos dias há, habeis de saber que
-tengo lo mío tamaño, y despues que venistes se me ha alargado dos ó
-tres dedos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> En boca de un perro, señor; si el mal que vos teneis
-es natural no hay ensalme para él, mas si es accidental, ya se
-remediará.</p>
-
-<p><i>Truj.</i> Señora, querría aduanallo por no perdello, meté la mano, y
-veréis si hay remedio.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay triste! ¿de verdad teneis esto malo? y cómo está
-valiente.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_251">[p. 251]</span></p>
-
-<p><i>Truj.</i> Señora, yo he oido que teneis vos muy lindo lo vuestro, y
-quiérolo ver por sanar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mis pecados me metieron aquí; señor, si con vello entendeis
-sanar, veislo aquí, mas á mí porque vine, y á vos por cuerdo, nos
-habian descobar.</p>
-
-<p><i>Truj.</i> Señora, no hay que escobetear, que mi huéspeda escobeteó
-esta mañana mi ropa, lléguese vuestra merced acá, que se vean bien,
-porque el mio es tuerto y se despereza.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bien se ven si quieren.</p>
-
-<p><i>Truj.</i> Señora, bésense.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Basta haberse visto.</p>
-
-<p><i>Truj.</i> Señora, los tocos y el tacto es el que sana, que así lo
-dixo Santa Nefixa, la que murió de amor suave.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LI">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LI.</h2>
- <p class="subh2">Cómo se fué la Lozana corrida, y decia muy enojada:</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Esta venida á ver este guillote me porná escarmiento para
-cuanto viviere,<span class="pagenum" id="Page_252">[p. 252]</span>
-nunca más perro á molino, porque era más el miedo que tenía que no
-el gozo que hube, que no osaba ni sabía á qué parte me echase, éste
-fué el mayor aprieto que en mi vida pasé, no queria que se supiese
-por mi honra, y dicen que vienen de España muy groseros, á la fe éste
-más supo que yo; es trujillano, por eso dicen perusino en Italia,
-y trujillano en España á todas naciones engaña, este majadero ha
-querido descargar en mí por no pagar pontaje, y veréis que á todas
-hará desta manera, y á ninguna pagará, yo callaré por amor del
-tiempo; la vejez de la pimienta le venga, engañó á la Lozana, como
-que fuera yo Santa Nefixa, que daba á todos de cabalgar en limosna,
-pues no lo supiera ansí hordir Hernan Centeno, si yo esto no lo
-platicase con alguno, no sería ni valdria nada si no lo celebrásemos
-al dios de la risa, porque yo sola me sonrio toda de cómo me tomó
-á manos, y mirá que si yo entendiera á su criado, bien claro me lo
-dixo, que bien mirado, ¿qué me podia á mí dar uno que es estado en la
-posada del señor don Diego, sino fruta de hospital pobre? en fin, la
-codicia rompe el saco, otro dia no me engañaré, aunque bien me supo,
-más<span class="pagenum" id="Page_253">[p. 253]</span> quisiera
-comer semejante bocado en placer y en gasajo; Pedro de Hurdemalas no
-supiera mejor enredar como ha hecho este bellacazo, desflorador de
-coños, las paredes me metió adentro. Ansí me vea yo gran señora, que
-pensé que tenía mal en lo suyo, y dixe, aquí mi ducadillo no me puede
-faltar, y él pensaba en otro; no me curo, que en ál va el engaño,
-pues me quedan las paredes enhiestas, quiero pensar qué diré á mi
-criado para que mire por él, mas no lo vi vestido, ¿qué señas daré
-dél? salvo que á él le sobra en la cara lo que á mí me falta.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Caminá, que es venida madona Divicia, que viene de la
-feria de Requenate, y trae tantos cuchillos, que es una cosa de
-ver.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué los quiere hacer?</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Dice que grátis se los dieron, y grátis los quiere dar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Veis aquí, lo que con unos se pierde con otros se gana.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LII">
- <p><span class="pagenum" id="Page_254">[p. 254]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la Lozana encontró, ántes que entrase en su casa,
- con un vagamundo, llamado Sagüeso, el cual tenía por oficio jugar y
- cabalgar de balde, y dice:</p>
-</div>
-
-<p><i>Sagüeso.</i> Si como yo tengo á Celidonia la del vulgo de mi mano,
-tuviese á esta traidora colmena de putas, yo sería duque del todo,
-mas aquel acemilon de su criado es causa que pierda yo y otros tales
-el susidio desta alcatara de putas y alcancía de bobas y alambique de
-cortesanas. Juro á Dios que la tengo de hacer dar á los leones, que
-quiero decir que Celidonia sabe más que no ella, y es más rica y vale
-más, aunque no es maestra de enxambres.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Dónde is vos por aquí? ¿hay algo que malsinar ó que
-baratar? ya es muerto el duque Valentin, que mantenia los haraganes y
-vagamundos.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Señora Lozana, siempre lo tovistes de decir lo que quereis;
-es porque demostrais el amor que teneis á los vuestros servidores,
-máxime á quien os desea servir hasta la muerte. Vengo, que me
-arrastran estas cejas.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_255">[p. 255]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Agora te creo ménos, yo deseo ver dos cosas en Roma ántes
-que muera, y la una es que los amigos fuesen amigos en la prosperidad
-y en la adversidad, y la otra, que la caridad sea exercitada, y no
-oficiada, porque, como veis, va en oficio y no en exercicio, y nunca
-se ve sino escrita ó pintada, ó por oidas.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> En eso y en todo teneis razon; mas ya me parece que la
-señora Celidonia os sobrepuja casi en el todo, porque en el vulgo no
-hay casa tan frecuentada como la suya, y está rica, que no sabe lo
-que tiene, que ayer solamente, porque hizo vender un sueño á uno, le
-dieron de corretaje cuatro ducados.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Sabes con que me consuelo? con lo que dixo Rampin, mi
-criado, que en dinero y en riquezas me pueden llevar, mas no en
-linaje ni en sangre.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Voto á mí, que teneis razon; mas para saber lo cierto, será
-menester sangrar á todas dos, para ver cuál es mejor sangre, pero una
-cosa veo, que tiene gran fama, que dicen que no es nacida ni nacerá
-quien se la pueda comparar á la Celidonia, porque Celestina la sacó
-de pila.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Deso me querria yo reir, de la<span class="pagenum"
-id="Page_256">[p. 256]</span> puta cari-acuchillada en la cuna,
-que no me fuese á mí tributaria la puta vieja otogenaria; será
-menester hacer con ella como hicieron los romanos con el pópulo de
-Hierusalem.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> ¿Qué, por vuestra vida, señora Lozana?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Cuando los romanos vencieron y señorearon toda la tierra de
-Levante, ordenaron que en señal de tributo, les enviasen doce hijos
-primogénitos, los cuales, viniendo muy adornados de joyas y vestidos,
-traian sus banderas en las manos, y por armas un letrero que decia
-en latin: <i>Quis major unquam Israel</i>, y ansí lo cantaban los niños
-hierosolimitanos, los romanos, como sintieran la cancion, hicieron
-salir sus niños vestidos á la antigua, y con las banderas del Senado
-en las manos, y como los romanos no tenian sino una † blanca en campo
-roxo, que Constantino les dió por armas, hacen poner debaxo de la †
-una S. y una P. y una R., de manera que, como ellos decian, ¿quién
-fué jamas mayor que el pueblo israelítico? estotros les respondieron
-con sus armas, diciendo: <i>Senatus Populusque Romanus</i>; ansí que, como
-vos decís, que quién se halla mayor que la<span class="pagenum"
-id="Page_257">[p. 257]</span> Celidonia, yo digo: Lozana y Rampin en
-Roma.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Por vida del gran maestro de Ródas, que me convideis á
-comer sólo por estar debaxo de vuestra bandera.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Por qué no? entrá en vuestra casa y mia, y de todos los
-buenos, que más ventura teneis que seso, pero entrá cantando: ¿Quién
-mayor que la Celidonia? Lozana y Rampin en Roma.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Soy contento, y áun bailar como oso en colmenar, alojado á
-discrecion.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Calla, loco, caxcos de agua, que está arriba madona
-Divicia, y alojarás tu caballo.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Beso las manos de sus alfardillas, que, voto á Dios, que os
-arrastra la caridad como gramalla de luto.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y á tí la ventura, que naciste de pié.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Voto á mí que nací con lo mio delante.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Bien se te parece en ese remolino, cierra la puerta y sube
-pasico, y ten discrecion.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Así goce yo de vos, que esta mañana me la hallé, que me
-sobra y se me cae á pedazos.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LIII">
- <p><span class="pagenum" id="Page_258">[p. 258]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LIII.</h2>
- <p class="subh2">Lo que pasan entre todos tres, y dice la Lozana á Divicia.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Ay cómo vienes fresca puta, haste dado solacio y buen
-tiempo por allá, ¿y los dientes de plata? ¿qué son dellos?</p>
-
-<p><i>Divicia.</i> Aquí los traigo en la bolsa que me hicieron éstos de
-hueso de ciervo, y son mejores, que como con ellos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Por la luz de Dios, que se te parece la feria! ¿chamelotes
-son ésos y qué?</p>
-
-<p><i>Div.</i> Mira, hermana, más es el deseo que traigo de verte, que
-cuanto gané; siéntate y comamos, que por el camino coheché estas dos
-liebres; dime, hermana, ¿quién es este que sube?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Un hombre de bien, que comerá con nosotras.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Esté norabuena esta galan compañía.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mira, Sagüeso, qué pierna de puta y vieja.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Está quéda, puta Lozana, que no lo conozco, y quieres que
-me vea.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mira qué ombligo, por el siglo de<span class="pagenum"
-id="Page_259">[p. 259]</span> tu padre, que se lo beses; mira qué
-duro tiene el vientre.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Como hierba de cien hojas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mira si son sesenta años éstos.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Por cierto que paso, que cuando vino el rey Carlo á
-Nápoles, que comenzó el mal incurable el año de mil y cuatrocientos
-y ochenta y ocho, vine yo á Italia, y agora estoy consumida del
-cabalgar, que jamas tengo ya de salir de Roma sino para mi tierra.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Anda, puta refata; ¿agora quieres ir á tu tierra á que te
-digan puta jubilada, y no querrán que traigas mantillo? si no vernia,
-gózate, puta, que agora viene lo mejor, y no seas tú como la otra,
-que decia despues de cuarenta años que habia estado á la mancebía:
-si de aquí salgo con mi honra, nunca más al burdel, que ya estoy
-harta.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Agora está vuestra merced en el adolescencia, que es cuando
-apuntan las barbas, que en vuestra puericia otrie gozó de vos, y
-agora vos de nos.</p>
-
-<p><i>Div.</i> ¡Ay, señor, que tres enfermedades que tuve siendo niña
-me desmedraron! porque en Medina ni en Búrgos no habia quien se me
-comparase, pues en Zaragoza<span class="pagenum" id="Page_260">[p.
-260]</span> más ganaba yo que puta que fuese en aquel tiempo,
-que por excelencia me llevaron al publique de Valencia, y allí
-combatieron por mí cuatro rufianes y fuí libre, y desde entónces tomé
-reputacion, y si hubiese guardado lo ganado, ternía más riquezas que
-Feliciana.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Harta riqueza teneis, señora, en estar sana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo queria saber cuánto há que no comí salmorejo mejor
-hecho.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> De tal mano está hecho, y por Dios, que no me querria morir
-hasta que comiese de su mano una capirotada ó una lebrada, aunque en
-esta tierra no se toma sabor ni en el comer ni en el hoder, que en mi
-tierra es más dulce que el cantar de la serena.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Pues yo os convido para mañana.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Mi sueño ensuelto.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Quiéreslo vender?</p>
-
-<p><i>Sag.</i> No, voto á Dios.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Guarda, que tengo buena mano, que el otro dia vino
-aquí un escobador de palacio, y dixo que soñó que era muerto un
-canónigo de su tierra, y estaba allí un solicitador, y hice yo que
-se lo comprase, y que le dixese el nombre del canónigo que<span
-class="pagenum" id="Page_261">[p. 261]</span> soñó, y fué el
-solicitador, y demandó este canonigado, y diéronselo, y á cabo de
-quince dias vino el aviso al escobador, y teníalo ya el otro y
-quedóse con él, y yo con una caparela.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Dexáme beber, y despues hablarémos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Siéntate para beber, que te temblarán las manos.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> ¿Y deso viene el temblar de las manos? no lo sabía; y
-cuando tiembla la cabeza ¿de qué viene?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Eso viene de hacer aquella cosa en pié.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> ¡Oh, pese á tal! ¿y si no puede habello el hombre de otra
-manera?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dime, Sagüeso, ¿por qué no estás con un amo, que te haria
-bien?</p>
-
-<p><i>Sag.</i> ¿Qué mejor amo que tenellos á todos por señores, y á vos
-y á las putas por amas, que me den leche, y yo á ellas suero? yo,
-señora Lozana, soy gallego, y criado en Mogollon, y quiero que me
-sirvan á mí, y no servir á quien cuando esté enfermo me envie al
-hospital, que yo me sé ir sin que me envien; yo tengo en Roma sesenta
-canavarios por amigos, que es revolucion por dos meses.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_262">[p. 262]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mira cómo se te durmió Divicia encima de la pierna.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Mira la mano dó la tiene.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Fuésele ahí, es señal que te quiere bien, tómala tú, y
-llévala á esotra cámara y échala sobre el lecho, que su usanza es
-dormir sobre el pasto; espera, te ayudaré yo, que pesa.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> ¡Oh pese á mí, que no me la llevaré espetada por más pesada
-que sea, cuanto más que estoy tan usado, que se me antoja que no pesa
-nada! ¿cómo haré, señora Lozana, que me duermo todo? ¿quereis que me
-éntre en vuestra cámara?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Échate cabe ella, que no se espantará.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Mirá que me llameis, porque tengo de ir á nadar, que tengo
-apostado que paso dos veces el rio sin descansar.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mira no te ahogues, que este Tíber es carnicero como
-Tórmes, y paréceme que tiene éste más razon que no el otro.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> ¿Por qué éste más que los otros?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Has de saber que esta agua que viene por aquí era partida
-en munchas partes, y el emperador Temperio quiso juntarla y que
-viniese toda junta, y por más excelencia quiso hacer que jamas no
-se perdie<span class="pagenum" id="Page_263">[p. 263]</span>se ni
-faltase tan excelente agua á tan magnífica cibdad, y hizo hacer un
-canal de piedras y plomo debaxo á modo de artesa, y hizo que de milla
-á milla pusiesen una piedra, escrito de letras de oro su nombre,
-Temperio, y andaban dos mil hombres en la labor cada dia; y como
-los arquimaestros fueron á la fin que llegaban á Ostia Tiberina,
-ántes que acabasen vinieron que querian ser pagados. El Emperador
-mandó que trabajasen sin entrar en la mar, ellos no querian, porque
-si acababan, dubitaban lo que les vino, y demandaron que les diese
-su hijo primogénito, llamado Tiberio, de edad de diez y ocho años,
-porque de otra manera no les parecia estar seguros, el Emperador se
-lo dió, y por otra parte mandó soltar las aguas, y ansí el agua con
-su ímpetu los ahogó á maestros y laborantes y al hijo, y por esto
-dicen que es y tiene razon de ser carnicero Tíber á Tiberio, por eso
-guárdate de nadar, no pagues la manifatura.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Eso que está escrito, no creo que lo leyese ningun poeta,
-sino vos, que sabeis lo que está en las honduras, y Lebrixa lo que
-está en las alturas, excepto lo que estaba escrito en la fuerte
-peña de Mártos,<span class="pagenum" id="Page_264">[p. 264]</span>
-y no alcanzo á saber el nombre de la cibdad que fué allí edificada
-por Hércules, sacrificando al dios Marte, y de allí le quedó el
-nombre Mártos á Marte fortísimo. Es esta peña hecha como un huevo,
-que ni tiene principio ni fin, tiene medio como el planeta que se
-le atribuye estar en medio del cielo, y señorear la tierra, como
-al presente, que no reina otro planeta en la Italia; mas vos, que
-sabeis, decidme qué hay debaxo de aquella peña tan fuerte.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> En torno della te diré que no hay cosa mala de cuantas Dios
-crió sobre la tierra, porque en todas las otras tierras hay en partes
-lo que allí hay junto, como podrás ver, si vas allá, que es buena
-tierra para forasteros como Roma.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Todo me duermo, perdóname.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Guarda, no retoces esa rapaceja.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> ¡Cómo duerme su antigüedad!</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Quiero entender en hacer aguas y olios, porque mañana no
-me darán hado ni vado, que se casan ocho putas, y Madona Septuaginta
-querrá que yo no me parta della para decille lo que tiene de hacer;
-ya es tarde, quiero llamar aquel caxca-frenos, porque, como dicen,
-al bueno porque te honre, y á este tal porque no me deshon<span
-class="pagenum" id="Page_265">[p. 265]</span>re, que es un atreguado
-y se sale con todo cuanto hace, ya me parece que los siento
-hablar.</p>
-
-<p><i>Div.</i> ¡Ay Sagüeso! ¿qué me has hecho, que dormia?</p>
-
-<p><i>Sag.</i> De la cintura arriba dormiades, que estábades quieta.</p>
-
-<p><i>Div.</i> La usanza es casi ley, soy usada á mover las partes
-inferiores en sintiendo una pulga.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> ¡Oh, pese al verdugo! ¿y arcando con las nalgas oxeais las
-pulgas?</p>
-
-<p><i>Div.</i> Si lo que me heciste durmiendo me quieres reiterar, yo te
-daré un par de cuchillos que en tu vida los viste tan lindos.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> Sé que no só dacero, mostrá los cuchillos.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Velos aquí, y si tú quieres, en tanto que no tienes amo
-vén, que yo te haré triunfar, y mira por mí, y yo por lo que tú has
-menester.</p>
-
-<p><i>Sag.</i> ¿Os contento donde os llego? no será hombre que así os dé
-en lo vivo como yo; quedá norabuena. Señora Lozana, ¿mandais en qué
-os sirva?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Que no nos olvideis.</p>
-
-<p><i>Div.</i> No hará, que yo le haré venir aunque esté en cabo del
-mundo.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_266">[p. 266]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Siéntate, puta hechicera, que más verná por comer que por
-todos tus encantes.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LIV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LIV.</h2>
- <p class="subh2">Cómo platicaron la Lozana y Divicia de munchas cosas.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Oh Divicia! ¿oiste nunca decir entre col y col lechuga?
