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+Project Gutenberg's Viage al Rio de La Plata y Paraguay, by Ulderico Schmidel
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+
+Title: Viage al Rio de La Plata y Paraguay
+
+Author: Ulderico Schmidel
+
+Release Date: January 20, 2007 [EBook #20401]
+
+Language: Spanish
+
+Character set encoding: ISO-8859-1
+
+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK VIAGE AL RIO DE LA PLATA ***
+
+
+
+
+Produced by Adrian Mastronardi, Chuck Greif and the Online
+Distributed Proofreading Team at https://www.pgdp.net (This
+file was produced from images generously made available
+by the Bibliothèque nationale de France (BnF/Gallica) at
+http://gallica.bnf.fr)
+
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+[La ortografía del original fue conservada. (nota de transcriptor)]
+
+
+VIAGE
+
+AL
+
+RIO DE LA PLATA
+
+Y
+
+PARAGUAY,
+
+POR
+
+ULDERICO SCHMIDEL.
+
+BUENOS-AIRES.
+
+IMPRENTA DEL ESTADO.
+
+1836.
+
+
+
+
+NOTICIAS BIOGRAFICAS DE ULDERICO SCHMIDEL.
+
+
+El autor del diario que reproducimos en nuestra coleccion, era un
+natural de Straubing, en Baviera, donde nació á principios del siglo
+XVI. Hallábase en Amberes, cuando se hacian en España los aprestos de un
+armamento considerable, destinado á la colonizacion y conquista del Rio
+de la Plata. Jóven y entusiasta, resolvió pasar á Cádiz, punto de
+reunion de los que debian tomar parto en esta hazaña.
+
+Catorce buques de varias dimensiones, llevando á bordo una fuerza de
+2,500 Españoles, y de 150 Alemanes, estaban al punto de alzar el ancla
+para entregarse á los azares de una navegacion desconocida. Un rajo de
+esperanza, pintado en todos los rostros, alumbraba esta escena magnífica
+de actividad y heroismo.
+
+D. Pedro de Mendoza, que se habia distinguido en las guerras de Italia,
+peleando al lado del Condestable de Borbon, era el alma de esta empresa,
+en la que se alistó Schmidel como soldado, sin preveer que seria su
+historiador.
+
+El 24 de Agosto del año de 1534 dejó la escuadra la rada de Cádiz, y
+pasó á la de San Lucar, de donde zarpó el 1.º de Setiembre. En pocos
+dias llegó á las Canarias, último eslabon del mundo antiguo, y colocadas
+como una atalaya en las vastas soledades del Océano. Un furioso
+huracan, que se formó á la vista de las islas, dispersó el convoy, sin
+causarle mas daño que el de detenerlo en su ruta. Volvió á juntarse en
+Santiago, la principal de las islas de Cabo Verde, y navegando con rumbo
+al oeste, arribaron al Janeiro despues de una penosa travesía.
+
+Los gefes de la expedicion dejaron en este puerto una huella sangrienta
+de su aparicion, matando á puñaladas á Juan Osorio, recien elevado á la
+dignidad de lugar teniente del ejército. Este crímen, misterioso en su
+orígen, descubrió desde luego la índole feroz de los compañeros de
+Mendoza, de la que dieron repetidas pruebas en adelante.
+
+Del Janeiro pasaron al Rio de la Plata, que aun conservaba su antiguo
+nombre de _Paraná-guazú_; y fondearon en la isla de San Gabriel, que era
+el puerto militar de los españoles en la primera época de la conquista.
+Ninguna resistencia le opusieron los Charrúas, que fueron tan osados é
+inhumanos con Solís: no porque hubiesen dejado de serlo, sino por el
+miedo que les inspiró la vista de tantos buques y de sus numerosos
+combatientes.
+
+¡Cuan distinta fué la acogida que les hicieron los Querandís, moradores
+y dueños de los fértiles campos en donde se fundó BUENOS AIRES! Sin mas
+recursos que sus bolas y dardos, que arrojaban con un acierto admirable,
+defendieron sus hogares contra los que habian triunfado de los ejércitos
+mas aguerridos de Europa, y que los atacaban con toda la superioridad de
+su disciplina militar y de sus armas. En uno de estos ataques, de que
+habla Schmidel como testigo ocular, perecieron varios gefes, y el mismo
+Almirante de la escuadra, D. Diego de Mendoza, hermano del Adelantado.
+
+Entretanto el ejército, cercado y hostigado por todas partes, se halló
+expuesto á las mayores privaciones; y si no es exagerado el cuadro que
+hace Schmidel de los efectos del hambre, pocas veces fueron mas
+terribles sus estragos. Baste decir que en una reseña que pasó D. Pedro
+de Mendoza en el fuerte recien edificado de Buenos Aires, halló apenas
+563 individuos, de los 2,650 que habia traido de España:--"los demas
+habian muerto (son palabras del historiador), _y la mayor parte de
+hambre_!"
+
+Schmidel, que salvó de tantos amagos, acompañó á Oyolas en una
+expedicion al Paraná y Paraguay. El cómputo que hace de las fuerzas de
+aquellas tribus es asombroso, y se le podria creer exagerado, si el que
+lo hace no se hubiese mostrado tan cuerdo en sus demas detalles. Todos
+ellos tienen el interes que inspira ese gran drama de la conquista del
+Nuevo Mundo, bosquejado por uno de sus actores. ¿Quien no preferirá la
+ingenua relacion del que concurrió á la fundacion de Buenos Aires y la
+Asumpcion, á las páginas mas elocuentes de los modernos historiadores?
+
+Es de sentir que su ningun conocimiento de los idiomas que se hablaban
+en las colónias, le haya hecho corromper casi todos los nombres, hasta
+hacerlos ininteligibles; sin ahorrar siquiera las palabras castellanas,
+que no siempre es posible descifrar, por mas que se procure indagar su
+sentido. Este defecto no debe imputarse tan solo al autor, sino tambien
+á los que trabajaron sobre el texto aleman, latinizando á su modo los
+nombres propios, incluso el del autor, que transformaron en _Faber_, ó
+_Fabro_, traduccion literal de Schmidel. El primero que lo ejecutó fué
+Gotardo Arthus, cuya version insertó De Bry en la 7.ma _part_. de su
+gran _Coleccion de viages_: y tan imperfecta pareció á Levino Hulsio
+cuando la confrontó con el original, que se decidió á emprender otra
+traduccion, la que publicó en Nuremberg, en 1599; agregándole el retrato
+del autor, con varias láminas de frutas y animales del Paraguay, y dos
+mapas, una de la América del norte, y la otra del sud, que aunque
+incorrectas, no dejan de tener algun mérito por la época en que
+aparecieron.
+
+De estas versiones se valió D. Gabriel Cárdenas para el epítome que
+publicó en 1731, y que reprodujo Barcia en el III tomo de sus
+_Historiadores primitivos de las Indias Occidentales_.
+
+A pesar de las notas y del índice con que acompañó su publicacion, no
+logró ilustrarla, y solo podrá conseguirlo el que consulte el texto, lo
+que hubieramos hecho si lo hubiésemos encontrado. Pero, de todas las
+obras que tratan de la conquista del Rio de la Plata, la de Schmidel es
+la mas rara, casi puede tenerse por irreperible.
+
+Para sacar algun provecho de nuestra reimpresion, hemos emendado algunas
+palabras, cuya equivocacion era evidente: como, p. e., _Zechurvas_ por
+Charrúas; _Carendies_ por Querandís; _Aigais_ por Agaces; _Salvascho_
+por Salazar; _Luchsan_ por Lujan; _Richkel_ por Riquelme; _Dabero_ por
+Tabaré; _Gratio Amiego_ por Garcia Vanegas; _palmele_ por palometa;
+_cardés y tardés_, por cardos y dardos, etc.:--y hubiéramos multiplicado
+estas correcciones si no nos hubiese detenido el temor de enredar mas el
+texto de un escritor, cuyo diario es el primer monumento de nuestra
+historia, y la única fuente en que deben beber los que se proponen
+seguir los primeros pasos de los europeos en estas remotas regiones.
+
+Los juicios de Schmidel se resienten á veces del espíritu que reinaba
+entonces en los conquistadores todos divididos en bandos y
+parcialidades; y el fallo que pronuncia sobre la conducta del Adelantado
+Cabeza de Vaca, nombre ilustre en los anales de la conquista, no está de
+acuerdo con los hechos que nos han transmitido otros historiadores
+contemporaneos. Pero, prescindiendo de estos lunares, que todo lector
+prudente puede discernir, merecen crédito los datos que ha recogido; y
+solo la mencion que hace de tantos lugares, tribus, costumbres y
+acontecimientos, ha podido preservarlos del olvido, que ha devorado
+muchas otras memorias.
+
+Sea que fuese dotado de una imaginacion mas templada ó de un juicio mas
+maduro; sea que, desconfiando de lo que otros decian, se ciñeae á
+referir lo que él mismo observaba, cierto es que se le debe considerar
+como el escritor mas circunspecto de su época.
+
+El idioma aleman, de que se valió para redactar sus apuntes, y el latin
+en que fueron reproducidos, no eran los mas á propósito para
+generalizarlos: así es que por cerca de dos siglos quedaron ignorados.
+Tambien contribuyó á este abandono el poco caso que hacian los españoles
+de sus establecimientos en paises desprovistos de minas: su explotacion
+fué por mucho tiempo el objeto exclusivo de la administracion de sus
+colónias; y tan general era el prestigio que egercian en el público
+estos ricos productos, que pervertió hasta el juicio de los
+historiadores, cuya admiracion se concentró en los conquistadores del
+Perú y de Méjico.
+
+Sin embargo, ni fueron menores los riesgos, ni menos heróicos los
+sacrificios de los que invadieron los demas puntos de América: y para
+ponderar lo que costó la ocupacion del Paraguay, basta seguir á Schmidel
+en la rápida pero magistral ojeada que dá sobre los veinte años que pasó
+en el Nuevo Mundo, rodeado de pueblos indómitos y de una naturaleza
+salvage.
+
+Cansado de tantos trabajos, solicitó y obtuvo licencia de volver á su
+patria; y escoltado por veinte indios _Cários_, ó Guaranís, único fruto
+de su larga peregrinacion en América, atravesó el Guaira, para llegar
+mas pronto á San Vicente, donde esperaba hallar un buque para Europa.
+Este camino, que no conservaba mas huellas que las de Cabeza de Vaca,
+sobre ser impraticable por las asperezas del terreno, era defendido por
+enjambres de salvages que se anidaban en sus dilatados é impenetrables
+bosques. Poblaciones enteras salieron á disputarle el paso, y á todas
+opuso una valerosa resistencia, segundado por sus fieles compañeros, que
+á pesar de ser indios, defendieron á un europeo. Por fin llegó al
+término suspirado de su viage, y tomó asiento en un buque portugues que
+lo llevó á Lisboa.
+
+Encargado por el Gobernador Martinez de Irala de poner en manos del Rey
+un parte detallado de las principales ocurrencias de su administracion,
+pasó á Sevilla, en donde se hallaba á la sazon el Emperador Carlos V: y
+en la audiencia que le concedió aquel soberano, agregó verbalmente otras
+noticias á las que contenia el informe de Irala. Este documento, muy
+importante para la história de nuestras provincias, si no se extravió
+en poder del Rey, deberia hallarse en Sevilla ó Simancas, en el fárrago
+de papeles hacinados en sus archivos.
+
+Libre ya Schmidel de todos sus compromisos, se embarcó para Amberes, de
+donde se restituyó al seno de su familia al cabo de veinte años de
+ausencia.
+
+PEDRO DE ANGELIS.
+
+_Buenos Aires, 16 de Setiembre de 1836._
+
+
+
+
+VIAGE AL RIO DE LA PLATA.
+
+
+
+
+CAPITULO I.
+
+_De la navegacion de Amberes á España._
+
+
+El año de 1534, salí de Amberes embarcado para España; llegué á Cádiz en
+14 dias, navegando 480 leguas, y ví en la costa una ballena de 35 pasos,
+de cuyo aceite se lleñaron 30 toneles. Habia en el puerto 14 navios
+grandes prevenidos para ir al Rio de la Plata, 2,500 españoles y 150
+alemanes, flamencos y sajones, con su Capitan General, D. Pedro de
+Mendoza, y 72 caballos é yeguas. Uno de estos navios era de Sebastian
+Noarto y Jacobo Belzar, en que iba Enrique Peyne, su factor, con
+mercaderias al Rio de la Plata, en el cual me embarqué con cerca de 80
+alemanes y flamencos, bien armados. Salimos del puerto el dia de San
+Bartolomé, de 1534, con la armada, y llegamos á San Lucar, que dista 20
+leguas de Sevilla, donde nos detuvimos por lo tormentoso del mar.
+
+
+
+
+CAPITULO II.
+
+_De la navegacion desde España á las Canarias._
+
+
+A primero de Setiembre, sosegado el tiempo, salimos de San Lucar, y
+llegamos á tres islas no muy distantes entre sí, llamadas Tenerife,
+Gomera y Palma, que distan de San Lucar 200 leguas[1]; muy abundantes de
+azucar: allí se dividió la armada. Habitan estas islas españoles con sus
+mugeres é hijos, y son del dominio del Rey. Estuvimos cuatro semanas con
+tres naves en la Palma, proveyéndonos de vituallas, hasta que vino órden
+de D. Pedro de Mendoza para proseguir viage. Estaba en nuestra nave un
+pariente de D. Pedro, llamado D. Jorge de Mendoza, que se habia
+enamorado de la hija de un vecino de la Palma: pues habiendo el último
+dia levado anclas, salió á tierra D. Jorge con doce compañeros, acerca
+de las doce de la noche, y la robaron, trayéndola á la nave con una
+criada, sus vestidos, joyas y dinero; y ocultamente la metieron en
+nuestro navio, sin que el capitan Enrique Peyne supiese nada. Solo lo
+advirtieron las centinelas, que lo habian visto.
+
+Empezamos á navegar por la mañana, y á las dos ó tres leguas de viage,
+entró tan recio temporal que nos volvimos al puerto y echamos las
+anclas. Enrique Peyne fué en el bote á tierra, y queriendo tomarla, vió
+30 hombres armados con escopetas y espadas, que querian prenderle: y
+conociéndolo sus marineros, le instaron á que no saliese á tierra.
+Procuró volverse á toda prisa, aunque menos de la que él quisiera,
+porque le seguian en navichuelos los de tierra, amenazándole. Al fin se
+libró de ellos en otra nave mas cercana á tierra.
+
+Viendo los Canarios que no podian cogerle, hicieron tocar á rebato, y
+trageron dos tiros, que dispararon cuatro veces contra el navio mas
+cercano. El primero hizo pedazos una olla de agua, de cuatro ó cinco
+arrobas; el segundo quebró el último árbol de la nave; el tercero hizo
+un agujero grande en el costado, y mató á un hombre, y aunque erraron el
+cuarto, quedó muy maltratada la nave.
+
+Estaba surto en el puerto otro capitan que iba á Méjico, y él en tierra
+con 150 hombres: el cual, habiendo sabido el robo de la muger, procuraba
+la paz entre nosotros y los de la ciudad, con que se les entregasen D.
+Jorge de Mendoza, la hija y la criada; y habiendo entrado el capitan
+Peyne y el gobernador de la isla en nuestro navio para egecutar lo
+pactado, D. Jorge les dijo, que aquella era su muger, y ella que su
+marido; y al punto se desposaron con gran dolor y tristeza del padre de
+la muchacha.
+
+[Nota 1: _En las distancias suele tener poco acierto el autor, pues
+en esta, quita una tercera parte._]
+
+
+
+
+CAPITULO III.
+
+_De la navegacion desde la Palma hácia las islas Verdes ó Hespérides,
+que llaman tambien de Cabo Verde._
+
+
+Dejó el capitan á D. Jorge en tierra con su muger, y reparado el navio
+como se pudo, navegamos á la isla de Santiago, sugeta al Rey de
+Portugal, á quien obedecen los negros: y dista de la Palma 200 leguas.
+Allí estuvimos cinco dias, y proveimos nuevamente nuestro navio de pan,
+carne, agua y otras vituallas, y cosas necesarias á los navegantes.
+
+
+
+
+CAPITULO IV.
+
+_De la navegacion desde las islas Verdes hácia el Brasil._
+
+
+Volviéronse á juntar los 14 navios de toda la armada, y empezó á
+navegar; y al cabo de dos meses llegó á una isla despoblada de seis
+leguas de ancho y largo, distante 500 leguas de Santiago,[2] en que
+solamente habia pájaros, pero en tanta multitud, que los matabamos á
+palos: estuvimos en ella tres dias. Hay en este mar peces que vuelan,
+ballenas y otros que se llaman _Schunbhut_,[3] por un gran redondel que
+tiene cerca de la cabeza, con que dañan mucho á los pescados con quienes
+pelean: es pez grande, de mucha fuerza, y que fácilmente se irrita.
+Tambien hay en este mar peces _espadas_, que tienen en el hocico un
+hueso á modo de cuchillo; peces _sierras_, que le tienen á modo de
+sierra, y otros de varios géneros muy grandes.
+
+[Nota 2: _Los indios llaman al puerto_, Nhiteroy, _y está en 23
+grados. P. Simon Vasconcelos, en la_ Noticia del Brasil, _lib 2, núm. 6,
+fol. 39, y le describe en la_ Historia de la Compañia de Jesus, _de la
+misma provincia, lib 3, núm. 65 y siguientes. Juan Estadio en la_
+Historia del Brasil, _lib. 1, cap. 41, y lib. 2, cap. 1 (que está en
+Teodoro Bry, part. 3 de su_ América, _fol._ _y_ 101), _dice que los
+indios le llaman_ Iteronne.]
+
+[Nota 3: _Es palabra alemana, que literalmente corresponde á pescado
+con sombrero._--EL EDIT.]
+
+
+
+
+CAPITULO V.
+
+_Del rio llamado Janero._
+
+
+Llegamos despues á cierta isla llamada Rio Janero, donde los franceses
+poblaron el año de 1555 (entonces y ahora, del Rey de Portugal). Dista
+de la primera 200 leguas: llaman á sus indios Tupís. Aquí estuvimos 14
+dias, y entonces nuestro General, D. Pedro de Mendoza, por estar
+continuamente enfermo, encogido de nervios y muy débil, nombró por su
+teniente á Juan Osorio,[4] su hermano. Pero, poco despues de haber
+aceptado el cargo, fué acusado de rebelion contra Mendoza: por lo cual,
+mandó á cuatro capitanes, que fueron; Juan de Oyolas, Juan Salazar,
+Jorge Lujan y Lázaro Salazar, le matasen á puñaladas y le sacasen á la
+plaza, para que todos le viesen muerto por traidor: y publicó bando con
+pena de muerte, para que ninguno se alborotase por causa de Osorio,
+porque le sucederia lo mismo que á él. En lo cual se procedió sin motivo
+justo, porque Osorio era bueno, íntegro, fuerte soldado, oficioso,
+liberal y muy querido de sus compañeros.
+
+[Nota 4: BARCO, _en su Argentina, canto 4_.]
+
+
+
+
+CAPITULO VI.
+
+_Del Rio de la Plata ó Paraná; el puerto de San Gabriel y los Charrúas._
+
+
+De aquí partimos á buscar el Rio de la Plata[5], y llegamos á otro rio
+dulce, que llaman Paraná-guazú: está lejos este de la boca en que cae al
+mar, y tiene 42 leguas de ancho. Desde el Rio Janero á él hay 215
+leguas. Aquí llegamos al puerto de San Gabriel: ancoraron los 14 navios
+en el rio Paraná, y porque estaban distantes un tiro de bala, mandó el
+General D. Pedro de Mendoza, que saliésemos los soldados y demas gente á
+tierra, en los botes prevenidos para este efecto. Así llegamos
+felizmente al Rio de la Plata el año de 1535, y hallamos allí un pueblo
+de indios de los que habia 2,000, llamados Charrúas, que no tienen mas
+comida que pesca y caza, y andan todos desnudos. Las mugeres solo traen
+un paño delgado de algodon, desde la cintura á las rodillas. Todos
+huyeron al vernos, con sus mugeres y sus hijos; y Mendoza mandó
+volviésemos á embarcarnos para pasar á la otra parte del rio, que no
+tenia por allí mas anchura que ocho leguas.
+
+[Nota 5: HERRERA _en la descripcion de las Indias, cap. 21, fol. 46,
+y Decada 6, lib. 7, cap. 5, fol. 152._ BARCO, _en la Argentina,
+canto..._.]
+
+
+
+
+CAPITULO VII.
+
+_De la ciudad de Buenos Aires y de los indios Querandíes._
+
+
+En este sitio hicimos una ciudad, á la que llamamos Buenos Aires,[6] por
+lo saludables que eran los que allí corrian. Hallamos en esta tierra
+otro pueblo de casi 3,000 indios llamados Querandíes, con sus mugeres é
+hijos que andan como los Charrúas: nos trajeron carne y pescado. Estos
+Querandíes no tienen morada fija; vagan por la tierra como gitanos.
+Cuando caminan en verano (que suele ser á mas de 30 leguas), sino hallan
+agua, ó la raiz de los cardos, que comida quita la sed, matan el ciervo
+ó la fiera que encuentran, y beben la sangre; y sino lo hicieran, acaso
+murieran de sed. Catorce dias trajeron peces y carne al real, y porque
+faltaron uno, envió Mendoza á Ruiz Galan, juez, y otros dos soldados á
+ellos (que estaban á cuatro leguas). Pero los indios los maltrataron y
+volvieron al real con tres heridos.
+
+[Nota 6: BARCO, _en su Argentina, canto 6_.]
+
+Viendo Mendoza esto, y que Galan se mantenia con la gente, envió á su
+hermano, D. Diego de Mendoza, con 300 soldados y 30 buenos caballos
+(entre los cuales iba yo): mandándole, que tomando el pueblo de los
+indios, los prendiese ó matase á todos. Pero cuando llegamos ya tenian
+4,000 indios de sus amigos y familiares, de socorro.
+
+
+
+
+CAPITULO VIII.
+
+_De la batalla con los indios Querandíes._
+
+
+Queriendo atropellarlos, nos resistieron; peleando tan furiosamente,
+que dieron muerte á D. Diego de Mendoza, á 6 hidalgos, y á cerca de 20
+soldados, de á pié y á caballo. De los indios murieron cerca de 1,000.
+Pelearon fuerte y animosamente con sus arcos, y dardos, género de
+lancilla, á modo de media lanza, con punta de pedernal aguzado, y tres
+puntas en forma de trisulco. Tienen unas bolas de piedra, atadas á un
+cordel largo, como las nuestras de artilleria[7]: échanlas á los pies de
+los caballos (ó de los ciervos cuando cazan), hasta hacerlos caer; y con
+estas bolas mataron á nuestro capitan y á los hidalgos referidos; y á
+los de á pié, con sus dardos: lo cual ví yo. Pero, no obstante su
+resistencia, los vencimos y entramos á su pueblo, aunque no podimos
+coger vivo ninguno, ni aun mugeres y niños, porque antes de llegar los
+habian llevado á otro lugar. En el pueblo hallamos pieles de nutrias,
+mucho pescado, harina y manteca de peces. Detuvímonos tres dias en él, y
+volvimos al real, dejando allí cien hombres, que en el interin pescasen
+con las redes de los indios para abastecer la gente; porque aquellas
+aguas son maravillosamente abundantes de pescado. Repartíase para
+comida, á cada uno, tres onzas de harina, y cada tres dias, un pez; y si
+queria mas, habia de ir á pescarlo cuatro leguas de allí: duró esta
+pesca dos meses.
+
+[Nota 7: BARCO, _en el canto 11_.]
+
+
+
+
+CAPITULO IX.
+
+_De la poblacion de Buenos Aires, y hambre que se padecia._
+
+
+Vueltos á nuestro real, fué dividida la gente para la obra de la ciudad
+y la guerra, aplicando á cada uno á oficio conveniente. Empezó á
+edificarse la ciudad, y á levantarse al rededor una cerca de tierra de
+tres pies de ancho, y una lanza de alto; pero lo que se hacia hoy se
+caia mañana: y dentro de ella una casa fuerte para el Gobernador.
+Padecian todos tan gran miseria que muchos morian de hambre, ni eran
+bastantes á remediarla los caballos. Aumentaba esta angustia haber ya
+faltado los gatos, ratones, culebras y otros animalejos inmundos con que
+solian templarla, y se comieron hasta los zapatos y otros cueros.
+Entonces fué cuando tres españoles se comieron secretamente un caballo
+que habian hurtado: y habiéndose sabido, confesaron atormentados el
+hurto, y fueron ahorcados; y por la noche fueron otros tres españoles, y
+les cortaron los muslos y otros pedazos de carne, por no morir de
+hambre. Otro español, habiendo fallecido un hermano suyo, se le
+comió.[8]
+
+[Nota 8: BARCO. _Canto 4._]
+
+
+
+
+CAPITULO X.
+
+_De la navegacion de algunos por el Rio la Plata arriba._
+
+
+Viendo el Gobernador que la gente no podia mantenerse allí, mandó armar
+cuatro bergantines con 40 hombres cada uno, y tres botes ó embarcaciones
+menores, y juntar el pueblo y á Jorge Lujan, que con 350 hombres subiese
+por el rio arriba á reconocer los indios y buscar bastimento. Pero los
+indios habiéndonos sentido, quemaron con sus pueblos toda la comida y
+cuanto podia servirnos de alivio, y se huyeron: sin embargo tragimos á
+Buenos Aires alguna poca, que se nos repartia á onza y media de pan de
+racion; mas como era tan corta, murió de hambre la mitad de la gente en
+este viage. Admiróse el General de ver tan poca gente, hasta que supo
+los motivos referidos que le contó Jorge Lujan.
+
+
+
+
+CAPITULO XI.
+
+_Del sitio, toma y quema de la ciudad de Buenos Aires._
+
+
+Estuvimos juntos un mes en Buenos Aires, con gran necesidad, esperando
+se previniesen las naves: en cuyo intermedio se pusieron sobre la ciudad
+23,000 indios valientes, cuyo número componian las cuatro naciones
+Querandíes, Bartenes, Charrúas y Timbúes, con intencion de acabarnos.
+Unos envistieron á la ciudad para entrarla, otros arrojaban flechas de
+cañas encendidas sobre las casas, que cuyos techos estaban cubiertas de
+paja, excepto la del General que era de piedra, y lograron quemar
+enteramente toda la ciudad. Disparadas las flechas, empiecen á
+encenderse por la punta, y encendidas y arrojadas, no se apagan, antes
+queman las casas en que pegan, y abrasan lo que tocan.
+
+Tambien nos quemaron en esta funcion los indios cuatro navios grandes,
+que estaban en el mar á media legua del puerto; y la gente de ellos,
+viendo el gran tumulto de indios, se pasó á otros tres que no estaban
+lejos, y se hallaban abastecidos de bombardas. Previniéronse á la
+defensa, y viendo quemarse las cuatro naves, dispararon tantas balas
+contra los indios que iban á quemarlos, que temiendo las violencias de
+los tiros, se retiraron; dejando en quietud á los cristianos, de los
+cuales murieron, en estos trances, un alferez y treinta mas. Esto
+sucedió el dia de San Juan Evangelista, de 1535.
+
+
+
+
+CAPITULO XII.
+
+_Hácese reseña de la gente, y se fabrican náos para pasar adelante._
+
+
+Pasado lo referido, se metió toda la gente en las naves, y el Adelantado
+D. Pedro de Mendoza nombró á Juan de Oyolas por Capitan general, con el
+gobierno universal del pueblo. Pasó revista, y solo halló 560 españoles,
+de 2,500 que habian salido de España: los demas habian muerto, y la
+mayor parte de hambre.
+
+Mandó Oyolas fabricar prontamente ocho bergantines y algunos botes, y
+dejando 160 españoles en guarda de los cuatro navios grandes, y por su
+capitan á Juan Romero, con racion de un cuarteron de pan para un año, y
+que si mas quisiesen, lo buscasen, se embarcó con 400 hombres.
+
+
+
+
+CAPITULO XIII.
+
+_Como subieron navegando por el rio Paraná ó de la Plata, con los 400
+soldados._
+
+
+Llevó Juan de Oyolas con los 400 soldados al Adelantado D. Pedro de
+Mendoza: navegó en los bergantines y las embarcaciones pequeñas por el
+rio Paraná arriba, y á los dos meses, á distancia de 84 leguas, dimos
+con pueblos de indios, que á cuatro leguas conocieron nuestra llegada:
+llámanlos Timbúes, y nosotros _Buena Esperanza_. Vinieron de paz cerca
+de 400, que habitan una isla, en canoas, que en cada una cabrán 16
+indios, y nos recibieron muy bien. D. Pedro de Mendoza dió al cacique
+que los indios llamaban Chera-guazú, una camisa, un bonete colorado, una
+hoz y otras cosillas; que las tomó gustoso y nos llevó á su pueblo, y
+nos dió caza y pesca en abundancia, de que recibimos grande contento;
+porque si el viage hubiera durado diez dias mas, todos hubiéramos
+perecido de hambre, como habia sucedido á 50 de los embarcados. Estos
+indios Timbúes traen, en ambos lados de la nariz, embutida una
+estrellita de piedra blanca y azul: son grandes y altos; las indias,
+mozas y viejas, feísimas; las caras heridas y sangrientas, y desnudas,
+excepto un paño de algodon que las cubre desde la cintura á las
+rodillas. No tienen estos pueblos, ni han tenido jamas otra comida que
+caza y pesca: serán 15,000 indios de guerra ó mas. Sus canoas son de
+árboles de 80 pies de largo y tres de ancho, y las navegan con remos
+(sin yerro), al modo de los pescadores de Alemania.
+
+
+
+
+CAPITULO XIV.
+
+_Volviendo á España D. Pedro de Mendoza, muere en el viage._
+
+
+Cuatro años estuvimos en aquel pueblo, pero nuestro Adelantado D. Pedro
+de Mendoza[9], se hallaba tan enfermo que no podia mover pié ni mano:
+por lo cual, así como por haber gastado mas de 40,000 ducados efectivos
+en esta jornada, se volvió á Buenos Aires en dos de los cuatro
+bergantines, con 50 soldados, y desde allí á España: donde no llegó, por
+haber muerto miserablemente á la mitad del camino; y en su testamento
+mandó se enviase mas gente al Rio de la Plata, con bastimentos,
+mercaderias y otras cosas necesarias, como lo habia ofrecido antes de
+partir. Y habiendo llegado á España los dos bergantines, enviaron los
+ministros del Rey dos barcadas de gente, con lo demas que habian
+dispuesto.
+
+[Nota 9: BARCO. _Canto 4._]
+
+
+
+
+CAPITULO XV.
+
+_Alonso Cabrera es enviado desde España al Rio de la Plata._
+
+
+Iba por capitan de estos dos navios Alonso Cabrera,[10] que traia 200
+españoles y bastimento para dos años. Llegó á Buenos Aires, donde aun
+estaban los 100 hombres que dejamos el año de 1539. Pasó despues á la
+isla de los Timbúes; dispuso con Juan de Oyolas despachase un navio á
+España, segun la órden que traia del Consejo de Indias, con relacion
+copiosa de la calidad de estas tierras y gentes, sus pueblos y otras
+circunstancias. Púsose Juan de Oyolas de acuerdo con Alonso Cabrera,
+Domingo Martinez de Irala y los demas capitanes, para pasar muestra, y
+se halló tener 550 soldados, incluidos los que habian llegado
+nuevamente: resolvieron dejar 150 en los Timbúes, (porque no cabian en
+las naves), y por su capitan y gobernador á Carlos Dubrin, que habia
+sido page del Rey.
+
+[Nota 10: _Alonso Cabrera, veedor de la Asumpcion, llevó á Oyolas
+los navios de vitualla._ HERRERA, _Decada 6, lib. 3, cap. 18, fol. 78_.]
+
+
+
+
+CAPITULO XVI.
+
+_Prosiguen la navegacion al rio Paraná arriba, hácia Coronda._
+
+
+En ocho bergantines metieron los 400 hombres restantes, y salimos del
+puerto de Buena Esperanza, rio Paraná arriba: buscamos otro rio, que se
+llamaba Paraguay, de que teniamos noticia, y cuyas riberas estaban
+pobladas de indios Cários, con abundancia de maiz, manzanas y raices (de
+que hacian vino), de peces, carne, ovejas, tan grandes como mulos, de
+ciervos, puercos, avestruces, gallinas y ganzos, de que se tratará en el
+cap. 20. Habiendo navegado cuatro leguas, llegamos el primer dia á la
+nacion Coronda. Sus indios son altos, y traen cerca de las narices unas
+piedrecillas, y las indias andan como las que ya se ha dicho. Son
+semejantes á los Timbúes, y habitarán estas islas hasta 12,000 de
+guerra: mantiénense de caza y pesca. Tienen gran abundancia de pieles
+de nutrias: rescataron de todo lo que tenian, por cuentas, vidrios,
+espejos, peines, cuchillos y anzuelos. Allí estuvimos dos dias, y nos
+dieron dos indios Cários que habian cautivado, para que nos serviesen de
+guias é intérpretes.
+
+
+
+
+CAPITULO XVII.
+
+_Llegamos á los Galgaisi y Macurendas._
+
+
+Proseguimos nuestro viage; llegamos á otra nacion llamada
+_Galgaisi_,[11] que podia poner 40,000 indios de guerra. Traen tambien
+sus indios dos piedrecillas junto á la nariz, como los Corondas; y son
+de la misma lengua que los Timbúes: distan 30 leguas de su isla. Habitan
+sus indios en la orilla de una laguna de seis leguas de largo y cuatro
+de ancho, situada á la izquierda del rio Paraná. Allí estuvimos cuatro
+dias, en los cuales nos regalaron los indios con lo que tenian, y los
+correspondimos. Despues no hallamos indios en 18 dias, y llegados al rio
+que corre por la misma tierra, encontramos gran número de ellos juntos,
+llamados _Macurendas_[12]. Estos no tienen mas comida que pescados y
+poca caza; y habrá 18,000 de guerra, con gran número de canoas.
+Recibiéronnos, segun su costumbre, de paz, y nos dieron de lo que tenian
+liberalmente. Habitan á la derecha del rio Paraná: tienen diversa lengua
+de los antecedentes; son altos y de buena proporcion, y sus mugeres
+feísimas. En cuatro dias que estuvimos allí, hallamos en tierra cerca de
+la orilla, una grandisima y monstruosa serpiente de 45 pies de largo,
+del grueso de un hombre: negra, con pintas leonadas y rojas,[13] de que
+los indios se admiraron por no haberla visto mayor: matámosla de un
+balazo. Decian los indios que les habia hecho grandes daños; porque
+cuando se bañaban, esta y otras de su especie, les rodeaban el cuerpo
+con la cola, y hundiéndolos en el agua, sin saber los indios lo que les
+sucedia, se los comian. Medí esta serpiente con mucho cuidado, y
+dividida despues por los indios en pedazos, se la llevaron á sus casas,
+y se la comieron cocida y asada.
+
+[Nota 11: _Ninguna nacion de este nombre existia en los parages que
+describe el autor en el presente artículo. La laguna á que alude es la_
+Ibera, _cerca de la ciudad de Corrientes, cuyos bordes se hallaban
+poblados por los_ Caracarás, _al tiempo de la conquista_.--EL EDITOR.]
+
+[Nota 12: _Tampoco hay noticia de una nacion de este nombre, y nos
+es imposible atinar cual sea._--EL EDITOR.]
+
+[Nota 13: _V. infra, cap. 52._]
+
+
+
+
+CAPITULO XVIII.
+
+_De como llegamos á los Zemais Salvaiscos, y Mepenes._
+
+
+Volvimos á embarcarnos, y á los cuatro dias, navegadas 16 leguas,
+llegamos á la nacion llamada _Zemais Salvaiscos_[14]; sus indios son
+pequeños y gordos: se sustentan de pesca, caza y miel. Andan todos
+desnudos hombres y mugeres: tienen guerra con los _Macurendas_. Habia
+cinco dias que estaban al rio á pescar, y á hacer guerra á sus enemigos,
+porque ellos viven 20 leguas de tierra adentro, por no ser sorprendidos:
+andan al modo de nuestros ladrones. Tienen 2,000 indios de guerra; y por
+tener poco bastimento solo estuvimos un dia con ellos. La carne que
+comen es de ciervos, puercos, avestruces y conejos, que, excepto en la
+cola, se parecen á los gatos.
+
+[Nota 14: _Este nombre es ininteligible; á no ser que sea una
+corrupcion de_ Savanche, _pueblo fronterizo de los Mepenes._--EL
+EDITOR.]
+
+De aquí navegamos á los indios Mepenes, que viven esparcidos, ocupando
+40 leguas de país en cuadro, y pueden juntarse por mar y tierra en dos
+dias, 10,000 indios de guerra; y es mayor el número de canoas, de las
+cuales en cada una, caben 20 indios. Este pueblo nos recibió de guerra
+con 500 canoas: matamos muchos indios con los arcabuces, retirándose
+esparcidos una legua de las naves, porque nunca habian visto cristianos.
+Pasamos á sus casas: no conseguimos nada, porque cerca de su pueblo se
+rezumaban de una legua aguas tan hondas, que ni pudimos seguirlos, ni
+hacer mas que quemarles 250 canoas que les tomamos: y temiendo que
+envistiesen nuestras náos, volvimos á ellas. Estos indios Mepenes solo
+pelean en agua, y están de los _Zemais Salvaiscos_ 95 leguas.
+
+
+
+
+CAPITULO XIX.
+
+_Del rio Paraguay y de los pueblos Curumias y Agaces._
+
+
+Proseguimos nuestra navegacion ocho dias, y dimos en un rio, y despues
+en el pueblo de los Curumias, que es de muchos indios que se mantienen
+de caza y pesca, y hacen vino de la algarroba,[15] (que llaman los
+alemanes _joannesbrot_). Este pueblo procuró servirnos en todo, y nos
+dió cuanto necesitábamos con mucho agrado, en tres dias que allí
+estuvimos. Hombres y mugeres de grandes estaturas: los unos traen en la
+nariz un agugerillo, en que por galanura se ponen una pluma de papagayo;
+y las otras se pintan la cara con raices azules, que nunca se quitan, y
+traen un paño de algodon desde la cintura á las rodillas. Distan de los
+Mepenes 40 leguas.
+
+[Nota 15: CABEZA DE VACA _en su comentários cap. 18, fol. 16._
+BARCO, _canto 25_.]
+
+De allí fuimos á los Agaces, que tambien se mantienen de caza y pesca.
+Indios é indias son altos, y estas se pintan y cubren como las
+antecedentes. Recibiéronnos de guerras, queriendo estorbarnos el viage;
+y no pudiendo reducirlos á razon, peleamos con ellos en agua y tierra, y
+matamos á muchos: de los nuestros murieron 15. No les tomamos nada,
+porque al tiempo de pelear habian retirado mugeres é hijos, y escondido
+los bastimentos y cuanto tenian. Estos Agaces son obstinados guerreros
+en agua, en tierra no. Diremos despues lo que sucedió: su pueblo dista
+de los Curumias 35 leguas. Está situado cerca del rio _Jepido_,[16] que
+del otro lado tiene el rio Paraguay, que baja de las montañas del Perú,
+cerca de los Xarayes.
+
+[Nota 16: _Talvez sea el Tebicuary._--EL EDITOR.]
+
+
+
+
+CAPITULO XX.
+
+_De los pueblos Cários._
+
+
+Desde estos pueblos pasamos á los de los Cários, que están á 50 leguas
+de los Agaces, donde hallamos mucho maiz y algodon. Comen los indios
+las raices batatas, que saben á manzanas, y la mandioca, que sabe á
+castañas, de que hacen cerveza (_mandel-bee-re_). Tienen tambien peces,
+carnes, puercos, avestruces, ovejas indianas, tan grandes como mulos,
+cabras, gallinas, conejos, y otras cosas de este género. Hay miel en
+abundancia, de que hacen tambien vino, cociéndola.
+
+Es tan dilatada la tierra habitada por los Cários, que tiene 300 leguas
+de ancho y largo. Los indios son pequeños y gordos, y mas trabajadores
+que los demas. Traen un agugerillo en los labios, y en él un cristal
+leonado, que llaman en su idioma _tembetá_, de dos palmos de largo, y
+del grueso de un cañon de ganzo: andan desnudos como las indias. Usase
+entre ellos vender los padres á las hijas, los maridos á las mugeres, y
+algunas veces los hermanos á las hermanas; y el valor de una india es
+una camiseta ó cuchillo, ó hocecilla, ó cosa semejante. Comen carne,
+aunque sea humana, si pueden adquirirla. Matan á los cautivos en guerra,
+sean hombres ó mugeres, mozos ó viejos, y los asesinan como nosotros los
+puercos. Conservan por algunos años una india, recomendable en edad y
+traza, pero sino se acomoda á los deseos de todos, la matan y comen en
+convite, tan célebre como el de nuestras bodas; mas si dá gusto á todos,
+y llega á vieja, la guardan hasta que ella se muere. Hacen estos Cários
+mas largos viages que los demas indios del Rio de la Plata. Son feroces
+en la guerra, y tienen sus poblaciones y fortalezas cerca del rio, en
+parages altos.
+
+
+
+
+CAPITULO XXI.
+
+_De la ciudad de Lambaré, y como fué sitiada y rendida._
+
+
+La ciudad de estos indios, que llaman estos moradores Lambaré, está
+rodeada de dos cercas de palos, del grueso de un hombre, puestos de doce
+en doce pasos, hincados en la tierra; quedando fuera tanto como la
+altura de un hombre con la espada y brazo levantados; y á quince pasos
+tenian hechos fosos y hoyos de tres estados de hondo, cubiertos con
+ramas y tierra, y en medio de cada uno, una lanza fijada, aguda. Este
+aparato es para coger á los cristianos, porque dejando Juan de Ayólas 60
+hombres en guarda de los bergantines, fué en contra la ciudad, en
+órden, con 300 soldados bien prevenidos, y llegando á un tiro de bala
+del egército de los indios, que eran 4,000 armados con arcos y flechas,
+nos enviaron á decir que nos volviésemos á las naves, y nos darian
+bastimento y lo demas que necesitásemos para volver á nuestra tierra
+cuanto antes. Despreciamos esta oferta, por ser muy á propósito este
+provincia para nosotros, por la abundancia de bastimentos, y
+especialmente porque en cuatro años continuos no habiamos comido pan,
+sino carne y pescado solamente, y muchas veces escasísimamente.
+Empezaron los Cários á disparar contra nosotros, y no quisimos hacerles
+mal, sino darles á entender que queriamos ser sus amigos: no quisieron
+aquietarse por no haber experimentado nuestras espadas ni los arcabuces.
+Acercámonos y disparamos la artilleria, á cuyo estruendo y estrago,
+viendo que caian tantos muertos sin saber de que, y las disformes
+heridas y agugeros en sus cuerpos, espantados con gran temor, huyeron
+tumultariarmente, cayendo unos sobre otros en los hoyos, mas de 300,
+dándose gran prisa á meterse en su pueblo.
+
+Sitiamos la ciudad, y se defendieron los indios fuertemente, hasta el
+tercero dia, matando 16 españoles: pero temiendo el daño de sus mugeres
+é hijos que tenian consigo, pidieron perdon y las vidas, y se entregaron
+á nuestra voluntad, ofreciendo hacer lo que les mandásemos, y admitimos
+la paz. Regalaron al capitan Oyolas con siete indias, la mayor de 18
+años, y seis ciervos, rogándole que nos quedásemos con ellos. A los
+soldados dieron dos indias para que los sirviesen, y comida y otras
+cosas necesarias: y de este modo quedamos amigos. Entróse al pueblo el
+dia de la Asumpcion, del año de 1539, y le dimos el nombre del dia, y
+así se llama hoy.
+
+
+
+
+CAPITULO XXII.
+
+_Hácese un castillo en Lambaré, con el nombre de la Asumpcion; y los
+Cários, con socorro de los cristianos, van contra los Agaces._
+
+
+Mandóse despues á los Cários que hiciesen una gran casa de piedra,
+tierra y madera, para seguridad y defensa de los cristianos, en caso de
+alzarse los indios. Estuvimos aquí dos meses.
+
+Ofrecieron tambien los Cários ayudarnos en la guerra, y que si era
+contra los Agaces, (que distan 30 leguas de ellos, y cerca de 334 de la
+isla de Buena Esperanza, poblada de Timbúes), que darian 18,000 indios.
+Con lo cual dispuso nuestro capitan 300 españoles, y bajó con ellos y
+los Cários el rio Paraguay 30 leguas, hasta el pueblo de los Agaces, que
+estaban durmiendo en el sitio que les habiamos dejado. Reconociéronlo
+los Cários, é improvisamente dieron sobre ellos, entre 3 y 4 de la
+mañana, y mataron á todos sus enemigos, viejos y mozos, segun la
+costumbre que tienen cuando quedan victoriosos.
+
+Tomamos despues cerca de 500 canoas: quemámos todos los pueblos donde
+llegamos, haciendo otros daños. Al cabo de un mes vinieron algunos
+Agaces, que no se habian hallado en el estrago por estar lejos de esta
+tierra, pidiendo perdon. El capitan se lo concedió, segun la órden del
+Rey, y los admitió de paz, como debia hacerlo; aunque la pidiesen
+tercera vez, porque solo si se rebelasen despues, quedaban esclavos
+perpetuos.
+
+
+
+
+CAPITULO XXIII.
+
+_Quedan los soldados en la Asumpcion; reconocen el sitio y condicion de
+la tierra, y suben por el rio mas arriba._
+
+
+En seis meses que estuvimos en esta ciudad, nos reparamos con la
+quietud, y en tanto nuestro capitan Oyolas se informó de los Payaguás
+que están poblados cerco de 100 leguas de la Asumpcion, á las riberas
+del rio Paraguay, segun le dijeron los Cários; y que su principal
+alimento era caza y pesca, y tambien tenian algarroba de que hacian
+harina que comian junto con el pescado, y vino tan dulce como nuestro
+mosto. Entonces mandó Oyolas cargar cinco navios de maiz, y prevenirlos
+de todas las cosas necesarias, y dar á los marineros cuanto habian
+menester para el buen suceso del viage, que á los dos meses meditaba.
+Primero queria hacer guerra á los indios Payaguás, y despues á los
+Caracarás. Asistian á todo los Cários con mucho cuidado y sumision, y
+prometian obedecer fielmente en todos los puntos las órdenes del
+capitan.
+
+Ordenado así lo referido, y prevenida la nave de todo, escogió el
+capitan 300 soldados, los mejor armados y compuestos, y dejó 100 en la
+ciudad de la Asumpcion. Navegando siempre rio arriba, á las cinco leguas
+llegamos á un pueblezuelo, cuyos indios trageron carne, gallinas,
+ganzos, ovejas y avestruces; y llegando al último pueblo de los Cários,
+llamado Itatin, distante 80 leguas de la Asumpcion, nos dieron sus
+indios bastimentos y otras cosas con que nos socorrimos.
+
+
+
+
+CAPITULO XXIV.
+
+_Del monte de San Fernando y Peyaguás._
+
+
+De allí llegamos al monte llamado San Fernando, semejante al que llaman
+_Bogemberg_[17], y dimos con los indios Payaguás, á 12 leguas de Itatin:
+recibiéronnos de paz, aunque fingida como se conoció despues,
+llevándonos á sus casas, y nos regalaron con pescados, carnes,
+algarrobas, ó _Pan de Juan_; así estuvimos nueve dias. Hízoles preguntar
+el capitan si conocian la nacion llamada Xarayes; respondieron que
+habian oido; que habitaba lejos en una provincia rica de oro y plata,
+pero que no habian visto nunca indio alguno de ella: y por relacion de
+otros, añadian, que eran tan sábios como los cristianos, y que abundaban
+en maiz, cazabí ó mandioca, mandubís, batatas y otras raices; de carne
+de ovejas ó antas, animales semejantes á los asnos, que tienen los pies
+como de vaca, el pellejo grueso; de conejos, ciervos, ganzos y gallinas,
+y otras cosas de que despues supimos lo cierto.
+
+[Nota 17: _Este nombre está_ germanizado, _y nos es imposible
+reducirlo á su forma primitiva_.--EL EDITOR.]
+
+Pidió guias el capitan á los Payaguás, para ir á aquella provincia, y se
+ofrecieron prontos; y al punto dispuso su capitan 300 indios que fuesen
+con nosotros, y nos llevasen comida y otras cosas. Publicó nuestro
+capitan el viage dentro de cuatro dias, mandando se proveyesen todos de
+lo necesario para esta empresa: deshizo tres naves, y dejó á 50
+cristianos en las dos, con órden de que estuviesen allí.[18] Cuatro
+meses esperándole, y si no volviese en aquel término, se retirasen á la
+Asumpcion: estuvimos seis meses esperando sin saber nada de Juan de
+Oyolas, y por faltarnos el bastimento, fué preciso volvernos con Domingo
+de Irala, que habia quedado por nuestro capitan, á la ciudad de la
+Asumpcion, como nuestro capitan habia mandado.
+
+[Nota 18: _A este puerto llamó Juan de Oyolas_ Candelaria. CABEZA DE
+VACA, _cap. 4._ HERRERA, _descripcion de las Indias, cap. 24._]
+
+
+
+
+CAPITULO XXV.
+
+_Juan de Oyolas llega á la tierra de los Naperús y Samocosis, y es
+muerto á la vuelta con todos los cristianos._
+
+
+Partido Juan de Oyolas con los 300 españoles y 300 indios, llegó á los
+Naperús, amigos y aliados de los Payaguás, que se mantenian de caza y
+pesca. Es nacion populosa, y de ella tomo algunos indios Oyolas para
+guias, porque habia de caminar por entre varias naciones, como lo hizo
+lleno de trabajos y falta de todo: muchos le resistian con las armas, y
+le mataron la mitad de la gente. Llegó á los indios Samocosis, y no pudo
+pasar adelante; y dejando tres españoles enfermos con estos indios,
+precisado de los trabajos, se volvió con todos los suyos. Descanzó Juan
+de Oyolas con su gente, fatigada del camino, tres dias en Napero, y
+aunque venia bueno, entendieron los indios que no traia municiones y
+armas, por lo cual trataron los Naperús y los Payaguás, de matarlos, y
+lo consiguieron: pues habiendo partido de Napero, Oyolas con sus
+cristianos para ir á los Payaguás, estando casi en medio del camino, dió
+de improviso sobre ellos gran multitud de estas dos naciones,
+(escondidas en destinado bosque para esta traicion, por donde habian de
+pasar); y como perros rabiosos dieron muerte al capitan y á sus
+soldados, sanos y enfermos, sin que escapase ninguno.
+
+
+
+
+CAPITULO XXVI.
+
+_Viendo muerto su Capitan, eligen los españoles en su lugar á Domingo
+Martinez de Irala._
+
+
+Supimos la traicion de los Payaguás, por un indio[19] que habia sido
+esclavo de Oyolas, el cual huyó de los enemigos por saber la lengua:
+pero no le dimos entero crédito, aunque contaba todo lo que habia
+sucedido, desde el principio hasta el fin del lance lastimoso. Así
+estuvimos un año en la ciudad de la Asumpcion, sin saber de nuestra
+gente otra cosa que lo referido, y lo que los Cários contaban al capitan
+Irala, y ser pública fama que los Payaguás y Naperús le habian muerto.
+Mas para asegurarnos, queriamos oirlo de la boca de alguno de los
+Payaguás.
+
+[Nota 19: _Era cristiano este indio, y se llamaba Gonzalo._ CABEZA
+DE VACA, _cap. 4, fol. 4_. HERRERA, _en dicha Decada, lib. 7, 107, cap.
+5, fol. 152._]
+
+Dos meses despues, algunos Cários prendieron dos Payaguás, y los
+trageron al capitan: y preguntándoles si habian ayudado á dar muerte á
+los nuestros, lo negaron, diciendo que nuestro capitan aun no habia
+vuelto con los suyos á su provincia. Dióseles tormento, y confesaron la
+verdad, y lo que queda referido en el capítulo antecedente; mandándolos
+quemar el capitan atados á un palo, rodeado de una gran hoguera.
+Entonces elegimos por capitan al referido Irala, hasta que el Rey
+mandase otra cosa; porque siempre se habia mostrado justo y benévolo,
+especialmente con los soldados.
+
+
+
+
+CAPITULO XXVII.
+
+_Pone presidio el Capitan en la Asumpcion; va á los Timbúes y los halla
+muertos y heridos: deja á Antonio de Mendoza en_ Corpus Christi, _y
+navega á Buenos Aires_.
+
+
+Hizo luego el capitan proveer cuatro bergantines, y con 150 españoles
+del pueblo, bajó navegando los rios Paraguay y Paraná. El segundo,
+dejando la demas gente en la Asumpcion, con órden de juntarse á los 150
+que estaban en los Timbúes, y á los 160 de las náos de Buenos Aires,
+llegó á los Timbúes, ó _Buena Esperanza_, y al fuerte de _Corpus
+Christi_, donde los nuestros habian quedado: pero hallamos la tierra sin
+indios, porque el capitan Francisco Ruiz, Juan Galan, presbitero, Juan
+Hernandez, escribano, que eran como gobernadores, despues de varios
+tratos infieles y malvados, habian muerto al cacique de los Timbúes y
+otros indios, y los demas se huyeron, de los cuales habiamos recibido
+muchos beneficios. Sabiendo tan triste maldad, quedamos asombrados, y
+nuestro capitan encomendó á Antonio de Mendoza el fuerte de _Corpus
+Christi_, dejándole 120 hombres y bastimento, con órden de guardarse de
+los indios, estando siempre sobre aviso con buenas centinelas: y que si
+los indios viniesen de paz, los tratase con mucho amor, haciéndoles
+cuantos agasajos fuese posible, y evitando todos los daños que
+intentasen hacerles, y á los cristianos, y mirando por sí con la mayor
+diligencia. Con lo cual se volvió á embarcar, llevando consigo á
+Francisco Ruiz, Juan Galan y Hernandez, autores de las infames muertes
+de los indios. Estando ya para navegar, llegó un indio principal Timbúe,
+gran amigo de los cristianos, que se vió precisado á seguir á los suyos,
+por su muger, hijos, parientes y familiares; el cual venia á aconsejar
+al capitan que no dejase allí cristiano alguno; porque toda la gente de
+guerra de la provincia estaba resuelta ó á acabar con ellos, ó echarlos
+de la tierra. El capitan respondió que él volveria presto, y que la
+gente que dejaba bastaba para resistir los indios: y le rogó se viniese,
+á los cristianos, con su muger, hijos y familiares, y así lo prometió; y
+dejándonos en _Corpus Christi_, se embarcó el capitan.
+
+
+
+
+CAPITULO XXVIII.
+
+_Matan los Timbúes á traicion 50 españoles: desamparan los demas el
+fuerte de_ Corpus Christi, _y se embarcan para Buenos Aires_.
+
+
+A los ocho dias, poco mas ó menos, envió el cacique á su hermano, pero
+traidora y alevosamente, pidiendo á nuestro capitan Mendoza seis
+soldados con escopetas y otras armas, para pasarse á nosotros con toda
+su hacienda y familia á vivir siempre. Ponderaba el temor que tenia á
+los Timbúes, y la falta de seguridad para venir sin este socorro:
+ofrecia, como amigo, solicitar toda nuestra conveniencia, traernos mucho
+bastimento, y gran abundancia de otras cosas. Persuadido el capitan, no
+solo le dió 6, sino 50 españoles arcabuceros bien armados, encargándoles
+que fuesen con recato, cautela y solicitud, para librarse de los daños
+que podian causarles los indios que estaban á media legua de nosotros.
+Llegados los 50 españoles delante de sus casas, los Timbúes los
+recibieron con la paz de Júdas: ofreciéronles pesca y caza, y al empezar
+á comer, dieron sobre ellos amigos y enemigos, que los miraban con otros
+que se habian escondido en las casas, con tanta furia y priesa, que sino
+es un muchacho que se llamaba Caldero que escapó de sus manos, ninguno
+pudo salvarse. Y prosiguiendo su rabia, nos envistieron 10,000, y
+estuvieron sobre el fuerte catorce dias continuos, con intento de acabar
+con nosotros: pero Dios lo impidió piadosamente. Traian lanzas largas,
+con las espadas que habian quitado á los cristianos muertos, por puntas,
+y peleaban con ellas y otras armas, de noche y de dia, para tomar el
+fuerte, pero no pudieron.
+
+Pasados los catorce dias, dieron la última envestida, echando porfiados
+todas sus fuerzas, y pegaron fuego á las casas. Salió el capitan Antonio
+de Mendoza con espada por un puerta, en que los indios tenian puesta
+celada, bien disimulada, y apenas dió en ella, cuando le atravesaron los
+indios con las lanzas, cayendo al punto muerto. Quizo Dios que se les
+acabó la comida á los indios, y no pudiendo mantenerse mas, levantaron
+el sitio y se fueron: con lo cual descansamos, y mas con dos bergantines
+que enviaba nuestro capitan de Buenos Aires, con bastimento y
+municiones, para que nos pudiésemos mantener hasta que volviese, que nos
+causó grande alegria. Pero era mayor la tristeza que la muerte de los
+cristianos infundió en los recien llegados, y no hallando otro modo de
+restaurarnos, de comun acuerdo resolvimos desamparar á _Corpus Christi_,
+y volvernos á Buenos Aires, como lo egecutamos con toda la gente. Asustó
+nuestra llegada al capitan, y se angustiaba vehementemente por la ruina
+del pueblo, no sabiendo que haria, por faltarle el bastimento y lo demas
+necesario para cualquier empresa.
+
+
+
+
+CAPITULO XXIX.
+
+_Llega un navio de España con gente á la isla de Santa Catalina, á donde
+van los nuestros en un barco._
+
+
+Quince dias habia estabamos en Buenos Aires, cuando vino una caravela de
+España, y nos avisó estar en Santa Catalina una náo con 200 hombres, en
+que venia por capitan Alonso Cabrera. Al punto nuestro capitan mandó
+aprestar otra nave pequeña para que fuese al Brasil, á Santa
+Catalina,[20] que distaba 300 leguas de Buenos Aires. Envió por capitan
+á Gonzalo de Mendoza, con órden de que si la encontrase en Santa
+Catalina, cargase de arroz, mandioca y los demas bastimentos que le
+pareciere. Pidió Gonzalo de Mendoza al capitan 7 soldados, de quien se
+pudiese fiar, y eligió 6 españoles, y á mi y otros 20 que nos
+acompañasen.
+
+[Nota 20: _Está en 28 grados escasos._ CABEZA DE VACA, _cap. 2, fol.
+2_.]
+
+Navegamos un mes, y llegamos á Santa Catalina, donde estaba la nave que
+buscabamos, con el capitan Alonso Cabrera y su gente, con la cual nos
+regocijamos mucho, y estuvimos dos meses con ella. Cargamos cuanto
+pudimos nuestra náo de arroz, mandioca y maiz, y salimos con ambas náos
+y con el capitan Alonso Cabrera y sus soldados de Santa Catalina,
+navegando á Buenos Aires; y hallándonos á 20 leguas de la ciudad,
+víspera de Todos los Santos, en el rio Paraná, se preguntaban los
+marineros unos á otros, si estaban ya en el rio Paraná. Los nuestros
+decian que si, y los de la otra nave decian que aun faltaban 20 leguas:
+que ya se sabe que cuando muchos navios hacen juntos un viage, al
+ponerse el sol cada piloto pregunta á los otros ¿cuanto ha navegado?;
+¿con que viento ha de navegar de noche, para no apartarse? El rio Paraná
+Guazú tiene 30 leguas de ancho hasta su golfo ó boca, que corren 50
+leguas continuas hasta el puerto de San Gabriel, donde solo tiene de
+ancho 18 leguas. Nuestro piloto dijo al de la otra nave si queria
+seguirle, á que respondió, que era casi de noche, y queria estarse en el
+mar hasta salir el sol, y no llegar á tierra en noche sin tempestad.
+Tenia mas juicio este piloto que el nuestro en el gobierno de su nave,
+como despues declaró el suceso; y sin embargo continuó el nuestro su
+viage, dejándole allí.
+
+
+
+
+CAPITULO XXX.
+
+_Naufraga nuestro navio, salen algunos á tierra en San Gabriel, y de
+allí van á Buenos Aires y á la Asumpcion._
+
+
+Navegamos de noche á cerca de las doce, y una hora antes de salir el sol
+se levantó tan gran tempestad, que aunque vimos tierra á una legua ó
+mas, no pudimos tomarla, ni echar anclas, ni hallar otro remedio que
+hacer votos, é implorar la piedad divina. Pues en la misma hora se hizo
+nuestra náo mil pedazos, y se ahogaron 15 españoles, de que nunca
+pudimos hallar cadaver alguno, y 6 indios. Otros, asidos á algun madero,
+se salvaron nadando: yo salí con 5 compañeros agarrados al árbol del
+navio. Quedamos en tierra desnudos y sin comida, por haberlo perdido
+todo; y teniendo que caminar 50 leguas por tierra, nos vimos precisados
+á mantenernos de raicillas y otras frutas en el campo, hasta llegar al
+puerto de San Gabriel, donde habia llegado 30 dias antes la otra nave
+con Cabrera. El General, que entendido nuestro infortunio, andaba muy
+triste con los suyos; y persuadiéndose que todos habiamos perecido,
+mandó decir algunas misas por nuestras almas.
+
+Lleváronnos á Buenos Aires, y el General procesó al capitan y piloto, y
+queria ahorcarle: pero, por grandes intercesiones, fué solo condenado
+por cuatro años á un bergantin.
+
+Juntos todos en Buenos Aires, mandó el General despachar los
+bergantines, y en ellos todos los soldados: hizo quemar las demas naves,
+y guardar el hierro. Navegamos otra vez el rio Paraná arriba, y llegamos
+á la ciudad de la Asumpcion, donde esperamos dos años las órdenes del
+Rey.
+
+
+
+
+CAPITULO XXXI.
+
+_Alvar Nuñez Cabeza de Vaca llega de España á Santa Catalina, y de allí
+á la Asumpcion con 300 españoles, y es recibido por Gobernador._
+
+
+Estando así las cosas, llegó de España Alvar Nuñez Cabeza de Vaca,
+Adelantado, nombrado por el Rey, con 400 hombres y 30 caballos, en
+cuatro naves, dos mayores y dos caravelas.[21]
+
+[Nota 21: HERRERA, _Decada 7, lib. 4, cap. 13_.]