-¿sabes qué quiere decir afanar y guardar para la vejez? que más vale
-dexar en la muerte á los enemigos, que no demandar en la vida á los
-amigos.</p>
-
-<p><i>Div.</i> ¿Qué quieres decir?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Quiero decir que un hortelano ponia en una haza coles, y
-las coles ocuparon todo el campo, y vino su mujer y dixo: marido,
-entre col y col lechuga, y ansí este campo nos frutará lo que dos
-campos nos habian de frutar; quiero decir que vos no deis lo que
-teneis, que si uno no os paga, que os hagais pagar de otro doblado,
-para que el uno frute lo que el otro goza; ¿qué pensais vos que ha
-de hacer aquel nacido de aquellos cuchillos? jugallos ha, y así los
-perderéis.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_267">[p. 267]</span></p>
-
-<p><i>Div.</i> No perderé, que en los mismos cuchillos van dichas tales
-palabras, que él tornará.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ándate ahí, puta de Tesalia, con tus palabras y hechizos,
-que más sé yo que no tú ni cuantas nacieron, porque he visto moras,
-judías, zíngaras, griegas y cecilianas, que éstas son las que más se
-perdieron en estas cosas, y vi yo hacer munchas cosas de palabras y
-hechizos, y nunca vi cosa ninguna salir verdad, sino todas mentiras
-fingidas, y yo he querido saber y ver y probar como Apuleyo, y en fin
-hallé que todo era vanidad, y cogí poco fruto, y ansí hacen todas las
-que se pierden en semejantes fantasías; decíme, ¿por qué pensais que
-las palabras vuestras tienen efecto y llévaselas el viento? decíme,
-¿para qué son las plumas de las aves, sino para volar? quitaldas y
-ponéoslas vos, veamos si volaréis, y ansí las palabras dichas de la
-boca de una ostinada vieja antigualla como vos; decíme, ¿no decis
-que os aconteció ganar en una noche ciento y diez y ocho cuartos
-abrochados? ¿por qué no les dexistes esas palabras, para que tornasen
-á vos sin ganallos otra vez?</p>
-
-<p><i>Div.</i> Y vos los pelos de las cejas, y de<span class="pagenum"
-id="Page_268">[p. 268]</span>cis las palabras en algarabía y el plomo
-con el cerco en tierra, y el orinal y la clara de huevo, y dais el
-corazon de la gallina con agujas y otras cosas semejantes.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A las bobas se dan á entender esas cosas, por comerme yo
-la gallina, mas por eso vos no habeis visto que saliese nada cierto,
-sino todo mentira, que si fuera verdad, más ganára que gallina, mas
-si pega, pega.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Quítame este pegote ó xáquima, que el barboquejo de la
-barba yo me lo quitaré.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pareces borrica enfrenada.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Acaba presto, puta, que me muero de sed.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No bebas desa, que es del pozo.</p>
-
-<p><i>Div.</i> ¿Qué se me da?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Porque todos los pozos de Roma están entredichos, á efeto
-que no se beba el agua dellos.</p>
-
-<p><i>Div.</i> ¿Por qué?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Era muy dulce de beber, y como venian los peregrinos
-y no podian beber del rio, que siempre venía turbia ó sucia,
-demandaban por las casas agua, y por no sacalla, no se la querian
-dar, los pobres rogaron á Dios que el agua de los pozos no<span
-class="pagenum" id="Page_269">[p. 269]</span> la pudiesen beber, y
-ansí se gastaron, y es menester que se compre el agua tiberina de
-los pobres, como veis, y tiene esta excelencia, que ni tiene color,
-ni olor, ni sabor, y cuanto más estantiva ó reposada está el agua de
-este rio Tíber, tanto es mejor.</p>
-
-<p><i>Div.</i> ¿Como yo?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No tanto, que hedería ó mufaría como el trigo y el vino
-romanesco, que no es bueno sino un año, que no se puede beber el
-vino como pasa de Setiembre, y el pan como pasa Agosto, porque no lo
-guarden de los pobres, y si lo guardan, ni ellos ni sus bestias lo
-pueden comer, porque si lo comen las gallinas mueren.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Por tu vida y mia, que yo lo vi ogaño echar en el rio, y no
-sabía por qué.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Porque lo guardaron para el diluvio, que habia de ser este
-año en que estamos, de mill y quinientos y veinte y cuatro, y no
-fué.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Hermana, ¿qué quieres que meta en estas apretaduras que
-hierven en seco?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mete un poco de agua, que la retama, y la xara, y los
-marruvios y la piña, si no nadan en el agua no valen nada. No
-metas de ésa, que es de rio y alarga, mete<span class="pagenum"
-id="Page_270">[p. 270]</span> de pozo, que aprieta, y sacá un poco y
-probá si os aprieta á vos, aunque teneis seis texaredecas, que ya no
-os habia de servir ese vuestro sino de mear.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Calla, puta de <i>quis vel qui</i>.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y tú puta de tres cuadragenas ménos una.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Calla, puta de candoque, que no vales nada para venderme ni
-para ser rufiana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A tal puta tal rufiana; ves, viene Aparicio tu padrino.</p>
-
-<p><i>Div.</i> ¿Cuál? ¿Valderas el malsin? Es de nuestra cofradía.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Cofradía tenés las putas?</p>
-
-<p><i>Div.</i> ¿Y agora sabes tú que la cofradía de las putas es la más
-noble cofradía que sea, porque hay de todos los linajes buenos que
-hay en el mundo?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y tú eres la priosta, va que te llama, y dexa subir
-aquella otra puta vieja rufiana sarracina con su batirrabo, que por
-apretaduras verná.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Subí, madre, que arriba está la señora Lozana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vení acá, madona Doméstica, ¿qué buscais?</p>
-
-<p><i>Doméstica.</i> Hija mia, habés de saber<span class="pagenum"
-id="Page_271">[p. 271]</span> que cerca de mi casa está una pobre
-mochacha, y está vírgen, la cual si pudieses ó supiésedes cualque
-español hombre de bien que la quisiese, que es hermosa, porque le
-diese algun socorro para casalla.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vieja mala escanfarda, ¿qué español ha de querer tan gran
-cargo de corromper una vírgen?</p>
-
-<p><i>Dom.</i> Esperá, que no es muncho vírgen, que ya ha visto de los
-otros hombres, mas es tanto estrecha que parece del todo vírgen.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> A tal persona podrias engañar con tus palabras ante
-pensadas, que te chinfarase á tí y á ella, ¡oh, hi de puta! ¿y á mí
-te vienes, que so matrera? Mirá qué zalagarda me traia pensada, va
-con Dios, que tengo que hacer.</p>
-
-<p><i>Div.</i> ¿Qué queria aquella mala sabandija?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Tres bayoques de apretaduras, ansí la azoten, conmigo
-quiere ganar, que la venderé yo por más vieja astuta que sea.</p>
-
-<p><i>Div.</i> A casa de la Celidonia va.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Qué más Celidonia ó Celestina que ella? Si todas las
-Celidonias ó Celestinas que hay en Roma me diesen dos carlines
-al mes, como los médicos de Ferrara al<span class="pagenum"
-id="Page_272">[p. 272]</span> Gonela, yo sería más rica que cuantas
-mujeres hay en esta tierra.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Decíme eso de Gonela.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Demandó Gonela al Duque que los médicos de su tierra le
-diesen dos carlines al año, el Duque, como vido que no habia en toda
-la tierra arriba de diez, fué contento, el Gonela, ¿qué hizo? atóse
-un paño al pié y otro al brazo, y fuése por la tierra, cada uno le
-decia, ¿qué tienes? y él le respondia, tengo hinchado esto, é luégo
-le decian, va, toma la tal hierba y tal cosa, y póntela y sanarás,
-despues escrebia el nombre de cuantos le decian el remedio, y fuése
-al Duque, y mostróle cuantos médicos habia hallado en su tierra,
-y el Duque decia: ¿Has tú dicho la tal medicina á Gonela? el otro
-respondia, señor, sí; pues pagá dos carlines, porque sois médico
-nuevo en Ferrara: así querría yo hacer por saber cuántas Celidonias
-hay en esta tierra.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Yo os diré cuantas conozco yo, son treinta mill putanas y
-nueve mill rufianas sin vos, contaldas. ¿Sabeis, Lozana, cuánto me
-han apretado aquellas apretaduras? hanme hecho lo mio como bolsico
-con cerraderos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Pues qué, si metieras de aquellas<span class="pagenum"
-id="Page_273">[p. 273]</span> sorbas secas dentro? no hubiera hombre
-que te lo abriera por más fuerza que tuviera, aunque fuera micer
-puntiagudo, y en medio arcudo, y al cabo como el muslo.</p>
-
-<p><i>Div.</i> Yo querria, Lozana, que me rapases este pantano, que quiero
-salir á ver mis amigos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Espera que venga Rampin, que él te lo raerá como frente de
-calvo. No viene ninguna puta, que deben xabonar el bien de Francia;
-dime, Divicia, ¿dónde comenzó ó fué el principio del mal frances?</p>
-
-<p><i>Div.</i> En Rapolo, una villa de Génova, y es puerto de mar, porque
-allí mataron los pobres de San Lázaro, y dieron á saco los soldados
-del rey Carlo Cristianísimo de Francia aquella tierra y las casas de
-San Lázaro, y uno que vendió un colchon por un ducado, como se lo
-pusieron en la mano, le salió una buba ansí redonda como el ducado,
-que por eso son redondas, despues aquél lo pegó á cuantos tocó con
-aquella mano, y luégo incontinenti se sentian los dolores acerbísimos
-y lunáticos, que yo me hallé allí y lo vi, que por eso se dice el
-Señor te guarde de su ira, que es esta plaga que el sexto ángel
-derramó sobre casi la metad de la tierra.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_274">[p. 274]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y las plagas?</p>
-
-<p><i>Div.</i> En Nápoles comenzaron, porque tambien me hallé allí
-cuando dicien que habian enfecionado los vinos y las aguas, los
-que las bebian luégo se aplagaban, porque habian echado la sangre
-de los perros y de los leprosos en las cisternas y en las cubas, y
-fueron tan comunes y tan invisibles, que nadie pudo pensar de donde
-procedian. Munchos murieron, y como allí se declaró y se pegó,
-la gente que despues vino de España llamábanlo mal de Nápoles, y
-éste fué su principio, y este año de veinte y cuatro son treinta é
-seis años que comenzó. Ya comienza á aplacarse con el legño de las
-Indias Occidentales, cuando sean sesenta años que comenzó, al hora
-cesará.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LV.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la Lozana vido venir un jóven desbarbado,
- de diez y ocho años, llamado Coridon, y le dió este consejo como
- supo su enfermedad.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Mi alma, ¿dó bueno? vos me pareceis un Absalon, y Dios
-puso en vos la hermosura del gallo, vení arriba, buey<span
-class="pagenum" id="Page_275">[p. 275]</span> hermoso, ¿qué habeis,
-mi señor Coridon? decímelo, que no hay en Roma quien os remedie
-mejor; ¿qué me traés aquí? para comigo no era menester presente, pero
-porque yo os quiera más de lo que os quiero, vos, mi alma, pensais
-que por venirme cargado lo tengo de hacer mejor, pues no soy desas,
-que más haré viéndoos penado, porque sé en qué caen estas cosas,
-porque no solamente el amor es mal que atormenta á las criaturas
-racionales, mas á las bestias priva de sí mismas; sino veldo por esa
-gata, que há tres dias que no me dexa dormir, que ni come ni bebe,
-ni tiene reposo, ¿qué me hará un mochacho como vos, que os hierve
-la sangre, y más el amor que os tiene consumido? decíme vos á mí
-dónde, y cómo, y quién, y yo veré cómo os tengo de socorrer, y vos
-contándomelo aplacaréis y gozaréis del humo, como quien huele lo que
-otro guisa ó asa.</p>
-
-<p><i>Coridon.</i> Señora Lozana, yo me vine de mi tierra, que es Mantua,
-por esta causa, el primero dia de Mayo al hora cuando Jove el carro
-de Phetonte intorno giraba, yo venía en un caballo blanco, y vestido
-de seda verde, habia cogido munchas flores y rosas, y traíalas en la
-cabeza<span class="pagenum" id="Page_276">[p. 276]</span> sin bonete
-como una guirnalda, que quien me veia se namoraba. Vi á una ventana
-de un jardin una hija de un cibdadano, ella de mí y yo della nos
-enamoramos, mediante Cupido, que con sus saetas nos unió haciendo de
-dos ánimos un solo corazon. Mi padre, sabiendo la causa de mi pena, y
-siendo par del padre de aquella hermosa doncella Polidora, demandóla
-por nuera, su parentado y el mio fueron contentos, mas la miseria
-vana estorbó nuestro honrado matrimonio, que un desgraciado viejo,
-vano de ingenio y rico de tesoro, se casó con ella descontenta, yo
-por no verme delante mi mal, y por excusar á ella infelice pena y
-tristicia, me partí por mejor, y al presente es venido aquí un espion
-que me dice que el viejo va en oficio de senador á otra cibdad;
-querria que vuestra señoría me remediase con su consejo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Amor mio, Coridon dulce, récipe el remedio, vá, compra
-una veste de villana que sea blanca y unas mangas verdes, y vaiste
-descalzo y sucio y loqueando, que todos te llamarán loca, y di que
-te llaman Jaqueta, que vas por el mundo reprendiendo las cosas mal
-hechas, y haz á<span class="pagenum" id="Page_277">[p. 277]</span>
-todos servicios y no tomes premio ninguno, sino pan para comer, y va
-muchas veces por la calle della, y coge serojas, y si su marido te
-mandáre algo hazlo, y viendo él que tú no tomas ni quieres salario,
-salvo pan, ansí te dexará en casa para fregar y cerner y xabonar, y
-cuando él sea partido, limpia la casa alto y baxo, y haz que seas
-llamada y rogada de cuantas amas terná en casa, por bien servir y
-á todas agradar con gentil manera, y si te vieres sola con esa tu
-amante Polidora, haz vista que siempre lloras, y si te demandáre por
-qué dile: porque jamas mi nacion fué villana, sabe que soy gentildona
-Breciana, y me vi que podia estar par á par con Diana, y con
-cualquier otra dama que en el mundo fuese estada. Ella te replicará,
-que tú le digas: ¿por qué vas ansí, mi cara Jaqueta? tú le dirás:
-cara madona, voy por el mundo reprochando las cosas mal hechas, sabed
-que mi padre me casó con un viejo como vuestro marido, calvo, floxo
-como niño, y no me dió á un jóven que me demandaba siendo doncella,
-el cual se fué desperado, que yo voy por el mundo á buscallo: si ella
-te quiere bien, luego lo verás en su hablar, y si te cuenta á tí
-lo<span class="pagenum" id="Page_278">[p. 278]</span> mismo, dile
-cómo otro dia te partes á buscallo, si ella te ruega que quedes, haz
-que seas rogada por sus amas que su marido le dexó, y así cuando tú
-vieres la tuya, y siendo seguro de las otras, podrás gozar de quien
-tanto amas y deseas penando.</p>
-
-<p><i>Cor.</i> ¡Oh señora Lozana! yo os ruego que tomeis todos mis
-vestidos, que sean vuestros, que yo soy contento con este tan
-remediable consejo que me habeis dado, y suplícoos que me espereis
-á esta ventana, que verné por aquí y veréis á la vuestra Jaqueta
-cómo va loqueando á sus bodas, y reprenderé muncho más de lo que vos
-habeis dicho.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y á mí qué me reprenderás?</p>
-
-<p><i>Cor.</i> A vos no siento qué, salvo diré que vivis <i>arte et
-ingenio</i>.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Coridon, mira qué quiere un loco ser sabio, que cuanto
-dixeres é hicieres sea sin seso y bien pensado, porque á mi ver más
-seso quiere un loco que no tres cuerdos, porque los locos son los
-que dicen las verdades, di poco y verdadero y acaba riendo, y suelta
-siempre una ventosidad, y si soltares dos, sean sanidad, y si tres,
-asinidad, y qué más, ¿me dirás celestial sin tartamudear?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_279">[p. 279]</span></p>
-
-<p><i>Cor.</i> Ce, les, tinal.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, amarga, muncho tartamudeas! dí alcatara.</p>
-
-<p><i>Cor.</i> Al, ca, go, ta, ra.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Ay amarga, no ansí, y tanto ceceas, lengua de estropajo
-tienes, entendamos lo que dirás á tu amiga cuando esté sola, y dilo
-en italiano, que te entienda: «Eco, madona, el tuo caro amatore, se
-tu voy que yo mora son contento, eco colui que con perfeta fede, con
-lachrime, pene y estenti te à sempre amato et tenuta esculpita in suo
-core, yo son Coridone, tuo primo servitore, ¡oh mi cara Polidora!
-fame el corpo felice, y seró sempre tua Jaqueta dita Beatrice»; y así
-podrás hacer tu voluntad.</p>
-
-<p><i>Cor.</i> ¿Mirá si lo que os digo á vos está bien?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No, porque tú no piensas la malicia que otrie entenderá,
-haz locuras y calla, no me digas nada, que tienes trastrabada la
-lengua, que muncho estropajo comiste, pues no puedes decir en español
-arrofaldada, alcatara, celestial.</p>
-
-<p><i>Cor.</i> Aro, fi, a, na, da; al, ca, go, ta, ra; ce, lesti, nal.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Calla, que por decirme taimada<span class="pagenum"
-id="Page_280">[p. 280]</span> me dixiste tabaquinara, y por decirme
-canestro me dices cabestro, y no me curo, que no se entiende en
-español qué quiere decir, mas, por la luz de Dios, que si otro me
-lo dixera y Rampin lo supiese, que poco tenemos que perder, y soy
-conocida en todo Levante y Poniente, y tan buen cuatrin de pan nos
-hacen allá como acá; Coridon, esto podrás decir, que es cosa que se
-ve claro: Vittoria, Vittoria, el Emperador y rey de las Españas habrá
-gran gloria.</p>
-
-<p><i>Cor.</i> No queria ofender á nadie.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No se ofende, porque, como ves, Dios y la fortuna le es
-favorable, antiguo dicho es, teme á Dios y honra tu rey, mira que
-prenóstico tan claro, que ya no se usan vestes ni escarpes franceses,
-que todo se usa á la española.</p>
-
-<p><i>Cor.</i> ¿Qué podria decir como ignorante?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Di que sanarás el mal frances, y te judicarán por loco del
-todo, que ésta es la mejor locura que uno puede decir, salvo que el
-legño es salutífero.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LVI">
-<p><span class="pagenum" id="Page_281">[p. 281]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LVI.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la Lozana estaba á su ventana, y dos galanes
- vieron salir dos mujeres, y les demandaron qué era lo que negociaban.</p>
-</div>
-
-<p><i>Ovidio.</i> Mirámela, cual está atalayando putas, mirá el alfaquí
-de su foxco marido que compra grullos, ella parece que escandaliza
-truenos, ya no se desgarra como solia, que parecia trasegadora de
-putas en bodegas comunes, estemos á ver qué quieren aquellas que
-llaman, que ella de todo sabe tanto que revienta, como <i>Petrus in
-cunctis</i>, y tiene del natural y del positivo, y es universal <i>in
-agibilibus</i>.</p>
-
-<p><i>Galan.</i> ¿No veis su criado negociando, que parece enforto de
-almiherez? librea trae fantástiga, parece almorafan en cinto de
-cuero.</p>
-
-<p><i>Ovid.</i> Calla, que no parece sino cairel de puta pobre, que es
-deseada aunque gorda, ya sale una mujer, ¿cómo harémos para saber qué
-negocio?</p>
-
-<p><i>Gal.</i> Vamos, y dejámela interrogar á mí; madona, ¿sois
-española?</p>
-
-<p><i>Prudencia.</i> Fillolo, no, mas sempre o<span class="pagenum"
-id="Page_282">[p. 282]</span> voluto ben á spañoli, questa española
-me ha posto ólio de ruda para la sordera.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> Madona, ¿cómo os demandais?</p>
-
-<p><i>Prud.</i> Fillolo, me demando Prudenza.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> Madona Prudenza, andá en buen hora.</p>
-
-<p><i>Ovid.</i> ¿Qué os parece si la señora Lozana adorna esta tierra? en
-España no fuera ni valiera nada; veis, sale la otra con un mochacho
-en brazos, por allá va, salgamos á esa otra calle.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> ¡Ah! ¿vos, señora, sois española?</p>
-
-<p><i>Cristina.</i> Señor, sí; de Cecilia á vuestro comando.</p>
-
-<p><i>Ovid.</i> Queriamos saber quién queda con la señora Lozana.</p>
-
-<p><i>Crist.</i> Señor, su marido, ó criado pretérito, ó amigo secreto,
-ó esposo futuro, porque mejor me entendais, yo soy ida á su casa no
-á far mal, sino bien, que una mi vecina, cuya es esta criatura, me
-rogó que yo veniese á pedille de merced que santiguase este su hijo,
-que está aojado, y ella lo hizo por su virtud, y no queria tomar unos
-huevos y unas granadas que le traxe.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> Decínos, señora, que vos bien habréis notado las palabras
-que dixo.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_283">[p. 283]</span></p>
-
-<p><i>Crist.</i> Señores, yo os diré, dixo: si te dió en la cabeza,
-válate Santa Elena, si te dió en los hombros, válante los Apóstoles
-todos, si te dió en el corazon válgate el Salvador; y mandóme que lo
-sahumase con romero, y ansí lo haré por contentar á su madre, y por
-dalle ganancia á la Lozana, que en esta quemadura me ha puesto leche
-de narices.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> Mas no de las suyas.</p>
-
-<p><i>Crist.</i> Y vuestras mercedes queden con Dios.</p>
-
-<p><i>Ovid.</i> Señora Cristina, somos á vuestro servicio, id con la paz
-de Dios.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> Quien no se arriesga no gana nada; son venidas á Roma mil
-españolas, que saben hacer de sus manos maravillas, y no tienen un
-pan que comer, y esta plemática de putas y arancel de comunidades,
-que voto á Dios que no sabe hilar, y nunca la ví coser de dos puntos
-arriba, su mozo friega y barre, á todos da que hacer, y nunca
-entiende sino ¿qué guisarémos, que será bueno para comer? la tal
-cosa yo la sé hacer, y el tal manjar cómprelo vuestra merced, que
-es bueno, y daca especia, azúcar, trae canela, miel, manteca, vé
-por huevos, trae tuétanos de vaca, azafran, y<span class="pagenum"
-id="Page_284">[p. 284]</span> mira si venden culantro verde; no ceja
-jamas, y todo de bolsa ajena.</p>
-
-<p><i>Ovid.</i> Oh pese al turco; pues veis que no siembra y coge, no
-tiene ganado y tiene quesos, que aquella vieja se los trajo, y la
-otra granadas sin tener huerto, y huevos sin tener gallinas, y otras
-muchas cosas, que su audacia y su no tener la hacen afortunada.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> Es porque no tiene pleitos ni letigios que le turen de
-una audencia á la otra, como nosotros, que no bastan las bibalías
-que damos á notarios y procuradores, que tambien es menester el su
-solicitar para nuestros negocios acabar.</p>
-
-<p><i>Ovid.</i> Es alquimio de putas, y trae definiciones con sentencias,
-oxalá sin dilaciones, y de esta manera no batiendo moneda la tiene, y
-huerta, y pegujar, y roza sin rozar, como hacen munchos, que como no
-saben sino expender lo ganado de sus pasados, cuando se ven sin arte
-y sin pecunia métense frailes por comer en comun.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LVII">
- <p><span class="pagenum" id="Page_285">[p. 285]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LVII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo salió la Lozana con su canastillo debaxo,
- con diversas cosas para su oficio, y fué en casa de cuatro cortesanas
- favoridas, y sacó de cada una, en partes, provision de quien más podia.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Quién son aquellos tres galanes que están allí? cúbranse
-cuanto quisieren, que de saber tengo si son pleiteantes. Andá ya,
-¿por mi vida para mí todas esas cosas? descubrí que lo sirva yo, que
-un beso ganarés.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> ¿Y yo? señora Lozana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Y vos beso y abracijo; ¿qué cosa es ésta? ¿quién os dixo
-que yo habia de ir á casa de la señora Xerezana? ya sé que le distes
-anoche música de flautas de aciprés, porque huelan, y no sea menester
-que intervenga yo á poner bemol; hacé cuanto quisiéredes, que á las
-manos me vernés.</p>
-
-<p><i>Ovid.</i> ¿Cuándo?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Luégo, vengan vuestras mercedes cuando yo sea entrada, que
-me tengo de salir presto, que es hoy sábado, y tengo de tornar á
-casa, que si vienen algunas putas orientales y no me hallan, se van
-eno<span class="pagenum" id="Page_286">[p. 286]</span>jadas, y no
-las quiero perder, que no valgo nada sin ellas, y máxime agora que
-son pocas y locas.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> Señora Lozana, decí á la señora Xerezana que nos abra,
-y terciá vos lo que pudiéredes, y veis aquí la turquina que me
-demandastes.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pues miren vuestras mercedes, que si fuere cosa que podeis
-entrar, yo porné este mi paño listado á la ventana, y entónces
-llamá.</p>
-
-<p><i>Gal.</i> Sea ansí; alegre va la puta vieja encrucijada, voto á
-Dios, mejor cosa no hice en mi vida que dalle esta turquina, que
-ésta es la hora que me hace entrar en su gracia, cosa que no podia
-acabar con cuanto he dado á sus mozos y fantescas, que no me han
-aprovechado nada, tanto como hará agora la Lozana, que es la mejor
-acordante que nunca nació, y parece que no pone mano en ello; vello
-hemos, ya llamá, y la señora está á la ventana, vámonos por acá, que
-volverémos.</p>
-
-<p><i>Xerezana.</i> Hola, mozos, abrí allí, que viene la Lozana y sus
-adherentes; mirá, vosotros id abaxo y hacelda rabiar, y decí que es
-estada aquí una jodía, que me afeitó, y que agora se vá, y que va en
-casa de la<span class="pagenum" id="Page_287">[p. 287]</span> su
-favorida la Pimpinela, si queremos ver lidia de toros, y yo diré que
-porque se tardó pensé que no viniera.</p>
-
-<p><i>Corillon.</i> ¿Quién es? paso, paso, que no somos sordos; señora
-Lozana, ¿y vos sois? vengais norabuena y tan tarde, que la señora
-quiere ir fuera.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Y dó quiere ir su merced? ¿no esperará hasta que la
-afeite?</p>
-
-<p><i>Cor.</i> No lo digo por eso, que ya está afeitada, que una jodía la
-afeitó, y si ántes viniérades la hallárades aquí, que agora se vá á
-casa de la Pimpinela.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mal año para tí y para ella, que no fuese más tu vida,
-como dices la verdad, la Pimpinela me tiene pagada por un año, mirá
-cómo se dexará afeitar de una jodía, mas si la señora se ha dejado
-tocar y gastar, que no podia ser ménos, por la luz de Dios ella se
-arrepentirá, mas yo quiero ver esta afeitadura cómo está; díme, ¿su
-merced está sola?</p>
-
-<p><i>Cor.</i> Sí, que quiere ir en casa de monseñor, que ya está vestida
-de regazo, y va á pié.</p>
-
-<p><i>Altobelo.</i> Señora Lozana, sobí, que su merced os demanda, que os
-quiere hablar ántes que se parta.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_288">[p. 288]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Dónde está la señora? ¿en la anticámara, ó en la
-recámara?</p>
-
-<p><i>Altob.</i> Entrá allá á la loja, que allá está sola.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, ¿qué quiere decir que vuestra merced hace estas
-novedades? ¡cómo! ¿he yo servido á vuestra merced desde que venistes
-á Roma, y á vuestra madre hasta que murió, que era ansí linda
-cortesana, como en sus tiempos se vido, y por una vuelta que me tardo
-llamais á quien más presto os gasten la cara, que no adornen, como
-hago yo? mas no me curo, que no son cosas que turan, que su fin se
-traen como cada cosa, ésta me porná sal en la mollera, y á la jodía
-yo le daré su merecer.</p>
-
-<p><i>Xer.</i> Vení acá, Lozana, no os vais, que esos bellacos os deben
-haber dicho cualque cosa por enojaros, ¿quién me suele á mí afeitar
-sino vos? dexá decir, que como habeis tardado un poco os dixeron eso,
-no os cureis, que yo me contento; ¿quereis que nos salgamos allá á la
-sala?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, sí, que traigo este paño listado mojado, y lo
-meteré á la finestra.</p>
-
-<p><i>Xer.</i> Pues sea ansí; ¿qué es esto que traés aquí en esta
-garrafeta?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_289">[p. 289]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, es un agua para lustrar la cara, que me la mandó
-hacer la señora Montesina, que cuesta más de tres ducados, y yo no la
-queria hacer, y ella la pagó, y me prometió una carretada de leña y
-dos barriles de vino dulce para esta invernada.</p>
-
-<p><i>Xer.</i> ¿Tenés más que ésta?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no.</p>
-
-<p><i>Xer.</i> Pues ésta quiero yo, y pagalda, veis aquí los dineros, y
-enviá por una bota de vino, y hacé decir á los mulateros de monseñor
-que toda esta semana vayan á descargar á vuestra casa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay, señora! que soy perdida, que me prometió que si era
-perfeta que me daria un sayo para mi criado.</p>
-
-<p><i>Xer.</i> Mirá, Lozana, sayo no tengo, aquella capa de monseñor es
-buena para vuestro criado, tomalda, y andá norabuena, y vení más
-presto otro dia.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no sé quien llama, miren quién es, por cuando yo
-salgo no éntre alguno.</p>
-
-<p><i>Xer.</i> Vá, mirá quién es.</p>
-
-<p><i>Montoya.</i> Señora, los dos señores janiceros.</p>
-
-<p><i>Xer.</i> Dí que no só en casa.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_290">[p. 290]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Haga, señora, que entren y contarán á vuestra merced cómo
-les fué en el convite que hizo la Flaminia á cuantos fueron con ella,
-que es cosa de oir.</p>
-
-<p><i>Xer.</i> ¿Qué podia ser poco más ó ménos? que sabemos sus cosas
-della.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mande vuestra merced que entren y oirá maravillas.</p>
-
-<p><i>Xer.</i> Ora, sús, por contentar á la Lozana, va, ábrelos.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LVIII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LVIII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo va la Lozana en casa de la Garza Montesina,
- y encuentra con dos rufianes napolitanos, y lo que le dicen.</p>
-</div>
-
-<p><i>Rufian.</i> Pese al diablo con tanta justicia como se hace de los
-que poco pueden, que vos ni habíades de ser para ganarme de comer,
-mas como va el mundo al reves, no se osa el hombre alargar, sino
-quitaros el bonete, y con gran reverencia poneros sobre mi cabeza.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Quitaos allá, hermanos, ¿qué cosas son ésas? ya soy casada,
-no os cale burlar, que castigan á los locos.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_291">[p. 291]</span></p>
-
-<p><i>Ruf.</i> Señora, perdoná, que razon teneis, mas en el bosque de
-Belitre os quisiera hacer un convite.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá si quereis algo de mí, que voy de priesa.</p>
-
-<p><i>Ruf.</i> Señora, somos todos vuestros servidores, y máxime si
-nos dais remedio á un accidente que tenemos, que toda la noche no
-desarmamos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Cortados y puestos al pescuezo por lomina, que ésa es sobra
-de sanidad; á Puente Sisto te he visto.</p>
-
-<p><i>Ruf.</i> Ahí os querria tener para mi servicio por ganar la romana
-perdonanza; decínos, señora Lozana, quién son agora las más altas y
-más grandes señoras entre todas las cortesanas, y luégo os iréis.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá qué pregunta tan necia, quien más puede y más gana.</p>
-
-<p><i>Ruf.</i> Pues eso queremos saber, si es la Xerezana como más
-galana.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si miramos en galanerías y hermosura, ésa y la Garza
-Montesina pujan á las otras, mas decíme, de favor ó pompa, y fausto
-y riquezas, callen todas con madona Clarina, la favorida, y con
-madona Aviñonesa, que es rica y poderosa, y vos<span class="pagenum"
-id="Page_292">[p. 292]</span>otros, ladrones, cortados tengais los
-compañones, y quedáos aquí.</p>
-
-<p><i>Ruf.</i> Válala el que lleva los pollos, y qué preciosa que es, allá
-va á casa de la Garza Montesina.</p>
-
-<p><i>Montesina.</i> Señora Lozana, sobí, que á vos espero, ya os
-pasábades, ¿no sabeis que hoy es mio? ¿dónde íbades?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, luégo tornára, que iba á dar una cosa aquí á una mi
-amiga.</p>
-
-<p><i>Mont.</i> ¿Qué cosa, y á quién por mi vida, si me quereis bien?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No se puede saber, asiéntese vuestra merced más acá á la
-lumbre, que me da el sol en los ojos.</p>
-
-<p><i>Mont.</i> Por mi vida, Lozana, que no lleveis de aquí el canestico
-si no me lo decís.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Paso, señora, no me derrame lo que está dentro, que yo se
-lo diré.</p>
-
-<p><i>Mont.</i> Pues decímelo luégo, que estó preñada, ¿qué es esto que
-está aquí dentro en este botecico de cristal?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Paso, señora, que no es cosa para vuestra merced, que ya
-sois vos harto garrida.</p>
-