+
+Habian aportado estas naves al Brasil y Santa Catalina, buscando
+bastimento, desde donde envió el Adelantado las dos caravelas, ocho
+leguas del puerto, á buscar comida: pero les entró tan récia tempestad,
+que perecieron rotas en el mar, salvándose la gente. Por esto no quiso
+el Adelantado volver á embarcarse, antes procuró deshacer las náos y
+caminar por tierra, y llegó á la Asumpcion con 300 hombres, de 400 que
+habia embarcado;[22] porque los demas habian muerto de enfados y
+enfermedades. Ocho meses tardó en andar 300 leguas que hay, desde la
+ciudad de la Asumpcion hasta la isla de Santa Catalina:[23] y por eso
+pedia Alvar Nuñez á Domingo de Irala le entregase el gobierno, y que el
+pueblo le obedeciese, á que estaban prontos; manifestando el título de
+Adelantado, ú otro documento evidente de haberle concedido el Rey esta
+potestad, lo cual no pudo conseguir toda la comunidad.[24] Solo los
+sacerdotes, y uno ú otro capitan lo afirmaron así: pero de lo que se
+dirá adelante se vendrá en conocimiento de lo que sucedió á este
+Adelantado.
+
+[Nota 22: FRANCISCO LOPEZ, _cap. 89, escribe de este Alvaro Nuñez,
+que fué enviado por el Rey al Rio de la Plata el año de 1540, con 400
+soldados y 46 caballos. Estuvo ocho meses en el viage; luego llegó á la
+Asumpcion á 1.º del año de 1542, pero fué á 11 de Marzo á las nueve._
+CABEZA DE VACA, _cap. 13, fol. 12_. HERRERA, _en el referido cap. 13_.
+(_Nota de_ HULSIO _fol. 42._)]
+
+[Nota 23: _Esto se ha de entender del camino recto y próximo, porque
+de la Asumpcion por el rio hasta el mar hay 385 leguas; hasta Santa
+Catalina 300._ (_Nota de_ HULSIO _fol. 42._)]
+
+[Nota 24: _Quietamente le dió la posesion del adelantamiento Domingo
+Irala; recibido de todos con mucho gusto._ HERRERA, _Decada 7, lib. 4,
+cap. 13, fol. 79, y los autos de la posesion se los quitaron los
+oficiales reales con los procesos hechos contra ellos, cuando le
+prendieron._ CABEZA DE VACA, _cap. 74, fol. 59._ (_Esto no tiene
+fundamento, y prueba lo mal informado que en las cosas de gobierno
+estaba el autor: porque Cabeza de Vaca presentó las provisiones reales,
+que fueron leidas y aceptadas, como refiere en sus comentários, cap. 13,
+fol. 12 y 13._ HERRERA, _en el dicho cap. 13._)]
+
+
+
+
+CAPITULO XXXII.
+
+_Pasa revista Alvar Nuñez: envia bajeles por el rio arriba á los indios
+Chaneses y Cambales, á cuyo cacique ahorcaron._
+
+
+Procuró Alvar Nuñez la amistad de Irala, y en efecto se juraron el uno
+al otro union y fé fraternal; quedando Irala, con la potestad que antes,
+de mandar el pueblo. Pasó muestra Alvar Nuñez, y halló que eran 800
+hombres todo el número de su egército; y luego mandó aprestar nueve
+bergantines para subir, cuanto se pudiese, el rio arriba: y antes de
+acabar su apresto, envió tres delante, con 115 soldados, con órden de ir
+cuanto mas lejos pudiesen, y de buscar indios que tuviesen maiz.
+
+Nombró por capitan á Antonio Grovenoro y Diego Tabellino. Estos al
+principio llegaron á la nacion de los Samocosis, que tenia maiz, cazave
+y otras raices semejantes, y una fruta como avellanas, llamada mandubí,
+con pesca y caza. Los indios andan desnudos, y traen en los labios una
+piedrecilla azul, á modo de dado: la indias, de la cintura á la rodilla
+andan cubiertas. Aquí dejamos los navios con bastante guarda, y entramos
+por su provincia, caminando cuatro dias hasta que llegamos á su pueblo,
+que tocaba á 300 Cários valientes. Informámonos del estado y calidad de
+toda la provincia, y nos volvimos á las naves; y bajando por el rio
+Paraná, llegamos á la provincia de los Cambales, donde hallamos cartas
+de Alvar Nuñez, en que nos mandaba ahorcar al cacique, que se llamaba
+Aracaré[25] como se egecutó. Accion que dió despues causa á una guerra
+tristisima: con lo cual nos volvimos el rio abajo á la Asumpcion.
+
+[Nota 25: _Su proceso se hizo con parecer de los Oficiales reales de
+los eclesiásticos y otros; y por ser enemigo capital de los cristianos,
+y haberles hecho grandes daños, fué condenado á muerte._ CABEZA DE VACA,
+_cap. 37, fol. 28_.]
+
+
+
+
+CAPITULO XXXIII.
+
+_Taberé y los Cários se arman contra los cristianos, y Taberé es
+vencido._
+
+
+Despues pidió nuestro Gobernador al cacique de los indios, que vivia en
+la Asumpcion, 2,000 indios para subir por el rio con los cristianos
+contra Taberé. Estaban prontos los indios á esto, y á todo lo que
+queriamos, acudiendo con obsequios y servicios: pero aconsejaban al
+Gobernador mirase bien lo que emprendia, antes de partir; porque toda la
+provincia de Taberé y los Cários estaban de regura, unidas sus fuerzas,
+para tomar venganza cruel de los cristianos, por la muerte de Aracaré,
+que era hermano de Taberé. Y por no entrar en riesgo tan grande, dejó
+por entonces la empresa el Gobernador: pero determinó enviar á Irala con
+400 cristianos y 2,000 indios contra Taberé y los Cários, para echarlos
+de la tierra ó acabar con ellos. Salió Irala con el egército de la
+Asumpcion, y avistado con el enemigo, requirió de paz á Taberé, conforme
+á las órdenes del Rey: mas el cacique estaba tan enojado, que nunca
+quiso admitir trato. Tenia un egército númeroso, y habia fortificado sus
+pueblos con estacadas al rededor, en tres órdenes, con grandes y
+profundos hoyos: lo cual habia averiguado nuestro cuidado y diligencia.
+
+Tres dias tardamos en procurar la paz, é informarnos del enemigo, y el
+cuarto por la mañana, tres horas antes de salir el sol, viendo que
+estaban mas obstinados, dimos impetuosamente en la ciudad y la rendimos;
+matando cuanto en ella encontramos, y cautivando muchas indias que nos
+sirvieron de mucho despues. Murieron en esta batalla 16 cristianos, y
+quedaron heridos y aporreados otros. Pereció gran número de nuestros
+indios, y de los Cambales, 3,000. A poco tiempo vino de paz Taberé con
+los suyos, pidiendo perdon, y rogándonos que le volviésemos sus mugeres
+é hijos, prometiendo dar la obediencia por sí y su pueblo: y el capitan
+le concedió lo que pedia, segun el órden del Rey.
+
+
+
+
+CAPITULO XXXIV.
+
+_Queda presidio en la Asumpcion: navegan rio arriba el rio Paraguay;
+llegan al monte San Fernando, y á los Payaguás, Guajarapos y Sococies._
+
+
+Confirmada la paz, volvimos por el rio Paraguay á Alvar Nuñez Cabeza de
+Vaca, que informado de nuestro buen suceso, determinó ejecutar la
+empresa que habia pensado antes. Pidió á Taberé 2,000 indios auxiliares,
+y á los Cários, que proveyesen los bergantines, y así lo ejecutaron
+prontamente. Eligió 500 cristianos, de 800 que habia, dejando 300 en la
+Asumpcion, y por capitan de ellos á Juan de Salazar de Espinosa.
+
+Subimos por el rio Paraguay con los 500 cristianos[26] y los 2,000
+indios: los Cários tenian 83 canoas, nosotros 9 bergantines, y en cada
+uno iban dos caballos, que hasta que llegamos al monte de San Fernando.
+Por espacio de 100 leguas fueron por tierra, y los embarcamos y
+proseguimos el viage hasta los Payaguás, que huyeron con sus mugeres é
+hijos, quemando antes sus casas. Anduvimos 100 leguas sin encontrar
+pueblo alguno de indios: y finalmente, llegamos á los indios Guajarapos,
+que se mantienen de pesca y caza, y habitan en una larga provincia de
+100 leguas; tienen tan gran número de canoas, que no se puede decir. Las
+indias andan tapadas de la cintura á la rodilla, y por no haber querido
+oir nuestras pláticas, pasamos á otra nacion llamada Sococies, que nos
+recibieron de paz, y estaba 90 leguas de los Guajarapos. Cada uno de
+estos Sococies vive en propia y particular casa, con su muger é hijos.
+Los indios traen una bolilla de palo pendiente de las orejas. Las
+indias, de los labios un cristal azul, de un dedo: son hermosas, y andan
+desnudas. Tienen en abundancia maiz, mandioca, mandubí, batatas, peces y
+caza, y es nacion muy populosa.
+
+[Nota 26: _Eran 400 arcabuceros y ballesteros. Los bergantines 10,
+las canoas 120._ CABEZA DE VACA, _cap. 44, fol. 33, que refiere en los
+capitulos siguientes este descubrimiento_.]
+
+Procuró el Adelantado informarse de la nacion de los Carcaráes, y de los
+Cários: pero los indios no sabian nada de aquella; y de esta decian que
+estaban con ellos, siendo mentira. Con esto mandó que nos previniésemos
+para entrar en la provincia, aunque veia el poco provecho que se nos
+seguia, porque no era hombre para tanta empresa, y le aborrecian todos
+los capitanes y soldados, tanto como él era perezoso, y poco piadoso con
+los soldados[27]. Caminamos 18 dias, y no vimos ni á los Cários ni á
+otros indios, y faltándonos la comida, fué preciso volver al puerto de
+los Reyes, dando antes órden á Francisco de Rivera, que con otros diez
+soldados, pasase adelante, y que, no hallando gente á los diez dias de
+camino, se volviesen á las naves donde los esperábamos.[28] Hallaron
+estos una nacion populosa, con gran abundancia de maiz, mandioca,[29] y
+otras raices; mas no se atrevieron á dejarse ver de los indios, antes
+se volvieron al Adelantado, el cual queria entrar otra vez en esta
+provincia, pero impidieron las aguas su determinacion. [Nota 27: _En
+pocos meses descubrió la tierra, que en doce años habia padecido tantos
+daños por los intrusos gobernadores, sin cuidar de su descubrimiento:
+tratando inicuamente no solo á los indios, sino á los españoles, que se
+querellaron á Cabeza de Vaca, á quien los oficiales reales procuraron
+echar de la tierra, valiéndose de los frailes, porque los prendió como
+dioses, cap. 41, fol. 32 de sus comentários._]
+
+[Nota 28: _Francisco Rivera se ofreció á proseguir con 6 soldados y
+5 indios, y se permitieron._ CABEZA DE VACA, _cap. 76, fol. 51. Fué y
+volvió, refiriendo lo que dice el mismo_ CABEZA DE VACA, _cap. 69 y 70,
+fol. 4, vuelta 5._ HERRERA, _cap. 17, fol. 128 y 198_.]
+
+[Nota 29: _Mandeoch ó mandioca es el cazave._ CABEZA DE VACA, _cap.
+54. fol. 42, cuyas especies son muchas, y sus nombres trae_ VASCONCELOS,
+Crónica del Brasil, _cap. 2, núm. 73, fol. 150 y 160_.]
+
+
+
+
+CAPITULO XXXV.
+
+_Vá Hernando de Rivera á los Orejones y Acarés, navegando rio arriba._
+
+
+Hizo prevenir una nave el Adalantado, con 80 soldados, de que nombró por
+capitan á Hernando de Rivera, mandándole subiese por el rio Paraguay,
+buscando la nacion de los indios Xarayes, y que entrase la tierra
+adentro, dos dias y no mas, y volviese á darle cuenta de la provincia, y
+sus indios. El primer dia que navegamos, dimos con los indios Orejones,
+que habitan una isla de 30 leguas rodeada del rio Paraguay se mantienen
+de mandioca, maiz, batatas, mandubís y otras raices, caza y pesca. Son
+semejantes á los Sococies. Recibiéronnos bien, y estuvimos con ellos
+todo el dia, y el siguiente partimos, y nos acompañaron con diez canoas,
+cuyos indios cazaban fieras, y pescaban dos veces al dia, y nos
+agasajaban con la caza y pesca.
+
+A los nueve dias de camino, llegamos á los indios Acarés, y hallamos
+juntos muchos. Son tan altos, y las indias, que no los ví semejantes en
+todas aquellas provincias, y no comen mas que caza y pesca. Las indias
+andan cubiertas de la cintura abajo: estan treinta leguas de los
+Sococies: estuvimos un dia con ellos, y desde aquí se volvieron los
+Sococies en sus canoas á sus pueblos. Pidió á los Acarés guias nuestro
+capitan para ir á los Xarayes, y las dieron en ocho canoas, cuyos indios
+iban pescando y cazando, como los Sococies, bastante comida para
+mantenernos.
+
+Toman el nombre estos indios de un gran pez, llamado _jacaré_, de tan
+duro y áspero pellejo, que no le hieren las flechas de los indios, ni
+otras armas. Vive en el agua, y hace mucho daño á los demas peces: pone
+en tierra sus huevos, á dos ó tres pasos de la orilla del rio: huele á
+almizcle, y sabe bien: su carne no es dañosa, y su cola es delicadísimo
+manjar. Entre nosotros se cree que es animal venenoso, y se llama
+cocodrilo. Entre otras ficciones que cuentan de él, refieren, que si
+alguno le mira, ó él le echa su hálito, muere luego, y que si nace en
+alguna fuente, el único medio de matarle es ponerle delante un espejo,
+en que viéndose, muere: y otras cosas que, si fuesen verdades hubiera yo
+muerto mas de cien veces, porque miré y cogí mas de tres mil.
+
+
+
+
+CAPITULO XXXVI.
+
+_Llegan á los Xarayes, y son recibidos y tratados con gran agasajo._
+
+
+Desde estos indios pasamos á los Xarayes: tardamos nueve dias, aunque
+solo distan 36 leguas de los Acarés. Es muy numerosa la nacion de estos
+indios, y aunque no son los verdaderos Xarayes, vive el rey entre ellos,
+y de su nombre le toman los indios: traen bigotes, y un redondel
+pendiente de las orejas, y en los labios pedazos de cristal azul como
+dados, y andan pintados de azul, desde el cuello á las rodillas, como si
+trageran bordado el pellejo. Las indias se pintan de otro modo, pero
+tambien azul, ó ceruleo, desde los pechos hasta las rodillas; con tanto
+primor que dudo haya en Alemania quien las exceda en artificio y
+lindeza: andan desnudas, y son hermosas. Detuvímonos allí un dia, y en
+tres navegamos 14 leguas, hasta llegar á un buen pueblo, donde vivia el
+rey, situado á la ribera del rio Paraguay: su provincia es de cuatro
+leguas. Rescatamos con los indios dos dias; y porque el rey no estaba
+allí, resolvimos ir á verle.
+
+Dejamos la nave con doce españoles de guarda, y pedimos á los indios
+conservasen con ellos la amistad que habiamos hecho: y así lo hicieron.
+
+Prevenidos de todo lo necesario, pasado el rio Paraguay, llegamos al
+pueblo que era la corte y casa del Rey: el cual nos salió á recibir de
+paz, una legua antes de llegar, en un campo muy liano, con mas de 12,000
+indios. La senda por donde iba, era de ocho pasos de ancho, llena de
+flores y yerbas; y tan limpia que no se veia una paja ni piedra en ella.
+Tenia consigo el rey sus músicos, con instrumentos como nuestras
+flautas, que llamamos _schall-meias_:[30] habia mandado que á la
+entrada de ambos se hiciese una caza de fieras, y en poco tiempo se
+cogieron cerca de 30 ciervos y 20 avestruces, ó _ñandús_, que fué muy
+apacible recibimiento. Entrados en el pueblo, iba señalando posada de
+dos en dos á los cristianos. Nuestro capitan juntamente con sus
+oficiales se alojó en el palacio, de que estaba cerca mi posada. Mandó
+despues el rey _xaraye_ á los indios que diesen á los cristianos cuanto
+necesitasen. Este fué el aparato y esplendor de la corte de este rey,
+como supremo señor de la provincia.[31]
+
+[Nota 30: _Nombre que los alemanes dan al caramillo._--EL EDITOR.]
+
+[Nota 31: _Declaracion solemne de este descubrimiento hizo en la
+Asumpcion Hernando de Rivera, en 3 de Marzo de 1543, y está al fin de
+los comentários de_ CABEZA DE VACA, _fol. 67, que deshace las
+equivocaciones de los nombres y otras cosas que se refieren en esta_.]
+
+Cuando gustan de música á la mesa ó en los convites, cantan con flautas
+y bailan los indios, con tanta destreza, que los cristianos estaban
+maravillados de verlos: en lo demas son como los indios antecedentes.
+Las indias hacen para sí unas como capas de algodon, tan sutíl como
+nuestros tejidos de seda, que llamamos _Arras_, ó _Burschet_, y las
+tejen con varias figuras de ciervos, avestruces, ovejas indias, ó las
+que mejor saben hacer. Si corre aire frio, duermen, ó se sientan en
+ellas dobladas, y tienen otros usos. Son hermosísimas, lascivas, y me
+parecieron muy blancas.
+
+Habiendo estado allí cuatro dias: preguntó el rey á nuestro capitan,
+¿qué queriamos, y adonde ibamos?--Respondíole que buscaba oro y plata, y
+el Rey le dió una corona de plata de medio marco de peso, una plancha de
+oro de medio palmo de largo, y la mitad de ancho, y otras cosas hechas
+de plata: diciéndole, que no tenia mas oro ni plata, y que lo que le
+daba era el despojo que habia traido de la guerras con las Amazonas.
+
+Mucho nos alegramos al oir Amazonas, y demas la opulencia que refirió: y
+al punto preguntó el capitan al rey si por tierra ó mar podíamos ir á
+ellas, ¿y cuanto distaban?--Respondíole que solo podia irse por tierra,
+y se llegaria en dos meses á su provincia; con lo cual determinamos
+buscarlas.
+
+
+
+
+CAPITULO XXXVII.
+
+_Vamos en busca de las Amazonas, y se describen los indios Paresis y
+Urtueses_.
+
+
+Estas Amazonas solo tienen un pecho ó teta: sus maridos van á verlas
+tres ó cuatro veces al año; si paren varon, se lo envian á su padre; si
+es hembra, la guardan, y le queman el pecho derecho para que pueda usar
+bien el arco y armas en las guerras con sus enemigos, porque son mugeres
+belicosas. Habitan en una gran isla, en la cual no tienen oro ni plata,
+que esto lo hay en tierra firme donde viven los indios, y se vió que
+tienen grandes tesoros. Es nacion muy numerosa, y su rey se llama
+_Paitití_.[32] Pidió el capitan Hernando Rivera al rey _xaraye_ (que
+tambien nos habia dicho el nombre del pueblo), algunos indios para
+llevar el fardage, y llegar á lo mas remoto de la provincia,
+buscándolas. Díole lo que pedia, pero advirtiéndole que entonces estaba
+inundada toda la provincia, y que seria muy difícil y trabajoso el
+viage, y aun inútil, porque no era posible por aquel tiempo llegar á
+ella. No quisimos creerle, é instándole á que diese los indios, dió
+veinte al capitan, y cinco á cada soldado, que nos sirviesen y llevasen
+nuestras mochilas.
+
+[Nota 32: FRAY MARTIN SARMIENTO _en su demostracion_
+Crítico-Apologética, _disc. 16, par. 9, fol. 216, tom. 5, hace mencion
+del autor, así: "no me detengo en las mismas noticias que Ulderico
+Schmidel, viagero original, dió de las Amazonas al sur del Marañon,
+antes de Orellana, y fol. 219_."]
+
+Caminamos hasta llegar á los indios Paresis, semejantes, en lengua y
+otras cosas, á los Xarayes, y anduvimos continuamente ocho dias, de dia
+y de noche, con la agua hasta las rodillas, y á veces hasta la cintura,
+sin poder salir de ella. Si habiamos de encender lumbre, armábamos sitio
+con palos en alto, donde ponerla; y muchas veces la comida, la olla y la
+lumbre, y aun quien la cocia, se caian en el agua, y nos quedamos sin
+comer. Los mosquitos nos molestaban tanto, que no nos dejaban hacer
+nada.
+
+Preguntábamos á los Paresis, si adelante habria aquella agua; y
+respondian, que aun habiamos de andar cuatro dias, y cinco por tierra,
+para llegar á la nacion llamada Urtuesa, y decian que nos volviésemos,
+que éramos pocos: lo cual repugnaban los Xarayes; pues habiéndoles dicho
+que se volviesen á su pueblo, respondian que su rey les habia mandado
+que no nos dejasen, hasta volver á su provincia: los Paresis nos dieron
+diez indios, que juntos con los Xarayes nos guiasen á los Urtueses.
+Proseguimos nuestro viage siete dias mas, por el agua, que estaba tan
+caliente como si hubiera estado al fuego; y nos velamos precisados á
+beberla por no tener otra. Pudiera pensar alguno que era de rio, pero
+entonces eran tan contínuas las lluvias, que como la provincia era tan
+llana, la habian inundado, y el daño que nos hizo, lo sentimos despues.
+
+A los nueve dias, entre diez y once, llegamos á un pueblo de la nacion
+Urtuesa, y entramos en él á las doce. Fuimos en casa del cacique: habia
+entonces entre los indios una cruel peste, ocasionada de la hambre,
+porque los dos años antes la langosta habia destruido tanto el grano y
+todos los frutos, que casi no les dejó qué comer; y esto nos atemorizó
+tanto, que como tampoco llevásemos mucha comida, no pudimos detenernos
+en la provincia. Preguntó nuestro capitan al cacique, ¿cuanto nos
+faltaba para llegar á las Amazonas? y respondió, que un mes: pero que la
+provincia estaba inundada, como ya habiamos experimentado.
+
+El cacique dió al capitan cuatro planchas de oro, y cuatro sortijas
+grandes de plata para los brazos: usan los indios de estas planchas de
+oro por adorno en la frente, como entre nosotros las señoras traen
+cadenas ó collares pendientes del cuello. El capitan dió al cacique, en
+recompensa, hocecillas, cuchillos, cuentas, tenazas y otras cosas
+semejantes que se suelen labrar en Norimberga. No nos atrevimos á
+preguntar á estos indios muchas cosas, porque éramos pocos, y ellos gran
+número; y el pueblo era tan grande, ancho y largo, que no ví otro mayor,
+ni mas populoso en todas las Indias: y juzgo nos fué de mucha utilidad
+la peste, que si no la hubiera, escapáramos dificultosamente de tanta
+multitud.
+
+
+
+
+CAPITULO XXXVIII.
+
+_Vuélvese Hernando de Rivera al Adelantado, el cual le quita, y á su
+gente, lo que llevan, y se tumultúan._
+
+
+Volvímonos á los Paresis, sin mas comida que palmitos y raices agrestes:
+y estando en los Xarayes, enfermó la mitad de la gente, siendo la causa
+el hambre y pobreza que pasaban en este viage, y el agua que habiamos
+bebido, y en que anduvimos treinta dias continuos. Cuatro estuvimos con
+los Xarayes y su cacique, y nos trataron muy bien, curándonos y haciendo
+otras buenas obras: porque el rey mandó á los suyos que nos diesen lo
+que necesitásemos. Ganamos en esta jornada 200 ducados cada uno, solo
+con el rescate de cuchillos, cuentas, &c. por mantas de algodon y plata.
+
+Volvimos por el rio al Adelantado, el cual mandó que, pena de la vida,
+ninguno desembarcase: y luego vino él mismo, y prendió á nuestro
+capitan, echándole prisiones, y á los soldados nos quitó por fuerza
+cuanto en la jornada habiamos ganado: y no contento con esto, queria
+ahorcar de un árbol al capitan. Pero nosotros (estando en el bergantin)
+nos acordamos con algunos amigos de los que estaban en tierra, y nos
+tumultuamos contra el Adelantado, diciéndole cara á cara, que cuanto
+antes nos diese libre á nuestro capitan, Hernando Rivera, y nos
+restituyese lo que nos habia quitado, y que de otro modo veríamos lo que
+habiamos de hacer.
+
+Viendo Alvar Nuñez el motin y nuestra indignacion, dió libertad al
+capitan, y nos restituyó lo que habia tomado; procurando con buenas
+palabras templar nuestros ánimos y conciliar la paz.
+
+Conseguida la quietud de la gente, mandó el Adelantado á Hernando de
+Rivera le refiriese lo que habia visto en su viage: qué era aquella
+provincia, y por qué habiamos tardado tanto?--A todo le respondió con
+mucha órden,[33] y quedó satisfecho el Adelantado, aunque habiamos
+faltado á sus órdenes; pues expresamente nos mandó, que no pasásemos de
+los indios Xarayes, sino que de ellos, despues de haber estado dos dias
+solamente, en su provincia, volviésemos, con relacion de las provincias
+por donde hubiésemos pasado: lo cual no cumplimos, y por eso prendió al
+capitan y nos quitó lo que llevábamos.
+
+[Nota 33: _Sospecho que nada de esto es verdad, porque cuando volvió
+Hernando Rivera, (que fué á 30 de Enero de 1543), estaba enfermo Cabeza
+de Vaca, y no pudo dar relacion del descubrimiento; y le duró la
+enfermedad hasta que le prendieron, por el aborrecimiento que le tenia
+la gente, á la cual privó de sacar del Puerto de los Reyes las indias
+que los indios le habian dado y adquirido: que es lo que refiere cap. 73
+y 74, fol. 57 de sus Comentários._]
+
+
+
+
+CAPITULO XXXIX.
+
+_Desprecian los soldados al Adelantado Alvar Nuñez, por su soberbia:[34]
+hace dar muerte á los Sococies sin justa causa._
+
+[Nota 34: _Soberbia llama á la envidia y odio que tenian á Cabeza de
+Vaca, porque habia descubierto la tierra y prohibido sus maldades á
+aquella gente, como lo confesaban á voces los Oficiales reales que le
+trajeron preso; y murió malamente._ CABEZA DE VACA, _Comentários, cap.
+84._]
+
+
+Luego que vió á Rivera el Adelantado, determinó ir con todo el ejército
+á las provincias en que habiamos estado: y los soldados no queriamos
+seguirle, y menos en tiempo que toda la provincia estaba inundada, y
+muchos de los que fueron con nosotros, enfermos. Queríale poco la gente,
+y él no se avenia bien con ella, porque nunca habia tenido empleo de
+importancia[35]. Diéronle calenturas muy fuertes, en los dos meses que
+estuvimos en los Sococies; y aunque se hubiera muerto, lo hubiéramos
+sentido poco. No hallé en esta provincia ningun indio que pasase de 40 ó
+50 años, porque es tan enferma como la de Santo Tomas. Está situada
+debajo del tópico de Capricornio, donde el sol está altísimo. Vi el
+Carro en ella, ó la Ursa Mayor, cuya constelacion habiamos perdido de
+vista cuando navegamos cerca de la isla de Santiago y Cabo Verde[36].
+
+[Nota 35: _Esto es mentira, porque Alvar Nuñez fué por tesorero de
+la infeliz armada, con que fué á la Florida Panfilo de Narvaez._
+HERRERA, _Decada 4, lib. 2, cap. 4, fol. 26; cuya salida al nuevo Méjico
+por tierra, con tres compañeros, es uno de los mayores sucesos de las
+Indias, aun sin los prodigios que hicieron con los indios_. HERRERA, _en
+la misma Decada, lib. 5. cap. 5, fol. 84, y Dec. 6, lib. 1, cap. 3, fol.
+5._]
+
+[Nota 36: _Debajo del trópico en que se dice está situada Sococi, es
+la elevacion del Polo Antártico_ 22-1/2 _grados: allí se vé la Ursa
+Mayor en la mayor altura algunas horas. Lo que dice el autor en cuanto á
+haberla perdido de vista en la isla de Santiago, no parece verdad;
+porque la Ursa Mayor aun puede verse, desde esta isla, 600 leguas hácia
+mediodia, donde es su mayor elevacion, como se puede hacer patente en el
+globo celeste. (Nota de_ HULDERICO HULSIO, _fol. 58.)_]
+
+Mejorado el Adelantado, mandó armar 150 cristianos, que con 2,000 indios
+fuesen en cuatro bergantines á la isla de los Sococies, que está á
+cuatro leguas, y que los matasen, ó prendiesen todos, y especialmente
+los que tuviesen 40 ó 50 años. Llegamos á su pueblo de improviso:
+salieron de sus casas á recibirnos de paz con sus arcos y flechas; pero
+levantándose pendencia entre ellos y los Cários, disparamos la
+artilleria, matando mucho número: cautivamos cerca de 2,000 muchachos y
+muchachas, saqueamos el pueblo, y ejecutado lo referido, con gran
+injuria de aquellos pobres indios que tan bien nos habian tratado,
+volvimos al Adelantado, que aprobó lo hecho; y viendo la mayor parte de
+su gente enferma y flaca, y la poca aficion que le tenian,[37] se volvió
+con ella, por el rio Paraguay, á la ciudad de la Asumpcion, donde le
+repitieron las calenturas, y en catorce dias no salió de casa, mas por
+soberbia que por su enfermedad: tratando mal y con poca decencia á los
+soldados, que debiera tratar apaciblemente; dando sin aspereza las
+órdenes,[38] respondiendo á todos con mansedumbre, haciéndoles creer que
+era mas prudente y virtuoso que los súbditos.
+
+[Nota 37: _Era causa de este odio que no dejaba cautivar á los
+indios, ni hacerles los daños á que estaba acostumbrada esta gente_.
+HERRERA, _Decada 7; lib. 2, cap. 11 y 12, fol. 198._]
+
+[Nota 38: _El autor largo en estos consejos, fuera mejor que dijera
+la verdad, pues en Cabeza de Vaca nunca hubo que reprender: solicitaba
+observar las órdenes reales en favor de los indios; guardar las leyes
+entre los españoles, é impedir el nuevo quinto, que sin razon habian
+impuesto los Oficiales reales en el maiz, manteca, miel, pescados y
+otros alimentos. Esto causó el odio de todos los que deseaban ser
+ladrones y crueles con españoles é indios_. CABEZA DE VACA, _cap. 18,
+fol. 16._]
+
+
+
+
+CAPITULO XL.
+
+_Es preso Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, y enviado al Rey, y en su lugar
+elegido Domingo de Irala._
+
+
+Viéndose la gente despreciada de Alvar Nuñez, determinó unánime, noble y
+plebeya, enviarle preso al Rey; avisándole lo mal que se habia portado
+en el gobierno. Y entraron en su casa, el dia de San Marcos, Alonso de
+Cabrera, Francisco de Mendoza y Garcia Vanegas con 200 soldados, y lo
+prendieron cuando menos lo recelaba:[39] Tuviéronle preso un año, hasta
+que previnieron una caravela con bastimento, marineros y otras cosas
+necesarias, para enviarle al Emperador con otros dos caballeros.
+
+[Nota 39: HERRERA _Decada 7, lib. 9, cap. 11 y 12, fol. 199 y 200,
+cuenta la verdad y causa de los rebeldes para esta maldad, y los falsos
+testimonios que le levantaron para engañar al pueblo_. CABEZA DE VACA,
+_cap. 74 y 75; y se admira_ BARCO, _canto 5, de que en España se
+tolerase sin dar el castigo correspondiente: y mas, habiendo absuelto el
+Consejo á Cabeza de Vaca, de que tanto le imputaron_. HERRERA, _Decada
+7, lib. 11, cap. 13._]
+
+Eligió despues la ciudad por capitan á Domingo de Irala, que habia
+gobernado antes, y era muy amado de los soldados, que aprobaron la
+eleccion; excepto algunos de los parientes y familiares de Alvar Nuñez,
+de que no se hizo caso. Entonces estaba yo con hidropesia, que fué lo
+que saqué de la jornada á Urtuesa, y de 80 que enfermaron, solo 30
+sanaron.
+
+
+
+
+CAPITULO XLI.
+
+_Discordia de los cristianos, disposiciones de los Cários contra ellos:
+los Yapirús y Nagases ayudan á los españoles._
+
+
+Enviado á España Alvar Nuñez, empezó entre los cristianos tanta
+discordia que ninguno deseaba el bien de otro: todo era pendencias y
+riñas, sin que en mas de un año ninguno anduviese seguro, ni se
+escusasen los ruidos causados por haber enviado á España á Alvar Nuñez.
+Los Cários, hasta entonces nuestros amigos, tenian gran gusto en vernos
+reñir, y trataron de matarnos á todos, ó echarnos de la provincia.
+
+Toda la provincia de los Cários con otras, y los Agaces, se levantaron
+contra nosotros; por lo cual, precisados, volvimos á la union primera, é
+hicimos paz con los Yapirús y Nagases, naciones que tendrian 5,000
+indios de guerra. Son belicosas en tierra y mar, no tienen mas comida
+que caza y pesca; y sus armas son dardos como media lanza, no tan
+gruesa, con puntas de pedernal. Usan llevar debajo de un ceñidor un palo
+de cuatro palmos, y en el extremo anterior, una bola ó nudo. Tienen
+tambien otras armas de un palmo de largo, con puntas armadas de un ancho
+diente de pez que llaman _palometa_, semejante á nuestras tencas. Este
+diente es agudo: de estas armas usan en el modo siguiente.
+
+Empiezan la batalla con los dardos: cuando siguen al enemigo, arrojan
+corriendo el palo á los pies para que caiga: si cae vivo ó muerto, le
+cortan la cabeza con gran presteza, despues guardan el diente en el
+cincho, ó en lo que llevan para este efecto: luego á la cabeza quitan
+todo el pellejo, con el pelo, y bien seco le ponen en una pértiga larga
+que cuelgan en los templos, en memoria de su hazaña, como nuestros
+capitanes hacen con sus trofeos. Vinieron finalmente á ayudarnos 1,000
+indios de guerra Yapirús y Nagases que nos sírvieron con mucho gusto y
+provecho.
+
+
+
+
+CAPITULO XLII.
+
+_Vencen á los Cários los cristianos, auxiliados de los Yapirús y
+Nagases, y ganan á Froemidiere y Acaraiba._
+
+
+Salimos de la Asumpcion, con nuestro general, 350 cristianos, y los
+1,000 indios, distribuidos de forma, que siempre tres asistiesen á un
+cristiano: llegamos á tres leguas de los Cários, que eran 15,000,
+gobernados de su cacique Mayrairú; y aunque nos pusimos á media legua de
+ellos, no los envestimos por estar cansados del camino, y muy mojados de
+la continua lluvia: ocultámonos en un bosque, en que habiamos pasado la
+noche.
+
+A las seis de la mañana del dia siguiente, empezamos á marchar, y á las
+siete los envestimos: duró la batalla hasta las diez, que huyeron
+precipitadamente á meterse en _Froemidiere_,[40] pueblo que habian
+fortificado, cuatro leguas de allí, quedando muertos 2,000, cuyas
+cabezas llevaron los Yapirús. De los nuestros murieron diez, y algunos
+heridos que enviamos á la Asumpcion, los demas seguimos á los enemigos
+hasta Froemidiere, donde se habia metido el cacique Mayrairú con sus
+indios. Tenia el pueblo fortificado como con muralla, con tres órdenes
+de maderos, del grueso de un hombre, de un estado de alto; habian hecho
+tambien hoyos, como los que quedan dichos, y en cada uno, cinco ó seis
+estacas fijadas, y aguzadas como agujas. Estaba muy bien fortalecido, y
+con guarnicion de indios fuertes: tuvímosle sitiado tres dias en vano.
+Hicimos mas de 400 grandes y redondos broqueles, de los cueros de las
+ovejas de Indias, que llaman _huanaco_: es tan grande este animal como
+un mulo mediano, color azul, y no pati-tendido; en lo demas semejante al
+asno, y es buena comida. Tiene la piel de medio dedo de grueso, y hay
+muchos en esta provincia. Estos broqueles dimos á algunos indios
+Yapirús, con una hoz; y entre dos indios poniamos un arcabucero. Entre
+dos y tres de la mañana acometimos al pueblo, por tres partes, y á las
+tres horas, destruidas las palizadas, entramos, haciendo grande estrago
+en indios, mugeres y muchachos, aunque la mayor parte de ellos huyó á
+Acaraiba, pueblo suyo, que estaba veinte leguas de Froemidiere, el cual
+habian fortificado cuanto pudieron. Volviéronse á juntar los Cários en
+gran número, y pusieron su ejército cerca de un áspero bosque, para
+ampararse en él si perdian tambien este pueblo. A las cinco de la tarde
+llegamos, persiguiendo los Cários, hasta Acaraiba, y sitiámosle:
+sentando los ataques en tres parages, y dejamos centinelas en el bosque.
+Entonces nos llegó el socorro que habiamos pedido para suplir los
+muertos y heridos, y era de 200 cristianos, y 500 Yapirús y Nagases de
+la Asumpcion, con que se aumentó nuestro ejército á 450 cristianos y
+1,300 indios. Tenian los Cários fortificado á Acaraiba con palos y
+fosos, mucho mas que los otros pueblos, y ademas habian hecho unos
+instrumentos como ratoneras, junto al pueblo, que si hubieran tenido el
+efecto que ellos pensaban, cada una habria cogido veinte ó treinta
+hombres. Estuvimos sobre él cuatro dias sin poder hacer nada: hasta que
+un indio Cário, que habia sido su capitan, y era dueño del pueblo, vino
+de noche al general, pidiéndole con gran instancia, que no le
+destruyésemos con fuego, ofreciendo, si le permitíamos, dar traza y
+forma de tomarle. Prometíole el general, que no recibiria ningun daño,
+asegurándole lo cumpliria. Con lo cual mostró dos sendas en el bosque
+que iban á dar al pueblo, diciéndonos que, cuando él hiciese fuego
+dentro de él, habiamos de envestirle. En la misma forma que se habia
+tratado, se ejecutó: entramos al pueblo, y dimos muerte á muchos indios,
+y los que creian escapar, huyendo, caian en manos de los Yapirús, que
+mataban la mayor parte: sus mugeres é hijos quedaron libres, porque los
+tenian escondidos en un gran bosque, una legua de allí.
+
+[Nota 40: _Este nombre no se halla en ninguna otra história, y
+dudamos que sea correcto, porque nada expresa en guaraní._--EL EDITOR.]
+
+Los que escaparon de este estrago, se refugiaron al cacique Taberé, en
+su pueblo, llamado Hieruquizaba, 40 leguas de Acaraiba: no pudimos
+seguirlos, porque iban quemando y robando por donde pasaban, quitando
+todo el bastimento y comida. Estuvimos cuatro dias en Acaraiba,
+reparándonos del trabajo, y curando los heridos.
+
+
+
+
+CAPITULO XLIII.
+
+_Vueltos á la Asumpcion, se encargan de otra espedicion, suben el rio en
+las náos, y toman á Hieruquizaba, perdonando á Taberé._
+
+
+Volvimos á la ciudad de la Asumpcion, con ánimo de repetir el viage por
+el rio, buscando el pueblo de Hieruquizaba, donde vivia el cacique de
+los indios, Taberé. En la Asumpcion estuvimos catorce dias,
+previniéndonos de armas, municiones, bastimentos y otras cosas para la
+jornada referida. El general, que ya tenia cerca de 60 años de edad,
+procuraba aumentar españoles é indios á su ejército, para reemplazar
+enfermos y heridos, en las batallas y tomas de pueblos.
+
+Compúsose la armada de nueve bergantines y 200 canoas, en que iban 1,500
+Yapirús: subimos por el rio Paraguay, para buscar el pueblo de
+Hieruquizaba, donde habian huido los Cários; que dista 46 leguas de la
+Asumpcion, y en este viage se nos juntó el cacique, que dió la traza de
+tomar á Acariaba, con 1,000 Cários, contra Taberé.
+
+Dispuesta la gente en tierra y agua, marchamos, y nos pusimos á dos
+leguas de Hieruquizaba, y el general envió dos indios Cários á decir á
+Taberé hiciese volver al pueblo los huidos, con sus mugeres, hijos y
+hacienda, y que diesen la obediencia á los cristianos como antes: y que
+si lo reusaba, los echaria á todos de aquella provincia. Taberé
+respondió, que ni conocia al general, ni á los cristianos: que
+envistiesen luego, que los habia de matar, arrojando huesos contra
+ellos. Mandó dar de palos á los embajadores, y los despidió,
+amenazándolos, que si no se huian de los cristianos, los habian de
+matar.
+
+El general, viendo el mal éxito de su embajada, marchó con todas sus
+fuerzas, distribuidas en cuatro escuadrones: llegamos al rio Ipané, que
+es tan ancho como el Danubio; tiene medio estado de hondo, y en algunas
+partes mas: crece con las inundaciones, tanto algunas veces, que no se
+puede andar por tierra.
+
+Habíamos de pasar este rio, pero los indios estaban defendiendo este
+paso, y nos hacian tan gran daño, que si no fuera por la providencia de
+Dios, y la artilleria que se disparaba bien, hubiéramos perecido. Pero
+le pasamos, y en las naves llegamos á la otra ribera: lo cual visto por
+los indios, huyeron á meterse en su pueblo, á media legua de allí.
+Seguímoslos con tanta prisa, que casi al mismo tiempo llegamos al pueblo
+Hieruquizaba, al cual sitiamos, sin que ninguno pudiera entrar ni salir:
+usamos despues de los escudos de huanaco y segures, como queda dicho, y
+aquella tarde entramos al pueblo, dando muerte á muchos indios, y
+reservando sus mugeres é hijos para cautivos, como habia mandado el
+general. Muchos indios escaparon huyendo, y los amigos Yapirús
+consiguieron el despojo de 1,000 cabezas de sus enemigos.
+
+Despues vinieron los Cários huidos, con su cacique, pidiendo perdon al
+general, y que se les restituyesen sus mugeres é hijos, ofreciendo la
+obediencia, y servir como antes: y el general les perdonó.
+
+Y perseveraron despues firmes en nuestro servicio, todo el tiempo que
+estuve yo en aquella provincia. Duró esta guerra medio año, desde 1546.
+
+
+
+
+CAPITULO XLIV.
+
+_Vuélvese el general á la Asumpcion, y entra la tierra adentro buscando
+oro y plata._
+
+
+Acabada la guerra, se volvió el general con la gente en las naves á la
+Asumpcion, y descansamos dos años enteros, sin que en tanto tiempo
+viniese navio de España; y por no estar ocioso el general, propuso á los
+soldados si tendrian á bien que entrase la tierra adentro con alguna
+gente. Todos convinieron en lo que decia, y separó 350 españoles, á los
+que ofreció, si iban con él, juntarles indios y cuidarles de vestidos,
+caballos y lo demas necesario. Alegres todos, admitieron la oferta:
+llamó á los Cários, y preguntóles si querian ir con él 2,000? Y al punto
+se ofrecieron á servirle como estaban obligados.
+
+Pasados dos meses, salió nuestro general el año 1548, subiendo el rio
+Paraguay con siete bergantines y doscientas canoas. La gente que no cupo
+en las náos, fué por tierra, con 130 caballos, y se volvió á juntar
+cerca del alto y redondo monte de San Fernando, distante 92 leguas de
+la Asumpcion, que habitan los Payaguás. Hizo el general volver desde
+allí á la Asumpcion cinco bergantines con las canoas, y dejó los otros
+dos con 50 españoles, proveidos para dos años; por capitan á D.
+Francisco de Mendoza,[41] con órden de mantenerse en aquel sitio dos
+años, encargándole tuviese gran cuidado con los indios, no le sucediese
+lo que á Juan de Oyolas, hasta que volviese.
+
+[Nota 41: BARCO, _can. 1._ ARTUS _en su traduccion dice que fué
+Pedro Diaz. cap. 24 al fin, fol. 45._]
+
+Empezó su viage con 300 cristianos, 130 caballos y 2,000 Cários, y en
+ocho dias continuos no halló nacion alguna. Al noveno, y á las treinta y
+seis leguas del monte de San Fernando, dimos en los Naperús, indios que
+se mantienen de caza y pesca. Son altos y robustos. Las mugeres son
+feas, y desde la cintura á la rodilla traen un paño. Cuatro dias despues
+llegamos á los _Mapais_,[42] nacion muy populosa. Son tan sugetos á sus
+principales, que precisan á los indios á servirlos, como sirven en
+Alemania los rústicos á los nobles.
+
+[Nota 42: _Ignoramos cual sea esta tribu, de la que ninguna mencion
+se hace en las demas histórias de la conquista._--EL EDITOR.]
+
+Tienen abundancia de frutos de maiz, mandioca, batatas, mandubí,
+pacobas, y otras raices y cosas de comer. Hay muchos ciervos, ovejas
+indias, avestruces, anades, gansos, gallinas y otras muchas aves. En los
+bosques hay mucha miel, que gastan en hacer vino y otros usos; y cuanto
+mas adelante se camina, tanto es mas fértil la tierra. Todo el año hay
+maiz y raices que comer en esta provincia.
+
+Las ovejas, que llaman _huanacos_, son de dos géneros, domésticas y
+monteces, de que usan para carga, andar á caballo y otros ministerios,
+como usamos de los caballos: y en esta jornada, por estar malo de una
+pierna, anduve mas de cuarenta leguas en una. En el Perú portean las
+mercaderias en ellas.[43] Los indios son altos y belicosos, que solo
+cuidan de las cosas de guerra: las indias son hermosas, y andan
+cubiertas como las antecedentes. No trabajan en el campo, antes los
+indios tienen el cuidado de sustentar la familia, ni en casa hacen mas
+que hilar ó teger algodon, ó guisar la comida á los maridos, ó
+servirlos en otras cosas agradables, lo cual hacen tambien con otros
+compañeros fácilmente.
+
+[Nota 43: _De estas ovejas escriben_ ACOSTA, _(lib. 4, cap. 36 y 41;
+y_ LOPEZ, _part. 2, cap. 142), que no se hallan en otra parte que en la
+tierra del Perú, y que son de dos géneros, domésticas y silvestres, de
+las cuales estas tienen mas blanda la lana, aquella gruesa. Pueden
+llevar desde 50 á 100 libras de carga: tambien se usa andar en ellas á
+caballo, pero despacio. Fatigadas, vuelven la cabeza al caballero, y
+échanle en la cara una agua que hiele: echadas con la carga, no se
+levantan, aunque las maten á palos, y quitandoles la carga, se levantan.
+Al vivo van pintadas; pero mejor_ GARCILASO, _Comentários Reales, tom.
+I._]
+
+Salieron los Mbayás á recibirnos, á menos de media legua de este pueblo,
+junto á un lugarillo, donde decian, aleve y traidoramente, que
+sosegasemos aquella noche, y nos asistirian con cuanto necesitásemos; y
+para asegurar la traicion que trataban, dieron al general tres indias
+muchachas, cuatro coronas de plata, que suelen traer en la cabeza, y
+cuatro planchas, cada una de medio palmo de largo, y la mitad de ancho,
+que se ponen en la frente por adorno. Creimos estaban de paz, y nos
+alojamos en el lugarillo: y acabada la cena y puestos centinelas,
+dormimos hasta cerca de media noche, que el general echó menos las tres
+indias, y buscándolas, se alborotó el ejército, y sospechando mal de los
+Mbayás, secretamente se mandó al amanecer que todos estuviesen en su
+alojamiento prevenidos con sus armas, y prontos á egecutar lo que se les
+órdenase.
+
+
+
+
+CAPITULO XLV.
+
+_De los pueblos Mbayás, Chanás, Tobas, Peyonas, Mayegoni, Morronos,
+Paronios y Simanos_.[44]
+
+[Nota 44: _Casi todos los nombres indios de este capítulo y de los
+que siguen, son ininteligibles, y los hemos puesto en letra bastardilla,
+para que se distingan. Lo único que puede decirse es que pertenecen á
+naciones fronterizas del Perú, en las provincias de los Chiriguanos y
+los Chiquitos._--EL EDITOR.]
+
+
+Imaginando los indios que estabamos durmiendo, de improviso nos
+embistieron 2,000, los cuales fueron presto desbaratados, con muerte de
+mas de la mitad, y el resto huyó al pueblo, adonde velozmente los
+seguimos y entramos en él, pero no hallamos á ninguno, ni sus mugeres é
+hijos. Siguiólos el general con 150 arcabuceros y 2,500 indios á gran
+prisa, por tres dias y dos noches, sin parar mas de á comer, y á
+descansar cuatro ó cinco horas de noche.
+
+Al tercero dia cogimos en un bosque muchos Mbayás con sus hijos y
+mugeres, pero no eran los que buscabamos, sino amigos suyos, que no
+tenian el menor recelo de que fuesemos á ellos: no obstante pagaron por
+los culpados, pues cuando dimos en ellos, matamos y cautivamos, con
+indias y sus hijos, cerca de 3,000, y sino anochece, ninguno escapa,
+porque todo el gran número de este pueblo se juntó en un monte rodeado
+de bosques. Pillé en el despojo 19 indios é indias no muy viejas, y
+otras cosas.
+
+Volvimos al real, donde estuvimos ocho dias, porque teniamos comida
+bastante. Desde los Mbayás al monte de San Fernando, hay 50 leguas, y
+desde los Naperús, 36.
+
+Prosiguiendo el camino, llegamos á los indios Chanás, súbditos de los
+Mbayás, al modo que los rústicos de Alemania á sus Señores: hallamos en
+esta jornada maizales y raices sembradas y cultivadas, que en esta
+tierra duran todo el año: pues cuando uno recoje la cosecha, otra está
+madurando y otra se siembra, y así en cualquier tiempo se hallan en los
+campos cosas frescas que comer. De allí fuimos á otro pueblo, cuyos
+indios huyeron al vernos, y nos dejaron abundancia de comida, que nos
+detuvo dos dias: á las seis leguas llegamos á los indios Tobas, que se
+habian huido, y estaban bien prevenidos de comida; son tambien sugetos á
+los Mbayás.
+
+Proseguimos el viage sin hallar indios; y á los siete dias llegamos á la
+nacion de los _Peyonas_, que está á 14 leguas de los Tobas. Salió el
+cacique del pueblo á recibirnos de paz, acompañado de gran multitud de
+indios, rogando encarecidamente al general, escusase entrar en el
+pueblo, poniendo su real en el sitio donde nos recibió. Pero el general
+no le atendió, y con buenas palabras por el camino derecho, que quiso y
+que no quiso el cacique, se entró al pueblo, en que habia muchas
+gallinas, gansos, ciervos, ovejas, avestruces, papagallos, conejos y
+otros semejantes; mucho maiz y raices, de que es fertilísima aquella
+tierra: pero muy falta de agua, y de plata y oro, por el cual no nos
+atrevimos á preguntar; porque las demas naciones por donde habiamos de
+pasar, no supieran lo que apetecíamos, y huyesen. Tres dias nos
+detuvimos con estos _Peyonas_, y el general se informaba de la
+naturaleza y condicion de esta provincia, y al despedirnos nos dieron
+una guia, que nos llevase por camino que hubiese agua que beber. Y á las
+cuatro leguas llegamos á la nacion llamada _Mayegoni_, donde estuvimos
+un dia, y tomando guia y lengua, partimos. Eran estos indios muy
+apacibles, y nos dieron todo lo que habiamos menester. Caminadas ocho
+leguas, llegamos á la nacion de los indios _Morronos_: recibiéronos
+tambien de paz, y estuvimos dos dias con ellos; y tomada relacion de la
+naturaleza y calidad de la tierra, con nueva guia proseguimos nuestro
+camino, y á las cuatro leguas llegamos á otra nacion, no tan populosa,
+llamada _Paronios_; tendrá 3,000 indios de guerra: allí nos detuvimos
+un dia, aunque tenian poca comida. A las doce leguas entramos en otra
+nacion, cuyos indios se llaman _Simanos_. Su pueblo está situado en un
+collado alto, y rodeado de espinos y monte bajo como muralla. Juntáronse
+muchos, y nos recibieron de guerra, con sus arcos, flechas y otras
+armas. Duró poco su soberbia, pues vencidos, desampararon su pueblo,
+habiéndole quemado antes: pero los campos nos daban bastante comida.
+
+
+
+
+CAPITULO XLVI.
+
+_De los Barconos, Leyhanos, Carconos, Sivisicosis y Samocosis_.
+
+
+A 16 leguas de esto pueblo, que caminamos en cuatro dias, llegamos de
+repente cerca del pueblo de los indios _Barconos_, que no sabiendo que
+ibamos, empezaron á huir: pero á nuestra instancia se detuvieron. Les
+pedimos comida, y prontamente trageron con abundancia, gallinas, ganzos,
+ovejas, avestruces, ciervos y otras cosas, y con gran contento de los
+indios nos detuvimos cuatro dias, tomando noticias de la tierra. De
+allí, en tres dias, entramos á los indios _Leyhanos_, nacion que habita
+á doce leguas de los _Barconos_: tenian poca vitualla, porque la
+langosta habia destruido casi todos los frutos, y por no gastar lo que
+llevábamos, volvimos á caminar, pasada la noche; y en cuatro dias
+anduvimos 16 leguas, y llegamos á otra nacion llamada _Carconos_, que,
+aunque habian padecido la misma plaga, tenian mas comida. Informaron, en
+un dia que nos estuvimos, de que en 24 ó 30 leguas, que distaba la
+nacion de los indios Sivisicosis, no hallariamos agua. Llegamos á ella á
+los seis dias, con gran trabajo; pues aunque los _Carconos_ nos
+proveyeron, morian de sed algunos de los nuestros, si en este viage no
+encontráramos una raiz, que estaba fuera de la tierra, de que salian
+grandes hojas, en que habia agua tan firme como en un vaso, que no se
+derramaba, ni fácilmente se consumia; y tendria cada una medio
+cuartillo. Dos horas de noche, estando cerca del pueblo de los
+Sivisicosis, intentaron huir, con sus muyeres é hijos, pero el general
+despachó una lengua, para que se estuviesen quietos en sus casas, y sin
+miedo alguno, que no se les haria daño: y así lo hicieron. Habia gran
+falta de agua en aquella provincia, y mayor por no haber llovido en tres
+meses, para llenar los algibes en que la recogen, ni tenian rios, ni
+otra bebida que la que hacen de la raiz de mandioca, en esta
+forma:--Echaban en un mortero las raices machacadas, y sacaban el zumo
+de color de leche: si puede hallarse agua, hacen vino tambien de estas
+raices. Solo habia un pozo en este pueblo, en que me puso el general de
+centinela, para distribuir el agua á cada año, segun la medida dada por
+él: y aun con estas providencias teniamos grandes trabajos por la falta
+de agua, y tantos, que no nos acordábamos del oro y plata, que todo era
+clamar por agua. Este empleo me facilitó la gracia, favor y benevolencia
+de muchos, porque en su distribucion no era muy escaso, pero cuidando
+que no faltase agua, y solo por ella tienen guerra los Sivisicosis con
+los vecinos. Dos dias estuvimos en este pueblo, y dudando si habiamos de
+pasar adelante ó volvernos, echamos suertes, y salió que prosiguiésemos.
+Informóse el general de la tierra, y los indios dijeron que en seis dias
+de camino llegaríamos á los indios Samocosis, y que en él hallariamos
+dos arroyos buenos para beber: con lo cual proseguimos el viage,
+llevando algunos Sivisicosis para guias, que huyeron la primera noche,
+dejándonos confusos para hallar el camino: pero le acertamos, y dimos
+con los indios Samocosis, que nos recibieron de guerra, sin querer oir
+paz: pero fácilmente los desbaratamos y huyeron. En la batalla prendimos
+algunos, que nos dijeron, que en aquel pueblo habia dejado enfermos tres
+cristianos Juan de Oyolas, cuando fué á reconocer aquella tierra de
+órden de D. Pedro de Mendoza (como se contó largamente en el capítulo
+25). Pues á estos tres cristianos, que uno se llamaba Gerónimo, y era
+trompeta, decian los Samocosis los habian muerto cuatro dias antes que
+llegásemos; instados por los Sivisicosis. Pagaron bien esta maldad, pues
+estuvimos catorce dias en el pueblo para saber donde se habian retirado:
+y averiguado que estaban en un bosque, aunque no todos, fuimos contra
+ellos, matamos muchos, y cautivamos los demas, los cuales nos informaron
+de la naturaleza y costumbres de esta provincia y sus indios.
+
+
+
+
+CAPITULO XLVII.
+
+_De los pueblos Maigenos y Carcokies_.
+
+
+Entre otras cosas, supo el general, que la nacion de los indios
+_Maigenos_ distaba cuatro dias de camino. Partimos á buscarla, y nos
+recibieron de guerra, aunque procuramos la paz. El pueblo estaba situado
+en un collado, y rodeado de un espeso y ancho espinal por todas partes,
+tan alto como un hombre con la espada levantada en la mano.
+
+Vista su obstinacion avanzamos, con los Cários, el pueblo, por dos
+partes: nos mataron los _Maigenos_ doce cristianos y algunos Cários, que
+nos sirvieron muy bien: pero prosiguiendo con mayor esfuerzo, le
+entramos por fuerza, y los _Maigenos_ le pusieron fuego y huyeron: esto
+causó la destruccion de muchos, que pagaron con la vida la culpa de sus
+compañeros.
+
+Ocho dias despues, 500 Cários armados, con gran secreto, y sin saberle
+nosotros, se fueron dos ó tres leguas del real, á buscar los _Maigenos_
+que huyeron: y habiendo dado en ellos, pelearon con tanta obstinacion
+que murieron 300 Cários é ¡numerable multitud de los _Maigenos_, que
+eran tantos, que ocupabon cerca de una legua. Los Cários enviaron á
+pedir al general socorro, avisándole que los _Maigenos_ los tenian
+cercados por todas partes, sin poder volver ni ir adelante. Despachó
+luego el general 150 cristianos, con algunos caballos, y 1,000 Cários,
+dejando los demas soldados en guarda del real, por si los _Maigenos_ le
+acometian. Apenas nos divisaron los _Maigenos_, cuando levantaron sus
+reales y huyeron, y auque los seguimos con cuanta prisa fué posible, no
+los pudimos alcanzar: pero nos admiró el destrozo que habian hecho los
+Cários en los enemigos, y los que habian quedado vivos volvieron con
+nosotros, á nuestro real, muy contentos.
+
+Hallamos en el pueblo gran abundancia de comida, por lo cual nos
+detuvimos cuatro dias en él: juntámonos despues, y pareciéndonos que
+estabamos informados medianamente de la tierra, su calidad y frutos,
+pareció á todos proseguir el viage; y caminando trece dias continuos, en
+que andariamos 52 leguas, segun decian los que entendian de las
+estrellas, llegamos á la nacion de los indios _Carcokies_: de allí, en
+nueve dias, entramos en otra provincia, de seis leguas de ancho y largo,
+la cual estaba toda cubierta de sal, tan espesa y blanca que parecia
+nevada, y que nunca se deshace.
+
+Descansamos dos dias en esta tierra salada, dudando el camino que
+seguiríamos; pero se eligió el derecho, y á los cuatro dias entramos en
+la provincia de los _Carcokies_: y el general, estando á cuatro leguas
+de su pueblo, envió 50 cristianos y 50 Cários, para que nos diesen
+alojamiento. Entramos en el pueblo, y vimos la mayor multitud de indios,
+que jamas habiamos hallado tantos juntos; y congojados dimos aviso al
+general para que nos socorriese luego.
+
+El general se puso en marcha aquella misma tarde, y llegó á nosotros
+entre tres y cuatro de la mañana. Los _Carcokies_, viéndonos pocos,
+tuvieron por cierta la victoria: pero entendiendo que el general nos
+habia seguido, se entristecieron y por fuerza, y por conservar á sus
+mugeres é hijos que estaban en el pueblo, nos asistian en todo,
+trayéndonos carne de ciervos, y otras fieras y aves, gansos, gallinas,
+ovejas, avestruces, conejos, maiz, trigo, arroz y algunas raices, de que
+era abundante esta provincia.
+
+Traen estos indios en los labios una piedra azul, como dado, sus armas
+son dardos, lanzas y rodelas de cueros de huanaco.
+
+Las indias traen horadados los labios con un agugero chico, y en él un
+poco de cristal azul ó verde, visten camisetas de algodon, sin mangas;
+son bastantemente hermosas, hilan, y cuidan de la casa, y los indios
+labran los campos, y cuidan lo demas necesario á la familia.
+
+
+
+
+CAPITULO XLVIII.
+
+_Del rio Guapás y su pueblo cerca del Perú, y como partieron dos
+mensageros á Potosí, Plata y Lima._
+
+
+Tomamos algunos _Carcokies_ por guias para pasar adelante, y á los tres
+dias de camino huyeron: proseguimos sin ellos, y llegamos al rio Guapás,
+de media legua de ancho. Nos era imposible pasarle sin riesgo, y para
+evitarlo, cada dos soldados hicimos una balsilla, ó red de palos y
+sarmientos tegidos, en que, llevados del rio, pudiésemos tomar la otra
+ribera; en este paso se ahogaron cuatro compañeros. Tiene este rio peces
+muy sabrosos: hay en la tierra muchos tigres.
+
+Estando una legua distante del pueblo, situado á cuatro del rio,
+salieron sus indios á recibirnos, convidándonos, en lengua española, de
+que al principio nos espantamos.[45] Preguntámosles, qué señor tenian,
+y quien era su corregidor?--Respondieron que eran de cierto noble
+español, llamado Pedro Anzures.
+
+[Nota 45: HERRERA, _Decada 7, cap. 15, fol. 235_]
+
+En este pueblo hallamos alguna gente, y unos animalillos como pulgas[46]
+que andan saltando, y si pican en los dedos de los pies, ó en otra parte
+del cuerpo, van entrándose y royendo, hasta crecer como gusanillos,
+semejantes á los que se hallan en las avellanas. Si se acude con tiempo
+á sacarlos, no hacen daño; pero si se dilata el remedio, se pierden los
+dedos enteros.
+
+[Nota 46: _Son las niguas, que los Tupís llaman_ Attune. JUAN
+STADIO, _Historia del Brasil, lib. 2, cap. 23._]
+
+Desde la Asumpcion hasta este pueblo, segun la cuenta de los astrónomos,
+hay 372 leguas: allí estuvimos veinte dias, y al fin de ellos llegó una
+carta de Lima, ciudad del reino del Perú en la cual vivia, y era virey ó
+presidente, el Licenciado de la Gasca, que es aquel por cuya órden fué
+degollado Gonzalo Pizarro con otros, nobles y plebeyos, y otros
+condenados á galeras.
+
+En ella mandaba, de órden del Rey, que pena de la vida, no pasase el
+general adelante, sino que esperase nuevas órdenes en el pueblo de los
+Guapás. Cuya detencion fué, porque temia Gasca que si entrásemos en el
+Perú, y se movia alguna sedicion contra él, nos juntaríamos con los
+secuaces de Pizarro que andaban huidos; como sin duda hubiera sucedido,
+si nos hubiésemos juntado.
+
+En fin Gasca y el general se concertaron, quedando este muy contento con
+las dádivas que le envió: todo lo cual se hizo sin saberlo los soldados;
+que si lo penetráramos, le hubiéramos enviado al Perú atado de pies y
+manos.
+
+Envió despues el general cuatro soldados al Licenciado Gasca, que eran,
+el capitan Nuflo de Chaves, Agustin de Campos, Miguel de Rutia y Rui
+Garcia. Llegaron primero á Potosí, donde enfermaron y se quedaron Rutia
+y Garcia; despues á otra llamada Cusco, de allí á la Plata,[47] y en fin
+á la metrópoli Lima. Estas son las cuatro principales y opulentísimas
+ciudades del Perú. Allí Chaves y Campos se embarcaron y llegaron á Lima,
+al Presidente: el cual habiendo oido la relacion de todas las provincias
+del Rio de la Plata, sus calidades y gentes, los mandó hospedar y tratar
+esplendidamente, regalándolos con 2,000 ducados: y mandó á Chaves que
+volviese á escribir al general, que no dejase entrar á los soldados en
+el Perú, hasta nueva órden, como se lo habia mandado, y que procurase no
+hiciesen agravio á los indios, ni permitiese se les quitase nada, si no
+es la comida. Bien sabíamos que tenian vasos de plata, pero porque
+estaban sugetos á español no nos atrevimos á quitarles nada.
+
+[Nota 47: _Esta ciudad, de que hace aquí mencion el autor, fué
+fundada por el capitan Peranzures, año 1538, y la llamó Plata, (que es_
+Argentum), _por la abundancia de ella_.]
+
+El mensagero que traia la carta fué cogido por cierto español, llamado
+_Parnauvie_, de órden del general; porque estaba con gran cuidado,
+temiendo no le viniese nombrado sucesor del Perú en su gobierno y de su
+gente, que ya sabia estaba nombrado[48], y por eso mandaba á
+_Paranauvie_ que guardase diligentemente los caminos y recogiese las
+cartas que hallase, y se las llevase á los Cários: lo cual se hizo.[49]
+
+[Nota 48: _Era Diego Centeno, á quien el licenciado Gasca señaló
+límites en la gobernacion, y le dió la instruccion que refiere_.
+HERRERA, _Decada 8, lib. 5, cap. 1 y 2, fol. 96. Pero murió antes de
+ir._ HERRERA, _Decada 8, lib. 4, cap. 15, fol. 88._]
+
+[Nota 49: _Lo que se dice aquí que llegaron á los Guapás, y que
+despues recibió cartas de Lima, ciudad real, que es metrópoli del Perú
+donde reside el virey y está la suprema Audiencia, es menester que
+sucediese el año 1549; porque el año de 1548 el Señor Gonzalo de Pizarro
+fué condenado á muerte en el mes de Abril, por el Presidente licenciado,
+(ó como quiere Lopez), D. Pedro la Gasca, año de 1550: y el dicho la
+Gasca en Julio ya habia vuelto á España,[50] y su vuelta pone_ (HERRERA,
+_Decada 8, lib. 6, cap. 7, fol. 130, en este año de 1550.) Que el Potosí
+y la Plata, de cuyos lugares se hace aquí mencion, y á que muy cerca
+llegó este general, abundasen de plata, lo escribe el dicho_ LOPEZ,
+_cap. 13, de su Historia de Indias, y que cien libras de metal, que se
+sacaban de las minas de Potosí, dejaban cincuenta de plata pura: mas
+estas minas de plata fueron halladas año de 1547, como dice_ PEDRO DE
+CIEZA, _Crónica, cap. 110, lib. 4, cap. 6._ HERRERA, _Decada 8, lib. 2,
+cap. 14, fol. 40; ó como_ ACOSTA, _año 1545. De suerte que, estando el
+general en Guapás, no eran acaso tan conocidas y célebres, aunque el
+Emperador en el mismo año 1549 recibia por su quinto real, cada semana,
+treinta mil, y muchas veces cuarenta mil libras de plata: y en lugar de
+jornal se daba á los mineros, por el trabajo de una semana, una, y
+algunas veces, dos libras de plata. Tambien escribe_ ACOSTA _que hubo
+tanta abundancia de plata en el Perú, que en mucho tiempo ni se labró ni
+se acuñó: y que no se usaba moneda acuñada de que al Cesar habia de
+pagarse el quinto real; de suerte, que muchos piensan que ni aun la
+tecera parte se hacia moneda, ni se le pagaba el quinto. Sin embargo, se
+dice que tocaron al Emperador, por el quinto, desde el año en que se
+descubrieron las minas, hasta el año 1564, setenta y seis millones; y
+desde el año de 1564 hasta el de 1585, treinta y cinco millones. Hasta
+aquí_ LOPEZ, CIEZA y ACOSTA. (HERRERA, _Decada 8, cap. 15, lib. 2, fol.
+5._) (_Nota de_ HULSIO.)]
+
+[Nota 50: Pero este argumento es débil, y no tiene conexion con los
+hechos que se alegan, porque el año de 1548, fué cuando Nufla de Chaves
+llegó á Lima y Domingo de Irala se volvió á la Asumpcion, y prosiguió en
+su gobierno por la muerte de Diego Centeno y Diego Sanabria. HERRERA,
+_Decada 8, lib. 5, cap. 1, par. 2, fol. 96._ (Nota de BARCIA.)]
+
+
+
+
+CAPITULO XLIX.
+
+_De la fertilidad de la tierra de Guapás, y como volvimos á las náos_.
+
+
+La provincia de los Guapás es de tanta fertilidad, que en todo nuestro
+viage no la hallamos, ni vimos igual, ni semejante: porque si un indio
+hiende un árbol con una hocecilla, destila, y él coge cinco ó seis
+medidas de miel, tan pura como si fuera mosto, y comida con pan ó con
+otras cosas, es muy agradable manjar: hacen tambien de ella vino del
+mismo sabor que él mosto, aunque mas suave, y las abejas que la labran
+son pequeñas y sin aguijon. El general dió en maquinar con los soldados,
+que no podíamos estar aquí por falta de bastimento: mas si hubiéramos
+sabido que tendríamos gobernador y provision, no hubiéramos dejado la
+provincia, y fácilmente halláramos lo necesario. En fin, forzados á
+volver, llegamos á los _Carcokies_, que ya habian huido con sus mugeres
+é hijos, y mejor les hubiera sido no hacerlo: envió el capitan otros
+indios á decirles volviesen á su pueblo, no temiendo nada, que no les
+haríamos mal. No hicieron caso del mensage: antes respondieron, que
+cuanto antes desamparásemos su pueblo, que si no, nos echarian de él con
+las armas: con lo cual marchamos contra ellos. Queriamos algunos escusar
+esta jornada, diciendo al capitan que podria ser esta guerra de
+perjuicio para toda la provincia; porque, si se intentaba hacer camino
+desde el Rio de la Plata al Perú, faltaria bastimento á los que
+caminasen. Pero el capitan y los demas soldados despreciaron nuestro
+dictámen, y manteniendo el suyo, prosiguieron la marcha: y llegado á
+media legua de los _Carcokies_, ya se habian plantado á la falda de un
+monte, cerca de un bosque, para escapar si los venciésemos. Sirvióles de
+poco su prevencion, porque embestimos, y matamos cuantos pudimos, y
+cautivamos cerca de mil en esta batalla. Dos meses nos detuvimos en este
+pueblo, que era muy grande: volvimos al monte de San Fernando, donde
+habiamos dejado dos navios (como se dijo en el capítulo 44). Gastamos en
+este viage año y medio, sin hacer otra cosa que pelear continuamente, y
+cautivamos 12,000 indios, indias y muchachos, que los forzábamos á que
+nos sirviesen como esclavos, y yo tenia cincuenta.
+
+Supimos por la gente de las naves, las discordias que, estando nosotros
+ausentes, habian nacido entre Diego de Abreu, sevillano, capitan, y
+Francisco de Mendoza, á quien el general dejó por capitan de la gente.
+Diego de Abreu intentaba privarle del gobierno, y resistiendo D.
+Francisco de Mendoza, creció el odio de suerte que, habiéndose alzado
+Abreu con el gobierno, hizo matar á Mendoza.
+
+
+
+
+CAPITULO L.
+
+_Diego de Abreu se opone al general, y el autor recibe carta de
+Alemania._
+
+
+No contento Abreu con esta maldad, tumultuó la provincia, ciudad y
+presidio de la Asumpcion, y trataba de enviar gente contra nosotros que
+ibamos acercándonos con nuestro general. Pero Abreu no quiso abrirle las
+puertas, ni entregarle la ciudad, ni reconocerle por superior.
+
+Viendo el general tan declarada rebelion, sitió la ciudad con todas sus
+fuerzas, cercándola toda, y advirtiéndole que iba de veras: los soldados
+de la plaza cada dia se venian á nuestro campo, pidiendo perdon al
+general; con lo cual conoció Diego de Abreu que no podia fiarse de su
+gente, y temiendo que de noche le cogiésemos, ó que la ciudad se
+entregase por tratos[51] (lo cual sucederia), con acuerdo de cincuenta
+de sus íntimos compañeros y amigos, la desamparó, y se entregó al
+general. Al instante que salió de ella, pidiéronle todos perdon, que
+concedió francamente.
+
+[Nota 51: HERRERA, _Decada 7, lib. 10, cap. 15, fol. 236. Decada 8,
+lib. 2, cap. 17, fol. 43._]
+
+Abreu, con los 50 cristianos que le seguian, se desvió 30 leguas de la
+plaza, donde no podíamos hacerle daño, y él nos lo hacia desde cualquier
+parte. Duró dos años esta guerra, sin vivir seguro el general ni Abreu,
+porque este andaba con los suyos, vagando como salteadores de caminos,
+no omitiendo ocasion de maltratarnos. Viendo el general la falta de
+sosiego, determinó concordarse con Abreu, proponiendo casar sus dos
+hijas con Alonso Riquelme y Francisco de Vergara, parientes de Abreu, el
+cual aceptó el partido. Y ejecutados los casamientos con varios pactos,
+cesaron las inquietudes.
+
+En este tiempo, dia de Santiago de 1552, recibí, por mano de Cristoval
+Rieser, corredor de los fucares en Sevilla, una carta de Sebastian
+Nidhart, que me escribia en nombre de mi hermano Tomas Schmidel,
+encargándome que procurase volver á mi patria.
+
+
+
+
+CAPITULO LI.
+
+_Pide licencia el autor, y bajando por el rio Paraguay, sube por el
+Paraná._
+
+
+Llevé luego la carta al general, y le pedí licencia para el viage. Al
+principio la reusaba; y habiéndole referido mis largos trabajos y
+molestos servicios, y la fidelidad continua con que los habia ejecutado
+en el servicio del Rey, y que en todo este tiempo considerase cuantos
+peligros y miserias haba sufrido, y cuantas veces puse la vida por el
+mismo general, sin haberle dejado jamas, me dió licencia con mucho
+honor, y cartas para el Rey: en que, despues de dar cuenta de todas las
+provincias del Rio de la Plata, ponderaba lo que yo habia servido en
+ellas. Habiendo llegado á Sevilla, entregué yo mismo estas cartas al
+Rey, y le hice relacion de todas estas regiones, y sus circunstancias,
+lo mas fielmente que pude.
+
+Prevenido para mi viage, me despedí del general y de mis compañeros:
+tomé veinte indios Cários, para que me llevasen mi ropa y otras cosas,
+que de muchas mas habria necesidad en tan largo camino. Ocho dias antes
+de partir, vino uno del Brasil, diciendo habia llegado navio de Lisboa,
+que era de Juan Helsen, mercader de Lisboa, y Erasmo Schetzen, corredor
+de Amberes: y por no perder esta ocasion, partí de la Asumpcion con mis
+veinte indios, en dos canoas, por el Rio de la Plata, el dia de San
+Estevan, á 26 de Diciembre de 1552: y al cabo de 46 leguas, llegamos al
+pueblo _Suberic Sabaye_,[52] en el cual se nos juntaron otros cuatro
+españoles, con dos portugueses que se iban sin licencia del general.
+
+[Nota 52: _Por la distancia, corresponde á la boca del
+Tebicuarí._--EL EDITOR.]
+
+Anduvimos 15 leguas, y llegamos al pueblo de _Gaberetho_; despues fuimos
+á 16 leguas á otro, llamado _Barotio_, desde el cual, en nueve dias, nos
+pusimos en _Berede_, pueblo que dista del antecedente 54 leguas.
+Estuvimos dos dias en él, tomando bastimentos, y reconociendo las
+canoas, porque habiamos de subir por el rio Paraná, 100 leguas; y
+despuesto todo, fuimos á _Gingie_, pueblo en que estuvimos cuatro dias,
+y que antes obedecia á los Cários, y era hasta donde se estendia el
+imperio del rey.
+
+
+
+
+CAPITULO LII.
+
+_El autor camina por tierra, dejando el rio Paraná, y lo que le sucedió
+en Tupí._
+
+
+Dejamos las canoas y el Paraná para ir por tierra en la provincia de la
+nacion de Tupís,[53] donde empieza la jurisdiccion del rey de Portugal:
+el camino dura seis meses enteros, y hay en él muchos desiertos, montes
+y valles que pasar, tan llenos de fieras, que de miedo no podíamos
+dormir seguramente.
+
+[Nota 53: _Estos indios conservan el nombre de su poblador Tupí,
+Estremeño, segun_ BARCO, _Argentina, conto 1: y aunque no le nombra,
+sigue lo mismo_ VASCONCELOS, _Crónica del Brasil, lib. 1, núm. 78 y 79,
+de oidas á los indios, y núm. 149, fol. 91._]
+
+Los indios de esta nacion se comen á sus enemigos. Siempre tienen
+guerra, que es su mayor deleite: cuando vencen, llevan al pueblo los
+vencidos, con tanto acompañamiento como si fuera boda. Si quieren matar
+á alguno hacen grandes fiestas; y en tanto que duran, le dan todo cuanto
+pide y apetece, y mugeres con que se divierta, hasta la hora en que le
+han de matar.
+
+Pasan los dias y las noches en banquetes y comidas, borrachos como las
+manadas de puercos de Epicuro, mas torpemente de lo que se puede decir.
+Son muy soberbios y altivos; hacen vino de maiz, con que se emborrachan:
+es poco diferente su lengua de la de los Cários.
+
+Llegamos á otro lugar, llamado _Careiseba_, habitado tambien de los
+Tupís. Estos tienen guerra con los cristianos: los primeros son sus
+amigos.
+
+El domingo de Ramos partimos á otro pueblo que estaba á 4 leguas, y en
+el camino nos avisaron que nos guardásemos de los de _Careiseba_; y
+aunque no teniamos necesidad de bastimento, y con el que habia podíamos
+pasar adelante, no quisieron dos de nuestros compañeros, y se fueron al
+pueblo contra nuestro consejo: donde apenas entraron, fueron muertos y
+comidos de los indios. Acercáronse despues á nosotros 50 vestidos de
+cristianos, y á treinta pasos nos hablaron. Guardan los indios esta
+costumbre, que quedandose algo lejos del contrario, si habla con él no
+se presume que piensa cosa buena. Viendo estas malas señales, tomamos
+las armas lo mejor que pudimos, y les preguntamos ¿donde estaban
+nuestros compañeros?--Respondieron que estaban en su pueblo, y que nos
+rogaban fuesemos á él: pero conociendo su engaño, lo escusamos.
+Dierónnos una rociada de flechas, y se volvieron en breve á su pueblo,
+de donde salieron 6,000 contra nosotros. Hallábamonos sin mas defensa
+que un bosque al lado, cuatro arcabuces y 20 indios Cários, que traia yo
+de la Asumpcion; y con tan poca fuerza nos mantuvimos cuatro dias contra
+ellos. Disparábannos muchas flechas, y considerando era vana la
+resistencia, á la cuarta noche nos emboscamos sin comida y con muchos
+indios que nos perseguian. Sucediónos lo que dice el refran:--_la
+multitud de los perros es la muerte de las liebres_.
+
+Ocho dias continuos anduvimos vagando por los bosques: de suerte que,
+aunque he peregrinado tanto en toda mi vida, nunca he tenido camino mas
+áspero, molesto y desazonado. Manteniámonos con miel y raices, y no nos
+deteniamos á cazar algunas fieras, porque los indios no nos alcansasen.
+
+En fin llegamos á la nacion _Biesaie_, donde estuvimos cuatro dias, y
+nos proveimos de lo que habiamos menester, sin atrevernos á llegar al
+pueblo, por ser tan pocos.
+
+En esta nacion está el rio _Urquá_, en que vimos culebras, llamadas en
+español _Schebe Eyba Tuescha_,[54] de diez pasos de largo y cuatro palmo
+de ancho. Hacen estas serpientes mucho daño, porque si se baña un hombre
+en aquel rio, ó quiere pasarle nadando algun animal, la serpiente
+envuelve en la cola al hombre ó al animal, y le mete debajo del agua y
+se lo come: por esto siempre andan con la cabeza fuera del agua, mirando
+si pasa algun hombre ó animal que poder llevarse.
+
+[Nota 54: _Este nombre dá la medida del ningun conocimiento que
+tenia del castellano este escritor, y hasta que punto estropeaba los
+nombres por su ortográfia._--EL EDITOR.]
+
+Desde aquí anduvimos en un mes 100 leguas, hasta dar en _Scheverveba_,
+pueblo en que descansamos tres dias; pero tan descaidos y flacos del
+viage y falta de comida, que nunca teniamos en abundancia sino miel. Y
+luego empezamos á enfermar, perdidas todas las fuerzas con los largos y
+peligrosos viages hechos con gran pobreza y miseria; y lo mas principal,
+sin comida conveniente á la naturaleza, ni camas en que descanzar,
+porque las que llevábamos á cuestas, como saben todos, eran de algodon,
+tegidas como red, de cuatro ó cinco libras de peso; y para dormir las
+atabamos á dos árboles, y echándose se descansa en el campo: que es mas
+seguro cuando caminan pocos cristianos en Indias, que en las casas y
+pueblos de los indios. Desde allí fuimos hasta un pueblo de cristianos
+que tenia yo por cuevas de ladrones. Era su capitan Juan Reinville, que
+entonces estaba ausente, sin duda por nuestro bien, en el pueblo de San
+Vicente, con otros cristianos para cumplir ciertos ajustes que habian
+hecho. Estos indios, (con los cuales habitan 800 cristianos en dos
+pueblos), están sugetos al rey de Portugal, pero debajo del poder de
+Juan de Reinville, que era muy obedecido, porque habia estado en Indias
+40 años de gobernador, hecho guerra, y pacificado la provincia; y
+juzgaba que nadie mejor que él merecia el gobierno. Y porque no se le
+daba siempre, armaba guerras y juntaba en un dia 5,000 indios de guerra,
+y el Rey de Portugal no podia juntar 2,000. ¡¡tanta era su autoridad y
+poder en estas provincias! Cuando nosotros llegamos, estaba en su casa
+un hijo suyo, que nos trató con harto agasajo; y con todo, remediamos á
+su gente mas que á los indios, y porque nos salió todo bien, estabamos
+muy alegres, dando gracias á Dios de habernos sacado sin peligro de
+aquel pueblo.
+
+
+
+
+CAPITULO LIII.
+
+_Llega el autor al cabo de San Vicente; navega á España, y por vientos
+contrarios aporta segunda vez al puerto del Espíritu Santo._
+
+
+Desde allí fuimos al pueblecillo de San Vicente, que está á 20 leguas
+del antecedente. El dia 13 de Julio de 1553 encontramos en su puerto una
+nave portuguesa, cargada de azucar del Brasil y algodon, por Pedro
+Rosel,[55] factor de Erasmo Schitzen de Amberes, que residia en San
+Vicente, y la enviaba á Juan Hulsen, morador de Lisboa, de quien tambien
+era factor.
+
+[Nota 55: _La gente de esta nave era inicua, pues habiendo llegado á
+ella nadando Juan Stadio, huyendo de los indios Tupís que le tenian
+cautivo, no quisieron recibirle por no desazonarlos, y le dejaron en su
+esclavitud; como refiere él mismo en su Historia del Brasil, lib. 2,
+cap. 53, fol. 97._]
+
+Recibióme con mucho amor y honra Rosel: solicitó que me recibiesen en la
+nave, rogando á los marineros que me tratasen como á su recomendado: lo
+cual hicieron fielmente.
+
+Once dias mas nos detuvimos en San Vicente, en los cuales nos proveimos
+de todo lo necesario para la navegacion. Hay desde la Asumpcion á San
+Vicente en Brasil, 376 leguas, que anduvimos en seis meses.
+
+Salimos de San Vicente, dia de San Juan Bautista, de 1553, y á los
+catorce dias de mar, agitados de continuas borrascas y vientos
+contrarios, roto el árbol de la nave, ignorando donde estabamos,
+entramos en el puerto del Espíritu Santo en el Brasil, poblado de
+cristianos, que con sus hijos y mugeres labran azucar. Hay algodon,
+grandes y muchos palos del Brasil y otras mercaderias.
+
+En este mar, especialmente entre _Sancti Espiritus_ y San Vicente, y mas
+que en todos, hay grandes ballenas[56] y pescados, tan grandes como
+ellas, que muchas veces hacen gran daño, porque cuando los marineros
+pasan en los esquifes de una nave á otra, suelen venir las ballenas como
+rebaño á pelear entre sí, y vuelcan los navichuelos, pereciendo la
+gente. Siempre están arrojando agua; y cada vez tanta, como media cuba
+francesa, porque meten la cabeza debajo del agua y vuelven á sacarla al
+instante, arrojándola, como se ha dicho. El que no hubiese visto esto
+nunca, pensaria que navega un monton de peñascos.
+
+[Nota 56: _Hay tantas ballenas, que el Rey D. Alonso, el VI de
+Portugal, el año de_ 1662 _tenia arrendado por tres años su pesca en
+43,000 cruzados. Vasconcelos, lib. 2, núm. 97, fol. 172._]
+
+
+
+
+CAPITULO LIV.
+
+_Sale el autor del puerto del Espíritu Santo y llega á la Tercera y los
+Azores: navega á España, y de allí á Flandes. Toma la tierra otra vez
+por tempestad._
+
+
+Cuatro meses estuvimos en el mar, despues que salimos del Espíritu
+Santo, en navegacion continua, sin haber visto tierra hasta la isla de
+la Tercera, en la cual estuvimos dos dias, y nos proveimos de pan,
+carne, agua y otras cosas frescas y necesarias. Obedece al rey de
+Portugal.
+
+En catorce dias de navegacion llegamos á Lisboa, á 3 de Setiembre de
+1552, y habiendo estado en ella otros catorce dias, y muerto dos de los
+indios que yo llevaba, pasé á Sevilla, que dista 42 leguas de Lisboa, y
+llegué en seis dias. Despues por mar navegué á San Lucar en dos dias:
+allí estuve una noche, y por tierra fuí en un dia al puerto de Santa
+María, y en otro dia pasé á Cádiz, por tierra. Hallé en la bahia 25
+_urcas_ grandes holandesas, de vuelta á su provincia: una mayor y mas
+hermosa, nueva y que solo habia navegado una vez á España desde Amberes.
+Aconsejábanme los mercaderes que me embarcase en ella, y ajusté con
+Enrique Schertzen, su patron, mi viage: para el que me previne aquella
+tarde, quedando de acuerdo con él que me avisase la hora de partir. Metí
+en la nave lo que llevaba, vino, pan y otras cosas semejantes, y algunos
+papagayos que traia de las Indias.
+
+Aquella noche bebió el patron mas que debiera, y por mi bien se olvidó
+de mí, y me dejó en la posada: dos horas antes de amanecer, mandó al
+piloto que se hiciese á la vela. Viendo muy de mañana donde estaba la
+nave, y que se habia apartado una legua de tierra, me fué preciso echar
+el ojo á otra, y tratar con otro patron, á quien dí lo mismo que al
+primero.
+
+Salidas del puerto estas veinticuatro náos, tuvimos feliz viento tres
+dias: despues se levantó una tempestad tan horrible, que no pudimos
+proseguir el viage. Esperamos ocho dias mejor tiempo, pero mientras mas
+nos deteniamos, arreciaban mas las tormentas, de manera que no
+pudiéndonos mantener en el mar, nos volvimos por el mismo camino al
+puerto: y _Enrique Schertzen_, (que era el navio en que habia puesto mi
+ropa y me habia dejado olvidado), venia el último. A una legua de Cádiz,
+y por la noche tenebrosa, puso farol el capitan de la armada, para que
+los demas pilotos la viesen y siguiesen. Llegamos á Cádiz, y ancoradas
+las naves, quitamos el farol, y se hizo en tierra, con buen consejo, una
+luminaria junto á un molino, á un tiro de bala de Cádiz. Pero fué de
+grandisimo daño á Enrique Schertzen, el cual pensó era farol, y dirigió
+su náo derecho al fuego, y dió con gran ímpetu en los peñascos que
+estaban debajo del agua: de suerte que se hizo mil pedazos, y se hundió
+con toda la gente y mercaderias, muriendo en un cuarto de hora 22
+personas, quedando solo vivo el capitan y el piloto, que salieron asidos
+al árbol mayor: hundiéndose tambien seis cestas de oro y plata que se
+habian de entregar al Emperador, y mucha mercaderia; causando este
+naufragio estrema pobreza á muchos. Dí gracias á Dios Omnipotente, que
+por su clemencia no permitió que yo me embarcase en aquella náo.
+
+
+
+
+CAPITULO LV.
+
+_El autor navega otra vez de Cádiz á Amberes._
+
+
+El dia de San Andres, dos despues de esta desgracia, nos hicimos á la
+vela á Amberes: padecimos tan gran tempestad, que juraban los marineros
+que habia veinte años, ó que en todo el tiempo que navegaban, no habian
+visto tormentas mas crueles, ni tan horribles torbellinos.
+
+Llegamos á Wight, puerto de Inglaterra, sin árboles, timones, ni otra
+cosa que pudiese servirnos en la navegacion; de modo que si hubiera
+durado la jornada pocos dias mas, ninguna de las 24 naves se hubiera
+salvado. Pero Dios nos libró de este peligro casi evidente; pues cerca
+del mismo lugar, el primer dia del año de 1554, naufragaron ocho navios,
+sumergiéndose miserablemente toda la gente, sin salvarse persona alguna,
+y las mercaderias y otras cosas preciosas: sucedió este calamitoso
+naufragio, entre Francia é Inglaterra. Detuvímonos cuatro dias en Wight,
+componiendo nuestras naves. Lo mejor que pudimos, nos hicimos á la vela
+para el Brabante, y llegamos á Armuyden, ciudad de Zelanda, donde hay
+gran multitud de embarcaciones: dista esta ciudad de Wight 47 leguas.
+Desde allí navegamos 24 leguas hasta Amberes, donde llegamos salvos _y_
+libres, á 25 de Enero de 1554.
+
+
+
+
+EPILOGO.
+
+
+Así, despues de veinte años, por singular providencia de Dios
+Omnipotente, llegué al lugar de donde habia salido: pero en tantos,
+cuantos peligros de la vida y cuerpo sufrí y probé, cuantas hambres,
+cuantas miserias, cuidados, trabajos y angustias, en andar por las
+provincias de los indios, bastantemente podrán entenderse de esta
+declaracion histórica. Pero doy á Dios Eterno y Omnipotente cuantas
+gracias puedo concebir en el ánimo, porque me volvió salvo á los
+lugares, de donde salí veinte años antes. Sea la gloria al mismo y la
+honra, por los siglos de los siglos. Amen.
+
+
+
+
+INDICE DE LA MATERIAS CONTENIDAS EN EL VIAGE
+
+DE
+
+ULDERICO SCHMIDEL AL RIO DE LA PLATA.
+
+_Los nombres en letra bastardilla son los que, por haber sido
+adulterados por el autor, han quedado ininteligibles._
+
+
+A
+
+Abejas chicas y sin aguijon--52.
+
+Acaraiba. Pueblo de los Cários,
+ á 20 leguas de Froemidiere--40.
+
+Acaré,
+ indios. Su trage,
+ comida,
+ y motivo de su nombre--31.
+ Su provincia--30.
+ Dan guias á Hernando de Rivera--_ibid._
+
+Agaces,
+ indios,
+ obstinados guerreros en mar y tierra,
+ sus trazas y
+ adornos--38.
+ Vencidos por Oyolas con pérdida de cinco españoles--35.
+ Muertos los de un pueblo por los Cários,
+ los demas son perdonados--_ibid._
+ Enviado á España Cabeza de Vaca,
+ se rebelan--38.
+
+Agua. Falta en los _Peyonas_,
+ siendo la tierra fertilísima--45.
+ Los Sivisicosis tienen guerra con los vecinos sobre ella--46.
+ La que arrojan la ballenas--58.
+
+Agustin del Campo,
+ vá á Lima con Nuflo de Chaves--50.
+
+Alemanes y Flamencos. Se embarcan 80 con D. Pedro de Mendoza--3.
+
+Algarrobas--19. Hacen vino de ellas los indios--15.
+
+Algodon. En el pueblo del Espíritu Santo del Brasil--58.
+ Hilan y tegen las indias--43.
+
+Alonso de Cabrera. Llega á Buenos Aires con socorro,
+ vá á los Timbús,
+ y despacha aviso á España de acuerdo de Oyolas--24.
+ Surge en Santa Catalina con una caravela y 200 españoles,
+ y á los dos meses vá Buenos Aires--_ibid._
+ Líbrase de una tormenta por el conocimiento de su piloto,
+ y llega á Buenos Aires 30 dias antes que los que venian con él--26.
+ Prende con otros á Cabeza de Vaca--37.
+
+Alonso Riquelme,
+ se casa con la hija de Irala,
+ y por qué?--53.
+
+Alvar Nuñez Cabeza de Vaca,
+ tesorero de la armada que llevó Panfilo de Narvaez
+ á la Florida--36.
+ Adelantado del Rio de la Plata,
+ llega á Santa Catalina con qué gente,
+ y qué año?--26.
+ Envia á buscar bastimento dos caravelas,
+ y se pierden,
+ salvándose la
+ gente,
+ y tarda ocho metes en ir á la Asumpcion,
+ por tierra--26.
+ Toma posesion,
+ y ajustado con Irala,
+ se previene para descubrir,
+ y envia gente delante--27.
+ Hace proceso al cacique Aracaré,
+ y le manda ahorcar,
+ con acuerdo de los oficiales reales,
+ y otros--27.
+ Envia á Irala con 2,000 Cários contra Tabaré--28.
+ Y su buen suceso le hace embarcar,
+ y llega al monte
+ de San Fernando; huyen de él los Payaguás,
+ y llega á los Sococies--29.
+ Infórmase de otros indios,
+ y no hallándolos en 18 dias,
+ se vuelve á los Reyes--_ibid._
+ Envia á Francisco de Rivera con 10 españoles á reconocer,
+ é intenta volver á su descubrimiento,
+ y lo impiden las aguas--_ibid._
+ Envia á Hernando de Rivera á los Xarayes--30.
+ Y vuelto,
+ le prende,
+ y se alborota su gente--35.
+ Obligándole á que se dé por satisfecho,
+ habiendo faltado á su órden--_ibid._
+ Resuelve el viage por sí,
+ y no quieren seguirle los soldados--36.
+ Prohibe á los españoles lleven los indios que tenian,
+ y se hace odioso,
+ por este y
+ otros motivos inicuos--_ibid._
+ Enferma en los Reyes--37.
+ Envia á matar á los Sococies á la isla,
+ y aprueba su destruccion--_ibid._
+ Vuelve á la Asumpcion,
+ y á enfermar; y por qué no salió de casa
+ en 15 dias?--_ibid._
+ Préndenle los oficiales reales para enviarle á España--_ibid._
+ Repugnan los leales,
+ y no hacen caso de ellos los rebeldes--38.
+ Trátale el autor inicuamente--37.
+ Lo que hizo en poco tiempo,
+ deslucido por la envidia y el odio--29.
+ Es enviado á España: revueltas entre los soldados,
+ y rebelion de los Cários--37.
+ Absuelto por el Consejo,
+ se estraña no se castigaren
+ los testigos falsos--_ibid._
+
+Amazonas. Halla noticia Hernando de Rivera de ellas,
+ y se parte á buscarlas,
+ y como viven y se conservan,
+ y tesoros de su tierra--32.
+
+Amberes. Sale de ella el autor--3.
+ Y vuelve despues de 20 años--61.
+
+Anmuyden,
+ ciudad de Zelanda. Tiene muchos bageles--60.
+
+Anades,
+ en los _Mapais_--43.
+
+Antas,
+ animales como asnos,
+ y su piel y cuero--19.
+
+Antonio Grovenoro. Vá á descubrir indios de órden de Cabeza de Vaca,
+ y halla
+ maiz en los Samococis,
+ y entra la tierra adentro,
+ y llega á los Cambales--27.
+
+Aracaré,
+ cacique. Hermano de Tabaré--28.
+ Procesado por Cabeza de Vaca,
+ le hace ahorcar--27.
+ Y se levanta la tierra para vengarle--_ibid._
+
+Antonio de Mendoza. Queda de gobernador en Corpus Christi--22.
+ Y con qué órden--_ibid._
+ Engáñale un indio,
+ y pierde 50 españoles--23.
+ Sítianle los indios,
+ y cayendo en una trampa de ellos,
+ es muerto,
+ y su gente se vá á Buenos Aires--_ibid._
+
+Armada de D. Pedro de Mendoza. Sale de San Lucar el dia 1.º de
+ Setiembre de 1534--3.
+ Vuélvese á juntar en Canarias--4.
+ Llega á Rio Janeiro--5.
+ Y al Rio de la Plata--6.
+
+Arroz,
+ en la isla de Santa Catalina--22.
+ En los _Carcokies_--49.
+
+Asumpcion,
+ ciudad. Cuanto dista de la isla de Santa Catalina--26.
+ Y del Perú--50.
+ Sus vecinos se dividen en facciones: preso Cabeza de vaca,
+ se rebelan los indios--36.
+ Sitiada por Irala,
+ se entrega,
+ huyendo Abreu--53.
+
+Asumpcion,
+ pueblo. Llamóse así Lambaré por Oyolas--17.
+ Deja en él 100 hombres para entrar en los Payaguás,
+ y con qué órden--18.
+
+_Attune_,
+ llaman los Tupís á las niguas--50.
+
+Aves. Tantas en una isla despoblada,
+ que las mataban á palos los soldados--5.
+ Muchas en los _Mapais_--43.
+
+Avestruces en los Cários--12.
+ En los _Zemais_--14.
+ En los Xarayes--31.
+ En los _Peyonas_--45.
+ En los _Mapais_--_ibid._
+ En los _Barconos_--46.
+ En los _Carcokies_--49.
+
+Autor. Sale de Amberes,
+ vá á Cádiz y se embarca para el Rio de la Plata--3.
+ Acierta poco en las distancias de las tierras--4.
+ Vá contra los Querandís con D. Pedro de Mendoza--7.
+ Nombrado con otros seis de confianza para ir á Santa
+ Catalina con Gonzalo de Mendoza--24.
+ Sálvase,
+ volviendo de una tempestad,
+ en un palo,
+ y comiendo raices llega á San Gabriel--25.
+ Fué á caballo en huanacos mas de 40 leguas,
+ por estar enfermo--43.
+ Toma 19 indios en la derrota de los Mbayás--43.
+ Pónele Irala de centinela en un pozo,
+ y se hace muchos amigos--47.
+ Tenia 59 indios esclavos--52.
+ Se equivoca en los nombres,
+ y los altera;
+ de modo que no es fácil entenderlos--14,
+ 56.
+ Estaba mal informado de las cosas de gobierno--26.
+ Se burla de los que cuentan de los caimanes,
+ ó yacarés--31.
+ Lo que ganó en la jornada de los Xarayes--35.
+ Miente mucho contra Cabeza de Vaca--37.
+ Si perdió la Ursa mayor de vista en las islas de Cabo Verde,
+ ó
+ se equivocó?--36.
+ Le dá hidropesia en la Asumpcion--38.
+ Escríbele su hermano se vuelva á Alemania--54.
+ Le dá Irala licencia,
+ y se despide de sus amigos,
+ y con 20 Cários
+ llega en canoas á _Suberic Sabaye_--54.
+ Navega por el Paraná,
+ entra en los Tupís,
+ y miedo que tuvo de las fieras en los desiertos--55.
+ Defiéndese con seis españoles y sus indios cuatro dias contra los Tupís,
+ y emboscados huyen,
+ manteniéndose de raices y miel,
+ y llega á los _Biesayes_--56.
+ Enferma con los demas en _Scheverveba_,
+ y llega á un pueblo donde los agasaja un hijo de Juan de Reinville--57.
+ Llega á San Vicente y le recibe bien Juan Rosel,
+ y le recomienda á los marineros de un navio que iba á Lisboa--58.
+ Se embarca,
+ y con tempestad vuelve al puerto del Espíritu Santo--_ibid._
+ Llega á Lisboa en cuatro meses,
+ y pasa á San Lucar,
+ y á Cádiz--59.
+ Informa al Rey en Sevilla,
+ de las tierras del Rio de la Plata,
+ y le dá las cartas de Irala--54.
+ Ajusta su viage á Flandes,
+ embarca su ropa,
+ y el patron se emborracha y no le lleva--59.
+ Ajusta con otro patron,
+ se embarca y se vuelve
+ á Cádiz con tempestad--_ibid._
+ Padece otra muy grande,
+ y llega,
+ derrotados los navios,
+ á Wight--60.
+ Dá gracias á Dios llegando á Amberes,
+ por haberle librado de tantos riesgos--61.
+
+Autos de posesion del gobierno de Cabeza de Vaca,
+ robados por los oficiales reales--26.
+
+Azucar. Abunda en Canarias--4.
+ Lábranla en el puerto del Espíritu Santo del Brasil--57.
+
+
+B
+
+Ballenas--5.
+ Su abundancia entre San Vicente y Sancti Espiritus,
+ en el Brasil,
+ y como pelean y vuelcan los navios pequeños?--58.
+ Una de 35 pasos se tomó en Cádiz--3.
+
+Balsas en que pasó Irala para ir á los Guapás--49.
+
+_Barconos_,
+ indios. Quieren huir de Irala,
+ y detenidos le dan bastimento y noticia de la tierra--46.
+
+_Barotio_,
+ pueblo--54.
+
+Bartenes,
+ indios. Sitian á Buenos Aires,
+ con otros,
+ y lo queman--9.
+
+Batatas,
+ raices que saben á manzanas,
+ en los Cários--16.
+ En los Sococies--30.
+
+_Berede_,
+ pueblo. Toma bastimento en él el autor--54.
+
+_Biesayes_,
+ indios. Llega á ellos el autor y se provee de comida y otras cosas--56.
+
+_Bogemberg_,
+ monte,
+ en Alemania,
+ semejante al de San Fernando--19.
+
+Bolas,
+ que tenian los indios atadas á un cordel de un palo,
+ para cazar y derribar los caballos--8.
+ Como las llevan y usan--38.
+
+Borracheras de los Tupís. Duran dias y noches--55.
+
+Brasil,
+ palo. Abunda en el Espíritu Santo--58.
+
+Broqueles de cueros de huanacos. Hacen los españoles,
+ y para qué?--42.
+ A imitacion de los indios _Carcokies_ que los usan--49.
+
+Buena Esperanza. Isla de los Timbús y su puerto--12.
+
+Buenos Aires,
+ ciudad. Se funda--7.
+ Y como--8.
+ Sitiada por los indios,
+ matan 31 españoles,
+ la queman y se retiran--9.
+ Hambre de sus vecinos--8.
+ Vuelve á ella D. Pedro de Mendoza,
+ y de allí á España,
+ y muere en el camino--11.
+ Desampárala Irala--25.
+
+
+C
+
+Caballos. Como los derriban los indios con la bolas--8.
+ Hurtan uno tres españoles,
+ y se le comen,
+ y son ahorcados--8.
+
+Cabelleras,
+ con el cuero de la cabeza. Quitan los indios á los enemigos,
+ y las cuelgan por trofeos--39.
+
+Cabras,
+ en los Cários--16.
+
+Cacique,
+ Cário. Dá traza á Irala para tomar á Carieba--40.
+ Júntase á él con mil indios--41.
+
+Camas de algodon,
+ pendientes en árboles,
+ que usan los indios--57.
+
+Cambales,
+ indios. Mueren 3,000 en la toma del pueblo de Taberé--28.
+
+Camisetas de algodon. Visten las indias _Carcokies_--49.
+
+Canarias,
+ islas,
+ y sus habitadores--4.
+
+Candelaria,
+ puerto,
+ cual es?--20.
+
+Canoas de 80 pies. Tienen los Timbús--11.
+ En que caben 20 indios--14.
+
+Capas que traen las indias Xarayes,
+ tegidas con varias figuras de animales--32.
+
+Capitan,
+ uno que iba á México compone á los de la isla de la Palma
+ con Enrique Peine--4.
+
+Caracaráe,
+ indios. Resuelve Oyolas ir á ellos--18.
+
+_Carcokies_,
+ indios. Sus armas,
+ frutos y trages--49.
+ Cuidan de su casa y familia,
+ y las indias hilan y tegen--_ibid._
+ Llega á ellos Irala--48.
+ Espántanse de su multitud 100
+ españoles,
+ piden socorro,
+ y llegando Irala se entregan,
+ y le dan bastimento--49.
+ Huyen de Irala cuando volvian,
+ y no queriendo obedecerle dan batalla,
+ y son vencidos,
+ y presos
+mas de mil--52.
+
+Carcaráes,
+ indios. Procura saber de ellos Cabeza de Vaca--29.
+
+_Carconos_,
+ indios. Socorren á Irala con agua para ir á los Sivisicosis--46.
+
+Cardo,
+ raiz,
+ que suple el agua á los indios--7.
+
+_Careiseba_,
+ pueblo de los Tupís,
+ tenia guerra con los cristianos--55.
+ Van á él dos compañeros del autor contra su consejo,
+ y les dan muerte sus indios--56.
+ Y son comidos de ellos--_ibid._
+ Cincuenta,
+ vestidos de cristianos salen á hablar al autor,
+ y pelean cuatro dias--_ibid._
+
+Carieba,
+ pueblo sitiado por los españoles--40.
+ Como le habian fortificado los indios?--_ibid._
+
+Cários,
+ indios chicos,
+ gordos,
+ y trabajadores--16.
+ Feroces en la guerra--_ibid._
+ Matan á todos los vencidos--_ibid._
+ Poblados en las riberas del Paraguay por 30 leguas--_ibid._
+ Sus frutos y comida--_ibid._
+ Comen carne humana y venden sus hijas,
+ mugeres y hermanas--_ibid._
+ India comun que tienen,
+ y cuando la matan ó cuidan--_ibid._
+ Ofrecen bastimento á Oyolas porque deje á Lambaré y se vuelva
+ á las náos--17.
+ Embístenle,
+ y huyen espantados de la artilleria,
+ y cayendo en los hoyos que habian hecho,
+ mueren muchos--_ibid._
+ Entréganse,
+ habiendo muerto 16 españoles,
+ regalan con indias á Oyolas y su gente; hacen un fuerte,
+ y se ofrecen contra los Agaces--_ibid._
+ Van con Oyolas y matan á todos los Agaces que pueden--18.
+ Asístenle con mucho cuidado en la jornada contra los Payaguás--_ibid._
+ Contaban en la Asumpcion la desgracia de Oyolas,
+ y no los creian los españoles y prenden los Payaguás--21.
+ Ofrece 2,000 su cacique á Cabeza de Vaca contra Tabaré,
+ y lo que le advirtió--27.
+ Proveen prontamente los bergantines de órden de Cabeza de Vaca--28.
+ Traban pendencia con los Sococies,
+ y los destruyen--36.
+ Se alegraban de que los españoles riñesen entre sí,
+ y se levantan contra ellos--38.
+ Quince mil se juntan para esto con su cacique--39.
+ Embestidos,
+ huyen 20 leguas,
+ y son sitiados en Carieba--40.
+ Esconden sus hijos y mugeres en un bosque--_ibid._
+ Uno dá traza para tomar á Carieba,
+ y tomada,
+ huyen á Tabaré,
+ y van quemando y talando la tierra--_ibid._
+ Dos van por mensageros á Tabaré,
+ y son maltratados--41.
+ Rendido el pueblo,
+ les concede Irala perdon--42.
+ Y le ofrecen 2,000 Cários--_ibid._
+ Embisten con los españoles al pueblo de los _Maigenos_,
+ y mueren algunos--48.
+ Van 500 secretamente contra los _Maigenos_,
+ huidos y muertos,
+ 300,
+ envian por socorro--_ibid._
+ Cincuenta van con los españoles á _Carcokies_--_ibid._
+ Escoge veinte el autor para volverse á Flandes,
+ y llegan en canoas á _Suberic Sabaye_--54.
+ Pelean en _Careiseba_--56.
+ Sirvieron bien á Irala--48.
+ Se le mueren dos al autor en Lisboa--59.
+
+Carlos Dubrin. Queda por capitan en los Timbús--12.
+
+Carne humana. Comen los Cários--16.
+
+Cautivos. Los matan y asesinan los Cários--16.
+
+Caza y pesca,
+ comida regular de los indios del Rio de la Plata--8.
+
+Cazave,
+ raiz,
+ es la mandioca--19.
+ En los Samocosis--27.
+
+Chanás,
+ indios sugetos á los Mbayás,
+ como esclavos. Cultivan maiz,
+ raices todo el año--45.
+
+Chera-Guazú,
+ cacique de los Timbús. Lleva á su pueblo á Oyolas y su gente,
+ y le regala D. Pedro de Mendoza--11.
+
+Charrúas,
+ indios. Andan desnudos,
+ y su número,
+ comida,
+ y trage de sus mugeres--6.
+ Sitian,
+ con otros,
+ á Buenos Aires--9.
+
+Ciervos,
+ en los Xarayes--41.
+ En los Cários--12.
+ En los _Zemais_--14.
+ En los Xarayes--19.
+ En los _Mapais_--43.
+ En los _Peyonas_--45.
+ Como los cazan los indios con las bolas--8.
+ En los _Barconos_--46.
+
+Cocodrilos ó caimanes. Los Yacarés del Rio de la Plata: se describen--30.
+
+Conejos,
+ parecidos,
+ menos en la cola,
+ á los gatos,
+ en los _Peyonas_--14.
+ En los _Carcokies_--49.
+
+Corpus Christi,
+ fortaleza,
+ en la ribera del rio San Salvador--22.
+ Llega á él Irala,
+ y halla sin indios la tierra--_ibid._
+ Sitiado por los Timbús,
+ le dejan despues los españoles,
+ y se van á Buenos Aires--23.
+
+Corondas,
+ indios semejantes á los Timbús,
+ y su comida; rescatan,
+ y dan á los españoles dos Cários--13.
+
+Cosechas,
+ en los Mbayás,
+ en todos tiempos del año--45.
+
+Crecientes,
+ que inundan la tierra de los Paresis y otras--33.
+
+Cristoval Rieser,
+ corredor de los fucares--54.
+
+Cueros,
+ comen los españoles en la hambre de Buenos Aires--8.
+
+Culebras,
+ comian los españoles en Buenos Aires--8.
+
+ Una de 45 pies,
+ que habia hecho grandes daños á los indios,
+ muerta de un balazo,
+ se la comen cocida--14.
+ Envuelven con la cola á los que pasan los rios,
+ para hundirlos y comérselos,
+ y andan con la cabeza fuera del agua--56.
+
+Curumias,
+ indios--15.
+ Sus trazas y adornos,
+ y como se pintan sus indias con rayas azules--_ibid._
+ Reciben bien á Oyolas--_ibid._
+
+Cuzco,
+ ciudad del Perú--50.
+
+
+D
+
+Dardos,
+ armas de los indios,
+ como eran?--8.
+ Empiezan las batallas con ellas--38.
+
+Diego de Abreu intenta quitar el gobierno á D. Francisco de Mendoza,
+ y le dá muerte--53.
+ Cierra las puertas de la Asumpcion á Irala,
+ y sitiado,
+ huye con 50 confidentes,
+ y hace muchos daños hasta que se ajusta--_ibid._
+
+Diego de Acosta. Vá á prender á Cabeza de Vaca--37.
+
+Diego Centeno,
+ elegido por Gasca gobernador del Rio de la Plata,
+ muere--51.
+
+Diego de Mendoza,
+ vá contra los Querandís--8.
+ Y es muerto con otros seis españoles,
+ por los indios con las bolas--_ibid._
+
+Diego Tabelino,
+ vá con Antonio Grovenoro á descubrir indios que tengan maiz--27.
+
+Domingo Martinez de Irala--12.
+ Queda en la Candelaria con órden de esperar á Oyolas cuatro meses,
+ y á los seis se retira á la Asumpcion--20.
+ Si tuvo la culpa de la muerte de Oyolas--_ibid._
+ No cree su muerte hasta que la confesaron dos Payaguás,
+ que hizo quemar: y elegido por general,
+ vá á los Timbús--22.
+ Vuélvese á embarcar,
+ trayendo á los que los habian maltratado,
+ y dejando gobernador en Corpus Christi--_ibid._
+ Socórrele con gente,
+ y su pesar de que le desamparasen--23.
+ Cree haber perecido toda la gente de un navio,
+ y perdona al capitan y piloto--25.
+ Quema las naves,
+ y hace entrar la gente en los bergantines,
+ y sube por el Rio de la Plata--_ibid._
+ Y se vuelve--26.
+ Trepida en entregar á Cabeza de Vaca el gobierno--_ibid._
+ Jura amistad con él--27.
+ Vá,
+ de su órden,
+ contra Tabaré,
+ le toma el pueblo y hace paz--_ibid._
+ Vuelve á la Asumpcion--28.
+ Y dá relacion á Cabeza de Vaca--_ibid._
+ Elegido gobernador por sus parciales,
+ preso Cabeza de Vaca--37.
+ Vá contra los Cários y se detiene cerca de ellos--39.
+ Los vence,
+ toma el pueblo de _Fromidiere_,
+ y sitia á Carieba,
+ donde le llega socorro--_ibid._
+ Y tomado el pueblo,
+ y sin seguir los indios se vuelve á la Asumpcion: vá contra Tabaré,
+ y le envia mensageros,
+ y maltratados sitia á Hieruquizaba--41.
+ Ofrece á un indio Cário no hacer daño en Carieba: entra al pueblo
+ y mata muchos indios--42.
+ Vuelve contra Tabaré,
+ y tomado el pueblo de Hieruquizaba,
+ se vuelve á la Asumpcion,
+ y propone á los soldados ir á buscar oro y plata,
+ y como?--_ibid._
+ Sube por el Paraguay con siete bergantines,
+ y 200 canoas,
+ y llega al monte de San Fernando--_ibid._.
+ Manda volver los cinco bergantines á la Asumpcion,
+ y deja guarda en los dos,
+ y con qué gente empezó su viage,
+ hasta los _Mapais_--43.
+ De los cuales desconfia,
+ y los derrota: sigue,
+ mata,
+ y cautiva á muchos--44.
+ Llega á los Chanás,
+ y admira la fertilidad de su tierra,
+ y pasa á los Tobas,
+ y á los _Peyonas_,
+ en cuyo pueblo no quiere entrar,
+ ni preguntar por oro,
+ y por qué?--45.
+ Dánle guias y llega á los _Mayegoni_,
+ _Morronos_,
+ _Paronios_,
+ y á los _Simanos_,
+ que le reciben de guerra,
+ y son vencidos,
+ y su pueblo quemado--46.
+ Pasa á otras naciones,
+ y los _Carconos_ le proveen de agua. Se le muere de sed alguna gente en
+ el camino á los Sivisicosis,
+ y pone centinelas en un pozo--_ibid._
+ Dánle guias,
+ é informado de la tierra llega á los Samocosis,
+ que le reciben de guerra,
+ y son vencidos,
+ y los Sivisicosis castigados,
+ y por qué?--47.
+ Pierde 12 españoles en ganar su pueblo á los _Maigenos_--48.
+ Entra en la provincia de la sal,
+ y vá á los _Carcokies_,
+ adonde envia 100 españoles é indios--_ibid._ Socorre á los Cários,
+ se le entregan los _Carcokies_,
+ con cuyas guias llega el Perú,
+ y se le ahogan cuatro soldados--49.
+ Escríbele Gasca no pase adelante,
+ y se ajustó con él sin saberlo los soldados. Envia cuatro á Lima,
+ y le escribe Chaves lo mismo que Gasca,
+ de su órden--50.
+ Manda coger los caminos,
+ y las cartas,
+ y por qué?--51.
+ Vuélvese á disgusto de su gente,
+ por decir no tenia comida,
+ á los _Carcokies_,
+ á los cuales vence--51.
+ Gastó año y medio en esta jornada,
+ y cautivó 12,000 indios--_ibid._
+ Halla muerto su teniente en la Asumpcion,
+ y la sitia,
+ y se entrega,
+ habiéndose salido Abreu de ella,
+ y como se ajustó con él?--53.
+ Dá licencia el autor para volverse á Alemania,
+ y cartas para el Rey--54.
+
+
+E
+
+Enrique Peine,
+ factor. Se embarca para el Rio de la Plata--3.
+ Quieren prenderle en la Palma sin saber él por qué,
+ y maltratan su navio--4.
+
+Enrique Schertzen,
+ piloto. Se emborracha,
+ y se le olvida llevar el autor á Flandes--59.
+ Vuelve con tempestad á Cádiz,
+ y engañado de una llama,
+ dá contra una roca su navio y perece con la gente,
+ y él se libra--_ibid._
+
+Erasmo Schitzen,
+ corredor de Amberes--58.
+
+Esclavos. Al que han de matar los Tupís le dan cuanto apetece
+ hasta su muerte--55.
+
+Españoles. La hambre les hace comer á ahorcados--9.
+ Mueren 30 con un alferez en Buenos Aires--10.
+ Ahóganse 15 en la tempestad de Gonzalo de Mendoza,
+ y los demas se salvan desnudos--25.
+ Enferman de andar,
+ y beber el agua de las crecientes é inundaciones--34.
+ No pueden sufrir el gobierno de Cabeza de Vaca,
+ ni la justicia de él--37.
+ Júntanse cuatro al autor volviendo á su tierra,
+ en _Suberie Sabaye_--54.
+
+Espada,
+ pez--5.
+
+Espíritu Santo,
+ puerto en el Brasil. Llega el autor á él,
+ y en que trabajan sus vecinos--58.
+
+
+F
+
+Felipe de Cáceres,
+ contador del Rio de la Plata. Vá con otros á prender á Cabeza de
+ Vaca--37.
+
+Flechas encendidas,
+ arrojan los indios en Buenos Aires,
+ y la abrasan--9.
+
+Fortalezas de los indios,
+ de estacas; y como era la de Lambaré--16.
+
+Fosos,
+ cubiertos de ramas,
+ con lanzas dentro,
+ puestos contra los españoles--17.
+ Sirven contra los indios--_ibid._
+
+Franceses. Pueblan en el Rio Janeiro--6.
+
+Francisco de Mendoza. Prende,
+ con otros,
+ á Cabeza de Vaca--37.
+ Queda por teniente de Irala en el Rio de la Plata--43.
+
+Francisco de Rivera. Ofrece proseguir en reconocer la tierra,
+ con seis hombres: y con diez llega á una nacion populosa,
+ y se vuelve á Cabeza de Vaca--29.
+
+Francisco Ruiz y otros. Hacen muchas crueldades en los Timbús--22.
+ Llévale Irala consigo--_ibid._
+
+_Froemidiere_,
+ pueblo fortificado por los indios,
+ tomado por Oyolas--49.
+
+
+G
+
+_Gaberetho_,
+ pueblo--54.
+
+_Galgaisis_,
+ indios poblados ú orilla de una laguna. Regalan á Oyolas: su número,
+ trages
+y comida--13.
+
+Gallinas,
+ en los Cários--16.
+ En los _Carcarisos_--19.
+ En los _Mapais_--43.
+ En los _Peyonas_--45.
+ En los _Barconos_--46.
+ En los _Carcokies_--49.
+
+Ganzos,
+ en los Cários--46.
+ En los _Carcarisos_--19.
+ En los _Mapais_--43.
+ En los _Peyonas_--45.
+ En los _Barconos_--46.
+ En los _Carcokies_--49.
+
+Garcia Venegas,
+ tesorero. Vá,
+ con otros á prender á Cabeza de Vaca--37.
+
+Gatos,
+ comian los españoles en Buenos Aires--14.
+
+Gerónimo,
+ y otros dos españoles,
+ muertos por los Samocosis--47.
+
+_Gingie_,
+ pueblo sugeto á los Cários,
+ y último del rey hácia el Brasil--55.
+
+Gobernadores intrusos del Rio de la Plata,
+ y sus injusticias con indios y españoles--29.
+
+Gonzalo,
+ indio,
+ esclavo de Oyolas. Dá cuenta en la Asumpcion de su muerte,
+ y no le creen--21.
+
+Gonzalo de Mendoza. Vá á Santa Catalina á reconocer la nave que habia
+ llegado,
+ y por bastimento--24.
+ Carga,
+ y se vuelve con Cabrera,
+ y disputa que tuvieron los pilotos--_ibid._
+ Hace pedazos una tempestad su navio,
+ se ahoga parte de la gente,
+ y la demas se salva en tablas y palos--25.
+
+Gonzalo Pizarro,
+ y otros. Justiciados por Gasca--50.
+
+Guajarapos,
+ indios. Reusan oir á Cabeza de Vaca,
+ y su provincia y canoas--29.
+
+Guapás,
+ indios apacibles. Dan á Irala bastimento--49.
+ Salen á recibirle--_ibid._
+ Saludándole en español--_ibid._
+ Sus soldados no se atreven á quitarles oro y plata,
+ y por qué?--51.
+
+Guapás,
+ rio de media legua de ancho,
+ y buena pesca--49.
+
+Guaranís,
+ indios Cários. Ayudan á Tabaré contra Irala,
+ y son vencidos--27.
+
+
+H
+
+Hambre. Se empieza á sentir en el real de D. Pedro de Mendoza--8.
+ Llega al estremo de comer carne humana en Buenos Aires--_ibid._
+
+Hermanas. Las venden los Cários muy baratas--16.
+
+Hermano. Se come en Buenos Aires á otro que se le murió--9.
+
+Hernando de Rivera. Sube por el Paraguay buscando los indios Xarayes,
+ y llega á los Orejones--30.
+ Sale el rey de los Xarayes á recibirle,
+ y como le alojó en su pueblo?--31.
+ Es regalado de él con oro y plata: dále noticia de las Amazonas,
+ é indios que vayan con él--33.
+ Aunque le decia no era tiempo de este viage--_ibid._
+ Camina con gran trabajo por agua,
+ y llega á Ortuesa,
+ que halla con peste--_ibid._
+ Pregunta al cacique por lo que faltaba del camino de las Amazonas,
+ y es regalado con oro y plata--34.
+ Enferma su gente de andar por agua,
+ y se vuelve á los Xarayes--_ibid._
+ Preso por Cabeza de Vaca,
+ y despues suelto,
+ y si le hizo relacion de su jornada?--35.
+
+Hieruquizaba,
+ pueblo de Tabaré. Se refugian á él los Cários,
+ y los sitia Irala--41.
+ Entrado,
+ con muerte de muchos indios--42.
+ Júntanse en él con el autor,
+ volviendo á su tierra seis españoles--54.
+
+Hijas. Las venden los Cários--16.
+
+Huanaco,
+ ovejas de Indias. Se describen--43.
+ V. _Ovejas_.
+
+
+I
+
+Indias Timbús,
+ feísimas--11.
+ Las _Macurendas_--13.
+ Y las de los Naperús--43. Los
+ Cários venden hasta sus mugeres--16.
+ Hacen regalos con ellas--_ibid._
+ Una comun que tienen,
+ y cuando la matan ó cuidan--_ibid._
+ Las Xarayes,
+ hermosas--31.
+ Se pintan con gran destreza--_ibid._
+ Usan capas tegidas con figuras--32.
+ Tres que dieron los Mbayás á Irala,
+ se huyen--44.
+
+Indios del Rio de la Plata. Queman los bastimentos,
+ y huyen de Lujan--9.
+ Sitian y abrasan á Buenos Aires--10.
+ Cuando pasan por los rios les hacen gran daño las culebras--13.
+ Asómbranse de las heridas de la artilleria y arcabuces--17.
+ Impide Cabeza de Vaca los hagan esclavos--36.
+ Donde no viven mas de 40 ó 50 años--_ibid._
+ Cautivó 12,000 Irala en la jornada al Perú,
+ y su gente los hacia servir como esclavos--52.
+
+Ipané,
+ rio. Quieren los indios impedir á Irala le pase,
+ y no pudiendo,
+ huyen--41.
+
+Isla,
+ á 500 leguas de Santiago,
+ poblada solo de pájaros--5.
+
+Itatin,
+ pueblo,
+ el último de los Cários--55.
+
+
+J
+
+Jacobo Belzar,
+ mercader--3.
+
+Jaime Rasquin. Acompaña,
+ con otros,
+ á los que prendieron á Cabeza de Vaca--37.
+
+Janeiro,
+ rio--5.
+ Cuanto dista del de la Plata--6.
+
+_Jepido_. Rio que baja del Perú al Paraguay--15.
+
+_Joannebrot_ llaman los alemanes á los algarrobos--15.
+
+Jorge Lujan,
+ con otros,
+ mata á puñaladas á Juan Osorio,
+ de órden de D. Pedro de Mendoza--6.
+ Vá por el Rio de la Plata á buscar bastimentos,
+ y los indios huyen,
+ dejándolos quemados,
+ y se le muere la mitad de la gente de hambre--9.
+
+Jorge de Mendoza--4.
+ Roba una hija á un vecino de la Palma,
+ donde se queda casado con ella--_ibid._
+
+Juan Helsen,
+ mercader de Lisboa. Envia á comerciar al Brasil un navio,
+ y trata al autor de venir á España en él--54.
+ Quien era su factor,
+ y de qué cargo?--58.
+
+Juan Hernandez,
+ escribano. Hace daño en los Timbús--22.
+ Llévale Irala consigo--_ibid._
+
+Juan Osorio. Acusado falsamente de rebelion,
+ es muerto á puñaladas de órden de D. Pedro de Mendoza--6.
+
+Juan de Oyolas. Ejecuta con otros la muerte de Juan Osorio--6.
+ Es nombrado Capitan General por D. Pedro de Mendoza--10.
+ Hace fabricar cuatro bageles,
+ y se embarca con 400 españoles--_ibid._
+ Vá á reconocer la tierra--47.
+ Sube por el Rio de la Plata,
+ llega á los Timbús,
+ habiéndosele muerto de hambre 50 hombres,
+ y se detiene cuatro dias en el pueblo--11.
+ Pasa muestra,
+ y dejando gente en los Timbús,
+ entra en el Paraguay,
+ y reconoce sus riberas,
+ y los Cários que las pueblan--12.