-<p><i>Mont.</i> Mirá, Lozana, catá que lo quebraré si no me lo decís.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_293">[p. 293]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Pardios, más niña es vuestra merced que su ñetecica, dexe
-estar lo que no es para ella.</p>
-
-<p><i>Mont.</i> Agora lo verés, sacaldo de mi cofre, y séase vuestro.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sáquelo vuestra merced, que quiero ir á llevallo á su
-dueño, que es un licor para la cara, que quien se lo pone no envejece
-jamas, y madona Clarina, la favorida, há más de cuatro meses que
-lo espera y agora se acabó de estilar, y se lo quiero llevar por
-no perder lo que me prometió por mi fatiga, que ayer me envió dos
-ducados para que lo acabase más presto.</p>
-
-<p><i>Mont.</i> Y ¿cómo, Lozana, soy yo ménos, ó puede pagallo ella mejor
-que yo? ¿quédaos algo en vuestra casa de este licor?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, no, que no se puede hacer si las culebras que se
-estilan no son del mes de Mayo, y soy perdida, porque como es tan
-favorida, si sabe que di á otrie este licor habiendo ella hecho traer
-las culebras cerbunas, y gobernádolas del Mayo acá, y más el carbon
-que me ha enviado, y todo lo vendí cuando estuve mala, que si lo
-tuviera dixera que las culebras se me habian huido, y como viera el
-carbon me creyera.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_294">[p. 294]</span></p>
-
-<p><i>Mont.</i> Dexá hacer á mí, que yo sabré remediar á todo. Vén aquí,
-Gasparejo, va, dí á tu señor que luégo me envie diez cargas de carbon
-muy bueno del salvático, y mira, ve tú con el que lo truxere, y
-hazlo descargar á la puerta de la Lozana. Esperá, Lozana, que otra
-paga será ésta que no la suya, veis ahí seis ducados, y llamá dos
-mozos que os lleven estos cuatro barriles ó toneles á vuestra casa,
-éste es semulela, y éste de fideos cecilianos, y éste de alcaparras
-alejandrinas, y éste de almendras ambrosinas, y tomá, veis ahí dos
-cofines de pasas de Almuñécar que me dió el provisor de Guadix; vén
-aquí, Margarita, va, descuelga dos presutos y dos somados, y de
-la guardarropa dos quesos mallorquinos y dos parmesanos, y presto
-vosotras lleváselo á su casa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, ¿quién osará ir á mi casa, que luégo me matará mi
-criado, que le prometió ella misma una capa?</p>
-
-<p><i>Mont.</i> Capa no la hay en casa que se le pueda dar, mas mirá si le
-verná bueno este sayo, que fué del protonotario.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, llévemela el mozo, porque no vaya yo cargada, no se
-me ensuelva el sueño en todo, que esta noche so<span class="pagenum"
-id="Page_295">[p. 295]</span>ñaba que caia en manos de ladrones.</p>
-
-<p><i>Mont.</i> Andá, no mireis en sueños, que cuando veníades acá os vi
-yo hablar con cuatro.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Buen paraíso haya quien acá os dexó, que verdad es, esclava
-soy á vuestra merced, porque no basta ser hermosa y linda, mas cuanto
-dice hermosea y adorna con su saber. Quien supiera hoy hacerme
-callar, y amansar mi deseo que tenía de ver qué me habia de dar
-madona Clarina, la favorida, por mi trabajo y fatiga, la cual vuestra
-merced ha satisfecho en parte, y como dicen, la buena voluntad con
-que vuestra merced me lo ha dado vale más que lo muncho más que ella
-me diera, y sobre todo sé yo que vuestra merced no me será ingrata,
-y bésole las manos, que es tarde: mírese vuestra merced al espejo y
-verá que no só pagada segun lo que merezco.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LIX">
- <p><span class="pagenum" id="Page_296">[p. 296]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LIX.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la Lozana fué á casa de madona Clarina, favorida,
- y encontró con dos médicos, y el uno era cirúgico, y todos dos dicen:</p>
-</div>
-
-<p><i>Físico.</i> Señora Lozana, ¿dónde se va? ¿qué especieria es esa que
-debaxo llevais? ¿ay curas? ¿ay curas? danos parte.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores mios, la parte por el todo, y el todo por la parte,
-y yo que soy presta para sus servicios.</p>
-
-<p><i>Físico.</i> Señora Lozana, habeis de saber que si todos los médicos
-que al presente nos hallamos en Roma nos juntásemos de acuerdo, que
-debiamos hacer lo que antiguamente hicieron nuestros antecesores:
-en la via de San Sebastian estaban unas tres fosas llenas de agua,
-la cual agua era natural y tenía esta virtud, que cuantas personas
-tenian mal de la cintura abaxo iban allí tres veces una semana, y
-entraban en aquellas fosas de piés, y estaban allí dos horas por
-vuelta, y ansí sanaban de cualquier mal que tuviesen en las partes
-inferiores, de modo que los médicos de aquel tiempo no podian
-medicar sino de la cin<span class="pagenum" id="Page_297">[p.
-297]</span>tura arriba; visto esto, fueron todos y cegaron estos
-fosos ó manantíos, y hicieron que un arroyo que iba por otra
-parte que pasase por encima porque no se hallasen, y agora aquel
-arroyo tiene la misma virtud para los caballos y mulas represas, y
-finalmente, á todas las bestias represas que allí meten sanan, como
-habeis visto si habeis pasado por allí: esto digo que debíamos hacer,
-pues que ni de la cintura arriba ni de la cintura abajo no nos dais
-parte.</p>
-
-<p><i>Cirúgico.</i> Señora Lozana, nosotros debiamos hacer con vos como
-hizo aquel médico pobre que entró en Andújar, que como vido y probó
-los munchos y buenos rábanos que allí nacen, se salió y se fué á otra
-tierra, porque allí no podia él medicar, que los rábanos defendian
-las enfermedades; digo que me habeis llevado de las manos más de
-seis personas que yo curaba, que como no les duelen las plagas, con
-lo que vos les habes dicho no vienen á nosotros, y nosotros, si no
-duelen las heridas, metemos con que duelan y escuezgan, porque vean
-que sabemos algo cuando les quitamos aquel dolor, ansimismo á otros
-ponemos ungüento egipciaco, que tiene vinagre.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_298">[p. 298]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Como á caballos, ungüento de albéitares.</p>
-
-<p><i>Médico.</i> A los dientes no hay remedio sino pesallos á cera, y vos
-mandais que traigan mascando el almástiga, y que se los limpien con
-raíces de malvas cochas en vino, y mandaislos lavar con agua fria,
-que no hay mejor cosa para ellos, y para la cara y manos lavar con
-fria y no caliente, mas si lo dicimos nosotros, no lo tomarán los
-pacientes, y así es menester que huyamos de vos, porque no concuerda
-vuestra medicacion con nuestra cúpida intencion.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores mios, ya veo que me quereis motejar, mis melecinas
-son: si pega, pega, y míroles á las manos como hace quien algo sabe,
-señores, concluí, que el médico y la medicina los sabios se sirven
-de él y de ella, mas no hay tan asno médico como el que quiere sanar
-el griñimon que Dios lo puso en su disposicion. Si vuestras mercedes
-quieren un poco de favor con madona Clarina en pago de mi maleficio,
-esperen aquí, y haré á su señoría que hable á vuestras mercedes,
-que no será poco, y si tiene que medicarse en su fuente, entrarán
-vuestras mercedes aunque sea de rodillas.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_299">[p. 299]</span></p>
-
-<p><i>Cir.</i> Pues sea ansí, señora Lozana, diga barba que haga. No
-querria que más valiese mi capa de lo que ésta gana, ya es entrada,
-esperemos, y verémos la clareza que Dios puso en esta italiana, que
-dicen que cuando bebe se le parece el agua y se le pueden contar las
-venas; veislas las dos, hable vuestra merced, que yo no sé qué le
-decir.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> Madona Clarina, séale recomendada la señora Lozana.</p>
-
-<p><i>Clar.</i> Oida, me recomiendo; dime, Lozana, ¿quién son aquéllos?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señora, el uno es de Orgaz y el otro de Jamilena, que
-medicaba y iba por leña, y metia todas las orinas juntas, por saber
-el mal de la comunidad; señora, vamos á la loja.</p>
-
-<p><i>Clar.</i> Andemos; decíme, ¿qué cosa hay aquí en aquesta
-escátula?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Madona, unos polvos para los dientes, que no se caigan
-jamas.</p>
-
-<p><i>Clar.</i> ¿Y esto?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Para los ojos.</p>
-
-<p><i>Clar.</i> Díme, española, ¿es para mí?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Madona no, que es para madona Alvina, la de Aviñon.</p>
-
-<p><i>Clar.</i> Vaya á la horca, dámelo á mí.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No lo hagais, señora, que si vos<span class="pagenum"
-id="Page_300">[p. 300]</span> supiésedes lo que á ella le cuesta, que
-dos cueros de ólio se han gastado, que ella compró, que eran de más
-de cien años, por hacer esto poquito.</p>
-
-<p><i>Clar.</i> No te curar, Lozana, que non vollo que lei sea da tanto
-que habia questo, que yo te daro olio de ducenti ani, que me donó á
-mí micer incornato mio trovato sota terra; díme, ¿ha ella casa ni
-viña como que ho yo?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Sea desta manera, tomad vos un poco, y dadme á mí otro
-poco que le lleve, porque yo no pierda lo que me ha prometido, que
-la pólvora no se halla ansí á quien la quiere, que se hace en el
-Paraíso terrenal, y me la dió un mi caro amante que yo tuve, que fué
-mi señor Diomédes, el segundo amor que yo tuve en este mundo, y á
-él se la dieron los turcos, que van y vienen casi á la contínua; y
-piense vuestra señoría que tal pólvora como ésa no me la quitaria yo
-de mí por dalla á otrie, si no tuviese gran necesidad, que no tengo
-pedazo de camisa ni de sábanas, y sobre toda la necesidad que tengo
-de un pabellon y de un torna-lecho, que si no fuese esto que ella me
-prometió para cuando se lo llevase, no sería yo osada á quitar de mí
-una pól<span class="pagenum" id="Page_301">[p. 301]</span>vora tan
-excelente, que si los dientes están bien apretados con ella, no se
-caerán jamas.</p>
-
-<p><i>Clar.</i> Vení acá Lozana, abrí aquella caxa grande, tomá dos piezas
-de tela romanesca para un pabellon, va, abre aquel forcel, e tomá dos
-piezas de tela de Lodi para hacer sábanas, y tomá hilo malfetano para
-coserlo todo, va, abre el otro forcel, y toma dos piezas de cortinela
-para que hagais camisas, y toma otra pieza de tela romanesca para
-hacer camisas á vuestro nuevo marido.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Madona, mire vuestra señoría que yo de todo esto me
-contento; mas ¿cómo harémos, que el poltron de mi pretérito criado me
-descubrirá? porque ella misma le prometió unas calzas y un jubon.</p>
-
-<p><i>Clar.</i> Bien, va, abre aquella otra caxa y toma un par de calzas
-nuevas y un jubon de raso, que hallarás cuatro, toma el mejor, y
-llama la Esclavona, que tome un canestro y vaya con vos á llevaros
-estas cosas á vuestra casa, y id presto, porque aquel acemilero no os
-tome el ólio, que se podria hacer bálsamo, tanto es bueno, y guarda,
-española, que no des á nadie de esto que me has dado á mí.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_302">[p. 302]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Madona, no; mas haré desta manera, que juntaré el almáciga
-y la grana y el alumbre, y se lo daré, y diré que sea esa misma, y
-haré un poco de ólio de habas, y diré que se lo ponga con el colirio,
-que es apropiado para los ojos, y ansí no sabrá que vuestra señoría
-tiene lo más perfeto.</p>
-
-<p><i>Clar.</i> Andá, y hacé ansí por mi amor, y no de otro modo, y
-recomendáme á vuestro marido micer Rampin.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LX">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LX.</h2>
- <p class="subhang">Cómo fué la Lozana en casa de la Imperia Aviñonesa,
- y cómo encontró con dos juristas letrados que ella conocia, que se
- habian hecho cursores ó emplazadores.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> Estos dos que vienen aquí, si estuviesen en sus tierras
-serian alcaldes, y aquí son mandatarios, solicitadores que emplazan,
-y si fuesen sus hermanas casadas con quien hiciese aquel oficio,
-dirian que más las querian ver putas que no de aquella manera
-casadas, porque ellos fueron letrados ó buitres de rapiña; todo su
-saber no vale nada, á lo que yo veo, que más ganan ellos con<span
-class="pagenum" id="Page_303">[p. 303]</span> aquellas varillas
-negras que con cuanto estudiaron en jure. Pues yo no estudié, y sé
-mejor el jure cevil que traigo en este mi canastillo, que no ellos,
-en cuantos capítulos tiene el cevil y el criminal; como dixo Apuleyo,
-bestias letrados.</p>
-
-<p><i>Juristas.</i> Aquí, aquí somos todos, señora Lozana, <i>hodie hora
-vigessima</i>, en casa vuestra.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No sé si seré á tiempo, mas traé que rozar, que allá está
-mi Rampin que lo guise, y mirá no faltés, porque de buena razon ellas
-han de venir hoy que es sábado, mas yo creo que vosotros ya debeis y
-no os deben.</p>
-
-<p><i>Jur.</i> ¿Qué cosa es eso deber ó que nos deben? cuerpo del mundo,
-¿el otro dia no llevamos buen pexe y buen vino, y más dormimos con
-ellas y las pagamos muy bien?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> No lo digo por eso, que ya sé que traxistes todo eso, y que
-bebistes hasta que os emborrachastes, mas otra cosa es menester que
-traer y beber, que eso de jure antiguo se está, sino que os deben
-ó debeis, quiere decir que era una jodía vieja de noventa años, y
-tenía dos nueras mujeres burlonas, y venian á su suegra cada<span
-class="pagenum" id="Page_304">[p. 304]</span> mañana, y decian:
-buenos dias, señora, y respondia ella, vosotras teneis los buenos
-dias y habeis las buenas noches, y como ellas veian esta respuesta
-siempre, dixeron á sus maridos, vuestra madre se quiere casar, y
-decian ellos, ¿cómo es posible? decian ellas, casalda y vello heis
-que no dice de no. Fueron, y casáronla con un jodío viejo y médico,
-¿qué hicieron las nueras? rogaron al jodío que no la cabalgase dos
-noches, él hízolo ansí, que toda la noche no hizo sino contalle sus
-deudas que tenía; vinieron las nueras otro dia, y dixo la vieja: ¿qué
-quiero hacer deste viejo, que no es bueno sino para comer, y tiene
-más deudas que no dineros, y será menester que me destruya á mí y
-á mis hijos? fueron las nueras al jodío, y dixéronle que hiciese
-aquella noche lo que pudiese, y él, como era viejo, caminó, y pasó
-tres colchones; viniendo la mañana vienen las nueras, y dicen á la
-suegra, señora, albricias, que vuestros hijos os quieren quitar este
-jodío, pues que tanto debe, respondió la vieja: mirad, hijas, la
-vejez es causa de la sordedad, que yo no oyo bien qué le deben á él,
-que le deben, que él no debe nada: así que, señores, ¿vosotros debés,
-ó deben os?</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_305">[p. 305]</span></p>
-
-<p><i>Jur.</i> ¡Voto á Dios! que á mí que me deben desa manera más que no
-es de menester, acá á mi compañero no sé, demandaldo á ella, que bien
-creo que pasa todos los dedos, y áun las tablas de la cama.</p>
-
-<p><i>Curzor.</i> No me curo, que la obra es la que alaba al maestro;
-señora Lozana, torná presto por vuestra fe, que nosotros vamos á
-pescaría.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Gente hay en casa de la señora Imperia, mejor para mí, que
-pescaré yo aquí sin jure; ¿qué haces ahí, Medaldo? va, abre, que vó á
-casa.</p>
-
-<p><i>Medaldo.</i> Andá, que Nicolete es de guardia, y él os abrirá,
-llamá.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Nicolete, hijo mio, ¿qué haces?</p>
-
-<p><i>Nicolete.</i> Soy de guardia, y mirá, Lozana, qué pedazo de
-caramillo que tengo.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay triste! ¿y estás loco? está quédo, beodo, que nos
-oirán.</p>
-
-<p><i>Nicol.</i> Callá, que todos están arriba; sacá los calzones, que yo
-os daré unos nuevos de raso encarnado.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Haz á placer, que vengo cansada, que otro que calzones
-quiero.</p>
-
-<p><i>Nicol.</i> Que, mi vida, de cara arriba.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo te lo diré despues.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_306">[p. 306]</span></p>
-
-<p><i>Nicol.</i> No, sino agora; no, sino agora; no, sino agora.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Oh qué bellaco que eres! vá arriba y di á la señora cómo
-estoy aquí.</p>
-
-<p><i>Nicol.</i> Sobí vos, y tomallos, es sobre tabla, y harés
-colacion.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por munchos años y buenos halle yo esas presencias juntas.