+ Rescata en los Corundas,
+ y le dan dos indios Cários para guias,
+ y pasa á los _Galgaises_--13.
+ Y á los _Zemais_,
+ y le reciben de guerra,
+ y vencidos,
+ los quema 250 canoas--14.
+ Los Curumias,
+ y los Agaces le reciben de guerra,
+ y vencidos,
+ vá á los Cários--15.
+ Dejando guarda en los navios,
+ sitia á Lambaré,
+ y no admite el ofrecimiento de comida que le hacian los indios--16.
+ Pierde 16 españoles,
+ toma el pueblo y le regalan con indias--17.
+ Vá contra los Agaces,
+ y les quema 500 canoas,
+ perdonando á los que vinieron despues--18.
+ Infórmase de los Payaguás,
+ y sube por el rio arriba á ellos,
+ y á otros--_ibid._
+ Dánle bastimento los Cários en su último pueblo,
+ y se informa de los Xarayes,
+ y vá á los Payaguás,
+ dejando órden á la gente de las naves para que le esperen--19.
+ Toma guias en los Naperús,
+ pasa varias naciones con muchos trabajos y guerras--20.
+ Vuelve desde los Samocosis--20.
+ Donde deja tres españoles enfermos--_ibid._
+ Descansa en los Naperús,
+ que unidos á los Payaguás,
+ le dan muerte,
+ y á toda su gente--_ibid._
+ No le creen en la Asumpcion--21.
+
+Juan Reinville,
+ gobernador antiguo en los Tupís,
+ y su poder y conquistas--57.
+
+Juan Romero. Queda por capitan en Buenos Aires,
+ con racion para un año--10.
+
+Juan de Salazar. Dá muerte á Juan Osorio á puñaladas--6.
+ Queda por teniente de Cabeza de Vaca con 300 hombres,
+ en la Asumpcion--20.
+
+Juan Stadio,
+ cautivo de los Tupís,
+ huye al navio de Pedro Rosel,
+ que no quiere recogerle--51.
+
+
+L
+
+Labios. Se agugerean los Cários para ponerse en ellos un cristal que
+ llaman _tembetá_--16.
+ Los Samocosis una piedra azul como dado--27.
+ Y los _Carcokies_--48.
+ Los Curumias una pluma de papagayo--15.
+
+Laguna de seis leguas de largo,
+ en que habitan los _Galgaises_--13.
+ Una que se rezumaba,
+ impide á Oyolas vengarse de los indios--14.
+
+Lambaré,
+ pueblo de los Cários,
+ su muralla de estacas y foso embestida por Oyolas--16.
+ Entrégase,
+ y sus vecinos le regalan--17.
+
+Langosta. Destruye los sembrados,
+ y frutos de los indios Ortueses--33.
+ Y de los _Carconos_--46.
+ Y Leyhanos--46.
+
+Lanzas. Hacen los Timbús de las espadas de los españoles--23.
+
+Lázaro Salazar,
+ con otros,
+ dá de puñaladas á Osorio--6.
+
+_Leyhanos_,
+ indios. Llega á ellos Irala,
+ y los halla destruidos por la langosta--46.
+
+Lima,
+ metrópoli del Perú--50.
+
+Lisboa,
+ cuanto dista de Sevilla--59.
+
+Lumbre. Como la encendian los españoles para cocer la comida cuando
+ caminaban por agua--33.
+
+
+M
+
+_Macurendas_,
+ indios. Su número,
+ comida,
+ habitacion,
+ trage y lengua--13.
+ Tienen guerra con los _Zemais_--14.
+
+_Maigenos_,
+ indios. Su número y tierra,
+ y por qué no pudo castigarlos Oyolas?--47.
+ Su provincia la mas fértil--48.
+ Resisten á Irala en su pueblo,
+ matando 12 españoles,
+ y entrado le queman,
+ y huyen--_ibid._
+ Pelean con 500 Cários y dan muerte á 300,
+ y vá en socorro Irala,
+ y bastimento que halló en su pueblo--_ibid._
+
+Maiz,
+ en los Cários--15.
+ En los Samocosis--27.
+ En los Orejones--30.
+ En los _Mapais_ lo hay verde todo el año--43.
+ En los _Carcokies_--49.
+ Hacen vino de él los Tupís,
+ con que se emborrachan--55.
+
+Mandioca,
+ raiz,
+ y otras que comen los indios--19.
+ Los Sivisicosis usaban,
+ á falta de agua,
+ de un licor que hacian con ella--46.
+ Es el cazave--16.
+ En los Xarayes,
+ y en Santa Catalina--19.
+ En los Orejones--30.
+ En los _Mapais_--43.
+
+Mandubí,
+ como avellanas--29.
+
+Manzanas,
+ en los Cários--12.
+
+_Mapais_,
+ indios altos,
+ belicosos. Viven como esclavos de sus caciques: frutos
+ y fertilidad de su tierra--43.
+ Cuidan de su familia,
+ y de la guerra,
+ y las indias de sus maridos--_ibid._
+ Salen á reciber á Irala,
+ y le piden se aloje en un lugarcillo,
+ y oro y plata--44.
+ Embisten al alojamiento,
+ y son desbaratados,
+ y siguiéndolos pagan otros por ellos,
+ y se cautivan 3,000--_ibid._
+
+Mayrairú,
+ cacique de los Cários. Se opone á los españoles con 15 indios--39.
+ Entrase en _Froemidiere_,
+ vencido y tomado el pueblo,
+ pasa á Carieba,
+ y se fortifica--_ibid._
+
+Mbayás. Distan 50 leguas del monte de San Fernando,
+ y 36 de los Naperús--45.
+
+Mepenes. Solo pelean en agua. Cerca de su pueblo se rezhuman
+ aguas muy hondas--14.
+ Distan 40 leguas de los Curumias--15.
+
+Miel,
+ en los Cários,
+ y como hacen vino de ella?--16.
+ En los _Mapais_--43.
+
+Miguel de Rutia. Enferma en el Potosí,
+ yendo á Lima con otros,
+ de órden de Irala--50.
+
+Millones que dió al Rey en 24 años el quinto del cerro de Potosí--51.
+
+Minas de Potosí,
+ su descubrimiento,
+ y cuanta plata pura daba el metal,
+ y qué jornales á los mineros--51.
+
+Moneda,
+ no se labraba al principio en el Perú--51.
+
+_Morronos_,
+ indios. Reciben bien á Irala,
+ y le dan relacion de la tierra--45.
+
+Mosquitos. Molestan á los españoles en los Xarayes--33.
+
+Música del rey Xaraye,
+ y como la usaba--31.
+
+
+N
+
+Nagaces,
+ indios belicosos. Sus armas y comida: hacen paz con ellos los
+ españoles--38.
+
+Naperús,
+ indios altos y robustos,
+ su comida y mugeres--43.
+
+Nariz. Los Timbús traen en ambos lados de ella engastada una estrella--11.
+ Los Corundas una piedrecilla--12.
+ Y los _Galgaises_--13.
+
+Navíos. Queman cuatro á D. Pedro de Mendoza los indios,
+ y se retiran de los demas á balazos--9.
+
+Nhiteroy. Así llama los indios á un puerto de las islas de Cabo Verde--5.
+
+Niguas,
+ en los Guapás,
+ y como se remedia el daño que hacen?--50.
+
+Nuflo de Chaves. Vá,
+ con otros,
+ de órden de Irala,
+ á Gasca--50.
+ Llega,
+ es bien recibido,
+ y lo que hizo--51.
+
+Nutrias. Abundan de ellas las tierras del Rio de la Plata--8.
+
+
+
+Ñandú ó avestruz--31.
+
+
+O
+
+Oficiales reales. Procuran echar del gobierno á Cabeza de Vaca,
+ porque reprimia sus maldades--29.
+
+Orejones,
+ indios semejantes á los Sococies. Habitan una isla que forma el
+ Paraguay: y sus frutos--30.
+ Reciben bien á Hernando de Rivera,
+ y le acompañan con diez canoas,
+ cazando,
+ y se vuelven desde los Acarés--_ibid._
+
+Oro y plata que llevaban al Rey,
+ á Flandes,
+ se hunde con una tempestad en el mar--59.
+
+Ortueses,
+ indios. Llega á ellos Hernando de Rivera--33.
+ Su pueblo,
+ el mayor que vió el autor en Indias--34.
+ Su cacique regala á Rivera con oro y plata--_ibid._
+ Enfermedades que causó esta jornada en los españoles,
+ de que murieron cincuenta--38.
+
+Ovejas. Como son--43.
+ En los Cários--16.
+ En los _Mapais_--19.
+ En los _Peyonas_--45.
+ En los _Carcokies_--49.
+ Hacen rodelas de sus cueros los españoles--42.
+ Hay dos especies,
+ y sirven para carga,
+ y caballeria--33.
+ Y lo que hacen si se caen ó se cansan--_ibid._
+ V. _Huanaco_.
+
+
+P
+
+Paitití,
+ rey de los indios,
+ padres de las Amazonas--33.
+
+Palma,
+ isla. Compra en ella bastimento D. Pedro de Mendoza--4.
+ Sus vecinos intentan prender á un capitan de la armada,
+ y maltratan su navio--_ibid._
+
+Palmitos. Comen los soldados de Hernando de Rivera--34.
+
+Palometa,
+ pez,
+ de cuyos dientes hacen puntas para sus armas los Yapirús y otros
+ indios--38.
+
+_Pan de Juan_,
+ ó algarroba--19.
+
+Papagayos,
+ en los _Peyonas_--45.
+
+Paraguay,
+ rio. Vá Oyolas á reconocerle,
+ y las poblaciones de los Cários en su ribera--12.
+
+Paraná Guazú,
+ es el Rio de la Plata--6.
+
+Paresis,
+ indios semejantes á los Xarayes. Llega á ellos Hernando de Rivera--33.
+ Dan guias á los españoles y caminan por agua,
+ y se vuelven con ellos á su tierra--35.
+
+_Paronios_,
+ indios. Reciben bien á Irala--46.
+
+Payaguás,
+ indios,
+ su habitacion,
+ frutos y vino--19.
+ Reciben á Oyolas con paz fingida; dánle noticia en los Xarayes--_ibid._
+ Y guias,
+ y volviendo de la jornada le matan,
+ con todos los suyos--20.
+ Queman sus casas,
+ y huyen al llegar Cabeza de Vaca--28.
+ Dos presos confiesan la maldad en la Asumpcion,
+ y son quemados--31.
+
+Peces,
+ abundan en el Rio de la Plata--8. Los que vuelan--5.
+
+Pedro Dias--43.
+
+Pedro de la Gasca (Licenciado). Cuando fué al Perú y volvió?--51.
+ Castiga á Gonzalo Pizarro y otros,
+ y escribe á Irala no entre al Perú--50.
+ Recibe bien á Nuflo de Chaves y á otros enviados por Irala: los regala,
+ y qué les previno?--51.
+ Nombra por gobernador del Rio de la Plata á Diego Centeno,
+ y le dá instrucciones--_ibid._
+
+Pedro de Mendoza. Vá al Rio de la Plata,
+ y con qué armada?--3.
+ Dá en una isla despoblada,
+ y se detiene tres dias--5.
+ Llega al Rio Janeiro muy enfermo: nombra por su teniente á Juan Osorio,
+ y por qué le hizo matar?--6.
+ Va con la armada al puerto de San Gabriel,
+ y sale á tierra su gente--_ibid._
+ Funda la ciudad de Buenos Aires--7.
+ Envia á D. Diego,
+ su hermano,
+ contra los Querandís--_ibid._
+ Arma cuatro bergantines para reconocer los indios y buscar bastimento--9.
+ Embárcase con Oyolas,
+ á quien hizo capitan general--10.
+ Muérensele 50 españoles,
+ de hambre en el viage,
+ y llega á los Timbús,
+ y regala al cacique--11.
+ Agravado de la enfermedad,
+ y gastados mas de 40,000 ducados,
+ se vuelve á Buenos Aires con dos bergantines--_ibid._
+ Embárcase para España,
+ muere en el camino,
+ y manda en su testamento se lleve socorro á su gente--_ibid._
+
+Pedro Rosel. Carga en San Vicente su nave de azucar--58.
+ No quiere admitir en ella á Juan Stadio,
+ que iba huyendo de los Tupís,
+ y por qué?--_ibid._
+
+Peranzures. Funda la ciudad de la Plata--50.
+ Los indios de su repartimiento salen á recibir á Irala--40.
+
+_Pernaiuve_. Toma los caminos del Perú,
+ de órden de Irala,
+ para recoger las cartas--51.
+
+Perú,
+ abundante de plata,
+ y cuanto tocó de sus quintos al Rey--51.
+
+Pescados tan grandes como ballenas,
+ y sus batallas--58.
+ Hacen gran daño en los navios pequeños--_ibid._
+
+Peste en Urtuesa,
+ causada por el hambre--34.
+ Fué útil á los españoles--_ibid._
+
+_Peyonas_,
+ indios. Su tierra fértil y falta de agua--45.
+ Su cacique pide á Irala no entre en su pueblo: no lo consigue,
+ y le dá guias para que lleve agua por tierra--_ibid._
+
+Pilotos. Se preguntan por su navegacion y viento al anochecer,
+ cuando van juntos--24.
+
+Planchas de plata que se ponian los indios en la frente--44.
+
+Plata,
+ rio. V. _Rio de la Plata y Paraná_.
+
+Plata,
+ villa--50. Abundante del metal de su nombre--_ibid._
+
+Portugueses. Júntanse dos al autor cuando volvia á España--54.
+
+Potosí,
+ villa--50. Las minas de su cerro,
+ y abundancia de plata--51.
+
+Prodigios que hizo Cabeza de Vaca en la Florida--36.
+
+Puercos,
+ en los Cários--12. En los _Zemais_--14.
+
+Puerto de Santa María--59.
+
+
+Q
+
+Querandís,
+ indios vagos. Su número y comida--7.
+ Acuden á los españoles catorce dias y se retiran--_ibid._
+ Matan tres españoles,
+ y,
+ socorridos por sus amigos,
+ pelean fuertemente: son vencidos,
+ y su pueblo tomado--_ibid._
+ Sitian con otros á Buenos Aires,
+ quémanlas y á cuatro navios,
+ y se retiran--9.
+
+Quinto que impusieron los oficiales reales en los frutos;
+ le quita Cabeza de Vaca--37.
+
+Quintos reales. Lo que importaron en el Perú,
+ aun no pagando la tercera parte,
+ desde el año
+1564 á 1585--51.
+
+
+R
+
+Raices. Comen los españoles--35.
+ Hacian vino de ellas los indios--12.
+ Una notable que formaba vasos de agua con las ojas,
+ socorre á la gente de Irala--46.
+
+Ratones. Comian los españoles de Buenos Aires--8.
+
+Rio de la Plata,
+ y su descripcion,
+ y nombre en indio--6.
+ Su anchura varia,
+ hasta que entra en la mar--24.
+
+Rui Garcia. Vá con otros á Lima de órden de Irala,
+ y enferma en el camino--50.
+
+Ruiz Galan. Vá con soldados por bastimento á los Querandís--7.
+ Vuélvese con tres heridos--_ibid._
+ Hace matar al cacique de los Timbús--8.
+ Llévale Irala consigo--10.
+
+Rio Janero. Llámalo _isla_ el autor--5.
+ Habitado por los Tupís--6.
+
+Robo de una muger por D. Jorge de Mendoza,
+ alborota la isla de la Palma--4.
+
+Rústicos en Alemania,
+ casi como esclavos--43.
+
+
+S
+
+Sal,
+ provincia llena de sal como nieve. Descansa Irala en ella dos dias--48.
+
+Salazar. Vá á prender á Cabeza de Vaca--37.
+
+Samocosis,
+ indios. Déjales tres españoles enfermos Oyolas--20.
+ Reciben de guerra á Irala y son vencidos,
+ y muchos presos--47.
+
+San Lucar,
+ puerto. Dista 20 leguas de Sevilla--3.
+
+San Salvador,
+ rio--22.
+
+Santiago,
+ isla,
+ cuanto dista de la Palma?--5.
+ Toma bastimento en ella D. Pedro de Mendoza--5.
+
+Santo Tomas,
+ tierra enferma en que viven poco los indios--36.
+
+San Vicente,
+ pueblo en el Brasil--57.
+
+_Schall-meias_. Nombre que los alemanes dan al caramillo--31.
+
+_Schaubhut_,
+ pescado,
+ y daño que hace á los demas--5.
+
+_Schebe Eyba Tuescha_,
+ dice el autor que llaman los españoles á las culebras del rio,
+ que atan con la cola á los que le pasan--56.
+
+_Scheverveba_,
+ pueblo. Llega á él autor con sus compañeros dolientes y flacos--57.
+
+Sebastian Nidhart,
+ ó Noarto,
+ mercader--3.
+ Escribe al autor se vuelva á Alemania de órden de su hermano--54.
+
+Sed. Muere de ella alguna gente de Irala--46.
+ Apáganla los Querandís con sangre de fieras,
+ á falta de agua--7.
+ Quitaba á los soldados pensar en oro y plata--47.
+
+Sierra,
+ pez--5.
+
+_Simanos_,
+ indios. Vencidos por Irala,
+ desamparan su pueblo--46.
+
+Sivisicosis,
+ indios. Quieren huir de Irala,
+ y les asegura: su guerra con los confiantes sobre agua que les faltaba,
+ y un pozo que tenian se le dan á Irala--46.
+ Y guias,
+ que huyeron por la noche--47.
+ Instan á los Samocosis á que maten tres españoles,
+ y son castigados--_ibid._
+
+Sococies,
+ indios. Viven poco--36.
+ Nacion populosa: y sus frutos--29.
+ Situacion de su tierra--36.
+ Andan desnudos: sus adornos,
+ y trage de las indias--27.
+ Llega á ellos Cabeza de Vaca--29.
+ Salen de paz á recibir á los españoles,
+ y armada pendencia con los Cários,
+ son todos muertos--36.
+
+Socorro que mandó enviar D. Pedro de Mendoza en su testamento á su gente,
+ se ejecutó por los oficiales reales--11.
+
+Soldados. Como deben tratarse--37.
+
+
+T
+
+Tabaré,
+ cacique--41.
+ Vá con los Cários á vengar la muerte de su hermano Aracaré--28.
+ Requiérele Irala,
+ y le desprecia,
+ y como estaba fortificado,
+ y perdido su pueblo,
+ viene de paz--_ibid._
+ Dá 2,000 indios á Cabeza de Vaca para la guerra--_ibid._
+ Responde mal á Irala,
+ pidiéndole que enviase los Cários á su tierra,
+ y es vencido y perdonado--41.
+
+Tempestad que padeció Gonzalo de Mendoza en el Rio de la Plata--25.
+ En una perecen dos caballos de Cabeza de Vaca--26.
+ Vuelve con ella á Cádiz el autor--60.
+ Padece otra entre Francia é Inglaterra,
+ que destroza los navios,
+ y hunde ocho--_ibid._
+
+Tembetá,
+ llaman los indios al cristal que traen encajado en los labios--16.
+
+Tenerife,
+ isla--4.
+
+Tercera,
+ isla. Llega el autor á ella,
+ y se provee de agua y bastimentos--59.
+
+Testimonios falsos que levantaron á Cabeza de Vaca los rebeldes--37.
+
+Tigres en los Guapás--49.
+
+Timbús,
+ indios. Su número,
+ traza,
+ trages de sus mugeres,
+ comida y canoas--11.
+ Habitan una isla en que reciben bien á Oyolas--_ibid._
+ Sitian con otros á Buenos Aires--9.
+ Muerto su cacique,
+ huyen de la poblacion de los españoles--28.
+ Rebélanse,
+ resueltos á acabar con los españoles--_ibid._
+ Dan muerte á 50 sobre seguro,
+ y sitian á Corpus Christi,
+ combatiéndole fuertemente: matan al gobernador y se retiran--_ibid._
+
+Tobas,
+ indios sugetos á los _Mapais_,
+ huyen de Irala,
+ dejando el pueblo con bastimento--45.
+
+Tomas Schmidel,
+ hermano del autor. Le hace escribir que se vuelva á su casa--54.
+
+Trages de las indias del Rio de la Plata: un paño desde
+ la cintura á la rodilla--6.
+
+Tupí,
+ provincia--55.
+
+Tupís,
+ indios del Rio Janeiro--6.
+ Soberbios,
+ tienen guerra con sus vecinos,
+ y como llevan los cautivos á su pueblo,
+ y fiestas que hacen cuando los matan,
+ y sus borracheras--55.
+
+
+U
+
+_Urquá_,
+ rio de muchas culebras,
+ que hunden con la cola á los que pasan--56.
+
+Ursa mayor,
+ donde deja de verse en el viage de Indias,
+ y su mayor altura--36.
+
+Urtueses. Nacion mas al norte de los Paresis. Su cacique regala á
+ los españoles planchas de
+ oro y pulseras de plata--34.
+
+
+V
+
+Viages de los Cários,
+ mas largos que los de los otros indios--16.
+
+Vino. Hacian los Cários de raices--12.
+ Otros de algarroba--15.
+ De miel,
+ y como?--16.
+ De maiz,
+ los Tupís,
+ con que se emborrachan--55.
+
+
+W
+
+Wight,
+ puerto,
+ en Inglaterra,
+ donde llega el autor con tempestad,
+ casi perdidas las naves--60.
+
+
+X
+
+Xaraye,
+ rey de este nombre. Sale á recibir á Hernando de Rivera por un camino
+ sembrado de flores y yerbas--31.
+ Con su música y caza,
+ que le tuvo antes de llegar á su pueblo--_ibid._
+ Dále oro y noticia de las Amazonas--32.
+ E indios que le guien,
+ y lleven el fardage,
+ disuadiéndole el viage--33.
+ Hace asistir á los españoles enfermos con mucho cuidado--34.
+
+Xarayes,
+ indios. Eran,
+ segun los Payaguás,
+ tan sábios como los españoles,
+ y ricos de oro y comestibles--19.
+ Envia á reconocerlos Cabeza de Vaca--30.
+ Rescatan con Hernando de Rivera--31.
+ No quieren dejar á los españoles en los Paresis,
+ y volver á su tierra--33.
+ Es nacion populosa,
+ que toma nombre de su rey: sus adornos,
+ y trage de las indias--31.
+ Son como los Orejones,
+ y bailan con tanto concierto que pasman--32.
+
+
+Y
+
+Yacaré,
+ pez,
+ es el caimán ó cocodrilo. Se describe,
+ y fábulas que se cuentan de él; dió nombre á los Acarés--30.
+
+Yapirús,
+ indios. Sus armas y comida--38.
+ Hacen paz con los españoles,
+ y les auxilian--_ibid._
+ Dos ayudan á cada español con hoces y escudos de cuero en
+ Carieba--_ibid._
+ Entrando al pueblo matan cuantos pueden,
+ y les desuellan las cabezas--40.
+ Y para qué?--_ibid._
+ Van con Irala contra Tabaré--39.
+ Cortan mil cabezas á los indios de Hieruquizaba--42.
+
+
+Z
+
+_Zemais Salvaiscos_,
+ indios chicos y gordos. Andan desnudos,
+ su comida y número--14.
+
+
+
+
+INDICE DE LAS OBRAS CONTENIDAS EN EL TERCER TOMO.
+
+
+I.
+
+_Descripcion geográfica y estadística de la provincia de Santa Cruz de
+la Sierra, por D. Francisco de Viedma._
+
+_Discurso preliminar del editor._
+
+
+II.
+
+_Fundacion de la ciudad de Buenos-Aires por D. Juan de Garay, con otros
+documentos de aquella época._
+
+_Discurso preliminar del editor._
+
+
+III.
+
+_Actas capitulares desde el 21 hasta el 25 de Mayo de 1810, en
+Buenos-Aires._
+
+_Prólogo._
+
+
+IV.
+
+_Memoria sobre la navegacion del Tercero, y otros rios que confluyen al
+Paraná, por D. Pedro Andres Garcia._
+
+_Introduccion del editor._
+
+
+V.
+
+_Fundacion de la ciudad de Montevideo, por el Teniente General D._
+
+_Bruno Mauricio Zavala, con otros documentos relativos al Estado
+Oriental._
+
+_Discurso preliminar del editor._
+
+
+VI.
+
+_Memoria histórica, geográfica, política y económica sobre la provincia
+de Misiones de indios guaranís, por D. Gonzalo de Doblas._
+
+_Discurso preliminar del editor._
+
+
+VII.
+
+_Diario de un viage á Salinas Grandes, en los campos del sud de
+Buenos-Aires, por el Coronel D. Pedro Andres Garcia._
+
+_Informe al gobierno._
+
+_Discurso preliminar del editor._
+
+
+VIII.
+
+_Descripcion de la provincia de Tarija, por D. Juan del Pino Manrique._
+
+_Prólogo._
+
+
+IX.
+
+_Viage al Rio de la Plata, por Ulderico Schmidel._
+
+_Indice._
+
+_Noticias biográficas del autor._
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Viage al Rio de La Plata y Paraguay, by
+Ulderico Schmidel
+
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+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
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+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at https://www.pglaf.org.
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+Foundation
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+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
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+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
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+Literary Archive Foundation
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+ The Project Gutenberg eBook of Viage Al Rio De La Plata Y Paraguay, by Ulderico Schmidel.
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+Project Gutenberg's Viage al Rio de La Plata y Paraguay, by Ulderico Schmidel
+
+This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
+almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
+re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
+with this eBook or online at www.gutenberg.org
+
+
+Title: Viage al Rio de La Plata y Paraguay
+
+Author: Ulderico Schmidel
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+Release Date: January 20, 2007 [EBook #20401]
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+Language: Spanish
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+Character set encoding: ISO-8859-1
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+*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK VIAGE AL RIO DE LA PLATA ***
+
+
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+
+Produced by Adrian Mastronardi, Chuck Greif and the Online
+Distributed Proofreading Team at https://www.pgdp.net (This
+file was produced from images generously made available
+by the Bibliothèque nationale de France (BnF/Gallica) at
+http://gallica.bnf.fr)
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+
+
+
+
+
+</pre>
+
+<p>&nbsp;</p>
+
+<table summary="note" border="1" cellpadding="10" style="background-color: #ffffff;">
+ <tr>
+ <td valign="top" align="center">
+ La ortograf&iacute;a del original fue conservada.<br />(nota del transcriptor)</td>
+ </tr>
+</table>
+<p>&nbsp;</p>
+<p>&nbsp;</p>
+<h2>VIAGE</h2>
+<p class="center">AL</p>
+<h1>RIO DE LA PLATA</h1>
+<p class="center">Y</p>
+<h2>PARAGUAY,</h2>
+
+<p class="center">POR</p>
+
+<h1>ULDERICO SCHMIDEL.</h1>
+
+<p class="center">BUENOS-AIRES.</p>
+
+<p class="center">IMPRENTA DEL ESTADO.</p>
+
+<p class="center">1836.</p>
+
+
+<hr style="width: 15%;" />
+<p><a name="toc" id="toc"></a></p>
+<table summary="toc" cellspacing="0" cellpadding="10">
+<tr><td>
+<a href="#CAPITULO_I"><b>CAPITULO: I, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_II"><b>II, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_III"><b>III, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_IV"><b>IV, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_V"><b>V, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_VI"><b>VI, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_VII"><b>VII, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_VIII"><b>VIII, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_IX"><b>IX, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_X"><b>X, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_XI"><b>XI, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_XII"><b>XII, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_XIII"><b>XIII, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_XIV"><b>XIV, </b></a>
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+<a href="#CAPITULO_XVII"><b>XVII, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_XVIII"><b>XVIII, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_XIX"><b>XIX, </b></a>
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+<a href="#CAPITULO_XXI"><b>XXI, </b></a>
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+<a href="#CAPITULO_XXIII"><b>XXIII, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_XXIV"><b>XXIV, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_XXV"><b>XXV, </b></a>
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+<a href="#CAPITULO_XXVII"><b>XXVII, </b></a>
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+<a href="#CAPITULO_XXX"><b>XXX, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_XXXI"><b>XXXI, </b></a>
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+<a href="#CAPITULO_XLIX"><b>XLIX, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_L"><b>L, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_LI"><b>LI, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_LII"><b>LII, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_LIII"><b>LIII, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_LIV"><b>LIV, </b></a>
+<a href="#CAPITULO_LV"><b>LV.</b></a><br /><br />
+<a href="#EPILOGO"><b>EPILOGO.</b></a><br /><br />
+<a href="#INDICE_DE_LA_MATERIAS_CONTENIDAS_EN_EL_VIAGE_DE_ULDERICO_SCHMIDEL_AL_RIO_DE_LA_PLATA"><b>INDICE DE LA MATERIAS CONTENIDAS EN EL VIAGE DE ULDERICO SCHMIDEL AL RIO DE LA PLATA.</b></a><br /><br />
+<a href="#INDICE_DE_LAS_OBRAS_CONTENIDAS_EN_EL_TERCER_TOMO"><b>INDICE DE LAS OBRAS CONTENIDAS EN EL TERCER TOMO.</b></a>
+</td></tr>
+</table>
+
+<hr style="width: 15%;" />
+
+
+<h3>NOTICIAS BIOGRAFICAS DE ULDERICO SCHMIDEL.</h3>
+
+
+<p>El autor del diario que reproducimos en nuestra coleccion, era un
+natural de Straubing, en Baviera, donde naci&oacute; &aacute; principios del siglo
+XVI. Hall&aacute;base en Amberes, cuando se hacian en Espa&ntilde;a los aprestos de un
+armamento considerable, destinado &aacute; la colonizacion y conquista del Rio
+de la Plata. J&oacute;ven y entusiasta, resolvi&oacute; pasar &aacute; C&aacute;diz, punto de
+reunion de los que debian tomar parto en esta haza&ntilde;a.</p>
+
+<p>Catorce buques de varias dimensiones, llevando &aacute; bordo una fuerza de
+2,500 Espa&ntilde;oles, y de 150 Alemanes, estaban al punto de alzar el ancla
+para entregarse &aacute; los azares de una navegacion desconocida. Un rajo de
+esperanza, pintado en todos los rostros, alumbraba esta escena magn&iacute;fica
+de actividad y heroismo.</p>
+
+<p>D. Pedro de Mendoza, que se habia distinguido en las guerras de Italia,
+peleando al lado del Condestable de Borbon, era el alma de esta empresa,
+en la que se alist&oacute; Schmidel como soldado, sin preveer que seria su
+historiador.</p>
+
+<p>El 24 de Agosto del a&ntilde;o de 1534 dej&oacute; la escuadra la rada de C&aacute;diz, y
+pas&oacute; &aacute; la de San Lucar, de donde zarp&oacute; el 1.&ordm; de Setiembre. En pocos
+dias lleg&oacute; &aacute; las Canarias, &uacute;ltimo eslabon del mundo antiguo, y colocadas
+como una atalaya en las vastas soledades del Oc&eacute;ano. Un furioso
+huracan, que se form&oacute; &aacute; la vista de las islas, dispers&oacute; el convoy, sin
+causarle mas da&ntilde;o que el de detenerlo en su ruta. Volvi&oacute; &aacute; juntarse en
+Santiago, la principal de las islas de Cabo Verde, y navegando con rumbo
+al oeste, arribaron al Janeiro despues de una penosa traves&iacute;a.</p>
+
+<p>Los gefes de la expedicion dejaron en este puerto una huella sangrienta
+de su aparicion, matando &aacute; pu&ntilde;aladas &aacute; Juan Osorio, recien elevado &aacute; la
+dignidad de lugar teniente del ej&eacute;rcito. Este cr&iacute;men, misterioso en su
+or&iacute;gen, descubri&oacute; desde luego la &iacute;ndole feroz de los compa&ntilde;eros de
+Mendoza, de la que dieron repetidas pruebas en adelante.</p>
+
+<p>Del Janeiro pasaron al Rio de la Plata, que aun conservaba su antiguo
+nombre de <i>Paran&aacute;-guaz&uacute;</i>; y fondearon en la isla de San Gabriel, que era
+el puerto militar de los espa&ntilde;oles en la primera &eacute;poca de la conquista.
+Ninguna resistencia le opusieron los Charr&uacute;as, que fueron tan osados &eacute;
+inhumanos con Sol&iacute;s: no porque hubiesen dejado de serlo, sino por el
+miedo que les inspir&oacute; la vista de tantos buques y de sus numerosos
+combatientes.</p>
+
+<p>&iexcl;Cuan distinta fu&eacute; la acogida que les hicieron los Querand&iacute;s, moradores
+y due&ntilde;os de los f&eacute;rtiles campos en donde se fund&oacute; <span class="smcap">Buenos Aires</span>! Sin mas
+recursos que sus bolas y dardos, que arrojaban con un acierto admirable,
+defendieron sus hogares contra los que habian triunfado de los ej&eacute;rcitos
+mas aguerridos de Europa, y que los atacaban con toda la superioridad de
+su disciplina militar y de sus armas. En uno de estos ataques, de que
+habla Schmidel como testigo ocular, perecieron varios gefes, y el mismo
+Almirante de la escuadra, D. Diego de Mendoza, hermano del Adelantado.</p>
+
+<p>Entretanto el ej&eacute;rcito, cercado y hostigado por todas partes, se hall&oacute;
+expuesto &aacute; las mayores privaciones; y si no es exagerado el cuadro que
+hace Schmidel de los efectos del hambre, pocas veces fueron mas
+terribles sus estragos. Baste decir que en una rese&ntilde;a que pas&oacute; D. Pedro
+de Mendoza en el fuerte recien edificado de Buenos Aires, hall&oacute; apenas
+563 individuos, de los 2,650 que habia traido de Espa&ntilde;a:&mdash;"los demas
+habian muerto (son palabras del historiador), <i>y la mayor parte de
+hambre</i>!"</p>
+
+<p>Schmidel, que salv&oacute; de tantos amagos, acompa&ntilde;&oacute; &aacute; Oyolas en una
+expedicion al Paran&aacute; y Paraguay. El c&oacute;mputo que hace de las fuerzas de
+aquellas tribus es asombroso, y se le podria creer exagerado, si el que
+lo hace no se hubiese mostrado tan cuerdo en sus demas detalles. Todos
+ellos tienen el interes que inspira ese gran drama de la conquista del
+Nuevo Mundo, bosquejado por uno de sus actores. &iquest;Quien no preferir&aacute; la
+ingenua relacion del que concurri&oacute; &aacute; la fundacion de Buenos Aires y la
+Asumpcion, &aacute; las p&aacute;ginas mas elocuentes de los modernos historiadores?</p>
+
+<p>Es de sentir que su ningun conocimiento de los idiomas que se hablaban
+en las col&oacute;nias, le haya hecho corromper casi todos los nombres, hasta
+hacerlos ininteligibles; sin ahorrar siquiera las palabras castellanas,
+que no siempre es posible descifrar, por mas que se procure indagar su
+sentido. Este defecto no debe imputarse tan solo al autor, sino tambien
+&aacute; los que trabajaron sobre el texto aleman, latinizando &aacute; su modo los
+nombres propios, incluso el del autor, que transformaron en <i>Faber</i>, &oacute;
+<i>Fabro</i>, traduccion literal de Schmidel. El primero que lo ejecut&oacute; fu&eacute;
+Gotardo Arthus, cuya version insert&oacute; De Bry en la 7.<sup>ma</sup> <i>part</i>. de su
+gran <i>Coleccion de viages</i>: y tan imperfecta pareci&oacute; &aacute; Levino Hulsio
+cuando la confront&oacute; con el original, que se decidi&oacute; &aacute; emprender otra
+traduccion, la que public&oacute; en Nuremberg, en 1599; agreg&aacute;ndole el retrato
+del autor, con varias l&aacute;minas de frutas y animales del Paraguay, y dos
+mapas, una de la Am&eacute;rica del norte, y la otra del sud, que aunque
+incorrectas, no dejan de tener algun m&eacute;rito por la &eacute;poca en que
+aparecieron.</p>
+
+<p>De estas versiones se vali&oacute; D. Gabriel C&aacute;rdenas para el ep&iacute;tome que
+public&oacute; en 1731, y que reprodujo Barcia en el III tomo de sus
+<i>Historiadores primitivos de las Indias Occidentales</i>.</p>
+
+<p>A pesar de las notas y del &iacute;ndice con que acompa&ntilde;&oacute; su publicacion, no
+logr&oacute; ilustrarla, y solo podr&aacute; conseguirlo el que consulte el texto, lo
+que hubieramos hecho si lo hubi&eacute;semos encontrado.
+Pero, de todas las obras que tratan de la conquista del Rio de la Plata, la de Schmidel es
+la mas rara, casi puede tenerse por irreperible.</p>
+
+<p>Para sacar algun provecho de nuestra reimpresion, hemos emendado algunas
+palabras, cuya equivocacion era evidente: como, p. e., <i>Zechurvas</i> por
+Charr&uacute;as; <i>Carendies</i> por Querand&iacute;s; <i>Aigais</i> por Agaces; <i>Salvascho</i>
+por Salazar; <i>Luchsan</i> por Lujan; <i>Richkel</i> por Riquelme; <i>Dabero</i> por
+Tabar&eacute;; <i>Gratio Amiego</i> por Garcia Vanegas; <i>palmele</i> por palometa;
+<i>card&eacute;s y tard&eacute;s</i>, por cardos y dardos, etc.:&mdash;y hubi&eacute;ramos multiplicado
+estas correcciones si no nos hubiese detenido el temor de enredar mas el
+texto de un escritor, cuyo diario es el primer monumento de nuestra
+historia, y la &uacute;nica fuente en que deben beber los que se proponen
+seguir los primeros pasos de los europeos en estas remotas regiones.</p>
+
+<p>Los juicios de Schmidel se resienten &aacute; veces del esp&iacute;ritu que reinaba
+entonces en los conquistadores todos divididos en bandos y
+parcialidades; y el fallo que pronuncia sobre la conducta del Adelantado
+Cabeza de Vaca, nombre ilustre en los anales de la conquista, no est&aacute; de
+acuerdo con los hechos que nos han transmitido otros historiadores
+contemporaneos. Pero, prescindiendo de estos lunares, que todo lector
+prudente puede discernir, merecen cr&eacute;dito los datos que ha recogido; y
+solo la mencion que hace de tantos lugares, tribus, costumbres y
+acontecimientos, ha podido preservarlos del olvido, que ha devorado
+muchas otras memorias.</p>
+
+<p>Sea que fuese dotado de una imaginacion mas templada &oacute; de un juicio mas
+maduro; sea que, desconfiando de lo que otros decian, se ci&ntilde;eae &aacute;
+referir lo que &eacute;l mismo observaba, cierto es que se le debe considerar
+como el escritor mas circunspecto de su &eacute;poca.</p>
+
+<p>El idioma aleman, de que se vali&oacute; para redactar sus apuntes, y el latin
+en que fueron reproducidos, no eran los mas &aacute; prop&oacute;sito para
+generalizarlos: as&iacute; es que por cerca de dos siglos quedaron<span class='pagenum'><a name="Page_1" id="Page_1">[Página 1]</a></span> ignorados.
+Tambien contribuy&oacute; &aacute; este abandono el poco caso que hacian los espa&ntilde;oles
+de sus establecimientos en paises desprovistos de minas: su explotacion
+fu&eacute; por mucho tiempo el objeto exclusivo de la administracion de sus
+col&oacute;nias; y tan general era el prestigio que egercian en el p&uacute;blico
+estos ricos productos, que perverti&oacute; hasta el juicio de los
+historiadores, cuya admiracion se concentr&oacute; en los conquistadores del
+Per&uacute; y de M&eacute;jico.</p>
+
+<p>Sin embargo, ni fueron menores los riesgos, ni menos her&oacute;icos los
+sacrificios de los que invadieron los demas puntos de Am&eacute;rica: y para
+ponderar lo que cost&oacute; la ocupacion del Paraguay, basta seguir &aacute; Schmidel
+en la r&aacute;pida pero magistral ojeada que d&aacute; sobre los veinte a&ntilde;os que pas&oacute;
+en el Nuevo Mundo, rodeado de pueblos ind&oacute;mitos y de una naturaleza
+salvage.</p>
+
+<p>Cansado de tantos trabajos, solicit&oacute; y obtuvo licencia de volver &aacute; su
+patria; y escoltado por veinte indios <i>C&aacute;rios</i>, &oacute; Guaran&iacute;s, &uacute;nico fruto
+de su larga peregrinacion en Am&eacute;rica, atraves&oacute; el Guaira, para llegar
+mas pronto &aacute; San Vicente, donde esperaba hallar un buque para Europa.
+Este camino, que no conservaba mas huellas que las de Cabeza de Vaca,
+sobre ser impraticable por las asperezas del terreno, era defendido por
+enjambres de salvages que se anidaban en sus dilatados &eacute; impenetrables
+bosques. Poblaciones enteras salieron &aacute; disputarle el paso, y &aacute; todas
+opuso una valerosa resistencia, segundado por sus fieles compa&ntilde;eros, que
+&aacute; pesar de ser indios, defendieron &aacute; un europeo. Por fin lleg&oacute; al
+t&eacute;rmino suspirado de su viage, y tom&oacute; asiento en un buque portugues que
+lo llev&oacute; &aacute; Lisboa.</p>
+
+<p>Encargado por el Gobernador Martinez de Irala de poner en manos del Rey
+un parte detallado de las principales ocurrencias de su administracion,
+pas&oacute; &aacute; Sevilla, en donde se hallaba &aacute; la sazon el Emperador Carlos V: y
+en la audiencia que le concedi&oacute; aquel soberano, agreg&oacute; verbalmente otras
+noticias &aacute; las que contenia el informe de Irala. Este documento, muy
+importante para la hist&oacute;ria de nuestras provincias, si no se extravi&oacute;<span class='pagenum'><a name="Page_2" id="Page_2">[2]</a></span>
+en poder del Rey, deberia hallarse en Sevilla &oacute; Simancas, en el f&aacute;rrago
+de papeles hacinados en sus archivos.</p>
+
+<p>Libre ya Schmidel de todos sus compromisos, se embarc&oacute; para Amberes, de
+donde se restituy&oacute; al seno de su familia al cabo de veinte a&ntilde;os de
+ausencia.</p>
+
+<p class="s">PEDRO DE ANGELIS.</p>
+
+<p><i>Buenos Aires, 16 de Setiembre de 1836.</i><span class='pagenum'><a name="Page_3" id="Page_3">[3]</a></span></p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2>VIAGE AL RIO DE LA PLATA.</h2>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_I" id="CAPITULO_I"></a><a href="#toc">CAPITULO I.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la navegacion de Amberes &aacute; Espa&ntilde;a.</i></p>
+
+
+<p>El a&ntilde;o de 1534, sal&iacute; de Amberes embarcado para Espa&ntilde;a; llegu&eacute; &aacute; C&aacute;diz en
+14 dias, navegando 480 leguas, y v&iacute; en la costa una ballena de 35 pasos,
+de cuyo aceite se lle&ntilde;aron 30 toneles. Habia en el puerto 14 navios
+grandes prevenidos para ir al Rio de la Plata, 2,500 espa&ntilde;oles y 150
+alemanes, flamencos y sajones, con su Capitan General, D. Pedro de
+Mendoza, y 72 caballos &eacute; yeguas. Uno de estos navios era de Sebastian
+Noarto y Jacobo Belzar, en que iba Enrique Peyne, su factor, con
+mercaderias al Rio de la Plata, en el cual me embarqu&eacute; con cerca de 80
+alemanes y flamencos, bien armados. Salimos del puerto el dia de San
+Bartolom&eacute;, de 1534, con la armada, y llegamos &aacute; San Lucar, que dista 20
+leguas de Sevilla, donde nos detuvimos por lo tormentoso del mar.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_II" id="CAPITULO_II"></a><a href="#toc">CAPITULO II.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la navegacion desde Espa&ntilde;a &aacute; las Canarias.</i></p>
+
+
+<p>A primero de Setiembre, sosegado el tiempo, salimos de San Lucar, y
+llegamos &aacute; tres islas no muy distantes entre s&iacute;, llamadas<span class='pagenum'><a name="Page_4" id="Page_4">[4]</a></span> Tenerife,
+Gomera y Palma, que distan de San Lucar 200 leguas<a name="FNanchor_1_1" id="FNanchor_1_1"></a><a href="#Footnote_1_1" class="fnanchor">[1]</a>; muy abundantes de
+azucar: all&iacute; se dividi&oacute; la armada. Habitan estas islas espa&ntilde;oles con sus
+mugeres &eacute; hijos, y son del dominio del Rey. Estuvimos cuatro semanas con
+tres naves en la Palma, provey&eacute;ndonos de vituallas, hasta que vino &oacute;rden
+de D. Pedro de Mendoza para proseguir viage. Estaba en nuestra nave un
+pariente de D. Pedro, llamado D. Jorge de Mendoza, que se habia
+enamorado de la hija de un vecino de la Palma: pues habiendo el &uacute;ltimo
+dia levado anclas, sali&oacute; &aacute; tierra D. Jorge con doce compa&ntilde;eros, acerca
+de las doce de la noche, y la robaron, tray&eacute;ndola &aacute; la nave con una
+criada, sus vestidos, joyas y dinero; y ocultamente la metieron en
+nuestro navio, sin que el capitan Enrique Peyne supiese nada. Solo lo
+advirtieron las centinelas, que lo habian visto.</p>
+
+<p>Empezamos &aacute; navegar por la ma&ntilde;ana, y &aacute; las dos &oacute; tres leguas de viage,
+entr&oacute; tan recio temporal que nos volvimos al puerto y echamos las
+anclas. Enrique Peyne fu&eacute; en el bote &aacute; tierra, y queriendo tomarla, vi&oacute;
+30 hombres armados con escopetas y espadas, que querian prenderle: y
+conoci&eacute;ndolo sus marineros, le instaron &aacute; que no saliese &aacute; tierra.
+Procur&oacute; volverse &aacute; toda prisa, aunque menos de la que &eacute;l quisiera,
+porque le seguian en navichuelos los de tierra, amenaz&aacute;ndole. Al fin se
+libr&oacute; de ellos en otra nave mas cercana &aacute; tierra.</p>
+
+<p>Viendo los Canarios que no podian cogerle, hicieron tocar &aacute; rebato, y
+trageron dos tiros, que dispararon cuatro veces contra el navio mas
+cercano. El primero hizo pedazos una olla de agua, de cuatro &oacute; cinco
+arrobas; el segundo quebr&oacute; el &uacute;ltimo &aacute;rbol de la nave; el tercero hizo
+un agujero grande en el costado, y mat&oacute; &aacute; un hombre, y aunque erraron el
+cuarto, qued&oacute; muy maltratada la nave.</p>
+
+<p>Estaba surto en el puerto otro capitan que iba &aacute; M&eacute;jico, y &eacute;l en tierra
+con 150 hombres: el cual, habiendo sabido el robo de la muger, procuraba
+la paz entre nosotros y los de la ciudad, con que se les entregasen D.
+Jorge de Mendoza, la hija y la criada; y habiendo entrado el capitan
+Peyne y el gobernador de la isla en nuestro navio para egecutar lo
+pactado, D. Jorge les dijo, que aquella era su muger, y ella que su
+marido; y al punto se desposaron con gran dolor y tristeza del padre de
+la muchacha.</p>
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_5" id="Page_5">[5]</a></span></p>
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_III" id="CAPITULO_III"></a><a href="#toc">CAPITULO III.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la navegacion desde la Palma h&aacute;cia las islas Verdes &oacute; Hesp&eacute;rides, que llaman tambien de Cabo Verde.</i></p>
+
+
+<p>Dej&oacute; el capitan &aacute; D. Jorge en tierra con su muger, y reparado el navio
+como se pudo, navegamos &aacute; la isla de Santiago, sugeta al Rey de
+Portugal, &aacute; quien obedecen los negros: y dista de la Palma 200 leguas.
+All&iacute; estuvimos cinco dias, y proveimos nuevamente nuestro navio de pan,
+carne, agua y otras vituallas, y cosas necesarias &aacute; los navegantes.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_IV" id="CAPITULO_IV"></a><a href="#toc">CAPITULO IV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la navegacion desde las islas Verdes h&aacute;cia el Brasil.</i></p>
+
+
+<p>Volvi&eacute;ronse &aacute; juntar los 14 navios de toda la armada, y empez&oacute; &aacute;
+navegar; y al cabo de dos meses lleg&oacute; &aacute; una isla despoblada de seis
+leguas de ancho y largo, distante 500 leguas de Santiago,<a name="FNanchor_2_2" id="FNanchor_2_2"></a><a href="#Footnote_2_2" class="fnanchor">[2]</a> en que
+solamente habia p&aacute;jaros, pero en tanta multitud, que los matabamos &aacute;
+palos: estuvimos en ella tres dias. Hay en este mar peces que vuelan,
+ballenas y otros que se llaman <i>Schunbhut</i>,<a name="FNanchor_3_3" id="FNanchor_3_3"></a><a href="#Footnote_3_3" class="fnanchor">[3]</a> por un gran redondel que
+tiene cerca de la cabeza, con que da&ntilde;an mucho &aacute; los pescados con quienes
+pelean: es pez grande, de mucha fuerza, y que f&aacute;cilmente se irrita.
+Tambien hay en este mar peces <i>espadas</i>, que tienen en el hocico un
+hueso &aacute; modo de cuchillo; peces <i>sierras</i>, que le tienen &aacute; modo de
+sierra, y otros de varios g&eacute;neros muy grandes.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_V" id="CAPITULO_V"></a><a href="#toc">CAPITULO V.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Del rio llamado Janero.</i></p>
+
+
+<p>Llegamos despues &aacute; cierta isla llamada Rio Janero, donde los<span class='pagenum'><a name="Page_6" id="Page_6">[6]</a></span> franceses
+poblaron el a&ntilde;o de 1555 (entonces y ahora, del Rey de Portugal). Dista
+de la primera 200 leguas: llaman &aacute; sus indios Tup&iacute;s. Aqu&iacute; estuvimos 14
+dias, y entonces nuestro General, D. Pedro de Mendoza, por estar
+continuamente enfermo, encogido de nervios y muy d&eacute;bil, nombr&oacute; por su
+teniente &aacute; Juan Osorio,<a name="FNanchor_4_4" id="FNanchor_4_4"></a><a href="#Footnote_4_4" class="fnanchor">[4]</a> su hermano. Pero, poco despues de haber
+aceptado el cargo, fu&eacute; acusado de rebelion contra Mendoza: por lo cual,
+mand&oacute; &aacute; cuatro capitanes, que fueron; Juan de Oyolas, Juan Salazar,
+Jorge Lujan y L&aacute;zaro Salazar, le matasen &aacute; pu&ntilde;aladas y le sacasen &aacute; la
+plaza, para que todos le viesen muerto por traidor: y public&oacute; bando con
+pena de muerte, para que ninguno se alborotase por causa de Osorio,
+porque le sucederia lo mismo que &aacute; &eacute;l. En lo cual se procedi&oacute; sin motivo
+justo, porque Osorio era bueno, &iacute;ntegro, fuerte soldado, oficioso,
+liberal y muy querido de sus compa&ntilde;eros.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_VI" id="CAPITULO_VI"></a><a href="#toc">CAPITULO VI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Del Rio de la Plata &oacute; Paran&aacute;; el puerto de San Gabriel y los Charr&uacute;as.</i></p>
+
+
+<p>De aqu&iacute; partimos &aacute; buscar el Rio de la Plata<a name="FNanchor_5_5" id="FNanchor_5_5"></a><a href="#Footnote_5_5" class="fnanchor">[5]</a>, y llegamos &aacute; otro rio
+dulce, que llaman Paran&aacute;-guaz&uacute;: est&aacute; lejos este de la boca en que cae al
+mar, y tiene 42 leguas de ancho. Desde el Rio Janero &aacute; &eacute;l hay 215
+leguas. Aqu&iacute; llegamos al puerto de San Gabriel: ancoraron los 14 navios
+en el rio Paran&aacute;, y porque estaban distantes un tiro de bala, mand&oacute; el
+General D. Pedro de Mendoza, que sali&eacute;semos los soldados y demas gente &aacute;
+tierra, en los botes prevenidos para este efecto. As&iacute; llegamos
+felizmente al Rio de la Plata el a&ntilde;o de 1535, y hallamos all&iacute; un pueblo
+de indios de los que habia 2,000, llamados Charr&uacute;as, que no tienen mas
+comida que pesca y caza, y andan todos desnudos. Las mugeres solo traen
+un pa&ntilde;o delgado de algodon, desde la cintura &aacute; las rodillas. Todos
+huyeron al vernos, con sus mugeres y sus hijos; y Mendoza mand&oacute;
+volvi&eacute;semos<span class='pagenum'><a name="Page_7" id="Page_7">[7]</a></span> &aacute; embarcarnos para pasar &aacute; la otra parte del rio, que no
+tenia por all&iacute; mas anchura que ocho leguas.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_VII" id="CAPITULO_VII"></a><a href="#toc">CAPITULO VII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la ciudad de Buenos Aires y de los indios Querand&iacute;es.</i></p>
+
+
+<p>En este sitio hicimos una ciudad, &aacute; la que llamamos Buenos Aires,<a name="FNanchor_6_6" id="FNanchor_6_6"></a><a href="#Footnote_6_6" class="fnanchor">[6]</a> por
+lo saludables que eran los que all&iacute; corrian. Hallamos en esta tierra
+otro pueblo de casi 3,000 indios llamados Querand&iacute;es, con sus mugeres &eacute;
+hijos que andan como los Charr&uacute;as: nos trajeron carne y pescado. Estos
+Querand&iacute;es no tienen morada fija; vagan por la tierra como gitanos.
+Cuando caminan en verano (que suele ser &aacute; mas de 30 leguas), sino hallan
+agua, &oacute; la raiz de los cardos, que comida quita la sed, matan el ciervo
+&oacute; la fiera que encuentran, y beben la sangre; y sino lo hicieran, acaso
+murieran de sed. Catorce dias trajeron peces y carne al real, y porque
+faltaron uno, envi&oacute; Mendoza &aacute; Ruiz Galan, juez, y otros dos soldados &aacute;
+ellos (que estaban &aacute; cuatro leguas). Pero los indios los maltrataron y
+volvieron al real con tres heridos.</p>
+
+<p>Viendo Mendoza esto, y que Galan se mantenia con la gente, envi&oacute; &aacute; su
+hermano, D. Diego de Mendoza, con 300 soldados y 30 buenos caballos
+(entre los cuales iba yo): mand&aacute;ndole, que tomando el pueblo de los
+indios, los prendiese &oacute; matase &aacute; todos. Pero cuando llegamos ya tenian
+4,000 indios de sus amigos y familiares, de socorro.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_VIII" id="CAPITULO_VIII"></a><a href="#toc">CAPITULO VIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la batalla con los indios Querand&iacute;es.</i></p>
+
+
+<p>Queriendo atropellarlos, nos resistieron; peleando tan <span class='pagenum'><a name="Page_8" id="Page_8">[8]</a></span>furiosamente,
+que dieron muerte &aacute; D. Diego de Mendoza, &aacute; 6 hidalgos, y &aacute; cerca de 20
+soldados, de &aacute; pi&eacute; y &aacute; caballo. De los indios murieron cerca de 1,000.
+Pelearon fuerte y animosamente con sus arcos, y dardos, g&eacute;nero de
+lancilla, &aacute; modo de media lanza, con punta de pedernal aguzado, y tres
+puntas en forma de trisulco. Tienen unas bolas de piedra, atadas &aacute; un
+cordel largo, como las nuestras de artilleria<a name="FNanchor_7_7" id="FNanchor_7_7"></a><a href="#Footnote_7_7" class="fnanchor">[7]</a>: &eacute;chanlas &aacute; los pies de
+los caballos (&oacute; de los ciervos cuando cazan), hasta hacerlos caer; y con
+estas bolas mataron &aacute; nuestro capitan y &aacute; los hidalgos referidos; y &aacute;
+los de &aacute; pi&eacute;, con sus dardos: lo cual v&iacute; yo. Pero, no obstante su
+resistencia, los vencimos y entramos &aacute; su pueblo, aunque no podimos
+coger vivo ninguno, ni aun mugeres y ni&ntilde;os, porque antes de llegar los
+habian llevado &aacute; otro lugar. En el pueblo hallamos pieles de nutrias,
+mucho pescado, harina y manteca de peces. Detuv&iacute;monos tres dias en &eacute;l, y
+volvimos al real, dejando all&iacute; cien hombres, que en el interin pescasen
+con las redes de los indios para abastecer la gente; porque aquellas
+aguas son maravillosamente abundantes de pescado. Repart&iacute;ase para
+comida, &aacute; cada uno, tres onzas de harina, y cada tres dias, un pez; y si
+queria mas, habia de ir &aacute; pescarlo cuatro leguas de all&iacute;: dur&oacute; esta
+pesca dos meses.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_IX" id="CAPITULO_IX"></a><a href="#toc">CAPITULO IX.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la poblacion de Buenos Aires, y hambre que se padecia.</i></p>
+
+
+<p>Vueltos &aacute; nuestro real, fu&eacute; dividida la gente para la obra de la ciudad
+y la guerra, aplicando &aacute; cada uno &aacute; oficio conveniente. Empez&oacute; &aacute;
+edificarse la ciudad, y &aacute; levantarse al rededor una cerca de tierra de
+tres pies de ancho, y una lanza de alto; pero lo que se hacia hoy se
+caia ma&ntilde;ana: y dentro de ella una casa fuerte para el Gobernador.
+Padecian todos tan gran miseria que muchos morian de hambre, ni eran
+bastantes &aacute; remediarla los caballos. Aumentaba esta angustia haber ya
+faltado los gatos, ratones, culebras y otros animalejos inmundos con que
+solian templarla, y se comieron hasta los zapatos y otros cueros.
+Entonces fu&eacute; cuando tres espa&ntilde;oles se comieron secretamente un caballo
+que habian hurtado: y habi&eacute;ndose sabido,<span class='pagenum'><a name="Page_9" id="Page_9">[9]</a></span> confesaron atormentados el
+hurto, y fueron ahorcados; y por la noche fueron otros tres espa&ntilde;oles, y
+les cortaron los muslos y otros pedazos de carne, por no morir de
+hambre. Otro espa&ntilde;ol, habiendo fallecido un hermano suyo, se le
+comi&oacute;.<a name="FNanchor_8_8" id="FNanchor_8_8"></a><a href="#Footnote_8_8" class="fnanchor">[8]</a></p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_X" id="CAPITULO_X"></a><a href="#toc">CAPITULO X.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la navegacion de algunos por el Rio la Plata arriba.</i></p>
+
+
+<p>Viendo el Gobernador que la gente no podia mantenerse all&iacute;, mand&oacute; armar
+cuatro bergantines con 40 hombres cada uno, y tres botes &oacute; embarcaciones
+menores, y juntar el pueblo y &aacute; Jorge Lujan, que con 350 hombres subiese
+por el rio arriba &aacute; reconocer los indios y buscar bastimento. Pero los
+indios habi&eacute;ndonos sentido, quemaron con sus pueblos toda la comida y
+cuanto podia servirnos de alivio, y se huyeron: sin embargo tragimos &aacute;
+Buenos Aires alguna poca, que se nos repartia &aacute; onza y media de pan de
+racion; mas como era tan corta, muri&oacute; de hambre la mitad de la gente en
+este viage. Admir&oacute;se el General de ver tan poca gente, hasta que supo
+los motivos referidos que le cont&oacute; Jorge Lujan.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XI" id="CAPITULO_XI"></a><a href="#toc">CAPITULO XI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Del sitio, toma y quema de la ciudad de Buenos Aires.</i></p>
+
+
+<p>Estuvimos juntos un mes en Buenos Aires, con gran necesidad, esperando
+se previniesen las naves: en cuyo intermedio se pusieron sobre la ciudad
+23,000 indios valientes, cuyo n&uacute;mero componian las cuatro naciones
+Querand&iacute;es, Bartenes, Charr&uacute;as y Timb&uacute;es, con intencion de acabarnos.