-¿Qué Emperatriz ni gran señora tiene dos aparadores, como vuestra
-señoría, de contínuo aparejados á estos señores reyes del mundo?</p>
-
-<p><i>Coronel.</i> Española, fa colacion, aquí con nos quiero que bebés
-con esta copina, que sea la tua, porque quieres bien á la señora
-Imperia, mi patrona.</p>
-
-<p><i>Imperia.</i> Todo es bien empleado en mi Lozana; mozos, serví allí
-todos á la Lozana, y esperen las amas y los escuderos hasta que ella
-acabe de comer; Lozana mia, yo quiero reposar un poco, entre tanto
-hazte servir, pues lo sabes hacer.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo quiero comer este faisan, y dexar esta astarna para
-Nicolete, porque me abrió la puerta de abaxo; estos pasteles serán
-para Rampin, aunque duerme más que es menester.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LXI">
- <p><span class="pagenum" id="Page_307">[p. 307]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXI.</h2>
- <p class="subhang">Cómo un médico familiar de la señora Imperia estuvo
- con la Lozana hasta que salió de reposar la Imperia.</p>
-</div>
-
-<p><i>Médico.</i> Decí, señora Lozana, ¿cómo os va?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, ya veis, fatigar y no ganar nada; estóme en mi
-casa, la soledad y la pobreza están mal juntas, y no se halla lino
-á comprar, aunque el hombre quiera hilar, por no estar ociosa, que
-querria hordir unos manteles, por no andar á pedir prestados cada
-dia.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> Pues vos, señora Lozana, que haceis y dais mil remedios á
-villanos, ¿por qué no les encargais que os traigan lino?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor, porque no tomo yo nada por cuanto hago, salvo
-presentes.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> Pues yo querria más vuestros presentes que mi ganancia,
-que es tan poca, que valen más las candelas que gasté estudiando
-que cuanto he ganado despues endevinando pulsos; mas vos, ¿qué
-estudiastes?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mirá que me aconteció ayer: vi<span class="pagenum"
-id="Page_308">[p. 308]</span>nieron á mi casa una mujer piamontesa
-con su marido romañolo, y pensé que otra cosa era; traxeron una llave
-de cañuto, la cual era llena de cera y no podian abrir, y pensaron
-que estaban hechizados; rogáronme que lo viese yo, yo hice lo que
-sabía, y diéronme dos julios, y prometiéronme una gallina, que me
-truxeron hoy, y huevos con ella, y ansí pasaré esta semana con este
-presente.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> Pues decíme, señora Lozana, ¿qué hecistes á la llave,
-cualque silogismo ó qué?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo os diré: como sacaron ellos la cera, no pudo ser que no
-se pegase cualque poca á las paredes de la llave; fuí yo presto al
-fuego, y escallentéla hasta que se consumió la cera, y vine abaxo, y
-dísela, y dixe que todo era nada; fuéronse, y abrieron, y cabalgaron,
-y ganéme yo aquel presente sofísticamente; decíme por qué no tengo
-yo de hacer lo que sé, sin perjuicio de Dios y de las gentes; mirá,
-vuestro saber no vale si no lo mostrais que lo sepa otrie; mirá,
-señor, por saber bien hablar gané agora esta copica de plata dorada,
-que me la dió su merced del coronel.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> Ese bien hablar, adular, incóñito le llamo yo.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_309">[p. 309]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor Salomon, sabé que cuatro cosas no valen nada si no
-son participadas ó comunicadas á menudo: el placer, y el saber,
-y el dinero, y el coño de la mujer, el cual no debe estar vacuo,
-segun la filosofía natural. Decíme, ¿qué le valdria á la Xerezana
-su galanería si no la participase? ¿Ni á la Montesina su hermosura,
-aunque la guardase otros sesenta años, que jamas muriese, si tuviese
-su coño puesto en la guardaropa, ni á Madona Clarina sus riquezas,
-si no supiese guardar lo que tiene? y á la señora Aviñonesa, ¿qué le
-valdrian sus tratos si no los participase y comunicase con vuestra
-merced y comigo, como con personas que ántes la podemos aprovechar?
-¿qué otra cosa veis aquí? yo pierdo tiempo, que sé que en mi casa me
-están esperando, y porque la señora sé que me ha de vestir á mí y á
-mi criado, callo.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> No puedo pensar qué remedio tener para cabalgar una mi
-vecina lombarda; porque es casada y está preñada.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Dexá hacer á mí.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> Si hacés como á la otra, mejor os pagaré.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Esto será más fácil cosa de hacer, porque diré que á
-la criatura le faltan<span class="pagenum" id="Page_310">[p.
-310]</span> los dedos, que vuestra merced los hará.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> Yo lo doy por hecho, que no es ésta la primera que vos
-sabés hacer.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo os diré: son lombardas de buena pasta; fuíme esta semana
-á una, y díxele, ¿cuándo viene vuestro marido, mi compadre? dice,
-mañana; digo yo, ¿por qué no os is al baño y acompañaros he yo? fué,
-y como era novicia, apañéle los anillos, y díle á entender que le
-eran entrados en el cuerpo; fuíme á un mi compadre, que no deseaba
-otra cosa, y díle los anillos, y dí órden que se los sacase uno á
-uno; cuando fué al último ella le rogaba que le sacase tambien un
-caldero que le habia caido en el pozo; en esto, el marido llamó,
-dixo ella al marido: en toda vuestra vida me sacastes una cosa que
-perdiese, como ha hecho vuestro compadre, que si no viniérades, me
-sacára el caldero y la cadena que se cayó el otro dia en el pozo:
-él, que consideró que yo habria tramado la cosa, amenazóme si no le
-hacia cabalgar la mujer del otro; fuíme allá diciendo que era su
-parienta muy cercana, á la cual demandé, diciendo que cuánto tiempo
-habia que era preñada, y si su marido estaba fuera; dixo que de seis
-meses; yo, astutamente, como quien ha gana de<span class="pagenum"
-id="Page_311">[p. 311]</span> no verse en vergüenza, le dí á entender
-la criatura no tener orejas ni dedos. Ella, que estimaba el honor,
-rogóme que si lo sabía ó podia, que le ayudase, que sería della
-pagada; aquí está, digo yo, el marido de la tal, que por mi amor os
-servirá, y tiene excelencia en estas cosas; finalmente, que hizo
-dedos y orejas, cosa por cosa; y venido su marido, ella lo reprehende
-haber tan poca advertencia, ántes que se partiera, y no dexar acabada
-la criatura. Desta manera podemos serviros, máxime, que diciendo que
-sois físico eximio, pegará mejor vuestro engrudo.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> No querria ir por lana, y que hiciésedes á mi mujer hallar
-una saya que esotro dia perdió.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por el sacrosanto saco de F, que quiero otro que saya de
-vuestra merced.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LXII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la señora Imperia, partido el médico, ordenó
- de ir á la estufa ella y la Lozana, y cómo encontraron á uno que decia
- Oliva, Oliva de España, el cual iba en máscara, y dice la Imperia al
- médico:</p>
-</div>
-
-<p><i>Imp.</i> ¿Qué se dice, maestro Arresto? ¿retozábades á la Lozana, ó
-veramente ha<span class="pagenum" id="Page_312">[p. 312]</span>ceis
-partido con ella que no os lleve los provechos? ya lo hará si se los
-pagais, por eso ántes que se parta sed de acordo con ella.</p>
-
-<p><i>Méd.</i> Señora, entre ella y mí el acuerdo sería que partiésemos
-lo ganado y participásemos de lo porvenir, mas Rampin despriva
-á munchos buenos que querian ser en su lugar; mas si la señora
-Lozana quiere, ya me puede dar una espetativa en forma comun para
-cuando Rampin se parta, que éntre yo en su lugar, porque, como ella
-dice: no esté lugar vacío, la cual razon conviene con todos los
-filósofos, que quieren que no haya lugar vacuo, y despues desto
-verná bien su conjuncion con la mia, que, como dicen, segun que es
-la materia que el hombre manca, ansí es más excelente el maestro
-que la opera; porque cierta cosa es que más excelente es el médico
-del cuerpo humano racional que no el albéitar, que medica el cuerpo
-irracional, y más excelente el miembro del ojo que no el dedo del
-pié, y mayor milagro hizo Dios en la cara del hombre ó de la mujer
-que no en todo el hombre, ni en todo el mundo, y por eso no se halla
-jamas que una cara sea seme<span class="pagenum" id="Page_313">[p.
-313]</span>jante á otra en todas las partículas, porque si se parece
-en la nariz no se parece en la barba, y así de singulis. De manera
-que yo al cuerpo, y ella á la cara, como más excelente y mejor
-artesana de caras que en nuestros tiempos se vido. Estariamos juntos,
-y ganariamos para la vejez poder pasar, yo sin récipe, y ella sin
-hic, et hec, et hoc, el alcohol, y amigos como de ántes, y beso las
-manos á vuestra merced, y á mi señora Lozana la boca.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo la vuestra enzucarada, ¿qué me decis? cuando vos
-quisiéredes regar mi manantío, está presto y á vuestro servicio, que
-yo sería la dichosa.</p>
-
-<p><i>Imp.</i> Más vale asno que os lleve que no caballo que os derrueque,
-de Rampin haceis vos lo que quereis, y sirve de todo, y dexá razones
-y vamos á la estufa.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vamos, señora, mas siempre es bueno saber, que yo tres ó
-cuatro cosas no sé que deseo conocer, la una qué via hacen, ó qué
-color tienen los cuernos de los hombres, y la otra querria leer lo
-que entiendo, y la otra querria que en mi tiempo se perdiese el temor
-y la vergüenza para que cada uno pida y haga lo que quisiere.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_314">[p. 314]</span></p>
-
-<p><i>Imp.</i> Eso postrero no entiendo, de temor y vergüenza.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Yo, señora, yo os lo diré; cierto es que si yo no tuviese
-vergüenza, que cuantos hombres pasan querria que me besasen, y si no
-fuese el temor, cada uno entraria y pediria lo vedado; mas el temor
-de ser castigados los que tal hiciesen, no se atreven, porque la
-ley es hecha para los transgresores, y así de la vergüenza, la cual
-ocupa que no se haga lo que se piensa, y si yo supiese ó viese estas
-tres cosas que arriba he dicho, sabria más que Juan Desperaendios.
-De manera que cuantas putas me viniesen á las manos, les haria las
-cejas á la chancilleresca, y á mi marido se los pornia verdes, que
-significan esperanza, porque me metió el anillo de cuerno de búfalo,
-y la cuarta que penitus inñoro es: ¿de quién me tengo de empreñar
-cuando algo me empreñe? señora, vaya Jusquina delante y lleve los
-aderezos. Vamos por aquí que no hay gente, señora, ¿ya comienzan
-las máscaras? mire vuestra merced cuál va el bellaco de Hércoles
-enmascarado; y Oliva, Oliva de España, aquí vienen y hacen quistion,
-y van cantando: agora me vezo sonar de re<span class="pagenum"
-id="Page_315">[p. 315]</span>cio. Entre vuestra merced y salgamos
-presto, que me vernán á buscar más de cuatro agora que andan
-máxcaras, que aquí ganaré yo cualque ducado para dar la parte á
-maestro Arresto, él debe trala, que medicó el asno, y mérito el
-albarda, pues vaya á la horca, que no me ha de faltar hombre, aunque
-lo sepa hurtar.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LXIII">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXIII.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la Lozana fué á su casa, y envió por un
- sastre, y se vistió del paño que le dieron en casa del coronel,
- y lo que pasó con una boba, y dice la Lozana:</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Dónde meteis esa leña? ¿y el carbon está abaxo? ¿mirastes
-si era bueno? ¿sobistes arriba los barriles, los presutos y quesos?
-¿contaste cuántas piezas de tela vinieron? ¿vistes si el olio está
-seguro que no se derrame? pues andá, llamá á maestro Gil, no sea
-para esotra semana, y mirá que ya comienzan las máxcaras á andar en
-torno, estas carrastollendas tenemos de ganar; torná presto, porque
-presteis esos vestidos á quien os lo pagáre. Veis, viene<span
-class="pagenum" id="Page_316">[p. 316]</span> madona Pelegrina, la
-simple, á se afeitar, aunque es boba siempre me da un julio, y otro
-que le venderé de soliman serán dos. Entrá, ánima mia cara, ¿y con
-este tiempo venís? ánima mia, dulce, saporida; mirá qué ojos y qué
-dientes, bien parece que sois de buena parte. Bene mio, asentaos, que
-venis cansada, que vos sois española por la vida, y podria ser, que
-los españoles por do van siembran, que veinte años há que nos los
-tenés allá por esa Lombardía, ¿estais gravida, mi señora?</p>
-
-<p><i>Pelegrina.</i> Señora, no, mas si vos, señora Lozana, me supiésedes
-decir con qué me engravidase, yo os lo satisfaria muy bien, que no
-deseo en este mundo otro.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> ¡Ay ánima mia enzucarada! récipe lo que sé que es bueno,
-si vos lo podeis hacer, tomá sábana de fraile que no sea quebrado, y
-halda de camisa de clérigo macho, y rechincháoslas á las caderas con
-uñas de sacristan marzolino, y veréis qué hijo haréis.</p>
-
-<p><i>Pel.</i> Señora Lozana, vos que sabeis en qué caen estas cosas,
-decíme, ¿qué quiere decir que cuando los hombres hacen aquella cosa
-se dan tanta prisa?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Habeis de saber que me place,<span class="pagenum"
-id="Page_317">[p. 317]</span> porque el discípulo que no dubda ni
-pregunta, no sabrá jamas nada, y esta tierra hace los ingenios
-sotiles y vivos, máxime vos, que sois de la Marca, muncho más sabréis
-interrogando que no adevinando.</p>
-
-<p>Habeis de saber que fué un emperador que, como viese que las
-mujeres tenian antiguamente cobertera en el ojo de cucharica de
-plata, y los hombres fuesen eunucos, mandó que de la cobertera
-hiciesen compañones á los hombres, y como hay una profecía que dice
-Merlin que ha de tornar cada cosa á su lugar, como aquellos al cufro
-de la mujer, por eso se dan tanta priesa por no quedar sin ellos, y
-beata la mujer á quien se le pegaren los primeros; por tanto, si vos
-me creeis, hacé desta manera: alzá las nalgas y tomaldo á él por las
-ancas y apretá con vos, y quedaréis con cobertera y preñada, y esto
-haced hasta que acerteis.</p>
-
-<p><i>Pel.</i> Decíme, señora Lozana, ¿qué quiere decir que los hombres
-tienen los compañones gordos como huevos de gallina, de paloma y de
-golondrina, y otros que no tienen sino uno?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si bien los mirastes, en ellos vistes las señales; habeis
-de saber que los que<span class="pagenum" id="Page_318">[p.