+Unos envistieron &aacute; la ciudad para entrarla, otros arrojaban flechas de
+ca&ntilde;as encendidas sobre las casas, que cuyos techos estaban<span class='pagenum'><a name="Page_10" id="Page_10">[10]</a></span> cubiertas de
+paja, excepto la del General que era de piedra, y lograron quemar
+enteramente toda la ciudad. Disparadas las flechas, empiecen &aacute;
+encenderse por la punta, y encendidas y arrojadas, no se apagan, antes
+queman las casas en que pegan, y abrasan lo que tocan.</p>
+
+<p>Tambien nos quemaron en esta funcion los indios cuatro navios grandes,
+que estaban en el mar &aacute; media legua del puerto; y la gente de ellos,
+viendo el gran tumulto de indios, se pas&oacute; &aacute; otros tres que no estaban
+lejos, y se hallaban abastecidos de bombardas. Previni&eacute;ronse &aacute; la
+defensa, y viendo quemarse las cuatro naves, dispararon tantas balas
+contra los indios que iban &aacute; quemarlos, que temiendo las violencias de
+los tiros, se retiraron; dejando en quietud &aacute; los cristianos, de los
+cuales murieron, en estos trances, un alferez y treinta mas. Esto
+sucedi&oacute; el dia de San Juan Evangelista, de 1535.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XII" id="CAPITULO_XII"></a><a href="#toc">CAPITULO XII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>H&aacute;cese rese&ntilde;a de la gente, y se fabrican n&aacute;os para pasar adelante.</i></p>
+
+
+<p>Pasado lo referido, se meti&oacute; toda la gente en las naves, y el Adelantado
+D. Pedro de Mendoza nombr&oacute; &aacute; Juan de Oyolas por Capitan general, con el
+gobierno universal del pueblo. Pas&oacute; revista, y solo hall&oacute; 560 espa&ntilde;oles,
+de 2,500 que habian salido de Espa&ntilde;a: los demas habian muerto, y la
+mayor parte de hambre.</p>
+
+<p>Mand&oacute; Oyolas fabricar prontamente ocho bergantines y algunos botes, y
+dejando 160 espa&ntilde;oles en guarda de los cuatro navios grandes, y por su
+capitan &aacute; Juan Romero, con racion de un cuarteron de pan para un a&ntilde;o, y
+que si mas quisiesen, lo buscasen, se embarc&oacute; con 400 hombres.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XIII" id="CAPITULO_XIII"></a><a href="#toc">CAPITULO XIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Como subieron navegando por el rio Paran&aacute; &oacute; de la Plata, con los 400 soldados.</i></p>
+
+
+<p>Llev&oacute; Juan de Oyolas con los 400 soldados al Adelantado <span class='pagenum'><a name="Page_11" id="Page_11">[11]</a></span>D. Pedro de
+Mendoza: naveg&oacute; en los bergantines y las embarcaciones peque&ntilde;as por el
+rio Paran&aacute; arriba, y &aacute; los dos meses, &aacute; distancia de 84 leguas, dimos
+con pueblos de indios, que &aacute; cuatro leguas conocieron nuestra llegada:
+ll&aacute;manlos Timb&uacute;es, y nosotros <i>Buena Esperanza</i>. Vinieron de paz cerca
+de 400, que habitan una isla, en canoas, que en cada una cabr&aacute;n 16
+indios, y nos recibieron muy bien. D. Pedro de Mendoza di&oacute; al cacique
+que los indios llamaban Chera-guaz&uacute;, una camisa, un bonete colorado, una
+hoz y otras cosillas; que las tom&oacute; gustoso y nos llev&oacute; &aacute; su pueblo, y
+nos di&oacute; caza y pesca en abundancia, de que recibimos grande contento;
+porque si el viage hubiera durado diez dias mas, todos hubi&eacute;ramos
+perecido de hambre, como habia sucedido &aacute; 50 de los embarcados. Estos
+indios Timb&uacute;es traen, en ambos lados de la nariz, embutida una
+estrellita de piedra blanca y azul: son grandes y altos; las indias,
+mozas y viejas, fe&iacute;simas; las caras heridas y sangrientas, y desnudas,
+excepto un pa&ntilde;o de algodon que las cubre desde la cintura &aacute; las
+rodillas. No tienen estos pueblos, ni han tenido jamas otra comida que
+caza y pesca: ser&aacute;n 15,000 indios de guerra &oacute; mas. Sus canoas son de
+&aacute;rboles de 80 pies de largo y tres de ancho, y las navegan con remos
+(sin yerro), al modo de los pescadores de Alemania.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XIV" id="CAPITULO_XIV"></a><a href="#toc">CAPITULO XIV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Volviendo &aacute; Espa&ntilde;a D. Pedro de Mendoza, muere en el viage.</i></p>
+
+
+<p>Cuatro a&ntilde;os estuvimos en aquel pueblo, pero nuestro Adelantado D. Pedro
+de Mendoza<a name="FNanchor_9_9" id="FNanchor_9_9"></a><a href="#Footnote_9_9" class="fnanchor">[9]</a>, se hallaba tan enfermo que no podia mover pi&eacute; ni mano:
+por lo cual, as&iacute; como por haber gastado mas de 40,000 ducados efectivos
+en esta jornada, se volvi&oacute; &aacute; Buenos Aires en dos de los cuatro
+bergantines, con 50 soldados, y desde all&iacute; &aacute; Espa&ntilde;a: donde no lleg&oacute;, por
+haber muerto miserablemente &aacute; la mitad del camino; y en su testamento
+mand&oacute; se enviase mas gente al Rio de la Plata, con bastimentos,
+mercaderias y otras cosas necesarias, como lo habia ofrecido antes de
+partir. Y habiendo llegado &aacute; Espa&ntilde;a los dos bergantines, enviaron los
+ministros del Rey dos barcadas de gente, con lo demas que habian
+dispuesto.</p>
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_12" id="Page_12">[12]</a></span></p>
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XV" id="CAPITULO_XV"></a><a href="#toc">CAPITULO XV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Alonso Cabrera es enviado desde Espa&ntilde;a al Rio de la Plata.</i></p>
+
+
+<p>Iba por capitan de estos dos navios Alonso Cabrera,<a name="FNanchor_10_10" id="FNanchor_10_10"></a><a href="#Footnote_10_10" class="fnanchor">[10]</a> que traia 200
+espa&ntilde;oles y bastimento para dos a&ntilde;os. Lleg&oacute; &aacute; Buenos Aires, donde aun
+estaban los 100 hombres que dejamos el a&ntilde;o de 1539. Pas&oacute; despues &aacute; la
+isla de los Timb&uacute;es; dispuso con Juan de Oyolas despachase un navio &aacute;
+Espa&ntilde;a, segun la &oacute;rden que traia del Consejo de Indias, con relacion
+copiosa de la calidad de estas tierras y gentes, sus pueblos y otras
+circunstancias. P&uacute;sose Juan de Oyolas de acuerdo con Alonso Cabrera,
+Domingo Martinez de Irala y los demas capitanes, para pasar muestra, y
+se hall&oacute; tener 550 soldados, incluidos los que habian llegado
+nuevamente: resolvieron dejar 150 en los Timb&uacute;es, (porque no cabian en
+las naves), y por su capitan y gobernador &aacute; Carlos Dubrin, que habia
+sido page del Rey.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XVI" id="CAPITULO_XVI"></a><a href="#toc">CAPITULO XVI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Prosiguen la navegacion al rio Paran&aacute; arriba, h&aacute;cia Coronda.</i></p>
+
+
+<p>En ocho bergantines metieron los 400 hombres restantes, y salimos del
+puerto de Buena Esperanza, rio Paran&aacute; arriba: buscamos otro rio, que se
+llamaba Paraguay, de que teniamos noticia, y cuyas riberas estaban
+pobladas de indios C&aacute;rios, con abundancia de maiz, manzanas y raices (de
+que hacian vino), de peces, carne, ovejas, tan grandes como mulos, de
+ciervos, puercos, avestruces, gallinas y ganzos, de que se tratar&aacute; en el
+cap. 20. Habiendo navegado cuatro leguas, llegamos el primer dia &aacute; la
+nacion Coronda. Sus indios son altos, y traen cerca de las narices unas
+piedrecillas, y las indias andan como las que ya se ha dicho. Son
+semejantes &aacute; los Timb&uacute;es, y habitar&aacute;n estas islas hasta 12,000 de
+guerra: manti&eacute;nense de caza y pesca. Tienen gran abundancia de<span class='pagenum'><a name="Page_13" id="Page_13">[13]</a></span> pieles
+de nutrias: rescataron de todo lo que tenian, por cuentas, vidrios,
+espejos, peines, cuchillos y anzuelos. All&iacute; estuvimos dos dias, y nos
+dieron dos indios C&aacute;rios que habian cautivado, para que nos serviesen de
+guias &eacute; int&eacute;rpretes.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XVII" id="CAPITULO_XVII"></a><a href="#toc">CAPITULO XVII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Llegamos &aacute; los Galgaisi y Macurendas.</i></p>
+
+
+<p>Proseguimos nuestro viage; llegamos &aacute; otra nacion llamada
+<i>Galgaisi</i>,<a name="FNanchor_11_11" id="FNanchor_11_11"></a><a href="#Footnote_11_11" class="fnanchor">[11]</a> que podia poner 40,000 indios de guerra. Traen tambien
+sus indios dos piedrecillas junto &aacute; la nariz, como los Corondas; y son
+de la misma lengua que los Timb&uacute;es: distan 30 leguas de su isla. Habitan
+sus indios en la orilla de una laguna de seis leguas de largo y cuatro
+de ancho, situada &aacute; la izquierda del rio Paran&aacute;. All&iacute; estuvimos cuatro
+dias, en los cuales nos regalaron los indios con lo que tenian, y los
+correspondimos. Despues no hallamos indios en 18 dias, y llegados al rio
+que corre por la misma tierra, encontramos gran n&uacute;mero de ellos juntos,
+llamados <i>Macurendas</i><a name="FNanchor_12_12" id="FNanchor_12_12"></a><a href="#Footnote_12_12" class="fnanchor">[12]</a>. Estos no tienen mas comida que pescados y
+poca caza; y habr&aacute; 18,000 de guerra, con gran n&uacute;mero de canoas.
+Recibi&eacute;ronnos, segun su costumbre, de paz, y nos dieron de lo que tenian
+liberalmente. Habitan &aacute; la derecha del rio Paran&aacute;: tienen diversa lengua
+de los antecedentes; son altos y de buena proporcion, y sus mugeres
+fe&iacute;simas. En cuatro dias que estuvimos all&iacute;, hallamos en tierra cerca de
+la orilla, una grandisima y monstruosa serpiente de 45 pies de largo,
+del grueso de un hombre: negra, con pintas leonadas y rojas,<a name="FNanchor_13_13" id="FNanchor_13_13"></a><a href="#Footnote_13_13" class="fnanchor">[13]</a> de que
+los indios se admiraron por no haberla visto mayor: mat&aacute;mosla de un
+balazo. Decian los indios que les habia hecho grandes da&ntilde;os; porque
+cuando se ba&ntilde;aban, esta y otras de su especie, les rodeaban el cuerpo
+con la cola, y hundi&eacute;ndolos en el agua, sin saber los indios lo<span class='pagenum'><a name="Page_14" id="Page_14">[14]</a></span> que les
+sucedia, se los comian. Med&iacute; esta serpiente con mucho cuidado, y
+dividida despues por los indios en pedazos, se la llevaron &aacute; sus casas,
+y se la comieron cocida y asada.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XVIII" id="CAPITULO_XVIII"></a><a href="#toc">CAPITULO XVIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De como llegamos &aacute; los Zemais Salvaiscos, y Mepenes.</i></p>
+
+
+<p>Volvimos &aacute; embarcarnos, y &aacute; los cuatro dias, navegadas 16 leguas,
+llegamos &aacute; la nacion llamada <i>Zemais Salvaiscos</i><a name="FNanchor_14_14" id="FNanchor_14_14"></a><a href="#Footnote_14_14" class="fnanchor">[14]</a>; sus indios son
+peque&ntilde;os y gordos: se sustentan de pesca, caza y miel. Andan todos
+desnudos hombres y mugeres: tienen guerra con los <i>Macurendas</i>. Habia
+cinco dias que estaban al rio &aacute; pescar, y &aacute; hacer guerra &aacute; sus enemigos,
+porque ellos viven 20 leguas de tierra adentro, por no ser sorprendidos:
+andan al modo de nuestros ladrones. Tienen 2,000 indios de guerra; y por
+tener poco bastimento solo estuvimos un dia con ellos. La carne que
+comen es de ciervos, puercos, avestruces y conejos, que, excepto en la
+cola, se parecen &aacute; los gatos.</p>
+
+<p>De aqu&iacute; navegamos &aacute; los indios Mepenes, que viven esparcidos, ocupando
+40 leguas de pa&iacute;s en cuadro, y pueden juntarse por mar y tierra en dos
+dias, 10,000 indios de guerra; y es mayor el n&uacute;mero de canoas, de las
+cuales en cada una, caben 20 indios. Este pueblo nos recibi&oacute; de guerra
+con 500 canoas: matamos muchos indios con los arcabuces, retir&aacute;ndose
+esparcidos una legua de las naves, porque nunca habian visto cristianos.
+Pasamos &aacute; sus casas: no conseguimos nada, porque cerca de su pueblo se
+rezumaban de una legua aguas tan hondas, que ni pudimos seguirlos, ni
+hacer mas que quemarles 250 canoas que les tomamos: y temiendo que
+envistiesen nuestras n&aacute;os, volvimos &aacute; ellas. Estos indios Mepenes solo
+pelean en agua, y est&aacute;n de los <i>Zemais Salvaiscos</i> 95 leguas.<span class='pagenum'><a name="Page_15" id="Page_15">[15]</a></span></p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XIX" id="CAPITULO_XIX"></a><a href="#toc">CAPITULO XIX.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Del rio Paraguay y de los pueblos Curumias y Agaces.</i></p>
+
+
+<p>Proseguimos nuestra navegacion ocho dias, y dimos en un rio, y despues
+en el pueblo de los Curumias, que es de muchos indios que se mantienen
+de caza y pesca, y hacen vino de la algarroba,<a name="FNanchor_15_15" id="FNanchor_15_15"></a><a href="#Footnote_15_15" class="fnanchor">[15]</a> (que llaman los
+alemanes <i>joannesbrot</i>). Este pueblo procur&oacute; servirnos en todo, y nos
+di&oacute; cuanto necesit&aacute;bamos con mucho agrado, en tres dias que all&iacute;
+estuvimos. Hombres y mugeres de grandes estaturas: los unos traen en la
+nariz un agugerillo, en que por galanura se ponen una pluma de papagayo;
+y las otras se pintan la cara con raices azules, que nunca se quitan, y
+traen un pa&ntilde;o de algodon desde la cintura &aacute; las rodillas. Distan de los
+Mepenes 40 leguas.</p>
+
+<p>De all&iacute; fuimos &aacute; los Agaces, que tambien se mantienen de caza y pesca.
+Indios &eacute; indias son altos, y estas se pintan y cubren como las
+antecedentes. Recibi&eacute;ronnos de guerras, queriendo estorbarnos el viage;
+y no pudiendo reducirlos &aacute; razon, peleamos con ellos en agua y tierra, y
+matamos &aacute; muchos: de los nuestros murieron 15. No les tomamos nada,
+porque al tiempo de pelear habian retirado mugeres &eacute; hijos, y escondido
+los bastimentos y cuanto tenian. Estos Agaces son obstinados guerreros
+en agua, en tierra no. Diremos despues lo que sucedi&oacute;: su pueblo dista
+de los Curumias 35 leguas. Est&aacute; situado cerca del rio <i>Jepido</i>,<a name="FNanchor_16_16" id="FNanchor_16_16"></a><a href="#Footnote_16_16" class="fnanchor">[16]</a> que
+del otro lado tiene el rio Paraguay, que baja de las monta&ntilde;as del Per&uacute;,
+cerca de los Xarayes.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XX" id="CAPITULO_XX"></a><a href="#toc">CAPITULO XX.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De los pueblos C&aacute;rios.</i></p>
+
+
+<p>Desde estos pueblos pasamos &aacute; los de los C&aacute;rios, que est&aacute;n &aacute; 50 leguas
+de los Agaces, donde hallamos mucho maiz y algodon.<span class='pagenum'><a name="Page_16" id="Page_16">[16]</a></span> Comen los indios
+las raices batatas, que saben &aacute; manzanas, y la mandioca, que sabe &aacute;
+casta&ntilde;as, de que hacen cerveza (<i>mandel-bee-re</i>). Tienen tambien peces,
+carnes, puercos, avestruces, ovejas indianas, tan grandes como mulos,
+cabras, gallinas, conejos, y otras cosas de este g&eacute;nero. Hay miel en
+abundancia, de que hacen tambien vino, coci&eacute;ndola.</p>
+
+<p>Es tan dilatada la tierra habitada por los C&aacute;rios, que tiene 300 leguas
+de ancho y largo. Los indios son peque&ntilde;os y gordos, y mas trabajadores
+que los demas. Traen un agugerillo en los labios, y en &eacute;l un cristal
+leonado, que llaman en su idioma <i>tembet&aacute;</i>, de dos palmos de largo, y
+del grueso de un ca&ntilde;on de ganzo: andan desnudos como las indias. Usase
+entre ellos vender los padres &aacute; las hijas, los maridos &aacute; las mugeres, y
+algunas veces los hermanos &aacute; las hermanas; y el valor de una india es
+una camiseta &oacute; cuchillo, &oacute; hocecilla, &oacute; cosa semejante. Comen carne,
+aunque sea humana, si pueden adquirirla. Matan &aacute; los cautivos en guerra,
+sean hombres &oacute; mugeres, mozos &oacute; viejos, y los asesinan como nosotros los
+puercos. Conservan por algunos a&ntilde;os una india, recomendable en edad y
+traza, pero sino se acomoda &aacute; los deseos de todos, la matan y comen en
+convite, tan c&eacute;lebre como el de nuestras bodas; mas si d&aacute; gusto &aacute; todos,
+y llega &aacute; vieja, la guardan hasta que ella se muere. Hacen estos C&aacute;rios
+mas largos viages que los demas indios del Rio de la Plata. Son feroces
+en la guerra, y tienen sus poblaciones y fortalezas cerca del rio, en
+parages altos.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXI" id="CAPITULO_XXI"></a><a href="#toc">CAPITULO XXI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la ciudad de Lambar&eacute;, y como fu&eacute; sitiada y rendida.</i></p>
+
+
+<p>La ciudad de estos indios, que llaman estos moradores Lambar&eacute;, est&aacute;
+rodeada de dos cercas de palos, del grueso de un hombre, puestos de doce
+en doce pasos, hincados en la tierra; quedando fuera tanto como la
+altura de un hombre con la espada y brazo levantados; y &aacute; quince pasos
+tenian hechos fosos y hoyos de tres estados de hondo, cubiertos con
+ramas y tierra, y en medio de cada uno, una lanza fijada, aguda. Este
+aparato es para coger &aacute; los cristianos, porque dejando Juan de Ay&oacute;las 60
+hombres en guarda de los bergantines,<span class='pagenum'><a name="Page_17" id="Page_17">[17]</a></span> fu&eacute; en contra la ciudad, en
+&oacute;rden, con 300 soldados bien prevenidos, y llegando &aacute; un tiro de bala
+del eg&eacute;rcito de los indios, que eran 4,000 armados con arcos y flechas,
+nos enviaron &aacute; decir que nos volvi&eacute;semos &aacute; las naves, y nos darian
+bastimento y lo demas que necesit&aacute;semos para volver &aacute; nuestra tierra
+cuanto antes. Despreciamos esta oferta, por ser muy &aacute; prop&oacute;sito este
+provincia para nosotros, por la abundancia de bastimentos, y
+especialmente porque en cuatro a&ntilde;os continuos no habiamos comido pan,
+sino carne y pescado solamente, y muchas veces escas&iacute;simamente.
+Empezaron los C&aacute;rios &aacute; disparar contra nosotros, y no quisimos hacerles
+mal, sino darles &aacute; entender que queriamos ser sus amigos: no quisieron
+aquietarse por no haber experimentado nuestras espadas ni los arcabuces.
+Acerc&aacute;monos y disparamos la artilleria, &aacute; cuyo estruendo y estrago,
+viendo que caian tantos muertos sin saber de que, y las disformes
+heridas y agugeros en sus cuerpos, espantados con gran temor, huyeron
+tumultariarmente, cayendo unos sobre otros en los hoyos, mas de 300,
+d&aacute;ndose gran prisa &aacute; meterse en su pueblo.</p>
+
+<p>Sitiamos la ciudad, y se defendieron los indios fuertemente, hasta el
+tercero dia, matando 16 espa&ntilde;oles: pero temiendo el da&ntilde;o de sus mugeres
+&eacute; hijos que tenian consigo, pidieron perdon y las vidas, y se entregaron
+&aacute; nuestra voluntad, ofreciendo hacer lo que les mand&aacute;semos, y admitimos
+la paz. Regalaron al capitan Oyolas con siete indias, la mayor de 18
+a&ntilde;os, y seis ciervos, rog&aacute;ndole que nos qued&aacute;semos con ellos. A los
+soldados dieron dos indias para que los sirviesen, y comida y otras
+cosas necesarias: y de este modo quedamos amigos. Entr&oacute;se al pueblo el
+dia de la Asumpcion, del a&ntilde;o de 1539, y le dimos el nombre del dia, y
+as&iacute; se llama hoy.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXII" id="CAPITULO_XXII"></a><a href="#toc">CAPITULO XXII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>H&aacute;cese un castillo en Lambar&eacute;, con el nombre de la Asumpcion; y los C&aacute;rios, con socorro de los cristianos, van contra los Agaces.</i></p>
+
+
+<p>Mand&oacute;se despues &aacute; los C&aacute;rios que hiciesen una gran casa de piedra,
+tierra y madera, para seguridad y defensa de los cristianos, en caso de
+alzarse los indios. Estuvimos aqu&iacute; dos meses.<span class='pagenum'><a name="Page_18" id="Page_18">[18]</a></span></p>
+
+<p>Ofrecieron tambien los C&aacute;rios ayudarnos en la guerra, y que si era
+contra los Agaces, (que distan 30 leguas de ellos, y cerca de 334 de la
+isla de Buena Esperanza, poblada de Timb&uacute;es), que darian 18,000 indios.
+Con lo cual dispuso nuestro capitan 300 espa&ntilde;oles, y baj&oacute; con ellos y
+los C&aacute;rios el rio Paraguay 30 leguas, hasta el pueblo de los Agaces, que
+estaban durmiendo en el sitio que les habiamos dejado. Reconoci&eacute;ronlo
+los C&aacute;rios, &eacute; improvisamente dieron sobre ellos, entre 3 y 4 de la
+ma&ntilde;ana, y mataron &aacute; todos sus enemigos, viejos y mozos, segun la
+costumbre que tienen cuando quedan victoriosos.</p>
+
+<p>Tomamos despues cerca de 500 canoas: quem&aacute;mos todos los pueblos donde
+llegamos, haciendo otros da&ntilde;os. Al cabo de un mes vinieron algunos
+Agaces, que no se habian hallado en el estrago por estar lejos de esta
+tierra, pidiendo perdon. El capitan se lo concedi&oacute;, segun la &oacute;rden del
+Rey, y los admiti&oacute; de paz, como debia hacerlo; aunque la pidiesen
+tercera vez, porque solo si se rebelasen despues, quedaban esclavos
+perpetuos.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXIII" id="CAPITULO_XXIII"></a><a href="#toc">CAPITULO XXIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Quedan los soldados en la Asumpcion; reconocen el sitio y condicion de la tierra, y suben por el rio mas arriba.</i></p>
+
+
+<p>En seis meses que estuvimos en esta ciudad, nos reparamos con la
+quietud, y en tanto nuestro capitan Oyolas se inform&oacute; de los Payagu&aacute;s
+que est&aacute;n poblados cerco de 100 leguas de la Asumpcion, &aacute; las riberas
+del rio Paraguay, segun le dijeron los C&aacute;rios; y que su principal
+alimento era caza y pesca, y tambien tenian algarroba de que hacian
+harina que comian junto con el pescado, y vino tan dulce como nuestro
+mosto. Entonces mand&oacute; Oyolas cargar cinco navios de maiz, y prevenirlos
+de todas las cosas necesarias, y dar &aacute; los marineros cuanto habian
+menester para el buen suceso del viage, que &aacute; los dos meses meditaba.
+Primero queria hacer guerra &aacute; los indios Payagu&aacute;s, y despues &aacute; los
+Caracar&aacute;s. Asistian &aacute; todo los C&aacute;rios con mucho cuidado y sumision, y
+prometian obedecer fielmente en todos los puntos las &oacute;rdenes del
+capitan.<span class='pagenum'><a name="Page_19" id="Page_19">[19]</a></span></p>
+
+<p>Ordenado as&iacute; lo referido, y prevenida la nave de todo, escogi&oacute; el
+capitan 300 soldados, los mejor armados y compuestos, y dej&oacute; 100 en la
+ciudad de la Asumpcion. Navegando siempre rio arriba, &aacute; las cinco leguas
+llegamos &aacute; un pueblezuelo, cuyos indios trageron carne, gallinas,
+ganzos, ovejas y avestruces; y llegando al &uacute;ltimo pueblo de los C&aacute;rios,
+llamado Itatin, distante 80 leguas de la Asumpcion, nos dieron sus
+indios bastimentos y otras cosas con que nos socorrimos.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXIV" id="CAPITULO_XXIV"></a><a href="#toc">CAPITULO XXIV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Del monte de San Fernando y Peyagu&aacute;s.</i></p>
+
+
+<p>De all&iacute; llegamos al monte llamado San Fernando, semejante al que llaman
+<i>Bogemberg</i><a name="FNanchor_17_17" id="FNanchor_17_17"></a><a href="#Footnote_17_17" class="fnanchor">[17]</a>, y dimos con los indios Payagu&aacute;s, &aacute; 12 leguas de Itatin:
+recibi&eacute;ronnos de paz, aunque fingida como se conoci&oacute; despues,
+llev&aacute;ndonos &aacute; sus casas, y nos regalaron con pescados, carnes,
+algarrobas, &oacute; <i>Pan de Juan</i>; as&iacute; estuvimos nueve dias. H&iacute;zoles preguntar
+el capitan si conocian la nacion llamada Xarayes; respondieron que
+habian oido; que habitaba lejos en una provincia rica de oro y plata,
+pero que no habian visto nunca indio alguno de ella: y por relacion de
+otros, a&ntilde;adian, que eran tan s&aacute;bios como los cristianos, y que abundaban
+en maiz, cazab&iacute; &oacute; mandioca, mandub&iacute;s, batatas y otras raices; de carne
+de ovejas &oacute; antas, animales semejantes &aacute; los asnos, que tienen los pies
+como de vaca, el pellejo grueso; de conejos, ciervos, ganzos y gallinas,
+y otras cosas de que despues supimos lo cierto.</p>
+
+<p>Pidi&oacute; guias el capitan &aacute; los Payagu&aacute;s, para ir &aacute; aquella provincia, y se
+ofrecieron prontos; y al punto dispuso su capitan 300 indios que fuesen
+con nosotros, y nos llevasen comida y otras cosas. Public&oacute; nuestro
+capitan el viage dentro de cuatro dias, mandando se proveyesen todos de
+lo necesario para esta empresa: deshizo tres naves, y dej&oacute; &aacute; 50
+cristianos en las dos, con &oacute;rden de que estuviesen<span class='pagenum'><a name="Page_20" id="Page_20">[20]</a></span> all&iacute;.<a name="FNanchor_18_18" id="FNanchor_18_18"></a><a href="#Footnote_18_18" class="fnanchor">[18]</a> Cuatro
+meses esper&aacute;ndole, y si no volviese en aquel t&eacute;rmino, se retirasen &aacute; la
+Asumpcion: estuvimos seis meses esperando sin saber nada de Juan de
+Oyolas, y por faltarnos el bastimento, fu&eacute; preciso volvernos con Domingo
+de Irala, que habia quedado por nuestro capitan, &aacute; la ciudad de la
+Asumpcion, como nuestro capitan habia mandado.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXV" id="CAPITULO_XXV"></a><a href="#toc">CAPITULO XXV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Juan de Oyolas llega &aacute; la tierra de los Naper&uacute;s y Samocosis, y es muerto &aacute; la vuelta con todos los cristianos.</i></p>
+
+
+<p>Partido Juan de Oyolas con los 300 espa&ntilde;oles y 300 indios, lleg&oacute; &aacute; los
+Naper&uacute;s, amigos y aliados de los Payagu&aacute;s, que se mantenian de caza y
+pesca. Es nacion populosa, y de ella tomo algunos indios Oyolas para
+guias, porque habia de caminar por entre varias naciones, como lo hizo
+lleno de trabajos y falta de todo: muchos le resistian con las armas, y
+le mataron la mitad de la gente. Lleg&oacute; &aacute; los indios Samocosis, y no pudo
+pasar adelante; y dejando tres espa&ntilde;oles enfermos con estos indios,
+precisado de los trabajos, se volvi&oacute; con todos los suyos. Descanz&oacute; Juan
+de Oyolas con su gente, fatigada del camino, tres dias en Napero, y
+aunque venia bueno, entendieron los indios que no traia municiones y
+armas, por lo cual trataron los Naper&uacute;s y los Payagu&aacute;s, de matarlos, y
+lo consiguieron: pues habiendo partido de Napero, Oyolas con sus
+cristianos para ir &aacute; los Payagu&aacute;s, estando casi en medio del camino, di&oacute;
+de improviso sobre ellos gran multitud de estas dos naciones,
+(escondidas en destinado bosque para esta traicion, por donde habian de
+pasar); y como perros rabiosos dieron muerte al capitan y &aacute; sus
+soldados, sanos y enfermos, sin que escapase ninguno.<span class='pagenum'><a name="Page_21" id="Page_21">[21]</a></span></p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXVI" id="CAPITULO_XXVI"></a><a href="#toc">CAPITULO XXVI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Viendo muerto su Capitan, eligen los espa&ntilde;oles en su lugar &aacute; Domingo Martinez de Irala.</i></p>
+
+
+<p>Supimos la traicion de los Payagu&aacute;s, por un indio<a name="FNanchor_19_19" id="FNanchor_19_19"></a><a href="#Footnote_19_19" class="fnanchor">[19]</a> que habia sido
+esclavo de Oyolas, el cual huy&oacute; de los enemigos por saber la lengua:
+pero no le dimos entero cr&eacute;dito, aunque contaba todo lo que habia
+sucedido, desde el principio hasta el fin del lance lastimoso. As&iacute;
+estuvimos un a&ntilde;o en la ciudad de la Asumpcion, sin saber de nuestra
+gente otra cosa que lo referido, y lo que los C&aacute;rios contaban al capitan
+Irala, y ser p&uacute;blica fama que los Payagu&aacute;s y Naper&uacute;s le habian muerto.
+Mas para asegurarnos, queriamos oirlo de la boca de alguno de los
+Payagu&aacute;s.</p>
+
+<p>Dos meses despues, algunos C&aacute;rios prendieron dos Payagu&aacute;s, y los
+trageron al capitan: y pregunt&aacute;ndoles si habian ayudado &aacute; dar muerte &aacute;
+los nuestros, lo negaron, diciendo que nuestro capitan aun no habia
+vuelto con los suyos &aacute; su provincia. Di&oacute;seles tormento, y confesaron la
+verdad, y lo que queda referido en el cap&iacute;tulo antecedente; mand&aacute;ndolos
+quemar el capitan atados &aacute; un palo, rodeado de una gran hoguera.
+Entonces elegimos por capitan al referido Irala, hasta que el Rey
+mandase otra cosa; porque siempre se habia mostrado justo y ben&eacute;volo,
+especialmente con los soldados.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXVII" id="CAPITULO_XXVII"></a><a href="#toc">CAPITULO XXVII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Pone presidio el Capitan en la Asumpcion; va &aacute; los Timb&uacute;es y los halla muertos y heridos: deja &aacute; Antonio de Mendoza en</i> Corpus Christi, <i>y navega &aacute; Buenos Aires</i>.</p>
+
+
+<p>Hizo luego el capitan proveer cuatro bergantines, y con 150 espa&ntilde;oles
+del pueblo, baj&oacute; navegando los rios Paraguay y Paran&aacute;.<span class='pagenum'><a name="Page_22" id="Page_22">[22]</a></span> El segundo,
+dejando la demas gente en la Asumpcion, con &oacute;rden de juntarse &aacute; los 150
+que estaban en los Timb&uacute;es, y &aacute; los 160 de las n&aacute;os de Buenos Aires,
+lleg&oacute; &aacute; los Timb&uacute;es, &oacute; <i>Buena Esperanza</i>, y al fuerte de <i>Corpus
+Christi</i>, donde los nuestros habian quedado: pero hallamos la tierra sin
+indios, porque el capitan Francisco Ruiz, Juan Galan, presbitero, Juan
+Hernandez, escribano, que eran como gobernadores, despues de varios
+tratos infieles y malvados, habian muerto al cacique de los Timb&uacute;es y
+otros indios, y los demas se huyeron, de los cuales habiamos recibido
+muchos beneficios. Sabiendo tan triste maldad, quedamos asombrados, y
+nuestro capitan encomend&oacute; &aacute; Antonio de Mendoza el fuerte de <i>Corpus
+Christi</i>, dej&aacute;ndole 120 hombres y bastimento, con &oacute;rden de guardarse de
+los indios, estando siempre sobre aviso con buenas centinelas: y que si
+los indios viniesen de paz, los tratase con mucho amor, haci&eacute;ndoles
+cuantos agasajos fuese posible, y evitando todos los da&ntilde;os que
+intentasen hacerles, y &aacute; los cristianos, y mirando por s&iacute; con la mayor
+diligencia. Con lo cual se volvi&oacute; &aacute; embarcar, llevando consigo &aacute;
+Francisco Ruiz, Juan Galan y Hernandez, autores de las infames muertes
+de los indios. Estando ya para navegar, lleg&oacute; un indio principal Timb&uacute;e,
+gran amigo de los cristianos, que se vi&oacute; precisado &aacute; seguir &aacute; los suyos,
+por su muger, hijos, parientes y familiares; el cual venia &aacute; aconsejar
+al capitan que no dejase all&iacute; cristiano alguno; porque toda la gente de
+guerra de la provincia estaba resuelta &oacute; &aacute; acabar con ellos, &oacute; echarlos
+de la tierra. El capitan respondi&oacute; que &eacute;l volveria presto, y que la
+gente que dejaba bastaba para resistir los indios: y le rog&oacute; se viniese,
+&aacute; los cristianos, con su muger, hijos y familiares, y as&iacute; lo prometi&oacute;; y
+dej&aacute;ndonos en <i>Corpus Christi</i>, se embarc&oacute; el capitan.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXVIII" id="CAPITULO_XXVIII"></a><a href="#toc">CAPITULO XXVIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Matan los Timb&uacute;es &aacute; traicion 50 espa&ntilde;oles: desamparan los demas el fuerte de</i> Corpus Christi, <i>y se embarcan para Buenos Aires</i>.</p>
+
+
+<p>A los ocho dias, poco mas &oacute; menos, envi&oacute; el cacique &aacute; su hermano, pero
+traidora y alevosamente, pidiendo &aacute; nuestro capitan Mendoza seis
+soldados con escopetas y otras armas, para pasarse &aacute; nosotros con toda
+su hacienda y familia &aacute; vivir siempre.<span class='pagenum'><a name="Page_23" id="Page_23">[23]</a></span> Ponderaba el temor que tenia &aacute;
+los Timb&uacute;es, y la falta de seguridad para venir sin este socorro:
+ofrecia, como amigo, solicitar toda nuestra conveniencia, traernos mucho
+bastimento, y gran abundancia de otras cosas. Persuadido el capitan, no
+solo le di&oacute; 6, sino 50 espa&ntilde;oles arcabuceros bien armados, encarg&aacute;ndoles
+que fuesen con recato, cautela y solicitud, para librarse de los da&ntilde;os
+que podian causarles los indios que estaban &aacute; media legua de nosotros.
+Llegados los 50 espa&ntilde;oles delante de sus casas, los Timb&uacute;es los
+recibieron con la paz de J&uacute;das: ofreci&eacute;ronles pesca y caza, y al empezar
+&aacute; comer, dieron sobre ellos amigos y enemigos, que los miraban con otros
+que se habian escondido en las casas, con tanta furia y priesa, que sino
+es un muchacho que se llamaba Caldero que escap&oacute; de sus manos, ninguno
+pudo salvarse. Y prosiguiendo su rabia, nos envistieron 10,000, y
+estuvieron sobre el fuerte catorce dias continuos, con intento de acabar
+con nosotros: pero Dios lo impidi&oacute; piadosamente. Traian lanzas largas,
+con las espadas que habian quitado &aacute; los cristianos muertos, por puntas,
+y peleaban con ellas y otras armas, de noche y de dia, para tomar el
+fuerte, pero no pudieron.</p>
+
+<p>Pasados los catorce dias, dieron la &uacute;ltima envestida, echando porfiados
+todas sus fuerzas, y pegaron fuego &aacute; las casas. Sali&oacute; el capitan Antonio
+de Mendoza con espada por un puerta, en que los indios tenian puesta
+celada, bien disimulada, y apenas di&oacute; en ella, cuando le atravesaron los
+indios con las lanzas, cayendo al punto muerto. Quizo Dios que se les
+acab&oacute; la comida &aacute; los indios, y no pudiendo mantenerse mas, levantaron
+el sitio y se fueron: con lo cual descansamos, y mas con dos bergantines
+que enviaba nuestro capitan de Buenos Aires, con bastimento y
+municiones, para que nos pudi&eacute;semos mantener hasta que volviese, que nos
+caus&oacute; grande alegria. Pero era mayor la tristeza que la muerte de los
+cristianos infundi&oacute; en los recien llegados, y no hallando otro modo de
+restaurarnos, de comun acuerdo resolvimos desamparar &aacute; <i>Corpus Christi</i>,
+y volvernos &aacute; Buenos Aires, como lo egecutamos con toda la gente. Asust&oacute;
+nuestra llegada al capitan, y se angustiaba vehementemente por la ruina
+del pueblo, no sabiendo que haria, por faltarle el bastimento y lo demas
+necesario para cualquier empresa.<span class='pagenum'><a name="Page_24" id="Page_24">[24]</a></span></p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXIX" id="CAPITULO_XXIX"></a><a href="#toc">CAPITULO XXIX.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Llega un navio de Espa&ntilde;a con gente &aacute; la isla de Santa Catalina, &aacute; donde van los nuestros en un barco.</i></p>
+
+
+<p>Quince dias habia estabamos en Buenos Aires, cuando vino una caravela de
+Espa&ntilde;a, y nos avis&oacute; estar en Santa Catalina una n&aacute;o con 200 hombres, en
+que venia por capitan Alonso Cabrera. Al punto nuestro capitan mand&oacute;
+aprestar otra nave peque&ntilde;a para que fuese al Brasil, &aacute; Santa
+Catalina,<a name="FNanchor_20_20" id="FNanchor_20_20"></a><a href="#Footnote_20_20" class="fnanchor">[20]</a> que distaba 300 leguas de Buenos Aires. Envi&oacute; por capitan
+&aacute; Gonzalo de Mendoza, con &oacute;rden de que si la encontrase en Santa
+Catalina, cargase de arroz, mandioca y los demas bastimentos que le
+pareciere. Pidi&oacute; Gonzalo de Mendoza al capitan 7 soldados, de quien se
+pudiese fiar, y eligi&oacute; 6 espa&ntilde;oles, y &aacute; mi y otros 20 que nos
+acompa&ntilde;asen.</p>
+
+<p>Navegamos un mes, y llegamos &aacute; Santa Catalina, donde estaba la nave que
+buscabamos, con el capitan Alonso Cabrera y su gente, con la cual nos
+regocijamos mucho, y estuvimos dos meses con ella. Cargamos cuanto
+pudimos nuestra n&aacute;o de arroz, mandioca y maiz, y salimos con ambas n&aacute;os
+y con el capitan Alonso Cabrera y sus soldados de Santa Catalina,
+navegando &aacute; Buenos Aires; y hall&aacute;ndonos &aacute; 20 leguas de la ciudad,
+v&iacute;spera de Todos los Santos, en el rio Paran&aacute;, se preguntaban los
+marineros unos &aacute; otros, si estaban ya en el rio Paran&aacute;. Los nuestros
+decian que si, y los de la otra nave decian que aun faltaban 20 leguas:
+que ya se sabe que cuando muchos navios hacen juntos un viage, al
+ponerse el sol cada piloto pregunta &aacute; los otros &iquest;cuanto ha navegado?;
+&iquest;con que viento ha de navegar de noche, para no apartarse? El rio Paran&aacute;
+Guaz&uacute; tiene 30 leguas de ancho hasta su golfo &oacute; boca, que corren 50
+leguas continuas hasta el puerto de San Gabriel, donde solo tiene de
+ancho 18 leguas. Nuestro piloto dijo al de la otra nave si queria
+seguirle, &aacute; que respondi&oacute;, que era casi de noche, y queria estarse en el
+mar hasta salir el sol, y no llegar &aacute; tierra en noche sin tempestad.
+Tenia mas juicio este piloto que el nuestro en el gobierno de su nave,
+como despues declar&oacute; el suceso; y sin embargo continu&oacute; el nuestro su
+viage, dej&aacute;ndole all&iacute;.<span class='pagenum'><a name="Page_25" id="Page_25">[25]</a></span></p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXX" id="CAPITULO_XXX"></a><a href="#toc">CAPITULO XXX.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Naufraga nuestro navio, salen algunos &aacute; tierra en San Gabriel, y de all&iacute; van &aacute; Buenos Aires y &aacute; la Asumpcion.</i></p>
+
+
+<p>Navegamos de noche &aacute; cerca de las doce, y una hora antes de salir el sol
+se levant&oacute; tan gran tempestad, que aunque vimos tierra &aacute; una legua &oacute;
+mas, no pudimos tomarla, ni echar anclas, ni hallar otro remedio que
+hacer votos, &eacute; implorar la piedad divina. Pues en la misma hora se hizo
+nuestra n&aacute;o mil pedazos, y se ahogaron 15 espa&ntilde;oles, de que nunca
+pudimos hallar cadaver alguno, y 6 indios. Otros, asidos &aacute; algun madero,
+se salvaron nadando: yo sal&iacute; con 5 compa&ntilde;eros agarrados al &aacute;rbol del
+navio. Quedamos en tierra desnudos y sin comida, por haberlo perdido
+todo; y teniendo que caminar 50 leguas por tierra, nos vimos precisados
+&aacute; mantenernos de raicillas y otras frutas en el campo, hasta llegar al
+puerto de San Gabriel, donde habia llegado 30 dias antes la otra nave
+con Cabrera. El General, que entendido nuestro infortunio, andaba muy
+triste con los suyos; y persuadi&eacute;ndose que todos habiamos perecido,
+mand&oacute; decir algunas misas por nuestras almas.</p>
+
+<p>Llev&aacute;ronnos &aacute; Buenos Aires, y el General proces&oacute; al capitan y piloto, y
+queria ahorcarle: pero, por grandes intercesiones, fu&eacute; solo condenado
+por cuatro a&ntilde;os &aacute; un bergantin.</p>
+
+<p>Juntos todos en Buenos Aires, mand&oacute; el General despachar los
+bergantines, y en ellos todos los soldados: hizo quemar las demas naves,
+y guardar el hierro. Navegamos otra vez el rio Paran&aacute; arriba, y llegamos
+&aacute; la ciudad de la Asumpcion, donde esperamos dos a&ntilde;os las &oacute;rdenes del
+Rey.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXXI" id="CAPITULO_XXXI"></a><a href="#toc">CAPITULO XXXI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Alvar Nu&ntilde;ez Cabeza de Vaca llega de Espa&ntilde;a &aacute; Santa Catalina, y de all&iacute; &aacute; la Asumpcion con 300 espa&ntilde;oles, y es recibido por Gobernador.</i></p>
+
+
+<p>Estando as&iacute; las cosas, lleg&oacute; de Espa&ntilde;a Alvar Nu&ntilde;ez Cabeza<span class='pagenum'><a name="Page_26" id="Page_26">[26]</a></span> de Vaca,
+Adelantado, nombrado por el Rey, con 400 hombres y 30 caballos, en
+cuatro naves, dos mayores y dos caravelas.<a name="FNanchor_21_21" id="FNanchor_21_21"></a><a href="#Footnote_21_21" class="fnanchor">[21]</a></p>
+
+<p>Habian aportado estas naves al Brasil y Santa Catalina, buscando
+bastimento, desde donde envi&oacute; el Adelantado las dos caravelas, ocho
+leguas del puerto, &aacute; buscar comida: pero les entr&oacute; tan r&eacute;cia tempestad,
+que perecieron rotas en el mar, salv&aacute;ndose la gente. Por esto no quiso
+el Adelantado volver &aacute; embarcarse, antes procur&oacute; deshacer las n&aacute;os y
+caminar por tierra, y lleg&oacute; &aacute; la Asumpcion con 300 hombres, de 400 que
+habia embarcado;<a name="FNanchor_22_22" id="FNanchor_22_22"></a><a href="#Footnote_22_22" class="fnanchor">[22]</a> porque los demas habian muerto de enfados y
+enfermedades. Ocho meses tard&oacute; en andar 300 leguas que hay, desde la
+ciudad de la Asumpcion hasta la isla de Santa Catalina:<a name="FNanchor_23_23" id="FNanchor_23_23"></a><a href="#Footnote_23_23" class="fnanchor">[23]</a> y por eso
+pedia Alvar Nu&ntilde;ez &aacute; Domingo de Irala le entregase el gobierno, y que el
+pueblo le obedeciese, &aacute; que estaban prontos; manifestando el t&iacute;tulo de
+Adelantado, &uacute; otro documento evidente de haberle concedido el Rey esta
+potestad, lo cual no pudo conseguir toda la comunidad.<a name="FNanchor_24_24" id="FNanchor_24_24"></a><a href="#Footnote_24_24" class="fnanchor">[24]</a> Solo los
+sacerdotes, y uno &uacute; otro capitan lo afirmaron as&iacute;: pero de lo que se
+dir&aacute; adelante se vendr&aacute; en conocimiento de lo que sucedi&oacute; &aacute; este
+Adelantado.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXXII" id="CAPITULO_XXXII"></a><a href="#toc">CAPITULO XXXII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Pasa revista Alvar Nu&ntilde;ez: envia bajeles por el rio arriba &aacute; los indios Chaneses y Cambales, &aacute; cuyo cacique ahorcaron.</i></p>
+
+
+<p>Procur&oacute; Alvar Nu&ntilde;ez la amistad de Irala, y en efecto se<span class='pagenum'><a name="Page_27" id="Page_27">[27]</a></span> juraron el uno
+al otro union y f&eacute; fraternal; quedando Irala, con la potestad que antes,
+de mandar el pueblo. Pas&oacute; muestra Alvar Nu&ntilde;ez, y hall&oacute; que eran 800
+hombres todo el n&uacute;mero de su eg&eacute;rcito; y luego mand&oacute; aprestar nueve
+bergantines para subir, cuanto se pudiese, el rio arriba: y antes de
+acabar su apresto, envi&oacute; tres delante, con 115 soldados, con &oacute;rden de ir
+cuanto mas lejos pudiesen, y de buscar indios que tuviesen maiz.</p>
+
+<p>Nombr&oacute; por capitan &aacute; Antonio Grovenoro y Diego Tabellino. Estos al
+principio llegaron &aacute; la nacion de los Samocosis, que tenia maiz, cazave
+y otras raices semejantes, y una fruta como avellanas, llamada mandub&iacute;,
+con pesca y caza. Los indios andan desnudos, y traen en los labios una
+piedrecilla azul, &aacute; modo de dado: la indias, de la cintura &aacute; la rodilla
+andan cubiertas. Aqu&iacute; dejamos los navios con bastante guarda, y entramos
+por su provincia, caminando cuatro dias hasta que llegamos &aacute; su pueblo,
+que tocaba &aacute; 300 C&aacute;rios valientes. Inform&aacute;monos del estado y calidad de
+toda la provincia, y nos volvimos &aacute; las naves; y bajando por el rio
+Paran&aacute;, llegamos &aacute; la provincia de los Cambales, donde hallamos cartas
+de Alvar Nu&ntilde;ez, en que nos mandaba ahorcar al cacique, que se llamaba
+Aracar&eacute;<a name="FNanchor_25_25" id="FNanchor_25_25"></a><a href="#Footnote_25_25" class="fnanchor">[25]</a> como se egecut&oacute;. Accion que di&oacute; despues causa &aacute; una guerra
+tristisima: con lo cual nos volvimos el rio abajo &aacute; la Asumpcion.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXXIII" id="CAPITULO_XXXIII"></a><a href="#toc">CAPITULO XXXIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Taber&eacute; y los C&aacute;rios se arman contra los cristianos, y Taber&eacute; es vencido.</i></p>
+
+
+<p>Despues pidi&oacute; nuestro Gobernador al cacique de los indios, que vivia en
+la Asumpcion, 2,000 indios para subir por el rio con los cristianos
+contra Taber&eacute;. Estaban prontos los indios &aacute; esto, y &aacute; todo lo que
+queriamos, acudiendo con obsequios y servicios: pero aconsejaban al
+Gobernador mirase bien lo que emprendia, antes de partir; porque toda la
+provincia de Taber&eacute; y los C&aacute;rios estaban <span class='pagenum'><a name="Page_28" id="Page_28">[28]</a></span>de regura, unidas sus fuerzas,
+para tomar venganza cruel de los cristianos, por la muerte de Aracar&eacute;,
+que era hermano de Taber&eacute;. Y por no entrar en riesgo tan grande, dej&oacute;
+por entonces la empresa el Gobernador: pero determin&oacute; enviar &aacute; Irala con
+400 cristianos y 2,000 indios contra Taber&eacute; y los C&aacute;rios, para echarlos
+de la tierra &oacute; acabar con ellos. Sali&oacute; Irala con el eg&eacute;rcito de la
+Asumpcion, y avistado con el enemigo, requiri&oacute; de paz &aacute; Taber&eacute;, conforme
+&aacute; las &oacute;rdenes del Rey: mas el cacique estaba tan enojado, que nunca
+quiso admitir trato. Tenia un eg&eacute;rcito n&uacute;meroso, y habia fortificado sus
+pueblos con estacadas al rededor, en tres &oacute;rdenes, con grandes y
+profundos hoyos: lo cual habia averiguado nuestro cuidado y diligencia.</p>
+
+<p>Tres dias tardamos en procurar la paz, &eacute; informarnos del enemigo, y el
+cuarto por la ma&ntilde;ana, tres horas antes de salir el sol, viendo que
+estaban mas obstinados, dimos impetuosamente en la ciudad y la rendimos;
+matando cuanto en ella encontramos, y cautivando muchas indias que nos
+sirvieron de mucho despues. Murieron en esta batalla 16 cristianos, y
+quedaron heridos y aporreados otros. Pereci&oacute; gran n&uacute;mero de nuestros
+indios, y de los Cambales, 3,000. A poco tiempo vino de paz Taber&eacute; con
+los suyos, pidiendo perdon, y rog&aacute;ndonos que le volvi&eacute;semos sus mugeres
+&eacute; hijos, prometiendo dar la obediencia por s&iacute; y su pueblo: y el capitan
+le concedi&oacute; lo que pedia, segun el &oacute;rden del Rey.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXXIV" id="CAPITULO_XXXIV"></a><a href="#toc">CAPITULO XXXIV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Queda presidio en la Asumpcion: navegan rio arriba el rio Paraguay; llegan al monte San Fernando, y &aacute; los Payagu&aacute;s, Guajarapos y Sococies.</i></p>
+
+
+<p>Confirmada la paz, volvimos por el rio Paraguay &aacute; Alvar Nu&ntilde;ez Cabeza de
+Vaca, que informado de nuestro buen suceso, determin&oacute; ejecutar la
+empresa que habia pensado antes. Pidi&oacute; &aacute; Taber&eacute; 2,000 indios auxiliares,
+y &aacute; los C&aacute;rios, que proveyesen los bergantines, y as&iacute; lo ejecutaron
+prontamente. Eligi&oacute; 500 cristianos, de 800 que habia, dejando 300 en la
+Asumpcion, y por capitan de ellos &aacute; Juan de Salazar de Espinosa.<span class='pagenum'><a name="Page_29" id="Page_29">[29]</a></span></p>
+
+<p>Subimos por el rio Paraguay con los 500 cristianos<a name="FNanchor_26_26" id="FNanchor_26_26"></a><a href="#Footnote_26_26" class="fnanchor">[26]</a> y los 2,000
+indios: los C&aacute;rios tenian 83 canoas, nosotros 9 bergantines, y en cada
+uno iban dos caballos, que hasta que llegamos al monte de San Fernando.
+Por espacio de 100 leguas fueron por tierra, y los embarcamos y
+proseguimos el viage hasta los Payagu&aacute;s, que huyeron con sus mugeres &eacute;
+hijos, quemando antes sus casas. Anduvimos 100 leguas sin encontrar
+pueblo alguno de indios: y finalmente, llegamos &aacute; los indios Guajarapos,
+que se mantienen de pesca y caza, y habitan en una larga provincia de
+100 leguas; tienen tan gran n&uacute;mero de canoas, que no se puede decir. Las
+indias andan tapadas de la cintura &aacute; la rodilla, y por no haber querido
+oir nuestras pl&aacute;ticas, pasamos &aacute; otra nacion llamada Sococies, que nos
+recibieron de paz, y estaba 90 leguas de los Guajarapos. Cada uno de
+estos Sococies vive en propia y particular casa, con su muger &eacute; hijos.
+Los indios traen una bolilla de palo pendiente de las orejas. Las
+indias, de los labios un cristal azul, de un dedo: son hermosas, y andan
+desnudas. Tienen en abundancia maiz, mandioca, mandub&iacute;, batatas, peces y
+caza, y es nacion muy populosa.</p>
+
+<p>Procur&oacute; el Adelantado informarse de la nacion de los Carcar&aacute;es, y de los
+C&aacute;rios: pero los indios no sabian nada de aquella; y de esta decian que
+estaban con ellos, siendo mentira. Con esto mand&oacute; que nos previni&eacute;semos
+para entrar en la provincia, aunque veia el poco provecho que se nos
+seguia, porque no era hombre para tanta empresa, y le aborrecian todos
+los capitanes y soldados, tanto como &eacute;l era perezoso, y poco piadoso con
+los soldados<a name="FNanchor_27_27" id="FNanchor_27_27"></a><a href="#Footnote_27_27" class="fnanchor">[27]</a>. Caminamos 18 dias, y no vimos ni &aacute; los C&aacute;rios ni &aacute;
+otros indios, y falt&aacute;ndonos la comida, fu&eacute; preciso volver al puerto de
+los Reyes, dando antes &oacute;rden &aacute; Francisco de Rivera, que con otros diez
+soldados, pasase adelante, y que, no hallando gente &aacute; los diez dias de
+camino, se volviesen &aacute; las naves donde los esper&aacute;bamos.<a name="FNanchor_28_28" id="FNanchor_28_28"></a><a href="#Footnote_28_28" class="fnanchor">[28]</a> Hallaron
+estos una nacion populosa, con gran abundancia de maiz, mandioca,<a name="FNanchor_29_29" id="FNanchor_29_29"></a><a href="#Footnote_29_29" class="fnanchor">[29]</a> y
+otras<span class='pagenum'><a name="Page_30" id="Page_30">[30]</a></span> raices; mas no se atrevieron &aacute; dejarse ver de los indios, antes
+se volvieron al Adelantado, el cual queria entrar otra vez en esta
+provincia, pero impidieron las aguas su determinacion. </p>
+
+<h2><a name="CAPITULO_XXXV" id="CAPITULO_XXXV"></a><a href="#toc">CAPITULO XXXV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>V&aacute; Hernando de Rivera &aacute; los Orejones y Acar&eacute;s, navegando rio arriba.</i></p>
+
+
+<p>Hizo prevenir una nave el Adalantado, con 80 soldados, de que nombr&oacute; por
+capitan &aacute; Hernando de Rivera, mand&aacute;ndole subiese por el rio Paraguay,
+buscando la nacion de los indios Xarayes, y que entrase la tierra
+adentro, dos dias y no mas, y volviese &aacute; darle cuenta de la provincia, y
+sus indios. El primer dia que navegamos, dimos con los indios Orejones,
+que habitan una isla de 30 leguas rodeada del rio Paraguay se mantienen
+de mandioca, maiz, batatas, mandub&iacute;s y otras raices, caza y pesca. Son
+semejantes &aacute; los Sococies. Recibi&eacute;ronnos bien, y estuvimos con ellos
+todo el dia, y el siguiente partimos, y nos acompa&ntilde;aron con diez canoas,
+cuyos indios cazaban fieras, y pescaban dos veces al dia, y nos
+agasajaban con la caza y pesca.</p>
+
+<p>A los nueve dias de camino, llegamos &aacute; los indios Acar&eacute;s, y hallamos
+juntos muchos. Son tan altos, y las indias, que no los v&iacute; semejantes en
+todas aquellas provincias, y no comen mas que caza y pesca. Las indias
+andan cubiertas de la cintura abajo: estan treinta leguas de los
+Sococies: estuvimos un dia con ellos, y desde aqu&iacute; se volvieron los
+Sococies en sus canoas &aacute; sus pueblos. Pidi&oacute; &aacute; los Acar&eacute;s guias nuestro
+capitan para ir &aacute; los Xarayes, y las dieron en ocho canoas, cuyos indios
+iban pescando y cazando, como los Sococies, bastante comida para
+mantenernos.</p>
+
+<p>Toman el nombre estos indios de un gran pez, llamado <i>jacar&eacute;</i>, de tan
+duro y &aacute;spero pellejo, que no le hieren las flechas de los indios, ni
+otras armas. Vive en el agua, y hace mucho da&ntilde;o &aacute; los demas peces: pone
+en tierra sus huevos, &aacute; dos &oacute; tres pasos de la orilla del rio: huele &aacute;
+almizcle, y sabe bien: su carne no es da&ntilde;osa, y su cola es delicad&iacute;simo
+manjar. Entre nosotros se cree<span class='pagenum'><a name="Page_31" id="Page_31">[31]</a></span> que es animal venenoso, y se llama
+cocodrilo. Entre otras ficciones que cuentan de &eacute;l, refieren, que si
+alguno le mira, &oacute; &eacute;l le echa su h&aacute;lito, muere luego, y que si nace en
+alguna fuente, el &uacute;nico medio de matarle es ponerle delante un espejo,
+en que vi&eacute;ndose, muere: y otras cosas que, si fuesen verdades hubiera yo
+muerto mas de cien veces, porque mir&eacute; y cog&iacute; mas de tres mil.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXXVI" id="CAPITULO_XXXVI"></a><a href="#toc">CAPITULO XXXVI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Llegan &aacute; los Xarayes, y son recibidos y tratados con gran agasajo.</i></p>
+
+
+<p>Desde estos indios pasamos &aacute; los Xarayes: tardamos nueve dias, aunque
+solo distan 36 leguas de los Acar&eacute;s. Es muy numerosa la nacion de estos
+indios, y aunque no son los verdaderos Xarayes, vive el rey entre ellos,
+y de su nombre le toman los indios: traen bigotes, y un redondel
+pendiente de las orejas, y en los labios pedazos de cristal azul como
+dados, y andan pintados de azul, desde el cuello &aacute; las rodillas, como si
+trageran bordado el pellejo. Las indias se pintan de otro modo, pero
+tambien azul, &oacute; ceruleo, desde los pechos hasta las rodillas; con tanto
+primor que dudo haya en Alemania quien las exceda en artificio y
+lindeza: andan desnudas, y son hermosas. Detuv&iacute;monos all&iacute; un dia, y en
+tres navegamos 14 leguas, hasta llegar &aacute; un buen pueblo, donde vivia el
+rey, situado &aacute; la ribera del rio Paraguay: su provincia es de cuatro
+leguas. Rescatamos con los indios dos dias; y porque el rey no estaba
+all&iacute;, resolvimos ir &aacute; verle.</p>
+
+<p>Dejamos la nave con doce espa&ntilde;oles de guarda, y pedimos &aacute; los indios
+conservasen con ellos la amistad que habiamos hecho: y as&iacute; lo hicieron.</p>
+
+<p>Prevenidos de todo lo necesario, pasado el rio Paraguay, llegamos al
+pueblo que era la corte y casa del Rey: el cual nos sali&oacute; &aacute; recibir de
+paz, una legua antes de llegar, en un campo muy liano, con mas de 12,000
+indios. La senda por donde iba, era de ocho pasos de ancho, llena de
+flores y yerbas; y tan limpia que no se veia una paja ni piedra en ella.
+Tenia consigo el rey sus m&uacute;sicos, con instrumentos como nuestras
+flautas, que llamamos <i>schall-meias</i>:<a name="FNanchor_30_30" id="FNanchor_30_30"></a><a href="#Footnote_30_30" class="fnanchor">[30]</a> habia<span class='pagenum'><a name="Page_32" id="Page_32">[32]</a></span> mandado que &aacute; la
+entrada de ambos se hiciese una caza de fieras, y en poco tiempo se
+cogieron cerca de 30 ciervos y 20 avestruces, &oacute; <i>&ntilde;and&uacute;s</i>, que fu&eacute; muy
+apacible recibimiento. Entrados en el pueblo, iba se&ntilde;alando posada de
+dos en dos &aacute; los cristianos. Nuestro capitan juntamente con sus
+oficiales se aloj&oacute; en el palacio, de que estaba cerca mi posada. Mand&oacute;
+despues el rey <i>xaraye</i> &aacute; los indios que diesen &aacute; los cristianos cuanto
+necesitasen. Este fu&eacute; el aparato y esplendor de la corte de este rey,
+como supremo se&ntilde;or de la provincia.<a name="FNanchor_31_31" id="FNanchor_31_31"></a><a href="#Footnote_31_31" class="fnanchor">[31]</a></p>
+
+<p>Cuando gustan de m&uacute;sica &aacute; la mesa &oacute; en los convites, cantan con flautas
+y bailan los indios, con tanta destreza, que los cristianos estaban
+maravillados de verlos: en lo demas son como los indios antecedentes.
+Las indias hacen para s&iacute; unas como capas de algodon, tan sut&iacute;l como
+nuestros tejidos de seda, que llamamos <i>Arras</i>, &oacute; <i>Burschet</i>, y las
+tejen con varias figuras de ciervos, avestruces, ovejas indias, &oacute; las
+que mejor saben hacer. Si corre aire frio, duermen, &oacute; se sientan en
+ellas dobladas, y tienen otros usos. Son hermos&iacute;simas, lascivas, y me
+parecieron muy blancas.</p>
+
+<p>Habiendo estado all&iacute; cuatro dias: pregunt&oacute; el rey &aacute; nuestro capitan,
+&iquest;qu&eacute; queriamos, y adonde ibamos?&mdash;Respond&iacute;ole que buscaba oro y plata, y
+el Rey le di&oacute; una corona de plata de medio marco de peso, una plancha de
+oro de medio palmo de largo, y la mitad de ancho, y otras cosas hechas
+de plata: dici&eacute;ndole, que no tenia mas oro ni plata, y que lo que le
+daba era el despojo que habia traido de la guerras con las Amazonas.</p>
+
+<p>Mucho nos alegramos al oir Amazonas, y demas la opulencia que refiri&oacute;: y
+al punto pregunt&oacute; el capitan al rey si por tierra &oacute; mar pod&iacute;amos ir &aacute;
+ellas, &iquest;y cuanto distaban?&mdash;Respond&iacute;ole que solo podia irse por tierra,
+y se llegaria en dos meses &aacute; su provincia; con lo cual determinamos
+buscarlas.<span class='pagenum'><a name="Page_33" id="Page_33">[33]</a></span></p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXXVII" id="CAPITULO_XXXVII"></a><a href="#toc">CAPITULO XXXVII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Vamos en busca de las Amazonas, y se describen los indios Paresis y Urtueses</i>.</p>
+
+
+<p>Estas Amazonas solo tienen un pecho &oacute; teta: sus maridos van &aacute; verlas
+tres &oacute; cuatro veces al a&ntilde;o; si paren varon, se lo envian &aacute; su padre; si
+es hembra, la guardan, y le queman el pecho derecho para que pueda usar
+bien el arco y armas en las guerras con sus enemigos, porque son mugeres
+belicosas. Habitan en una gran isla, en la cual no tienen oro ni plata,
+que esto lo hay en tierra firme donde viven los indios, y se vi&oacute; que
+tienen grandes tesoros. Es nacion muy numerosa, y su rey se llama
+<i>Paitit&iacute;</i>.<a name="FNanchor_32_32" id="FNanchor_32_32"></a><a href="#Footnote_32_32" class="fnanchor">[32]</a> Pidi&oacute; el capitan Hernando Rivera al rey <i>xaraye</i> (que
+tambien nos habia dicho el nombre del pueblo), algunos indios para
+llevar el fardage, y llegar &aacute; lo mas remoto de la provincia,
+busc&aacute;ndolas. D&iacute;ole lo que pedia, pero advirti&eacute;ndole que entonces estaba
+inundada toda la provincia, y que seria muy dif&iacute;cil y trabajoso el
+viage, y aun in&uacute;til, porque no era posible por aquel tiempo llegar &aacute;
+ella. No quisimos creerle, &eacute; inst&aacute;ndole &aacute; que diese los indios, di&oacute;
+veinte al capitan, y cinco &aacute; cada soldado, que nos sirviesen y llevasen
+nuestras mochilas.</p>
+
+<p>Caminamos hasta llegar &aacute; los indios Paresis, semejantes, en lengua y
+otras cosas, &aacute; los Xarayes, y anduvimos continuamente ocho dias, de dia
+y de noche, con la agua hasta las rodillas, y &aacute; veces hasta la cintura,
+sin poder salir de ella. Si habiamos de encender lumbre, arm&aacute;bamos sitio
+con palos en alto, donde ponerla; y muchas veces la comida, la olla y la
+lumbre, y aun quien la cocia, se caian en el agua, y nos quedamos sin
+comer. Los mosquitos nos molestaban tanto, que no nos dejaban hacer
+nada.</p>
+
+<p>Pregunt&aacute;bamos &aacute; los Paresis, si adelante habria aquella agua; y
+respondian, que aun habiamos de andar cuatro dias, y cinco por tierra,
+para llegar &aacute; la nacion llamada Urtuesa, y decian que nos volvi&eacute;semos,
+que &eacute;ramos pocos: lo cual repugnaban los Xarayes; pues habi&eacute;ndoles dicho
+que se volviesen &aacute; su pueblo, respondian que su rey les habia mandado
+que no nos dejasen, hasta volver <span class='pagenum'><a name="Page_34" id="Page_34">[34]</a></span>&aacute; su provincia: los Paresis nos dieron
+diez indios, que juntos con los Xarayes nos guiasen &aacute; los Urtueses.