-318]</span> no tienen sino uno perdieron el otro desvirgando
-mujeres ancianas; y los que los tienen como golondrinas, se los han
-disminuido malas mujeres, cuando sueltan su artillería y los que los
-tienen como paloma, ésos te saquen la carcoma, y los que los tienen
-como gallina es buena su manida.</p>
-
-<p><i>Pel.</i> Decíme, señora Lozana, ¿qué quiere decir que los mozos
-tienen más fuerza y mejor que sus amos, por más hombres de bien que
-sean?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Porque somos las mujeres bobas, cierta cosa es que para
-dormir de noche y para sudar no os haceis camisa sotil, que luégo
-destexe. El hombre, si está bien vestido, contenta al ver, mas no
-satisface la voluntad, y por esto valen más los mozos que sus amos en
-este caso; y la camisa sotil es buena para las fiestas, y la gorda
-á la contínua; que la mujer sin hombre es como fuego sin leña, y el
-hombre machucho que la encienda y que coma torreznos, porque le haga
-los mamotretos á sus tiempos, y su amo que pague el alquilé de la
-casa y que dé la saya; y ansí pelallos, y popallos, y cansarlos, y
-despues de pelados, dexallos enxugar.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LXIV">
- <p><span class="pagenum" id="Page_319">[p. 319]</span></p>
- <h2 class="nobreak" title="MAMOTRETO LXIV">MAMOTRETO <span id="tn_5"
- class="cambiado" title="en el libro impreso: LXIII">LXIV</span>.</h2>
- <p class="subhang">Cómo vinieron cuatro palafreneros á la Lozana,
- si queria tomar en su casa un gentil-hombre que venía á negociar,
- y traia un asnico sardo llamado Robusto, y ensalmóles los encordios,
- y dice uno:</p>
-</div>
-
-<p><i>Palafrenero.</i> Señora Lozana, nosotros, como somos huérfanos y no
-tenemos agüelas, venimos con nuestros tencones en las manos á que nos
-ensalmeis, y yo, huérfano, á que me beseis.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Amigo, este monte no es para asnos, comprá mulos; ¡qué
-gentileza! hacerme subir la calamita, ¡si os viera hacer eso Rampin
-el bravo, que es un diablo de la peña Camasia! ¿pensais que soy yo
-vuestra Ginebra, que se afeita ella misma por no dar un julio á quien
-la haria parecer moza?</p>
-
-<p><i>Pal.</i> Puta ella y vos tambien, ¡guay de tí, Jerusalen!</p>
-
-<p><i>Camarino.</i> Señora Lozana, ensalmános estos encordios, y veis aquí
-esta espada y estos estafiles, vendeldos vos para melecinas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vení uno á uno, dexáme poner la mano.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_320">[p. 320]</span></p>
-
-<p><i>Cam.</i> ¡Ay! que estais fria.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Vos seréis abad, que sois medroso; vení vos, ¡oh! qué
-teneis de pelos en esta forma, Dios la bendiga, vería si tuviese
-cejas.</p>
-
-<p><i>Pal.</i> Señora Lozana, si tuviese tantos esclavos que vender, á vos
-daria el mejor.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Andá, que vos serés mercader cobdicioso; vení vos, esperá,
-meteré la mano.</p>
-
-<p><i>Sarac.</i> Meté, señora, mas mirá que estoy derecho.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Por mi vida, que sois caballero y hidalgo, aunque pobre;
-y si tanto derecho tuviésedes á un beneficio, sería vuestra la
-sentencia, esperá, diré las palabras, y tocaré, porque en el tocar
-está la virtud.</p>
-
-<p><i>Sar.</i> Pues dígalas vuestra merced alto que las oigamos.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Só contenta; Santo Ensalmo se salió, y contigo encontró,
-y su vista te sanó; ansí como esto es verdad, ansí sanés deste mal,
-amén. Andá, que no será nada; ¿qué pecado es que tengais mal en tal
-mandragulon?</p>
-
-<p><i>Pal.</i> Mayor que el rollo de Écija, servidor de putas.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mala putería corras, como Margarita Corillon, que corrió
-los burdeles de<span class="pagenum" id="Page_321">[p. 321]</span>
-Oriente y Poniente, y murió en Setentrion, sana y buena como yo.</p>
-
-<p><i>Pal.</i> Decinos agora, ¿cómo haréis, que dicen que habrá guerra,
-que ya con la peste pasada cualque cosa ganábades?</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Mal lo sabeis, más quiero yo guerra que no peste, al
-contrario del Duque de Saboya, que quiere más peste en sus tierras
-que no guerra. Yo, si es peste, por huir como de lo ganado, y si hay
-guerra, ganaré con putas y comeré con soldados.</p>
-
-<p><i>Pal.</i> ¡Voto á Dios! qué bien dice el que dixo que de puta vieja
-y de tabernero nuevo me guarde Dios, digámosle á la señora Lozana á
-lo que más venimos. Vuestra merced sabrá que aquí á Roma es venido
-un gentilhombre y en su tierra rico, y trae consigo un asnico que
-entiende como una persona, y llámalo Robusto, y no querria posar
-sino solo, y pagará bien el servicio que á él y á Robusto le harán,
-y por estar cerca del rio, adonde Robusto vaya á beber, por tanto,
-querriamos rogar á vuestra perniquitencia que, pagándolo, fuésedes
-contenta por dos meses de darle posada, porque pueda negociar sus
-hechos más presto y mejor.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señores, yo siempre deseé tener<span class="pagenum"
-id="Page_322">[p. 322]</span> plática con estaferos, por munchos
-provechos que de ellos se pueden haber, y viendo que si hago esto que
-me rogais, no solamente terné á ese señor, mas á todos vosotros, por
-eso digo que la casa y la persona á vuestro servicio; avisaldo que
-si no sabe, sepa que no hay cosa tan vituperosa en el hombre como la
-miseria, porque la miseria es sobrina de la envidia, y en los hombres
-es más notada que en las mujeres, y más en los nobles que no en los
-comunes, y siempre la miseria daña á la persona en quien reina, y es
-adversa al bien comun, y es señal de natura, porque luégo se conoce
-el rico mísero ser de baxa condicion, y esta regla es infalible segun
-á mi ver; y avisaldo que no se hacen los negocios de hongos, sino con
-buenos dineros redondos.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LXV">
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXV.</h2>
- <p class="subhang">Cómo vino el asno de micer Porfirio por corona,
- y se graduó de bachiller, y dice entre sí mirando al Robusto, su
- asnico.</p>
-</div>
-
-<p><i>Porfirio.</i> No hay en este mundo quien ponga mientes á los dichos
-de los viejos,<span class="pagenum" id="Page_323">[p. 323]</span>
-que si yo me recuerdo, siempre oí decir que ni fies ni porfies, ni
-prometas lo incierto por lo cierto. Bien sé yo que á este Robusto le
-falta lo mejor, que es el leer, y si en esto lo examinan primero,
-no verán que sabe cantar, y ansí me lo desecharán sin grado, y yo
-perderé mi apuesta. Robusto, canta ut, re, mi, fa, sol, la, di
-comigo; más baxo, bellaco, otra vez comienza del la, sol, fa, híncate
-de rodillas, abaxa la cabeza, di un texto entre dientes, y luégo
-comerás, aza, aza, aza, ro, ro, ro, as, as, as, no, no, no, ansí
-comed agora y sed limpio. ¡Oh Dios mio y mi Señor! ¿como Balan hizo
-hablar á su asna, no haria Porfirio leer á su Robusto, que solamente
-la paciencia que tuve cuando le corté las orejas me hace tenelle
-amor? pues vestida la veste talar, y asentado y bello, como tiene
-las patas como el asno de oro de Apuleyo, es para que le diesen
-beneficios, cuanto más graduallo bacalario.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Señor Porfirio, véngase á cenar, y dígame qué pasion tiene,
-y por qué está ansí pensoso.</p>
-
-<p><i>Porf.</i> Señora, no os oso decir mi pena y tormento que tengo,
-porque temo que no me lo ternéis secreto.</p>
-
-<p><span class="pagenum" id="Page_324">[p. 324]</span></p>
-
-<p><i>Loz.</i> No haya vuestra merced miedo, que yo jamas lo descubro.</p>
-
-<p><i>Porf.</i> Señora, bien que me veis ansí solo, no só de los ínfimos
-de mi tierra, mas la honra me costriñe, que si pudiese querria
-salir con una apuesta que con otros hice, y es que si venía á Roma
-con dinero, que ordenaba mi Robusto de bacalario, y siendo venido
-y proveido de dinero, y vezado á Robusto todas las cosas que han
-sido posible vezar á un su par, y agora como veo que no sabe leer,
-no porque le falte ingenio, mas porque no lo puede expremir por
-los mismos impedimentos que Lucio Apuleyo, cuando siendo asno,
-retuvo siempre el intelecto de hombre racional, por ende estoy mal
-contento, y no querria comer ni beber, ni hacer cosa en que me fuese
-solacio.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Micer Porfirio, estad de buena gana, que yo os lo vezaré
-á leer, y os daré órden que despachés presto para que os volvais á
-vuestra tierra; id mañana, y haced un libro grande de pergamino,
-y traédmelo, y lo vezaré á leer, é yo hablaré á uno que si le
-untais las manos será notario, y os dará la carta del grado, y hacé
-vos con vuestros amigos que os busquen un<span class="pagenum"
-id="Page_325">[p. 325]</span> caballerizo que sea pobre y jóven, y
-que tenga el seso en la bragueta, que yo le daré persona que se lo
-acabe de sacar, y desta manera vencerémos el pleito, y no dubdeis que
-de este modo se hacen sus pares bacalarios. Mirá, no le deis á comer
-al Robusto dos dias, y cuando quisiere comer, metelde la cebada entre
-las hojas, y ansí lo enseñarémos á buscar los granos y á boltar las
-hojas, que bastará, y dirémos que está turbado, y ansí el notario
-dará fe de lo que viere y de lo que cantando oyere. Y así <i>omnia per
-pecuniam falsa sunt</i>, porque creo que basta harto que lleveis la fe,
-que no os demandarán si lee en letras escritas con tinta ó con olio
-ó iluminadas con oro, y si les pareciere la voz gorda, decí que está
-resfriado, que es usanza de músicos, una mala noche los enronquece.
-Asimismo, que <i>Itali ululant, Hispani plangunt, Gali canunt</i>.
-Que su merced no es gallo, sino asno, como veis, que le sobra la
-sanidad.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Mam_LXVI">
- <p><span class="pagenum" id="Page_326">[p. 326]</span></p>
- <h2 class="nobreak">MAMOTRETO LXVI.</h2>
- <p class="subhang">Cómo la Lozana se fué á vivir á la ínsula de Lipari,
- y allí acabó muy santamente ella y su pretérito criado Rampin, y aquí
- se nota su fin y un sueño que soñó.</p>
-</div>
-
-<p><i>Loz.</i> ¿Sabeis, venerable Rampin, qué he soñado? que veia á
-Pluton caballero sobre la Sierra Morena, y voltándome en verso la
-tramontana, veia venir á Marte debaxo una niebla, y era tanto el
-estrépito que sus ministros hacian, que casi me hacian caer las
-tenazuelas de la mano; yo, que consideraba qué podria suceder, sin
-otro ningun detenimiento cabalgaba en Mercurio, que de repente se me
-acostó, el cual me parecia á mí que hiciese el más seguro viaje que
-al presente se halle en Italia, en tal modo que navegando llegábamos
-en Venecia, donde Marte no puede extender su ira; finalmente
-desperté, y no pudiendo quietar en mí una tanta alteracion,
-traxe á la memoria el sueño que áun todavía la imaginativa lo
-retenia. Considerando consideraba como las cosas que han de estar
-en el profundo, como Pluton, que está<span class="pagenum"
-id="Page_327">[p. 327]</span> sobre la Sierra Morena, y las altas se
-abaten al baxo, como milano, que tantas veces se abate hasta que no
-dexa pollo ni polla, el cual diablo de milano ya no teme espantajos,
-que cierto las gallinas ya no pueden hacer tantos pollos como él
-consuma. En conclusion, me recordé haber visto un arbol grandísimo
-sobre el cual era uno asentado, riendo siempre y guardando el fruto,
-el cual ninguno seguia, debajo del cual arbol vi una gran compaña,
-que cada uno queria tomar un ramo del árbol de la locura, que por
-bienaventurado se tenía quien podia haber una hoja ó una rameta;
-quién tiraba de acá, quién de allá, quién cortaba, quién rompia,
-quién cogia quién la corteza, quién la raíz, quién se empinaba,
-quién se ponia sobre las puntillas, ansí buenos como medianos y
-más chicos, ansí hombres como mujeres, ansí griegos como latinos,
-como tramontanos ó como bárbaros, ansí religiosos como seculares,
-ansí señores como súbditos, ansí sabios como iñorantes, cogian y
-querian del árbol de la vanidad; por tanto dicen que el hombre
-apercibido medio combatido. Ya vistes que el astrólogo nos dixo que
-uno de nosotros habia de ir á paraíso, porque<span class="pagenum"
-id="Page_328">[p. 328]</span> lo halló ansí en su arismética y en
-nuestros pasos, y más este sueño que yo he soñado; quiero que éste
-sea mi testamento, yo quiero ir á paraíso, y entraré por la puerta
-que abierta halláre, pues tiene tres, y solicitaré que vais vos, que
-lo sabré hacer.</p>
-
-<p><i>Ramp.</i> Yo no queria estar en paraíso sin vos; mas mejor será á
-Nápoles á vivir, y allí vivirémos como reyes, y aprenderé yo á hacer
-guazamalletas, y vos venderés regalicia, y allí será el paraíso que
-soñastes.</p>
-
-<p><i>Loz.</i> Si yo vó, os escribiré lo que por el alma habeis de hacer
-con el primero que venga, si viniere, y si veo la Paz, que allá está
-contínua, la enviaré atada con este ñudo de Salomon, desátela quien
-la quisiere; y ésta es mi última voluntad, porque sé que tres suertes
-de personas acaban mal, como son: soldados y putanas y osurarios,
-si no ellos, sus descendientes, y por esto es bueno fuir romano por
-Roma, que voltadas las letras dice amor, y entendamos en dexar lo que
-nos ha de dexar; y luégo vamos en casa de la señora Guiomar Lopez,
-que mañana se parte madona Sabina, vamos con ella, que no podemos
-errar, al ínsula<span class="pagenum" id="Page_329">[p. 329]</span>
-de Lipari con nuestros pares, y mudaréme yo el nombre, y diréme la
-Vellida, y así más de cuatro me echarán ménos, aunque no soy sola,
-que más de cuatro Lozanas hay en Roma, y yo seré salida de tanta
-fortuna pretérita, contínua y futura, y de oir palabradas de necios,
-que dicen que no lo hagais y no os lo dirán, que á ninguno hace
-injuria quien honestamente dice su razon; ya estoy harta de meter
-barboquexos á putas, y poner xaquimas de mi casa, y pues he visto mi
-ventura y desgracia, y he tenido modo y manera y conversacion para
-saber vivir, y veo que mi trato y plática ya me dicen que no corren
-como solian, haré como hace la Paz, que huye á las islas, y como no
-la buscan, duerme quieta y sin fastidio, pues ninguno se lo da, que
-todos son ocupados á romper ramos del sobrescrito árbor, y cogiendo
-las hojas será mi fin; estarme he reposada, y veré mundo nuevo, y no
-esperar qué él me dexe á mí, sino yo á él. Ansí se acabará lo pasado,
-y estarémos á ver lo presente, como fin de Rampin y de la Lozana.</p>
-
-<p>Fenezca la historia compuesta en retrato, el más natural que el
-autor pudo, y<span class="pagenum" id="Page_330">[p. 330]</span>
-acabóse hoy primero de Diciembre, año de mill y quinientos e veinte e
-cuatro, á laude y honra de Dios trino y uno, y porque, reprendiendo
-los que rompen el árbor de la vanidad, seré causa de moderar su
-fortuna, porque no sería quien está encima quien los truxere y
-conduyere, á no poder vivir sin semejantes compañías, y porque siendo
-por la presente obra avisados, que no ofendan á su Criador, el cual
-sea rogado que perdone á los pasados, y á nosotros, que decimos:
-<i>Averte, Domine, oculos meos ne videant vanitatem sine præjudiciis
-personarum: in alma Urbe, M.D.XXIV.</i></p>
-
-
-<p class="fin">FINIS.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter">
- <p><span class="pagenum" id="Page_331">[p. 331]</span></p>
- <h2 class="nobreak" title="[Excusa]">Cómo se excusa el Auctor
- en la fin del retrato de la Lozana en laude de las mujeres.</h2>
-</div>
-
-<p>Sin dubda, si ningun hombre quisiese escrebir el audacia de las
-mujeres, no creo que bastasen plumas de veloces escritores, y si
-por semejante quisiese escrebir la bondad, honestidad, devocion,
-charidad, castidad y lealtad que en las claras mujeres se halla, y
-hemos visto, porque las que son buenas no son tanto participadas
-en comun; por tanto, munchas virtudes están tácitas y ocultas, que
-serian espejo á quien las oyese contar, y como la mujer sea jardin
-del hombre, y no hay cosa en este mundo que tanto realegre al hombre
-serio, que tanto y tan presto lo regocije, porque no solamente el
-ánima del hombre se alegra en ver y conversar mujer, mas todos sus
-sentidos, pulsos y miembros se revivifican incontinente, y si hobiese
-en la mujer modestia, y en el hombre temperanza honesta, gozarian
-con temor lo que con temerosa audacia ciega la impaciencia, ansí al
-hombre racional como á la frágile mujer; y<span class="pagenum"
-id="Page_332">[p. 332]</span> cierto que si este tal jardin que Dios
-nos dió para recreacion corporal, que si no castamente, al ménos
-cautamente lo gozásemos, en tal manera que naciesen en este tal
-jardin frutos de bendicion, porque toda obra loa y alaba á su Hacedor
-cuando lo precede el temor, y este tal fruto aprovecha en laude á su
-Criador, máxime á quien lo sabe moderar; la señora Lozana fué mujer
-muy audace, y como las mujeres conocen ser solacio á los hombres y
-ser su recreacion comun, piensan y hacen lo que no harian si tuviesen
-el principio de la sapiencia, que es temer al Señor, y la que alcanza
-esta sapiencia ó intelligencia es más preciosa que ningun diamante,
-y ansí, por el contrario, muy vil, y sin dubda en esto quiero dar
-gloria á la Lozana, que se guardaba muncho de hacer cosas que fuesen
-ofensa á Dios ni á sus mandamientos, porque, sin perjuicio de partes,
-procuraba comer y beber sin ofension ninguna, la cual se apartó con
-tiempo, y se fué á vivir á la ínsula de Lipari, y allí se mudó el
-nombre, y se llamó la Vellida, de manera que gozó de tres nombres:
-en España, Aldonza, y en Roma, la Lozana, y en Lipari, la Vellida. Y
-si alguno quisiere saber del<span class="pagenum" id="Page_333">[p.
-333]</span> Auctor cuál fué su intincion de retraer reprendiendo á la
-Lozana y á sus secaces, lean el principio del retrato, y si quisieren
-reprender que por qué no van munchas palabras en perfeta lengua
-castellana, digo que siendo andaluz y no letrado, y escribiendo
-para darme solacio y pasar mi fortuna, que en este tiempo el Señor
-me habia dado, conformaba mi hablar al sonido de mis orejas, que es
-la lengua materna y el comun hablar entre mujeres, y si dicen por
-qué puse algunas palabras en italiano, púdelo hacer escribiendo en
-Italia, pues Tulio escribió en latin, y dixo munchos vocablos griegos
-y con letras griegas; si me dicen que por qué no fuí más elegante,
-digo que soy iñorante, y no bachiller; si me dicen cómo alcancé á
-saber tantas particularidades, buenas ó malas, digo que no es muncho
-escrebir una vez lo que vi hacer y decir tantas veces; y si alguno
-quisiere decir que hay palabras maliciosas, digo que no quiera nadie
-glosar malicias imputándolas á mí, porque yo no pensé poner nada que
-no fuese claro y á ojos vistas, y si alguna palabra hobiere, digo que
-no es maliciosa, sino malencónica, como mi pasion ántes que sanase; y
-si dixeren que por qué perdí<span class="pagenum" id="Page_334">[p.
-334]</span> el tiempo retrayendo á la Lozana, parecia que me
-espaciaba con estas vanidades: y si por ventura os veniere por las
-manos un otro tratado de <i>Consolatione infirmorum</i>, podeis ver en él
-mis pasiones, para consolar á los que la fortuna hizo apasionados
-como á mí; y en el tratado que hice del leño del India, sabréis el
-remedio mediante el cual me fué contribuida la sanidad, y conoceréis
-el Auctor no haber perdido todo el tiempo, porque como vi coger los
-ramos y las hojas del árbor de la vanidad á tantos, yo, que soy de
-chica estatura, no alcancé más alto, asentéme al pié hasta pasar,
-como pasé, mi enfermedad. Si me decis por qué en todo este retrato
-no puse mi nombre, digo que mi oficio me hizo noble siendo de los
-mínimos de mis conterráneos, y por esto callé el nombre, por no
-vituperar el oficio escribiendo vanidades con ménos culpa que otros
-que compusieron y no vieron como yo; por tanto, ruego al prudente
-lector, juntamente con quien este retrato viere, no me culpe, máxime,
-que sin venir á Roma verá lo que el vicio della causa; ansimismo, por
-este retrato sabrán muchas cosas que deseaban ver y oir, estándose
-cada uno en su patria,<span class="pagenum" id="Page_335">[p.
-335]</span> que cierto es una grande felicidad no estimada, y si
-alguno me dirá algun improperio en mi ausencia al ánima ó al cuerpo,
-<i>imperet sibi Deus</i>, salvo iñorante, porque yo confieso ser un asno,
-y no de oro: valete con perdon, y notá esta conclusion.</p>
-
-<p>El ánima del hombre desea que el cuerpo le fuese par
-perpétuamente, por tanto, todas aquellas personas que se retraerán
-de caer en semejantes cosas como éstas que en este retrato son
-contadas, serán pares al espíritu, y no á la voluntad ni á los vicios
-corporales, y siendo dispares ó desiguales á semejantes personas no
-serán retraidas, y serán y serémos gloria y laude á aquel infinito
-Señor que para sí nos preservó y preservará. Amén.</p>
-
-<p class="tb">
-*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
-*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
-*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
-*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
-*</p>
-
-<p>Son por todas las personas que hablan en todos los mamotretos
-ó capítulos ciento y veinte y cinco, va dividido en mamotretos
-sesenta é seis: quiere decir mamotreto libro que contiene diversas
-razones ó copilaciones ayuntadas, ansimis<span class="pagenum"
-id="Page_336">[p. 336]</span>mo porque en semejantes obras seculares
-no se debe poner nombre ni palabra que se apertenga á los libros de
-sana y santa doctrina, por tanto en todo este retrato no hay cosa
-ninguna que hable de religiosos, ni de santidad, ni con iglesias,
-ni eclesiásticos, ni otras cosas que se hacen que no son de decir:
-Item, ¿por qué más se fué la Lozana á vivir á la ínsula de Lipari
-que á otra parte? porque antiguamente aquella ínsula fué poblada de
-personas que no habia sus pares, de donde se dixeron li pari, los
-pares, y dicen en italiano: li pari loro non si trovano, que quiere
-decir no se hallan sus pares, y era que cuando un hombre hacia un
-insigne delito, no le daban la muerte, mas condenábanlo á la ínsula
-de Lipari. Item, ¿por qué más la llamé Lozana que otro nombre? porque
-Lozana es nombre más comun y comprende su nombre primero Aldonza, ó
-Alaroza en lengua arábiga, y Vellida lo mismo, de manera que Lozana
-significa lo que cada un nombre de estos otros significan, ansí que
-Vellida y Alaroza y Aldonza particularmente demuestran cosa garrida ó
-hermosa, y Lozana generalmente lozanía, hermosura, lindeza, fresqueza
-y belleza. Por tanto<span class="pagenum" id="Page_337">[p.
-337]</span> digo que para gozar de este retrato y para murmurar del
-Auctor, que primero lo deben bien leer y entender, <i>sed non legatur
-in escolis</i>. No metí la tabla, aunque estaba hecha, porque esto basta
-por tabla.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Epistola">
- <h2 class="hang nobreak" title="[Epístola de la destrucción de Roma]">Esta
- epístola añadió el Auctor, el año mill é quinientos é veinte é siete, vista
- la destruicion de Roma, y la gran pestilencia que sucedió, dando gracias
- á Dios, que le dexó ver el castigo que méritamente Dios permitió á un tanto
- pueblo.</h2>
-</div>
-
-<p>¿Quién jamas pudo pensar, oh Roma ó Babilon, que tanta confusion
-pusiesen en tí estos tramontanos occidentales y de Aquilon,
-castigadores de tu error? leyendo tus libros verás lo que más merece
-tu poco temor. ¡Oh qué fortuna vi en tí! y hoy habiéndote visto
-triunfante, agora te veo y con el dedo te cuento, dime, ¿dónde
-son los galanes, las hermosas que con una chica fosa en diez dias
-cobriste y encerraste dando fin á las favoridas? pues una sábana
-envolvió sus cuerpos pestíferos, las que no se pudie vivir con
-ellas ya son sepultas, yo las vi. ¡Oh Lozana!<span class="pagenum"
-id="Page_338">[p. 338]</span> ¿qué esperas? mira la Garza Montesina,
-que la llevan sobre una escalerera por no hallar, ni la hay, una
-tabla en toda Roma; ¿dónde es el favor? ¿cómo van sin lumbre, sin
-són y sin llanto? mira los galanes que se atapan las narices cuando
-con ellas pasan, ¡oh Dios! ¿pensólo nadie jamas tan alto y secreto
-juicio, como nos vino este año á los habitatores que ofendiamos á tu
-majestad? no te ofendieron las paredes, y por eso quedaron enhiestas,
-y lo que no hicieron los soldados heciste tú, Señor, pues enviastes
-despues del saco y de la ruina, pestilencia inaudita con carbones
-pésimos y sevísimos, hambre á los ricos, hechos pobres mendigos.
-Finalmente que ví el fin de los munchos juicios que habia visto y
-escrito. ¡Oh cuánta pena mereció tu libertad! y el no templarte,
-Roma, moderando tu ingratitud á tantos beneficios recebidos, pues
-eres cabeza de santidad y llave del cielo, y colegio de doctrina,
-y cámara de sacerdotes y patria comun, quien vido la cabeza hecha
-piés y los piés delante, ¡sabroso principio para amargo fin! ¡Oh
-vosotros que vernés tras los castigados, mirá este retrato de Roma, y
-nadie ó ninguno sea causa que se haga otro! mirá bien éste y su fin,
-que<span class="pagenum" id="Page_339">[p. 339]</span> es el castigo
-del cielo y de la tierra, pues los elementos nos han sido contrarios,
-gente contra gente, terremotos, hambre, pestilencia, presura de
-gentes, confusion del mar, que hemos visto no solamente perseguirnos
-sus cursos y raptores, pero este presente diluvio de agua, que se
-ensoberbeció Tíber y entró por toda Roma á dias doce de Enero año de
-mill é quinientos y veinte é ocho, ansí que llegó al mismo señal que
-fué puesto el año de mill é quinientos y quince, donde están escritos
-estos versos:</p>
-
-<div class="poem"><div class="stanza">
-<span class="i2"><i>Bis de nos menses decimo peragente Leone</i></span>
-<span class="i0"><i>Idibus huc Tiberis unda Novembris adest.</i></span>
-</div></div>
-
-<p class="ti0">No se puede huir á la Providencia divina, pues con
-lo sobredicho cesan los delincuentes con los tormentos, mas no
-cesarán sol, luna y estrellas de prenosticar la meritoria que cada
-uno habrá; por cierto no fuí yo el primero que dixo: <i>¡Ve tibi
-civitas meretrix!</i> Por tanto, señor capitan de felicísimo exército
-imperial, si yo recibiese tanta merced que se dilatase demandar este
-retrato en público serme ha á mí disculpa, y al retrato previlegio
-y gracia, la cual desde agora la nobleza y caballería de<span
-class="pagenum" id="Page_340">[p. 340]</span> vuestra merced se la
-otorgó, pues mereció este retrato de las cosas que en Roma pasaban
-presentarse á vuestra clara prudencia para darle sombra, y alas á
-volar sin temor de los vituperadores que más atildado lo supieran
-componer; mas no siendo obra, sino retrato, cada dia queda facultad
-para borrar y tornar á perfilarlo, segun lo que cada uno mejor verá,
-y no pudiendo resistir sus reproches y pinceles acutísimos de los
-que remirarán no estar bien pintado ó compuesto, será su defension
-altísima y fortísima inexpuñable el planeta Marte que al presente
-corre, el cual planeta contribuirá favor al retrato en nombre del
-Auctor, y si alguno quisiere combatir con mi poco saber el suyo
-muncho, mi ausencia me defenderá. Esto digo, noble señor, porque
-los reprochadores conozcan mi cuna, á los cuales afectuosísimamente
-deseo informar de las cosas retraidas, y á vuestra merced servir y
-darle solacio, la cual nuestro Señor próspero, sano y alegre conserve
-muchos y felicísimos tiempos. Ruego á quien tomáre este retrato, que
-lo enmiende ántes que vaya en público, porque yo lo escrebí para
-enmendallo por poder dar solacio y placer á letores y audientes,
-los<span class="pagenum" id="Page_341">[p. 341]</span> cuales no
-miren mi poco saber, sino mi sana intencion, y entreponer el tiempo
-contra mi enfermedad. Soy vuestro, á vuestro servicio, por tanto
-todos me perdonaréis.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="Carta_excom">
- <h2 class="nobreak" title="[Carta de excomunión]">Carta de excomunion
- contra una cruel doncella de sanidad.</h2>
-</div>
-
-<p>De mí el vicario Cupido, de línea celestial por el dios de amor
-elegido y escogido en todo lo temporal, y muy gran administrador,
-á todas las tres edades, de cualesquier calidades donde su ley
-sucedió, salud y gratia, sepades: que ante mí paresció un amador que
-se llama de remedio despedido, el cual se me querelló de una muy
-graciosa dama, dice que con su beldad y con gracias muy extrañas le
-robó la libertad de dentro de sus entrañas, dice que le desclavó la
-clavada cerradura con que su sexo guardaba, y tambien que le tomó
-toda junta la cordura, cual fortuna le guiaba, que le mató el sosiego
-sin volverle ningun ruego ni saber, ni descricion, por la cual causa
-está ciego, y le arden en muy vivo fuego las telas del corazon. Este
-dios de<span class="pagenum" id="Page_342">[p. 342]</span> aficion,
-cuyo lugar soy teniente, manda sin dilatacion que despache este acto
-presente. Capellanes, grandes curas deste palacio real de amor y sus
-alturas, haced esta denunciacion, porque no aclame cautela, desde
-agora apercibiendo por tres conominaciones, y porque le sean notorios
-los sacros derecho y vias, por término perentorio yo le asiño nueve
-dias, porque es término complido, como antedicho es, ya pronunciado y
-sabido. Del templo luégo la echeis como miembro desipado de nuestra
-ley tan bendita. Todos cubiertos de luto con los versos acostumbrados
-que se cantan al defunto, las campanas repicando y el cura diga
-muera su ánima en fuerte fragua, como esta lumbre de cera veréis que
-muere en el agua. Véngale luégo á deshora la tan grande maldicion de
-Sodoma y de Gomorra y de Datam y Abiron, véngale tal confusion en
-su dicho cuerpo, y si no en su cuerpo en conclusion como á nadie le
-vino, maldito lo que comiere, pan y vino y agua y sal, maldito quien
-se lo diere nunca la fallesca mal, y la tierra que pisáre y la cama
-en que durmiere, y quien luégo no lo dixere que la misma pena pene.
-Sus cabellos tan lucidos, ante quien el oro<span class="pagenum"
-id="Page_343">[p. 343]</span> es feo, tornen negros y encogidos, que
-parezcan de guineo, y sus cejas delicadas con la resplandeciente
-frente, se tornen tan espantables como de un fiero serpiente, y sus
-ojos matadores, con que robó mis entrañas, hínchanse de aradores, que
-le pelen las pestañas, y su nariz delicada, con que todo el gesto
-arrea, se torne grande y quebrada, como de negra muy fea; y su boca
-tan donosa, con labrios de un coral se le torne espumosa como de gota
-coral; y sus dientes tan menudos y encías de un carmesí se tornen
-grandes y agudos, parezcan de jabalí; su garganta y su manera, talle,
-color y blancura se tornen de tan mal aire, como toda su figura;
-y sus pechos tan apuestos, testigos de cuanto digo, tornen secos
-y deshechos, con tetas hasta el ombligo; y sus brazos delicados,
-cobdiciosos de abrazar, se le tornen consumidos, no hallen de qué
-tomar, y lo demas y su natura (por más honesto hablar) se torne de
-tal figura, que dello no pueda gozar: dénle demas la cuerda que ligue
-su corazon. Dada mes y año del dia de vuestra querella.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter">
- <p><span class="pagenum" id="Page_344">[p. 344]</span></p>
- <h2 class="hang nobreak" title="[Epístola de Campo de Flor]">Epístola
- de la Lozana á todas las que determinaban venir á ver Campo de Flor
- en Roma.</h2>
-</div>
-
-<p>Amigas, y en amor hermanas: deseando lo mismo pensé avisaros, cómo
-habiéndome detenido por vuestro amor, esperándoos, sucedió en Roma
-que entraron y nos castigaron y atormentaron y saquearon catorce mill
-teutónicos bárbaros, siete mill españoles sin armas, sin zapatos, con
-hambre y sed, italianos mill y quinientos, napolitanos reamistas dos
-mill, todos estos infantes; hombres darmas seiscientos, estandartes
-de jinetes treinta y cinco, y más los gastadores, que casi lo fueron
-todos, que si del todo no es destruida Roma, es por el devoto
-femenino sexo, y por las limosnas y el refugio que á los peregrinos
-se hacia agora; á todo se ha puesto entredicho, porque entraron lúnes
-á dias seis de Mayo de mill y quinientos y veinte y siete, que fué
-el escuro dia y la tenebrosa noche para quien se halló dentro, de
-cualquier nacion ó condicion que fuesen, por el poco respeto que á
-ninguno tuvieron, máxime á los perlados, sacerdotes, religiosos,
-religiosas, que tanta diferencia hacian de los<span class="pagenum"
-id="Page_345">[p. 345]</span> sobredichos, como hacia yo de vosotras
-mis hermanas. Profanaron sin duda cuanto pudiera profanar el gran
-Sofi si se hallára presente, digo que no os maravillés, porque murió
-su capitan, por voluntad de Dios, de un tiro romano, de donde sucedió
-nuestro daño entrando sin pastor, donde la voluntad del Señor y
-la suya se conformó en tal modo, que no os cale venir, porque no
-hay para qué ni á qué, porque si venis por ver abades, todos están
-desatando sus compañones, si por mercaderes, ya son pobres; si por
-grandes señores, son ocupados buscando la paz, que se perdió y no
-se halla; si por romanos, están reedificando y plantando sus viñas;
-si por cortesanos, están tan cortos que no alcanzan al pan, si por
-triunfar, no vengais, que el triunfo fué con las pasadas; si por
-caridad, acá la hallarés pintada, tanta que sobra en la pared, por
-ende sosegad, que sin duda por munchos años podés hilar velas largas
-y luengas. Sed ciertas que si la Lozana pudiese festejar lo pasado, ó
-decir sin miedo lo presente, que no se ausentaria de vosotras ni de
-Roma, máxime que es patria comun, que voltando las letras dice Roma,
-amor.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter">
- <p><span class="pagenum" id="Page_346">[p. 346]</span></p>
- <h2 class="nobreak" title="[Digresión]">Digresion que cuenta
- el Auctor en Venecia.</h2>
-</div>
-
-<p>Cordialísimos lectores: pienso que munchas y munchas tragedias
-se dirán de la entrada y salida de los soldados en Roma, donde
-estuvieron diez meses á discrecion, y aun sin ella, que, como
-dicen <i>amicus Socrates, amicus Plato, magis amica veritas</i>. Digo
-sin ella, porque eran inobedientes á sus nobilísimos capitanes,
-y crueles á sus naciones y á sus compatriotas. ¡Oh gran juicio
-de Dios! venir un tanto exército <i>sub nube</i> y sin temor de las
-maldiciones sacerdotales, porque Dios les hacia lumbre la noche y
-sombra el dia para castigar los habitatores romanos, y por probar
-sus siervos, los cuales somos muncho contentísimos de su castigo,
-corrigiendo nuestro malo y vicioso vivir, que si el Señor no nos
-amára no nos castigára por nuestro bien; mas ¡guay por quien viene
-el escándalo! Por tanto me aviso que he visto morir munchas buenas
-personas, y he visto atormentar muchos siervos de Dios como á su
-santa majestad le plugo. Salimos de Roma á diez dias de Fe<span
-class="pagenum" id="Page_347">[p. 347]</span>brero por no esperar
-las crueldades vindicativas de naturales, avisándome que de los
-que con el felicísimo exército salimos hombres pacíficos, no se
-halla, salvo yo, en Venecia esperando la paz, quien me acompañe á
-visitar nuestro santísimo protector, defensor fortísimo de una tanta
-nacion, gloriosísimo abogado de mis antecesores, Santiago y á ellos,
-el cual siempre me ha ayudado, que no hallé otro español en esta
-ínclita cibdad, y esta necesidad me compelió á dar este retrato á
-un estampador por remediar mi no tener ni poder, el cual retrato me
-valió más que otros cartapacios que yo tenía por mis legítimas obras,
-y éste, que no era legítimo, por ser cosas ridiculosas, me valió
-á tiempo, que de otra manera no lo publicára hasta despues de mis
-dias, y hasta que otrie que más supiera lo enmendára. Espero en el
-Señor eterno que será verdaderamente retrato para mis próximos, á los
-cuales me encomiendo, y en sus devotas oraciones, que quedo rogando
-á Dios por buen fin y paz y sanidad á todo el pueblo cristiano.