+Proseguimos nuestro viage siete dias mas, por el agua, que estaba tan
+caliente como si hubiera estado al fuego; y nos velamos precisados &aacute;
+beberla por no tener otra. Pudiera pensar alguno que era de rio, pero
+entonces eran tan cont&iacute;nuas las lluvias, que como la provincia era tan
+llana, la habian inundado, y el da&ntilde;o que nos hizo, lo sentimos despues.</p>
+
+<p>A los nueve dias, entre diez y once, llegamos &aacute; un pueblo de la nacion
+Urtuesa, y entramos en &eacute;l &aacute; las doce. Fuimos en casa del cacique: habia
+entonces entre los indios una cruel peste, ocasionada de la hambre,
+porque los dos a&ntilde;os antes la langosta habia destruido tanto el grano y
+todos los frutos, que casi no les dej&oacute; qu&eacute; comer; y esto nos atemoriz&oacute;
+tanto, que como tampoco llev&aacute;semos mucha comida, no pudimos detenernos
+en la provincia. Pregunt&oacute; nuestro capitan al cacique, &iquest;cuanto nos
+faltaba para llegar &aacute; las Amazonas? y respondi&oacute;, que un mes: pero que la
+provincia estaba inundada, como ya habiamos experimentado.</p>
+
+<p>El cacique di&oacute; al capitan cuatro planchas de oro, y cuatro sortijas
+grandes de plata para los brazos: usan los indios de estas planchas de
+oro por adorno en la frente, como entre nosotros las se&ntilde;oras traen
+cadenas &oacute; collares pendientes del cuello. El capitan di&oacute; al cacique, en
+recompensa, hocecillas, cuchillos, cuentas, tenazas y otras cosas
+semejantes que se suelen labrar en Norimberga. No nos atrevimos &aacute;
+preguntar &aacute; estos indios muchas cosas, porque &eacute;ramos pocos, y ellos gran
+n&uacute;mero; y el pueblo era tan grande, ancho y largo, que no v&iacute; otro mayor,
+ni mas populoso en todas las Indias: y juzgo nos fu&eacute; de mucha utilidad
+la peste, que si no la hubiera, escap&aacute;ramos dificultosamente de tanta
+multitud.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXXVIII" id="CAPITULO_XXXVIII"></a><a href="#toc">CAPITULO XXXVIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Vu&eacute;lvese Hernando de Rivera al Adelantado, el cual le quita, y &aacute; su gente, lo que llevan, y se tumult&uacute;an.</i></p>
+
+
+<p>Volv&iacute;monos &aacute; los Paresis, sin mas comida que palmitos y raices agrestes:
+y estando en los Xarayes, enferm&oacute; la mitad de la gente,<span class='pagenum'><a name="Page_35" id="Page_35">[35]</a></span> siendo la causa
+el hambre y pobreza que pasaban en este viage, y el agua que habiamos
+bebido, y en que anduvimos treinta dias continuos. Cuatro estuvimos con
+los Xarayes y su cacique, y nos trataron muy bien, cur&aacute;ndonos y haciendo
+otras buenas obras: porque el rey mand&oacute; &aacute; los suyos que nos diesen lo
+que necesit&aacute;semos. Ganamos en esta jornada 200 ducados cada uno, solo
+con el rescate de cuchillos, cuentas, &amp;c. por mantas de algodon y plata.</p>
+
+<p>Volvimos por el rio al Adelantado, el cual mand&oacute; que, pena de la vida,
+ninguno desembarcase: y luego vino &eacute;l mismo, y prendi&oacute; &aacute; nuestro
+capitan, ech&aacute;ndole prisiones, y &aacute; los soldados nos quit&oacute; por fuerza
+cuanto en la jornada habiamos ganado: y no contento con esto, queria
+ahorcar de un &aacute;rbol al capitan. Pero nosotros (estando en el bergantin)
+nos acordamos con algunos amigos de los que estaban en tierra, y nos
+tumultuamos contra el Adelantado, dici&eacute;ndole cara &aacute; cara, que cuanto
+antes nos diese libre &aacute; nuestro capitan, Hernando Rivera, y nos
+restituyese lo que nos habia quitado, y que de otro modo ver&iacute;amos lo que
+habiamos de hacer.</p>
+
+<p>Viendo Alvar Nu&ntilde;ez el motin y nuestra indignacion, di&oacute; libertad al
+capitan, y nos restituy&oacute; lo que habia tomado; procurando con buenas
+palabras templar nuestros &aacute;nimos y conciliar la paz.</p>
+
+<p>Conseguida la quietud de la gente, mand&oacute; el Adelantado &aacute; Hernando de
+Rivera le refiriese lo que habia visto en su viage: qu&eacute; era aquella
+provincia, y por qu&eacute; habiamos tardado tanto?&mdash;A todo le respondi&oacute; con
+mucha &oacute;rden,<a name="FNanchor_33_33" id="FNanchor_33_33"></a><a href="#Footnote_33_33" class="fnanchor">[33]</a> y qued&oacute; satisfecho el Adelantado, aunque habiamos
+faltado &aacute; sus &oacute;rdenes; pues expresamente nos mand&oacute;, que no pas&aacute;semos de
+los indios Xarayes, sino que de ellos, despues de haber estado dos dias
+solamente, en su provincia, volvi&eacute;semos, con relacion de las provincias
+por donde hubi&eacute;semos pasado: lo cual no cumplimos, y por eso prendi&oacute; al
+capitan y nos quit&oacute; lo que llev&aacute;bamos.</p>
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_36" id="Page_36">[36]</a></span></p>
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XXXIX" id="CAPITULO_XXXIX"></a><a href="#toc">CAPITULO XXXIX.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Desprecian los soldados al Adelantado Alvar Nu&ntilde;ez, por su soberbia:<a name="FNanchor_34_34" id="FNanchor_34_34"></a><a href="#Footnote_34_34" class="fnanchor">[34]</a> hace dar muerte &aacute; los Sococies sin justa causa.</i></p>
+
+
+<p>Luego que vi&oacute; &aacute; Rivera el Adelantado, determin&oacute; ir con todo el ej&eacute;rcito
+&aacute; las provincias en que habiamos estado: y los soldados no queriamos
+seguirle, y menos en tiempo que toda la provincia estaba inundada, y
+muchos de los que fueron con nosotros, enfermos. Quer&iacute;ale poco la gente,
+y &eacute;l no se avenia bien con ella, porque nunca habia tenido empleo de
+importancia<a name="FNanchor_35_35" id="FNanchor_35_35"></a><a href="#Footnote_35_35" class="fnanchor">[35]</a>. Di&eacute;ronle calenturas muy fuertes, en los dos meses que
+estuvimos en los Sococies; y aunque se hubiera muerto, lo hubi&eacute;ramos
+sentido poco. No hall&eacute; en esta provincia ningun indio que pasase de 40 &oacute;
+50 a&ntilde;os, porque es tan enferma como la de Santo Tomas. Est&aacute; situada
+debajo del t&oacute;pico de Capricornio, donde el sol est&aacute; alt&iacute;simo. Vi el
+Carro en ella, &oacute; la Ursa Mayor, cuya constelacion habiamos perdido de
+vista cuando navegamos cerca de la isla de Santiago y Cabo Verde<a name="FNanchor_36_36" id="FNanchor_36_36"></a><a href="#Footnote_36_36" class="fnanchor">[36]</a>.</p>
+
+<p>Mejorado el Adelantado, mand&oacute; armar 150 cristianos, que con 2,000 indios
+fuesen en cuatro bergantines &aacute; la isla de los Sococies, que est&aacute; &aacute;
+cuatro leguas, y que los matasen, &oacute; prendiesen todos, y especialmente
+los que tuviesen 40 &oacute; 50 a&ntilde;os. Llegamos &aacute; su pueblo de improviso:
+salieron de sus casas &aacute; recibirnos de paz con sus arcos y flechas; pero
+levant&aacute;ndose pendencia entre ellos y los C&aacute;rios, disparamos la
+artilleria, matando mucho n&uacute;mero: cautivamos cerca de 2,000 muchachos y
+muchachas, saqueamos el pueblo, y ejecutado lo referido, con gran
+injuria de aquellos pobres indios que tan bien nos<span class='pagenum'><a name="Page_37" id="Page_37">[37]</a></span> habian tratado,
+volvimos al Adelantado, que aprob&oacute; lo hecho; y viendo la mayor parte de
+su gente enferma y flaca, y la poca aficion que le tenian,<a name="FNanchor_37_37" id="FNanchor_37_37"></a><a href="#Footnote_37_37" class="fnanchor">[37]</a> se volvi&oacute;
+con ella, por el rio Paraguay, &aacute; la ciudad de la Asumpcion, donde le
+repitieron las calenturas, y en catorce dias no sali&oacute; de casa, mas por
+soberbia que por su enfermedad: tratando mal y con poca decencia &aacute; los
+soldados, que debiera tratar apaciblemente; dando sin aspereza las
+&oacute;rdenes,<a name="FNanchor_38_38" id="FNanchor_38_38"></a><a href="#Footnote_38_38" class="fnanchor">[38]</a> respondiendo &aacute; todos con mansedumbre, haci&eacute;ndoles creer que
+era mas prudente y virtuoso que los s&uacute;bditos.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XL" id="CAPITULO_XL"></a><a href="#toc">CAPITULO XL.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Es preso Alvar Nu&ntilde;ez Cabeza de Vaca, y enviado al Rey, y en su lugar elegido Domingo de Irala.</i></p>
+
+
+<p>Vi&eacute;ndose la gente despreciada de Alvar Nu&ntilde;ez, determin&oacute; un&aacute;nime, noble y
+plebeya, enviarle preso al Rey; avis&aacute;ndole lo mal que se habia portado
+en el gobierno. Y entraron en su casa, el dia de San Marcos, Alonso de
+Cabrera, Francisco de Mendoza y Garcia Vanegas con 200 soldados, y lo
+prendieron cuando menos lo recelaba:<a name="FNanchor_39_39" id="FNanchor_39_39"></a><a href="#Footnote_39_39" class="fnanchor">[39]</a> Tuvi&eacute;ronle preso un a&ntilde;o, hasta
+que previnieron una caravela con bastimento, marineros y otras cosas
+necesarias, para enviarle al Emperador con otros dos caballeros.</p>
+
+<p>Eligi&oacute; despues la ciudad por capitan &aacute; Domingo de Irala,<span class='pagenum'><a name="Page_38" id="Page_38">[38]</a></span> que habia
+gobernado antes, y era muy amado de los soldados, que aprobaron la
+eleccion; excepto algunos de los parientes y familiares de Alvar Nu&ntilde;ez,
+de que no se hizo caso. Entonces estaba yo con hidropesia, que fu&eacute; lo
+que saqu&eacute; de la jornada &aacute; Urtuesa, y de 80 que enfermaron, solo 30
+sanaron.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XLI" id="CAPITULO_XLI"></a><a href="#toc">CAPITULO XLI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Discordia de los cristianos, disposiciones de los C&aacute;rios contra ellos: los Yapir&uacute;s y Nagases ayudan &aacute; los espa&ntilde;oles.</i></p>
+
+
+<p>Enviado &aacute; Espa&ntilde;a Alvar Nu&ntilde;ez, empez&oacute; entre los cristianos tanta
+discordia que ninguno deseaba el bien de otro: todo era pendencias y
+ri&ntilde;as, sin que en mas de un a&ntilde;o ninguno anduviese seguro, ni se
+escusasen los ruidos causados por haber enviado &aacute; Espa&ntilde;a &aacute; Alvar Nu&ntilde;ez.
+Los C&aacute;rios, hasta entonces nuestros amigos, tenian gran gusto en vernos
+re&ntilde;ir, y trataron de matarnos &aacute; todos, &oacute; echarnos de la provincia.</p>
+
+<p>Toda la provincia de los C&aacute;rios con otras, y los Agaces, se levantaron
+contra nosotros; por lo cual, precisados, volvimos &aacute; la union primera, &eacute;
+hicimos paz con los Yapir&uacute;s y Nagases, naciones que tendrian 5,000
+indios de guerra. Son belicosas en tierra y mar, no tienen mas comida
+que caza y pesca; y sus armas son dardos como media lanza, no tan
+gruesa, con puntas de pedernal. Usan llevar debajo de un ce&ntilde;idor un palo
+de cuatro palmos, y en el extremo anterior, una bola &oacute; nudo. Tienen
+tambien otras armas de un palmo de largo, con puntas armadas de un ancho
+diente de pez que llaman <i>palometa</i>, semejante &aacute; nuestras tencas. Este
+diente es agudo: de estas armas usan en el modo siguiente.</p>
+
+<p>Empiezan la batalla con los dardos: cuando siguen al enemigo, arrojan
+corriendo el palo &aacute; los pies para que caiga: si cae vivo &oacute; muerto, le
+cortan la cabeza con gran presteza, despues guardan el diente en el
+cincho, &oacute; en lo que llevan para este efecto: luego &aacute; la cabeza quitan
+todo el pellejo, con el pelo, y bien seco le ponen en una p&eacute;rtiga larga
+que cuelgan en los templos, en memoria de<span class='pagenum'><a name="Page_39" id="Page_39">[39]</a></span> su haza&ntilde;a, como nuestros
+capitanes hacen con sus trofeos. Vinieron finalmente &aacute; ayudarnos 1,000
+indios de guerra Yapir&uacute;s y Nagases que nos s&iacute;rvieron con mucho gusto y
+provecho.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XLII" id="CAPITULO_XLII"></a><a href="#toc">CAPITULO XLII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Vencen &aacute; los C&aacute;rios los cristianos, auxiliados de los Yapir&uacute;s y Nagases, y ganan &aacute; Froemidiere y Acaraiba.</i></p>
+
+
+<p>Salimos de la Asumpcion, con nuestro general, 350 cristianos, y los
+1,000 indios, distribuidos de forma, que siempre tres asistiesen &aacute; un
+cristiano: llegamos &aacute; tres leguas de los C&aacute;rios, que eran 15,000,
+gobernados de su cacique Mayrair&uacute;; y aunque nos pusimos &aacute; media legua de
+ellos, no los envestimos por estar cansados del camino, y muy mojados de
+la continua lluvia: ocult&aacute;monos en un bosque, en que habiamos pasado la
+noche.</p>
+
+<p>A las seis de la ma&ntilde;ana del dia siguiente, empezamos &aacute; marchar, y &aacute; las
+siete los envestimos: dur&oacute; la batalla hasta las diez, que huyeron
+precipitadamente &aacute; meterse en <i>Froemidiere</i>,<a name="FNanchor_40_40" id="FNanchor_40_40"></a><a href="#Footnote_40_40" class="fnanchor">[40]</a> pueblo que habian
+fortificado, cuatro leguas de all&iacute;, quedando muertos 2,000, cuyas
+cabezas llevaron los Yapir&uacute;s. De los nuestros murieron diez, y algunos
+heridos que enviamos &aacute; la Asumpcion, los demas seguimos &aacute; los enemigos
+hasta Froemidiere, donde se habia metido el cacique Mayrair&uacute; con sus
+indios. Tenia el pueblo fortificado como con muralla, con tres &oacute;rdenes
+de maderos, del grueso de un hombre, de un estado de alto; habian hecho
+tambien hoyos, como los que quedan dichos, y en cada uno, cinco &oacute; seis
+estacas fijadas, y aguzadas como agujas. Estaba muy bien fortalecido, y
+con guarnicion de indios fuertes: tuv&iacute;mosle sitiado tres dias en vano.
+Hicimos mas de 400 grandes y redondos broqueles, de los cueros de las
+ovejas de Indias, que llaman <i>huanaco</i>: es tan grande este animal como
+un mulo mediano, color azul, y no pati-tendido; en lo demas semejante al
+asno, y es buena comida. Tiene la piel de medio dedo de grueso, y hay
+muchos en esta provincia. Estos broqueles dimos &aacute; algunos indios
+Yapir&uacute;s, con una hoz; y entre dos indios poniamos un arcabucero. <span class='pagenum'><a name="Page_40" id="Page_40">[40]</a></span>Entre
+dos y tres de la ma&ntilde;ana acometimos al pueblo, por tres partes, y &aacute; las
+tres horas, destruidas las palizadas, entramos, haciendo grande estrago
+en indios, mugeres y muchachos, aunque la mayor parte de ellos huy&oacute; &aacute;
+Acaraiba, pueblo suyo, que estaba veinte leguas de Froemidiere, el cual
+habian fortificado cuanto pudieron. Volvi&eacute;ronse &aacute; juntar los C&aacute;rios en
+gran n&uacute;mero, y pusieron su ej&eacute;rcito cerca de un &aacute;spero bosque, para
+ampararse en &eacute;l si perdian tambien este pueblo. A las cinco de la tarde
+llegamos, persiguiendo los C&aacute;rios, hasta Acaraiba, y siti&aacute;mosle:
+sentando los ataques en tres parages, y dejamos centinelas en el bosque.
+Entonces nos lleg&oacute; el socorro que habiamos pedido para suplir los
+muertos y heridos, y era de 200 cristianos, y 500 Yapir&uacute;s y Nagases de
+la Asumpcion, con que se aument&oacute; nuestro ej&eacute;rcito &aacute; 450 cristianos y
+1,300 indios. Tenian los C&aacute;rios fortificado &aacute; Acaraiba con palos y
+fosos, mucho mas que los otros pueblos, y ademas habian hecho unos
+instrumentos como ratoneras, junto al pueblo, que si hubieran tenido el
+efecto que ellos pensaban, cada una habria cogido veinte &oacute; treinta
+hombres. Estuvimos sobre &eacute;l cuatro dias sin poder hacer nada: hasta que
+un indio C&aacute;rio, que habia sido su capitan, y era due&ntilde;o del pueblo, vino
+de noche al general, pidi&eacute;ndole con gran instancia, que no le
+destruy&eacute;semos con fuego, ofreciendo, si le permit&iacute;amos, dar traza y
+forma de tomarle. Promet&iacute;ole el general, que no recibiria ningun da&ntilde;o,
+asegur&aacute;ndole lo cumpliria. Con lo cual mostr&oacute; dos sendas en el bosque
+que iban &aacute; dar al pueblo, dici&eacute;ndonos que, cuando &eacute;l hiciese fuego
+dentro de &eacute;l, habiamos de envestirle. En la misma forma que se habia
+tratado, se ejecut&oacute;: entramos al pueblo, y dimos muerte &aacute; muchos indios,
+y los que creian escapar, huyendo, caian en manos de los Yapir&uacute;s, que
+mataban la mayor parte: sus mugeres &eacute; hijos quedaron libres, porque los
+tenian escondidos en un gran bosque, una legua de all&iacute;.</p>
+
+<p>Los que escaparon de este estrago, se refugiaron al cacique Taber&eacute;, en
+su pueblo, llamado Hieruquizaba, 40 leguas de Acaraiba: no pudimos
+seguirlos, porque iban quemando y robando por donde pasaban, quitando
+todo el bastimento y comida. Estuvimos cuatro dias en Acaraiba,
+repar&aacute;ndonos del trabajo, y curando los heridos.<span class='pagenum'><a name="Page_41" id="Page_41">[41]</a></span></p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XLIII" id="CAPITULO_XLIII"></a><a href="#toc">CAPITULO XLIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Vueltos &aacute; la Asumpcion, se encargan de otra espedicion, suben el rio en las n&aacute;os, y toman &aacute; Hieruquizaba, perdonando &aacute; Taber&eacute;.</i></p>
+
+
+<p>Volvimos &aacute; la ciudad de la Asumpcion, con &aacute;nimo de repetir el viage por
+el rio, buscando el pueblo de Hieruquizaba, donde vivia el cacique de
+los indios, Taber&eacute;. En la Asumpcion estuvimos catorce dias,
+previni&eacute;ndonos de armas, municiones, bastimentos y otras cosas para la
+jornada referida. El general, que ya tenia cerca de 60 a&ntilde;os de edad,
+procuraba aumentar espa&ntilde;oles &eacute; indios &aacute; su ej&eacute;rcito, para reemplazar
+enfermos y heridos, en las batallas y tomas de pueblos.</p>
+
+<p>Comp&uacute;sose la armada de nueve bergantines y 200 canoas, en que iban 1,500
+Yapir&uacute;s: subimos por el rio Paraguay, para buscar el pueblo de
+Hieruquizaba, donde habian huido los C&aacute;rios; que dista 46 leguas de la
+Asumpcion, y en este viage se nos junt&oacute; el cacique, que di&oacute; la traza de
+tomar &aacute; Acariaba, con 1,000 C&aacute;rios, contra Taber&eacute;.</p>
+
+<p>Dispuesta la gente en tierra y agua, marchamos, y nos pusimos &aacute; dos
+leguas de Hieruquizaba, y el general envi&oacute; dos indios C&aacute;rios &aacute; decir &aacute;
+Taber&eacute; hiciese volver al pueblo los huidos, con sus mugeres, hijos y
+hacienda, y que diesen la obediencia &aacute; los cristianos como antes: y que
+si lo reusaba, los echaria &aacute; todos de aquella provincia. Taber&eacute;
+respondi&oacute;, que ni conocia al general, ni &aacute; los cristianos: que
+envistiesen luego, que los habia de matar, arrojando huesos contra
+ellos. Mand&oacute; dar de palos &aacute; los embajadores, y los despidi&oacute;,
+amenaz&aacute;ndolos, que si no se huian de los cristianos, los habian de
+matar.</p>
+
+<p>El general, viendo el mal &eacute;xito de su embajada, march&oacute; con todas sus
+fuerzas, distribuidas en cuatro escuadrones: llegamos al rio Ipan&eacute;, que
+es tan ancho como el Danubio; tiene medio estado de hondo, y en algunas
+partes mas: crece con las inundaciones, tanto algunas veces, que no se
+puede andar por tierra.</p>
+
+<p>Hab&iacute;amos de pasar este rio, pero los indios estaban defendiendo este
+paso, y nos hacian tan gran da&ntilde;o, que si no fuera por la providencia de
+Dios, y la artilleria que se disparaba bien, hubi&eacute;ramos perecido. Pero
+le pasamos, y en las naves llegamos &aacute; la otra ribera: lo cual<span class='pagenum'><a name="Page_42" id="Page_42">[42]</a></span> visto por
+los indios, huyeron &aacute; meterse en su pueblo, &aacute; media legua de all&iacute;.
+Segu&iacute;moslos con tanta prisa, que casi al mismo tiempo llegamos al pueblo
+Hieruquizaba, al cual sitiamos, sin que ninguno pudiera entrar ni salir:
+usamos despues de los escudos de huanaco y segures, como queda dicho, y
+aquella tarde entramos al pueblo, dando muerte &aacute; muchos indios, y
+reservando sus mugeres &eacute; hijos para cautivos, como habia mandado el
+general. Muchos indios escaparon huyendo, y los amigos Yapir&uacute;s
+consiguieron el despojo de 1,000 cabezas de sus enemigos.</p>
+
+<p>Despues vinieron los C&aacute;rios huidos, con su cacique, pidiendo perdon al
+general, y que se les restituyesen sus mugeres &eacute; hijos, ofreciendo la
+obediencia, y servir como antes: y el general les perdon&oacute;.</p>
+
+<p>Y perseveraron despues firmes en nuestro servicio, todo el tiempo que
+estuve yo en aquella provincia. Dur&oacute; esta guerra medio a&ntilde;o, desde 1546.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XLIV" id="CAPITULO_XLIV"></a><a href="#toc">CAPITULO XLIV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Vu&eacute;lvese el general &aacute; la Asumpcion, y entra la tierra adentro buscando oro y plata.</i></p>
+
+
+<p>Acabada la guerra, se volvi&oacute; el general con la gente en las naves &aacute; la
+Asumpcion, y descansamos dos a&ntilde;os enteros, sin que en tanto tiempo
+viniese navio de Espa&ntilde;a; y por no estar ocioso el general, propuso &aacute; los
+soldados si tendrian &aacute; bien que entrase la tierra adentro con alguna
+gente. Todos convinieron en lo que decia, y separ&oacute; 350 espa&ntilde;oles, &aacute; los
+que ofreci&oacute;, si iban con &eacute;l, juntarles indios y cuidarles de vestidos,
+caballos y lo demas necesario. Alegres todos, admitieron la oferta:
+llam&oacute; &aacute; los C&aacute;rios, y pregunt&oacute;les si querian ir con &eacute;l 2,000? Y al punto
+se ofrecieron &aacute; servirle como estaban obligados.</p>
+
+<p>Pasados dos meses, sali&oacute; nuestro general el a&ntilde;o 1548, subiendo el rio
+Paraguay con siete bergantines y doscientas canoas. La gente que no cupo
+en las n&aacute;os, fu&eacute; por tierra, con 130 caballos, y se volvi&oacute; &aacute; juntar
+cerca del alto y redondo monte de San Fernando,<span class='pagenum'><a name="Page_43" id="Page_43">[43]</a></span> distante 92 leguas de
+la Asumpcion, que habitan los Payagu&aacute;s. Hizo el general volver desde
+all&iacute; &aacute; la Asumpcion cinco bergantines con las canoas, y dej&oacute; los otros
+dos con 50 espa&ntilde;oles, proveidos para dos a&ntilde;os; por capitan &aacute; D.
+Francisco de Mendoza,<a name="FNanchor_41_41" id="FNanchor_41_41"></a><a href="#Footnote_41_41" class="fnanchor">[41]</a> con &oacute;rden de mantenerse en aquel sitio dos
+a&ntilde;os, encarg&aacute;ndole tuviese gran cuidado con los indios, no le sucediese
+lo que &aacute; Juan de Oyolas, hasta que volviese.</p>
+
+<p>Empez&oacute; su viage con 300 cristianos, 130 caballos y 2,000 C&aacute;rios, y en
+ocho dias continuos no hall&oacute; nacion alguna. Al noveno, y &aacute; las treinta y
+seis leguas del monte de San Fernando, dimos en los Naper&uacute;s, indios que
+se mantienen de caza y pesca. Son altos y robustos. Las mugeres son
+feas, y desde la cintura &aacute; la rodilla traen un pa&ntilde;o. Cuatro dias despues
+llegamos &aacute; los <i>Mapais</i>,<a name="FNanchor_42_42" id="FNanchor_42_42"></a><a href="#Footnote_42_42" class="fnanchor">[42]</a> nacion muy populosa. Son tan sugetos &aacute; sus
+principales, que precisan &aacute; los indios &aacute; servirlos, como sirven en
+Alemania los r&uacute;sticos &aacute; los nobles.</p>
+
+<p>Tienen abundancia de frutos de maiz, mandioca, batatas, mandub&iacute;,
+pacobas, y otras raices y cosas de comer. Hay muchos ciervos, ovejas
+indias, avestruces, anades, gansos, gallinas y otras muchas aves. En los
+bosques hay mucha miel, que gastan en hacer vino y otros usos; y cuanto
+mas adelante se camina, tanto es mas f&eacute;rtil la tierra. Todo el a&ntilde;o hay
+maiz y raices que comer en esta provincia.</p>
+
+<p>Las ovejas, que llaman <i>huanacos</i>, son de dos g&eacute;neros, dom&eacute;sticas y
+monteces, de que usan para carga, andar &aacute; caballo y otros ministerios,
+como usamos de los caballos: y en esta jornada, por estar malo de una
+pierna, anduve mas de cuarenta leguas en una. En el Per&uacute; portean las
+mercaderias en ellas.<a name="FNanchor_43_43" id="FNanchor_43_43"></a><a href="#Footnote_43_43" class="fnanchor">[43]</a> Los indios son altos y belicosos, que solo
+cuidan de las cosas de guerra: las indias son hermosas, y andan
+cubiertas como las antecedentes. No trabajan en el campo, antes los
+indios tienen el cuidado de sustentar la familia, ni en casa hacen mas
+que hilar &oacute; teger algodon, &oacute; guisar la comida<span class='pagenum'><a name="Page_44" id="Page_44">[44]</a></span> &aacute; los maridos, &oacute;
+servirlos en otras cosas agradables, lo cual hacen tambien con otros
+compa&ntilde;eros f&aacute;cilmente.</p>
+
+<p>Salieron los Mbay&aacute;s &aacute; recibirnos, &aacute; menos de media legua de este pueblo,
+junto &aacute; un lugarillo, donde decian, aleve y traidoramente, que
+sosegasemos aquella noche, y nos asistirian con cuanto necesit&aacute;semos; y
+para asegurar la traicion que trataban, dieron al general tres indias
+muchachas, cuatro coronas de plata, que suelen traer en la cabeza, y
+cuatro planchas, cada una de medio palmo de largo, y la mitad de ancho,
+que se ponen en la frente por adorno. Creimos estaban de paz, y nos
+alojamos en el lugarillo: y acabada la cena y puestos centinelas,
+dormimos hasta cerca de media noche, que el general ech&oacute; menos las tres
+indias, y busc&aacute;ndolas, se alborot&oacute; el ej&eacute;rcito, y sospechando mal de los
+Mbay&aacute;s, secretamente se mand&oacute; al amanecer que todos estuviesen en su
+alojamiento prevenidos con sus armas, y prontos &aacute; egecutar lo que se les
+&oacute;rdenase.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XLV" id="CAPITULO_XLV"></a><a href="#toc">CAPITULO XLV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De los pueblos Mbay&aacute;s, Chan&aacute;s, Tobas, Peyonas, Mayegoni, Morronos, Paronios y Simanos</i>.<a name="FNanchor_44_44" id="FNanchor_44_44"></a><a href="#Footnote_44_44" class="fnanchor">[44]</a></p>
+
+
+<p>Imaginando los indios que estabamos durmiendo, de improviso nos
+embistieron 2,000, los cuales fueron presto desbaratados, con muerte de
+mas de la mitad, y el resto huy&oacute; al pueblo, adonde velozmente los
+seguimos y entramos en &eacute;l, pero no hallamos &aacute; ninguno, ni sus mugeres &eacute;
+hijos. Sigui&oacute;los el general con 150 arcabuceros y 2,500 indios &aacute; gran
+prisa, por tres dias y dos noches, sin parar mas de &aacute; comer, y &aacute;
+descansar cuatro &oacute; cinco horas de noche.</p>
+
+<p>Al tercero dia cogimos en un bosque muchos Mbay&aacute;s con sus hijos y
+mugeres, pero no eran los que buscabamos, sino amigos suyos, que no
+tenian el menor recelo de que fuesemos &aacute; ellos: no obstante pagaron por
+los culpados, pues cuando dimos en ellos, <span class='pagenum'><a name="Page_45" id="Page_45">[45]</a></span>matamos y cautivamos, con
+indias y sus hijos, cerca de 3,000, y sino anochece, ninguno escapa,
+porque todo el gran n&uacute;mero de este pueblo se junt&oacute; en un monte rodeado
+de bosques. Pill&eacute; en el despojo 19 indios &eacute; indias no muy viejas, y
+otras cosas.</p>
+
+<p>Volvimos al real, donde estuvimos ocho dias, porque teniamos comida
+bastante. Desde los Mbay&aacute;s al monte de San Fernando, hay 50 leguas, y
+desde los Naper&uacute;s, 36.</p>
+
+<p>Prosiguiendo el camino, llegamos &aacute; los indios Chan&aacute;s, s&uacute;bditos de los
+Mbay&aacute;s, al modo que los r&uacute;sticos de Alemania &aacute; sus Se&ntilde;ores: hallamos en
+esta jornada maizales y raices sembradas y cultivadas, que en esta
+tierra duran todo el a&ntilde;o: pues cuando uno recoje la cosecha, otra est&aacute;
+madurando y otra se siembra, y as&iacute; en cualquier tiempo se hallan en los
+campos cosas frescas que comer. De all&iacute; fuimos &aacute; otro pueblo, cuyos
+indios huyeron al vernos, y nos dejaron abundancia de comida, que nos
+detuvo dos dias: &aacute; las seis leguas llegamos &aacute; los indios Tobas, que se
+habian huido, y estaban bien prevenidos de comida; son tambien sugetos &aacute;
+los Mbay&aacute;s.</p>
+
+<p>Proseguimos el viage sin hallar indios; y &aacute; los siete dias llegamos &aacute; la
+nacion de los <i>Peyonas</i>, que est&aacute; &aacute; 14 leguas de los Tobas. Sali&oacute; el
+cacique del pueblo &aacute; recibirnos de paz, acompa&ntilde;ado de gran multitud de
+indios, rogando encarecidamente al general, escusase entrar en el
+pueblo, poniendo su real en el sitio donde nos recibi&oacute;. Pero el general
+no le atendi&oacute;, y con buenas palabras por el camino derecho, que quiso y
+que no quiso el cacique, se entr&oacute; al pueblo, en que habia muchas
+gallinas, gansos, ciervos, ovejas, avestruces, papagallos, conejos y
+otros semejantes; mucho maiz y raices, de que es fertil&iacute;sima aquella
+tierra: pero muy falta de agua, y de plata y oro, por el cual no nos
+atrevimos &aacute; preguntar; porque las demas naciones por donde habiamos de
+pasar, no supieran lo que apetec&iacute;amos, y huyesen. Tres dias nos
+detuvimos con estos <i>Peyonas</i>, y el general se informaba de la
+naturaleza y condicion de esta provincia, y al despedirnos nos dieron
+una guia, que nos llevase por camino que hubiese agua que beber. Y &aacute; las
+cuatro leguas llegamos &aacute; la nacion llamada <i>Mayegoni</i>, donde estuvimos
+un dia, y tomando guia y lengua, partimos. Eran estos indios muy
+apacibles, y nos dieron todo lo que habiamos menester. Caminadas ocho
+leguas, llegamos &aacute; la nacion de los indios <i>Morronos</i>: recibi&eacute;ronos
+tambien de paz, y estuvimos dos dias con ellos; y tomada relacion de la
+naturaleza y calidad de la tierra, con nueva guia proseguimos nuestro
+camino, y &aacute; las cuatro leguas llegamos &aacute; otra nacion, no tan populosa,
+llamada<span class='pagenum'><a name="Page_46" id="Page_46">[46]</a></span> <i>Paronios</i>; tendr&aacute; 3,000 indios de guerra: all&iacute; nos detuvimos
+un dia, aunque tenian poca comida. A las doce leguas entramos en otra
+nacion, cuyos indios se llaman <i>Simanos</i>. Su pueblo est&aacute; situado en un
+collado alto, y rodeado de espinos y monte bajo como muralla. Junt&aacute;ronse
+muchos, y nos recibieron de guerra, con sus arcos, flechas y otras
+armas. Dur&oacute; poco su soberbia, pues vencidos, desampararon su pueblo,
+habi&eacute;ndole quemado antes: pero los campos nos daban bastante comida.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XLVI" id="CAPITULO_XLVI"></a><a href="#toc">CAPITULO XLVI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De los Barconos, Leyhanos, Carconos, Sivisicosis y Samocosis</i>.</p>
+
+
+<p>A 16 leguas de esto pueblo, que caminamos en cuatro dias, llegamos de
+repente cerca del pueblo de los indios <i>Barconos</i>, que no sabiendo que
+ibamos, empezaron &aacute; huir: pero &aacute; nuestra instancia se detuvieron. Les
+pedimos comida, y prontamente trageron con abundancia, gallinas, ganzos,
+ovejas, avestruces, ciervos y otras cosas, y con gran contento de los
+indios nos detuvimos cuatro dias, tomando noticias de la tierra. De
+all&iacute;, en tres dias, entramos &aacute; los indios <i>Leyhanos</i>, nacion que habita
+&aacute; doce leguas de los <i>Barconos</i>: tenian poca vitualla, porque la
+langosta habia destruido casi todos los frutos, y por no gastar lo que
+llev&aacute;bamos, volvimos &aacute; caminar, pasada la noche; y en cuatro dias
+anduvimos 16 leguas, y llegamos &aacute; otra nacion llamada <i>Carconos</i>, que,
+aunque habian padecido la misma plaga, tenian mas comida. Informaron, en
+un dia que nos estuvimos, de que en 24 &oacute; 30 leguas, que distaba la
+nacion de los indios Sivisicosis, no hallariamos agua. Llegamos &aacute; ella &aacute;
+los seis dias, con gran trabajo; pues aunque los <i>Carconos</i> nos
+proveyeron, morian de sed algunos de los nuestros, si en este viage no
+encontr&aacute;ramos una raiz, que estaba fuera de la tierra, de que salian
+grandes hojas, en que habia agua tan firme como en un vaso, que no se
+derramaba, ni f&aacute;cilmente se consumia; y tendria cada una medio
+cuartillo. Dos horas de noche, estando cerca del pueblo de los
+Sivisicosis, intentaron huir, con sus muyeres &eacute; hijos, pero el general
+despach&oacute; una lengua, para que se estuviesen quietos en sus casas, y sin
+miedo alguno, que no se les haria da&ntilde;o: y as&iacute; lo hicieron. Habia gran
+falta de agua en aquella provincia, y mayor por no haber llovido en tres
+meses, para llenar los algibes en que <span class='pagenum'><a name="Page_47" id="Page_47">[47]</a></span>la recogen, ni tenian rios, ni
+otra bebida que la que hacen de la raiz de mandioca, en esta
+forma:&mdash;Echaban en un mortero las raices machacadas, y sacaban el zumo
+de color de leche: si puede hallarse agua, hacen vino tambien de estas
+raices. Solo habia un pozo en este pueblo, en que me puso el general de
+centinela, para distribuir el agua &aacute; cada a&ntilde;o, segun la medida dada por
+&eacute;l: y aun con estas providencias teniamos grandes trabajos por la falta
+de agua, y tantos, que no nos acord&aacute;bamos del oro y plata, que todo era
+clamar por agua. Este empleo me facilit&oacute; la gracia, favor y benevolencia
+de muchos, porque en su distribucion no era muy escaso, pero cuidando
+que no faltase agua, y solo por ella tienen guerra los Sivisicosis con
+los vecinos. Dos dias estuvimos en este pueblo, y dudando si habiamos de
+pasar adelante &oacute; volvernos, echamos suertes, y sali&oacute; que prosigui&eacute;semos.
+Inform&oacute;se el general de la tierra, y los indios dijeron que en seis dias
+de camino llegar&iacute;amos &aacute; los indios Samocosis, y que en &eacute;l hallariamos
+dos arroyos buenos para beber: con lo cual proseguimos el viage,
+llevando algunos Sivisicosis para guias, que huyeron la primera noche,
+dej&aacute;ndonos confusos para hallar el camino: pero le acertamos, y dimos
+con los indios Samocosis, que nos recibieron de guerra, sin querer oir
+paz: pero f&aacute;cilmente los desbaratamos y huyeron. En la batalla prendimos
+algunos, que nos dijeron, que en aquel pueblo habia dejado enfermos tres
+cristianos Juan de Oyolas, cuando fu&eacute; &aacute; reconocer aquella tierra de
+&oacute;rden de D. Pedro de Mendoza (como se cont&oacute; largamente en el cap&iacute;tulo
+25). Pues &aacute; estos tres cristianos, que uno se llamaba Ger&oacute;nimo, y era
+trompeta, decian los Samocosis los habian muerto cuatro dias antes que
+lleg&aacute;semos; instados por los Sivisicosis. Pagaron bien esta maldad, pues
+estuvimos catorce dias en el pueblo para saber donde se habian retirado:
+y averiguado que estaban en un bosque, aunque no todos, fuimos contra
+ellos, matamos muchos, y cautivamos los demas, los cuales nos informaron
+de la naturaleza y costumbres de esta provincia y sus indios.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XLVII" id="CAPITULO_XLVII"></a><a href="#toc">CAPITULO XLVII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De los pueblos Maigenos y Carcokies</i>.</p>
+
+
+<p>Entre otras cosas, supo el general, que la nacion de los indios
+<i>Maigenos</i> distaba cuatro dias de camino. Partimos &aacute; buscarla, y<span class='pagenum'><a name="Page_48" id="Page_48">[48]</a></span> nos
+recibieron de guerra, aunque procuramos la paz. El pueblo estaba situado
+en un collado, y rodeado de un espeso y ancho espinal por todas partes,
+tan alto como un hombre con la espada levantada en la mano.</p>
+
+<p>Vista su obstinacion avanzamos, con los C&aacute;rios, el pueblo, por dos
+partes: nos mataron los <i>Maigenos</i> doce cristianos y algunos C&aacute;rios, que
+nos sirvieron muy bien: pero prosiguiendo con mayor esfuerzo, le
+entramos por fuerza, y los <i>Maigenos</i> le pusieron fuego y huyeron: esto
+caus&oacute; la destruccion de muchos, que pagaron con la vida la culpa de sus
+compa&ntilde;eros.</p>
+
+<p>Ocho dias despues, 500 C&aacute;rios armados, con gran secreto, y sin saberle
+nosotros, se fueron dos &oacute; tres leguas del real, &aacute; buscar los <i>Maigenos</i>
+que huyeron: y habiendo dado en ellos, pelearon con tanta obstinacion
+que murieron 300 C&aacute;rios &eacute; &iexcl;numerable multitud de los <i>Maigenos</i>, que
+eran tantos, que ocupabon cerca de una legua. Los C&aacute;rios enviaron &aacute;
+pedir al general socorro, avis&aacute;ndole que los <i>Maigenos</i> los tenian
+cercados por todas partes, sin poder volver ni ir adelante. Despach&oacute;
+luego el general 150 cristianos, con algunos caballos, y 1,000 C&aacute;rios,
+dejando los demas soldados en guarda del real, por si los <i>Maigenos</i> le
+acometian. Apenas nos divisaron los <i>Maigenos</i>, cuando levantaron sus
+reales y huyeron, y auque los seguimos con cuanta prisa fu&eacute; posible, no
+los pudimos alcanzar: pero nos admir&oacute; el destrozo que habian hecho los
+C&aacute;rios en los enemigos, y los que habian quedado vivos volvieron con
+nosotros, &aacute; nuestro real, muy contentos.</p>
+
+<p>Hallamos en el pueblo gran abundancia de comida, por lo cual nos
+detuvimos cuatro dias en &eacute;l: junt&aacute;monos despues, y pareci&eacute;ndonos que
+estabamos informados medianamente de la tierra, su calidad y frutos,
+pareci&oacute; &aacute; todos proseguir el viage; y caminando trece dias continuos, en
+que andariamos 52 leguas, segun decian los que entendian de las
+estrellas, llegamos &aacute; la nacion de los indios <i>Carcokies</i>: de all&iacute;, en
+nueve dias, entramos en otra provincia, de seis leguas de ancho y largo,
+la cual estaba toda cubierta de sal, tan espesa y blanca que parecia
+nevada, y que nunca se deshace.</p>
+
+<p>Descansamos dos dias en esta tierra salada, dudando el camino que
+seguir&iacute;amos; pero se eligi&oacute; el derecho, y &aacute; los cuatro dias entramos en
+la provincia de los <i>Carcokies</i>: y el general, estando &aacute; cuatro leguas
+de su pueblo, envi&oacute; 50 cristianos y 50 C&aacute;rios, para que nos diesen
+alojamiento. Entramos en el pueblo, y vimos la mayor multitud de indios,
+que jamas habiamos hallado tantos juntos; y congojados dimos aviso al
+general para que nos socorriese luego.<span class='pagenum'><a name="Page_49" id="Page_49">[49]</a></span></p>
+
+<p>El general se puso en marcha aquella misma tarde, y lleg&oacute; &aacute; nosotros
+entre tres y cuatro de la ma&ntilde;ana. Los <i>Carcokies</i>, vi&eacute;ndonos pocos,
+tuvieron por cierta la victoria: pero entendiendo que el general nos
+habia seguido, se entristecieron y por fuerza, y por conservar &aacute; sus
+mugeres &eacute; hijos que estaban en el pueblo, nos asistian en todo,
+tray&eacute;ndonos carne de ciervos, y otras fieras y aves, gansos, gallinas,
+ovejas, avestruces, conejos, maiz, trigo, arroz y algunas raices, de que
+era abundante esta provincia.</p>
+
+<p>Traen estos indios en los labios una piedra azul, como dado, sus armas
+son dardos, lanzas y rodelas de cueros de huanaco.</p>
+
+<p>Las indias traen horadados los labios con un agugero chico, y en &eacute;l un
+poco de cristal azul &oacute; verde, visten camisetas de algodon, sin mangas;
+son bastantemente hermosas, hilan, y cuidan de la casa, y los indios
+labran los campos, y cuidan lo demas necesario &aacute; la familia.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XLVIII" id="CAPITULO_XLVIII"></a><a href="#toc">CAPITULO XLVIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Del rio Guap&aacute;s y su pueblo cerca del Per&uacute;, y como partieron dos mensageros &aacute; Potos&iacute;, Plata y Lima.</i></p>
+
+
+<p>Tomamos algunos <i>Carcokies</i> por guias para pasar adelante, y &aacute; los tres
+dias de camino huyeron: proseguimos sin ellos, y llegamos al rio Guap&aacute;s,
+de media legua de ancho. Nos era imposible pasarle sin riesgo, y para
+evitarlo, cada dos soldados hicimos una balsilla, &oacute; red de palos y
+sarmientos tegidos, en que, llevados del rio, pudi&eacute;semos tomar la otra
+ribera; en este paso se ahogaron cuatro compa&ntilde;eros. Tiene este rio peces
+muy sabrosos: hay en la tierra muchos tigres.</p>
+
+<p>Estando una legua distante del pueblo, situado &aacute; cuatro del rio,
+salieron sus indios &aacute; recibirnos, convid&aacute;ndonos, en lengua espa&ntilde;ola, de
+que al principio nos espantamos.<a name="FNanchor_45_45" id="FNanchor_45_45"></a><a href="#Footnote_45_45" class="fnanchor">[45]</a> Pregunt&aacute;mosles, qu&eacute; <span class='pagenum'><a name="Page_50" id="Page_50">[50]</a></span>se&ntilde;or tenian,
+y quien era su corregidor?&mdash;Respondieron que eran de cierto noble
+espa&ntilde;ol, llamado Pedro Anzures.</p>
+
+<p>En este pueblo hallamos alguna gente, y unos animalillos como pulgas<a name="FNanchor_46_46" id="FNanchor_46_46"></a><a href="#Footnote_46_46" class="fnanchor">[46]</a>
+que andan saltando, y si pican en los dedos de los pies, &oacute; en otra parte
+del cuerpo, van entr&aacute;ndose y royendo, hasta crecer como gusanillos,
+semejantes &aacute; los que se hallan en las avellanas. Si se acude con tiempo
+&aacute; sacarlos, no hacen da&ntilde;o; pero si se dilata el remedio, se pierden los
+dedos enteros.</p>
+
+<p>Desde la Asumpcion hasta este pueblo, segun la cuenta de los astr&oacute;nomos,
+hay 372 leguas: all&iacute; estuvimos veinte dias, y al fin de ellos lleg&oacute; una
+carta de Lima, ciudad del reino del Per&uacute; en la cual vivia, y era virey &oacute;
+presidente, el Licenciado de la Gasca, que es aquel por cuya &oacute;rden fu&eacute;
+degollado Gonzalo Pizarro con otros, nobles y plebeyos, y otros
+condenados &aacute; galeras.</p>
+
+<p>En ella mandaba, de &oacute;rden del Rey, que pena de la vida, no pasase el
+general adelante, sino que esperase nuevas &oacute;rdenes en el pueblo de los
+Guap&aacute;s. Cuya detencion fu&eacute;, porque temia Gasca que si entr&aacute;semos en el
+Per&uacute;, y se movia alguna sedicion contra &eacute;l, nos juntar&iacute;amos con los
+secuaces de Pizarro que andaban huidos; como sin duda hubiera sucedido,
+si nos hubi&eacute;semos juntado.</p>
+
+<p>En fin Gasca y el general se concertaron, quedando este muy contento con
+las d&aacute;divas que le envi&oacute;: todo lo cual se hizo sin saberlo los soldados;
+que si lo penetr&aacute;ramos, le hubi&eacute;ramos enviado al Per&uacute; atado de pies y
+manos.</p>
+
+<p>Envi&oacute; despues el general cuatro soldados al Licenciado Gasca, que eran,
+el capitan Nuflo de Chaves, Agustin de Campos, Miguel de Rutia y Rui
+Garcia. Llegaron primero &aacute; Potos&iacute;, donde enfermaron y se quedaron Rutia
+y Garcia; despues &aacute; otra llamada Cusco, de all&iacute; &aacute; la Plata,<a name="FNanchor_47_47" id="FNanchor_47_47"></a><a href="#Footnote_47_47" class="fnanchor">[47]</a> y en fin
+&aacute; la metr&oacute;poli Lima. Estas son las cuatro principales y opulent&iacute;simas
+ciudades del Per&uacute;. All&iacute; Chaves y Campos se embarcaron y llegaron &aacute; Lima,
+al Presidente: el cual habiendo oido la relacion de todas las provincias
+del Rio de la Plata, sus calidades y gentes, los mand&oacute; hospedar y tratar
+esplendidamente, regal&aacute;ndolos con<span class='pagenum'><a name="Page_51" id="Page_51">[51]</a></span> 2,000 ducados: y mand&oacute; &aacute; Chaves que
+volviese &aacute; escribir al general, que no dejase entrar &aacute; los soldados en
+el Per&uacute;, hasta nueva &oacute;rden, como se lo habia mandado, y que procurase no
+hiciesen agravio &aacute; los indios, ni permitiese se les quitase nada, si no
+es la comida. Bien sab&iacute;amos que tenian vasos de plata, pero porque
+estaban sugetos &aacute; espa&ntilde;ol no nos atrevimos &aacute; quitarles nada.</p>
+
+<p>El mensagero que traia la carta fu&eacute; cogido por cierto espa&ntilde;ol, llamado
+<i>Parnauvie</i>, de &oacute;rden del general; porque estaba con gran cuidado,
+temiendo no le viniese nombrado sucesor del Per&uacute; en su gobierno y de su
+gente, que ya sabia estaba nombrado<a name="FNanchor_48_48" id="FNanchor_48_48"></a><a href="#Footnote_48_48" class="fnanchor">[48]</a>, y por eso mandaba &aacute;
+<i>Paranauvie</i> que guardase diligentemente los caminos y recogiese las
+cartas que hallase, y se las llevase &aacute; los C&aacute;rios: lo cual se hizo.<a name="FNanchor_49_49" id="FNanchor_49_49"></a><a href="#Footnote_49_49" class="fnanchor">[49]</a></p>
+
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_52" id="Page_52">[52]</a></span></p>
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_XLIX" id="CAPITULO_XLIX"></a><a href="#toc">CAPITULO XLIX.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>De la fertilidad de la tierra de Guap&aacute;s, y como volvimos &aacute; las n&aacute;os</i>.</p>
+
+
+<p>La provincia de los Guap&aacute;s es de tanta fertilidad, que en todo nuestro
+viage no la hallamos, ni vimos igual, ni semejante: porque si un indio
+hiende un &aacute;rbol con una hocecilla, destila, y &eacute;l coge cinco &oacute; seis
+medidas de miel, tan pura como si fuera mosto, y comida con pan &oacute; con
+otras cosas, es muy agradable manjar: hacen tambien de ella vino del
+mismo sabor que &eacute;l mosto, aunque mas suave, y las abejas que la labran
+son peque&ntilde;as y sin aguijon. El general di&oacute; en maquinar con los soldados,
+que no pod&iacute;amos estar aqu&iacute; por falta de bastimento: mas si hubi&eacute;ramos
+sabido que tendr&iacute;amos gobernador y provision, no hubi&eacute;ramos dejado la
+provincia, y f&aacute;cilmente hall&aacute;ramos lo necesario. En fin, forzados &aacute;
+volver, llegamos &aacute; los <i>Carcokies</i>, que ya habian huido con sus mugeres
+&eacute; hijos, y mejor les hubiera sido no hacerlo: envi&oacute; el capitan otros
+indios &aacute; decirles volviesen &aacute; su pueblo, no temiendo nada, que no les
+har&iacute;amos mal. No hicieron caso del mensage: antes respondieron, que
+cuanto antes desampar&aacute;semos su pueblo, que si no, nos echarian de &eacute;l con
+las armas: con lo cual marchamos contra ellos. Queriamos algunos escusar
+esta jornada, diciendo al capitan que podria ser esta guerra de
+perjuicio para toda la provincia; porque, si se intentaba hacer camino
+desde el Rio de la Plata al Per&uacute;, faltaria bastimento &aacute; los que
+caminasen. Pero el capitan y los demas soldados despreciaron nuestro
+dict&aacute;men, y manteniendo el suyo, prosiguieron la marcha: y llegado &aacute;
+media legua de los <i>Carcokies</i>, ya se habian plantado &aacute; la falda de un
+monte, cerca de un bosque, para escapar si los venci&eacute;semos. Sirvi&oacute;les de
+poco su prevencion, porque embestimos, y matamos cuantos pudimos, y
+cautivamos cerca de mil en esta batalla. Dos meses nos detuvimos en este
+pueblo, que era muy grande: volvimos al monte de San Fernando, donde
+habiamos dejado dos navios (como se dijo en el cap&iacute;tulo 44). Gastamos en
+este viage a&ntilde;o y medio, sin hacer otra cosa que pelear continuamente, y
+cautivamos 12,000 indios, indias y muchachos, que los forz&aacute;bamos &aacute; que
+nos sirviesen como esclavos, y yo tenia cincuenta.</p>
+
+<p>Supimos por la gente de las naves, las discordias que, estando nosotros
+ausentes, habian nacido entre Diego de Abreu, sevillano, capitan, y
+Francisco de Mendoza, &aacute; quien el general dej&oacute; por capitan de la gente.
+Diego de Abreu intentaba privarle del gobierno, y<span class='pagenum'><a name="Page_53" id="Page_53">[53]</a></span> resistiendo D.
+Francisco de Mendoza, creci&oacute; el odio de suerte que, habi&eacute;ndose alzado
+Abreu con el gobierno, hizo matar &aacute; Mendoza.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_L" id="CAPITULO_L"></a><a href="#toc">CAPITULO L.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Diego de Abreu se opone al general, y el autor recibe carta de Alemania.</i></p>
+
+
+<p>No contento Abreu con esta maldad, tumultu&oacute; la provincia, ciudad y
+presidio de la Asumpcion, y trataba de enviar gente contra nosotros que
+ibamos acerc&aacute;ndonos con nuestro general. Pero Abreu no quiso abrirle las
+puertas, ni entregarle la ciudad, ni reconocerle por superior.</p>
+
+<p>Viendo el general tan declarada rebelion, siti&oacute; la ciudad con todas sus
+fuerzas, cerc&aacute;ndola toda, y advirti&eacute;ndole que iba de veras: los soldados
+de la plaza cada dia se venian &aacute; nuestro campo, pidiendo perdon al
+general; con lo cual conoci&oacute; Diego de Abreu que no podia fiarse de su
+gente, y temiendo que de noche le cogi&eacute;semos, &oacute; que la ciudad se
+entregase por tratos<a name="FNanchor_51_51" id="FNanchor_51_51"></a><a href="#Footnote_51_51" class="fnanchor">[51]</a> (lo cual sucederia), con acuerdo de cincuenta
+de sus &iacute;ntimos compa&ntilde;eros y amigos, la desampar&oacute;, y se entreg&oacute; al
+general. Al instante que sali&oacute; de ella, pidi&eacute;ronle todos perdon, que
+concedi&oacute; francamente.</p>
+
+<p>Abreu, con los 50 cristianos que le seguian, se desvi&oacute; 30 leguas de la
+plaza, donde no pod&iacute;amos hacerle da&ntilde;o, y &eacute;l nos lo hacia desde cualquier
+parte. Dur&oacute; dos a&ntilde;os esta guerra, sin vivir seguro el general ni Abreu,
+porque este andaba con los suyos, vagando como salteadores de caminos,
+no omitiendo ocasion de maltratarnos. Viendo el general la falta de
+sosiego, determin&oacute; concordarse con Abreu, proponiendo casar sus dos
+hijas con Alonso Riquelme y Francisco de Vergara, parientes de Abreu, el
+cual acept&oacute; el partido. Y ejecutados los casamientos con varios pactos,
+cesaron las inquietudes.</p>
+
+<p>En este tiempo, dia de Santiago de 1552, recib&iacute;, por mano de<span class='pagenum'><a name="Page_54" id="Page_54">[54]</a></span> Cristoval
+Rieser, corredor de los fucares en Sevilla, una carta de Sebastian
+Nidhart, que me escribia en nombre de mi hermano Tomas Schmidel,
+encarg&aacute;ndome que procurase volver &aacute; mi patria.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_LI" id="CAPITULO_LI"></a><a href="#toc">CAPITULO LI.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Pide licencia el autor, y bajando por el rio Paraguay, sube por el Paran&aacute;.</i></p>
+
+
+<p>Llev&eacute; luego la carta al general, y le ped&iacute; licencia para el viage. Al
+principio la reusaba; y habi&eacute;ndole referido mis largos trabajos y
+molestos servicios, y la fidelidad continua con que los habia ejecutado
+en el servicio del Rey, y que en todo este tiempo considerase cuantos
+peligros y miserias haba sufrido, y cuantas veces puse la vida por el
+mismo general, sin haberle dejado jamas, me di&oacute; licencia con mucho
+honor, y cartas para el Rey: en que, despues de dar cuenta de todas las
+provincias del Rio de la Plata, ponderaba lo que yo habia servido en
+ellas. Habiendo llegado &aacute; Sevilla, entregu&eacute; yo mismo estas cartas al
+Rey, y le hice relacion de todas estas regiones, y sus circunstancias,
+lo mas fielmente que pude.</p>
+
+<p>Prevenido para mi viage, me desped&iacute; del general y de mis compa&ntilde;eros:
+tom&eacute; veinte indios C&aacute;rios, para que me llevasen mi ropa y otras cosas,
+que de muchas mas habria necesidad en tan largo camino. Ocho dias antes
+de partir, vino uno del Brasil, diciendo habia llegado navio de Lisboa,
+que era de Juan Helsen, mercader de Lisboa, y Erasmo Schetzen, corredor
+de Amberes: y por no perder esta ocasion, part&iacute; de la Asumpcion con mis
+veinte indios, en dos canoas, por el Rio de la Plata, el dia de San
+Estevan, &aacute; 26 de Diciembre de 1552: y al cabo de 46 leguas, llegamos al
+pueblo <i>Suberic Sabaye</i>,<a name="FNanchor_52_52" id="FNanchor_52_52"></a><a href="#Footnote_52_52" class="fnanchor">[52]</a> en el cual se nos juntaron otros cuatro
+espa&ntilde;oles, con dos portugueses que se iban sin licencia del general.</p>
+
+<p>Anduvimos 15 leguas, y llegamos al pueblo de <i>Gaberetho</i>; despues fuimos
+&aacute; 16 leguas &aacute; otro, llamado <i>Barotio</i>, desde el cual, en nueve dias, nos
+pusimos en <i>Berede</i>, pueblo que dista del antecedente 54 leguas.
+Estuvimos dos dias en &eacute;l, tomando bastimentos, y reconociendo las
+canoas, porque habiamos de subir por el rio Paran&aacute;,<span class='pagenum'><a name="Page_55" id="Page_55">[55]</a></span> 100 leguas; y
+despuesto todo, fuimos &aacute; <i>Gingie</i>, pueblo en que estuvimos cuatro dias,
+y que antes obedecia &aacute; los C&aacute;rios, y era hasta donde se estendia el
+imperio del rey.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_LII" id="CAPITULO_LII"></a><a href="#toc">CAPITULO LII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>El autor camina por tierra, dejando el rio Paran&aacute;, y lo que le sucedi&oacute; en Tup&iacute;.</i></p>
+
+
+<p>Dejamos las canoas y el Paran&aacute; para ir por tierra en la provincia de la
+nacion de Tup&iacute;s,<a name="FNanchor_53_53" id="FNanchor_53_53"></a><a href="#Footnote_53_53" class="fnanchor">[53]</a> donde empieza la jurisdiccion del rey de Portugal:
+el camino dura seis meses enteros, y hay en &eacute;l muchos desiertos, montes
+y valles que pasar, tan llenos de fieras, que de miedo no pod&iacute;amos
+dormir seguramente.</p>
+
+<p>Los indios de esta nacion se comen &aacute; sus enemigos. Siempre tienen
+guerra, que es su mayor deleite: cuando vencen, llevan al pueblo los
+vencidos, con tanto acompa&ntilde;amiento como si fuera boda. Si quieren matar
+&aacute; alguno hacen grandes fiestas; y en tanto que duran, le dan todo cuanto
+pide y apetece, y mugeres con que se divierta, hasta la hora en que le
+han de matar.</p>
+
+<p>Pasan los dias y las noches en banquetes y comidas, borrachos como las
+manadas de puercos de Epicuro, mas torpemente de lo que se puede decir.
+Son muy soberbios y altivos; hacen vino de maiz, con que se emborrachan:
+es poco diferente su lengua de la de los C&aacute;rios.</p>
+
+<p>Llegamos &aacute; otro lugar, llamado <i>Careiseba</i>, habitado tambien de los
+Tup&iacute;s. Estos tienen guerra con los cristianos: los primeros son sus
+amigos.</p>
+
+<p>El domingo de Ramos partimos &aacute; otro pueblo que estaba &aacute; 4 leguas, y en
+el camino nos avisaron que nos guard&aacute;semos de los de<span class='pagenum'><a name="Page_56" id="Page_56">[56]</a></span> <i>Careiseba</i>; y
+aunque no teniamos necesidad de bastimento, y con el que habia pod&iacute;amos
+pasar adelante, no quisieron dos de nuestros compa&ntilde;eros, y se fueron al
+pueblo contra nuestro consejo: donde apenas entraron, fueron muertos y
+comidos de los indios. Acerc&aacute;ronse despues &aacute; nosotros 50 vestidos de
+cristianos, y &aacute; treinta pasos nos hablaron. Guardan los indios esta
+costumbre, que quedandose algo lejos del contrario, si habla con &eacute;l no
+se presume que piensa cosa buena. Viendo estas malas se&ntilde;ales, tomamos
+las armas lo mejor que pudimos, y les preguntamos &iquest;donde estaban
+nuestros compa&ntilde;eros?&mdash;Respondieron que estaban en su pueblo, y que nos
+rogaban fuesemos &aacute; &eacute;l: pero conociendo su enga&ntilde;o, lo escusamos.