-Amén.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="chapter" id="ToC">
- <h2 class="nobreak">ÍNDICE</h2>
-</div>
-
-<table summary="índice de contenidos">
- <tr>
- <td class="tdl">Advertencia preliminar.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_v">v</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">[Prólogo]</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_1">1</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Argumento en el cual se contienen todas las
- particularidades que ha de haber en la presente obra.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_3">3</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td colspan="2" class="tdc">[Parte primera]</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto primero.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_I">5</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto II.<br />Responde la Tia, y
- prosigue.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_II">7</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto III.<br />Prosigue la Lozana,
- y pregunta á la Tia.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_III">10</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto IV.<br />Prosigue el autor.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_IV">13</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto V.<br />Cómo se supo dar la manera
- para vivir, que fué menester que usase audancia (<i>pro
- sapientia</i>).</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_V">19</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto VI.<br />Cómo en Pozo Blanco, en casa
- de una camisera, la llamaron.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_VI">22</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto VII.<br />Cómo vienen las parientas
- y les dice la Sevillana.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_VII">24</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto VIII.<br />Cómo torna la Lozana,
- y pregunta.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_VIII">30</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto IX.<br />Una pregunta que hace la
- Lozana para se informar.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_IX">33</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto X.<br />El modo que tuvo yendo con
- Aguilarico, espantándose que le hablaban en catalan, y dice
- un barbero.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_X">36</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XI.<br />Cómo llamó á la Lozana la
- Napolitana que ella buscaba y dice á su marido que la llame.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XI">38</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XII.<br />Cómo Rampin le va mostrando
- la cibdad y le da ella un ducado que busque donde cenen y duerman,
- y lo que pasaron con una lavandera.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XII">43</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XIII.<br />Cómo entran en la estufa
- Rampin y la Lozana, y preguntan.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XIII">56</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XIV.<br />Cómo torna su tia y demanda
- donde ha de dormir Rampin, y lo que pasaron la Lozana y su futuro
- criado en la cama.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XIV">60</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XV.<br />Cómo fueron mirando por Roma,
- hasta que vinieron á la judería, y cómo ordenó de poner casa.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XV">69</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XVI.<br />Cómo entran á la judería y
- veen las sinogas, y cómo viene Trigo, judío, á ponelle casa.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XVI">76</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XVII.<br />Informacion que interpone
- el autor para que se entienda lo que adelante ha de seguir.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XVII">82</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XVIII.<br />Prosigue el autor tornando
- al décimosexto mamotreto, que viniendo de la judería, dice.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XVIII">88</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XIX.<br />Cómo, despues de ido Trigo,
- vino un Maestresala á estar la siesta con ella, y despues un
- Macero y el Balijero de su señoría.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XIX">93</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XX.<br />Las preguntas que hizo la
- Lozana aquella noche al Balijero, y cómo la informó de lo que
- sabía.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XX">102</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXI.<br />Otra pregunta que hace la
- Lozana al Balijero cuando se levanta.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXI">107</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXII.<br />Cómo se despide el Balijero
- y desciende su criado, y duermen hasta que vino Trigo.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXII">111</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXIII.<br />Cómo fué la Lozana en casa
- desta cortesana, y halló allí á un canónigo, su mayordomo, que
- la empreñó.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXIII">114</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td colspan="2" class="tdc">[Parte segunda]</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXIV.<br />Cómo comenzó á conversar con
- todos, y como el auctor la conoció por intercesion de un su compañero,
- que era criado de un embaxador milanés, al cual ella sirvió la
- primera vez con una moza no vírgen, sino apretada. Aquí
- comienza la parte segunda.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXIV">119</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXV.<br />Cómo el auctor dende á pocos dias
- encontró en casa de una cortesana favorida á la Lozana y la habló.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXV">132</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXVI.<br />Cómo la Lozana va á su casa, y
- encuentra su criado y responde á cuantos la llaman.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXVI">137</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXVII.<br />Cómo va por la calle y la llaman
- todos, y un portugues que dice.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXVII">141</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXVIII.<br />Cómo va la Lozana en casa de un
- gran señor, y pregunta si por dicha le querrian rescebir uno de
- su tierra que es venido, y posa en su casa.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXVIII">145</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXIX.<br />Cómo torna su criado, que venga
- presto, que la esperan una hija puta y su madre vieja.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXIX">149</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXX.<br />Cómo viene su criado, y con él
- un su amigo, y ven salir las otras de casa.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXX">154</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXXI.<br />Cómo la Lozana soñó que su criado
- caia en el rio, y otro dia lo llevaron en prision.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXI">158</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXXII.<br />Cómo vino el otro su compañero
- corriendo, y avisó la Lozana, y va ella radiando buscando favor.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXII">162</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXXIII.<br />Cómo la Lozana vido venir á su
- criado, y fueron á casa, y cayó él en una privada por más señas.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXIII">166</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXXIV.<br />Cómo va buscando casa la
- Lozana.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXIV">171</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXXV.<br />Cómo yendo en casa de otra
- cortesana vino su criado, y lo hizo vestir entre sus conocidos.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXV">177</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXXVI.<br />Cómo un caballero iba con
- un embaxador napolitano travestidos, y vieron de léxos á la Lozana,
- y se la dió á conocer el caballero al embaxador.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXVI">183</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXXVII.<br />Cómo de allí se despidió
- la Lozana, y se fué en casa de un hidalgo que la buscaba, y estando
- solos se lo hizo porque diese fe á otra que lo sabía hacer.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXVII">187</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXXVIII.<br />Cómo la Lozana entra en la
- baratería de los gentiles hombres y dice.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXVIII">195</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XXXIX.<br />Cómo la señora Terencia vido
- pasar á la Lozana y la manda llamar.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XXXIX">201</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XL.<br />Cómo yendo su camino encuentra
- con tres mujeres, y despues con dos hombres que la conocen de
- luengo tiempo.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XL">204</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td colspan="2" class="tdc">[Parte tercera]</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XLI.<br />Aquí comienza la tercera parte
- del retrato, y serán más graciosas cosas que lo pasado. Cómo tornó
- á casa y afeitó con lo que traia las sobredichas, y cómo se fueron,
- y su criado con ellas, y quedó sola, y contaba todo lo que habia
- menester para su trato, que queria comenzar, y de aquí adelante le
- darémos fin.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XLI">208</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XLII.<br />Cómo estando la Lozana sola
- diciendo qué le convenia hacer para tratar y platicar en esta tierra
- sin servir á nadie, entró el Auctor callando, y disputaron los dos,
- y dice él.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XLII">213</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XLIII.<br />Cómo salia el Auctor de casa
- de la Lozana, y encontró una fantesca cargada y un villano, con dos
- asnos cargados uno de cebollas y otro de castañas, y despues se
- fué el Auctor con un su amigo, contándole las cosas de la Lozana.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XLIII">221</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XLIV.<br />Cómo fué otro dia á visitarla
- este su conocido Silvano, y las cosas que allí contaron.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XLIV">224</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XLV.<br />Una respuesta que hace este
- Silvano, su conocido de la Lozana.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XLV">229</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XLVI.<br />Respuesta que da la Lozana
- en su laude.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XLVI">231</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XLVII.<br />Cómo se despide el conocido
- de la señora Lozana, y de las señas de la patria del Auctor.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XLVII">234</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XLVIII.<br />Cómo vinieron diez cortesanas
- á se afeitar, y lo que pasaron, y despues otras dos casadas sus
- amigas, camiseras.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XLVIII">240</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto XLIX.<br />Cómo vinieron á llamar á la
- Lozana que fuese á ver un gentil-hombre nuevamente venido, que
- estaba malo, y dice ella entre sí, por las que se partieron.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_XLIX">245</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto L.<br />Cómo la Lozana va á ver este
- gentil-hombre, y dice subiendo.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_L">249</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LI.<br />Cómo se fué la Lozana corrida,
- y decia muy enojada.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LI">251</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LII.<br />Cómo la Lozana encontró, ántes
- que entrase en su casa, con un vagamundo, llamado Sagüeso, el cual
- tenía por oficio jugar y cabalgar de balde, y dice.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LII">254</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LIII.<br />Lo que pasan entre todos tres,
- y dice la Lozana á Divicia.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LIII">258</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LIV.<br />Cómo platicaron la Lozana y
- Divicia de munchas cosas.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LIV">266</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LV.<br />Cómo la Lozana vido venir un
- jóven desbarbado, de diez y ocho años, llamado Coridon, y le dió
- este consejo como supo su enfermedad.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LV">274</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LVI.<br />Cómo la Lozana estaba á su
- ventana, y dos galanes vieron salir dos mujeres, y les demandaron
- qué era lo que negociaban.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LVI">281</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LVII.<br />Cómo salió la Lozana con su
- canastillo debaxo, con diversas cosas para su oficio, y fué en
- casa de cuatro cortesanas favoridas, y sacó de cada una, en
- partes, provision de quien más podia.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LVII">285</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LVIII.<br />Cómo va la Lozana en casa
- de la Garza Montesina, y encuentra con dos rufianes napolitanos,
- y lo que le dicen.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LVIII">290</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LIX.<br />Cómo la Lozana fué á casa de
- madona Clarina, favorida, y encontró con dos médicos, y el uno
- era cirúgico, y todos dos dicen.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LIX">296</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LX.<br />Cómo fué la Lozana en casa de
- la Imperia Aviñonesa, y cómo encontró con dos juristas letrados
- que ella conocia, que se habian hecho cursores ó emplazadores.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LX">302</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LXI.<br />Cómo un médico familiar de la
- señora Imperia estuvo con la Lozana hasta que salió de reposar la
- Imperia.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LXI">307</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LXII.<br />Cómo la señora Imperia,
- partido el médico, ordenó de ir á la estufa ella y la Lozana, y
- cómo encontraron á uno que decia Oliva, Oliva de España, el cual
- iba en máscara, y dice la Imperia al médico.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LXII">311</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LXIII.<br />Cómo la Lozana fué á su
- casa, y envió por un sastre, y se vistió del paño que le dieron
- en casa del coronel, y lo que pasó con una boba, y dice la
- Lozana.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LXIII">315</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LXIV.<br />Cómo vinieron cuatro
- palafreneros á la Lozana, si queria tomar en su casa un
- gentil-hombre que venía á negociar, y traia un asnico sardo
- llamado Robusto, y ensalmóles los encordios, y dice uno.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LXIV">319</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LXV.<br />Cómo vino el asno de micer
- Porfirio por corona, y se graduó de bachiller, y dice entre sí
- mirando al Robusto, su asnico.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LXV">322</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Mamotreto LXVI.<br />Cómo la Lozana se fué á
- vivir á la ínsula de Lipari, y allí acabó muy santamente ella
- y su pretérito criado Rampin, y aquí se nota su fin y un sueño
- que soñó.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Mam_LXVI">326</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td colspan="2" class="tdc">&nbsp;</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Cómo se excusa el Auctor en la fin del retrato
- de la Lozana en laude de las mujeres.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_331">331</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Esta epístola añadió el Auctor, el año mill é
- quinientos é veinte é siete, vista la destruicion de Roma, y la
- gran pestilencia que sucedió, dando gracias á Dios, que le dexó
- ver el castigo que méritamente Dios permitió á un tanto pueblo.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Epistola">337</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Carta de excomunion contra una cruel doncella de
- sanidad.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Carta_excom">341</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Epístola de la Lozana á todas las que determinaban
- venir á ver Campo de Flor en Roma.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_344">344</a></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl">Digresion que cuenta el Auctor en Venecia.</td>
- <td class="tdr"><a href="#Page_346">346</a></td>
- </tr>
-</table>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-<div class="transnote" id="tnote">
- <p class="tnotetit">Nota de transcripción</p>
- <ul>
- <li>Los errores obvios de imprenta han sido corregidos sin avisar.</li>
- <li>Las páginas en blanco han sido eliminadas.</li>
- <li>Se ha respetado la ortografía original, conservando las grafías
- variables tales como muncho/mucho, gentil-hombre/gentil hombre,
- dí/di, ahojado/aojado, Alixandro/Alejandro, Alchaudete/Alcaudete,
- Alemaña/Alemania, Autor/Auctor.</li>
- <li>Se ha revisado el emparejamiento de puntos de admiración e
- interrogación, y los puntos suspensivos, normalizados a tres
- puntos.</li>
- <li>Se han realizado los siguientes cambios:
- <table class="cambios" summary="cambios realizados">
- <tr>
- <td class="tdr"><a href="#Page_12">p. 12</a>:</td>
- <td class="tdr">“suplicóle”</td>
- <td>→</td>
- <td>“<a href="#tn_1">suplícole</a>”</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr"><a href="#Page_134">p. 134</a>:</td>
- <td class="tdr">“Magdalena”</td>
- <td>→</td>
- <td>“<a href="#tn_2">Madalena</a>”</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr">pp. <a href="#Page_237">237</a> y <a href="#tn_4">238</a>:</td>
- <td class="tdr">“X¯p¯o.”</td>
- <td>→</td>
- <td>“<a href="#tn_3">Cristo.</a>”</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr"><a href="#Page_319">p. 319</a>:</td>
- <td class="tdr">“LXIII”</td>
- <td>→</td>
- <td>“<a href="#tn_5">LXIV</a>”</td>
- </tr>
- </table></li>
- <li>Se ha añadido al final del libro un <a href="#ToC">Índice</a> del que carece
- el original impreso.</li>
- </ul>
-</div>
-
-
-
-
-
-
-
-
-<pre>
-
-
-
-
-
-End of the Project Gutenberg EBook of Retrato de la Lozana Andaluza, by
-Francisco Delicado
-
-*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK RETRATO DE LA LOZANA ANDALUZA ***
-
-***** This file should be named 50291-h.htm or 50291-h.zip *****
-This and all associated files of various formats will be found in:
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-
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-
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-1.E.9.
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-that arise directly or indirectly from any of the following which you do
-or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
-work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
-Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
-
-
-Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
-
-Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
-electronic works in formats readable by the widest variety of computers
-including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
-because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
-people in all walks of life.
-
-Volunteers and financial support to provide volunteers with the
-assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
-goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
-remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
-and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
-To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
-and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
-and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
-
-
-Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
-Foundation
-
-The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
-state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
-Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
-number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
-http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
-permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
-
-The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
-Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
-throughout numerous locations. Its business office is located at
-809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
-business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
-information can be found at the Foundation's web site and official
-page at http://pglaf.org
-
-For additional contact information:
- Dr. Gregory B. Newby
- Chief Executive and Director
- gbnewby@pglaf.org
-
-
-Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation
-
-Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
-spread public support and donations to carry out its mission of
-increasing the number of public domain and licensed works that can be
-freely distributed in machine readable form accessible by the widest
-array of equipment including outdated equipment. Many small donations
-($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
-status with the IRS.
-
-The Foundation is committed to complying with the laws regulating
-charities and charitable donations in all 50 states of the United
-States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
-considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
-with these requirements. We do not solicit donations in locations
-where we have not received written confirmation of compliance. To
-SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
-particular state visit http://pglaf.org
-
-While we cannot and do not solicit contributions from states where we
-have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
-against accepting unsolicited donations from donors in such states who
-approach us with offers to donate.
-
-International donations are gratefully accepted, but we cannot make
-any statements concerning tax treatment of donations received from
-outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
-
-Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
-methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
-ways including checks, online payments and credit card donations.
-To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
-
-
-Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
-works.
-
-Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
-concept of a library of electronic works that could be freely shared
-with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
-Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
-
-
-Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
-editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
-unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
-keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
-
-
-Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
-
- http://www.gutenberg.org
-
-This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
-including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
-subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
-
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