+Dier&oacute;nnos una rociada de flechas, y se volvieron en breve &aacute; su pueblo,
+de donde salieron 6,000 contra nosotros. Hall&aacute;bamonos sin mas defensa
+que un bosque al lado, cuatro arcabuces y 20 indios C&aacute;rios, que traia yo
+de la Asumpcion; y con tan poca fuerza nos mantuvimos cuatro dias contra
+ellos. Dispar&aacute;bannos muchas flechas, y considerando era vana la
+resistencia, &aacute; la cuarta noche nos emboscamos sin comida y con muchos
+indios que nos perseguian. Sucedi&oacute;nos lo que dice el refran:&mdash;<i>la
+multitud de los perros es la muerte de las liebres</i>.</p>
+
+<p>Ocho dias continuos anduvimos vagando por los bosques: de suerte que,
+aunque he peregrinado tanto en toda mi vida, nunca he tenido camino mas
+&aacute;spero, molesto y desazonado. Manteni&aacute;monos con miel y raices, y no nos
+deteniamos &aacute; cazar algunas fieras, porque los indios no nos alcansasen.</p>
+
+<p>En fin llegamos &aacute; la nacion <i>Biesaie</i>, donde estuvimos cuatro dias, y
+nos proveimos de lo que habiamos menester, sin atrevernos &aacute; llegar al
+pueblo, por ser tan pocos.</p>
+
+<p>En esta nacion est&aacute; el rio <i>Urqu&aacute;</i>, en que vimos culebras, llamadas en
+espa&ntilde;ol <i>Schebe Eyba Tuescha</i>,<a name="FNanchor_54_54" id="FNanchor_54_54"></a><a href="#Footnote_54_54" class="fnanchor">[54]</a> de diez pasos de largo y cuatro palmo
+de ancho. Hacen estas serpientes mucho da&ntilde;o, porque si se ba&ntilde;a un hombre
+en aquel rio, &oacute; quiere pasarle nadando algun animal, la serpiente
+envuelve en la cola al hombre &oacute; al animal, y le mete debajo del agua y
+se lo come: por esto siempre andan con la cabeza fuera del agua, mirando
+si pasa algun hombre &oacute; animal que poder llevarse.</p>
+
+<p>Desde aqu&iacute; anduvimos en un mes 100 leguas, hasta dar en<span class='pagenum'><a name="Page_57" id="Page_57">[57]</a></span> <i>Scheverveba</i>,
+pueblo en que descansamos tres dias; pero tan descaidos y flacos del
+viage y falta de comida, que nunca teniamos en abundancia sino miel. Y
+luego empezamos &aacute; enfermar, perdidas todas las fuerzas con los largos y
+peligrosos viages hechos con gran pobreza y miseria; y lo mas principal,
+sin comida conveniente &aacute; la naturaleza, ni camas en que descanzar,
+porque las que llev&aacute;bamos &aacute; cuestas, como saben todos, eran de algodon,
+tegidas como red, de cuatro &oacute; cinco libras de peso; y para dormir las
+atabamos &aacute; dos &aacute;rboles, y ech&aacute;ndose se descansa en el campo: que es mas
+seguro cuando caminan pocos cristianos en Indias, que en las casas y
+pueblos de los indios. Desde all&iacute; fuimos hasta un pueblo de cristianos
+que tenia yo por cuevas de ladrones. Era su capitan Juan Reinville, que
+entonces estaba ausente, sin duda por nuestro bien, en el pueblo de San
+Vicente, con otros cristianos para cumplir ciertos ajustes que habian
+hecho. Estos indios, (con los cuales habitan 800 cristianos en dos
+pueblos), est&aacute;n sugetos al rey de Portugal, pero debajo del poder de
+Juan de Reinville, que era muy obedecido, porque habia estado en Indias
+40 a&ntilde;os de gobernador, hecho guerra, y pacificado la provincia; y
+juzgaba que nadie mejor que &eacute;l merecia el gobierno. Y porque no se le
+daba siempre, armaba guerras y juntaba en un dia 5,000 indios de guerra,
+y el Rey de Portugal no podia juntar 2,000. &iexcl;&iexcl;tanta era su autoridad y
+poder en estas provincias! Cuando nosotros llegamos, estaba en su casa
+un hijo suyo, que nos trat&oacute; con harto agasajo; y con todo, remediamos &aacute;
+su gente mas que &aacute; los indios, y porque nos sali&oacute; todo bien, estabamos
+muy alegres, dando gracias &aacute; Dios de habernos sacado sin peligro de
+aquel pueblo.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_LIII" id="CAPITULO_LIII"></a><a href="#toc">CAPITULO LIII.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Llega el autor al cabo de San Vicente; navega &aacute; Espa&ntilde;a, y por vientos contrarios aporta segunda vez al puerto del Esp&iacute;ritu Santo.</i></p>
+
+
+<p>Desde all&iacute; fuimos al pueblecillo de San Vicente, que est&aacute; &aacute; 20 leguas
+del antecedente. El dia 13 de Julio de 1553 encontramos en su puerto una
+nave portuguesa, cargada de azucar del Brasil y<span class='pagenum'><a name="Page_58" id="Page_58">[58]</a></span> algodon, por Pedro
+Rosel,<a name="FNanchor_55_55" id="FNanchor_55_55"></a><a href="#Footnote_55_55" class="fnanchor">[55]</a> factor de Erasmo Schitzen de Amberes, que residia en San
+Vicente, y la enviaba &aacute; Juan Hulsen, morador de Lisboa, de quien tambien
+era factor.</p>
+
+<p>Recibi&oacute;me con mucho amor y honra Rosel: solicit&oacute; que me recibiesen en la
+nave, rogando &aacute; los marineros que me tratasen como &aacute; su recomendado: lo
+cual hicieron fielmente.</p>
+
+<p>Once dias mas nos detuvimos en San Vicente, en los cuales nos proveimos
+de todo lo necesario para la navegacion. Hay desde la Asumpcion &aacute; San
+Vicente en Brasil, 376 leguas, que anduvimos en seis meses.</p>
+
+<p>Salimos de San Vicente, dia de San Juan Bautista, de 1553, y &aacute; los
+catorce dias de mar, agitados de continuas borrascas y vientos
+contrarios, roto el &aacute;rbol de la nave, ignorando donde estabamos,
+entramos en el puerto del Esp&iacute;ritu Santo en el Brasil, poblado de
+cristianos, que con sus hijos y mugeres labran azucar. Hay algodon,
+grandes y muchos palos del Brasil y otras mercaderias.</p>
+
+<p>En este mar, especialmente entre <i>Sancti Espiritus</i> y San Vicente, y mas
+que en todos, hay grandes ballenas<a name="FNanchor_56_56" id="FNanchor_56_56"></a><a href="#Footnote_56_56" class="fnanchor">[56]</a> y pescados, tan grandes como
+ellas, que muchas veces hacen gran da&ntilde;o, porque cuando los marineros
+pasan en los esquifes de una nave &aacute; otra, suelen venir las ballenas como
+reba&ntilde;o &aacute; pelear entre s&iacute;, y vuelcan los navichuelos, pereciendo la
+gente. Siempre est&aacute;n arrojando agua; y cada vez tanta, como media cuba
+francesa, porque meten la cabeza debajo del agua y vuelven &aacute; sacarla al
+instante, arroj&aacute;ndola, como se ha dicho. El que no hubiese visto esto
+nunca, pensaria que navega un monton de pe&ntilde;ascos.</p>
+<p><span class='pagenum'><a name="Page_59" id="Page_59">[59]</a></span></p>
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_LIV" id="CAPITULO_LIV"></a><a href="#toc">CAPITULO LIV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Sale el autor del puerto del Esp&iacute;ritu Santo y llega &aacute; la Tercera y los Azores: navega &aacute; Espa&ntilde;a, y de all&iacute; &aacute; Flandes. Toma la tierra otra vez por tempestad.</i></p>
+
+
+<p>Cuatro meses estuvimos en el mar, despues que salimos del Esp&iacute;ritu
+Santo, en navegacion continua, sin haber visto tierra hasta la isla de
+la Tercera, en la cual estuvimos dos dias, y nos proveimos de pan,
+carne, agua y otras cosas frescas y necesarias. Obedece al rey de
+Portugal.</p>
+
+<p>En catorce dias de navegacion llegamos &aacute; Lisboa, &aacute; 3 de Setiembre de
+1552, y habiendo estado en ella otros catorce dias, y muerto dos de los
+indios que yo llevaba, pas&eacute; &aacute; Sevilla, que dista 42 leguas de Lisboa, y
+llegu&eacute; en seis dias. Despues por mar navegu&eacute; &aacute; San Lucar en dos dias:
+all&iacute; estuve una noche, y por tierra fu&iacute; en un dia al puerto de Santa
+Mar&iacute;a, y en otro dia pas&eacute; &aacute; C&aacute;diz, por tierra. Hall&eacute; en la bahia 25
+<i>urcas</i> grandes holandesas, de vuelta &aacute; su provincia: una mayor y mas
+hermosa, nueva y que solo habia navegado una vez &aacute; Espa&ntilde;a desde Amberes.
+Aconsej&aacute;banme los mercaderes que me embarcase en ella, y ajust&eacute; con
+Enrique Schertzen, su patron, mi viage: para el que me previne aquella
+tarde, quedando de acuerdo con &eacute;l que me avisase la hora de partir. Met&iacute;
+en la nave lo que llevaba, vino, pan y otras cosas semejantes, y algunos
+papagayos que traia de las Indias.</p>
+
+<p>Aquella noche bebi&oacute; el patron mas que debiera, y por mi bien se olvid&oacute;
+de m&iacute;, y me dej&oacute; en la posada: dos horas antes de amanecer, mand&oacute; al
+piloto que se hiciese &aacute; la vela. Viendo muy de ma&ntilde;ana donde estaba la
+nave, y que se habia apartado una legua de tierra, me fu&eacute; preciso echar
+el ojo &aacute; otra, y tratar con otro patron, &aacute; quien d&iacute; lo mismo que al
+primero.</p>
+
+<p>Salidas del puerto estas veinticuatro n&aacute;os, tuvimos feliz viento tres
+dias: despues se levant&oacute; una tempestad tan horrible, que no pudimos
+proseguir el viage. Esperamos ocho dias mejor tiempo, pero mientras mas
+nos deteniamos, arreciaban mas las tormentas, de manera que no
+pudi&eacute;ndonos mantener en el mar, nos volvimos por el mismo camino al
+puerto: y <i>Enrique Schertzen</i>, (que era el navio en que habia puesto mi
+ropa y me habia dejado olvidado), venia el &uacute;ltimo. A una legua de C&aacute;diz,
+y por la noche tenebrosa, puso farol el capitan de la armada, para<span class='pagenum'><a name="Page_60" id="Page_60">[60]</a></span> que
+los demas pilotos la viesen y siguiesen. Llegamos &aacute; C&aacute;diz, y ancoradas
+las naves, quitamos el farol, y se hizo en tierra, con buen consejo, una
+luminaria junto &aacute; un molino, &aacute; un tiro de bala de C&aacute;diz. Pero fu&eacute; de
+grandisimo da&ntilde;o &aacute; Enrique Schertzen, el cual pens&oacute; era farol, y dirigi&oacute;
+su n&aacute;o derecho al fuego, y di&oacute; con gran &iacute;mpetu en los pe&ntilde;ascos que
+estaban debajo del agua: de suerte que se hizo mil pedazos, y se hundi&oacute;
+con toda la gente y mercaderias, muriendo en un cuarto de hora 22
+personas, quedando solo vivo el capitan y el piloto, que salieron asidos
+al &aacute;rbol mayor: hundi&eacute;ndose tambien seis cestas de oro y plata que se
+habian de entregar al Emperador, y mucha mercaderia; causando este
+naufragio estrema pobreza &aacute; muchos. D&iacute; gracias &aacute; Dios Omnipotente, que
+por su clemencia no permiti&oacute; que yo me embarcase en aquella n&aacute;o.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="CAPITULO_LV" id="CAPITULO_LV"></a><a href="#toc">CAPITULO LV.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>El autor navega otra vez de C&aacute;diz &aacute; Amberes.</i></p>
+
+
+<p>El dia de San Andres, dos despues de esta desgracia, nos hicimos &aacute; la
+vela &aacute; Amberes: padecimos tan gran tempestad, que juraban los marineros
+que habia veinte a&ntilde;os, &oacute; que en todo el tiempo que navegaban, no habian
+visto tormentas mas crueles, ni tan horribles torbellinos.</p>
+
+<p>Llegamos &aacute; Wight, puerto de Inglaterra, sin &aacute;rboles, timones, ni otra
+cosa que pudiese servirnos en la navegacion; de modo que si hubiera
+durado la jornada pocos dias mas, ninguna de las 24 naves se hubiera
+salvado. Pero Dios nos libr&oacute; de este peligro casi evidente; pues cerca
+del mismo lugar, el primer dia del a&ntilde;o de 1554, naufragaron ocho navios,
+sumergi&eacute;ndose miserablemente toda la gente, sin salvarse persona alguna,
+y las mercaderias y otras cosas preciosas: sucedi&oacute; este calamitoso
+naufragio, entre Francia &eacute; Inglaterra. Detuv&iacute;monos cuatro dias en Wight,
+componiendo nuestras naves. Lo mejor que pudimos, nos hicimos &aacute; la vela
+para el Brabante, y llegamos &aacute; Armuyden, ciudad de Zelanda, donde hay
+gran multitud de embarcaciones: dista esta ciudad de Wight 47 leguas.
+Desde all&iacute; navegamos 24 leguas hasta Amberes, donde llegamos salvos <i>y</i>
+libres, &aacute; 25 de Enero de 1554.<span class='pagenum'><a name="Page_61" id="Page_61">[61]</a></span></p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="EPILOGO" id="EPILOGO"></a><a href="#toc">EPILOGO.</a></h2>
+
+
+<p>As&iacute;, despues de veinte a&ntilde;os, por singular providencia de Dios
+Omnipotente, llegu&eacute; al lugar de donde habia salido: pero en tantos,
+cuantos peligros de la vida y cuerpo sufr&iacute; y prob&eacute;, cuantas hambres,
+cuantas miserias, cuidados, trabajos y angustias, en andar por las
+provincias de los indios, bastantemente podr&aacute;n entenderse de esta
+declaracion hist&oacute;rica. Pero doy &aacute; Dios Eterno y Omnipotente cuantas
+gracias puedo concebir en el &aacute;nimo, porque me volvi&oacute; salvo &aacute; los
+lugares, de donde sal&iacute; veinte a&ntilde;os antes. Sea la gloria al mismo y la
+honra, por los siglos de los siglos. Amen.</p>
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="INDICE_DE_LA_MATERIAS_CONTENIDAS_EN_EL_VIAGE_DE_ULDERICO_SCHMIDEL_AL_RIO_DE_LA_PLATA" id="INDICE_DE_LA_MATERIAS_CONTENIDAS_EN_EL_VIAGE_DE_ULDERICO_SCHMIDEL_AL_RIO_DE_LA_PLATA"></a><a href="#toc">INDICE DE LA MATERIAS CONTENIDAS EN EL VIAGE DE ULDERICO SCHMIDEL AL RIO DE LA PLATA.</a></h2>
+
+<p class="center"><i>Los nombres en letra bastardilla son los que, por haber sido adulterados por el autor, han quedado ininteligibles.</i></p>
+
+
+
+<ul>
+<li><ul>
+ <li>&nbsp;
+ <ul><li><b>A</b><br /><br /></li>
+ </ul>
+ </li>
+ </ul>
+</li>
+<li>Abejas chicas y sin aguijon&mdash;<a href="#Page_52">52.</a></li>
+<li>Acaraiba. Pueblo de los C&aacute;rios, &aacute; 20 leguas de Froemidiere&mdash;<a href="#Page_40">40.</a></li>
+<li>Acar&eacute;, indios. Su trage, comida, y motivo de su nombre&mdash;<a href="#Page_31">31.</a>
+<ul><li>Su provincia&mdash;<a href="#Page_30">30.</a></li>
+<li>Dan guias &aacute; Hernando de Rivera&mdash;<i>ibid.</i></li></ul>
+</li>
+<li>Agaces, indios, obstinados guerreros en mar y tierra, sus trazas y adornos&mdash;<a href="#Page_38">38.</a>
+<ul><li>Vencidos por Oyolas con p&eacute;rdida de cinco espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_35">35.</a></li>
+<li>Muertos los de un pueblo por los C&aacute;rios, los demas son perdonados&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Enviado &aacute; Espa&ntilde;a Cabeza de Vaca, se rebelan&mdash;<a href="#Page_38">38.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Agua. Falta en los <i>Peyonas</i>, siendo la tierra fertil&iacute;sima&mdash;<a href="#Page_45">45.</a>
+<ul>
+<li>Los Sivisicosis tienen guerra con los vecinos sobre ella&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>La que arrojan la ballenas&mdash;<a href="#Page_58">58.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Agustin del Campo, v&aacute; &aacute; Lima con Nuflo de Chaves&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Alemanes y Flamencos. Se embarcan 80 con D. Pedro de Mendoza&mdash;<a href="#Page_3">3.</a></li>
+<li>Algarrobas&mdash;19. Hacen vino de ellas los indios&mdash;<a href="#Page_15">15.</a></li>
+<li>Algodon. En el pueblo del Esp&iacute;ritu Santo del Brasil&mdash;<a href="#Page_58">58.</a>
+<ul><li>Hilan y tegen las indias&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Alonso de Cabrera. Llega &aacute; Buenos Aires con socorro, v&aacute; &aacute; los Timb&uacute;s, y despacha aviso &aacute; Espa&ntilde;a de acuerdo de Oyolas&mdash;<a href="#Page_24">24.</a>
+<ul><li>Surge en Santa Catalina con una caravela y 200 espa&ntilde;oles, y &aacute; los dos meses v&aacute; Buenos Aires&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>L&iacute;brase de una tormenta por el conocimiento de su piloto, y llega &aacute; Buenos Aires 30 dias antes que los que venian con &eacute;l&mdash;<a href="#Page_26">26.</a></li>
+<li>Prende con otros &aacute; Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Alonso Riquelme, se casa con la hija de Irala, y por qu&eacute;?&mdash;<a href="#Page_53">53.</a></li>
+<li>Alvar Nu&ntilde;ez Cabeza de Vaca, tesorero de la armada que llev&oacute; Panfilo de Narvaez
+<ul><li>&aacute; la Florida&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>Adelantado del Rio de la Plata, llega &aacute; Santa Catalina con qu&eacute; gente, y qu&eacute; a&ntilde;o?&mdash;<a href="#Page_26">26.</a></li>
+<li>Envia &aacute; buscar bastimento dos caravelas, y se pierden, salv&aacute;ndose la gente, y tarda ocho metes en ir &aacute; la Asumpcion, por tierra&mdash;<a href="#Page_26">26.</a></li>
+<li>Toma posesion, y ajustado con Irala, se previene para descubrir, y envia gente delante&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>Hace proceso al cacique Aracar&eacute;, y le manda ahorcar, con acuerdo de los oficiales reales, y otros&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>Envia &aacute; Irala con 2,000 C&aacute;rios contra Tabar&eacute;&mdash;<a href="#Page_28">28.</a></li>
+<li>Y su buen suceso le hace embarcar, y llega al monte de San Fernando; huyen de &eacute;l los Payagu&aacute;s, y llega &aacute; los Sococies&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li>Inf&oacute;rmase de otros indios, y no hall&aacute;ndolos en 18 dias, se vuelve &aacute; los Reyes&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Envia &aacute; Francisco de Rivera con 10 espa&ntilde;oles &aacute; reconocer,</li>
+<li>&eacute; intenta volver &aacute; su descubrimiento, y lo impiden las aguas&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Envia &aacute; Hernando de Rivera &aacute; los Xarayes&mdash;<a href="#Page_30">30.</a></li>
+<li>Y vuelto, le prende, y se alborota su gente&mdash;<a href="#Page_35">35.</a></li>
+<li>Oblig&aacute;ndole &aacute; que se d&eacute; por satisfecho, habiendo faltado &aacute; su &oacute;rden&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Resuelve el viage por s&iacute;, y no quieren seguirle los soldados&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>Prohibe &aacute; los espa&ntilde;oles lleven los indios que tenian, y se hace odioso, por este y otros motivos inicuos&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Enferma en los Reyes&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Envia &aacute; matar &aacute; los Sococies &aacute; la isla, y aprueba su destruccion&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Vuelve &aacute; la Asumpcion, y &aacute; enfermar; y por qu&eacute; no sali&oacute; de casa en 15 dias?&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Pr&eacute;ndenle los oficiales reales para enviarle &aacute; Espa&ntilde;a&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Repugnan los leales, y no hacen caso de ellos los rebeldes&mdash;<a href="#Page_38">38.</a></li>
+<li>Tr&aacute;tale el autor inicuamente&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Lo que hizo en poco tiempo, deslucido por la envidia y el odio&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li>Es enviado &aacute; Espa&ntilde;a: revueltas entre los soldados, y rebelion de los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Absuelto por el Consejo, se estra&ntilde;a no se castigaren los testigos falsos&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Amazonas. Halla noticia Hernando de Rivera de ellas, y se parte &aacute; buscarlas, y como viven y se conservan, y tesoros de su tierra&mdash;<a href="#Page_32">32.</a></li>
+<li>Amberes. Sale de ella el autor&mdash;<a href="#Page_3">3.</a>
+<ul><li>Y vuelve despues de 20 a&ntilde;os&mdash;<a href="#Page_61">61.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Anmuyden, ciudad de Zelanda. Tiene muchos bageles&mdash;<a href="#Page_60">60.</a></li>
+<li>Anades, en los <i>Mapais</i>&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>Antas, animales como asnos, y su piel y cuero&mdash;<a href="#Page_19">19.</a></li>
+<li>Antonio Grovenoro. V&aacute; &aacute; descubrir indios de &oacute;rden de Cabeza de Vaca, y halla maiz en los Samococis, y entra la tierra adentro, y llega &aacute; los Cambales&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>Aracar&eacute;, cacique. Hermano de Tabar&eacute;&mdash;<a href="#Page_28">28.</a>
+<ul><li>Procesado por Cabeza de Vaca, le hace ahorcar&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>Y se levanta la tierra para vengarle&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Antonio de Mendoza. Queda de gobernador en Corpus Christi&mdash;<a href="#Page_22">22.</a>
+<ul><li>Y con qu&eacute; &oacute;rden&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Eng&aacute;&ntilde;ale un indio, y pierde 50 espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_23">23.</a></li>
+<li>S&iacute;tianle los indios, y cayendo en una trampa de ellos, es muerto, y su gente se v&aacute; &aacute; Buenos Aires&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Armada de D. Pedro de Mendoza. Sale de San Lucar el dia 1.&ordm; de
+<ul><li>Setiembre de 1534&mdash;<a href="#Page_3">3.</a></li>
+<li>Vu&eacute;lvese &aacute; juntar en Canarias&mdash;<a href="#Page_4">4.</a></li>
+<li>Llega &aacute; Rio Janeiro&mdash;<a href="#Page_5">5.</a></li>
+<li>Y al Rio de la Plata&mdash;<a href="#Page_6">6.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Arroz, en la isla de Santa Catalina&mdash;<a href="#Page_22">22.</a>
+<ul><li>En los <i>Carcokies</i>&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Asumpcion, ciudad. Cuanto dista de la isla de Santa Catalina&mdash;<a href="#Page_26">26.</a>
+<ul><li>Y del Per&uacute;&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Sus vecinos se dividen en facciones: preso Cabeza de vaca, se rebelan los indios&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>Sitiada por Irala, se entrega, huyendo Abreu&mdash;<a href="#Page_53">53.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Asumpcion, pueblo. Llam&oacute;se as&iacute; Lambar&eacute; por Oyolas&mdash;<a href="#Page_17">17.</a>
+<ul><li>Deja en &eacute;l 100 hombres para entrar en los Payagu&aacute;s, y con qu&eacute; &oacute;rden&mdash;<a href="#Page_18">18.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><i>Attune</i>, llaman los Tup&iacute;s &aacute; las niguas&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Aves. Tantas en una isla despoblada, que las mataban &aacute; palos los soldados&mdash;<a href="#Page_5">5.</a>
+<ul><li>Muchas en los <i>Mapais</i>&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Avestruces en los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_12">12.</a>
+<ul><li>En los <i>Zemais</i>&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+<li>En los Xarayes&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+<li>En los <i>Peyonas</i>&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>En los <i>Mapais</i>&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>En los <i>Barconos</i>&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>En los <i>Carcokies</i>&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Autor. Sale de Amberes, v&aacute; &aacute; C&aacute;diz y se embarca para el Rio de la Plata&mdash;<a href="#Page_3">3.</a>
+<ul><li>Acierta poco en las distancias de las tierras&mdash;<a href="#Page_4">4.</a></li>
+<li>V&aacute; contra los Querand&iacute;s con D. Pedro de Mendoza&mdash;<a href="#Page_7">7.</a></li>
+<li>Nombrado con otros seis de confianza para ir &aacute; Santa</li>
+<li>Catalina con Gonzalo de Mendoza&mdash;<a href="#Page_24">24.</a></li>
+<li>S&aacute;lvase, volviendo de una tempestad, en un palo, y comiendo raices llega &aacute; San Gabriel&mdash;<a href="#Page_25">25.</a></li>
+<li>Fu&eacute; &aacute; caballo en huanacos mas de 40 leguas, por estar enfermo&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>Toma 19 indios en la derrota de los Mbay&aacute;s&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>P&oacute;nele Irala de centinela en un pozo, y se hace muchos amigos&mdash;<a href="#Page_47">47.</a></li>
+<li>Tenia 59 indios esclavos&mdash;<a href="#Page_52">52.</a></li>
+<li>Se equivoca en los nombres, y los altera; de modo que no es f&aacute;cil entenderlos&mdash;14, 56.</li>
+<li>Estaba mal informado de las cosas de gobierno&mdash;<a href="#Page_26">26.</a></li>
+<li>Se burla de los que cuentan de los caimanes, &oacute; yacar&eacute;s&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+<li>Lo que gan&oacute; en la jornada de los Xarayes&mdash;<a href="#Page_35">35.</a></li>
+<li>Miente mucho contra Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Si perdi&oacute; la Ursa mayor de vista en las islas de Cabo Verde, &oacute; se equivoc&oacute;?&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>Le d&aacute; hidropesia en la Asumpcion&mdash;<a href="#Page_38">38.</a></li>
+<li>Escr&iacute;bele su hermano se vuelva &aacute; Alemania&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li>Le d&aacute; Irala licencia, y se despide de sus amigos, y con 20 C&aacute;rios llega en canoas &aacute; <i>Suberic Sabaye</i>&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li>Navega por el Paran&aacute;, entra en los Tup&iacute;s, y miedo que tuvo de las fieras en los desiertos&mdash;<a href="#Page_55">55.</a></li>
+<li>Defi&eacute;ndese con seis espa&ntilde;oles y sus indios cuatro dias contra los Tup&iacute;s, y emboscados huyen, manteni&eacute;ndose de raices y miel, y llega &aacute; los <i>Biesayes</i>&mdash;<a href="#Page_56">56.</a></li>
+<li>Enferma con los demas en <i>Scheverveba</i>, y llega &aacute; un pueblo donde los agasaja un hijo de Juan de Reinville&mdash;<a href="#Page_57">57.</a></li>
+<li>Llega &aacute; San Vicente y le recibe bien Juan Rosel, y le recomienda &aacute; los marineros de un navio que iba &aacute; Lisboa&mdash;<a href="#Page_58">58.</a></li>
+<li>Se embarca, y con tempestad vuelve al puerto del Esp&iacute;ritu Santo&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Llega &aacute; Lisboa en cuatro meses, y pasa &aacute; San Lucar, y &aacute; C&aacute;diz&mdash;<a href="#Page_59">59.</a></li>
+<li>Informa al Rey en Sevilla, de las tierras del Rio de la Plata, y le d&aacute; las cartas de Irala&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li>Ajusta su viage &aacute; Flandes, embarca su ropa, y el patron se emborracha y no le lleva&mdash;<a href="#Page_59">59.</a></li>
+<li>Ajusta con otro patron, se embarca y se vuelve &aacute; C&aacute;diz con tempestad&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Padece otra muy grande, y llega, derrotados los navios, &aacute; Wight&mdash;<a href="#Page_60">60.</a></li>
+<li>D&aacute; gracias &aacute; Dios llegando &aacute; Amberes, por haberle librado de tantos riesgos&mdash;<a href="#Page_61">61.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Autos de posesion del gobierno de Cabeza de Vaca, robados por los oficiales reales&mdash;<a href="#Page_26">26.</a></li>
+<li>Azucar. Abunda en Canarias&mdash;<a href="#Page_4">4.</a>
+<ul><li>L&aacute;branla en el puerto del Esp&iacute;ritu Santo del Brasil&mdash;<a href="#Page_57">57.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><ul>
+ <li>&nbsp;
+ <ul><li><b>B</b><br /><br /></li>
+ </ul>
+ </li>
+ </ul>
+</li>
+<li>Ballenas&mdash;<a href="#Page_5">5.</a>
+<ul><li>Su abundancia entre San Vicente y Sancti Espiritus, en el Brasil, y como pelean y vuelcan los navios peque&ntilde;os?&mdash;<a href="#Page_58">58.</a></li>
+<li>Una de 35 pasos se tom&oacute; en C&aacute;diz&mdash;<a href="#Page_3">3.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Balsas en que pas&oacute; Irala para ir &aacute; los Guap&aacute;s&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+<li><i>Barconos</i>, indios. Quieren huir de Irala, y detenidos le dan bastimento y noticia de la tierra&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li><i>Barotio</i>, pueblo&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li>Bartenes, indios. Sitian &aacute; Buenos Aires, con otros, y lo queman&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+<li>Batatas, raices que saben &aacute; manzanas, en los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a>
+<ul><li>En los Sococies&mdash;<a href="#Page_30">30.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><i>Berede</i>, pueblo. Toma bastimento en &eacute;l el autor&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li><i>Biesayes</i>, indios. Llega &aacute; ellos el autor y se provee de comida y otras cosas&mdash;<a href="#Page_56">56.</a></li>
+<li><i>Bogemberg</i>, monte, en Alemania, semejante al de San Fernando&mdash;<a href="#Page_19">19.</a></li>
+<li>Bolas, que tenian los indios atadas &aacute; un cordel de un palo, para cazar y derribar los caballos&mdash;<a href="#Page_8">8.</a>
+<ul><li>Como las llevan y usan&mdash;<a href="#Page_38">38.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Borracheras de los Tup&iacute;s. Duran dias y noches&mdash;<a href="#Page_55">55.</a></li>
+<li>Brasil, palo. Abunda en el Esp&iacute;ritu Santo&mdash;<a href="#Page_58">58.</a></li>
+<li>Broqueles de cueros de huanacos. Hacen los espa&ntilde;oles, y para qu&eacute;?&mdash;<a href="#Page_42">42.</a>
+<ul><li>A imitacion de los indios <i>Carcokies</i> que los usan&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Buena Esperanza. Isla de los Timb&uacute;s y su puerto&mdash;<a href="#Page_12">12.</a></li>
+<li>Buenos Aires, ciudad. Se funda&mdash;<a href="#Page_7">7.</a>
+<ul><li>Y como&mdash;<a href="#Page_8">8.</a></li>
+<li>Sitiada por los indios, matan 31 espa&ntilde;oles, la queman y se retiran&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+<li>Hambre de sus vecinos&mdash;<a href="#Page_8">8.</a></li>
+<li>Vuelve &aacute; ella D. Pedro de Mendoza, y de all&iacute; &aacute; Espa&ntilde;a, y muere en el camino&mdash;<a href="#Page_11">11.</a></li>
+<li>Desamp&aacute;rala Irala&mdash;<a href="#Page_25">25.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>C</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Caballos. Como los derriban los indios con la bolas&mdash;<a href="#Page_8">8.</a>
+<ul><li>Hurtan uno tres espa&ntilde;oles, y se le comen, y son ahorcados&mdash;<a href="#Page_8">8.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Cabelleras, con el cuero de la cabeza. Quitan los indios &aacute; los enemigos, y las cuelgan por trofeos&mdash;<a href="#Page_39">39.</a></li>
+<li>Cabras, en los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Cacique, C&aacute;rio. D&aacute; traza &aacute; Irala para tomar &aacute; Carieba&mdash;<a href="#Page_40">40.</a>
+<ul><li>J&uacute;ntase &aacute; &eacute;l con mil indios&mdash;<a href="#Page_41">41.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Camas de algodon, pendientes en &aacute;rboles, que usan los indios&mdash;<a href="#Page_57">57.</a></li>
+<li>Cambales, indios. Mueren 3,000 en la toma del pueblo de Taber&eacute;&mdash;<a href="#Page_28">28.</a></li>
+<li>Camisetas de algodon. Visten las indias <i>Carcokies</i>&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+<li>Canarias, islas, y sus habitadores&mdash;<a href="#Page_4">4.</a></li>
+<li>Candelaria, puerto, cual es?&mdash;<a href="#Page_20">20.</a></li>
+<li>Canoas de 80 pies. Tienen los Timb&uacute;s&mdash;<a href="#Page_11">11.</a>
+<ul><li>En que caben 20 indios&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Capas que traen las indias Xarayes, tegidas con varias figuras de animales&mdash;<a href="#Page_32">32.</a></li>
+<li>Capitan, uno que iba &aacute; M&eacute;xico compone &aacute; los de la isla de la Palma con Enrique Peine&mdash;<a href="#Page_4">4.</a></li>
+<li>Caracar&aacute;e, indios. Resuelve Oyolas ir &aacute; ellos&mdash;<a href="#Page_18">18.</a></li>
+<li><i>Carcokies</i>, indios. Sus armas, frutos y trages&mdash;<a href="#Page_49">49.</a>
+<ul><li>Cuidan de su casa y familia, y las indias hilan y tegen&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Llega &aacute; ellos Irala&mdash;<a href="#Page_48">48.</a></li>
+<li>Esp&aacute;ntanse de su multitud 100 espa&ntilde;oles, piden socorro, y llegando Irala se entregan, y le dan bastimento&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+<li>Huyen de Irala cuando volvian, y no queriendo obedecerle dan batalla, y son vencidos, y presos mas de mil&mdash;<a href="#Page_52">52.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Carcar&aacute;es, indios. Procura saber de ellos Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li><i>Carconos</i>, indios. Socorren &aacute; Irala con agua para ir &aacute; los Sivisicosis&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>Cardo, raiz, que suple el agua &aacute; los indios&mdash;<a href="#Page_7">7.</a></li>
+<li><i>Careiseba</i>, pueblo de los Tup&iacute;s, tenia guerra con los cristianos&mdash;<a href="#Page_55">55.</a>
+<ul><li>Van &aacute; &eacute;l dos compa&ntilde;eros del autor contra su consejo, y les dan muerte sus indios&mdash;<a href="#Page_56">56.</a></li>
+<li>Y son comidos de ellos&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Cincuenta, vestidos de cristianos salen &aacute; hablar al autor, y pelean cuatro dias&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Carieba, pueblo sitiado por los espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_40">40.</a>
+<ul><li>Como le habian fortificado los indios?&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>C&aacute;rios, indios chicos, gordos, y trabajadores&mdash;<a href="#Page_16">16.</a>
+<ul><li>Feroces en la guerra&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Matan &aacute; todos los vencidos&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Poblados en las riberas del Paraguay por 30 leguas&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Sus frutos y comida&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Comen carne humana y venden sus hijas, mugeres y hermanas&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>India comun que tienen, y cuando la matan &oacute; cuidan&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Ofrecen bastimento &aacute; Oyolas porque deje &aacute; Lambar&eacute; y se vuelva &aacute; las n&aacute;os&mdash;<a href="#Page_17">17.</a></li>
+<li>Emb&iacute;stenle, y huyen espantados de la artilleria, y cayendo en los hoyos que habian hecho, mueren muchos&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Entr&eacute;ganse, habiendo muerto 16 espa&ntilde;oles, regalan con indias &aacute; Oyolas y su gente; hacen un fuerte, y se ofrecen contra los Agaces&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Van con Oyolas y matan &aacute; todos los Agaces que pueden&mdash;<a href="#Page_18">18.</a></li>
+<li>As&iacute;stenle con mucho cuidado en la jornada contra los Payagu&aacute;s&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Contaban en la Asumpcion la desgracia de Oyolas, y no los creian los espa&ntilde;oles y prenden los Payagu&aacute;s&mdash;<a href="#Page_21">21.</a></li>
+<li>Ofrece 2,000 su cacique &aacute; Cabeza de Vaca contra Tabar&eacute;, y lo que le advirti&oacute;&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>Proveen prontamente los bergantines de &oacute;rden de Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_28">28.</a></li>
+<li>Traban pendencia con los Sococies, y los destruyen&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>Se alegraban de que los espa&ntilde;oles ri&ntilde;esen entre s&iacute;, y se levantan contra ellos&mdash;<a href="#Page_38">38.</a></li>
+<li>Quince mil se juntan para esto con su cacique&mdash;<a href="#Page_39">39.</a></li>
+<li>Embestidos, huyen 20 leguas, y son sitiados en Carieba&mdash;<a href="#Page_40">40.</a></li>
+<li>Esconden sus hijos y mugeres en un bosque&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Uno d&aacute; traza para tomar &aacute; Carieba, y tomada, huyen &aacute; Tabar&eacute;, y van quemando y talando la tierra&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Dos van por mensageros &aacute; Tabar&eacute;, y son maltratados&mdash;<a href="#Page_41">41.</a></li>
+<li>Rendido el pueblo, les concede Irala perdon&mdash;<a href="#Page_42">42.</a></li>
+<li>Y le ofrecen 2,000 C&aacute;rios&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Embisten con los espa&ntilde;oles al pueblo de los <i>Maigenos</i>, y mueren algunos&mdash;<a href="#Page_48">48.</a></li>
+<li>Van 500 secretamente contra los <i>Maigenos</i>, huidos y muertos, 300, envian por socorro&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Cincuenta van con los espa&ntilde;oles &aacute; <i>Carcokies</i>&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Escoge veinte el autor para volverse &aacute; Flandes, y llegan en canoas &aacute; <i>Suberic Sabaye</i>&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li>Pelean en <i>Careiseba</i>&mdash;<a href="#Page_56">56.</a></li>
+<li>Sirvieron bien &aacute; Irala&mdash;<a href="#Page_48">48.</a></li>
+<li>Se le mueren dos al autor en Lisboa&mdash;<a href="#Page_59">59.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Carlos Dubrin. Queda por capitan en los Timb&uacute;s&mdash;<a href="#Page_12">12.</a></li>
+<li>Carne humana. Comen los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Cautivos. Los matan y asesinan los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Caza y pesca, comida regular de los indios del Rio de la Plata&mdash;<a href="#Page_8">8.</a></li>
+<li>Cazave, raiz, es la mandioca&mdash;<a href="#Page_19">19.</a>
+<ul><li>En los Samocosis&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Chan&aacute;s, indios sugetos &aacute; los Mbay&aacute;s, como esclavos. Cultivan maiz, raices todo el a&ntilde;o&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>Chera-Guaz&uacute;, cacique de los Timb&uacute;s. Lleva &aacute; su pueblo &aacute; Oyolas y su gente, y le regala D. Pedro de Mendoza&mdash;<a href="#Page_11">11.</a></li>
+<li>Charr&uacute;as, indios. Andan desnudos, y su n&uacute;mero, comida, y trage de sus mugeres&mdash;<a href="#Page_6">6.</a>
+<ul><li>Sitian, con otros, &aacute; Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Ciervos, en los Xarayes&mdash;<a href="#Page_41">41.</a>
+<ul><li>En los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_12">12.</a></li>
+<li>En los <i>Zemais</i>&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+<li>En los Xarayes&mdash;<a href="#Page_19">19.</a></li>
+<li>En los <i>Mapais</i>&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>En los <i>Peyonas</i>&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>Como los cazan los indios con las bolas&mdash;<a href="#Page_8">8.</a></li>
+<li>En los <i>Barconos</i>&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Cocodrilos &oacute; caimanes. Los Yacar&eacute;s del Rio de la Plata: se describen&mdash;<a href="#Page_30">30.</a></li>
+<li>Conejos, parecidos, menos en la cola, &aacute; los gatos, en los <i>Peyonas</i>&mdash;<a href="#Page_14">14.</a>
+<ul><li>En los <i>Carcokies</i>&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Corpus Christi, fortaleza, en la ribera del rio San Salvador&mdash;<a href="#Page_22">22.</a>
+<ul><li>Llega &aacute; &eacute;l Irala, y halla sin indios la tierra&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Sitiado por los Timb&uacute;s, le dejan despues los espa&ntilde;oles, y se van &aacute; Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_23">23.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Corondas, indios semejantes &aacute; los Timb&uacute;s, y su comida; rescatan, y dan &aacute; los espa&ntilde;oles dos C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_13">13.</a></li>
+<li>Cosechas, en los Mbay&aacute;s, en todos tiempos del a&ntilde;o&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>Crecientes, que inundan la tierra de los Paresis y otras&mdash;<a href="#Page_33">33.</a></li>
+<li>Cristoval Rieser, corredor de los fucares&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li>Cueros, comen los espa&ntilde;oles en la hambre de Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_8">8.</a></li>
+<li>Culebras, comian los espa&ntilde;oles en Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_8">8.</a>
+<ul><li>Una de 45 pies, que habia hecho grandes da&ntilde;os &aacute; los indios, muerta de un balazo, se la comen cocida&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+<li>Envuelven con la cola &aacute; los que pasan los rios, para hundirlos y com&eacute;rselos, y andan con la cabeza fuera del agua&mdash;<a href="#Page_56">56.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Curumias, indios&mdash;<a href="#Page_15">15.</a>
+<ul><li>Sus trazas y adornos, y como se pintan sus indias con rayas azules&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Reciben bien &aacute; Oyolas&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Cuzco, ciudad del Per&uacute;&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>D</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Dardos, armas de los indios, como eran?&mdash;<a href="#Page_8">8.</a>
+<ul><li>Empiezan las batallas con ellas&mdash;<a href="#Page_38">38.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Diego de Abreu intenta quitar el gobierno &aacute; D. Francisco de Mendoza, y le d&aacute; muerte&mdash;<a href="#Page_53">53.</a>
+<ul><li>Cierra las puertas de la Asumpcion &aacute; Irala, y sitiado, huye con 50 confidentes, y hace muchos da&ntilde;os hasta que se ajusta&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Diego de Acosta. V&aacute; &aacute; prender &aacute; Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Diego Centeno, elegido por Gasca gobernador del Rio de la Plata, muere&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li>Diego de Mendoza, v&aacute; contra los Querand&iacute;s&mdash;<a href="#Page_8">8.</a>
+<ul><li>Y es muerto con otros seis espa&ntilde;oles, por los indios con las bolas&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Diego Tabelino, v&aacute; con Antonio Grovenoro &aacute; descubrir indios que tengan maiz&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>Domingo Martinez de Irala&mdash;<a href="#Page_12">12.</a>
+<ul><li>Queda en la Candelaria con &oacute;rden de esperar &aacute; Oyolas cuatro meses, y &aacute; los seis se retira &aacute; la Asumpcion&mdash;<a href="#Page_20">20.</a></li>
+<li>Si tuvo la culpa de la muerte de Oyolas&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>No cree su muerte hasta que la confesaron dos Payagu&aacute;s, que hizo quemar: y elegido por general, v&aacute; &aacute; los Timb&uacute;s&mdash;<a href="#Page_22">22.</a></li>
+<li>Vu&eacute;lvese &aacute; embarcar, trayendo &aacute; los que los habian maltratado, y dejando gobernador en Corpus Christi&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Soc&oacute;rrele con gente, y su pesar de que le desamparasen&mdash;<a href="#Page_23">23.</a></li>
+<li>Cree haber perecido toda la gente de un navio, y perdona al capitan y piloto&mdash;<a href="#Page_25">25.</a></li>
+<li>Quema las naves, y hace entrar la gente en los bergantines, y sube por el Rio de la Plata&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Y se vuelve&mdash;<a href="#Page_26">26.</a></li>
+<li>Trepida en entregar &aacute; Cabeza de Vaca el gobierno&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Jura amistad con &eacute;l&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>V&aacute;, de su &oacute;rden, contra Tabar&eacute;, le toma el pueblo y hace paz&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Vuelve &aacute; la Asumpcion&mdash;<a href="#Page_28">28.</a></li>
+<li>Y d&aacute; relacion &aacute; Cabeza de Vaca&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Elegido gobernador por sus parciales, preso Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>V&aacute; contra los C&aacute;rios y se detiene cerca de ellos&mdash;<a href="#Page_39">39.</a></li>
+<li>Los vence, toma el pueblo de <i>Fromidiere</i>, y sitia &aacute; Carieba, donde le llega socorro&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Y tomado el pueblo, y sin seguir los indios se vuelve &aacute; la Asumpcion: v&aacute; contra Tabar&eacute;, y le envia mensageros, y maltratados sitia &aacute; Hieruquizaba&mdash;<a href="#Page_41">41.</a></li>
+<li>Ofrece &aacute; un indio C&aacute;rio no hacer da&ntilde;o en Carieba: entra al pueblo y mata muchos indios&mdash;<a href="#Page_42">42.</a></li>
+<li>Vuelve contra Tabar&eacute;, y tomado el pueblo de Hieruquizaba, se vuelve &aacute; la Asumpcion, y propone &aacute; los soldados ir &aacute; buscar oro y plata, y como?&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Sube por el Paraguay con siete bergantines, y 200 canoas, y llega al monte de San Fernando&mdash;<i>ibid.</i>.</li>
+<li>Manda volver los cinco bergantines &aacute; la Asumpcion, y deja guarda en los dos, y con qu&eacute; gente empez&oacute; su viage, hasta los <i>Mapais</i>&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>De los cuales desconfia, y los derrota: sigue, mata, y cautiva &aacute; muchos&mdash;<a href="#Page_44">44.</a></li>
+<li>Llega &aacute; los Chan&aacute;s, y admira la fertilidad de su tierra, y pasa &aacute; los Tobas, y &aacute; los <i>Peyonas</i>, en cuyo pueblo no quiere entrar, ni preguntar por oro, y por qu&eacute;?&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>D&aacute;nle guias y llega &aacute; los <i>Mayegoni</i>, <i>Morronos</i>, <i>Paronios</i>, y &aacute; los <i>Simanos</i>, que le reciben de guerra, y son vencidos, y su pueblo quemado&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>Pasa &aacute; otras naciones, y los <i>Carconos</i> le proveen de agua. Se le muere de sed alguna gente en el camino &aacute; los Sivisicosis, y pone centinelas en un pozo&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>D&aacute;nle guias, &eacute; informado de la tierra llega &aacute; los Samocosis, que le reciben de guerra, y son vencidos, y los Sivisicosis castigados, y por qu&eacute;?&mdash;<a href="#Page_47">47.</a></li>
+<li>Pierde 12 espa&ntilde;oles en ganar su pueblo &aacute; los <i>Maigenos</i>&mdash;<a href="#Page_48">48.</a></li>
+<li>Entra en la provincia de la sal, y v&aacute; &aacute; los <i>Carcokies</i>, adonde envia 100 espa&ntilde;oles &eacute; indios&mdash;<i>ibid.</i> Socorre &aacute; los C&aacute;rios, se le entregan los <i>Carcokies</i>, con cuyas guias llega el Per&uacute;, y se le ahogan cuatro soldados&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+<li>Escr&iacute;bele Gasca no pase adelante, y se ajust&oacute; con &eacute;l sin saberlo los soldados. Envia cuatro &aacute; Lima, y le escribe Chaves lo mismo que Gasca, de su &oacute;rden&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Manda coger los caminos, y las cartas, y por qu&eacute;?&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li>Vu&eacute;lvese &aacute; disgusto de su gente, por decir no tenia comida, &aacute; los <i>Carcokies</i>, &aacute; los cuales vence&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li>Gast&oacute; a&ntilde;o y medio en esta jornada, y cautiv&oacute; 12,000 indios&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Halla muerto su teniente en la Asumpcion, y la sitia, y se entrega, habi&eacute;ndose salido Abreu de ella, y como se ajust&oacute; con &eacute;l?&mdash;<a href="#Page_53">53.</a></li>
+<li>D&aacute; licencia el autor para volverse &aacute; Alemania, y cartas para el Rey&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>E</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Enrique Peine, factor. Se embarca para el Rio de la Plata&mdash;<a href="#Page_3">3.</a>
+<ul><li>Quieren prenderle en la Palma sin saber &eacute;l por qu&eacute;, y maltratan su navio&mdash;<a href="#Page_4">4.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Enrique Schertzen, piloto. Se emborracha, y se le olvida llevar el autor &aacute; Flandes&mdash;<a href="#Page_59">59.</a>
+<ul><li>Vuelve con tempestad &aacute; C&aacute;diz, y enga&ntilde;ado de una llama, d&aacute; contra una roca su navio y perece con la gente, y &eacute;l se libra&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Erasmo Schitzen, corredor de Amberes&mdash;<a href="#Page_58">58.</a></li>
+<li>Esclavos. Al que han de matar los Tup&iacute;s le dan cuanto apetece hasta su muerte&mdash;<a href="#Page_55">55.</a></li>
+<li>Espa&ntilde;oles. La hambre les hace comer &aacute; ahorcados&mdash;<a href="#Page_9">9.</a>
+<ul><li>Mueren 30 con un alferez en Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_10">10.</a></li>
+<li>Ah&oacute;ganse 15 en la tempestad de Gonzalo de Mendoza, y los demas se salvan desnudos&mdash;<a href="#Page_25">25.</a></li>
+<li>Enferman de andar, y beber el agua de las crecientes &eacute; inundaciones&mdash;<a href="#Page_34">34.</a></li>
+<li>No pueden sufrir el gobierno de Cabeza de Vaca, ni la justicia de &eacute;l&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>J&uacute;ntanse cuatro al autor volviendo &aacute; su tierra, en <i>Suberie Sabaye</i>&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Espada, pez&mdash;<a href="#Page_5">5.</a></li>
+<li>Esp&iacute;ritu Santo, puerto en el Brasil. Llega el autor &aacute; &eacute;l, y en que trabajan sus vecinos&mdash;<a href="#Page_58">58.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>F</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Felipe de C&aacute;ceres, contador del Rio de la Plata. V&aacute; con otros &aacute; prender &aacute; Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Flechas encendidas, arrojan los indios en Buenos Aires, y la abrasan&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+<li>Fortalezas de los indios, de estacas; y como era la de Lambar&eacute;&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Fosos, cubiertos de ramas, con lanzas dentro, puestos contra los espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_17">17.</a>
+<ul><li>Sirven contra los indios&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Franceses. Pueblan en el Rio Janeiro&mdash;<a href="#Page_6">6.</a></li>
+<li>Francisco de Mendoza. Prende, con otros, &aacute; Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a>
+<ul><li>Queda por teniente de Irala en el Rio de la Plata&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Francisco de Rivera. Ofrece proseguir en reconocer la tierra, con seis hombres: y con diez llega &aacute; una nacion populosa, y se vuelve &aacute; Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li>Francisco Ruiz y otros. Hacen muchas crueldades en los Timb&uacute;s&mdash;<a href="#Page_22">22.</a>
+<ul><li>Ll&eacute;vale Irala consigo&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li><i>Froemidiere</i>, pueblo fortificado por los indios, tomado por Oyolas&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>G</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li><i>Gaberetho</i>, pueblo&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li><i>Galgaisis</i>, indios poblados &uacute; orilla de una laguna. Regalan &aacute; Oyolas: su n&uacute;mero, trages y comida&mdash;<a href="#Page_13">13.</a></li>
+<li>Gallinas, en los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a>
+<ul><li>En los <i>Carcarisos</i>&mdash;<a href="#Page_19">19.</a></li>
+<li>En los <i>Mapais</i>&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>En los <i>Peyonas</i>&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>En los <i>Barconos</i>&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>En los <i>Carcokies</i>&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Ganzos, en los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_46">46.</a>
+<ul><li>En los <i>Carcarisos</i>&mdash;<a href="#Page_19">19.</a></li>
+<li>En los <i>Mapais</i>&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>En los <i>Peyonas</i>&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>En los <i>Barconos</i>&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>En los <i>Carcokies</i>&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Garcia Venegas, tesorero. V&aacute;, con otros &aacute; prender &aacute; Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Gatos, comian los espa&ntilde;oles en Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+<li>Ger&oacute;nimo, y otros dos espa&ntilde;oles, muertos por los Samocosis&mdash;<a href="#Page_47">47.</a></li>
+<li><i>Gingie</i>, pueblo sugeto &aacute; los C&aacute;rios, y &uacute;ltimo del rey h&aacute;cia el Brasil&mdash;<a href="#Page_55">55.</a></li>
+<li>Gobernadores intrusos del Rio de la Plata, y sus injusticias con indios y espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li>Gonzalo, indio, esclavo de Oyolas. D&aacute; cuenta en la Asumpcion de su muerte, y no le creen&mdash;<a href="#Page_21">21.</a></li>
+<li>Gonzalo de Mendoza. V&aacute; &aacute; Santa Catalina &aacute; reconocer la nave que habia llegado, y por bastimento&mdash;<a href="#Page_24">24.</a>
+<ul><li>Carga, y se vuelve con Cabrera, y disputa que tuvieron los pilotos&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Hace pedazos una tempestad su navio, se ahoga parte de la gente, y la demas se salva en tablas y palos&mdash;<a href="#Page_25">25.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Gonzalo Pizarro, y otros. Justiciados por Gasca&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Guajarapos, indios. Reusan oir &aacute; Cabeza de Vaca, y su provincia y canoas&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li>Guap&aacute;s, indios apacibles. Dan &aacute; Irala bastimento&mdash;<a href="#Page_49">49.</a>
+<ul><li>Salen &aacute; recibirle&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Salud&aacute;ndole en espa&ntilde;ol&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Sus soldados no se atreven &aacute; quitarles oro y plata, y por qu&eacute;?&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Guap&aacute;s, rio de media legua de ancho, y buena pesca&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+<li>Guaran&iacute;s, indios C&aacute;rios. Ayudan &aacute; Tabar&eacute; contra Irala, y son vencidos&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>H</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Hambre. Se empieza &aacute; sentir en el real de D. Pedro de Mendoza&mdash;<a href="#Page_8">8.</a>
+<ul><li>Llega al estremo de comer carne humana en Buenos Aires&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Hermanas. Las venden los C&aacute;rios muy baratas&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Hermano. Se come en Buenos Aires &aacute; otro que se le muri&oacute;&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+<li>Hernando de Rivera. Sube por el Paraguay buscando los indios Xarayes, y llega &aacute; los Orejones&mdash;<a href="#Page_30">30.</a>
+<ul><li>Sale el rey de los Xarayes &aacute; recibirle, y como le aloj&oacute; en su pueblo?&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+<li>Es regalado de &eacute;l con oro y plata: d&aacute;le noticia de las Amazonas, &eacute; indios que vayan con &eacute;l&mdash;<a href="#Page_33">33.</a></li>
+<li>Aunque le decia no era tiempo de este viage&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Camina con gran trabajo por agua, y llega &aacute; Ortuesa, que halla con peste&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Pregunta al cacique por lo que faltaba del camino de las Amazonas, y es regalado con oro y plata&mdash;<a href="#Page_34">34.</a></li>
+<li>Enferma su gente de andar por agua, y se vuelve &aacute; los Xarayes&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Preso por Cabeza de Vaca, y despues suelto, y si le hizo relacion de su jornada?&mdash;<a href="#Page_35">35.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Hieruquizaba, pueblo de Tabar&eacute;. Se refugian &aacute; &eacute;l los C&aacute;rios, y los sitia Irala&mdash;<a href="#Page_41">41.</a>
+<ul><li>Entrado, con muerte de muchos indios&mdash;<a href="#Page_42">42.</a></li>
+<li>J&uacute;ntanse en &eacute;l con el autor, volviendo &aacute; su tierra seis espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Hijas. Las venden los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Huanaco, ovejas de Indias. Se describen&mdash;<a href="#Page_43">43.</a>
+<ul><li>V. <i>Ovejas</i>.</li>
+</ul>
+</li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>I</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Indias Timb&uacute;s, fe&iacute;simas&mdash;<a href="#Page_11">11.</a>
+<ul><li>Las <i>Macurendas</i>&mdash;<a href="#Page_13">13.</a></li>
+<li>Y las de los Naper&uacute;s&mdash;43. Los</li>
+<li>C&aacute;rios venden hasta sus mugeres&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Hacen regalos con ellas&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Una comun que tienen, y cuando la matan &oacute; cuidan&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Las Xarayes, hermosas&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+<li>Se pintan con gran destreza&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Usan capas tegidas con figuras&mdash;<a href="#Page_32">32.</a></li>
+<li>Tres que dieron los Mbay&aacute;s &aacute; Irala, se huyen&mdash;<a href="#Page_44">44.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Indios del Rio de la Plata. Queman los bastimentos, y huyen de Lujan&mdash;<a href="#Page_9">9.</a>
+<ul><li>Sitian y abrasan &aacute; Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_10">10.</a></li>
+<li>Cuando pasan por los rios les hacen gran da&ntilde;o las culebras&mdash;<a href="#Page_13">13.</a></li>
+<li>As&oacute;mbranse de las heridas de la artilleria y arcabuces&mdash;<a href="#Page_17">17.</a></li>
+<li>Impide Cabeza de Vaca los hagan esclavos&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>Donde no viven mas de 40 &oacute; 50 a&ntilde;os&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Cautiv&oacute; 12,000 Irala en la jornada al Per&uacute;, y su gente los hacia servir como esclavos&mdash;<a href="#Page_52">52.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Ipan&eacute;, rio. Quieren los indios impedir &aacute; Irala le pase, y no pudiendo, huyen&mdash;<a href="#Page_41">41.</a></li>
+<li>Isla, &aacute; 500 leguas de Santiago, poblada solo de p&aacute;jaros&mdash;<a href="#Page_5">5.</a></li>
+<li>Itatin, pueblo, el &uacute;ltimo de los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_55">55.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>J</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Jacobo Belzar, mercader&mdash;<a href="#Page_3">3.</a></li>
+<li>Jaime Rasquin. Acompa&ntilde;a, con otros, &aacute; los que prendieron &aacute; Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Janeiro, rio&mdash;<a href="#Page_5">5.</a>
+<ul><li>Cuanto dista del de la Plata&mdash;<a href="#Page_6">6.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><i>Jepido</i>. Rio que baja del Per&uacute; al Paraguay&mdash;<a href="#Page_15">15.</a></li>
+<li><i>Joannebrot</i> llaman los alemanes &aacute; los algarrobos&mdash;<a href="#Page_15">15.</a></li>
+<li>Jorge Lujan, con otros, mata &aacute; pu&ntilde;aladas &aacute; Juan Osorio, de &oacute;rden de D. Pedro de Mendoza&mdash;<a href="#Page_6">6.</a>
+<ul><li>V&aacute; por el Rio de la Plata &aacute; buscar bastimentos, y los indios huyen, dej&aacute;ndolos quemados, y se le muere la mitad de la gente de hambre&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Jorge de Mendoza&mdash;<a href="#Page_4">4.</a>
+<ul><li>Roba una hija &aacute; un vecino de la Palma, donde se queda casado con ella&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Juan Helsen, mercader de Lisboa. Envia &aacute; comerciar al Brasil un navio, y trata al autor de venir &aacute; Espa&ntilde;a en &eacute;l&mdash;<a href="#Page_54">54.</a>
+<ul><li>Quien era su factor, y de qu&eacute; cargo?&mdash;<a href="#Page_58">58.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Juan Hernandez, escribano. Hace da&ntilde;o en los Timb&uacute;s&mdash;<a href="#Page_22">22.</a>
+<ul><li>Ll&eacute;vale Irala consigo&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Juan Osorio. Acusado falsamente de rebelion, es muerto &aacute; pu&ntilde;aladas de &oacute;rden de D. Pedro de Mendoza&mdash;<a href="#Page_6">6.</a></li>
+<li>Juan de Oyolas. Ejecuta con otros la muerte de Juan Osorio&mdash;<a href="#Page_6">6.</a>
+<ul><li>Es nombrado Capitan General por D. Pedro de Mendoza&mdash;<a href="#Page_10">10.</a></li>
+<li>Hace fabricar cuatro bageles, y se embarca con 400 espa&ntilde;oles&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>V&aacute; &aacute; reconocer la tierra&mdash;<a href="#Page_47">47.</a></li>
+<li>Sube por el Rio de la Plata, llega &aacute; los Timb&uacute;s, habi&eacute;ndosele muerto de hambre 50 hombres, y se detiene cuatro dias en el pueblo&mdash;<a href="#Page_11">11.</a></li>
+<li>Pasa muestra, y dejando gente en los Timb&uacute;s, entra en el Paraguay, y reconoce sus riberas, y los C&aacute;rios que las pueblan&mdash;<a href="#Page_12">12.</a></li>
+<li>Rescata en los Corundas, y le dan dos indios C&aacute;rios para guias, y pasa &aacute; los <i>Galgaises</i>&mdash;<a href="#Page_13">13.</a></li>
+<li>Y &aacute; los <i>Zemais</i>, y le reciben de guerra, y vencidos, los quema 250 canoas&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+<li>Los Curumias, y los Agaces le reciben de guerra, y vencidos, v&aacute; &aacute; los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_15">15.</a></li>
+<li>Dejando guarda en los navios, sitia &aacute; Lambar&eacute;, y no admite el ofrecimiento de comida que le hacian los indios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Pierde 16 espa&ntilde;oles, toma el pueblo y le regalan con indias&mdash;<a href="#Page_17">17.</a></li>
+<li>V&aacute; contra los Agaces, y les quema 500 canoas, perdonando &aacute; los que vinieron despues&mdash;<a href="#Page_18">18.</a></li>
+<li>Inf&oacute;rmase de los Payagu&aacute;s, y sube por el rio arriba &aacute; ellos, y &aacute; otros&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>D&aacute;nle bastimento los C&aacute;rios en su &uacute;ltimo pueblo, y se informa de los Xarayes, y v&aacute; &aacute; los Payagu&aacute;s, dejando &oacute;rden &aacute; la gente de las naves para que le esperen&mdash;<a href="#Page_19">19.</a></li>
+<li>Toma guias en los Naper&uacute;s, pasa varias naciones con muchos trabajos y guerras&mdash;<a href="#Page_20">20.</a></li>
+<li>Vuelve desde los Samocosis&mdash;<a href="#Page_20">20.</a></li>
+<li>Donde deja tres espa&ntilde;oles enfermos&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Descansa en los Naper&uacute;s, que unidos &aacute; los Payagu&aacute;s, le dan muerte, y &aacute; toda su gente&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>No le creen en la Asumpcion&mdash;<a href="#Page_21">21.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Juan Reinville, gobernador antiguo en los Tup&iacute;s, y su poder y conquistas&mdash;<a href="#Page_57">57.</a></li>
+<li>Juan Romero. Queda por capitan en Buenos Aires, con racion para un a&ntilde;o&mdash;<a href="#Page_10">10.</a></li>
+<li>Juan de Salazar. D&aacute; muerte &aacute; Juan Osorio &aacute; pu&ntilde;aladas&mdash;<a href="#Page_6">6.</a>
+<ul><li>Queda por teniente de Cabeza de Vaca con 300 hombres, en la Asumpcion&mdash;<a href="#Page_20">20.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Juan Stadio, cautivo de los Tup&iacute;s, huye al navio de Pedro Rosel, que no quiere recogerle&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>L</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Labios. Se agugerean los C&aacute;rios para ponerse en ellos un cristal que llaman <i>tembet&aacute;</i>&mdash;<a href="#Page_16">16.</a>
+<ul><li>Los Samocosis una piedra azul como dado&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>Y los <i>Carcokies</i>&mdash;<a href="#Page_48">48.</a></li>
+<li>Los Curumias una pluma de papagayo&mdash;<a href="#Page_15">15.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Laguna de seis leguas de largo, en que habitan los <i>Galgaises</i>&mdash;<a href="#Page_13">13.</a>
+<ul><li>Una que se rezumaba, impide &aacute; Oyolas vengarse de los indios&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Lambar&eacute;, pueblo de los C&aacute;rios, su muralla de estacas y foso embestida por Oyolas&mdash;<a href="#Page_16">16.</a>
+<ul><li>Entr&eacute;gase, y sus vecinos le regalan&mdash;<a href="#Page_17">17.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Langosta. Destruye los sembrados, y frutos de los indios Ortueses&mdash;<a href="#Page_33">33.</a>
+<ul><li>Y de los <i>Carconos</i>&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>Y Leyhanos&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Lanzas. Hacen los Timb&uacute;s de las espadas de los espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_23">23.</a></li>
+<li>L&aacute;zaro Salazar, con otros, d&aacute; de pu&ntilde;aladas &aacute; Osorio&mdash;<a href="#Page_6">6.</a></li>
+<li><i>Leyhanos</i>, indios. Llega &aacute; ellos Irala, y los halla destruidos por la langosta&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>Lima, metr&oacute;poli del Per&uacute;&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Lisboa, cuanto dista de Sevilla&mdash;<a href="#Page_59">59.</a></li>
+<li>Lumbre. Como la encendian los espa&ntilde;oles para cocer la comida cuando caminaban por agua&mdash;<a href="#Page_33">33.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>M</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li><i>Macurendas</i>, indios. Su n&uacute;mero, comida, habitacion, trage y lengua&mdash;<a href="#Page_13">13.</a>
+<ul><li>Tienen guerra con los <i>Zemais</i>&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><i>Maigenos</i>, indios. Su n&uacute;mero y tierra, y por qu&eacute; no pudo castigarlos Oyolas?&mdash;<a href="#Page_47">47.</a>
+<ul><li>Su provincia la mas f&eacute;rtil&mdash;<a href="#Page_48">48.</a></li>
+<li>Resisten &aacute; Irala en su pueblo, matando 12 espa&ntilde;oles, y entrado le queman, y huyen&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Pelean con 500 C&aacute;rios y dan muerte &aacute; 300, y v&aacute; en socorro Irala, y bastimento que hall&oacute; en su pueblo&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Maiz, en los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_15">15.</a>
+<ul><li>En los Samocosis&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>En los Orejones&mdash;<a href="#Page_30">30.</a></li>
+<li>En los <i>Mapais</i> lo hay verde todo el a&ntilde;o&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>En los <i>Carcokies</i>&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+<li>Hacen vino de &eacute;l los Tup&iacute;s, con que se emborrachan&mdash;<a href="#Page_55">55.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Mandioca, raiz, y otras que comen los indios&mdash;<a href="#Page_19">19.</a>
+<ul><li>Los Sivisicosis usaban, &aacute; falta de agua, de un licor que hacian con ella&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>Es el cazave&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>En los Xarayes, y en Santa Catalina&mdash;<a href="#Page_19">19.</a></li>
+<li>En los Orejones&mdash;<a href="#Page_30">30.</a></li>
+<li>En los <i>Mapais</i>&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Mandub&iacute;, como avellanas&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li>Manzanas, en los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_12">12.</a></li>
+<li><i>Mapais</i>, indios altos, belicosos. Viven como esclavos de sus caciques: frutos y fertilidad de su tierra&mdash;<a href="#Page_43">43.</a>
+<ul><li>Cuidan de su familia, y de la guerra, y las indias de sus maridos&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Salen &aacute; reciber &aacute; Irala, y le piden se aloje en un lugarcillo, y oro y plata&mdash;<a href="#Page_44">44.</a></li>
+<li>Embisten al alojamiento, y son desbaratados, y sigui&eacute;ndolos pagan otros por ellos, y se cautivan 3,000&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Mayrair&uacute;, cacique de los C&aacute;rios. Se opone &aacute; los espa&ntilde;oles con 15 indios&mdash;<a href="#Page_39">39.</a>
+<ul><li>Entrase en <i>Froemidiere</i>, vencido y tomado el pueblo, pasa &aacute; Carieba, y se fortifica&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Mbay&aacute;s. Distan 50 leguas del monte de San Fernando, y 36 de los Naper&uacute;s&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>Mepenes. Solo pelean en agua. Cerca de su pueblo se rezhuman aguas muy hondas&mdash;<a href="#Page_14">14.</a>
+<ul><li>Distan 40 leguas de los Curumias&mdash;<a href="#Page_15">15.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Miel, en los C&aacute;rios, y como hacen vino de ella?&mdash;<a href="#Page_16">16.</a>
+<ul><li>En los <i>Mapais</i>&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Miguel de Rutia. Enferma en el Potos&iacute;, yendo &aacute; Lima con otros, de &oacute;rden de Irala&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Millones que di&oacute; al Rey en 24 a&ntilde;os el quinto del cerro de Potos&iacute;&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li>Minas de Potos&iacute;, su descubrimiento, y cuanta plata pura daba el metal, y qu&eacute; jornales &aacute; los mineros&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li>Moneda, no se labraba al principio en el Per&uacute;&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li><i>Morronos</i>, indios. Reciben bien &aacute; Irala, y le dan relacion de la tierra&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>Mosquitos. Molestan &aacute; los espa&ntilde;oles en los Xarayes&mdash;<a href="#Page_33">33.</a></li>
+<li>M&uacute;sica del rey Xaraye, y como la usaba&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>N</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Nagaces, indios belicosos. Sus armas y comida: hacen paz con ellos los espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_38">38.</a></li>
+<li>Naper&uacute;s, indios altos y robustos, su comida y mugeres&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>Nariz. Los Timb&uacute;s traen en ambos lados de ella engastada una estrella&mdash;<a href="#Page_11">11.</a>
+<ul><li>Los Corundas una piedrecilla&mdash;<a href="#Page_12">12.</a></li>
+<li>Y los <i>Galgaises</i>&mdash;<a href="#Page_13">13.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Nav&iacute;os. Queman cuatro &aacute; D. Pedro de Mendoza los indios, y se retiran de los demas &aacute; balazos&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+<li>Nhiteroy. As&iacute; llama los indios &aacute; un puerto de las islas de Cabo Verde&mdash;<a href="#Page_5">5.</a></li>
+<li>Niguas, en los Guap&aacute;s, y como se remedia el da&ntilde;o que hacen?&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Nuflo de Chaves. V&aacute;, con otros, de &oacute;rden de Irala, &aacute; Gasca&mdash;<a href="#Page_50">50.</a>
+<ul><li>Llega, es bien recibido, y lo que hizo&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Nutrias. Abundan de ellas las tierras del Rio de la Plata&mdash;<a href="#Page_8">8.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>&Ntilde;</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>&Ntilde;and&uacute; &oacute; avestruz&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>O</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Oficiales reales. Procuran echar del gobierno &aacute; Cabeza de Vaca, porque reprimia sus maldades&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li>Orejones, indios semejantes &aacute; los Sococies. Habitan una isla que forma el Paraguay: y sus frutos&mdash;<a href="#Page_30">30.</a>
+<ul><li>Reciben bien &aacute; Hernando de Rivera, y le acompa&ntilde;an con diez canoas, cazando, y se vuelven desde los Acar&eacute;s&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Oro y plata que llevaban al Rey, &aacute; Flandes, se hunde con una tempestad en el mar&mdash;<a href="#Page_59">59.</a></li>
+<li>Ortueses, indios. Llega &aacute; ellos Hernando de Rivera&mdash;<a href="#Page_33">33.</a>
+<ul><li>Su pueblo, el mayor que vi&oacute; el autor en Indias&mdash;<a href="#Page_34">34.</a></li>
+<li>Su cacique regala &aacute; Rivera con oro y plata&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Enfermedades que caus&oacute; esta jornada en los espa&ntilde;oles, de que murieron cincuenta&mdash;<a href="#Page_38">38.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Ovejas. Como son&mdash;<a href="#Page_43">43.</a>
+<ul><li>En los C&aacute;rios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>En los <i>Mapais</i>&mdash;<a href="#Page_19">19.</a></li>
+<li>En los <i>Peyonas</i>&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>En los <i>Carcokies</i>&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+<li>Hacen rodelas de sus cueros los espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_42">42.</a></li>
+<li>Hay dos especies, y sirven para carga, y caballeria&mdash;<a href="#Page_33">33.</a></li>
+<li>Y lo que hacen si se caen &oacute; se cansan&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>V. <i>Huanaco</i>.</li>
+</ul>
+</li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>P</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Paitit&iacute;, rey de los indios, padres de las Amazonas&mdash;<a href="#Page_33">33.</a></li>
+<li>Palma, isla. Compra en ella bastimento D. Pedro de Mendoza&mdash;<a href="#Page_4">4.</a>
+<ul><li>Sus vecinos intentan prender &aacute; un capitan de la armada, y maltratan su navio&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Palmitos. Comen los soldados de Hernando de Rivera&mdash;<a href="#Page_34">34.</a></li>
+<li>Palometa, pez, de cuyos dientes hacen puntas para sus armas los Yapir&uacute;s y otros indios&mdash;<a href="#Page_38">38.</a></li>
+<li><i>Pan de Juan</i>, &oacute; algarroba&mdash;<a href="#Page_19">19.</a></li>
+<li>Papagayos, en los <i>Peyonas</i>&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>Paraguay, rio. V&aacute; Oyolas &aacute; reconocerle, y las poblaciones de los C&aacute;rios en su ribera&mdash;<a href="#Page_12">12.</a></li>
+<li>Paran&aacute; Guaz&uacute;, es el Rio de la Plata&mdash;<a href="#Page_6">6.</a></li>
+<li>Paresis, indios semejantes &aacute; los Xarayes. Llega &aacute; ellos Hernando de Rivera&mdash;<a href="#Page_33">33.</a>
+<ul><li>Dan guias &aacute; los espa&ntilde;oles y caminan por agua, y se vuelven con ellos &aacute; su tierra&mdash;<a href="#Page_35">35.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><i>Paronios</i>, indios. Reciben bien &aacute; Irala&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>Payagu&aacute;s, indios, su habitacion, frutos y vino&mdash;<a href="#Page_19">19.</a>
+<ul><li>Reciben &aacute; Oyolas con paz fingida; d&aacute;nle noticia en los Xarayes&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Y guias, y volviendo de la jornada le matan, con todos los suyos&mdash;<a href="#Page_20">20.</a></li>
+<li>Queman sus casas, y huyen al llegar Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_28">28.</a></li>
+<li>Dos presos confiesan la maldad en la Asumpcion, y son quemados&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Peces, abundan en el Rio de la Plata&mdash;8. Los que vuelan&mdash;<a href="#Page_5">5.</a></li>
+<li>Pedro Dias&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li>Pedro de la Gasca (Licenciado). Cuando fu&eacute; al Per&uacute; y volvi&oacute;?&mdash;<a href="#Page_51">51.</a>
+<ul><li>Castiga &aacute; Gonzalo Pizarro y otros, y escribe &aacute; Irala no entre al Per&uacute;&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Recibe bien &aacute; Nuflo de Chaves y &aacute; otros enviados por Irala: los regala, y qu&eacute; les previno?&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li>Nombra por gobernador del Rio de la Plata &aacute; Diego Centeno, y le d&aacute; instrucciones&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Pedro de Mendoza. V&aacute; al Rio de la Plata, y con qu&eacute; armada?&mdash;<a href="#Page_3">3.</a>
+<ul><li>D&aacute; en una isla despoblada, y se detiene tres dias&mdash;<a href="#Page_5">5.</a></li>
+<li>Llega al Rio Janeiro muy enfermo: nombra por su teniente &aacute; Juan Osorio, y por qu&eacute; le hizo matar?&mdash;<a href="#Page_6">6.</a></li>
+<li>Va con la armada al puerto de San Gabriel, y sale &aacute; tierra su gente&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Funda la ciudad de Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_7">7.</a></li>
+<li>Envia &aacute; D. Diego, su hermano, contra los Querand&iacute;s&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Arma cuatro bergantines para reconocer los indios y buscar bastimento&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+<li>Emb&aacute;rcase con Oyolas, &aacute; quien hizo capitan general&mdash;<a href="#Page_10">10.</a></li>
+<li>Mu&eacute;rensele 50 espa&ntilde;oles, de hambre en el viage, y llega &aacute; los Timb&uacute;s, y regala al cacique&mdash;<a href="#Page_11">11.</a></li>
+<li>Agravado de la enfermedad, y gastados mas de 40,000 ducados, se vuelve &aacute; Buenos Aires con dos bergantines&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Emb&aacute;rcase para Espa&ntilde;a, muere en el camino, y manda en su testamento se lleve socorro &aacute; su gente&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Pedro Rosel. Carga en San Vicente su nave de azucar&mdash;<a href="#Page_58">58.</a>
+<ul><li>No quiere admitir en ella &aacute; Juan Stadio, que iba huyendo de los Tup&iacute;s, y por qu&eacute;?&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Peranzures. Funda la ciudad de la Plata&mdash;<a href="#Page_50">50.</a>
+<ul><li>Los indios de su repartimiento salen &aacute; recibir &aacute; Irala&mdash;<a href="#Page_40">40.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><i>Pernaiuve</i>. Toma los caminos del Per&uacute;, de &oacute;rden de Irala, para recoger las cartas&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li>Per&uacute;, abundante de plata, y cuanto toc&oacute; de sus quintos al Rey&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li>Pescados tan grandes como ballenas, y sus batallas&mdash;<a href="#Page_58">58.</a>
+<ul><li>Hacen gran da&ntilde;o en los navios peque&ntilde;os&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Peste en Urtuesa, causada por el hambre&mdash;<a href="#Page_34">34.</a>
+<ul><li>Fu&eacute; &uacute;til &aacute; los espa&ntilde;oles&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li><i>Peyonas</i>, indios. Su tierra f&eacute;rtil y falta de agua&mdash;<a href="#Page_45">45.</a>
+<ul><li>Su cacique pide &aacute; Irala no entre en su pueblo: no lo consigue, y le d&aacute; guias para que lleve agua por tierra&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Pilotos. Se preguntan por su navegacion y viento al anochecer, cuando van juntos&mdash;<a href="#Page_24">24.</a></li>
+<li>Planchas de plata que se ponian los indios en la frente&mdash;<a href="#Page_44">44.</a></li>
+<li>Plata, rio. V. <i>Rio de la Plata y Paran&aacute;</i>.</li>
+<li>Plata, villa&mdash;50. Abundante del metal de su nombre&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Portugueses. J&uacute;ntanse dos al autor cuando volvia &aacute; Espa&ntilde;a&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li>Potos&iacute;, villa&mdash;50. Las minas de su cerro, y abundancia de plata&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li>Prodigios que hizo Cabeza de Vaca en la Florida&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>Puercos, en los C&aacute;rios&mdash;12. En los <i>Zemais</i>&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+<li>Puerto de Santa Mar&iacute;a&mdash;<a href="#Page_59">59.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>Q</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Querand&iacute;s, indios vagos. Su n&uacute;mero y comida&mdash;<a href="#Page_7">7.</a>
+<ul><li>Acuden &aacute; los espa&ntilde;oles catorce dias y se retiran&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Matan tres espa&ntilde;oles, y, socorridos por sus amigos, pelean fuertemente: son vencidos, y su pueblo tomado&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Sitian con otros &aacute; Buenos Aires, qu&eacute;manlas y &aacute; cuatro navios, y se retiran&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Quinto que impusieron los oficiales reales en los frutos; le quita Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Quintos reales. Lo que importaron en el Per&uacute;, aun no pagando la tercera parte, desde el a&ntilde;o
+1564 &aacute; 1585&mdash;<a href="#Page_51">51.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>R</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Raices. Comen los espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_35">35.</a>
+<ul><li>Hacian vino de ellas los indios&mdash;<a href="#Page_12">12.</a></li>
+<li>Una notable que formaba vasos de agua con las ojas, socorre &aacute; la gente de Irala&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Ratones. Comian los espa&ntilde;oles de Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_8">8.</a></li>
+<li>Rio de la Plata, y su descripcion, y nombre en indio&mdash;<a href="#Page_6">6.</a>
+<ul><li>Su anchura varia, hasta que entra en la mar&mdash;<a href="#Page_24">24.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Rui Garcia. V&aacute; con otros &aacute; Lima de &oacute;rden de Irala, y enferma en el camino&mdash;<a href="#Page_50">50.</a></li>
+<li>Ruiz Galan. V&aacute; con soldados por bastimento &aacute; los Querand&iacute;s&mdash;<a href="#Page_7">7.</a>
+<ul><li>Vu&eacute;lvese con tres heridos&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Hace matar al cacique de los Timb&uacute;s&mdash;<a href="#Page_8">8.</a></li>
+<li>Ll&eacute;vale Irala consigo&mdash;<a href="#Page_10">10.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Rio Janero. Ll&aacute;malo <i>isla</i> el autor&mdash;<a href="#Page_5">5.</a>
+<ul><li>Habitado por los Tup&iacute;s&mdash;<a href="#Page_6">6.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Robo de una muger por D. Jorge de Mendoza, alborota la isla de la Palma&mdash;<a href="#Page_4">4.</a></li>
+<li>R&uacute;sticos en Alemania, casi como esclavos&mdash;<a href="#Page_43">43.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>S</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Sal, provincia llena de sal como nieve. Descansa Irala en ella dos dias&mdash;<a href="#Page_48">48.</a></li>
+<li>Salazar. V&aacute; &aacute; prender &aacute; Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Samocosis, indios. D&eacute;jales tres espa&ntilde;oles enfermos Oyolas&mdash;<a href="#Page_20">20.</a>
+<ul><li>Reciben de guerra &aacute; Irala y son vencidos, y muchos presos&mdash;<a href="#Page_47">47.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>San Lucar, puerto. Dista 20 leguas de Sevilla&mdash;<a href="#Page_3">3.</a></li>
+<li>San Salvador, rio&mdash;<a href="#Page_22">22.</a></li>
+<li>Santiago, isla, cuanto dista de la Palma?&mdash;<a href="#Page_5">5.</a>
+<ul><li>Toma bastimento en ella D. Pedro de Mendoza&mdash;<a href="#Page_5">5.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Santo Tomas, tierra enferma en que viven poco los indios&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>San Vicente, pueblo en el Brasil&mdash;<a href="#Page_57">57.</a></li>
+<li><i>Schall-meias</i>. Nombre que los alemanes dan al caramillo&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+<li><i>Schaubhut</i>, pescado, y da&ntilde;o que hace &aacute; los demas&mdash;<a href="#Page_5">5.</a></li>
+<li><i>Schebe Eyba Tuescha</i>, dice el autor que llaman los espa&ntilde;oles &aacute; las culebras del rio, que atan con la cola &aacute; los que le pasan&mdash;<a href="#Page_56">56.</a></li>
+<li><i>Scheverveba</i>, pueblo. Llega &aacute; &eacute;l autor con sus compa&ntilde;eros dolientes y flacos&mdash;<a href="#Page_57">57.</a></li>
+<li>Sebastian Nidhart, &oacute; Noarto, mercader&mdash;<a href="#Page_3">3.</a>
+<ul><li>Escribe al autor se vuelva &aacute; Alemania de &oacute;rden de su hermano&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Sed. Muere de ella alguna gente de Irala&mdash;<a href="#Page_46">46.</a>
+<ul><li>Ap&aacute;ganla los Querand&iacute;s con sangre de fieras, &aacute; falta de agua&mdash;<a href="#Page_7">7.</a></li>
+<li>Quitaba &aacute; los soldados pensar en oro y plata&mdash;<a href="#Page_47">47.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Sierra, pez&mdash;<a href="#Page_5">5.</a></li>
+<li><i>Simanos</i>, indios. Vencidos por Irala, desamparan su pueblo&mdash;<a href="#Page_46">46.</a></li>
+<li>Sivisicosis, indios. Quieren huir de Irala, y les asegura: su guerra con los confiantes sobre agua que les faltaba, y un pozo que tenian se le dan &aacute; Irala&mdash;<a href="#Page_46">46.</a>
+<ul><li>Y guias, que huyeron por la noche&mdash;<a href="#Page_47">47.</a></li>
+<li>Instan &aacute; los Samocosis &aacute; que maten tres espa&ntilde;oles, y son castigados&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Sococies, indios. Viven poco&mdash;<a href="#Page_36">36.</a>
+<ul><li>Nacion populosa: y sus frutos&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li>Situacion de su tierra&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>Andan desnudos: sus adornos, y trage de las indias&mdash;<a href="#Page_27">27.</a></li>
+<li>Llega &aacute; ellos Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_29">29.</a></li>
+<li>Salen de paz &aacute; recibir &aacute; los espa&ntilde;oles, y armada pendencia con los C&aacute;rios, son todos muertos&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Socorro que mand&oacute; enviar D. Pedro de Mendoza en su testamento &aacute; su gente, se ejecut&oacute; por los oficiales reales&mdash;<a href="#Page_11">11.</a></li>
+<li>Soldados. Como deben tratarse&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>T</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Tabar&eacute;, cacique&mdash;<a href="#Page_41">41.</a>
+<ul><li>V&aacute; con los C&aacute;rios &aacute; vengar la muerte de su hermano Aracar&eacute;&mdash;<a href="#Page_28">28.</a></li>
+<li>Requi&eacute;rele Irala, y le desprecia, y como estaba fortificado, y perdido su pueblo, viene de paz&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>D&aacute; 2,000 indios &aacute; Cabeza de Vaca para la guerra&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Responde mal &aacute; Irala, pidi&eacute;ndole que enviase los C&aacute;rios &aacute; su tierra, y es vencido y perdonado&mdash;<a href="#Page_41">41.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Tempestad que padeci&oacute; Gonzalo de Mendoza en el Rio de la Plata&mdash;<a href="#Page_25">25.</a>
+<ul><li>En una perecen dos caballos de Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_26">26.</a></li>
+<li>Vuelve con ella &aacute; C&aacute;diz el autor&mdash;<a href="#Page_60">60.</a></li>
+<li>Padece otra entre Francia &eacute; Inglaterra, que destroza los navios, y hunde ocho&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Tembet&aacute;, llaman los indios al cristal que traen encajado en los labios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Tenerife, isla&mdash;<a href="#Page_4">4.</a></li>
+<li>Tercera, isla. Llega el autor &aacute; ella, y se provee de agua y bastimentos&mdash;<a href="#Page_59">59.</a></li>
+<li>Testimonios falsos que levantaron &aacute; Cabeza de Vaca los rebeldes&mdash;<a href="#Page_37">37.</a></li>
+<li>Tigres en los Guap&aacute;s&mdash;<a href="#Page_49">49.</a></li>
+<li>Timb&uacute;s, indios. Su n&uacute;mero, traza, trages de sus mugeres, comida y canoas&mdash;<a href="#Page_11">11.</a>
+<ul><li>Habitan una isla en que reciben bien &aacute; Oyolas&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Sitian con otros &aacute; Buenos Aires&mdash;<a href="#Page_9">9.</a></li>
+<li>Muerto su cacique, huyen de la poblacion de los espa&ntilde;oles&mdash;<a href="#Page_28">28.</a></li>
+<li>Reb&eacute;lanse, resueltos &aacute; acabar con los espa&ntilde;oles&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Dan muerte &aacute; 50 sobre seguro, y sitian &aacute; Corpus Christi, combati&eacute;ndole fuertemente: matan al gobernador y se retiran&mdash;<i>ibid.</i></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Tobas, indios sugetos &aacute; los <i>Mapais</i>, huyen de Irala, dejando el pueblo con bastimento&mdash;<a href="#Page_45">45.</a></li>
+<li>Tomas Schmidel, hermano del autor. Le hace escribir que se vuelva &aacute; su casa&mdash;<a href="#Page_54">54.</a></li>
+<li>Trages de las indias del Rio de la Plata: un pa&ntilde;o desde la cintura &aacute; la rodilla&mdash;<a href="#Page_6">6.</a></li>
+<li>Tup&iacute;, provincia&mdash;<a href="#Page_55">55.</a></li>
+<li>Tup&iacute;s, indios del Rio Janeiro&mdash;<a href="#Page_6">6.</a>
+<ul><li>Soberbios, tienen guerra con sus vecinos, y como llevan los cautivos &aacute; su pueblo, y fiestas que hacen cuando los matan, y sus borracheras&mdash;<a href="#Page_55">55.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>U</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li><i>Urqu&aacute;</i>, rio de muchas culebras, que hunden con la cola &aacute; los que pasan&mdash;<a href="#Page_56">56.</a></li>
+<li>Ursa mayor, donde deja de verse en el viage de Indias, y su mayor altura&mdash;<a href="#Page_36">36.</a></li>
+<li>Urtueses. Nacion mas al norte de los Paresis. Su cacique regala &aacute; los espa&ntilde;oles planchas de oro y pulseras de plata&mdash;<a href="#Page_34">34.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>V</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Viages de los C&aacute;rios, mas largos que los de los otros indios&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>Vino. Hacian los C&aacute;rios de raices&mdash;<a href="#Page_12">12.</a>
+<ul><li>Otros de algarroba&mdash;<a href="#Page_15">15.</a></li>
+<li>De miel, y como?&mdash;<a href="#Page_16">16.</a></li>
+<li>De maiz, los Tup&iacute;s, con que se emborrachan&mdash;<a href="#Page_55">55.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>W</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Wight, puerto, en Inglaterra, donde llega el autor con tempestad, casi perdidas las naves&mdash;<a href="#Page_60">60.</a></li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>X</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Xaraye, rey de este nombre. Sale &aacute; recibir &aacute; Hernando de Rivera por un camino sembrado de flores y yerbas&mdash;<a href="#Page_31">31.</a>
+<ul><li>Con su m&uacute;sica y caza, que le tuvo antes de llegar &aacute; su pueblo&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>D&aacute;le oro y noticia de las Amazonas&mdash;<a href="#Page_32">32.</a></li>
+<li>E indios que le guien, y lleven el fardage, disuadi&eacute;ndole el viage&mdash;<a href="#Page_33">33.</a></li>
+<li>Hace asistir &aacute; los espa&ntilde;oles enfermos con mucho cuidado&mdash;<a href="#Page_34">34.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li>Xarayes, indios. Eran, segun los Payagu&aacute;s, tan s&aacute;bios como los espa&ntilde;oles, y ricos de oro y comestibles&mdash;<a href="#Page_19">19.</a>
+<ul><li>Envia &aacute; reconocerlos Cabeza de Vaca&mdash;<a href="#Page_30">30.</a></li>
+<li>Rescatan con Hernando de Rivera&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+<li>No quieren dejar &aacute; los espa&ntilde;oles en los Paresis, y volver &aacute; su tierra&mdash;<a href="#Page_33">33.</a></li>
+<li>Es nacion populosa, que toma nombre de su rey: sus adornos, y trage de las indias&mdash;<a href="#Page_31">31.</a></li>
+<li>Son como los Orejones, y bailan con tanto concierto que pasman&mdash;<a href="#Page_32">32.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>Y</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li>Yacar&eacute;, pez, es el caim&aacute;n &oacute; cocodrilo. Se describe, y f&aacute;bulas que se cuentan de &eacute;l; di&oacute; nombre &aacute; los Acar&eacute;s&mdash;<a href="#Page_30">30.</a></li>
+<li>Yapir&uacute;s, indios. Sus armas y comida&mdash;<a href="#Page_38">38.</a>
+<ul><li>Hacen paz con los espa&ntilde;oles, y les auxilian&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Dos ayudan &aacute; cada espa&ntilde;ol con hoces y escudos de cuero en Carieba&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Entrando al pueblo matan cuantos pueden, y les desuellan las cabezas&mdash;<a href="#Page_40">40.</a></li>
+<li>Y para qu&eacute;?&mdash;<i>ibid.</i></li>
+<li>Van con Irala contra Tabar&eacute;&mdash;<a href="#Page_39">39.</a></li>
+<li>Cortan mil cabezas &aacute; los indios de Hieruquizaba&mdash;<a href="#Page_42">42.</a></li>
+</ul>
+</li>
+<li><ul><li>&nbsp;<ul><li><b>Z</b><br /><br /></li></ul></li></ul></li>
+<li><i>Zemais Salvaiscos</i>, indios chicos y gordos. Andan desnudos, su comida y n&uacute;mero&mdash;<a href="#Page_14">14.</a></li>
+</ul>
+
+
+
+
+<hr style="width: 65%;" />
+<h2><a name="INDICE_DE_LAS_OBRAS_CONTENIDAS_EN_EL_TERCER_TOMO" id="INDICE_DE_LAS_OBRAS_CONTENIDAS_EN_EL_TERCER_TOMO"></a><a href="#toc">INDICE DE LAS OBRAS CONTENIDAS EN EL TERCER TOMO.</a></h2>
+
+
+
+<p class="center"><b>I.</b></p>
+
+<p class="hang"><i>Descripcion geogr&aacute;fica y estad&iacute;stica de la provincia de Santa Cruz de
+la Sierra, por D. Francisco de Viedma.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Discurso preliminar del editor.</i></p>
+
+
+<p class="center"><b>II.</b></p>
+
+<p class="hang"><i>Fundacion de la ciudad de Buenos-Aires por D. Juan de Garay, con otros
+documentos de aquella &eacute;poca.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Discurso preliminar del editor.</i></p>
+
+
+<p class="center"><b>III.</b></p>
+
+<p class="hang"><i>Actas capitulares desde el 21 hasta el 25 de Mayo de 1810, en
+Buenos-Aires.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Pr&oacute;logo.</i></p>
+
+
+<p class="center"><b>IV.</b></p>
+
+<p class="hang"><i>Memoria sobre la navegacion del Tercero, y otros rios que confluyen al
+Paran&aacute;, por D. Pedro Andres Garcia.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Introduccion del editor.</i></p>
+
+
+<p class="center"><b>V.</b></p>
+
+<p class="hang"><i>Fundacion de la ciudad de Montevideo, por el Teniente General D.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Bruno Mauricio Zavala, con otros documentos relativos al Estado
+Oriental.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Discurso preliminar del editor.</i></p>
+
+
+<p class="center"><b>VI.</b></p>
+
+<p class="hang"><i>Memoria hist&oacute;rica, geogr&aacute;fica, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica sobre la provincia
+de Misiones de indios guaran&iacute;s, por D. Gonzalo de Doblas.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Discurso preliminar del editor.</i></p>
+
+
+<p class="center"><b>VII.</b></p>
+
+<p class="hang"><i>Diario de un viage &aacute; Salinas Grandes, en los campos del sud de
+Buenos-Aires, por el Coronel D. Pedro Andres Garcia.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Informe al gobierno.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Discurso preliminar del editor.</i></p>
+
+
+<p class="center"><b>VIII.</b></p>
+
+<p class="hang"><i>Descripcion de la provincia de Tarija, por D. Juan del Pino Manrique.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Pr&oacute;logo.</i></p>
+
+
+<p class="center"><b>IX.</b></p>
+
+<p class="hang"><i>Viage al Rio de la Plata, por Ulderico Schmidel.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Indice.</i></p>
+
+<p class="hang"><i>Noticias biogr&aacute;ficas del autor.</i></p>
+
+
+<div class="footnotes"><h3>NOTAS:</h3>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_1_1" id="Footnote_1_1"></a><a href="#FNanchor_1_1"><span class="label">[1]</span></a> <i>En las distancias suele tener poco acierto el autor, pues
+en esta, quita una tercera parte.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_2_2" id="Footnote_2_2"></a><a href="#FNanchor_2_2"><span class="label">[2]</span></a> <i>Los indios llaman al puerto</i>, Nhiteroy, <i>y est&aacute; en 23
+grados. P. Simon Vasconcelos, en la</i> Noticia del Brasil, <i>lib 2, n&uacute;m. 6,
+fol. 39, y le describe en la</i> Historia de la Compa&ntilde;ia de Jesus, <i>de la
+misma provincia, lib 3, n&uacute;m. 65 y siguientes. Juan Estadio en la</i>
+Historia del Brasil, <i>lib. 1, cap. 41, y lib. 2, cap. 1 (que est&aacute; en
+Teodoro Bry, part. 3 de su</i> Am&eacute;rica, <i>fol.</i> <i>y</i> 101), <i>dice que los
+indios le llaman</i> Iteronne.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_3_3" id="Footnote_3_3"></a><a href="#FNanchor_3_3"><span class="label">[3]</span></a> <i>Es palabra alemana, que literalmente corresponde &aacute; pescado
+con sombrero.</i>&mdash;<span class="smcap">El Edit.</span></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_4_4" id="Footnote_4_4"></a><a href="#FNanchor_4_4"><span class="label">[4]</span></a> <span class="smcap">Barco</span>, <i>en su Argentina, canto 4</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_5_5" id="Footnote_5_5"></a><a href="#FNanchor_5_5"><span class="label">[5]</span></a> <span class="smcap">Herrera</span> <i>en la descripcion de las Indias, cap. 21, fol. 46,
+y Decada 6, lib. 7, cap. 5, fol. 152.</i> <span class="smcap">Barco</span>, <i>en la Argentina,
+canto...</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_6_6" id="Footnote_6_6"></a><a href="#FNanchor_6_6"><span class="label">[6]</span></a> <span class="smcap">Barco</span>, <i>en su Argentina, canto 6</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_7_7" id="Footnote_7_7"></a><a href="#FNanchor_7_7"><span class="label">[7]</span></a> <span class="smcap">Barco</span>, <i>en el canto 11</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_8_8" id="Footnote_8_8"></a><a href="#FNanchor_8_8"><span class="label">[8]</span></a> <span class="smcap">Barco</span>. <i>Canto 4.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_9_9" id="Footnote_9_9"></a><a href="#FNanchor_9_9"><span class="label">[9]</span></a> <span class="smcap">Barco</span>. <i>Canto 4.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_10_10" id="Footnote_10_10"></a><a href="#FNanchor_10_10"><span class="label">[10]</span></a> <i>Alonso Cabrera, veedor de la Asumpcion, llev&oacute; &aacute; Oyolas
+los navios de vitualla.</i> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 6, lib. 3, cap. 18, fol. 78</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_11_11" id="Footnote_11_11"></a><a href="#FNanchor_11_11"><span class="label">[11]</span></a> <i>Ninguna nacion de este nombre existia en los parages que
+describe el autor en el presente art&iacute;culo. La laguna &aacute; que alude es la</i>
+Ibera, <i>cerca de la ciudad de Corrientes, cuyos bordes se hallaban
+poblados por los</i> Caracar&aacute;s, <i>al tiempo de la conquista</i>.&mdash;<span class="smcap">El editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_12_12" id="Footnote_12_12"></a><a href="#FNanchor_12_12"><span class="label">[12]</span></a> <i>Tampoco hay noticia de una nacion de este nombre, y nos
+es imposible atinar cual sea.</i>&mdash;<span class="smcap">El editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_13_13" id="Footnote_13_13"></a><a href="#FNanchor_13_13"><span class="label">[13]</span></a> <i>V. infra, cap. 52.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_14_14" id="Footnote_14_14"></a><a href="#FNanchor_14_14"><span class="label">[14]</span></a> <i>Este nombre es ininteligible; &aacute; no ser que sea una
+corrupcion de</i> Savanche, <i>pueblo fronterizo de los Mepenes.</i>&mdash;<span class="smcap">El
+editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_15_15" id="Footnote_15_15"></a><a href="#FNanchor_15_15"><span class="label">[15]</span></a> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span> <i>en su coment&aacute;rios cap. 18, fol. 16.</i>
+<span class="smcap">Barco</span>, <i>canto 25</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_16_16" id="Footnote_16_16"></a><a href="#FNanchor_16_16"><span class="label">[16]</span></a> <i>Talvez sea el Tebicuary.</i>&mdash;<span class="smcap">El editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_17_17" id="Footnote_17_17"></a><a href="#FNanchor_17_17"><span class="label">[17]</span></a> <i>Este nombre est&aacute;</i> germanizado, <i>y nos es imposible
+reducirlo &aacute; su forma primitiva</i>.&mdash;<span class="smcap">El editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_18_18" id="Footnote_18_18"></a><a href="#FNanchor_18_18"><span class="label">[18]</span></a> <i>A este puerto llam&oacute; Juan de Oyolas</i> Candelaria. <span class="smcap">Cabeza de
+Vaca</span>, <i>cap. 4.</i> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>descripcion de las Indias, cap. 24.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_19_19" id="Footnote_19_19"></a><a href="#FNanchor_19_19"><span class="label">[19]</span></a> <i>Era cristiano este indio, y se llamaba Gonzalo.</i> <span class="smcap">Cabeza
+de Vaca</span>, <i>cap. 4, fol. 4</i>. <span class="smcap">Herrera</span>, <i>en dicha Decada, lib. 7, 107, cap.
+5, fol. 152.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_20_20" id="Footnote_20_20"></a><a href="#FNanchor_20_20"><span class="label">[20]</span></a> <i>Est&aacute; en 28 grados escasos.</i> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>cap. 2, fol.
+2</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_21_21" id="Footnote_21_21"></a><a href="#FNanchor_21_21"><span class="label">[21]</span></a> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 7, lib. 4, cap. 13</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_22_22" id="Footnote_22_22"></a><a href="#FNanchor_22_22"><span class="label">[22]</span></a> <span class="smcap">Francisco Lopez</span>, <i>cap. 89, escribe de este Alvaro Nu&ntilde;ez,
+que fu&eacute; enviado por el Rey al Rio de la Plata el a&ntilde;o de 1540, con 400
+soldados y 46 caballos. Estuvo ocho meses en el viage; luego lleg&oacute; &aacute; la
+Asumpcion &aacute; 1.&ordm; del a&ntilde;o de 1542, pero fu&eacute; &aacute; 11 de Marzo &aacute; las nueve.</i>
+<span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>cap. 13, fol. 12</i>. <span class="smcap">Herrera</span>, <i>en el
+referido cap. 13</i>. (<i>Nota de</i> <span class="smcap">Hulsio</span> <i>fol. 42.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_23_23" id="Footnote_23_23"></a><a href="#FNanchor_23_23"><span class="label">[23]</span></a> <i>Esto se ha de entender del camino recto y pr&oacute;ximo, porque
+de la Asumpcion por el rio hasta el mar hay 385 leguas; hasta Santa
+Catalina 300.</i> (<i>Nota de</i> <span class="smcap">Hulsio</span> <i>fol. 42.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_24_24" id="Footnote_24_24"></a><a href="#FNanchor_24_24"><span class="label">[24]</span></a> <i>Quietamente le di&oacute; la posesion del adelantamiento Domingo
+Irala; recibido de todos con mucho gusto.</i> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 7, lib. 4,
+cap. 13, fol. 79, y los autos de la posesion se los quitaron los
+oficiales reales con los procesos hechos contra ellos, cuando le
+prendieron.</i> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>cap. 74, fol. 59.</i> (<i>Esto no tiene
+fundamento, y prueba lo mal informado que en las cosas de gobierno
+estaba el autor: porque Cabeza de Vaca present&oacute; las provisiones reales,
+que fueron leidas y aceptadas, como refiere en sus coment&aacute;rios, cap. 13,
+fol. 12 y 13.</i> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>en el dicho cap. 13.</i>)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_25_25" id="Footnote_25_25"></a><a href="#FNanchor_25_25"><span class="label">[25]</span></a> <i>Su proceso se hizo con parecer de los Oficiales reales de
+los eclesi&aacute;sticos y otros; y por ser enemigo capital de los cristianos,
+y haberles hecho grandes da&ntilde;os, fu&eacute; condenado &aacute; muerte.</i> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>,
+<i>cap. 37, fol. 28</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_26_26" id="Footnote_26_26"></a><a href="#FNanchor_26_26"><span class="label">[26]</span></a> <i>Eran 400 arcabuceros y ballesteros. Los bergantines 10,
+las canoas 120.</i> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>cap. 44, fol. 33, que refiere en los
+capitulos siguientes este descubrimiento</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_27_27" id="Footnote_27_27"></a><a href="#FNanchor_27_27"><span class="label">[27]</span></a> <i>En
+pocos meses descubri&oacute; la tierra, que en doce a&ntilde;os habia padecido tantos
+da&ntilde;os por los intrusos gobernadores, sin cuidar de su descubrimiento:
+tratando inicuamente no solo &aacute; los indios, sino &aacute; los espa&ntilde;oles, que se
+querellaron &aacute; Cabeza de Vaca, &aacute; quien los oficiales reales procuraron
+echar de la tierra, vali&eacute;ndose de los frailes, porque los prendi&oacute; como
+dioses, cap. 41, fol. 32 de sus coment&aacute;rios.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_28_28" id="Footnote_28_28"></a><a href="#FNanchor_28_28"><span class="label">[28]</span></a> <i>Francisco Rivera se ofreci&oacute; &aacute; proseguir con 6 soldados y
+5 indios, y se permitieron.</i> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>cap. 76, fol. 51. Fu&eacute; y
+volvi&oacute;, refiriendo lo que dice el mismo</i> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>cap. 69 y 70,
+fol. 4, vuelta 5.</i> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>cap. 17, fol. 128 y 198</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_29_29" id="Footnote_29_29"></a><a href="#FNanchor_29_29"><span class="label">[29]</span></a> <i>Mandeoch &oacute; mandioca es el cazave.</i> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>cap.
+54. fol. 42, cuyas especies son muchas, y sus nombres trae</i> <span class="smcap">Vasconcelos</span>,
+Cr&oacute;nica del Brasil, <i>cap. 2, n&uacute;m. 73, fol. 150 y 160</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_30_30" id="Footnote_30_30"></a><a href="#FNanchor_30_30"><span class="label">[30]</span></a> <i>Nombre que los alemanes dan al caramillo.</i>&mdash;<span class="smcap">El editor.</span></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_31_31" id="Footnote_31_31"></a><a href="#FNanchor_31_31"><span class="label">[31]</span></a> <i>Declaracion solemne de este descubrimiento hizo en la
+Asumpcion Hernando de Rivera, en 3 de Marzo de 1543, y est&aacute; al fin de
+los coment&aacute;rios de</i> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>fol. 67, que deshace las
+equivocaciones de los nombres y otras cosas que se refieren en esta</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_32_32" id="Footnote_32_32"></a><a href="#FNanchor_32_32"><span class="label">[32]</span></a> <span class="smcap">Fray Martin Sarmiento</span> <i>en su demostracion</i>
+Cr&iacute;tico-Apolog&eacute;tica, <i>disc. 16, par. 9, fol. 216, tom. 5, hace mencion
+del autor, as&iacute;: "no me detengo en las mismas noticias que Ulderico
+Schmidel, viagero original, di&oacute; de las Amazonas al sur del Mara&ntilde;on,
+antes de Orellana, y fol. 219</i>."</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_33_33" id="Footnote_33_33"></a><a href="#FNanchor_33_33"><span class="label">[33]</span></a> <i>Sospecho que nada de esto es verdad, porque cuando volvi&oacute;
+Hernando Rivera, (que fu&eacute; &aacute; 30 de Enero de 1543), estaba enfermo Cabeza
+de Vaca, y no pudo dar relacion del descubrimiento; y le dur&oacute; la
+enfermedad hasta que le prendieron, por el aborrecimiento que le tenia
+la gente, &aacute; la cual priv&oacute; de sacar del Puerto de los Reyes las indias
+que los indios le habian dado y adquirido: que es lo que refiere cap. 73
+y 74, fol. 57 de sus Coment&aacute;rios.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_34_34" id="Footnote_34_34"></a><a href="#FNanchor_34_34"><span class="label">[34]</span></a> <i>Soberbia llama &aacute; la envidia y odio que tenian &aacute; Cabeza de
+Vaca, porque habia descubierto la tierra y prohibido sus maldades &aacute;
+aquella gente, como lo confesaban &aacute; voces los Oficiales reales que le
+trajeron preso; y muri&oacute; malamente.</i> <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>Coment&aacute;rios, cap.
+84.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_35_35" id="Footnote_35_35"></a><a href="#FNanchor_35_35"><span class="label">[35]</span></a> <i>Esto es mentira, porque Alvar Nu&ntilde;ez fu&eacute; por tesorero de
+la infeliz armada, con que fu&eacute; &aacute; la Florida Panfilo de Narvaez.</i>
+<span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 4, lib. 2, cap. 4, fol. 26; cuya salida al nuevo M&eacute;jico
+por tierra, con tres compa&ntilde;eros, es uno de los mayores sucesos de las
+Indias, aun sin los prodigios que hicieron con los indios</i>. <span class="smcap">Herrera</span>, <i>en
+la misma Decada, lib. 5. cap. 5, fol. 84, y Dec. 6, lib. 1, cap. 3, fol.
+5.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_36_36" id="Footnote_36_36"></a><a href="#FNanchor_36_36"><span class="label">[36]</span></a> <i>Debajo del tr&oacute;pico en que se dice est&aacute; situada Sococi, es
+la elevacion del Polo Ant&aacute;rtico</i> 22&frac12; <i>grados: all&iacute; se v&eacute; la Ursa
+Mayor en la mayor altura algunas horas. Lo que dice el autor en cuanto &aacute;
+haberla perdido de vista en la isla de Santiago, no parece verdad;
+porque la Ursa Mayor aun puede verse, desde esta isla, 600 leguas h&aacute;cia
+mediodia, donde es su mayor elevacion, como se puede hacer patente en el
+globo celeste. (Nota de</i> <span class="smcap">Hulderico Hulsio</span>, <i>fol. 58.)</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_37_37" id="Footnote_37_37"></a><a href="#FNanchor_37_37"><span class="label">[37]</span></a> <i>Era causa de este odio que no dejaba cautivar &aacute; los
+indios, ni hacerles los da&ntilde;os &aacute; que estaba acostumbrada esta gente</i>.
+<span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 7; lib. 2, cap. 11 y 12, fol. 198.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_38_38" id="Footnote_38_38"></a><a href="#FNanchor_38_38"><span class="label">[38]</span></a> <i>El autor largo en estos consejos, fuera mejor que dijera
+la verdad, pues en Cabeza de Vaca nunca hubo que reprender: solicitaba
+observar las &oacute;rdenes reales en favor de los indios; guardar las leyes
+entre los espa&ntilde;oles, &eacute; impedir el nuevo quinto, que sin razon habian
+impuesto los Oficiales reales en el maiz, manteca, miel, pescados y
+otros alimentos. Esto caus&oacute; el odio de todos los que deseaban ser
+ladrones y crueles con espa&ntilde;oles &eacute; indios</i>. <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>, <i>cap. 18,
+fol. 16.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_39_39" id="Footnote_39_39"></a><a href="#FNanchor_39_39"><span class="label">[39]</span></a> <span class="smcap">Herrera</span> <i>Decada 7, lib. 9, cap. 11 y 12, fol. 199 y 200,
+cuenta la verdad y causa de los rebeldes para esta maldad, y los falsos
+testimonios que le levantaron para enga&ntilde;ar al pueblo</i>. <span class="smcap">Cabeza de Vaca</span>,
+<i>cap. 74 y 75; y se admira</i> <span class="smcap">Barco</span>, <i>canto 5, de que en Espa&ntilde;a se
+tolerase sin dar el castigo correspondiente: y mas, habiendo absuelto el
+Consejo &aacute; Cabeza de Vaca, de que tanto le imputaron</i>. <span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada
+7, lib. 11, cap. 13.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_40_40" id="Footnote_40_40"></a><a href="#FNanchor_40_40"><span class="label">[40]</span></a> <i>Este nombre no se halla en ninguna otra hist&oacute;ria, y
+dudamos que sea correcto, porque nada expresa en guaran&iacute;.</i>&mdash;<span class="smcap">El editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_41_41" id="Footnote_41_41"></a><a href="#FNanchor_41_41"><span class="label">[41]</span></a> <span class="smcap">Barco</span>, <i>can. 1.</i> <span class="smcap">Artus</span> <i>en su traduccion dice que fu&eacute;
+Pedro Diaz. cap. 24 al fin, fol. 45.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_42_42" id="Footnote_42_42"></a><a href="#FNanchor_42_42"><span class="label">[42]</span></a> <i>Ignoramos cual sea esta tribu, de la que ninguna mencion
+se hace en las demas hist&oacute;rias de la conquista.</i>&mdash;<span class="smcap">El editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_43_43" id="Footnote_43_43"></a><a href="#FNanchor_43_43"><span class="label">[43]</span></a> <i>De estas ovejas escriben</i> <span class="smcap">Acosta</span>, <i>(lib. 4, cap. 36 y 41;
+y</i> <span class="smcap">Lopez</span>, <i>part. 2, cap. 142), que no se hallan en otra parte que en la
+tierra del Per&uacute;, y que son de dos g&eacute;neros, dom&eacute;sticas y silvestres, de
+las cuales estas tienen mas blanda la lana, aquella gruesa. Pueden
+llevar desde 50 &aacute; 100 libras de carga: tambien se usa andar en ellas &aacute;
+caballo, pero despacio. Fatigadas, vuelven la cabeza al caballero, y
+&eacute;chanle en la cara una agua que hiele: echadas con la carga, no se
+levantan, aunque las maten &aacute; palos, y quitandoles la carga, se levantan.
+Al vivo van pintadas; pero mejor</i> <span class="smcap">Garcilaso</span>, <i>Coment&aacute;rios Reales, tom.
+I.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_44_44" id="Footnote_44_44"></a><a href="#FNanchor_44_44"><span class="label">[44]</span></a> <i>Casi todos los nombres indios de este cap&iacute;tulo y de los
+que siguen, son ininteligibles, y los hemos puesto en letra bastardilla,
+para que se distingan. Lo &uacute;nico que puede decirse es que pertenecen &aacute;
+naciones fronterizas del Per&uacute;, en las provincias de los Chiriguanos y
+los Chiquitos.</i>&mdash;<span class="smcap">El editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_45_45" id="Footnote_45_45"></a><a href="#FNanchor_45_45"><span class="label">[45]</span></a> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 7, cap. 15, fol. 235</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_46_46" id="Footnote_46_46"></a><a href="#FNanchor_46_46"><span class="label">[46]</span></a> <i>Son las niguas, que los Tup&iacute;s llaman</i> Attune. <span class="smcap">Juan
+Stadio</span>, <i>Historia del Brasil, lib. 2, cap. 23.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_47_47" id="Footnote_47_47"></a><a href="#FNanchor_47_47"><span class="label">[47]</span></a> <i>Esta ciudad, de que hace aqu&iacute; mencion el autor, fu&eacute;
+fundada por el capitan Peranzures, a&ntilde;o 1538, y la llam&oacute; Plata, (que es</i>
+Argentum), <i>por la abundancia de ella</i>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_48_48" id="Footnote_48_48"></a><a href="#FNanchor_48_48"><span class="label">[48]</span></a> <i>Era Diego Centeno, &aacute; quien el licenciado Gasca se&ntilde;al&oacute;
+l&iacute;mites en la gobernacion, y le di&oacute; la instruccion que refiere</i>.
+<span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 8, lib. 5, cap. 1 y 2, fol. 96. Pero muri&oacute; antes de
+ir.</i> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 8, lib. 4, cap. 15, fol. 88.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_49_49" id="Footnote_49_49"></a><a href="#FNanchor_49_49"><span class="label">[49]</span></a> <i>Lo que se dice aqu&iacute; que llegaron &aacute; los Guap&aacute;s, y que
+despues recibi&oacute; cartas de Lima, ciudad real, que es metr&oacute;poli del Per&uacute;
+donde reside el virey y est&aacute; la suprema Audiencia, es menester que
+sucediese el a&ntilde;o 1549; porque el a&ntilde;o de 1548 el Se&ntilde;or Gonzalo de Pizarro
+fu&eacute; condenado &aacute; muerte en el mes de Abril, por el Presidente licenciado,
+(&oacute; como quiere Lopez), D. Pedro la Gasca, a&ntilde;o de 1550: y el dicho la
+Gasca en Julio ya habia vuelto &aacute; Espa&ntilde;a,<a name="FNanchor_50_50" id="FNanchor_50_50"></a><a href="#Footnote_50_50" class="fnanchor">[50]</a> y su vuelta pone</i> (<span class="smcap">Herrera</span>,
+<i>Decada 8, lib. 6, cap. 7, fol. 130, en este a&ntilde;o de 1550.) Que el Potos&iacute;
+y la Plata, de cuyos lugares se hace aqu&iacute; mencion, y &aacute; que muy cerca
+lleg&oacute; este general, abundasen de plata, lo escribe el dicho</i> <span class="smcap">Lopez</span>,
+<i>cap. 13, de su Historia de Indias, y que cien libras de metal, que se
+sacaban de las minas de Potos&iacute;, dejaban cincuenta de plata pura: mas
+estas minas de plata fueron halladas a&ntilde;o de 1547, como dice</i> <span class="smcap">Pedro de
+Cieza</span>, <i>Cr&oacute;nica, cap. 110, lib. 4, cap. 6.</i> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 8, lib. 2,
+cap. 14, fol. 40; &oacute; como</i> <span class="smcap">Acosta</span>, <i>a&ntilde;o 1545. De suerte que, estando el
+general en Guap&aacute;s, no eran acaso tan conocidas y c&eacute;lebres, aunque el
+Emperador en el mismo a&ntilde;o 1549 recibia por su quinto real, cada semana,
+treinta mil, y muchas veces cuarenta mil libras de plata: y en lugar de
+jornal se daba &aacute; los mineros, por el trabajo de una semana, una, y
+algunas veces, dos libras de plata. Tambien escribe</i> <span class="smcap">Acosta</span> <i>que hubo
+tanta abundancia de plata en el Per&uacute;, que en mucho tiempo ni se labr&oacute; ni
+se acu&ntilde;&oacute;: y que no se usaba moneda acu&ntilde;ada de que al Cesar habia de
+pagarse el quinto real; de suerte, que muchos piensan que ni aun la
+tecera parte se hacia moneda, ni se le pagaba el quinto. Sin embargo, se
+dice que tocaron al Emperador, por el quinto, desde el a&ntilde;o en que se
+descubrieron las minas, hasta el a&ntilde;o 1564, setenta y seis millones; y
+desde el a&ntilde;o de 1564 hasta el de 1585, treinta y cinco millones. Hasta
+aqu&iacute;</i> <span class="smcap">Lopez, Cieza</span> y <span class="smcap">Acosta</span>. (<span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 8, cap. 15, lib. 2, fol.
+5.</i>) (<i>Nota de</i> <span class="smcap">Hulsio</span>.)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_50_50" id="Footnote_50_50"></a><a href="#FNanchor_50_50"><span class="label">[50]</span></a> Pero este argumento es d&eacute;bil, y no tiene conexion con los
+hechos que se alegan, porque el a&ntilde;o de 1548, fu&eacute; cuando Nufla de Chaves
+lleg&oacute; &aacute; Lima y Domingo de Irala se volvi&oacute; &aacute; la Asumpcion, y prosigui&oacute; en
+su gobierno por la muerte de Diego Centeno y Diego Sanabria. <span class="smcap">Herrera</span>,
+<i>Decada 8, lib. 5, cap. 1, par. 2, fol. 96.</i> (Nota de <span class="smcap">Barcia</span>.)</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_51_51" id="Footnote_51_51"></a><a href="#FNanchor_51_51"><span class="label">[51]</span></a> <span class="smcap">Herrera</span>, <i>Decada 7, lib. 10, cap. 15, fol. 236. Decada 8,
+lib. 2, cap. 17, fol. 43.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_52_52" id="Footnote_52_52"></a><a href="#FNanchor_52_52"><span class="label">[52]</span></a> <i>Por la distancia, corresponde &aacute; la boca del
+Tebicuar&iacute;.</i>&mdash;<span class="smcap">El editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_53_53" id="Footnote_53_53"></a><a href="#FNanchor_53_53"><span class="label">[53]</span></a> <i>Estos indios conservan el nombre de su poblador Tup&iacute;,
+Estreme&ntilde;o, segun</i> <span class="smcap">Barco</span>, <i>Argentina, conto 1: y aunque no le nombra,
+sigue lo mismo</i> <span class="smcap">Vasconcelos</span>, <i>Cr&oacute;nica del Brasil, lib. 1, n&uacute;m. 78 y 79,
+de oidas &aacute; los indios, y n&uacute;m. 149, fol. 91.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_54_54" id="Footnote_54_54"></a><a href="#FNanchor_54_54"><span class="label">[54]</span></a> <i>Este nombre d&aacute; la medida del ningun conocimiento que
+tenia del castellano este escritor, y hasta que punto estropeaba los
+nombres por su ortogr&aacute;fia.</i>&mdash;<span class="smcap">El editor</span>.</p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_55_55" id="Footnote_55_55"></a><a href="#FNanchor_55_55"><span class="label">[55]</span></a> <i>La gente de esta nave era inicua, pues habiendo llegado &aacute;
+ella nadando Juan Stadio, huyendo de los indios Tup&iacute;s que le tenian
+cautivo, no quisieron recibirle por no desazonarlos, y le dejaron en su
+esclavitud; como refiere &eacute;l mismo en su Historia del Brasil, lib. 2,
+cap. 53, fol. 97.</i></p></div>
+
+<div class="footnote"><p><a name="Footnote_56_56" id="Footnote_56_56"></a><a href="#FNanchor_56_56"><span class="label">[56]</span></a> <i>Hay tantas ballenas, que el Rey D. Alonso, el VI de
+Portugal, el a&ntilde;o de</i> 1662 <i>tenia arrendado por tres a&ntilde;os su pesca en
+43,000 cruzados. Vasconcelos, lib. 2, n&uacute;m. 97, fol. 172.</i></p></div>
+
+</div>
+
+
+
+
+
+
+
+<pre>
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Viage al Rio de La Plata y Paraguay, by
+Ulderico Schmidel
+
+*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK VIAGE AL RIO DE LA PLATA ***
+
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+Produced by Adrian Mastronardi, Chuck Greif and the Online
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+file was produced from images generously made available
+by the Bibliothèque nationale de France (BnF/Gallica) at
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+things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
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+Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this agreement
+and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic
+works. See paragraph 1.E below.
+
+1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the Foundation"
+or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
+Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual works in the
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+individual work is in the public domain in the United States and you are
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+ money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
+ electronic work is discovered and reported to you within 90 days
+ of receipt of the work.
+
+- You comply with all other terms of this agreement for free
+ distribution of Project Gutenberg-tm works.
+
+1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project Gutenberg-tm
+electronic work or group of works on different terms than are set
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+both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
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+Foundation as set forth in Section 3 below.
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+1.F.
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+receive the work electronically in lieu of a refund. If the second copy
+is also defective, you may demand a refund in writing without further
+opportunities to fix the problem.
+
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+WARRANTIES OF MERCHANTIBILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.
+
+1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied
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+or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
+work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
+Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.
+
+
+Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
+
+Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
+electronic works in formats readable by the widest variety of computers
+including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
+because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
+people in all walks of life.
+
+Volunteers and financial support to provide volunteers with the
+assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's
+goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
+remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
+Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
+and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
+To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
+and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
+and the Foundation web page at https://www.pglaf.org.
+
+
+Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
+Foundation
+
+The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
+501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
+state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
+Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
+number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
+https://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
+permitted by U.S. federal laws and your state's laws.
+
+The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
+Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
+throughout numerous locations. Its business office is located at
+809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
+business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
+information can be found at the Foundation's web site and official
+page at https://pglaf.org
+
+For additional contact information:
+ Dr. Gregory B. Newby
+ Chief Executive and Director
+ gbnewby@pglaf.org
+
+
+Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
+Literary Archive Foundation
+
+Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
+spread public support and donations to carry out its mission of
+increasing the number of public domain and licensed works that can be
+freely distributed in machine readable form accessible by the widest
+array of equipment including outdated equipment. Many small donations
+($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
+status with the IRS.
+
+The Foundation is committed to complying with the laws regulating
+charities and charitable donations in all 50 states of the United
+States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
+considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
+with these requirements. We do not solicit donations in locations
+where we have not received written confirmation of compliance. To
+SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
+particular state visit https://pglaf.org
+
+While we cannot and do not solicit contributions from states where we
+have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
+against accepting unsolicited donations from donors in such states who
+approach us with offers to donate.
+
+International donations are gratefully accepted, but we cannot make
+any statements concerning tax treatment of donations received from
+outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
+
+Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
+methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
+ways including including checks, online payments and credit card
+donations. To donate, please visit: https://pglaf.org/donate
+
+
+Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
+works.
+
+Professor Michael S. Hart was the originator of the Project Gutenberg-tm
+concept of a library of electronic works that could be freely shared
+with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
+Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
+
+
+Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
+editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
+unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
+keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
+
+
+Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
+
+ https://www.gutenberg.org
+
+This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
+including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
+Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
+subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
+
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+This eBook, including all associated images, markup, improvements,
+metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be
+in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES.
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+Procedures for determining public domain status are described in
+the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org.
+
+No investigation has been made concerning possible copyrights in
+jurisdictions other than the United States. Anyone seeking to utilize
+this eBook outside of the United States should confirm copyright
+status under the laws that apply to them.
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+Project Gutenberg (https://www.gutenberg.org) public repository for
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